lunes, 1 de enero de 2024

Alarido primero

 








Ven, ven estupor indefinido,
te rubrico el alarido, que yo destruyo,
ven te mataré, o amar muriéndote,
entregarte todo, y escalar el sopor ostensible,
ven te haré mía,
como trilla y luna de diente goteante,
llena que me pida centella
pronto asienta tu ultraje
que mi amor relucirá
como sol que gira y no desvanece.
Miraré estelas mortales
y cuencas en pozas y párpados
en ojeras tibias de luna,
permite asiente mi gravedad
en tu torrente,
avanza fluye y permite adentre,
vestido mi nervio silente,
aguaceros atrás
consumí la hora,
de funesto, pulcro placer,
endiosado,
mares en el viento,
promesas de belleza imantada,
ojos anclados a horizonte,
llenos de tus sorpresas cardinales,
ancla benévola sin alba,
quizá elevar el son pueda,
en póstuma altiveza,
al cansado miro
de ciudad lisonjera,
conduce una mujer
que ya ha despertado la noche,
trémula,
impasibble
de luces y semáforos
criqueantes,
miro el escaparate
figura mi estampa lasciva
y debajo una nota
Hijo de la ira, renasce...
Mi lágrima azur y aterida
va en fugaz huída,
regalando cancioncillas
y poemas de saetas,
canta conmigo
pliega tus alas
entonces, todas tus sombras
amor, habré pasado.



Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García





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