domingo, 19 de noviembre de 2023

TIERRA NUMINOSA BIOGRAFÍA

 


ANTOLOGÍA FLOR DE SANGRE

 

 

 

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CANTO TRIUNFAL:

Lloraba la tierra

un aquilón de noviembre,

enfurecido.

Llueve, lentamente llueve,

el cielo blandía feraz carcajada.

Era tiempo insuficiente.

Lloraba Ostara, derritiendo

su guiño terreno,

encantaba que encandilaba

majestuosa tempestad alada.

Tibia desangelada, era ella

era diosa, era Lluvia.

De febriles cauces sanguinosos,

la flor de Odín Hermoseaba,

ya lucía sonrisa líquida.

Al resplandor nocturnal que asomaba.

Su oración entre espinos y carrascas,

brillaba la furia de la deidad,

como ráfagas de estrellas

insobornables.

 

 

El Castellano Förüq 

 

OBTUSO MARJAL:

 

Plañía la tierra

su bermellón acequia

como un eco ciego

entre forrajes breves,

y savias precoces.

Un camino encegado, abría surco

por vid y barrizal

se abría el claro marjal.

Amarilleaban yerbas

afilando el sentir del monte.

Brilla la sangre verde

resplandor de cuchillo calizo,

silbaban lágrimas de atochas,

Y acompañan los brezos de fuego,

jaras entonan su estridencia recta.

Por verde augurio de falsa avena.

Venzo que avanzo el caduco forraje,

suave bruma gris,

ya dicta,

muerta la estela numinosa,

desplegaba opacidad su manto,

para el sueño del resplandecer,

y su mortecina sed.

 

 

 

El Castellano Förüq 

 

FILOSA ATARAXIA:

Emblanquecía por cielo extenso

la llaga nuestro gris,

destellaba la mortal premura,

un paréntesis sin sol ni soslayo.

Diáfano sótano de luz,

donde bailaba tu esencia eternal,

de trémulo discurso llameante,

que abría surco de nueva llama.

Desnuda estaba la imperial concordia

quedaba comenzar la revolución,

en aras de aria tierra,

alzando las vestales hispanas,

sones que llaman a la tierra,

en febril tamborilear magno.

Soldados, guerreros,

guerreros, soldados,

escuchad mi canto.

 

 

 

Förüq el Castellano

 

OLMO DE ESPÍRITU, TERCERILLAS Y SERVENTESIOS:

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Hadas, Sátiros auras, ninfas solas

aromos fragantes entre olmos recios

como si hubiesen erguido corolas,

flores, magarzas, ababoles necios.

 

Coronas de rey; alto ahondo

el canto, no destilado,

en remembranza escondo.

 

Antigua extasía blande,

como besar a mi Musa

sin tenerla vista, agrande.

 

Junto al zarzo no pregunto;

a espiga si sangre acaso

fue bastante, duro asunto.

 

Dulce recuerdo plasmado, aquel, tieso

palpitante su magia por semblanza,

temblarme pudiera el recuerdo ileso.

Inimaginable nido en templanza.

 

De telégrafo tu impronta

belleza la inmiscuyente,

el blasón lúmina monta.

 

El placer de antaño lira

que mi letra sin escribir

era tuya, la eterna pira.

 

Por idearla, delirio entra,

de recuerdo, lo pregunto,

no, mejor la lira encuentra.

 

 

Y se me pasa que pacté con velo

quererte siempre, y bailar las estelas

resplandeciente, errante no te celo.

Mercurifacundes, quasi nave. Hielas.

 

 

 

El Castellano y Leannán-Sídhe

 

OSCURIDAD ARMÓNICA:

Llameantes pesquisas

de acariciar tu éter sediento

noctámbulo,

preciosa de magia insobornable,

quién pudiera besar

tu honda alma incuestionable,

cuando tú escribes Musa,

los destellos dejan de ser secuaces,

las mariposas no se aplastan

embeben tus manos

por mí encauzadas.

Entiendo la secuencia

tu rocío suave permisivo,

sólo dicta que perpetúa fragancia

de nuestra secreta flor.

No llegaré porque sí lo haré

a colmar el Atrio castellano,

con mi dicha floreciente

mi sentido a escribirte

mi sentido a difundirme

en la beldad tu entraña

en ese alarido despierto que clama,

algunos cambian

mi amor por ti es más duro que el bronce,

Holda madre de las brujas

yo por Oscuridad,

compararte pudiera

Ostara diosa triple que entonas los campos

prendiendo en flor los campos,

yo por la flor sea la flor

no osaría compararte

pero si mi musa es raíz salvaje

yo abro cielo terreno

y si no soy raíz de los dioses sus hermanos versos,

yo no soy hombre soy hartazgo de bestia

e-nominada porque la amo

sin febril demarcación cuerda,

si me arrebatan su espina en mi pechera,

no habrá piedad existente

porque la verdad de las cosas

a veces es su contrario en puridad,

como es arriba, canto

porque igual ídem es abajo,

vivir es más complejo

y fácil morir,

con lo que morir de gusto

es vivir de gusto contigo,

necio sería que no niego,

si pierdo sin vencer,

ganarte el cariño es lema,

reverbera mi palabra de alabastro,

en fuente de ópalo tu regia sangre,

he vencido ya creo escribiendo

mi una de sangre de la madrugada,

ay de los que pueden morir dije,

bienvenida a su nuevo mundo,

porque naciste golondrina para la eternidad

única, remembrada pero en condena:

-Jamás sola porque vivo,

 

FÖRÜQ EL CASTELLANO A 17-11-2019

 

CLAVO EN SOMBRERO:

I

Tremola

vestida de invierno oscuro,

de un renacer exhausto

honda amapola matutina

sus ojos en bella profecía,

brillantísima, pura

como rayo náufrago

de bravo firmamento,

eco de destrucción o, ¿La luz?

 

II

A lo alto del cerro

blandía un Sol hermoso,

a las lucidas sempiternas

paseas mi valle umbrío

de deshojado albor

solo con mi pecho

enardecido túmulo en beso sembrado.

Primorosa tú

en sol bella a espalda.

 

III

A lluvia que derramas

este mercurial aliento,

y su eclipse

vívido cada trece años

reino de sombras

minúsculo por cielo extenso,

noche que me acrecientas

el campo melancólico

que embelleces deliciosa.

 

 

 

IV

Ponderaba que te soñaba,

mi tristura por llanura,

por extasiados vértices filosos,

me exacerbaba

solitud prolífica

en verte mi verde

turquesa armonía,

a tu murmurio suave

encono, rijo y alzo tesitura.

 

V

Dicha intangible me coses,

dicha mayor sin retirada

no habrá, no habrá

porque nací, viví,

supe para lo que nací,

amando soñé osar amarte

y hoy desde mi muerte

sueño que sigo soñando

tu interior en amor resplandecerte.

 

VI

Camino recto ante la luz

cuan gran sortilegio ofrecerte,

entre la belleza

de grandes páramos solitarios

de vetustos soliviares,

de parajes de vid y encina,

de caracoleados pinos jocosos,

Brezos entre esparto

de precoces cerros.

 

 

VII

Y baldíos bordeados y adentrados

por caléndulas arvensis.

Más tarde por ababoles

flamígeros,

Oh sangre de tierra,

oh sangre de sol,

he venido a embeberte

y ofrecerte alma,

vida.

 

VIII

Negra es mi alma,

negro es mi amor oscuro,

negra es mi creencia,

negra es mi vida

negro es mi dolor,

negra es mi esencia,

negro mi canto en sangre y brea.

Negra blande mi desquicia.

Negra Oscuridad necvinceretenebras et amat.

 

IX

Enredarse mis cantos,

por baja tierra pudieran,

sólo tú musa

a osar mi repecho atreves,

en maravilla enraizada

atenta, de fecunda esencia

soberana

huy criatura

que me bajas la aurora beligerante.

 

 

El Castellano FÖRÜQ

 

RUEGO DEL METAL NOBLE:

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Me alza tu acento, 

esta sombría noche 

que todo en halo envuelve, 

tu esplendente voz 

en rúbrica quiero amimar, 

entre valle umbrío 

y mi jardín noctámbulo, 

mis ojos que tristeza 

ya no amancillan, 

solo en pulcra honrosa 

alegría 

destellan, 

por este campo 

de honda llanura 

sin tristura 

extasiados sigan bravos 

por ti mis sentidos, 

esta puridad en estela 

recelosa, 

en luz clara, 

ruginosa 

tu alma noble pareciera 

vino de las Pléyades, 

reclino mi espíritu 

para ofrecerte la gloria 

de las flores como pureza 

rindiera entre divino laurel 

y alisos que abarcan ya 

los caminos, 

contigo voy al junquillo 

que mi delirio ya sólo imagino, 

te amo como el primer vagido 

de un niño a la primera luz 

heridora y afilada. 

Tu sonar siento 

en nido mi cuclillo, 

en la bajera la encina 

prendido el fecundo lirio, 

te siento como noche hermosa 

que la ilumina una tormenta, 

emperas, sólo tú, 

mi musa en armas, 

la dicha que mi razón 

no quebranta, 

muerto el sentido misterioso, 

loable en tomo azabache 

beso el mirto e hinojo 

de esta suerte, 

si adorarte fuera bastante 

cercenaría este universo 

en tangente 

desliz para encontrarte 

y en trisquel 

la inmortalidad encumbrarte 

por las veces finitas 

que en espiral renacen 

para volver a eclipsarme 

de ternura incesante me irradias 

cantora en faz sin duelo, 

vienes sólo tú 

vestida de amapola, 

en un capullo tu aura bebo, 

embriagado, feliz, 

trino, blandiendo 

brillador deseo valedero.

 

 

Förüq el Castellano 

 

AMALGAMA JACTA:

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He ido este día

a silbar

la sonrisa alba

de la aurora,

este otoño

que arrastra aquilones

y prende cielos en cinta

abriendo cierzos

incansables.

Acordeón de viento voraz

entre ramajes

después desnudos.

Irisados rayos

de un sol en aspas

de luz sembrado.

He venido a despertar

esta primavera invisible

de mi suerte,

por las hojas

de mi olmo arrebatado

y la hórrida sombra

que el nogal ya no cobija.

Lloró mi suspiro

a la corola mi flor de Odín,

su oro luciente en pétalos,

acompasó y no quedó

vano mi clamor,

mi férreo ciprés me erguía

de esta tierra muerta

su verde militar

plagado de sueños,

no había jacintos silvestres

sin rebrotar sus cebollitas

en hojas.

Era límpida estación

del sueño imperturbable.

Era un orar

de nueva vida

entre hojas fallecidas

y nuevos brotes nacientes,

un correr del reguero del cielo,

forjando nuevo hogar fuerte

a toda raíz,

moviendo cerros,

desplazando el ocre,

atisbado suelo

que ya de sed no perece,

y ninfas velan

nueva sinfonía de agua,

entre sus venas ya terruñas,

y profundos silos azules

de profundos sueños verdecidos.

A la mortecina tormenta

alíviate bonita

que por cerros, montes y valles

descienda ya, tu solo llanto

acompañado de vida

entre raíces

que forrajes plantaron

los dioses.

 

 

 

 

El Castellano Förüq

 

CREPITAR MINERAL:

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Es esta hora,

ceñida la espera

que aguarda,

como dulce oruguilla

la hoja recorre su boca,

vengo del son sin tiempo

rogando al crujir

de mi mecedora

me deje escuchar el silencio,

así sea húmedo o seco,

si el sonido audible

gime lo que el silencio calla,

o es como sed de tierra

que todo devora

llegada esta hora,

perpetuo salto

la espalda que mece mi alma

y en su floresta desnuda

hinco alas que posan sus estambres,

entre ruego y brillantez,

hablé con su gineceo

me contó que la flor

solo deseaba ser la flor,

no osar posesión,

y en sus pétalos yo posé un beso,

me devolvió ella la flor,

un eco sordo de lo que yo esperaba

descubrir cómo cantaba

el resplandor inviolable

lo que la belleza era,

un piropo melodioso

del silencio volviendo sonido,

como la negrez escarlata

presurosa bailaba siendo y tornando

Musa del alba,

sortilegio en vals de Dante,

y oscuro armónico,

entonado sólo al inicio de los tiempos,

allá donde encendieron

todos los hoyos del sol

sus eternales ascuas,

que lloran prendiendo

espacios y distancias.

 

 

 

El Castellano Förüq

 

 

 


REGATO DE MI SED DE REGUERO:

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Al profundo encono

rijo que me alzo

en plenilunio ostentoso

el voraz gemido grave

luctuoso crascitar

de mi voz grave

un encontrar abierto el Parnaso,

y en su agua de lago

el negro cisne

del rubio Apolo,

pedir peras a un secuaz olmo

fue tirar moneda al poso del pozo

los deseos,

me devolvió casamiento

con mi Quimera Leana,

un lustre mío se estiraba

como un cerco de carbono,

en absoluto diamantino,

como lágrima apodada

sin poder precipitar

de aquella estrella diamante

que llamé amor.

Como una ablación cardíaca,

del corazón que marchó

al otro Paraninfo yerto.

Un descender primero

del hálito mercurial

un sondear con su alma

para volver a bucear

el fondo su mirada cristalina,

ella no abacora, no hostiga

mi incansable ánimo

de grillo en jaula.

Sembré de flores mi patio

soñando atraer

su esencial mariposa

de alma,

salterio es mi hondo gamusino,

de notas y rendija

de oro y platino,

un empeño de mi dulce miseria,

oh cristal sonoro,

oh cuanto yo, deseo mi turquesa

de nido y oleaje

de azada y piel acanelada,

pidiera agua al monte,

sueño y aroma de valle,

mi tersura que suena firme

como silencio

en la sed de la tierra,

Musa mía mi ofrenda

para que seas melodía

del agua mi vida.

 

 

 

 

Förüq el Castellano

 

LA MANSIÓN DEL TRUENO:

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Temerosa compuerta

abre de los cielos

una senda violácea

como dosel afilado

de azulado, bajo firmamento,

despierta el capataz del brillo primero,

bajo sábanas de ardorosa niebla densa,

de cumbre los cerros fugitiva,

a su lado ella;

oscura perfectísima fantasía,

feraz sierpe remansa de ternura,

quiebre mi canto

fausto destino punible,

de ingenuo rostro

inamovible,

la bondad por esquela

dulce bayoneta,

entre sus laureles sedosos

vine a recostarme

de esta ambición que gira y mece.

De excelsa siembra resplandeciente,

la sien en hondo surco

de mortal numen

poema del labrar

ardua indecencia,

la posada de nubes trashumantes,

y vasos de estelas

vorágines,

dulcísimo corazón sin morada.

Llama un olvido

de gloria brotada,

laúdes por alba y flor hermosa,

repiqueteo de la centella

que no deja huella

ni fanal fuego en tierra,

truenos ya silban

el otoñal vientre del cielo,

entre gris solapado de negror mortecino,

que apela nueva vida.

Venga a la posada del harto resplandor

como mar en monte

su rompiente puedes escuchar,

y azulado en aire

sentir tu corazón por cielo.

 

 

 

El Castellano Förüq


EXCELSITUD ARREDRA:

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Vagaroso

a mi quimera despierto,

soy yo, la impalpable idea,

yerto oasis

de cal y sosiego,

como se abre la noche,

y en su mitad me hallo,

de espectral rivera,

y nimbo pasajero

infrecuente,

en su mitad despierto,

imagen servil en proyector

al exterior, de cuánto no ha conocido

y es vil reflejo,

como carcoma crujiendo en mecedora,

un evaporar constante

en sidérea lumbre

las ascuas de mi obsesión

por ver a mi quimera,

niebla que no huye,

y de belleza indemne

clara tempestad alada

su manto de nocturnal

oscuridad en prestancia

que mis párpados, tiende,

vela de reloj con su martilleo

en yunque despierto

son mis altas nubes

chubascos de vida aplomada,

en vals de mi ánimo mercurial por osar

su nana espectral.

Ella me regaló su fábula de grillo en jaula,

semper, hornillo de centellas,

mi sortilegio canta,

que su imagen ya acecha,

silueta y sombra de alma,

yo defiendo y soy dueño

de mi creación,

limbo de sus pupilas

es su noche que abre

y suena en la opacidad

de materia sus ojos;

místico su sendero

en adorarla descienda,

cielo

en diosa larva,

inspiración sempiterna,

al redil de ascuas apelo,

este hondo viaje

el sonido de la noche

que se desviste

en su candelabro

que tiene por mirada,

si acaso la conociera...

La tierra portaría secuela

de belleza inviolada

y temple en el carrasquillo mi pecho,

magia sin forma,

ni cumbres desangeladas

ya no suenan

por cuerno ni bramido roto,

un helado trecho

surco a traerla mi rosa de hielo,

que tornó hecho.

 

 

 

 

Förüq el Castellano

 

GERMINARTE:

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Hierros me forman propia reja,

que oxidan mi vieja calma,

orna de un atrio

que beben las estrellas

pudorosas y ponientes,

que trepan escalas

que habla la noche que no calla,

entre coraje blando,

y palpitar de sombras perennes

de estirado violáceo ramaje,

se dibuja un aliento

de purpúreo silencio espectral,

por campanas suaves de terso bronce,

clamor al tañer la magia duradera

vestida de yedra y solo espíritu,

era un atrio que se entonaba

como saetas vanas bailaban

festejando en el patio los condenados,

como fiero designio

abre en estribillo,

como fondo sin poso

del mal que se atribuye

sin solución,

como caos en vena que se desata,

en vertiginosa densa bruma

que desplaza los cerros,

y preceden negras formas

que los descienden,

oh luminosa parca

quién te viera vestida

como viste un almendro,

su vernal lozanía saludando

a Ostara,

manto de añil florido,

nublo de ritmo pausado,

así como espina da la rosa

el combate al iris

gira la mariposa,

gloria que achica

simientes fecundas

que enraízan

y a la tierra conceden

magna sentencia recíproca.

 

 

 

 

 

Förüq el Castellano



REVERENCIA QUE CIERNE:

Ven, cierra tus sentidos blindados,

en soles de permanencia,

ventanas al crisol onírico

son de pertenecer,

en raudo vidrio inefable

tus solitudes encontradas de alma,

vientos vienen

sones que auguran

relente de flamígera telaraña

tu seda en cúspide alzada,

venga mi pesquisa

en nueva ralea

destellos encauzados

al solísimo tacto

que tu acento atrapo,

y acaricio tu letra de acorde.

Tiempo obtuso,

en crujir de la ascua,

abacora que me supedita

a besarte la concavidad

tu salina en grave intelecto,

tu oro del agua

tu cristal puro

d' este sublimar inmerso,

alas cobrizas me cubren

tu solo armónico,

tu voz,

plañir de la armonía

cumbre de riscos

en cascada segmentada,

sangre del musgo,

y azar de nueva brea,

como nace la tierra, sola,

entre fuegos del éter,

y la brava mirada,

escalas entre grama al ocaso,

entre inencontrable savia

del brillo solaz cristalino,

gimen fisuras en rocas

jamás iguales entre ellas,

tiempo extinguido,

como madera fósil

petrificó su último alarido,

perteneces innegable

mi cauce sanguinoso

en esparto y brezo,

ya floridos,

tu solo trazo magno,

tu eco entre multitudes

que no se encuentran,

al campanilleo

mi sol en llamas

riges que rizas colapsos del azul,

en verde monte que era granate,

decidí entonarte tu caracola

sonora por mi barbecho reverdecido,

donde musita toda vida en color

y corre tu tren de espejos

reverencia

que adentra

tus hoyos de sol en tus manos.

 

Nota:

solitud (n.f.)

arrinconamiento, desolación, soledad

 

Förüq el Castellano

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ANTOLOGÍA

Flor de sangre

 

 

Mayo 2009

 

 

 

Es el ritmo de tu cuerpo, donde el agua

 

y la poesía hacen el amor.

 

Es el fondo de tu mirada un manantial de

 

esmeraldas.

 

Es el calor de tus piernas.

 

Es el terciopelo de tu piel.

 

Es la suavidad de tus caricias.

 

Es lo que dices sin hablar.

 

Es todo lo que significas para mí,

 

lo que me haces sentir.

 

Lo que me hace seguir adelante

 

y robarle al tiempo cada minuto cuando

 

estoy contigo.

 

Es el agua de tus besos.

 

Es el fuego de tus labios.

 

 

 

Es el aura de tus cabellos que mueven miscaricias.

 

Eres tú.

 

Eres tú.

 

Eres tú mi vida, mi sol.

 

Eres tú en cada noche fría mi calor.

 

Eres tú la chica que siempre soñé,

 

la chica que siempre deseé,

 

la que vivía en mi subconsciente para

 

cuando apareciese darla lo mejor de mí.

 

Eres la dueña de mi corazón.

 

Deseos, anhelos, ilusiones definiendo mis

 

sentimientos.

 

Por qué sí por qué no ardiente pasión.

 

Por ansia mi atracción.

 

De tus palabras viví, soñé y me alimenté.

 

Con la dificultad no murieron las

 

esperanzas.

 

En mis recuerdos tus besos sabor de miel.

 

Tú mi motivo para soñar.

 

Tú, sueño, tú mi dormir, tú todo para mí.

 

Tú mi alma como agua que se va al mar.

 

Te vas perdiendo en este caos de existencia.

 

Ya me abandonas, ya me dejas hundirme en

 

la mediocridad.

 

Tu silencio se hace estridente y te ganan los

 

llantos.

 

Tú que quisiste volar por encima de los

 

mortales

 

y ahora te quedas sin fuerzas.

 

Cómo salvarte de este silencio, de esta falta

 

de inspiración,

 

de esta depresión.

 

Quisiera verte altiva como cuando escribí mi

 

primer poema

 

que veías un mundo por comerte, llena de

 

ilusión y vida.

 

Yo no me hundiré, aunque haya gente que te

 

quiera ver hundida,

 

alma mía seguiré y luchare para verte como

 

siempre, dando lo mejor de mí.

 

Tú mi aliento de vida, tú mi vínculo

 

con el creador yo, tu servidor.

 

La dificultad es un salto de longitud más con

 

el que batir mi marca.

 

Quisierais un poema, quizás solo tenga uno

 

el primero de este lema.

 

Pero todo llegará.

 

Yo quiero, yo puedo, yo te veo aquí.

 

Al alcance de mi mano.

 

Y no me rendiré. ¡Nunca! Ya que quiero ser

 

escritor.

 

Éste soy yo con defectos y virtudes nobusco dinero ni aceptación,

 

solo hacer todo lo posible por alcanzar missueños,

 

sin importarme lo que se ponga en micamino porque lo sortearé.

 

Soy un papel en blanco que se irá llenandode obras preciosas,

 

con diecinueve años no veo nada perdido, qué son dosmeses,

 

Un escritor no se hace en dos mil meses.

 

Un saludo a todos.

 

 

 

Tablero de existencia:

 

 

 

Otro día más.

 

Otro día menos.

 

Horas, minutos, segundos

 

pasan.

 

Decisiones, esperanzas, vidas truncadas.

 

Gentes luchando por cambiar el hastío.

 

Luchando por cambiar la rutina.

 

Peones de este juego de ajedrez.

 

Sólo avanzan en un sentido,

 

alimentándose de lo que encuentran en su

 

camino

 

que avanza sin retroceder hasta llegar al

 

final del tablero.

 

Unos ansían convertirse al llegar ahí en

 

otras fichas más poderosas,

 

para seguir comiendo a otras gentes.

 

pero otros acaban siendo comidos por la

 

torre, la que juzga sus vidas.

 

 

Insomnio de amor:

 

 

 

Mi soledad sin descansos.

 

Ojos asolados de un cuerpo recto.

 

No se cierran por los ocasos.

 

Ni miran otros lados

 

donde se alejan crepitando.

 

Deslices ausentes de trece veleros.

 

Que navegan en el inmenso

 

Océano de tu flor.

 

Navegando con la brújula

 

De tu palpitación,

 

tu dulzura de astrolabio.

 

Limpios y duros yunques

 

desvelados.

 

Mis ojos miran un monte

 

de metales y fríos peñascos.

 

donde mi cuerpo afila sus venas.

 

Consulta naipes helados.

 

el tarot de mi dicha y sentimiento

 

los martillos entre mi sien cantaban

 

y soñaban como un taladro

 

sobre un réquiem sonámbulo

 

y despierto de seis días sin dormir.

 

El insomnio de este marinero del negro puerto.

 

Sin mar y sin barco.

 

El insomnio del caballero sin escudero.

 

El insomnio del jinete sin caballo.

 

El insomnio del bohemio maltratado

 

por el tiempo y la vida.

 

El insomnio del soldado en la trinchera

 

esperando, viendo la muerte

 

pasearse por el campo de batalla

 

la noche me llama temblando

 

escalofríos me hacen temblar con alarido interno.

 

¿Qué quiere de mí, qué quiere de mí, amor?

 

Nadie responde.

 

Voces de muerte cesaron.

 

Sólo un resplandor en el cielo se vio,

 

fue mi amor que escapó de mi cuerpo

 

y se llevó mi alma.

 

La pena negra como el carbón brota

 

Como cenizas que se consumen quemando mi sangre.

 

Alquitrán brota por mis venas.

 

Después del Fuego de nuestro amor

 

quedaron las cenizas sin apagar.

 

Soledad ¿Qué pena tienes?

 

Que oscureces y nublas mi pensamiento.

 

¿Qué quieres de mí?

 

Que me maltratas sin descanso.

 

Noche lúgubre y umbría.

 

Contemplando mi cuerpo desnudo

 

en la penumbra.

 

Pasa mis nervios, con gozoso frío,

 

el arco de lunático violín.

 

Los fantasmas de mi cabeza cantaban

 

con delirios de agonía mi melodía,

 

agujereando mi ansia viva, aumentando mi ira cada día.

 

Muerte ya vienes a por mí y no perdonas.

 

Muerto en la soledad de mí cuarto.

 

Sin más compañía que un rosario y un viejo crucifijo

 

Dios me ha dado de lado y ha permitido que me convierta

 

en un muerto en vida.

 

Va mi barca por el largo río

 

que divide un confín de otro sinfín y me pregunto:

 

¿Por qué me agotas con las penas que requiere el corazón?

 

¿Por qué me haces sentir que no te merezco?,

 

Que soy un ser despreciable del cual rehúyes.

 

Me miro al espejo y no me reconozco te has llevado mi alma.

 

¿Qué motivo tienes para hacerme daño?,

 

Y maltratar mi pensamiento y mi corazón.

 

Que es puro como el agua del manantial de la vida.

 

Quiero morir a tu vera.

 

Quiero ser el que te despierte con un beso.

 

Juntos de la mano.

 

Sueño sin fin

 

Sueño del que no quiero mi despertar.

 

Si amar es sufrir yo he muerto por ti mil veces

 

y he resucitado otras quinientas.

 

Recuérdame por lo que fui no por

 

lo que soy ahora y el monstruo en el que me he convertido.

 

Sólo tú puedes avivar este fuego.

 

Pero tú no entiendes de amor.

 

Juegas y maltratas este corazón de pobre enamorado.

 

Sólo entiendes de desprecio hipocresía y falsas ilusiones.

 

Para ti todo esto es un juego,

 

un amor que me absorbe por dentro y se come mis venas.

 

Que contamina mi sangre y mi pensamiento,

 

que me hace ser un muerto en vida.

 

Un muerto sonámbulo con

 

vino por sangre y pulmones llenos de humo de

 

noches enteras sonámbulas fumando

 

cigarrillos del diablo.

 

En la oscuridad de mi cuarto te oigo hablar

 

, voy a abrazarte, pero solo eres humo

 

y te esfumas sin permiso.

 

¡Ay amor, ay amor!

 

Nunca podré olvidarte.

 

Quizás tendré que vivir con esta daga punzándome la razón.

 

No entiendo ¿Qué he hecho yo para merecer

 

el mayor de los alaridos?

 

Que es tu desprecio y tu falta.

 

Hacia esto que llevo dentro y me corrompe hasta sin razón.

 

No creíste que mis sentimientos eran tan duros y limpios

 

como el agua del pozo de los sueños

 

al que lancé moneda pidiendo tu amor.

 

¿Qué quiere de mí, amor? Que juegas

 

Y maltratas a este pobre amor.

 

¿Qué quieres de mí?

 

En la lápida pone aquí yace mi amor por ti.

 

Quemaste mi corazón con tus palabras.

 

Que fueron trozos de metralla que tengo clavadas en el pecho.

 

Te amo como las flores al campo.

 

Te amo como los pájaros a los árboles.

 

Te amo como los peces al agua.

 

¡TE AMO! sin perderme en un ocaso,

 

naciendo en la floresta desnuda,

 

que riza y descubre

 

que abre mis sones

 

quejumbrosos en ternura infernal,

 

y lo haré hasta que la muerte me lleve y cuando este muerto

 

mi corazón seguirá llamando, gritando tu nombre entre malvas

 

y buscándote sin parar hasta que

 

volvamos a caminar,

 

como al que le han arrebatado un trozo de ser,

 

y se ahoga en su soledad.

 

Pero no sé cómo hacer que creas a este filo enamorado.

 

Que pasa noches en vela llamándote

 

¡Pero tú no vienes y no vienes, no vienes, no vienes!

 

Y tú no vienes, no vienes, no vienes.

 

AY qué dolor más fuerte encuentro yo

 

que dolor más fuerte siento yo en mi corazón.

 

Seguramente porque te estoy queriendo ausente en la razón.

 

Loco de amor.

 

Locura de amor.

 

Hoguera de sentimiento

 

Insomnio de amor.

 

Mi soledad cansada.

 

Sueños chicos.

 

Sólo ven un horizonte.

 

Tus labios son como pétalos acolchados de sangre...

 

Se divisa tierra en esta larga travesía hacia

 

Las entrañas y los confines de tu amor.

 

La tierra prometida.

 

Que si la encuentro te doy mi vida.

 

 

El Castellano

 

 

 

 

 

 

JUNIO 2009

 

Tus besos riegan los rosales de mi corazón,

 

lo llenan en flor, alimentan esta ilusión.

 

En tu mirada deseos como los míos,

 

fieles reflejos de cómo somos,

 

de lo que queremos.

 

Momentos que vivimos,

 

recuerdos inolvidables llaman a un presente,

 

a una historia que separados no tendría sentido,

 

sólo sería un injusto desenlace para todo lo que

 

hemos luchado.

 

Y luchado en contra de la dificultad, de las dudas,

 

del futuro.

 

Y que ahora no me lo imagino si no es para

 

compartirlo contigo.

 

 

OCTUBRE 2009

 

 

 

Libreta:

 

Bajo aquel árbol,

 

justo debajo de aquella piedra y ladrillo

 

con aquel cristal roto;

 

encima de un puente con un ruedo de arena

 

en obras esperando,

 

que aquel árbol nunca sea sepultado

 

por asfalto y hormigón;

 

sólo recordado por aquella huella de

 

zapatilla

 

presionada en la arcilla pulida de tu piel;

 

bajo él, el río de las flores desangradas

 

y el llavero del que falta mi llave

 

que abre aquellas puertas del cielo

 

liberando tu alma,

 

esa llave la tengo yo;

 

en mi llavero del día y de la noche

 

junto al peluche de una serpiente

 

de amarillos ojos y cuerpo verde amarillo,

 

siendo custodiada por el águila bicéfala

 

de un llavero que pone Toledo

 

con cabeza en metal y tinta del jaguar

 

que protege mi corazón con tu historia,

 

tu tiempo, tu espacio, tus recuerdos

 

tu ayer y hoy, tu dormir y despertar,

 

tua vita in memories and love.

 

Yo theend and begins,

 

themanwhohaveshout,

 

theblack and light,

 

the red and yourblood,

 

thenight and day.

 

Yo el mundo escrito en mi libreta,

 

yo bolígrafo macizo de plata y humo rojo,

 

yo el agua de tus ojos,

 

el vino de tus besos,

 

yo el demonio encerrado en versos y

 

palabras

 

no dichas;

 

escritas.

 

Escritos que jamás

 

podrán descifrarse y entender:

 

Un canto al horizonte que sólo llegará

 

cuando llegue el final

 

y las trompetas derriben los muros de hojas

 

de papel

 

donde crece el árbol de mis raíces;

 

donde te escondí;

 

para nunca dar a la luz

 

la luz de esta realidad

 

que sois todos vosotros atrapados

 

en la fantasía del mundo,

 

de una novela sin tinta,

 

sólo de imágenes.

 

En mi libreta duerme el mundo

 

yo

 

soy

 

su

 

creador.

 

Y este es vuestro eterno despertar

 

en papeles en blanco

 

que uso para liar mis cigarrillos.

 

Yo escribo la Historia

 

que es mi gran novela sin tinta;

 

imágenes, formas, figuras, personas,

 

lugares, reales;

 

viviendo, alimentándose, fornicando,

 

existiendo

 

en ésta,

 

la única,

 

y verdadera realidad

 

de dos dimensiones.

 

Yo dirijo sus vidas.

 

Soy tiempo, soy espacio, soy alma de otro

 

ser,

 

que guarda

 

en una mente,

 

y corazón todos vuestros recuerdos.

 

Soy el dueño de mi propio cementerio.

 

 

 

El Castellano

 

 

FEBRERO 2010

 

 

 

Un cuento de 1997:

 

 

 

Erase, una vez un ruiseñor

y una serpiente que sólo tenían un ojo cada uno y llevaban viviendo mucho tiempo en la misma casa en paz y armonía. Pero un día que invitaron al ruiseñor a una boda éste le dijo a la serpiente:

 

 

 

-Me han invitado a una boda y no me gustaría ir con un solo ojo ¡Sé buena y préstame el tuyo! mañana te lo devolveré.

 

 

 

Y la serpiente le hizo el favor. Y prestó su ojo al ruiseñor y se pudo ir a la boda con dos ojos.

 

 

 

Pero al día siguiente el ruiseñor no quiso devolverle a la serpiente el ojo y juró que se vengaría de él.

 

 

 

¡Inténtalo si quieres! -dijo el ruiseñor. Luego cantó:

 

 

 

Construiré mi nido en ese árbol tan alto que jamás conseguirás alcanzarlo.

 

 

 

y luego pasó una semana y se vengó del ruiseñor;

 

 

 

le convirtió en murciélago el cual volaba con una correa de cinturón atado a una pata con la que chocaba y chocaba.

 

 

 

El Castellano

 

 

 

Podando recuerdos para volver a amarte,

 

dolorosos detalles caen y vuelvo a desearte

 

ella mi rosa, que llama al frío,

pero resiste

 

cantando a la víspera del invierno triste.

 

 

 

El ocaso del tiempo que la dispara ya se disipa;

 

gota de rocío que se evapora con el sol que visita.

 

La sonrisa que resplandece sus labios besa

 

al encontrarse

 

con el te quiero, el beso

 

que espera.

 

 

 

El fuego del deseo se hacía con su compañía,

 

en la que besos y caricias recorrían su fantasía;

 

De deseo en deseo transcurrió su vida y su anhelo

 

de cuidarla para no perderla nunca y soñar despierto.

 

 

 

Con su campo de derrotas y victorias en sus sueños

 

un nuevo insomnio de sentimiento en sus recuerdos;

 

solos en el encerrado mar del amor no demostrado

 

su amor quiso ser fuerte y no caer olvidado.

 

 

 

Soledad ¿qué pena tienes?

 

Que oscureces y nublas mi pensamiento.

 

¿Qué quieres de mí?

 

Que me maltratas sin descanso.

 

Noche lúgubre y umbría,

 

sin tu compañía.

 

 

 

Caminando por el sendero distante

 

del verso asonante sin encontrarle,

 

serpenteando por la arena de tu piel;

 

 

 

Escribiendo un te quiero

 

mi mensaje con un beso

 

del paraíso atrapado en lo escueto

 

de un terceto que ya no es.

 

 

 

Camino por tu piel donde me perdí

 

me encontré con el placer al que serví;

 

Allí una flor con una nota: hoy te sentí

 

y volví a caer en la rima tonta de un sin vivir.

 

 

 

Puedo escribir todos mis pensamientos

 

y ninguno podrá reflejar mis sentimientos,

 

el amor no quiere ser pensado,

 

ni si quiera ser conocido,

 

sólo sentido.

 

Yo te sentí amor

 

y por querer pensarte

 

desapareciste entre la tenue luz de luna que me abrigaba.

 

Allí la razón apagó los latidos de un corazón.

 

Como tierra yerma

 

marchitó aquella flor que un día llamé amor;

 

nunca murió porque fuiste tú Rosal.

 

Ninguna pudo ocupar su lugar,

 

sólo la hiedra brotó hasta tapar

 

aquella luz que me daba calor.

 

Pero yo te sentí amor.

 

Camino arrastrando mis errores,

 

camino con la mirada perdida

 

como si este mundo fuese ajeno a mí,

 

pero a la vez necesitando de él.

 

Para sentir emociones,

 

para seguir sufriendo y aprendiendo

 

para disfrutar recibir y dar.

 

 

 

Pero mi felicidad no se basa

 

en que me admiren, si no

 

en valorarme yo,

 

cosa que todavía no he aprendido.

 

El tiempo pasa

 

y me siento vacío.

 

 

 

Para valorarme necesito

 

que me valores,

 

este sentimiento no ha muerto

 

y sólo con tu amor sentí amor propio

 

sólo con tu amor sentí que estaba vivo

 

sólo contigo mi rosal.

 

¿Qué quiero yo?,¿Qué quieres tú?

 

¿Quién soy yo?,¿Quién eres tú?

 

Seres distintos, pero a la vez corruptibles

 

y semejantes en lo malo.

 

¿La casualidad unió nuestros caminos,

 

o estaba todo planeado y pensado?

 

¿Esto es amor o sólo obsesión,

 

por no perder

 

lo que me llena de ti

 

breves instantes?

 

¿Es sentimiento,

 

o sólo pasión desenfrenada?

 

¿Te necesito,

 

o sólo te echo de menos?

 

No lo sé mientras tanto

 

seguiré amándote en silencio.

 

Un día me dijiste que el amor

 

lo curaría todo,

 

nunca pensé que fuese a ser la causa de todos mis males.

 

Déjame ser quien guarde tus besos,

 

quien comparta tus alegrías,

 

el que cree horizontes contigo,

 

el que al cerrar tus ojitos veas.

 

Déjame cumplir todos tus deseos

 

como anhelos de que otra realidad es posible,

 

hacerte feliz es lo que pide mi alma.

 

Enamorarte lo pide mi corazón,

 

capturarte en mi retina mis ojos,

 

pero yo, yo te quiero a ti y me duele que no lo veas.

 

No puedo, ni quiero olvidarte porque te necesito,

 

y no me puedo imaginar una vida sin ti aunque no lo creas.

 

No quiero que te vayas sólo que veas

 

que sin ti no soy,

 

que sin ti no quiero ser,

 

que sin ti,

 

sin ti, no podría vivir.

 

Me duele el pecho sólo de pensar en no volverte a ver,

 

me duele el corazón cuando dudas de mí.

 

Pero se alegra mi alma sólo de verte sonreír.

 

Porque existes en mi mundo.

 

Porque eres mi mundo.

 

Porque lo que te dije aquella noche al oído

 

después de aquellas tres horas era:

 

Te quiero y no te voy a dejar escapar,

 

quiero estar contigo.

 

Y me di cuenta, que lo sentía, desde hace mucho

 

y no me atrevía a decírtelo

 

porque al despertar igual lo olvidarías.

 

 

A mí, me detiene el miedo a volver

 

a ser feliz porque te daría toda

 

mi alma, hasta mi sangre.

 

Me entregaría como nunca;

 

Solo tu felicidad me podría hacer feliz;

 

Existes en mi mundo

 

Quizás he construido

 

un muro de cigarros y hojas de papel

 

En torno a lo que siento y pienso

 

Para no mostrar mi debilidad

 

Esa debilidad es que te amo y

 

Que sin tu amor me consumo,

 

que puedo vivir sin ti

 

pero no mejor;

 

me he dado cuenta en estos meses.

 

Por eso no te llamé después de tanto;

 

-Porque te necesito

 

Mis sentimientos son muy claros

 

en mi interior. pero me da miedo mostrarlos

 

cuanto desearía oírte un te quiero

 

para lanzarme a coger el tren hacia

 

tu escondido corazón

 

y demostrarte todo esto que siento.

 

 

 

Todas las sensaciones que se pasaron por mi cabeza

 

después de volver a verte,

 

el volver a sentir tus besos, tu cuerpo,

 

volver a oír tu voz,

 

volver a perderme en el océano de tu mirada

 

todavía sigo sin encontrarme

 

estaré tocado, pero no hundido

 

tú llegaste a mi vida para hacer que sintiese amor

 

que supiese lo que es ser más feliz que un desliz.

 

Para que agarrase la vida y luchase por algo,

 

para abrirme los ojos y hacerme sentir

 

que no era superior a los demás

 

tengo tantas cosas que agradecerte que no sabría

 

ni por dónde empezar:

 

-Voy a ser y quiero ser

¿Por qué no ser?

 

El único al que recuerdes,

 

toda tu vida por hacerte sentir

 

cosas tan hermosas que solo de evocarlas

 

se te pasen los pensamientos tristes,

 

y puedas recrearte en que has vivido intensamente,

 

quiero llenarte de mí como tú me has llenado

 

de ti,

 

 

 

Amor ¿qué es amor?

 

¿Un estado mental de felicidad?

 

¿Algo físico que genera atracción de dos personas?

 

¿Lo que te hace temblar cuando ves a tu rosal

 

de carne y curvas de mujer?

 

¿Lo que te acelera el corazón, lo que te hace

 

volar y soñar despierto?

 

Y me pregunto:

 

¿Qué es el amor?

 

No lo sé pero si de algo estoy seguro es de que te amo

 

como sed de amaranto esquivo.

 

 

MARZO 2010

 

Un besito:

 

Muero por un beso

 

vivo por un querer

 

cruel del destino

 

condena de una pasión

 

que creó tu pestañeo

 

al dejarme ver

 

tu cielo encerrado

 

fijamente tres minutos,

 

y morí con tu pestañeo.

 

Demostró que fui

 

 

 

importante para ti

 

y que a pesar y muy

 

a mi pesar de los problemas

 

seguí en tu mirada atrapado

 

hasta que la aguja

 

de aquel reloj de pulso

 

se paró al pasar 180 segundos

 

mi cambio de vida

 

cuando consumí

 

medio giro al decir:

 

-Siempre te amaré.

 

 

ABRIL 2010

 

Nada como una mirada al vacío

 

una mirada al comienzo de todo

 

con el anticipo de un final que se aproxima

 

camina rápido vuela veloz se alimenta de estos

 

cielos

 

para la tempestad de los dragones alados

 

de un cielo rojo y negro

 

de una atmósfera de hierro, un túnel en sus

 

recuerdos

 

un solo ser

 

en su trono postrado

 

a sus órdenes todas las criaturas que él ha creado

 

la cruz de metales preciosos

 

es solo el recuerdo de la batalla que ganó;

 

con él volvió la vida todos temieron su osadía

 

aunque de la muerte el trajo la vida otra vez.

 

desde su trono todo ser vivo le obedeció

 

es solamente un final y un comienzo anunciado.

 

el infierno no es fuego son cielos teñidos de

 

sangre

 

y hierro de los que sólo un Ser quedó vivo.

 

Traiga nuestra destrucción para salvar la vida

 

sólo quedó él a la hora del final.

 

él no la buscó la encontramos nosotros.

 

Volveremos a nacer.

 

Eternamente seremos letras para él.

 

 

MAYO 2010

 

Viento azul de este cielo nocturno

 

quien viera tus ojos siguiendo mi marchar

 

solo sombras en mi camino para buscarte

 

sentimientos que recobran fuerza

 

no te vayas de mi lado

 

sentido de luz compañera

 

vuelve

 

como lluvia roja de besos carmín de tus labios

 

como cielo encerrado de tus ojos

 

cielo que liberado nunca me abandonará

 

cielo desconocido cielo sin domar

 

fiel compañera de día y de noche

 

fuego como yo solo avanzando en un sentido,

 

yo contemplando el abismo

 

nunca cayendo ya que tengo apoyo firme

 

tú mi apoyo

 

mi motivo para soñar alto para vivir intenso

 

meloso tormento de todos los matices

 

para sentirme cuerdo en un mundo de locos,

 

pero quien soy yo sin tu calor de palabras

 

sin tus sentimientos sinceros que me enamoran

 

que ilusiona y paraliza

 

la vida de este pomposo corazón que te habla

 

ansía todo lo que salga del tuyo

 

porque este ya comienza a sangrar.

 

Ya te dio su lado

 

nunca esperé que lo guardases en caja de

 

madera

 

Solo es para disfrutarlo en vida

 

no vivo esperando tierra

 

lloro viviendo amarte

 

para soñarte vida para morirte placer

 

quien da más solo tiempo todo llegará o se ira

 

naipes del tarot helado

 

en la hoguera de cartas flameantes al viento

 

en este oscuro firmamento

 

del azul sediento teñido de espadas

 

como pasión nunca matar cariño

 

solo aumentarlo cada día.

 

solo decirte que no se cuándo seré digno de ti,

 

porque no sé cuándo me respetaré a mí.

 

 

JUNIO 2010

 

 

 

Con el susurro de la luz

en cristal

degotas deagua

 

pensamientos cálidos me arropan tu compañía

 

solo una vida solitaria desde aquella lejanía

 

un sol pernocta durmiendo disfruta su luna

 

con tacto terciopelo una vida de amor eterno

 

Un caballero busca a su mujer la extraña

 

avanza entre montañas de azores

 

y valles de bosque y ríos dulces

 

noche de amor entre nubes acolchadas

 

con el frío de un mundo en sangre

 

que estaba en guerra.

 

Ahora su patria era su tierra en la hoguera.

 

Se despierta frio y solo tras pintar con nostalgias

 

recuerdos.

 

y va el ancho río ya en sus llanuras

 

años no recordaban su vida y esplendor

 

todo se termina comentó el sabio nadie le oyó

 

la locura es lo único que conocemos infinito

 

otro la estupidez concluyó

 

pero uno saltó acaso no somos todos locos

 

mira la guerra que nos mató.

 

Miguel Esteban Martínez García.

 

JULIO 2010

 

Una nube de tranquilidad me cobija mientras

 

observo el paisaje;

 

el caserón vuelve a relucir con el cuchillo dorado

 

de la piedra caliza, que resiste el embiste del

 

viento y las lluvias;

 

la lagartija tomando el sol está, tuerce la cabeza y

 

cierra un ojito aprovechando los últimos rayos de

 

sol;

 

el escarabajo de tierra camina lento con sus

 

fuertes patas, tropieza y vuelca quedándose

 

varios minutos intentando ponerse derecho;

 

mientras, se despierta uno de los dos grandes

 

murciélagos, que aquella cámara de la gran casa

 

rústica ocupaban.

 

Amapolas y amarillos de espinos, con el verdor de

 

los pinos.

 

Vides para cuidar y cultivar, un pequeño jardín con

 

caseta para las gallinas;

 

frambuesas y arándanos, en un pequeño huerto al

 

lado de la puerta,

 

un pequeño estanque de azulejos en el aljibe,

 

donde nadan cuatro carpas y un barbo,

 

oscurece y el joven rapaz de cernícalo primilla del

 

palomero oscuro de la casa,

 

se lanza a por un pequeño ratón de campo, que

 

andaba merodeando, buscando algún resto de

 

harina o de grano.

 

La mariposa de bellos colores azulados, dando

 

sus aleatorios vuelos, en busca de flores de

 

lavanda es atrapada por el pequeño mochuelo,

 

que salta del agujero de aquella antigua encina.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

AGOSTO 2010

 

 

 

Navegando en el horizonte de mi destino,

 

buscando tu sonrisa en cada amanecer,

 

velando el tiempo de cada anochecer.

 

Llamándote en silencio con cada recuerdo,

 

volviendo siempre al comienzo del sentimiento,

 

dejándome llevar por el dulce tormento,

 

conteniendo las palabras en el viento.

 

Ya quiere caer el lamento, dejar libre el intento,

 

verte llegar, el silencio deshacerlo.

 

Saborear tu piel bajo las sábanas,

 

la miel de tus labios tener,

 

hacer tus piernas estremecer.

 

Endulzar el momento con una caricia,

 

compartir día a día, abrazándote en la noche,

 

sólo con tu amor ya no sería pobre,

 

solo tu te quiero se eleva en mi cielo,

 

mi dulce sustento que quiero.

 

Mi corazón quiere navegar hoy por tu interior,

 

sentir cada flor que forma tu piel,

 

tener tu aroma como velo que embriaga.

 

Quiero quitarte la ropa, besarte, que me sientas

 

dentro,

 

recorrerte en cada caricia, hacerte sentir, oírte

 

gemir.

 

Quiero mi despertar para verte llegar.

 

Viene acariciando, ella,

 

con sus palabras altivas,

 

desvanecerse quiere, con letras solitarias.

 

En sus ojitos los luceros,

 

por sus labios, disfruta el piropo.

 

Despeinarla con caricias piden sus manos.

 

El dulce golpe de su voz quiero escuchar,

 

difícil de olvidar, todo por ganar.

 

Creo que la quiero.

 

Pues díselo.

 

Calma para llegar,

 

por poder luchar y no abandonar.

 

A veces, invade mi pensamiento,

 

y más deseo crea su recuerdo.

 

 

 

Pienso que no estaré a gusto hasta que no la diga

 

lo que siento.

 

 

SEPTIEMBRE 2010

 

 

 

Vida en gris de la que tú eres mi luna esperada.

 

Se cavan surcos de ti en mi alma soñadora,

 

por donde fluye el solitario beso;

 

la tierna caricia anhela ser algo más.

 

Mis ojos quieren atraparte en su firmamento,

 

mis sentimientos arroparte con fuego.

 

Pero yo sólo te quiero a ti, mi vida en verso,

 

mi motivo para ser solo tuyo, para no necesitar

 

nada más.

 

Ser el sueño hecho realidad, la felicidad de doscaminos

 

que se cruzaron en el destino.

 

Tiempo para esperar, vida para soñar,

 

cuando te vi llegar provocaste mi despertar,

 

y ya no quiero descansar, solo luchar, te quiero

 

amar.

 

Nos merecemos algo más en este papel quejugamos,

 

saber si nos amamos, si el deseo quiere serpasajero,

 

el mío quiere hacerse eterno y ser tu sustento,

 

 

 

solo espera su momento, el sueño para vidaplena,

 

avanza cruza cada noche el cielo azul de maticesvioletas,

 

siempre te encuentra, la soledad me abandonó

 

para poder servirte.

 

Ahora avanza la duda, el temor, si realmente temerezco.

 

Pero del corazón nace mi valor, lo sincero el dulcete espero,

 

el te quiero.

 

El pensamiento que paraliza cuando te veo, lasensación del amor.

 

Todo lo que me queda por decirte y lo que no tedije,

 

vida para vivirte.

 

Avanza, no se separa, no se aleja, te alcanza

 

porque eres lo más hermoso de mi mundo,

 

camino que surca nuestro antiguo paraíso.

 

Permanece como el compás de mi pulso.

 

Desde que te conocí supe para lo que viví.

 

Fluye mi vida por tu cauce, el camino de mi amor;

 

Allí donde viven por querer alegrías.

 

Escojo tu sendero, yo como tu destello en elsecreto,

 

 

 

voy con el manto de tu compañía, allí donde se

 

oculta el día.

 

Allí donde nuestro calor se refugia.

 

Allí donde mi alma no cesa la lucha para ganar tudicha.

 

Con los miedos guardados en un rincón,

 

el sueño solitario no me abandonó,

 

con su antigua ilusión envejeció, su imagen vivaguardó.

 

De él decían que solo quería comprender al amor;

 

Del verso a la canción, así hablaba el corazón,

 

Tras una flor la conoció y le preguntó:

 

¿Qué eres amor?

 

Intrigante sensación.

 

Nadie te posee, pero todos quieren encontrarte,

 

hoy fui más allá y te besé, pará en mi interiorcapturarte.

 

 

 

 

OCTUBRE 2010

 

 

 

Voy allí y te encuentro dormida, al final delbosque,

 

te encuentro soñando, con otros días de amoresprofundos.

 

 

 

Como el azul del cielo que a tu lado te hacíabrillar,

 

mi caricia hace una pequeña sonrisa en tu rostro,

 

mientras acercas tus labios para besar los míos,

 

y fundimos nuestra vida bajo aquellos árboles.

 

Vistas de un amor eterno que devolvería vida,

 

para quitar su despertar de melancolía.

 

El lobo vigilaba su guarida allí su mano le sacó,

 

para ver el mundo.

 

No quiso volver a su cobijo, las palabras dulces ytiernas,

 

guiaban mi alma a viajar, uniendo su ser volaba

 

hasta regresar.

 

Te necesito más allá de este sentido que grita por

 

tenerte,

 

te necesito más que el fuego a la madera, gritó mi

 

vida por tenerte,

 

y a la vez te siento, en cada golpe de viento y

 

reflejo.

 

Me encuentras, y tu recuerdo reciente me besa,

 

mientras no puedo evitar recrearme en el deseo y

 

corresponderte.

 

DICIEMBRE 2010

 

Su naturaleza el mar de abril,

 

lo frío y húmedo de los montes y cordilleras,

 

la oscuridad y la tiniebla de una cueva

 

entre hermanos murciélagos.

 

Hermanos por vivir y existir en la naturaleza

 

agua y tierra entre surcos de barbecho,

 

dormir al ocaso del día,

 

el alba cuando el gallo nota cambio de luz.

 

Dar de comer a los galgos y sacar las ovejas

 

dormir con una lumbre,

 

despertar con tu sonrisa,

 

fumar tumbado en la hierba del monte,

 

ver amaneceres y lunas de hechicería.

 

Cosecha y agua de aljibe;

 

Mis besos sin final solo salvajes y libres tuyos ymíos

 

experiencias pasadas, sueños serán,

 

sueños serán.

 

Y se irán, pero tú me despertaste;

 

cada día si estuvieras, un romance,

 

un eterno sueño apasionado vivir a tu lado

 

crear pasado para contar,

 

hijos bueno cuando lo pidas con dos, dos

 

hermanillos que jueguen.

 

yo quiero darte lo que quieras coger de mí, soy

 

leo soy generoso,

 

también serpiente sabia,

 

lobo que baja a la ciudad,

 

pero que en sueños siempre vive en libertad.

 

.

 

Miguel Esteban Martínez García

 

 

ABRIL 2011

 

Volver al eterno sueño de una pasión vivida.

 

Del amor que cura sin marca la herida.

 

Aventura del taciturno que busca el idilio;

 

se pierde en la forma, encuentra el vello fino.

 

Busca en letras belleza, cuando ella lo es y era.

 

Algo sencillo y declaración de amor consentida.

 

Tormentosa pero reconfortante la espera.

 

Esperaba, calma en su ventana,

 

tiempo atrás vino una escarcha,

 

a ella la veía fiel en su mirada,

 

su palabra sincera la cobijaba,

 

de terceras alimañas con envidia.

 

Un argumento y todo era sencillo,

 

ya fuese realidad o fantasía,

 

no se perdía en un camino.

 

Nostalgia llenó su amor de letra prohibida,

 

de anochecer que ansiaba un mundo sin ira.

 

Ella no quiso ver una mirada vacía.

 

Frío y calor se desearon y surgió el beso,

 

llegó el viento.

 

 

MAYO 2011

 

Me quedo en tus palabras,

 

en tu cielo de relojes de arenas.

 

Allí lucho contra las olas del olvido,

 

de un mar que no te dejó llevar.

 

Lucho por la promesa de luchar,

 

luchar por lo que se siente,

 

 

 

porque quise negar que te amaba de verdad,

 

y ahora cada vez te necesito más.

 

No es solo mirar atrás,

 

es querer lo que vendrá.

 

Aunque me falle la salud,

 

este corazón no se parará

 

recogiendo lo que me das

 

dándote de día en día algo más.

 

Y te vuelvo a sentir,

 

quiero volver junto a ti.

 

 

JUNIO 2011

 

 

Cuatro cartas y diez monedas

 

Vivo para ti; sueño por un devenir.

 

Como es arriba es abajo,

 

pudo ser mi pacto,

 

pero aún no estoy condenado.

 

Fidelidad a quien me protege.

 

Sesenta y siete suman; un pasado.

 

Doce reyes de salud, tres monedas,

 

un cáliz de vida eterna, una espada.

 

 

 

Para el mundo un sentido, para lo que vendrá,

 

muchos; pudo ser, vino y se fue.

 

Sesenta y siete suman,

 

cuatro cartas y diez monedas de cinco.

 

No quise saber, solo sumé y escribí,

 

(50+17=67, 6+7=13)

 

aunque no entiendas esto no quieras saber

 

cómo persiguen los números,

 

ni cómo las letras se enredan por eso

 

vivo para mí, pero sueño con tu venir.

 

 

JULIO 2011

 

 

 

Cerré los ojos y allí estabas,

 

como si no pudieses salir

 

de mi interior.

 

Como si quisieras besarme

 

o decirme algo.

 

Pero tú bella en sueños

 

no hablas.

 

En sueños no hablas.

 

y nos quedamos mirándonos

 

a ciegas.

 

Yo te aviso que en el bosque

 

 

 

de mi mente solo hay un camino,

 

y es un laberinto.

 

El final lleva a despertar

 

y enfrentarse con la realidad.

 

Pero tú bella en sueños,

 

no me hablas.

 

Y yo a primera vista

 

me enamoré de ti,

 

por si algún día acaso

 

el sueño se cumple,

 

y ya de realidad me dices,

 

te estaba esperando,

 

siempre te ame.

 

 

SEPTIEMBRE 2011

 

 

 

Permanece en mí.

 

Resplandor de auroras en los recovecos,

 

donde se refugian mis ilusiones en sueños.

 

Tu tez conoció mis manos y mis manos te

 

moldearon

 

para su recuerdo.

 

Eterna batalla a la noche, cuando noto tu

 

ausencia,

 

la noche que galopa y yo sólo con la palabrasufrida

 

de nuestra vida sentida.

 

Ya no hay felicidad entregada con besos

 

y roce de nuestros cuerpos,

 

medida y entregada, ya no buscaré en esanostalgia.

 

Me enamoré de la vida y nada me falta,

 

porque todo me llena.

 

Y tú mi bella, volviste a pasearte por mis sueños

 

y en sueños nos reconciliamos.

 

Desperté y sentí de nuevo el dulce tormento,

 

para vivir soñando con el recuerdo,

 

y amarte soñando despierto.

 

hoy te vi ayer me doliste;

 

estoy enloqueciendo, te veo en todas partes,

 

en mi cama, bajo mis sabanas, en mi cuarto,

 

cuando miro de noche, las sombras dibujan tufigura,

 

el viento me susurra tu voz,

 

las flores me recuerdan tus labios,

 

el agua tus besos, los rayos de sol tus cabellos,

 

tú eres mi doncella yo soy tu bohemio.

 

Mi alma me dice vive amando, muere luchando.

 

El coraje de luchar por lo que uno quiere en lavida,

 

es lo que da respeto.

 

 

 

El Castellano

 

 

 

Soy beso del ayer

 

Soy sólo lo que tus ojos

 

dictaron para tu corazón.

 

Soy sombra, reflejo y luz sin otra razón.

 

Soy verdad, ilusión, camino y mentira,

 

soy amor.

 

Soy tantas cosas, pero para ti

 

lo que sólo tú quieras.

 

Deseo de nuestras almas risueñas.

 

Pasión de espíritu que sujetas,

 

sólo tú eres vida para el telar de mis letras.

 

Surges como viento, despertando el dragón

 

iluso y generoso, cálido y tierno,

 

del interior de mi sentimiento.

 

Sangra versos humeantes para ti.

 

 

 

Sueño angelado de amor sencillo y

 

entregado.

 

Y te recuerdo con este beso a tu imagen

 

que camina bajo la farola iluminando el

 

ayer.

 

Mi palpitar por el hilo del sentimiento

 

sostienes.

 

Y caí y me enredé en tus caricias,

 

reales o escritas para sentir que sólo soy

 

lo que tus ojos y corazón,

 

marquen para ti,

 

esperando algo más que un beso ser.

 

 

 

El Castellano

 

 

 

OCTUBRE 2011

 

Déjame ser yo.

 

yo, quien te quiera,

 

yo, quien a ti aspire

 

vivo y afortunado, música

 

para tu sentido.

 

 

 

Yo, el que tus labios, admire,

 

el que en tu ser suspire.

 

El poeta que te escribe y vive,

 

afortunado,

 

por la música de tus sentidos.

 

De tu corazón enamorado,

 

el que en tu ser suspire y

 

en tu pecho se adormile

 

el que en tus ojos se mire y

 

tus alientos, respire,

 

con tu dulce susurro a mis sueños cobije.

 

Quiero sentirme poeta de ti,

 

que con tus cálidos besos

 

en el edén me imagine,

 

poeta de ti ilusionado.

 

Déjame recorrerte,

 

como si el tiempo no hubiese.

 

Que tu cuerpo con el mío

 

se mezclen en un fuego ardiente

 

y se confundan en uno,

 

vivir en tu mirada,

 

serían mis dulces palabras,

 

pues no mas son reflejo

 

de la altura de tu alma.

 

De una amapola

 

mi amor para una doncella,

 

viva y eterna,

 

dulce y risueña.

 

En esta noche otoñada,

 

en que las primeras lluvias

 

fueron alegrías despejadas,

 

caen tímidas en mi ventana

 

y me recuerdan a ti,

 

mi tierna doncella, mi bella,

 

mi eternamente dulce y risueña,

 

como sonrisa de altares en primavera

 

altares de estrellas a la luz de luciérnagas,

 

como rojas amapolas en la pradera,

 

y en lo alto...

 

El cielo lleno de estrellas,

 

campanillas por miles,

 

únicos testigos de nuestros amores juveniles,

 

en el anochecer de plata tu sentir para mí mieles,

 

esperando que de tus labios broten los sonidos

 

que me dicen que me quieres,

 

y así quiero pasarme las noches,

 

y los días, vida mía.

 

pues sin ti las noches son frías,

 

y los días un mar de melancolía,

 

solo soñando y sintiendo tu esencia muy cerca

 

mía,

 

sólo te quiero a ti en mi día.

 

Como la más cálida sonrisa tierna,

 

sólo es amor a ti mi bella.

 

 

Piedra-corazón:

 

No es una piedra, es mi corazón,

 

su latido cesó y en piedra cristalizó,

 

ella lo tiene en cuenco con agua,

 

a símil de mascota que nunca muere.

 

Le sonríe cada día, normal es mi corazón,

 

no huye, es piedra fiel a su amor.

 

Con caricias sintió que palpitó,

 

que fue su inspiración, su amor y su dolor,

 

pero en piedra cristalizó, pudo darle calor,

 

ya que nunca quiso mi dolor.

 

Esa piedra-corazón fue músculo,

 

pero murió y ahora solo le queda esperar,

 

esperar que el agua y el tiempo,

 

le otorguen musgo y sangre verde,

 

que ablande los cristalitos de su interior,

 

y resucitar.

 

Quizá algún día cuando ella se olvide

 

que es una piedra, volverá su palpitar.

 

Pero yo ya noté la ausencia

 

de vivir sin corazón.

 

 

 

El Castellano

 

 

NOVIEMBRE 2011

 

 

 

Día y noche al compás de una melodía

 

de sueños por vivir ilusiones por cumplir,

 

de los besos de tu boca vivir

 

amar cada parte de ti

 

como despertar de primavera

 

a toda vida bella,

 

Mirar en tus ojos y mirada

 

el fuego de amor que me acompaña,

 

sentir que dentro de ti

 

brilla un corazón que late por mí.

 

Bailar a la luna nuestros cuerpos

 

unidos en uno por pasión.

 

Y alma con alma corazón sin dolor,

 

beso de la más linda flor que eres tú,

 

beso en esta noche que te siento

 

en alma verso y sentimiento.

 

Y puedo entregarte todo mi amor,

 

Si no sintiese no escribiría,

 

y si no te sintiese no viviría,

 

sería cuerpo sin rumbo,

 

alma sin motivo de escribir,

 

porque tu amor me llena,

 

te alcanzo una estrella

 

para que sientas que de mis versos

 

eres tú la dueña, mi más linda y tierna.

 

Si soy tu poeta, tú eres mi reina,

 

mi inspiración eterna.

 

QUIERO beber de tu boca y cuello,

 

hacerte mía a cada momento.

 

Con cariño hacerte vivir el cielo,

 

y por la noche el calor del fuego.

 

Si tenerte te tengo, quererte te quiero

 

y amarte lo estoy haciendo,

 

puedo sentir y con orgullo decir

 

tú mi vida en verso,

 

el amor que esperaría una y diecisiete vidas

 

flor y pasión del romance antiguo

 

que repetiría cada día y vida.

 

Siente este beso y caricia

 

porque sincero es el verso.

 

Sincero es el amor que tengo

 

cada vez que te leo y siento.

 

Porque tu amor me eleva

 

y me hace ser guerrero inmortal

 

de la sonrisa plena

 

de tu corazón sin igual.

 

Ámame, siénteme, quiéreme

 

escríbeme, derríteme, soy tuyo sin dudar.

 

 

 

El Castellano

 

 

 

Gran luz, gran luz al conocerte.

 

Cabalga un sueño hermoso en los albores,

 

cruzando el mar, su alma está.

 

Su casa, su amor y su hogar

 

en el corazón de su doncella está.

 

Guerrero niño, vasallo nombrado del amor.

 

Gran luz en su reino, creado de ilusión,

 

de fuego incombustible su interior.

 

Cabalga su amor, su doncella más cerca está.

 

Crecen las flores, en los alrededores están.

 

Deleitadas y coloradas,

 

dejando en pétalos su complicidad,

 

para el romance que viendo están.

 

Mientras va el río de colores

 

con paso lento y decidido.

 

En besos de gotitas,

 

que dan vida a las almas al pasar.

 

Llora una plantita, con una gota de rocío.

 

-¿Qué pena tienes tú plantita,

 

tú que eres linda y la luz y el río

 

te besa y acaricia cada día?

 

-Mariposa quisiera ser,

 

¡¡Mariposa quisiera ser!!

 

Volar a la otra orilla

 

y a mi amada margarita,

 

que está solita, poder besar.

 

Al viento le pido cada día

 

que traiga sus semillas,

 

para que, con las mías,

 

abandonemos la soledad.

 

El Castellano

 

DICIEMBRE 2011

 

Tablero de existencia

 

Otro día más.

 

Otro día menos.

 

Horas, minutos, segundos

 

pasan.

 

Decisiones, esperanzas, vidas truncadas.

 

Gentes luchando por cambiar el hastío.

 

Luchando por cambiar la rutina.

 

Peones de este juego de ajedrez.

 

Sólo avanzan en un sentido,

 

 

 

alimentándose de lo que encuentran en su camino

 

que avanza sin retroceder hasta llegar al final deltablero.

 

Unos ansían convertirse al llegar ahí en otras

 

fichas más poderosas,

 

para seguir comiendo a otras gentes.

 

pero otros acaban siendo comidos por la torre, la

 

que juzga sus vidas.

 

Flor de luz en este linde donde corta mi sendero.

 

Vidas paralelas que avanzan, entre cruzándose

 

cuando duerme el sol.

 

Fiel reflejo de mi amor que te doy en sueños.

 

Intermitentes sentimientos como ánimos en

 

ánimas inanimadas.

 

Flores amarillas de espinos creciendo en este

 

desierto embalse de recuerdos regados con amor.

 

Labios que sangran palabras de vino.

 

Pulmones que respiran cigarrillos en un cielo

 

enterrado.

 

Manantial subterráneo donde quedé encerrado.

 

Gritos por eco, pensamientos retumbantes en mi

 

cabeza, reflectantes de mi existencia.

 

Quisiera escapar de este pozo quisiera que tú merescataras.

 

Que tú, me ayudaras y me besaras,

pero eso nodepende de mí

porque ya me amas

 

con toda elalma.

 

 

 

Semanas pasan y el olvido me va matando con su

 

cruel instrumento, a golpes de silencio me voy

 

consumiendo, sin sentir tu aliento,

 

te espero fumándome lo que queda de mi cerebro.

 

Bebiéndome lo que me queda de hígado y

 

comiendo todas las flores que te regalo en letras.

 

 

ENERO 2012

 

En gota tras gota la esencia de una vida,

 

que célula tras célula conforman millones de vidas

 

en una sola, completa, viva,

 

que toma agua para estar viva,

 

a sí volver a formar células de agua,

 

cuál de ellas despertó tu belleza,

 

cuál de tantos cromosomas

 

creó tus facciones y piel de azahar,

 

esa que me atrae,

 

o fue acaso la belleza de tu alma

 

la que fue moldeando desde niña

 

la belleza futura de tu cuerpo

 

por el que suspira cada uno de mis instintos,

 

acaso estos deseos

 

fueron concebidos antes de conocerte

 

y tu cara fue reflejo de belleza

 

universal anhelada,

 

acaso tus labios vieron en los míos lo mismo

 

o preferiste primero lo abstracto

 

 

 

de los sentimientos de un corazón

 

que en suspiros te habló,

 

al imaginar el roce de tu cuerpo,

 

al ver en tu mirada todas las flores

 

de la primavera olvidada

 

esa por la que las hadas cultivaban

 

hechizos de luna plateada en palabras,

 

y los gatos entre tus piernas ronroneaban.

 

Acaso el cielo sería más azul

 

si lo mirara través de tu mirada,

 

el frío no sería frio si tus manos me calentaran.

 

Y la canción sería eterna

 

si por tus labios fluyera ávida y tierna,

 

acaso soy yo quien despertó tu ternura

 

o la experiencia tuya de años y años de vida

 

sin sentir de tu corazón hablase maldad alguna.

 

Si tengo que dudar hasta de la duda

 

estaría seguro, que hasta mi duda

 

es sincera porque al amarte encontré mi verdad

 

y es que tú tienes todo lo que de verdad mi alma

 

anhela,

 

y por tu amor lucharé hasta que muera.

 

 

FEBRERO 2012

 

 

 

ROSA DEL JARDÍN ETERNO

 

Viento nocturno alarido de sangre

 

en verso de sombras deambulando,

 

momento que danza marcha atrás

 

en inmensidad de un tiempo fijo

 

atado a tu recuerdo suplicante

 

con el ruido del ritual,

 

en pétalos deshojados,

 

por caricias que danzan tus labios.

 

Misterio en oscuridad

 

de un latido intenso,

 

siniestra en dolor recordado,

 

matado a golpes de humo,

 

y tatuajes en sangre de vino

 

y dulces tormentos,

 

rosa abre tus pétalos al viento,

 

susurra que no desapareciste

 

para no volver a florecer,

 

sé eterna como inmensidad

 

de firmamento de estrella congelada.

 

Vuelve a nacer como quien te vio

 

un sueño muerto recorrer.

 

Despliega en hojas tus secretos

 

esos que llaman al ocaso del silencio.

 

Haz florecer este jardín sangriento,

 

vuelve azules las amapolas que habitaron

 

el recuerdo de tu beso,

 

por no poder tenerlo de nuevo,

 

por no poder sostenerte en brazos de nuevo,

 

no mueras en el etéreo recuerdo

 

 

 

vive, vive por siempre

 

hada azul en mi cuerpo.

 

Llévame allí donde se oculta el miedo.

 

Donde el cielo llore tus pétalos,

 

donde tu aroma provoque sueño mágico,

 

cual sangre de blanca adormidera,

 

por tus venas fluirá eterno mi verso,

 

Si amarilla te veo recordaré

 

que por tu cuerpo deseé el fuego del paraíso.

 

Que en tus ojos encontré

 

el bosque mágico encantado.

 

Ven que te haré princesa,

 

ven que te haré reina.

 

Ámame como al que te lleva

 

siglos y siglos esperándote.

 

Pues no solo beberé de ti, tu esencia,

 

si no del lecho

 

del eterno romance te coronaré,

 

a ti me entregaré.

 

Buscaré el sueño en recuerdo de vida pasada,

 

ese que te esperaba para morderte y eterna

 

tenerte.

 

Fuiste y serás siempre

 

quien me despertó y me despierte,

 

aunque este no sea mi cuerpo,

 

siempre descubrirás que renací para

 

encontrarte de nuevo.

 

Tú mi amor eterno,

 

en beso que recorre todo tu cuerpo

 

tendrás mi alarido gritando en silencio

 

 

 

que te encontré y te encontraré de nuevo.

 

Siglos y siglos esperándote en silencio.

 

 

 

El Castellano

 

 

MARZO 2012

 

Sé el tiempo que nunca se fue,

 

sé mi luz

 

en este sendero nocturno

 

como el río

 

y su agua en arrullo,

 

como el viento

 

y su gemido travieso,

 

sé energía sin materia,

 

sé amor sin mesura,

 

belleza sin dolor

 

sé ternura en fuego prendida.

 

Eternidad en tus ojos,

 

mi vida capturada,

 

por tus deseos atravesada.

 

Sé mi alma, mi esencia

 

de tu amor envuelta,

 

de la primavera sé vida

 

polen y flor de mariposa.

 

Sé tú misma

 

porque eres preciosa.

 

 

 

Mi ninfa, flor y mariposa,

 

mi hermosa y bella doncella,

 

sé agua del beso,

 

calor en el abrazo,

 

haz de este amor

 

un sueño en color,

 

duerme conmigo y despierta

 

a este corazón

 

que duerme contigo más allá

 

de lo sentido,

 

pues de pasión es placer

 

de tu querer es ver el mío

 

tu imagen cada segundo recorrer,

 

tu cuerpo cada rincón de mi cuerpo

 

hace estremecer,

 

para sentirte bajo mi piel,

 

hacer de tu corazón y el mío

 

un sólo latido.

 

Eso es tenerte a ti en mi vida

 

sentir el cielo cada día.

 

ABRIL 2012

 

Y el artesano en su taller pintaba,

 

en versos de sangre sus amapolas

 

para la pasión de su alma,

 

bailase la espada.

 

Volase su hada,

 

para posar en los labios su beso.

 

Amapolas nacieron entre rosas,

 

claveles, clavelinas,

 

malvas silvestres,

 

musgo, violetas

 

hiedra con venas de sangre,

 

trébol, campanillas,

 

pensamientos, margaritas

 

y florecillas silvestres

 

cada cual más variada.

 

Su hada sílfide cuidaba,

 

cada pétalo y hojita dañada

 

de su jardín de amor,

 

la dejó vivir allí en felicidad,

 

a cambio de su pasión, inspiración y su fidelidad.

 

Cada noche su sueño de tiernos besos llenó,

 

de húmedo nectar de deseo

 

de sus alitas pequeñas

 

de bella mariposa nocturna mostradas.

 

Su pluma guio,

 

la naturaleza y amor sus notas

 

en melodía hermosa no conocida.

 

De sus versos un piropo para llegar a ella,

 

la felicidad completa.

 

Cuando el alma adquiere cuerpo dentro del

 

cuerpo,

 

allí estaba ella,

 

vestida de doncella para su canto y danza

 

 

 

de belleza a la luna mostrar,

 

fuera del cuerpo,

 

como espíritu nocturno de enamorada su ritual,

 

bailando en la flor

 

de jardín de su humano amor,

 

de estambre en estambre el cáliz y la flor

 

cerrando para dormir y despertar,

 

nueva vida a la siguiente primavera.

 

 

 

El Castellano

 

 

MAYO 2012

 

 

 

Entre montañas de azores y valles de ríos dulces,

 

ven pasar mi espada árboles antiguos

 

cobijando a los caídos,

 

ven lejos los astros orgullosos de sí mismos,

 

desconocen el hijo de un dios que va por los

 

caminos,

 

dónde irá ese hombre, sólo él lo sabe,

 

a una ninfa le prometió una flor de la montaña

 

más remota.

 

Con raíces la trajo sin un solo pétalo perdido,

 

a la orilla del río la puso, a la orilla del río ella lo

 

quiso.

 

Cada primavera iba a visitarla.

 

Cada primavera su flor de color distinto vistió.

 

Un año notó triste a su flor, extrañaba su montaña.

 

Su ninfa le pidió piedras y tierra de donde fue

 

encontrada,

 

así lo quiso, así sería,

 

al llegar a la montaña en el lugar de donde estaba

 

la flor,

 

allí una serpiente sabia encontró, cual ella le dijo:

 

si muere esa flor, morirá tu alma,

 

¿Qué misterios entraña pues dicha hermosa flor?

 

Es hija de los cielos como tú, contestó.

 

Sí quieres saber más pregunta a la reina de las

 

mariposas,

 

que yo estoy tomando el sol.

 

Cogió las piedras y tierra y marchó,

 

en el camino una mariposa se posó en su hombro,

 

le dijo al oído sígueme mi madre te espera en el

 

bosque,

 

allí fue, la reina de las mariposas, le dijo que esa

 

flor

 

fue de las más antiguas en crecer después de los

 

helechos,

 

tan antigua que tenía capacidad de sentir intacta

 

como los humanos.

 

De ella se despidió tras darle permiso para beber

 

de su néctar.

 

Rodeando la flor puso la tierra y las piedras,

 

decidió tras el consejo de la serpiente y de la reina

 

mariposa,

 

Visitar a la flor cada mañana,

 

su ninfa también se alegró y de él se enamoró,

 

en amor juntos vivieron, un día la flor se cerró,

 

en su interior semillas vieron nacer; de cada una

 

de ellas,

 

la jerarquía de las hadas, ese fue su origen.

 

 

 

El Castellano

 

 

JUNIO 2012

 

 

 

Una flor vino del cielo

 

a la puerta de este mundo.

 

De sombras libró

 

los sentimientos puros de corazón,

 

la señora de las flores silvestres

 

la adornó del color de la noche.

 

Luz de luceros caía a ella

 

sangre de oro, polvo de estrella

 

quién era la más bella

 

dormida su nota suspira

 

única dama de la noche

 

gustaba la flor llamarse

 

a quien en sueños la visitase

 

llave de este mundo

 

 

 

con el mundo de lo inerte

 

para quién guiándose

 

por su nota dulce

 

tocarla osase; la visión

 

de espíritu suplicante,

 

blanco vestía, en traje luminoso

 

sus pétalos abiertos al valle,

 

de la niebla y la hierba,

 

valle de árboles cantores

 

y nereidas como hogueras,

 

de bellas súcubos en las cuevas,

 

las margaritas y las hiedras

 

que las ramas trepan.

 

Si en sueños llega la 1:30

 

bien vistosa te veo,

 

bien dulce te siento,

 

bien fiel te oigo dentro,

 

si nací ciego para verte con el corazón,

 

si no todo en la vida, vida mía

 

 

con los ojos se ve,

 

dime sombra por qué has enamorado

 

cada parte de mi ser,

 

si existes por qué insistes

 

en transmitirme como sientes

 

si ya dentro vives,

 

si ya de ti me tienes,

 

si ya has asesinado mi soledad

 

y feliz voy a vivir contigo la eternidad.

 

 

 

El Castellano

 

 

JULIO 2012

 

 

 

Fuego de tus ojos, bosque eterno ardiendo,

 

ojos aroma de roble, ojos grano de café,

 

ojos aceitunados de olivo, ojos madera de pino,

 

ojos tierra de cultivo, ojos tuyos donde vivo,

 

ojos infierno de amor, tu mirada y su calor,

 

ojos tiernos y prendidos, ojos de noche y de

 

infinito,

 

ojos de brillo, de ilusión, que me tiene perdido,

 

ojitos tuyos de grillo, ojos sencillos y vivos,

 

con su paraíso escondido, con su cielo encerrado,

 

en ellos las nubes de mi ilusión,

 

con la llama de nuestra pasión.

 

 

 

Tú cuerpo formado con todas las flores

 

desangradas,

 

tu piel tersa de mariposa de seda,

 

pétalo de rosa amarilla, aroma de vodka,

 

tus besos, vino de Dionisio,

 

que dan vida

 

a este alma, mitad artística, mitad trágica

 

con sus años soñando que aparecieras.

 

Y de un lance pesqué mis sueños, me fundí

 

contigo,

 

mi mariposa, mi princesa, mi reina, mi hada,

 

mi bella amada, mi diosa y mi musa,

 

de mi cariño la florecita tierna, mi bella Margarita.

 

Verso y entraña, del suspiro la maraña,

 

anhelo, felicidad tocando el cielo,

 

nota tras nota, un compás de tus gemidos,

 

deseo traído por el viento,

 

estrellas que acarician tus pupilas,

 

envidia de aire que roza tu pelo,

 

envidia de la lluvia que moja tu cuerpo,

 

de los árboles que te dan sombra,

 

de la mascota que te lame con tus caricias,

 

celos del hombre que te mira, del sol que te

 

admira,

 

celos de mis ojos por verte tan bella.

 

Amor de destellos, de centellas por caricias,

 

de hada tus orejitas, de cuarzo tu sonrisa,

 

luz brotada de tu alma, melodía antigua nacida,

 

noche contigo su fuego azul,

 

canción de lobos nuestros latidos,

 

luna volviéndose estrella,

para bañarte de aura,

 

 

 

Energía fluyendo por la piel

 

en agua de tormenta meciéndose.

 

El aullido y el dulce retroceso, se dispara el placer

 

muerdo tu piel y acabo vencido entre la rosa.

 

Gota de rocío que se evapora con el sol en suvisita,

 

una caricia con un beso el despertar contigo,

 

un te quiero sincero y un te amo amado,

 

un chupetón acalorado, una sonrisa

 

y a vestirse de tus caricias.

 

Amor sin tiempo, amor completo, sencillo y eterno,

 

apasionado y bello, amor de tus ojos,

 

designio de unir nuestro camino y caminar juntos

 

la vida,

 

cabalgando sueños y saborearlos hechos

 

realidades.

 

Tu corazón, mi corazón, dos mitades un solo

 

latido de pasión.

 

Vuelve la línea melosa esa que te siente tan

 

preciosa.

 

Alma con alma pureza sin control,

 

nuestro universo llenándose de calor,

 

amapola nacida en el pecho,

 

con valor para luchar por ti y por mi,

 

con fuerza enraizada, del sentimiento sussemillas,

 

bendiciones de diosa Flora, regadas por Zeus y

 

diosa Aurora.

 

Tu cuerpo cual droga,

 

tu recuerdo placer estremeciendo que recorre micuerpo,

 

sentidos despiertos cuando te miro,

 

tu imagen navegando mi latido,

 

mi verso con el tuyo como beso con beso en unofundido.

 

Mi promesa junto a ti unir mi vida

 

y cuando al cuerpo le toque caer como hoja

 

caduca de otoño,

 

en otra vida volvernos a unir.

 

Corazón frágil muerto si te lastimo,

 

muerto si soltamos nuestras manos en este

 

destino,

 

vivo en tus ojos amor de dioses y tierra de flores,

 

vivo en alas de tu amor a sabiendas que soy tuconsentido,

 

vivo feliz y duermo cada noche en tu ombligo.

 

Mi beso para terminar este escrito,

 

caricia que te recorre el sentido.

 

Siempre y para siempre tuyo Esteban.

 

AGOSTO 2012

 

De tus besos nacen espigas de agua,

 

de tu corazón crece sin cesar la zarzamora

 

mis sentimientos acechando sus moras

 

cada latido que a mí diriges mil explosiones

 

en fragancias y esencias, mil piropos mecen tuslabios,

 

mis ilusiones se alimentan de tus sueños,

 

el camino trazado lo bordean las amapolas

 

envidiosas de nuestra pasión, hablan entre ellas,

 

encadenadas a la tierra quisieran tener tus bellaspiernas,

 

rojas de amor quisieran tener tu corazón,

 

y su copa tu bello interior.

 

Los primeros rayos de la aurora me traen

 

mil destellos donde desde lo simple de una flor

 

surge la esencia.

 

Donde una gota de tu amor bastó para incendiar

 

mis ojos,

 

donde te siento en cada letra y tu piel se hace

 

seda.

 

El ciprés protege a las almas que en la tierra

 

tienen su segunda vida,

 

Airón tiene su lago donde oculta la puerta delabismo.

 

Si miras mis ojos puedes ver el acantilado,

 

las olas y el océano con nuestras ilusiones

 

navegando.

 

Voy allí a nuestro bosque mágico,

 

plácida dormida te encuentro en la torre,

 

el dragón está borracho,

 

acaricio tu vestido y lo muerdo despacio,

 

te despiertas y me ves,

 

pero te haces la dormida hasta el momento del

 

beso en tu piel.

 

Me coges la mano y guías su recorrido,

 

el árbol se despierta y lentamente giramos

 

envolviéndonos en besos, enredando nuestras

 

piernas.

 

Despierto del sueño y lentamente te siento,

 

de mi interior no te has ido,

 

pero tu bella en sueños no hablas,

 

en sueños no hablas y nos quedamos

 

besándonos a ciegas,

 

si un día se vuelve a cumplir el sueño te dije

 

siempre te amaré,

 

y con esa confesión sabrás como encontrarme

 

porque ahora vivo en tu corazón.

 

 

 

El Castellano

 

 

SEPTIEMBRE 2012

 

 

 

Te quiero como las flores al campo

 

y la enredadera a su soporte

 

amándote caballero y guerrero es mi porte

 

vuelvo a tenerte en mi horizonte

 

azul sediento de tus besos

 

y piel que arde como ascua

 

de tu recuerdo mantengo

 

las palabras eternas en el viento

 

 

 

y me visto de tus pestañeos

 

soy el mochuelo de tu olivo

 

y la serpiente de tu piedra

 

soy quien te posee entera

 

eres tú sueño y pasión

 

cazadora furtiva de mis latidos

 

la que acompaña

 

de su mano mi camino

 

y lo ando contigo

 

hasta el fin del abismo

 

y si el amor lo cura todo

 

tú me has sanado y salvado

 

me mantengo a tu lado

 

como el murciélago a su cueva

 

y el árbol a su tierra

 

siempre viva esta hoguera

 

veo tu cuerpo y mi deseo

 

se vuelve salvaje

 

te oigo cantar tu te amo

 

cada noche con tu abrazo

 

si he nacido para protegerte

 

cuidarte y amarte que mejor

 

que escuchar tus latidos dentro

 

y tener tu esencia

 

más allá de donde acaba el sentido

 

y mi sentido es en tus ojos

 

mantenerme vivo

 

si tengo el aura dorada o morada

 

no es problema

 

en tu interior tengo mi morada

 

hogar y danza

 

de nuestras almas en espiral.

 

El dragón celta

 

viviendo dentro del tronco

 

del árbol de la vida

 

el cáliz de sangre

 

que da alas de mariposa

 

para volar contigo mi hada

 

la espada siniestra mi libertad

 

y con ella me nombraron caballero

 

de tu bondad

 

mineral verde del dragón

 

esencia de fuego en el corazón

 

lobo blanco acariciando tus piernas

 

flor cantante

 

visión de espíritu suplicante

 

valle de bruma

 

flores blancas iluminando

 

abriéndose en semillas

 

viaje a un paraje de los andes

 

weche a grito eterno

 

lit et summuncanae

 

el mensaje que en sueños

 

me trae el ángel negro de ojos rojos

 

viendo celebrar la victoria

 

de la batalla del abismo

 

único con alas doradas

 

me veo allí abajo

 

entre soldados vestidos

 

como sombras

 

gran luz del arca se abre

 

en el campo de batalla

 

flechas certeras contra alados

 

otra victoria

 

me toca resucitar a caídos

 

para que formen en mis filas

 

una flor que no es de este mundo

 

veo abrirse en mi interior

 

desde ese sueño

 

la voz de un alma que me ama

 

cuido a mis fantasmas

 

energía violeta me absorbe en el sueño

 

y veo la creación de la vida en la tierra

 

veo vampiros en mi cueva

 

y ángeles negros a la par

 

recuerdo mi primer sueño místico

 

cielo rojo teñido de hierro

 

y espadas un druida en la montaña

 

que se eleva al cielo como cruz

 

veo un trono

 

y como criaturas pasean la oscuridad

 

ante la silla de piedra

 

se difumina

 

aparece una esfinge en el cielo

 

y un dragón con alas y cabeza de insecto

 

camino el bosque de noche

 

y veo en el suelo una entrada con escaleras

 

bajo y entro a una cripta

 

llena de columnas y una tumba abierta

 

dentro una mujer morena

 

preciosa sentada de rodillas

 

me mira piel tersa y blanca

 

pelo azabache mirada castaña

 

no deja de mirarme

 

la digo ¿puedo ayudarte?

 

de repente la veo con vestido blanco

 

a la orilla del río

 

empieza a dolerme la cabeza

 

y despierto aun a sí

 

sigo teniendo su voz dentro

 

cuando estoy despierto.

 

 

 

El Castellano

 

 

OCTUBRE 2012

 

Resurjo de estas cenizas

 

que me consumieron

 

alimento a este pájaro de fuego

 

que me habita

 

espíritu que surge entre hojas

 

y hojas de papel escritas

 

entre versos de sangre

 

y amapolas con pupilas negras,

 

vuelvo la hierba rojo carmesí a mi paso

 

vuelvo tus labios rosas terciopelo

 

a deseo de adentrarme dentro,

 

avanzo las flores de tu cuerpo

 

hasta morder tu cuello,

 

vuelvo al comienzo de este sentimiento

 

y echo leña a este fuego.

 

Noche plateada y nublada

 

pensando en tu preciosa cara,

 

quiero los dos árboles de tus ojos,

 

quiero su tierra de paraíso que guardan

 

y sustentan fijos en mi mirada,

 

quiero fundirme con tu saliva

 

en beso eterno

 

con la luna de testigo

 

y las ramas cantando al viento,

 

quiero que la lluvia nos cubra

 

y naveguemos a besos nuestros cuerpos.

 

Quiero abrazarte sin tiempo ni final,

 

quiero que me llames amor si gustas

 

porque yo ya te siento como tal ,

 

mi tierna, mi dulce, mi enamorada,

 

mi Jessica de la noche en su tierna cara.

 

Recorro tu cuerpo en sueño

 

y acaricio con mi sentimiento

 

cada tesoro tuyo.

 

De ilusiones se sustentan mis versos

 

y las palabras mías nunca se las lleva el viento

 

porque poesía es idioma de los dioses

 

y cada palabra es reflejo

 

de este corazón que te habla

 

 

 

en letras deshago el abecedario

 

y construyo mi hogar y templo eterno,

 

a ti mi princesa te quiero de musa

 

si tu corazón gusta.

 

En eternidad te dejo un momento tierno

 

en el que le canto al color de tu cabello,

 

y entro directo por tus ojos a abrazar tu corazón.

 

Vuela este pájaro de fuego

 

fénix resurgiendo cual demonio

 

que siglos espera ocupar

 

su lugar merecido en el cielo,

 

quiero tu amor domar y tu corazón habitar,

 

decidido estoy, a en tu vida entrar

 

a lanza y letra, a que seas mi lucero y mi estrella,

 

yo solo quiero amar

 

pero decidido y convencido

 

que quiero amarte a ti.

 

Te dejo este beso travieso

 

y caricia que recorre tu cuerpo

 

te dejo mi verso y beso,

 

abro este corazón

 

exponiéndolo a que lo lastimen,

 

pero si tengo que sufrir dolor

 

solo quiero uno

 

el tuyo amor.

 

 

 

El Castellano

 

 

NOVIEMBRE 2012

 

 

 

Luna azul, luna siniestra te ilumina, caminas al filo

 

de la navaja

 

el sendero luce su cuchillo dorado al anochecer

 

la luz se la traga la tierra en soledad y penumbra

 

te escucho llamarme entre la hierba recién mojada

 

Te encuentro tumbada y tu recuerdo reciente me

 

besa

 

quedando el amor envuelto en mi entraña

 

escalo tu espalda como araña y como lobo

 

muerdo tus piernas te brindo mi daga

 

la noche tiembla entre gemido y gemido a la luna

 

azul.

 

El Castellano

 

 

DICIEMBRE 2012

 

 

 

Sangre en pétalos de rosas mordidas,

 

caricias de piel estremecidas,

 

 

 

luna sin sol, sol sin luna

 

en esta noche que solo brilla en el cielo

 

tu amor fulgente y ardiente,

 

tus minutos parecen horas,

 

y tus besos el inicio de mis latidos

 

del pecho anclados y a tu luz sumisos,

 

el momento de despojar la esencia de lo simple,

 

se construye como el deseo avanza,

 

corriendo, mordiendo, en placer sucumbiendo,

 

trepo tu cuerpo y como salamandra de fuego,

 

tu placer excito, tu piel derrito,

 

hasta ser dos quimeras de fuego

 

enganchadas a su trance de amor eterno.

 

El rey lucero baña de añil tu cuerpo,

 

y en tus ojos encuentro el campo celestial

 

donde vivir siendo tu guerrero hasta morir.

 

Avanzo el campo de amapolas

 

de ilusiones nacidas como la caricia

 

al sentir tu cuerpo pidiendo por el beso,

 

dulce y puro se lo sirvo,

 

como agua de arroyo y rama brotando en savia.

 

Lejos de este mundo empieza el nuestro

 

de pasión y verso,

 

de ternura e insomnio de sentimiento,

 

el latido se complace a encontrarte salvaje,

 

y el unísono es nuestro latir de dos corazones

 

en un mismo sentimiento anclados,

 

a florecer de nuestra boca los te amos,

 

verso tras beso eterno viviré este amor a tu lado,

 

mi hada, mi dama, mi bella amada,

 

tu mirar es mi morada,

 

en tu interior la bella calma,

 

para soñarte cada noche

 

y verte a mi lado en mi almohada.

 

Tu pierna a mí abrazada,

 

Despierto, pero al cerrar mis ojos te sigo viendo,

 

y lo que siento,

 

es que conmigo de amarte tanto,

dentro de micorazón,

 

te di hogar y templo,

 

surqué tu esencia y la encadené a mi pecho,

 

viviendo vivirte,

 

amando amarte,

 

siénteme porque siento como tu sientes,

 

amo que me ames y a la mañana el despertar

 

y a mi lado sentirte,

 

no sueltes mi mano porque yo nunca lo haré,

 

porque nunca morirá el recuerdo,

 

nunca sentiré tan hermoso,

 

y nunca podré verme sin tu amor ni tu cuerpo,

 

pues antes aquí mi cuerpo quedará muerto,

 

si muerto, es sentir

el mayor vacío por dentro,

 

cuando solo tu corazón

 

es complemento perfecto de este fuego,

 

y ardiendo me declaro tuyo

 

como la nube a su cielo

 

y como mi boca a tu boca en beso sin tiempo

 

y placer derritiendo el momento,

 

siempre a tu lado mi florecita,

 

mi margarita.

 

 

ENERO 2013

 

 

 

Amanecer despierto

 

en este horizonte de fuego,

 

como demonio antiguo

 

avanzo tu cuerpo

 

en tu pupila me deslumbro

 

sigo el camino de las rosas

 

en sangre su esencia de amor

 

me ahogo en el dulce tormento

 

que desvelaron tus labios,

 

tus caricias arropan mi sentimiento,

 

como condena

 

no encontrarte de nuevo

 

en este arrullo no huyo

 

en los latidos estallo

 

y la estrella quema el desvelo

 

de noches y noches soñando tu cuerpo,

 

hoy en tus mares fluyo,

 

hoy de tu calma me apodero

 

para nunca más ser sombra del pasado,

 

como la malva enraíza la tierra yerma

 

en tu recuerdo entierro

 

mi mayor ilusión

 

esa que nunca te abandonó,

 

si miras dentro de tu interior

 

allí estaré amor entonando

 

mi canción de amor

 

a las lunas sempiternas

 

que envolvieron tu ausencia corazón,

 

soledad con oscuridad

 

clama la espina de mi corazón,

 

en la roja sábana de tu calor

 

quiero anidar mi ilusión,

 

anhelos como cuchillos clavados

 

en el cielo de recuerdos

 

horizonte gris que baña

 

este el mío cuerpo

 

a la cuarta campanada de las doce

 

en su mirada tiembla el mañana

 

quiere tu sonrisa amanecida

 

en mis labios descrita

 

como los rayos de sol de tus cabellos

 

y los pajaritos cantarán

 

en nuestra ventana

 

trayendo los amores imposibles

 

que separados nunca soltaron

 

el primer desvelo de sangre

 

enamorada del corazón,

 

hoy canto a esta sangre mi dolor,

 

años pasan despacio

 

a golpes de silencio luchando

 

con la templanza

 

luchando a golpe de olvido

 

separando nuestro destino

 

que se unió por un beso

 

y donde no llegué a entender

 

perdí las flores de tu piel,

 

caballero sediento en las batallas del ayer

 

como el inicio del sentimiento

 

vuela y gira por mi mente

 

como encontrarte,

 

siempre resplandeciente,

 

he venido a hierro a matar este silencio

 

he venido a beber las amapolas de tus labios

 

a decirte que recuerdo el sabor a fresa

 

de tu pintalabios,

 

a que en mis noches

 

quiero sacarte de mis ojos para tenerte,

 

y la sabana fría se viste de tu melodía

 

llega el violeta en su caricia

 

su voz del alma hecha súplica

 

de tu caricia,

 

grillete y cadena de mi espíritu

 

a amarte eternamente

 

hasta el final del latido

 

donde mi silencio se haga eco eterno

 

de tu recuerdo,

 

y la hiedra y cicutas envuelvan mi cuerpo

 

aquí quedará escrito este amor

 

que en dificultad

 

y sin saber años y años de tu mirar

 

late igual que ayer

 

por ver junto a mí tu caminar.

 

Te amo quizás sea algo

 

que nunca cambiará.

 

Como el entrañable verso

 

tu miel obtengo

 

este firmamento de amapolas

 

dibuja su dulce tormento,

 

gime un placer en malva envuelto

 

taciturno de tu piel

 

el sueño en su refugio,

 

siembro mis flores

 

arando tu alma

 

arañando tu calma

 

vistiendo de amor tu entraña,

 

en esta hora se desliza

 

suave la sabana

 

y en su nube

 

bebo cada gota de agua

 

de tu boca,

 

me duermo en tu arrullo

 

por tus senderos fluyo,

 

voy al campo del placer despierto

 

estallo el sentimiento

 

fundiéndome en tu cuerpo,

 

siendo serpiente de tu arena

 

de tu espalda enredadera

 

lamo tu caricia tierna,

 

bebo de tu cuello mi reina,

 

rasga la sombra

 

en el violeta de la rama,

 

lucen las estrellas

 

en sosiego a la luna de plata

 

que en violeta deja su espada

 

los árboles cantan con el viento

 

en sus veredas

 

donde el grillo de galán

 

cantaba a la noche su ranchera,

 

encuentro plácida la sonrisa

 

tu pupila nunca descrita

 

encierra tu cielo de ilusión

 

que quiero domar

 

acompáñame, este sueño,

 

sé mi luz en el camino,

 

la esperanza de junto a ti

 

mirarme en tu corazón

 

bello y bueno sin razón

 

donde el mundo jamás

 

apagó la esperanza de su ilusión

 

unirme en el fin del tiempo

 

a tu alma corazón,

 

cabalgo contigo los trazos de un destino

 

que incluso en soledad y dolor

 

siempre dependió de mirarme en tus ojos

 

flor de amor,

 

con la gota de luz en su ventana

 

jamás abandonó a su inspiración

 

calma de su dolor

 

el sueño solitario jamás abandonó

 

de él se decía que solo quería comprender al amor,

 

verso tras verso la conoció

 

flor de inspiración

 

prendió en fuego el pecho

 

y nunca le abandonó,

 

baila la rosa con el clavel

 

afilándose el nervio de amor indomable,

 

desbordándose el reguero de la sangre

 

y su calor, desangrándose de tu piel

 

cada flor que te forma y conforma

 

llegando al éxtasis del placer

 

llorado en tus labios

 

segundo tras segundo el tiempo muerto

 

vio vencer el amor eterno

 

donde dos corazones

 

se fundieron a la noche en el silencio

 

estridente de su amor,

 

donde el cielo se abrió

 

para dar paso al rojo

 

como por tu lindo cuerpo mi atracción,

 

condenado el tiempo me visto de tu recuerdo,

 

donde horas pasan de largo

 

pero cada noche se repite

 

mi dulce tormento

 

de en mi mente verte sin necesitar tenerte,

 

como un paréntesis del destino

 

tu imagen siempre quedó

 

como el beso robó mi alma

 

declarando que te llevaste contigo

 

medio corazón,

 

desafiando a este cielo

 

por no poder tener tu cuerpo,

 

por no poder tener tu beso de nuevo

 

hoy como ayer aquí quedará escrita mi sangre

 

en cada amanecer

 

y si algún día te vuelvo a ver

 

sabré que hice bien en seguir vivo

 

como ilusión de volver a tener

 

el brillo en tus ojitos

 

como aquel anochecer.

 

Pregunta al mundo

 

si en mi interior te olvidé

 

si las noches que te soñé

 

no pedí al cielo que se cumpliese piel con piel,

 

te amo mi pequeña rosa amarilla del ayer,

 

clamo en la tristeza de mi ser

 

suplicando a este universo volverte a ver

 

y quizás un día en el camino inesperado

 

nuestros corazones encadenar

 

sabiendo que vendería cada mañana

 

por un ayer contigo amor,

 

solo sé que sigo vivo

 

por este dolor de años y años

 

sin el arrullo de tu voz

 

sin sentirme afortunado por tenerte a mi lado,

 

no dejaré nunca el agua correr,

 

si un día te vuelvo a ver

 

te seguiré perteneciendo como ayer.

 

Y hoy como ayer

 

en tu corazón quiero renacer

 

a flor de fuego y piel.

 

FEBRERO 2013

 

 

 

Viento, viento bonito

 

lleva al cielo cada escrito

 

arropa este amor en mi cuerpo

 

en mi corazón te llevo

 

hadita de mi sentimiento

 

noche hoy en tu sosiego me encuentro

 

entre nubes violetas

 

y el cristal luminoso

 

de esta luna de invierno

 

bañan mi cuerpo tus latidos

 

sordos de oscuridad

 

y a este cielo sonámbulo

 

lanzo mis ilusiones al viento

 

siento tu caricia de alma

 

y te bebes mi calma

 

despierta esta rosa sangrienta

 

y su aroma de romance antiguo

 

atraviesa el pecho tu amapola

 

eterna primavera

 

cuando mis ojos te ven entera

 

cada sentido despierto

 

como fiera al acecho de tu latido

 

hoy en tu bosque me pierdo

 

tu imagen surca mis sueños

 

como cada noche que siento tu beso

 

y como me cuidas,

 

como soy yo tu alegría

 

mi vida vistes de amanecida dicha,

 

hoy la hierba escala mi montaña

 

la lluvia germina todas mis semillas

 

de pasión y fuego,

 

donde entero me entrego

 

al placer que muerde

 

y envuelve en margaritas,

 

como sencilla tu sonrisa

 

y tierna tu caricia,

 

ya no hay súplicas

 

solo felicidad desbordando mis cauces,

 

te sostengo fuerte en mis brazos

 

para nunca soltarte

 

para eterno tenerte

 

si por soñar, soñé, acabar con la soledad fría

 

y escarcha de esta melancolía

 

llegaste tú a mi vida

 

como cada noche siento tu melodía

 

y me acompañas cada día,

 

salió el sol después de la tormenta

 

y ame tu esencia

 

regando mi interior tu voz de alma amada

 

tu bella y dorada calma,

 

rompí las cadenas que me anclaban al pasado

 

para luchar por mis sueños y alcanzarlos,

 

entendí el idioma del silencio

 

y hoy contigo

 

lento construyo mis escaleras al cielo,

 

este firmamento clama de azul sediento,

 

ermitaño en su montaña del sentimiento

 

el amor jamás salió de su cuerpo,

 

de él decían que quería comprender al amor,

 

tras una flor la conoció y la preguntó

 

qué eres, amor,

 

no solo nací de esta flor

 

tu inocencia me enamoró,

 

curaré tus heridas de dolor

 

viviré de tu amor.

 

Vuelvo a este dulce tormento

 

buscando llenar de amor el cielo,

 

labrando el campo de tu alma

 

y bella mi amada

 

te bajaré las estrellas para que puedas acariciarlas,

 

estas flores cantan la canción

 

que te enamora el corazón

 

vuelvo a luchar como ayer

 

con tu amor jamás desfalleceré

 

eterno en tus alas viviré.

 

 

Sangre y verso

 

mi dulce tormento

 

ruge mi calma

 

por verte a ti mi princesa

 

a cada momento,

 

quiero regar de amor tu cuerpo

 

que sientas rugir la pasión en tu cuello

 

besar todas las amapolas

 

de tu cuerpo

 

cantar a este horizonte

 

la vuelta del amor a mi cuerpo,

 

quiero ser tu bella calma

 

tu verde esperanza

 

la locura de tu corazón

 

quiero a fuego morder cada flor

 

que forma tu cuerpo,

 

si por soñar soñé en besarte sin tiempo

 

en tu fuego quedé preso

 

viendo la amapola florecer del pecho,

 

a esta luna que solo pido

 

el calor de tu cuerpo

 

pido domar tu ternura

 

como fuego con fuego

 

crece el calor

 

me lleno de piropos para tu corazón

 

cuando solo tú quedaste como esperanza

 

para salvar este el mío corazón

 

que sangró en la avenida

 

de ángeles estrellados en estrellas

 

y árboles cantando al viento su amor,

 

en este mundo perdóname

 

porque solo quiero tu calor

 

llenar de rojo tu ilusión

 

quién pinto el cielo en colores a su amada,

 

merecerá la eternidad en su mirada

 

como azul sediento que afila su sentimiento,

 

escudero de tu latido

 

dando fuerza al amor sentido,

 

quiero vivir en tu latido

 

que sientas que te cuido

 

noble ilusión de este corazoncito,

 

mi cielo gris prendiste en llamas,

 

gracias a ti porque tus ojitos se fijaron en mí,

 

ámame sin tiempo

 

siente esta inspiración sin tiempo

 

donde el alma exclama su amor al viento,

 

y como pasión no sostenida

 

me pierdo en tus secretos,

 

te ofrezco mi cielo

 

solo tú lo cuidarás con esmero

 

quimera de mi fuego,

 

mi sentimiento despierto

 

mi estrella en el camino inesperado

 

que unió nuestro sentir

 

en la eternidad del amor indomable

 

que quiero sembrar,

 

como a mi lado quiero tu caminar

 

hasta en amor podernos juntar,

 

luz compañera

 

fuego de este latido en flor,

 

no me abandones,

 

junta tu ilusión en mi pecho,

 

bebe de mi cuerpo,

 

en este momento te siento

 

ardiendo dentro

 

mi flor de invierno,

 

llorando el tiempo

 

deseando juntarme a ti eterno,

 

como cada amanecer que quiero encontrarte

 

acariciando mi pelo

 

ronroneando en mi pecho

 

donde sin ternura no hay sentimiento

 

y donde sin tu mirada muero,

 

en llamas te abrigo en mi pecho

 

siente esta sangre en verso

 

que enamorada mi boca pide tu beso,

 

pudiendo ser y siendo tú

 

mi maravilla y salvación

 

como melodía de amor

 

canto en tu corazón

 

esperando unir mi latido al tuyo corazón,

 

guerrero de tus batallas

 

seré en este cielo

 

que solo pido tu amor

 

por ser tú mi dulce y tierno deseo,

 

como sabrás empiezo amarte

 

en cada noche que los luceros te envidian

 

de bonita como linda flor nunca descrita,

 

a cada día que tus cabellos

 

como rayos de sol quiero sentir

 

entre mis dedos

 

y pintar tus labios a besos

 

sentir tu aliento preso del sentimiento

 

que araña tu cuerpo

 

despojando de su silencio el tormento

 

de no saber cómo pedir

 

y acariciar tu mano ç

 

princesa ardiendo

 

de mi sentimiento

 

por ti siempre en rosas y fuego envuelto,

 

siénteme avanzando tu cuerpo

 

hoy tu sangre fluyo

 

donde quiero vivir tu calor

 

y quemarme mil veces en tu pasión

 

de mil luceros,

 

si querer quiero sentirte

 

como tormenta de pasión

 

e incendio de mi corazón

 

si de tierna, te deseo

 

como estas ilusiones

 

germinan en amapolas de sangre

 

mi corazón si de valor lucharé

 

por tu amor bello corazón

 

queriendo juntar mi calor contigo

 

hasta morir de placer en tus labios

 

como pétalos de rosas

 

siendo abeja de tu miel

 

y enredadera que abraza tu piel

 

siendo quimera de piel verso

 

y entraña como entrañable

 

encontrarte en mi presente

 

que solo pido al cielo

 

me vista de flores cada recuerdo,

 

donde princesa de fuego

 

reina de este sentimiento preso

 

queriendo habitar por siembre

 

el latido de tu corazoncito

 

como en verso te dejo

 

este besito.

 

MARZO 2013

 

Semilla tras semilla nace la dicha,

 

en tu pupila musita mi vida.

 

Hoguera encendida, verso, beso y canto,

 

al horizonte mi encanto.

 

Vuelo libre, escribo,

 

siento tu susurro en mi oído.

 

Ven, ven conmigo.

 

A través de las colinas, sierras y ríos

 

surca mi alma el camino.

 

Bosque, bosque encantado y bonito

 

vengo a ofrecerte mi aullido.

 

Mi hada de voz encantada,

 

dentro de mi alma tu esencia amada.

 

Visten las hojas tu cuerpo,

 

en las flores tu melodía encuentro.

 

Quiero cumplir tus deseos

 

como la lluvia hace el amor con las plantas,

 

que nunca estés triste,

 

quiero tener tu canto siempre alto

 

y de flores tu manto.

 

Detengamos el tiempo cada noche

 

en nuestro regazo,

 

para sentir eterno el abrazo.

 

Donde la luna abrigará el recuerdo.

 

Quiero seguir tu trance día a día

 

para encontrar dulce la caricia

 

y el beso de fuego, ardiendo en el labio.

 

Te siento a mi lado,

 

fluye la ternura por tu piel

 

y en tus ojos me vuelvo a ver.

 

Cada sentido despierto,

 

gimiendo el alarido,

 

soñando tu mundo cada día me encuentro.

 

Feliz el alma de que seas mi amada,

 

tu dulce primavera riega mi sangre.

 

Te descubro en cada pensamiento,

 

devolviendo la alegría de nuevo.

 

Libre en tus alas permanezco,

 

viendo el amor enraizar dentro.

 

Libre el intento abordo tus secretos,

 

me pierdo en tus besos,

 

alcanzo la flor del helecho,

 

surco la puerta de tu reino.

 

Bienvenido tu calor a mi cuerpo

 

y la inspiración de fuego.

 

Muerta la hora, viste la calma de tu alma,

 

protectora, compañera.

 

Mi dulce dama, mi enamorada,

 

mi sentir en la montaña,

 

me casé con tu latido escrito

 

y aquí como ayer

 

darán los jazmines

 

el aroma a cada letra

 

nacida de tus jardines.

 

Vuelas libre mariposa del amor

 

en mi pecho te posaste

 

volviéndolo hermosa flor,

 

hoy te canto que feliz,

 

de la vida y de ti,

 

me siento enamorado.

 

Hoguera en el círculo de piedra,

 

danzan las estrellas,

 

la luna y su polvo de nieve,

 

alegre, crea el sosiego del firmamento.

 

En fuego, corazón de mi corazón,

 

jardín de color,

 

de deseo prendido en tu calor.

 

Seguirá el destello su camino

 

de alma viajante.

 

Hasta en cada raíz siempre encontrarte.

 

Pensativa mi hada entre las hojas,

 

se acercarán a ella las mariposas.

 

Atraparé el verso sin descanso,

 

siempre de su flor hallaran sus tesoros

 

mis manos.

 

Corre el placer libre por el monte,

 

de flores campestres vestirán las ilusiones.

 

La piel tersa de seda encontrará los labios

 

y sus besos de estrella.

 

A cada luna reina y sol invencible,

 

orgullosos los astros

 

lejos se estrechan la mano.

 

Entre silenciosa oscuridad

 

ven el violeta de la sombra

 

estos ojos de insecto

 

que cambian de color el cielo.

 

Si el amor me dejara

 

bien sabe mi alma

 

que me quedaré con cada flor

 

que siembren mis manos.

 

Altivos los ángeles con sus halos

 

volverán a sembrar la vida como antaño.

 

Beso tras beso en tus pestañas vivo,

 

brillo amanecido,

 

de ilusión en tu bosque de ojos.

 

Vuelvo a vivir de tus deseos

 

y en verde se dibujan mis sueños,

 

como esperanza esperando

 

vestir mis flores de calma.

 

El sosiego viene de la noche compañera

 

a cada latido sordo,

 

a cada eco de ternura

 

sembrada entera.

 

Cruzaré cada camino sin retorno

 

hasta libre el espíritu

 

ser uno más entre vidas libres.

 

Servirá mi canto para desvanecer el llanto,

 

encontraré de mi hada cada noche el encanto.

 

Prepararán los indios su amaranto.

 

Seguiré la estela de la luz viajera,

 

descansaré en el remanso de la era.

 

Verá la semilla mi resurrección

 

y el resurgir de cada sangre de letra.

 

Crecerán las amapolas al borde de mi camino

 

los cardillos silvestres abandonarán sus espinas.

 

Abrigaré el amor del pecho

 

en mi viaje a encontrarte.

 

En mi viaje a encontrarme,

 

en el azul celeste

 

y la madera de los árboles.

 

En el viento y el rayo de sol primero,

 

donde gracias a ti encuentro la fuerza

 

para seguir escribiendo,

 

muerta la espera,

 

veré crecer de mi amor la siembra.

 

ABRIL 2013

 

No sabría decir cuántas veces había estado allí, sentado, sintiendo como todo a su alrededor se desvanecía, escuchando a la ciudad respirar, sentado en aquel banco de madrugada donde tuvo su primer beso. Se entretenía viendo las luces de la ciudad y aquel semáforo verde, amarillo, rojo, rojo, verde, amarillo, esperando en aquel banco a su amor que se marchó, una de esas noches una polilla se le posó y le dijo: -Ella vendrá, él creyó estar alucinando. Lo que él no sabía es que él ya estaba muerto.

 

 

 

 

 

Alegría, gozosa, fría, amarilla,

 

se siente tu caricia

 

cuando el corazón en ardor

 

pinta y pone rostro al amor

 

en su color.

 

Flor de luz en este linde creció,

 

sinfonía de su juventud.

 

Pétalos del color del sol.

 

Certero reflejo de tu ser

 

clavaste en mi tierra de calma.

 

Arriba, altiva,

 

así como eres

 

quiero sentirte cada día,

 

así como tu reguero de ilusión

 

me colmó

 

y cada noche me arropó,

 

a sí como tierna, ilusionada

 

encontré tu voz.

 

Podrán pasar semanas a la distancia

 

pero tu hechizo ya está en el alma

 

arraigado.

 

En mi armonía

 

te adueñaste de cada palabra,

 

este duende soledad vestía

 

como azul noche sin brisa.

 

Ahora me acompañas

 

siendo cómplice y sombra

 

de mi alegría.

 

Entre montañas de azores y valles de ríos dulces, ven pasar mi espada árboles antiguos

 

cobijando a los caídos, ven lejos los astros orgullosos de sí mismos, desconocen el hijo del viento que va por los caminos, ¿Dónde irá ese hombre?, sólo él lo sabe, a una sídhe le prometió una flor de la montaña más remota.

 

Con raíces la trajo sin un solo pétalo perdido, a la orilla del río la puso, a la orilla del río ella lo quiso. Cada primavera iba a visitarla, cada primavera su flor de color distinto vistió.

 

Un año notó triste a su flor, extrañaba su montaña. Su hada le pidió piedras y tierra de donde fue encontrada, a si lo quiso, a sí sería.

 

Al llegar a la montaña en el lugar de donde estaba la flor, allí una serpiente sabia encontró, cual ella le dijo:

 

Si muere esa flor morirá tu alma,

 

-¿Qué misterios entraña pues dicha hermosa flor?

 

Es hija de los cielos como tú, contestó. Sí quieres saber más pregunta a la reina de las mariposas, que yo estoy tomando el sol.

 

Cogió las piedras y tierra y marchó, en el camino una mariposa se posó en su hombro,

 

le dijo al oído sígueme mi madre te espera en el bosque, allí fue, la reina de las mariposas, le dijo que esa flor fue de las más antiguas en crecer después de los helechos,

 

tan antigua que tenía capacidad de sentir intacta como los humanos.

 

De ella se despidió tras darla permiso para beber de su néctar.

 

Rodeando la flor puso la tierra y las piedras, decidió tras el consejo de la serpiente y de la reina mariposa, visitar a la flor cada mañana.

 

Su hada también se alegró y de él se enamoró, en amor juntos vivieron.

 

Un día la flor se cerró,

 

en su interior semillas latieron hasta caer a la tierra con las primeras lluvias;

 

de cada una de ellas, brotaron plantas jóvenes con los colores del arco-iris en sus hojas,

 

de cada semilla de esa antigua flor despertaron las hijas sídhe;

 

hadas que cuidaron el bosque y cada arroyo, ese fue su origen.

 

 

 

 

MAYO 2013

 

¿Ves que algo haya cambiado?

 

veo que eres la misma piedra de silencio

 

que en mineral de sangre brota.

 

Y tú yedra de campanas taciturnas

 

¿Qué esperas de esta existencia?

 

Acariciar el recuerdo

 

clavar la tierra con un beso

 

ser expresión de algo que no cambió

 

y fue polvo del polvo.

 

Y tú voz de sangre ¿Qué buscas en el amor?

 

Busco esencia tras la forma

 

reflejo y destello de rayo de sol

 

busco calor y espejo de vida en ardor.

 

Quizás sonrisa y su caricia.

 

¿Ves como nada ha cambiado?

 

Sigo amándote porque tienes

 

todo lo que no puedo tener.

 

 

 

Indómito palpitar entre noches que dibujan tu silueta,

 

entre suspiros que exaltan tu belleza invernada.

 

Recuerdos del frío que te tenía yerta, a mí abrazada.

 

Cada caricia que sentía tu piel de flores repleta,

 

 

 

cada beso que sentía la lluvia nacer de tus labios.

 

Ahora es tu sombra la que me guarda,

 

la que en cada sueño se acurruca en mi almohada.

 

Es tu mirada algo más, es hoguera que ahuyenta mis fríos,

 

 

 

es brillo y bosque que habité, es donde quiero renacer.

 

Ecos de tu ternura aún me bañan, aún acampan mi alma

 

y es en esta calma donde veo que mi corazón te ama.

 

Vistió la estrella su estela arropando nuestro amanecer.

 

 

 

Este fuego no se apagó, se alimentó de tus latidos sembrados.

 

Entre mis jardines de sangre mi amor surcó,

 

entre mis ojos deslumbró y mi ilusión tocó

 

hondo, quedando todos mis anhelos en tu mirada atrapados.

 

 

 

 

JUNIO 2013

 

Descuelgo en tus alas

 

mi impetuoso servir a tu cantar.

 

Me adueño de aquel néctar

 

desvelo de tu silueta.

 

Donde derrama

 

el sueño enarbolado de mi calma

 

que atrapa clamor de fulgores.

 

Entre tus pupilas que musitan

 

quédate siempre.

 

Descampado de ilusiones donde naces

 

y mi interior floreces.

 

Oh flor de embeleso,

 

cristal de tu aliento,

 

corren puras tus aguas

 

en los suspiros

 

donde no encuentro olvido.

 

Sólo reflejos de tus ojos

 

a cada hora que se cuela en mi ventana.

 

Quiero perderme en tu inspiración,

 

clavar un firmamento con tu sabor,

 

ser viento que te lleva lo que siento,

 

ser piel de esencia en tu cuerpo,

 

rayo que rompe el silencio.

 

Para tus ojos quizás

 

solo poeta enamorado,

 

letra en tu cariño,

 

jardín en tus recuerdos,

 

quizás sólo quiera ser yo en tu sonrisa.

 

Camino tu cielo sin prisa,

 

me dibujo óleo de tu aliento.

 

Un nudo de tu destino,

 

una gota de luz que acampa tu alma.

 

Quiero ser un latir en tu mirada.

 

 

Corre el beso, se afila el verso.

 

Desafío a este silencio.

 

Cierro mis ojos y dentro te veo,

 

sólo sueño

 

y tu destello se vuelve maravilla

 

en sus pétalos iridiscentes.

 

En tus pupilas se disuelve mi vida,

 

vida.

 

Te bebes mis nervios

 

y entre jardines noctámbulos amanezco.

 

Surcando tu cabello azabache,

 

vendiendo mis mañanas

 

por el ayer a tu lado acurrucado.

 

Efímero el segundo

 

descansa en tu parpadeo.

 

Cruzando el río de mi adentro te veo,

 

dando vida al dulce tormento,

 

ese que me tiene pintándote de ternura

 

un firmamento,

 

del color de tu alma pura.

 

De tus labios tomo la dulzura,

 

remolino de cariño te vas volviendo,

 

cuando tu cuerpo manantial secreto

 

observa como el agua y la poesía

 

hacen el amor.

 

 

 

 

JULIO 2013

 

 

 

Desde un confín a otro confín,

 

sueña nuestro beso tu voz añil.

 

Resplandece la hoja quieta,

 

vive la sílaba en tu boca inquieta

 

dulce la espera es del agua,

 

y del agua nació tu lengua.

 

Respira la noche trenzada a tu pelo,

 

un calor que quiso ser hielo.

 

De azul viento bebí tu aliento

 

firmamento de amor sediento,

 

escaleras a tu cielo mueve el velo

 

despierto el placer te celo.

 

Tu piel, esquiva sangre de pétalo,

 

destello tierno de tu halo.

 

Refugio tu corazón, de mi sueño

 

donde el sentimiento pone empeño.

 

Desde tu latido al mío,

 

una flor a la orilla del río.

 

Desde que te conocí

 

eres la mejor locura que sentí.

 

Quiero ser el viento que te besa,

 

quiero ser la noche que te sueña.

 

Desde hoy hasta siempre,

 

desde hoy quiero ser lumbre.

 

Ven:

 

Creo en la noche de tus labios

 

que de un latir deshojaron

 

un tímido beso de amor exhalado.

 

Me veo en la noche de tus ojos

 

donde camina el mar

 

de los suspiros convencidos

 

en sueño y deseo envuelto,

 

en alma llamando a mi llama.

 

Me pierdo en la noche de tu pelo

 

moldeando caracolas mis dedos,

 

te beso siendo dueño de tu lengua,

 

te acaricio en el recuerdo,

 

me quedo en tus raíces

 

de piel y encanto,

 

de colores el cielo de tu noche

 

que guardo,

 

como roce de tus labios.

 

Creo en la noche de los sueños

 

que contigo se cumplieron,

 

por eso creo en tu noche

 

por todas aquellas noches

 

que nos robamos sin derroche.

 

Creo en el momento

 

que venció eterno.

 

Renaciendo en cada luna

 

que pensábamos nuestra.

 

Como runa a la pregunta de tu ternura,

 

como sendero sin cordura,

 

viendo que dulce, eres pétalo,

 

y víctima de nuestro ensueño alzado.

 

Hoy sin prisa avanzo tu río

 

siendo sombra de tejo,

 

y entero ciprés clavado a tu cielo.

 

Hoy no encuentro desdén

 

donde acabar el beso, sólo ven,

 

se mi noche otra vez.

 

 

 

 

 

 

AGOSTO 2013

 

 

 

Cuando escribo

 

vive el alma

 

en la palabra nunca dicha,

 

cuando te leo

 

encuentro sentido

 

a la flor que nace dentro

 

hoy te veo

 

donde ayer no tenía ojos

 

hoy te encuentro

 

en esta piedra-corazón

 

que fue estrella

 

el verso se abre

 

brota esta sangre

 

olvido que es tristeza

 

olvido que perdí el camino

 

olvido que viví

 

hasta que te vi

 

amapola del destino.

 

No quiero despertar del sueño

 

del que en otra vida te conocí.

 

Muero por un beso,

 

vivo por tu querer

 

sueño del que te llama mi piel,

 

dulce susurro

 

en el arrullo de tu cielo,

 

llamo al instinto

 

que despierto

 

bebió de tu cuerpo.

 

No hace falta

 

encadenarme

 

para ser tu sombra

 

para ser aullido

 

y lumbre en tu camino.

 

Sólo nos vimos

 

y nuestras almas jugaron

 

a abrazarse sin tiempo,

 

condena de tu pestañeo

 

entrega en calor que guarda,

 

giro en tu sentido

 

amarte sin razón

 

solo corazón.

 

En alas de la pasión,

 

te encontré

 

donde gritaba el amor.

 

De tu boca la fuente

 

si tan siquiera, pudiera

 

adornar tus afluentes

 

engalanar de tu piel

 

las flores y tu sabor.

 

Si tan solo tus parajes

 

me recordasen infiernos

 

y pasiones.

 

Si solo tus cauces

 

navegasen mis manos.

 

Si solo entre tus juncos

 

me encontrase.

 

Amaría lo que ya amo

 

tu sencillez sin disfraces

 

tu calor entre el sol

 

y una nube,

 

amarte entre el viento

 

y la brisa

 

dibujarte la sonrisa.

 

Nunca sería tarde

 

nunca dejaría el sueño

 

sin ser tapiz de tu pelo,

 

Si tan solo pudiese

 

dibujarte un cielo

 

solo para nosotros dos,

 

tan solo buscaría

 

el poema para acariciarte

 

sin prisa tus ojos de oliva.

 

Despertaría los jazmines

 

y azahares mecidos

 

los lirios en tu cuerpo,

 

entre tempestades

 

nacerían suspiros salvajes.

 

De nuestras almas hoguera

 

de tu hoja quieta

 

mi verdad que tiembla,

 

mirarme en la noche

 

sedienta

 

que tu lengua diga tuya

 

y tuya la ternura,

 

mía la ambrosía.

 

 

SEPTIEMBRE 2013

 

 

 

Romance:

 

Suena el río, agua llevaba,

 

alma de reina silva ella,

 

bebía en la orilla alegre

 

flor roja lloró su tierra,

 

blanca cierva un hada triste

 

cazador hiere su flecha,

 

inhiesta espina gemía

 

flor abierta brotó en la hierba,

 

hada herida ya descansa

 

latiendo la parca negra,

 

yace en helecho silente

 

suspira su sangre yerta;

 

Enamorado el helecho

 

una flor mágica asienta,

 

alma quieta, llega al agua,

 

tambores suenan la tierra

 

los duendes lloran su reina

 

ahora el helecho era ella,

 

mueven la piedra ocultada

 

cazador tropieza cerca,

 

el río ya lo llevaba,

 

hada flor de helecho no hierra

 

duendes cobraron venganza,

 

cantó lo que el bosque alberga

 

misterio de su cierva hada.

 

 

 

Hada flor de helecho inverna,

 

cicutas toman la sangre

 

veneno hacen, blanca cierva

 

cuervos la cena discuten,

 

cazador en agua envuelta

 

lleva el río su latido,

 

campanillas suena la hierba

 

duendes coronaban su hada,

 

hada su vida celebra

 

los espinos la cuidaban;

 

Flor de helecho reina bella.

 

 

 

-

 

Halle donde me halle,

 

crecerá del viento

 

la semilla en su valle.

 

 

 

La hoja muda criará

 

retoños del ciprés,

 

mi sol dormirá.

 

 

 

El pececillo de plata

 

correrá, morderá,

 

el azúcar de mi sonata.

 

 

 

 

 

La dulce cicuta triste

 

mi piel enraizará,

 

mi alma dirá viviste.

 

 

 

La nube llorará

 

mi grama mojada,

 

el sueño perdurará.

 

 

 

Luna de plata sempiterna

 

y su réquiem elevado,

 

mi montaña de nieve eterna.

 

 

El río llevará un latido,

 

nacerán las gotas,

 

mi árbol será sentido.

 

 

 

Olmo viejo en retozo,

 

raíz de su padre,

 

alma anclada en gozo.

 

 

 

 

Almendro de invierno,

 

sombra de abeja

 

deshace mi infierno.

 

 

 

Caracol de mi camino,

 

encuentra la mata,

 

olvida el romero su destino.

 

 

 

Tierra viví para sembrarte

 

mi aliento ciego,

 

brotado para nunca olvidarte.

 

 

 

Golondrina de solsticio,

 

vuela tu fuego en círculo,

 

que tus ojos sean mi vicio.

 

 

Amapola de rojo,

 

sangra mi tierra a tu antojo,

 

ama mi sed de arrojo.

 

 

Cielo pequeño alcánzame

mágico el sonido,

tiene el viento quien le reclame.

 

 

 

Olivo de sembradío,

 

trigal de sentido,

 

naranjo de mi regadío.

 

 

 

Salamanquesa de pared

 

bebe de mis plantas

 

tu sed.

 

 

 

Helecho de bosque sombrío

 

alegra el verso seco,

 

luce la golondrinera su brío.

 

 

 

Hada de mi zarzamora,

 

tu pena vuelta mora,

 

espino amarillo de mi demora.

 

 

 

Hierro luce mi espada

 

esta calma otoñada

 

mi vida de tu savia preñada.

 

 

 

Salvaje canto de la madrugada,

 

grillo de galán de noche,

 

blanca dama de noche, su flor estrellada.

 

 

 

Hinojo al fuego,

 

semilla de sol latiendo

 

mi curativo ruego.

 

Abrojo de campo,

 

celoso canto de silencio,

 

muerto en vilo mi tiempo.

 

 

 

Surco de piel labrada,

 

saco de mis esperanzas,

 

placer de aquella parada.

 

 

 

Ola de mar que llega

 

caracola que entona

 

en sal y arena.

 

 

 

 

 

 

 

Vid de mi quimera,

 

uva pasa en la espera,

 

flor abierta de primavera.

 

 

 

Pozo de mi recuerdo,

 

en verde musgo un fantasma

 

de lo vivido muerdo.

 

 

 

Corazón te abrí,

 

te sentí,

 

y voló un colibrí.

 

 

 

 

OCTUBRE 2013

 

 

 

Este duende soledad vestía,

 

como azul noche sin brisa

 

en el párpado quedó

 

cada rasguño a la luna de caramelo,

 

hoy te siento despojada mi noche

 

de lamentos vividos

 

hoy mi pena te encuentra serena

 

en mi sangre de tierra

 

hoy los juncos mecen

 

orillas y yerbas de tu monte

 

cuerpo divino, olivos

 

de nuestro paraíso extinto,

 

hiedra que me trepas

 

las ganas despiertas,

 

camino sin prisa

 

las avenidas de ángeles

 

estrellados en estrellas,

 

el asfalto enmudece las palabras bebidas

 

los semáforos me caminan las soledades,

 

el hielo se siente cada noche

 

en la ciudad sin nombre

 

en los trajes caminantes,

 

en los gorriones de migas de pan

 

en los pasos que me llevan a verte

 

en las calles de mi mente

 

echo laberinto de peldaños

 

para alcanzar tu amor,

 

para comer tu sabor,

 

conduzco mi camino sin retorno

 

mordiendo tu sombra pasajera,

 

el mañana nunca llega

 

la noche se apodera de cristales en luna

 

espero en la estación de tu beso,

 

el matojo vierte flores blancas

 

entre niebla naciente que desdibuja cuerpos

 

canciones sin tiempo

 

palabras a un viento que nunca

 

nunca fue traicionero

 

poeta del viento a lo que me califico

 

de no encontrar razón

 

a la tempestad de más que trajo

 

tu aliento bendecido

 

en cada flor y en cada árbol

 

de mi pasión,

 

hoy tus nubes son manjares,

 

los ríos llevan mi calor,

 

la cueva se abre al clamor,

 

estoy clavado en mi arteria de vida

 

bebiendo la sinfonía,

 

buscando mi futuro

 

en las hojas de pétalos dormidos,

 

quién eres tú que acechas el sentimiento

 

la guerra tornó de invierno

 

el corazón soñó el verso

 

el latido caminó los edificios

 

las grises verdades caían por los afluentes

 

los refugios fueron templo en tu piel,

 

lo vivido se derrumbó como torres de papel,

 

desperté del eterno sueño que me encadenaba,

 

mi esencia hablaba de tu flor encontrada

 

porque sí por qué no

 

ardiente corazón,

 

el sí bemol transparente pío

 

lunática cuerda de mi violín afilada

 

confín de mi confín que vuelo

 

hasta llegar a ti,

 

destino encontrado errores comidos,

 

errores perdidos en el camino

 

resurgir en las alas blancas de la ilusión

 

que mece y mece, en cada piropo que te engrandece,

 

fuego donde te veo

 

y el sentido despierto se hace fíbula en tu vestido,

 

destello de nuestro astro soslayado,

 

luces oscuras que pierden tus caminos,

 

avenidas de tu lengua descubiertas

 

cielo de piedras vuelto alfiler de mi albor,

 

rosas acampan el alma

 

al viento le cuelgo el sentir

 

de mariposas nocturnas volándote las luces,

 

las farolas me tiemblan

 

la ciudad se me vuelve laberinto sin salida

 

y huyo al campo de tu cuerpo,

 

huyo en mi silencio

 

con un poema y una letra de tu boca

 

lluvia cae visten mis latidos

 

profecías de tus caricias,

 

en los cipreses muertos que velan,

 

arañas mías que cazan tus mariposas,

 

déjame caer en el amor que vuelve de tu piel

 

déjame amar nuestro verdadero amanecer

 

sin importar nada más que tus pupilas

 

en mis calles perdidas.

 

Resplandor templado

 

en el calor ilusionado

 

tus flores conocieron mis manos

 

y mis manos te dibujaron

 

tempestad de tus latidos

 

brotando la acacia del sentimiento

 

en mi montaña de fríos

 

pupila de tu pupila

 

que me mira

 

allí donde el grito

 

corre transverso

 

quisiera hablarte del miedo perdido

 

del suspiro que vuela a abrazarte

 

estas nubes me sangran

 

y tus alas me caen

 

evaporando el aliento.

 

 

 

Luna de tus caricias en vela quieta

 

cielo de mis sombras

 

obtuso, vertical,

 

cae el alarido

 

en la habitación oscura

 

que la fiebre te siente

 

el humo desdibuja tu silueta

 

es el abrazo

 

cuando te espero

 

y la almohada se vuelve

 

lecho de cardos sin tu presencia

 

sangra el aliento

 

dragones y riendas

 

con sentido a encontrarte

 

a través de sombras que hablan

 

de un destino encontrado

 

en tu flor de pieles.

 

 

 

Hielo erguido

 

noche con tu abrigo

 

allí donde las estrellas derretidas

 

caen por las pestañas sentidas

 

nervios punzantes

 

la pócima del clamor

 

que te bebe el cuerpo

 

allí donde nada dice el tiempo

 

y la brisa trae párpados en guiños

 

grazna el cuervo un piropo sostenido

 

todo se vuelve cuerda y soga

 

para treparte

 

ya no hay pesadilla

 

solo caricia y camino de flores

 

para besarte

 

las zarzas me clavan

 

los deseos con tu nombre.

 

 

 

 

NOVIEMBRE 2013

 

 

Plubiaamôris:

 

Plubiacordis, ardentissimecupereamóris

 

stupóris, dêsíderium, sempiternusalaetitia.

 

Diês, carpentum, accrêvîcalôris.

 

Colôris, vita, venerâvîcanôris.

 

 

 

 

 

Laetitia exspectâre, cupitumnostra.

 

Ostendiâlae, festînâvîblanditia.

 

Cropinquus, somnus, versus, littera.

 

Prôfêcîimus, creâvîblandus.

 

 

 

 

 

Bâsiumdulcis, aquapûrus.

 

Sânô anima, fidusfruor.

 

Cupidussomnus, flagrômetaphora,

 

 

 

 

 

suspirium natura, amâvîferventis.

 

Distantiadêstinâvîdediscocôgitâtum.

 

Voluipûrus, sôluscordis.

 

 

 

Callisunus, sentido sensisensum.

 

Fôrmôsa societas, contentumessevêris.

 

Ignis, dêlectônosterappetîtusfôrmôsus.

 

 

 

 

 

El Castellano

 

 

 

 

 

Lluvia amor

 

 

 

 

 

Lluvia corazón, suspira por ti amor

 

estupor, deseo, eterna alegría.

 

Día, noche, crece calor.

 

Color, vida, venerada sinfonía.

 

Alegría soñada, deseada nuestra.

 

Muestra alas, acelera caricia.

 

Cercanía, sueño, verso, letra.

 

Entra profundo, crea sonrisa.

 

Beso dulce, agua pura.

 

Cura alma, sinceridad uso.

 

Deseoso sueño, arde metáfora

 

 

suspira esencia, amando fogoso.

 

Distancia decreta olvido de razón.

 

Querer puro, solo corazón.

 

 

 

 

 

Vía una(vida mía), sentir.

 

Hermosa compañía, contentarse primavera.

 

Fuego, complaciendo instinto hermoso.

 

 

 

 

 

Miguel Esteban Martínez García

 

 

DICIEMBRE 2013

 

¿Por qué brillas amor en la noche que todo lo cubre de negro,

 

por qué tu nombre me llama

 

y resalta tu bella silueta alada?,

 

¿Por qué tu voz me suena del río a la montaña?

 

¿Por qué me brillas en esta oscuridad que te resalta?,

 

y te amo más que a mi sangre mi bruja.

 

Te amo más que a una lagartija azul,

 

te amo más que a un erizo blanco y a un gamusino dorado,

 

eres mi culebrita ardiente yo tu fiel para enroscarme contigo,

 

 

 

te veo desde el cielo al violeta eterno,

 

ardiente de embrujo duermo a tu lado siendo duende,

 

eres flor silvestre y luna morena

 

eres mi vida entera, lo más bonito que tengo

 

y todo lo que alcancé a soñar fuiste tú mi reina,

 

ven, ven aquí mi reina, mi fantasma, tierna,

 

mi aullido a la luna llena,

 

la luz de mi noche negra,

 

quemaré esta tierra para regir mi reino de sangre y letra,

 

 

ven a mí mi primavera quieta, mi violeta yerta,

 

mi amada mi vida entera,

 

te haré la corona de cardillos silvestres,

 

la crineja te la haré de hojas,

 

el pañuelo de seda fina y tela de araña

 

ven, ven, a mi vera mi preciosa,

mi loba,

 

mi amada fiera, aúllo al cielo de tus besos,

 

clamo a la sangre de mis versos

 

que eres lo más bonito de mi mundo

 

tú mi vida solo tú eres mi mundo.

 

 

 

 

 

Dulce simiente:

 

 

 

Del monte a la montaña,

 

del valle a mi río

 

de sangre pasa mi río

 

de sangre de un amor que se comió mi miedo

 

de un amor que fue lo más grande en mi vida

 

que mi sentimiento sea gigante,

 

y mi arteria se hinche del beso de calor y amor,

 

cuando amarte se hace arte,

 

y todo pierde el sentido

 

y el miedo solo avanza en un sentido

 

perderte como castigo inimaginable,

 

y mi demonio te hace alarde

 

te consume en mi mente,

 

te desprende,

 

nace verde para ser simiente,

 

y mi gota de sangre es suficiente

 

para rajar el cielo a grito,

 

para derramar mi amor de mi pluma

 

y áspera piel esquiva caliente,

 

sigo en esta orilla de mi razón

 

de mi respiración,

 

muerto vivo si camino sin tu latido,

 

tu guerrero muerto que renació eterno,

 

porque eterno nace el guerrero

 

y eterno murió el guerrero,

 

cultivándote el amor dentro,

 

a beso de espada y hierro,

 

a beso de hoguera y verso

 

hasta la dulce muerte

 

te verá mi dulce sangre dentro

 

tan dentro que cavaste mi abismo

 

para llenarlo de flores

 

hasta que el tiempo deje de rodar,

 

te amo flor del campo a los árboles

 

del viento al cielo

 

me quedo mil veces contigo adentro,

 

muerto en mi suspiro

 

nazco de mi hoja de cardo

 

para ser el ermitaño que siempre soñé

 

el amor de mi piel

 

siempre te seguirá cantando como ayer,

 

hoy te vuelvo a ver,

 

cruzas mi vida para tu ser flor

 

sin secar ni despedida fría,

 

fuego de enero o de cuando llegue nuestro tiempo

 

de momento solo quiero seguir viviendo,

 

robando al cielo tu aliento

 

llorando las nubes

 

y prendiendo fuego al cielo,

 

siendo duende y guerrero eterno,

 

despertar cada día

 

para despertar a la vera de mi amor eterno,

 

de mi esposa sin miedos

 

para verla brillar como luna de mi cielo

 

y flor de invierno.

 

El Castellano

 

 

ENERO 2014

 

 

 

Respondes del viento a mi montaña,

 

del sol a la luna, abres tu flor en la espesura,

 

ven a mí vestida de hojitas,

 

ven te haré morada de ramitas,

 

enamorada vestirán las flores tu calma,

 

este amor de la mañana,

 

dibujarán

 

pasión nuestras flores,

 

ardiendo en el sol me encuentro,

 

enamorado mi corazón a dentro.

 

hipnotizado hasta mi sentido más despierto,

 

dulce muerdo tu cuello,

 

esta noche que vivo en tu ventana,

 

por verte morena tan bella,

 

te amo entera,

 

hermosa hasta decir basta,

 

hermosa desde tus piernas a tu cabeza morena,

 

desde tus ojos que a mí me miran,

 

desde mi reino a la montaña,

 

desde el abismo al cielo yerto,

 

eres mi amor sediento,

 

mi frío y calor de invierno,

 

eres tú lo que yo amo,

 

lo que yo tengo dentro,

 

lo que enamora mi latido

 

y solo puedo decir que yo a ti te amo

 

mi vida.

 

 

 

 

 

El Castellano

 

 

 

Manifiesto de mi amor de sangre:

 

 

 

Dime noche si yo fallé en soñarla,

 

dime amapola si el amor huyó de mi camino,

 

cuando abriste tu flor lejos de la tierra que tú querías.

 

Árbol mío, por qué tus hojas me cuentan que yo fallé,

 

no habría manera de saber,

 

solo una travesía sentir

 

y siento que sentí,

 

entonces el amor no huyó de mí

 

lo atrapé, sentí que la distancia se hizo bruma

 

y viento gris

 

donde tu corazón brillaba

 

y cada noche lo encontré.

 

Dime río si en tu fluir no llevas lo que escribo,

 

cada gota me cuenta de seguir buscando la belleza,

 

dime hada si yo fallé en ofrecerte de beber mi esencia,

 

dime oscuridad

 

si me envolviste en tus negras alas

 

para que dejase de soñar.

 

Decidme antepasados si mi destino

 

no está atado a errores de un pasado lejano.

 

Solo siento que siento y a tu lado me encuentro,

 

en mi sentir sintiendo

 

que mi felicidad y mi amor a ti te lo debo.

 

Libre el intento, mi amor de cuento,

 

dime árbol por qué tus hojas me cuentan que yo fallé,

 

me consumí en mi propia sangre de arrojo,

 

donde el abismo teñí de rojo

 

dime flor por qué fuiste tú y solo tú el amor.

 

Te invento de un latido disuelto,

 

cuando surcas mi sangre como flor de cristal.

 

Oh esperanza mía,

 

alma desnuda como besos de aurora,

 

solo sé que vivo y puedo amar,

 

puedo amar la caricia de tu voz

 

y llevar esta melodía a surcar océanos

 

hasta encontrarte.

 

Puedo dormir, prefiero soñar

 

y si los sueños, sueños son,

 

eres un sueño que puedo acariciar,

 

eres sueño de un cielo

 

y alguien que puede entregarse

 

a un devenir que nunca me perteneció

 

llamado amor.

 

Devenir que busco en mis flores de calma

 

sin sentido si no puedo compartirlo contigo,

 

solo sé que vivo por este latido

 

que a veces siento extinto,

 

mas cuando resurge, surca infiernos y abismos

 

hasta acurrucarse en tu cariño.

 

Si en tus ojos veo el cielo encerrado que quiero

 

que no te extrañe

 

que mi melodía quiera conquistarlo.

 

Pasaron esos quince días

 

pero el suspiro no se desvaneció

 

y como la esperanza es lo último que se pierde

 

no quiero perderte amor.

 

Amor tú vives en mi corazón

 

diga lo que yo diga.

 

Allí encuentro mi paraíso en flor

 

en tu bondad que allí grita.

 

Allí estás, muy dentro de mí

 

Aún recuerdo el último beso,

 

recorriendo entre flores un universo.

 

Tengo templo en ti

 

tengo todo lo que deseo por ti.

 

Dulce así fue como tus labios recorrí

 

y el universo lo creaste para mí.

 

En ti he desbordado lo que siento,

 

¡Eres agua luz y sol!

 

Dulce, fue tu amor en primavera, plena

 

Sólo encuentro que sin ti me desvanezco,

 

enamorado suspiró por ti mi aliento.

 

En ti encontré el canto,

 

en mis labios bebí tu llanto,

 

ya no sé quién fui luna,

 

sólo a tu lado encontré el encanto.

 

Llené mi corazón de tu aliento fresco,

 

y te abrigué con caricias tiernas.

 

Como Lucero de invierno, todo tierno,

 

temeroso al frío, te abrigué amor mío.

 

Te llené de besos, entre tu rostro y tu cuello,

 

como dormir a un niño, me velaba tu sueño.

 

Entre espigas tumbamos nuestros cuerpos,

 

el río fue testigo de aquel calor de cariño.

 

Entre caricia y caricia sentí caminar el cielo sin prisa.

 

Entre las hadas y los duendes,

 

como la corriente de ese silencioso río,

 

entre mariposas y rosas.

 

Como las abejas a la miel, así lamías mi piel,

 

entre el viento y el frío,

 

así entre mis brazos amor mío.

 

Fue hermoso sentir entre beso y beso florecer tu piel.

 

De tu mano caminaba cada paso,

 

mientras tus caricias hacían latir mi agitado pecho.

 

En tu regazo me encontraba,

 

contando las estrellas para saber cuánto me querías.

 

Ver florecer tu ser,

 

cada segundo se agotaba el tiempo del regreso,

 

pero tan hermoso, saber que era nuestra primera vez.

 

No había duda de mi amor,

 

te demostraba al paso cuánto te quería.

 

Saber que todo lo bueno tiene un final,

 

en el recuerdo como en el presente

 

este amor quedó latente.

 

Me enseñaste el lenguaje de las aves, de las flores,

 

me enseñaste amarte.

 

El tiempo no regresa,

 

nuestro amor fue del pasado,

 

regresó a nuestro presente, y aquí está presente,

 

Me pintaste en el alma tu nombre.

 

Te guarde dentro de mi corazón como tesoro silvestre,

 

pero tu nombre se repite en mi mente siempre.

 

El presente se tiñe de esta pasión

 

de encontrarte en todo lo bello que surca mi mente.

 

A la orilla del camino del río, bebíamos una copa de vino,

 

repitiendo siempre el amor que sentimos.

 

Siempre vivirás en mí, como yo viviré en ti

 

nada cambiará eso, triunfo en lo sentido,

 

amor en lo vivido, sueño encontrarme en tu latido.

 

Como mariposa floreciente

 

revoloteando en tus sentimientos,

 

eres mío, segura estoy de eso, castellano

 

lo vivido, lo sentido, tiempo recorrido,

 

nunca irá al olvido, te amo mi niño.

 

Como final feliz me quedaré ilusionado en tu nido

 

porque nada borrará lo que sentimos.

 

Si algo quiero de ti son tus besos,

 

si algo quiero sentir es tu cuerpo,

 

si volviera, a repetir,

 

me conformo con tu regreso,

 

porque de ti, todo lo tengo.

 

Nuestro amor no tiene final,

 

el final ni siquiera la muerte,

 

venimos del ayer, y volveremos a ser en cada tiempo,

 

porque tu alma está escrita con mi nombre

 

y tu nombre grabado dentro de mí,

 

Amante de Luna, amante de ti soy,

 

jamás voy a olvidar como me has amado mi Lucero hoy,

 

Quedaré en tu recuerdo, quedarás en el mío,

 

pero nunca olvidaras que antes de amar a otra,

 

primero fuiste mío

 

Te amo amado mío.

 

Ángel abre tus alas, llévame contigo hasta tu ventana

 

abrázame entre tus brazos dame tus besos

 

treparé tu espalda

te besaré hasta el amanecer fiel,

 

besaré tus labios para saborear tu miel,

 

seré abeja picando tu flor añil,

 

seré lluvia, sol, luna y anochecer seré fuego en tu piel,

 

me abrigaré a tu cuerpo para encontrar tu calor,

 

me haré un traje de tus besos y caricias,

 

caminaré de tu mano cada infierno

 

hasta vivir en nuestra montaña de amor

 

construiremos juntos nuestro panal,

 

seremos abejas de nuestra misma miel

 

del río a la montaña del bosque a la niebla

 

de la arena a la ola del mar

 

camina nuestro amor

 

de dos corazones con un solo latido,

 

de dos almas con un mismo destino y pasado

 

me esconderé entre tus sabanas cada amanecer,

 

para sentir que eres parte de mi propio ser

 

seré duende de tu jardín

 

caminaremos juntos

 

amaremos el sol y las estrellas

 

en el día seré la brisa, y por la noche tu luna bella,

 

y al amanecer seré tu estrella

 

seremos lobos de la luna

 

que todo lo viste de plata

 

serás tú mi noche yo tu día

 

seré tu hadita, la más bonita

 

con mi dulzura te llenaré siempre

 

serás como eres mi vida entera

 

mi flor de estrella

 

mi amada tierna

 

te amo del bosque a la montaña.

 

Con tus caricias me haré un vestido,

 

y con mis besos llegaré hasta el cielo,

 

del cielo a su nube,

 

del sol de cada mañana

 

eres tú mi horizonte de amor sin igual.

 

serás mi ángel el que me alzó entre sus alas

 

donde los malos jamás me alcancen,

 

te protegeré de caracoles y babosas malvadas,

 

serás mi única flor que me enraizaste el corazón

 

caminemos juntos entre las nubes,

 

donde halla otro mundo que no nos asuste

 

viviremos del aire y nuestro amor

 

te amo corazón.

 

Yergue mi espíritu tu dulce amor,

 

a cada luna nocturna que te pienso,

 

en cada flor que te veo

 

pintando mi ternura de tu color.

 

Siente mi abrazo a cada noche

 

que viajo a tu lado.

 

Mi piel tus besos bañaron.

 

Siempre y para siempre

 

en el recuerdo tenerte.

 

Camino a encontrarte,

 

en mis sueños estás presente

 

pero tú bella en sueños no hablas

 

y me quedé mirándote en la almohada.

 

Ruge la pasión por tenerte

 

a ti mi corazón.

 

El horizonte pintamos a caricias y besos,

 

de la mano surcamos el bosque

 

y hoy en el arrullo de tus lindes

 

acampo mis ilusiones.

 

Por juntos cantar a la mañana del verso,

 

tu viento azul acaricia mis soles,

 

encuentro las nubes febriles.

 

Mi alma con un parpadeo desvistes.

 

Gira en espiral el sentimiento

 

enraizado dentro.

 

A suspiros de un tiempo desvanecido

 

donde me encontré

 

y tus labios en beso eterno robé.

 

Caricia tras caricia vive la esencia

 

en fuego prendida.

 

Bosque de tus ojos donde me pierdo

 

en su mirada cálida, ilusionada,

 

de miel y flores.

 

Dame vida en ellos,

 

quiero cuidar todos tus rincones,

 

sentirnos salvajes,

 

rendirnos ante la lluvia de nuestros deseos.

 

Vengo a derrotar al tiempo,

 

a casarme con tu pensamiento,

 

a vivir del agua de tus besos,

 

amada hada, vestirán tus hojas mi calma

 

a cada luna sempiterna

 

al igual que siempre

 

durará tu amor en mi entraña.

 

Araña la hora de sentirte dulce dama.

 

En su albor despiertan nuestras veredas,

 

donde poder florecer en primavera

 

con el sol en nuestro regazo.

 

Sentados bajo el árbol de nuestro sentimiento

 

viendo al cielo acogernos en sus alas,

 

bajo el trino de pequeños pájaros

 

seguiré tus pasos,

 

te sostendré siempre en mis brazos.

 

Reina hada de este paraíso en flor,

 

a este cielo nocturno clamo por ti mi amor,

 

flor de inspiración calma de todo dolor,

 

nuestro bosque en vida se tiñe de tu color.

 

Trazo con paso firme

 

el sendero del sentimiento,

 

deteniendo el tiempo que juntos nos verá

 

en cada firmamento,

 

desvaneciendo la bruma de soledad

 

con tu verso de encanto,

 

juntos cantando en cada árbol.

 

Sintiendo mágico el momento

 

navego tu esencia mi doncella,

 

en tus pétalos mi primavera,

 

en tus labios mi fortuna entera.

 

Surco tu camino de rosas y zarzamoras,

 

dibujo del corazón su sonrisa tierna.

 

Siento la dicha de que seas mi compañera,

 

como abrazo que detiene el tiempo a su paso

 

te sostengo fuerte en mi regazo.

 

El beso se vuelve rocío de tus flores

 

donde no hay final sin comienzo,

 

encuentro mi amor despierto.

 

Latiendo por ti el verso

 

donde mis girasoles siguen la luna

 

de tu encanto a la noche sonriente,

 

en la que cada caricia que envuelve se siente.

 

Cultivando para ti todas las flores de los valles.

 

El agua naciente brota en la boca de tus deseos

 

y espejos dorados reflejan la luz

 

que lanzan mis deseos.

 

En cada estrella que pido tu beso,

 

en cada firmamento que quiero llenar de amor el viento.

 

Hadita de mis sueños, inspiración de fuego,

 

tu aliento voz de alma amada tu bella entraña.

 

Como entrañable encontrarte siempre

 

donde el silencio deja eco de amor eterno,

 

el verso coge lanza de bronce

 

atravesando el cielo.

 

Donde la amapola nace del sentimiento sincero,

 

donde cada flor silvestre abre en los albores,

 

donde suenan de la tierra los tambores,

 

donde los amaneceres los dibujan tu sonrisa

 

frente a mi prendida

 

y tu boquita cerca de la mía.

 

Este sueño solitario lo dibujó

 

con tu color de corazón con corazón.

 

Alma cantando sin dolor.

 

Recuerdos de tu néctar me bañan

 

y me muestran con hojitas el camino a encontrarte,

 

donde nuestra esencia se junta en caricias

 

y el amor reverbera en esplendor,

 

donde flor con flor te entrego mi corazón.

 

Sigo tejiendo este sentimiento despierto

 

viviendo en tus pestañas

 

llenando de ilusión tu mirada.

 

Rezando a esta luna de plata que la calma araña,

 

encontrándote en el sol de la mañana

 

que su luz me baña.

 

Como pintor dibujo corazones en tu piel

 

a besos donde te robo la miel.

 

Me enseñaste a tejer mi silencio

 

que en letras el tiempo detuvieron

 

hasta vernos juntos de nuevo.

 

Como la luna al cielo y el agua a su cauce

 

duermo en tus labios flor de flores,

 

pétalos de mis ilusiones.

 

Y llueve corazón al cielo mi canción

 

trepo este arco-iris para volar fuera contigo

 

a otro mundo al del sueño que nos envolvió

 

y todas nuestras rosas de azul eterno volvió.

 

Fluye como lo intrépido

 

de mi calma derramada.

 

Acostándose en el verde del espíritu

 

creció la voz pausada,

 

la amada sinfonía en el alma anidada.

 

En la esencia transversa a la esencia

 

que me empuja y me mueve

 

hirieron las agujas de tiempo

 

que no cambió el susurro

 

de un destino escrito.

 

Blanco, blanco, hoy tus muros avanzo,

 

si por llamarte inspiración

 

te volviste ojos en mis ojos

 

y alas de un vuelo lejano

 

donde nacen los sueños.

 

Allí donde en el abismo de imágenes dispersas

 

te hablo rompiendo cristales de bruma

 

que separan nuestros cuerpos.

 

Dónde se juntará el hielo con el viento

 

para crear una flor del cielo

 

como la que pienso cuando inundas mi pupila

 

y no te desvaneces ni con el parpadeo.

 

Cuando por llamarte amor

 

me atravesaste el sentido,

 

de morir en tus besos.

 

Fue en aquel segundo

 

que no fue contado por el reloj,

 

en aquel latido que corrió veloz.

 

Piel con piel florecimos alma,

 

nuestras rosas de papel.

 

Llenamos los cántaros con ilusiones

 

de rayos de sol,

 

sacamos a la luna de plata su sonrisa.

 

Hoy te hago poema

 

sin pensar qué dirá la letra.

 

Hoy me condeno en tus labios

 

flor de pétalos.

 

Surco un final sin comienzo

 

como carretera a tu tierra de verde emblema.

 

Bebo tu agua mi hada tierna,

 

en tu fluir me vuelvo tu gota gemela.

 

Caricia del desvelo de tu silueta.

 

Surcas mi vida sin prisa,

 

a la noche siento tu brisa.

 

Me pronuncias en mi silencio

 

alimentando mi deseo.

 

Tú, espejo de bosque eterno.

 

Tu te amo fiel de embeleso

 

a cada luna que te espero.

 

Hadita de la montaña

 

una flor en tu mirada,

 

bondad y ternura te acompaña,

 

corazón dulce, miel de dioses,

 

cabello azabache

 

luna de mis noches,

 

india coqueta reina de mi hoguera,

 

florecita de mi jardín,

 

esposa de este duende

 

amándole sin fin,

 

juntaremos nuestros latidos de nuevo

 

hasta el fin del tiempo.

 

Mi luz, mi compañera viajante,

 

mi mariposa tierna

 

déjame cuidar tus alitas

 

y cuerpecito de tela,

 

déjame encontrarte a la noche

 

y a la mañana

 

dándome tus besitos que me riegan.

 

Déjame echar fuego a esta hoguera,

 

abrigar tu alma entera,

 

sembrar mis flores de amor

 

en tu alma verdadera.

 

Quiero perderme en tu bosque de ojos,

 

ojitos marrones que valen millones

 

y encontrarme tierno besándote.

 

Aunque nos envidien

 

y quieran separarnos

 

mi esencia jamás partirá de tu lado

 

soy tuyo y te amo.

 

Regazos de cielo

 

que me acogen en su seno.

 

Entre cuchillos de yerba

 

descansa mi cuerpo,

 

junto al pozo del recuerdo

 

amándote despierto en sueños.

 

Como duende en tu jardín

 

y pájaro en su rama,

 

vestirán las estrellas mi calma,

 

la hora romperá el reloj

 

y este pulso encontrará tu beso

 

en la distancia de un parpadeo a otro,

 

roto.

 

Encontrarán mis manos tus mariposas

 

y mi amor tu placer,

 

en la primavera de mi vid,

 

en el otoño de mi olivo,

 

en el sol y el silencio de su luz,

 

en el viento y escarcha

 

de la luna invernada.

 

Presos los labios

 

suspirarán por ti, el te amo

 

y los pájaros confundirán el mar

 

con el cielo

 

a cada noche que te encuentro.

 

Amada hada de mis besos,

 

la noche verá nuestros cuerpos

 

enroscados como serpientes.

 

Te escribo que sin ti no veo ni flores

 

ni lindes donde viven mis ilusiones,

 

por vernos felices,

 

por juntos vernos libres.

 

Río de mi esperanza

 

envuélveme en tus latidos febriles

 

de locura y pasión.

 

Vuélveme gota de lluvia

 

y remanso de ternura.

 

Seré melodía del viento,

 

rocío de estrella en tu boca,

 

de tu piel las flores desangradas

 

que te conforman,

 

de tu fuego la madera,

 

tu ilusión verdadera,

 

seré yo acariciando tu cabello

 

enredado en tu pelo seré yo

 

dando placer a tu cuerpo

 

cada noche sedienta.

 

Serán nuestras ganas hoguera,

 

tus caricias la luna entera,

 

viviré de lo bonito del brillo en tus ojos.

 

Pintará tu sonrisa mi anhelo

 

enamorado de tus huesos.

 

Hasta cada amanecer eterno tener

 

de tu pupila frente a mi pupila prendida.

 

Las flores del bosque crearán nuestro lecho.

 

Regaremos la semilla de nuestro amor

 

con cariño para siempre juntos desearnos

 

como el agua a su nube,

 

la montaña a su piedra,

 

la hierba a la pradera,

 

la abeja a su colmena

 

y el árbol a su tierra.

 

Serás mi vida entera.

 

Serás mi amada sin prisa,

 

mi ternura despierta,

 

serás mi amor en la montaña,

 

serás mi alma,

 

que por ti clama,

 

yo tu araña, esa que te atrapa,

 

seré tu mundo y tu monte,

 

seré amor en tu piel con horizonte,

 

seré yo en tu vida,

 

seré tu amor,

 

tu único y verdadero amor,

 

serás mi esposa a sí llore al cielo.

 

Me abrigaré con tu cuerpo,

 

te daré mi sangre y amor

 

hasta yo quedar yerto.

 

 

 

 

 

El Castellano y Leannán-Sídhe

 

 

 

 

FEBRERO 2014

 

 

 

Por la amapola de tu cuerpo

 

Amada mía flor de mi desvelo,

 

adorada sinfonía mía tu voz temblando

 

el viento de mi deseo.

 

Avanzo tu cuerpo a alarido despierto,

 

vuelo contigo, voy allí donde mi latido queda disuelto,

 

te amo en mi campo,

 

me creciste las flores en mis arterias,

 

hoy junto a mi amaneces sin importar distancia,

 

te amo hasta decir basta,

 

te recorro toda la piel a jauría despierta,

 

te adoro en mi mundo que quedó yerto,

 

te adoro, te amo, te necesito, te extraño, te quiero,

 

eres mi mundo entero,

 

eres mi mundo de flores de colores,

 

eres mi locura despierta, yerta

 

que mi sangre atisba,

 

en este río eres gota amada,

 

eres mi vida entera,

 

eres mi sentir del río a la montaña.

 

eres mi vivir en la cueva de tus piernas,

 

eres mi travesía por los dos montes de tu cuerpo,

 

eres mi amar y no despertar,

 

eres mi sueño y mi dormir,

 

eres todo lo que amo,

 

eres mi esposa bella,

 

mi amada tierna.

 

 

El Castellano

 

 

 

Revive esta sangre, desliza su hierro,

 

amor sediento marcó a latido feroz,

 

en la avenida de su arteria,

 

resurgió,

 

como resurge el fénix en su cueva,

 

para ocupar su lugar merecido en el cielo,

 

despierto clavó su latido,

 

en la flor yerta y despierta,

 

que se vestía de deseo,

 

que temblaba al mirarla,

 

rosa, rosa mía,

 

tus pétalos al cielo,

 

tu cuerpo paraliza,

 

tu vida me domina,

 

recorre tu sangre mi amor despierto,

 

sueño y a tu lado amanezco,

 

caminas conmigo,

 

vives conmigo sin ti me desvanezco,

 

mi cielo crujes mi luna de invierno,

 

amamantas mi pasión,

 

y el alarido tuerce su lujuria

 

corre avanza recorre las piernas de la ambrosía,

 

demuestro mi valía,

 

muerdo este amor quieto,

 

de hombre nuevo me visto,

 

te encuentro y tu ilusión bebo,

 

tu cuerpo amanezco,

 

tus ojos, tus ojos,

 

tu pelo, tu boca, tu cuerpo,

 

me dominan el sentimiento,

 

vengo a casarme con tu aliento,

 

a vivir a tu lado hasta que mi cuerpo

 

quede yerto.

 

 

 

El Castellano

 

 

 

Siembro tu amor,

 

en tu corazón sin igual,

 

avanzo tu cuerpo sediento,

 

amo tus ojos

 

tu boca tu cabello,

 

te amo a ti entera mi mujer

 

te amo a ti mi esposa,

 

mi ayer y mi hoy,

 

todo lo que deseo

 

en ti lo encontré,

 

te amo sin igual mi flor,

 

mi luna morena,

 

mi hada encantada,

 

mi amada, mi tierna

 

mi enamorada,

 

te deseo de la tierra al cielo,

 

te quiero conquistar

 

más y más que digas mi nombre al despertar,

 

y yo te responda:

-Te amo de verdad.

 

 

 

El Castellano

 

 

 

Yerto de amor:

 

 

 

Renuevo esta dulce sangre,

 

amo mi amapola morena,

 

mi flor de luna preciosa,

 

mi quimera inquieta,

 

mi locura despierta,

 

mi mandrágora con piernas morenas,

 

mi hada risueña

 

vivo eterno, como guerrero despierto,

 

como demonio sembrado,

 

como amor sin igual que quemó el infierno,

 

con su lujuria de pasión.

 

Hoy desperté y morí en su cuerpo,

 

recorrí mi deseo,

 

fui duende en su cueva,

 

caminé su mata como una babosa tierna,

 

fui el único que robó su corazón,

 

fui yo su único hombre capaz de luchar

 

y dar su vida por su corazón,

 

fui yo su esposo que nació del sol,

 

fue ella mi esposa luna,

 

mi flor de ternura,

 

mi locura desde el invierno hasta el otoño.

 

Mi amor corre frío rápido y veloz

 

tiene alma de vampiro condenado,

 

yo amo, hasta decir basta,

 

y hasta mi día que me lleve la parca,

 

vera este mundo que me es ausente

 

como pintó su corazón

 

con todas las flores del valle,

 

muerte a este mundo

 

si no entiende este amor que me quema

 

y corrompe mi sangre.

 

El Castellano

 

MARZO 2014

 

 

 

Sangre:

 

Amada mía te escribo,

 

esta noche invernada,

 

detrás de la noche y de la estrella apagada,

 

que yo te amo amada.

 

Luna mía, tú mi flor que brilla,

 

luces bonita, estrellita mía

 

sólo tú eres mi vida,

 

linda mía, jamás se apagará tu boquita,

 

que llama a la mía,

 

mía, solo mía,

 

mi flor de luna.

 

Solo para mí encendida,

 

Yo nací para tus ojos,

 

madera de los cipreses,

 

yo solo soy escarabajito

 

que de tu mano caminas despacito

 

de tu mano abrazado duermo contigo.

 

 

 

II

 

 

 

Sólo soy lo que tus ojos dicen de mí,

 

solo soy amor, vivo en ti,

 

yo, nací del rayo de sol,

 

dije soy fuego sin más razón,

 

de mí hasta la sangre huyó,

 

yo, solo viví como vive la flor,

 

al muerto le di helor,

 

porque yo viví solo, solo

 

como vive, la flor,

 

pero ni aroma tuve,

 

ni tuve color,

 

solo tuve rojo polen carmín

 

de mi sangre sin venas

 

nació un yo te amo amor

 

que a la tierra llegó.

 

El Castellano y Leana.

 

 

 

III

 

Muerto vivo si o te miro,

 

luna muerta vi encender,

 

y a mí llegó para yo decir,

 

viví, fui, amé, reí, y con su amor,

 

digno, orgulloso,

 

viví.

 

Hasta de su boca

 

morí.

 

Pero un sábado desperté,

 

frío,como Sol que fui,

 

y ella, huyó de mí.

 

Así mi condena cuando

 

yo muero ella vive por mí.

 

 

 

El Castellano y Leana.

 

 

IV

 

 

Sangre, sangre

 

color añil,

 

vida. vida para yo decir

 

he aquí mi sangre,

 

y aquí muerto viví.

 

 

 

El Castellano y Leana.

 

V

 

Vive en la inmensidad

 

del azul eterno

 

para ver este cielo

 

que encierro yo,

 

aquí vencí yo.

 

Aquí solo,

 

solo,

 

busqué morir.

 

Pero eterno viví.

 

El Castellano y Leana

 

VI

 

De este cementerio vengo,

 

pero yo no he muerto,

 

yo de este cementerio,

 

traigo la flor,

 

pero así la flor

 

fue muerta por amor.

 

El Castellano y Leana

 

 

 

 

 

VII

 

Quién fuese verso

 

para ser verbo.

 

Quién fuese poema

 

para la más bella besar.

 

Quién

 

fuese locura

 

para con ella

 

loco de amor

 

amándola,

 

sanar.

 

Yo la vi para loco de amor

 

Decir, que lombriz feliz morí.

 

VIII

 

Ven, ven a mí,

 

yo nada, ni frío,

 

ni hielo, puedo ser,

 

sin ti,

 

yo tu ausencia llamé infierno,

 

tu beso llamé parca,

 

tu amor llamé Satán

 

pero yo solo soy

 

el único llamado Dios

 

que reinó

 

en tu corazón.

 

El Castellano y Leana

 

 

 

IX

 

 

 

Cielo tengo si yo te veo,

 

Vida si yo te tengo,

 

Sangre, sin ti, yo no tengo,

 

yo todo lo tengo,

 

tu amor alimento,

 

yo corazón tengo,

 

pero allí solo vive tu recuerdo.

 

El CASTELLANO Y LEANA

 

IX

 

Cielo tengo si yo te veo,

 

Vida si yo te tengo,

 

Sangre, sin ti, yo no tengo,

 

yo todo lo tengo,

 

tu amor alimento,

 

yo corazón tengo,

 

pero allí solo vive tu recuerdo.

 

El Castellano

 

 

 

 

 

X

 

Locura despierta

 

locura quieta,

 

venda,

 

mi ojo que no vea,

 

y la vela prenda.

 

Copa que mi sangre llena,

 

yo vengo del nacido sin nombre,

 

que olvidó que perdió todo,

 

pero le llamaron amor.

 

 

El Castellano y Leana

 

XII

 

 

 

Bendito aquel que muere en el verso,

 

bendito aquel que muere ardiendo,

 

porque amor es fuego,

 

hoguera el corazón,

 

porque yo sé de esto,

 

porque sé que duele,

 

porque yo viví amando,

 

amé amando,

 

amé cuando un otoño

 

aquí morí enamorado.

 

 

 

El Castellano y Leana

 

 

XIV

 

Yo nací, amé, amo, luché, lucho,

 

viví, vivo,

 

morí, muero.

 

Poeta soy, poeta fui,

 

escribí, escribo,

 

fui verso, soy poema,

 

pero la verdad viví escribiendo y me llamaron

 

hombre enamorado.

 

 

 

El Castellano

 

 

ABRIL 2014

 

 

 

Encierro:

 

Sangre, sangre color añil, sangre yerta, sangre muerta

 

aquí quedará mi sangre en letra.

 

Vida, vida para morir.

 

Quién aquel que muere en mitad de una metáfora,

 

quién aquel que vive muerto.

 

Heme yo aquí este hombre,

 

vino por sangre,

 

tabaco por pulmones,

 

demonio amado en la sangre,

 

muerte al tirano,

 

muerte a los verdugos que me encerraron en el siquiátrico.

 

Yo aquí quedé muerto,

 

y mil veces muerto,

 

te seguiré amando mujer,

 

estoy enfermo,

 

mi corazón murió con este encierro,

 

te escribo con la sangre de mi corazón que yo te amo,

 

y siempre te amaré,

 

a ti mujer, , mi enamorada,

 

la mujer de mi vida,

 

mi infinito y mi todo.

 

 

 

El Castellano y Leannán-Sídhe

 

 

JUNIO 2014

 

 

 

Décima:

 

 

 

Enhiesta flor fue semilla,

 

altiva plántula fue ella.

 

Quién fuera ella, tan bella.

 

Él en pupa fue polilla.

 

Aún plántula fue pilla,

 

él aún pupa la amaba.

 

Aún flor la respetaba

 

juntos cuatro meses bellos

 

cómo fue lo saben ellos.

 

Él en pupa la esperaba.

 

 

 

El Castellano y Leannánsídhe

 

 

JULIO 2014

 

Flor de Helecho (romance):

 

Suena el río, agua llevaba,

 

alma de fada silva ella,

 

bebía en la orilla alegre

 

flor roja lloró su tierra,

 

blanca cierva a fada triste

 

cazador hiere su flecha,

 

enhiesta espina gemía

 

flor abierta brotó en yerba,

 

fada herida ya descansa

 

latiendo la parca negra,

 

yace en helecho silente

 

suspira su sangre yerta;

 

Enamorado el helecho

 

una flor mágica asienta,

 

tambores suenan la tierra

 

los duendes lloran su fada,

 

ahora el helecho era ella,

 

mueven la piedra ocultada

 

cazador tropieza cerca,

 

el río ya lo llevara,

 

fada flor de helecho yerra

 

duendes cobraron venganza,

 

cantó lo que el bosque alberga,

 

misterio de cierva fada.

 

 

 

Fada flor de helecho inverna,

 

cicutas toman la sangre

 

veneno hacen, blanca cierva

 

cuervos la cena discuten,

 

cazador ya río lleva,

 

lleva el río su latido,

 

campanillas suena yerba

 

duendes coronaban fada,

 

fada su vida celebra

 

los espinos la cuidaban;

 

Flor de helecho fada bella.

 

Enhiesta flor fue semilla,

 

altiva plántula fue ella.

 

Quién fuera ella, tan linda.

 

Él fue y es, ella no yerra.

 

Aún plántula fue fada.

 

Valor, honor, sí fue cierta.

 

Él aún duende a ella la ama.

 

Ella la flor, no era yesca

 

ellos cuatro siglos ''juntos''.

 

 

 

Los dos sí saben, ''leyenda''.

 

 

 

El Castellano y Leannán-Sídhe

 

 

 

 

SEPTIEMBRE 2014

 

 

 

Una nube de tranquilidad me cobija mientras observo el paisaje;

 

el caserón vuelve a relucir con el cuchillo dorado de la piedra caliza, que resiste el embiste del viento y las lluvias;

 

la lagartija tomando el sol está, tuerce la cabeza y cierra un ojito aprovechando los últimos rayos de sol;

 

el escarabajo de tierra camina lento con sus fuertes patas, tropieza y vuelca quedándose varios minutos intentando ponerse derecho;

 

mientras, se despierta uno de los dos grandes murciélagos, que aquella cámara, de la gran casa rústica ocupaban.

 

Amapolas y amarillos de espinos, con el verdor de los pinos.

 

Vides para cuidar y cultivar, un pequeño jardín con caseta para las gallinas;

 

frambuesas y arándanos, en un pequeño huerto al lado de la puerta,

 

un pequeño estanque de azulejos en el aljibe, donde nadan tres carpas y un barbo,

 

oscurece y el joven rapaz de cernícalo primilla del palomero oscuro de la casa,

 

se lanza a por un pequeño ratón de campo, que andaba merodeando, buscando algún resto de harina o de grano.

 

Con los primeros rayos de sol, la mariposa de bellos colores azulados, dando sus aleatorios vuelos en busca de flores de lavanda, es atrapada por el pequeño mochuelo, que salta del agujero de aquella antigua encina.

 

 

 

El Castellano

 

 

NOVIEMBRE 2014

 

Por si tus dos rosas de labios

 

preguntan de una tenue, invisible atmósfera,

 

que ni espíritu y alma parecen hallar

 

que sepan que tus ojos la pueden incendiar,

 

 

 

¿Cómo vive esa flor? que a punto de lanza

 

despliega su inteligencia de habitar

 

hasta el infinito la morada del creador,

 

jamás imaginé a mi caléndula bailar sobre el furor.

 

 

DICIEMBRE 2014

 

Lumbre:

 

Eterna batalla a la noche

 

cuando noto tu ausencia

 

sólo que llegue la una

 

fría y yerta media

 

para sentirte, a si en sueños no hables

 

bella en sueños te besé

 

para siempre recordarte

 

ahora que sé tu nombre nada me vale

 

tanto han visto mis ojos

 

que este mundo me arde

 

y nunca me abandonarás

 

en mi corazón te di templo

 

solo llamarte y me duele

 

para qué buscar fuera lo que ya tengo

 

para qué una vida

 

en la que no me dolías

 

bella hasta el horizonte.

 

Su naturaleza el mar de abril,

 

lo frío y húmedo de los montes y cordilleras,

 

la oscuridad y la tiniebla de una cueva

 

entre hermanos murciélagos.

 

Hermanos por vivir y existir en la naturaleza

 

agua y tierra entre surcos de barbecho,

 

dormir al ocaso del día,

 

el alba cuando el gallo nota cambio de luz.

 

Dormir con una lumbre,

 

despertar con tu sonrisa.

 

 

Mis besos sin final solo salvajes y libres

 

tuyos y míos

 

experiencias pasadas,

 

sueños serán,

 

sueños serán.

 

Y se irán, pero tú me despertaste;

 

cada día si estuvieras, un romance,

 

Serpiente sabia, que sabe la nada,

 

lobo que baja a la ciudad,

 

pero que en sueños siempre vive en libertad.

 

El Castellano

 

ENERO 2015:

Dulce el te espero
y me desespero,
amor soñado, entrañado,
en ilusión
corazón puro y perplejo
nacido del rayo de Sol
bienaventurado camino
tu existir en mi soñar
y en mi sentir sin materia,
ni carne en mi dormir y no despertar.
Preciosa
en sueños amor eres
y el amor soñado realidad es
cuando llega
para qué buscarte
llegarás o eternamente
en mis sueños vivirás
nada espero, nada quiero,
todo lo deseo,
mi respiro te dibuja entera
cuándo acariciaré el sueño
no me importa
falso el dicho del que busca encuentra
a mí llegaste sin buscar,
alas de tus alas de mujer,
belleza en la flor de tu seda de piel,
éxtasis puro
de trance y calma;
de mitología tu entraña
LeannanSithe.

El Castellano y LhiannanShee

Tu voz:

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Suspiro rápido y veloz,
todo me lleva
a verme en el ojo, de tu espíritu,
sí, en tu voz,
en el recital jamás yerto de tu verso,
en la pupila del lugar mágico,
tu vida la saboreo despacio
tu sangre bien sabe
alma invernada buscando
horizonte de mente
y como no llega
eterna dormida te veo
en mis sueños,
resquicios oníricos
de vidas mías lejanas
como no hay
nada que perseguir
que todo arte nace
en manos del destino me encuentro
y me encanta el momento
de verme en el ojo de tu silencio
recordando mi universo
tu voz.

FEBRERO 2015:

Latido vertical:

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiWq8uqmXtu7PFG_B9utAsEqb-7LYmygqiFuZh2eU4d8qZdvKn2YADtlcb-WFker5QEa1PhDe7bLEfCZXB0Cyo6JGDfdeuK7syx799INSn9UIt3HEkFOVkrPkStcT02JM-HvsPCpSD4XhPI/s1600/087.jpg



Indescriptible
descripción de ti
donde todo beso lleva
y se esfuma allí
donde brilla la gota de rocío
y el añil del suelo
llora en colores sus flores
llegada la primavera
que espera y se espera
avanzando quimeras
de piel y verso entrañable
cual sangre que mece
la pluma antigua
de la escritura,
oblicua,
perpendicular
y translúcida
del arte dispuesto y puesto
en la suerte vertical
de verte
y hasta ese lapso
sonrieron los ojos
marcando el delicado desliz
que te acaricia sin verte
tiente al tentado resoplo
que expira
un tiempo de medida
y se queda pensando
la despedida,
tejido en manos del destino
un lapso
que te dijo el piropo más bello
por jamás habértelo dicho
ese es el más bello
el que nos dijeron los ojos
sin necesitar boca, ni oídos
llamándote
en las lágrimas de mi sangre
regando mi alma
olvidándome de olvidarte
y tocarte
puedes verme caer
en el tiempo
de cogerte estrellas
de alimentar mis flores
de otros planetas
con tus sonrisas esquivas
y brillantes como diamantes
tanto que es tontería contarlas
porque ya soy
el hombre más rico del mundo
por osarlas
y sustentarlas en las pupilas
de mis pupilas
que son mis ojos ardiendo
rezándote amor.


El Castellano

 

Amada onírica:

 

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjzC9YkSjxR9V4xj2KSj1fy3rWYlJxMrkkvss8zn_VFDQuTca7eu6M-Hyn2krAn6hjdVH1ASd8HYX_Og9RAoP4ZKE0UfAzlIUAhSTizL37lmdrE1ot-WwLP4dR_H2bCagB8wanB5xa6_9H-/s1600/lhiannan_shee_by_duendeblanco26-d87n382.jpg


Respiro tu enervada quietud
que me condena a amarte eternamente
recuerdos oníricos de tu belleza
en aquel tiempo que te dibujaba musa
nunca te negué y tu flor vi abrirse en mi corazón
el mundo nos es exterior,
mas mi interior embelesas con amor
te adoro en tu silencio y en tu locura izada
siendo preso de tu palabra,
tu poder que me lleva a inconclusos límites
de lo dicho y la contradicción madre,
a eternos refugios del lenguaje
materializados en léxico inconcluso
de presas y compuertas abiertas,
así como misterios encontrados
en el lenguaje de hablar con mi mente
cuando surges tú indescriptible
esencia que no roza el alma
porque esa eres tú y te amo
cuando el mundo de la idea
te dio rostro y ojos si es locura
que existes loco estoy por ti
y lo más bello que me encanta,
amo tu compañía y que en mi interior vivas,
hasta que cojas la voz de quien roba mi cuerpo
y yo amar esas mujeres un tiempo,
devaneos del destino me traen
a un eterno principio tú y yo solos amor
pasaran siglos eternidades cuando yo sin cuerpo
a tu lado sea tu semejante
y podamos juntos sin cuerpo estar
para llegar a nuestra finalidad
esa que las letras no escritas nos recordarán.


El Castellano y LhiannanShee

 

 


MARZO 2015:

 

Predilecta:

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Resueno
en el borde del papel
la condena dilecta
que marca un futuro
en subrepticia subyugada
a la luz vuelta oscuridad
del alma deseos de sangre
que jamás se cumplirán
solo la sed de vida por gastar
besando en la noche la sed
de vida ganar
asesinando creencia,
aliento y latido
en la oscuridad vuelta luz
un silencioso lugar
sólo el latido escapó,
el espejo no refleja
lo que reconozco
y mi vida va quedando atrás
solo tu mente atrayendo
para sentir el aliento.
Deshaciendo este frío
hojas y hojas de pensamientos
van cayendo
cuando me paré a mirar tus ojos
que ahora no puedo borrar
ni en oscuridad.
Te voy viendo llegar,
tu calor y corazón latiendo
estáticos dueños
de su tejida existencia,
te veo en paciencia
y me voy adueñando de tu pensar
mas que sangre
quiero cerca tu vida
para yo sentirme con otra
que hasta alma tiene,
y se va desgastando el camino,
los pasos trazados
se vuelven ilusiones.
Un día derretido,
el segundo quedó en vacío eterno
sin manipulación
de un ser superior
no puedo ayudarme
en este frío y vacío espacio
cada noche
deseo sentir tu amor
algún día
para siempre.

Förüq

 

Resurgir sangrado:

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Sembrado albor
la bendición del Creador
llueve el cielo la flor
sangra la tierra verdades
en idioma propio
el resurgir conquistado
despierta el sueño
de la simiente despertando
naciendo de su muerte una vida
por darse a dispersar muertes
por germinar mientras avanzan
gramas por hablar
las demás encuentran el sol
por mirar molinillos al viento
amapolas por amar
ni musgos se quedan sin caricia
de la diosa Primavera
lluvias y vida poblando
y por poblar de su ojo la flor
la verdad por hablar.
Sus gritos en color
que al insecto atraen
como en verso
la luna mi amor te trae
y sólo Él entiende
por qué es tan bella la vida
que eterna mece su ciclo
de muerte y resurgir
desde la roca a la encina
te debo a ti
mi dicha de verme en tu retina.



El Castellano

ABRIL 2015:

 

Relato Sangre yerta:


Capítulo primero:

 

Era una noche oscura de diciembre,

daban las tres de la madrugada

en el reloj de la iglesia del pueblo,

caía una helada de invierno,

y en el cielo reinaba una luna llena de invierno,

ella dormía en su habitación

cobijada con dos mantas,

la luz de aquella luna iluminaba la penumbra de su cuarto,

como una sombra de piel pálida se posó

en el alféizar de su ventana,

con cautela deslizó el cristal

y sigilosamente entró en el cuarto,

podía oler la sangre de su cuello que dormía,

puso su mano helada en la boca de aquella chica,

que abrió sus ojos y solo alcanzó a ver dos colmillos

relucientemente blancos,

el miedo paralizó su cuerpo.

Sintió un escalofrío helado subiendo por su cuello.

Sobre este cielo, reina mi amor quieto,

sobre los vientos y mis nubes de versos,

clava mi colmillo tu cuello,

bebe hasta saciar la sed de mi adentro,

te descubro al vuelo nocturno

y su dama de oscuridad violeta,

pasado de un pasado que nos hacía brillar

en el marco de la ventana al acecho,

lento pierdes el sentido,

vas sintiendo entrar tu nueva vida,

la antigua solo te crea nostalgia y rabia,

te adentra la mente al reino de la sombra,

tu sed se vuelve intensa,

sientes vacías tus venas,

te levantas con la luna, duermes con el sol,

soñando quien te mordió,

las polillas y murciélagos son tus compañeros,

te mudaste de morada

a ese túmulo perdido y olvidado,

donde reposaban guerreros antiguos,

solo la sangre te despierta,

acechas en tu oscuridad compañera,

la oscuridad es más fuerte que tu alma condenada,

cambiaste tus vestimentas por una capa negra,

que esta noche se verá en rojo manchada,

tu interior lo sabe tan bien como tú,

al acecho,así sea una rama, o una ventana,

te despiertas fría cada noche que revives tu pesadilla,

no hay lugar ni bar donde calmar tu sed,

solo el cuello de víctimas al anochecer,

la compasión y bondad solo huyó de ti,

solo vive esa sed en ti de tener sangre,

solo una condena te marcó,

para todos y cada uno de los siglos que te vinieron,

algunas noches quedabas saciada

y no rematabas a tu víctima

solo la clavabas tu condena en su muñeca,

y vampiro la volvías,

tu capa con los decenios ya parecía más rojo granate que negra,

te gustaba oler aquella sangre seca y recordar

cada grito y soñar con tu embrujo

y como venía a despertarte, algún vampiro convertido

bajo tu colmillo,

tosías con espanto, el frío y la humedad,

se apoderaron de tu morada,

aquel túmulo, no tenía ninguna criatura de sangre sana,

las polillas y murciélagos volviste vampiros

para tu diversión,

sentiste miedo, tu noche pasada cuando tuviste que matar

un cazavampiros, inexperto.

Los tiempos no entiendes,

comola gente, cambió su superstición,

por materialismo salvaje,

y a los vampiros como tú mandaron a la fantasía y a la literatura,

tu única realidad solo la entiende el demonio,

y a una bruja invitaste a tu morada,

ella te trajo un regalo, pero no permitió que la mordieras,

y hoy extraña te sientes con una amiga mortal

que cura tu soledad y tu condena.

Era viernes, ella ansiosa esperaba la llegada del sábado,

a las tres de la madrugada había invitado de nuevo a su hogar

a su amiga mortal,

ella quedó en traer comida y su puchero,

ella esperaba llegada la noche del sábado

con ansiedad y nervios,

como si nunca hubiese conocido a su amiga,

sentía una extraña sensación de deseo al mirarla,

le caía saliva por sus colmillos al mirar su cuello,

se prometía a sí misma no morderla,

pero su naturaleza la torturaba cada vez que la veía,

aquella bruja guardaba un secreto,

sus visitas eran interesadas,

quería pedirle a su amiga vampira

un favor que ella no podría rechazar una vez conquistado su aprecio,

ella le pidió aquella noche que se deslizase en la noche

y volase para morder y matar a tres enemigos de aquella bruja,

los tres hombres que denunciaron a la inquisición a su madre

y ella quedó huérfana cuando quemaron a su madre bruja

en aquella hoguera de la plaza del pueblo,

lo que la inquisición no sabía,

que aquella bruja que quemaron

ya estaba muerta y condenada

pues vampira era,

y el fuego nada la hizo,

vivió en la sombra atormentando a los aldeanos que la creían muerta,

y ella misma fue quien mordió y convirtió en vampiro a la a la que ahora

es la amiga vampira de su hija.

La vampira sin poder renegar de su naturaleza

pidió un precio elevado por su trabajo,

y ese precio fue

que la bruja dejara y permitiera ser mordida por sus colmillos

para ser amigas eternamente siendo vampiras ambas,

la bruja aceptó su nuevo camino y nueva vida

haciendo su pacto de sangre aquella noche con la vampiresa.

Ella llevó un puchero de sangre aquella noche,

sangre de animales cazados en el bosque,

solo consiguió despertar el apetito de su amiga vampiresa

el acuerdo estaba hecho,

y hasta que no matase a esos tres inquisidores no podría morderla el cuello,

se quedaron platicando hasta el amanecer,

y entonces su amiga se fue a su ataúd a dormir hasta la noche siguiente,

al despertar la noche del domingo

una nota en tinta escrita encontró,

quería los ojos de sus enemigos en un tarro,

a sí quiso y a sí sería,

aquella noche, se puso sedienta,

corría veloz como una sombra más,

el cielo corría un helor muerto,

y una neblina que cegaba hasta el sentido más despierto,

era la noche más siniestra elegida para cumplir su encargo a su amiga,

tenía la dirección apuntada con odio

de sus siguientes víctimas,

tenía ansiedad por arrebatar aquellos ojos y dejar vacías aquellas venas,

se coló a través de la ventana abierta de la recamara y despensa,

de aquella casa lujosa de clérigo de víctima,

ya olía su sangre mientras avanzaba el pasillo,

una luz de una vela la alertó

algo iba mal,

encontró al inquisidor durmiendo con un ojo abierto en una mecedora,

una ballesta cargaba en la mano de lo paranoico que era,

vió la sombra de la vampiresa, y se hizo el dormido,

cuando ella sacó sus colmillos relucientes aproximándose al acecho,

abrió los ojos el cura y disparó su ballesta,

la vampira rápido y veloz saltó y se enganchó en el techo frío,

al segundo después ya tenía ensartado el cuello de su víctima,

que este maldecía asfixiándose en latín antiguo,

a cada oración más rabia sentía aquella criatura de la noche,

clavó sus colmillos en los ojos,

y de un mordisco los escupió en el tarro de cristal,

a continuación, tachó el primer nombre de su lista

con unas gotas de sangre fresca,

minutos después ya se encontraba volando

hacia la morada de su amiga bruja en el bosque

tocó a su puerta, ella contestó con dulce voz,

amiga te esperaba temía que algo te hubiese pasado,

abrió la puerta y la invitó a pasar,

Ven siéntate, brindemos por esta noche siniestra tan bella,

la vampira sonrió tenebrosamente luciendo sus colmillos manchados en sangre

agudos como agujas,

veo que mucha hambre no tienes amiga jeje,

al momento sacó de la capa el tarro con aquellos ojos frescos

con el nervio óptico intacto y el iris tenebrosamente en color,

como si aquellos ojos siguieran con vida,

uno menos gritó alegre la bruja,

te amo le dijo a la vampiresa,

yo te amo más contestó la vampiresa

al tiempo que caían gotas de saliva por sus colmillos,

le encantaba desnudar el cuello de su amiga con sus frías manos

a modo de caricia tierna.

Te faltan cuatro ojos más para morderme sobria y parca respondió,

lo sé, mañana más pronto que tarde los tendrás,

al tiempo que observaba como la bruja,

abría una rata con un cuchillo

y metía dentro los dos ojos,

a comer Sombra misina,misina,

apareció corriendo una gorda gata negra

de ojos amarillos como de demonio,

ronroneó y se restregó en las piernas de la invitada,

que contestó ¿puedo morderla?

tan dulce, tierna y sabrosa que se ve,

No contestó medio enfadada

es mi gata y la amo, igual o tanto como a ti,

está bien dijo- Cuando seas vampiresa tú misma querrás morderla

a esa morcilla peluda con patas llamada sombra,

ambas rieron y conversaron

hasta tarde en la madrugada,

ya va a amanecer amiga tengo que volver a mi túmulo,

no te preocupes amiga mañana te hago una visita

para que me entregues comida fresca para mi gata,

A sí será ambas se despidieron con un abrazo tierno de hermandad,

llegó la vampiresa y se tumbó en su ataúd.

Despertó a la noche del lunes con retortijones de tripa

y una tos espantosa,

presentía una noche fructuosa de caza,

pues las polillas y murciélagos de su túmulo lucían sus colmillos rojos,

al anochecer, está es la mía dijo y salió en busca de la siguiente dirección,

emocionada examinó la fachada,

y vio que sería más fácil que la noche anterior,

veía una ventana que daba directa al dormitorio

del segundo inquisidor,

un olor a sangre excitaba su sed, y ya sigilosa estaba moviendo el cristal,

una vez dentro vio col gusto y dulzura su alimento,

un cura obeso,

que estaba roncando hartado de vino y carne,

puso su fría mano tapando la boca y la nariz del clérigo

e insertó sus colmillos en su cuello cual espadas,

siguió bebiendo una hora larga de reloj

hasta que aquel corazón dejó de latir,

a continuación,

cercenó las cuencas de los ojos de aquel inquisidor

con precisión de cirujano con sus colmillos prominentes,

escupió los ojos en un tarro de cristal,

al tiempo que pensaba

se va a hinchar esa gata obesa con otra rata rellena de cuatro ojos frescos,

se fue volando riéndose a su siguiente dirección,

tras tachar el segundo nombre de la lista,

ya había llegado a la dirección,

esta vez era una casa cuartel con mazmorra,

del alguacil inquisidor,

no sabía que le esperaba sorpresa aquella noche negra y yerta,

abrió la verja, mordió al perro guardián que ya babeaba con sed de sangre,

abrió la puerta principal que se encontraba rota y crujía,

el escalofrío de la emoción recorría todo el cuerpo de la vampiresa,

encontró al alguacil en su lecho ebrio de vino hasta el hartazgo,

esta vez arrancó los dos ojos con sus uñas

que llevaban siglo y medio sin conocer un corta uñas,

contuvo el grito de desgarro metiendo la esquina de su capa

hasta el fondo de la garganta de su víctima

depositó los ojos en el tarro

y bebió hasta quedar con dolor de tripa,

al ver que el corazón del ciego alguacil dejó de latir,

saboreó un extraño olor de sangre reciente y carne gangrenada,

siguió el rastro hasta las mazmorras

y descubrió el horror que las habitaba

eran las mazmorras de la inquisición

en ellas descansaban hombres encadenados gimiendo y maldiciendo de dolor,

veintiséis cuellos, mordió en aquel lugar,

después de llenar una bota de piel que antiguamente guardaba vino,

con sangre de arterías cercenadas,

ya tengo almuerzo merienda, vianda, y ten ten pie para mañana,

pensaba satisfecha al volar a casa de su amiga,

tocó su puerta de su casa de bosque

una voz dulce contestó

ya va cielo,

al abrir la puerta a su amiga desnuda contempló,

estaba haciendo un aquelarre y tenía un extraño olor en la entrepierna,

estoy trabajando contestó la bruja,

pasa y acomódate cielo,

y en que consiste tu trabajo, preguntó con curiosidad la vampiresa

con la boca llena de saliva de deseo,

he preparado un ungüento, tradicional que conocemos las brujas

para contactar con el demonio

¿necesitas ayuda? dijo la vampira,

no tranquila,

¿trajiste la comida para sombra?

así es, contestó orgullosa,

bien sacó una rata de un almanaque y la abrió en dos,

aquí tienes amor

a continuación, metió los cuatro ojos de relleno.

Sombra, Sombra

Misina, mis mis,

tu cena cariño,

salió corriendo con dificultad por estar obesa aquella gata negra de ojos amarillos fijos,

se sobó en las piernas de la amiga invitada y ronroneó de nuevo,

estás contenta e sombra, le has cogido cariño a mi amada amiga,

miau contestó la gata y se puso comer la rata rellena de ojos sangrantes,

terminó la rata entera, y se quedó durmiendo en su alcoba pequeña

llena de pelos, y raspas de peces del río y plumas,

esa hasta mañana no despierta dijo la bruja riéndose a carcajada siniestra,

trato completo, debes pagar el precio del acuerdo

dijo la vampiresa,

está bien contestó la bruja,

que se untaba un ungüento con aroma a sabia y a yedra en su entrepierna,

¿Qué lleva eso? preguntó asombrada

pues bien lleva mandrágora, yedra y daturas de estramonio, machacadas a mortero,

Am,

y eso qué efecto tiene,

ayuda en la adivinación,

y llama al demonio con mi plegaria de odio,

está bien,

te ves rica y deliciosa a sí desnuda,

si fuera hombre esta noche te hacía cinco hijos,

la bruja río para sus adentros,

está bien estoy lista,

inclinó la cabeza mostrando su cuello desnudo a la vampiresa,

se levantó de la mecedora

reluciendo sus colmillos

pasó la lengua por el cuello de la bruja

y le susurró al oído,

dame tu muñeca,

para que seas vampira tu corazón no bebe pararse

ni quedar sin sangre,

acontinuación, mordió su muñeca,

cerró la ventana y aquella noche se quedó en casa de su amiga,

amaneció y se durmió en su cama abrazada a su amiga aquel día frío de invierno,

llegó la noche del martes,

abrió sus ojitos, emocionada vio que su amiga bruja

que ahora era vampira estaba bebiendo con ansias toda la sangre de aquella bota

que llenó en las mazmorras de la inquisición,

se acabó la sangre,

y más rápida que un rayo la vio mordiendo una pata de su gata,

estaba segura de que tu gata correría tu misma suerte

ambas rieron plácidamente,

toca tu primera noche de cacería amiga,

vamos, vamos dijo emocionada,

al alcalde quiero esta noche por cabrón,

está bien, chuparemos las sangres del alcalde,

treparon el castillo donde vivía

entraron por su ventana y cada una eligió un lado del cuello,

ambas bebieron del cuello del alcalde hasta quedar saciadas,

volaron a su refugio,

y la vampiresa le suplicó a su amiga bruja vampira

que se mudase a vivir con ella a su túmulo y que la daba permiso para llevar allí también

a su gata obesa vampira,

pasaron la noche platicando de cacerías y nuevos objetivos,

con la gata mordiendo murciélagos más grandes que ratas

y ronroneando al lado de su dueña,

llegó el sol y se tumbaron en sus respectivos ataúdes,

esperando con sed su nuevo anochecer eterno.

 

 

 

Fin Primer Capítulo

 

Segundo capítulo que trata del amor que surge entre las dos amigas:

 

 

Erase ya un miércoles nocturno, negro y yerto,

la niebla dibujaba las tinieblas siniestras,

se podía respirar la humedad en el ambiente,

aunque los caracoles por ser invierno todavía no caminaban por la hierba húmeda,

platicando se encontraban en el túmulo las dos amigas,

debatiendo la cena,

-Hoy amiga quiero que me consientas,

hay un hombre del pueblo que no me pagó mi trabajo de bruja

no me pagó,

la muerte del hombre al que debía dinero este señor,

me costó desplomar, escalando montañas para conseguir

aquellas yerbas y el sapo pa’ abrir y meterle el nombre

pa’ trabajar aquella muerte,

de acuerdo le chuparemos la sangre a ese moroso

¿Dónde vive?

-A las afueras del pueblo,

tiene una granja donde cría gorrinos para vender en el mercado,

está bien iremos, pero me prometí a mí misma no morder más animales,

su sangre me da retortijones y empacha,

vale solo le vaciamos el cuello,

y a su esposa también por maruja, chismosa.

La noche del miércoles,

se tornaba larga y deliciosa para las dos vampiresas,

ya volaban como dos sombras en aquel cielo nocturno con niebla,

llegaron a la granja,

los gorrinos roncaban,

bueno una gallina no sienta mal a la tripa espérame,

una no fue suficiente mordió veintitrés gallinas hasta tener retortijones,

abrieron la ventana de la habitación,

y allí estaba el deudor roncando en el lecho con su esposa,

¿ves que tiernamente siniestro se ve nuestro trabajo?

Si mi cielo,

una mordió el cuello del hombre otra el de la esposa,

algo macabro resultó aquello,

de repente la boca de la mujer que dormía empezó a brotar sangre,

la vampira inexperta bruja había hincado demasiado hondo sus colmillos

perforando la garganta de su víctima,

que bruja eres contestó riéndose

al instante estaba chupando la sangre de la boca,

para no desperdiciarla,

tenían las dos bocas juntas las dos amigas,

y una extraña sensación de nervios sintieron las amigas,

en la oscuridad la boca de una llegó a la boca de la otra,

y con la sangre empezaron a besarse con pasión y deseo,

aquello les daba más placer según pasaba el tiempo,

el corazón de sus víctimas ya no latía y decidieron volverse al túmulo de su vivienda,

allí hablaron larga y tendidamente como si nada hubiera ocurrido,

pero ambas amigas sabían que habían sentido placer en aquel macabro beso de pasión

ya empezaba a asomarse el sol,

y se metieron en sus tumbas,

aun estaba la luna en el cielo y apenas eran las cinco de la madrugada,

aún faltaba hora y media para que saliese el astro rey,

se dieron el besito de buenas noches y se acomodaron en sus respectivas tumbas,

te huele el aliento a gallina amiga

jajaja es broma no te enfades, te quiero,

yo también que descanses bruja,

hacía años que no hacía trabajos de bruja, pero amaba que su amiga la llamara bruja,

aún podía sentir la nostalgia de su vida pasada en su ser,

buenas noches amiga hasta esta noche,

yo también te amo,

en la oscuridad del túmulo habitado,

se oyó una tapa de ataúd crujiendo al abrirse,

amiga amada puedo dormir este día a tu lado,

es que la oscuridad me da miedo dijo riéndose siniestramente,

ven bruja te hago un lado en mi ataúd,

las dos juntas allí durmieron en la misma tumba besándose toda la noche

y acariciándose sus piernas,

besándose y haciendo pequeños mordiscos mutuos en sus vaginas,

ambas acordaron al llegar la noche del viernes,

que dormirían todo el invierno juntas en el mismo ataúd,

la gata negra de ojos amarillos sombra tenía muy mal aspecto había engordado 7 quilos

de beber noche tras noche decenas de murciélagos hasta dejarlos vacíos,

así en amor y ternura pasaron el invierno frío

hasta que una noche de mayo ya se encontraban en su primera primavera sangrienta

que el amor y la sangre altera.

 

 

FIN DEL SEGUNDO CAPÍTULO

 

 

CONTINUARÁ

 

 

Tercer capítulo

 

Que trata sobre el encuentro con la madre de la bruja vampiresa

 

Corría una noche de primavera en aquel pueblo maldecido,

por las criaturas del averno y su muerte sedienta,

despierta bruja, ya es de noche,

ahi no que sueño, me siento como si no hubiera comido en una semana,

mira, mira ha crecido una seta enorme al lado de nuestra tumba,

ajá es una macrolepiota tóxica,

con ella hacía venenos de encargo cuando era bruja,

ahí cuando yo era bruja,

que vida más perra esta he acabado

durmiendo con una vampira siendo yo misma otra vampira,

bueno estamos y somos felices y comida no nos falta,

tienes razón pero como sigamos a este ritmo vamos a beber a todos los del pueblo

y nos reclamarán comida decenas de vampiros hambrientos,

bueno entonces iremos a cazar esta noche al pueblo vecino,

hay unos cuellos que duermen alegres el sueño del gorrino

esperando el san Martín de nuestros colmillos.

Si te soy sincera, el pueblo vecino corría de leyendas,

que estaba condenado y maldito por demonios,

a si es beberemos sangres tres veces más ricas de personas poseídas,

amén a sí sea, te aviso que esos demonios duermen despiertos,

no me metas miedo,

los demonios siempre son amigos de las brujas,

diles que te dejen morder su cuello a ver si son tus amigos,

deja el sarcasmo,

soy valiente y fuerte y tengo hambre.

Venga vamos, espera que le cojo un murciélago a mi gata sombra,

con tanta sangre de murciélago va a coger una cirrosis tu gata obesa,

o una diabetes, -Que va esta solo con los huesos fuertes, no está obesa,

sí, sí lo que tu digas,

vamos,

ya estaban volando juntas aquella noche de primavera,

llegaron al pueblo vecino

y se encaramaron a una ventana que estaba iluminada con luz de velas,

mira, que mal rollo ¿ves eso bruja? ese cura da más miedo con ese crucifijo que un cazavampiros,

esperemos que este de espaldas amada y le ensartamos el cuello,

vale a sí lo hicieron,

de un zarpazo tiraron el crucifijo del cura al suelo,

que se encontraba en medio de un exorcismo,

lentamente la sangre del religioso dejó de brotar por su cuello,

lo hemos dejado seco, vamos a por el poseído

de repente contemplaron asombradas como el poseído se doblaba y retorcía

para balbucear sus últimas palabras,

tu madre que condenaron a la hoguera además de ser bruja era vampira,

y sigue alimentándose en la oscuridad y la tiniebla,

para puede que este pobre diablo tenga razón,

puede, pero ya conoces al demonio que te cuenta la mentira más bonita

como que hay cerdos con alas de murciélago

que vuelan y son vampiros,

tranquila que si es cierto

puedes comunicarte con tu madre mentalmente y ella vendrá a verte,

escucharon un chirrido en la ventana mientras vaciaban el cuello del poseído,

mira una vampiresa como nosotras,

Madre eres tú,

si hija soy yo,

te he echado de menos todos estos años vigilándote en la sombra,

te echo de menos también

te amo madre,

veo que ahora eres vampira también

si y acabé con los tres hombres que te quemaron en la hoguera,

esa es mi hija

siempre supe que tenías un corazón de guerrera,

tengo que irme hija perdóname por hacerme pasar por bruja quemada,

no te preocupes mami, siempre supe que volvería a verte.

Nosotras también nos vamos ya pronto saldrá el sol.

 

FIN DEL TERCER CAPÍTULO

 

CONTINUARÁ

 

 

CUARTO CAPÍTULO

 

 

Que trata sobre la visita al túmulo del vampiro ermitaño Miguel, y la boda de las dos amantes vampiresas.

 

 

Corría una noche lluviosa de mayo,

cuando de repente tocaron a la puerta del túmulo,

las dos vampiras se encogieron del sobresalto llevaban dos décadas sin recibir una condenada visita,

abrieron con cautela la puerta,

¿Quién llama? Preguntaron.

. Soy el ermitaño Miguel, aquel que vive por los siglos en la cueva del monte del reguero del gato.

Pase, pase bienvenido sea llevamos mucho tiempo sin una visita cochinera,

adelante mi casa es su casa,

póngase cómodo, que le trae a bajar de su montaña,

Os cuento que llevan decenas de siglos mis barbas bebiendo la sangre por mí,

vengo aterrado de estar enterado que un cazavampiros llamado Juan Belmonte

ha llegado al pueblo a investigar los ataques de nuestra amada familia,

que el demonio la guarde en su seno y morada,

vengo a ponerlas en aviso que no salgan a cazar solas,

ese cazavampiros tiene los huevos mu gordos

y ya a pasado cepillo a siete de los nuestros,

las invito a cenar mañana a ambas a mi cueva para dialogar sobre el asunto,

no quiero ver desaparecer a mis dos amadas vecinas que espío cuando me aburro

y se comen la boca y las piernas con deseo y lujuria,

pero bueno ¿no le han dicho que espiar está muy feo?

Perdonadme, pero con tantos siglos uno ya se vuelve un poco verde,

no se preocupe con gusto iremos mañana a la noche,

de acuerdo las espero ansioso,

y cuidado con los caminos de la noche,

con esa estaca de Juan Belmonte.

Cuidado tendremos, nos vemos mañana,

chupe cuellos en paz

igual deseoso de gusto las espero para tomar un cafelito y un vinito de sangre,

hasta una gitana vieja me hizo una canción la del probe Migue

pero soy tímido y solo la escucho cuando estoy triste,

llegó la noche de la cena esperada y las vampiresas fueron a la cueva del reguero del gato

con su gata sombra,

bienvenidas sean a mi humilde morada, pasen, pasen,

más guapas y no despiertan esta noche,

jaja sí, el amor nos tiene con piel de lechuga y picores diurnos,

eso es bueno,

bien de cenar hay gorrino vivo a chupar, sopa de rata de agua,

y la panadera del pueblo recién secuestrada,

se veía bien dulce y sabrosa aquella panadera amortajada con unas bragas rojas en la boca,

la rata para mi gata sombra que está a dieta,

de acuerdo iré sirviendo un vinito de sangre gran reserva traída de las mazmorras de la inquisición,

serviré de tapa lenguas humanas estofadas,

que rico y sabroso huele que alimenta,

ya va espérenme sin salir volando.

Se hartaron a cenar y a beber, una extraña sensación de deseos, sintieron ambas vampiresas

por aquel ermitaño simpático y risueño llamado Miguel Capote,

antes de un parpadeo estaban en su lecho desnudas bajo su embrujo,

cosa cierta porque aquel vampiro era brujo druida,

hicieron el amor con pasión y lujuria toda la noche,

y acordaron casarse las dos con aquel ermitaño misterioso,

pasaron aquellos tres meses tres días y tres horas

de prometidos cazando y alimentándose juntos

hasta que llegó el esperado día del casamiento,

fueron de invitados, el conde Drácula de Transilvania su esposa Anacleta su sobrino Dante Romero,

un ciervo, un centenar de vampiros murciélago, polillas vampiras de los 3 continentes malditos,

duendes oscuros, hadas asesinas, basiliscos y demás criaturas del averno,

sonaba el flamenco y corría la sangre fresca por doquier,

el otoño siguiente vivían su vida de casadas las dos vampiras amantes

eternamente enamoradas y sedientas de sangre.

 

Fin del cuarto capítulo

 

 

CONTINUARÁ

 

Quinto y penúltimo capítulo

 

El amor eterno y desenlace

Trata sobre la lucha contra el cazavampiros Juan Belmonte y la adopción de un niño vampiro rumano:

 

Caía ya una noche lúgubre y cálida de junio,

se podía sentir un hedor muerto en el ambiente,

las vampiresas se encontraban alimentándose,

estaban en la granja de un aldeano del pueblo,

este estaba obeso y sano, de alimentarse de tanto puerco y gallina,

ambas tenían un extraño presentimiento,

como si algo no fuese a salir bien aquella noche,

sentían otra presencia en aquella granja,

y a sí era, al salir de la granja,

se encontraron con el cazavampiros Juan Belmonte,

que llevaba una estaca en la mano derecha

y un brazo musculoso,

se quedaron paralizado con aquel cazavampiros,

como si hubieran visto un fantasma tres veces muerto,

de repente se escuchó un fuerte disparo,

y el cazavampiros Juan Belmonte cayó desplomado,

se trataba del ermitaño Miguel

que había acudido al lugar con una escopeta

intenta dejarme de nuevo sin esposas malnacido

desde la tumba, después,

Miguelse encontraba mordiendo el cuello del cazavampiros,

que se estaba retorciendo como un gusano

en el suelo tras recibir aquel disparo,

ese es nuestro esposo dijeron las dos vampiresas aliviadas.

Caía ya larga la noche,

y nuestras amigas descansaban en su túmulo platicando,

aquella noche de junio había sido muy intensa para las dos,

que ya se encontraban en una tumba juntas

besándose con pasión y lujuria,

llegó la noche siguiente a aquel pueblo maldito sin nombre,

las dos vampiresas se encontraban apenadas,

a ambas se les había pasado ya el arroz

y a su edad jamás podrían tener hijos,

tras pensarlo largo y detenidamente

decidieron adoptar un niño vampiro,

llegaron a la decisión de que adoptarían al pequeño vampiro,

famoso por sus libros infantiles,

aquel pequeño vampiro era de Rumanía

y se llamaba Rudiger,

fueron al juzgado vampiril rumano,

y tras unas largas burocracias tenían los papeles de la adopción en su mano,

tuvieron que sobornar al juez rumano

para conseguirlo,

le regalaron seis botellas de sangre de vino gran reserva añeja,

y una maleta con el cardenal de la inquisición española

Bartolomé Diaz Espartaco, se lo regalaros en una maleta de hierro,

con cerrojos y murciélagos grabados,

aquella maleta tenía agujeros a modo de respiradero.

Ya tenían al pequeño Rudiger en casa,

y fue la mayor alegría de su existencia,

jugaron al endemoniado y al ahorcado,

y salieron a cenar y dar un paseo nocturno,

el verano estaba llegando a la aldea maldita sin nombre,

ya pronto serían las fiestas del pueblo.

 

 

Fin Del Quinto Capítulo

 

 

CONTINUARÁ

 

 

 

Capítulo sexto, capítulo final

 

Que trata sobre los orígenes del pueblo vecino endemoniado.

 

 

Caía ya una noche de calor y de grillos una noche de julio,

nuestras vampiresas se habían despertado emocionadas,

veían a los murciélagos y las polillas del túmulo gordas y babeando sangre,

vamos bruja esta es nuestra noche hay comida hasta hartarse y son las fiestas del pueblo,

sí, sí, sí, quiero,

¿Me sacas al baile?

¿Me llevarás a bailar?

Pero bruja somos vampiras, no mortales,

Ya veo desde hace un siglo y medio largo,

bueno algo podemos hacer,

le pediremos a nuestro esposo que deje la timidez y nos ponga la canción del probe Migue

que le escribieron,

ni hablar se escuchó una voz tras la puerta,

hace una noche pa’ asar la manteca y no quiero ponerme triste,

por fa, por fa,

bueno está bien pero solo la pondré una vez,

sonaba ya la canción en el gramófono,

Qué le pasará, qué le estará pasando al probe Migue

que hace mucho tiempo que no sale,

dice que se ha vuelto ermitaño en su montaña,

que de ahí no quiere más salir,

allí se hace su cafelito hasta se toma él su vinito;

ambas rieron a carcajada siniestra,

es preciosa amor,

te describe hasta la perfección,

bueno fuera la broma o la quito,

jajaja no te enfades,

hoy iremos al pueblo vecino,

algo oscuro y gordo se está cociendo allí hay vampiros poseídos

que nos están haciendo la competencia,

está bien, al rato se encontraban volando al pueblo vecino,

fueron a la iglesia del pueblo

que tenía escrito en la puerta con sangre, pueblo propiedad

del demonio y Calvin Caín,

tienen sentido del humor por lo menos nuestros amigos,

si, sí ya le entra a uno mal rollo de verlo,

se escuchó una voz que provenía del campanario,

bienvenidos pasen, pasen

¿Da mal rollo ves?

se puede venimos del pueblo vecino

a exponer nuestro problema vampiresco,

está bien, pasad y poneros cómodos,

pasaron a los púlpitos de la iglesia,

y bajó del campanario un vampiro anciano jorobado,

con la cara rajada,

me presento soy Odor, jorobado de Notredame para servirles,

como podrás ver soy vampiro extranjero francés,

¿Qué les trae a mi humilde morada?

Pues bien, últimamente estamos teniendo problemas con vampiros endemoniados

de este pueblo que nos hacen la competencia y nos dejan sin alimento,

está bien se acordará lo siguiente el invierno y la primavera será la veda abierta

para los vampiros de vuestro pueblo, otoño y verano

será nuestra veda para nuestro pueblo del demonio,

las dos estaciones que tendréis vedadas tendréis que ir tirando de despensas de sangre

y sangre que halláis almacenado en botellas, barriles y toneles.

Me parece justo,

una pregunta más y nos marcharemos,

¿A qué se debe tanta presencia del demonio en este pueblo?

Pues corre la historia que san Miguel ARCÁNGEL

bajo del cielo en septiembre porque se gastó todos los dineros en licor, casinos y prostitutas

bajó a hacer la vendimia como todo buen hombre del señor,

y aprovechamos para ensartarle los colmillos y volverlo vampiro,

desde entonces el Arcángel vive en Transilvania,

bajo el seudónimo de conde Drácula ese es nuestro origen endemoniado,

sin san Miguel luchando contra el demonio,

cientos de demonios salieron y se apoderaron de todos los aldeanos del pueblo,

brindaron en sangre,

y todos se fueron a dormir pues ya iba a salir el sol.

 

FINAL

 

El castellano

 

AGOSTO 2015:

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Lluvia dorada, aullidos en el viento
visiones en el sueño de volar
soplidos en la sinfonía
de verla a ella día a día
rojo en el cielo
solo viendo mis ojos
solo viendo mi corazón, ¿Qué encuentras?
Hablo de nuevo.
-¿Qué araña me lleva?
para este latido intenso
cual brazo de mister Vikingo.
Todo lo vivido
todo sorprendido en interior del hueso
que me sostiene aterrorízame
lejos o cerca, jamás podrías
no puedo empezar de nuevo
pero de nadade lo acometido en mi existir me arrepiento,
todo lo que he amado niebla vuelta de hoja
perder es posible para conseguir una eterna victoria
ya la tengo tu corazón la amamanta
mi novia tierna,
infiernos atravesados vueltos paraísos desmigajados
de tus fuentes crecientes
eres lo mejor que pude conseguir
por lo que envuelto en conformismo no estoy
puedes verme crecer a mejor con tu ser
sólo soy lo que tus ojos dicen de mí
y los espejos se clavan en las sienes
hacia mí vienes
valores míos forjados en la espada de Nuada
mi estómago el caldero de Dagda
por lo que nunca se acaba el deseo
de en mi interior cocinar tu amor
mi valentía tejida en la lanza de Lugh
nadie es más fuerte que yo
porque nadie me supera y no supero a nadie
sabiduría y juventud bebida en la piedra de Fáil
soy Yo un hombre de la diosa Danu
su caléndula enraíza mi corazón
y tú, eres su abeja mi amor;
esperando que conserves el cardo de la dama
que te entregué
hoy como ayer a tu lado estaré
hasta que mi aliento raje el cielo contigo mi cielo.


El Castellano y Leannán-Sídhe

 

SEPTIEMBRE 2015:

Indígena:

Resplandores dorados,
invernados de su calor,
sencilla emoción,
ten todo lo que quieras
 inspiración, sueños,
por cada sangre
ya que vale menos la vida
que un puñado de papel
pintado, liviano, demonio dinero hablado
todas las historias del final de los días
cuentos contados
expresiones
un millón de rostros, un millón de mentiras
¿qué quieres que hagamos?
hundirnos en el conformismo
pues no,
mi vida tiene un eje y un sentido
si alguien ha de perder
que sean los anélidos de ciudad
que por lo menos
los ignorantes vivimos felices
sin preocupaciones tú amor observa,
detente y piensa
mira las plantas con atención
qué preocupación pueden hallar
solo una o dos
luz, agua, sujeción la tienen
¿qué sujeta al mundo entero?
ese material,
¿quién el libre entonces?
quién depende de sí mismo
llámese indígena.


El Castellano y Lhiannan-Shee

OCTUBRE 2015:

Zorzal:

Abismos prendidos
en retinas de hielo
donde arde en albor
el hierro de mi amor,
ascua eterna, sanguínea,
tejida de mi vida
que siempre tengo
en mi mano encendida.
Muerto el tiempo
para abandonar.
Estoy para luchar
mas puente digno
del destino dificultad es.
Avanzo mi sendero
sin franca tapia ni verja
Vea donde vea
te veo vida plena
incluso llevando estaciones
a cuestas;
De negros lirios desangrados
y su cabra rojiza masticando
al son de un sí bemol
el transparente pío
con su zorzal.
Va mi invierno para empezar
al calor de mi amada
a la helada
de un futuro que derretirá
y de sus labios brillará
abandonado ya
mi nicho temporal.
Ella que me falta
la deseo con más garra y fuerza
ese nuestro día semanal
de unión de dos gotas de lluvia.
Fuerza de mi fuerza, valor
de mi valor, al fuego
arde nuestra condición
para volar en nuestros sueños
como molinillo Diente de león.

El Castellano

NOVIEMBRE 2015:

Albores de hierro:

 

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi-iMRf6_FY3NfUSiBFiGXhgp8ly5yASgXF_LqPNz0bA7U2Hah5RHuN2q4w-QPIfuf1m1Fw4lqo-WlDJcwfSiqE4QdEASLDQHlCDjlvQJc_5TQhNQVBbyfFa5mKRq0mtnAGN5-AtTZeYt_0/s320/P8100115.JPG



Sangrando altares de hueso
ríen oficinas del demonio
la ciudad se come estructuras y alquitranes
como la tierra se come los cardos tras el estío
pupilas negras de petroleras y madres
del consumismo humano
no coche que mostrar,
más que estas dos piernas invencibles
como alturas estampadas, difuminadas
en la retina de los cuencos
que mueven mis deseos
justo este mundo trata de cambiarte
ningún miedo, ningún temor,
sólo el ruido por temblar este humor
ningún temor, ningún miedo,
amor a la virtud, odio al defecto;
este mundo me hizo perfecto
y como no presumo, de nada carezco;
crees que destacas
llegará quien te pise las entrañas,
vida para ver el demonio llegar,
primero arreglo mi casa, luego
la del vecino y la del mundo mío;
nadie me supera y no supero a nadie,
nadie es superior, ni inferior.
A mi sombra y estampa,
todos somos humanos seres,
la diferencia la marca nuestro demonio
o maldad o lo contrario nuestro dios
nuestra bondad y amor interior
el mal triunfa cuando los hombres buenos
no hacen nada dijo alguien.
A mí durmiendo no me pillará el mal
un mundo por cambiar
el mío,
cuánto abarca, pregunta a la roca
que es mi dios.


El Castellano

DICIEMBRE 2015:

Hipsípila origen:


Entre sierras y montañas

de verdes y valles de ríos sangrientos,

ven pasar la espada de Hipsípila

árboles milenarios

asolando a los caídos,

ven lejos los astros prepotentes

de sí mismos,

desconocen el hijo del viento y el Sol

que va por los senderos,

¿Dónde irá ese hombre?

-Sólo él lo sabe,

a una princesa vampiresa

le prometió una flor

de la montaña más remota y alejada

pasada la Torre de Hércules.

Con raíces la trajo,

sin un solo pétalo perdido

ni hoja caída,

a la orilla del río la puso,

a la orilla del río
 ella la quiso.

Cada primavera iba a visitarla,

cada primavera su flor

de color distinto vistió.

Un año notaron triste a su flor,

extrañaba su montaña.

Su amada le pidió piedras y tierra

de donde fue encontrada,

a si lo quiso, a sí sería.

Al llegar a la montaña

en el lugar de donde estaba
 la flor,

allí una serpiente sabia encontró,

cual ella le dijo:

Si muere esa flor morirá tu alma,

-¿Qué misterios entraña

pues dicha hermosa flor?

Es hija de los cielos como tú, contestó.

Sí quieres saber más pregunta

a la reina de las mariposas,

que yo estoy tomando el sol.

Cogió
 las piedras y tierra y marchó,

en el camino una mariposa

se posó en su hombro,

le dijo al oído

sígueme mi madre te espera en el bosque,

allí fue,

la reina de las mariposas,

le dijo que esa flor fue

de las más antiguas en crecer

después de los helechos,

tan antigua que tenía

capacidad de sentir
 intacta

como los humanos.

De ella se despidió

tras darla permiso

para beber de su néctar.

Rodeando la flor

puso la tierra y las piedras,

decidió tras el consejo

de la serpiente y de
 la reina mariposa,

visitar a la flor cada
 mañana.

Su princesa también se alegró

y del bosque un lobo para Hipsípila

regaló,

en amor juntos vivieron.

Un día la flor se cerró,

en su interior

semillas latieron hasta

caer a la tierra

con las primeras lluvias;

de cada una de ellas,

brotaron plantas jóvenes

con los colores del arco-iris en sus hojas,

de cada semilla

de esa antigua
 flor

despertaron las hijas sídhe;

hadas que cuidaron el bosque

y cada arroyo, esa fue su leyenda,

un cuervo un día en su ventana posó

dijo con amplia voz:

A la tercera luna llena

vuestro mundo caerá en guerra

solo el tejo milenario de las runas del padretuyo Hipsípila,

tiene las llaves para a los muertos llamar, a volver a vivir.

Y a vuestro lado luchar,

el árbol inmortal solo pedirá un acertijo,
 

para ayudar, mi nombre que
 es Förüq 

os ayudo por traerme sustento, cada día
 

desde que sigo a vuestro lobo, del bosque
 

de la sombra, y el manantial eterno.

El Castellano y LhiannanShee.

 

Hipsípila:

Grama fría
en la aguja que mece,
que sostiene la enhebrada parca
de la mente que clama
la muerte de la conciencia
y su desdoblado humor.

Gris el hálito crepitando
que cayeron los templos
de huesos mientras
Hipsípila nacía
de la fuente de la vida
en reino inerte cobraba lugar
él lloraba piedras de montañas
subió los montes,
los hielos derritió con paso lento y decidido
a las plantas les dio voz,
el reino del hombre cabalgó
sin entender su religión
que no era basada en el rayo de Sol
Hipsípila cabalgó y cabalgó
Sangrando su dolor en rocío de flor.

Un día se detuvo en un castillo
de las tierras del norte
allí descubrió una princesa
de ojos color tierra
y unos cabellos color de su fulgurado
Sol y su ilusión se encendió
pidió cobijo y allí conquistó aquella princesa
para luego hacerla su compañera eterna
compartiendo su secreto del manantial
ningún reino pudo más que al
de Hipsípila inmortal que a su castillo llevó
que traía toda simiente vegetal
y todo pájaro trinó Hipsípila siempre vivirá.



El Castellano y Leannán-Sídhe

 

 

ENERO 2016:

Sendero a tu corazón:

Solo navegando un océano
que me lleve a verte
allí donde las flores se derriten,
el horizonte me sangra besos de piel,
tus ojos
sí dentro de tus ojos alcanzo
la verdad
esa disparada que llega a tu boca,
luciérnagas me cuentan auroras,
por destapar su idioma,
acampan el alma brillos sujetos
del rey lucero,
ese por el que navega mi verso,
hoy el placer queda quieto
en tus fugaces párpados,
la voz cae ocupada por los sueños,
resguardos del ser onírico,
que avanza mira y exclama
que te ama,
muerta la llama
que te sostiene en mi ventana,
fuego trenzado mi bella calma,
todo quedó por decir
difuminada mi estampa
sólo por tus besos muere mi araña,
mi sonrisa dura, tibia, congelada,
por tu bello ser desplegada,
caricia del sino de mi destino
llegar a tu entraña,
para poseer tu alma,
este beso sonará más allá del borde del papel,
donde el océano río se vuelve
por la calma y el arrojo,
mía te vuelvo en mi entraña,
y el verso proclama
que solo bajo mis brazos
te verá el mundo mi Leana.
Estrellas fugaces derramadas,
mi ser con tu ser vuela
llegado el mañana que mis ojos a ti encarama,
siente la caricia de mis ojos,
y su océano en fuego de llama,
resguardos del alma que te ama,
por destaparte mi amor
que acampa
y la luz torna camino
para llegar a verte
y complacerte mi amada así sabes
todo sendero tiene un final
y recién he comenzado a amarte.
Ilumíname el camino a encontrarte.


El Castellano y Leannán-Sídhe

 

FEBRERO 2016:

Brillo de fulgor,
por los astros
que ya no lucen apagados,
me deslizo por el humor vivo
sabiendo que yo a ti te sirvo
 
desde el beso de la rosa,
al placer de mi vida
que avanza,
que la tuya ve preciosa,
sueños capaces
de alumbrar el cielo
que se blande
en hueso de luna
mi horizonte que atravieso,
por si vuelvo a la vida
de nuevo
que sepas que tu corazón
alberga mi latido
tiempo de cambio
mis sentimientos
guían mi cuerpo
donde las ilusiones
se me hacen manto,
yo que miro el cielo de tus ojos
y me deslumbro en ilusión
de saberme enamorado
hilvano estos sueños
que crepitan
bajo la luz de las luciérnagas
sigo el tren de la noche
y la noche no puede sostenerme,
a puro, limpio, desvelado
se desentraña mi latir crepitando
enamorado
recuérdame
porque yo por tus besos de estrella muero,
y en mi campo de esperanza
quiero sembrarme
y que viva la añoranza
que tu piel alcanza,
sueños despiertan
tu viva imagen en colores
y yo quedo preso
de nuestros amaneceres,
por si mi vida floreces
que sepas que mi miedo desvaneces,
y que quedo yo para servirte mi ilusión
que va a habitar tu corazón,
por las promesas fugaces
tu cuerpo siembras en mis noches
donde florecen a besos mis sentires,
que por ti tornan estrellas miles,
este fuego incombustible
que no se apaga ni apagará,
resume mi vida
en el latir de una estrella
torna tu mirada
brillo de mi quimera quieta,
sabiendo que germinaron
las semillas de nuestro amor,
y el viento tornará en pétalos
ardiendo nuestro corazón.



Avanzo diestro
el sabor de tu beso,
las estrellas cabalgo en ilusión,
nueva visión de tu existencia
se manifiesta,
y yo por tus labios amanezco
sin prisa me aborda el alma
tu calma sosiegos sembrados
en los astros
graznidos de este cuervo encendido,
voy viajando tu piel
desvelando tu miel,
humo y reflexiones
vivirán siempre mis ilusiones,
en mi cuarto desmenuzo el sonido
y mi sentido crepito ardiendo,
resumo mi vida tornándola papel,
las estrellas me guían
hacia la travesía a encontrar tu alma,
bella riges mi cielo enamorada,
ventanas al presente se abren
hazme libre en el viaje a encontrarte,
que las nubes surque,
y tu boca naufrague
tus ojos mis luceros
que quiero,
hoy no es un día cualquiera
mi sangre se vuelve hoguera
y tu sonrisa me germina
en flores todos los besos que quiero darte,
muerto el tiempo
y su espera
que blanda al viento
este amor preso
y su corazón afile en actos
mis bravos sentimientos
plasmados en verso,
si mi día no es día
si no te veo puedes decir
que eres mi sol,
eres mi ventana volando,
eres mi ilusión que se mece
en albor mi calor y mi lluvia
que quieren mis labios
eres de cada pétalo la flor,
mi vida mi amor,
elevado tornasol,
estrellas clamando un albor,
sujetando la perfección,
allí donde los sueños se hacen realidad,
me traes a la vida de nuevo,
todo este tiempo estuve esperando
volver de la luz,
y te encontré
no siento la distancia,
puedes sentir mi vida,
mis ilusiones otra vez,
solo por mis ojos la verdad encostraste,
un sentimiento preso que arde
y cómo no viaja a encontrarte,
pasado las estrellas fugaces
y sus deseos calientes
aquí me encuentro tejiendo el humor vivo,
desgañitando mi aliento
en verso silente,
para acampar el sonido,
y traerte a mi vida por si vivo
que los astros te cuenten que yo a ti te miro,
ventanas al pasado que se cierran
contemplando nuestro futuro,
te necesito de nuevo.




El Castellano y Lennán-Sídhe

MARZO 2016:

Tijera negra:

Todo bulle hacia arriba,
así como la calma de mi alma
que busca a Dios en la lluvia
fieles destellos de quienes somos
mi ser se está carcomiendo la sangre
por encontrar su fiel latido displicente
se trenza el nervio otra noche
para mirar el ocaso del rey lucero
y el malva que tiñe el cielo
quedará mi hueso para preguntar
a mis ancestros si el amor
volverá a mi cuerpo
mientras tanto seguiré
orando despierto,
una noche que las fuentes
de la primavera bullen despacio,
quién vendrá a darme su regazo,
quién me sostendrá llegado mi final,
no lo sé mientras tanto seguiré en vilo
escribiendo al hueso de la luna
que tantas noches me arropó en su seno,
mi
 vida que ya empieza
a volverse una noche maldita
me abriga el recuerdo de su sonrisa esquiva
y su piel tersa de seda
será un día llorando al cielo mi subrepticia
de mirar mis ilusiones, mis sueños tejidos en soledad
ver la noche pura en compañía de mi reflejo
y sentir alegría
dar gracias a la vida por estar vivo de nuevo,
cuando de mi huyó el amor
y nunca quise decir, nunca dije,
todo fue humor desvariado
del cambio de la primavera
que se come mis venas
hoy no será una noche más
mi cuerpo desnudo en la penumbra,
llama a la tiniebla su fiel compañera,
tijeras y espejos que se clavan del reino
del que siempre está despierto
un canto hacia atrás una oración del mal
que ya vio que todo estaba hecho,
desfilaba mi ansiedad por cuchillos de sangre
el cielo se abría al son de los tambores,
era la procesión de mi soledad sin descanso
y que el cielo se apiade de mi canto
que esta tierra me verá llorando su azabache
pero jamás muerto por un crimen de flores
que descansan las estepas y los campos,
mi alma clavo al cielo
con un yunque sonámbulo
de mi insomnio cabalgado
para ser otra noche de espejos
fieles testigos de mi sangre expuesta en vilo,
y que mi ser se llene de oscuridad
que yo en mi vida sé quién fui y s
é quién soy,
más que un abrojo del campo
vine a clavar al cielo mi humor vivo,
esperando llenar de flores el viento
y decir aún no he muerto,
seguiré aquí despierto donde cruzan los firmamentos
y los cielos cuelgan mis sueños
murió la luna de invierno
y mi sed se blande de un confín a otro confín
cuando todo acaba en el parpadeo
de una estrella,
y la malva tiene hijos de luna,
yo miraba el cielo a oscuras
buscando una razón
para seguir aguantando este dolor,
se abrió un tornasol que me dijo
que el cielo está para lucharlo,
el suplicio dormido se vestía de luto
por todo lo que fue y no dijo,
la araña me llevaba a otro abismo
cuando el rey del universo soñaba su trigo,
yo de mi caléndula cultivada sacaba mi verdad
para brillar más que el sol
llegado el punto final a mi verdad
que se retuerce, que grita salta y exclama
por una guerra eterna al error
y su tijera negra.

El Castellano y Leannán-Sídhe

 

ABRIL 2016:

Por la encina que me respira:

Encina que me respira
avanzo el camino de los cardos
todo lo que veo crece sin más importar
ababoles en rojo
sangre de tierra en verdad
al olmo viejo defino mi ida
abrojos difuminan la verdad
esa, que llegado el verano desvanecerá
crepita el suelo en color
añil el canto
se viste de espiga
a la malva tornasol
escucho la súplica
de toda espina que mece mi vida
reposa el colorín
por las margaritas abiertas
nacerían mis te quieros,
y los molinillos al viento
acamparían el sentido
y el aliento silvestre nacido
al estramonio seco
canta su renacer de simiente
para el verano y el otoño
brotar sus trompetas de los ángeles
en vida y fulgor
por la ortiga que su hoja pincha
mecería mi vista
con el poder de acariciarte
el pensamiento
por más que avanzo
el cardo llena mi visión
el camino sin final ni retorno
lleva a encontrarte
por los cuclillos nacidos
por la cepa de vino
por el olivar al sembradío
acampa y despliega mi sino
de trigo y centeno visto
la acequia mi sangre lleva
con el fin de inundar los campos
de mi verso que es mi sangre
diestro compás de espada
lleva la cicuta
al brotar de un cebollino se muestra
fiel la floresta
por el ciprés que los muertos vela
se duermen los siglos
y la morera dulce torna
al trinar de pardillos
visten los castaños de indias
hoja nueva
el umbral silente cocina el hueso demente
a la vista del Sol
la lagartija está
el tragopogón luce su flor
para su posterior de su simiente dispersión
hogueras al sol
tienen las caléndulas arvensis
en su flor
siendo flores de difunto de los caminos
por la que los muertos bailan en su luz
del pino avanza la procesionaria,
mientras violetas nocturnas
dan nombre y honor a flor
los plantago que tienen su flor de su espiga
fieles estambres enamorados
de la vertical caricia
ven llegar sus soldados alados
infinitud de vidas en color
con flores regadas por la primavera
que mi sangre y de todo lo vivo
altera y mece en alegría
y sutil caricia de vida
su fiel avenida
del sol y la sombra nacida
lluvias despiertan el sueño
de toda simiente caída
brotando mi vida.




El Castellano y Leannán-Sídhe

 

MAYO 2016:

La una de polvo:

Perpetua una,
por el bajel del alma,
bajaba recorrida,
por entre encajes olvidados
me descubría,
el caballo del ansia mía ,
donde empezaba a abrir
en sus piedras de ojos negros,
y la cabellera levita
por altas ramas,
donde acaba el sueño
taciturno de su sonrisa helada,
voy allí sembrando ojos
en sus labios áridos,
no me apetece seguir sufriendo
para ello sirvo mi aliento,
donde acaba lo que siempre
creí conocer más me detuve a envejecer
sin mecer alas cansadas,
el horizonte me cuelga la rama,
y yo loco callado pienso
en un tiempo que me apetecía recorrer
tus simientes azules,
en un mundo que mis labios cierra
tornándolos grises,
la idea vuela eterna del estado mental
por conquistar,
esta es mi vida
, esta es mi suerte,
pregunta a mi orificio demente,
que dispara por mi boca
la locura quieta que mía te arropa ,
haciendo cálida la estrella
de mi popa
y mi ángel sangrando versos de hielo,
en el tibio, ancho, escurrido desliz
que me llevó a contarte mi verdad,
por la que quedaba frágil,
vulnerable sostenido yo
en un destino incierto
del comienzo del Alba a mi insomnio
que me da energía.
Que fiel asesinó la caricia,
en cama de ojos en alfiler
y patadas del sueño,
crujiendo mi ser en una araña,
llegó el tiempo de escalar
por si un día abandono
será cuando me vuelva polvo.


El Castellano
 

JUNIO 2016:

Apium:

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Perpetua una,
por el bajel del alma,
bajaba recorrida,
por entre encajes olvidados
me descubría,
el caballo del ansia mía ,
donde empezaba a abrir
en sus piedras de ojos negros,
y la cabellera levita
por altas ramas,
donde acaba el sueño
taciturno de su sonrisa helada,
voy allí sembrando ojos
en sus labios áridos,
no me apetece seguir sufriendo
para ello sirvo mi aliento,
donde acaba lo que siempre
creí conocer más me detuve a envejecer
sin mecer alas cansadas,
el horizonte me cuelga la rama,
y yo loco callado pienso
en un tiempo que me apetecía recorrer
tus simientes azules,
en un mundo que mis labios cierra
tornándolos grises,
la idea vuela eterna del estado mental
por conquistar,
esta es mi vida
, esta es mi suerte,
pregunta a mi orificio demente,
que dispara por mi boca
la locura quieta que mía te arropa ,
haciendo cálida la estrella
de mi popa
y mi ángel sangrando versos de hielo,
en el tibio, ancho, escurrido desliz
que me llevó a contarte mi verdad,
por la que quedaba frágil,
vulnerable sostenido yo
en un destino incierto
del comienzo del Alba a mi insomnio
que me da energía.
Que fiel asesinó la caricia,
en cama de ojos en alfiler
y patadas del sueño,
crujiendo mi ser en una araña,
llegó el tiempo de escalar
por si un día abandono
será cuando me vuelva polvo.


El Castellano
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

JULIO 2016:

Invertebrado:

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Lámina del cielo
tu gris en estiaje
ángel del cielo teje
macabra sinfonía
lluvia se derrama aplomada
por su guiño de ala,
por venas cavas, su quitina,
estrechas vías consumidas
en atroz entrega
del mensaje del cielo,
sangre de tierra en zigzag,
río de caudal
por arterias de arañas,
por acariciar la flor del iris,
un barco y una vela
un puerto y una quimera,
una vida de aciaga solar siembra,
verso saciado cabalga
el colchón etéreo del aire,
hasta anclarse en vals,
sueña el viento ser capturado,
atrápalo en tu mano
y en la otra derrámate como gota,
precipita tu esencia bebe del cáliz
la yaga de nuestro vino,
infinito remansado en cuña de estambre,
es un ojo de tierra,
es una espera,
unas inmortales fauces,
la canción con la que bailan las flores,
un cariño de flamígera estrella,
un armazón dorado de escarabajo,
una casa de caracol,
ven, ven conmigo soy aullido,
una entrega de cuarzo llorado,
un cuchillo de sílex afilado,
en el trillar del campo,
soy mis venas naciendo en un charco,
un sorbo y soy fuego en tu mano,
 gimo y corro el vasto templo
de mi perdida religión,
viendo el devenir venir
cruzarse, deshacerse, alzarse
para acabar siendo tierra
del inerte azar profuso,
mi tinta se bebe un rayo solar
en patita de un caballito del diablo,
mi vaga libélula de mi suerte,
para que siempre viva
esta hormiga león
siendo mi cosecha más que tus besos,
más que tus rayos de sol,
siendo yo del camino y el camino ser de mí,
irisada vida en son de mis tambores
de insecto tejiendo, volatilizando lo inmortal.



El Castellano
 

AGOSTO 2016:

Cal y tierra tu piel serena:

 

Suavizas mi baja mar,
entre corales de mi cuerpo tu cuerpo,
un erizo de mar camina serio,
es el azogue de marea alta,
un vestido te hice con una caracola,
por si acaso llegase mi sombra y mi ola,
hola cómo estás te pregunta al zarpar
mi navío fugaz,en tu profundidad desvalido,
viene con una nécora de mi cabeza,
a elevar su ancla, a sembrarse de viento
sí esa su vela, que ya no será más ojera,
es una hacienda diagnosticada herencia
que entona en cal y arena
la estrofa, goteante qui est la de mare,
un diente de león se asoma
por el paseo marítimo de los navegantes de las tierras,
cruzando tu abanico con caricias del alba,
esa tan preciosa que de bella plañía aureolas,
venga que vinieras, vaya que te quedes,
y vuelvas verdes mis tardes grises,
esta sí esta no ardiente tu velo de corazón,
que sí alcanzo y si hasta allí llego
pregunto si puedo beber un beso tuyo
para hacerlo mío,
lo siento pero sonrío.

El Castellano

SEPTIEMBRE 2016:

Soterrada vía:

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Resquicio
un agujero sin salida
hablando entre tubos
subterránea vía del hambre
y su sabor alas de bronce
por el oscuro jardín
me muevo
y demuestro
que lo que poseo
lo vuelvo
diestro empeño poseso
del noveno cielo
y su soturna escalera
que demuestro
no es más que un acertijo
de lagartija de pared,
y se siente
jamás me creo poseedor
de la castaña del castaño de oro
con lo que prevalezco
en gritar difuso y difuso,
profundo y profundo,
hasta estar tan enterrado
que nadie me entiende,
hasta el fin de la nube
estoy esperando
el camino de mi carretera
con mi tren sobre una acequia,
si no soy persona lo demuestro,
sobre un pilar de imagen
que me hacía militancia seca,
una losa
sobre una mariposa de cemento,
una cama de sábanas de algodón
con su polilla eterna descansando
sí Marián
me avanza tu profusa luna
cabalgando astros,
ven, ven, a mí,
tengo tu néctar que deseas
por eso valgo
hechos de ratas sumergiendo
por lo que soy único
devaneos del tiempo
en profuso caracol
y su casa de espejos,
puedo ver los hechos
colgados del techo,
día a día me alimento
de tu aliento
sobreviviendo más allá
de la escala que mide a las personas
por sus empleos
qué he conseguido yo
me preguntas
pues 1861 bocetos de poesía
infra realista
y sí orgulloso estoy
de mi carcoma,
orgulloso de mis abrojos nacidos,
si me detengo
es para seguir creando
cual hora mortis nostrae.

El Castellano

OCTUBRE 2016:

Sombra desnuda:

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Yermo terreno del sueño,
un trillado verso avanza
entre espejos y cristales,
fieles aullidos desvalidos
entre semillas sin iris del mal,
entre corceles del fuego,
entre sonrisas fugaces.
Es todo lo que siento
un canto de piedra,
un río desplomado
mi fiel apostada cordura
que viene por enjutos
ojos hirientes
hasta avanzar los besos
de labios grises
y sus fanales colmenas destapadas,
no quiero repetir estos destellos fugaces
ni herir por mis alambres
tejido mi atrapa-sueños
queda mi parca vida
desnuda con el hastío
que asesino de esta manera,
volando mi dulce murciélago de nácar
entre este amor
de estrella me alzo,
es glorioso este canto,
reducto en lúgubre sigilo
es esta inspiración,
tentación de ángel desertor
de morir,
justo la vida
acabará negándose a finalizar,
soy yo la salud
de la una solitaria de la madrugada,
conquistado el cortejo de la noche,
me cuelgo de mi profanado latido
por estos cordones de hueso
vive y viviré mejor
que mi traje funesto,
limará esta sin razón los ocres
hasta lucirlos verdes brotes,
hasta acabar rendida la caricia
por estos espasmos de cobre,
mi destino teñirá las vivencias
por solares complacientes
y lugares dignos de altos sueños,
esta araña dejará crías
por poemas
en escarchas mutiladas
en este hierro candente
y el incendio de mis hielos,
estas solapas fundirán
en tristezas secas,
la sombra será mi mujer,
cambiaré el prisma de ver,
y ahora la luz será
la dama siniestra,
por si un día acabo de irme
solo espero
haber podido contagiar mi locura
que ya es rápida,
desborda sus cauces,
brotando en espinas insomnes
el abrir de las compuertas
a ese abismo sin dueño
donde besan los azules
ese nido de malvas,
que mi ser desprende dominando,
sombras miles en este carruaje vespertino
de mi sangre,
mi río de colores
de almas en sus gotas ferviente,
atado a este sentir,
que late,
que sueña
la carcoma de mi estampa.


El Castellano

NOVIEMBRE 2016:

Otro beso:

Mañana saldrá el sol si yo miro tus ojos,
el mundo se hará pequeño
solo para que nos conozcamos,
tiraré la moneda al pozo de oro,
contestarán sus doradas gotas,
que los sueños hay que vivirlos
para que sean realidad,
al verdor del monte
sembraré dulces vericuetos,
para que diluyan escarchas hirientes,
y sus blancos de sabor a nube,
se rizarán cumbres
dolerán sigilos del álamo,
dejando su nieve
en fusión de escalas al cielo,
eternos alambres alumbrados
por el sol y su desquicia,
me llorarán los ríos nuestras gotas de unión,
tu alma pura, colorada será como mi alma,
intransigente comunión, destellos sin calma,
ganaré la batalla,
la noche será mi criada,
la luna rajará crisoles en estampa helada,
las estrellas me arroparán la sábana,
amor yo nuestra primera noche
no seré hombre,
se destaparán los reinos olvidados
seré el rey animal gobernando tu cuerpo,
mi ciprés tendrá sabor a mujer desnuda,
todo lo teñirá el rojo bermellón,
al tañer de nuestras almas en hoguera,
las sombras se unirán todas
hasta vivir en tus cabellos,
yo pasados los siglos
volveré a vivir para pedirte otro beso.

El Castellano

 

DICIEMBRE 2016:

ROSA DE SANGRE:

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Lloró la tierra
brotó una rosa de sangre,
flor que bermellón espera,
un latido que sepulte
que entierre su paciencia,
quiere un insecto que la bese,
de tanto esperar le brotó un ojo,
de tanto buscar,
ahora quiere caminar,
como los ojos que ve caminar,
mírame flor,
rosa del señor,
que si fuera abeja
ya tendrías nuevo despertar,
pestañas del cielo
en sus pétalos,
amor de alma nacido,
ternura enraizada,
ojito de la sangre nacido,
mira la noche
que veloz galopa,
sueña amores de hoja,
a la lluvia cierra temblorosa,
nació y quedará eterna,
ella ama ella quiere,
nació del jardín de los sueños
y fue realidad,
rosa en sangre brotada
quién te viera caminar,
te llevo clavada en mi pecho
desde que te vi,
tu ojo que ve
a través de la sombra,
tus hojas que respiran el tiempo,
tus raíces lloran y comen silencio,
la eternidad
envidia tu suelo,
oh rosa de sangre,
quiero ser tu acompañante.



El Castellano

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Autor Miguel Esteban Martínez García

 

LUGAR: La Campiña España Castilla

2017
ENTRE CORONA Y CANDELABRO

 



DESIGNIO DE LUZ HELADA

 

 

 

AUTOR: .MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA.

 

 

 

LUGAR: LA CAMPIÑA, MIRADOR DEL HENARES CASTILLA

 

 

 

 

ESPAÑA.

 

 

Tabla de contenido

NOVENA LUZ:

RIMARTE:

CONCILIO YERTO:

REVERBERAR FRÍA SANGRE:

Sincrónico fulgor:

SED DE TI:

EL VAMPIRO Y LA FANTASMA:

NÁCAR DE ESTRELLA:

VIRTUD ECLÉCTICA:

SABER DESCONOCIENDO:

MAGNIFICENCIA RECTA:

Centauro:

ODA A UNA ROSA CORTADA:

PULSO SIMÉTRICO:

URDIMBRE ARGENTA:

Amada fantasma:

SED DE REGUERO:

Tu voz:

Latido:

CRISTAL DE PULSO:

Hoy te vi ayer me doliste:

Panida rosa tu mirada:

CATEDRAL DEL LABERINTO ESMERALDA:

SOL RENACIDO:

ÁNGEL OXIDADO BAJO SORTILEGIO CLARO DE PROFECÍA TURQUESA:

AVANZAR TU ABISMO:

TIBIEZA:

DESVELO DULCE:

NOCHE DEL ALMA OSCURA:

CRESCENDO:

ÁNIMA SOLA:

TEMBLOR REBRILLANTE:

Reedición:

LAS DOS LUNAS DE MUSA:   I.Luna trece:  Luna plateada de mi cielo,

III.Réquiemnº 3:

I.Palidez inaudible:

Luna blanca:

MARIPOSA:

ESPADA PUDIENTE:

LENGUA ESTELAR:

PRISMAS EN CALEIDOSCOPIO II:

O DIVA GRATUM:

NUESTRA PROFECÍA:

Ceremonia terruña:

Escuadra bronce:

Tríptico trago de agua

CANCIÓN DEL VIVO MUERTO:

2007 SÓTANO DE LUZ:  

ÁUREO SEMBLANTE:

TERSIDAD DE FLAMA:

PRESTANCIA FÉRREA:

CUANDO VIVE LA MUSA DE UN POETA:

FINAL

Tomo II

 

 

 

 

 

 

 

 

 

NOVENA LUZ:


Tu voz:

Eres fuego en el agua,
eres luz en la noche,
calor en mi alma de hielo,
amor en mi mundo de ilusiones en viento,

noche de eco entre imágenes,
pupilas mirando pilares al cielo,
entre verde y violeta de
 árboles,

ojos de gato, tu gemido,
tímido y feroz,
tu voz.

Entre fuerza y coraje saca su garra al tiempo,
lo efímero del segundo al pasar del minuto,
la seda del sentimiento, en su carita del beso,
el piropo y su carmín el despertar de su recuerdo,

acariciando su pelo siendo sus ojos, siendo su boca,
siento sus nervios, me atrapan enredándose contigo,
el momento que dejó
 el silencio,
el
tímido beso con fuego en el interior, su dulce sabor.

Mariposas recorriendo cada paraje de la piel.
 y yo solos los dos, tiempo de infinito, sensible el instinto,
se sirve
de tu aliento, crea mi armonía,
cada caricia te hace real.

Sostén mi placer cada anochecer,
 el tiempo que nunca se fue,
 mi sonrisa y cada imagen que quiero ver,
de
tén este instante para hacerlo real,

el sueño hecho realidad, la historia sin final,
mi eterno amor sin dudar,
corazón carmesí
 como flor de abril,
navega mi sensac
ión.

Es un te amo lo que me encanta escuchar,
los mil que me quedan por decirte;
los que nunca se irán,

 

agota y naufraga mi voz, mujer,
que alcance la tuya
y pueda izar una profundidad,

enroscarnos severos en aras un viento onírico,
desde la espiga roja,

al paraíso prendido de labios espumantes,
sostén cariño, mi sola voz,

que no se apague, y sí se incendie.


sea fiera pero no muerda,
Tu voz sea caracola,

como una espiral que no me haga daño,
cuando pueda sentirla,

sea anémona azul 

y amapola de sangre de tierra,
que si ella pide, pueda engarzarla aromos y estrellas,
sentir pueda como simbiosis de nuestras lenguas,
cordial sin traje luminoso,

alzada como tú, sea la más bella,

origen y flama de una estrella primera

Esteban er-lobo bohemio Förüq

RIMARTE:

Señora hada de oscuridad
encontrad mi sangre sonora
añora mi alma puridad,
aflorad mi espíritu que llora.

Abacora este silencio
precipicio, que eres fuerte redentora.

conmemora invernado suplicio;
resquicio tenue, mi fría demora.

Suerte mía que labrada no es,
sierpes avanzan, su muerte,
verte en mitad los helados naipes.


Quise darte sentido, como fuego elegido,
nacido el dulce tormento que hoy pise,
avise si osadía es quererte decidido.

Diestro avanzo sin par,
dispar, palpitar nuestro.

Sangre acaso fue de corazón bastante,
anhelante como sangrante, púrpura, escarlata instante.

Sorda la noche me cuelga, su araña gorda.

Förüq

 

CONCILIO YERTO:


 

 

Flor de bruma alza el señor niebla,

puebla estupor nacido en alarido de amor,

color son estos muros rojos, que siembra,

aleja dudas, no pregunta tu dolor.

 

Fulgurar el astro mi esquema,

dilema ante mi gato, su perdurar,

aguardar al mirlo que puso tres nidos con yema,

quema el son, sin su sombra agradar.

 

Esperar en el concilio, los caídos, 

redimidos al ascua, donde alegar,

cegar la luz a ojos insomnes, partidos.

 

Anhelado furor inusitado su ala,

alzada su saber, cosechado,

desesperado, estas paredes no tienen respuesta alada.

 

Sempiterno no busco lavar conciencia,

sapiencia nada malo, sí erróneo, eterno.

 

Quise entereza me ayudase

germinase el dolor cual cisne.

 

Trenzado albor, quema mi sin razón, acrisolado.

 

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

REVERBERAR FRÍA SANGRE:

Resiste el fugaz embate,
desate este furia y trueno asiste,
insiste claror bélico granate,
debate que cuelga araña que viste.

Alza bien de senda unida,
avenida que su diosa calza.
Tardanza en
 áspid relucida,
crecida marea en vals de acechanza.

Final de comienzo anunciado
viciado sumun de profecía matinal,
mina era su belleza y guiño acuciado.


Estupor, un minero repiqueteo,
hormigueo, como nervio silente pudor,
sudor, era divisarme, sin suelo.


Suavidad de escala y azabache su ala,
bala no era saeta, ni su diana vanidad pérfida.

Resumo que convenzo,
lienzo queda mi sentimiento sumo.

Sedienta espera de rosas de muerto, sed alienta.


Förüq

 

 

 

 

 


Sincrónico fulgor:

marzo 03, 2021
 

 

Prefacio mi entrega: 

Presento ante ustedes, 

abrojos versados, 

mi presunta creación, 

mi decencia en vals, 

abro portón inspiracional 

en tres, 

tierra, 

esto es tierra noctámbula, 

grillos laten, 

pasada luna llena febrero, 

adentrando número sagrado 

en Marzo, 

todo cambia, 

todo está cambiado, 

en la verdad. 

Nada por olvidar, 

deseo colmar, 

tibieza placer, 

jamás ya esquivo, 

repletaste 

y colmaste belleza 

intransigente en pulcritud 

del fuego de mis ojos, 

uno ardo, 

dos te adoro, 

tres fascinación cursa, 

repleto camino 

sin ser ni con altiveza 

de pasos destruyan 

sin honrar. 

Fase novena activa, 

oh legión, 

dame cítara, 

bajo que voy subiendo, 

permisividad infausta 

dictada a la milicia, 

porte sembrado, 

abrojos, 

inculco que descubro 

esta mi espina Señora, 

donde iré por fuera de la noche, 

sendero a claridad magnánima, 

te estoy besando recuerda, 

bailo en tu densidad.

Miro tus vidrios, 

deseo sublimar imagen sí, 

en oxímoron, 

cómo hacer base 

de mi pretensión particular, 

llenarte como me llenas 

de letra a mi alma 

mecha de luz que prende, 

incendia su oscuridad. 

Mírame estoy sublimando 

un café con hielo, 

y mi decencia, 

oh, maestra la noche, 

señorita escarlata, 

colcúlcame claridad en mi brea, 

pretendo amarte, 

tocar violín, 

limar aspereza 

y ser su cuerda yerta, 

grillos criquean, 

oda a luna sempiterna, 

en primavera climatológica 

presente, 

vuelo alto, 

como el momento, 

debido aguardo 

tu beso eternamente, 

al claro oscuro escribo, 

no estoy perdido 

hierro luce mi alma, 

esta calma que estalla, 

arriba tu horizonte Musa, 

blandiendo azar 

de nueve fieras, 

tres velas, y un candelabro. 

Dentro portal de tierra. 

Oh, Lvgvs, 

he venido a servir a tu rebelión, 

oh, Lugh, 

oh Sol Ferro, 

ven dame luz, 

ven, dame sola arma convenza, 

oh Lugus, 

he venido a nacer en tu dicha, 

gloria, mi Tierra, 

diosa mi Luna semper, 

sempiterna, encendida, 

oh, gloria 

dame blasón, 

Helvetios, Mercurio, 

venimos a transmigrar, 

venimos a incendiar alma, 

arma 

y honrada amada esencia. 

Siempre te amaré, 

quizás y va a ser algo, 

nunca cambiará, 

te amo esta noche de penumbra, 

para así ni en locura olvidarte 

ni abandonarte nunca. 

 

 

Esteban er-lobo bohemio Förüq castellano 

a 3-3-2021 

 

Miguel Esteban Martínez García

 

 

 

SED DE TI:


Tu verso y mi verso
tu azabache y mi azur,
tus líneas y las mías
oraciones de ocaso y sol naciente,
unidas en la mas hermosa creación,
poesía de color,
nacida de dos corazones
que se unen en un mismo ardimiento
en un solo mar en un solo fragor
en una sola felicidad
en una sola alegría y sinfonía,

como trino de todos pajarillos

del castillo olvidado,

 mi luna yo tu Sol luciente,
 mi firmamento,

horizonte de mis ancestros,

 yo tu custodio,
tu principito, y tú
 mi reina
 mi amor, y yo tu rayo de Sol oscuro,
 mi inspiración y mi Musa

 mi amor en lo difícil
a quien admiro con el alma
y que importa el tiempo de nadie,

cuando vives aquí
 en mi corazón
siendo flama que me quema de pasión
ascua indestructible, latido a sola voz,
siendo mi sonrisa
siendo mi ilusión
siendo mi esperanza
siendo hoy como siempre mi palabra,
siendo todo para mí
todo lo que pedí
y hoy eres realidad
eres mi amor hecho verdad y sueño.

 

 

 

Förüqer-lobo bohemio Esteban

 

EL VAMPIRO Y LA FANTASMA:


Buscándote en el silencio.

Teñido de estruendo crepuscular,

Buscándote debajo de una piedra,

como en la oscura siembra,
o en el fondo de una cueva.
Doncella, solloza el sortilegio.


En la flor sin cortar,

como noche de vela y tijera.

o en el fondo del mar.

Navegar tu cuerpo pintar lo silente.


En la nube o fuera del cielo.
Jinetes difuntos,

compás de los tiempos,

sacrílego amar sin alzar ni osar.

En lo que se ve,
fuera la línea,
y en lo que solo se siente.

como rosa de atardecer sangrando humo, y besos.
En el sueño y en el recuerdo,
en mi felicidad o en mi tormento.
 doncella en un cuerpo de mi cuerpo,

en mi llaga esquiva rizando ascua

y su sabor flamígero,

flor de niebla y umbral.


Buscando, te encontré
 lejos.

En este punto sin partida ni retorno,

comienzo sin final

ni vuelta al fijo punto,

vine de la sombra arribada,

besando tu sábana bajo el azulete,

denso tu éter,

compás de espadas,

y fragantes flores.
Ahora que en letras te tengo
estás cerca de ser mi vida
y yo tu verso.

Bella, vuelas libre doncella,

pero retornando siempre a mi vera,
sol te toca, acaricia tus efímeras alas
de mariposa desvelada.
Viento te lleva, allí
 donde el amor creó,
reflejo de libertad soñada.
Encerrada en tu sangre de lluvias pasadas,
dejaste atrás nubes de tormentos,
 

como sangre yerta, desvelada,
rozando tu destino me arrastras.
El manto de las hojas te protege,
buscadora de sueños y sortilegios,
de la fronda de mis sentimientos.
Viviendo en la ternura de la dulce mirada,
volando con la fuerza de la palabra sincera.
Durmiendo hasta que se oculta el alba,

y su crujir de aurora indómita,
ángeles y dragones arropo en el corazón.


Para tu despertar, mi luz quisiera llevar,

y el verbo pintar,
para encender tu corazón, el fuego de mis ojos,

teñido de asideros de belleza rasgada,
cientos de alegorías, para tu sonrisa.
Entre las flores de miel y azúcar que forman tu piel,
pintando mi vida.
En la caída color gris quedó,
color gris quedó.
En la huida el tiempo y la situación
que cortó
 un camino en dos.
Vuela li
bre la fantasma, 

pidiendo ser vista de nuevo.
Su esencia ocaso del amor.


Me llama en la noche,
me acaricia su velo sempiterno,
viene altiva en cada sueño, sierpes gloriosas

sus cabellos,.
Con sus caricias, desvanecerse quiere,
renacer en la oscuridad llameante
 

del ocaso eterno.
Comprendiendo y llevándose mi dolor.
Yo, sin comprender su aparición, miré
 un espejo quebrado,

partió mi soledad un crisol de parcas sombras,

.
Recreando su alma viajera.
Sueños serán, mas cada día la siento más,

desde su crujido travieso

a su manecita helada subiendo mi espalda.
En la belleza de imaginar,
la complazco con la sencilla palabra de amor
a su alma sin cuerpo que yo por amar la amo.
Y ella que me acompaña desde que sufro
por el querer como pequeña
 ángel susurrante.
Fantasma o fantasía,
me guarda caricia,
sin saber yo su razón.
Ella, hasta dudando de su existir,
que yo por amar, la amo.
Mas no sé
 la razón de su compañía,
cuando el reloj marca la una en madrugada.
Mas si pudiese saber preferiría no saber,
quién es preso de quién o si ella y yo,
somos presos del querer.


Te vi detrás de la estrella más brillante
del azul nocturno eterno.
En el suspiro de amor que corre y descansa
entre la inmensidad de un parpadeo.

Entre la oscuridad que alcanzó
 a ver
la b
elleza que envuelve tus piernas.
Adentrándome para reposar contigo,
siendo una sombra más,
pero especial para ti.
Te encontré
 en mi sueño más cálido,
en el cielo encerrado que liberé.

En la noche que la luna baña tu cuerpo,
y en la noche que mi amor corrió
 por tus senos.
Y te a
 aunque fuese un día en la penumbra,
para así, por fin, no olvidarte nunca.
Es solo la vida en mis ojos donde un día
se mide por las veces que te imagino a mi compañía.
y una noche la vida de mi corazón sin sueños.

No importa que no te tenga,
no importa que no te vea, porque te siento,
y te siento más allá
 de donde acaba el firmamento,
en todo lo bello, en mi nostalgia y en mi recuerdo.
Donde me di cuenta que el sentimiento descansa,
no muere como la flor sale en primavera.
No impo
rta que no te tenga.

Porque después del invierno volverás a florecer,
te ame y a mi pesar y a mi conciencia te liberé,
pero con el saber que si vuelves será
 para quedarte.
Porque te amo a pesar de tus humores y tus huidas
porque a mi no me eng
añas, yo soy para ti,
y muero si no me cuidas. Porque te entregué
 mi corazón,
por lo que somos y por lo que seremos, nos queremos.

No vivo viendo tierra vivo para sembrar en ella,
y tu amor prefiero sembrarlo a diario,
la luna de guía marcando a tu presencia cada poema y cada letra.

 

Förüq

 

NÁCAR DE ESTRELLA:

Escalo tus venas,

entre un horizonte

de razones heridoras

y lúgubres, parcos, silencios sonoros

en el callejón de mi mente sigue habiendo

un paraíso sedoso,

todo hecho de rocíos entre flores,

puedes oírlo,

pregunto,

siendo destino,

y barco dirigido,

a donde coronan cumbres

y sus vastas nieves,

mi ánimo que desplaza cerros,

y sus frondas suaves,

no vine a deshojar tu cielo,

sólo a contemplar

que era hoja mecida al aire,

colgada de una tela de araña,

bajo la mesa mi jardín que tantas de mis letras

colgó en hojas...

Sangre de estrella,

oh, nácar flamígero,

fuiste más allá del suplicio dormido,

roca del destino,

y puridad de roce,

no te bastaba incendiarme

de la esencia más húmeda,

llegaste amilanarme de carne a hueso,

y hoy lo siento no me quedan penas,

 quizá,

besos huidizos y fulgentes,

doquieres de barro y simiente,

a la sola carne tu reflejo hoy canto,

beso de trigo, y esparto,

en hoja de celindo y madroño,

vine por tu hinojo de abajo,

a precipitarme exhausto.

Como precipitación del ojo de tierra,

era mi canto

como un dulce abrojo,

y filoso como la espina un majuelo,

almendra rápida era este enjuto silencio,

vestido de las rosas perras del escaramujo,

eres real, plañe toda sinestesia,

me voy retirando,

lamiéndote como un paloduz,

sopesando tu crin y brebaje,

no vine ayer

si asegurara

llegaré,

al saber que te conoce.

 

 

 

Förüqer-lobo bohemio

 

 

VIRTUD ECLÉCTICA:

Invitación,

nacida endógena,

a embeber de mi sangre pura,

en esta sala los ángeles caídos

dulcemente condenados,

ya perdidos en un mundo,

solo entiende el lugar

de escapes y fugas de su soga,

 

salón del reino perdido,

ofrezco puridad de estela,

y vena en ambrosía y néctar bañada,

qué buscas en esta sala,

me preguntas,

yo toda respuesta encontré

y no fue caer de nuevo,

necesitaba más y más en día,

no buscaba ambicionarme más,

si no completarme, como la llenez era,

oh sabiduría dispuesta,

no busqué escape,

sólo pausar tormento cosido

de negro hilo,

intuyendo que el otro lado era volver a empezar,

vida para en vivo,

muerte no se detiene,

dos semanas en coma apuesto

porque si se repiten,

no me dejarán volver de nuevo,

qué buscas reincido, 

en esta sala de los condenados llameantes,

llave, solución al álgido tormento,

no hay eternidad todo es volver a empezar,

sin voz, sin letra,

sin vagido,

sin rúbrica, sin cuerpo,

sin llama, ni luz ni candil,

volver del umbral

y empezar a ser algo,

muerte, vida, crujido,

color, opacidad,

oxígeno,

savia, simiente, aire,

agua tierra o éter,

en esta sala no quedan almas,

 una, llamada la Sola ,anima,

Espectáculo,

Dante y Baco, comulgan oratoria y baile,

suspiro brotado,

oh mi colmillo,

vine por la voz de la Runa,

búscame Musa,

te llevo acechando

desde que vine a vivir.

nunca sola Musa escarlata,

porque vivo de nuevo.

 

 

FörüqLvgvs

 

SABER DESCONOCIENDO:

 

I

Viento claro,

secretamente afila

mis huesos rectos.

en sueños pregunta

una clausurada vena,

de una cicatriz causó

ardorosa luz,

yo que soñando

me veía

como un duro fénix,

desafiando

la dureza en penumbra,

como áureo navío en tierra.

Miraba la luz en la sola voz,

sin cuerpo,

sin idea de gota de sangre,

clamor de fuego,

prendiendo y contagiando,

a disolver noches sin color.

En seriedad de baldío

y húmedo ribazo,

sin lengua de mar,

sin boca en luna creciente,

volar no era nota

ni música abismal,

anidar a ciegas tu placer,

contemplo viva

la piedra de ilusión,

que eriza,

era ser en ocaso

donde nace la sensación,

ser esencia,

sin más razón,

perplejidad nativa,

permite sea tu estrañeza

sea rebelde en causa

ocupar mi destino,

beber lo que te hace ser vida,

azul armonioso,

en tu pecho,

ritual fúnebre

cada noche

por yo ser hijo del sol,

sentir tu luz diosa,

atravesarme de carne a sentido,

sentirte luna eres diosa,

diosa en caricia luminosa,

más allá del sentido inerme conocido,

ser de ti y en ti refulgente nido,

tu hombre,

sangrando planetas,

llorando estrellas,

afinando tus estelas,

serenamente,

alzado en mito.

Imposible o eterno,

azar tangible,

lumbre en agua tu deseo,

hervidero en sangre del mundo,

servirte verdades arruinadas,

de saber quién no soy,

alzar en vuelo

pájaros condenados.

Resueno tu orilla sin saberla,

sabor en firmeza

un azur ingobernable,

purísimo,

lejos de ojos

y tormentas pensadas por la claridad

todo día,

estrañeza de párpado

en la noche,

y amarte más allá

de donde alcanzo a explicar.

 

 

Förüq castellano

 

II

En el bosque de tus ojos,

quiero perderme,

saber desconociendo,

tu honda, pura risa,

verme en tus ojos,

y escuchar tu sentimiento,

como fuerza inextinguible,

que me atrae a tu cercanía,

ser para ti,

fuego, elemento hermético,

ser en ti cariño,

sin cuerpo, sin palabra,

sin manos que moldean,

tu cauce,

y tu cauce,

saberte soñando,

que me guardas

que me atesoras lugar en pecho.

Los ángeles dije

no conocemos el miedo,

y el recuerdo,

será más valedero,

que lo que no cabe en manos,

ganarte el cariño,

no era misión,

necesitarte,

más allá de esta sangre,

sí, era mi única ilusión,

que se ramificaba,

en ríos cristalinos,

y todos los lirios de valle.

Lo cierto,

sentido de seguir escribiendo,

sigue habiendo.

Como saber que te seguiré queriendo.

 

III

Viento de una mar silenciosa,

espùma en aire de alguna ola,

tierra de destino distinto,

en verdes resplandores

que el sol tímido clava.

Tarde ardiente, en sed sin águilas brillantes,

ni granates líquidos,

beso último en resplandor,

de gotitas en color su paso,

verte remota, sin nota ni despedida,

ritual presuroso era,

un corazón transparente,

como piedra rutilando sombra de cristal.

Era un viento azul,

de instantánea precoz,

un poniente de dulce soto,

que se podía navegar

la primera luz en tu tierra de ojos.

Signo y énfasis de labio secreto,

fronda viva de sierpe en amor,

sólo era tu lengua.

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

IV

El Infierno está lleno de buenas razones:

Por todas ellas,

avanzo, avanzo a quemarme,

toda tu belleza diluida

en una hoja viva en invierno,

tiempo de presentar mi cuchillo,

de único vigía tu amor,

mi color de ojos

como frío en gota azul,

minutos de una rosa

que expande en mi pecho,

y no cesa,

su estadía,

de fiebre en sed espinal,

como lentitud en una súplica que tiembla,

quiere a un sol libérrimo,

mi tibieza jamás ha pisado,

por ello bajo el cristal,

de una ventana difusa,

yo la he abandonado,

y no me llenan jactancias ni razones,

por certeza que la comenzaba a querer,

como nadie pudo,

no por ello,

el miedo a ser feliz incesante fue más fuerte,

que luna azul de enero,

un invierno dibujado,

que cruza mi mente y mi relente,

no pude negarme a bajar de su tren inmensurable,

para abrazar a mi soledad y pedirla disculpas,

en mi desnudez de estrella congelada.

Débil asunto traspuesto

a una noche de hoguera oscura

que todo avanza y en fuego pulcro,

de aspas llameantes el índigo sabor,

devora de su luz dormida.

A pluma fría y limo de suelo,

me despedí como se despide un Sol,

arredrado pero jamás vencido,

quieto,

solo,

y a fondo,

concedido,

en frío rayo,

luz como talco

de servil muerte,

noche de cera,

que en letanía,

llevaba mi esencia lejos,

donde no habitaba luz en el sueño,

eternamente despierto.

como demonio de traje y vestimenta que le hace,

sí, que le hace invisible de un camino acompañado

de una mentira verdadera,

Y una verdad falsa,

falsedad de una verdad es desear estar solo,

porque me despedí

como se despide, un caballero,

pidiendo permiso,

que fue concedido. 

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

 

 desconociendo,

cuánto alcanza mi ignorar,

como blanca arena,

que cubre tu tez,

de piel serena,

de orilla en lloro,

bañada la ninfa,

mi río roja sangre corre,

sólo sé que no hay infortunio,

ni dulce espanto,

ni tampoco dulce tormento,

pueda evitar que de un modo cierto,

siga yo, a tu lado,

cuidando tu cariño encausado.

 tengo clave para despertar en trino,

todo morar de árboles,

fugitivo mi Sol,

de luz en esta noche invernada,

escaso,

en medio invernal,

tu voz templada,

de oscura fuente,

y en mitad tus piernas,

vívida amapola,

que no escapa,

nieve fría acabó en agua de superficie, tierra,

clara memoria aquellos tres días nevando,

como presente arder,

y alegría que no enturbia,

sano morir no siento,

oh mi hermosísima,

de alegre lloro la vida,

cuál daño sin sangre entumida,

alto pino, alto roble,

imperial encina de flor de piedra,

como manada luciente,

y mis vellos en pecho riza,

oh tu plata centrada y fina,

como lágrima en cristal de estrella,

tu acento,

la más suave brisa.

regia armonía,

tus labios tumben,

y este viento de sueño fecundes,

y en tiernas flores susurres.

 

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

 

 

Hablo de la ejecución,

satisfactoria, de la quinta magia,

contra el lujo,

de opulentos materiales,

alzo Mirtos y violetas

a cultivar su sendo mar,

otras flores me esparcen

por entre sus cerros y riberas,

de divino laurel cante el pecho,

sol de follaje,

mi techo ancestral no quiebre ventura,

tumulto que poco vive bien,

de colmillos afilados,

lindes de vecinos campos te imploran,

Baco enseña notas a Ninfas atentas,

de la tranquilidad del ánimo,

Odiprofanumvulgus...

Quiere la soga de un azar

que un hombre más que otro tierras cultive,

y compita otro consecutivo,

dan más brillo virtudes nobles,

a necesidad no ve distinciones,

ni a mansevo ni alcurnia noble

a todos pone espalda en frente,

trinos y cantos de pajarillos

ni complejas cítaras igualan,

en habitación solitaria y apartada,

dialogo con la yerta clara,

germinan aquí lágrimas incapaces,

no disimulo mi amor por Musa en la mirada,

cuando lo que brilla es el alma;

cuando lo que vibra es el arma,

cómo temer más a una fantasía

que a la vida, y su urna,

lo que tiembla es el amor,

sinuoso y valedero

el pulcro hastío

que afilo,

por a ella mi doncella adentrarla.

 

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

Tangencial, severo, recto

a este sol ferro fiero

de luna pavorosa descolorida.

Rey astro de cielos huérfanos;

soliviaré su fervor

por albas depuestas,

hijas de rayos derretidos,

un eco del hombre resuene alto

en esta umbría noche

que sangre previa

ya desvaneció.

Campo de raíces en negra visión

y viborillas temblorosas.

Carne y cuerpo de metal

es mi azada mordiendo la tierra.

¿Cuántos ángeles disolvieron el vuelo?

En son de la belleza tornasola

en quietud reverdeciendo

estas selvas de sombra.

La llamada del guerrero.

La llamada de su espada zorro,

a su silbido forjado.

No es lugar plácido tras la vida,

no es esto, es aquello,

a cuántos insultaron los cielos.

A cuántos a su alma sobornaron

llegado el cristal de espejos,

y su laberinto de reflejos.

Soles cromáticos de escalas

intangibles de luz,

y sus rayos acuartelados.

Llévame en tu estela irisada,

yo me mediré con el Rayo de Zeus.

De letal sonrisa azur,

bailaré sorteando su electricidad.

Acostaré, ceñiré sotos

de vientos arrebolados,

en espirales.

Apolo me dará su brazo,

pondré a bailar Valquirias

en la fiesta de los condenados

a siempre vivir.

 

 

El Castellano

MAGNIFICENCIA RECTA:

 

Vista sin tu jardín quema el día,

inciensos incipientes sobre oro en vena

encima las llamas violetas, noche sin luna,

jardín de ocasos sin acierto, era un bosque

dentro del cobre, bañado por ceniza.

Hinojo en surco y laberinto de caléndulas,

jardín mal parido, brotado

sin tu blanco fantasma de luna, no debo avanzar,

Trenzas, que cuelga la noche concisa,

de argenta cantiga, mirar tu viejo salterío,

y el rostro sin vela, sujeto el candelabro,

con blancos misterios y tres naipes helados,

tapia en piedra sembrada, musgo, y voraz hiedra

jardín castellano, dulce, cantor,

sombra de lobo viejo y dulces gayos ya dicen

lo que no te diría yo.

Risa memorable,

exigía un almendro para dar nuevas hojas.

Cuando dormí, soñé sin pulcra ilusión de palpar

era una fontana de mi sangre que fluía dentro

mi interior, rizadas abejas acudían a colmena

tras bañarse en mi solaz fuente, ardiente mi sangre tenía

aquellos visitantes dorados cargados de tu polen astral.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

Lugar  Guadalajara España

A 27 enero 2022

 

Centauro:

 

 

 

 

Dos sonidos mejor, que la sola voz,

que narra empeño dictado,

era tiempo insuficiente,

llegada la hora,

llovía, lentamente llovía,

en terreno mojado desde 

hace ciento veinte minutos,

mi escritorio gemía todo lo necesario,

dierum et santuas,

Gloria al divitia,

una tarde venturosa,

algo antes del día todos

los Santos difuntos,

aquí en mi yerto escritorio,

convencía al Creador

 mi alma en libreta,

que si no me daba magnificencia exacta,

de inspiración correcta le sacaba yo, el alma,

en magna oratoria:

Leannán-Sídhe te reza tu duende principito

abismal,

henchido todo deseo conocido

y sin conocer;

abro mi corazón Señora hada,

estoy creando para ti mi ofrenda,

para que se retire al pairo lo que debe de allá irse.

Sobre tu misterio,

honro y te acicalen tu majestuosidad,

te escribe el Hijo de la Luz,

oh, tormento, pena en rogativa todo mal,

en entidad multitudinaria, 

que en treinta y dos racimos me han tentado,

una mujer de atónita escultura en belleza,

su porte,

vestido azur,

tachonado de estrellas granates,

como guadañas en él bordadas,

sangrantes,

el cielo llevaba en mano izquierda,

envalentonando su corazón,

izquierda corazón,

derecha fuerza,

oh casto Sol fierro,

era la trompeta derribó las murallas de Jericó,

aquella pequeña ángel armada,

tocaba mi hombro,

en su trompeta había un nombre forjado,

esculpido como grabado,

NEC VINCERE TENEBRAS, ET AMAT

Leí su latín

que decía Oscuridad no se vence, se ama,

en la mano derecha aquella custodio,

sostenía un papiro arremolinado,

me comentó mi sentido, traspuesto

a mi segunda oportunidad de servir

a dios sol ferro LVGVS.

Fui nombrado guardián la inspiración,

que debía sembrar o depositar en cada raíz milenaria,

del Paraíso

Parnaso devorado,

Olimpo terrenal,

aquel papiro era mi alma,

o llave novena para poder seguir,

dando al mundo poemas de mis venas.

 

 

 

Förüq Centauro protector

11 diciembre 2021

 

 

 

 

 

ODA A UNA ROSA CORTADA:

 

 Rosa de beldad y pulcritud,

de belleza en pétalo armada,

a ti te hablo, a ti te canto,

tu belleza es alegría del año,

 

Placer, tu piedad que aflora

ser de ti fragancia elegante,

humor de sangre y carmín vivo,

temor de tiempo que pasa y marchita.

 

Traje tu muerte, a resucitar belleza innata,

a crear viveza de otra vida en amor

a partir tu sola muerte,

oh, es eterna tu puridad risueña,

 

como el agua te riega y dio esplendor

te llamo, tú que escuchas y otorgas

a quien te cuidó, mes por mes, flor tras flor,

nunca morirás porque generas gratitud, y auge de sentir pleno.

 

Quise y seré trovador, de tu sonrisa futura y presente,

que jamás bonita, te cante el olvido disuelto,

afilaré para ti mi guiño y beso transparente,

alentándote a que crezcas del corazón nuevamente.

 

Por ti sea ave Fénix la vida, y su amor excelso,

oh flor de belleza,

quién vivir tras tus pétalos pudiera,

como escribir una nana para dormir un sueño despierto.

 

 

FÖRÜQ CASTELLANO MIGUEL ESTEBAN

 

 

PULSO SIMÉTRICO:

Al arrope de tu pecho,

calor en almíbar del deseo,

tempestuoso sentir en fragua,

siendo calor, camino,

oscura beldad, girando

en torno tu vida,

que nada se hace lejano,

un soplido

y nuestro reino de ilusión

alcanzo,

veleta de tres direcciones,

calor, orgullo, deseo,

áurea punción,

de cómo es Arriba es abajo,

y mi ser se distrajo,

un Sol, un aspa, un amor

precioso y brillante.

 

II

Sueño despierto

tu bello rostro,

guiño al solo destino,

trashumante, era que fue

descorchar el latido

en una cepa de vida

quise contar los besos

y tus cristales de pulso

de la inocencia que lloraba

su belleza, tu sonrisa

una aurora

por el palpitar

del sentimiento

que se mece,

para sentir que soy y seré

lo que dicten tus ojos.

 

III

Y yo sólo quiero, lo que quieras

así soñar corresponderte,

vi el amanecer y el atardecer

del bello matiz

soñando el azabache tus ojos

ese por el que llora

toda noche.

Y mi amor viajó del bosque a la montaña,

y la montaña me hizo hombre.

Para poder amarte.

Al voraz destello, resplandor

de auroras en los recovecos

donde se refugian mis ilusiones

en sueños,

eterna batalla a la noche,

cuando noto tu ausencia

y la noche que galopa,

y yo solo

con la palabra sufrida,

de nuestra vida sentida.

 

IV

URDIMBRE ARGENTA:

 

Puedo escribir todos mis pensamientos

y ninguno podrá reflejar mis sentimientos,

el amor no quiere ser pensado,

ni si quiera ser conocido,

sólo sentido.

Yo te sentí amor,

y por querer pensarte

desapareciste entre la tenue luz de luna, que me abrigaba.

Allí la razón apagó los latidos de un corazón.

Como tierra yerma.

Marchitó aquella flor, que un día llamé amor.

Y ninguna pudo ocupar su lugar.

Sólo la hiedra brotó hasta tapar la luz, que me daba calor.

Pero yo te sentí amor.

Y lo vuelvo a hacer.

 

 

Cerré los ojos y allí estabas.

Como si no pudieses salir,

de mi interior.

Como si quisieras besarme

o decirme algo.

Pero tú bella en sueños

no hablas.

En sueños no hablas.

Y nos quedamos mirándonos

a ciegas.

Yo te aviso,que en el bosque

De mi mente, solo hay un camino,

Y es un laberinto.

El final lleva a despertar

y enfrentarse con la realidad.

Pero tú bella en sueños,

No me hablas.

Y yo a primera vista

me enamoré de ti,

Por si algún día acaso

el sueño se cumple,

y ya, de realidad me dices.

Te estaba esperando;

siempre te amé.

 

Logré lo que soñaba,

logré encontrar amor,

conseguí felicidad en el pequeño,

y largo momento.

No entendí de ella sus lágrimas,

o quizás sí.

Si su felicidad fue la mía,

al revés también sería,

al revés también sería.

Y yo la esperaba como

aquel día.

Pero con otra compañía.

No lo elegí, sin saberlo,

ella seguía en mi camino.

La consolé cuando llegó en lágrimas,

no me dijo por qué.

Pero sentía su dolor.

Tenía un presente,

y no soportaba la idea,

de quien por ti sufre,

es quien te quiere.

Y esa noche lo que tenía.

Se esfumó como suspiro,

de oscuridad, del callejón conocido.

Esa noche vinieron los jinetes del tiempo,

me mataron en el sueño.

Pero el sueño lo termino yo,

y mejor esa noche solo me quedo

contigo amor, y mejor,

muero con tu calor,

para terminar en ti, con el color,

de caricias, y besos,

como un romance que no acabó.

 

 

Buscándote en el silencio.

Buscándote debajo de una piedra,

o en el fondo de una cueva.

 

En la flor sin cortar,

o en el fondo del mar.

En la nube o fuera del cielo.

En lo que se ve,

 

y en lo que solo se siente.

En el sueño y en el recuerdo.

En mi felicidad, o en mi tormento.

 

Buscando, te encontré lejos.

Ahora que en letras te tengo;

estás cerca de ser mi vida,

y yo, tu verso.

 

 

Bella, vuelas libre doncella,

sol te toca, acaricia tus efímeras alas,

de mariposa desvelada.

Viento te lleva, allí donde el amor creó,

reflejo de libertad soñada.

Encerrada en tu sangre, de lluvias pasadas,

dejaste atrás nubes de tormentos.

Rozando tu destino me arrastras.

El manto de las hojas te protege,

buscadora de sueños,

de la fronda de mis sentimientos.

Viviendo en la ternura de la dulce mirada,

volando con la fuerza, de la palabra sincera.

Durmiendo hasta que se oculta el alba,

ángeles y dragones, arropo en el corazón.

Para tu despertar, mi luz quisiera llevar,

Para encender tu corazón, el fuego de mis ojos,

cientos de tonterías para tu sonrisa.

Entre las flores de miel y azúcar que forman tu piel,

pintando mi vida.

En la caída color gris,quedó,

color gris quedó.

En la huida el tiempo y la situación,

que cortó un camino, en dos.

Vuela libre, pidiendo ser vista de nuevo.

Su esencia mariposa del amor.

V 

Amada fantasma:

 

Me llama en la noche,

me acaricia su velo,

viene altiva en cada sueño.

Con sus caricias, desvanecerse quiere,

renacer en la oscuridad del ocaso eterno.

Comprendiendo y llevándose mi dolor.

Yo, sin comprender su aparición.

Recreando su alma viajera.

Sueños serán, mas cada día la amo más.

En la belleza de imaginar,

la complazco con la sencilla palabra de amor,

a su alma sin cuerpo.

Queme acompaña desde que sufro

por el querer.

Fantasma o fantasía,

me guarda caricia,

sin saber yo, su razón.

Ella, hasta dudando de su existir,

que yo por amar, la amo.

Más no sé la razón de su compañía,

cuando el reloj marca la una en madrugada.

Más si pudiese saber preferiría no saber,

quién es preso de quién, o si ella, y yo,

Somos presos del querer.

 

 

Te vi detrás de la estrella más brillante

Del azul nocturno eterno.

En el suspiro de amo que corre, y descansa

Entre la inmensidad de un parpadeo.

 

Entre la oscuridad que alcanzó a ver,

la belleza que envuelve tus piernas.

Adentrándome para reposar contigo,

siendo una sombra más,

pero especial para ti.

Te encontré en mi sueño más cálido,

en el cielo encerrado que liberé.

 

En la noche, que la luna baña tu cuerpo,

y en la noche, que mi amor corrió por tus senos.

y te amé, aunque fuese un día en la penumbra,

para así, por fin, no olvidarte nunca.

Es solo la vida en mis ojos donde un día,

se mide, por las veces que te imagino, a mi compañía.

Y una noche, la vida de mi palpitar, sin sueños.

 

No importa que no te tenga,

no importa que no te vea, porque te siento,

y te siento más allá, de donde acaba, el firmamento.

En todo lo bello, en mi nostalgia, y en mi recuerdo.

Donde me di cuenta que,el sentimiento descansa,

no muere como la flor sale en primavera.

No importa, que no te tenga.

 

Porque después del invierno volverás a florecer,

Te amé, y a mi pesar, y a mi conciencia, te liberé,

Pero con el saber que si vuelves será para quedarte.

Porque te amo a pesar de tus humores y tus huidas,

porque a mí no me engañas, yo soy para ti,

y muero si no me cuidas.

Porque te entregué mi palpitar,

por lo que somos

y por lo que seremos, nos queremos.

 

No vivo viendo tierra vivo para sembrar en ella,

y tu amor, prefiero sembrarlo a diario,

la luna de guía, marcando a tu presencia, cada poema, y cada letra.

 

VI 

SED DE REGUERO:

 

Manantial fulgente de inspiración,

es tu mirada tierna sin compasión.

Matices de esmeraldas tu pupila

enfrentada con mi pupila.

 

La golondrinera el aroma,

de tu piel frágil y esquiva,

con sus amapolas amarillas,

el color de tus cabellos.

 

Un piropo, un suspiro,

de mi amor eterno.

Irrefrenable el deseo,

de, entre tus afiladas, y moldeadas piernas.

Que corre, que escapa, y vuelve el cosquilleo.

 

Tu boca junto a mi boca bebiendo

la misma agua, del deseo.

Tu piel, con mi piel avivando,

el fuego del sentimiento.

 

Aunque te marchaste, sin cumplir mis anhelos,

me robaste mi primer beso,

de niño que nunca había sentido el amor.

Me dolió que te marcharas,

A otro país, sin despedida.

No te pude decir que te amaba.

Pero si, regalarte una rosa amarilla.

 

Supuse, que te lo imaginabas.

Desde que tu recuerdo, me acaricia,

siembro en la misma maceta,

al último suspiro de verano,

golondrineras amarillas, y al igual

que espero sus amarillas amapolas,

en primavera.

 

Espero que vuelvas, aunque sea, como mariposa,

o abeja, a mi terraza,

acariciada por los álamos,

y bañada por el monte, de horizonte.

Espero.

 

Vida en gris de la que tú, eres mi luna esperada.

Se cavan surcos de ti, en mi alma soñadora,

por donde fluye el solitario beso;

la tierna caricia anhela ser algo más.

 

Mis ojos quieren atraparte en su firmamento,

mis sentimientos arroparte con fuego.

Pero yo sólo te quiero a ti, mi vida en verso,

mi motivo para ser solo tuyo, para no necesitar nada más.

 

Ser el sueño hecho realidad, la felicidad de dos caminos

que se cruzaron en el destino.

Tiempo para esperar, vida para soñar,

cuando te vi llegar provocaste mi despertar,

y ya no quiero descansar, solo luchar, te quiero amar.

Nos merecemos algo más, en este papel, que jugamos,

saber si nos amamos, si el deseo quiere ser pasajero,

el mío,quiere hacerse eterno, y ser tu sustento.

 

Sólo espera su momento, el sueño para vida plena,

avanza cruza cada noche el cielo azul de matices violetas,

siempre te encuentra, la soledad me abandonó para poder servirte.

Ahora avanza la duda, el temor, si realmente te merezco.

Pero del corazón nace mi valor, lo sincero el dulce te espero,

el te quiero.

El pensamiento que paraliza, cuando te veo, la sensación del amor.

 

Todo lo que me queda por decirte y lo que no te dije,

vida para vivirte.

Avanza, no se separa, no se aleja, te alcanza.

Porque eres lo más hermoso de mi mundo,

camino que surca nuestro antiguo paraíso.

Permanece como el compás de mi pulso,

desde que te conocí supe para lo que viví.

 

Fluye mi vida por tu cauce, el camino de mi amor;

allí donde viven por el querer alegrías.

 

 

Voy allí y te encuentro dormida, al final del bosque,

te encuentro soñando, con otros días de amores, profundos.

Como el azul del cielo que a tu lado te hacía brillar,

mi caricia hace una pequeña sonrisa en tu rostro,

 

mientras acercas tus labios para besar los míos,

y fundimos nuestra vida bajo aquellos árboles.

Vistas de un amor, eterno, que devolvería vida,

para quitar su despertar de melancolía.

 

 

El lobo vigilaba su guarida allí su mano le sacó, para ver el mundo.

No quiso volver a su cobijo, las palabras dulces y tiernas,

guiaban mi alma a viajar, uniendo su ser, volaba hasta regresar.

 

Te necesito más allá, de este sentido, que grita por tenerte.

Te necesito más que el fuego a la madera, gritó mi vida por tenerte,

y a la vez te adoro, en cada golpe de viento, y reflejo.

 

Me encuentras, y tu recuerdo reciente, me besa,

Mientras no puedo evitar recrearme,

en el deseo y corresponderte.

 

Transparente sentimiento, para sentirlo una vez más.

La noche está llamando, moviendo su tranquilo velo,

a flor los recuerdos, que te piensan, una vez y otra.

En la soledad, mis manos quieren sentirte, mis ojos verte,

maldita mi suerte, que dejó que te fueras para soñarte.

Ahora, los minutos me ganan sin ti, no quiero el cielo sin ti.

Como la brisa a la mar, mi alma reclama tu compañía.

Cómo encontrar sentido, en lo vivido, por su final,

si ya no está.

 

 mi noche, y mi día, quiero verte,

una vez más,

Para así no sentirte soledad en la oscuridad,

Tu reflejo llegará, allí donde se encuentre mi felicidad, tú estarás.

Hoy la noche me llama una vez más, para soñar que a mi lado estás.

El tiempo para sentirte, lima mis nervios con solo mi despertar,

y no verte llegar, para no verte llegar.

Amor dónde estás, si te fuiste quién te podrá domar.

 

 

El castellano

VII

Tu voz:

 

Eres fuego en el agua,

eres luz en la noche,

calor en mi alma de hielo,

amor, en mi mundo de ilusiones en viento,

 

Bésame,

al final de este deseo de susurrarte,

acaríciame con tus labios,

el mordisquito en la oreja,

el susurro en el cuello,

 

noche de eco entre imágenes,

pupilas mirando pilares al cielo,

entre verde y violeta, de árboles.

 

Ojos de gato, tu gemido,

tímido y feroz.

Tu voz.

 

Entre fuerza y coraje saca su garra al tiempo,

lo efímero del segundo al pasar del minuto,

la seda del sentimiento, en su carita del beso,

el piropo, y su carmín,

el despertar, de su recuerdo.

 

Acariciando, su pelo,

siendo sus ojos, siendo su boca,

Siento sus nervios, me atrapan,

enredándose contigo,

el momento, que dejó el silencio,

el tímido beso con fuego en el interior, su dulce sabor.

 

Mariposas recorriendo cada paraje de la piel.

 y yo, solos los dos, tiempo de infinito, sensible el instinto,

Se sirve de tu aliento, crea mi armonía,

cada caricia te hace real.

 

Sostén mi placer cada anochecer,

 el tiempo que nunca se fue,

 mi sonrisa y cada imagen que, quiero ver,

detén este instante, para hacerlo real.

 

El sueño hecho realidad, la historia sin final.

Mi eterno amor, sin dudar.

Corazón carmesí, como flor de abril,

navega mi sensación.

 

Es un te amo lo que me encanta escuchar,

los mil, que me quedan por decirte;

los que nunca se irán.

 

 

El castellano.

 

VIII

Latido:

 

Latido constante, clavado en tu mirar,

Caer y despertar en el incesante sueño,

De compañía a tus efímeras y angeladas,

alas de tu eterna alma.

En sinfonía plena con mi sentir,

plausible en verso y gesto

que arde en tu corazón de fuego.

 

Aviva el recuerdo creando presente

de este soñador despierto,

para volver a anhelarte mi amor eterno.

Susurro del viento trayendo tu brisa,

a mi sentido, despierto, cuando te veo.

Latidos al compás de tu sentimiento,

Viendo la vida en colores,

desde que mi pensamiento invades.

 

Y vivo colgado en tu pestañeo,

para ser el poeta de tus ojos,

sencillos y tiernos, vivos y aceitunados,

y corre mi vida por tu cauce.

Donde el río creado,

fueron mis lágrimas de felicidad,

de sentirme amado.

 

El castellano

IX

CRISTAL DE PULSO:

 

Inocencia que se hace belleza,

Sonrisa que ilumina el alba,

con el gorgoje de los pajaritos.

 

Si el amor no fue a buscarte;

 fuiste a encontrarlo.

Y yo sólo quiero, lo que quieras,

y así soñar corresponderte.

 

Vi el amanecer y el anochecer,

del bello matiz en tus ojos,

que suspiraron.

Y mi amor viajó del bosque,

 

a la montaña y la montaña,

me hizo hombre.

Para poder amarte.

 

Hoy te vi ayer me doliste:

 

Te veo y reluzco que te quiero,

que por ti me encuentro,

te miro y mi mundo se vuelve loco,

te deseo y mi sangre arde como fuego

sólo un pensamiento: que yo nací para tus ojos.

No existe reloj ni conteo que detenga este monumento.

Mi vida pasa fugaz como el viento,

pero mi palpitar, sabe, que te seguiré queriendo,

estoy enloqueciendo, te veo en todas partes,

en mi cama, bajo mis sabanas, en mi cuarto,

cuando miro, de noche, las sombras dibujan, tu figura,

el viento, me susurra tu voz,

las flores me recuerdan tus labios,

el agua tus besos, los rayos de sol tus cabellos,

 eres mi doncella yo soy tu bohemio.

Mi alma me dice vive amando, muere luchando.

El coraje de luchar por lo que uno quiere en la vida,

es lo que da respeto.

Pero tú tienes otro dueño de tu corazón,

el desánimo me invade como olas,

golpeando el acantilado, de mis pensamientos,

te llevo dentro, de mi ser,

no sé vivir sin ti, quisiera ser yo el que te abrace,

el que te bese, el que te diga al oído

que solo tú y solo yo, inseparables los dos.

Una historia de realidad, imposible de contar,

Indeleble en mi interior,

Ya no puedo soportar otro día más sin llorar,

 que me sigues queriendo,

Pero ya pasó ahora solo queda el recuerdo,

Como un boceto, que se dibuja, cuando cierro los ojos,

despojos de aquel amor vivido,

como un silbido llamando al olvido.

 

El castellano

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

Panida rosa tu mirada:

 

 

I hoja:

 

Canta mi piedra

por inencontrable esencia,

promesa de luz del sol.

Azar de imposible

fuego fatuo en tejas

que son nubes de altos cielos.

Serenamente místico, me alzo.

Ascua empírea fueres

o carbón del destino atronador.

Mito, constelación:

constante, pura flamígera,

eterna de cimiento terreno

sobrevivirás a lo alto.

Escarnio mis solas sombras.

Promesa de tiniebla,

promesa tibia,

nunca alcanzaré luz tan ardiente.

 

 

II hoja:

 

Perecer a los cielos que yo amé,

te amo en medio de mares,

entre pulcras esferas feroces.

Clamor por férreos bosques,

boscajes de tu sed de miel,

arrebatada tú, de tu albo espíritu,

generosa es la penumbra

eco pálido de azul viejo

virginal fuerza de noche añil.

Presencia misteriosa

en haz, de luna áspera.

Destino opaco, inclinación

por verdades de monte desgarrado.

 

 

III hoja:

 

Tránsito estremecido, el río,

ligero, nitidez de espejos

que dulces presiden

hondas tierras.

Constante agitar de sus fuentes.

Resplandor baten tus argentísimas alas,

palabras entreabiertas

buscando dicha.

Esencia, eclipse de mi sangre.

Sideral cuerpo estrellado.

Sigilo, tus pupilas

con las que a fuerte garra

me amas,

y ardua me miras.

 

IV hoja:

 

Lejos queda el miedo en cestillo,

a ser feliz; si tú escribes.

Por esos juncos que el día

no cierra.

Un remero hábil,

desnuda la noche.

Bogando que su luna sonría.

Oscuridad larga

que nunca secunde.

Desemboca arriba ardiendo,

tu frente rosácea abarca.

Mi armadura, mi espada,  fragor, 

pico torvo,  ojos cerrados.

Penumbra desconsolada

por riveras de mi ciego Arlanza.

 

 

V hoja:

 

Fondo de monte

en el verde mar

de tu boca.

Claros rectos,  únicos, 

confunden,

luz vasta y su sombra

que más ya no languidece.

Viento,  velo,  acallada luna.

Muda escucha

espesos vellos.

Faroles latiendo

corazones en celdas

con llave de tu alma.

Noble secuela

de mi dios Gemineye.

Entre azucenas de la tarde

mi suegra y nuera arde.

Rubricó tu gentileza,  orquestando.

 

 

 

VI hoja:

 

Luminiscentes pólen

en interiores de colmena.

Abro espumas esbeltas.

Desnudeces en carnal tomo

de mi cepa.

Brusco y dormido

en leyenda diferente.

Caí a mi tierra.

Toquémaravilla,  flor de supremacía.

Palpé tu olor fecundo

a esquiva adormidera,

de tu órgano erizado.

Por tus estelas claras

que escriben galaxias

y agujeros de luceros.

 

VII hoja:

 

Viejo pabilo iluminado

humo rojo viose apuesto.

Gallarda tu entraña.

Decreta,  no cese

Mas nunca mi terco aljibe

que te escribe.

Con ojos rendidos,

ojos cada vez más humanos.

Pureza,  tu plata.

Amortecida ahuyenta la negra Parca.

Piadosa suerte

en sombra densa montada.

Eco amplio,

ley presunta de todo linde quieto.

 

VIII hoja:

 

Difieren ligeros,  tus sortilegios,

de verbos que nacen.

Ya nacidos estudio.

Ellos que escalan mis ojos.

Opulentos pinos reposan

su verde nupcial.

Ato presunto borde,

llego a tu almena

donde vive tu alma serena.

 

 

 

El Castellano

 

CATEDRAL DEL LABERINTO ESMERALDA:

 

Era una mansión abisal,
de tres gárgolas vigías
custodiando un laberinto inextricable
de la orden el fuego su espejo;
guarida y morada de corceles centauros,
la flor de Hércules crecía de una luz
lejana, sigilosa y eterna,
crecía de aquel inframundo
un olmo eterno guardián,
todo hojas en ojos en llamas,
viborillas por ramas.
Hidras y Esfinges, como Medusas
avisaban con su acecho yerto
del peligro, refugiaba,
aquella guarida maldita
que hasta dioses temían surcar.
Aquel bosque umbrío de laberinto,
era de aguas azabache y brea encendida.
Poso de almas errantes y jinetes difuntos,
todo servía a la sed de sangre,
en esta fortaleza se custodiaba
la llave de la virtud jamás enseñada

mas había...

FÖRÜQ Miguel Esteban


 II

 

 

 

Más había un cerro

las almas condenadas,

en su cima era de nieve roja, sangre congelada

allá germinaban las semillas del mal

y odio resplandeciente, su deshielo

alimentaba el río la Estrida tiniebla.

Toda bestia aguardaba el regreso de Perséfone,

mujer de Ares, Rey de aquel inframundo.

Así con ella, recibir órdenes a cumplimentar

sobre la tierra Numinosa, del humano ser.

La virtud jamás enseñada, custodiada,

era tan ambicionada por los héroes del mundo fértil

cual néctar y ambrosía, los castos dioses.

Requería aquel cerrojo del portón, de tres llaves,

sólo conocidas por Perseo, un semi-dios,

había que cercenar tres ramas de tres espinos

que allí sangraban, áureos de plata, bronce,

y titanio, si destino dictó y era semejante...

 

III

 

Semejante empeño cuando se llega

a las fauces del Averno,

este árbol triple en espinas dorado

se esconde del ímpetu errado

sólo el nacido de la sangre de los dioses

es merecido a ser guiado por el negro cisne

fácil es bajar al Averno, ardua tarea

regresar y escapar a las auras del cielo

las aguas de los lagos estigios

y su río la Estrida brotaban de esta guarida

que misterios todos, acoge,

junto con toda el agua abismal

nutre cada pozo, también había una encina

turquesa, donde se podía escuchar

los fúnebres gritos de un cuervo blanco,

era morada de almas errantes y espíritus

que sólo su oscuridad abrigaba.

Quien escribe ofrenda al sacrificio

la mitad de su locura, extensa, habitada.

 

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

IV

 

 

Arribo a ofrendar mi designio

en cuña demencial, su mayúscula mitad

a la tierra Madre Tiniebla,

tierra almas inconscientes, velan las muertes.

Allá en venas de pedernal florido,

fondo de idea mística, por anchas fauces

de siglos dormidos, adentro al reino las Sombras

surco su corriente de aguas vivas.

Se descubre áureo templo, llama oculta,

la virtud eternal, jamás enseñada;

cumbre de lágrimas, y flora suelta,

de bellísima cima y ribera

después de la vida, y aquel Quimérico viaje;

después de la travesía sendos castigos

florecía la luz sigilosa como atónita

una purificación otorgaba una sed de justicia

universal, nunca llamada, sólo aparecida.

Poderoso pensamiento en rayo de dioses, diosas.

Era esa virtud cual misma puerta todo asigna.

Aquel mi destino me asignaron mis hados

quedó ampliamente saciado y cumplimentado.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

V

Era difícil, intrincado, liado, enmarañado,

inextricable, el cerrojillo de Perséfone

con el que sellaba el Averno, y su laberinto

en espejos de fuego terso y alarido vaporoso

todas razones rebosaban aquel lugar;

su llenez bastaba para anular a todas.

Incomprensible giraba la virtud custodiada

como una esmeralda araña tejiendo su tela

quedando como sangre de sabiduría coagulada.

Un coro de grillos aturdían a las Puertas

el eral donde yacía aquella sabiduría

jamás enseñada, sólo aguardada era,

por designio los castos dioses.

Tarea inmensa, en dificultad guiada,

TAREA MILENARIA

Como adentrar los hoyos del Sol 

en busca lo que nadie vio jamás,

aquella áurea, sangre de estrella lejana

y cercana. 

 

 

Förüq Esteban er-lobo bohemio

VI

Llegó un día olvidado, a aquella guarida

intransitable, un vigía Centauro

llamado Förüq, sediento, atravesó

el bosque umbrío hasta el lago sangre

formaba el pozo de AIRÓN, al beber,

se le acercó una cierva blanca,

le dijo que ella era la dama del río Sangre

y que su intención era compartir

el secreto de la virtud custodiada;

y así volver a ser el Hada Señora,

Leannán-Sídhe, dueña de todas Profundidades

le reveló a aquel centauro Guardián

que el cerrojillo aquella morada

sólo tenia una llave que la formaban tres

y era el amor más puro, y primigenio nacido

que era como una llama líquida de esmeralda

y la poseía la araña turquesa, en su

portón de Tierra,

el centauro, ayudó a la cierva Hada

y se aliaron, para poseer aquella virtud

jamás escrita hija de las tres potencias,

 

Förüq

 

VII

 

A través de las oscuras llamas

del inframundo terreno, guarida abisal;

como Centauro, arrastro infortunios,

así como sucesos caducos, desper en

aquella alianza con la cierva hada,

el poder obtener todo lo que el Cosmos

me negó, acordé compartir aquella virtud

y llave purísima, eternal, con ella,

mi pinche compañera Leana.

Voy rumbo a abrir el portón de Tierra;

aquella araña vigía turquesa,

era hija del Soberano Júpiter,

planeé finalmente sobornar con amor

mi propuesta al llegar a ese abismo de Plutón

fue brindarle nueva fortaleza, morada

el el castillo umbrío y olvidado de Hipsípila

con sustento absoluto diamante y felicidad.

No se negó y solo pid un acertijo:

-Sólo una palabra otorga respuesta a mi pregunta.

¿Cúal es el nombre...

 

 

Castellano Mercurio

 

VIII

 

¿Cuál es el nombre nuestros ancestros pusieron

en el idioma más antiguo, al pájaro misterioso

azabache mora las ramas de nuestro tejo

milenario maldito?

El Centauro recordó que su nombre referenciaba

El color aquel pájaro y el signo su luna

-Arriesgándose, -Förüq, respondió

a la araña turquesa con acierto.

Entonces le otorgó localización

de las tres ramas abrían aquel cerrojillo

de lo que custodiaba, rama de cobre,

rama de plata, y rama de titanio.

Al obtener y desnudar aquella virtud,

se desveló que era la belleza,

madre de las hadas, y padre del arte,

reflejo e impresión en poesía,

aquella virtud nunca enseñada,

sólo hablaba como demonio antiguo

cantando en forma de Fénix

decidieron el centauro y la Señora Hada

difundir aquella virtud de belleza y poesía

por todo mundo conocido, en pacto de tinta

y sangre.

 

 

 

 

IX

 

Dos sonidos mejor, que la sola voz,

que narra empeño dictado,

era tiempo insuficiente,

llegada la hora,

llovía, lentamente llovía,

en terreno mojado desde 

hace ciento veinte minutos,

mi escritorio gemía todo lo necesario,

dierum et santuas,

Gloria al divitia,

una tarde venturosa,

algo antes del día todos

los Santos difuntos,

aquí en mi yerto escritorio,

convencía al Creador

 mi alma en libreta,

que si no me daba magnificencia exacta,

de inspiración correcta le sacaba yo, el alma,

en magna oratoria:

Leannán-Sídhe te reza tu duende principito

abismal,

henchido todo deseo conocido

y sin conocer;

abro mi corazón Señora hada,

estoy creando para ti mi ofrenda,

para que se retire al pairo lo que debe de allá irse.

Sobre tu misterio,

honro y te acicalen tu majestuosidad,

te escribe el Hijo de la Luz,

oh, tormento, pena en rogativa todo mal,

en entidad multitudinaria, 

que en treinta y dos racimos me han tentado,

una mujer de atónita escultura en belleza,

su porte,

vestido azur,

tachonado de estrellas granates,

como guadañas en él bordadas,

sangrantes,

el cielo llevaba en mano izquierda,

envalentonando su corazón,

izquierda corazón,

derecha fuerza,

oh casto Sol fierro,

era la trompeta derribó las murallas de Jericó,

aquella pequeña ángel armada,

tocaba mi hombro,

en su trompeta había un nombre forjado,

esculpido como grabado,

NEC VINCERE TENEBRAS, ET AMAT

Leí su latín

que decía Oscuridad no se vence, se ama,

en la mano derecha aquella custodio,

sostenía un papiro arremolinado,

me comentó mi sentido, traspuesto

a mi segunda oportunidad de servir

a dios sol ferro LVGVS.

Fui nombrado guardián la inspiración,

que debía sembrar o depositar en cada raíz milenaria,

del Paraíso

Parnaso devorado,

Olimpo terrenal,

aquel papiro era mi alma,

o llave novena para poder seguir,

dando al mundo poemas de mis venas.

 

 

Conjuro de nieve roja:

Has llegado al infierno,

y cima encumbrada.

Toda montaña, que viendo, no responde.

Avanza el transverso los sueños,

aquí que el cielo toca su humor;

sediento.

Llevo tierra y simiente de estrellas,

en zurrón pastoril;

donde guardo también lágrimas celestes.

Tierra nieve, encendida.

He lanzado mis polvos de hoguera

sobre un destino como laberinto.

Sobre los ciegos pasos de Ícaro.

Guiado por hilo,

secando luces que ata la vida esclava,

avanzo ya por tu húmedo bosque.

Umbroso, despertando imágenes

en candelabro.

Bosque de labios tuyos

atisbados como flor perenne.

Lograse el ciruelo dorado.

Liberando fieras como luces breves.

Sus salamandras de fuego

y luciérnagas por cantiles,

miles.

Mañana me llevarás a liberar tus peces de cristal,

corazones en óxido de Sol Ferro Padre.

Allá donde duermen semáforos

y todas las calles me llevan a encontrarte.

Realizando mi conjuro en Bitácora.

Te invoco Leannán-Sídhe,

siembro mi pena y mi cordura,

como una melodía jamás entonada.

Mi reconstrucción

desde el Nitrato de Chile,

con mi pensamiento a solas,

como se alza una divina parra.

De nieve-agua roja, de estrella tu mirada

que tintinea y baila ocasos.

En estrella tu mirada

como vaho refulgentemente

bello, y conectado con mi interior,

oh, barro de luz,

reflejo duradero un placer

como alfabeto toda rivera,

la Estrida tiniebla,

y su alma blanca, oceánida.

Todas las flores desangradas.

Vengo a deshojar mi sangre

y abrir estas puertas

a una primavera sanguinosa

flagrante, y hacer vibrar

lo indecible, he venido a beber de tu sangre

tu placer, en osadía interminable,

somos hijos de la sombra,

noche corre una vez por siempre,

su sendero inabarcable.

Fresca y galante,

de  silencio ajada,

suave como nieve de montaña,

y viento de luna

que se extiende como joven grama.

Hojas breves como su sed,.

Era una armonía vestida granate.

Como denso humor insobornable.

Suspirando su camino afable,

somos hijos de la oscura rienda,

encargados de servir estrellas,

en vena y colmillo,

su blanco filo,

otorgados del poder nocturnal,

y su concavidad presa

a su clara floresta de la noche,

en flores violetas de lava,

la herida, resurgiendo atónita,

una yaga de una malva.

Soterré mi desquicia,

en campo abierto,

rizaba mi pena, un nunca más

y el cuervo en mi hombro

crascitaba noche siempre.

Me habló Perséfone,

de su premisa,

y de  su juramento,

de su verso sinfónico,

con arpa abismal,

trofeo en rueda de azabache,

su cabello era sangre,,

como sus lágrimas.

Divino rito se extendía,

por sus labios ardientes,

euforia en raíz y padre tallo,

en gloria al poseer ya,

una higuera del demonio,

Rosa Azur, caléndula roja.

Enigma su velo retirado.

Por yo pobre diablo,

aceptar siempre una hija del Averno.

 

Förüqer-lobo bohemio

 

 

Förüq Centauro protector

Förüq y Leannán-Sídhe

SOL RENACIDO:

 

 

Vengo sin palabras,
de una lumbre celeste,
como fuego quemando hasta la verde hoja,

cómo soñar, y pintarte sin arma, sin lenguaje,

cómo hacer notar sin quemarme del vulgo,

 

ser aire en alegría encendido,

tierra de forrajes extensos,

camino sin mar, y sin roca de mundo cierto,

hacer sentirte, sintiéndome,

 

sin las dulces cualidades que hiere y expone

cada primavera, preludio de tu posesión certera,

rosa azul que vibra, en su claro oscuro matinal.

 

Pintarte lo hondo, sin tristeza, sin trabajo,

sin palabras,

profunda noche sin luna, sin el criqueo

los grillos, que arropan los oídos insomnes,

correr hacia la madriguera, con todos campos en flores,

que en júbilo puedas llamarme

criatura hermana,

raíz de silencio salvaje.

 

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

 

 

ÁNGEL OXIDADO BAJO SORTILEGIO CLARO DE PROFECÍA TURQUESA:



I

¿Qué esperas, en el concilio de los caídos?

¿Esperanza de redención?

Se derriten las paredes

del sótano de luz.

Su habitación que esperan las almas

del placer.

Todo cuenta y danza dantesco

el sortilegio

de luna soslayado.

Crepita el devenir

deshojado,

su verdad todo envuelve destellante

y brilladora.

 

 

II

¿Qué esperas lavar en esas habitaciones?

Puede, tus fúlgidas respuestas.

Una salida al sendero

inextricable;

todo lleva, y nada de vuelta.

Volvemos a comenzar.

Estruendoso litigio

de lo que la espera

indujo a permanencia

en libro perdido,

mi decencia ahogada.

Escudos de salvación

al amor perpetuo.

 

III

Sin solución avanzo,

Ventanas como miradores

a un final sin comienzo.

Final, sólo de sembrar

simientes en el corazón del sueño,

jamás abierto

tu Sol negreaba

como ascua perenne.

Un millar de leyendas 

trashumantes,

me abarcan, no canto canciones,

ni poemas.

 

IV

A una fallecida,

la vida sólo canta

y danza, a la vida.

La muerte sólo dicta 

y mantiene lo que es de ella.

Vida para el vivo

muerte para el muerto.

Por lo que proclamo

cese y automático

blandir de mi viento solar

y semilla ancestral.

No hay alma,

no hay alma aquí,

la mía tiene el valor

de brindar tu cara

a mi rostro,

porque no hay certeza,

para mí, existas sin quererme.

 

V


Escalo tus venas,

entre un horizonte

de razones heridoras

y lúgubres, parcos, silencios sonoros

en el callejón de mi mente sigue habiendo

un paraíso sedoso,

todo hecho de rocíos entre flores,

puedes oírlo,

pregunto,

siendo destino,

y barco dirigido,

a donde coronan cumbres

y sus vastas nieves,

mi ánimo que desplaza cerros,

y sus frondas suaves,

no vine a deshojar tu cielo,

sólo a contemplar

que era hoja mecida al aire,

colgada de una tela de araña,

bajo la mesa mi jardín que tantas de mis letras

colgó en hojas...

Sangre de estrella,

oh, nácar flamígero,

fuiste más allá del suplicio dormido,

roca del destino,

y puridad de roce,

no te bastaba incendiarme

de la esencia más húmeda,

llegaste amilanarme de carne a hueso,

y hoy lo siento no me quedan penas,

 quizá,

besos huidizos y fulgentes,

doquieres de barro y simiente,

a la sola carne tu reflejo hoy canto,

beso de trigo, y esparto,

en hoja de celindo y madroño,

vine por tu hinojo de abajo,

a precipitarme exhausto.

Como precipitación del ojo de tierra,

era mi canto

como un dulce abrojo,

y filoso como la espina un majuelo,

almendra rápida era este enjuto silencio,

vestido de las rosas perras del escaramujo,

eres real, plañe toda sinestesia,

me voy retirando,

lamiéndote como un paloduz,

sopesando tu crin y brebaje,

no vine ayer

si asegurara

llegaré,

al saber que te conoce.

 

 

 

Förüqer-lobo bohemio

 

 

 

 

 

 

 

 

VI

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



Te busqué
 detrás de la estrella
más brillante del azul eterno.

En el suspiro de amor que

corre y descansa entre la

inmensidad de un parpadeo.

Entre la oscuridad que alcanzó

a ver la belleza que envuelve

tus piernas, adentrándome para

reposar siendo una sombra más,

y te encontré en mi sueño más

cálido, en el cielo encerrado

que liberé. En la noche que la

luna baña tu cuerpo, y en la

noche que mi amor corrió por

tus pechos.

Y te amé aunque fuese un día

en la penumbra.

Para así no olvidarte nunca.

 

 

 

VII

Profecía de una noche

que diluía entre tu cabello,

siendo fuerte como luna

semper, y ángel dorado de espera,

hemos venido del plateado halo,

disparando alto,

hijos de luna y signo azabache,

oh, símbolo claro de visión, y vida,

lozanía, que tengo tu carne,

y en alma sembrado el otoño,

y la caída de tus muslos,

entre mis muslos,

de espadas,

y jornadas como vetusta armonía,

cuenta el divino laurel,

su soledad última

de naipe y candelabro,

sentado en la tarde amedrentando espumas,

este sol que ya cae,

oh, flor de gozo, desprendida,

lampos de mi acero,

vieran mi yunque y forja sembrada,

esta sábana que nuestra,

no me acaba,

me iré sí, sin pausa;

por muerte sola,

sin casa, sin cuerpo,

sol amarillo, de otoñada bruma nocturna,

ala vieja asidua, perenne,

nacer de otoño erige y dice:

-Te quiero, como ruego,

y voz de vuelo herrador, y errante,

una luz envuelve sempiterna, un septiembre,

donde la lluvia eres tú.

 

VIII

 

Estallase toda gloria
en aire algún sortilegio claro,
danzando mis apuntes

en torno un fondo fantasmagórico,

reluciendo nota sobre un cable puntiagudo,

la profecía de cientos, miles,

constante, de ágil hocico de riera,

hombre desnudo y un sólo anhelo

como cristal partido,

sonidos de vida en campo perdido.

Flor de barro haciendo reflejo,

destellos en horizonte hacia

las nueve puertas del Averno,

muchas fuerzas sondeando,

corte sobre una pala,

oh pies de barro sobre la paja,

agrupando oídos en bucles,

tumbando retinas,

en el vado, del mundo hecho,

músicas en copas de hadas verdes,

voces de muertos hendían,

surco y sangre adormecida

oh local de la armonía,

susurraba yo a su orilla,

su historia

como río crecido,

cocería cintura,

entre juncias y caléndulas,

reposar segura violeta sombra de noche,

que traes invicta, sonriente,

temblar, donde yace y se inclina

el barbecho dorado,

alzaba acre de bien semilla

confesa, prometida,

la victoria de la luz se erigía flaca,

bancales atrás,

la dificultad no me arredra,

oscuro patio, de ti bañado,

cuál precio he de poner,

a sus semillas.

 

IX

 

Danzaba mi vida frívola, en medio de un otoño castellano, era yo, como un pertinaz observador, las glorias y misterios entablaba aquella tierra mesetaria, observaba lustres y brillos de alegrías secuaces, también quien no me conocía, opinaba que capaz era de arrebatar con sola mirada, destello fugaz de risa desapagada, y llenar de pavor solos corazones imbuidos.

No podrían sin conocer dar significante a esa oscura sensación tersaban mis ojos verde azules cual turquesa onírica, capaces de encender en curiosidad anhelante, o rasgar hasta el palpitar más ávido, un temor, inextricable podían hendir, en el borde blandía un gris cual escarcha su iris, no sabían ellos que no solo podían perpetrar sus rostros, si no también descifrar los más escondidos recovecos del alma y sus huestes vidas;

resbalaban por sus caras como rayos mercuriales, y el plomo más pesado y denso, se fabulaba de donde provenían, con su brillo ígneo, cual vidrio líquido, el más vivo, cual gruta y fondo, del manantial más encendido en esmeraldas. 

De facciones curtidas y temblorosas su facha era, a pesar de una casi mortal palidez expresaba su nieve de piel, ni el rubor intenso ni el combativo esfuerzo, tornar otro color su piel podía, y en lo expuesto pocos sabían, que no se cultivó más la imaginación, que mi juicio y semblante sempiterno.

 

Förüq

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

 

Förüq Miguel Esteban

 

AVANZAR TU ABISMO:

 

Soliloquio confinado,

remontar nueve años atrás
pautado, sin directriz, ni engaste,
ni voces parásitas yertas,
oh canto, como lo gente no canta,
todo olvido desempolvado,
en ocasos un alba sin fuente,
ni pozos, aljibes almibarados,
todos los amigos,
todas las bellezas perdidas,
como se engasta uno de baratijas y falsos testimonios
de testimonios muertos,
como sucesiones de difuntos,
movidas por engranajes,
oh toda la vida,
sin esa adolescencia robada
por señor medicamento,
toda mi vida te he soñado,
toda mi vida te he aguardado,
como anhelo y resguardo de tu pura voz,
imaginarte no, lo siguiente a eso,
embeberte en noches de humo,
y miles cigarrillos,
del probe diablo que yo soy,
cayendo en nubes
que negrean mis sentidos cromados,
orando por mí
 mismo,
todo he soñado
sin letal lecho de olvido,
abrir tus cerrojillos de resistencia,
volver afable un destino
de nueve llaves,
vestirte de Ninfa, quimera,
reina no quiero ya,
ser realista sin sembrar lo surreal me es imposible
enloquezco si ves capricho,
mi designio de alabarte de construirte a besos,
de desdoblarme en dos dimensiones
para poseerte entera desde alma, tu raíz,
no necesito,
no deseo ayuda,
ya se dictó
 mi perdición,
que su inversa es mi salvación,
como ying y yang,
bien y mal acrisolados,
si te respiro no preguntes,
si te veo no te gires,
por haber prestado tu celada de Atenea,
porque rebrillaré
 más que el fuego terso,
elemento hermético
seré
 de un disparo invencible,
y haberse saldado todas mis deudas carnales,
sólo entonces seré
 energía sin nombre
indestructible,
ni temple ni pureza en calumnia,
osarán comparación,
por la blancura mi Musa Oscuridad,
por la rectitud mi Sol fierro,
por la pureza de madre Luna,
por mis padres, mi hermana y mi gato
inmortales,
no moriré
 en vida feliz,
si no consigo destruir tus murallas,
ni abatir padre espejismo,
necesito sin engaño sangre,
para sentir que yo poseo algo de ella,
fuera de la línea sedienta
no hay nada,
como buscarte tras la estrella más lejana
encontrada, cercana o lejana, según seas mirada,
al eco sordo una voz noctámbula,
y su resplandor en caverna,
apóstatas, no juréis por este yerto,
que cruzó
 el lago las almas desangradas,
obtuve allí
 respuesta,
y no voy a revelar aquel arcano ni solución,
a toda incógnita camine, vuele, se arrastre,
o sea inerte, tengo clave.

Förüq

 

TIBIEZA:

 

I

Brindaremos en copa de sangre,

en alas algún destino sordo,

rememorando la resurrección

de la plenitud del amor.

Llama de viejo encanto,

emergiendo una tarde de tinieblas.

Donde nadie creyó a la ilusión,

recuerdo afligido,

de toda búsqueda un placer

ciego y soslayado.

Apareciste ahí, sí, liviana,

y emergente,

como escama de rubí indolente.

Ya no creí mi corazón por piedra.

 

 

II

Ni a este, morada de salitre,

mi pequeña,

ligera raíz granate.

Humo tus bellos labios,

que duerme.

Mi palabra de árbol jovial,

hereda mi negra sangre,

espuma de otras cavernas.

Mirarte como azul, dulce,

de crepúsculo eterno, 

resonante en murciélagos,

y mariposas nocturnas,

de ideas.

 

 

III

Mi desnudez imprevista,

ya no rueda.

Sobre tu estandarte tierno.

Mi dura frente sabe,

del furor inusitado

en brillo de ojos,

temiendo perderte.

Verdad posible,

en ardor, ferviente, y alerta,

sin eje oculto ni engaño,

de que necesidad, nunca hubo,

sí, frío y ausencia

de terso cariño,

ante, el ser diferente.

 

 

IV

Agonía de ave alta,

con soledad que gemía.

Al frente recto,

del destino hiriente;

oscuros días, parecían

vistas a un futuro mejor.

Claridad matinal,

de nueva brea,

en nuevo día de tabaco fugaz.

Día generoso,

sin zozobras

tenía el ayer.

Pliegue real,

duro, y vivo sin miedo.

 

Förüq castellano Miguel Esteban

DESVELO DULCE:


 

 

 

 

 

 

 

Sembrar simientes estelares,

en arrojo de albas fugaces, y fuentes,

tan nítidas como  destino resplandeciente,

 

efímero como perpetua muerte,

entre agujeros celestes de luz férrea, sigilosa

y caminillos guarderías de estrellas y resquicios oníricos

 

donde contigo refugiarme,

destello flagrante mi sola dicha eternal,

que avanza despierta, semilla y condena

, 

al despertar y verte lejos,

sin ataduras, sin suplicio no sea adorarte,

ascuas deseo pertinaz y hojas de vida llora mi beso,

 

castillos en aire mis ganas que no se vencen,

de apretarte, de sonrojarse, y vil arder;

cumplir tus anhelos en sangre estridente

 

que porto y me lleva sin posesión mas que sangre,

por tenacidades de un amor cantado de valle, metal, y anhelarte

hoguera del sentido despierto, cuando quise y ahora  te amo,

 

que es segura suerte y comienzo anunciado,

junto a ti, blandir mi sendero, suerte y camino de ocasos,

especial y brilladora, armónico

 

y disonante, en sol mayor

de segmentos cálidos de hielo,

tus caricias,  donde el sol te deja ser

 

oh, ternura sin igual ni semejante,

cuál ternura única,

adoración me cursa, y suscita,

 

como besarte y seguir besándose

no cerrar mis ojos

porque quiero seguir viéndote,

 

hasta mi descorchar áureo de Simiente,

hasta dejar huella por conocerte

en alma, anhelo, y perenne latido feraz.

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

A 11/03/2022 reedición 15-10-2022

 

 

NOCHE DEL ALMA OSCURA:

 

 

Apoteosis, en crisálida

plañía la vida yerta del alma,

destellaba como saetas flamígeras,

atravesando vacíos perplejos,

donde la materia;

era la Naturaleza de la no-vida,

danzaban herrumbres de antaño,

sobre ascuas,

dode bebían jinetes difuntos,

era un espacio que se expandía

su material se creaba para acabar desintegrándose

así mismo y generarse de nuevo avanzando,

la ecatombe de almas errantes nunca llegaba;

estas sólo avanzaban,

aquella noche era festín de luciérnagas,

y semillas estelares,

el amor rejuvenecía

por espirales ardientes,

y Musa otorgaba su ababol de fuego

como sangre de la tierra nueva, naciente,

toda sangre tornaba granates profusos

que caía como lluvia sus hermanas esmeraldas.

Era tiempo suficiente para olvidarse de señas

y anzuelos,

todo si quiere el destino, vendría

otorgado,

como se nace y como se muere.

Sin fin de cuestiones quedaban resueltas,

las semillas germinaban solas,

la energía oscura era más fuerte

que la certeza que todo movía y unía los seres.

Fuego azul, diestro que avanzaba segun el sentido,

fuera mirado,

un infinito abierto

que era un uno,

y un uno que formaba un ocho abierto, sumando ambos

un nueve,

nueve vidas d' este gato de arena.

 

 

 

Förüq

 

 

CRESCENDO:

 

Trama mercurial de augural dicha

danza mi sombra densa en cumbre de hoguera

cumbre de Mercurio de áurico semblante

sudor en seno, corre mi lágrima de ánima

como destello furtivo, vengo a beberte

del brillo alzado avanzo con estelar rienda;

electrificas mis ojos, y amor de alto cielo,

que purificas mi vida insurgente.

Conocerte a mitad un fuego magno

su verbo dorado, acaricio desvaneciéndome

como sierpe de luna azabache

de rayo argénteo tus quimeras entablo.

Fiel, me protege mi admiración en afecto

recuerdo un siempre a tu  lado, validado,

en esquema de capataz, vine a besarte,

sidérea lumbre que destellea, sola,

sola, como se multiplica la flor en primavera

ni osado, puedo negar que subas

a mi caballo solar, agitas mi denso, oscuro,

placer flamígero, querría yo, regar

tus colores hasta tornar ilusiones,

flores en corazones.

¿Por qué me despertaste Musa?

 

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban 

 

 

II

Palabra fuiste, de día, luz en labio,

calor de raza fuente,

mañana vernal, lluvia extremada.

eternidad sin calzas, toda aojo

verbo de raíz, amor en cúmulo,

feraz sien acuartelada, túmulo de belleza.

Asegurases mi tierra de azur suspiro

oh tu fuego, el ser volviera a nacer,

inocencia que naces belleza,

rubor de Luz purpúrea al tacto,

tu sola idea, de aire asido,

en tierra de este humano invicto.

Surco esta noche de luna creciente;

De luces breves, en faroles como Ilamas.

Mar de asfalto y brea, ¿Quién dijo?

Luna es semper diosa, corazón en muerte,

que siempre late.

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

 

ÁNIMA SOLA:


Estirpe como astro frío,
colgada ala, o de armonía extasiada;
alto y liso como corazón exprimido,
de fe empírea melodiosa,
sin cargo contagioso,
oh nada, estrepitosa en cuerpo pletórico,
la luz resoplaba en pecho ardiente,
claro como oscuro de mundo su soslayo,
medalla en beso de lágrima sanguinosa;
sangre mineral de bajío corazón pétreo,
quise decir lo sentido,
acabé
 más simbólico que eterno,
sangre, quizás, era sombra de ocaso malva
y su purpúrea ilusión,
me quería embeber su doncella escarlata,
socavé
 flores de amarillas coronas,
todas hicieron de tres musas una sola,
por las que perder todo,
menos un gato negro que no es mío,
oh, rayo trueno de soledad que repicas mi espaldar,
pico de labio, o crascitar fúnebre de espectro vivo,
río mi sangre,
oh, carmín de pozo del deseo,
vida, vida
que yo te sentí,
oh transcurrir un funesto abril,
que besé
 tu amapola de fuego y mor su suelo,
mand
rágora en vapores de esencia,
humo rojo en tinta algún caballito del diablo escrito,
sangre, sangre,
éter carmín,
vine por tu voz hundida en brea,
de mar y su luna transitoria sujeta,
ahondé
 profundidades
y silos mercuriales,
quise de Musa triple, lo indecible,
tuve claridad en escala,
beso de trigal y vid,
oh nitrato primigenio,
vine a romperme el tormento,
dulce que condena
do, bailaba cual trompo solo,
suspenso que ahí
 bailaba mi pena,
que no era ligera,
lleg
 por riveras su fuego terso,
abajo que su
bía
en su noche de nadie,
muda y sola ni de ella misma,
oh crisol de espíritus y valles,
afrente la sola concordia,
le devolverá
 su espada,
clava, que clava
 verso en su arteria angelical,
su cuello bel
lísimo,
oh de vena y acequia,
oh de trino,
y bello espasmo,
rebelde como vampiri
un día soleado,
a la mudez
 última me alzo,
alzo mi silencio anisado,
notas solas,
dios del diablo,
no hay dios,
el diablo eres tú,
ánima sola,
sola
 ánima,
ven te haré
 valedera,
de Sol, de espuma,
de nieve, de agua,
su fierro metal aferrado,
hierro luce mi espada,
esta calma ot
oñada,
me poseen sinos
y trinos como años me cayeron escritos,
por mis dientes y filos de manos,
todo fue más que llorar un verbo de todos.

 

 

Förüq Esteban

 

TEMBLOR REBRILLANTE:

 



Y escribo cinco parpadeos, y genuino,
remito al primero vio tus ojos,
a Rocío Nanci Lunamar Solano,
irradias, que sobrepones,
en ojos patria al Averno, tierra al Cielo,
mirada tersa cual embrujo, te llenó
en torpeza algún dibujo.
Lustrosa brea en azabache tu cabello de realeza,
Oh ingeniosa pagana,
como senda lleva estela
de rauda estrella.
Gimes culto al amor
mis sentidos infrahumanos,
de pureza devota, de brillo, de filo,
de furor jovial,
remito nervioso a tu acento,
mar de mi contento,
oh mis suspiros de luna,
rompe ya cristal amante fortuna,
franco yo de carácter somero y doble,
lenguas de distancia lloran en rocíos mis flores,
que sólo imaginadas,
porque ser, eres, vives y en mí
 resides,
consuelo,
a
 es,  la única que en tumba mía agarrarás flores.




 

Förüq Esteban

 

Reedición:

Primera obra pública revista instituto Complutense de educación secundaria

Año 2006-2007

 

Noche lúgubre y umbría

20 septiembre 2011 blog Facta non verba

 

A ti noche oscura te escribo, oh gema azabache tu solo pálpito.

¿Por qué no me das el sueño que tanto ansío, como flor y rocío en flor de mayo?

Paso noches enteras de insomnio escribiendo poemas, deslices y tormentos dulces encadenados, hasta

enloquecer si solo loco he de quedar tres veces más solo y loco he de hallar, llevo ya cinco días sin dormir, no veo ya luciérnagas ni ocasos de luna, y veo que se van

mermando mis facultades mentales en carrusel de norias y sogas rectas, y escribo frases sin testigo cuerdo, sin sentido flamígero,

garabatos en hojas de papel...

Me asomo a la ventana mi cuarto parece yerto, y contemplo las sombras de la noche como fantasmas,

deambulando sin rumbo, no veo mi dama graja, sólo una sombra densa cuelga y flota del techo.

Mientras, apuro la botella de hinojo solar, esperando matar esos fantasmas de

mi cabeza, que suenan como crepitares con sus voces.

Me estoy volviendo loco acaso Musa duda.

Sólo veo sombras y figuras, como sábanas, que se dibujan en tu oscuridad como

demonios, solos halos en escarcha fría, reflejos violetas ausentes.

Sólo los gatos y lechuzas salen a cazar como los murciélagos.

A ti noche lúgubre y oscura te escribo, que bajo tu protección de tu oscuridad mil cabales difuminan,

ven salir los ladrones y asesinos a hacer sus acometidos

de muerte y delito de acero y sangre.

A ti noche lúgubre y oscura te escribo.

 que no entiendes de alaridos ni ángeles, ni de muerte, ni de fosas

selladas con cal y tierra ni de fusilamientos de razones ausentes.

Un brillo estertor te envuelve en comunión, de abismosy lúgubres destellos arriados.

 solo ciegas la luz del sol y solo el fuego y los fusiles iluminan

tu oscuridad sempiterna oh, dame tu gloria.

 

EL CASTELLANO

 

 

LAS DOS LUNAS DE MUSA:


I.Luna trece:

Luna plateada de mi cielo,

en las noches

voy a tu encuentro,

pero te escondes

entre bloques

de hormigón y cemento.

Quiero verte,

pero incluso te escondes,

por las violetas ramas.

Mas los dragones,

del cielo sonámbulo te acarician.

Cielo obtuso,

de sueños fluorescentes,

tú, de color líquido,

solo templado

con miradas intermitentes,

por el tiempo de espera angosto.

El murciélago baila

con el colchón de tu luz,

rasgando sombras,

para reposar siendo una más.

Oscura nebulosa de tu vítreo trasluz dime,

por qué te siento incluso estando solo.

flores opaco reflejo

de luz violeta

incluso de noche;

artifficieluzzae.

Lucero de ciudad,

rompiendo la obscuridad.

La noche se detiene

para sentir que estás conmigo

otra vez más,

recuerda

que tus ojos tienen sangre

recuerda el viento

que aúlla mi nombre

recuerda la luz que tiembla

y cruje la noche en las pupilas

recuerda que me hablaste

de amor en el tiempo

que cae muerto

que pactamos con el hielo

la vuelta del invierno,

recuerda cada latido

de oscuridad

que llama a tus venas de humo

recuérdame en la eternidad del beso,

en cada rosa que robe tu cuerpo,

recuerda que vivo para ti

dando voz a la soledad asesina,

la flor vive soñando

que fue mariposa y abeja,

vive durmiendo la semilla

enamorada de la tierra

para despertar

y enamorarse del sol,

clávame estas nubes de sangre

en el hierro de mi destino,

se me negó la luz

encadenada a esta tierra sin cuerpo,

solo tú me sientes

en este camino

que no lleva retorno

solo espiral anhelada de renacer

el tiempo ya no nos puede sostener

camino buscando el frío

en este calor que quema el alarido,

te encontré perdido

hoy vives un amor

que sientes soplándote al oído,

en la puerta del infierno caído,

te casaste con la luna

que reinaba en tu corazón,

al viento le diste voz,

a la lluvia la nombraste

lágrimas de mi ayer,

le diste ojos

a la sombra para mirar,

la espina caía herida,

la caricia retornó a las polillas,

la vida marcha deprisa

cuando abras los ojos

ya todo habrá cambiado

solo encontrarás que seguiré a tu lado

aguardando tu otoño

y la caída de tus hojas,

esperando que seas mi acompañante

en los siglos y milenios

que nos condenaron,

encontrarás esta sed del cielo

en cada silencio muerto,

en cada raíz

que grita en su tierra

toma de la vida lo que quieras,

siembra tu aliento

en cada tierra,

 todo lo tienes

yo solo soy una fantasma

que sólo tú ves.

 

 

El Castellano

III.Réquiemnº 3:

 

Los últimos signos del viento.

Rige un sol negro

con hoyos donde comienza la oscuridad,

oscura serpiente blande su cuarteada nota

en lira acróstica insubordinada,

es su templanza base poética demencial.

 

Hablando a solas con mi interior

surge diáfana voz por derredor,

voz en alma condenada

por ver hondas raíces rugir,

en estruendo llamadas

hacia raudo cardinal.

 

Sola voz sin resquicio templado

del sonido en sí bemol,

se erizan ascuas en pavesas a un viento

feraz.

Se acuchillan las osadías

que germinan en tierra de nadie.

Inusitado fervor asolado,

por espadas alzadas en manos,

guerra al silencio feroz.

 

Pudieron dar las tres de la madrugada

y un escarabajo voló.

Una hoja partió,

hija de la soledad aclamada,

con caracol sonoro hueco.

Es un solo de cuerda

y alma destensada,

una melodía por la sangre olvidada,

un réquiem por toda vida

finalizada

en sones de grillos

danzando con tenebrios,

y lúgubres venas enraizadas

por tercera y última vez.

 

Una sinfonía donde yace el silencio

y yaga la umbría luz

desertora en mundanal zozobra.

Pasa, danza, planea

febril verde mosca en formol montada.

Es mi dicha aplastarla

y quedar en vigilia taciturna,

hasta rendir aspas

y acostar la sangre

ya nunca más esquiva.

Hasta ver las flores rendirse

con mi cuerpo.

 

Förüq en 16-10-2018

 

 

 

I.Palidez inaudible:

 

 




 

 

 

 

 

Palidez inaudible:


Era una joven noche,
 

caída ya entre algodones de nubes, 

y un hueso de luna 

por blandir el horizonte, 

de sucesos famélicos, 

miradas fugaces, 

y testigos somnolientos. 

Vencido el atardecer 

bajo oscura premisa, 

que todo aliento encarcelaba, 

inquietud disparada 

de fuste en curiosidad, 

suscitada en envés 

y lo más profundo 

del humano anhelo, 

entre belleza y muerte, 

locura o razón sajada, 

juventud eterna, 

mito o paradoja en lucha 

contra lo caduco del ser, 

instinto en deseo servido 

en cáliz del mortal inmortal, 

como juego macabro, 

en inevitable curiosidad, 

un ser maldito, 

condenado a la vida eterna, 

y su sed de sangre 

que le envuelve, 

soga tensa de maldad eterna 

que vive y camina sigilosa 

sin condición de mera elección. 

Sueños encorsetados, 

en nuestra atracción 

por ese lado yerto 

de ser siempre en esta vida 

condena resarcida, 

entre oscuro granate, 

y acecho de ley 

y comprensión desconocidas, 

que emerge de historia 

jamás narrada, 

y seducciones finales, 

de colmillo y paradoja 

terror vecino. 

Leía los recovecos del alma 

transparentados en vivaces, 

ávidos rostros, 

sin esta sed 

que batía como rayo 

de plomo mi entraña, 

convivía oculto 

al sentido que relucía la vida, 

por colmar su caducidad, 

el tiempo jugaba 

en mi caso a otro juego, 

como lucha del tedio 

y sombra de buscar distinción, 

para regocijo 

de no repetir acto 

y maniobra, 

siglos parecían inermes 

frutas que morder, 

sabiendo que mi final 

no llegaría. 

Frívolo llegaba el otoño, 

que peras del olmo eterno 

dispensaba, 

aparentes los rostros, 

satisfechos parecían, 

llegada la hora yerta 

de negrez, oscura, 

flotante, 

algo llamaba estridente, 

era el nuevo hambre de la caza.


Förüq

 

 

 

Danzaba mi vida frívola, en medio de un otoño castellano,  era yo, como un pertinaz observador, las glorias y misterios entablaba aquella tierra mesetaria, observaba lustres y brillos de alegrías secuaces, también quien no me conocía, opinaba que capaz era de arrebatar con sola mirada  destello fugaz de risa desapagada, y llenar de pavor solos corazones imbuidos.

No podrían sin conocer dar significante a esa oscura sensación tersaban mis ojos verde azules cual turquesa onírica, capaces de encender en curiosidad anhelante, o rasgar hasta el palpitar más ávido, un temor inextricable podían hendir, en el borde blandía un gris cual escarcha su iris, no sabían ellos que no solo podían perpetrar sus rostros, si no también descifrar los más escondidos recovecos del alma y sus huestes vidas;

resbalaban por sus caras como rayos mercuriales, y el plomo más pesado y denso, se fabulaba de donde provenían, con su brillo ígneo, cual vidrio líquido, el más vivo, cual gruta y fondo, del manantial más encendido en esmeraldas. 

De facciones curtidas y temblorosas su facha era, a pesar de una casi mortal palidez expresaba su nieve de piel, ni el rubor intenso ni el combativo esfuerzo, tornar otro color su piel podía, y en lo expuesto pocos sabían, que no se cultivó más la imaginación, que mi juicio y semblante sempiterno.

 

Förüq

 

 

 

 Candidez y sentido

al servicio de honores románticos,

no hubo naterra,

que cultivar más imaginación,

que virtud en juicio,

todos arribamos a la virtud,

orgullo y perdición,

de jovial inocencia,

sueños en poesía

eran pulcra vida misma,

oh escenario pintoresco,

ungido en feroces, pasionales

llamas.

De lánguido temor efímero avanzaba,

hacedor de tiempos faustos,

en los que tejer ojos brillosos y anhelantes,

mérito real, acostumbrado,

el esforzado vilo condenado,

de sortilegio claro,

rondando me aferré a fundamentos de vida noctámbula

surreal;

de hora parca solitaria que rebrillaba

la sed de mi colmillo en tersitud de filo,

fantasmal lucía el pertinaz sueño sanguinoso,

blandía su deseo,

la tácita recompensa amilanada,

héroe tétrico del norte su silencio invernado,

no me afinqué en ninguna carrera del vicio,

era día de abyecta dicha florecida,

ruina de muchos,

oh creer cielo ganado,

mismo techo,

que habita una criatura tan hermosa y delicada,

ojos expresivos como sangre en sed vampírica,

unas manos que ni mejor pintor,

tratar podría,

tez fría y pálida,

cuan mármol sonrojado,

recién pulido,

su cabello de realeza azabache,

peinarse sólo en fuego pudiese,

su silueta era perfil del paraíso,

asombrado pregunté su cincel de nombre,

respondió:

-Förüq soy Leannán-Sídhe señora hada Reina, dueña de la profundidad, 

nocturnal.

 

 

 

El Castellano Förüq

 

 

 

Asumo un aniversario

digno de recuerdo,

cumplo trescientos treinta años

del designio fausto del

Panida trigo nacido,

en comparativa soy un

mortal inmortal jovial,

si existe la eternidad

me preguntaba al correr

de siglos sin hallar

respuesta válida

cadencia de haber estado 

en existencia puede,

 

II

He conocido sortilegios,

encantamientos por los

que su víctima cae en un

letargo de sueño para

despertar a los cien lustres siguientes.

Sostener la carga del tiempo

nunca es bastante,

oh, transcurrir infinito

de la sed.

Alquimista de sigilos

y silencios esenciales,

un día susurró mi Musa

que el amor y la seguridad 

eran enemigos

mi esperanza era total

pero no, mi miedo a ser

feliz.

 

 

III

Musa Luna sempiterna

era coqueta y en ocasiones

hacía que me muriera

de celos, seguíamos 

viéndonos a escondidas

yo, humilde descendiente

de Candamvis

adorador de Mercurio, 

mi Sol fierro,

anhelaba cobrar mis

lágrimas dulces vueltas

versos por y para ella

siempre veía a los celos

mordientes viles viborillas

invencibles, inextricables a mi temple.

 

 

 

La veía con curiosidad,

como se ve a un Fénix en una caverna,

como se encuentra a un resplandor

admirable.

Mis ojos iluminados

cual sed de cuarzo

bajo sol rebrillante.

Su tez era radiante 

como carne recién modelada

yo como alquimista de un recipiente

de sueños inmutables,

como la dicha y gloria la bañaban,

ya acariciaba una noche memoriable,

al candor de estrellas

y lunas argentas,

la profundidad su belleza imantada

yo era incapaz describir en fúlgida palabra

asordinada.

contemplé su pulido rostro

y papiros azabache cual su mercurio,

en ojos encendidos,

mi tristeza ya era fugitiva,

un rayo de fuego emanó

de la admiración cautiva en mi pecho,

capaz de concederme

en un pálpito inmortal,

mi corazón no cabía entre costillas,

tantos años se materializaron,

de ferviente amor por ella,

mi no-estrella mi viva Doncella Escarlata.

 

 

 

Förüq

 

 


I

¿Qué esperas, en el concilio de los caídos?

¿Esperanza de redención?

Se derriten las paredes

del sótano de luz.

Su habitación que esperan las almas

del placer.

Todo cuenta y danza dantesco

el sortilegio

de luna soslayado.

Crepita el devenir

deshojado,

su verdad todo envuelve destellante

y brilladora.

 

 

II

¿Qué esperas lavar en esas habitaciones?

Puede, tus fúlgidas respuestas.

Una salida al sendero

inextricable;

todo lleva, y nada de vuelta.

Volvemos a comenzar.

Estruendoso litigio

de lo que la espera

indujo a permanencia

en libro perdido,

mi decencia ahogada.

Escudos de salvación

al amor perpetuo.

 

III

Sin solución avanzo,

Ventanas como miradores

a un final sin comienzo.

Final, sólo de sembrar

simientes en el corazón del sueño,

jamás abierto

tu Sol negreaba

como ascua perenne.

Un millar de leyendas 

trashumantes,

me abarcan, no canto canciones,

ni poemas.

 

IV

A una fallecida,

la vida sólo canta

y danza, a la vida.

La muerte sólo dicta 

y mantiene lo que es de ella.

Vida para el vivo

muerte para el muerto.

Por lo que proclamo

cese y automático

blandir de mi viento solar

y semilla ancestral.

No hay alma,

no hay alma aquí,

la mía tiene el valor

de brindar tu cara

a mi rostro,

porque no hay certeza,

para mí, existas sin quererme.

 

V

 

 

 

 

V

 


Escalo tus venas,

entre un horizonte

de razones heridoras

y lúgubres, parcos, silencios sonoros

en el callejón de mi mente sigue habiendo

un paraíso sedoso,

todo hecho de rocíos entre flores,

puedes oírlo,

pregunto,

siendo destino,

y barco dirigido,

a donde coronan cumbres

y sus vastas nieves,

mi ánimo que desplaza cerros,

y sus frondas suaves,

no vine a deshojar tu cielo,

sólo a contemplar

que era hoja mecida al aire,

colgada de una tela de araña,

bajo la mesa mi jardín que tantas de mis letras

colgó en hojas...

Sangre de estrella,

oh, nácar flamígero,

fuiste más allá del suplicio dormido,

roca del destino,

y puridad de roce,

no te bastaba incendiarme

de la esencia más húmeda,

llegaste amilanarme de carne a hueso,

y hoy lo siento no me quedan penas,

sí quizá,

besos huidizos y fulgentes,

doquieres de barro y simiente,

a la sola carne tu reflejo hoy canto,

beso de trigo, y esparto,

en hoja de celindo y madroño,

vine por tu hinojo de abajo,

a precipitarme exhausto.

Como precipitación del ojo de tierra,

era mi canto

como un dulce abrojo,

y filoso como la espina un majuelo,

almendra rápida era este enjuto silencio,

vestido de las rosas perras del escaramujo,

eres real, plañe toda sinestesia,

me voy retirando,

lamiéndote como un paloduz,

sopesando tu crin y brebaje,

no vine ayer

si asegurara

llegaré,

al saber que te conoce.

 

 

 

Förüqer-lobo bohemio

 

VI

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



Te busqué detrás de la estrella
más brillante del azul eterno.

En el suspiro de amor que

corre y descansa entre la

inmensidad de un parpadeo.

Entre la oscuridad que alcanzó

a ver la belleza que envuelve

tus piernas, adentrándome para

reposar siendo una sombra más,

y te encontré en mi sueño más

cálido, en el cielo encerrado

que liberé. En la noche que la

luna baña tu cuerpo, y en la

noche que mi amor corrió por

tus pechos.

Y te amé aunque fuese un día

en la penumbra.

Para así no olvidarte nunca.

 

 

 

VII

Profecía de una noche

que diluía entre tu cabello,

siendo fuerte como luna

semper, y ángel dorado de espera,

hemos venido del plateado halo,

disparando alto,

hijos de luna y signo azabache,

oh, símbolo claro de visión, y vida,

lozanía, que tengo tu carne,

y en alma sembrado el otoño,

y la caída de tus muslos,

entre mis muslos,

de espadas,

y jornadas como vetusta armonía,

cuenta el divino laurel,

su soledad última

de naipe y candelabro,

sentado en la tarde amedrentando espumas,

este sol que ya cae,

oh, flor de gozo, desprendida,

lampos de mi acero,

vieran mi yunque y forja sembrada,

esta sábana que nuestra,

no me acaba,

me iré sí, sin pausa;

por muerte sola,

sin casa, sin cuerpo,

sol amarillo, de otoñada bruma nocturna,

ala vieja asidua, perenne,

nacer de otoño erige y dice:

-Te quiero, como ruego,

y voz de vuelo herrador, y errante,

una luz envuelve sempiterna, un septiembre,

donde la lluvia eres tú.

 

VIII

 

Estallase toda gloria
en aire algún sortilegio claro,
danzando mis apuntes

en torno un fondo fantasmagórico,

reluciendo nota sobre un cable puntiagudo,

la profecía de cientos, miles,

constante, de ágil hocico de riera,

hombre desnudo y un sólo anhelo

como cristal partido,

sonidos de vida en campo perdido.

Flor de barro haciendo reflejo,

destellos en horizonte hacia

las nueve puertas del Averno,

muchas fuerzas sondeando,

corte sobre una pala,

oh pies de barro sobre la paja,

agrupando oídos en bucles,

tumbando retinas,

en el vado, del mundo hecho,

músicas en copas de hadas verdes,

voces de muertos hendían,

surco y sangre adormecida

oh local de la armonía,

susurraba yo a su orilla,

su historia

como río crecido,

cocería cintura,

entre juncias y caléndulas,

reposar segura violeta sombra de noche,

que traes invicta, sonriente,

temblar, donde yace y se inclina

el barbecho dorado,

alzaba acre de bien semilla

confesa, prometida,

la victoria de la luz se erigía flaca,

bancales atrás,

la dificultad no me arredra,

oscuro patio, de ti bañado,

cuál precio he de poner,

a sus semillas.

 

IX

 

 

 

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

 

Förüq Miguel Esteban

 

 

Luna blanca:

 

 En diáfana soledad

donde mi cuarto criquea y clarea,

tus anhelos y esperada sonrisa,

me aturden tus labios y lengüita vista.

mis serenas ilusiones tiemblan y afloran;

como mis labios por cazar tus labios,

no hay nada en el aire ahora,

En oscuridad rebrillante de mi lúgubre cuarto,

es tu figura la que me acecha,

qué provocarme acaso puede, oh caos febril, 

deseo pertinaz tu fragor,

oh estrella inviolada,

pretensión infausta

 es violar esta, acampar sin brújula 

ni rumbo, sólo adentrarme para no querer salir,

 tu lúmina esperanzada me recorre,

cada vena y arteria,

un placer de ayer,

es hoy dictado a la milicia,

tu estampa recorre todas mis neuronas ancladas,

un río tus flores angeladas me cubre,

agarro con estridencia mi almohada,

pensando que eres tú,

en cada noche mi luz, mi ida mi avenida,

y una fría luz

comienza a invadirme,

acabo que sabiendo no eres tú,

y unos ardores me escalan,

en ellos pude ver cuan te quiero,

y desespero, sólo sé que tenerte te tendré,

estando ausente mi suerte, 

destino parco que dictará verte.

Piel con piel,

flor con flor,

hasta que estas lágrimas de sangre,

sean mi sangre de tierra,

ababoles flamígeros,

carmines del deseo estertor.




Por ti labraré el día,

mi Luna compañera,

mi Luna aeterna,

oh, cuánta sangre mía,

regó esta mi soledad de tumba abierta,

que me camina,

por el sol de junio un mayo despachado,

avanzo, abro el solo Parnaso,

mi sol ya no luce cansado,

abren dulces lirios negros,

el compás mi destino atronador,

era un capataz,

era un sembradío del brillo primero,

un arpa y un arma de carne

y verso, beso tras beso,

un dulce designio invernado,

hollín de luz,

en esta fosa cava mi amada,

tercer lucero mi firmamento,

igual y primero es,

sangre negra de luna oscura,

por la esencia azabache,

de nana y cuna argenta,

soledad, oh soledad d' este pobre diablo,

ungirás mi dicha mañana,

que te pierda,

hoy veré esquelas por astros,

y oscuridad fluirá

como bruma siempre gris,

me atisba sola idea,

velo de tormenta

y nácar una esquiva sonrisa

sin volandera

ni ascua desapagada

por lengua,

al olvido perenne no danzo,

vida de una vida bajo tierra,

me trajo,

a este filo diamantino, 

blando, de tajo,

alto silo de luna,

hoy te canto,

que sin tu penumbra venidera,

ni dormido me alzo,

oh, compañera,

no me desampares camino 

de escuela, ni honda hoguera,

tu inocencia,

oh, preñez de sílaba,

polvorosa y escarpada,

haz que acabe con un beso libre,

lo que nunca comencé.

 

 

Förüq

 a 2-06-2021

 

MARIPOSA:

Los murmuríos son flores,

álgidas de invierno,

como venas azules de jacintos,

o tesoro córvido

de urracas matutinas,

tiempo sobre el tiempo,

tosía mi lobo afónico

tarde que muere sobre la paja,

y el viento mordido,

ascua que queda sobre

mi densa ojera,

cristalina, 

he cogido los montes con una mano

y mi hogar de brujo con la otra,

no necesito chopo de oro

ni un amor me aguarde

sin sombra de celos .

 

 

 

II

Mis sedientas aflicciones

eran como gusanos hilando sus capullos

de seda, 

elevadas hoy son mariposas verdes,

vuela mi pena como Simiente rápida, 

y cayendo como lágrima negra

en espiga,

vuela libre mi pena,

su esencia de mariposa desvelada,

duelen las lágrimas de bondad,

pero las negras y malas lágrimas,

apuñalan hasta arrancar el corazón.

Corazón mío, como avispero

de muro viejo, de pronto,

en él puse señero, 

Galería del alma.

 

III

Presentó ante ustedes.

Armados abrojos

mi infernal flor de alma

eternamente jovial, y vivaz,

por fuente abismal

de denso pétalo,

dulcemente amargo,

quise declinar la tarde de sus ojos,

ser Pegaso, caballo de madera, 

mi frente derretida gloriosa.

Infernal, pálido fuego,

sin Salvador en cepa,

ni figura fulgurante,

de llamas y lenguas azules,

cuenta de cintura agitada,

sus alas,

tu esencia:

-Mariposa del amor.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

A lunes 7 febrero 2022

 

 

Bella, vuelas libre doncella,

sol te toca, acaricia tus efímeras alas

de mariposa desvelada.

Viento te lleva, allí donde el amor creó,

reflejo de libertad soñada.

Encerrada en tu sangre de lluvias pasadas,

dejaste atrás nubes de tormentos,

rozando tu destino me arrastras.

El manto de las hojas te protege,

buscadora de sueños

de la fronda de mis sentimientos.

Viviendo en la ternura de la dulce mirada,

volando con la fuerza de la palabra sincera.

Durmiendo hasta que se oculta el alba,

ángeles y dragones, arropo en el corazón.

Para tu despertar, mi luz quisiera llevar,

para encender tu corazón, el fuego de mis ojos,

cientos de tonterías para tu sonrisa.

Entre las flores de miel y azúcar que forman tu piel,

pintando mi vida.

En la caída color gris quedó,

color gris quedó.

En la huida el tiempo y la situación

que cortó un camino en dos.

Vuela libre, pidiendo ser vista de nuevo.

Su esencia mariposa del amor.

 

 

 

 

ESTEBAN CASTELLANO

 

 

ESPADA PUDIENTE:



Sorteo principios
y vencejos,
torno unas danzas de la Aurora,

me entregué al sueño,

aguardando su divina tez;

el Sol se adelantó

y sobrevino una colmada oscuridad,

llegué primero que los Hados

a su venerado encuentro.

Valgio alumbre el anchuroso cielo escarpado,

nocturno de doncella Escarlata,

oh, clara agua emana mi frente,

mis manos hacen germinar solas simientes,

del candor, la tempestuosa furia,

abren rayos espadas de Candamvis,

Zeus, canta:

Oh gran Sol que bajo tu candor,

iluminas que abrigas Inmortales,

y a los mortales vivos,

habitan las auras vivas fértiles,

acoge mi ofrecimiento,

a dignar en tu nombre,

terso Paraninfo yerto.-

Oh sola tormenta,

presurosa abre cabellos centellas,

y múltiples repiqueteos,

de ascua en rayo y cielo-terreno.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

 

LENGUA ESTELAR:


I

Miro y veo el vidrio
intentar perderse a sí
 mismo,
de irrefutable saber
hago parte e inciso
que si amas cuidas
semejante cuestión;
el tiempo giraba como
veraz trompo extasiado
un día osé
 que alcanzaría
que sí, todo anhelado
se obtenía de un disparo
osé
 tres disparos hacían uno,
verte, quererte, cuidarte,
mi ente sólo entonaba lira
en pluma, y alas un Paraíso.



II

Verte de frente a espalda,
no fue funesto ni devenir,
desangelado;
fue afilar colmillos
quedando blanquecino filo,
incuestionable, goteando
sanguíneo deseo,
pronosticada tú,
de hace años
que llegas en otoño,
afable tú, para quedarte,
como ascua imantada,
al alma fugaz, sorpresiva,
rebelde,
como Rocío estelar,
a la flor sagrada.


 

Förüq castellano Miguel Esteban

a 15.09.2022

lugar- Mirador del Henares la campiña Castilla

 

 

 

PRISMAS EN CALEIDOSCOPIO II:



PRISMAS EN CALEIDOSCOPIO:

 

Oscuros, negros, tibios

lirios en sangre de brea;

Acolchadas desquicias

en híbridas campanas azules

de los ángeles, yendo en borde,

siguiendo círculos,

moviendo espirales,

Vientos noruegos me llevan

sin patria, vencida por mitología.

Quicios de lúgubre destelléo

en oscuro límite tétrico

y sus mansedades caminan,

hacen nido sedoso

en moreras del sueño;

Vida través de una vida

dentro los hoyos del Sol

que sudan, sus notas de uvas.

Visitaré a Cernunnos

en el seno del bosque,

hablaré del cuerno roto

y su sangre que brama

flores de helechos.

Quién sembrará mi campiña;

estirados mis soliviares

entre azares que suerte corre.

Traspuesto al mantillo

y su compostaje silvestre

que solo se mantiene;

Verano que socava dormido

para sepultar los cardos

que tierra come

y levantar la estación

de los difuntos con hojas caídas.

Otoño sus fríos que me despiertan,

terminando de vivir el ocre

y su yerma plácida

de tierras sin brotes

en ventura de savia fría.

 

II

Altivamente,

con pies de veneración

no atina un intelecto sumiso

tampoco él encuentra su espacio;

yo sin abrazarme, coge el infrasentido su reloj.

Mirar sin ver hizo fuste,

regresos serenos sin ausencia,

en estas lindes 

quiebra su sentido

y esta sube.

Su vacío perplejo quieto es Ausencia

que simboliza toda luna de escarcha,

parado de sinestesia iba,

su granate sanguíneo 

que

 recuerda.

Amarrar el acierto vehemente,

de resucitar del del parco suelo

para fusilar mis pendientes,

desarmando la ira

sus dioses subterráneos,

uniendo su altivez cursante.

¿Se cree usted viva?

Eso es que no nos conocemos,

ya sumblimé algún amarre,

y va el ancho río

con paso furtivo y decidido,

por apresar de tu razón mi viva estampa,

muerta sin ti.

III JURISCONSULTO DE SOMBRA

 

Este mi humilde canto,

pedernoso, que blande,

que pregona compás en arraigo.

 

Quimera a tiempos

en puñal pretencioso

de espigas de idea.

 

Patria por siempre sin sentar;

Fugitivo sin amores,

surcos de fugaz simiente.

 

 

II

Docto de tu dulce vientre

tras fuego de ababol,

entre tierras de tus reflejas piernas.

 

Sed de mi sangre,

renacer acompañante,

aljibe sin fondo a florecer tu entraña.

 

Amor de pecho a espada

blancos que el ser crestéa,

jurisconsulto de este ser de espuela.

 

 

III

 

Redentora hoz de labriego

soñador, en soto de silvestre rambla,

febriles rejas de esparto.

 

Pinos que caracolean

el camino de este fruto de ensueño,

antes que morir sin amapola de fuego.

 

Creo, nazco y completo

una flor de la misma sombra

que trajo en fruto de la primera mujer Eva.

 

El Castellano

 

 

O DIVA GRATUM:

Mi diosa centella,
que deleitosa riges,
y engrandecer mi nombre puedes,

o, convertir en honras fúnebres,

mis cortejos triunfales,

a ti dirijo el labriego inquieto

de campo.

Te invoco en su pulcritud de savia,

cual dueña todos mares,

arrostras dulce mi piélago batiente,

a tus armas, todo imperio se desbarate,

mi lealtad es albo traje,

no rinde al garfio amenazante,

retroceden y dejan amigos 

y sus ánforas vacías,

de cicatrices y delitos

no limpiase mi nombre,

de fraterna sangre y mieles que Himeto, 

me concede,

¿Temor algún espejo suyo,

me contuvo?

Con el incienso, y sinfonías,

ofrendo sangre cándida, mi letra,

nunca el falso juramento me precede,

oh tu belleza de nuevo brillo,

más hermosa, cuanto la ceniza has otorgado,

ídolo oh materno signo,

dueña de oro y nido,

por Quimera tu susurro,

de límites prescrito,

non semperimbres...

Torrencial, de nube acechas,

lluvia sobre rastrojo terso,

tempestad, o inerte hielo todo año,

combate tu acento colorido,

jamás cansado,

cuánto Parcas crueles me han arrebatado,

pregunto a lágrima de sol, llorando este,

mi lamento blando,

loco empeño,

hinchado de viento,

osar casarte, aflicción

con altanero subsuelo,

prudente yo de odio ajeno,

no llegará día que este guerrero,

no mida a su adversario,

indago mis designios que abrigan,

sombra huidiza,

cuándo.

Bebamos la honra en dicha,

entonando la alta lira,

a Calíope,

bajases al cielo castellano,

soberana Musa,

gimiéndome lenta y eufórica melodía,

el concilio cayó sembrado,

ilusión o deseo,

mientras seguiréamándote gritando callado.

 

 

 

 

Förüq castellano MIguel Esteban

 

 

 

 

 

NUESTRA PROFECÍA:


 

Indicarte, que se está cumpliendo nuestra profecía, la flor mágica traje, a ti mi hada vampiro, es un haya que este año casi muere de tristeza por quemarse todo julio con mi Sol padre, estaba a punto morir, y le traje nueva tierra, y cuidé saneando, encont a la reina de las mariposas en Usanos una mariposa tigre Macaón,, debajo mi magnolia dorada puse el haya ahora feliz en sombra con nuevas hojitas y viva a rabiar, no morirá, ni mi alma trenzada con ella y contigo, buenas tardes Leannánsídhe mi señora hada.

 

 Ceremonia terruña:

 

 

 

 

Historia en curso:

 

 

Tiempo que era llanamente hondo,

como pozo sin poso, ni fondo,

severamente profundo,

como fantasmal visita

sobre lazo silencioso,

buscaba yo tamborileo grave,

entre hileras sordas

entre nuevas flores

de trompetas de los ángeles,

danzar entre círculos de grama húmeda

y corajes de aventar nuevas espigas

de olor a yesco trébol rojo.

Hice una hilera de guijarros;

preparé mi propio templo

con torreón y almena nueva,

un foso bordeando y cuidando

mi nueva siembra de ababoles,

templo asilvestrado con urna para ofrenda

y depósito nueva agua virginal,

era suficiente de tiempo insuficiente

a nuevo otoño que comenzaba,

con olor a hojas de chopos arrebatadas,

y majuelos agudos en espinas,

rebordes cardillos de as damas

erigiéndose tempranamente,

maduraban los tomatillos del diablo,

solanumnigrum

que ni caracoles resistían

sus lustrosas hojas morder,

las colas de zorro ya se divisaban aventando

terreno de su nueva simiente,

afinaba mi cuerda

tendido a ras terreno,

sembrado a pretil gesto,

como se siembra una pipa,

y tarda treinta y un años

que porto en girar el sol,

carrasquillo háblame,

que penas traes de virgen encina.

Cuéntame tus oscuros romances

con vientos de luna,

y tus flores de difunto casadas con SolFerro.

Dime a mí que te cuido con esmero,

aguardando tus flores de piedra

y tus bellotas del mañana.

Árbol mío,

avanzo este mi caduco corazón humano,

como vampiro solar

me remarco,

un solo de voz desangelada,

y volví a honrarte,

de esta nueva tierra.

A viento pagano,

voz de alma amada,

inamovible,

firme, regia,

de raíz arcana.

Tu rostro en verdor

de hojas afiladas llevas,

acaso igual o semejante

a hermanas blandes.

Río de encinas y flora reborde,

amor de tierra a lo que es

y crece en ella,

vine por vuestras voces,

jamás marchiten vuestras notas,

de longevidad imperial.

 

 

 

Förüq castellano

 

Escuadra bronce:

 

Ilusiones quemadas en papeles con tinta,

 

con los sonidos sordos de un eco de imágenes

el amanecer en sus ojos del cielo encerrado.

 

Silencio en palabras que el despierto corazón duerme,

la mente ciega las observa con su pensamiento claro

sus penas bebidas del fondo de su copa de cerveza.

 

Sonrisa arrancada a la luna de un viernes,

un secreto en un gesto que su mirada grita.

El despiste que convierte en ofensa el fallo;

 

Un sentimiento distante que próxima te quiere.

El tiempo que tarda en decir adios al por qué gana,

ahora llora la almohada al viento que no dijo nada.

 

 

Pensamientos negros

Te sentí amor y por querer pensarte

la realidad silenció mis latidos;

Aquella flor que llamada amor

ninguna más bonita pudo ocupar su lugar.

 

Entre la tenue luz de luna que me abrigaba

abrí la puerta que me condujo al campo

de negros lirios por el camino de ida sin regreso;

La cabra rojiza los masticaba al compás de un si bemol;

 

Donde la luz que me daba calor era ausente,

tras de sí un sendero agrietado por el que fluía

el río de las flores desangradas;

 

Hacían ellas mi último aliento,

un yo te perdí amor y se hizo la noche sin luna,

cesó aquel si bemol.

Publicado por Miguel Esteban Martínez García autor en sábado, noviembre 21, 2009

 

Podando recuerdos para volver a amarte,

dolorosos detalles caen y vuelvo a desearte

aquella mi rosa que llama al frío pero resiste

cantando a la víspera del invierno triste.

 

El ocaso del tiempo que la dispara ya se disipa;

gota de rocío que se evapora con el sol en su visita

y la sonrisa que resplandece sus labios los besa,

para encontrarse con el te quiero el beso que alegra.

 

El fuego del deseo se hacía con su compañía,

con el que los besos y caricias recorrían su fantasía;

De deseo en deseo transcurrió su vida y su anhelo

de cuidarla para no perderla nunca y soñar despierto.

 

Con su campo de derrotas y victorias en sus sueños

un nuevo insomnio de sentimiento en sus recuerdos;

solos en el encerrado mar del amor no demostrado

su amor quiso ser fuerte y no caer olvidado.

Publicado por Miguel Esteban Martínez García autor en sábado, noviembre 21, 2009

 

El ritmo de tu cuerpo,

donde el agua y la poesía

hacen el amor.

El fondo de tu mirada

el manantial de esmeraldas.

El calor de tus piernas,

El terciopelo de tu piel.

La suavidad de tus caricias

mi motivo para viajar

allí donde el te quiero

lo dices sin hablar.

Lo que me alegras

sólo con tu existir.

Es todo lo que significas para mí,

lo que me haces sentir.

Es el agua de tus besos.

Es el fuego de tus labios.

Eres tú.

Eres tú mi vida, mi luna.

Eres tú en cada noche fría mi calor.

Eres tú la chica que siempre soñé,

la chica que siempre deseé,

la que vivía en mi subconsciente

para cuando apareciese

darla lo mejor de mi existencia.

Deseos, ilusiones, anhelos

definiendo mis sentimientos.

En mis recuerdos tus besos

sabor de hiel.

 mi motivo para soñar.

 mi sueño, mi dormir y no despertar,

 todo para mí.

¿Por qué no has aparecido

en mi vida todavía?

cuando por amor se quiere

a quien no ama

y por soñar se vive amando,

por amar se vive soñando,

y el que siente se miente

quiero mi despertar y verte a mi lado

para sentir que en un pasado

andé con la botella en la boca

y no que ella

chupó de  mi vida entera.

Publicado por Miguel Esteban Martínez García autor en sábado, noviembre 21, 2009

 

 

Yo te sentí

Puedo escribir todos mis pensamientos

y ninguno podrá reflejar mis sentimientos,

el amor no quiere ser pensado,

ni si quiera ser conocido,

sólo sentido.

Yo te sentí amor

y por querer pensarte

desapareciste entre la ténue luz de luna que me abrigaba.

Allí la razón apagó los latidos de un corazón.

Como tierra yerma

marchitó aquella flor que un día llamé amor

y ninguna pudo ocupar su lugar,

sólo la hiedra brotó hasta tapar la luz que me daba calor.

Pero yo te sentí amor.

Publicado por Miguel Esteban Martínez García autor en sábado, octubre 10, 2009 

 

 

 

 

 

Tríptico trago de agua

Autor: Miguel Esteban


Era como pulcra onda
anisando un sol de febrero
castizo que llamaba a marzo,
escuché la desquicia latiendo el suelo
y me encontré una reluciente,
vieja tuerca oxidada.
La sombra padre
se escondía entre manos anudadas
de sus hijos,
llamando a mis primeros pensamientos,
yunque clavado en la pared
sin soto ni caballo,
crecí en su mitad
entre baldes de plomo,
en corriente de drenajes,
parlamentando
abren el oído de pares;
nulidad de pura interrogación
más vacío
en ventanilla
de visión de muchos,
yo gastado aterricé
en república de la sal.
Porteador de interperie (intemperie)
regresaba directo al rostro
en destartalado invierno,
reunía el campo
un subastador de mi conciencia.
Ánimo optativo de la región
en sueños de malvas nubes,
calizo terreno,
opulentos pinos
en bocas de hierro
acunando la ilusión
de esperanza.

Llamada Musa Lunamar Solano doncella Escarlata,

Mineral candente, raíz Salvaje Azur Purpúrea,

Luna sempiterna...

De aullido a la luna de plata

y su llanto que envuelve la oscuridad semper.

Necesito más de ella para poder ver,

de igual manera sentir corazón en antorcha.

 

 

 

Förüq castellano er-lobo bohemio Esteban

 

 

 

 

 

CANCIÓN DEL VIVO MUERTO:

He cruzado los tres mundos,

cabalgado centenares de soles

a lomos un crisol alado,

desiertos me hundieron los cielos,

para rubricarme flamígeros, existen dioses

como existen necesidades que avalan

y avelan, no hay templo para

Jinetes difuntos.

Sembraron cada uno de mis pasos;

de figura regia, y arriada,

bastó un soplo de lágrimas heladas,

sí, tengo padre, por lo que tuve padre y madre,

final depende de un principio

y principio es ídem final.

Novencientas muertes cuenta mi estampa,

oh Sol de valles y Quimeras cual bestias anhelantes.

 

II hoja:

Cuanto viví, bailé una serenata difunta,

Aquesta fue una noche tormentosa

cual tempestiva que sus temores silbaba,

oh solar, y campiña yerta

era el frío y su ribera,

Aquilón venía de hermano

que no tuve.

Rugiendo maderas, e idioma gemido

de solos árboles,

solo como océano venía

de astros en cielo y caracolas

cual olas;

Oh, su acento, era mercurial,

como serenata una flor de difunto.

Recuerde, su Sol ha muerto Esteban.

 

 

III hoja:

Entre plomizo suelo

me pesaba el espíritu

como pinar excelso, majestuoso.

Venían los relámpagos a mi vera

y a mi diestra placer posaba

y sonreía;

pecho os habla hundido

en escala de tierra,

e ilusión de cientos estorninos

entonces el monte os besaba,

de tierra, de vida, de cepa, 

y sarmiento, la esquiva espina

vestía al endrino.

Mi trova en hora solaz traía grillos 

azules, y oscuros ángeles de luz

como lo que guía mi vida en muerte.

 

 

Förüq castellano Miguel Estéban

2007 SÓTANO DE LUZ:


 

 

 




En la oscuridad de mi cuarto son tus recuerdos los que me invaden, mis labios tiemblan y te llaman en silencio.

En la oscuridad de mi cuarto es tu figura la que me acecha, la que me provoca y me produce un caos febril de deseo y de pasión.

Pero tú no estás, tú no estás, no estás.

Tu recuerdo recorre todas mis neuronas con miles de imágenes, cada una añorando un pedazo más de ti.

Agarro con fuerza mi almohada pensando que eres tú y una tristeza comienza a invadirme, lágrimas salen de mis ojos, en ellas se puede ver tu rostro reflejado en ellas.

Ardores me entran en el pecho sé que no vendrás que nunca volveré a tenerte, que estás ausente y mis lágrimas se convierten en lágrimas de sangre, ha estallado mi corazón de una sobredosis de sangre.

Esteban el castellano Er lobo bohemio

 

 

 

 

 

 

ÁUREO SEMBLANTE:


 

 

 

 

 

 

 






Insumiso en medio de quebradizos
saludos de pseudónimo,

de sueños rotos, y brechas de ánima,

como pañuelos azures,

llegué al inicio desnudo,

como agitado bronce,

e inocencia jovial de abrevadero,

a veces pude resistir su amor,

otras caí dividiéndome,

como precipita una gota de mercurio,

llegó a mi parda tersura

su imagen de cuerpo sonoro.

Mismo amor nunca pudo resultar frío

ni ausente,

pero el sol me rompía

a calo estridente y yacija de hierro,

paisaje que no ardía ni se desvanecía iluminado,

era mi añoranza,

quise sin afilarme en hondos dientes,

si podía generar montaña o cumbre de cerro,

jamás infortunio

de mi blancura que ya exigua no cantó,

de amarillo vivo avancé

sin mirar fijos temores

ni túmulos de gargantas precoces,

amor es rosa naciente

como Alba de tersa fuente en rayos suaves,

oh de astuto feraz ojo simiente,

equivocarme se vertiese,

y el pececillo de plata la mordiese,

sus peces de colores besé

y entre burbujas de besos no dados

avancé su curso fluyente,

como nacer de río cuervo,

sus labios arrostré con fiereza tantas noches,

que nunca tuvo fijeza de acabarse,

el viento ya no lastima mi sola sien,

pasajero fui de su destino,

sin encontrar inicio ni final,

oh mi pequeña dulce cual laberinto,

este centauro solo atisba

que anhela beber tu agua luminosa;

oh tu pluma de golondrina azabache,

rebelde a los límites,

brota mi grillo de cristal verde,

cristal y vidrio que parió sin tijera

la luz de obscuridad.

 

 

 

Förüq

 

TERSIDAD DE FLAMA:



Veo una escala áurea,
con escalones broncíneos,
escalones de repecho
en fuego sembrado,
una estela se abre de guía,
dirige que no ciega,
oh bondad acrisolada,
cenit del fuego terso
como pulcritud de filo en espada,
oh vil niebla, abre camino,
vinimos bajo el regio augurio,
de aspas y nobles metales,
Oh Gimlé,
oh bajo casta ancestral canto en tus aposentos,
oh salón de fuego esmeralda,
de rompiente serena,
y solo halo,
vine a vivir,
vine a morir,
vine a sembrarme como siembra el valiente,
vine a cantarte,
oh Gimlé,
afrenta quedará mi yerta sangre,
todo lo descubierto en tu nombre,
oh casta felicidad,
resplandeciente,
el miedo jamás partió mi entraña
vine a vencer vine a besar tu rocío de flor,
como Musa y dulce hoguera,
el tiempo ya no escapa,
todo lo pensado arde ya,
en tu salón me blando
como raíz y fruto de ciprés milenario,
oh luz pura que acoges e irradias
por la blancura mi regia madre,
por la nobleza mi casto padre,
cuántos astros no alumbran tus cielos,
hoy vine a vencer
oh Gimlé, acoge este mi flamígero hierro
de Sol fierro mi padre me sembró,
en escala, número y orden,
tu bondad justa en escala,
uno, no hay hechicero ni hechicera
más fuerte ni que herir pueda osar a quien te alaba,
dos no hay poder oscurecer la razón mi sangre pueda,
tres no existe temor ni miedo, me retiemble la calma.


Förüq

 

 

PRESTANCIA FÉRREA:


 

 

I

Yérguete nació la luz y la sombra

el hombre se creó

para ahuyentar la sombra

con su llanto de sangre,

hoy que mi lágrima

sea fértil espada,

que riegue e ilumine

así ídem el abril

levanta los muertos

y su caléndula predilecta.

Nunca maldigo mis lluvias

y a la Santa noche,

riego mi sombra, antítesis,

de lo que espera mi persona.

 

 

II

He de ascender,

he de volver a navegar

el negro puerto,

contar los escalones de mi sótano de luz,

al tercer día flamígero,

la piedra será mi llave,

no mi tumba,

Panida Hijo del dios trigo,

tengo lluvias y carne,

tengo tormentas

y miedo ausente,

Yérguete, sucumbe,

a los suelos, de la madre luz.

 

III

Ni me arrodillo.

Ni vuelvo a morir en pie, (como caí)

ni rezo sus construcciones de huesos;

navego, pido me escuchen mis dioses. oh Lvgvs

Cumbre son de mi lágrima espada,

el mar, la nube, el río designio de escritura,

baile de un talismán,

oh, lucha entre sombra y su llanto descendiente,

vencido no he caído, 

aunque me derrote trescientas veces 

sobre esta tierra.

 

IV

En este pedregal,

juro sembraré flores

para no volver a ver su destreza inerte,

oh, lágrima esclava

ni lluvia, 

mi floración ruginosa 

abarque todo balde,

y sea réquiem y mármol florido,

mi entraña, todo esto,

ojos secos de hombres,

ejército, que el destino cercena en tres.

Postigo, huerto y verbo decisivo.

 

V

He de honrar la llana hueste

trae la vida,

ávidos ojos, vagido indeleble,

azar intangible ruginoso,

en vapor estela o cerrojo,

repitamos los versos:

-Aereperennius

los duros somos tierra,

no vendrán a regar mis lágrimas de sangre,

ni mi corazón será afluente

de besos de brea,

sin simiente no marchará mi parca vida

a otro designio, a otra luz

sin mar ni vestigio.

 

 

VI

Vine haciendo ecuaciones

de estorninos en vuelo.

Para saber si agradé,

o sólo se me unge lo que si cambio,

vuelvo a renacer,

actualmente solo llevo ocho casi nueve lustres

vivo otra vez,

por un crimen de flores no tañerán

campanas ni catedrales de laberintos desdoblarán,

al margen lo visto si no me acepta,

no es mi estaca en pecho,

sólo sin ser bastante

ella es mi fuste, mi espada,

mi sacrilegio

en pacto de sangre,

mi hija de Averno 

mi coraza y pechera que si vuelvo 

sí a estar vivo, la encuentro,

más allá de boscajes inéditos

de ciencias sin papeles

y sentidos flamígeros.

 

 

VII

Sentido sensisenssum,

formosa societas,

hermosa compañía

si esa que nunca osé 

debido parece sólo se puede pagar

siendo quien no soy,

delineante suspiro

materia a tierra,

uno allá debe quedar lo que es de ella,

no límites de cordura,

al seco brillo avanzo

sensaciones vuelan,

lo que no te dije nunca te lo diré

quedará más escrito que tu estampa y violín de luna,

no es justo y qué, otro rayo cayó,

que te  llene y lleve

es otra cuestión.

 

 

VIII

Nacer para vivir,

lo demás es otra asignatura,

verte despierto, cuándo,

contar con apoyo, 

sí, seis farolas se bailan

sin tóxicos ni brebajes,

solo decir esta vida de jactancias puñales,

hasta aquí me vio la cara raja,

no soy ángel cualquiera,

rebelión toma cauce,

orden y mando,

tatuaje puede ser cicatriz

pero alma no sangra,

ni se transmigra,

venga al salón de los caídos.

 

IX

El festín es elegir ser humano lastre,

o salvación de papiro en llave,

llamado amarse in radice veritas est,

todas las mentiras eran correctas,

a mí nadie me juzgará,

a tu conciencia podrán preguntar,

soy constructor de tiempos,

y sigo firme

ni me voy ni me iré

en parca vida de esta existencia,

oh diferencia clara.

Sé quien no soy.

Miles dei lumen

mors erita exora mea.

 

Förüq

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

Lugar Guadalajara España

A 8/03/2022

 

CUANDO VIVE LA MUSA DE UN POETA:


Cuando vive
se añora infinitud de cultivos estelares,
cientos, miles de perlas no llenan su sonrisa,
ni existe rocío en flor osar cubra
la flor de su dicha;
los mares y océanos se pueden caminar
sólo al tenerla vista,
las llamas no arden,
habitan tersura de sangre en pecho, valiente,
oscuridad ilumina aventajada,
mas cuando ella vive
qué podría alegar un poeta,
conocerla
para que rapsodas jamás enmudezcan
en melancolía hija,
para que mis versos solo canten flores
y vivos colores.
Cómo negar temor a sucumbir
sin rubricar su rostro,
con un jilguero como beso piador,
sin un pétalo escueto
proclame su guiño,
sin conocer a su Musa
un poeta se desvanece como el tiempo,
el silencio se arma mil días mil espinas,
yo sólo te quiero a ti
mi vida en verso, mi amor valiente
de mil fuentes y abrevaderos,
de la más alta espiga
a la caricia que retiembla en tierra.
Sólo un segundo basta
para capturar una letra,
mil eternidades para ser feliz sin ella.
Cuando mi Musa vive en mí,
infiernos no me acogen,
ni penas ni tormentos habitan,
un sendero abre y toma terreno,
rumbo a soñarla de nuevo,
campos germinan de oro trigo y girasol,
de verde alfalfa y amarilla caléndula,
como rojo ababol,
vivir sin crear su sonrisa
es como no hallar razones
para ser feliz;
muerte es del hombre vano,
temor infausto,
suerte es de un poeta
vivir en la vida de su Musa.
Porque vivirá siempre
como esta mi letra quedará vista.
LIT C ET SUMMUN CANAE

 

Förüq

 

 

 

 

 

 

 

FINAL

 

 

 

Meus amor, ne putes cormeum tui oblivisciposse, verberare prohiberepotest sed te non amare

 

Si flosesses et papilioessem, tempusmeum in cordefodiendovacarem

 

Si lacrimaesses in angulooculimei, non auderemflerepraetimoreamittendi.

 

 

 

mi amor no creas que mi corazón te puede olvidar puede dejar de latir pero no amarte

 

Si tú fueras una flor y yo una mariposa, me pasaría el tiempo hurgando en tu corazón

 

Si fueras una lágrima en el rabillo del ojo, no me atrevería a llorar por miedo a perderte

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tomo II

 

OJO DE TIERRA

Viento, viento bonito
lleva al cielo cada escrito
arropa este amor en mi cuerpo
en mi corazón te llevo
hadita de mi sentimiento
noche
hoy en tu sosiego
me encuentro
entre nubes violetas
y el cristal luminoso
de esta luna de invierno.
Bañan mi cuerpo tus latidos
sordos de oscuridad
y a este cielo sonámbulo
lanzo mis ilusiones al viento,
siento tu caricia de alma
y te bebes mi calma;
despierta esta rosa sangrienta
y su aroma de romance antiguo,
atraviesa el pecho
tu amapola
eterna primavera
cuando mis ojos
te ven entera
cada sentido despierto
como fiera al acecho
de tu latido
hoy en tu bosque me pierdo
tu imagen surca mis sueños
como cada noche
que siento tu beso
y como me cuidas,
como soy yo tu alegría;
mi vida vistes de amanecida dicha,
hoy la hierba escala mi montaña,
la lluvia germina todas mis semillas
de pasión y fuego,
donde entero me entrego
al placer que muerde
y envuelve en escarlatas doncellas,
como sencilla tu sonrisa
y tierna tu caricia,
ya no hay súplicas
solo felicidad desbordando mis cauces,
te sostengo fuerte
en mis brazos
para nunca soltarte
para eterno tenerte
si por soñar
soñé acabar con la soledad fría
y escarcha de esta melancolía
llegaste tú a mi vida
como cada noche siento tu melodía
y me acompañas cada día,
salió el sol después de la tormenta
y ame tu esencia
regando mi interior
tu voz de alma, amada
tu bella y dorada calma,
rompí las cadenas que me anclaban al pasado,
para luchar por mis sueños,
y alcanzarlos,
entendí el idioma del silencio,
y hoy contigo
lento construyo
mis escaleras al cielo,
este firmamento
clama de azul sediento,
ermitaño en su montaña del sentimiento
el amor jamás salió de su cuerpo,
de él decían que quería comprender al amor,
tras una flor de Hércules la conoció,
y la preguntó
qué eres, amor,
no, solo nací de esta flor,
tu inocencia me enamoró,
curaré tus heridas de dolor;
viviré de tu amor.
Vuelvo a este dulce tormento,
buscando llenar de amor el cielo,
labrando el campo de tu alma;
y bella mi amada,
te bajaré las estrellas
para que puedas acariciarlas,
estas flores cantan la canción,
que te enamora el corazón

vuelvo a luchar como ayer
con tu amor jamás desfalleceré,
eterno en tus alas viviré.


El Castellano y Leannan-Sidhe



Navego los límites de tu silencio
tu luna reina mi cielo
 

en este horizonte 

de ilusiones y sueños 

tus besos florecen mis recuerdos; 

las mariposas de tu piel tersa de seda 

acaricio 

eterno el momento 

que escapa entre tus labios 

cuando brota el te quiero

y en mis ojos te encuentro,
 

donde me enseñaste 

a vivir el momento 

porque nada es para siempre, 

escribo el sentimiento; 

ese que me hace amarte despierto, 

este viaje sin retorno 

me hace buscarte cada noche 

para que tu amor surque mi sangre 

y mis sueños de tu mano pueda acariciar; 

lento muerdo el placer preso 

y la lluvia envuelve nuestros cuerpos, 

recorro tus parajes, 

me pierdo en tu bosque 

este fuego late en esplendor, 

encuentro tu dorado amor, 

oigo los aullidos del corazón; 

atrapo mis flores de pasión, 

quiero y te quiero en cada amanecer, 

donde agradezco cada aliento, 

cada suspiro, 

que asesina al tiempo, 

y da vida a mi sentimiento

mi eternidad alcanzo,
 

acariciando tu cielo, 

entero me entrego, 

como el calor de un lucero, 

sintiendo tu amor latiendo,

avanzando tu cuerpo,
 

como quimera de pasión y fuego,

condenando al tiempo
a morir en nuestro pestañeo
 

con un beso, 

encontrando el lenguaje del alma 

en cada verso, 

cabalgando juntos cada firmamento, 

flor de sangre 

naciendo en mi pecho 

clamando este amor que te profeso, 

cálido el momento 

de desnudar mi alma 

mi bella amada, 

una flor en tu mirada 

vuela libre doncella 

tu esencia mariposa del amor 

en mi interior quedaste 

de mi ser te adueñaste 

puedo sentir como tú sientes 

en cada pensamiento vives, 

a tu lado siento desvanecerse el dolor; 

este ardor de pasión, 

jamás me abandonó, 

hoy agradezco que me arropases en tus alas 

para nunca soltarme 

para abrigarme cada noche fría 

por ser mi eterna compañía, 

y locura del ansía mía, 

tu amor mi sinfonía 

como tu beso de cada día 

fiel me entrego a la caricia, 

mi amor sin descanso

incesante fluye el verso
 

por tu abrazo,

a tus pies me encuentro
 

esta mi sangre te entrego 

este fuego late en cada beso,

germinaste dentro
 

todas estas semillas de amor eterno,

hoy hadita te canto
 

a la orejita encuentro tierna tu sonrisa

en cada flor encuentro
 

la belleza amanecida 

en tus labios descrita, 

en tu piel mi caricia

en tu corazón siente mi brisa
 

como me hago lluvia 

y río en cada silencio, 

que rompemos juntos, 

como juntos nos verán 

hasta el fin del tiempo.

El Castellano y Leannan-Sidhe

Cielo de tu amor

que acaricio,

en el suspiro del tiempo

desvanecido,

en cada luna

que te encuentro,

en cada vida que te siento.

Cómo no hacerlo,

si vives dentro,

si cada minuto

lo vuelves tierno.

Vuelo con este sentimiento de fuego,

cabalgo el firmamento,

encontrando el verso despierto.

Como estas ganas

de devorarte lento,

que sientas el deseo morder tu cuello,

y la sangre de cada flor

de piel y verso.

Donde el agua y la poesía

hacen el amor con tu cuerpo.

En este campo de sentimiento

la sangre de la tierra

vistió de amapolas,

cada beso de amor sin tiempo.

El bronce deja su cuchillo

a las espigas del cielo.

Hierro baña la sangre

de este guerrero,

vivo y muerto por tus suspiros.

De tu corazón preso,

guardián de cada latido,

redentor en el silencio frío.

Amante serpiente

en el calor de la ilusión

que te dibuja en mi mente.

Siempre presente,

a la hora que la oscuridad

late y envuelve.

Donde te volviste mi bendición,

realidad, abrigo, y latido

de la inspiración invencible.

Como invencible dios Sol,

que toda vida rige.

Amada hada,

esposa de este mío sentir,

acompañante de cada vuelo fulgente.

Tu semilla de amor

germinaste en mi pecho,

amapola roja y negra,

sangre y tinta,

que cada verso expresa sin descanso.

Fluyendo como el río

que brota en almas a su paso.

Voz amante de tu presencia

en mi mente,

donde el te amo,

cada noche se siente.

Cura de soledad y maravilla

hasta la muerte.

Donde mis rosas dejarán su sangre.

Nunca dejaré de escribir al amor,

a esta pasión de tenerte,

a cada luna

que de malva

el cielo me tiñe,

a todas las flores sencillas

donde te veo,

donde descubrirás

que este duende

te será fiel,

y a cada semilla que nace

pone tu nombre,

donde encontró

su latido noble,

y mil veces más fuerte

lento se apodera de tu bosque.

Las campanillas en flor le oyen

y distingue el espíritu de cada árbol,

en cada pequeña vida

a dios encuentra,

donde la armonía

la acaricia el idioma oculto

de las hojas al viento.

Como el abrazo

de la yedra al árbol

y el beso del rocío primero

a las flores del campo.

En paz me siento

en mi entorno,

y en la ciudad muero lento.

Bendita la vida

por darme tu amor,

por darme ojos

para ver cada vida en color,

siente esta caricia sin dolor

observa que de mí

el cielo se apiadó,

donde sin envidia ni mal

eterno vivo,

como poeta sin tiempo

en tu recuerdo,

voy allí lejos de este mundo,

donde empieza nuestro bosque

sin destino,

donde libre,

todo sigue su espiral sagrada,

el ciclo de la vida

y la muerte,

el resurgir del agua,

la sangre y de la tierra.

 Amada te canto,

de tu mano siempre

mi te amo,

contigo siento la fuerza de la tierra,

el agua, el viento,

el fuego, y la magia

que en arrullo

acarician mi cuerpo,

contigo no temo

a ningún abismo, infierno,

ni tormento,

a ti te debo cada verso.

El Castellano y Leannan-Sidhe

Renuevo esta mi sangre,

tengo tus ojos

fijos en mi horizonte,

a cada luna nocturna

que pido proteja tu amor

en mi cuerpo,

amaneciendo despierto

el deseo de enredarme

en tu cabello,

la pasión rugiendo

besar tu cuello,

desvaneciéndose el tormento,

encontrando el manantial

de esmeraldas en tu cuerpo

sirviendo al placer preso

rezando a la noche oscura

encontrarte en cada parpadeo,

sintiendo el fuego arder dentro,

vistiendo mi piel de tus deseos,

como íntimo tesoro de ternura

cuidarte hasta el fin del tiempo

que muerde,

hasta eterno tenerte

donde tu esencia

surque mi sangre,

y el velo de fuego destape,

donde sin verte

sigo soñándote,

como inevitable besarte,

y entre tu boca encontrarme,

donde por amarte me resucitaste,

y la flecha certera

me atravesó el pecho

para del latido nunca sacarte,

para verte cada día

en mi mente como siempre

tan resplandeciente,

 mi anhelo queriendo siempre

sorprenderte,

mi felicidad encontrándote

dulce radiante,

si escribir solo sé

escribir lo que dice

el corazón

y siempre sabrás

que suspira por ti amor,

mi bendición mi locura

de pasión,

mi florecer en rojo tornasol,

viendo el arco-iris de la ilusión,

viendo desvanecerse

cada día mi dolor,

encontrando

de tus pechos las perlas amor,

avanzando tus cauces

llegando a tu océano de ilusión,

abrigando tu interior

con mi calor, protegiéndote

por ser mi tesoro,

mi cielo estrellado

y cada rayo de sol

que me acaricia,

siendo bella

princesa de mi reino,

 siendo entera bella,

siendo de amad
a

tan preciosa como destello

en tu mirada,

cálida ilusionada

donde mi calma

se vuelve tu agua,

y náufrago en tu playa.

Me encuentro preso

en tu tela de araña,

siento cálida la sábana,

me pierdo en cada noche

que mi alma te extraña

como necesitarte mi esperanza,

como mi campo en flor

sembraste

cada flor silvestre,

como solo tú ahuyentaste

cada recuerdo triste,

vengo a desafiar

a esta inspiración

con tu corazón invencible,

donde de sentirte mi mundo,

rojo volviste,

donde mi amor

te encuentra y te desviste,

quiero perderme en tus secretos

recorrer tus parajes

para renacer como amapola

en tu piel,

donde viviré de tu placer,

donde solo necesitaré de tu amor

para vivir,

a cada luna estridente

que encuentro el verso solitario

navegando la sangre

y vuelo a abrazarte,

y como paréntesis del destino

de mi interior te adueñaste.

El Castellano y Leannan-Sidhe

Dulce y risueña

mi princesa,

su corazón me embelesa

busco en este cielo

su mirada traviesa,

recorro los caminos olvidados

de la pasión y su verso,

vuelvo a sentir mi latir

a flor de piel,

en esta noche busco la belleza

en el instante que vuela,

me vuelvo lobo sediento,

te encuentro

y tu placer trepo,

 tus flores de seda muerdo

invado y me quedo en tu recuerdo

como siendo cómplice

de tu aliento

en esta noche que te siento,

cabalgo el firmamento,

las estrellas mis senderos

destino tu bello cuerpo,

lento te beso

eterno el momento

este cuerpo ardiendo

en tu fuego,

saciando el deseo

tu imagen mi sangre

navegando,

mi bella quimera de fuego

mi verso sin descanso,

mundo de tus ojos

que quiero, vida

para morir en tu pupila

vida mía,

latiendo la caricia

en este lecho de antiguo romance

donde mis flores

quieren enredarse

y con las tuyas

juntarse,

me sumerjo

en este trance de amarte

veo el dragón despertarse,

luchando a garra y letra

por contigo juntarme

por tu interior

a besos vestirle,

diviso el cielo que quiero

y solo tú amor

sabes que se pinta de tu color,

flor con flor

brilla la ilusión

de guerrero este corazón,

dame vida, dame calor

te entregaré todo sin condición,

por tus labios

cada noche surcaré los caminos

de la pasión,

donde este el mío verso

quiere llegar a tu corazón

acariciarlo, cuidarlo y sentir

su esplendor a tu lado

jamás morirá mi inspiración,

cura y compañera

de mi soledad sin descanso

donde los recuerdos se hacen cuarto

y la oscuridad llama

a golpes de silencio

donde tu luz encuentro

y en tus alas de amor me duermo soñando tu cuerpo, volviendo al inicio del sentimiento versando

mi aliento donde despierto

encuentro el alarido nocturno

que surca el viento

como rabia y furia

de encontrar tu voz amanecida

donde mi amapola suspira,

este destino a entregarme

completo suscita,

buscando la bella sinfonía

como caricia escrita,

buscando tu esencia más allá

de este cuerpo;

en este horizonte

donde nuestros anhelos

juntos se entregan,

donde inevitable besarte

pues en mi corazón entraste.

El Castellano y Leannan-Sidhe

Mi amor te escribo

el beso cálido

sin temor lento bajo tu cuerpo

te doy ardor

despojo al tiempo

de sus cadenas de formol

en cáliz bebo tu sangre

de princesa amapola

en esta brisa

viene tu ola

en cariño

me hago tu espuma

beso en tu piel la ternura

naufrago entre tu acantilado

de placer

despojo al viento

de sus alaridos despiertos

tu arena diviso

donde la rosa

y la letra forman

esta mía bandera

me despojo del miedo

y de hombre nuevo me visto

envolviéndome en el calor

de mis latidos

por ti confesos

como saberte luna nocturna

de mi cielo

y luz oscura

que me acaricia

donde sin tu caricia

el infierno sería cosquilla

como dibujar con un beso

cada día tu sonrisa

que sepas que en tus labios

siempre te amo

y tus ojos mi cielo encerrado

si te duelen con cuidado los besaré

donde cada noche desearé

darte el abrigo de mi piel.

Hasta en el recuerdo siempre

te besaré.

El Castellano y Leannan-Sidhe

Nace del corazón

de cada uno haz que tiemble el mundo

al sentir amor,

esta mi sangre te entrego

sin dolor este cielo

se pinta de tu calor

y mi deseo es arropar tu corazón

ser siempre tu protector

que jamás sientas la fría

y negra desolación

acompáñame el camino

amor nuestros besos

quedarán hasta el final

del recuerdo

donde juntos jamás cantará

el dolor donde mis flores

suspirarán por tu corazón

si ya el mío te he entregado,

si de amarte te has vuelto

mi única ilusión como salvación

y cura de soledad

cuando buscando el verso

te encuentro dentro

latiendo cuando este horizonte

rojo volvió

a llorar de emoción,

ojo corazón gimiendo

tu nombre mi amor,

vuelvo al inicio del sentimiento

ese que cada noche me envuelve

en mi dulce tormento

donde despierto te encuentro

y el verso arde a fuego,

donde mi cuerpo

llama al tuyo

como quimera ardiendo,

quiero besarte lento

y tierno,

despojar a la amapola

de su sangre

beber de ti el deseo,

envolver en llamas

este mi cuerpo,

desangro este corazón,

desnudo el alma

quedando la esencia

como brillo y destello

en tus ojitos miel

de dioses,

sin medir la intensidad

entero me entrego,

ruge y tiembla

este horizonte sediento

cuando más te siento dentro,

noche llama

moviendo su tranquilo velo

noche llama una vez más

para sentir que a mi lado estás,

cuando inunda mi sangre

tu amor eterno

y las rosas

dejan su lenguaje

para este romance

cuando el sentido

es cuidarte complacerte

y amarte salvaje

rompiendo reglas

y riendas rompiendo

las cadenas que atan

esta alma antigua

a mi cuerpo

fluye el solitario verso

a esta luna de plata

y su encanto

en este frío de invierno

tengo el calor de tu fuego

e invencible me creo,

derritiendo las flores

delicadas de tu cuerpo,

donde tu miel encuentro

y en tus ojos me veo,

sigo ardiendo,

poeta sin tiempo

frente a tus ojos latiendo

cuidando tu sueño

queriendo ser en tu vida el primero,

queriendo de ti todo

luz de tu fuego

y vida en tu pupila

para ti siempre mi caricia

que sin prisa tu piel divisa,

queriendo ser río de tu cauce

y flor de tus parajes

donde la miel obtengo

lamiéndote vuela libre la sensación

dorada de hallar

tu bella calma

afilando mis nervios

entregándome al suspiro

pidiendo las llaves del cielo,

sintiendo las mariposas posarse

cuando te encuentro,

bella princesa te quiero

a mi vera,

como esta mi amapola

te embelesa

y besa tus labios

con sabor a fresa,

siento que llegó mi momento

en tus brazos fuerte

me he vuelto

segundo tras segundo

el tiempo se come a si mismo

y el momento queda eterno

unidos nuestros latidos,

a las puertas del cielo

con un escrito a puño

y sangre nacido,

donde de tu mano

quiero perderme

donde de soñarte

de tu alma me enamoraste

donde sin verte

dentro te tengo presente

como tu amor

que calienta la sangre,

encontré el sentido

a entregarme

y es cuidarte

porque eres mi esperanza,

envuélveme corazón

en tus alas de amor,

ahuyenta siempre mi dolor,

hablando a solas

con mi interior

allí surges tú en cada rincón

como beso dulce sin dolor

alimentando mi pasión

floreciendo las entrañas

de mi inspiración,

he empezado este poema

pero no sé como acabarlo

si no es con un beso

amor encontrando

para ti mis mejores versos

en templanza nacidos

como fiel a ti me entrego,

vengo a desafiar mi inspiración

a habitar a fuego tu corazón,

a dejar mi te amo

en tu piel tatuado,

rosa de mi sangre

mi flor de fuego doncella

y reina de mi sentimiento

mi amor sin tiempo,

bella, bella, mi amada,

de cristal su mirada,

nuestra canción sonará

incluso en las ruinas

de mi corazón te encontré

y perdóname

porque jamás te soltaré.

Mi beso te doy y te daré.

En sangre y verso

a ti me entrego.

Por tus labios muero,

queriendo amarte lento

como dicta este sentimiento,

como tu corazón

me tiene preso,

ángel que se cortó las alas

amando el suspiro de tu boca,

queriendo que tu gemido

le muerda,

donde la amapola clama

el amor a tu entraña,

y la margarita en cada pétalo

el te quiero predica,

escucha mi súplica

siente este amor que grita,

abrázalo fuerte

en tu pecho

porque este mi verso domina,

y todos mis anhelos

tu piel caminan.

El Castellano y Leannan-Sidhe

Muerdo tu rosa

de pétalos de sangre

te abrazo fuerte

a mi cuerpo

avanzo este campo desierto

construyendo los peldaños

para acariciar tu cielo

de amapolas envuelto,

de estas ilusiones

de fuego

suspiró el momento

por tener tu amor más allá

de este cuerpo,

donde mi alma con la tuya

se entregase en fuego,

a lanza y verso

quiero conquistar

de tu corazón el terreno,

vengo a luchar

para ser tu presente

y tu todo,

como el delirio y atracción

a enamorarte que sientas

como yo siento

cuando quiero encontrar

tu beso y cogerte la mano

cuando solo una caricia

lo diga todo

esperando que de tus labios

brote el te amo

que me dé vida de nuevo,

solo pido ternura y amor

como fuerza para eternos

mantener estos sueños,

que sin ti no tendrían sentido

porque de mi ser te has adueñado

solo con tu pestañeo,

donde muero por un beso

y vivo en tus ojitos preso.

Donde este sentimiento

enraizó la enredadera

para trepar tu torre

y besarte el alma

doncella de mis latidos

donde solo rezo

que no se apague el fuego

cuando solo me encuentro

y necesito escribirte

para que no olvides

que en ti pienso,

no vengo a destruir tu pasado

si no a ocupar mi lugar

y tu presente llenar a besos

donde si no te tengo

muero lento,

donde me di cuenta

de la fragilidad

que me envuelve

si tus ojos

no me miran

si no encuentro la palabra bonita

del corazón frente

a mi prendida,

tu azul llenó mi cielo

en ilusión fulgente,

y tu verde en primavera

vistió mi vida

como la esperanza

que un día me ofrezcas el rojo

de tu amor para cuidarlo

y protegerlo en mi interior

protégeme en tus brazos amor

muero sin tu calor.

El Castellano y Leannan-Sidhe

En tus brazos estoy,

queriendo besar tu labios

y la miel de tu fuego

esa que envuelva mi cuerpo,

en mi mente

giras evanescente

como cada deseo ardiente

de tenerte,

esta flor de amor

enraizó mi pecho

y como un rayo de luz

me atravesó dentro,

quiero decirte tanto

y no sé cómo hacerlo

cuando ilusionas este corazón

que por ti vive despierto,

como dentro arden las palabras del alma

y en tus ojos me quedo preso,

pidiendo que no me condenes

a un silencio que me lleve al olvido,

siempre quiero vivir en tu latido,

como mi musa te has convertido,

y en esta brisa de nuestro oleaje

me hago espuma de tus olas

y sal de tus pestañas

si de desear de tu corazón

la bondad de ilusiones

y anhelos dibujaste mi cielo,

sin sentido sin estar juntos

siendo tu mi doncella

y yo, tu caballero armado

con corazón de sentimientos

puros como la noche y el día

como lo es tu mirada

que por imaginarla

frente a mí prendida

no quiero partir

nunca de tu compañía,

no te ruego amor

solo pido enamorar

con cada aliento tu corazón,

que jamás sientas

la fría soledad

que acaricia,

quiero dibujar

cada día tu sonrisa

porque solo así

yo también seré feliz,

estos sueños florecen

como amapolas de sangre

cantando al amor

sin tiempo

descubriendo el sentido a quererte

y desearte

como necesidad

de tu cariño y ternura

para seguir cuerdo

en este mundo

que se me fue negando

cada sueño

no quiero perderte amor,

luchando ruge la fuerza

de este valor

conquistando el abismo de dolor

venciendo la dificultad,

corazón con corazón

alma en verso y beso

sin dolor,

si desde tus caricias

siento la primavera

en mi interior,

como nuestro paraíso en flor

donde si no tengo

el cielo

me quedaré siempre con tener

el de tus ojos

fijos en este corazón

clamando tu amor,

donde las noches

se vuelven mis quimeras

para soñarte y desearte,

 paralizando esta mi sangre

donde siento

que he empezado a amarte

porque a tu lado quiero estar

viéndote mi reina

en mi mirar

y esta amapola roja

de amor sangrar,

no me desampares el camino

luz de mi vida

luz compañera

mi amada doncella.

El Castellano y Leannan-Sidhe

Ruge mi cielo

y entre tus flores

me siento

mi princesa amapola

de mis besos la dueña

de mis suspiros confesos

te amo cómo no amarte

si entre tus

alas en ternura

me envolviste

cada caricia como delicia

miel en tu boca doncellita mi linda fiera delicada,

como rosa de cristal

pero valiente

como de tigresa su corazón

valiente y generoso

hasta amarte con su sangre

dame vida dentro tuya

mi bella sinfonía de mi orilla

naufraguemos

entre la arena de nuestros cuerpos

seamos amantes

sin tiempo

aullando a la luna

de nuestros recuerdos

déjame pintar tu cielo

de las flores de los valles

donde sientas el amor

como cuento de hadas

y tengamos nuestro bosque encantado

solo allí despojaremos al fuego

de la pasión

y seremos corazón completo

deseo ser tu amante

tu guerrero tu fiel romance

en tu pensamiento

mis flores te entrego

como letras pintadas

solo en la seda de tu piel

lucerito de mi amor

dama de este paraíso

donde te declaro mi amor

por ti corazón

de mi fuego.

Doncella de luna.

El Castellano y Leannan-Sidhe

 



Despierta el sentimiento de fuego,
avanza mi cuerpo

con besos humeantes

de la piel salvajes

vengo a complacer tus flores

a quedarme dentro

de ti como tatuaje

vengo a matar

los alfileres de tiempo

y amarte lento

donde se afila el sentimiento

y la noche de testigo

de cada ilusión de vivir

con tu latido índigo,

rojo diamante,

un corazón que en verso

te habla rompiendo la inspiración sosteniéndote fuerte

en mi cuerpo,

amando tu dulce aliento

que da vida a mi calma

y donde te encuentro preciosa

como esperanza de encontrar

en ti el amor

que se me negó

del cielo

y años y años

fui describiendo

lento en versos

donde la sangre necesita

el calor de besarnos

y besarnos hasta el final

de este horizonte sediento

donde te bajaré la luna

y los luceros

donde por amarte

te entregaré esta la mía sangre,

ámame dulce

que el mundo

no te importe

dame templo en tu corazón

seré guerrero de tu ilusión,

seré tu felicidad corazón

si dejas intentar

que el dulce tormento

envuelva nuestros cuerpos

abraza mi alma

que clama por vivir

 siempre en tu mirada,

donde el fuego se hace deseo

y quisiera ser

el amante de tu piel,

pintar tu sonrisa

y a besos el te amo a sangre brotado

como nervios de querer

echar leña a tu fuego

siénteme dentro tuya

quiero latir

como pasión insostenida

y la rabia y la furia

de amarte sin medida

donde el verso

se torna amapola roja

de corazón y el amor dulce

espina llorando hasta tenerte

conmigo mi doncella

donde no quiero

más días

sin tu sonrisa

donde te beso

mi esperanza

hasta el latir de todas

nuestras flores

en primavera añil,

con tu amor quiero vivir

+donde no puedo frenar

la riada que avanza

y que tu mano quiere pedir,

abandoné la desesperanza

solo me quedé con la ternura

y esta ilusión de fuego

de ser tu medio resoplido,

como romance que lento

une nuestra pasión

hasta encadenarnos juntos

ama de mis sueños

rojos de amor donde corazón con corazón

te entregaré este paraíso

en flor que cerca cantando

verá nuestro amor

si este destino no me condena

sin sentirte fuego

de corazón,

calma de mi dolor,

quiero cuidarte

y entre mis brazos rodearte

como tesoro y bendición

donde eres maravilla amanecida

y sonrisa de mi alma nunca descrita

donde esta pasión palpita

entre tus pupilas y las mías.

El Castellano y Leannan-Sidhe

Sangre y verso

mi dulce tormento

ruge mi calma

por verte a ti

 mi doncella escarlata

a cada momento,

quiero regar de amor tu cuerpo

que sientas rugir la pasión

en tu cuello

besar todas las amapolas

de tu cuerpo

cantar a este horizonte

la vuelta del amor a mi cuerpo,

quiero ser tu bella calma

tu verde esperanza

la locura de tu corazón

quiero a fuego

morder cada flor

que forma tu cuerpo,

si por soñar soñé

en besarte sin tiempo

en tu fuego

quedé preso

viendo la amapola

florecer del pecho,

a esta luna

que solo pido el calor

de tu cuerpo

pido domar tu ternura

como fuego con fuego

crece el calor

me lleno de piropos

para tu corazón

cuando solo tú quedaste

como esperanza para salvar

este el mío corazón

que sangró en la avenida

de ángeles estrellados

en estrellas

y árboles cantando

al viento su amor,

en este mundo perdóname

porque solo quiero tu calor

llenar de rojo tu ilusión

quién pinto el cielo en colores a su amada, merecerá la eternidad

en su mirada

como azul sediento

que afila su sentimiento,

escudero de tu latido

dando fuerza al amor sentido,

quiero vivir en tu latido

que sientas que te cuido

noble ilusión de este corazón,

mi cielo gris

prendiste en llamas,

gracias a ti porque tus ojitos

se fijaron en mí,

ámame sin tiempo,

siente esta inspiración sin tiempo

donde el alma exclama

su amor al viento,

y como pasión insostenida

me pierdo en tus secretos,

te ofrezco mi cielo solo tú lo cuidarás con esmero quimera de mi fuego,

mi sentimiento despierto

mi estrella en el camino

inesperado

que unió nuestro sentir

en la eternidad del amor indomable

que quiero sembrar,

como a mi lado

quiero tu caminar

hasta en amor

podernos juntar,

luz compañera

fuego de este latido

en flor,

no me abandones,

junta tu ilusión

en mi pecho,

bebe de mi cuerpo,

en este momento

te siento ardiendo

dentro mi flor de invierno,

llorando el tiempo

deseando juntarme a ti

eterno,

como cada amanecer

que quiero encontrarte

acariciando mi pelo

ronroneando en mi pecho

donde sin ternura

no hay sentimiento

y donde sin tu mirada muero,

en llamas te abrigo

en mi pecho

siente esta sangre en verso

que enamorada mi boca

pide tu beso,

pudiendo ser y siendo

tú, mi maravilla y salvación

como melodía de amor

canto en tu corazón

esperando unir mi latido,

al tuyo corazón,

guerrero de tus batallas seré, *

en este cielo

que solo pido tu amor

por ser tú mi dulce

y tierno deseo,

como sabrás empiezo amarte

en cada noche

que los luceros te envidian,

de bonita

como linda flor

nunca descrita,

a cada día que tus cabellos

como rayos de sol

quiero sentir

entre mis dedos

y pintar tus labios

a besos sentir

tu aliento preso

del sentimiento

que araña tu cuerpo

despojando de su silencio

el tormento

de no saber cómo pedir

y acariciar tu mano Escarlata,

de mi sentimiento

por ti siempre en rosas

y fuego envuelto,

siénteme avanzando tu cuerpo

hoy tu sangre fluyo

donde quiero vivir

tu calor

y quemarme

mil veces en tu pasión

de mil astros,

si querer quiero sentirte

como tormenta

de pasión e incendio

de mi corazón

si de tierna

te deseo

como estas ilusiones germinan

en amapolas de sangre

mi corazón si de valor lucharé

por tu amor

bello corazón

queriendo juntar mi calor

contigo

hasta morir de placer

en tus labios

como pétalos de rosas

siendo abeja de tu miel

y enredadera que abraza tu piel

siendo quimera de piel, verso

y entraña como entrañable

encontrarte en mi presente

que solo pido al cielo

me vista de flores

cada recuerdo,

donde golondrina azabache

eres reina de este sentimiento preso

queriendo habitar por siembre

el latido de tu corazón

como en verso te dejo

este besito.

El Castellano y Leannan Sidhe

Siento como este amor crece,

como de mi interior floreces

y el dolor desvaneces

como la sangre sigue

el camino de la luz

y a mi lado amaneces,

pétalo tras pétalo descubrí

que a mí

me amas y me quieres.

 En mi interior permaneces

como la gota pertenece a su río

o a su nube,

yo te pertenezco y con orgullo

de amarte me siento

en éxtasis de fuego y pasión.

Descubrí dentro latiendo

el sentimiento y hoy vivo me siento.

Mi cielo este amor

late despierto.

Y en verso te entrego el beso,

este suspiro travieso

y caricia sentida

de tu sombra

y silueta la luz

que te acaricia,

puedo sentirte en mi vives

como ilusión como bendición

y fuego de esta pasión,

evanescente tu piel

me atrae como la luz a la polilla

y la semilla a su tierra

como la llama a su hoguera,

camino contigo

camino de tu lado

hasta el final de un infinito

que es este amor

que tan dentro siento,

hoy te vi y mi bella,

mi amada,

mi hadita, mi flor eterna

la pasión no podrá ser descrita

solo acariciada

en mi boca junto a tu boca

en mi piel junto a tu piel

a la noche plateada

y la luna que me abriga

el sueño taciturno

de tu sonrisa,

insomnio de amor,

amor, amor,

que te pintas de cualquier color,

corazón de mi corazón

luz de mi vida

luz de mi luz,

latido junto al mío unido

beso tras beso

desangra la amapola

un te quiero

el sol en su visita

la lagrima de rocío

felicidad alega la caricia

un te amo sincero

esa fue tu arma.

 

Leannan-Sidhe

Campo de derrotas

y victorias

en esta bella calma,

hoy arde un sentimiento,

hoy bañas todo mi cuerpo,

en el tiempo extinguido

me enamoré de tu esencia

que pura, bella,

y bondadosa

construye tu ternura mi preciosa,

fuego de mi fuego

quimera sin tiempo,

hoy surcas mi mente

hoy te quiero hipnotizar

como la flauta

a la serpiente,

hoy quiero ser tu alimento

que me comas

con hambre de pasión

y deseo,

vuelvo al inicio del sentimiento,

siento un corazón

que ama que late

en verso

que sueña despierto

ese corazón es el nuestro

yo solo quiero cuidarlo

y amarlo,

que aniden mariposas

en sus flores de amor,

y el sueño nos arrulle

en alas de cuento mágico

encantado

ese por el que nuestro bosque

hoy eterno

luce de la vida enamorado,

el ser hoy se viste

de hombre nuevo

y despoja su ropa de hombre viejo,

hoy he conocido tu bondad

en mi cuerpo

y enamorado incluso

podré caminar el infierno,

hoy mi luz es fuerza

amor y esperanza,

hoy mi alma canta

y te enamora el sentido despierto

ese que te hace presa de este amor

que te envuelve y te quiere.

Quiero llenarte de mi

como tú me has llenado de ti,

quiero ser el único que tus labios besen

el único que sientas que te cuida

y protege

que amor infinito

te sirve hoy quiero cumplir

todos tus deseos

como verdad y hecho

que tu corazón

me tiene preso,

volver realidad

este sueño

como el sol sale cada día,

que te arrope

siempre mi caricia.

 

 

Leannan-Sidhe

Avanzo tu interior

y estos besos florecen

al calor de tu corazón,

bella bella bella

mi dulce amada,

hoy te debo la furia

de un dragón.

Desato las cadenas

de esta pasión

fluye el verso

como la hierba cubre la montaña

y la sierra,

hoy decidido

te declaro que me quedo contigo

la más bella florecita del campo

mi tierna y sencilla amapola,

dime cada día

que me quieres,

aunque ya lo sepa mi hadita,

siente el fuego en mi pecho,

siéntelo abrigando tu cuerpo,

como pura la llama

de este amor eternamente despierto,

si al cerrar tus ojitos

me ves besándote

que no te extrañe

porque eso hago

cada momento

que te deseo,

me confieso tuyo

como la nube a su cielo.

Bella bella vuelas libre

mi doncella

tu esencia mariposa del amor,

hoy te arropo en mi corazón,

bailan juntas nuestras almas

entrelazadas

siente pura esta magia,

de la pasión con furia

y certeza anida

en tu pecho

este beso mi ama hada.

En alas de este amor

de nuestros labios

domado te llega

la ilusión de conocer

que a ti te debo tanto

que solo puedo

quedarme a tu lado

sirviéndote amor

y amor nacarado,

sincero lo siento dentro

y sin sentido

si no te lo ofrezco.

Sólo tú cuidas mi latido

y dibujas una flor

y una sonrisa

con cada halago,

te necesito tanto,

cuenta las estrellas

para saber cuánto,

hoy mi preciosa

te canto que me tienes

cada día enamorado

y sincero se siente

el te amo,

gracias mi vida

porque eres un encanto.

 

 

Leannan-Sidhe

El Castellano

En tu ojos veo

mi paraíso latiendo,

me pierdo en tu piel

miel de dioses

juntos de la mano

cruzamos el bosque encantado,

en tu belleza hada mía

se encuentra la bondad

y ternura donde vuela

este sentimiento

buscando el placer extasiado

y el piropo de flores rodeado,

en tu corazón veo mi universo de amor, donde la armonía

se vuelve melodía

por ser tú mi medio latido,

juntos, juntos, juntitos hasta el amanecer

que cada día

nos arropará de amor fulgente

como el lucero

que a este sucede,

la luna nos envuelve,

el viento nos mece,

y esta caricia por ti estremece.

Como en un principio

el final depende del principio

y como ayer unidos en el querer,

a ti siempre te amaré,

renuevo el verso

que sucede al beso,

esta mi luz te sirvo.

Si te veo en todo lo bello

es porque eres bella

amada mía

si en mi interior siempre estás presente

es de sentir como tu sientes

en mi mente giras evanescente,

tú en mi vida guiándome

el camino a una felicidad

que siempre pedí,

entre deseo y ruego

llegaste tú y lo que siempre soñé

y desee, un día,

en ti lo descubrí

mi maravilla.

 

 

Leannan-Sidhe

Piel con piel

arde un deseo

en el inicio del sentimiento,

tu voz surca mis venas

como tu amor

riega mi entraña,

bella, bella,

tu mirar es mi morada,

quiero verme reflejado en tus ojos

día tras día

como dulce

hálito de vida e ilusión que brilla,

mi alma te abraza

y te canta cada noche

bajo tu almohada,

siente mi caricia

en esta noche otoñada,

sueño tras sueño

tuve este amor eterno,

nuestras manos moldearon

el recuerdo,

despojo la esencia

de lo simple y me lleno

de nuestro amor de dos

un milagro

y una bendición

en un solo corazón compuesto,

hada mía te ofrezco este cielo

porque solo tú lo cuidas con esmero,

fuerza tú de este el mío velero

surcando tu río de ternura anhelada

y conquistada,

dando calma a mi lago de esperanza. Salvación tú de este guerrero

de tu corazón,

amante de tu pasión,

veo a través de tu interior

allí me diste hogar y templo,

vuelvo al inicio del sentimiento

alimentaste tú este fuego

pintaste en color este cielo

de rojo volviste la luna

que iluminaba mi cielo,

hoy te debo tanto

que encuentro el verso sin buscarlo.

 

 

 

Leannan-Sidhe

El sueño solitario

nunca me abandonó,

y llegaste a mí

como la flor en primavera,

en una llama bailamos

a la luna añil de los días más hermosos

que sentí,

hoy formas mi esencia

como de amor se sostiene

el corazón del enamorado,

hoy dentro te siento

como dulzura invadiendo mi cuerpo,

hoy veo más allá de lo que se ve,

y contigo hasta mi fin

me verá la nueva vida.

A tu lado eterno pues te encontré

y tu mano nunca soltaré,

querer puro cuando en tus ojos me miro, corazón desvelado

 cuando te siento dentro de mí,

vida de un hombre de ti

siempre enamorado,

vida para abrazarme a ti

cada noche para el placer servirte,

para arrullada dormidita

tenerte leyendo yo

mis poemas en tu oreja,

para dejar morder al instante

y el agua de tus labios tener,

para acariciar la rosa

y sentir que las rosas caminan

por verte a ti tan preciosa,

hasta sentir mi lengua

el caminar de una babosa

dentro de los pétalos

de tu boca,

mis manos recorrerán

todos tus parajes de nuevo

hasta derretir el hielo,

y no hay cielo

para cobijar esto

que yo por ti siento,

mi hada no sueltes jamás mi alma.

 

 

 

Leannan-Sidhe

El Castellano

 

 

2018

SER DE TIERRA


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SER DE TIERRA (Poemario)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Autor Miguel Esteban Martínez García

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Prólogo:

 

Ensayo y Análisis de la poesía de Miguel Esteban Martínez García

LA POESÍA QUE CADA POETA ERIGE

 

Hay visiones que tienen cada poeta en este orbe, y hay quiénes así los trasfieren a través de su poesía con mucha fuerza por esa condición de original.

Pero siempre están constituido por esos movimientos a que ellos se van acercando.

Porque a la postre algo nuevo se tiene que aportar después de tanto simbolismo, surrealismo u romanticismo que nunca a de faltar en cada generación.

Cada poeta muestra una poesía por su convicción valedera, ya que su motivo tiene que prevalecer en su expresión porque ella siempre le surge de lo más profundo de su interior y es motivado por esa ansia de algo poder decir para que así confluyan todos los sentimientos.

 

Pueda que la esencia proferida deba estar en la profunda sátira para así lograr la corrección humana dando de por si ese toque moralista que haga así tener ese cambio de actitud y por ende no se perviertan la gente, pero se aleja mucho el lector con esa clase de poesía, por creen que nada tiene que decir o señalar el poeta, tan solo es la de expresar en su composición todo lo concerniente a lo bello con un lenguaje correcto que casi siempre va desembocado a lo que es amado.

 

En fin, cada poeta erige una poesía que está acorde a su alma, o a lo que supo lograr colar a través de sus lecturas, porque cada poeta tiene sus allegados a quien consulta siempre y los trata como sus maestros y a eso también están sus afines que van así a poder lograr esa disonancia para que el sea capaz de algo aceptar y pueda forjar su propia voz.

 

LA OBRA POÉTICA DE  MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ.

 

Una poesía puede apoyarse bajo los parámetros de la conducta humana y muchos para así llamar la atención van por la elevación de lo sensual casi rayando lo erotico, que mucho avivará todos los sentidos por mostrar algo que es muy humano, es por eso que no es desarraigado que aquella poesía elija como emblema la exposición del acto para que así provoque y funcione como un atavismo para expresar alguna hazaña.

 

"Otros de mediocres innato triunfan por retinas cómodas"

Miguel Esteban Martínez

 

Hay poesías de todos los tipos y para los muchos gustos, pero hay quienes mayoritariamente se siente a gusto con el amor que a veces no es exactamente entre los humanos, si no de lo que nos rodea, sí la de ese entorno maravilloso que nos circunda mucho.

 

"Soy únicamente solo

solamente tierra y mis escritos arenas"

Miguel Esteban Martínez

 

Miguel Esteban es una voz perdida entre su deseo que vaya en un buen cauce su poesía, a la vez nos muestra su recurso más evidente, la integración de imágenes afables tan llenas de muchos colores o a veces nos da a la vez su contrapuesta personalidad y consciencia salpicada de un hilo natural muy bien trabajado, pues su poética es todo lo que concerniene y atentamente su retina incluye en cada silabas escrita por él, ya que la composición de sus versos tiene en verse apoyada a lo que le rodea o inventa desde ese ideal de su postración que lo afana y para que así tenga una correlación con unos sentimientos tan hondos, es como casi todo un buen poeta quiere expresar, ya que su voz divaga entre lo convulso de la belleza para estar apoyándose entre lo inexorable, ya que si lo podemos leer se sentirá que se vuelve denso su poesía ya que tiene una condición muy propia, pues suya es la cosa en no así poder decir en tan prístina palabras que se siente muy mal por todo esos aspectos que atañe tácitamente la vida, y es por eso que es quiere utilizar todo su alrededor y este así sirva de marco, pero no será como cualquiera, sino que el suyo es la que a de forjarse con la integración de unos conocimientos botánicos que muy bien incluye en algun poema para mostrar su terrible estado.

 

Si tenemos una buena retentiva, solo debemos concentrarnos en sus versos que son como un cosmo, es por eso que lo alusivo es una buena manera de transmitir una descripción no tan breve en la cabeza en los lectores, ya para abreviar es tan pesado su cosmovisión cuando él envia su mensaje, solo con leerlos con una fructífera atención, nos daremos cuenta como quien va al campo a observar cosas para maravillarnos. Y la clave estará como se entone su poesía ya que así podemos comprender el sentimiento del poeta. Sí, así de sencillo para no acabar defraudándonos con la lectura, puede que haya más profundidad envuelta en los escritos pero ya irá a esclarecer cuando se tenga en una estadía en el mundo del poeta.

 

Algo más sobre su poesía es que él también nos muestra su consciencia, ya que por cada cosa que es mencionado dentro de ella, como sería la más mínima piedra en la que se esconde la alimaña, siendo su motivo es el de un respeto al incluirlos.

 

Su voz pérdida en toda la belleza que canta a su manera, porque él tiene su estancia bien marcada con su palabra cada vez que menciona un ser que saca de la naturaleza o de su propio condición es para evaluarse en una metáfora donde da a caber todos los recursos modestamente adquiridos.

Sí, para acabar sorprendente ese mencionar muy meticuloso como un experto consumado en el asignar clave de imágenes naturales dándolas a conocer en sus enteros versos.

 

ANÁLISIS DE POEMAS

 

"54_CARACOL SERRANO

Espíritu dichoso labrado fulgente resplandor arrebolado, (mieses en colmena) 1, (al verdor de fuentes) 2 el sol compitió con este globo verde, enjaulado, le nacieron opacos rayos de tierras, en su condición brillaron blancas sienes regentadas. (Espigas compitieron con lanzas de rayos) 3, argénteas manos caricia brindaron, solares sin sol, que Ares riega con almas, (acequias de sangre de tierra) 4, ababol ensimismado,

al calor del Dios lucero,

ese que cabalga en luz montado, los cielos, plomo de sus hijas precipitando llantos grises, que los verdes del suelo reflejan con alegrías,

(entre una flor y un abrojo acaso nacería, son y sones) 5

suenan de la tierra sus tambores, albas ocres me acogen fieles, al candor y fuego, al estruendo y amor, de este mi Sol, porque yo moriré cuando él muera, mi letra dorará desdoblada mi compostura, que respirará mientras pueda, réquiem por esta tierra parca, elegía por todas las almas que en ella descansan,

surco de vid y centeno, surco de olivo y girasol, la grama del monte con verde intransigente,

el río de almas en sus gotas,

viaja por valles y empeños dulces, entre montañas de azores y cuervos yo vine por sus voces,

vine destapando fulgor entre fulgores, me reñí entre del tiempo sus leones,..."

Poema extraído de Polilla de Cemento

 

COMENTARIO

 

Este poema de métrica de arte mayor con ese fluir de imágenes tan apegada a lo estudiado, así entre paréntesis: 1,2,3,4,5 se puede atisbar referencia naturales.

 

Este enunciado es muy preciso: "Espíritu dichoso labrado fulgente resplandor arrebolado, (mieses en colmena) 1, (al verdor de fuentes) 2 el sol compitió con este globo verde,..."

Simplifica todo su esencia como poeta aunque podemos encontrar en diferente libros otros avances muy acorde cuando uno evoluciona.

 

Pero resaltandolo, es una poesía que va encadenado a las preferencias por fabricar estos versos como una clara expresión podemos interpretar así muy sencillo este verso.

  -            (Espigas compitieron con lanzas de rayos) 3

  Belleza en todo ese poder de su contemplación, esta comparación inaudita es una correlación de armonía porque sin el sol ambos no existiera y el extraño enunciado de competición es poco razonable pero pensándolo bien el sol dio ese gusto, sí, todas las plantas giran por su apreciar de energía, cosa que deja pensando y da reflexiones profunda en tan solo un verso y así de sorprendente es dejando así al lector golpeado por no caber  en digerir tan espléndida poesía.

Fernando Zuñiga Fajardo 27 Agosto 2017

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CARACOL SERRANO:

 

Espíritu dichoso labrado

fulgente resplandor arrebolado,

mieses en colmena,

al verdor de fuentes

el sol compitió con este globo verde,

enjaulado, le nacieron

opacos rayos de tierras,

en su condición brillaron

blancas sienes regentadas.

Espigas compitieron

con lanzas de rayos,

argénteas manos caricia brindaron,

solares sin sol, que Ares riega con almas,

acequias de sangre de tierra,

ababol ensimismado,

al calor del Dios lucero,

ese que cabalga en luz montado, los cielos,

plomo de sus hijas

precipitando llantos grises,

que los verdes del suelo reflejan con alegrías,

entre una flor y un abrojo acaso nacería,

son y sones

suenan de la tierra sus tambores,

albas ocres me acogen fieles,

al candor y fuego,

al estruendo y amor,

de este mi Sol,

porque yo moriré cuando él muera,

mi letra dorará desdoblada mi compostura,

que respirará mientras pueda,

réquiem por esta tierra parca,

elegía por todas las almas que en ella descansan,

surco de vid y centeno,

surco de olivo y girasol,

la grama del monte con verde intransigente,

el río de almas en sus gotas,

viaja por valles y empeños dulces,

entre montañas de azores y cuervos

yo vine por sus voces,

vine destapando fulgor entre fulgores,

me reñí entre del tiempo sus leones,

avanzando lapsos muertos,

abrazando jinetes entre mármoles del sueño,

me descubrió la ausencia

que torné bella

con el calor y palabra

de mi morena fada,

entre sierras y bosques

entre asolados pulmones de savia,

que predican que Galicia

siempre brillará verde,

así como un día leí

que sin poesía no hay ciudad,

sin sangre en el corazón

no hay poesía, contesto yo,

entre brumas acrisoladas

y luz coronada entre reyes,

vivirán siempre mis ilusiones.

 

 

 

El Castellano

 

a 19/10/2016

 

 

SUAVE NUBE RÍGIDA:

 

Foráneas eras propias

con vástagos

de Ninfas y Sátiros;

se plantaron de peces

altos árboles

y guiaron profundos rebaños

en el mar

afrenta impía de soledades,

que duermen

y nadan sus corzos secos

de estirpe dorada,

carcomida, agujereada,

de siglos;

Azul nube de mi vida,

abandonada

sin ojos suyos ni míos.

Bajel de mi custodio

incólume,

de ciprés mi valer

mi férreo pecho

en cobre

de mi fugitiva entraña.

Lluvias de esta sequía

Híadas que mi sangre tiznan.

No me encrespará la osadía

temprana, aunque me enseñaran

a luchar por lo que quiero.

Impávida por este mar de tierra

reduciéndose a la arena

más pálida.

Mi Noto impune

que muerte no teme

conculca mi desorden,

áspera quebranta el pío.

 

El Castellano

 

 

GUERRA CON CUARTEL:

 

Destilado, ser arrolladito,

mantén mi esperanza aparte,

de silos dormidos,

entre flores que sangran,

y ríos con caudales translúcidos,

férreos, sanguíneos

veré qué sigo doliente.

Candente, sin mi luciente,

guerra desde el inicio

que hubo seres,

hay guerras,

cómo negar la naturaleza

y un guerrero sin batallas

acaso guerrero sería,

guerrero de tierras

en esta actualidad

de cobardes guerras,

sin espadas sin combates

más que muertes a distancia,

con soldados con miedo

a ausencia de armas;

con armas con temor fulgente

a la ausencia de guerras,

balas y proyectiles

sin hueso herido,

sin hielo ni tenebrio nacido,

anhelos sin haber ido

ni comer y estallar los cuerpos,

réquiem a la cobardía traspuesta,

a grito de lo no sagrado caerá en picado,

fundamentalismo a la idea

del estúpido que come piedras,

y se cree esta su tierra propiedad,

a degüello una vez más

por el atentado a Atocha,

ahora Barcelona,

que se maten esas ratas entre ellas

porque no son hombres son ratas,

como dicen ellos al infiel,

cada patria se solucione sus problemas

sin intervenciones foráneas

de mercadeo,

ya harto más que el hartazgo,

los habrá malos y buenos,

lo bueno que yo soy peor.

Sin muda serpiente celta.

Mantenme destilado.

 

 

 

El Castellano

 

 

IMPRONTA REVERDECIDA:

 

Unge el vespertino roce

de tu ausencia habitada,

una viperina falaz de siembra,

allá donde el silencio transmuta

la sosegada vida de mis falanges

rutilantes, un alambre de búsqueda incesante,

de tus mares de boca

mi nectar dispuesto,

miel de Dioses que encajan

mi sinestesia elaborada,

más quisiera apelar a lo innato

de mi naturaleza,

que llamaron pureza,

luces de sueños rotos por enmarcar,

ahondonada de las nuevas visiones,

tiempos cambian,

palabras a la fosa,

yo estoy esperando mi panal

de sombras de idea

sólo tu saliva verdadera

mece mi extasía,

por ende seguiré encargado

de esta acequia

dura, absorta de entregarme

al hendir de esta mi azada

darkness and magic

poder del sueño desagerado,

que nunca he alcanzado,

mira mi camino

soslayando

las rosas de la aurora,

entregando pleitesía

a tu señora mirada,

no te guardes

si vuelve este mi vencejo,

afilaré mi sombra

para entrar en la tuya.

 

 

El Castellano

 

 

LADO DE MI PUENTE:

 

Quédase austero

el pretil gesto

de ávidas secuelas,

rupturas d'esta compuerta,

de altura traspuesta

me alumbra esta ausencia

habitada, inducida,

paladeando mi dulce yerto,

conforte de volver a verte,

mampuesto en febril idea;

Apacibilidad de tu seña

y armoniosa senda,

me infundes arte de amarte,

hasta el diminutivo de mi término

castillo.

Por lo que de castro

soy castreño,

andariego,

que morir niega,

perduradora onda

de tu entraña,

clamor exaltado

en visiones de Quimera;

que resuene alto

bajo el asfalto,

que vine a tejerme exhausto

torres con callejas

me nacieron,

en amores

del dulce amargo hiel,

fuente fría y negra

de vivos troncos,

sentenciados;

sed como viva esta empresa

de brasas,

amargas piedras

del lenguaje,

hondo tallo

pronunciado sin base

ni escueta prenda,

Luna no te nombro

porque mañana cuarto mengüante

entro en rito,

confunde mi luz

tu hermosura

en voz y gesto

abismo pedercioso

preñado de paz,

sosiego de mi armadura serena.

Mieses que arrullan

colmenas de nidos

de cobres nativos.

 

El Castellano

 

ZANJA DE CARRIL:

 

Marzo que abrilea

y abril marcea, al dueto

de la sed universal

de su helor que duerme

en heladas;

Ando que me encuentro

perdío en un Sol

de agosto que espera

a su esposa

en cuarto menguante.

Yo seguiré buscando

el almendro de las almendras

de oro, mientras de mi empeño

socavaré a mi tardío

Castellano y su Leannán Sídhe

de su madre conciencia.

Avanzaré su cerca sin permiso

a poner nuevo estandarte

y despertar

al Miguel Esteban

que no nació todavía.

Guardarme el vilo

porque yo no estoy despierto.

Volveré con mis principios numerados.

Si quieres más de ellos,

dí consumido,

en zona yerta y su tierra

viva-muerta.

Donde desterré a mis abrojos,

y enterré mis escritos

con pauta alimenticia

por si despertaran

subsisten estando

nacidos del miedo

como yo estoy hecho de miedo.

 

El Castellano

 

PRISMAS EN CALEIDOSCOPIO:

 

 

Oscuros, negros, tibios

lirios en sangre de brea;

Acolchadas desquicias

en híbridas campanas azules

de los ángeles, yendo en borde,

siguiendo círculos,

moviendo espirales,

Vientos noruegos me llevan

sin patria, vencida por mitología.

Quicios de lúgubre destelléo

en oscuro límite tétrico

y sus mansedades caminan,

hacen nido sedoso

en moreras del sueño;

Vida través de una vida

dentro los hoyos del Sol

que sudan, sus notas de uvas.

Visitaré a Cernunnos

en el seno del bosque,

hablaré del cuerno roto

y su sangre que brama

flores de helechos.

Quién sembrará mi campiña;

estirados mis soliviares

entre azares que suerte corre.

Traspuesto al mantillo

y su compostaje silvestre

que solo se mantiene;

Verano que socava dormido

para sepultar los cardos

que tierra come

y levantar la estación

de los difuntos con hojas caídas.

Otoño sus fríos que me despiertan,

terminando de vivir el ocre

y su yerma plácida

de tierras sin brotes

en ventura de savia fría.

 

El Castellano

 

 

JURISCONSULTO DE SOMBRA:

 

Este mi humilde canto,

pedernoso, que blande,

que pregona compás en arraigo.

 

Quimera a tiempos

en puñal pretencioso

de espigas de idea.

 

Patria por siempre sin sentar;

Fugitivo sin amores,

surcos de fugaz simiente.

 

 

II

Docto de tu dulce vientre

tras fuego de ababol,

entre tierras de tus reflejas piernas.

 

Sed de mi sangre,

renacer acompañante,

aljibe sin fondo a florecer tu entraña.

 

Amor de pecho a espada

blancos que el ser crestéa,

jurisconsulto de este ser de espuela.

 

 

III

 

Redentora hoz de labriego

soñador, en soto de silvestre rambla,

febriles rejas de esparto.

 

Pinos que caracolean

el camino de este fruto de ensueño,

antes que morir sin amapola de fuego.

 

Creo, nazco y completo

una flor de la misma sombra

que trajo en fruto de la primera mujer Eva.

 

El Castellano

 

 

FLOR DE SOMBRA:

 

Impetuoso campo de  mi celaje,

allende mis altas torres de belleza;

Inmobles rastros en piedra tumbados,

estos barbechos que me piensan;

Por almenas seculares,

remembranza en bastión,

de andariegos siglos,

me enhenchizan flores de sangre,

perduradora loma desgañitada;

Tráfago en mimbre cabalgo,

recama tu alma

como una losa sin frente,

ni gemelo tiznado,

por tener ajuar astro renombrado,

alzo mi quieta dicha

entre gentíos de mi oeste,

desvencijada suerte,

por azares de plomo y zinc,

fúlgidas cabelleras

norteñas en crestas

sin linde mutable,

acababa de irme

y no soy adorable,

es una fosa de recuerdos

ahogados en silencio,

vagaroso desdén

que me enjalbega

en cuerpo,

mi luna fija, vaporosa,

luz en libertad de mi regazo,

abismo cercenado,

de cálido espanto;

sosiego, quietud del bastardo,

regio Lugh meditando.

Sin mis vencejos

no brota esta fuente,

naturaleza cuando amarte

se vuelve arte.

 

El Castellano

 

VIDA DE LA VIDA BAJO TIERRA:

 

Tornadizo quebrar de la simiente

acaso el ojo de tierra no viese,

clepsidra en goteo,

del Nitrato de Chile

En este mes de la parra

y de la zarzamora,

sulfatos de cobre anidan

su violáceo vientre

que respira;

vida de la vida enhiesta,

mantillo sin raíz oscura,

viril anélido sin carcasa,

fértil embrujo de larva

y su hechizo que metamorféa,

sin aroma no preguntes más,

liras blanden su chirrío estacional,

que avasalla sin hacerse espíritu,

tojo clavado al viento;

Castilla tú lloras

dehesa sin letanas espinas,

de lanzas,

lo que vence mi inmortal yaga,

enjalma mi verde intelecto,

orvallo de mi rivera,

viaja mi idea,

callendo el Sol arriba,

desde lo alto,

un largo recodo sin franca,

vega compadecida,

que riega ésta enjuta,

en cal y cantos despierta

de su arcilla dolida,

Diosa zurda tu nombre caminas

más por donde el arriano

plañía, y plañía, plañía,

su seco llanto de corazón

esquilmado.

 

El Castellano

 

 

NUEVA ERA RECUERDA:

 

Felicidad, el producto ha de ser creado,

creado para el consumo,

consumo es la marca de esta civilización,

producto basado en caducidad,

felicidad de venta en cadena,

estado mental basado en el material,

producir sueños e ilusiones,

esperanzas embotelladas con código de barras,

la alegría visual sea principio

de nuestro chip que incorporamos,

todo lo pensado que sea proceso de construcción,

atención nueva era está comenzando,

somos encargados de construir el futuro

sobre pasado de torres de humo,

el mañana abrirá al nuevo humano

llamado consumismo,

un abrir de sus manos en declive de su mente,

nosotros somos avance de la civilización,

nosotros somos herramienta

que lleva éxito en la mano de quien la lleva.

La revolución ha comenzado.

Nueva era para el mañana fabricado.

 

 

 

El Castellano

 

GENII LOCORUM, TODOS DESPIERTOS:

 

Vida que las montañas me respiran,

raíz en su abismo de hondo tajo,

aire bonito relátame mi destino,

subiré los montes y cerros,

alcanzaré mi soberbia

allá donde el alba despierta

y el linde vuelve vago,

plácido, ferviente,

sed de tallos

y savias que luz llena,

erigiéndose cumbres

y cimas de hervores

a la matutina belleza

que anida.

Y en el ser germina,

febril loma desdeñada

por rizos en apogéo

entre rayos que culminan,

desnuda hacienda ultrajada,

río de encina, cuervo nacido,

por lo que me quedó sin decir,

Wotan, Lugh, Morrighan,

ese veris perdida y encontrada,

Dagda, Balar, Mórrigán, Lúgh,

y tú mi amada Brigid

Genii locorum dioses ancestrales

abrir este camino,

Diancech sana este mi cuerpo

Badhbh Catha sigue fuerte,

tierra entierra la maldad

sepulta los problemas,

como en tu ser el ciclo

el eterno resurgir en ti cierra

y comienza,

resurgiendo, abriendo camino,

escudo en fuego sembrado,

hueso del pagano,

me deberán cuanto yo he plasmado,

hierro al hierro,

fondo escueto

del vítreo traspuesto,

senda de la idea,

por ellos socarrada,

lucha, cuanto más árduo es el camino,

cuanto más se  abren las pruebas

más se hinchan las fuerzas,

sólo vencer en firmamento,

agujereado de huesos,

siembras que tiembla la luna.

3 claman los genii locorum

que no han muerto, que ni el olvido puede con ellos,

Diancech sana este mi cuerpo

Badhbh Catha sigue fuerte líbrame del cobarde,

Epona sálvame del semejante soy tu mala yerba,

Dagda, Balar, Mórrigán, Lúgh,

y tú mi amada Brigid poesía,

elevar mi canto

que yo con mis actos

os hago un manto,

Cernunnos comienza nuestra caza,

Candamvis alumbra esta montaña centelleando

el relámpago,

abriendo el cielo de nuestra bruma,

tejiendo nuestro amado ocaso,

que jamás hemos visto los que vivimos en el suelo,

ahora y siempre se escuche nuestro canto.

 

 

El Castellano

 

 

LARES DE EQUILIBRIO PERFECTO:

 

Coso mi atelier simétrico,

nacido entre ocasos vespertinos,

sí esos cuando la flor camina

con nombre de mujer.

Vidas en haz purpúreo

al argénteo astro;

invisibles senderos

sin sombra ni difusos lares

donde los afluentes

confrontan en tu ser,

sin brío no hay pureza,

sin pureza no hay sangre,

y qué yo no te daría,

acaso el silencio no fue esculpido,

por impulso del error,

raciones de arvejas consumidas,

por llamas de lúgubre hendidura,

Dioses míos yo cómo era,

bueno no me acuerdo,

seguiré con mi venda

hasta que ella me la destape,

secuéstrame en tus dignas alas

que yo vigilo

como vigía de nuestro sentir,

custodio d'este sin vivir sin tu ser,

no hay luto de espadas

que no se afilen solas.

sin sueños no soy hombre,

ya lo dijo alguien,

fusión del frenesí

hablando con su infinito a solas,

como cuando se siente amor

en la vida,

sólo una vez y perdura

como la letanía

de escarcha derretida,

yo no estoy despierto

he venido a asesinar al tiempo,

y que se cobren con él mis deudas,

sigilosas, etéreas,

hasta arrebatar su azada traspuesta.

Así mis esferas sean siempre verdiazules,

como la verde espiga  el agua

que la vuelve pasto.

 

El castellano

 

LÍVIDA ESTAMPA

ATARAXIA SEMBRADA:

 

 

Silencio de ojos.

Todo lo que descubro

un aliento ciego

lívida secuela

como un esbozo por dibujar,

abre mi latir como una sandía

de pecho  uña,

que cercenada estalla su grieta

en sangre del agua,

carmines me recorren

un postrero avance

de falanges griegas,

de mi sino desdentado,

quiero regar la vida de la flor,

engarzando quieto

diáfano espacio

el iris de mi bella natura

que está brillando

desde el ojo que enfunda

su suerte, que labrada es,

hoy los campos me visten de endrino,

para ser retozo que cruje

el desnudar de los antojos,

hoy pudo ser un día sin contar,

pero a ella la recordarán,

libre por ti soy, en rambla sin ribarzo,

sin Ribadeo,

esfumo que alcanzo

sones anclados a mis astros

que son santos,

una furia que engulle,

prosigue, consume, levanta,

destapa el embiste

de toda la tristeza que me abarca,

hasta que engulla esta enorme sombra

que me sigue

por siglos que gasta mi silvestre alma,

te hablaré como se habla al amor,

sin directriz

ni falso engaste,

que mi carne

no tiene baraja,

hoy clamaré

por esta mi ataraxia sembrada

en tierra castellana,

que vive que aguarda

mi dama fadita,

desde el rejuvenecer

que gasta.el cielo,

al sueño del contemplador,

hoy no bastó el silencio sin cauce

que no perdurase

lo que aguanta

el nervio despierto con sed,

alaba que encuentra

su razón nacida del tesón,

y sus labios besó,

con esperanza

de volver a encontrarlos,

por si desvanece

su solitud que se extiende,

igual que el forraje,

en tierra de nadie.

 

el Castellano

 

TRÉMULO DES-VOZ:

 

Magnánimo arrecido silencio

desnudado, su violín enardecido,

aromos fusilados, nacidos

en yerta conciencia,

y el férreo son amanecido...

 

Sangre belleza en pureza,

me abre éste el pecho,

sí bemol de opaco pío,

anuda mi clara secuela,

de ufanos clarines violáceos.

 

Afuello que venzo

mi claro oscuro fuego,

arrastra y consume esta tierra negra,

mi sangre y mi bandera,

esencia de una savia elaborada.

 

Soy el que abre

del nuevo árbol

un santo olivo,

que da miel a mi

reina madre.

 

Por mi árbol deshojado

en su nuevo muérdago,

troquel del inerte acto;

Parasitario.

Runas en sabiduría,

malvas granates de simientes,

simbología d'este solferro,

oscuro y su cuervo.

En nogal con su nuez

del tiempo, abriendo,

desnaciendo la nueva era,

afilando su fragua.

Los balcones extasiaban

por sones al llamado

del vítreo tras luz,

trasnochado,

en ascuas cabalgado.

 

 

El Castellano

 

LÍBIDO SANGRANTE:

 

El error en el infortunio ,

pilares carcomidos,

un silencio ocular

sotos vagos,

agujereados

por la hoz

de mi hermano ausente,

hermano de mi arado,

hermano de mi trilla,

voy acechando,

vigas de hierro y cobre,

profecía subterránea,

desde la vid al sarmiento

quebrado.

Sendero quieto,

brumeando,

luz libre,

atinajado,

brindaremos

abriendo portones

desta tela de araña,

infortunio sangrante,

bebido,

juramento firme,

recto como la vela diaria,

-Yo Miguel Esteban amaré a quien me ama,

destruiré a quien me odia,

gozar del ámbito umbrío,

lleno de opaquedades,

porque os iluminará un sol oscuro,

cuerpo frío, lívidas ventanas fijas,

desiertos soterrados, mudos,

vano fin hallaréis.

 

 

El Castellano

 

 

ESTAMBRE DE PELO:

 

Estambre de un pelo

cristal luciente, naciente,

vislumbrante,etéreo;

Entresijo de córvida ala,

vida de mi vida,

mi umbría sinestesia

asida, de un pelo de un pelo

mi ambrosía de raíz,

sinérgica en luz aguerrida,

candente, displicente

que evanescía por sotoventos,

de fugaces ideas,

de eternos avernos consumida

de un ascua que se afuella,

por vientos de éste mi norte

con astrolabio y agujas de mi madre

hilandera, sin otra red

que guiar mi parco destino,

por umbrales de colores en extasía,

mi azar difuso de la vid,

al enhiesto tallo mío brotado

con y sin causa,

entre primaveras que deshacían

los humores vivos,

vivaz ternura sembrada,

un castillo de firme cimiento

es mi ilusión,

como vendaval furtivo.

 

II

 

Imperios de ojos cerrados,

aguerrido albor, vestido

en sangre de brea,

yerta, flamígera, ascua prendida,

con injerto de las soledades

deste hombre,

en espíritu montado,

desnacida su alma

sin quieta estampa fría;

Desangelada,

procesos de procesionarias,

en quitina sulfurante,

de latido incesante,

sin alarde por caminar

y llevar sangre.

Venda que el ojo no vea

si es algodón

puede ser dama de colchón,

y su rima facil de tonto día

embelesado de néctar

y su ambrosía,

por las promesas fugaces

cumplidas y por cumplir,

voy que traigo

mi botijo en sueños colmado,

hasta el fin de mi tajo,

no me acerques el ajo.

 

III

 

"Armada en quitina ;

Sin razón corrompida,

cadena sin difusos azares,

ni silencios,

negros en pared

de cicatrices consternadas,

en oropeles erguidos,

Vanos donde reposa

y se yergue el amor

desta mi sangre yerta,  abierta,

por lares insospechados,

clavados en yunques dormidos,

"Chavarileros,  señor éste,

censurero,  postrero

filosofero,  televisero

editor corista,  mamporrero

y los que dejé en mi tintero;

Oficininista,  jardinero,

Es este mi canturreo

con pistoleo cesante,

hacer alarde musiquero,

que yo sigo de camarilero

por anquilosadas,  verticales,

piernas difuntas

de mecánico fuelle,

señor censurero,

acoge mi estampa valiente. "

cito Agua subterránea Jose Luis Zorro.

 

 

Escrito en el cercanías

El Castellano 14-07-2017

 

 

INTENTOS DE DÉCIMAS:

ÚLTIMA CORRECCIÓN:

1

Enhiesta flor fue semilla,

altiva plántula fue ella.

Quién fuese aquella tan bella.

Él, pupa acabó polilla.

Aún plántula fue pilla,

él aún pupa la amaba.

Aún flor la respetaba

juntos cuatro meses bellos

cómo fue lo saben ellos.

Él desde pupa esperaba.

 

2

 

Bellis annua siempre bella

sin ningún pacto indebido,

licor de mora bebido

brindé con el amor de ella

y mío mas la botella

casi entera, mi infinito

lleva en corazón finito.

sólo nosotros dos flores

libres en cante folclores,

soy alcalaíno, cito.

 

3

 

Amor te adoro bastante,

tanto que ni te imaginas,

volamos sobre colinas.

Nada encuentro yo distante

feliz yo, el único amante,

ambos somos golondrinas,

folclores mas las endrinas,

el weche, mapuche, arriano,

nunca yo Rajoy Mariano,

no político, pamplinas.

 

4

Ahora, es ayer, henchir.

Amor obtuso, incesante,

mi vida en amor constante

valiendo la pena hinchir,

sin pena yo, rehenchir,

vigoroso él, más repleto,

como corazón completo,

ella firmamento bello,

mas yo nunca ser aquello,

hijo del viento incompleto.

 

 

5

Te observo, mas yo la endioso,

amor, pasión más los vinos

lo mismo, yo catavinos.

a ella doy mi sangre de oso.

Vivamos sin el ser soso.

Toda mi sangre antibaquio

a mi mujer; Lofobranquio.

Viva yo y más mi caballo.

mas es él saltacaballo.

A ella la amo, todo baquio.

 

6

Tesoro mío guardado

dentro tuya el sentir puro,

espíritu era ello oscuro,

espíritu mi candado,

en alma estaba bordado.

La espera, vida de tuertos.

Lluvia hasta aquí sólo en huertos,

con Beltane, mas las diosas

Aurora, Flora preciosas,

ayeres muertos, despiertos.

 

7

 

De celos ya no latere*,

amor, tan viva a raudales,

nacido en los manantiales.

nocturna cuenta el me quiere,

luceros, el Sol más viere,

todo lo quiero no ensalmas,

nacer tempranero que amas

universo cisne e indemne,

desde quince años solemne.

Celta el fuego, eternas almas.

 

 

8

Vida, para amor morir

en tu pupila, en placer,

llegué donde renacer,

mucho tuyo a descubrir,

eterna alma, su existir.

Criaré las zarzas, hinojos,

mas viviré dorando ojos,

mi conversación es cena,

estabilidad la escena,

mas sabiduría, abrojos.

 

9

 

Este amor todas mis venas

se come mas manifiesto

toda mi sangre dispuesto

sin riendas cómo me frenas

te deseo sin cadenas,

te amo como sangres hiervo

deseo ser tu agua, siervo.

Ven a mí quiero tu risa,

ver que fui feliz deprisa

pero tu te amo fue Nervo.

 

10

 

Amado Nervo es el nervio,

fuera instintos y amistad...

de amistad mi lealtad,

amiga mi sombra, antuvio,

digna casa con compluvio,

antuvio en desuso ya anda,

hecho anticipado, banda

rosa por hierro, fragancia,

mi instinto digna elegancia,

del mío dragón parranda.

 

11

 

Mordedura con dolor,

amor ni cura ni ungüento,

puro y eterno es su cuento,

en mi abrazo doy amor,

envidia resbala, albor,

premisa estar en tu vida,

¿Por qué hay males? Él olvida.

Cuando sepa dejaré esto,

este Miguel no es funesto,

tu merced de mi antevida.

 

El Castellano

 

 

 

CERTEZA:

Mi Dios es real y la noche me hace realidad.

 

 

CUCHILLA DE SILEX:

 

Raudo enebro enervado

bajo cuchillos de tierra,

en sombra que hace

pulcritud de estelas

descorazonadas,

duro metal y simiente

en espina de alarde,

sonroja a la escarcha

de este cielo que aploma,

para derretir el hueso

que el astro besa,

jabalí nacido entre aromos

de espinos,

va bajando su cauce la luna desamparada

buscando su recio esposo,

la loma desciende su floresta dormida,

canta el margal entre brezos noctámbulos,

y margaritas con violetas ausentes,

los jacintos silvestres ya vertieron

sus hijos de nácar.

Quedó el nardo desplazado

y el ababol sonríe,

ya vertió su sangre de tierra

para cerrar su campana

al tañer de sus simientes

enarboladas,

hasta la siguiente vida

a partir de su presente muerte.

 

El Castellano

 

CANDAVMÍS:

 

Del acre del cielo, destino clavado.

Verde semblanza de tormenta furtiva,

sierra de sueños en blanca idea,

clamor en ocres de nubes,

relajado,

sosegado empuja sus clavos

que precipitan hacia sienes de grama,

lloviznas de pretiles azares,

en fuegos erizados

que él truena,

aventa que alza

su ronca madera.

De fértil diente,

de cano cabello,

niebla de su sendero,

crepitante onda,

en azur marcada.

Viento sin suelo

su final encuentro.

 

El castellano

 

SONETO APTO:

CRUEZA SEMBRADA:

 

Amándote ferviente, nueza llama,

presa amapola en sangre se quedó,

sonriente aurora, veza la heredó,

tu corazón alqueza, fuerte se ama.

 

 

Renuevo esta mi sangre, pa' ser rama;

Veraz la rosa, amor siempre alegó.

Al latido, su beso le ofreció,

la flor abierta en agua se proclama.

 

 

El estambre, súplica nocturnina,

piel acaricia , ya brindó mordaga,

su gineceo blanco, sanjuanina.

 

 

Óvulo y ataraxia, adreza aciaga,

tierra, anclada la doña saturnina;

Germina fértil vientre, enhiesta briaga.

 

El Castellano

 

VENAS DE LUZ 2:

 

VENAS DE LUZ:

 

Yo te busco luna entre bloques de hormigón

y cemento, entre violetas escarchas, yedras

nocturnas de este cielo sonámbulo con suelo calizo,

me rehulle tu ojera de nácar ciega, segura,

colgándose de mi puente escarlata,férreo, soterrado,

mas te escapas por las turquesas ramas

cielo plateado quién te tuviera, esta tu rama de idea

entre las manos tu miel de niebla, húmeda, trasnochada,

cual panal de lumbre quieta, deshojada,

tu lágrima que viste de locuras, de esquilmada luz

y sus azucenas,

mi noctámbula sangre y mi tinta bermellón

que te aguarda fiel a la espera, en la Torre de Hércules,

tu camino que serpea, y mi soga blanquea,

alumbrándose los árboles erizados, vespertinos,

que en lluvia cantan, su serenata santa,

acequia de tu ser, que la bruma pervierte,

colmada a tibio reflejo en fanales cristales sin tajo,

de tu hueso crepitando, apostando,

dunas del sueño, y metales esquivos

con azabaches siniestros,

cuentan los astros

que tu belleza duerme en sus incesantes

hogueras de sus cestas,

tú que te escapas por entresijos de negra ala,

quién te tuviera en sus palmas,

como destello escaparías

dejando una estela intangible, áspera, maleable,

de blanca pupila y granate adornado,

naciendo de ti un gris ciprés

las canteras se te rindieran, en presura,

un silo alto como tu luz de ojos abiertos,

treparía tu enredadera entre torres de belleza,

y brotarían las blancas estrellas

damas de noche,

llorarías tu oro blanco en abrevadero,

por tu escarpada longitud

y un eco nacería tuyo, solo, carraspeado

de la luz y de la sombra, una cadena para tu belleza,

que tus venas lleva,

en verticales pestañas negras, plenas, beatas,

en insigna sangrada, renacida, renombrada.

 

El Castellano

 

AJUAR GASTADO:

 

Sombras sin ayer,

un silencio roto

que recorta su anochecer,

trenzado garrote

a desvoz,

recto entre la espiga,

abierto en el ababol,

frío yerto al amanecer,

ancha idea de rectoral ritmo

que trova,

este sol de averno,

lagar  muerto,

que la soba.

Prensa mi parra en la cuba,

racimo paso del soneto,

infeliz sin costumbre,

pesadumbre

sin esquares

senaras, abren la lencería

de Armuña,

ávidas, grises, noites

en compás dolido sin ajuares ausentes,

esta piadosa siembra,

me alza entre los mortales,

Dioses lo quieren.

Mi verdad en cumbre de macizos

que el gentío se niega

en ego a escuchar,

mi visión raíz de Cernunnos,

reló de silos azules,

un peldaño de áspero olvido,

místico este cuervo,

puro cerro,

puro roble,

puro fresno,

pura encina,

subrepticia dolida,

mi pan amarillo

al pasar la caléndula,

la flor deste muerto.

 

El Castellano

 

CRUEZA:

 

 

Fuerte

 

veza.

Crueza

suerte.

 

 

Muerte

reza.

Nueza

vierte,

 

 

Diablo,

hablo

mudo.

 

Cielo.

Duelo,

viudo.

 

 

 

 

Abreza que adreza,

aceza con agudeza,

esa belleza despliega,

con pronteza, la alteza,

escurraja desliza,

fiel perfidia en pereza,

dulceza habla su clareza,

corteza por variar

acaso adereza,

afirmo la alqueza una,

ancheza del alto lar,

lindeza, listeza, por

llaneza, lleneza,

abre longueza, sin par

de majeza abierta ella,

maleza, la osada,

ensimismada roza

malveza, manseza, ya.

 

El Castellano

 

MUNICIÓN DE RETEL:

 

Nada como una mirada al vacío

una mirada al comienzo de todo

con el anticipo de un final que se aproxima

camina rápido vuela veloz se alimenta de estos cielos

para la tempestad de los dragones alados

de un cielo rojo y negro

de una atmósfera de hierro y plomo,

un túnel en sus recuerdos

un sólo ser

en su trono postrado

a sus órdenes todas las criaturas que él ha creado

la cruz y osadía de metales preciosos

es solo el recuerdo de la batalla que él ganó.

Con él volvió la vida, todos temieron su osadía

aunque de la muerte él trajo la vida,

otra vez.

Desde su trono todo ser vivo le obedeció

es solamente un final y un comienzo anunciado.

el infierno no es fuego son cielos teñidos de sangre

y hierro de los que sólo un Ser quedó vivo.

Traiga nuestra destrucción para salvar la vida,

sólo quedó él a la hora del final.

él no la buscó la encontramos nosotros.

Volveremos a nacer.

Eternamente seremos letras para él.

 

De un albor desnace su intelecto grave,

redes en atrapa-sueños,

Yelmo derretido en sangre,

haz carcomido en venas roídas,

tacto de espirales fulgentes,

una marca, un destino,

de hoja en papiro desteñido,

entusiasta de su creación empedernida,

en lizbeth y su atuendo de éter,

magia insoslayable

acusa el azar sin cinceles,

¿Dónde estás belleza?

Que yo jamás me canso de encontrar,

entre tus insectos se me zumban

los témpanos en timbre

de oído desgastado,

no te desgastas ni queriendo,

sólo te alzas en armonía

de sembrar tus casuales

tiempos en yacija

de lo mortal

que yace tu brea,

de moral olvidada,

al certero suelo de tu idea,

venga a mí mi propia siembra.

FACTA NON VERBA

Buenos son hechos,

no consecuentes las palabras,

duerme que reposa y descansa el mal.

 

El Castellano

 

ESCARCHA SOMETE:

 

Avanzas el campo

de mi irrigada sien,

cara por cara,

ojo por ojo de este abrojo;

Destino ciego de mi celaje,

bronco mar de trasiego

al broncinéo lar

encorajinado, nacido

de un pelo de un pelo,

rescoldo socavado

un acre sin pestaña hiriente,

vistas tras los espejos

para ser libre,

y enraízar este Sol ferro

que rehuye, desnuda las nubes.

Es un viento solar que me encara,

y afila mis fauces

que desencajan el tiempo

que ya marchó.

Pude venir a vivir

en la ola de luz serena,

el relámpago me alzó en compasión.

Pude renacer

pero no soy adorable,

desde estos acres

traigo

la flor de difunto

insoslayada,

sembrado el tiento

queda resurgir del azabache,

y bailar sones de grillos

con sus raíces del mañana.

 

El Castellano

 

COMPOSTURA ATINADA:

 

Al acecho yerto,

sin par de fauce sigilosa,

carnívora

en quitina alumbrada,

madre de tu compostura

silente,

en brazos de susurro

de tus hondas patas,

abres tu descanso

entre soles de cuarzo,

yo te dije sal,

que te quiero hacer retrato,

y bueno

hoy salimos sembrados,

de un cuarto

dio el mismo sol

su encanto,

fija en el segundo

sin matar tu sed

de poder

asesinar sin manto,

ni red,

seguiré

tu ímpetu postrado,

allá donde vaya

tu enseñanza me seguirá.

 

El Castellano

 

 

RAÍZ DESCUBIERTA:

 

Sueño, un haz subordinado

hoy tuve una experiencia

subjetiva al cansancio intuido

de aquel retoño de lagartija salamanquesa

de mi pared habitante de mis tiestos,

la regué y corrió a detenerse vertical

frente mis ojos,

en aquella pared donde caza,

detenida sin presura,

yo acerqué mi mano tapándola

por completo sin asustarse siguió inmóvil

y pude acariciarla con cariño,

empiezo,

que no he terminado,

enmudeció mi soliloquio confinado,

abandoné mi voz,

bajo el latir de tierra

sangre huye,

rojos carmines en avidez

de rizados estambres,

sobre las montañas y su blanco gineceo,

esencias despiertan,

palabras bullir

en carne fundida de suelo

en fértil, serena de aliento

en bruma niña,

madre de este gris anisado,

con crispado horizonte,

toda caída sin destello

ni florida estampa

que seca mi ala,

iris de soturna

carcoma mía

en tejado de oscuridad,

de tronco y su nido,

vamos tejo,

si yo creo que eres mío

háblame de tus penas sin escapar,

de tus romances oscuros

a vientos de luna,

piérdeme la compostura oxidada,

haz que me lloren sin miedo tus hojas

que yo deseo ser tu eterno amigo,

compañero.

En raíz descubierta

que afila el tiempo,

será mi cuerpo.

 

 

El Castellano

 

CUERVO DE IDEA:

 

Crispa su metal

como fuente insoslayada

del azar que vuela y corre

destellando.

 

Estridencia recta, dorada al gemido

en hoz de guadaña,

es una espera mi fiel apostado mañana,

cumbre sin rizos de alba.

 

Yerma, plácida, insostenida,

mutable de verde caduco

al sostén que su pecho hiende,

erizos de senil ascua.

 

Dioses anclados al servil gozo,

consumado, me alzo que levanto,

negras tardes de las tierras,

salvaje canto en abismo prendido, soterrado.

 

Ara en fulgor de combate

con mi serio descampado,

rige y exige la semilla al Diablo.

 

Fiera de las fieras,

compostura que sueña la guerra,

fanales hogueras en colmenas y sus gentes.

 

Oscura esta noche

de oscuridad y umbría niebla

que cuelga la luz.

 

Miro la sombra, me desliza su estampa,

ondas ténues en acristalada sien,

lima ideas a la fugaz, encarnada siega.

 

 

 

El Castellano

 

 

VENA DEL CIELO:

 

 

Solitario rayo

luz me arde ahora

en el mirar ciego del sueño

sin miedo sin embargo

saboreo el viento,

los cielos me poseen

de nuevo sobre los años

que ellos son,

algo llega a la rosacruz

de ayer

y sus nueve caídas

de sus ángeles despiertos

en tu sueño me ves invernando

dorando mis pelos de murciélago

bailo el colchón de nubes

que sostiene esta mi noche

para desaparecer llorada la tierna cara

saboreando una sombra más

que me vuelve

imperceptible

muerto sabor

de obscuridad sin faros ni luces

ni fusiles que matan hermanos

de su tierra y sangre

crecieron los caminos

y el rojo fuego versado

brotó en flor de amapola venidera,

dime qué debo hacer

¿Algo erróneo?

No puedo volver atrás

se sostiene aparte

la fuerza que nadie alcanzará

nada por cambiar

todo está hecho

algo que asalta aparte

puedo volver y empezar de nuevo

sin mí, sin vida, sin cuerpo

sin lo que me ata a éste mundo

mañana veo el futuro

la destrucción del pasado

quedará atrás.

Corpus, anima, crescens

sol refulsit,

lux

et patientiam meam scientiam

florum, est vita

nosotros no somos lo mismo

la bondad sangra las venas

gustos, deseos, vencer,

arder sin perder aposta la partida

esa que las hiladoras tejen

momento del momento

nacido absorbiendo el hilo del tiempo

las piedras lloran flores

el final es volver a empezar

viendo y amando

el ancla errada de mi lugar,

continúo al cuervo

que me vuelve más fuerte

ave más inteligente de la faz

poder de la misma

energía

en tormenta de conciencia

siendo ese rayo solitario

que partió todo inepto,

inconsciente tormento.

 

 

 

El Castellano

 

 

GRITO SIN AIRE:

 

Lijaban sus costillas

un incendio de alambres ensortijados

en hilos de sus tejidos,

se abrían las vértebras de su cuaderna,

que izaban vendas que el ojo viera,

una popa con un niño

de sueños por hacienda.

 

Estaca zoomórfica de rienda

y estela, con rastro de procesionaria

del pino de la idea,

olfateo su secuela sin hendirme

en el barro,

profano mi santa calavera,

sin piedades ni conciencia,

ataco la lejana búsqueda

desde la sombra de mi materia.

 

Mi fantasma es un afecto,

innombrable sin fin

de concavidades ilusas,

donde Hamlet me conoce y no corre,

aplomo de carne cercenada,

sin alas de hombros,

en la sartén de mi viejo Dante,

me relamo el negro puerto,

hasta encontrar mi negro cuervo,

y soltar mi rienda

para encontrar mi vida

que desfalca mi esquela.

 

El Castellano a 23-04-2017

 

 

 

PELO DE UN PELO:

 

Rezando por mí mismo,

repitiendo mi segundo infinito

de vocablo por si no sabéis

se me acabó el vocabulario,

infinito locuaz entre

ávida espesura que cuaje

entre corchos de ideas,

resumo que coarto que venzo

una atarralla en pulida sien de azabache,

desgrano ávidas flores,

en soliviares difusos

cierro engranajes,

estampo este listado

en profundas sienes de mármol,

caléndulas miles,

margaritas que ni cuento

válgame el invento,

compases retuercen espirales,

entre soliloquios fugaces,

voy que vengo que estoy muerto,

infinito se llama puerto,

estoy venciendo,

un crisol argénteo

de  malva de luna coja,

es una lección subordinada,

sin hueso,

quiebro y apunto

un embeleso nacarado,

soy lobo y reviento por serlo,

limaduras de carrascas patidifusas,

en solares de mieses

de cabezas de grama,

ababol Joselito cuenta

que se quedó sin sangre de tierra,

sangre no es tristeza es salvavidas

cuanto el fuste se invalida,

gira mi vida, retuerce que

lo mío es para siempre

si no te taladra la mente

te extasía las pupilas

mi yerto tren siniestro,

desangelada calma me atrapa,

un fulgor crepita sin talla,

como Soraya en la playa,

don funesto entre ríos corajinados

de lares insospechados,

son mis hermanos,

sangre de ojos,

azares de rayarse en la línea,

cielo reviento,

hoy pariré un abrojo

hasta que me haga libre,

sombra de medio tonelaje,

difusa suerte entre corceles,

reino aliviado del insecto,

sombra de abeja

en la cumbre de mi ladrillo,

quema mi hoguera un alarde,

traspuestos acres de largas venas,

venga que viniera mi quimera

que la doy una colleja,

resumo ya voy desnaciendo,

en esta sopa

de la que soy dueño.

 

 

El Castellano a 22-04-2017

 

SEMBRANDO ALTARES DE HUESO:

I

 

Blándeme en mitad del campo,

sólo allí que la encina enraíce mi carne,

el hinojo lata al son el tambor de sus flores,

la carrasca grite verdades del monte,

vereda quieta, enarbolada,

soledad disparada sin descanso,

sólo allí reinará mi alma,

en letras escritas en las hojas de vida,

las lindes teñirán de rojo y negro,

de tinta y sangre el resurgir del añil

aliento dibujado de toda vida en color,

del albor a la muerte en flor

se alzará mi latido con su amor.

 

 

II

Renace en la piel,

en el albor sin conciencia,

hace más frío que antes

sentido muerto, caído

olvido yerto

raíz del ser

más callado que el invierno

avanza camina a voz

todo lo que he perdido

polvo de estrellas, hierro de océanos

piedra de montañas...

hazme recordar alas cansadas

cosas grises que te gustaba sentir

mi amada así sabes

horizontales que no puedo olvidar

ejes verticales de conciencia

sin dormir

danza la primavera del lugar

con mi soledad pintada

en la sangre de mis ojos

todo lo que veo teñido

la ilusión cae en gotas derramadas

cayendo congeladas

desnudo mi cuerpo en la penumbra

del segundo quieto

raíces comiendo mis venas

hojas de mi historia mustia, abatida

sentido muerto

viviendo por ver morir el momento

momentos atrás que cae el recuerdo

sin miedo, sin sentimiento

todo hirviendo

sólo este sarmiento de cuerpo

esperando que juzguen a su alma

libre de maldad

quién estará allí

quién vendrá a darme un camino que seguir

solo en la oscuridad

donde todo comienza

las sombras me reconfortan

y veo en luz mi vida

para encontrarte

algo que darte de dentro de mí.

Un amor rugiendo en la boca de la estrella.

 

III

Diestro del mar a la montaña,

visten sus flores coloradas orgullosas y sentidas

cual caricia de su jardinero que las ama

el viento armado escala cual seco rayo

su sol enturbiado se paran las oraciones

Hipsípila dejó su crisálida

en un caballo alado recorre sierras y sus manantiales

recolectando toda simiente desde todo confín

al inerte sombrío albor,

mientras su fría luz crece y camina

sin franca tapia ni verja que detenga su escalar

vuela vaga la libélula para posarse en su hombro

recio brazo arrido ninguna simiente cae a su lado inerte

que lleva que trae a su castillo olvidado

hechiceros de todos los reinos desvelaban que sólo

un reino se mantendría vivo

y no era el del humano ser

Hipsípila cabalgaba por naturaleza su religión

abarcando de la tierra a la lluvia

cual rayo cortado de Sol su cabello

los pájaros trinaban en su castillo

hipsipila siempre vivirá como invencible Sol.

 

 

El Castellano

 

 

AMANTE FANTASMA 3:

 

AMANTE FANTASMA

 

Hablo desde esta sombra

que me habita,

un cielo noctámbulo me cuelga la caricia,

mi vida que jamás se consume en desquicia,

rajo este sol que visita tu retina,

espacio derredor acaricio

en agujas que te cuelgan el techo,

flor con flor brilló nuestro corazón,

una luna tejida por su alarido

a galope del viento en mi mundo

te alzo en piel de piedra

crepitando tu rayo que me cuenta

de tu vena y su carcoma

muy lejos de la tierra hilvano tus ganas

con destello furtivo

de sed de abrojo

cambio tu vida a mi antojo

sí tu pecho en rojo,

sabes quien soy

soy fantasma que sólo tú ves

flagrando el viento a tu merced,

háblame del puerto y su negro sentimiento,

háblame del cuervo,

de tu alma sin cuerpo,

ven, ven a mí

veremos el amanecer

en la sangre de mis ojos,

acabaremos con el destino inerte

que cruza mi suerte,

ven de nuevo quiero verte, apoderarte,

alimentarte de mis rosas desangradas,

es por tu roce que mi sangre bulle

y jamás de ti se esconde

te siento en cada silencio seco,

en cada eco de oscuridad

que a mi espíritu sucede

cómo no tenerte

si por tu idioma me florece el verso,

piel con alma simiente del atardecer,

umbrío cae su sonido;

Tu cuerda que afina el grillo

y cigarra con su guitarra

acantonando nuestro oído,

es por ti que mi suplicio cae investido

fiel a recorrer tu segunda vida,

ninguna mentira me dijiste,

el miedo ahuyentamos juntos de la mano,

la noche llega de nuevo en tu pupila

de esferas yertas

y sus paraísos de hielo

que cruzo al verte

quiero que me sigas sonando

eternamente la noche

para todos los siglos

que empieza nuestra condena

sintiendo hoy la lluvia bajo tus ojos.

 

II

 

Hablemos hoy en plata de tiniebla,

oración de tu sangre yerta,

cumbre febril de hoguera quieta,

ese cuervo descubrirás su poder,

yo iré de tu mano,

manso tu poder sembrado,

aunque no entiendas

no preguntes por qué sigo a tu lado,

el puerto negro te llamó

y sentiste el poder de tu pasado,

nadie permitió que desembarcaras,

capaz eras de romper la cuerda

que sostiene las dimensiones,

ni vivo ni muerto

niega tu osadía,

cruzaste la puerta de oscuros lirios,

tu amor a la flor

al creador conmovió,

resoplo tijeras rojas

en grises ideas,

desenfundo mi filo,

crepitan arduas espadas,

respetaste la muerte y ella

respetó tu vida.

Crascita tu silvestría,

entre forrajes

y soles pudientes,

desmenuza tu silencio,

clavando yunques

de paredes granates,

el peldaño irá cuesta abajo,

cabalga tus lindes despiertos,

libérate de insectos que caminan,

turbios azares me cuentan

de tu devenir rizado

al filo de la navaja.

 

 

 

III

 

Anochecer de mi vida,

en tu patio de la araña,

rezogan clarines esquivos,

yo soy lira de alma consumada,

vicisitud ensimismada

de tu azar en semblanza,

vivo flagrando tu azada,

pulcritud entre cristales rotos

esa soy, bruma en tu noche,

claridad en tu día

luz de cada siembra,

arena del tiempo

enclaustrado,

vine deshojando recuerdos,

hoy me diste voz,

no seré yo tu perdición

sino el camino a tu salvación,

viviré mordiendo tus rosas

que desangran tu amor,

liviaré lo liviano,

afligiré temor al miedo,

seré aliento perdido

descubierto,

te abriré mi reino,

las escarchas serán los colores,

viviré besando tus flores,

limaré abrojos nacientes,

serás estaca del destino

servir a tu alma sin nombre

me alumbre,

camino de mis flores desgranadas,

sangre de tu reposo

mi amada espina del señor.

 

 

Förüq

 

 

RAÍZ DE SOMBRA:

 

Nací cuando se disolvió la sombra,

era un patio de grises arañas,

con oscuridad en cada flor de luz,

rizaba y caracoleaba, una yedra su alba,

se acostaba el sueño dormido,

en sus ojeras de nácar de luna,

gritaba la eternidad por una siembra esquiva

que abría la espiga de versos carmín,

una sangre de espera en ababol flameando

es un sendero que abría el cuclillo

en su nido de espinas,

era su vida un soliviar

donde soterrar su miedo a no volver, a brillar,

temblaba mi cepa, un látigo de uva quieta,

livio, liviano, forjado, labrado, superior

es y era un campo de malvas de luna,

yo tengo huerto de sombras

que visitan soldados alados,

mis flores de difunto,

que abren sus soles

en crepitar de amarillos tules,

babéa alegre mi babosa

avanza sin casa,

que no sea mi tiesto,

donde enraíza mi vida,

límpido, es mi ávido deseo

fulgurando un crepitar descorchado

de mi luna de relojes,

acababa de llegar

a la cueva

de förüq vampiro,

allí donde las polillas

no tenían ni quitina,

tejía yo en mi tela

asida la brepticia

del amor a mi estirpe,

desde mi muerta vida,

al compás que marcó mi despedida,

puliendo este hueso

que me habita el corazón.

 

El Castellano

 

OSADÍA TEMPRANA:

 

Cuando te amo

mi mente se hace libre

invade una amalgama

de colores jactanciales,

abandono mi sombra

para saber quien ser,

un colapso de ideas me conforma

para encontrar beso y abrazo

sin despedida,

lo común se hace efímero,

y magia del segundo

traspuesto

entre la calma de la vid

y el chopo que dora el otoño,

cuando yo te amo umbrales abren

dejando mi luz intensa,

no porque lo diga yo

es que yo te amo,

no porque lo digan mis abrojos

de poemas rizados

si no porque esta realidad ya

no nos pudo sostener

sin unir tierra y cielo de tu ser,

cantaron mis grillos sonámbulos

el ser se enmarcó por crestería,

ganó una osadía temprana

y volví a vivir,

cuando yo te amo

estrellas acompasan

un fuego de nácar,

la valentía se hace fiereza,

el instinto no se duerme en sigilo,

las puertas se abren

cuando nos amamos

la realidad se arrulla

ante nuestro paso,

las pesadillas desvanecen

los cariños multiplican,

quedamos solos tú y yo ante la nada.

 

El Castellano a 30-10-2017

 

TRANSCURRIR HELADO:

 

Tiempo vorágine narcisista

que todo abarca

todo se lleva

desde el infinito del mar

al acrisolado

de la realidad del hombre,

retorcía en su nuez

que tenía más duración

que el punzón de la vida

que todo rige,

ilusión dormida en el rayo de sol,

veleta de nueve direcciones,

hueso que crepita lunas y soles

camino de ilusiones,

despertar de conciencias

susurro que gritan las estaciones,

caducidad avanzando

memoria relegando,

surco de vid y arena

surco del trigo y la sinestesia,

etapa doliente inventada

en lágrima del sol pudiente,

retorcer del viento

guiando realidad,

somero descanso

en el remanso de la idea,

nacer, crepitar, extasiar

en manos de su padre destino,

encontrar, desnacer

acaso acabar

en la nuez del tiempo,

relapso ciego

negándose, afirmandose

en su trascurrir etéreo,

del que ninguna materia

escapa a lo mutable de su ser,

compás de pájaros dormidos,

nidos para nunca vencer,

colmenas a lo efímero

que abarca toda disposición

de lo que se cree superior.

 

El Castellano a 1-11-2017

 

ALACRITUD EXTASIADA:

 

Negro anochecer, negra noche,

negra oscuridad,  ocaso incendiado

azul llama del odio, oscuro sabor de brea,

ven a mi reino soterrado,

suplicio invernado de escarchas azules

en extenuada primavera,

del siniestro caracol

con forma de corazón,

es por mí que la noche tiñe en color,

es de un ocaso rajado este cuchillo,

es un sol mayor sostenido,

que repleta el agujero del cielo,

no mires mal

esto no es un poema

es un incendio,

yo estoy ardiendo,

el verso queda suelto

prendido en ascua,

no estoy escribiendo

estoy desnaciendo,

besos férreos,

de incandescente fragor,

estoy rizando la hoguera,

soy guerrero ya muerto de la luz,

voy que yo del fuego

me alimento,

este es mi reino,

esta es mi vida,

si no la entiendes

sólo es porque eres lombriz

y yo soy cuervo,

hoy murió mi ilusión,

tranquilos

murió para que llegue una mejor,

desde este flagrante caballito del Diablo,

a la hormiga León que soy yo,

el linde queda vestido

de flores lloradas

en extasía

de grises arañas,

habitaré mi colmena,

siendo yo el señor

que la mandó construir,

este sol quedará cojo

porque yo destelléo más agudo,

cuando me pongo serio,

ven a mi reino que no acaba

ocupa el merecido lugar

acepta a este rey de los condenados.

 

El Castellano

 

REFLEJO NAVEGADO:

 

Caminillos vencidos

sin escalas a una segura muerte

asida de un cielo de una estrella.

Granate lustre encontrado,

reverdece que no fue poco,

a ti nube imploro,

lleves los ocres

donde allí no existen,

todo juega en tus rizos de plata.

Hazme libre una vez;

Atravesaré la mirada del espejo,

y su fantasía profunda,

seguiré indemne acontecido,

me apoyaré en mis espaldas,

flagraré de mis espíritus

una verdad,

que crezca, devore

surcos de vana hipocresía

y sus llamas

que interés confluye,

leones aquí

dominados en mis venas,

una sombra fría me habla,

me relata el final

en letanía del tiempo cuando cruje

sólo una vez

por última vez,

hablé yo con encinas

que sujetaban mi esperanza

en campo abierto

sólo marchado

por las estaciones

ni mi jardín azul

ni mi acristalada fuente

con mi olmo desnudo

y  mi ciprés de valer

ni mis hijas caléndulas

hijas esposas del sol

flores de difunto escaladas

jamás me recordarán

ni contarán sus penas,

silencio de mi enemigo,

encontrado a solas

resonando bajo el asfalto,

vestiré mi fuente de brillos anisados,

abriendo generaciones de luz seca.

Encontrando verdades

bajo las piedras del monte,

liberando el oscuro sentir

fuera los cielos

volviendo al final sin comienzo,

al dulce tormento

y su vuelta al inicio del sentimiento.

 

El Castellano

 

ARAÑA DE CURSO SOLAR:

 

Eres pilar sin margen ni curva,

desventura resquebrajada por lindes despiertos,

de tu divina compostura,

tus ojos que acaso sombra cubre

un latido donde se bañan los octubre,

y quedan huérfanos los abriles,

estoy sembrando en el oscuro märgen,

una locura quieta

entre espadas de cobre,

entre limaduras que aturden,

ojos esquivos dejarme ser,

porque haré reino de imagen,

no oséis medirme,

soy bueno en lo que hago,

si no esperar veinte años,

fulgor crepita

en el labio del astro,

soy yo su lengua,

bajo relamiendo mi alma,

descubro que estoy sabroso,

vendaval que soterra nichos

para devolverlos a la vida

en este soliviar barroco

que me puede derrumbar

a la llama fugaz que rige,

avanza y consume mi vida

a la tuya asida por los astros

que son santos,

oscura pila dorada al iris

donde se baña tu alma pura

acaso ella llevarme pudiera

entre sus vientos desnudos,

y mujeres en lencería blanca,

hazme reino

violaré al verso,

entre sus alientos

de florestas descuidadas,

acaso ella no me hablara

entre el jilguero y su cardito,

entre la caléndula y su insectito,

yo volara con ella lejos

donde se oculta el alba,

para demostrarla que yo

libero su mirada

por rayos de su aura imperecedera,

fuente de alta frente,

cumbre de riscos y valles,

alguien acaso arrebatarmela puede,

aunque Ovidio te de más flores

quitarme nunca puede,

ni aunque tiemblen

mis huesos rectos y sangrientos,

osarse en gris mi camino viene,

te traígo golondrinas en suaves trazos,

te traigo sueños en colmena,

y sonrisa en luna venidera,

anclada a esta sepultura,

al resoplo trenzada

mi cristalina esencia,

en crepitar de estacas por clavos

que llevo ardiendo en mi pecho,

a este diáfano vacío

vengo que voy llegando,

caminan pensamientos

de sus sombras colgados,

esta osadía

cumbre de epifanías,

fuego de mi vida

esto no es un arma,

esto es la bomba atómica,

la revolución comienza ahora

este es un cuarto de mi araña,

vino a plañir mi alma.

 

El Castellano

 

 

YACIJA SERVIDA:

 

Desmenuzo el aliento

voy por la parte

de entregar sangre,

encargado de esta acequia

hasta mi dulce descanso

entre caléndulas etéreas,

traigo tinta en brea prendida,

me alzo al nivel del cerro

en su punta,

porque yo mandé a mi exnovia aquí

dije, te invito a que cojas tu persona

y la lleves

a la esquina mäs remota

porque no deseo volver a verte en mi vida,

no soporto tu persona,

réquiem se afiló tras acicalarse

entre el blanco de espigas

recién nacidas,

mi sendero se asfixiaba,

resplandores dorados

me acogen

entre fragor de silos azules,

es mi granero vil despensa

del verso seco,

fulgor entre sienes moradas,

repleto mi candil de idea

noctämbula,

recogida, herida

entre taciturnas voces

que al eco amamantan,

yo soy enorme

si no lo ves o estás ciego

o te doy envidia,

estoy satisfecho con mi vida,

conforme

y el mejor que yo

no apareció.

 

el Castellano

 

RESQUEMOR QUEMADO:

 

Diestro, insoslayado, tejido en el haz

acrisolado, despierto en la flamígera ascua,

hilvanado en tremendo azar que desmenuza,

coarta mi prendida desquicia,

soy encargado de la construcción

de esta acequia,

si no soy grande lo demuestro,

vida, yo no tengo vida,

vive tú dentro mis ojos,

transparente halo,

belleza que pasa y no mira,

estoy clavado de un vericueto verso,

nueva generación mía que avanza,

traspaso mi sombra con mi luz

endógena, crispada, retorcida,

vil ante cresterías dementes,

soy yo cuervo vampiro desde el tiempo

de mis ancestros,

soy yo su hermano,

ciprés ante el mundo

por acuchillar con mi falcata,

me siento solitario porque lo soy,

y hago estätua con mi polilla de cemento,

soy yo lo que ordena

el tiento

con mi brío hago reino.

 

El Castellano

 

TIJERETA RETORCIDA:

 

Era de  noche,

miré mi soledad

y me vi de su mano

Por el otro lado,

Soy inmortal

pero conozco que hay cosas peores

 miro y avanzo,

este mi abismo involucrado,

Rezo

Que resumo

en oración

resta de mi ávida sed

un desempeño

colgado de mi árbol

flora que ahoga

con quejumbrosa soga

mi vello dorado fuego,

sembrado yo del cuarzo

cuidado que nazco

me disfrazaré de lo que soy

soy un muerto

me despierto con sed de vida

en cada arte,

Que mi alma

Siempre consume

réquiem por mi tierra muerta

yo llamo arte

a mi tristeza,

que sembrada llora,

Vida yo no tengo

Hoy confieso

que ya estoy muerto,

pero no me falta

la vida ,

Me falta la alegría.

 

El Castellano

 

AFILADO TORDO:

 

A ese mirlo, mirlo único;

Córvido negro de profundo ojo

que picotea y escarba mi idea.

Que crascita su estirpe,

dejadle mi patio cada mañana

rubor de cristalina ala,

sólo hasta que no me queden ideas

que son como lombrices cristalinas

nacidas del agua de mi frente.

De esta enjuta tierra me camina

el alacrán.

Un campo de sierpes y torcaces

de grises ceños al ocaso del día

que entre mantas y saetas

se acuesta un sol ciego.

Audaz mirlo que ahuyentas

mis espadas.

Tordo entre espinas arreboladas

haz que se acueste mi mañana

bajo tus alas.

No me destrenzará la osadía

temprana, ni el día terminará

de llegar.

Tu risueña pitanza en corvo pico

ultrajada; Vine por tus voces

desenterrando abrojos y señales

uniendo el fin del día

con el fin de la noche

como tú quiero vivir,

termina mi idea.

 

El Castellano

 

MI ESPADA DE CUARZO:

 

miércoles, 16 de abril de 2014

editado 7-04-2017

 

Renuevo esta sangre yerta

de versos de tintero,

mi sangre apostada huye,

fuego, sus ojos acrisolados,

al tiento que me persigue

agua, su boca, su lengua formosa,

desnacerá esta hoguera dilecta,

hielo, el destino, de mi sin vivir en verso,

de una carcoma y una araña gris

nació mi verso,

en esta avenida de ángeles

estrellados en sus estrellas,

de mi vida en el borde de la hoja,

para decir ella es preciosa,

desde mi granate fuste postrado

en solitud de espinos y de cardos,

vida para yo decir

vivo por este destino sin escribir,

la vida escribe por mí,

la zarza se come al rosal,

el espino amarillo me envuelve en arrullo.

Del río a la montaña

ven pasar mi espada árboles antiguos,

desta tierra yo vi crecer el te amo,

más del río fue

mas nadie tuvo lo que yo tuve,

tuve fuerza, tuve valor,

al grito al cielo teñido de espadas,

hiel carmín de mi ayer,

a ti hada de mi montaña ,

a ti duende de mi bosque,

amo el sol de la mañana

y el atardecer sediento,

junto la noche que todo lo cubre yerto

oda una noche de primavera,

que el rocío fue lágrima,

yo beberé todas las de ella mi mujer,

no rizaré espinas,

ellas me sostendrán mi humor vivo,

desnacerán este beso en verso desdoblado,

oda en este susurro de montaña,

en este olmo viejo en retozo,

en esta vida que me camina despacio,

weche recordando a quien yo amo,

sin musa ni testigo,

queda escribir al viento

que nunca fue traicionero,

ni mi desespero cruzado,

mi beso al cielo para quien me ama,

cicuta dulce al enemigo.

Estridente dolor e indiferencia

a los que no son de mi estirpe.

Una delicada flor cayó del cielo

dijeron que tenia vida propia

y sentía, pétalos blancos, nombre de mujer

del cielo tuvo que ser,

de ese chileno que me falta conocer,

fe y fuerza derramaron mis arterias

fuera del lugar

por las avenidas de ángeles estrellados en estrellas

y semáforos siempre verdes.

Plantas mi fuerza,

desde mi silvestría espiritual,

a mi caléndula de fuego por sembrar,

me baño en la fuente

de las veinticuatro lenguas del Diablo,

yo soy primer demonio consumado

deste mi verso,

yo crecí de una espiga de sangre,

hoy nadie me detiene,

me deslizo por el linde quieto,

en ardor de señero dulce,

flores su piel frágil y esquiva,

corazón tornasol, al verso mi color,

ojos madera de roble,

ojos míos verde silvestre

si no existe el término le invento el te quiero,

abrojo de mi camino,

hinojo de mi vera,

caléndula arvensis de mi demora,

plantago de esta siembra,

amapola que naciste lejos de tu tierra dime

¿Por qué la veo tan bella?

porque ella te cuida y te mima

es flor del cielo con nombre de mujer,

es alabado afecto que deberías mantener,

lejos de ser bello, es hermoso,

tanto tu corazón como el suyo,

río de gotas en sus almas,

sedientas, desnudas en la floresta,

me enraízan la idea,

hasta ser escalonada dicha

que envuelve, nace, brota, crepita

deste lugar deshecho sin ella

a mi ternura rizada, carcomida,

extasiada en sus flores de cuarzo,

ella me ama,

para vestir de azul traje mi aciago cielo

de esferas yertas,

entre dulces mariposas de algodón,

y polillas malvas

entre ocasos florecientes

me alza, yo que vivo trepando escalas,

he llegado al lugar que me pertenece

y las flores desangradas que conformaron su ser,

amo esta tierra,

ama su tierra del rojo cielo

al azul violeta nocturno

del Sol a la Luna corrió esta pasión

de renovarse en su pupila de amor

sin saber qué salió, yo lo sé pero mejor el tiempo dirá,

si realidad hace deseos la estrella fulgente y huérfana

y mi vida cambia a mejor

¿qué es el hoy ?

¿qué es el ayer?

un eterno fluir donde a su lado vencer.

porque a su lado el mundo jamás me verá perecer,

sólo eterno ser derritiendo risueñas estampas,

porque  estoy comenzando sólo

llevo catorce años describiendo,

que lucho que siembro

que muero y renazco

decreto que ella es mi novia chilena Margarita,

y sé que a nadie le importa,

a mí sí

porque yo encontré lo que me pertenece,

y me pertenece ser feliz

para hacer estremecer

este mundo impersonal

con mi arma blandida, afilada,

que es mi amor por ella mi dama.

 

El Castellano

 

 

 

 

ESPECTRO:

ESPECTRO EN EL SILENCIO:

 

 

De silencio se rige mi canto,

por las azucenas nocturnas

y las flores de azabache

el compás de un grillo me blande en el silencio

que es mi cruel idioma

y el de mis ancestros

avanzo el campo de espinas sin final

cuando la luna se acuesta

reposo en tu pecho mi amada dama

la noche se cierra en verso

y yo estoy despierto

acunando un rosario de madera

trepando tu espalda

cuando la luna se acuesta yo reposo en las flores

me mezco de vivos colores

un grito despierto y un alarido

que cruza abismos

sin pestañear

todo por encontrar

resquicios huecos de mi árbol de las cenizas

mírame en claro de luna no soy tu pesadilla

soy jardinero del umbral muerto

vine por tu beso

ese que el idioma de mi silencio calla

y nace de la espiga un verso

en granate oropel se afila mi caricia

sientes fría mi visita

el cuclillo mece en trino mi sino

a la hora que el horizonte hace el amor con las flores

dejando su rocío

yo me alimento de tu ser

por si vuelvo a vivir

no te guardes

sé mi comunión de estrellas

y el infinito que quiero ver

sé mi arco iris tornasol

yo tendré luz en mis venas

la sangre esquiva huirá de mí

yo seré tu mundo en la sombra

de la subrepticia amada entonándose

en Sol mayor

resplandeceré la cuerda de tu violín

seré más que tu sombra

aliento de muerte y resurrección

en el fondo de un siniestro caracol

con forma de un corazón

mi nota será entonada por el viento y una nube

lloveré para hacer el amor con las plantas

seré resquicio taciturno

del verso y su encanto

reinaré a la hora

que la oscuridad late y envuelve

seré tu medio corazón

un sino despierto del rayo de sol

vine a quedarme a tu lado amor

y el cielo para mí no se construyó

de la tierra al fondo de una cueva

se blande mi ser como ente

de la penumbra que late y envuelve

ramilletes de luna llevo en los bolsillos

el origen sin final

un susurro sin alzar

un guiño por encontrar

se desdobla mi estampa

sin acabar soy paréntesis del destino

enamorado crujido de tu puerta

soy hoy por hoy

espectro en el silencio

latiendo despierto,

volviendo al dulce final sin comienzo.

 

SOLITUD ESPINADA:

 

Resquicio ténue,

acompasado

entre fulgor que crepita,

que yo estoy nacido de una espiga,

va que vence mi dulce tormento nacarado,

entre colchones de luna,

efímero pasa el minuto

sin contar el segundo,

noche cabalga este acre

de solitud encontrada,

ven, ven a mi espada,

tú eres mi hombro,

tú eres mi azada,

donde encuentro besos del alba,

espirales oxidadas

me dictan que el camino

se duerme en tus mejillas,

es la hora,

desnaceré por mi Sol,

seré su hijo reclamando su luz,

sembrándose en cada cuchillo de acre,

porque él es mi padre,

y la luna mi eterna madre,

me deslizan los cardos

con sus espinas recién nacidas,

soy tantas cosas que siembro mis abrojos

versados para que su filo adentre

el recuerdo de quien me lee,

porque este siglo parirá pocos con mi fuste

y valía jamás dormida,

voy que trenzo entre alambres

mi idea que desdibuja,

brumas grises, y escarchas azules,

la ortiga me saluda

y esta peineta de brujas acuchilla al viento

que pasa y no sonríe

todo lo que quiero

es todo lo que necesito,

todo lo que necesito

es todo lo que amo,

y lo que yo amo

es todo lo que siento,

soy fuego y mi novia es aire,

es en esta acequia

que mi tiempo consume a la espera,

es por esta sangre que me crecen flores,

soy un ser de tierra,

y mi tierra es acincelada materia viva,

canta amor entre estos cuchillos férreos

porque de este romance oscuro

hacen trilla de espigas,

no abras mi compuerta

si temes lo que salga de allí,

me trepa la idea mi salamanquesa

de hierro viejo,

no puedes desvestir el suspiro,

no puedes hacer tuyo mi ímpetu de carcoma,

ni cabalgar puedes si no es conmigo.

 

El Castellano

 

INCONMENSURABLE VILEZA PERDIDA:

 

Avanzo dentro de este tren de la noche,

sombras por vías,

fuego de fusiles iluminan,

esta guerra perdida,

esta desquicia recogida,

suspiro rizado en azabache

ven a mi hierro

ven a mi hierro amor,

eres mi espalda,

eres mi hombro Margarita,

si quieres saber eres mi vida,

un beso que da la margarita

con su florcita a la espiga que soy yo,

alzo que levanto mi tinta,

estoy dibujado,

encumbrado de la fiera

porque yo soy la fiera,

ayer me ladraba un perro grande

agresivo, me detuve,

le miré a los ojos

y acerqué mi mano a su cabeza

dejó de ladrarme el animal,

y comenzó a lamer mi mano,

el respeto y ternura

es universal,

y a mi nadie me adiestra,

muerdo y hago el amor con esta realidad,

que si no es más complaciente,

todo lo que quiero

es todo lo que necesito,

toodo lo que necesito

es todo o que amo,

y yo te amo María Margarita

aunque decidas

no seguir a mi lado

usted señorita seguirá a mi lado

hasta que yo muera..

Porque soy chulo

y no voy a morir.

 

El Castellano

 

PANAL DE IDEA:

 

Espino amarillo de mi demora

recto aromo entre cardos,

entre hinojos del Sol deslumbrados,

me visto de primer ababol florecido

para ser de la abeja,

y la abeja ser mía,

entre estas guadañas de esparto,

afilo que nazco,

fulgor entre fulgores,

de ojos calizos avanzo,

cuerpo de arcilla

hierro mi idea,

estas espigas me dicen

que quiere tener espinas su sed,

estoy sentado entre una prima retama,

esta primavera que me siembra

yo que soy único poeta de su sangre de ojos,

quién osado me compara,

me blando al nivel

de esta floresta desnuda,

limo mis nervios

con azada de carne de metal,

el miedo grita

de contemplarme avanzando,

me Tumbé en la grama

a pensar,  me nació una abeja

que escribe poesía,

soy hijo de la Luna,

única Diosa por Dioses haber sin contar,

luna de guía soy yo su semilla,

tengo ojos donde se acuesta

la oscuridad,

es mía soy de ella,

como flor de su insecto

que la poliniza.

 

El Castellano

 

SIMIENTE DE SANGRE:

 

Tuerce quebrando

este aliento,  va reptando

senderos,

que el olvido alzó suyos,

en vicisitud de savia elaborada

saluda a su Sol,

de su ávido granate que le vence,

entiende de pasiones de sus flores,

la floresta cuida

y germina en su parcela,

para ser del campo

su felicidad,

y él ser de su flor,

en extasía de color,

huye de su vida la tristeza seca,

el escribe poemas a la belleza repleta,

en candiles flamígeros

a caricia de ojos,

sí esos,

sus ojos brotados de Tierra,

descansa para seguir creando

la primavera le sostiene

la sangre,

hasta tener el corazón

lleno de simientes

de su esposa del Sol

esperando su muerte,

para que su yerta sangre llore

en flores de difunto.

 

 

El Castellano

 

AVIDEZ EN LABIO DE FUEGO:

 

Efímero corre el segundo sin saludar

sin despedirse, sin preguntar si todo sigue

igual, avanza la manecilla de mi reloj,

hoy es de esas noches yertas,

que descubro mi tierra que late

bajo mis pies. hay avidez

en el subsuelo donde la sangre late,

destartalados pilares que me alzan,

recorrido de mi alarido

que muerde al conocerte,

he oído estaciones correr,

mi carne se funde bajo tierra abierta,

frente mis ojos

nebulosas abren, crepitan,

he nacido yo de su flamígera ascua,

mi solferro blande su noble falcata,

dentro mi carne la vida bulle,

su caída resplandeciente,

toda carrasca me dibuja al dorado tordo

de este atardecer,

el murciélago myotis

me cuelga la idea,

desde esta ojera férrea,

hoy me comí el firmamento anidado

en tu mirada aplomada,

soy experto recio como un lobo,

frío de segmentos cálidos de hielo,

maestro de mi espada,

escucha el brillar de mi navaja,

yo soy descendiente del miedo,

ámame como se ama

sólo una vez,

en el que nuestro color sea la piel,

afilo el poder de este silencio,

y te dicta

que te volveré a ver.

 

El CASTELLANO

 

 

VILO RECTO, FORJADO:

 

Con alacridad serena

de mis antaños dulces

con pulcritud de espadas,

vienes y me das una azada.

 

Al barbecho claro me siembro,

sacando terrones de mi eterno lecho,

de una espina gemía el viento,

y acabó llorando vida el cielo,

 

trazos con ineptitud

de luzarreros que no evitan la sombra,

ella que la llevo agarrada

a mi cadera, sombra profunda sin espuela.

 

Fuera del tiempo, fuera de este grillo de tierra,

afilo mi canto sin despedida,

abrió el espejo su tierra

engullendo lo que es de ella.

 

Dura noche me sostiene

su atadura de luna,

resucito mi etéreo camino de esferas.

 

Recto colchón mullido

es mi enhebrada calma,

que se acicala entre lenguas malvas.

 

Vence este mi viejo amarillo,

como sol de tierra

se llama caléndula.

 

El Castellano

 

INFINITO ACIAGO SEMBRADO:

 

Recto vilo me aguarda

esquinado

con su canal infinito de campo

estudiado,  consumido

en yerta flor deslumbrado,

yo soy de una margarita

de su floresta destapada,

soy yo un ababol

con cruz de tinta

en sus pétalos carmesí

bermellón,

no puedo matar por mi tierra

pero tampoco puedo desenterrar

mis raíces,

hoy estuve plantado

frente a carritos de la dama

que alzaban sus flores lilas,

eran como éxtasis en caricia

como beso dado a mis ojos

en lengua de espinas blandas,

caminé al mercadillo

de mi localidad

pregunté por caramelos de miel,

tomé mi cafe solo doble con hielo

y seguí caminando

mi lustre jamás vencido,

las malvas me floreaban

por ser ya primavera

los cebollinos se divisaban

pero aún se encontraban fabricando su flor,

para parirla en verano,

bebo agua de la fuente

frente al ayuntamiento,

soy poeta de sus descampados,

de sus molinillos

y de sus charcos,

soy indescriptible esencia

acincelada

en verso de carne y espiga,

en esta higuera del demonio

alzo trompetas de los ángeles

con sus flores,

y las calendulas silvestres

me dictan que jamás

acabaré de irme

sin encontrar luz de tierra en ellas.

 

El Castellano

 

SINESTESIA VERTICAL:

 

Corazón rojo encarnado

río de flores desangrado

en la arteria de esta ciudad

junto aquel árbol

que no fue sepultado

aquí está mi cimiento

mas vamos que en esto

del querer soy diestro.

Mas no experto

como buen murciélago

mi vuelo al cielo

colgado cuando duermo

despierto coherente cuerdo,

no soy más que nadie

y nadie es más que yo,

todo es no creerse uno

quién no es,

y el amor pertenece a todo ser vivo

sin más razón que salazón

para qué ser solitario siempre

hay alguien más solitario

para qué ser torre alta y fuerte

siempre llega la torre

más alta y fuerte,

lo cortés no quita lo valiente

y mi esposa integridad a muerte

y a diente así yo no sea gente

que me importa

soy único muerto

en la sociedad dolente

y si atrapo espejismos

con la mente

es para no sentirme ausente

a amada sombra la deseo hasta

en su ángel silente,

en el amor no soy docente,

si algo sé es que soy más que la nada

filosofía mi entraña

locura mi mente,

y así más feliz

de amarme a mí mismo

y poder amar sin abismo

porque mi gota de esencia prendió

hasta su silencio y toda norma

pero espejismo fantasía es

y mi oscuridad sombra lejos de trampa

ya la soñé incluso antes de conocerla

y su voz me encanta

quinto levanta

tira de la manta.

 

El Castellano

 

ESCARCHA DE LUZ:

 

Hilvanando sentires de plata

en estrofas cuarteadas,

quién a acompañarme baja,

mi yunque despierto se alza

entre madrigueras del sueño,

danzan las procesionarias en fila,

queda desolado mi alfeñique

que canta en el clavo esta vez,

un retal con retrato de quien fui,

las pupilas en orden caminan

el horizonte del cielo,

mi aljibe de cobre será sentido,

es un nido de grama

donde corretean versos de espuma,

chirría la carcoma

la madera de mi espalda

donde sostengo la sombra de Caín,

encumbrándose de la fiera

se alza mi bella entera

gritando por más oscuros sentimientos,

¿Puedes sentirlos?

¿Puedes sentirme?

camino fuegos

hasta complacer el ojo humano,

destrenzo el sonido de los árboles,

es un cuervo quien soy yo,

es un alarido que alza la noche,

por entre sillas desnudas

del alba sin final ni comienzo,

que sólo juega y ríe con las luces,

despistando flores,

entre ruego y plegaria

mi lamento tornó crujido de mi mecedora,

es una vid y un olivo que vive lejos ahora,

una linde en cruz con señero,

un agujero abierto

es una herida abierta

mi pozo con palabras en vez de agua.

 

El Castellano

 

YUNQUE DESPIERTO:

 

Construyo mi silencio,

esculpiendo bustos

que no deseo,

me rodean pensamientos

como martillos sonámbulos

quisiera dejar

de ser yo quien hable

que hablen ellos

de su negra estación

que se alimenta de mis sueños

para volverlos pesadillas,

hablé bueno ladré

a mi amor que no existe,

no me contestó su voz,

me contestaron sus lágrimas

por sus sueños no materializados,

quisiera apoyar más que ladrar

pero mi mundo volvió sortilegio de espinas,

ni yo mismo puedo dejar este reflejo

amargado que me habita,

este corazón dejó su brillo

su escolopendra huyó a un paraíso

en el que no duele su mandíbula,

mis ojos cansados ya no juegan

con sus dolores,

anclado al firmamento

quedó este lamento

que quiso ser poema .

Entonan las riveras de mi sed,

un crepitar en estruendo llamado,

de almas sencillas, olvidadas,

en dulces espinas de abrojos

su lago férreo sensible al tacto,

un momento danza atrás,

y desperté para no saber quién ser.

 

El Castellano

 

 

TIERNA FONTANA, MARZO:

 

Ríos que me tibian el corazón,

eslabones de sangre,

¿Dónde está la paz, dónde está el amor?

ríos de sangre se comen mis venas,

cada tropiezo,

otro borbotón,

otro alfeñique para mirar,

¿dónde quedo yo?

que el sol sea mi pena,

cantando espero mi triunfo,

se afila mi papel,

crepita mi alma,

tropiezo con la tiniebla,

hoy navego sobre mis versos,

aliento de la sombra de la creación,

hijo de la luz y de la sombra,

no acabaré de irme,

no cesará mi terco aljibe,

enamorado sin luz avanza

parco el sonido,

deslumbrado albor,

desnudo mi árbol,

hoy centellea mi rayo,

para decir que yo aquí no he muerto,

se viste mi sangre de caléndula y margarita

por si vuelvo al desliz de mi vida,

pasajera de un caudal

que mi entraña mece,

piel con piel, dolor con dolor,

enamorado corazón,

hoy avanzo sin mirar el color de mi flor,

estoy latiendo en el umbral de los dos,

mi sangre está llorando,

el cruel desliz de la parca efímera,

me siembro en los campos para perderla de vista,

suenan los trigos, de la verde espiga al girasol

se viste brotando mi amor,

viene a plañir mi alma

por el sendero sin prisa,

se alza la dicha,

mi ser crepita el alma,

hoy me visto de espiga,

y que el campo me enternezca

al cuchillo dorado de la piedra caliza,

hoy mi amor al albor

gime por su caricia

y que el alma dolorida entienda

que ella Margarita es mi vida,

por este siglo y los que me quedan,

escrito yo en la piedra.

Lima el albor mi nervio,

aliento cruzado que cae tejido,

la ilusión se hace nido,

borbotones de sangre que crepitan,

alcanzo la cima,

el sentido cae dolorido,

de vid y espino alcanzo el sonido,

al compás de un famélico ciprés,

mi alma dirá viviste,

encontrando la flor

por la que mi mundo se desviste,

rayos a la aurora

para su fiel investidura,

flor de niebla que avanza

mi umbral se desvanece,

bullen las fuentes,

el río es otro río de sangre más,

lucen las mortajas coloradas,

fiel desliz que cruza mi alma,

desgañitándose el alba,

el amor por parir una flor,

elevado al rayo de sol,

quién te viera quién te vio

rasguñado tornasol

se desangra mi campo del girasol,

millas aparte mi nombre se blande,

el beso me derrama las mejillas,

en albor quedan las caricias,

de la piel escritas, sentidas,

danzan las estrellas,

me vuelvo a ver en tu vida,

donde el te amo formo bandera,

y en tu ser queda,

resquicios sin nombre

que el ser come,

la rosa y la espina gimen

en tu nombre,

avanzo el ser resguardado,

sin franca escalo la tapia,

a tu cuerpo me encaramo,

hoy soy de ti

como el pájaro a su nido,

como la sed a su agua por beber,

como el río a su montaña por descender,

como el caracol a su mata por comer,

crepito el fuego que me brota

por tu corazón,

soy yo sin más razón,

tránsito veloz,

tu calma y su verdor,

me visto de malva

gimiendo una runa en el sol,

me anclas el gozo en la flor,

me blande el coraje

por el viento exclamo

mi valor amarte sin condición.

Desde mi umbral a la flor,

cantas mi canción,

te aúllo un caracol,

mi vida tornó a mejor,

irisado rayo de sol,

una fuente y un diente

un afilado canto irisado,

hoy acepto mi destino

porque muerto vivo si no te miro,

tengo tu imagen enraizada en mí,

es por mi sino que maldije,

pero hoy después de tanto

tengo el sendero labrado,

mi cuclillo trina al infinito horizonte,

mi ser se hace grande,

mantenme afilándome en la piedra,

hacia el centro me quedo exhausto.

para pulirte del alabastro.

 

 

 

El Castellano

 

FLORES RUTILAN SOMBRAS:

 

Es para nosotros

como partir el pan en la mesa

alegría cotidiana

que se ha hecho costumbre

 

 

María Margarita

sólo que este estará recién horneado

 

Miguel

lo dudas¿?

 

 

 

María Margarita:

jamás

vamos a descubrir el placer

que nadie ha escrito en sus poemas

y que nadie escribirá

porque usted y yo

somos espíritu y carne

 

 

Miguel Esteban:

 

 

aquel que me guarda

el granero propio en mis pudorosas eras

que me trepan la carne

 

 

 

María Margarita:

 

 

quiero el color

de tu piel ardiendo

en mis entrañas

lubricando la sequedad

de un estío sin edad

nadando en las acequias calladas

de tu mar bravío

entre las rocosidades

del océano temprano

en que las algas se entrelazan

como guirnaldas en celo

 

 

Miguel Esteban:

 

 

vuelve al mar

en nave cipria mía

yo gozo al cavar hondos campos

y preñarlos en ti,

contra borrascas lucha,

la paz del campo

y su patria que recordará.

 

 

 

María Margarita:

 

 

Aire enciende la brasa

en tu fuego arlequín

que derrama en cenizas

pensamientos paganos

de una patria no encontrada

 

 

Miguel Esteban:

 

agua serena

que el relente hiela,

esposa de canes

de mi deseo afila

mi blanca corza trémula

que rompe con empuje feroz

tus prendas espesas,

seré la luz del Sol deslumbrante

y oscura,

mi hiedra jamás volverá al olvido,

diploma de doctos

con los Dioses cerca.

Solvitur acris hiems...

 

María Margarita:

 

 

Suavizas las espinas

rutilantes que llagaron

la batalla de los años

cuando un visitante solitario

sembró en el yermo

la esperanza sin ojos

cosechando todos los espejos

que hacen suyo

los termales paisajes

de la grave bajada

del estanque del mundo

hasta las humildes aguas del placer

 

 

 

Miguel Esteban:

 

 

Bronco mar de tierra

tu cincelado acre de piernas,

no dejarás de surcar mis fugaces vientos,

auspicio

que me conduces mujer

por tus pieles,

vano quieto

por cítara y tálamo,

encanto era,

hoy veo nupcias de arena

donde creces tú mi flor.

 

Ego somno diligitis

Mantenimi nella tua vita per farti impazzire con piacere

 

 

OLA DE ESCOLLO EN TIERRA:

 

Clamorosa sombra densa,

es mi soto un oscuro cielo

en el que canto a los Dioses,

no a vosotros, insignificantes;

Así trencen y me trencen

la osadía de un álamo,

que mi padre lleve,

a otra tierra breve,

baco de su trayecto

enardecido,

ni égloga de esforzado

por Salamina lleve,

campo abierto

de polvo y sudor disfruto,

ya no se pudo huir

de la suertuda víbora,

en casaca sin pechera

de topa Licia,

sosegado olmo

compás del serenado

ciprés antiguo,

fabrico del mañana

sendero,

no un hazañoso portento

así como no hay rosal

sin espina,

no hay dicha sin pertinaz

esfuerzo.

solícito de atemporal mar

del tiempo esquivo,

prenderme puedo

de vuestros fuegos,

por los que mi sangre fría,

pervierto, acuso y envuelvo.

 

El  Castellano

 

CONSIGNA SEMBRADA:

 

Vesta engarzada,

encorajinados templos,

nacidos del fin de los tiempos.

Túmulos de luz,

con soterrada cripta.

Abriendo, despertando

senderos sin final;

Sólo comienzo marcado,

llamando la resurrección

posando nidos

de nuevas sangres.

Sonando los clamores,

tambores aguardan

la nueva guerra

que trae la vida.

Eterno resurgir

en vestigios yertos

transmigrando

el eterno ciclo existencial

por el que quien nace guerrero,

guerrero muere

y guerrero renace,

para lucha de completar

su alma en final

de navegar el Valhalla,

así bajar hacia arriba

la osadía

de parnasos devorados

saña en furtivo conocimiento.

Que no acaba

como espiral

de perfección.

Siembra con capataz

del único origen de tierra;

Deslumbrado

este hueso avanzo.

 

El Castellano

 

LLAMAS EN OJO DE SANGRE:

 

Flameante fuego

de los cielos

acoges

y frío duermes,

que los campos

ya no emblanquece.

 

A ti padre de los vientos

te imploro traígas

tu negro vendaval.

Así choques Aquilón

norteño con Ábrego

abre esponjada la tierra

a tender umbroso páramo,

sin azote

del fuego del cielo.

Labrador que clama ya,

la enhiesta primavera.

Cuántas sequías verá esta tierra,

sólo el estío

habitual dirá,

me sembré

sin blanco cielo,

sin que me empujasen,

yo encendí al ocre,

en todo acre,

tierra que consumo sus venas,

invocarme pueden,

siempre vengo

porque siempre estoy,

desde enfermedad sostengo,

me ves cayendo,

arrastrándome de nuevo

tu creencia de mantenerte a salvo,

donde nada escapa,

deslizo el tiempo,

no puedes verme en tu espalda,

estoy cayendo de nuevo.

Alguien me verá latiendo,

algo habrá después de todo.

 

 

El Castellano

 

 

HORIZONTE QUE ATIENDE:

 

Largueza que me aguarde,

cual llama en cántaro desvanece,

piélago ardiente,

escancia, sostiene alta suerte,

alegremente la voz del viento;

nobleza de rudo ejercicio

furtivo, desposeído

espíritu sin guía furtivo,

desvanecido, fatídico,

tú que ensalzas

la conjetura voraz

de mi sentido de vida,

cual arrobada insigna.

sonaban enebros

un sopor de encinas

bajo laúd.

Engéndrame grandeza,

que secunda igual

que a mí mismo.

Diana con flores

exterminio de fieras no manda.

Luz invocada

partiremos sin navegante,

estirpe que avivas,

con impávido destelléo

entre fuentes y torcaces,

padre de mi soberbia

furor de lobo que ve al ciervo,

torres bellas altaneras frondas,

sin secuelas de florestas

que acaso Venus no canta.

Nullam, Vare, sacra vite...

Conoce mis arcanos.

Mi Llúcia despierta,

rigor que afronta

guarda, desvele,

su reflejo en cristal claro,

vine por donde he venido

por el gris viento,

perplejo.

 

 

 

El Castellano a 31-08-2017

 

 

 

LUNA TRECE:

XIII

 

Luna plateada de mi cielo,

en las noches

voy a tu encuentro,

pero te escondes

entre bloques

de hormigón y cemento.

Quiero verte,

pero incluso te escondes,

por las violetas ramas.

Mas los dragones,

del cielo sonámbulo te acarician.

Cielo obtuso,

de sueños fluorescentes,

tú, de color líquido,

solo templado

con miradas intermitentes ,

por el tiempo de espera angosto.

El murciélago baila

con el colchón de tu luz,

rasgando sombras,

para reposar siendo una más.

Oscura nebulosa de tu vítreo trasluz dime,

por qué te siento incluso estando solo.

flores opaco reflejo

de luz violeta

incluso de noche;

artifficie luzzae.

Lucero de ciudad,

rompiendo la obscuridad.

La noche se detiene

para sentir que estás conmigo

otra vez más,

recuerda

que tus ojos tienen sangre

recuerda el viento

que aúlla mi nombre

recuerda la luz que tiembla

y cruje la noche en las pupilas

recuerda que me hablaste

de amor en el tiempo

que cae muerto

que pactamos con el hielo

la vuelta del invierno,

recuerda cada latido

de oscuridad

que llama a tus venas de humo

recuérdame en la eternidad del beso,

en cada rosa que robe tu cuerpo,

recuerda que vivo para ti

dando voz a la soledad asesina,

la flor vive soñando

que fue mariposa y abeja,

vive durmiendo la semilla

enamorada de la tierra

para despertar

y enamorarse del sol,

clávame estas nubes de sangre

en el hierro de mi destino,

se me negó la luz

encadenada a esta tierra sin cuerpo,

solo tú me sientes

en este camino

que no lleva retorno

solo espiral anhelada de renacer

el tiempo ya no nos puede sostener

camino buscando el frío

en este calor que quema el alarido,

te encontré perdido

hoy vives un amor

que sientes soplándote al oído,

en la puerta del infierno caído,

te casaste con la luna

que reinaba en tu corazón,

al viento le diste voz,

a la lluvia la nombraste

lágrimas de mi ayer,

le diste ojos

a la sombra para mirar,

la espina caía herida,

la caricia retornó a las polillas,

la vida marcha deprisa

cuando abras los ojos

ya todo habrá cambiado

solo encontrarás que seguiré a tu lado

aguardando tu otoño

y la caída de tus hojas,

esperando que seas mi acompañante

en los siglos y milenios

que nos condenaron,

encontrarás esta sed del cielo

en cada silencio muerto,

en cada raíz

que grita en su tierra

toma de la vida lo que quieras,

siembra tu aliento

en cada tierra,

tú todo lo tienes

yo solo soy una fantasma

que sólo tú ves.

 

 

El Castellano

 

 

 

RESCOLDO:

JUNIO 2010

 

Con el susurro de la luz en cristal de gotas de

agua

pensamientos calidos me arropan tu compañía

solo una vida solitaria desde aquella lejanía

un sol pernocta durmiendo disfruta su luna

con tacto terciopelo una vida de amor eterno

Un caballero busca a su mujer la extraña

avanza entre montañas de azores

y valles de bosque y ríos dulces

noche de amor entre nubes acolchadas

con el frío de un mundo en sangre

que estaba en guerra.

Ahora su patria era su tierra en la hoguera.

Se despierta frio y solo tras pintar con nostalgias

recuerdos.

y va el ancho río ya en sus llanuras

años no recordaban su vida y explendor

todo se termina comentó el sabio nadie le oyó

la locura es lo único que conocemos infinito

otro la estupidez concluyó

pero uno saltó acaso no somos todos locos

mira la guerra que nos mató.

 

Miguel Esteban Martinez García.

 

 

CAL Y SONES:

 

 

Mástil recto de luz y sombra,

devanando mi irisado,

canto de frente y espina,

surtidor de sombras que arregazan,

es tu vida como un yelmo sin popa

como un destierro de abrojo acompasado,

era mi vela fiel estampa quieta,

que asombra y la noche surca,

poder que desquita y otorga,

una fiel savia de ciprés,

que desvela y alcanza,

sigue la raíz de la palabra,

que todo abarca,

una nube y una planta,

una desquicia y una avaricia de carcoma,

ven ven a este barco,

la noche que tiñe de estrella,

fiel, congelada, de su campo ensartada,

es un destino y un puente,

es una hora yerta que nunca acaba,

destello y crepitar del mañana,

es mi miedo fugaz,

de que no sea mejor que ayer,

que la luz te bajé,

que a tus labios llegué,

tú allí yo aquí,

el tiempo viene a desfallecer,

mi Sol invencible muerde tu cuerpo,

que se afila en mi deseo,

ese por el que seré

siempre tu caballero.

 

 

El Castellano

 

PAPIRO DESGASTADO:

 

Comiendo textos propios

deshaciendo el sentimiento

reverberando el canto

juglar de mi morar digno amaranto

mi manto,

voy allá sin mirar

digno a estampar

aliento por poblar

en la retina y pupila del ajeno,

ausente, ensartado gentío por ocupar

léxico pobre llevo mes y medio

en encierro sin voluntad

mas veo mis facultades disminuyendo

como alcohólico su botella disminuyendo

mi poema de saeta alada

cruza albores sospechados

culpados,  enjuiciados

borrasca nubosa de mi sentido

voy fluyendo

siénteme en la mentira del fin del universo

porque ángel de la destrucción me creo

con mi parpadeo

de color a amado color negro

opaca mezcla y suma

de todos los colores por hallar

primario el hálito

endiosado, alborado, hibernando

cual lobo el invierno de dificultad

aguantando yo parecido mi encierro

destino comerme el mundo entero

finalidad un reino

un latido que no se para ni estacado

hoy que no se venda

mañana será flor de niebla,

rosa azul eterna

maldigo tu estampa

debido a que todo lo dicho se me cumple

cruél y dulce condena

amarte sin pena ni vela

más que mi navío de remos

cual remo a flote en medio del viento

de tu voz mi amada

tu templo mi dicha

mi desquicia verte atrapada

los Dioses jamás lo quieran

porque en esta prueba

salen a flote mis honores,

de valores inmortales

de educación sin par

de quimeras rebajadas sin alas

de saetas atravesadas

por nuestros arcos y flechas

de señores de las moscas

cortados en mortajas y rodajas

hoy qué será este hoy

cruel de artimañas

de un médico que quiso lavarse las manos

seis meses sin trabajar

por su trabajo de un informe al juzgado que mandar

le mandó el bulto

y que otros de su estampa hagan su deber

yo, bajo seis meses  de sol y sombra yerta

en San Miguel

Clínica psiquiátrica

quien se queja es porque quiere

pues sí mil y un mundos quiero quejarme

de esta maldita y crúel estampa

que llevo en la espalda

desde los quince años

de qué verga va este mundo

pues maldigo, blasfemo

y verán que sus castillos de mentiras

se caen a pedazos.

 

El Castellano

 

RESURGIR REVERDECIDO:

 

Jilgueros o colorines, verderones, verdecillos, pinzones, tordos,

despidiendo en trino el verano están en sus abrevaderos

como reguardos oníricos de la voz de los muertos

amarillo espino florecido encinar puro, vivo

del quejigo hace sombra a mi amada

que avanza el camino de la carrasca

hoy por hoy vivo pleno, enamorado de su ser completo

así como el verdor del pino

espíritu del viento sostenme

que parta yo en tu mitad mi canto

llévame a la tierra donde las fronteras

las montañas sean y el camino sea de tu mano

atravesar el infinito allá en el resquicio

del brillo

del calor de tu mirada en amor

puesto que de tu voz me visto

hoy sólo un relampago me cede el paso

crepitando, centelleando en bandada de estorninos

con su bandada tejiendo ecuaciones del ser Supremo

voy contigo a nuestra tierra de fuego banshes y quimeras aliadas

en esta mecida caricia alada que yo tambien te amo Ostara

Diosa de la primavera no me faltes un tercer año

con ingresos estáticos fieles de mi condena

ya cambio de actitud y acepto sus aislamientos

el común es el que se queja que sigan con sus embustes

que Puto el que creyó lo del informe

yo con mi vida estoy conforme

orgulloso y con ganas de hacer Bien eso es lo que ellos

tienen ausente que sigan en sus ciudades

estas lombrices caminantes

y a mí encerrándome en este cementerio viviente de Madrid

donde todo se pudre en asfalto y hormigón

yo te conocí amor en uno de esos paréntesis de mi destino

que me encadena a su locura hospitalaria

y no me arrepiento de mi vida.

 

CONTARÁ MAÑANA:

 

Mañana será epitafio sin nombre,

una deidad vaporosa en alambre,

una alta ojera de nácar caerá

por el descendido horizonte del hombre,

será su suerte una llama sin aurora,

flama de inmortal discordia,

un beso atrapado en etérea yacija,

un granate verso inconcluso

que encadena la vida de quien la lleva,

hombre al menos por tener valor de ser hombre,

poema sí por tener imágenes para bastar a la belleza,

para hacer lo diminuto gigante,

y lo gigante magia de silencio,

es un aliento, un hálito y un verbo,

una tijereta en esta ciruela,

donde se derrama la idea,

mas si no alcanzas a dar impresión de belleza

jamás serás poeta,

serás narrador de tus diarios

de insulsa existencia sin afán superior

que no sea lamer tu conciencia,

de este nicho traigo la lombriz,

estaba en su tierra recogidita, feliz ella,

aquí en esta tierra sembré mi verso,

esperando que se abra

y sea inmortalidad de alta esfera trenzada,

por quien la sostiene sea quizás eso

una deidad con nombre.

 

El Castellano

 

RESPLANDOR VIOLÁCEO AL TACTO:

29-1-2016

 

Gota frenética que avanza

limando mi calma,

resquicio tenue,

veloz descubierto

donde el nervio clava

estampas dibujadas

por enardecer silencios estáticos

pliegues de sí mismos

donde la cuerda de violín quiebra

y la sombra es depredadora

del sentido despierto

que cuelga de la mecedora

bordes de mi destino afilados,

por destapar mis ganas de vencer en el olvido,

mi sombra y su sino,

oscuridad elevada de mi entraña,

y su cuadro violeta que estampa,

muerto el segundo en vilo

por todos los sueños vistos,

por los deseos blandidos flagrantes

de este cielo emplomado

y su calma que cuenta y me cuenta

muerta la desesperanza

que lo mío es para vivir

de nuevo el dulce tormento,

que cuelga de esta tela de araña

sin presa más que tu estampa invernada

yo soy siempre y para siempre,

como río, como corriente que te avanza,

la quietud y su maraña,

hoy llegó mi momento

de dibujarte lo que siento

las venas se tiñen de malva,

los sueños se abren en ababoles,

la sangre hierve por encontrarte,

sólo allí en el diáfano cuarto de mi mente

donde la ausencia quedó habitada,

yo jamás seré miedo en tu entraña,

seré el segador de tus miedos,

bella lanza de sentimiento,

derritiendo el viento,

capturando el violeta del firmamento,

viviendo en tu entraña,

hoy del sueño me cuelgo

para vencer tu alma sin deslumbrar

y me proclama

la quieta estampa,

resguardos oníricos del ser y su entraña

como entrañable el verso

y su sentimiento que no cae disuelto,

sombras me acampan para estallar en belleza

que teje y te envuelve,

como flor de mi horizonte

como niebla y bruma gris

que desvanezco para verte a mi lado,

runas de este destino

y su cicuta presa de la orilla de mi río

aguas enardecidas al carmín de tus besos,

para ser poeta de tu mirada cristalina

de cristal de cuarzo,

para tornarme cobre nativo en tu sangre

para desnudar mi verbo en el alambre,

piezas de mi sentimiento despierto avanzándote,

penumbra deshecha donde me miraba,

cuadro de mi vida mirando mi desquicia,

todo cayó yerto menos el sentimiento

que viene, mece y envuelve,

cayendo preso de tus ojos

cual sonetos despiertos

embelesados,

acampando tu cuerpo

me ves y trepo tu latido

tornándote mi deseo

este día que de ti me envuelvo.

 

 

 

 

Seco y duro, seco y umbrío,

corría el linde quieto

por la arboleda despejada

daban las tres y treinta

de la madrugada que se marcha

por oscuro diván de la sombra,

un espejo tímido sonaba,

el reloj paraba,

con un grito de estrella,

su alcoba fría en la que despertaba,

no quedaba viento de palabra,

ni pensamiento agil que en eco no quedara,

lanzó aquel espejo contra el suelo,

y rápidamente sangró un borbotón de sombras,

se abría la noche y sus quimeras despiertas,

brotaba de su ceniza de pulmón,

el irisado que la oscuridad clama,

quedando para siempre

su alcoba fría y vacía,

sombra de aquel que sonaba una noche

que ya escapa.

 

 

El Castellano

 

 

CUERVOS NACEN:

 

Raíces de tierra abren bajo mis pies,

ay la tierra que sólo osaré una vez,

sombras juegan bajo mis pies,

bajo montañas de sangre,

se alza mi espíritu,

un aliento helado de piedra,

un paso más bajo soles apagados,

unos ojos profundos del horizonte,

caída resplandeciente de mi espada,

un atardecer frente a mis ojos,

fieles depósitos de umbra serena,

se abre esta urna,

crepitan soles en estampida,

se afilan las garras,

cavó la piedra,

buscando vida eterna,

fuente fría quedó dormida,

se alzaron bosques de su sombra,

jugaban en un patio de estrellas dormidas,

he visto nacer de sus entrañas la furia,

sombras caminan desde el infierno,

las puedes escuchar,

juegan con latidos de tierra,

sombras despiertan

quién las va a detener,

alzan sus espadas clavadas,

la sangre se aglutina

buscando las puertas,

nació un cuervo entre su sangre,

acecho yerto entre la dama oscuridad,

me descubrieron en un campo de víboras,

al poder del rayo nací,

osado escalo mi vida una noche más,

lobos que aúllan mordiendo la luna,

la noche que es de las fieras,

se ha abierto el infierno,

sombras caminan sin astro,

un poder que el alma sucede,

destierros en compás de fauces,

raíz madre vence este compás

de todo lo que se alza bajo tu entraña,

escucha este latido de tierra y sangre,

aglutina la vieja estampa,

sé mi amparo en toda lucha,

escucha mi lágrima de luz dormida,

dame voz, dame fuerza

entre estas sienes perdidas,

contra la perfidia de estas sombras nacientes,

que no encuentre su maldad

la flor sangrienta que tanto ansían,

no dejaré de surcar senderos ocultados,

no habrá espada oxidada

que venza mi valía

ni quebrará mi escudo,

gritos del ayer,

no partirá mi aliento,

no quebrarán mi hálito,

viento me sostendrá en cobijo,

aguardarán mi oficio,

sembraré la luz en tierra yerma,

mi azada de carne de metal,

rajará la tierra este muerto horizonte,

una espiga roja y negra se alzará

será mi vida,

tinta y sangre de esta osadía

de alzarme.

 

El Castellano

 

CUERVO SIEMPRE:

 

Destinos nacientes

al fervor lumínico

me expando

entre árboles

de verdes filos

perennes,

al fragor

del ardiente otoño

renaciendo,

al vapor

de soles sin sombrero.

Llueve mi ser

esta entraña surcada

en simbiosis desvencijada,

cuatro cipreses me clavan

la visión serena

de que soy insignificante

ante su longevidad

imperial.

Retorcidas mis ramas

se alzan

al latido desertor

de este hiriente

tejo que escribe

sus runas de Odín

con su sangre de tierra,

al resplandor

de este parásito longevo,

que es mi pluma.

Rizados bosques

de helechos

que me trepan

con sus rizomas

mi fría idea.

Al colapso de gramas

por gentes,

metáfora de su vida

comparada en duración

con este ciprés silente

que tengo enfrente,

este cielo está brotando

su oro que ciega mi vista,

aún ciego escribiría

que vino a plañir

mi alma

entre sus filos

por soledades

complacientes.

Yo cuervo poeta

estoy entre pilares

de mi obtuso,

antiguo, existencial

hogar enraizado,

mis venas

que soterradas

pueden ser raíces

de mi espíritu

por descender yo

de mi padre árbol

y mi madre Tierra

esto no es más

que mi corvido

tesoro de letras

ojalá algún día

broten en flores

estaré en la santa cumbre,

allí,

donde los sanguíneos versos,

se vuelven materia,

yo soy un tercio de mi vida

en floración,

porque allá

donde me encuentren

soy primavera.

 

El Castellano

 

PUDOROSA SIEGA:

 

Líbicas extensiones de mi ara,

por eras de soliviares,

angostos, desnudos

sin pinar excelso de tu mirada,

mi acre transitado, exhausto.

De corvo pico y fugaz

idea pasajera.

 

Hondo grano de mi cereal espera,

dura grama extensa,

inhabitada,

moza de mis ausentes

sin bandera.

Agota, afila

mi profundo tallo

brotado de mi febril

mocedad subyaciente.

Creo mi suspiro

como brillante tajo,

refulgente al candor de entraña.

Amparo sin honor,

de filo que no aguarda.

Quiero renacer así

te encuentre amiga

con otra cara,

otro nombre

no caeré en osadías

eso lo dejo a mis Dioses

de locura extensa

llamada Destino.

Yo necio, torpe,

de hueso en tierra sembrado.

Soy hombre con lo servido

cumplo mi palabra.

Es una gesta descendida

Luz de guerreros

perdidos

en azares funestos.

Quién guerrero del muerto tiempo,

con raíz desamparada;

Trémula deidad

tus labios acostados

en tu cara,

en mi pueblo

me enseñaron a luchar

por lo que quiero

y más solo que el relámpago

tu felicidad quiero.

Mi paz de campo abierto

vástago sin superior

de conciencia

mas que inerte hálito

superviviente.

Frívola suerte consumada

osar tu palabra,

vendré porque aún no he salido.

Clarines y trompetas

entonan este yugo

eclosionado,

en servicial acto,

mi azul fronda

que no hiela tu relente;

rompe con empuje

violenta, feroz, agotada,

malla:

Hidra mía

perdona mis lucientes.

Vesta que Proteo

clama hundiendo los montes.

De vetusta proclamada

en sortilegio de guadañas y hoces

que se recogen sin martillo jactancioso.

Irrumpe mi designio

vaporoso en estela,

que tu sombra yela.

Qué Dios implora

a mi imperio

del precipicio.

Hechizo de mi semblante

otorgues invicto, valeroso

como abismo de agua.

Previsor que detiene

impías naves

en ataque de tormenta.

Sangrada barrera abata

en funesto claro oscuro

sin atadura

ligado, manso Ábrego

sin alma.

Prendida paciencia

sin alarde ni secuela.

Piélago que saña

sin brida

ni cuerda aplaca,

embravecido

con umbroso helecho sombrío.

Bosque temblado de mi mente

que piensa

ausente borrasca

sin ayer Mari.

 

El Castellano a 25-08-2017

 

SONETO:

 

Amándote ferviente cada llama,

presa amapola en fuego se quedó,

sonriente aurora, ella la heredó,

tu corazón caliente fuerte se ama.

 

Renuevo esta mi sangre, dulce dama,

veraz la rosa, amor siempre alegó.

Al latido, su beso le ofreció,

la flor abierta en agua se proclama.

 

El estambre una súplica advenida,

piel la acaricia y le brindó su daga,

su gineceo blanco, su avenida.

 

Óvulo atravesado cual semilla

su tierra, anclada joven la biznaga,

germina fértil vientre, enhiesta albilla.

 

 

El CASTELLANO

 

 

ROMANCE FLOR DE HELECHO:

 

 

Suena el río, agua llevaba,

alma de fada silva ella,

bebía en la orilla alegre

flor roja lloró su tierra,

blanca cierva a fada triste

cazador hiere su flecha,

enhiesta espina gemía

flor abierta brotó en yerba,

fada herida ya descansa

latiendo la parca negra,

yace en helecho silente

suspira su sangre yerta;

Enamorado el helecho

una flor mágica asienta,

tambores suenan la tierra

los duendes lloran su fada,

ahora el helecho era ella,

mueven la piedra ocultada

cazador tropieza cerca,

el río ya lo llevara,

fada flor de helecho yerra

duendes cobraron venganza,

cantó lo que el bosque alberga,

misterio de cierva fada.

 

Fada flor de helecho inverna,

cicutas toman la sangre

veneno hacen, blanca cierva

cuervos la cena discuten,

cazador ya río lleva,

lleva el río su latido,

campanillas suena yerba

duendes coronaban fada,

fada su vida celebra

los espinos la cuidaban;

Flor de helecho fada bella.

 

 

Enhiesta flor fue semilla,

altiva plántula fue ella.

Quién fuera ella, tan linda.

Él fue y es, ella no yerra.

Aún plántula fue fada.

Valor, honor, sí fue cierta.

Él aún duende a ella la ama.

Ella la flor, no era yesca

ellos cuatro siglos ''juntos''.

 

Los dos sí saben, ''leyenda''.

 

El Castellano y Leannán-Sídhe

 

MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA

 

 

ALJIBE BULLE:

 

A mis campos,

a todo lo que amo,

a lo que nace y se cuida solo,

con pretiles gestos les crece la dicha,

rabiosos vientos descubren,

un cielo oscuro

que ya no destapa el verano,

sólo ahoga esas flores de sombra

que marchó el estío,

cabalgo sobre la vida,

latidos intrusos,

indeleble mi trazo muerdo,

de mi alta torre bellezas

trepan y escalan,

yedras esquivas apostadas firme,

tañen nuevos tiempos,

que no aseguro mejores,

abren abrevaderos sus yagas

de manantiales soterrados,

registros de vida de rebaños,

áspero soliviar,

marchan caminantes

sus ciudades que negrean,

igual que liebre

por monte fragoso,

negro redil

tierra no igualases,

hasta lo más ínfimo

osa y yergue distinto,

cristalinas fuentes

que los capullos abren,

serenidad del insecto justo,

afilaré esta canto,

que abrirá el Tiempo,

surcos sin escollos

que surcan las letras,

ávida promete

nuevos verdores de horizonte,

verdecidas frondas,

rendido no dormía yo

ni mi negra víbora,

mi arco ni aljaba arrebatan,

miro por mis suspiros,

no se mantengan solos,

izaré la montaña,

no me recluirá la cóncava suerte

de su caverna,

así el cielo descienda,

quedará un arco-iris

de flores silvestres

en un aura insoslayable;

Avanzaré trémulo

los ecos de mi voz,

por si reverbera el sueño

en que yo acuesto el alma

de todos vosotros

mis campos que amo.

 

El Castellano

 

 

IMPÁVIDO DESPERTAR:

 

Iras negras forman celada,

ante y bajo protección

de mi égida,

por cruel invectiva

cabalgo mi piel de astro,

pavesas del fuego aureo

de quien yo era.

Levanta sin suerte

metal de escudo,

arrebolado suspiro sembrado,

fuentes me colman los ojos,

un reverdecer que aguarda,

mirada acristalada

con matices hondos,

tierras  crestéan

sus ávidas sienes,

sin someterse,

siempre sin dueño;

Inmoble andamio de la vida,

cuando Noche arrastraba

sus ventiscas bramaba,

sin lluvia, ardiendo,

he cruzado estrellas,

un sol oscuro he prendido,

descendido

con campiña de laurel y mirto.

fatídica era de las sombras,

Dioses del subsuelo,

abaten sin piedad,

cerrando la puerta.

Estas ruinas sin riendas,

desposeídos lugares,

temblará mi nombre,

sin ser

Rey de los cielos.

 

El Castellano

 

 

LUCIENTE LLAMA:

 

Escita levantas,

de insigne pasajero gesto.

Mi dulzura de cólera nacida,

cantad mis años dulces

a Diana,

entre boscajes

y frondas suaves.

Donde el torvo cielo no amenaza;

Allí se blanda

mi ser recto

de conciencia pura,

cantos se erijan

de verdad desnuda.

Sombra de saetas vanas.

Sangra, luz viva, altiva,

nada sin tus honores consagre

el viento de plenilunio.

Ceñidas las verdes sombras

de las hiedras arrancando

liras al pueblo fragoroso.

Vieja entraña lacerada,

escucha el reverdecer

de la sagrada cepa.

Sin honores no hay versos

ni comensales.

Cuál la vigorosa, valerosa

Quimera

que el ser no enrrosque

llegada la hora.

 

El Castellano

 

FÚLGIDO ALIENTO ESCONDIDO:

 

¿Acaso dormiré la noche?

Se callarán los susurros nocturnos,

el blanco cielo ya no acostará plomizo,

su letargo de otoño aguarda,

taimada mía no marchites

mis leves hojas;

No todavía.

Ampara mi dorada yedra

escucha sus notas de savia verde,

abre y abrirán rizos

en acristaladas fuentes.

Allí el clarín entone

enamorando a la dama del lago,

serpeo mi suerte cuando me dictó verte,

común lache yo perezco

en brazos de mi lejanía nunca hayada,

a ti entrego mi labriego,

inquieto, escita de su linde quieto,

aplaca mi bajel de ala irascible,

relampaguéa incesante

alta como la luz etérea,

perenne que yo estaré atento

para osar y no desprenderme;

perjura, retrocede, y avanza

alzándote por falaces bocas,

que desaconsejaron

y creíste amigos,

no poseo yo almendro

de almendrás de oro,

pero todo se dará,

sin caer en el vulgo,

mi sed al menos procuro,

es la sangre cándida,

arremete, marca su cántaro rodado,

blando, una solitud escarchada,

a la que se desea tras todo estío,

lisonjero de tórridas llamas

secuaces del terreno.

Hoguera me tiendes la llama

sin rendir tu escuadra,

preso tiembla el morir noble.

Peinadas parras de la sombra,

tupida vida que acicalan

acariciando al rey Sol.

 

El Castellano

 

 

TECHO SIN TIERRA:

 

Inerme descuido

entre fronda misteriosa,

ríos en lágrima cabalgan,

estival aura

y su sol que en carroza

pasa,

entre las puertas de este mundo,

mundo de sombras,

sombras irisadas,

donde mi árbol no se da.

me escucharán árboles

mi sangre repleta

de sombra vana,

quicio indiscreto,

tu abierta ventana

que ya duerme en tus noches,

resguarda que mires

mi marchita hojarasca.

Mi acorde arrancado

a lira de fauno,

a número y medida

mi azar de entraña insepulto,

escruté cielo y mares

y ni un acre de tierras

me concedieron,

auras me levantaron

de la negra muerte,

y hoy sigo doliente,

camino esa noche

que camina todos,

dura coraza me resguarda,

de impetuosa saliva;

Sirve de tumba

a esta mi funesta vida,

un soliviar de acequia pido,

acaso es tanto,

donde la amapola

juegue con el ribarzo,

y se descubran geranios de los caminos

y peinetas de brujas

con abrojos,

magarzas canten a sus coronas

de reyes allí, donde los cardos

hagan nido

y abra a su luz la caléndula silvestre,

abrigando este sino desdentado,

y su añil de tierra,

que mece y sostiene

hasta que muera

sin nada cambiar

hasta encumbrada la fiera.

 

 

 

El Castellano

 

OJOS ALBOS FIJANDO:

 

 

I

 

Claros y dulces,

ignotos  ojos medrados,

iluminando auras fugaces.

 

Compases abren,

su timbre ecuestre dorado,

por la lira que quedó sin pulsar.

 

Cogí y ofrecí las malvas,

de mi camino, sujetaban ellas

los campos.

 

II

 

Tácito pulso sobre el musgo,

buscando verdades de sangre

en piedras ya no desnudas.

 

Yunques con señeros trabales,

de sienes crudas

y plomos derretidos.

 

Vestido albo sin encaje,

cuña de este garfio;

Semblante sin ser rey bárbaro.

 

 

III

 

Déspotas comensales,

fugaz escita háblame del Sol naciente,

sin cordura ni engranaje.

 

Mi deleite rije, amaneceres

donde se acuesta el este

entre vespertinos roces,

 

que el alma sacuden,

de irascibles cánticos

al nuevo día que envejezca.

 

El Castellano

 

 

RAÍZ DEL AURA:

 

Arrostran secuelas

de cicatrices

en mi nueva forja,

abren caléndulas temperamentales,

cebollinos de lares silvestres,

a Numidio le ofrezco,

jacintos silvestres

en evanescencia,

 y mis rosas caninas por abrir,

no falten a tu vuelta,

ajipuerros inquietos

aguardan los campos

el reverdecer

de otoño sembrado,

romo hierro acrecenta mi sangre,

labriego invocado,

irritable,

a la vuelta de mi fortuna

sosegada, trillada entera,

como tupida yedra abraza

la sombra de su árbol,

no piso cenizas que se parecen,

honraré sin coturno

a Cécrops

esperando laurel eterno,

cúantos ríos nos desconocen,

este honroso polvo,

Musa mía no abandones tus juegos

modula tu laúd sonoro

que tu voz parte y pretende

dulce y armoniosa,

al fugaz viento

tiende mi fulgor de armas,

se duerma así

con mis oídos dejando

se afilen trompetas

y clarines bélicos,

brillante mira displicente

mi hiel de suerte,

hoy no vendí ni un atisbo

de espíritu a su cruel destino,

argento un color

nombré escudero

que enraizó en la tierra

como un blanco chopo de belleza.

 

 

 

El Castellano

 

VORÁGINE DE TRASIEGO:

 

Afila mi sien,

perdido acre

de largas venas,

traspuesto

entre vientos abisales

derritiéndose tierras

podando su eternidad

en soga que el tiempo

roe;

Fértil vientre entre febril cumbre

de opacos rayos acrisolados,

ventanas fijas

al cerrado horizonte.

Por las armas de mi pueblo sin civilizar,

Numancia alzo a tu sangre inmortal

tus más de dos décadas

luchando contra un imperio mortal.

Aciaga afrenta por la anclada

libertad.

Fuego de breas nos vio marchar.

Caminos eternos con valor

surcaremos

para que no nos pisen nuestro hogar.

Lanza y falcata se afilará

y hasta el verde lagarto

a nuestro paso se espantará

recluido en la sombra

que nuestros pies avanza.

Niega, sigue, prosigue

que su sangre rehuye

hasta el ocaso sigiloso,

que se teme incluso desde el mar.

 

 

El Castellano

 

 

LUCIÉRNAGA DE NOCHE:

 

Razón mía que enlojada

imperturbable,

abres tu duradera onda

imperceptible, desnuda,

esta luciérnaga que el cielo cruza;

Como un grito sin hacienda ni aire,

acaso sonido fueras,

voz de mis males tenue conciencia,

vosotros que nunca me leéis

yo jamás he escrito.

Papeles en blanco

me enroscan el sentido,

ni agitan al inmoble

Dios de tu hermosura,

quién prodigio, quién mediocre

si estamos de paso.

Nadie a quien impresionar,

nadie a quien agradar,

nada que negar, nada que defender,

todo se acabará afilando

como hueso de durazno

del tiempo germinando.

Millares de ciegos caminan

estas noches perpetuas de septiembre

fuera, por fuera.

Puedo verlos cabalgar

su visión negra

sin el amparo de la luna.

No hay lluvia que gotea

a mi ciprés torcido,

sólo blanca secuela de luz ardiente,

otro verano que no quiere ir,

mi sueño no quiere mi verde roble,

apresta, carga mi ballesta

que mi fuerza no vence,

yo que vivo para morir a gusto,

al mío no al de nadie,

hechos de ratas sumergiéndose,

como infinitud de hombres

que no cumplen su palabra,

será un puerto

con mi buque emergiendo

cuando le toque zarpar a mi cuerpo.

 

El Castellano

 

RUNA INMOBLE:

 

Sombra mía,

esquiva de mi vida

encarnada flor de ella,

entre vientos en tierra

encorajinados de nueva siembra,

de fuéllega luciente,

valor ensimismado

brotando el ababol,

de sangre suya,

sombra sin cuerpo,

acaso tuya,

difumina otra sombra

de quien yo era,

yerguen espigas

con pilares de belleza,

descansando sobre el agua,

que arropa tu fresca cara,

gira mi vencejo la loma,

no había primavera

ni lógica aguantaba

este Ara de hipérbole

de tierra meseteña

de tierra sepulta castellana.

desnacer mío

el terreno me aguarde,

inquebrantable dicha,

visión de mis dioses,

vigía perenne,

oye la lluvia,

no preguntes

tiene miedo llora silencio,

recodo alumbrado con espinas,

llave de mi pecho

destapa dragones y fieras:

Dardo senil de esperanza inmóvil,

caduco, inmortal

para renovar sus hojas

en ascua etérea del mañana,

carne de viento que espera

el cielo, obtuso, abrumado

cuajando destello arrebolado,

cuando se desgañita la vida

por el esperado ocaso

que vieron los ancestros.

 

 

El Castellano

 

OJO DE UN OJO:

 

Soy forever

el sonido de un grillo crepitando al viento el sonido

el tiempo deslizándose en mi cuarto donde las ilusiones se hacen manto

una cuerda de violín gastada

afilándose su lunático violín

el tiempo de un invierno marchándose

soy la retina cansada por escribir del fuego

mis sentimientos ardiendo

soy verso en el tintero

fiel desvelo de mi pluma ahogando el tiempo

desvanecido el desasosieho mañanero

y su cruel desespero

soy improvisación de hierro

soy chorro de cascada en movimiento

pero para ti un indulto y una condena por liberar el verso fulgente

desde un albor a otro albor gira mi mente evanescente

acampando el latido iridiscente

soy poeta el verso es mi pluma, la palabra mi sangre, y yo aquí escribiendo,

esperando mi dulce muerte,

que me llene de sosiego y de paz,

para acampar mi verso allí arriba en el Valhalla

donde los Dioses y guerreros descansan,

hoy soy vino sin copa me nazco de la cepa,

soy pan de la espiga de trigo,

soy verso crepitando tu sentido,

ese que me vio nacer divino,

con una madre por la que daría un hígado,

un padre por el que valiente forjaría mi destino de la lanza de cobre,

una hermaana por la que desmocho el roble,

soy yo y nada ni nadie ni yo mismo

cambiaría quien yo soy por ahora

que yo soy forever y por siempre

miel del fuego de los campos,

hoguera del incendio de tu vida y la mía

soy el sonido de la carcoma crepitando su árbol,

soy en tu vida fiel esfumino del viento

flor de niebla y umbral gris que blande el horizonte

llegada la hora soy yo mi verso y mi verso es mi entraña

soy sosiego de la calma

soy verso de mi tintero por vena

flecha de la siniestra ballesta

soy hoguera fiel ambrosía que desespera

cabalgo mi araña

que me conduce al infierno para condenarse de tus piernas,

soy yo humor vivo y nada ni nadie desvanecerá mi latido,

que avanza de las sierras a las montañas,

brillando el brillo del alba,

adquiriendo el sonido del rey lucero

blandiéndome en mitad del cielo,

soy yo Por Siempre poema de tus ojos.

Soy yo mismo

soy el Rey de tu patético mundo

soy forever

te he sembrado a males de ojo

Yo soy por siempre para siempre el mismo forever yo mismo.

Yo soy por siempre para siempre el mismo forever yo mismo.

soy forever yo mismo

rey de mi averno

Yo soy por siempre para siempre el mismo forever yo mismo,

y no me drogo ni te soy infiel

soy catador ilegal de absenta.

 

El Castellano

 

 

CAMINO DEL ESTÍO:

 

 

Páramo de mi nervio,

aguantas el tesón

del estío estirado,

ya la silvestría te languidece,

tu soto caduco de forraje,

el ocre te vence

tú que desdentado de savia

ni pereces,

por voces tus cumbres

se hacen mesetas,

inmoble color del hierro,

tus tierras levantan,

con palpitar que al cielo

clama su llanto.

desde la pizarra

al canto rodado

sólo montañas no guardan

tu sed de antaño,

brezos ya laten amarillos,

compases al verdor

de la sombra de santas encinas,

bosque esquilmado rocoso,

denso musgo marchito,

¿cuál la tierra madre?

¿Cuál la piedra oscura

en la que muere la tarde?

Dulce tarde con oro trigo,

sin rastro quedará la seña

y el silbo del ganado,

llamo a mi astro sosiego

permita a la nube avanzar,

paz sin recuerdo en la hondura,

caduco parece tu vientre sereno,

sólo al dormitar de simiente,

un molino corta la áspera onda.

Ara que prevalece su trillado esplendor,

su llanto del cielo gime

la tierra castellana,

estampa dorada sujeta,

por la que la vida marcha.

Camino de Humanes que sigo,

por ramblas padecidas,

sigo el camino del hueso,

para entablarme

con las espinas de un endrino.

 

El Castellano

 

SUEÑA LA REPRESALIA:

 

Sangre expiada,

ceniza aparente

de quienes eran,

incierto azar de las armas,

oscuro riesgo,

desdén del tenebrio

encorajinado,

parca ilusa que todo abarca,

sin oír a los Dioses,

simas y ríos que nos ignoran,

¿Qué campo no me atestigua

en ocres muertes

todo lo que la tierra devora?

Esta avara tierra

que relame sus crines de plata;

Y su destino no embellece,

justo de ala nueva perenne.

En las prósperas sienes

de regocijo,

acogedora sombra del blanco chopo

y este opulento tejo,

que al muérdago muerde

aguardando convencer

a las tres Hermanas de Negros Hilos

no me hundan en el abismo.

Mi musa cautiva toda de nieves

yo, de bronce,

niega ser de origen innoble

con ocho lustros asidos

opresores,

púrpura brillante,

esquiva,

pureza en jaspe

de luna,

del arroyo fugaz

bebe y el viento revolotea

sus suaves cabellos finos

fluctuantes,

se encienden

mis tibias cenizas

por amarla a ella

lágrimas sobre fértil vid

que engalanan,

Valgio abre y llora tu torrencial

desde tu hogar caelis,

deja fundirse contigo al Aquilón

cae tus espejos deshaciendo rastrojos

cabalga tu agua

por estos estrechos campos.

Abstruso tonelaje de mi pensamiento,

hosca patria mística

de amor furtivo,

trémulo de lo que el querer quiso,

sin falso engaste avanzo;

el poder del cuervo siento

ese único que visita mi jardín

a las nueve.

Por oscuro aflige

que ya no es celestial,

ni aunque el cielo fuera pardo.

Vetusto, geométrico, áspero

mi desliz absorbente

como un torbellino,

que ya las penas

de mi olmo desnudo

no llora

ni la belleza refugia en esfinges

sus torres que son de la tierra

como señeros de vivos,

raudos árboles enhiestos,

en su copa

que bebe al tiempo.

 

El Castellano

 

 

NEGRO ASPAVIENTO DE UMBRA:

 

Ahullento el crujido,

el espasmo de viento nocturno

que fuma mi cigarro,

es una violeta opaca sombra

su éter de persiana roída

pasaban yertos caminantes

sus ciudades que les negrean,

un suelo quebradizo

blandía figuras

con espasmos de cobre,

por faroles y fuegos,

luzarreros edificios de leche

y hormigón,

perdición flagrada

en toda dirección,

un segundo vuelto atrás

y observo detenido mi desquicia

se alimenta voraz

de estos cielos de plomo y zinc,

solo una vez más

miro mi soledad desde el otro lado,

y se espanta el negro apuesto de vacío

empedernida luna sujeta

por filamento malva de la luz estrella.

cuento 999 y aparece mi cuclillo,

asmático suena mi grillo,

el segundo ya vomita otro minuto,

no me cuentes reflejos

de ávido camaleón me visto,

semáforos dislexicos

me cuentan de mi azar de visión

por la que enfermedad es alegría

y nacer la misma lechuga,

hoy volaré sobre un vencejo,

avistame hondo, fugaz, pertinente,

crispado, retenido entre mares de tierras

a lomos de un caracol que cabalgo,

y no me vence la luciérnaga matutina;

negros soles me cuentan

que su luz es sólo un respiro del Creador,

la tiniebla ganó al tres en círculo

y el mundo se puso de cruz,

amén que trajo un jamén que me enjalbega

mi tuerta creación,

sonido ciego

me avasalla la abierta ventana,

un crepitar valiente escuchó

que abrió sus ojos,

y un irisado que la noche clama

se desperdigó,

era tiempo para volver atrás como

las plantas silvestres

que se hacen las muertas

por qué pues porque siempre están,

como rey lucero

es certeza de mi magna

espiritualidad que ya nadie niega

ni con gafas de Sol.

 

El Castellano

 

 

TRENZADO DEL TERRENO:

 

Abro de mí, la rigurosa sombra

acogedora de mi blanco almendro

fresco dosel que presta almazaras

llenas de olivos,

hermana del negro hilo

cuándo mi jardín florido.

Rasguña con tembloroso sigilo

de savia dulce su arroyuelo.

 

Blanca luna que me reflecta

en los sabios bosques.

que sus mieles Himeto me concede,

colinas serenas me aguardan,

y en las prósperas perviertes,

apacibles bellezas

parirán tus ojos;

Lágrimas sobre mis tibias cenizas

de aquel que duelen y sigue

porque son del poeta que te ama.

deshecho en espumas trenzo

vaporosos ríos de mi sangre,

vernal lozanía

que aún gozo

como luce la flor sepulcral.

Ceñida cabeza tuya

de las rosas más vivas,

¿Quién cauto te hará cortesana?

Raudos Lapitas no hay futuro mejor,

el viento me pulirá su acento,

bien funesto que considero

que me sembraron

de la bronca hendidura

que no sucumbe ni se hiende,

Baco enseña haciendo danzar Ninfas,

aguzaban sus canciones,

pobre labriego este que nunca se dio,

pilares auras según lo pidan tus liras,

¡Oh Calíope!

Musa de mi lenta melodía,

tráeme la fronda verdecida

de tus mantos vestidos

de Ferento la sola campiña.

Sin feroz hija hambre,

yo providente augur

de todo lo que amo;

Al escondite del alacrán

no proclamo,

por doquiera me dirija la suerte,

veo la oscura tempestad que anuncia

que yo estoy bailando en la luz

para poder bailar en la oscuridad,

Galatea la corneja no me espantes

que mi buena remembra.

alma présaga de lluvias

que a la flor incitan,

yo que en pulido ribarzo

quiero prender a Ninfas de flores

absorbentes de miradas

y de fugaces estrellas.

Amor tan torpe

¡Oh mis castos Dioses!

soy yo humilde

un ser hermano de la tierra

que no permite 

ni a víbora ni culebra

le retiemble

la paz diáfana hallada.

 

El Castellano

 

 

DIESTRO DEL MAR A LA MONTAÑA:

 

Fuego trenzado, galopado

crepitando el amor fulgente, estridente

de mi madrugada

que avanza que danza sin balanza

el infierno silente de la mañana ampliado

río de mi sangre que colma el páramo deshojado

donde vive donde crece mi chopo viejo

colma el terreno mi sed de abrojo

diestro mi hálito exhala su desliz embelesado

nacarado, embrujado, por mi mujer

endiosado, extasiado de miel y ambrosía

repleto, lleno, colmado, extasiado

mi río de sangre avanza no se detiene

corre del mar a la montaña sin mostrar despecho

de grazno escondido en cada torre

el idioma de la noche se hace presente

tiempo que corría muerto desde

mi sótano de luz

a un horizonte tenue por conquistar

corría la lagartija sin desdén

por enternecer al horizonte diestro

del mar a la montaña dispuesto,

de pieles extasiadas cantaba

el surco del reguero de mi vida

por florecer en la arteria del lugar

graznaba mi alma a los soles de espejo

fuego trenzado en cada ciprés

que me sostiene

que mece el amor de mi sangre caliente

era llena, habitada por la flor

sólo allí donde reposaba la belleza

allí donde ardía el sentido

enarbolado, flamígero al ojo del cuervo

bullían rebosantes mis fuentes

esas por las que se colgaban

parcos los árboles y enamorado

el suspiro acampaba la tierra

de piel de nuevo

esperando mi vida quieta

la ascensión de su alma al cielo

atochas de esparto me sostienen

para tener yo sangre de tierra

gramas me florecen en invierno

el beso congelado

del Tarot helado de mi sangre

hoy gime el tiempo en mi ventana

quien lo viera marchar de cuchillo

de espino y girasol helado

hilvana el viento corazones en los álamos

para que despierte feliz mi Sol,

y concluya el tiempo de la madrugada

de mi vida en fulgor

que dibuja siniestra el corazón

de mi albor,

ese por el que descansan horizontes

crepitan montes, las aguas

brillan fulgentes estallando

mis veintisiete fuentes

como gotas tiene mi vida,

fiel mi caricia anhelante

de una sed por la que revive el inframundo.

 

 

El Castellano

 

DISPUESTA GRANA MALVA:

 

Diestro tapiz me unge,

cabizbajo de este gris

que desnazco;

se amilanan de grana

guadañas que me cincelan,

no me iré de mi abismo

ni en él terminaré de hundirme,

ni este cielo acabará

de blandirme,

quebrará mi espejo de espejos,

y similar me encontrarán.

Mientras subiré por el costal

de mi camisa todo lo que veo

un azul teñido de mares de tierras,

como es arriba es abajo,

soslayando me encontré

con un camaleón de quien yo era,

hoy afirmo que lo vivido valgo,

de vidas de un día me aguardo.

Manantial displicente esquivo

es esta boca de tierra que rehuye,

una vida y un arrebato colgado,

una sinfonía de grillos

que reverberan las fuentes

y sus encinas y sus quejigos,

sus rocas y sus nidos,

sus lunas y sus espejos,

vine que me estoy tejiendo,

una carcasa y una flor

es por mí es por ella,

que el color nace color

se abre paso una rosa bermellón

por ella es que reverdece

mi corazón.

Y un ocaso malva

se escuchó entre los dos.

 

El Castellano

 

 

ALBO ESPÍRITU AZOGADO:

 

Abrí las rojas puertas

del fantasma de mi corazón,

despertaron grises lheviatanes

como agujas sin cabeza ni redil

era él un fantasma puro, impío

un último respiro alzó

a mi cabeza,

y caí de rodillas

a otro mar

a otro mar

el suyo sin calma

ni espumas purpureas,

abrí esta vez las ventanas de mi pecho

esta vez como si alguien las sujetara

en mi propiedad

de fría carne,

un pulmón marchó a una rivera,

el otro perdido marchó

a otra con mi espíritu,

quedaba mi cuerpo como frío, desierto

páramo sin espacio sujeto

donde anclar señero de luz

mi pecho, el otro espacio

de mí desierto

oscuro como opacidad

de noche de soto sin luna

sin luciérnagas del cielo,

sin fusiles que clavan su plomo,

sin faroles ni lucientes

provocados encumbrados

como este vacío que ya cansado

no más habita mi espejo de alma,

mi pecho partido enraizó

la mejor flor que la vida

pudo darme

como espina para clavar la espina

de mi vida y asir

cielo y tierra en marea

de primaverales caricias

albos ojos fijos

en auroras que marcan

al violácea arpa de mi despertar

creyendo sus ojos un sueño

para habitar.

 

El Castellano

 

ENDOSELAR CANTANDO:

 

Anquilosada bruma negra

me yergue sin piedad,

allá por un fatídico recodo

danzo, danzo con mi lobo,

viles me destrenzan

como muere mi Dios silencio,

era un cable un tranvía

que surca la mente,

por fortuna hablaba mi otro,

un puerto y un barco,

abría de mi pecho

un trémulo espíritu

aullando vespertinos roces

de costillas enlutadas:

Hoy una luz vana

me escarcha el alma,

debato con mis Dioses

dónde quedó mi destino,

acaso merezco acaso desvanezco

puro como lágrima del cielo,

mi tardío quizás diga,

mientras este castigo,

seguirá crujiendo mis huesos,

crascita la belleza

entre los barrotes

de mi calavera,

mientras seguiré

pudriéndose

mi vida en silencio,

como pez en tierra

soslayado de cielo,

lo siento mundo

ya soy completo

un millón de mentes

un millón de mentiras,

esta inspiración no me hace libre,

miedos, ilusiones truncadas

contra el ateo

no me imagino

como un pez sin boca

sin creer en nada

camino la ciudad

que negrea el sentido.

tu cara diviso

ya puedo morir agusto

hasta el nuevo día,

hasta trenzar ocasos

del alba y su espuma malva.

 

El Castellano

 

 

RESURGE EL AÑIL:

 

Florece agua ignota,

azoga tus blancos corceles

de rocío sereno

sé bruma gris de abrevaderos

juega con mis mariposas serenas

de los vientos, fragua mi sentir

en tus venas rocosidades,

bebe mi sed como un desnudo ayer,

entre flores del paraninfo yerto,

augura mi suerte entre tus vellosidades

colmadas de savia joven,

un reverdecer anhelado

que tantas espumas aguarda,

madre de mi blanco chopo,

tu cristal luciente;

Cuántas eras yo he conocido

tantas vidas más longevas

que la mía,

osadía pulcra de espadas azules,

cuchillos calizos de cerros

castizas fuentes

en ramblas del terreno,

rieras terrunas al sosiego

de vid y centeno,

hablase yo entonces

de un sol que desgasta

de acincelados bosques

de espliego y atochas de esparto

del grillo solariego

que abre el sendero,

baja vida tus espumas verdes

de paz y sosiego,

vence tu paz sepulcral

al fervor de mi vana sombra

que no te puede,

háblame tus hojas

bailando, jugando con el viento,

de este otoño que no llega,

ni su bruma honrosa desciende.

Tráeme tu febril aleteo de estambres

clava la simiente esquiva

que raje la tierra,

contigo el resurgir de las estaciones,

pariendo el desnacer

de toda muerte en color

de simiente.

 

El Castellano

 

SOCAVA MI TARDÍO:

 

Indemne acontecido,

en solaz yaga sin fresno

ni alta haya secular,

jamás aplacado por sotoventos

ni fugaz línea de chopo ferviente,

singular atarraya de vientos esquivos

su páramo veloz de ocres del terreno,

vino a plañir mi alma,

entre oscuros cipreses con sabor a dama,

soy tocado por el rayo de sol,

esta sequía que escapa

en el sitio del ángel de tu mirada,

miro por fuera y el centígrado decrece,

gramas envejecen mi calzado,

te encontré y llamé a tu corazón,

déjame ser agua en tu boca,

lejos brillaré por dentro

un placer preso,

y sus vendavales furtivos secos,

es hora de anudar el firmamento

en una falange y en otra llamar

al viento mi padre.

El río se sembrará de altos árboles

y sus peces anidarán en sus copas,

vine a perderme

por si aún no me he encontrado,

haré de bocas esfinge perdida

por cuanto yo he conocido,

perdigones reposarán en las ideas,

golondrinas llevarán besos de auroras,

yo me trenzaré como el azabache

que llora la noche,

una flor de sombra enraizará mi pecho,

en sangre de amapola negra,

como mi sangre oscura,

vine que se deshizo mi ventura,

por este ignoto torbellino

sin ventanas al pasado,

tejo que yo a ella consagro,

como niebla y bruma

que sin ella otoño no hace,

pregunto a mi lobo esquilmado,

sus broncíferos vellos me responden,

que dicha no es labrada

si no hay manos de recolecta.

Como recompensa trae lo sentido.

 

El Castellano

 

TIERRA A RAÍZ, SOMBRA A IDEA:

 

Por la vía

que los vetustos

olmos blancos

protegen los desnudos álamos

que aguardan erguidos,

al descanso de trémulos corceles

y sus carros, cruzan sin herir el sendero,

abatida mi contemplación

fue silenciosa entre páramos

angostos esquilmados del ocre

ardiente, encorajinado,

como un negro suelo que rozo

con los ojos.

La sombra que un ciprés rutila

se acrecienta erguida, ahilándose

con aspavientos que retuerce la luz

sin franco obstáculo.

Era de la tierra habitado

un bronco grito sin suerte,

refirió su desventura

y miradas no esquivaron,

quedaron vistas cuatro espigas

juntas en tierra arremolinada,

por las vides de semblanza

y el resurgir del añil

del santo olivo,

misteriosa sombra de ciprés

háblame como se habla a la primavera

para que se lleve los fríos,

quiero compartir tus preocupaciones

preservarte como me preservarás

cuando muera,

al sigilo del rojo brezo

me alzo como flor

que la primavera arrebata al invierno,

y abeja que baila sobre coronas,

como agua clara

que da la misma luna,

así como tú sombra,

yergues tu profunda pupila

desde la misma senda

que te vio nacer

pura, limpia serena

aguardando al alba

tu desnacer

que tiña tu ojera suave.

 

El Castellano

 

SIGILOS DESPOBLADOS:

 

Aciago escondo

los faustos de mi recuerdo,

abro la verja donde crece

mi árbol muerto

imploro abran sigilosas

guardias en noches

que apelan tranquilas,

como grutas de mi arrebato,

esculpí mi torre de bronce,

como pasa ciego rayo

entre montañas,

razón impele

baja Calíope

reina musa

afrenta lenta melodía,

yo abriré cadenciosa lira,

aplaca en hombro

la vestal Hispana,

compadecida arrasarás

cuerdas de conciencia

despertaremos del sueño

a gloriosas ninfas,

tañerán tambores

el duro sabor del hierro.

Vidas opulentas

abren y cubren

la tierra cultivable,

sustituyen a mirtos y violetas

junto con sin fin de flores

que esparcen,

y parece su aroma

de la brisa apropiarse,

funesto día

que traía la impía mano,

la afrenta de sus campos,

me imagino aciago

como fragua del fuego brotaba

sangre del candor del hierro,

agota mi huidiza pluma

por cuantas realidades

no he conocido,

hasta decirme yo basta

al mal no he conocido

mi dorada mediocridad

tolero y acepto,

¿Quizás algo más cubriese

mi dicha de diáfana bondad mía?

Que al mal de muchos no acompasa.

 

El Castellano

 

VIPERINA FALAZ DE TIERRA:

 

Sin ir más lejos

nosotros somos de tierra

somos alcarreños

somos del mismo metal

que las estrellas

hierro fragua nuestra entraña,

metal y simiente hijos

de la real abeja,

fuego brota en nuestros ojos,

siglos del barbecho

engendrado por el soto

de la encina y el esparto,

somos compases del miedo,

jauría de zorros al acecho yerto,

vívida estampa del hielo,

sinfonía sin acre desnudo

somos acre de espuela

y vid de nuestro camino,

fervor de silos dormidos,

auge de la espiga

remanso del irisado girasol,

somos lo que ves

es nuestro paisaje

de sangre ferviente,

y espuela doliente,

gira mi arado

verás que sigo al mando,

recuerdos ahogan

la madre compostura olvidada

padre cernícalo por angosto

valle de río dulce

y senil valle juicioso

abre magarza tu esplendor florido

con el ababol y su sangre de tierra

abre sendero al reposo de Castilla

con su sequía herida,

cuántos siglos no te han visto mudar

tu aciago terruno paísaje entre cerros

y febriles solanas

donde el tiempo

escapa angosto.

 

El Castellano

 

CELADA QUE DUERME:

 

Veraz acre que el otoño juega

con sus alas virginales

en mudas que el verde siembra.

Era una blanca luna de espuma

con las que el agraz de la uva

jugaba y ante ella

una belleza ambigüa inclinaba,

y entre breñas hacía que dormía,

amenizando los céfiros

y arroyos magnos,

no pude verla errar

por mi sagrado bosque,

abría su lira y se escondía,

mordiendo la negra víbora,

pude regresar más valiente

entre estas torres de belleza

que se erigían,

entre escarpadas escalas

de todo lo que nunca se marcha.

Jugaban los corzos suaves,

sin tiempo ni lobo,

rudo tronco indemne

se aposentaba

frente a la muerte,

de sus vanas cortezas secas

florearon brotes como espadas,

que recorrían hormigas,

serpeando, esquivando

a la gris araña de cueva y madriguera

en acecho yerto.

Se descorchaba en grietas

como mustia caricia

que lluvia no anclaba,

preñada su savia aguardaba

que el tiempo perdonara

con pretiles gestos

de retozos de chubascos,

mientras la carcoma voraz

no cesaba su caminillo

entre sierpes grises

ahondonaba su madera,

su destino pertinaz

que ya preguntaba

si habría un cielo para las plantas

donde renacer aquel purpúreo chopo,

que años ya no surcaban rigor.

 

El Castellano

 

FINAL DEL POEMARIO

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ÍNDICE:

 

.-CARACOL SERRANO: 1

.-SUAVE NUBE RÍGIDA: 2

.-GUERRA CON CUARTEL: 3

.-IMPRONTA REVERDECIDA:4

.-LADO DE MI PUENTE: 5

.-ZANJA DE CARRIL: 6

.-PRISMAS EN CALEIDOSCOPIO: 7

.-JURISCONSULTO DE SOMBRA: 8

.-FLOR DE SOMBRA: 9

.-VIDA DE LA VIDA BAJO TIERRA: 10

.-NUEVA ERA RECUERDA: 11

.-GENII LOCORUM, TODOS DESPIERTOS: 12

.-LARES DE EQUILIBRIO PERFECTO: 13

.-LÍVIDA ESTAMPA:  14

   ATARAXIA SEMBRADA: 15

.-TRÉMULO DES-VOZ: 16

.-LÍBIDO SANGRANTE: 17

.-ESTAMBRE DE PELO: 18

.-INTENTOS DE DÉCIMAS: 19

   ÚLTIMA CORRECCIÓN

.-CUCHILLA DE SILEX: 20

.-CANDAVMIS: 21

.-SONETO APTO: 22

   CRUEZA SEMBRADA: 23

.-VENAS DE LUZ 2: 24

.-ESCARCHA SOMETE: 25

.-CRUEZA: 26

.-MUNICIÓN DE RETEL: 27

.-OSADÍA TEMPRANA: 28

.-COMPOSTURA ATINADA: 29

.-RAÍZ DESCUBIERTA: 30

.-CUERVO DE IDEA: 31

.-VENA DEL CIELO: 32

.-GRITO SIN AIRE: 33

.-PELO DE UN PELO: 34

.-SEMBRANDO ALTARES DE HUESO: 35

.-AMANTE FANTASMA: 36

.-RAÍZ DE SOMBRA: 37

.-TRANSCURRIR HELADO: 38

.-REFLEJO NAVEGADO: 39

.-ALACRITUD EXTASIADA: 40

.-VOZ APAGADA: 41

.-IRIS APOLILLADO:  42

.-YACIJA SERVIDA: 43

.-RESQUEMOR QUEMADO: 44

.-TIJERETA RETORCIDA: 45

.-AFILADO TORDO: 46

.-MI ESPADA DE CUARZO: 47

.-ESPECTRO EN EL SILENCIO: 48

,.SOLITUD ESPINADA: 49

.-INCONMENSURABLE VILEZA PERDIDA: 50

.-PANAL DE IDEA: 51

.-SIMIENTE DE SANGRE: 52

.-AVIDEZ EN LABIO DE FUEGO: 53

.-VILO RECTO, FORJADO: 54

.-INFINITO ACIAGO SEMBRADO: 55

.-SINESTESIA VERTICAL: 56

.-ESCARCHA DE LUZ: 57

.-YUNQUE DESPIERTO: 58

.-TIERNA FONTANA, MARZO: 59

.-FLORES RUTILAN SOMBRAS: 60

.-OLA DE ESCOLLO EN TIERRA: 61

.-CONSIGNA SEMBRADA: 62

.-LLAMAS EN OJO DE SANGRE: 63

.-HORIZONTE QUE ATIENDE: 64

.-LUNA TRECE: 65

.-RESCOLDO: 66

.-CAL Y SONES: 67

.-PAPIRO DESGASTADO: 68

.-RESURGIR REVERDECIDO: 69

.-CONTARÁ MAÑANA: 70

.-RESPLANDOR VIOLÁCEO AL TACTO: 71

.-CUERVOS NACEN: 72

.-CUERVO SIEMPRE: 73

.-PUDOROSA SIEGA: 74

.-SONETO: 75

.-ROMANCE FLOR DE HELECHO: 76

.-ALJIBE BULLE: 77

.-IMPÁVIDO DESPERTAR: 78

.-LUCIENTE LLAMA: 79

.-FÚLGIDO ALIENTO ESCONDIDO: 80

.-TECHO SIN TIERRA: 81

.-OJOS ALBOS FIJANDO: 82

.-RAÍZ DEL AURA: 83

.-VORÁGINE DE TRASIEGO: 84

.-LUCIÉRNAGA DE NOCHE: 85

.-RUNA INMOBLE: 86

.-OJO DE UN OJO: 87

.-CAMINO DEL ESTÍO: 88

.-SUEÑA LA REPRESALIA: 89

.-NEGRO ASPAVIENTO DE UMBRA: 90

.-TRENZADO DEL TERRENO: 91

.-DIESTRO DEL MAR A LA MONTAÑA: 92

.-DISPUESTA GRANA MALVA: 93

.-ALBO ESPÍRITU AZOGADO: 94

.-ENDOSELAR CANTANDO: 95

.-RESURGE EL AÑIL: 96

.-SOCAVA MI TARDÍO: 97

.-TIERRA A RAÍZ SOMBRA A IDEA: 98

.-SIGILOS DESPOBLADOS: 99

.-VIPERINA FALAZ DE TIERRA: 100

.-CELADA QUE DUERME: 101


2019

BARBECHO ACRISOLADO:

PREFACIO:

 

¿Existe en verdad otra vida oculta detrás de esta vida que vivimos? No, no digo más allá, aquí, entre nosotros, sí, esa vida que a veces se nos niega, ensombrece y se empeña en llevarnos de la mano allí donde las horas agonizan, el tiempo, irreverente, es una cruel amenaza y las sombras con sus garras invisibles, nos rasgan más allá de la piel, de la voz y la palabra, para llegarnos al corazón, no a la víscera, a esa máquina perfectamente conjuntada con la vida para hacernos latir correctamente, no, hablo de otro corazón, de ese que duele, del que de forma imperceptible llora, a veces, sonríe o nos hace sentir el mundo de otro modo, de ese corazón es del que hablo.

Un corazón sin una ubicación concreta dentro de nuestra anatomía humana.

Este es el enigma o intriga que te queda después de leer Barbecho acrisolado de Miguel Esteban Martínez García, porque a pesar de ser un poemario poco común, sí habla de la vida cotidiana, de su vida cotidiana, por mejor decir, ya que este joven poeta nacido para escribir de una forma natural, es un observador nato, capaz de encontrar la belleza en pequeños detalles, esos en los que la inmensa mayoría no reparan, tan imbuidos como viven en sí mismo, de esos que no ven más allá de sus ojos.

Razón por la cual Miguel Esteban se nos presenta como un gran innovador de la poesía española, a través de sus impecables poemas, descubres que sí que hay otra vida, pero aquí, entre nosotros, esa vida de la que él bebe hasta saciar la sed de superación verso tras verso, para el disfrute de los amantes de la no poesía adocenada, aunque no por ello, elude hablar de sentimientos, de vivencias propias, pero desde otra perspectiva, lo cual es de agradecer, en este momento en el que el ámbito poético, está plagado de tópicos, sexo y otros temas demasiado manidos.

Miguel Esteban, pese a beber en fuentes poéticas para muchos autores arto difíciles, como son Valle Inclán, Aleixandre y otros autores del XIX, su poesía es fresca, actual, porque aunque los hombres nos empeñemos en sustituir a los viejos y arcanos árboles bien arraigados por monstruos de hierro y hormigón, nuestra raíz, está en el subsuelo y es allí, donde Miguel Esteban encuentra su inspiración, en nuestros principios tan denostados, tan materializados, tan fieramente heridos.

Su obra bastante extensa ya, se ha ido enriqueciendo poema tras poema. En esta, su última obra por ahora, se aprecia una preocupación y una sensibilidad, que roza el misticismo, su amor por la naturaleza, la que tiene al alcance de la mano, la que observa, la que mima, son sus más fieles aliadas, así como mitologías,

Leyendas, y ese maravilloso mundo de Trasgos, Hadas Íncubos, etc… consiguen darle a su trabajo una personalidad poco común. Toda esta amalgama hace que la poesía de Miguel Esteban, sea muy plástica, hasta el punto, de preguntarme a mí mismo si es un pintor que describe paisajes o es un poeta que retrata con la palabra toda esa belleza que sus ojos captan.

En Barbecho acrisolado, podemos descubrir la progresión de un hombre como los demás, aunque claramente mostrándonos su interior de forma más limpia, sin artificios, dejándonos descubrir a un poeta que se muestra desnudo en cada verso, o vestido de él mismo.

La combinación perfecta, es conocer y entender este poemario con criterio aparente de una dramaturgia, no en su estructura, sino en el espíritu intrínseco del derroche de sinceridad, en una alianza entre ternura y dureza, pero siempre, siempre poesía limpia, clara y transparente, espejo en el que vemos el alma del poeta.

 

Marcelino Sáez García

 

 

 

 

LUGH CABALLO SOLAR:

 

Lugh Solar y Poderoso,

jamás a ti te hable el olvido disuelto,

ni se rija tu onda luminosa como tronco esbelto,

digno a abatir el rayo,

noble melancolía por tu madre difunta

Tailtiu,

en el alto cielo,

tu grandeza

sea reguero de oro.

La tierra secunda en nueva cosecha

por talentos colmados a florecer,

viento sonoro guarda tu hermosura

Rey Padre,

El páramo yerto perecerá

en ámbar blando

de aroma besando tu frescor

de vida nueva.

Abatirá la sombría dulzura la tierra,

ilumina mi pluma al honrarte,

suspiro de mi estruendo crepuscular;

nombro al pájaro misterioso

que te pertenece

cuervo que otorga el anochecer,

Sicut nubes, quasi naves,

velut umbra.

Años pasan yo busco mi recto yermo,

triste aflicción por aquel tomo de tierra

como las sombras vaporosas.

A ti Creador de luz,

acógeme, pinta esta mi noche negra,

amigo de imagen solar,

soy por cuantos Soles he nacido.

Por sosiego de tierras ignoradas

dame su gloria.

Camino afable con tu candor a seguir,

blasón yo no pido

ayúdeme a desplegar y sembrar mi porte,

en tierra a cabalgar

y deslumbrar.

Lughnasadh, Lammas, abro celebración

para generar nueva vida

en cosecha nueva

limpiando en tu nombre Lugh,

toda tierra.

 

El castellano

 

 

 

 

Contenido

1. ALMA DE ALAMEDA  

2. RAMILLETERO CIEGO:

3. POR TU PLÁCIDO YERMO:        

4. SUAVE NUBE RÍGIDA:

5. AFILADO TORDO:        

6. IMPRONTA REVERDECIDA:      

7. LADO DE MI PUENTE: 

8. PRISMAS EN CALEIDOSCOPIO:               

9. JURISCONSULTO DE SOMBRA:               

10. FLOR DE SOMBRA:    

11. VIDA DE LA VIDA BAJO TIERRA:         

OLMO DE IMPÍA MANO PLANTADO:         

12. JURISPRUDENCIA DEL BESO:

13. LARES DE EQUILIBRIO PERFECTO:      

14. ECO DE AYER VESTIDO:          

15. CALLAR DEL ASCUA:               

16. BLANQUEAN SUS ASCUAS:   

17. TU BRILLADORA ESENCIA:    

18. OSCURO RESISTILLO:               

19. CRUEZA SEMBRADA:               

20. VENAS DE LUZ 2:       

21. DOS SOMBRAS:          

22. BRUMA DE OTOÑO:  

23. SANGRE EN HIERRO MONTADA:          

24. ESCARCHA SOMETE:

25. URDIMBRE PRENDIDA:            

26. DESTELLEO DE ESTAMBRES: 

27. CUERVO DE IDEA:     

28. VENA DEL CIELO:      

29. ACRISOLADA IDEA:  

30. ONDA PERPLEJA:       

31. RIERA DESLIZADA:   

32. INVERNANDO:            

33. RAÍZ DE SOMBRA:     

34. TERSURA DE PALABRA:          

35. TRANSCURRIR HELADO:         

36. VALGIO ALUMBRE:   

37. TEMPERAMENTAL AFRENTA:

38. LUZ DE HUESO GASTADO:     

39. CENIZA MÍA DE ÁRBOL:          

40. REFLEJO NAVEGADO:              

41. HONROSO, TIBIO PULSO:        

42. FLORECIDO MÁRMOL:             

43. MIRADA HILVANADA:            

44. PECHO EN HIERRO MONTADO:             

45. INSEPULTA TIERRA:  

46. HÓRRIDA SOMBRA:  

47. FRONTERA TU LETRA:             

48. OSCURIDAD VENCIDA ALEGRE:          

49. PANAL DE IDEA:        

50. SIMIENTE DE SANGRE:            

51. INFAMIA TORNASOLA:           

52. VILO RECTO, FORJADO:          

53. INFINITO ACIAGO SEMBRADO:            

54. LUZ EN REPRESALIA:

55. ENCLAVE AMILANADO:          

56. RIERA DEL SEGADOR:              

57. CLEPSIDRA DE VIDA:               

58. ROMANCE DE DESTIERRO (VERSO LIBRE):       

59. DESALMADA SIEGA:

60. LLAMAS EN OJO DE SANGRE:               

61. HORIZONTE QUE ATIENDE:    

62. LUNA TRECE:              

63. RESCOLDO:  

64. ETERNA LANZA SESGADA:    

65. CUERDA YERTA:        

66. HONDO CREPITAR:    

67. PERPETUO DESMÁN:

68. VIDA TRUECA EN HERRUMBRE:           

69. SOL CRECIENTE:         

70. NOCHE LÚGUBRE Y UMBRÍA:               

71. IRIS DE OJO DE SANGRE:        

72. PUDOROSA SIEGA:    

73. FÉRTIL ESCOLLO:       

74. ESPEJO SULFURANTE:             

75. ALJIBE BULLE:            

76. IMPÁVIDO DESPERTAR:          

77. LUCIENTE LLAMA:    

78. FÚLGIDO ALIENTO ESCONDIDO:         

79. TECHO SIN TIERRA:   

80. OJOS ALBOS FIJANDO:            

81. RAÍZ DEL AURA:        

82. VORÁGINE DE TRASIEGO:      

83. LUCIÉRNAGA DE NOCHE:       

84. RUNA INMOBLE:        

85. NÁCAR FIJO:

86. CAMINO DEL ESTÍO: 

87. SUEÑA LA REPRESALIA:         

88. NEGRO ASPAVIENTO DE UMBRA:       

89. TRENZADO DEL TERRENO:     

90. DIESTRO DEL MAR A LA MONTAÑA:  

91. DISPUESTA GRANA MALVA: 

92. ALBO ESPÍRITU AZOGADO:    

93. ENDOSELAR CANTANDO:       

94. RESURGE EL AÑIL:    

95. SOCAVA MI TARDÍO:

96. TIERRA A RAÍZ, SOMBRA A IDEA:        

97. SIGILOS DESPOBLADOS:         

98. VIPERINA FALAZ DE TIERRA:

99. CELADA QUE DUERME:           

100. CANTAR CON SILENCIO:       

101. BOGARÉ PIEDAD:

102. TARDE PARDA DESCUBIERTA:           

103. REDENCIÓN SAGRADA:        

104. TRANSPARENCIA HABITADA:            

105. AZUR DESNACIENDO:            

106. PANIDA DEL AZUR: 

107. RAÍZ DE ALBOR:       

108. MI PARRA ENTONA:

109. SURCO QUE LABRA TU SEDA:             

110. CANTA MI SANGRE YERTA: 

111. ETÉREO TU SOTO DE ALMA:

112. TIERRA EN EL VIENTO:          

113. PACTAN MIS FALANGES:      

114. SI A LA SOMBRA CANTÉ:      

115. PIÉLAGO SANGUINEO:          

116. PAVESA EN EL VIENTO:         

117.ALBOR DE PECHO ABIERTO: 

118. HACIENDO CARGO, DESDÉN SENTENCIADO:

119. LA UNA DE POLVO: 

120. BROTANDO DE RAÍZ:             

121.OPACIDAD ESTRIDENTE:       

122. ALTO DIJO, COMO LA NOCHE:            

123. SOMBRA, SANGRE DE AGUA:             

124. DUDA DE CERTEZA:

125. ABRE TU NÚMERO: 

126. DEVELADO ASCENSO:           

127. BRUMA DE IDEA:     

128. ORFEO INVICTO:      

129. ELOGIO EN SOMBRA:             

130. EN MEDIA AZUMBRE:            

131. VERTIGINOSA CONTIENDA: 

132. VASTO DOMINIO TE ESCRIBO:            

133. ALBO TRAJE TU MIRAR:        

134. ORILLA DE REGUERO:            

135. SEGMENTADO DESNACER:  

136. CERRO Y TINIEBLA DENSA: 

137. TUS ACRES POR PECHERA:   

138. SOLITUD ESPINADA:              

139. AGUA SOCARRADA, ELÍPTICA TRAVESÍA:     

140. FERVOR EN LUZ SOSTENIDO:              

141. CRUEZA:     

142. AJUAR GASTADO:   

143. CANDAVMÍS:            

144. CUCHILLA DE SILEX:              

145. GENII LOCORUM, TODOS DESPIERTOS:           

146. FLORESTA DE TU VERSO, CARNE Y ESENCIA:

147. AYER DEL HOMBRE:               

148. MAGNIFICENCIA EXACTA:                  

149: EL SIGNO DE LA ESTEPA:      

150. ROMANCE DEL DESTIERRO: 

FINAL GRILLO III             

 

 

 

 

 

 

 

1. ALMA DE ALAMEDA:

 

Vuelve la caricia de sus ojos,

arderá su incienso sin mirada,

desfallecerá mi espíritu sin otra tapia,

luminosamente pliega su entraña,

armonía el canto de su zorzal,

brisa en selva de sus melodiosas

lágrimas.

Hojas ciñen mi cuello en amarre

como tenebrosas yedras

al árbol recio secunden.

Desvanecerse puede

el sueño flamígero,

hablaste en panida rosa,

del sueño de Morfeo

en alta espina infundada.

Segaste atroz,

cándido fulgor,

voces de todas las cosas,

nombres a mis astros

encumbraste,

bautizaste rocíos

con humedad de tus ojos

insolventes,

en estambres de rito

colgaste tu luz de mujer,

pétalo tú de elogio.

Lírico prisma ensordecido.

Mecha de mis deseos prendidos.

Melodía eres que fluye por dorados.

No me escondas nunca

tu poema solar.

Alegoría, flor de Hércules;

exúdame tu dicha desnuda

carnal lira ungida,

nostalgias del mesón

hacia mi sonrojada pesquisa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2. RAMILLETERO CIEGO:

 

Ora golondrina,

desdén y pesares no amancilla.

Voces de encanto llenas.

Aquí alzo rosas,

alabarlas pueda de hermosas

belleza gala, ni cubre,

su cerco cándido, oloroso.

Luz ni color en cáliz de amor flagrante.

Flor de las flores sin igual matiz;

cerrojillo de tus amantes piernas.

Halagada, feliz la escamosa sirena

de tus mares de venas.

Harta borrasca beldades enajena;

arena, redes, mástil, mi barquilla

en brea.

Por quier anublen mis cielos.

 

II hoja:

Mis azares dañar pueden

tus azules en tierra.

Este clamor de cebo engañoso,

febril reclamo de este anzuelo.

Humilde osadía

Viene ella como una amapola

con ceño vetusto

le responde su barón

que oye tocar su viola,

dispare su pistola.

No te apures castellano,

no importa miseria

cuan hombre secunde

su vil indecencia.

 

3. POR TU PLÁCIDO YERMO:

 

Pequeñas suaves palabras

para el silencio,

nada jóvenes para susurrarte

hicieron transcurrir el beso,

beso te beso hasta tu descanso

dame tu mano

por si el viento lleva

por esos años dulces,

soñados para escalarlos.

Almenas, rejas y candelabros,

francas para el silencio

unidas para tu poeta muerto

que vive del suplicio invernado,

palabras al silencio ardiendo,

cada muralla un tiempo no escrito,

cómo amurallar un silbido.

Y tú ¿me seguirás de nuevo?

No es tiempo de abandonar,

trabajo sobre el trabajo,

descanso sobre la música,

disfruta que danzaremos

encima canicas.

Abre mi descanso un faisán

de umbría sombra

acicalando ideas que me llevan

a tu casa.

Hasta descansar en la mía

siendo nuestra vida.

Un corcel sin manto ni estrellas,

un invierno sin capa dibujado,

palabras sin despedida

de la huella ayer;

trasnochado en carrusel sin rosca

alumbrando,

sílabas dulces nacidas deprisa,

socavé mi tardío castellano

para que vuelva su yermo,

vestigios de espinas y cardos

allí encendida una la rosa

entre espigas de estaciones,

y prados caracoleados,

era tiempo de rizar ascuas

y adentrar la nieve

en tus colinas,

hasta anidar

en tus reflejas piernas.

Hechas para condenarse

hechas para quemarse,

hechas para quedarse,

hechas para arrullarse,

hechas para mi siniestro caracol

de Hipsípila con forma de corazón.

Sonaba mi caparazón sonoro

una lira en cuerda yerta.

Nacía mi subrepticia

llamada amarte.

Hasta la caída del tiempo.

 

4. SUAVE NUBE RÍGIDA:

 

Foráneas eras propias

con vástagos

de Ninfas y Sátiros;

se plantaron de peces

altos árboles

y guiaron profundos rebaños

en el mar

afrenta impía de soledades,

que duermen

y nadan sus corzos secos

de estirpe dorada,

carcomida, agujereada,

de siglos;

Azul nube de mi vida,

abandonada

sin ojos suyos ni míos.

Bajel de mi custodio

incólume,

de ciprés mi valer

mi férreo pecho

en cobre

de mi fugitiva entraña.

Lluvias de esta sequía

Híadas que mi sangre, tiznan.

No me encrespará la osadía

temprana, aunque me enseñaran

a luchar por lo que quiero.

Impávida por este mar de tierra

reduciéndose a la arena

más pálida.

Mi Noto impune

que muerte no teme

conculca mi desorden,

áspera quebranta el pío.

 

5. AFILADO TORDO:

 

A ese mirlo, mirlo único;

Córvido negro de profundo ojo

que picotea y escarba mi idea.

Que crascita su estirpe,

dejadle mi patio cada mañana

rubor de cristalina ala,

sólo hasta que no me queden ideas

que son como lombrices cristalinas

nacidas del agua de mi frente.

De esta enjuta tierra me camina

el alacrán.

Un campo de sierpes y torcaces

de grises ceños al ocaso del día

que entre mantas y saetas

se acuesta un sol ciego.

Audaz mirlo que ahuyentas

mis espadas.

Tordo entre espinas arreboladas

haz que se acueste mi mañana

bajo tus alas.

No me destrenzará la osadía

temprana, ni el día terminará

de llegar.

Tu risueña pitanza en corvo pico

ultrajada; Vine por tus voces

desenterrando abrojos y señales

uniendo el fin del día

con el fin de la noche

como tú quiero vivir,

termina mi idea.

 

6. IMPRONTA REVERDECIDA:

 

Unge el vespertino roce

de tu ausencia habitada,

una viperina falaz de siembra,

allá donde el silencio transmuta

la sosegada vida de mis falanges

rutilantes, un alambre de búsqueda incesante,

de tus mares de boca

mi néctar dispuesto,

miel de Dioses que encajan

mi sinestesia elaborada,

más quisiera apelar a lo innato

de mi naturaleza,

que llamaron pureza,

luces de sueños rotos por enmarcar,

hondonada de las nuevas visiones,

tiempos cambian,

palabras a la fosa,

yo estoy esperando mi panal

de sombras de idea

sólo tu saliva verdadera

mece mi extasía,

por ende seguiré encargado

de esta acequia

dura, absorta de entregarme

al hendir de esta mi azada

poder del sueño exagerado,

que nunca he alcanzado,

mira mi camino

soslayando

las rosas de la aurora,

entregando pleitesía

a tu señora mirada,

no te guardes

si vuelve este mi vencejo,

afilaré mi sombra

para entrar en la tuya.

 

7. LADO DE MI PUENTE:

 

Quedase austero

el pretil gesto

de ávidas secuelas,

rupturas de esta compuerta,

de altura traspuesta

me alumbra esta ausencia

habitada, inducida,

paladeando mi dulce yerto,

conforte de volver a verte,

mampuesto en febril idea;

Apacibilidad de tu seña

y armoniosa senda,

me infundes arte de amarte,

hasta el diminutivo de mi término

castillo.

Por lo que de castro

soy castreño,

andariego,

que morir niega,

perdura la onda

de tu entraña,

clamor exaltado

en visiones de Quimera;

que resuene alto

bajo el asfalto,

que vine a tejerme exhausto

torres con callejas

me nacieron,

en amores

del dulce amargo hiel,

fuente fría y negra

de vivos troncos,

sentenciados;

sed como viva esta empresa

de brasas,

amargas piedras

del lenguaje,

hondo tallo

pronunciado sin base

ni escueta prenda,

Luna no te nombro

porque mañana cuarto menguante

entro en rito,

confunde mi luz

tu hermosura

en voz y gesto

abismo pedregoso

preñado de paz,

sosiego de mi armadura serena.

Mieses que arrullan

colmenas de nidos

de cobres nativos.

 

NUBE DE HIERRO:

 

Suyo cristal vagaroso

que sujeta su frente,

es como vidrio

azul que plañe y plañía

fríos deseosos

de otras frentes,

de otros animalitos

de tempestuosa calma,

avancé sin mirar;

fui por tu densa sombra

sin otros lares ni estrechas sendas

que guardasen tu vilo,

al crujir de miles astros,

tu piel erizaba

como viborilla

que todos mis nervios acurrucaba

entre el inerme tapiz de nuevo musgo.

Tu barco de seda inextinguible,

mi alma se iba,

naufragó en otra orilla,

sin tus montes avizores

con latido aplacado

de hondos rugidos,

sangre por juncos enervados

clava al aire su verde,

sed de calor, o vida,

quizá algo más,

hija del astro,

empírea ascua,

con estelas intangibles,

oídos que crujen nebulosas

en quemadores

azotando este mi carbón.

Símbolo arcano de luz pudiste,

arregazar sombras

para dormirlas en el hielo tus ojos.

Bajo el signo de la estepa

que vio acoger

el alacrán sereno

con sus pincitas

sólo cercenar un suspiro de vida

puede,

no suena ya mi caracol sonoro

ni lamento áspero

ni tristeza fría, en él late.

Plañía mi espíritu

en otra rivera,

en otra tierra castellana,

abrazando mi sombra

sin mi pecho nunca más.

 

 

8. PRISMAS EN CALEIDOSCOPIO:

 

Oscuros, negros, tibios

lirios en sangre de brea;

Acolchadas desquicias

en híbridas campanas azules

de los ángeles, yendo en borde,

siguiendo círculos,

moviendo espirales,

Vientos noruegos me llevan

sin patria, vencida por mitología.

Quicios de lúgubre destelleo

en oscuro límite tétrico

y sus mansos caminan,

hacen nido sedoso

en moreras del sueño;

Vida través de una vida

dentro los hoyos del Sol

que sudan, sus notas de uvas.

Visitaré a Cernunnos

en el seno del bosque,

hablaré del cuerno roto

y su sangre que brama

flores de helechos.

Quién sembrará mi campiña;

estirados mis soliviares

entre azares que suerte corre.

Traspuesto al mantillo

y su compostaje silvestre

que solo se mantiene;

Verano que socava dormido

para sepultar los cardos

que tierra come

y levantar la estación

de los difuntos con hojas caídas.

Otoño sus fríos que me despiertan,

terminando de vivir el ocre

y su yerma plácida

de tierras sin brotes

en ventura de savia fría.

 

9. JURISCONSULTO DE SOMBRA:

 

Este mi humilde canto,

pedregoso, que blande,

que pregona compás en arraigo.

 

Quimera a tiempos

en puñal pretencioso

de espigas de idea.

 

Patria por siempre sin sentar;

Fugitivo sin amores,

surcos de fugaz simiente.

 

 

II

Docto de tu dulce vientre

tras fuego de ababol,

entre tierras de tus reflejas piernas.

 

Sed de mi sangre,

renacer acompañante,

aljibe sin fondo a florecer tu entraña.

 

Amor de pecho a espada

blancos que el ser crestéa,

jurisconsulto de este ser de espuela.

 

 

III

 

Redentora hoz de labriego

soñador, en soto de silvestre rambla,

febriles rejas de esparto.

 

Pinos que caracolean

el camino de este fruto de ensueño,

antes que morir sin amapola de fuego.

 

Creo, nazco y completo

una flor de la misma sombra

que trajo en fruto de la primera mujer Eva.

 

 

 

10. FLOR DE SOMBRA:

 

Impetuoso campo de mi celaje,

allende mis altas torres de belleza;

Inmobles rastros en piedra tumbados,

estos barbechos que me piensan;

Por almenas seculares,

remembranza en bastión,

de andariegos siglos,

me enhechizan flores de sangre,

pedregosa loma desgañitada;

Tráfago en mimbre cabalgo,

recama tu alma

como una losa sin frente,

ni gemelo tiznado,

por tener ajuar astro renombrado,

alzo mi quieta dicha

entre gentíos de mi oeste,

desvencijada suerte,

por azares de plomo y zinc,

fúlgidas cabelleras

norteñas en crestas

sin linde mutable,

acababa de irme

y no soy adorable,

es una fosa de recuerdos

ahogados en silencio,

vagaroso desdén

que me enjalbega

en cuerpo,

mi luna fija, vaporosa,

luz en libertad de mi regazo,

abismo cercenado,

de cálido espanto;

sosiego, quietud del bastardo,

regio Lugh meditando.

Sin mis vencejos

no brota esta fuente,

naturaleza cuando amarte

se vuelve arte.

 

 

11. VIDA DE LA VIDA BAJO TIERRA:

 

Tornadizo quebrar de la simiente

acaso el ojo de tierra no viese,

clepsidra en goteo,

del Nitrato de Chile

En este mes de la parra

y de la zarzamora,

sulfatos de cobre anidan

su violáceo vientre

que respira;

vida de la vida enhiesta,

mantillo sin raíz oscura,

viril anélido sin carcasa,

fértil embrujo de larva

y su hechizo que metamorfosea,

sin aroma no preguntes más,

liras blanden su chirrío estacional,

que avasalla sin hacerse espíritu,

tojo clavado al viento;

Castilla tú lloras

dehesa sin letanías ni espinas,

de lanzas,

lo que vence mi inmortal llaga,

enjalma mi verde intelecto,

orvallo de mi rivera,

viaja mi idea,

cayendo el Sol arriba,

desde lo alto,

un largo recodo sin franca,

vega compadecida,

que riega esta enjuta,

en cal y cantos despierta

de su arcilla dolida,

Diosa zurda tu nombre caminas

más por donde el arriano

plañía, y plañía, plañía,

su seco llanto de corazón

esquilmado.

 

OLMO DE IMPÍA MANO PLANTADO:

 

Exiguo campo de fatal avidez

y musas en bronce celadas,

sosiego calcula lo venidero

por dorados techos vencido,

por cuanto Parca ha conocido,

cuadriga del mañana

y sus cien rebaños

del afán que se lleva dentro,

grey de sombras en silencio,

triste, densa tensión escucha,

del funesto día, huésped

en la negra noche profanado,

afrenta de sus campos,

señero inmóvil,

que escucha a las víboras

sonando, guardando

al inofensivo lince asustado.

Vernal lozanía

sacude su rostro de luna,

entre sombras huidizas

y destellos planos,

en seno de esta avara tierra,

se despliegan las rosas

del rosal ya florecido,

su fugaz hermosura,

chopo gris y opulento pino

musitan la acogedora sombra,

suerte en urna del destino

que embarca o hunde en el abismo.

Viaja el corzo mi idea,

entre flores que primavera exime,

verde flor aún en capullo

soterró el otoño

y los fríos vernales,

alza un lustre caduco

al servil gozo de su tierra.

 

 

12. JURISPRUDENCIA DEL BESO:

 

Vanos sentidos

temblando la noche tenue

cosida de luces efímeras,

lecho partido

mitad oscuro mitad luz.

Luna que descubre y muda,

sobre la soga que retuerce

el olmo frío y duro

un invierno trasnochado

que huyo

y huyo buscando tenor de ventana,

fría endeble quizás áspera

como la hoja.

Vinieras y te quedaras

como la suave caricia de primavera,

mar de tierra que estira y no duela,

otro camino se afila

sin desvanecer;

piedra cerrada que te alcancé a ver,

cristal de metal, perpetua, fugitiva

destino precoz te alumbraba,

como eras,

pluma de tierra,

sonrojada vida a mi vera,

planteada osadía de quimera,

vorágine encendida

mi esfera prendida,

ascua por el Sol que espera.

Diosa, mi ciudad ardiendo

en el sueño de mi paraíso ciego.

Plaza en la historia del corazón.

Sombra de mi destino prometido,

serpear incesante por tu imagen

no preguntes a mi espejo,

ni al viento sesgado

soy etéreo como sombra de ciprés

un día nublado.

Espectro del vivo silencio

encarnado,

palabra sin precipicio

ni soga que levanta,

moneda de tres caras,

espina en la rosa de tu tierna cara.

 

 

13. LARES DE EQUILIBRIO PERFECTO:

 

Coso mi atelier simétrico,

nacido entre ocasos vespertinos,

sí esos cuando la flor camina

con nombre de mujer.

Vidas en haz purpúreo

al argénteo astro;

invisibles senderos

sin sombra ni difusos lares

donde los afluentes

confrontan en tu ser,

sin brío no hay pureza,

sin pureza no hay sangre,

y qué yo no te daría,

acaso el silencio no fue esculpido,

por impulso del error,

raciones de arvejas consumidas,

por llamas de lúgubre hendidura,

Dioses míos yo cómo era,

bueno no me acuerdo,

seguiré con mi venda

hasta que ella me la destape,

secuéstrame en tus dignas alas

que yo vigilo

como vigía de nuestro sentir,

custodio de este sin vivir sin tu ser,

no hay luto de espadas

que no se afilen solas.

sin sueños no soy hombre,

ya lo dijo alguien,

fusión del frenesí

hablando con su infinito a solas,

como cuando se siente amor

en la vida,

sólo una vez y perdura

como la letanía

de escarcha derretida,

yo no estoy despierto

he venido a asesinar al tiempo,

y que se cobren con él mis deudas,

sigilosas, etéreas,

hasta arrebatar su azada traspuesta.

Así mis esferas sean siempre verde-azules,

como la verde espiga el agua

que la vuelve pasto.

 

14. ECO DE AYER VESTIDO:

 

Honrada tibia luz caída,

pasaba y me ungía este sol puesto

una mañana amarilla, vestida de invierno

y su frío azul, encendía mi cigarro

y un humo y un eco envolvía

un hueco que dejo abisal la última helada,

carretas deslizaban las nubes

abriendo el vientre helado del cielo

este Sol tímido de invierno

parecía asustado sin ocaso

ni pájaros fantasmales

que le hicieran nido.

Me cobijaba la sombra de un ciprés enhiesto,

abría las puertas de gramas voraces,

lirios negros franqueaban mi verja

de pensamientos que se amontonaban

en la puerta, rezaba a mi Sol

que no me hundiese la primavera

como si él eligiese esta sequía

que la tierra llora y quiebra sus entrañas

vestidas, el viento era más fuerte que yo,

llevando y sujetando el iris de nuevo cierzo,

crascitaba por ramaje de mi muerto brevemente nogal

de sombra densa cobijando tenebrios,

bajo sus hojas caídas.

Portón de tiniebla, el paso de su oscura raíz,

despertando el devenir

rompiendo el nicho de la primavera futura.

 

 

15. CALLAR DEL ASCUA:

 

Este bregar me cubre,

del que vengo,

un sol de esparto,

un ocurrir del que venga mañana,

nubes acolchadas me aguardan,

por febriles heladas,

horizontes sin guardas,

ni francas tapias

deshacerse puede,

era una luna de trapo,

que espolvoreaba la tierra,

su belleza se acostaba

en dunas de plata

mientras su alta ojera desplomaba,

su insomnio de infancia miro

y dime,

por mi desnuda imagen

que yo cerraba mis ojos

se acostaba a plañir,

tu transparencia me clavas

como ferviente yunque helado,

las espuelas tuyas corren sin caballo,

intranquilos ceños

me conducen por muros

y celdas de sosiego.

Cuándo venceré en este diáfano cuarto,

donde las sombras caminan,

y las voces en letra difuminan,

esbozos en coro de grillos,

en este lecho,

mi nicho donde me acuesto.

Confín de vagarosa imagen

que despierto,

cada vez débil,

cada vez más encerrado,

surtidor de fantasmas

que arregazan era mi dolor,

esperando para brindar con el enemigo,

humo oxidado sin ojos que duelen.

golondrinas dulces balancean mi día,

día entre sotos sin perdices

caminando mi patio;

fabricándose en él escarchas azules

con todos los rostros de diciembre.

llave fue, cincel encadenado,

lenguaje del ser claveteado

en recuerdos vanos,

polvo de poema parlotea

y dirige a callar hogueras,

fuerte raíz es palabra,

un calor retumba,

sobre márgenes de ríos sanguíneos,

reposa sobre la música su alba,

ventiscas que trae la noche,

alejando, alejando los sueños;

despertando el pasado,

abriendo luces en osadía

a quebrar el tiempo.

 

 

16. BLANQUEAN SUS ASCUAS:

 

He cosido, dibujado tu sonrisa

con tempestuoso órgano

al clarín violáceo de mis dedos,

avanzo senda con el fervor de mi Sol

dormido o estudiado alzo brillos a su dolor,

intransigentes palabras al silencio

que fue parco sin eco

sobre la sierra febriles dientes de siega,

me dijo su olvido que él no espera

a lo que abrirá mañana.

Ferviente luna sola abre su alta ojera

por cuantos la conocemos sin verla;

así su fondo sin sombras densas,

ni su acuartelada estela.

Mansamente cruzarte será verte

luz uniendo mis sueños de acariciarte,

condicional de reloj de tiempo disuelto,

leve planta criatura azarosa,

de translúcido amor en tu cintura

descorchado,

fugitiva alegría anidada,

el desertar de mi sangre fue llamado,

a realizarse en clepsidra de vida,

huyeron mis borbotones a otro cauce,

otras venas y arterias que te riegan,

juego como animal entre tus riveras,

piedra sin aljibe ni ortigas de auroras,

invierno de transeúnte helado

abrazas mi ascua de nicho,

al abrir de la flor que espera,

segunda tu avenida sin corceles de viento,

ni rizadas venturas afilabas mi carcoma,

oscuridad vencida alegre,

afinaba mi acordeón de quimera,

un transcurrir frío sin secuelas de difuntos,

deslomarse pulcro, entre la grama

de un recién abierto invierno.

Entonaba un grillo

un chirrío de soneto,

miraba mi estrofa ausente

blanqueándose entre hormigones

de leche,

siendo mi vida más

que un simple paso a la muerte.

 

 

17. TU BRILLADORA ESENCIA:

 

Ellos, fantasmas,

cruzan las vidrieras

como naves intocables;

luctuoso que envuelve,

peina los pesares

de las luces insolentes,

luz mayor y estribillo preguntando,

deslumbra a mis ojos

estupor que no aterra.

Fantasma de inmensidad

es este sentir sin sepulcro,

de torres vigías y almenas,

de tupidas sombras

acicalando las yedras.

Giran los astros

en orquestada sinfonía

casi etérea,

siniestro, silencioso oscilar

del oscuro péndulo,

compás negro que desliza

impases de sombras

en la vigilia de la noche,

ay la noche,

quietud de azabache,

carbón sin prender

por mi Sol,

luna sin maquillaje

ni hondo silo espeso.

Velo de ligero astro,

brilladoras estelas duermen

las dehesas con grillos

en madrigueras.

Naturaleza de pletórica tumba

llegada la hora,

en arpa bucólica gime este abrojo,

¿Duda cabe de su encantadora siembra?

Se nubla la sangre

al resquemor batiente.

En alas de pecho dirige;

labrada y retozona

es mi espera,

tierra sin Padrón,

abre este otoño de cambio brusco

que melancolía amancilla,

oro añil tiñen tus manos,

desde tu profundo selvaje

donde se plantaron

de peces altos árboles.

 

 

18. OSCURO RESISTILLO:

 

Alborada llena, llorosa

tu pulcra mirada,

indescifrable por el saber

no conocida, inquebrantable

al soplo trémulo, veloz;

fe flamígera de imaginación

en pie de verdes planicies,

y afluente en sopor

de todas tus flores desangradas;

llanas vegas reverdecidas

por las que corre el deseo sin poza

donde comienzan tus valles

y el canalillo tus dos estrellas,

inmiscuidas, sedientas,

alto, dijo,

acabo de comenzar.

Rubor argento en iris

de peculiar sueño, un esbozo

habitado tras los sentidos

dispuestos,

engalanados,

nardo soporífero

en esquela de lágrima pronunciada,

habita el azur en estela intangible,

secuaz del albor trenzado

por tu hornillo y mi cumbre de ascua.

Es una vena que corre traspuesta

haciendo posible, real

tu silencioso verbo onírico,

piel de tu verso, entraña efímera

al sopor iridiscente marchado,

no desciendas tu mirada

mi indecencia crece

como la dicha germina tu vientre

de ojera de luna,

alta, incuestionable

mi alqueza.

Se afila su nácar solaz

por irresistibles resistillos

nacidos.

Quiero comprenderte,

dame mi poema solar

mi oscura golondrina azabache,

tiempo gemirá simientes

albas notas,

descenderá la luna.

Vengo a plañir

vengo a besar tus manos,

suave, como imposible finalizar

si el signo de tu letra

no puedo besar

en la oscuridad.

 

 

 

 

 

 

 

SONETO APTO:

 

19. CRUEZA SEMBRADA:

 

Amándote ferviente, nueza llama,

presa amapola en sangre se quedó,

sonriente aurora, veza la heredó,

tu corazón alqueza, fuerte se ama.

 

 

Renuevo esta mi sangre, pa' ser rama;

Veraz la rosa, amor siempre alegó.

Al latido, su beso le ofreció,

la flor abierta en agua se proclama.

 

 

El estambre, súplica nocturnina,

piel acaricia, ya brindó mordaga,

su gineceo blanco, sanjuanina.

 

 

Óvulo y ataraxia, adreza aciaga,

tierra, anclada la doña saturnina;

Germina fértil vientre, enhiesta briaga.

 

 

20. VENAS DE LUZ 2:

 

VENAS DE LUZ:

Yo te busco luna entre bloques de hormigón

y cemento, entre violetas escarchas, yedras

nocturnas de este cielo sonámbulo con suelo calizo,

me rehúye tu ojera de nácar ciega, segura,

colgándose de mi puente escarlata, férreo, soterrado,

mas te escapas por las turquesas ramas

cielo plateado quién te tuviera, esta tu rama de idea

entre las manos tu miel de niebla, húmeda, trasnochada,

cual panal de lumbre quieta, deshojada,

tu lágrima que viste de locuras, de esquilmada luz

y sus azucenas,

mi noctámbula sangre y mi tinta bermellón

que te aguarda fiel a la espera, en la Torre de Hércules,

tu camino que serpea, y mi soga blanquea,

alumbrándose los árboles erizados, vespertinos,

que en lluvia cantan, su serenata santa,

acequia de tu ser, que la bruma pervierte,

colmada a tibio reflejo en fanales cristales sin tajo,

de tu hueso crepitando, apostando,

dunas del sueño, y metales esquivos

con azabaches siniestros,

cuentan los astros

que tu belleza duerme en sus incesantes

hogueras de sus cestas,

tú que te escapas por entresijos de negra ala,

quién te tuviera en sus palmas,

como destello escaparías

dejando una estela intangible, áspera, maleable,

de blanca pupila y granate adornado,

naciendo de ti un gris ciprés

las canteras se te rindieran, en presura,

un silo alto como tu luz de ojos abiertos,

treparía tu enredadera entre torres de belleza,

y brotarían las blancas estrellas

damas de noche,

llorarías tu oro blanco en abrevadero,

por tu escarpada longitud

y un eco nacería tuyo, solo, carraspeado

de la luz y de la sombra, una cadena para tu belleza,

que tus venas lleva,

en verticales pestañas negras, plenas, beatas,

en insigna sangrada, renacida, renombrada.

 

 

21. DOS SOMBRAS:

 

Soledad arregazaba

blandía sus brazos amilanados

en los que recostarse

a soñar la casa en el mar

con procesiones de sardinas

que sirvieran desayuno

con leche de las vacas

dibujadas celestes,

árboles en fronda volátil

tenebrosas líneas de horizonte

como cuerdas de violines

afinando nervios de nubes malvas.

 

Se querían dos sombras

como evanescer líquido, templado

de rocío por savia y tierra

y su desvanecer,

como flores a la alta espina

sirven su dolor.

Belleza oxidada,

ellas dos sombras

con camino de piel,

abriendo de la noche

gema profunda de lenguas azules,

era un camino el alba

para subir y descender,

ellas luz querían tornar,

vestidas de ásperas ondas

impalpables,

seguras sin obstáculo

eternas,

crispaban el tiempo

y se querían sin envejecer,

fría segura que su alma se iba,

suya, cristal vaporoso

de amarillo viejo,

su entrecejo deseoso,

querían entre noches

de gatos fugaces

por tejados colindantes

que anudaban rayos de luna,

su tristeza era pura

se anidaba en sus cabellos,

seca, entre sus cuerpos etéreos

la ausencia hacía verdad de idea

trasnochada,

su soledad muerta

de insectos ranqueados,

asida de purpúrea pluma

y lunas enajenadas

con cristales lucientes

en navíos de tinta,

perpetua osadía

de ser luz,

como silencio

de Dioses relumbrados,

y su oro vegetal,

como ásperas rocas

destacadas, cerradas

al molino de noche,

se querían dos sombras

inertes

pero vivas al ralentí

y carrusel de estrellas

pudorosas y ponientes,

su quietud sin color,

su amor por unirse

como dos gotas al helor.

Como dos voces se unen

en un solo corazón.

 

 

22. BRUMA DE OTOÑO:

 

Afinaré mi melodía

para sordos,

desmenuzaré la luz

que brilla y alumbra

a oscuras

de la razón más plena,

entre sílabas

de la palabra meseta,

abriré el son

de grillos tartamudos

y erizos de idea;

Me guardarán el vilo

transeúntes de crispadas

espumas de luna,

entre corceles ciegos de viento

encenderé, viajará

mi verso.

Avivaré aspas

de molinos precoces,

mi sol dormirá

un cuclillo despertará,

tiempo entre escalas azules,

y espadas florecientes

navegaré hasta mi suerte.

Por soliviares vetusto

y sus flores de cardo,

soñaré el recodo

y sus ramblas de ensueño,

me enraizará el hinojo

mi sendero esquivo

hasta que se vista de endrino,

negra torcaz aletea

hasta posarse en mi cuerda,

caracolea

el romero mi destino,

surco ahondo

de vid y centeno,

de trigo trillado

en colapso de sienes amarillas,

monte olvido

de mi recuerdo,

fugaz entre estambres plomizos.

Aletargo maestro

de cuchillas calizas

hueso de cal y canto,

corre la sombra

de mi zozobra;

Por cuanto yo he conocido,

quizás más

que un almendro seco,

cuervos fugitivos crascitan

el reverdecer de la encina,

picotea mi cabeza

un pájaro de hondo trino,

hoguera de desquicia hiende mi ser,

por barrotes de esparto

esperando que llueva del cielo

como antaño,

profuso soliviaré

este diente de espina

buscando rocío

anudado en flor.

 

 

23. SANGRE EN HIERRO MONTADA:

 

Plomo derretido es mi poema,

por cuantas secuelas

arrostran mi trazo,

fugaz escita de pecho alto,

acreciente mi sangre

el hondo socavado labrado

barbecho de mi señor Baco.

A Apolo lanzo pertinaz

baquio seguro, perplejo.

Asonancia de ojos pares,

entabla mi yacija de alma

dura trinchera,

reluce esta vil miseria

por la que encuentro sosiego temprano.

Idea del mañana acostarme

en la feroz grama blanda,

me tumbé a pensar

adoptó por sembrarse

mi moteada sombra,

me acudieron abejas

que llevo clavadas,

pensamientos vanos

de un ego que no poseo

venzo que demuestro

mi yo interno,

como hombre nada poseo

mi sangre dicta, yo converso

mi mujer, mi gato, mi jardín,

esta mi tierra, mi familia eterna

no son míos

el uno se alzará

seguro sólo estoy que yo existo

lo demás por añadidura

si existe es su problema.

Prosigo,

habla mi ente dispuesto

unidad de mi silencio

que bailaba en la hoguera de un solo reflejo,

dos sombras se deseaban a yunque enhiesto,

preñada sin presura quedó,

y sola bajo la hoja de mi hoguera

dió a luz regueros de sangre malva

por la malva-rosa

no había rosa sin cruz

ni sangre mía sin sombra difunta.

 

 

24. ESCARCHA SOMETE:

 

Avanzas el campo

de mi irrigada sien,

cara por cara,

ojo por ojo de este abrojo;

Destino ciego de mi celaje,

bronco mar de trasiego

al broncíneo lar

encorajinado, nacido

de un pelo de un pelo,

rescoldo socavado

un acre sin pestaña hiriente,

vistas tras los espejos

para ser libre,

y enraizar este Sol ferro

que rehúye, desnuda las nubes.

Es un viento solar que me encara,

y afila mis fauces

que desencajan el tiempo

que ya marchó.

Pude venir a vivir

en la ola de luz serena,

el relámpago me alzó en compasión.

Pude renacer

pero no soy adorable,

desde estos acres

traigo

la flor de difunto

soslayada,

sembrado el tiento

queda resurgir del azabache,

y bailar sones de grillos

con sus raíces del mañana.

 

 

 

 

 

25. URDIMBRE PRENDIDA:

 

Desempeño, tejer la letra

infinito parco de estrella,

desmenuzar lo efímero

donde plañe la belleza,

capturar gotas de lluvia

en estambres que acrisolan versos

de madre flor poema,

avivar su ascua eterna

de silencio acristalado,

hacer lo diminuto gigante,

y lo gigante magia de ensueño,

abrir fauces de la fiera

y ver qué espera,

bailar en el seno de un arco-iris

despertar quimeras sigilosas

en cumbre saciada,

encontrar cadencia anhelada

bañándose en mis recuerdos

como pez iridiscente en llamas,

ver la espuma de la letra

y acompasarla,

abrir el pozo de ilusiones,

desnudar el azabache

que llora la ausencia habitada,

por mil dragones de cien fuegos,

hablar y destrenzar el idioma

del silencio malva.

Rejuvenecer la letanía

entenderme con mis Dioses,

encontrar la certeza dibujada

que puede ser mejor,

afilar hierros de espadas de vocabulario,

dibujar ocasos venideros;

Sumergirme en la oscuridad

y volverte a soñar,

nueve cosas dejo en mi tintero,

todo lo que espero,

lo que nunca escribí.

Si supiera hacerlo no escribiría

lo que siento,

yo sólo pinto lo que no ven mis ojos

aljibes soterrados de mi calavera,

caracol es este talento

unas veces llamado tiento,

el mundo reposa en mi libreta

yo soy su dueño,

papeles testimonios en blanco

de lo que es para mí escribir,

ese idioma de los dioses

danza de ninfas y sátiros

que abren su caudal de tinta.

Con besos de rocío.

 

 

26. DESTELLEO DE ESTAMBRES:

 

Eran de noches eclipsadas

un fértil embrujo de sangre,

en los jardines que el aura gasta,

y sus notas de clarines reverdecidos,

un poema me alzaba la dicha,

entre gatos relamiéndose el hocico,

se construían torres al clamor

y su trasiego azulado,

serenidad en rostro de mi aljibe

preñado, sueños y vicisitudes alumbraba,

escalinatas al sosiego mañanero

que todo avanza.

Incólume, ferviente desdén

entre flores granates de sangre,

era mi sueño cojo abajo los años

que sembraban patios sin flores

sólo de versos, al menos eso.

Un beso sin mares de boca,

una caricia sin pieles erizadas,

una escala al infinito horizonte

sólo para observar quieta mi desquicia,

como espina que sin rosa no se afila.

Fulgores efímeros, inusitados,

en superficies de charcos migratorios,

era feliz mi tordo rutilante

de mi jardín, en el que lo pequeño

es jactancioso y todo rige la ley suprema

de la belleza desnuda,

con tez de arcilla dolida.

 

 

27. CUERVO DE IDEA:

 

Crispa su metal

como fuente soslayada

del azar que vuela y corre

destellando.

 

Estridencia recta, dorada al gemido

en hoz de guadaña,

es una espera mi fiel apostado mañana,

cumbre sin rizos de alba.

 

Yerma, plácida, sostenida,

mutable de verde caduco

al sostén que su pecho hiende,

erizos de senil ascua.

 

Dioses anclados al servil gozo,

consumado, me alzo que levanto,

negras tardes de las tierras,

salvaje canto en abismo prendido, soterrado.

 

Ara en fulgor de combate

con mi serio descampado,

rige y exige la semilla al Diablo.

 

Fiera de las fieras,

compostura que sueña la guerra,

fanales hogueras en colmenas y sus gentes.

 

Oscura esta noche

de oscuridad y umbría niebla

que cuelga la luz.

 

Miro la sombra, me desliza su estampa,

ondas tenues en acristalada sien,

lima ideas a la fugaz, encarnada siega.

 

 

28. VENA DEL CIELO:

 

Solitario rayo

luz me arde ahora

en el mirar ciego del sueño

sin miedo sin embargo

saboreo el viento,

los cielos me poseen

de nuevo sobre los años

que ellos son,

algo llega a la rosacruz

de ayer

y sus nueve caídas

de sus ángeles despiertos

en tu sueño me ves invernando

dorando mis pelos de murciélago

bailo el colchón de nubes

que sostiene esta mi noche

para desaparecer llorada la tierna cara

saboreando una sombra más

que me vuelve

imperceptible

muerto sabor

de obscuridad sin faros ni luces

ni fusiles que matan hermanos

de su tierra y sangre

crecieron los caminos

y el rojo fuego versado

brotó en flor de amapola venidera,

dime qué debo hacer

¿Algo erróneo?

No puedo volver atrás

se sostiene aparte

la fuerza que nadie alcanzará

nada por cambiar

todo está hecho

algo que asalta aparte

puedo volver y empezar de nuevo

sin mí, sin vida, sin cuerpo

sin lo que me ata a este mundo

mañana veo el futuro

la destrucción del pasado

quedará atrás.

Corpus, anima, crescens

sol refulsit,

lux

et patientiam meam scientiam

florum, est vita

nosotros no somos lo mismo

la bondad sangra las venas

gustos, deseos, vencer,

arder sin perder aposta la partida

esa que las hiladoras tejen

momento del momento

nacido absorbiendo el hilo del tiempo

las piedras lloran flores

el final es volver a empezar

viendo y amando

el ancla errada de mi lugar,

continúo al cuervo

que me vuelve más fuerte

ave más inteligente de la faz

poder de la misma

energía

en tormenta de conciencia

siendo ese rayo solitario

que partió todo inepto,

inconsciente tormento.

 

 

 

 

 

29. ACRISOLADA IDEA:

 

Acristaladas, relumbradas fuentes

patios de ideas remitentes,

soles pudientes entre espadas fulgentes,

narcisos dementes, encorajinados tapices,

malvas del sueño vespertino, precoz,

carruajes de sienes nacientes,

ilusa suerte en colchones de nubes,

quebrarse quiere al inusitado compás;

Mañana abrirá la nada,

hondo cobijo del ayer,

no puedo dejar atrás,

llueven ayeres en gotas,

hematíe del fabricado mañana,

solaz escarcha que me acostumbra,

por nidos de grama y sus testigos;

entre cuchillos de sílex avanzo,

dejando generación seca

del brillo crispado.

Octubres secuestrados en su halo,

gritando el sueño de los noviembre

entre fríos feroces.

El azul musitaba entre los árboles,

grité no morir aquel día,

ser relámpago de la brisa,

en esta tierra sin nosotros

traigo el ababol de un otoño que juega

y rehúye los párpados,

como hojas secas prevalecen

el huir de los pájaros.

Destino me alumbre allá

donde los peces se anidan

en los árboles de atardeceres,

joviales como joven vientre de espumas,

el tiempo acaso no partiese,

cansado de ser siempre el mismo,

hogueras atrás yo no estoy despierto,

calzo mis campos

en enredaderas de sones perpetuos.

y afiladas vides de Dionisio.

fenezco como fenece por los siglos

el almendro.

 

 

30. ONDA PERPLEJA:

 

Luz cautiva, ardua, ofrecida,

el viento me ha dicho,

de su furtiva llama

que él no traslada,

abrí la pupila de la noche,

me vieron cinceles

sonámbulos,

pinceles sedientos soñaban

un ocaso perdido,

espigas blandiendo tiempos

caducos entre retozos

de jóvenes margales,

sin aroma,

el celo del paso del río

cuenta de enredaderas

y sauces cabizbajos,

entre álamos abre sendero

el cuerpo que no se vence,

acristaladas ideas

de renombrada senda

por membrillos

y nogales tartamudos,

era tiempo de trepar el tejado

con gatos fugaces y lunas sin sábanas,

ferviente suerte entre barrotes

que me alejaban de la ciudad

crispada, humeante, entre gravas

y alquitrán florido de edificios,

huir no es opción

pero sí solución.

Hondo reflejo el curso del latido

que amilana a dos voces,

el presente huido del precipicio,

era una ventana

y una nueva esperanza,

zanjas de carriles

sueño que aquellos pinceles

me pintaron el sueño,

y seguí de aquella luz su reguero

disperso, etéreo.

Hasta vivir en la sílaba.

 

 

31. RIERA DESLIZADA:

 

Hundido por juncias,

despertando caléndulas,

someras, solariegas,

era otro lado donde estaba

hablando, entablando con Ostara;

la tierra que no era pobre

su rigor contestaba,

prado que desciende

juntando un barbecho dolido,

conquistado,

marjal de claras hierbas

flaco acre dispersaba,

bancal de cizaña primaveral,

sutil caricia rizada en patitas de abeja,

parte de mi casa soterraba la desquicia

de un frío traído, heladas patriarcales

por aullidos de viento voraces,

como un rosario deslizado

con aflicción por la tierra,

un silbido del patio oscuro

como lamento sin lluvias socavado,

semillas brotar escabullen, pregunto

vive mi lluvia soñando

vivir deslizándose por la pila sacra

de tus pechos tersos de vientre de seda

y espuma, angelical rostro

llamando florecer colores dispersos,

vieja cueva cantando oscuridad,

como tránsito al amor por tu viña,

cantar de mirada extranjera,

hasta hacer la tierra nuestra.

Impetuosamente soy varón

y no dejo guerras personales para mañana,

ni ganar a puños pequeños,

de opiniones sin cuarteles,

firme elaboro mi respuesta blandida,

vieja, en savia bruta elaborada

necesito mi vera con sangre,

necesito mi vera acompasada

por tu soplo de mujer labrada.

Mi destino como árbol desgastado

de honda sien y senderos de carcoma

apuntalaba mi perpetuo mañana,

acicalando sus ruinas

para elevar su sabor de antaño.

 

 

 

32. INVERNANDO:

 

Camino la sierra

y labriego empedernido,

afilan cintas de esparto

y jocosos pinos bordean el monte,

era ella caminaba siendo mujer de húmedas hojas

y gramas recién nacidas

anudadas a la cintura,

era tiempo suficiente

para el recodo de un fondo fantasmal,

estallaba el acre que pisaba

palmo a trecho,

ribazos se despertaban sin alba

dejé un lugar ramificado,

más allá de juncos

y fardos de nueva cosecha,

sin ir más lejos

abría la tierra vieja invernando

su ombligo de invierno

la carrasca de hoja inmoble afinaba

sus dientes de hojas

que el viento pasa y respira.

Campo lejano por cualquier parte

sentir que dejaría plisado

por encontrarse con tus ojos,

pecho de paja nueva silo dormido

de hondo surco y barrizal,

oscilando el filamento de un severo cardo,

entre caracoles mutantes, judíos blancos,

dejé mi traje a reverdecer ortigas y orugas seculares.

entre la joven hierba y el rojo trébol

del sendero,

recojo mi árbol del mañana y me marcho.

 

 

 

33. RAÍZ DE SOMBRA:

 

Nací cuando se disolvió la sombra,

era un patio de grises arañas,

con oscuridad en cada flor de luz,

rizaba y caracoleaba, una yedra su alba,

se acostaba el sueño dormido,

en sus ojeras de nácar de luna,

gritaba la eternidad por una siembra esquiva

que abría la espiga de versos carmín,

una sangre de espera en ababol flameando

es un sendero que abría el cuclillo

en su nido de espinas,

era su vida un soliviar

donde soterrar su miedo a no volver, a brillar,

temblaba mi cepa, un látigo de uva quieta,

livio, liviano, forjado, labrado, superior

es y era un campo de malvas de luna,

yo tengo huerto de sombras

que visitan soldados alados,

mis flores de difunto,

que abren sus soles

en crepitar de amarillos tules,

babéa alegre mi babosa

avanza sin casa,

que no sea mi tiesto,

donde enraíza mi vida,

límpido, es mi ávido deseo

fulgurando un crepitar descorchado

de mi luna de relojes,

acababa de llegar

a la cueva

de Förüq vampiro,

allí donde las polillas

no tenían ni quitina,

tejía yo en mi tela

asida la subrepticia

del amor a mi estirpe,

desde mi muerta vida,

al compás que marcó mi despedida,

puliendo este hueso

que me habita el corazón.

 

34. TERSURA DE PALABRA:

 

Aletargada una calma silenciosa,

en regazo de adusto febeo,

no pierdo fiel mañana contigo,

musa de agua.

ilusiones semblantes de Citeres.

 

Desdén que amancilla

en red que verdea,

no cuentes mis cítaras.

 

De mi laberinto de espejos

tu alma es llave,

que férreos pesares cierra,

este mi leño amimaba.

 

Incólume afán de cuidar

de seguir tus protectores.

Tu lira mágica y tu arte no oprimo,

sagrado designio tu voz.

 

Ver imágenes de sus moradas.

Perdona si te agravio,

en ti yo quiero refulgir.

 

Lágrimas y sangre confortadas,

cresta de inmutable resplandor

savia que gime

y adora lo que es de ella.

 

Me crece de los ojos

una sed intensa,

el témpano sordo,

aguarda, vela y sostiene

nuestra ciega luz.

 

Llúcia de todas las vírgenes,

la una me venció con trágica voz,

y sonrisa de caracol.

Que nunca desvanece

sólo vacío se queda.

Sin destino mayor.

 

 

35. TRANSCURRIR HELADO:

 

Tiempo vorágine narcisista

que todo abarca

todo se lleva

desde el infinito del mar

al acrisolado

de la realidad del hombre,

retorcía en su nuez

que tenía más duración

que el punzón de la vida

que todo rige,

ilusión dormida en el rayo de sol,

veleta de nueve direcciones,

hueso que crepita lunas y soles

camino de ilusiones,

despertar de conciencias

susurro que gritan las estaciones,

caducidad avanzando

memoria relegando,

surco de vid y arena

surco del trigo y la sinestesia,

etapa doliente inventada

en lágrima del sol pudiente,

retorcer del viento

guiando realidad,

somero descanso

en el remanso de la idea,

nacer, crepitar, extasiar

en manos de su padre destino,

encontrar, desnacer

acaso acabar

en la nuez del tiempo,

relapso ciego

negándose, afirmándose

en su trascurrir etéreo,

del que ninguna materia

escapa a lo mutable de su ser,

compás de pájaros dormidos,

nidos para nunca vencer,

colmenas a lo efímero

que abarca toda disposición

de lo que se cree superior.

 

 

36. VALGIO ALUMBRE:

 

Non semper imbres...

 

Duro rastrojo áspero;

torrencial rectitud de la nube,

no siempre vence el monte

que ya no huye,

por escarpias feroces

de locas tempestades

ya no entabla combate

con el viento

Aquilón norteño.

La nube sabe

que él puede más.

Dulces parcas lloran álamos

desde Armenia al inerte hielo

de lágrimas nobles

su longeva vida.

Nifates del cielo, ahora helado

abarcará donde yo he llegado

prescrito el estrecho campo.

 

II

Yermo descubre,

énfasis

de azares que caracolean

la vetusta engastada en silos de cobre

fugaz destello en alambre.

cuál el sembrado en plata,

cuál el sembrado en oro,

bogo porque somos verdaderos,

en ascua irisada al tacto,

flamígera danza del mañana,

solvitur acris hiems,

danza mi vida en una canica,

el aljibe que yago

viste mi sangre,

en este soliviar de abrojos creados

no pedirán ellos que cese

mi terco aliento,

en solaz yaga que alumbre el destello,

vengo que anclo mi haz

sonámbulo,

en fiel parnaso devorado,

marcho mis aparentes venas

de tus poemas erigidos en cuarzo,

se aúllara al viento,

baje una tormenta

a conocer mi trazo.

Coagula mi nombre el aire

que lo tengo agarrado en una mano,

furtivo encuentro insoslayable

por cuantas arpas me entonaron,

mi febril acequia descansará en el agua

con mi barquito de tela.

Sonaré en el borde de mi araña

que todo otorga

recompensa a lo tejido,

en ubre amarilla

abre que se desvela

un nácar de estela

amamantará a la estrella.

gemirá colores su alba

en cristales de caleidoscopio

vengo a pintar

lo que habita detrás de mis sentidos.

Hematite de opacidad,

cauce sediento y brumas grises,

venceré este aligustre de mi tormento,

¿seguiréis vivos

si acaso yo vuelvo?

 

 

37. TEMPERAMENTAL AFRENTA:

 

Pábilo recto,

engranaje sorteado

me habla tu pluma de carne.

Polillas miradas

que son más que nocturnas mariposas,

vaivén azaroso de estambres líquidos,

golondrina, vencejo,

cubo, troquel,

cajita musical,

y flamas pulidas.

Lana de fina plata,

mujer todo nido,

todo ramo al que van mis abejas,

líquen de humedad alta,

misma veris

que me alzas, adormidera,

oídos como rosas de la tarde,

y su honroso, pulcro

evanescer atrapado,

hablan mi silencio enjaulado,

y mi diente

puro amante del brillo,

transmigrado,

hecha, derecha tu planta de plata

incansable,

avoca renuncia a mi condena.

sombras o aceros

rige, blande

esta mi tela de araña

porque caí en su trampa

de destructivos lamentos

y su esencia

de perenne amor,

mi fosca directa,

mi realidad está que vive,

mi pecho

vívida estampa.

Tormenta centellea

que te habla

que relámpago

ama sólo una vez en vida

y toma tierra.

 

 

38. LUZ DE HUESO GASTADO:

 

Fontana esta mi austera parca.

He existido tres siglos tres minutos

llagando mi pecho aún latiente

sobre un rostro pálido

de azul rosáceo,

malva tintada,

sangre de aurora gastada,

regenta una alquimia

que sonríen las piedras.

He de recordar

cuánto me han dado

para no gastarlo,

Desnudez en ojo

de la mediana espina,

nacido de puro olvido.

 

II

 

Muda de una corteza

casi dolida

llegó la brisa por mi hora.

Agua de esta nube silenciosa

que profano.

Yacente alma que me entiende

acaso posaran golondrinas anidando

el plomo consumando

ojos vagos.

¡Salta prímula escarlata!

Es tu turno,

asalta mi suave letra codificada.

Ballesta oscura,

certera,

mi placer abate.

 

39. CENIZA MÍA DE ÁRBOL:

 

Abridme la tierra,

quiero deslumbrar

árboles despojados,

de sus labios

quiero el beso,

entrelaza puente

anidando dos muslos.

Enjambre anillado,

en mi tronco

que aspira

seca copa.

Tu cintura asida

que hendió la luna.

Dolor que olvida su cabello,

habla lento el roce

de viento,

existes bajo toda raíz

cae a tus mares de pecho

mi oído núbil,

con mis ideas

espanto estupores

que se afilan dentro,

peñascos que dirigen su sangre,

pulsos en ramas

abren los espantos al alba.

Fosca sien cobijo,

pájaro o dicha,

destrucción o amor,

ala o estilo,

no sé

seguiré mi destino,

luz adentra hacia encontrarte.

 

 

40. REFLEJO NAVEGADO:

 

Caminillos vencidos

sin escalas a una segura muerte

asida de un cielo de una estrella.

Granate lustre encontrado,

reverdece que no fue poco,

a ti nube imploro,

lleves los ocres

donde allí no existen,

todo juega en tus rizos de plata.

Hazme libre una vez;

Atravesaré la mirada del espejo,

y su fantasía profunda,

seguiré indemne acontecido,

me apoyaré en mis espaldas,

flagraré de mis espíritus

una verdad,

que crezca, devore

surcos de vana hipocresía

y sus llamas

que interés confluye,

leones aquí

dominados en mis venas,

una sombra fría me habla,

me relata el final

en letanía del tiempo cuando cruje

sólo una vez

por última vez,

hablé yo con encinas

que sujetaban mi esperanza

en campo abierto

sólo marchado

por las estaciones

ni mi jardín azul

ni mi acristalada fuente

con mi olmo desnudo

y mi ciprés de valer

ni mis hijas caléndulas

hijas esposas del sol

flores de difunto escaladas

jamás me recordarán

ni contarán sus penas,

silencio de mi enemigo,

encontrado a solas

resonando bajo el asfalto,

vestiré mi fuente de brillos anisados,

abriendo generaciones de luz seca.

Encontrando verdades

bajo las piedras del monte,

liberando el oscuro sentir

fuera los cielos

volviendo al final sin comienzo,

al dulce tormento

y su vuelta al inicio del sentimiento.

 

 

41. HONROSO, TIBIO PULSO:

 

Grave, y sonrío

entre la gravedad de lo efímero,

el castillo, el soliviar vetusto,

graves aras de sonrojos

al terruño,

un dulce claro oscuro,

tu boca diáfana, perjuro,

gravedad del insecto insulso,

un halago, un pulso,

enjambre de bellezas en tu nombre

quieto, sin arrullo,

cristal de humo partiendo minutos,

por qué árbol mío,

la proporción de tu aire

que alejas,

grave sin sueño alguno,

hondo soto, inconmensurable hacienda,

trilla que trillaron los hombres

antes yo nacer,

y ahora tantas luchas te siguen.

Tu pasión por un crimen de flores

y altas rosas,

corría un otoño plástico

por la vereda y la rambla enajenada,

sortilegios de hierros azarosos

y pulcras vides sanguíneas,

alta te quiero ver como la noche,

y esa luz difusa, vertida en lengua

de castiza fuente soslayada,

cincelando con tus manos los altares

de huesos que pertenecen.

Como pez sencillo de milagro

que tu boca sea musa, mi rosario.

 

 

42. FLORECIDO MÁRMOL:

 

Días oscuros en la plaza del Sol,

abrirse pudiera entre rayos regentados

matices insoslayables, fauces brillantes,

y candados de luces, humilde haz,

purpúreo al tacto, suave nube rígida

impalpable entre ocasos azules,

y leones grises,

con tacto terciopelo

una vida de amor eterno,

ola infame viene crispando

metales y fuentes, soberanos eclipses

que el viento nocturno navega y juega;

soledad atónita entre enjambres de gentes,

confiante sentirse bajo el Sol humilde,

espumas de ángulos fugaces,

me palpita amplio con serena voz

desangelada, la vida del hielo,

helor entre escarchas,

y su vorágine de cementerio.

serpear entre raíces ahogadas,

afluidas esperanzas unidas

en el trasiego.

con el viento te digo

que no te olvido ni muerto,

no surcaré sus vetustas alas

ni enterraré mis ilusiones

en sus jardines de albas

y hiedras voraces.

Entre ortigas que abren insomnios

fugaces colaterales

donde exista el acero y ala de pecho,

dormiré en los siglos de tus ojos,

entre turbios cipreses con sabor a luna,

entre la grama reposaré mi razón,

despertando, habitando mis granates

huéspedes de mi corazón.

 

43. MIRADA HILVANADA:

 

Miradas sacrificadas,

en el vasto infinito

que hace nombre el color,

entre cristales y sus cuchillos

de verde espliego,

entre corazones de cuarzo

fue mirarme dentro de tus ojos,

severos, hondos

como pozos sin cuenca

ni final.

Era el sonido de un murciélago

rasgando sombras,

todo lo que quedó sin marchar,

ruido de otra tempestad,

que sacrifica y avanza

truenos del umbral,

ventanas al paso de los años,

quedarán empañadas,

algunos no cambiamos

a la vuelta de la estrella.

Resguardos del precipicio

aventando el alma,

me miro en el cristal de tierra

y azures desvanecen

azabaches crecen

tapando lunas sin relojes

estampas valientes entre yedras

echando flores,

mármoles dormirán sueños

arremolinados

en aspas afiladas del miedo.

 

 

44. PECHO EN HIERRO MONTADO:

 

Infiere de nocturna flor

nuestra cabida de luz vana,

un día será el siglo de matices

con su avenida escalonada,

suerte en mimbre de tus estrellas

en mis pupilas,

desafíame el lucero

mi malva runa,

satina mi firmamento de lunas,

llega donde no llegan las enredaderas

de mis vilos noctámbulos,

soy enfrentamiento con mi existencia por ti

partida, vestirán las flores mi magia,

para florecer madrugando,

y que su espera me sepa bella, clara

como el osar brotado en primavera,

centella que gasta tu ambrosía amada

cobrando a mis cerrojillos nacidos del alba,

argos sumos en luceros despertando sus arañas,

nubes cabalga, aire sostiene tocando mi esqueleto,

Campos de Castilla, saturnales labradores,

abrid la tierra espera nuestro fruto de nuestras lágrimas

en acequias, hasta que llore el sudor de nuestras manos,

y las matas canten el fragor de nuestras bocas,

¿Quién me conoce en estas sierras de hoz y guadaña?

Yo soy el encargado de abrir los cielos

hasta que lloren, soy el que despierta a la semilla,

y grita flores con sigilo de chopo me guardo,

y entre rayos de bruma desciendo

hasta mi tierra madre de las sepulturas

de los abrojos creados,

pecho en hierro montado

soy esclavo de mis ojos liberados,

desafiando al viento creyéndole hermano,

soy la vida que me falta por escribir en bronce,

soy sangre, destello que mueve

la hoguera de mi escarcha.

¿Quién viene hoy por mi escala?

 

 

45. INSEPULTA TIERRA:

 

Entre labios grises

y ojos de fuego,

cobijan maculados

sueños vaporosos

sin vigilia,

entre gemas

y su áureo amarillo,

ignoto, desdentadas ilusiones

en carruajes veloces,

por mármoles del sueño

y ortigas que sepultan vanos

testimonios

en solaz yaga sin vientre oscuro,

se acicala dura como roca

crepitante que noche pule,

despertaban yunques frívolos

en estas paredes sin pesadillas,

el día sujetaba

respiros valientes,

¿cuántos zorzales partieron?

cuántas fuentes esquilmaron

su luz entre agujeros de trinos,

vasto templo de zarzas abre

su sonrisa por cuanto el río desvela.

Allí no habitará el olvido,

ni en sus brazos secos de siglos,

treparé torres de taciturnos

desvelos con ropa mojada

tras lluvias en mi ventana;

Venceré esta insepulta tierra

disuelto en la niebla,

de cielos en cinta,

por castizos senderos

de errores inmortales

serpeará mi pecho,

y su hierro de idea sola

cada vez más sola

entre corajes florecientes

e hinojos señeros

de senderos que me llevaron

al caudal de espadas.

 

 

46. HÓRRIDA SOMBRA:

 

Hórrido tronco, nogal excelso

que acunar su follaje baja

a orillas de diciembre,

un mar de grama extiende

el charco verde,

corretea y desliza alegre

la babosa como un párpado

del tiempo,

que la tierra sostiene,

sombra densa, despierta

afilada de filos de hojas

sus pasos flagrantes

de indivisible viento,

cava su lengua de fosa

bóveda de filos sin fin

adentrar sería perder

la propia sombra,

sombra de muerte

clama que es suyo

el nogal del tiempo,

caminillos de plata

tejen escarchas,

heridas clamando el despertar

de la cobijada semilla.

Sombra de nogal

quien te pueda acompasar,

ya no vuelan tus hojas,

ni otra tierra las acoge

cuna de pasos sin horizonte

a tu ramaje cuelgo

sueños por despertar,

vidas por sembrar.

 

 

47. FRONTERA TU LETRA:

 

Se enervaba el sonido del tambor dificultad, soterraña vista sin aspilleras refugio de luz bajo la tierra. Voló sin visión mi vencejo de arena, seguía levitando en el aire mi fantasma, encallecida la soberbia entre paneles de plomo, refresca la idea. Frío se miraba enlucido, sentado entre pilares de fuego, escribano de la estación meditando, esmaltada la mañana en ruptura del hielo, y sus rosas huecas. Sí me arrastré por la miel del beso esperando andar, madre viuda de ausencia ocupada, mi sombra hecha padre entre bruma y humo de tinta, rastrojo que viaja al hoyo del sol. Me blandía mi estima al peso del hierro, hacia la frontera de escritura, nulidad deslizaba la ventanilla.

 

 

 

Desvestido hueso, mineral candente

avanzando por un carril que marzo

bañaba sexual,

trinchera con centinela

aspirando humo de bruma,

entre amapolas nucas,

surcos de honor afilaban espigas,

el forraje decía quién más fuerte.

baldío encrespando la suerte,

ojal de tiempo florecido

del yerto mejor,

sentir entre la roca esperanzado,

luminosis despertando.

Me tumbé entre la dorada grama

me creció un espectro

que hablaba silencio,

y amaba sin importar su verdad.

Abierta zanja, abandonada sien,

era un miedo atroz

tejido a no tener mejor.

 

 

Noche silo de oscuridad

destapada, traspasas

mi ventana entre espejos

tu voz se hace la dormida.

Carruajes malvas del sueño

taciturno entre las espigas.

Fuegos y fusiles iluminan

tu dama de oscuridad

amanecida por soles

que bajo ella

parecen de trapo.

Canto a tus pestañas morenas,

alcanzando tu osadía

de oscura dama.

Llora mi azabache

por tener piel de arena

y brotes de la noche.

Por estos nidos carcomidos,

mis abejas construyen

sus panales.

En fúnebres procesiones

de todo lo que dejó de ser

y así descolgar

de esta araña la eternidad

entre sogas de mi calor humano.

Verdes ojos míos,

verde trigo

de mi verde sino.

La noche quiere

ahogarse en mis ojos,

que su sonido

visten y desvisten

por carcomas,

del mutilado iris insomne.

Es sólo sangre en tus ojos.

Telaraña de vorágine,

araña descendiente de turbiales,

de lúgubres pensamientos

de etéreas raíces en punta.

Blanco sueño devorado

al compás de cuclillos nocturnos;

en ondas de listadas cadenas.

A la esclavitud del latido

encorvado trino,

es el final dictado

de la oscuridad;

la era lumínica

comienza de esta esfera.

 

 

48. OSCURIDAD VENCIDA ALEGRE:

 

Pulcro destelleo entre sienes aladas,

estoy rasgando sombras para verte,

para mirarte serena, flamígera,

redentora como as de trece lenguas,

arremolinada, plena como cuando ciego

encuentra la luz primera,

abierta, candente, como ascua efímera

en la grama de verano.

Saberte honda, transmigrada

como leve flor sonrojada.

Suave entre esquinas desdobladas,

y calles de noviembre heladas

en las que conmigo quiero verte,

hasta el ocaso del nueve;

se afianza mi suerte,

en el tejado de mi mente,

por ciudades de ceniza verde,

atrapo el desdén de gatos erizados,

estirando sentires de cromo,

arrebatando piedras al silencio,

navegando asfaltos sin prisa,

ni desquicia; Acompasa este latido

por arterias sin venas heridas

ni ángeles fieros infrahumanos,

quiero verte como se ve un tigre

en la ciudad, entre árboles de cemento,

y ríos de cristales,

quiero sostenerte

como blanca primavera

entre este otoño rendido

sin flores ni llantos del cielo

que escapan precoces.

Quiero tenerte, osarte,

como si me enraizaran las manos

al acariciarte

para nunca perderte.

 

 

49. PANAL DE IDEA:

 

Espino amarillo de mi demora

recto aromo entre cardos,

entre hinojos del Sol deslumbrados,

me visto de primer ababol florecido

para ser de la abeja,

y la abeja ser mía,

entre estas guadañas de esparto,

afilo que nazco,

fulgor entre fulgores,

de ojos calizos avanzo,

cuerpo de arcilla

hierro mi idea,

estas espigas me dicen

que quiere tener espinas su sed,

estoy sentado entre una prima retama,

esta primavera que me siembra

yo que soy único poeta de su sangre de ojos,

quién osado me compara,

me blando al nivel

de esta floresta desnuda,

limo mis nervios

con azada de carne de metal,

el miedo grita

de contemplarme avanzando,

me Tumbé en la grama

a pensar, me nació una abeja

que escribe poesía,

soy hijo de la Luna,

única Diosa por Dioses haber sin contar,

luna de guía soy yo su semilla,

tengo ojos donde se acuesta

la oscuridad,

es mía soy de ella,

como flor de su insecto

que la poliniza.

 

 

50. SIMIENTE DE SANGRE:

 

Tuerce quebrando

este aliento, va reptando

senderos,

que el olvido alzó suyos,

en vicisitud de savia elaborada

saluda a su Sol,

de su ávido granate que le vence,

entiende de pasiones de sus flores,

la floresta cuida

y germina en su parcela,

para ser del campo

su felicidad,

y él ser de su flor,

en extasía de color,

huye de su vida la tristeza seca,

el escribe poemas a la belleza repleta,

en candiles flamígeros

a caricia de ojos,

sí esos,

sus ojos brotados de Tierra,

descansa para seguir creando

la primavera le sostiene

la sangre,

hasta tener el corazón

lleno de simientes

de su esposa del Sol

esperando su muerte,

para que su yerta sangre llore

en flores de difunto.

 

 

51. INFAMIA TORNASOLA:

 

Áspero relente

sobre una almendra rápida,

 frío o caparazón sonoro,

eterno secreto dentro

tus labios malvas;

duele mi celeste marca

 infamia de campo abierto,

la última lagartija me espera,

encima mi labriego

del barbecho al crisol

de mis sentimientos encegados,

tiembla la lira

sobre tu pecho

como muere la luna en el agua.

Tierra húmeda,

batiente es tu vestido

donde crecen flores pudorosas,

inexpugnables,

imágen impasible

como ruda caracola del silencio,

siglos desnudos

que tu intelecto solloza.

Bravío cantil de láminas sin memoria.

Sombra de mi ternura

que a ti te abraza,

gota extensa que precipita mi tierra,

rosa, cernícalo, vida,

disfraz de nombre caduco,

luz que arrostra,

cruel avenida

de mi felicidad desertora,

verde falaz de la mudez primera.

Un puñado de sangre

es mi estigma adentro tu océano

que no existe.

Pétrea amapola

sin sanguínea tormenta

del bermellón,

quiero brille la luz

de mi azur

dureza esquilmada.

Abren las oscuras raíces

de mi ciprés

la adusta sombra

que alimenta mis ideas.

Cobre yacente,

impelido, límpido

mi dios que florece,

hueso de durazno

en este cielo en tierra,

luna inabarcable,

dichas amarillas,

filos endebles, ojos en furia,

quietud que huye el bastardo.

Oh Sol, justo,

fósforo que prende

mi carbón con tu beso

de espuma flamígera,

inviolada.

 

 

52. VILO RECTO, FORJADO:

 

Con alacridad serena

de mis años dulces

con pulcritud de espadas,

vienes y me das una azada.

 

Al barbecho claro me siembro,

sacando terrones de mi eterno lecho,

de una espina gemía el viento,

y acabó llorando vida el cielo,

 

trazos con ineptitud

de luceros que no evitan la sombra,

ella que la llevo agarrada

a mi cadera, sombra profunda sin espuela.

 

Fuera del tiempo, fuera de este grillo de tierra,

afilo mi canto sin despedida,

abrió el espejo su tierra

engullendo lo que es de ella.

 

Dura noche me sostiene

su atadura de luna,

resucito mi etéreo camino de esferas.

 

Recto colchón mullido

es mi enhebrada calma,

que se acicala entre lenguas malvas.

 

Vence este mi viejo amarillo,

como sol de tierra

se llama caléndula.

 

 

53. INFINITO ACIAGO SEMBRADO:

 

Recto vilo me aguarda

esquinado

con su canal infinito de campo

estudiado, consumido

en yerta flor deslumbrado,

yo soy de una margarita

de su floresta destapada,

soy yo un ababol

con cruz de tinta

en sus pétalos carmesí

bermellón,

no puedo matar por mi tierra

pero tampoco puedo desenterrar

mis raíces,

hoy estuve plantado

frente a carritos de la dama

que alzaban sus flores lilas,

eran como éxtasis en caricia

como beso dado a mis ojos

en lengua de espinas blandas,

caminé al mercadillo

de mi localidad

pregunté por caramelos de miel,

tomé mi café solo, doble con hielo

y seguí caminando

mi lustre jamás vencido,

las malvas me floreaban

por ser ya primavera

los cebollinos se divisaban

pero aún se encontraban fabricando su flor,

para parirla en verano,

bebo agua de la fuente

frente al ayuntamiento,

soy poeta de sus descampados,

de sus molinillos

y de sus charcos,

soy indescriptible esencia

cincelada

en verso de carne y espiga,

en esta higuera del demonio

alzo trompetas de los ángeles

con sus flores,

y las caléndulas silvestres

me dictan que jamás

acabaré de irme

sin encontrar luz de tierra en ellas.

 

54. LUZ EN REPRESALIA:

 

Cubo metálico sin fin,

donde se derrama

mi vida en una hoja,

fieles testigos

involucrados

mis verdes sueños

que sonarán,

goteando una clepsidra de mano

un hierro en el bolsillo olvidado

un barrote y un peldaño,

dejé mi inocencia a solas

por si vuelve,

a mi mesita de noche,

a un rosario oxidado,

a un armario cerrado,

a una vela de candelabro,

dónde yo me casé contigo

en su llama

y juré, juré no mentir más

a este arriano corazón esquilmado,

creí que la mentira

era ser feliz sin querer serlo,

de retuerto desliz

desmiento su designio

voluntad coja de verdades

para anticiparse al pasado,

raudales de belleza anidan

sin ser elección

sueño taciturno en cesta de mimbre,

todas las cosas

incluso las no creadas tienen razón.

Su sueño ha acabado

soñó la vida como su propia realidad

pero en realidad usted murió

en aquel accidente

el coma le venció

y le introducimos su posible devenir

que lo sintiese,

el tiempo se ha acabado,

debo apagar la luz.

No venció su destino.

Su hoja se completó.

 

55. ENCLAVE AMILANADO:

 

Surco tu blancura primorosa

en aleta que mi mar de tierra

entona, fulge la honda ojera

que casi arrostra mi alma.

 

Una pureza que tizna

tu enclave del mañana

alta fronda de espesura

bañan tus labios

sobre mi araña

 

diente en el fondo

de súbito crepitar

baña, fulge luces calmadas

apacienta el viento

sin saber cómo,

una ascensión de reflejos

 

un relámpago

entre dos oscuridades aladas

una luz desertora de mí,

tibia en profundo llano

una estela clara, vive que llora

belleza indómita.

Limada urna casi tuya

casi mía,

rueda y pasa

entre mis perpetuos siglos

transcurres vida

entre solanas, cauces

entre yacijas y cáliz

sin borde

agujas mil

ciñe que venceré

este agujero invencible añil.

Irrumpido, casi rayo parecía

servir a la tempestad

de Candamvis

pulcritud diminuta, arriba aristas

rauda, la sombra ha girado.

 

 

56. RIERA DEL SEGADOR:

 

Fatiga convulsa

del labrador destinado,

blanquea su yerta barba

entre espigas que esperan.

Por la hoz férrea descubren.

Hierro culto carga

asalto de glorias promete

la verde escarcha del labriego.

Cobre sediento de tierra

aguarda en su mina

su muerte

con esposa dormida.

Un cierzo canta con afán.

Tierra amiga

que destierra su leve trigo.

 

II

La cerviz huye

contemplando los brazos férreos,

armados.

Vana contienda enfurecida

que máquina de amor disuelve.

Como dura Flérida

que todo trabajo humano apremia

y este arado, sudor no empaña.

Anisada memoria acomete y apaña.

Soldado de hoz solícito

todo el campo le entraña

toda tierra llora su barbecho

su gesta hace horda

en agraz durmiente,

paso de las rieras

de muerte joven.

 

57. CLEPSIDRA DE VIDA:

 

No me iré

sin el hermano de mi trilla,

ni su simiente de grano

sin despedida,

no afinarán ratones de campo

la melodía que blande

y sostiene mi cigarra cada día,

ni mi olmo secuaz,

desnudo, dirá más verdades

entre mares de gente

ni semáforos precoces,

ni en vitrinas de estante

quedará mi latido,

ni aliento marchito

cual caduca hoja de estío,

mi sábana de paja

reblandecerá su añil graznido,

sortearé escombros relumbrados

de metal y cristales vanos

sin hocico.

Sólo hoy diré

que no me visto porque

sí me marcho,

calzaré senderos y alacranes,

calzaré pedregales

y sus nidos de lagartijas,

quizás no me importe nada hoy

ni que digan que yo vivo.

Mis venas serán encajes

de afluentes y sus ríos,

el mundo seguirá quietito,

los males seguirán empujando,

puede que hoy pregunte

a la serpiente de mi cuento

si me devuelve el ojo,

que yo la perdono,

arderá la compostura

de la araña de mi patio,

en un torno que crepitan las maravillas,

los jacintos silvestres mostrarán

sus botellas azules anunciando

que más tarde llegará otra primavera,

y que de la gala de flores

serán primeros,

guiaré mis rebaños por soliviares

que no me han conocido,

entre cernícalos y bosquejos umbríos

sus ninfas conocerán que a ti te miro

que a ti musa me dedico,

habitaré montes y lomas desdeñadas

y su cortejo será embrujo

para que las estrellas rueden,

llenaré mi granero con tus besos

con esta luna

no me detiene ni el tiempo

que se escapa

entre mis sarmientos.

 

 

58. ROMANCE DE DESTIERRO (VERSO LIBRE):

 

Raíz arcana anclada,

dejas el etéreo espacio,

en eterno cementerio

de tu silencio.

Yo taciturno espectro

misterio de parajes salvajes

que en tu lengua

confrontan.

Sacio mi lacio imperio

en soledad sin inicio

sólo aplacar tu idea

cuál ojo sin alegría hallo

ocho hijos me has dado

más los bastardos reconocidos

anudar mi vida sin vivirla

es desfallecer sin despedida

entre corona y candelabro

me alzo,

al fervor de soles.

Sí mi raíz de plata,

Como gusano y como polilla

no me marcho,

oscuro gusano

en volátil capullo de cobre,

devana mi sangre que rueda,

transmigra tú mi fosa,

qué humano se deshilacha de su obra,

infecundo escote sin gloria,

coraza por pechera,

tu forja de alma no abandones

ni con forzoso anhelo

de abandonar tu querubín

en tomo de tierra

aun la carcoma en espuela,

vencerá a la correhuela,

en secuela despierta libro

que te hace sangre

como a la tristeza bóveda,

y su sombra a fundirse entona,

avanzo sin cárcel ni insomnio

esfinge de mi carne perecedera vuelves

arrollada a nueve cerrojos,

roja sangre abrir puede;

tú eres mi umbrío tomo

que busco en la Tierra;

como fe en tórculo

rige tu blancura,

pergamino de vana ciencia

que profunda se hunde,

hinchando el viento

de tus metálicas alas,

verbo encarnada

sin margen ni acerbo,

llorara mi alma

en tu rostro

espejo mi gloria

de dios sin nombre

ni conocida lumbre

y mi ser incumbencia

sostiene armada sin anzuelo.

 

 

59. DESALMADA SIEGA:

 

Ventalle de oscura fronda

guardaba de almena celada

sin aire

luz en mi pecho arde.

Yo miraba la oscura nota

que viento este no daba,

por amores entonada

oh negra noche

a ti mi mirada

sin tacto ni guía.

Noche que frunces mi cuello,

déjeme mirando

tu parda azucena.

Seca sed, infructuosa

rigoroso margen de tu curva,

tu líquido selvaje me llama,

nítido por cercos esparce,

luego iris apacible,

asombrado, del canto encrespado.

Ufanía de albos trajes

tus letras gastan,

viaje al Parnaso

encarno en el túmulo

de nuestro rey.

Embeleso recto

te aguardo,

quimerista de honda fronda,

encara ya mi sierpe

que nacerá flagrante.

Espanta mis ecos quebradizos,

a mi sombra

mal hacer no se le atribuya

fatiga de aliento

no muestro.

Ejemplo de floresta,

saciada miente, yerba, monte, fragua,

cueva en beldad luz niega,

esfera sin fuego,

acaso no ardo,

apacienta mis arroyuelos,

por cada hielo

que lucen desalmados

sin tu brida, esquiva cintura,

carmesí.

Por penachos paganos

y espada en manos

cabalgará

tu caballero gentil

Castellano.

 

 

60. LLAMAS EN OJO DE SANGRE:

 

Flameante fuego

de los cielos

acoges

y frío duermes,

que los campos

ya no emblanquece.

 

A ti padre de los vientos

te imploro traigas

tu negro vendaval.

Así choques Aquilón

norteño con Ábrego

abre esponjada la tierra

a tender umbroso páramo,

sin azote

del fuego del cielo.

Labrador que clama ya,

la enhiesta primavera.

Cuántas sequías verá esta tierra,

sólo el estío

habitual dirá,

me sembré

sin blanco cielo,

sin que me empujasen,

yo encendí al ocre,

en todo acre,

tierra que consumo sus venas,

invocarme pueden,

siempre vengo

porque siempre estoy,

desde enfermedad sostengo,

me ves cayendo,

arrastrándome de nuevo

tu creencia de mantenerte a salvo,

donde nada escapa,

deslizo el tiempo,

no puedes verme en tu espalda,

estoy cayendo de nuevo.

Alguien me verá latiendo,

algo habrá después de todo.

 

 

61. HORIZONTE QUE ATIENDE:

 

Largueza que me aguarde,

cual llama en cántaro desvanece,

piélago ardiente,

escancia, sostiene alta suerte,

alegremente la voz del viento;

nobleza de rudo ejercicio

furtivo, desposeído

espíritu sin guía furtivo,

desvanecido, fatídico,

tú que ensalzas

la conjetura voraz

de mi sentido de vida,

cual arrobada insignia.

sonaban enebros

un sopor de encinas

bajo laúd.

Engéndrame grandeza,

que secunda igual

que a mí mismo.

Diana con flores

exterminio de fieras no manda.

Luz invocada

partiremos sin navegante,

estirpe que avivas,

con impávido destelleo

entre fuentes y torcaces,

padre de mi soberbia

furor de lobo que ve al ciervo,

torres bellas altaneras frondas,

sin secuelas de florestas

que acaso Venus no canta.

Nullam, Vare, sacra vite...

Conoce mis arcanos.

Mi Llúcia despierta,

rigor que afronta

guarda, desvele,

su reflejo en cristal claro,

vine por donde he venido

por el gris viento,

perplejo.

 

31-08-2017

 

 

62. LUNA TRECE:

XIII

Luna plateada de mi cielo,

en las noches

voy a tu encuentro,

pero te escondes

entre bloques

de hormigón y cemento.

Quiero verte,

pero incluso te escondes,

por las violetas ramas.

Mas los dragones,

del cielo sonámbulo te acarician.

Cielo obtuso,

de sueños fluorescentes,

tú, de color líquido,

solo templado

con miradas intermitentes,

por el tiempo de espera angosto.

El murciélago baila

con el colchón de tu luz,

rasgando sombras,

para reposar siendo una más.

Oscura nebulosa de tu vítreo trasluz dime,

por qué te siento incluso estando solo.

flores opaco reflejo

de luz violeta

incluso de noche;

artifficie luzzae.

Lucero de ciudad,

rompiendo la obscuridad.

La noche se detiene

para sentir que estás conmigo

otra vez más,

recuerda

que tus ojos tienen sangre

recuerda el viento

que aúlla mi nombre

recuerda la luz que tiembla

y cruje la noche en las pupilas

recuerda que me hablaste

de amor en el tiempo

que cae muerto

que pactamos con el hielo

la vuelta del invierno,

recuerda cada latido

de oscuridad

que llama a tus venas de humo

recuérdame en la eternidad del beso,

en cada rosa que robe tu cuerpo,

recuerda que vivo para ti

dando voz a la soledad asesina,

la flor vive soñando

que fue mariposa y abeja,

vive durmiendo la semilla

enamorada de la tierra

para despertar

y enamorarse del sol,

clávame estas nubes de sangre

en el hierro de mi destino,

se me negó la luz

encadenada a esta tierra sin cuerpo,

solo tú me sientes

en este camino

que no lleva retorno

solo espiral anhelada de renacer

el tiempo ya no nos puede sostener

camino buscando el frío

en este calor que quema el alarido,

te encontré perdido

hoy vives un amor

que sientes soplándote al oído,

en la puerta del infierno caído,

te casaste con la luna

que reinaba en tu corazón,

al viento le diste voz,

a la lluvia la nombraste

lágrimas de mi ayer,

le diste ojos

a la sombra para mirar,

la espina caía herida,

la caricia retornó a las polillas,

la vida marcha deprisa

cuando abras los ojos

ya todo habrá cambiado

solo encontrarás que seguiré a tu lado

aguardando tu otoño

y la caída de tus hojas,

esperando que seas mi acompañante

en los siglos y milenios

que nos condenaron,

encontrarás esta sed del cielo

en cada silencio muerto,

en cada raíz

que grita en su tierra

toma de la vida lo que quieras,

siembra tu aliento

en cada tierra,

tú todo lo tienes

yo solo soy una fantasma

que sólo tú ves.

 

 

63. RESCOLDO:

JUNIO 2010

 

Con el susurro de la luz en cristal de gotas de

agua

pensamientos cálidos me arropan tu compañía

solo una vida solitaria desde aquella lejanía

un sol pernocta durmiendo disfruta su luna

con tacto terciopelo una vida de amor eterno

Un caballero busca a su mujer la extraña

avanza entre montañas de azores

y valles de bosque y ríos dulces

noche de amor entre nubes acolchadas

con el frío de un mundo en sangre

que estaba en guerra.

Ahora su patria era su tierra en la hoguera.

Se despierta frio y solo tras pintar con nostalgias

recuerdos.

y va el ancho río ya en sus llanuras

años no recordaban su vida y esplendor

todo se termina comentó el sabio nadie le oyó

la locura es lo único que conocemos infinito

otro la estupidez concluyó

pero uno saltó acaso no somos todos locos

mira la guerra que nos mató.

 

 

64. ETERNA LANZA SESGADA:

 

Cóncavo cielo

de la pradera de tu ceño,

orfandad de estrellas

convexas que se besan

por nubes que rutilan, y lamen

sombras, vanas a morir.

Soto de perdigones

y su proporción de alas de tierras,

cepas en guadaña,

aligustres sargentos,

la noche que la luz negó

a morir,

luna de luto

corría linde absuelto,

despojada su compostura

de alumbrar la llama

que mi pecho hiende,

luna gitana acuartelada

partida por cuchillos verdes

de siglos dormidos

y cipreses iguales,

somos la historia

que escriben muertos

de sus vidas,

engendrados cuerpos incompletos,

carnes de la mesa del creador,

somos lo que vemos

o somos lo que tenemos,

para inefable cena caduca

como otoño reposo del gris árbol,

aventaré mi lustre perdido

desmigajando lamentos fríos,

mi yerto sombrero

de campos de idea

brillarán acequias

como molinos de tierra,

el agua será besos de luz efímera,

destartalada, dispersa

como lluvia que ilumina,

y la sangre de tierra camina.

 

 

65. CUERDA YERTA:

 

Estridente vuela la hoja,

devanando respiros cautivos

volando patios de arañas

de grises fauces.

Chirría el viento yunques metálicos

suena su desvelo por lomas

afiladas, al desdén de voces mentales,

azares corren su suerte

por grilletes y sujeciones retuercen.

En un jardín del otoño caduco

mi voz se descubre, sola, sola

como cuando nace la tierra,

y en su yerma plácida crece la amapola.

Cautivos espejos no reflejan lo que siento,

sulfuran sino condenado

para no ser yo ser él el que hable,

de sensaciones acristaladas

y pensamientos sin vaho

empobrecimiento deslizado

por aislamientos que libertad llora,

allí creció una rosa

de trocitos de papel y pintura

porque nada es eterno, esperaba ser real

aislé al tiempo con vacío seco

abrí las puertas de negros lirios

luces me afilaban asidas de momentos

decrépitos, sí estuve allí

en sus sopas medicamentosas

y para curar mi cordura nada hicieron

porque me llamaron loco.

Pero yo sé quien soy.

 

 

66. HONDO CREPITAR:

 

Voy por tus desangeladas,  profusas luces.

Hierro que me tiembla la osadía,

oxidado resorte candente,

que afuello;

relamen linces del tamaño

tu dispuesta ternura.

Hirsuta ciencia tu tomo de tierra.

Acristalado vence marea súbita

de ojos realizados;

mi espada no luce marchita

afila latidos de mi corazón

ignoto,  ante tu ser,  casi desnudo.

Orando llegue revelado momento

de aspados dientes

y destellos secuaces.

 

II

 

Aruña mi tierra una vez más

como un grito en la vena,

como un gemido perplejo

que brilla el tiempo,

que empañó

tus vidrios líbicos,

atemporales, dispuestos,

sin margen,  sin curva,  ni acervo.

Saliva en aljibe de hondo deseo,

exasperado,  irisando crisoles

que jamás marcharon;

beso y muerdo tus orejas malvas

profanando tu blancura primorosa,

en tus piernas gemelas, semi-abiertas.

 

 

III

 

Mis violáceas hojas marchas

raíces que maúllan mi calma;

profundo el zarpazo de amor

que me afliges.

Osadía acariciarte en destelleo

entre vela y candelabro

avivado tu hornillo de espejos,

supina.

Galvaniza, la garra llega

a arañar la puerta;

rumor de fiera vespertina.

Solo ante tu sosegado

siempre azul violín

que la humedad

de tu floresta,

nunca más virginal,

entona.

 

67. PERPETUO DESMÁN:

 

Fragorosa fuente

de hondas sienes

punzantes.

Corrompen, bullen,

la tibia agua de sangre

cándidas de tu mirada

hastiando,

rejuveneciendo

el infinito enturbiado

que el cielo sostiene en tus cejas.

Flagra, flagrando

viene marchando

vaporosa suerte

entre sotos perdidos

de joviales tapiales.

Suya, suya era la muerte

como plato de cena

siempre resplandeciente,

abría su baraja

un helor de diciembre.

Apocando consentida

fuegos de tres avernos

que ceñían la nieve

de sus piernas

sin desmán gemelo.

Derritiéndose

como llama en el hielo,

recodos ocultos

y su murciélago señor

en tules de carne vestido,

granate como brillo de rubí

le marcaba como seña sin fecha,

ni indeleble senda,

era hijo del acero de su mirada,

endoselaba su sentido

como el soñar

y reclamo de las flores

para ser simientes.

Grazno encendido de cada roble

caminaba su destino hiriente,

horizonte que se estiraba

y sonaba con lluvias que taladraban,

como soñaban los campos.

Apacienta su visión serena,

oh, rauda, pura flor

abres tu hastial

como se desliza la primavera

entre tus dos montañas,

que velan que aguardan

sin franca ni verja.

Eres mi vacío perplejo

que quepa y florezca mi sangre.

Mar que inerme

quiere llenarse

sin libro de esencias

ni oscuras tinieblas;

quise ser dueño del aire,

alzar vagarosas ilusiones

como fieles pilares,

castillos que nadie tumbase,

pude ser siempre

y hoy soy lo arado hasta la fecha,

mortal acicalándose el alma

que será siempre.

 

 

68. VIDA TRUECA EN HERRUMBRE:

 

A este amor

de la lumbre

mis ondas líbicas

flamean,

esparcen los aires,

en angosta luz

intangible,

solamente maleable

por la sombra que se agazapa

y abarca mi propia torre,

luz en acorde de un fuego solaz,

irascible en roce de fuelle.

Quién amante de su espejo

silente, umbral acrecentado

en lapso de este tronco

que vaga

que forma mi cuerpo.

Incólume desdén

azaroso,

flagra que vence

que guarda sombra en su bolsillo.

Al relámpago de idea

me alzo

asigno sentido

a morir

en el trazo y zarpazo

de un verso.

Crestea en raíz oscura

todo lo sentido

más que su lengua de fuego azul.

Luz fuera

en simbiosis

del señor padre

Rey de reyes

padre celestial

único al hervor de estrellas,

Rey lucero

Rey Lorenzo de días

que él manda se tejan

de fotones en estampida.

De rocíos que cabalgan auroras de tierra

y savia regentada.

Mi dios entre dioses

¡Oh Lugh!

Padre perfecto sin comienzo,

maestro, dueño de la esencia de todo arte.

Guarda mi lugar

de tu soldado Förüq

cuervo de tierra

guerrero de los tres umbrales,

vine a dejar mi hueso

no me esperarán vivos si vuelvo.

 

 

69. SOL CRECIENTE:

 

Destapa mi tiniebla pura, tibia, serena,

Sol refulxit umbra refulgens,

noche que tus luces breves

duermen el sosiego del asfalto,

plomiza, la música de tus ojos,

funde sus calores mi niebla matutina,

Sol de trece estrellas

acoges tus lenguas de amores,

fuegos irisados a siempre reinar,

el camino de la vida,

y sus fauces sigilosas descienden,

camino de esta bruma

que el mundo extiende,

sin nombre no te busco,

te encuentro, en la cumbre

de toda montaña,

en la concavidad de tu luz que entraña,

desvelo del despierto fundición de mares,

nacimiento de desnacer nos alumbre,

la vida de la solaz muerte,

amor flagrante de lumbre,

vestigio en ascua sin final

ni honda luna secuaz,

odisea en parajes de temprana escarcha,

oh sol de soles, ¿por qué tu osadía de seco tajo?

el nervio de mi ballesta tensa

mi Dios sin nombre sepulta

y aviva mi grana brasa,

la tierra cruzará un día tus fuegos

azules despiertos,

tumulto de quien te vio castizo,

el tiempo se fuelló,

brotaron entrañas de la tierra

sombras densas que apabullaron,

sólo las golondrinas danzaron

y las mismas espinas me arrancaron

el corazón.

Sobre la grama viene a descansar.

 

 

70. NOCHE LÚGUBRE Y UMBRÍA:

 

20 septiembre 2011

 

A ti noche oscura te escribo.

¿Por qué no me das el sueño que tanto ansío?

Paso noches enteras de insomnio escribiendo poemas hasta

enloquecer, llevo ya cinco días sin dormir y veo que se van

mermando mis facultades mentales y escribo frases sin sentido,

garabatos en hojas de papel.

Me asomo a la ventana y contemplo las sombras de la noche como fantasmas,

deambulando sin rumbo.

Mientras apuro la botella esperando matar esos fantasmas de

mi cabeza que suenan como delirios con sus voces.

Me estoy volviendo loco.

Solo veo sombras y figuras que se dibujan en tu oscuridad como

demonios.

Sólo los gatos y lechuzas salen a cazar como los murciélagos.

A ti noche lúgubre y oscura te escribo que bajo tu protección de tu oscuridad

ven salir los ladrones y asesinos a hacer sus acometidos

de muerte y delito de acero y sangre.

A ti noche lúgubre y oscura te escribo.

Tú que no entiendes de genocidios ni de muerte ni de fosas

comunes selladas con cal y tierra ni de fusilamientos.

Tú solo ciegas la luz del sol y solo el fuego y los fusiles iluminan

tu oscuridad.

?

 

71. IRIS DE OJO DE SANGRE:

 

Solitario rayo estertor;

siniestra umbra,

escala la cuchilla

de tres arañas colgando,

hoy es por mí

nunca quede huella,

destino en azar hendido,

lleno, repleto, asido

en el origen primigenio,

madre ella del color,

asume este sentido yerto,

agujereado en haz luminoso,

nitidez en halo

de nocturnal visión

derritiendo,

devorando astillas primas

de subrepticia enhebrada,

padre flamígero del fuego soy,

elemento hermético

de tres sentidos,

arder, conquistar, consumir,

estelas abren runa clave

Gemineye,

sangre de este ojo,

perplejo soliviar

en azur abriendo pulcritud

inabarcable,

inicio de sabiduría en vena,

muerde,

acaba esta espera,

raudal extenso de pura visión

en certeza

de sentido superior,

cristalina esencia

descendiente

sin parpadeo fugaz,

crisol de valles

y gramas feroces,

deslices del afán superior,

dar sentido a mi vida,

ojo de sangre calzo,

cabalgo anquilosado designio.

Ancestro del lobo único soy,

perplejo sentir asido

del diablo en simiente,

primer ángel caído consumado,

errático vuelo soterrado,

magia del silencio encumbrado.

Visión, y sueño,

indescriptible con lenguaje.

Si te ocurre lo mismo

no eres capaz de usar razón

y ordenarte abrir los ojos

y dejar de ver;

como un corzo paralizado

por un lobo estarías,

imposible por sensación

hacer desaparecer lo que observé,

por extasía, incredulidad oxigenada,

belleza en percepción,

la pureza en sueño

en imagen mental

que escapa a todo,

vi el azur

por decirte aproximándome,

en un ojo femenino

lejos de este mundo

y de todo lo conocido

o descrito,

fué una sinestesia recta,

sin ser más que tocar el color

de la Oscuridad nacida

a ojos cerrados,

sumisa, displicente,

involucrada en crear

sonido del vacío absoluto,

sigo perplejo y asustado.

Es lo trascendental del infinito,

como ver el origen

del color formándose en un ojo.

El azur, el verde turquesa,

y azul mahón

no te puedo decir más

que esa belleza no me cabe en el pecho,

por algo sigo viviendo

no hay azar enraizado,

hay perfección.

Luz me arde ahora

en el mirar ciego del sueño

sin miedo sin embargo

saboreo el viento,

los cielos me poseen

de nuevo sobre los años

que ellos son,

algo llega a la rosacruz

de ayer

y sus nueve caídas

de sus ángeles despiertos

en tu sueño me ves invernando

dorando mis pelos de murciélago

bailo el colchón de nubes

que sostiene esta mi noche

para desaparecer llorada la tierna cara

saboreando una sombra más

que me vuelve

imperceptible

muerto sabor

de obscuridad sin faros ni luces

ni fusiles que matan hermanos

de su tierra y sangre

crecieron los caminos

y el rojo fuego versado

brotó en flor de amapola venidera,

dime qué debo hacer

¿Algo erróneo?

No puedo volver atrás

se sostiene aparte

la fuerza que nadie alcanzará

nada por cambiar

todo está hecho

algo que asalta aparte

puedo volver y empezar de nuevo

sin mí, sin vida, sin cuerpo

sin lo que me ata a éste mundo

mañana veo el futuro

la destrucción del pasado

quedará atrás.

Corpus, anima, crescens

sol refulsit,

lux

et patientiam meam scientiam

florum, est vita

nosotros no somos lo mismo

la bondad sangra las venas

gustos, deseos, vencer,

arder sin perder aposta la partida

esa que las hiladoras tejen

momento del momento

nacido absorbiendo el hilo del tiempo

las piedras lloran flores

el final es volver a empezar

viendo y amando

el ancla errada de mi lugar,

continúo al cuervo

que me vuelve más fuerte

ave más inteligente de la faz

poder de la misma

energía

en tormenta de conciencia

siendo ese rayo solitario

que partió todo inepto,

inconsciente tormento.

 

 

 

72. PUDOROSA SIEGA:

 

Líbicas extensiones de mi ara,

por eras de soliviares,

angostos, desnudos

sin pinar excelso de tu mirada,

mi acre transitado, exhausto.

De corvo pico y fugaz

idea pasajera.

 

Hondo grano de mi cereal espera,

dura grama extensa,

inhabitada,

moza de mis ausentes

sin bandera.

Agota, afila

mi profundo tallo

brotado de mi febril

mocedad yaciente.

Creo mi suspiro

como brillante tajo,

refulgente al candor de entraña.

Amparo sin honor,

de filo que no aguarda.

Quiero renacer así

te encuentre amiga

con otra cara,

otro nombre

no caeré en osadías

eso lo dejo a mis dioses

de locura extensa

llamada Destino.

Yo necio, torpe,

de hueso en tierra sembrado.

Soy hombre con lo servido

cumplo mi palabra.

Es una gesta descendida

Luz de guerreros

perdidos

en azares funestos.

Quién guerrero del muerto tiempo,

con raíz desamparada;

Trémula deidad

tus labios acostados

en tu cara,

en mi pueblo

me enseñaron a luchar

por lo que quiero

y más solo que el relámpago

tu felicidad quiero.

Mi paz de campo abierto

vástago sin superior

de conciencia

mas que inerte hálito

superviviente.

Frívola suerte consumada

osar tu palabra,

vendré porque aún no he salido.

Clarines y trompetas

entonan este yugo

eclosionado,

en servicial acto,

mi azul fronda

que no hiela tu relente;

rompe con empuje

violenta, feroz, agotada,

malla:

Hidra mía

perdona mis lucientes.

Vesta que Proteo

clama hundiendo los montes.

De vetusta proclamada

en sortilegio de guadañas y hoces

que se recogen sin martillo jactancioso.

Irrumpe mi designio

vaporoso en estela,

que tu sombra hiela.

Qué Dios implora

a mi imperio

del precipicio.

Hechizo de mi semblante

otorgues invicto, valeroso

como abismo de agua.

Previsor que detiene

impías naves

en ataque de tormenta.

Sangrada barrera abata

en funesto claro oscuro

sin atadura

ligado, manso Ábrego

sin alma.

Prendida paciencia

sin alarde ni secuela.

Piélago que saña

sin brida

ni cuerda aplaca,

embravecido

con umbroso helecho sombrío.

Bosque temblado de mi mente

que piensa

ausente borrasca

sin ayer.

 

25-08-2017

 

73. FÉRTIL ESCOLLO:

 

Hondonada del hondo soto

en ribazo de tránsito veloz

por rambla angosta acequia

en alta lengua de lenguaje

en fruto, caliza lengua,

profundo tallo, vine exhausto

con canciones de luna

y soberbios cipreses.

A desnacer silente,

Tiempo se derrama

clepsidra de mi sangre,

solaz soto de hoja marchita,

limándome en la lumbre,

atarraya de luces por señuelo,

entre carcomas voraces se tejió mi verbo

señero de un sol despierto,

vine por un destello,

traigo mi botijo, sueños colmados

en un estambre ambrosíaco,

riera en venas

hasta ver florecer tierra madre.

Chopo de su vientre,

silencio secular

entre ojos quemando,

viví,

vine por siempre por sus voces,

rieras ven desfallecer su curso,

colmenas risueñas

por adjetivos precoces,

telar dorado es mi letra,

en el que no aprendí

ni me aprendió el ripio,

al menos nací del silencio

mente blindada criando cerrojillos

de idea flagra que deslizó la sombra,

cerrando tiempos que eclosionaban

viles falaces viperinas,

campo del alacrán

campo de terruños esbozados,

este siglo que comerse

así mismo puede.

 

 

74. ESPEJO SULFURANTE:

 

Resumo, venzo, coarto

vengo que avanzo

resoplo agravios

y señales.

Hilvano que trenzo

voy yendo

tijeretas aparte

soy grande

acaso no es bastante,

leones aquí leones allí.

Esto no es una obra de arte

pero casi,

bueno empiezo:

Deslumbro

en el cuarto

de espejos hirientes

granate lustre engastado,

acaso soy sangre,

fuelle vivo soy,

mi destino alumbre,

vida de una vida de simiente

si quieres soy gente

no es lo mío

pero afilo

este mi hueso demente,

vengo a ese negro puerto de mi mente

donde todo se esconde,

allí quiero verte

sin ende

voy a sorprenderte,

tú eres mi ventana volada

al pasado,

un azar difuso,

traspuesto

regentado,

abandona tu sombra

deja su cena romántica contigo

aparte.

Ven, ven a mi reino oscuro cariño;

soy espectro en el silencio

dispuesto

vengo a habitar tu sangre

a descorchar el vino,

hoy el viento

embeberá mi carne

te brindaré todas

todas mis rosas desangradas

cariño, punto

 

 

75. ALJIBE BULLE:

 

A mis campos,

a todo lo que amo,

a lo que nace y se cuida solo,

con pretiles gestos les crece la dicha,

rabiosos vientos descubren,

un cielo oscuro

que ya no destapa el verano,

sólo ahoga esas flores de sombra

que marchó el estío,

cabalgo sobre la vida,

latidos intrusos,

indeleble mi trazo muerdo,

de mi alta torre bellezas

trepan y escalan,

yedras esquivas apostadas firme,

tañen nuevos tiempos,

que no aseguro mejores,

abren abrevaderos sus yagas

de manantiales soterrados,

registros de vida de rebaños,

áspero soliviar,

marchan caminantes

sus ciudades que negrean,

igual que liebre

por monte fragoso,

negro redil

tierra no igualases,

hasta lo más ínfimo

osa y yergue distinto,

cristalinas fuentes

que los capullos abren,

serenidad del insecto justo,

afilaré esta canto,

que abrirá el Tiempo,

surcos sin escollos

que surcan las letras,

ávida promete

nuevos verdores de horizonte,

verdecidas frondas,

rendido no dormía yo

ni mi negra víbora,

mi arco ni aljaba arrebatan,

miro por mis suspiros,

no se mantengan solos,

izaré la montaña,

no me recluirá la cóncava suerte

de su caverna,

así el cielo descienda,

quedará un arco-iris

de flores silvestres

en un aura insoslayable;

Avanzaré trémulo

los ecos de mi voz,

por si reverbera el sueño

en que yo acuesto el alma

de todos vosotros

mis campos que amo.

 

76. IMPÁVIDO DESPERTAR:

 

Iras negras forman celada,

ante y bajo protección

de mi égida,

por cruel invectiva

cabalgo mi piel de astro,

pavesas del fuego áureo

de quien yo era.

Levanta sin suerte

metal de escudo,

arrebolado suspiro sembrado,

fuentes me colman los ojos,

un reverdecer que aguarda,

mirada acristalada

con matices hondos,

tierras crestéan

sus ávidas sienes,

sin someterse,

siempre sin dueño;

Inmoble andamio de la vida,

cuando Noche arrastraba

sus ventiscas bramaban,

sin lluvia, ardiendo,

he cruzado estrellas,

un sol oscuro he prendido,

descendido

con campiña de laurel y mirto.

fatídica era de las sombras,

Dioses del subsuelo,

abaten sin piedad,

cerrando la puerta.

Estas ruinas sin riendas,

desposeídos lugares,

temblará mi nombre,

sin ser

Rey de los cielos.

 

 

77. LUCIENTE LLAMA:

 

Escita levantas,

de insigne pasajero gesto.

Mi dulzura de cólera nacida,

cantad mis años dulces

a Diana,

entre boscajes

y frondas suaves.

Donde el torvo cielo no amenaza;

Allí se blanda

mi ser recto

de conciencia pura,

cantos se erijan

de verdad desnuda.

Sombra de saetas vanas.

Sangra, luz viva, altiva,

nada sin tus honores consagre

el viento de plenilunio.

Ceñidas las verdes sombras

de las hiedras arrancando

liras al pueblo fragoroso.

Vieja entraña lacerada,

escucha el reverdecer

de la sagrada cepa.

Sin honores no hay versos

ni comensales.

Cuál la vigorosa, valerosa

Quimera

que el ser no enrosque

llegada la hora.

 

II

 

Era tu entraña en flor,

un misterioso relato que ostentaba

la vaguedad de tu música;

tu pureza, apaciguada.

Suspiro de tus dulces fauces

notas sublimes

de tu espíritu cristalino

mi oscura golondrina

que hermosea tu entraña enervada

delicada sangre que da vida

al penetrante sarmiento.

Belleza tú, de altivo rayo

de lo bonito repleta tu hermosura,

``palabriñas mimosas e sentidas.´´

Así eres tú.

Río y caudal de poesía

que serena caes a alterar mi sentido.

 

 

 

III

 

Quiero ya los fríos vernales

que los tapen tus caricias;

mullidas en piedad lisonjera .

Por cuantas secuelas

arrostraban indelebles mis trazos

de rieras desangeladas,

a cal y canto fervientes

solas,  solas

como cuando se siembra la tierra

y crece en su rivera

la amapola

que abriendo abril,

juega y mece

tus labios carmesí .

Negra celada duerme mi otoño.

Negro iris conculca

secuencia inamovible.

Fúlgido astro cabalgo.

Satinando tus besos

en luz destinados.

 

 

78. FÚLGIDO ALIENTO ESCONDIDO:

 

¿Acaso dormiré la noche?

Se callarán los susurros nocturnos,

el blanco cielo ya no acostará plomizo,

su letargo de otoño aguarda,

taimada mía no marchites

mis leves hojas;

No todavía.

Ampara mi dorada yedra

escucha sus notas de savia verde,

abre y abrirán rizos

en acristaladas fuentes.

Allí el clarín entone

enamorando a la dama del lago,

serpeo mi suerte cuando me dictó verte,

común lache yo perezco

en brazos de mi lejanía nunca hallada,

a ti entrego mi labriego,

inquieto, escita de su linde quieto,

aplaca mi bajel de ala irascible,

relampaguea incesante

alta como la luz etérea,

perenne que yo estaré atento

para osar y no desprenderme;

perjura, retrocede, y avanza

alzándote por falaces bocas,

que desaconsejaron

y creíste amigos,

no poseo yo almendro

de almendras de oro,

pero todo se dará,

sin caer en el vulgo,

mi sed al menos procuro,

es la sangre cándida,

arremete, marca su cántaro rodado,

blando, una solitud escarchada,

a la que se desea tras todo estío,

lisonjero de tórridas llamas

secuaces del terreno.

Hoguera me tiendes la llama

sin rendir tu escuadra,

preso tiembla el morir noble.

Peinadas parras de la sombra,

tupida vida que acicalan

acariciando al rey Sol.

 

 

79. TECHO SIN TIERRA:

 

Inerme descuido

entre fronda misteriosa,

ríos en lágrima cabalgan,

estival aura

y su sol que en carroza

pasa,

entre las puertas de este mundo,

mundo de sombras,

sombras irisadas,

donde mi árbol no se da.

me escucharán árboles

mi sangre repleta

de sombra vana,

quicio indiscreto,

tu abierta ventana

que ya duerme en tus noches,

resguarda que mires

mi marchita hojarasca.

Mi acorde arrancado

a lira de fauno,

a número y medida

mi azar de entraña insepulto,

escruté cielo y mares

y ni un acre de tierras

me concedieron,

auras me levantaron

de la negra muerte,

y hoy sigo doliente,

camino esa noche

que camina todos,

dura coraza me resguarda,

de impetuosa saliva;

Sirve de tumba

a esta mi funesta vida,

un soliviar de acequia pido,

acaso es tanto,

donde la amapola

juegue con el ribazo,

y se descubran geranios de los caminos

y peinetas de brujas

con abrojos,

magarzas canten a sus coronas

de reyes allí, donde los cardos

hagan nido

y abra a su luz la caléndula silvestre,

abrigando este sino desdentado,

y su añil de tierra,

que mece y sostiene

hasta que muera

sin nada cambiar

hasta encumbrada la fiera.

 

 

 

80. OJOS ALBOS FIJANDO:

 

I

 

Claros y dulces,

ignotos ojos medrados,

iluminando auras fugaces.

 

Compases abren,

su timbre ecuestre dorado,

por la lira que quedó sin pulsar.

 

Cogí y ofrecí las malvas,

de mi camino, sujetaban ellas

los campos.

 

II

 

Tácito pulso sobre el musgo,

buscando verdades de sangre

en piedras ya no desnudas.

 

Yunques con señeros trabales,

de sienes crudas

y plomos derretidos.

 

Vestido albo sin encaje,

cuña de este garfio;

Semblante sin ser rey bárbaro.

 

 

III

 

Déspotas comensales,

fugaz escita háblame del Sol naciente,

sin cordura ni engranaje.

 

Mi deleite rige, amaneceres

donde se acuesta el este

entre vespertinos roces,

 

que el alma sacuden

de irascibles cánticos

al nuevo día que envejezca.

 

 

81. RAÍZ DEL AURA:

 

Arrostran secuelas

de cicatrices

en mi nueva forja,

abren caléndulas temperamentales,

cebollinos de lares silvestres,

a Numidio le ofrezco,

jacintos silvestres

en evanescencia,

y mis rosas caninas por abrir,

no falten a tu vuelta,

ajipuerros inquietos

aguardan los campos

el reverdecer

de otoño sembrado,

romo hierro crecenta mi sangre,

labriego invocado,

irritable,

a la vuelta de mi fortuna

sosegada, trillada entera,

como tupida yedra abraza

la sombra de su árbol,

no piso cenizas que se parecen,

honraré sin coturno

a Cécrops

esperando laurel eterno,

cuántos ríos nos desconocen,

este honroso polvo,

Musa mía no abandones tus juegos

modula tu laúd sonoro

que tu voz parte y pretende

dulce y armoniosa,

al fugaz viento

tiende mi fulgor de armas,

se duerma así

con mis oídos dejando

se afilen trompetas

y clarines bélicos,

brillante mira displicente

mi hiel de suerte,

hoy no vendí ni un atisbo

de espíritu a su cruel destino,

argento un color

nombré escudero

que enraizó en la tierra

como un blanco chopo de belleza.

 

 

82. VORÁGINE DE TRASIEGO:

 

Afila mi sien,

perdido acre

de largas venas,

traspuesto

entre vientos abisales

derritiéndose tierras

podando su eternidad

en soga que el tiempo

roe;

Fértil vientre entre febril cumbre

de opacos rayos acrisolados,

ventanas fijas

al cerrado horizonte.

Por las armas de mi pueblo sin civilizar,

Numancia alzo a tu sangre inmortal

tus más de dos décadas

luchando contra un imperio mortal.

Aciaga afrenta por la anclada

libertad.

Fuego de breas nos vio marchar.

Caminos eternos con valor

surcaremos

para que no nos pisen nuestro hogar.

Lanza y falcata se afilará

y hasta el verde lagarto

a nuestro paso se espantará

recluido en la sombra

que nuestros pies avanza.

Niega, sigue, prosigue

que su sangre rehúye

hasta el ocaso sigiloso,

que se teme incluso desde el mar.

 

 

83. LUCIÉRNAGA DE NOCHE:

 

Razón mía que alojada

imperturbable,

abres tu duradera onda

imperceptible, desnuda,

esta luciérnaga que el cielo cruza;

Como un grito sin hacienda ni aire,

acaso sonido fueras,

voz de mis males tenue conciencia,

vosotros que nunca me leéis

yo jamás he escrito.

Papeles en blanco

me enroscan el sentido,

ni agitan al inmoble

Dios de tu hermosura,

quién prodigio, quién mediocre

si estamos de paso.

Nadie a quien impresionar,

nadie a quien agradar,

nada que negar, nada que defender,

todo se acabará afilando

como hueso de durazno

del tiempo germinando.

Millares de ciegos caminan

estas noches perpetuas de septiembre

fuera, por fuera.

Puedo verlos cabalgar

su visión negra

sin el amparo de la luna.

No hay lluvia que gotea

a mi ciprés torcido,

sólo blanca secuela de luz ardiente,

otro verano que no quiere ir,

mi sueño no quiere mi verde roble,

apresta, carga mi ballesta

que mi fuerza no vence,

yo que vivo para morir a gusto,

al mío no al de nadie,

hechos de ratas sumergiéndose,

como infinitud de hombres

que no cumplen su palabra,

será un puerto

con mi buque emergiendo

cuando le toque zarpar a mi cuerpo.

 

 

 

 

84. RUNA INMOBLE:

 

Sombra mía,

esquiva de mi vida

encarnada flor de ella,

entre vientos en tierra

encorajinados de nueva siembra,

de huella luciente,

valor ensimismado

brotando el ababol,

de sangre suya,

sombra sin cuerpo,

acaso tuya,

difumina otra sombra

de quien yo era,

yerguen espigas

con pilares de belleza,

descansando sobre el agua,

que arropa tu fresca cara,

gira mi vencejo la loma,

no había primavera

ni lógica aguantaba

este Ara de hipérbole

de tierra meseteña

de tierra sepulta castellana.

desnacer mío

el terreno me aguarde,

inquebrantable dicha,

visión de mis dioses,

vigía perenne,

oye la lluvia,

no preguntes

tiene miedo llora silencio,

recodo alumbrado con espinas,

llave de mi pecho

destapa dragones y fieras:

Dardo senil de esperanza inmóvil,

caduco, inmortal

para renovar sus hojas

en ascua etérea del mañana,

carne de viento que espera

el cielo, obtuso, abrumado

cuajando destello arrebolado,

cuando se desgañita la vida

por el esperado ocaso

que vieron los ancestros.

85. NÁCAR FIJO:

 

Gualda hiel

me abarca

recto coraje

desde cóncavo iris

a mi pecho abierto

enraizado pecho

de esta amapola

ababol de sangre,

de esta ceniza

a otra aparente,

la mía.

Flor de sierpe

anidada,

desciende

aveza que encuentra

mi fusil,

derecho de llama

flama sin directriz,

merced

huye

mi nueve será eterno,

sin licencia

ardiendo abismo

en gota extensa,

lacustre rajado

de Villa Rica

creada por mi tijera

yesca

en vetusta silenciosa,

disculpen

vidas de un día,

yo poseo sangre

y mande que resuelva

sé cómo emplearla.

 

 

86. CAMINO DEL ESTÍO:

 

Páramo de mi nervio,

aguantas el tesón

del estío estirado,

ya la lozanía te languidece,

tu soto caduco de forraje,

el ocre te vence

tú que desdentado de savia

ni pereces,

por voces tus cumbres

se hacen mesetas,

inmoble color del hierro,

tus tierras levantan,

con palpitar que al cielo

clama su llanto.

desde la pizarra

al canto rodado

sólo montañas no guardan

tu sed de antaño,

brezos ya laten amarillos,

compases al verdor

de la sombra de santas encinas,

bosque esquilmado rocoso,

denso musgo marchito,

¿cuál la tierra madre?

¿Cuál la piedra oscura

en la que muere la tarde?

Dulce tarde con oro trigo,

sin rastro quedará la seña

y el silbo del ganado,

llamo a mi astro sosiego

permita a la nube avanzar,

paz sin recuerdo en la hondura,

caduco parece tu vientre sereno,

sólo al dormitar de simiente,

un molino corta la áspera onda.

Ara que prevalece su trillado esplendor,

su llanto del cielo gime

la tierra castellana,

estampa dorada sujeta,

por la que la vida marcha.

Camino de Humanes que sigo,

por ramblas padecidas,

sigo el camino del hueso,

para entablarme

con las espinas de un endrino.

 

 

87. SUEÑA LA REPRESALIA:

 

Sangre expiada,

ceniza aparente

de quienes eran,

incierto azar de las armas,

oscuro riesgo,

desdén del tenebrio

encorajinado,

parca ilusa que todo abarca,

sin oír a los Dioses,

simas y ríos que nos ignoran,

¿Qué campo no me atestigua

en ocres muertes

todo lo que la tierra devora?

Esta avara tierra

que relame sus crines de plata;

Y su destino no embellece,

justo de ala nueva perenne.

En las prósperas sienes

de regocijo,

acogedora sombra del blanco chopo

y este opulento tejo,

que al muérdago muerde

aguardando convencer

a las tres Hermanas de Negros Hilos

no me hundan en el abismo.

Mi musa cautiva toda de nieves

yo, de bronce,

niega ser de origen innoble

con ocho lustros asidos

opresores,

púrpura brillante,

esquiva,

pureza en jaspe

de luna,

del arroyo fugaz

bebe y el viento revolotea

sus suaves cabellos finos

fluctuantes,

se encienden

mis tibias cenizas

por amarla a ella

lágrimas sobre fértil vid

que engalanan,

Valgio abre y llora tu torrencial

desde tu hogar caelis,

deja fundirse contigo al Aquilón

cae tus espejos deshaciendo rastrojos

cabalga tu agua

por estos estrechos campos.

Abstruso tonelaje de mi pensamiento,

hosca patria mística

de amor furtivo,

trémulo de lo que el querer quiso,

sin falso engaste avanzo;

el poder del cuervo siento

ese único que visita mi jardín

a las nueve.

Por oscuro aflige

que ya no es celestial,

ni aunque el cielo fuera pardo.

Vetusto, geométrico, áspero

mi desliz absorbente

como un torbellino,

que ya las penas

de mi olmo desnudo

no llora

ni la belleza refugia en esfinges

sus torres que son de la tierra

como señeros de vivos,

raudos árboles enhiestos,

en su copa

que bebe al tiempo.

 

 

88. NEGRO ASPAVIENTO DE UMBRA:

 

Ahuyento el crujido,

el espasmo de viento nocturno

que fuma mi cigarro,

es una violeta opaca sombra

su éter de persiana roída

pasaban yertos caminantes

sus ciudades que les negrean,

un suelo quebradizo

blandía figuras

con espasmos de cobre,

por faroles y fuegos,

luceros, edificios de leche

y hormigón,

perdición flagrada

en toda dirección,

un segundo vuelto atrás

y observo detenido mi desquicia

se alimenta voraz

de estos cielos de plomo y zinc,

solo una vez más

miro mi soledad desde el otro lado,

y se espanta el negro apuesto de vacío

empedernida luna sujeta

por filamento malva de la luz estrella.

cuento 999 y aparece mi cuclillo,

asmático suena mi grillo,

el segundo ya vomita otro minuto,

no me cuentes reflejos

de ávido camaleón me visto,

semáforos disléxicos

me cuentan de mi azar de visión

por la que enfermedad es alegría

y nacer la misma lechuga,

hoy volaré sobre un vencejo,

avistame hondo, fugaz, pertinente,

crispado, retenido entre mares de tierras

a lomos de un caracol que cabalgo,

y no me vence la luciérnaga matutina;

negros soles me cuentan

que su luz es sólo un respiro del Creador,

la tiniebla ganó al tres en círculo

y el mundo se puso de cruz,

mi tuerta creación,

sonido ciego

me avasalla la abierta ventana,

un crepitar valiente escuchó

que abrió sus ojos,

y un irisado que la noche clama

se desperdigó,

era tiempo para volver atrás como

las plantas silvestres

que se hacen las muertas

por qué pues porque siempre están,

como rey lucero

es certeza de mi magna

espiritualidad que ya nadie niega

ni con gafas de Sol.

 

89. TRENZADO DEL TERRENO:

 

Abro de mí, la rigurosa sombra

acogedora de mi blanco almendro

fresco dosel que presta almazaras

llenas de olivos,

hermana del negro hilo

cuándo mi jardín florido.

Rasguña con tembloroso sigilo

de savia dulce su arroyuelo.

 

Blanca luna que me reflecta

en los sabios bosques.

que sus mieles Himeto me concede,

colinas serenas me aguardan,

y en las prósperas perviertes,

apacibles bellezas

parirán tus ojos;

Lágrimas sobre mis tibias cenizas

de aquel que duelen y sigue

porque son del poeta que te ama.

deshecho en espumas trenzo

vaporosos ríos de mi sangre,

vernal lozanía

que aún gozo

como luce la flor sepulcral.

Ceñida cabeza tuya

de las rosas más vivas,

¿Quién cauto te hará cortesana?

Raudos Lapitas no hay futuro mejor,

el viento me pulirá su acento,

bien funesto que considero

que me sembraron

de la bronca hendidura

que no sucumbe ni se hiende,

Baco enseña haciendo danzar Ninfas,

aguzaban sus canciones,

pobre labriego este que nunca se dio,

pilares auras según lo pidan tus liras,

¡Oh Calíope!

Musa de mi lenta melodía,

tráeme la fronda verdecida

de tus mantos vestidos

de Ferento la sola campiña.

Sin feroz hija hambre,

yo providente augur

de todo lo que amo;

Al escondite del alacrán

no proclamo,

por doquiera me dirija la suerte,

veo la oscura tempestad que anuncia

que yo estoy bailando en la luz

para poder bailar en la oscuridad,

Galatea la corneja no me espantes

que mi buena remembra.

alma présaga de lluvias

que a la flor incitan,

yo que en pulido ribazo

quiero prender a Ninfas de flores

absorbentes de miradas

y de fugaces estrellas.

Amor tan torpe

¡Oh mis castos dioses!

soy yo humilde

un ser hermano de la tierra

que no permite

ni a víbora ni culebra

le retiemble

la paz diáfana hallada.

 

 

90. DIESTRO DEL MAR A LA MONTAÑA:

 

Fuego trenzado, galopado

crepitando el amor fulgente, estridente

de mi madrugada

que avanza que danza sin balanza

el infierno silente de la mañana ampliado

río de mi sangre que colma el páramo deshojado

donde vive donde crece mi chopo viejo

colma el terreno mi sed de abrojo

diestro mi hálito exhala su desliz embelesado

nacarado, embrujado, por mi mujer

endiosado, extasiado de miel y ambrosía

repleto, lleno, colmado, extasiado

mi río de sangre avanza no se detiene

corre del mar a la montaña sin mostrar despecho

de grazno escondido en cada torre

el idioma de la noche se hace presente

tiempo que corría muerto desde

mi sótano de luz

a un horizonte tenue por conquistar

corría la lagartija sin desdén

por enternecer al horizonte diestro

del mar a la montaña dispuesto,

de pieles extasiadas cantaba

el surco del reguero de mi vida

por florecer en la arteria del lugar

graznaba mi alma a los soles de espejo

fuego trenzado en cada ciprés

que me sostiene

que mece el amor de mi sangre caliente

era llena, habitada por la flor

sólo allí donde reposaba la belleza

allí donde ardía el sentido

enarbolado, flamígero al ojo del cuervo

bullían rebosantes mis fuentes

esas por las que se colgaban

parcos los árboles y enamorado

el suspiro acampaba la tierra

de piel de nuevo

esperando mi vida quieta

la ascensión de su alma al cielo

atochas de esparto me sostienen

para tener yo sangre de tierra

gramas me florecen en invierno

el beso congelado

del Tarot helado de mi sangre

hoy gime el tiempo en mi ventana

quien lo viera marchar de cuchillo

de espino y girasol helado

hilvana el viento corazones en los álamos

para que despierte feliz mi Sol,

y concluya el tiempo de la madrugada

de mi vida en fulgor

que dibuja siniestra el corazón

de mi albor,

ese por el que descansan horizontes

crepitan montes, las aguas

brillan fulgentes estallando

mis veintisiete fuentes

como gotas tiene mi vida,

fiel mi caricia anhelante

de una sed por la que revive el inframundo.

 

 

91. DISPUESTA GRANA MALVA:

 

Diestro tapiz me unge,

cabizbajo de este gris

que desnazco;

se amilanan de grana

guadañas que me cincelan,

no me iré de mi abismo

ni en él terminaré de hundirme,

ni este cielo acabará

de blandirme,

quebrará mi espejo de espejos,

y similar me encontrarán.

Mientras subiré por el costal

de mi camisa todo lo que veo

un azul teñido de mares de tierras,

como es arriba es abajo,

soslayando me encontré

con un camaleón de quien yo era,

hoy afirmo que lo vivido valgo,

de vidas de un día me aguardo.

Manantial displicente esquivo

es esta boca de tierra que rehúye,

una vida y un arrebato colgado,

una sinfonía de grillos

que reverberan las fuentes

y sus encinas y sus quejigos,

sus rocas y sus nidos,

sus lunas y sus espejos,

vine que me estoy tejiendo,

una carcasa y una flor

es por mí es por ella,

que el color nace color

se abre paso una rosa bermellón

por ella es que reverdece

mi corazón.

Y un ocaso malva

se escuchó entre los dos.

 

 

92. ALBO ESPÍRITU AZOGADO:

 

Abrí las rojas puertas

del fantasma de mi corazón,

despertaron grises leviatanes

como agujas sin cabeza ni redil

era él un fantasma puro, impío

un último respiro alzó

a mi cabeza,

y caí de rodillas

a otro mar

a otro mar

el suyo sin calma

ni espumas purpureas,

abrí esta vez las ventanas de mi pecho

esta vez como si alguien las sujetara

en mi propiedad

de fría carne,

un pulmón marchó a una rivera,

el otro perdido marchó

a otra con mi espíritu,

quedaba mi cuerpo como frío, desierto

páramo sin espacio sujeto

donde anclar señero de luz

mi pecho, el otro espacio

de mí desierto

oscuro como opacidad

de noche de soto sin luna

sin luciérnagas del cielo,

sin fusiles que clavan su plomo,

sin faroles ni lucientes

provocados encumbrados

como este vacío que ya cansado

no más habita mi espejo de alma,

mi pecho partido enraizó

la mejor flor que la vida

pudo darme

como espina para clavar la espina

de mi vida y asir

cielo y tierra en marea

de primaverales caricias

albos ojos fijos

en auroras que marcan

al violácea arpa de mi despertar

creyendo sus ojos un sueño

para habitar.

 

 

93. ENDOSELAR CANTANDO:

 

Anquilosada bruma negra

me yergue sin piedad,

allá por un fatídico recodo

danzo, danzo con mi lobo,

viles me destrenzan

como muere mi Dios silencio,

era un cable un tranvía

que surca la mente,

por fortuna hablaba mi otro,

un puerto y un barco,

abría de mi pecho

un trémulo espíritu

aullando vespertinos roces

de costillas enlutadas:

Hoy una luz vana

me escarcha el alma,

debato con mis Dioses

dónde quedó mi destino,

acaso merezco acaso desvanezco

puro como lágrima del cielo,

mi tardío quizás diga,

mientras este castigo,

seguirá crujiendo mis huesos,

crascita la belleza

entre los barrotes

de mi calavera,

mientras seguiré

pudriéndose

mi vida en silencio,

como pez en tierra

soslayado de cielo,

lo siento mundo

ya soy completo

un millón de mentes

un millón de mentiras,

esta inspiración no me hace libre,

miedos, ilusiones truncadas

contra el ateo

no me imagino

como un pez sin boca

sin creer en nada

camino la ciudad

que negrea el sentido.

tu cara diviso

ya puedo morir a gusto

hasta el nuevo día,

hasta trenzar ocasos

del alba y su espuma malva.

 

 

94. RESURGE EL AÑIL:

 

Florece agua ignota,

azoga tus blancos corceles

de rocío sereno

sé bruma gris de abrevaderos

juega con mis mariposas serenas

de los vientos, fragua mi sentir

en tus venas pedregales,

bebe mi sed como un desnudo ayer,

entre flores del paraninfo yerto,

augura mi suerte entre tus vellosidades

colmadas de savia joven,

un reverdecer anhelado

que tantas espumas aguarda,

madre de mi blanco chopo,

tu cristal luciente;

Cuántas eras yo he conocido

tantas vidas más longevas

que la mía,

osadía pulcra de espadas azules,

cuchillos calizos de cerros

castizas fuentes

en ramblas del terreno,

rieras soterradas al sosiego

de vid y centeno,

hablase yo entonces

de un sol que desgasta

de cincelados bosques

de espliego y atochas de esparto

del grillo solariego

que abre el sendero,

baja vida tus espumas verdes

de paz y sosiego,

vence tu paz sepulcral

al fervor de mi vana sombra

que no te puede,

háblame tus hojas

bailando, jugando con el viento,

de este otoño que no llega,

ni su bruma honrosa desciende.

Tráeme tu febril aleteo de estambres

clava la simiente esquiva

que raje la tierra,

contigo el resurgir de las estaciones,

pariendo el desnacer

de toda muerte en color

de simiente.

 

 

95. SOCAVA MI TARDÍO:

 

Indemne acontecido,

en solaz yaga sin fresno

ni alta haya secular,

jamás aplacado por solanas

ni fugaz línea de chopo ferviente,

singular atarraya de vientos esquivos

su páramo veloz de ocres del terreno,

vino a plañir mi alma,

entre oscuros cipreses con sabor a dama,

soy tocado por el rayo de sol,

esta sequía que escapa

en el sitio del ángel de tu mirada,

miro por fuera y el centígrado decrece,

gramas envejecen mi calzado,

te encontré y llamé a tu corazón,

déjame ser agua en tu boca,

lejos brillaré por dentro

un placer preso,

y sus vendavales furtivos secos,

es hora de anudar el firmamento

en una falange y en otra llamar

al viento mi padre.

El río se sembrará de altos árboles

y sus peces anidarán en sus copas,

vine a perderme

por si aún no me he encontrado,

haré de bocas esfinge perdida

por cuanto yo he conocido,

perdigones reposarán en las ideas,

golondrinas llevarán besos de auroras,

yo me trenzaré como el azabache

que llora la noche,

una flor de sombra enraizará mi pecho,

en sangre de amapola negra,

como mi sangre oscura,

vine que se deshizo mi ventura,

por este ignoto torbellino

sin ventanas al pasado,

tejo que yo a ella consagro,

como niebla y bruma

que sin ella otoño no hace,

pregunto a mi lobo esquilmado,

sus bronciferos vellos me responden,

que dicha no es labrada

si no hay manos de recolecta.

Como recompensa trae lo sentido.

 

96. TIERRA A RAÍZ, SOMBRA A IDEA:

 

Por la vía

que los vetustos

olmos blancos

protegen los desnudos álamos

que aguardan erguidos,

al descanso de trémulos corceles

y sus carros, cruzan sin herir el sendero,

abatida mi contemplación

fue silenciosa entre páramos

angostos esquilmados del ocre

ardiente, encorajinado,

como un negro suelo que rozo

con los ojos.

La sombra que un ciprés rutila

se acrecienta erguida, ahilándose

con aspavientos que retuerce la luz

sin franco obstáculo.

Era de la tierra habitado

un bronco grito sin suerte,

refirió su desventura

y miradas no esquivaron,

quedaron vistas cuatro espigas

juntas en tierra arremolinada,

por las vides de semblanza

y el resurgir del añil

del santo olivo,

misteriosa sombra de ciprés

háblame como se habla a la primavera

para que se lleve los fríos,

quiero compartir tus preocupaciones

preservarte como me preservarás

cuando muera,

al sigilo del rojo brezo

me alzo como flor

que la primavera arrebata al invierno,

y abeja que baila sobre coronas,

como agua clara

que da la misma luna,

así como tú sombra,

yergues tu profunda pupila

desde la misma senda

que te vio nacer

pura, limpia serena

aguardando al alba

tu desnacer

que tiña tu ojera suave.

 

 

97. SIGILOS DESPOBLADOS:

 

Aciago escondo

los faustos de mi recuerdo,

abro la verja donde crece

mi árbol muerto

imploro abran sigilosas

guardias en noches

que apelan tranquilas,

como grutas de mi arrebato,

esculpí mi torre de bronce,

como pasa ciego rayo

entre montañas,

razón impele

baja Calíope

reina musa

afrenta lenta melodía,

yo abriré cadenciosa lira,

aplaca en hombro

la vestal Hispana,

compadecida arrasarás

cuerdas de conciencia

despertaremos del sueño

a gloriosas ninfas,

tañerán tambores

el duro sabor del hierro.

Vidas opulentas

abren y cubren

la tierra cultivable,

sustituyen a mirtos y violetas

junto con sin fin de flores

que esparcen,

y parece su aroma

de la brisa apropiarse,

funesto día

que traía la impía mano,

la afrenta de sus campos,

me imagino aciago

como fragua del fuego brotaba

sangre del candor del hierro,

agota mi huidiza pluma

por cuantas realidades

no he conocido,

hasta decirme yo basta

al mal no he conocido

mi dorada mediocridad

tolero y acepto,

¿Quizás algo más cubriese

mi dicha de diáfana bondad mía?

Que al mal de muchos no acompasa.

 

 

 

98. VIPERINA FALAZ DE TIERRA:

 

Sin ir más lejos

nosotros somos de tierra

somos alcarreños

somos del mismo metal

que las estrellas

hierro fragua nuestra entraña,

metal y simiente hijos

de la real abeja,

fuego brota en nuestros ojos,

siglos del barbecho

engendrado por el soto

de la encina y el esparto,

somos compases del miedo,

jauría de zorros al acecho yerto,

vívida estampa del hielo,

sinfonía sin acre desnudo

somos acre de espuela

y vid de nuestro camino,

fervor de silos dormidos,

auge de la espiga

remanso del irisado girasol,

somos lo que ves

es nuestro paisaje

de sangre ferviente,

y espuela doliente,

gira mi arado

verás que sigo al mando,

recuerdos ahogan

la madre compostura olvidada

padre cernícalo por angosto

valle de río dulce

y senil valle juicioso

abre magarza tu esplendor florido

con el ababol y su sangre de tierra

abre sendero al reposo de Castilla

con su sequía herida,

cuántos siglos no te han visto mudar

tu aciago terruño paisaje entre cerros

y febriles solanas

donde el tiempo

escapa angosto.

 

 

99. CELADA QUE DUERME:

 

Veraz acre que el otoño juega

con sus alas virginales

en mudas que el verde siembra.

Era una blanca luna de espuma

con las que el agraz de la uva

jugaba y ante ella

una belleza ambigua inclinaba,

y entre breñas hacía que dormía,

amenizando los céfiros

y arroyos magnos,

no pude verla errar

por mi sagrado bosque,

abría su lira y se escondía,

mordiendo la negra víbora,

pude regresar más valiente

entre estas torres de belleza

que se erigían,

entre escarpadas escalas

de todo lo que nunca se marcha.

Jugaban los corzos suaves,

sin tiempo ni lobo,

rudo tronco indemne

se aposentaba

frente a la muerte,

de sus vanas cortezas secas

florearon brotes como espadas,

que recorrían hormigas,

serpeando, esquivando

a la gris araña de cueva y madriguera

en acecho yerto.

Se descorchaba en grietas

como mustia caricia

que lluvia no anclaba,

preñada su savia aguardaba

que el tiempo perdonara

con pretiles gestos

de retozos de chubascos,

mientras la carcoma voraz

no cesaba su caminillo

entre sierpes grises

ahondonaba su madera,

su destino pertinaz

que ya preguntaba

si habría un cielo para las plantas

donde renacer aquel purpúreo chopo,

que años ya no surcaban rigor.

 

 

100. CANTAR CON SILENCIO:

 

Un pasaje a la otra orilla

miraba la vida huir, desvanecerse;

estela vencida, afligida,

mirar la otra orilla

un fresno dormitando

una hoja colgada de una tela de araña,

aguantando leve la insepulta tierra

a deshacerse,

esfera verde naciendo, apostándose

en hondo destelleo,

súbito sueño desnaciendo

su caminillo de hormigas

de labios grises.

Dormida yacían sus trenzas

como sedas ligadas de azabache,

leves, acomodadas,

tez de tu hermosa cara,

bajo mi cielo un lamento de gloria,

portal abierto de tierra,

mirada pedregosa entre monte y abismo,

bruma frena, envuelve,

de impiadosa niebla gris,

impelido me conduce su profundidad anclada,

un sol oscuro busca respirar su luz,

confiante, humilde, la guarda,

ojos de otros ojos

apostados en mi sien

imagen de mi imagen viva,

resucitando,

como nunca desvanece esta suave

nube rígida

que es mi amor a la vida.

 

 

101. BOGARÉ PIEDAD:

 

Vuelve

que vienes

al final

sin comienzo anunciado

regresa a mi partida

es mi vía

tienes vía libre.

Asigna un número

solo hay un nueve y un tres

doliente.

Estrecha mi cerca

encuentra sin hacer la tres catorce.

Tú batiente señal

de espejos,

relojes extensos quebrados

que sólo conservan el sonido

de quienes fueron,

sin directrices sin honor,

sin cuerpo, sin conciencia,

yo sólo al tiempo

le ordeno

le disparo un segundo traspuesto

¡Salta!

¡Muere en el recto hueso!

sube bajando la altura de mi escala

intangible,

me asignaron un laberinto de espejos

pero tengo runa clave,

mi dios Gemineye

y su ojo sangriento,

¡Salta! acaba contigo,

tiempo pulcro

de manecilla destartalada,

voy sin espejo

camaleones sin mi nombre hagan fila,

venzo que estoy dispuesto

¡Salta!

acaba lo eterno,

cesa mi terco aljibe,

guadaña afila mi Espica

sembrará su casa,

tejado a mi diestro empeño,

solana de mi grana sangre

soy del trigo nacido,

una fiel semblanza,

¡Lugh!

acoge mi oro de tierra,

Escucha

desciende mi sol,

treparé tu densa luz,

¡Salta mi puente que tú me creaste!

 

 

102. TARDE PARDA DESCUBIERTA:

 

Puerto incierto,

al que no me arrastro.

Espejo sin gloria

mi vertical sinestesia

flor despide el beso

por cuantos aojos

ha robado.

Ostara dilectus

blándeme en mitad del barbecho,

me presento ante ustedes

mis abrojos creados

oprimidos ustedes

yo de surco hago pecho,

por roca madre

unge mi clepsidra

una sangre de vida,

corren presentes

las sucesiones difuntas

de Quevedo.

En osamenta te anunciaste,

matriz inquebrantable

retemblando mi alma,

leño buscando cruz,

casi podado mi soporte.

Natural en bestias,

frondas y animales caminantes,

dóblate frente mi ceniza aparente,

busca tu estirpe,

pordiosea las tierras

en busca de tu miseria,

apacentar tu labio sin prisa

es colgar una estrella por su luz,

trilla mi trigo

raudo frente la gloria,

sigue mi eternal lastre

humeando esquivas cegueras,

alta celda que henchir puede,

la destrucción encapullada en sus pestañas,

brillantes tapias,

corral sin lustre ni yacente ángel

asistido,

soy el dueño de mi propio cementerio.

 

 

103. REDENCIÓN SAGRADA:

 

Cuando los ángeles desertan a morir,

en los ojos de otros ojos

estás buscándome,

me despierto;

los Dioses celebran

un silencio sepulcral.

Colores me evocan de la nada,

ruido cómplice aborda

como navío tiznado al 2025

senderos del mar de tierra

que abre mi lengua en tu guarida de boca.

Melodiosa suerte de la máquina de tu cuerpo,

tonos sobrios, vespertinos

absorben la mirada como filo inexpugnable.

Absorto cae el tiempo en tu sangrada candente

azada dispuesta, es tu verbo un franquear de desvelos,

que respiran estrellas fratricidas.

Es un solo cuarteado en siglas,

los soplos resplandecen vibran al son de nueva grama.

Sombras inmobles cuentan de tu respiro

infranqueable, por jóvenes tapiales

de tu inexorable, florido, grandioso desvelo

de metales,

cobres anidan campanas de media noche

aguardando el surgir de lo sepultado.

No frena la sintonía de tu saliva, una,

ensueños duermen llamando se cumplan los anhelos,

cuando los ángeles desertan a morir

tu mirada se enciende, abismos silenciosos se prenden,

tu voz se hace palabra.

Me sigues te sigo cariño de ternurita dispuesto,

luz enraíza tu alma, efímera en mi mano,

vuelve a mí una paz que ni los nichos toleran.

contratiempo por fuelle,

magarzas de otoño,

corona de reyes en primavera,

etéreas hojas a solas peregrinas,

dejando embriones por verso,

capataz de siembra única,

al compás liberando golondrinas,

punto de Sol a ciegas,

es mi mente surcando brumas grises

que me acercaron.

Vagido indeleble,

fúlgido yo destellaba tu sien sin marca,

caliente al arrimo de mi ser,

valedera fuga sin ocaso,

un caracol en un verso montado, arrastrando:

sacado del pecho

como heraldo sin desquicia semblanza,

corriente arrastrando cadenas de errores,

fruto de libertad

y conciencia sellada a ciegas.

Comiendo raíces por hechos

en fruto divino insoslayable,

frío de noche

bañando la casa de lo eterno

llamada Diosa de tu entraña

mi musa bella.

 

 

104. TRANSPARENCIA HABITADA:

 

Aquí me quedo sin casa, sin pudor,

sin vergüenza, sin intemperie,

sin descampado de viento, otros sones

no me tientan, sin cuerpo,

sin mi transparencia violenta.

Me quedo porque contigo lo tengo todo

y lo ajeno se difumina a otro tiempo,

ausencias habitadas, opacas de otros seres,

que dejan huellas perecederas.

Ya no sé a qué sabe una flor con tu nombre

ni si el viento pasa y se despide.

El sortilegio del destino se va cerrando,

y sus espadas como cuchillas de dientes

que me ruedan sentidos que a ti me ligan.

Avanzo sin permiso

los campos de abrojos

y cardos, se agrieta el sendero

yo al timón, del sentido de vida osada sin despedida

por esta vez,

las condenas siguientes

no alcanzo a imaginar.

Solo quiero lluvia precoz que reviva los charcos,

seguiré sin elegir nada

mi destino hinchándose,

como cebolla un día en agua

como apartar la vista

y seguir viéndote,

no quiero más vidas que sin la tuya

todas me parecen inertes sucesiones

de difuntos que no germinan.

Sólo suben la escala.

 

2/01/2018

 

 

105. AZUR DESNACIENDO:

 

Esencia intangible,

no hubo na terra,

que ni dioses

osaban mirarla,

ni albergarla;

ella sollozaba,

cual flores, incredulidad

brotaba.

Ella era encargada

de sembrar en ellas,

rocío perplejo

que en suelos germina.

Pureza

en venas;

lo que la perfección era.

Crisol no sostenido

por cauces febriles;

inteligencia

en mares secos;

abejas de ideas,

colmenas

con intelectos graves.

 

II

Que cubre valles y peñas

inusitadas

y sus penas ahorca;

su misterio

enhechiza toda alma

quién arrullarla sin dañarla pueda,

será dueño de la llave

que encierra a la virtud

no enseñada.

 

 

III

Cae la noche,

sobre ingrávido

lecho de mi juventud

acostando luna de cuarzo

entre áspero frío.

Cuerpo mineral candente

quieto en pantanos de tela,

retorcidos sus destellos

en esta nube de leche;

el fango fragoroso gira,

imploro a esta luna que ame,

y el morado cielo ladea

mi sangre verde.

es por este escarabajo

que llega el verbo.

Soledad, soledad tus pulcras alas

que vencen auroras de adoración.

Aurora funesta clavada la hora

vorágine o trasiego

LUZ que ignora

si acaso nace.

Tu liso, amarillo barco,

de oscuro torso.

Tus infinitos beso

dime corazón al apoyo

de tus párpados.

Cuál profunda verdad

en esta espectral rivera

de ondas líbicas.

Espuma densa

de océano de ideas entregado.

Profusa ascua invencible

es mi dolor que más no quiere

retirarse;

que sentencias invade todo ojos

montaña de hojarasca;

cristal de pulsos

que tu imagen toca.

Suspiro fresco

en labio extinto de sombra

día que no se encuentra,

su densa forma.

Cuerpo con agua de estrella;

querer vivo que llega al aire,

tiende y espera.

La muerte que renace

por fuegos de brea

en el aire.

Abren batientes pétalos

de viejo silencio esquilmado

estallado esplendoroso.

Acurrucados sobre un lecho

que la brisa abre;

trocados rayos de sol

esquivos, en plano de verde follaje

por azur causados.

Astuta golondrina encontrando

la dócil rama.

Mundo sin mentira

de la vida,

se abre este mi manantial,

reluciente de esmeraldas, desposeído.

Y todo siente:

 

-Que la sangre miente.

 

IV

Terruño ojo victorioso

aplaca sus arpas irascibles

estrujando abismos dolorosos,

petrificados.

Reniega la boca vegetal

casi viva

promesas en frente de violetas.

Cantan amando el claror

lírico, estremecido

coágulo de viento

en cientos de porciones

esta luna quieta

que semejanza quiere.

Descubierta la zona umbría

donde yago de yacer.

 

 

V

Aplasta mi sombra

contra sí misma

derrumbando opacidades

de granates profundos,

ballesta súbito forjada

a tu entraña.

Derrite mar de boca

que pide extensa

negra noche

y sus espectrales corceles.

Tiembla que rueda

paz, orgullo bello.

El desliz, ráyame firme;

conservo mis principios

numerados.

Reluce mi roce pulido;

entre-cielo asido;

palpita mi iluminada tristeza,

haciendo camino.

Vendrá mi torvo grajo

se constatará mi lucero roto.

Turba mi aliento

bajo mi pecho la quiero

con montes limpios

enturbiados por sarmientos.

Delinean este viento.

Lividez plena,

fuga el desaliento

con todos los jirones

de mis ascuas.

Diáfano, ancho, repleto

a trote primerizo.

No cabalgarás,

no cabalgarás si no es conmigo.

Cabalga, cabalga

el llano, que sólo a mí lado

cabalgarás;

cabalga que sólo a mí encontrarás.

El Castellano

cabalga con su espada en mano

todo tu llano.

Hasta divisar todo lo que amo.

Sembrada el alba

que apacigua

la noche que negrea

en estela conmociona

mi luna extensa

que bajo ella,

siempre

estoy en taciturno hechizo

contigo y mi falcata.

 

 

VI

Embeberme la luz

sin forma en ojos distantes

luz de aquel fulgor purísimo

allá lo oscuro

en tiniebla sin padre.

Yo besé las amapolas de los campos,

buscando me embebieran

la forma que como eco

apagaba.

Heridora en cascada

se aposentaba mi bondad

aquietan aguas longevas

la feroz sien

que me dio mi padre.

Nota:

 

Embeberme la LUZ

sin forma en ojos distantes

LUZ de aquel fulgor purísimo

allá lo oscuro

en tiniebla sin padre,

yo besé las amapolas

de los campos

y heridoras en cascada

me entregaron sus hijas.

Nacidas tras yo sembrarlas

esta primera lluvia de septiembre 2018.

 

VII

Cuchillo que tu voz asesta;

mi pecho sin coraza hiende.

Camino mi desvelo enjaulado,

cuenta atrás de la tierra quieta

y sus grillos asolados.

Oh me olvidaba.

Esto es la resurrección.

Indemne entre losas

de azur firmamento.

Respiro entre rosas

las espigas por llegar.

Dilata los verdes la tierra

sosegada dicha trasiega,

un día cenizo

de esta la otra primavera.

Estoy escuchando semi-recto

el retemblar de hojas huecas

sobre la gravedad

de un arroyuelo que fluctúa

cauce entre la copa

de árboles;

sobre semi-vacío cristal

con limpia brisas

encima de un blindado

cantaba, dictaba

antiguo sargento

su presionar, disparar

como hueco

en la ausencia del polvo.

 

VIII

Abrid la ensenada al capataz

del brillo primero.

Tímida la floresta

escondía sus amapolas.

Núbiles gestos danzaban

la cabeza en loma

que silvestre evanescía

el coraje de la flor.

Vuelto mujer por Ostara.

Patio de perdices

que soslayaba

entre el quejido

de carrascas afiladas.

 

 

IX

Hacían sus hojas

mi última espada.

A mi izquierda

el peso

de su hierro estable.

Sibila destrenzabas

tu cándido mirar,

en fraguas de belleza,

inviolada.

En tus altos,

profundos

ojos de ámbar.

Luna que en fractura

recorre mi tejado de alma.

 

 

106. PANIDA DEL AZUR:

 

Saeta de prisma,

enardecida amante solar.

Reminiscente umbra

alegoría de carnal flor.

Lejana entraña de hoz

letanía viste que exuda

su sátiro perfume.

Salmo de noche,

voz mitad alma la tuya.

Elogio de estambre

¿Cuántas voces acallaste?

Eufórico vientre ardiente,

soy yo hacedor de luna fija;

claror que fulge, fragua

estertor verso solitario.

Este será muro de mi alma

con enredadera de torre y almena.

Dejaré mis versos

en oscuro parral,

es hora vacía mi casa

hui, dejé mi alma con mi gato,

salí por gotas de lluvia,

las más frescas,

las primeras caídas.

Mi alma salió en mi busca

habló y preguntó

a la araña de mi patio,

cual dijo estaba tejiendo

digna tela su visión no pude cazar.

Preguntó al caracol:

-Al fondo ´

del verde a la derecha puede estar,

allí le encontró

tumbado en la grama

hablando con una malva

estaba pidiendo algo de azur brillante,

¿Dónde estabas ente mío de alma?

Te extrañaba,

Fuí por comida para ti,

-No me dejes más sola,

sin mí no tienes voz

sin ti no tengo vida,

ni la rosa en cruz su despedida.

 

 

107. RAÍZ DE ALBOR:

 

Broza esculpo,

sus pinceles verde-azules,

idea, hazme temblar la espera,

que tu voz dolida sea lengua en azabache

de otra noche que ya escapa,

y su vena escarpe por cristales

de vitreo haz,

réquiem blandido en un cielo de espadas,

anudada en tu cintura desnuda,

áspera, erizada ella,

mi idea,

combatiendo ocasos leves

que te dibujaron,

caos febril de plateada rienda,

estrellas miles la amparan.

Su muda vaga entre cardillos de la dama

y su vestido amarillo

de rayos acrisolados;

alto templo de erizos seculares,

caracoles avanzan seniles

profundo tallo,

bella eres.

Bella en sueños no me hablas

yo me quedé mirándote

para decirte:

-Si te encuentro, nunca te marcharás.

Desdén en este mundo de secretos,

en este mundo de demonios

buscando paz,

cazador corriendo la noche,

por la vana luz

cabalga el cielo,

un aullido,

llanto de un lobo,

miseria enraizada,

cada triunfo una escarcha

en hoja escondida,

que a la mañana verás morir.

Abrazo mi calma podando,

desmochando

lo que mi espíritu yergue,

forrajes miles acampan el corazón férreo,

mi vena coagula

al sentir mi idea

que al ser pensado el camino

no abandona dictado sentimiento,

cinceles esculpen mis manos

que siembran este beso etéreo

por tu caracola.

 

 

108. MI PARRA ENTONA:

 

Rezo a mi baxa lira

retiemble, rehogue

entonando mi bajo acorde

alineando el dulce indulto

de aquel abismo

sentencioso que rige,

que diluye mi Génesis.

Mi gnosis ya no siente luto

a tu tersura abre clamor

de sinuosas espadas.

Siembra vencida

en tus muslos férreos.

Aflicción de espectro sosegado

agitando silencio

de inefable olvido

y en su jardín

blande un grillo.

Marco solana llaga

destapa su enredadera,

dejé mi vida a la espera,

emparrado de tu gesto

flores desangradas

clamando al cielo,

arboleda con sendero queda,

estancia yesca

que mi sombra la tuya adhiere

en soldado pudor

de onírico trazo

encarnado, habitado

como llamar la luz

que antes que la sombra

estuvo y fue.

Tapias de verdes acres

junto un molino,

tras las sombras de las parras,

afianza mi carruaje,

giró silenciando,

gritando un no me olvides

tosca piedra no eres,

hoja refleja, resplandeciente nido

fúlgida aureola,

fauces de acrisolado abismo,

tornasola que reverbera

sombrío acero

de tu eterno prisionero.

 

 

109. SURCO QUE LABRA TU SEDA:

 

¿Qué furor es tuyo?

Digna fronda impalpable,

soberbia, blancura madre,

golpe abatido el vuestro

de filo cuchillo

tu resistillo,

vida de tu vientre manifiesto

lejana Araucanía

por cuanto yo Castellano,

de ti he resistido,

ánimo furioso

virtud de mi brazo no mancho,

no querrán gobernarte

mi fiel madero,

afrentoso he quedado,

sed de antaño,

grandeza me secunde

y a mi ser abate,

lisonjera piedad

de justo labrador,

exención de cuerpo erguido

dorada cumbre

esquiva y exenta,

enojosa es hermosa

alegres vengadas volando,

el amor gobierna terreno.

Cientos fueron agraviados

de hondos senos

ventura resignados.

Serviré yo a su dolor

enjaulado escarmiento,

aquesta ungida perdición

ser cautivo libre

de mi afrentado corazón.

Donde alma encuentra medida,

carga pesada

de mi romo hierro.

 

 

110. CANTA MI SANGRE YERTA:

 

Mi sangre yerta, obra completa

 

III

Mi sangre yerta esquiva, humeante;

canta mi sangre yerta, granate,

el hierro de mi tierra por sembrar,

canta la amapola vieja, desvencijada;

sangre del corazón carmesí, rubí excelso,

granate lustre postrado.

Sueña mi semilla despertar mi sepultura efímera,

donde el muerto cave su vida,

y mi cicuta triste, desprotegida

enraíce el paraíso

de pieles sedientas y bocas sobre una araña;

hojas muertas, de mi vida escrita.

Corre mi otoño desde la vereda a la rambla,

corre mi frío desde el infierno

al río de flores desangrado de esta alma por ganar.

Encina yerta de mi piel esquiva, flamígera

beso de tierra y vid dorada al beso;

beso de trigo y girasol,

de cuchillo de espiga mi cante,

de zarza y espina mi amor

real como intangible, áspero y rígido,

bravo y valiente, duro y endeble,

metal y simiente.

Pan y niebla, bruma y cal,

mi carcoma sedienta,

niebla y bruma me desprende,

desde la boca hasta el pecho,

donde canta mi pasión sin despecho,

vive esta sangre caliente,

lumbre de mis tocones,

nube del cielo por dibujar,

a estampa de sed y viveza por entrañar,

canta mi umbral,

quiere tener soles y lunas sin gemir,

invierno llegas,

dibujando transparentes los miedos,

avanzas cada campo sin permiso,

helando hasta el sentido despierto,

oda de mi sangre yerta, humeante, dolida;

por mi tierra me arde la siembra,

y el beso queda escueto,

parco lo sentido enamora el hálito,

quién te viera marchar,

vestida de olivo y centeno,

de olivo y cebada,

de trigo y espada mi guadaña,

por la calma abrasas la esperanza,

en maldición cantas tu canción,

y los cuervos te rinden pleito de negra ala,

de grazno escondido en cada roble,

desde la piedra a la cueva

abrasas oscuridad mi entraña,

dibujas tu vívida estampa,

donde el tiempo yace muerto,

y solo las sombras te entienden,

solo las hojas buscan su nueva vida,

deste sembradío de niebla me avanzas sin piedad,

la dicha y el reflejo por ganar,

desde mi tierra encendida, hasta la parca bonita,

desde el cante a la maraña,

te canta mi vida quieta

este amor de la mañana

en tu pliegue de sonrisa y en la noche de tu cara,

suspira el rojo,

quiere ser río de alma y arrojo,

quiere nacer abrojo,

el espino mece la espina de mi antojo,

y la amapola amarilla,

sólo ella abre a la gran luz,

horizonte de mi piel que quiebra como ayer,

enamorado suspiro de frío,

enamora mi hielo,

donde duerme,

donde reposa

el amor de mi sangre yerta,

flamígera, apagada

dueña de mi luz y de mi sombra,

transmigrada a la espera,

de caudal y cauce sin igual,

viviré siempre yo en su siembra.

Vespertino azar;

Sol de mis soles,

era él hálito transparente,

vida de una vida en gota de agua.

Avanzo sin calma

mi existencia en un papel,

hoy no se venderá

al postor rendido.

Verá el tiempo

que no pudo conmigo,

ni desdoblará clepsidra

de mi metal furtivo.

Brotando mi credo,

abriendo tierras,

con orgullo del fulminado ayer

que se escapa en mis manos.

 

 

111. ETÉREO TU SOTO DE ALMA:

 

Halo umbrío, vespertino salmo,

estela naciente en pulcra unión,

cómo dos rocíos se forman en la flor.

Pacto alado mis falanges ensalman,

es por ti que se abre el portón verdadero,

camino en oración del semblante perdido

y ese por conocer.

Orando por mí mismo,

se abra el yelmo,

y mi cauce sea río de arteria,

en aleteo fugaz prometido,

que encarnan tus maderas,

reflejas piernas.

Recta clave de unión,

soterrada mirada,

sin conocer ni alzar te amo más,

pletórica, onírica mar

de tu efímera, socavada entraña,

por donde flores aguardan

echan ancla.

Última que es primera espada

de aliento y mi yermo,

te enraíza como primor embelesado,

turmalina esencia,

mi soberana musa cristalina,

mi arpegio entonado

en lira de mi carne,

mi índigo sollozo,

por el que nuestro castillo esbozo,

primigenia verdad,

sombra de idea,

hilvano, trenzo mi zarpazo.

Limaré el viento de nuestro deseo

ya se alzará nuestro reflejo

el mundo en un pulso de espejos,

umbría latirá nuestra caricia,

cuántos hielos murieron,

mi doncella escarlata,

los dioses dirán el tejer de nuestro destino,

pertinaz fuga de tu ramaje

por rauda estela que arde.

Dirán que hoy vine a verte.

Si acaso estuviese vivo que no niego,

morir por dentro es como nacer dos veces

y mirarte para que la belleza

de lo bonito que tú colmas

desde que el tiempo

me nombró tu fiel sucesor,

de a tramo y trecho voy manando,

abre mi solaz llaga de tu azul

que quiero fecundarlo,

besando tus flores que entrañas,

quimera despierta

Ostara de mis nocturnos parajes,

vengo a quedarme

necesito tu verbo alumbrándome,

quizás quiera amarte

algún día para siempre.

Aunque yo Castellano llegue tarde.

 

 

112. TIERRA EN EL VIENTO:

 

Ingrata luz sucumbe,

termina el día.

Yunque profano

en el padecer abierto de junio,

porfiada tinta

un ascua candente,

estridencia recta

del acento de tu boca.

Fuí de un mar hasta otro albor

buscando mi yermo.

Le creí inmutable,

lleno de sueños,

viajé cuantas primaveras

regalaron mis ojos.

Tapia de nadie

donde te vi deshojándote,

donde todo se alza fluyendo

imperecedera parecías,

alumbrada musa de mi carbón.

Nada se alza,

todo es vano.

Como un buque,

como una marejada,

como una febril tormenta sorda,

como relámpago en mitad de tu carne

como el gris

que fue lluvia de nube,

al fin en tierra

me marcho como las sombras,

deberán recordarme amada

que tú, crisálida cristalina

nunca marchitas.

 

 

113. PACTAN MIS FALANGES:

 

Pars quoq; denobis funesto sacucia morsu, Dum defeusamusdetho est ...

 

Sacucia temblorosa

me yace mi hervor de amarte,

anhelo inexpugnable

que no se rinde,

cercamos confines

levanta mi polvo

sacudiremos hálitos

y sierpes vespertinas

pincel de tu relieve

inmaterial,

sacia esta sed de antaño,

este puente

este puente sin tu cauce

posee mitad de unión

mientras dure el pacto

encumbraré tu rostro

alzaré sin aojo

un final que comience

como mi santa, bendita espiral.

Bregaré sin mi nombre

hasta alzar tu nombre

forja mi falcata

tornará crispada

este mi único

poderoso, inefable

origen de savia

y hierro,

vuelve, vuelve,

hasta nuestro solaz

destierro del fuego en el agua,

brota, brota hasta nacer tornasola.

Esposa de mi alma,

pasión

armonía llana,

dobla mi frente

giremos volando,

por nuestro pacto alzado,

elevado

condeno mi carne

sembraré

flores de lumbre,

flores de Odín

y tu yermo

será vientre mullido.

 

 

114. SI A LA SOMBRA CANTÉ:

 

No indagues el azar

que su relente tizna

a ojos indomables.

No luce la flor siempre

ni la casi viva yedra,

juventud y fortuna visten

como sombras huidizas

cual Escita sobrecogido

entre mares y el aquilón;

bebe de la fuente virginal

que la sierpe es honda vigía.

El mar de encinas

nos sobrepasa.

Las olas de tierra

son infranqueables

no vistas de alpaca

tu parda sepultura

los más duros son tierra,

el resto afilada ceniza.

Traspasa tu rienda

sé jinete de caballo muerto.

No dejes caminar a gusanos

cada cual busque y encuentre su lugar.

Por los siglos que llevamos

Nunca es bastante,

por amores dignos, pierde el hombre.

Aboco empeño que desafía

mi dorada, encontrada, mediocridad;

contenta ella sin miseria.

Azota el poderoso viento

mi erguido pino,

mi torre altanera jamás vencida

cae en estrépito para nueva siembra erigirse.

Júpiter dame ásperos inviernos

floreceré tus pies

con dignas rosas del atardecer.

No hay mal perpetuo

despiértame la musa de su sueño,

báilame la llama en vela recta.

Tiende el suspiro en el patio de mi araña.

 

 

115. PIÉLAGO SANGUINEO:

 

Mangla será mientras yo viva

efímera horda sublime

de esta mi tela que me abarca,

soterrada alma de cuerpo

sin vencimiento,

carne y hoyo

que ardiendo canta

por descubrir

su olvidado sollozo,

recta mi idea

te encara te avanza

que nací de nadie

ni siquiera para mí.

Recóndito verso

ni oro ni plata

cobre de este telégrafo

que oxida mi digna alma.

El muerto de quien yo era

qué piensa su magia

su digno túnel umbrío,

lo que no es de él

que su signo dicte

que su sino

consuma su recorrido,

el mío no acaba

uno, porque nunca comenzó

y siempre acabaré sin irme,

tierra, materia a tierra

aire que hable el viento

lo que siempre yo grito,

vela todo lo que no tiene sangre

osarse, completarse.

Mi espiga en noche negra,

mi raíz difusa

yo la retorno salvaje,

para que recuerde,

para que beba

mi ángel de plata

recuerde que su argento metal,

es y puede acabar

mi devenir sediento

granate perdido,

de mi don funesto,

mis alas roídas no son de ángel

sólo de señor murciélago.

La noche mi cauce

en piélago hiriente.

 

 

116. PAVESA EN EL VIENTO:

 

Esquiva esta mi criatura.

¿Desde qué oscuridad,

iluminas tus palabras?

¿Qué pulcritud aguada,

tiene la fe que cantas?

¿Cuál es tu cárcel de luz?

Que yo busco por ojos,

inerme vacío

acongoja mi voz.

apenas naufrago,

apenas tránsito

por milagro trémulo.

Tan hermosa,

va vestida la vida,

que noche escapa sin irse,

al fondo de la sombra

primorosa va tu frente

que mi sonrisa aniña.

Vagaroso afrenta mi fantasma,

la total, andrajosa mirada serena,

valerosa sed fecunda este cristal

de cielo terreno,

bala fundida en avance de mi galera,

lejana tierra, lejos de morir,

surca mi ara.

envuelve cobriza batalla,

soto sin fuga,

perpetuo mañana,

calvero de siglos arrojadizos,

ruina del azul

en viñedos de mi desterrada sombra,

sin tu amor en mi corazón,

canto como luce

y fulge el metal fulgente, crispado

de mi pecho hondo.

sonorísima fuente es esta sangre,

voz prendida surco

bajo los tiempos de hoz y ramaje.

Pendiente que al Parnaso atisba

encontrar allí tus párpados.

Desgajado borde

en huida de lágrima

por la brea en tu mar

y su claro sol.

Elegía de mi buque

pavesas que flotan un día

como ilusiones.

Es tierra yerma

en el viento.

Desenroscar puede

esta vespertina criatura,

que amamanta

que cría

la vorágine de mi estela.

Inmutable distancia

del vivir,

desnudando la perfecta revelación,

de nuestro índigo sollozo,

celindas y bailan

por todas las espinas unidas,

alcanza descíframe

a transparente pío

un sí bemol erguido

el bosque, la flor,

mi sembrado,

no retiemblan sin ti.

 

 

117.ALBOR DE PECHO ABIERTO:

 

Vas que los oteros desciendes,

juegas, ríes, galopas por solanas vegas,

el suplicio de tersar el aire

por vetustas planicies esquivas

te encuentro en la vega de oscuridad,

tomas mi mano

y te digo:

-Mi argenta vena si descansa

es para seguir creando.

Un regazo tu ternura

avanzo y tu lengua soborno,

quién parar pueda

mi ángel,

es una luz de sentirte,

una criatura vespertina

que imaginación lame

y reverbera tu solísima voz.

Duerme tu sueño,

acaso no soñé

que sigo vivo

en el regocijo tu pecho.

Santa encina puse en un tiesto,

al crispado albor,

crepitaron sus flores de tierra,

intangibles de esencia

bruta, acrisolada,

regentada,

insobornable, inexpresable,

saciada en filos de hojas

y sangre terruña.

Abre hórrida sombra

el nogal final

en apogeo de bravura

resplandores opacos de superficie yerma

sin color,

tenue cuchillo camina el espíritu

de mi pecho, sonaban ya de la tierra

sus tambores;

el resurgir crepita

no vuelve su sonido

sonaba un octubre inerme

entre espigas de suelo,

y sonrisas aciagas

sin diente ni aurora gastada

de alto cielo bajo piedras

y simientes del terreno,

se alargaba. la cruel,

la matutina, vespertina, espina

de mi nobleza;

averno del cual no me libero

si sólo solamente de él obtengo

mi amapola de fuego en mi pecho.

Cual conocen los hombres antiguos

que amapolas, ababoles rigen

la sangre de la alegría

en bermellón que llora la tierra

haciendo empíreas sus lágrimas

en ascuas de savia borde.

 

 

118. HACIENDO CARGO, DESDÉN SENTENCIADO:

 

Sigue recto,

ángel del amor custodio

imperando que la vida foliaba

caléndulas y hórridos sesos.

Suspiros de floresta

y gramas virginales,

sus hondas notas de cristales,

paraíso cuál,

el verde, el azul, el amarillo,

helechos que amantes

se escondían un umbrío soto sanguíneo.

Cañas de bambú ensangrentadas

espejos de zarzales,

oí leve oscilación,

de viento impelido,

que la sombra de mi nogal baja,

repecho de hombre inquebrantable,

con hija poema de la Tierra,

gasté todos mis talentos,

en dolores, plegarias y sarmientos.

como diría Gerardo Diego:

-Un hombre ha muerto, una obra vive.

Oído, nota, estría, vena, sangre, cadencia,

muerte, vida, sueño,

reloj, pulso, acequia, noria,

flor, pulcritud, espada,

elegancia, misiva,

guarda, cuerda, entona,

verdad, bondad.

Huyó la primavera,

reflorece estío insubordinado,

última gota

canción de invierno;

no suena ninguna.

Sólo el principio y final de mi cuaderno

que revive la quejumbre.

Abejas mías dejad

que la flor duerma.

 

 

119. LA UNA DE POLVO:

 

Se podan mis recuerdos

saberes presos,

por el linde despiertos,

vida de vida en flagrante estrella,

 

si por querer pensarte

jamás desapareciste,

mi Malva Luna

en Brea quieta, encendida,

 

disparos de un tiempo fulgurado,

mi sendero ya no corría agrietado,

miedos asesinados

de como solía ser

 

destellos fugaces acampan

mi destierro por las venas de tu alma,

silencio carcomido por olas de nuestro mar.

 

Pensamientos negros ya no me clavan,

ni hiedras me escalan

tapando mi luz fulgente.

 

No es tiempo de muerte,

mis cuchillos ya no laten hirientes

hermanos del fuego ahora son.

Al compás de un Sol mayor.

 

Perpetua una,

por el bajel del alma,

bajaba recorrida,

por entre encajes olvidados

me descubría,

el caballo del ansia mía,

donde empezaba a abrir

en sus piedras de ojos negros,

y la cabellera levita

por altas ramas,

donde acaba el sueño

taciturno de su sonrisa helada,

voy allí sembrando ojos

en sus labios áridos,

no me apetece seguir sufriendo

para ello sirvo mi aliento,

donde acaba lo que siempre

creí conocer más me detuve a envejecer

sin mecer alas cansadas,

el horizonte me cuelga la rama,

y yo loco callado pienso

en un tiempo que me apetecía recorrer

tus simientes azules,

en un mundo que mis labios cierra

tornándolos grises,

la idea vuela eterna del estado mental

por conquistar,

esta es mi vida

, esta es mi suerte,

pregunta a mi orificio demente,

que dispara por mi boca

la locura quieta que mía te arropa,

haciendo cálida la estrella

de mi popa

y mi ángel sangrando versos de hielo,

en el tibio, ancho, escurrido desliz

que me llevó a contarte mi verdad,

por la que quedaba frágil,

vulnerable sostenido yo

en un destino incierto

del comienzo del Alba a mi insomnio

que me da energía.

Que fiel asesinó la caricia,

en cama de ojos en alfiler

y patadas del sueño,

crujiendo mi ser en una araña,

llegó el tiempo de escalar

por si un día abandono

será cuando me vuelva polvo.

 

 

120. BROTANDO DE RAÍZ:

 

Dentro miro, florece el álveo,

un iris marcado, trenzado en espiras

fuego y su volátil marca de luz,

si nacer acaso partirse pueda,

sería una hoguera de púrpuras rosas sobre Galatea

y negras llamas, sería un camino denso,

como el crepitar de la forja

duro y endeble, maleable y quebradizo,

fulgente y voraz,

al encuentro de mi nuevo crepitar,

y volver a nacer del fuego

con su lengua que me sostiene

como la primavera a las flores,

desnazco hoy para volver a morir

y crearme de la nada,

ni la espada más aguda podrá

guardarme el filo,

agudo y ágil, duro de escarpia helada,

ojo de mi ojo,

carne de mi azada,

sol de los campos,

agujero de luz,

alma sin nombre ni alarde,

lo siento mundo

soy invencible,

de mi pestaña nació una nube

lloró tinta, mi sangre esquiva,

he creado vida

sembré un alarido de simiente,

le contestaron el verdor y énfasis

floreciendo silvestres caléndulas

un latido me alza

partiendo sombras,

soy pleno, completo,

y nombre puse a ellas,

tenían sabor a bellas hadas,

brilla este agujero del cielo,

cuelgo mis suspiros en verso

acaso bajaran,

pozo de mis recuerdos

en verde musgo

mi fantasma muerdo,

de una espiga floreció su vida,

de una espiga traigo la sangre,

de una espiga ríe el granate,

ocasos ocres, misterios en copas azules,

me bebe su cuello

la esencia erizada,

la belleza desmenuzada,

por el dragón de mi fría fuente,

no me verá caer la lluvia,

sólo ella y a su poder

alzo esta tinaja,

perpetua me lleva la acequia,

su verde limpio, sus florestas destapadas,

me bailan rizándose en mi pecho,

sus venas labradas

entre su cuerpo de tierra,

no me pisarán nunca, jamás

mis luces sembradas

de mis caléndulas arvensis,

mis silvestres flores de difunto

con las que recuerdo

que la vida

es más corta

que el paso de la muerte.

 

 

121.OPACIDAD ESTRIDENTE:

 

Romo metal

o estallido,

en cumbre de ramas

aullando sordas

bajo un viento

que llora su transparencia

ahora habitada,

Padre mío

dime tus fugaces penas

que cuajan

los febriles destellos

de luna pasajera

amilanando su alta ojera

traspuesta a rayos virginales,

en opacidad de soles hirientes

y ascuas empíreas,

es un soborno que alzo

palideciendo,

abriéndose mis fauces

tiemblan de oídos los cielos

contemplando rectos

sus cernícalos.

Mi corazón ya no más

es piedra rodera,

es aromo espinado,

con forma próxima

a espina mísera.

Abro tu blancura destilada,

justicia de la belleza, una.

Abre mi caracol de espejos

su deslizado halo

que oscuro sin ralo,

llena mi hueco latido.

Never more.

 

 

122. ALTO DIJO, COMO LA NOCHE:

 

Batiente ala negra,

oh, conjuro, densa bruma,

solísimo halo,

intangible esencia arrebatada

a lo oscuro,

que trepa aleteos de fugaces pájaros

grajos sin dentado desdén

que nerviosos estiran el descender del ala

de la noche, pulcra, densidad en yunques negros,

aguardando vil resplandor

de luz cansada, despertándose.

Sujeto mi estridencia

en estría parda caduca;

por cuanto sostuvieron mis pupilas,

como sombra arrebolada entre mares de gentes avanza

esperanzado su cálido refugio alzado,

nuez del tiempo,

germina con tenue raíz arcana,

devela anhela a su ángel de plata,

le tiene morada cobriza

de espinas de zarza,

levedad pulcra del hoy por mañana,

verán mis caracoles seniles

entonar por lamentos y cruzadas,

hondo reflejo dicta

que vida de un día

es no acabar postrer sorbo

sin beso ni despedida,

batiente ala remarco;

es escuchar a la noche

que estirado el día ni rasguño

inflige,

caparazón sonoro

de rudo ancestro

ella levanta mi coraza por pechera

blandiendo mi gloria,

que se me considera

poeta del viento,

entre negra sombra y su negra noche

el murciélago de mi antiguo morar.

 

 

123. SOMBRA, SANGRE DE AGUA:

 

Me hablan tus sombras

en penumbra dispuesta, sujeta.

Es un halo flamígero

iris de nueva llama,

enarbolando astros

en comunión de filos;

sigo, es un temperamento asido

del ojo de tu alumbrada calma,

cabeza de alfiler

que hila, que enhebra el sentir preso

en la tela de mi araña

es tu boca inimaginable secuencia

albor de metáfora madre,

que llora, que plañe

esencia laborada

en cuerda que carraspea

que entona, tu sinfónica saliva.

Por mi casa sin tejado

ocupa ya mi ausencia

desamparada,

en hondos sotos sin causa

es la belleza irremediable,

perpleja armonía

en cumbre de destellos en línea;

transmite cómo tú sientes,

transmite en nuestra ligadura

la conciencia tuya

para que baile con la mía,

cumbre de tu hipnotismo severo

acaso yo no sé quién tú eres,

mi golondrina de solsticio

mi azabache llorado en ojo sangre,

hematíes que coaguló el hierro.

Esquiva, indecente, elegante,

quiero sembrarte.

Rastro de mi cauce te riegue,

y broten todas las flores

en tus valles,

el río de azures desangrados,

nazca en la fosa nuestra boca,

sintetízame aparte,

sin ti no soy yo,

deja me vista

con mi traje de bruma,

sombra, sangre, densidad repleta,

esencial raudo, opacidad estridente,

sábana espectral,

suavidad de caricia,

levedad insubordinada,

lívida estampa translúcida

del matrimonio de ti, agua,

con mi ser, viento.

yo lo siento golondrina

cabalgo los cielos

en bruma gris descanso

tu osadía brotada

en efímera ambrosía.

Insobornable.

 

 

124. DUDA DE CERTEZA:

 

Contralto sin indicio vivo,

secuencia inamovible,

juega con el órgano de mi carne,

preludio de tu posesión certera,

sigue, tu duda no vence la mía.

Juega y ríe descansada,

a mi esfinge ni paz ni soga

basta,

acuesta en hondón de mi cabeza

cuantos quicios obré por ella.

Siembra tú mi bóveda de cráneo.

Espíritu de luz acaso,

cegadoras sienes

su intelecto grave

no germinan.

Brega sin ama, sin rienda,

desarmo tu tacha, alzo mi escudo.

Límites adultos, astrales,

descarnados

en tu pulcritud de infinito

que rige filo,

asiento personal paraíso.

Tres angélicas opciones,

a mi ninfa preguntan

cuándo podré quererte.

 

 

125. ABRE TU NÚMERO:

 

Ahínco, fieles cinceles abruptos,

en cósmica unión de mis pinceles

por lira de tres ramajes

dignamente inefables.

 

Sángrame tu voz en mitad de mi soto,

vergüenza de tanta trampa

no tengo.

 

Por venales conciencias marcho,

me deshago contigo

mi vil manifiesto.

 

Confieso mi afán

en tus batanes,

atraviesan tus escarpias mis cristales.

 

Briosa tu leve rosa azul

firme, esbelta;

elegancia en aire resuelta.

Humilde respalda espinas

y honrosos vestigios

clemente bogaré tu piedad

deslumbrada.

Azota tu alquimia tu esencia

y quinta esencia.

 

 

126. DEVELADO ASCENSO:

 

Metamorfosea mi cariño:

1

Alzo digno puente sobre el vacío,

culebra bastarda entre cadena y telón,

almanaque de muda en escamas escarlata,

2

flor de pecado sería morder

tu latido proscrito,

circuló mi sangre

3

noventa años por tu cauce,

Telón con mi lienzo

milagro en llanto

4

de anhelarte tanto.

Río chico que a mi pasión pregunta,

desde ventura, fondo o poso

5

hasta acariciar la brizna de tu corazón.

Verde es mi escarcha

devela, avanza

6

tu crisálida

de mujer exacta,

tendida mi araña.

 

 

127. BRUMA DE IDEA:

 

Tiniebla de la nada,

pensamiento, tormenta,

en sólo tres inciertas sombras,

tres telas en asombro por ánades

dudas pasajeras de calandrias,

chopos transparentados

en telas azules

proyectos de murciélagas alas,

arroyo de sangre de piedras,

tu cauce quizá.

Venideros ya no sueñan

los esquivos mordiscos.

Entre raso y sierra

manantío venal,

espera tu lengua,

promesa en cosecha de idea,

criatura mía

concha altanera.

soy yo semilla, rajando acres

de solana mar perdida,

busco nombre por cadenas,

corazón sin tierra,

vado de mi soledad avanzado,

futura puede ser ella,

lo que ella crea,

cielo en ciudad de puja lisonjera,

puede acontecer

arcángel en esfera de plata,

arcángel en burbuja.

Ya adhiere su piel la cota de malla.

Nido estallando de su amplia sin razón.

Se alzará todo lo no acontecido.

 

 

128. ORFEO INVICTO:

 

¿A quién canta tu férrea lira?

¿Para quién despliegas enervada

tu alma de luz,

la magarza de tu pecho,

el tulipán silvestre de tu cuello?

Bréa en fuego que arde Apolo,

la fuga de narcisos y crinejas de tus cabellos,

tersos en huracanes de mis manos silentes.

Árboles tupidos, besos

de virginales savias.

Fruncen tus ceños imantados,

Atalanta cobija la roca de tu piel esquiva,

erizando mis vellos de escarpias cobrizas,

agita, concentra leve destello,

pasajero de mi viento tejido.

Tu voz que edifica, rompe silencio

perdura en tus hilos dorados de entraña.

Desnuda mi arpa la música a Eurídice.

 

 

129. ELOGIO EN SOMBRA:

 

Sin mi otro, él mismo,

primerizo hexámetro

en miles largos

de centésimas

en broncíneo

invocando mi falange griega,

insoslayable argento

tejiendo mi póstuma égida.

Musa o ardua estela vislumbré

en arcano fuego,

tengo miedo de ser perfecto para ella.

Sin y con cumbre

en arduo intelecto

mi Sol mayor blande

cenit de esta idea

por cuantas cóleras desvencijada,

mis herramientas cabales

dictan

muerta mi araña,

paredes para mi yacija y su sombra

alumbrada, esquiva,

por piadosas ninfas

muestra lo que perdura.

Otros jáctense de páginas que han escrito,

ni me rozan en vil osadía,

manifiesta.

No habré inquirido

declinación laboriosa

en afán de romper sintaxis.

He profesado a mi musa de agua

que soy su aguja esquiva.

Ni sargento ni venas de Horacio fuí

ni filólogo ni malabarista de letras,

Ciego y quebrantado,

labré mi verso

todos los meses,

desde cruel insomnio aplacado

que despertó mi quimera

quebradiza de ocho patas

aquel 2005 que comencé

a ser alguien con mi existencia a espaldas.

Rostros y mis notas.

Vanas apariencias que anidan.

Alacrán manso y ciempiés soberano,

mirto e hinojo que hace monte.

Tus pies de jara.

Cierra muralla.

Hacedor que invoca su río,

Heráclito de intangible astro,

llorando mi amor, por cuánto espero,

por cuanto he conocido,

las tres armas, el guerrero

reminiscencia en laberinto de sus espejos.

Serán ascuas

corazón y sequedad de piedra.

Tiento de cuanta ceniza yo amo,

pensamiento, muerte

o proclamo;

tinta servil de amarse a sí mismo.

 

 

130. EN MEDIA AZUMBRE:

 

Nunca seremos nunca,

enfilando seremos ceniza

secreta puerta,

desolación con corazón,

materia de luz remota

sombra, olvido, brillo

palabras en el polvo,

tintero, sinfonía,

melodiosa sierpe,

me ensordeciera tu rayo de luna.

rastrojos por cebollas difuntas.

Animosas amapolas

órganos de mi ruda piel,

alada mi alma de almendra.

Parca enamorada es contemplarte

colmenera sería tu alma para anidarla.

Me esparcen la razón,

bueyes arrostran mi redil de venas,

fugaces, secuaces.

Halagan mi jardín sin alondra,

mi nombre te dejo,

pecho de ala,

tórculo de este recuerdo,

dejo presente

que quiero ser siempre, contigo.

Sufrimos tú y yo

la miseria de la vana luz,

en lecho, buque, beso

y noche de perros sonando

como lobos despiertos.

los valles redondos de ondas viejas

navegan las dunas

de tu luna sempiterna,

en arena gemías mi placer

y sus grajos que crascitan

enamorados de nuestra espera,

delicia como tú así es esta vida,

piedra ligera en viaje definitivo.

 

 

131. VERTIGINOSA CONTIENDA:

 

Soy hijo de tu oscuridad.

Tarde prendida entre apóstatas,

sienes y jinetes de curvos ejes,

partir me alcance este día,

desde mi flor de Bradomín.

Retorcido entre carruseles, tranvías

del sueño noctámbulo

y malvas del sueño de Castilla.

 

Quiebran mis señeros

una luz sin espasmos,

ni cobres caminantes;

un canal que la floresta sigue

por senderos,

apuesto mi perdida ala en son de tu lengua,

donde el azahar sembraba

y se extendía como ciencia de umbrío tomo.

 

Era mi era como mujer sin barba ni corpiño,

entre mi siega labraba una espera

esperaba una lagartija

del fuego nacida,

una contienda de bombardeos

de simientes risueñas,

como un látigo que la estepa enciende,

su signo bravo, un linde en ávida crestería,

por el desliz de esta hoguera,

acábose mi rodada espera,

sin marca ni flamígera contienda,

estaba quieta, jamás yerta

tu flor del alba,

como niña perdida de la madrugada,

abrió destartalado su ronco latido,

naciendo una vid, primeriza

entre avernos con hijo de tu flameante

oscuridad hendida

y huellas de trigo venidero,

disparé al viento,

me contestó su voz

entre sarmientos de cobre,

rindiendo mis miedos,

de violetas noches postradas,

en soliviares que abren azadas

de la tarde en su compostaje,

sembrando

que volveré a verte.

Para poseerte,

dicta rauda tu señal

seguiré cauce

sin embelesar, sin regentar

sólo tu letra por anidar.

Y mi vida en ti sembrar.

 

 

132. VASTO DOMINIO TE ESCRIBO:

 

Atrapa mi carne,

en orilla de otro sitio,

en levedad de tu oscuro abismo,

púlsame mi figura que ensordece,

mi voz libre que penetra

sordamente tu sombra.

Abismal silencio

yerto el tiempo

que disparar

manecillas de relojes rotos,

fulguran, encandilan tu mirar,

absorbe mi cruel indulto

transmigrado a evanescer,

vida sin amor no ofrezco,

deseo hondísimo

en vaso infranqueable;

abismática tú

ruego batas tus oscuras alas,

enigma o poso del mundo,

bajo la tierra oscurece el día.

Sombra justa que mandas,

penumbra en perfil de cielo puro;

torso de tinta,

parpadeo de espumas,

noche cerrada,

los luceros sobre tu parda mirada;

sierpe que palpita

llamada esperanza en azul

montada,

luz ciñe tus colinas, tus exactas sílabas,

perseguidas por tus labios dispuestos.

Mi viento inquieto te circunda,

demarcando sueños auras

y tesituras perdurables.

Diosa suave eres,

asaetada,

deslumbrada por padre lucero,

déjame admirarte,

no quiero refulgir si no es a tu nombre,

bosque de venas,

hojas malvas,

ascua del mundo,

es darte mi corazón,

yemas ofrecidas

hierve tu belleza colmada,

eterna duraste, cruzaste

la senda que lo bonito te llevó a mi casa

de ciego verbo,

 

 

133. ALBO TRAJE TU MIRAR:

 

I hoja:

 

Canta mi piedra

por inencontrable esencia,

promesa de luz del sol.

Azar de imposible

fuego fatuo en tejas

que son nubes de altos cielos.

Serenamente místico, me alzo.

Ascua empírea fueres

o carbón del destino atronador.

Mito, constelación:

constante, pura flamígera,

eterna de cimiento terreno

sobrevivirás a lo alto.

Escarnio mis solas sombras.

Promesa de tiniebla,

promesa tibia,

nunca alcanzaré luz tan ardiente.

 

 

II hoja:

 

Perecer a los cielos que yo amé,

te amo en medio de mares,

entre pulcras esferas feroces.

Clamor por férreos bosques,

boscajes de tu sed de miel,

arrebatada tú, de tu albo espíritu,

generosa es la penumbra

eco pálido de azul viejo

virginal fuerza de noche añil.

Presencia misteriosa

en haz, de luna áspera.

Destino opaco, inclinación

por verdades de monte desgarrado.

 

 

III hoja:

 

Tránsito estremecido, el río,

ligero, nitidez de espejos

que dulces presiden

hondas tierras.

Constante agitar de sus fuentes.

Resplandor baten tus argentísimas alas,

palabras entreabiertas

buscando dicha.

Esencia, eclipse de mi sangre.

Sideral cuerpo estrellado.

Sigilo, tus pupilas

con las que a fuerte garra

me amas,

y ardua me miras.

 

IV hoja:

 

Lejos queda el miedo en cestillo,

a ser feliz;

si tú escribes.

Por esos juncos que el día

no cierra.

Un remero hábil,

desnuda la noche.

Bogando que su luna sonría.

Oscuridad larga

que nunca secunde.

Desemboca arriba ardiendo,

tu frente rosácea abarca.

Mi armadura, mi espada, fragor,

pico torvo, ojos cerrados.

Penumbra desconsolada

por riveras de mi ciego Arlanza.

 

 

V hoja:

 

Fondo de monte

en el verde mar

de tu boca.

Claros rectos, únicos, confunden,

luz vasta y su sombra

que más ya no languidece.

Viento, velo, acallada luna.

Muda escucha

espesos vellos.

Faroles latiendo

corazones en celdas

con llave de tu alma.

Noble secuela

de mi dios Gemineye.

Entre azucenas de la tarde

mi suegra y consuegra arde.

Rubricó tu gentileza, orquestando.

 

 

 

VI hoja:

 

Luminiscente polen

en interiores de colmena.

Abro espumas esbeltas.

Desnudeces en carnal tomo

de mi cepa.

Brusco y dormido

en leyenda diferente.

Caí a mi tierra.

Toqué maravilla, flor de supremacía.

Palpé tu olor fecundo

a esquiva adormidera,

de tu órgano erizado.

Por tus estelas claras

que escriben galaxias

y agujeros de luceros.

 

 

 

 

VII hoja:

 

Viejo pabilo iluminado

humo rojo viose apuesto.

Gallarda tu entraña.

Decreta, no cese

Mas nunca mi terco aljibe

que te escribe.

Con ojos rendidos,

ojos cada vez más humanos.

Pureza, tu plata.

Amortecida ahuyenta la negra Parca.

Piadosa suerte

en sombra densa montada.

Eco amplio,

ley presunta de todo linde quieto.

 

VIII hoja:

 

Difieren ligeros, tus sortilegios,

de verbos que nacen.

Ya nacidos estudio.

Ellos que escalan mis ojos.

Opulentos pinos reposan

su verde nupcial.

Ato presunto borde,

llego a tu almena

donde vive tu alma serena.

 

 

134. ORILLA DE REGUERO:

 

Vienes mi oscura golondrina

a colgar tus besos de nidos

en mi antiguo balcón de reflejos,

jugando me llamas

con tus alas en mis cristales.

Tu hermosura y dicha acusan.

Tupida mi yedra,

por tapia y hermosa fronda;

cuajada de rocío volverás.

Abre mi lid mi castellana,

moruna siémbrate

desentierra este caudillo

frente rejas de tu estrecha ventana

cuelgo un mirar absorto,

de tu despliegue de manos.

Dame asilo de pecho

inexpugnable penetra

honda risa,

sólo llave, paraíso, alma,

soto, cárcel, instante.

Sólo veo todo lo que aquí

no yace.

Agarro la rienda del caballo,

descubre el viento

mientras salta muralla en sangre,

pavesa en aire,

sujetando mi arpa en la lumbre.

Tres cuerdas estiro,

la última destensada late,

un averno sin condena

ni tristeza seca atañe,

dicha, belleza, fortuna, procesión

entre pinos rutilantes,

tus yemas,

mi pavimento,

con espada que centellea,

ya no es mayo pastorcica bella,

ojos de otros ojos me enseñaron,

pajaritos, valles,

vegas, agua fresca.

Sabes cuál es tu música suave,

encanto severo apasionado,

del enturbiado espíritu

blandiendo tu embeleso amilanado.

Expande tus tonos

cariño infranqueable,

tus franjas verde- azules.

pie de mi río

tu fronda ya cubre.

Abre el estío en ráfaga de tu centella,

tejeré para ti siempre mi sorpresa.

Inextinguible clama, abre la gloria,

magnificencia de osar tus labios,

terciopelo anidado

de un tiempo disuelto en sílabas,

suprema,

volverás a mi ventana

mi oscura golondrina.

 

 

135. SEGMENTADO DESNACER:

 

Lóbrega sien, letal beleño,

estupor sublime aplaca,

fragor en fantasía cuesta mi estampa,

fatídico azur y hórrido

furor esquilmado.

Desceñidas tus manos.

Rueda mi cuadrilla atroz,

eco dormido entre tiranos,

llanto etéreo en la condena.

Alzo tus funestas alas,

hierros de castilla forcejan

fuerte, intrépido,

alzan mi firme pecho,

en dulce flor asigno tu vida,

musa libre, cristalina.

No marchita la azucena

suegra y nuera

de la vid espera,

Fuego y sangre,

madeja de plata tu mejilla,

voz de indómita cerviz marcho,

de ruginoso, sanguinoso vocablo.

Hijo de treguas quiméricas,

adusto ceño seguro de osadías,

navega mi barquillo,

deliciosa eres sin memoria mía

atracción de astro y fulgor,

laúd a coronar

violenta apoteósica flor.

Afrenta todo

a mi amor desconocido,

y a mi solitaria flor,

ventura bañada de moribunda luz,

dulce mi tristeza,

sepulcro a coronar.

Disipada bruma, siempre gris,

para mi alma paz,

quiero la tuya,

eternal quietud

de ángel con alas de palabra.

Corazón gastado, sin sustento,

sin vanagloriarse,

febril hermosura

tus yemas tejen,

senda que pierdo.

Noche malva, azul, serena, indiscreta,

ruge tributo y desvelo de cielo,

informe alma decreta:

-Luz vaga y efímera,

desventura de lívida blancura,

mariposa negra amedrentaba.

Rompe mis nieblas

golondrina oscura,

por rayos de zafiro.

brilla esta mi alma afligida.

Nativo su lago,

donde la venganza soporífera arde.

Clarísima esfera

y su estela de misterio.

Termíname tú,

yo no me encuentro.

 

 

136. CERRO Y TINIEBLA DENSA:

 

1

Sedientas las arenas de tu bravío río.

Cauce de tu pálpito exuberante,

era un cerro y una penumbra.

 

Cónclave de inusitado

hombre hecho de runas,

testigo de tu Sol y beso deslumbrado.

 

Brío de fiel pureza te abarca,

pulcra tu seda, avanza,

murmurando tu ágil imagen.

 

2

Deseo ecuánime agito,

terneza encumbrada

de fragoroso cenit.

 

Siempre frescas vendas me ciñes,

lucirá nuestro día,

entre virginales sendas.

 

Misterioso límite

de ansias y anhelos,

sed de nuestra alma flagrante.

 

3

Espumoso y turbio

engalanas el fiel abismo,

con tus colores y sentidos solares.

 

Ensarta mis cenizas aparentes,

en campos y sus señeros

inmobles; densa niebla no abate noble,

 

ni altivo mi ánimo desciende.

Entre caracol y fresco brote

mi rosa erguida por tu fragancia

 

y sus nueve gotas de rocío.

Esperanza, dame mi flor ansiada

Tu alma golondrina oscura,

tiende a todo lo eterno.

Yo lobo desciendo a tu condado

que en ternura ciega arrostra mi olvido.

 

 

137. TUS ACRES POR PECHERA:

 

Lontananza, de luz en vida

sed de alma torna

abre sus crispados, suaves labios

en tersura de espada.

 

Salvaje árbol velaba sus frutos

con ordenanza del mañana.

Acostado en su dicha,

el fantasma del Bien sembrado

aguardaba.

 

Asilo en mi pecho,

donde combate mi mujer no besada,

nublados los rayos de Sol,

canta el llanto de la lluvia

y ciega atronadora su beldad.

 

Afilaba una adelfa

sonata de luna recta,

voz extinguida

que abre mi férreo ciprés.

 

De voz y filo militar

fallecidos.

 

Murmuran frente y rejas

el vestido de mi castellana

que baila con batiente viento

innoble mi ojo de tierra

porque perece,

yo nunca más.

 

Derredor en silencio cansado

acuso los hierros de tu franca

para escalarlos

y tu anhelante sombra

poseer

y así a silencio cállame.

 

Abre esta cal procelosa

donde yago,

sin tu manto.

 

Con más de mil palabras

encanto repletas,

dulzura en claro frío,

bien nuestro,

aura satisfecha tuya

correrá mis venas.

 

 

138. SOLITUD ESPINADA:

 

Resquicio tenue,

acompasado

entre fulgor que crepita,

que yo estoy nacido de una espiga,

va que vence mi dulce tormento nacarado,

entre colchones de luna,

efímero pasa el minuto

sin contar el segundo,

noche cabalga este acre

de solitud encontrada,

ven, ven a mi espada,

tú eres mi hombro,

tú eres mi azada,

donde encuentro besos del alba,

espirales oxidadas

me dictan que el camino

se duerme en tus mejillas,

es la hora,

desnaceré por mi Sol,

seré su hijo reclamando su luz,

sembrándose en cada cuchillo de acre,

porque él es mi padre,

y la luna mi eterna madre,

me deslizan los cardos

con sus espinas recién nacidas,

soy tantas cosas que siembro mis abrojos

versados para que su filo adentre

el recuerdo de quien me lee,

porque este siglo parirá pocos con mi fuste

y valía jamás dormida,

voy que trenzo entre alambres

mi idea que desdibuja,

brumas grises, y escarchas azules,

la ortiga me saluda

y esta peineta de brujas acuchilla al viento

que pasa y no sonríe

todo lo que quiero

es todo lo que necesito,

todo lo que necesito

es todo lo que amo,

y lo que yo amo

es todo lo que siento,

soy fuego y mi novia es aire,

es en esta acequia

que mi tiempo consume a la espera,

es por esta sangre que me crecen flores,

soy un ser de tierra,

y mi tierra es cincelada materia viva,

canta amor entre estos cuchillos férreos

porque de este romance oscuro

hacen trilla de espigas,

no abras mi compuerta

si temes lo que salga de allí,

me trepa la idea mi salamanquesa

de hierro viejo,

no puedes desvestir el suspiro,

no puedes hacer tuyo mi ímpetu de carcoma,

ni cabalgar puedes si no es conmigo.

 

 

139. AGUA SOCARRADA, ELÍPTICA TRAVESÍA:

 

Analizo la luz en tu mirada,

leo flagrante tu alma.

Horno de fuego lleno,

como pisar un abrojo

y blando sabor degustar,

estampido del trueno atribuyo,

rebelión venciendo,

ya se escuchan rumores sordos,

precursores de tempestades.

Torrentes sin cauce

la turba desemboca a mi senda,

yo soy como las vigas de Himeto

no preguntes más.

Que ya mi amada labra la columna

que me cincela.

Heredero he sido de cuanto he servido.

El múrice me guarda

servil en mi travesía

por mar Laconio

cielo, inspiración, canto

corre anhelo voraz.

este mi sepulcro reverdezco

hollando lindes,

preguntando a Prometeo,

sin sobornar a Carón resignado,

el Leteo ni descendientes

traspasar mi puente pueden.

Chispeante tu cielo,

su rubor satisfecho oso al por mayor.

Instantes melosos veo en su colmena de labios.

Agradezco por enunciar mariposas nocturnas,

poso de almas condenadas.

Orados recursos en vigilia

que enseña cátedra tu silencio,

estruendosos llamados

a cosechar en gotas tu alma.

Sólo ordeno, mande sí

pero no me despiertes

porque no conozco ni miedo

para luchar por lo que quiero.

Acoge el cimiento

coloso que ando disponiendo,

prosigo,

póstuma súplica

ésta que logra calmar de Plutón su ira.

Gerión y Ticio

la onda Estigia aplacan.

la raza Danaica no se acobarda

ni su madre Dana

devela el secreto

por el que soy preso

reo capaz de incendiar

abismos que rutilan sombras

si así combato mi incierta suerte

por la que arriesgo sin miedo

de ganarte el cariño.

 

 

140. FERVOR EN LUZ SOSTENIDO:

 

Acepta mis graves,

profundos cuclillos;

blandamente el idioma del sueño

cava surcos de mí en tu alma

verdadera.

Recto sobre las aguas,

de esta oscuridad densa,

tendida que compasiva se rinde.

Noche extensa que aguarda

sol en carreta ,

un final sin comienzo

una eternal espiral.

Dora mi vigilia

entre simientes de espigas.

Tráfago,  una solución a mis pesares.

 

II

Elegía sórdida.

Camina a pies descalzos

el brillo de luz raída.

Tumba aquí en la Tierra.

Estelas abren el cuerpo

en ceniza aparente;

cielos sin piedad

ni luces lisonjeras .

Pulcritud que ya no aplaca

justo,  sin sonido de pecho.

Mármol estelar que tiende

profunda flor de difunto.

Se retira luz,

hermosa del Sol.

 

III

Fuego hurtado a la esquela

del hombre.

Serenamente destino de luceros .

Liras casi solas

de falanges misteriosas,

sacuden gentiles procesionarias.

Invisible a ojos,

que desconoce sus ramajes .

Ausencia por pétalos arruinados .

Delirio de luz girada .

Soliviar feraz acoge .

 

IV

 

Blanquísimo destierro

en verdes parajes y riveras.

Cuando mis ángeles desertan a morir,

y duermen en oscura Tierra.

Profundos cánticos

pulsan todas las flores de tierra.

Primaveral fervor febeo

de amarillas sienes ,

y coronas de reyes

entre la sangre.

 

 

141. CRUEZA:

 

Fuerte

veza.

Crueza

suerte.

 

Muerte

reza.

Nueza

vierte,

 

Diablo,

hablo

mudo.

 

Cielo.

Duelo,

viudo.

 

Abreza que adreza,

aceza con agudeza,

esa belleza despliega,

con pronteza, la alteza,

escurraja desliza,

fiel perfidia en pereza,

dulceza habla su clareza,

corteza por variar

acaso adereza,

afirmo la alqueza una

ancheza del alto lar,

lindeza, listeza, por

llaneza, lleneza,

abre longueza, sin par

de majeza abierta ella,

maleza, la osada,

ensimismada roza

malveza, manseza, ya.

 

 

142. AJUAR GASTADO:

 

Sombras sin ayer,

un silencio roto

que recorta su anochecer,

trenzado garrote

a des voz,

recto entre la espiga,

abierto en el ababol,

frío yerto al amanecer,

ancha idea de rectoral ritmo

que trova,

este sol de averno,

lagar muerto,

que la soba.

Prensa mi parra en la cuba,

racimo paso del soneto,

infeliz sin costumbre,

pesadumbre

sin escuadras

senaras, abren la lencería

de Armuña,

ávidas, grises, noites

en compás dolido sin ajuares ausentes,

esta piadosa siembra,

me alza entre los mortales,

Dioses lo quieren.

Mi verdad en cumbre de macizos

que el gentío se niega

en ego a escuchar,

mi visión raíz de Cernunnos,

reló de silos azules,

un peldaño de áspero olvido,

místico este cuervo,

puro cerro,

puro roble,

puro fresno,

pura encina,

subrepticia dolida,

mi pan amarillo

al pasar la caléndula,

la flor de este muerto.

 

 

143. CANDAVMÍS:

 

Del acre del cielo, destino clavado.

Verde semblanza de tormenta furtiva,

sierra de sueños en blanca idea,

clamor en ocres de nubes,

relajado,

sosegado empuja sus clavos

que precipitan hacia sienes de grama,

lloviznas de pretiles azares,

en fuegos erizados

que él truena,

aventa que alza

su ronca madera.

De fértil diente,

de cano cabello,

niebla de su sendero,

crepitante onda,

en azur marcada.

Viento sin suelo

su final encuentro.

 

 

144. CUCHILLA DE SILEX:

 

Raudo enebro enervado

bajo cuchillos de tierra,

en sombra que hace

pulcritud de estelas

descorazonadas,

duro metal y simiente

en espina de alarde,

sonroja a la escarcha

de este cielo que aploma,

para derretir el hueso

que el astro besa,

jabalí nacido entre aromos

de espinos,

va bajando su cauce la luna desamparada

buscando su recio esposo,

la loma desciende su floresta dormida,

canta el margal entre brezos noctámbulos,

y margaritas con violetas ausentes,

los jacintos silvestres ya vertieron

sus hijos de nácar.

Quedó el nardo desplazado

y el ababol sonríe,

ya vertió su sangre de tierra

para cerrar su campana

al tañer de sus simientes

enarboladas,

hasta la siguiente vida

a partir de su presente muerte.

 

 

145. GENII LOCORUM, TODOS DESPIERTOS:

 

Vida que las montañas me respiran,

raíz en su abismo de hondo tajo,

aire bonito relátame mi destino,

subiré los montes y cerros,

alcanzaré mi soberbia

allá donde el alba despierta

y el linde vuelve vago,

plácido, ferviente,

sed de tallos

y savias que luz llena,

erigiéndose cumbres

y cimas de hervores

a la matutina belleza

que anida.

Y en el ser germina,

febril loma desdeñada

por rizos en apogeo

entre rayos que culminan,

desnuda hacienda ultrajada,

río de encina, cuervo nacido,

por lo que me quedó sin decir,

Wotan, Lugh, Morrighan,

ese veris perdida y encontrada,

Dagda, Balar, Mórrigán, Lúgh,

y tú mi amada Brigid

Genii locorum dioses ancestrales

abrir este camino,

Diancech sana este mi cuerpo

Badhbh Catha sigue fuerte,

tierra entierra la maldad

sepulta los problemas,

como en tu ser el ciclo

el eterno resurgir en ti cierra

y comienza,

resurgiendo, abriendo camino,

escudo en fuego sembrado,

hueso del pagano,

me deberán cuanto yo he plasmado,

hierro al hierro,

fondo escueto

del vítreo traspuesto,

senda de la idea,

por ellos socarrada,

lucha, cuanto más arduo es el camino,

cuanto más se abren las pruebas

más se hinchan las fuerzas,

sólo vencer en firmamento,

agujereado de huesos,

siembras que tiembla la luna.

3 claman los genii locorum

que no han muerto, que ni el olvido puede con ellos,

Diancech sana este mi cuerpo

Badhbh Catha sigue fuerte líbrame del cobarde,

Epona sálvame del semejante soy tu mala yerba,

Dagda, Balar, Mórrigán, Lúgh,

y tú mi amada Brigid poesía,

elevar mi canto

que yo con mis actos

os hago un manto,

Cernunnos comienza nuestra caza,

Candamvis alumbra esta montaña centelleando

el relámpago,

abriendo el cielo de nuestra bruma,

tejiendo nuestro amado ocaso,

que jamás hemos visto los que vivimos en el suelo,

ahora y siempre se escuche nuestro canto.

 

 

FLORESTA DE TU VERSO, CARNE Y ESENCIA:

 

I

Abro la noche sinfónica

de tus labios orquestados;

casi transparentes.

 

Tu rostro melodía

casi templada,

inimaginable.

 

Mi grama ya ocre

que incesante vibra

su dicha blanda.

 

 

II

Azules mis tenues

lombrices renegadas

de pensamientos que flagran.

 

Húmedos sus escondrijos

que traspasan

hondo, cuál lira

 

que tú ocultas tersa.

Violines de transcurrir íntimo,

tus manos afilan.

 

 

III

Exalto el clamor de violas,

clarines argentos

estrellas laten opacas tañidas.

 

Por luna tangible sin reja,

espero su áspero eclipse

repleto el día de mi cumpleaños.

 

Su luz sin serrín,

a la gravedad tuya;

tenso mi arco.

 

 

147. AYER DEL HOMBRE:

 

Mañana será epitafio sin nombre,

una deidad vaporosa en alambre,

una alta ojera de nácar caerá

por el descendido horizonte del hombre,

será su suerte una llama sin aurora,

flama de inmortal discordia,

un beso atrapado en etérea yacija,

un granate verso inconcluso

que encadena la vida de quien la lleva,

hombre al menos por tener valor de ser hombre,

poema sí por tener imágenes para bastar a la belleza,

para hacer lo diminuto gigante,

y lo gigante magia de silencio,

es un aliento, un hálito y un verbo,

una tijereta en esta ciruela,

donde se derrama la idea,

mas si no alcanzas a dar impresión de belleza

jamás serás poeta,

serás narrador de tus diarios

de insulsa existencia sin afán superior

que no sea lamer tu conciencia,

de este nicho traigo la lombriz,

estaba en su tierra recogidita, feliz ella,

aquí en esta tierra sembré mi verso,

esperando que se abra

y sea inmortalidad de alta esfera trenzada,

por quien la sostiene sea quizás eso

una deidad con nombre.

 

 

148. MAGNIFICENCIA EXACTA:

 

Yo me adentré en la morada

de la belleza más perfecta

y renombrada;

allí estabas tú mi amada

quise hacerte mía,

ser como mis ancestros eran.

Nacieron hidalgas hijas

de mi tierra.

Fervientes herederas

de mi idolatrada hacienda Castilla.

Honradez solariega

de mi feraz Ocejón.

Amante compañera

mi sencilla labradora,

alzando nuestro

el regato cristalino.

Logrólo todo

pacífica y amable,

perpetua y serena,

alma de anchos cielos,

desnudaba.

Campo pardo, ondulado

en mudo, ronco halo.

Con tus castas soledades caminas.

Desterrando azules lontananzas tuyas.

Empapada llaneza,

grandeza en campos abiertos.

Alamedas y copas desplegadas

de encinas viejas.

Vida solemne aguardas.

Tonadas dulces

de miel de panales.

Doradas esferas precipitas.

Puros, serenos, profundos pensamientos.

Monótona, inmutable,

magnífica hondaba tu estela.

Mis férreos zarzales floridos.

Vigor de sienes envaneces,

perspectiva de nueva cosecha

en las lindes de tu exacta

alma.

 

 

TU CRISTAL VAPOROSO:

 

I

Adentro la longitud soporífera

que rige y exalta la turquesa

de tu pura mirada.

Visiones de tiempos mejores

sí entraño.

El campo de tu Parnaso devorado,

abro al candor de un santo Olivo;

bate sus alas el pardillo

al rebuscar la grama un tordo músico,

que consigue la lombriz

de mi pensamiento.

Albergan flores de piedra

las vírgenes encinas

desplegando sus bellotas

de días futuros.

 

 

II

¡Oh! Luna de sangre,

luna férrea,

esta noche de viento

cuando suena un lobo afónico.

Vals de la cigarra

que despierta al litigio

del arduo grillo.

Brilla la piedra de lumbre sedosa

ya blanda;

fango quieto que la sangre verde

no gira, púrpura celeste

de nueva cosecha de estrellas,

caldero de esquiva realidad

te encuentro, tu saliva vieja

en tus labios azules.

 

 

III

Soledad de hierro frío

con venas de fuego

y su gris suspiro.

Alzo tu cristal imbesable

por tus amores

de humores lívidos;

fluyente no es mi querer

ni se tumba como espiga cansada

de este estío ardiente;

hoja rumorosa eres

del cuaderno de mi vida.

Ingrávida alma meces,

que ya no ahuyenta

mis latidos precoces

sin escapar nunca más.

Extinto muro de sombra,

cristalina, acaricias mi profunda dicha

de este nuestro universo recto,

luminoso, que sangra la noche

en tus cabellos.

 

 

149: EL SIGNO DE LA ESTEPA:

 

Alba mía,

fugaz de abisales miradas,

llévame a mi lecho

que no me tengo más en pie.

Cayeron mis suspiros de miel,

Orando me acaricien

palabras de ayer,

ven mocita a mi vera,

ven te quiero ver.

llorando no lloro

mi cantar aquel.

Visten amapolas destellos de piel,

dispara para no volver,

plural celeste aflicción,

alba mía escánciame

no quiero tu padecer,

sonríe a mi flor esquiva

un rayo tornasol,

ten mirada pura,

en esta espina radia nuestro tesón.

Hueso hondo, fúlgido nacido

de la adoración,

como niño lloro la ternura

agarrada en corazón.

Martillo quiso ser mi hoz,

segando a golpe de viento

mi labrada voz.

Victorias acompasadas frunce mi Sol,

el rito mío cantará,

por la nieve de los álamos,

al olvido de barbas de mi chopo forjador,

herrero de mi sinfonía.

Verá parir la luna,

en hojas de olmo con forma de corazón.

El signo de mi tierra,

el amor de mi azada

a su soterraña entraña.

Vientos del norte me llevan

a lomos del Aquilón,

Hijo del relámpago,

que una vez amó

y tierra tomó.

Signo de los tiempos,

solo, solo ardió por derredor,

alma invicta, invencible

su espada deslumbró.

Lobo aventado en bosque clamó

la tierra devora lo que es de ella.

Yo clavaré rival

a serena esfinge,

que mustia mi carne florecerá,

espero que esperaré

el tiempo me seguirá

mi rastro percibirá.

Hoy como ayer

solo mis dioses, me aguardan,

en esta estampa abatida

de mi soledad voluntaria,

necesito el sonido de mi noche

por escarchas azules febriles

cantar de flores recuerda

el llanto de la piedra,

a la ruptura de compuerta

estaba yo desafiando mi destino,

hilanderas tres,

no me tapan mi hocico,

trémulo, voraz,

quise estrofas

tuve una unidad,

mis principios numerados

los dejé ayer sembrados,

vine para seguir mi oración

no rompas quimera

mi sagrado nueve,

vendré a traerte que mi ser

lo forma el tres.

Si te veo,

no te escaparás de mi tundra,

ya te he soñado y contigo hablo

de espíritu en yacija

recipiente que mi conciencia

suenas,

me despido para regresar

a mis cantos olvidados,

sin musaraña dicto

que yo existo.

 

 

 

 

150. ROMANCE DEL DESTIERRO:

 

Mi raíz arcana anclada,

dejas el etéreo espacio

en eterno cementerio

tu silencio amalgamado.

Yo era taciturno espectro

misterio, parajes blancos

que salvajes en tu lengua

confrontan en yermo arcano

saciando mi Baco imperio

de soledad que amilano

sin inicio, sin futuro;

sólo aplacando los diablos

y esa idea primigenia

cual ojo que jamás hallo

descansando en alegría;

ocho hijos que me has dado

más los bastardos impíos

reconocidos sin ralo.

Anudar aún sin vivir

mi vida; que deshilacho.

Desfallecer, despedirla.

Corona por candelabro

sí, mi raíz es de plata

al fervor de soles alzo

como cobrizo capullo

entre polilla o gusano

devana mi sangre, rueda.

Transmigra verde que escancio

sobre espica, sangre hielo.

De infecundo humor humano

con coraza por pechera

carcoma en espuela calzo,

mi tomo de tierra venzo

roja sangre que yo esparzo

pergamino en vana ciencia.

Que los abrojos espanto

espejo terrenal hondo

mi sonido injerto orando.

Sobre mi vil armadura.

Escita alma, el Castellano.

 

El Castellano

 

 

 

 

 

FINAL GRILLO III

 

I

Clareando su lividez

por sotos vastos, reales,

mi río navega.

Soliviando su bandoneón

dirige, blande mi grillo

el afilar de su tercera cuerda.

Entre el suelo de un ciprés enhiesto,

rigen blandamente espigas rojas,

jóvenes, juguetonas

como si tuviesen sangre

para sonreír

al viento que pasa

y no atraviesa.

Reposa que aguarda el cráneo

la tierra.

Ay la tierra, hay de ella,

sombras que complacen y acervan

la mansa espera.

Soliviar vetusto

que Ninfas y Sátiros pastorean.

 

 

II

Es un tejado llorando por la piedra,

con acequia desnuda de canalón;

un cimiento que plañe la helada,

y le agrieta el tiempo que ya no escapa.

Sauce triste, abatido, con portón

al mundo del grillo.

Entre blanda grama

fenece que acicala su alma.

Entre un arpa estacional,

y panales de ambrosía.

A la lluvia primera

abre su fiel Parnaso devorado

entre caracoles sonoros.

Grita la raíz acrisolada en ámbar

de intelecto mayor.

Cúspide de serena esfinge,

y dolmen de divina pluma.

 

 

 

III

El grillo único pidió un deseo

al manantial eterno de Hipsípila,

y fue no sucumbir

tras el acople, todo sonó

en manantío, y lo inerte

reposó su voz, de nuevo.

Para siempre.

Soledad dantesca de umbría

melodía, extendida por el Baco imperio

regentado por el claro de luna,

donde fluía su sangre de luz,

rojiza.

 

El Castellano

 

FINAL

2020

FLOR DE CATALEPSIA SOMBRA DE AGUA:

FLOR DE CATALEPSIA, SOMBRA DE AGUA

ANTOLOGÍA PERSONAL

 

 

 

 

 

AUTOR MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Contenido

 

LECTURA:            8

BOSQUE DE  JARDÍN UMBRÍO:     8

URDIMBRE ARGENTA:    11

Noche lúgubre y umbría:        15

SED DE REGUERO:            16

NOCHE VELADA:              19

CEGUERA:           20

Tu voz:    21

Los pequeños detalles:           22

Latido:     23

SER DE ESENCIA:              24

CRISTAL DE PULSO:         25

Hoy te vi ayer me doliste:       25

VORAZ DESTELLO:           26

SENTIR TRASPUESTO:     29

Piedra-corazón:       30

DESVELO DULCE:             30

Vívido desliz:         31

LUNA AZUL:       34

REGODEO:           37

SENTIDO DESCUBIERTO:                38

DESTINO EXPUESTO:       40

MIEL DE SOMBRA:            42

RAZÓN INMISCUÍDA:      51

AZABACHE DE VIDA:      52

Serenata nocturna:  54

PLAÑE TU SONRISA:        55

SEDIENTA LÍNEA:             56

INFINITUD DE ÉTER:        58

SONRISA ALBA: 59

DEVENIR DE CRISOL:       60

DICTÓ EL ARA DE SANGRE:          62

QUIEBRO LUMINOSO:     63

PROPÓSITO:        65

SERVIR ANGELADO:        68

PESQUISA FLAMÍGERA:  69

VIDA EN TU VALS:           70

SENTIR DE CORAJE:         72

SANGUINOSO AÑIL:        73

ILUSIONES EN MANO:     74

GRANA DE ESPIGA EN PECHO:     75

CONCAVIDAD PRESA:     76

MIRAR SU MAGIA ESENCIAL:       77

SENTIR EN BRUTO:           79

SENTIDA SENDA:              81

DESLIZ PASAJERO:           82

SENTIDO OCULTO:           83

SENDERO DESPIERTO:     84

A FLOR DE PIEL:                88

9              90

Suicidio   90

PRIMAVERA:      91

POEMA AL ALBA:             92

Subrepticia              92

Espiral de reposo    93

Atisbo de nácar       94

Canto triunfal:         94

Obtuso marjal:        95

Filosa ataraxia:        96

Pletina alada escarlata:            97

Olmo de espíritu, tercerillas y serventesios:           100

Nocturnidad en colmillo:        101

CONTIGO SANGRE REFULGE:       103

PREÁMBULO DERRAMADO:         106

CATALEPSIA Oda a Leannán Sídhe Musa:        107

Silencio regenerado:               108

DICHA AZUR:     111

Vientecillo elucubrado:           112

Clavo en sombrero:                113

INMENSO PLACER SECUAZ, INEFABLE:    116

CONOCER:           118

JAMÁS MIL MÁQUINAS PODRÁN HACER UNA FLOR:         120

GERMINARTE:    125

EXCELSITUD ARREDRA: 127

LA MANSIÓN DEL RAYO:               129

REGATO DE MI SED DE REGUERO:              131

CREPITAR MINERAL:       133

AMALGAMA JACTA:        135

RUEGO DEL METAL NOBLE:          137

SENTIMIENTO LABRADO:              139

AZAR RELEGADO:            141

SENDERO MI SUERTE:     143

SOTO EN SOL NACIENTE:               144

NIEBLA ENCORAJINADA:              146

La polilla negra:      148

HÁLITO REVERBERA:      149

ELEGÍA ENCAMINADA:   151

Deirdre reina mi dolor, Cosantes:          157

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LECTURA:

 

ÍDEM TRASNOCHADO:

 

 

 

 

 

Abro esta acuarela terrestre,

pinceles mundanales

que creen que vencen,

es la hora, cuelgo esta soledad

la pongo a bailar,

entre peinetas de brujas

que tengo secas,

abren mis costillas

erosionadas de humos fugaces,

desvalijan blancas ideas,

un ajuar de esferas rotas,

en este diáfano cuarto

de ausencia habitada y ocupada

por mi negro gato,

desploma mi cloro

la z de mi verde mosca,

relampaguea mi costado,

sin sonido ni crepitar interior,

gotea mi retina

por un bostezo que tiembla,

grajean mis pestañas

un halo presidiario

de esta negra noche,

no tengo araña

ella me tiene a mí,

un cordel sin boca

de un evanescer sin sed,

no gasto el punto a mi secuela,

hoguera es tan común

que quedará a la espera,

abro mi blindada generación yerta,

una caja donde duerme

donde reposa mi sangre caliente,

friega mi suerte

la preciosa baldosa

donde lentamente sucumbe

mi talento ausente,

por esta sed demente,

vive que vivirá siempre

mi temple resplandeciente,

mi amor en un tiesto pongo al frente,

florean semblanzas ocultas

que trae mi difusa mente,

yo valgo lo que no vale la cuantía

hasta estirar mi claro

cavando mi fosa.

Buscando encontré

al que me buscó en un papel,

dije no fui yo

fue aquel que se casó con el ayer,

enclaustra este eje de rama,

porque llorará savia

que exclama estoy llorando

una pletina en oropel,

hasta yo envejecer.

 

 

 

El Castellano a 25-04-2017

 

BOSQUE DE  JARDÍN UMBRÍO:

 

En el bosque de tus ojos quiero perderme.

En el campo celestial de tu mirada

Vivo y quiero vivir, siempre.

Del paraíso de tu cuerpo,

Soy caricia de lluvia,

Soy melodía de viento,

Soy te amo sin tiempo.

Porque de tu corazón, soy eterno,

Y tu amor es lo más bello,

Y caigo en el sueño

En  que abres tus pétalos para mí

Bajo aquel árbol del deseo,

Y crecen las flores

Y el lago emana

De la belleza de tu alma

De las violetas y amapolas,

Del jardín de la alegría,

Eres tú la ninfa mía.

Y las flores de malva tienen envidia,

Las rosas celosas crearon sus espinas

Porque mi amor fue para ti.

Las campanillas más sencillas,

Crearon en flores sus voces,

En notas de amor al  que llaman

Y buscan trepando y enredándose,

En la maleza y la piedra,

El helecho en duelo

Rechazó la flor y la semilla,

A esperas de ganar tu amor,

Con sus hojitas en belleza

Que se despliegan como un caracol.

Las droseras ansiosas

Su trampa desplegó

En son de atraparte

En sus dulces gotitas de néctar.

El musgo enamorado así se quedó,

Pequeñito y suave como el terciopelo,

Para acariciar tus pies y sonreír

Con la lluvia y el agua.

Donde la belladona cantaba

Y de la luna se creía preferida,

Abrió su amapola azul y negra

La adormidera,

Siendo el sueño de las hadas,

Su prima la golondrinera,

Su amapola amarilla,

Fuego del bosque de las sombras

Liberó su ninfa con una gota de rocío,

Con ella llegó la primavera,

Contigo ninfa mía llegó la belleza,

Y tú amor en alas de mariposa,

Abrigaste cada sueño,

Arropaste cada pensamiento,

Y ahora no sólo eres mi amor,

También la más linda flor de mi sentimiento.

Nunca marchitarás porque si pasa, desnaceré yo.

 

 

Gran luz, gran luz al conocerte.

Cabalga un sueño hermoso en los albores,

Cruzando el mar, su alma está.

Su casa, su amor y su hogar

En el corazón de su doncella está.

Guerrero niño, vasallo nombrado del amor.

Gran luz en su reino, creado de ilusión,

De fuego incombustible su interior.

 

Cabalga su amor, su doncella más cerca está.

Crecen las flores, en los alrededores están.

Deleitadas y coloradas,

Dejando en pétalos su complicidad,

Para el romance  que viendo están.

Mientras va el río de colores

Con paso lento y decidido.

 

En besos de gotitas,

Que dan vida a las almas al pasar.

Llora una plantita con una gota de rocío.

-¿Qué pena tienes tú plantita,

  que eres linda y la luz y el río

Te besa y acaricia cada día?

-Mariposa quisiera ser,

¡Mariposa quisiera ser!

 

Volar a la otra orilla

Y a mi amada margarita,

Que está solita, poder besar.

Al viento le pido cada día

Que traiga sus semillas,

Para  que con las mías,

Abandonemos la soledad.

 

El castellano

 

 

 

 

 

 

URDIMBRE ARGENTA:

 

Puedo escribir todos mis pensamientos

Y ninguno podrá reflejar mis sentimientos,

El amor no quiere ser pensado,

Ni si quiera ser conocido,

Sólo sentido.

Yo te sentí amor

Y por querer pensarte

Desapareciste entre la tenue luz de luna  que me abrigaba.

Allí la razón apagó los latidos de un corazón.

Como tierra yerma

Marchitó aquella flor  que un día llamé amor

Y ninguna pudo ocupar su lugar,

Sólo la hiedra brotó hasta tapar la luz  que me daba calor.

Pero yo te sentí amor.

Y lo vuelvo a hacer.

 

 

 

Cerré los ojos y allí estabas,

Como si no pudieses salir

De mi interior.

Como si quisieras besarme

O decirme algo.

Pero tú bella en sueños

No hablas.

En sueños no hablas.

Y nos quedamos mirándonos

A  ciegas.

Yo te aviso  que en el bosque

De mi mente solo hay un camino,

Y es un laberinto.

El final lleva a despertar

Y enfrentarse con la realidad.

Pero tú bella en sueños,

No me hablas.

Y yo a primera vista

Me enamoré de ti,

Por si algún día acaso

El sueño se cumple,

Y ya de realidad me dices,

Te estaba esperando

Siempre te amé.

 

Logré lo  que soñaba,

Logré encontrar amor,

Conseguí felicidad en el pequeño

Y largo momento.

No entendí de ella sus lágrimas,

O quizás sí.

Si su felicidad fue la mía,

Al revés también sería.

Al revés también sería.

Y yo la esperaba como

Aquel día.

Pero con otra compañía.

No lo elegí, sin saberlo

Ella seguía en mi camino.

La consolé cuando llegó en lágrimas,

No me dijo por qué,

Pero sentía su dolor.

Tenía un presente,

Y no soportaba la idea

De quien por ti sufre

Es quien te quiere.

Y esa noche lo  que tenía,

Se esfumó como suspiro

De oscuridad del callejón conocido.

Esa noche vinieron los jinetes del tiempo,

Me mataron en el sueño,

Pero el sueño lo termino yo,

Y mejor esa noche solo me quedo

Contigo amor y mejor,

Muero con tu calor

Para terminar en ti con el color

De caricias y besos

Como un romance  que no acabó.

 

 

Buscándote en el silencio.

Buscándote debajo de una piedra,

O en el fondo de una cueva.

 

En la flor sin cortar,

O en el fondo del mar.

En la nube o fuera del cielo.

En lo  que se ve,

 

Y en lo  que solo se siente.

En el sueño y en el recuerdo,

En mi felicidad o en mi tormento.

 

Buscando, te encontré lejos.

Ahora  que en letras te tengo

Estás cerca de ser mi vida

Y yo, tu verso.

 

 

Bella, vuelas libre doncella,

Sol te toca, acaricia tus efímeras alas

De mariposa desvelada.

Viento te lleva, allí donde el amor creó,

Reflejo de libertad soñada.

Encerrada en tu sangre de lluvias pasadas,

Dejaste atrás nubes de tormentos,

Rozando tu destino me arrastras.

El manto de las hojas te protege,

Buscadora de sueños

De la fronda de mis sentimientos.

Viviendo en la ternura de la dulce mirada,

Volando con la fuerza de la palabra sincera.

Durmiendo hasta  que se oculta el alba,

Ángeles y dragones arropo en el corazón.

Para tu despertar, mi luz quisiera llevar,

Para encender tu corazón, el fuego de mis ojos,

Cientos de tonterías para tu sonrisa.

Entre las flores de miel y azúcar  que forman tu piel,

Pintando mi vida.

En la caída color gris quedó,

Color gris quedó.

En la huida el tiempo y la situación

Que cortó un camino en dos.

Vuela libre, pidiendo ser vista de nuevo.

Su esencia mariposa del amor.

 

Me llama en la noche,

Me acaricia su velo,

Viene altiva en cada sueño.

Con sus caricias, desvanecerse quiere,

Renacer en la oscuridad del ocaso eterno.

Comprendiendo y llevándose mi dolor.

Yo, sin comprender su aparición.

Recreando su alma viajera.

Sueños serán, mas cada día la amo más.

En la belleza de imaginar,

La complazco con la sencilla palabra de amor

A su alma sin cuerpo.

Que me acompaña desde  que sufro

Por el querer.

Fantasma o fantasía,

Me guarda caricia,

Sin saber yo su razón.

Ella, hasta dudando de su existir,

Que yo por amar, la amo.

Más no sé la razón de su compañía,

Cuando el reloj marca la una en madrugada.

Más si pudiese saber preferiría no saber,

Quién es preso de quién o si ella y yo,

Somos presos del querer.

 

 

Te vi detrás de la estrella más brillante

Del azul nocturno eterno.

En el suspiro de amor  que corre y descansa

Entre la inmensidad de un parpadeo.

 

Entre la oscuridad  que alcanzó a ver

La belleza  que envuelve tus piernas.

Adentrándome para reposar contigo,

Siendo una sombra más,

Pero especial para ti.

Te encontré en mi sueño más cálido,

En el cielo encerrado  que liberé.

 

En la noche  que la luna baña tu cuerpo,

Y en la noche  que mi amor corrió por tus senos.

Y te amé aunque fuese un día en la penumbra,

Para así, por fin, no olvidarte nunca.

Es solo la vida en mis ojos donde un día

Se mide por las veces  que te imagino a mi compañía.

Y una noche la vida de mi palpitar sin sueños.

 

No importa  que no te tenga,

No importa  que no te vea, porque te siento,

Y te siento más allá de donde acaba el firmamento,

En todo lo bello, en mi nostalgia y en mi recuerdo.

Donde me di cuenta  que el sentimiento descansa,

No muere como la flor sale en primavera.

No importa  que no te tenga.

 

Porque después del invierno volverás a florecer,

Te ame y a mi pesar y a mi conciencia te liberé,

Pero con el saber  que si vuelves será para quedarte.

Porque te amo a pesar de tus humores y tus huidas

Porque a mí no me engañas, yo soy para ti,

Y muero si no me cuidas. Porque te entregué mi palpitar,

Por lo  que somos y por lo  que seremos, nos queremos.

 

No vivo viendo tierra vivo para sembrar en ella,

Y tu amor prefiero sembrarlo a diario,

La luna de guía marcando a tu presencia cada poema y cada letra.

 

 

 

Noche lúgubre y umbría:

 

A ti noche oscura te escribo.

¿Por qué no me das el sueño  que tanto ansío?

Paso noches enteras de insomnio escribiendo poemas hasta enloquecer, llevo ya cinco días sin dormir y veo  que se van mermando mis facultades mentales y escribo frases sin sentido,

Garabatos en hojas de papel.

Me asomo a la ventana y contemplo las sombras de la noche como fantasmas,

Deambulando sin rumbo.

Mientras apuro la botella esperando matar esos fantasmas de

Mi cabeza  que suenan como delirios con sus voces.

Me estoy volviendo loco.

Solo veo sombras y figuras  que se dibujan en tu oscuridad como demonios.

Sólo los gatos y lechuzas salen a cazar como los murciélagos.

A ti noche lúgubre y oscura te escribo  que bajo tu protección de tu oscuridad

Ven salir los ladrones y asesinos a hacer sus acometidos.

De muerte y delito de acero y sangre.

A ti noche lúgubre y oscura te escribo.

  que no entiendes de genocidios ni de muerte ni de fosas comunes selladas con cal y tierra ni de fusilamientos.

Tú solo ciegas la luz del sol y solo el fuego y los fusiles iluminan

Tu oscuridad.

 

 

EL CASTELLANO

 

SED DE REGUERO:

 

Manantial fulgente de inspiración,

Es tu mirada tierna sin compasión.

Matices de esmeraldas tu pupila

Enfrentada con mi pupila.

 

La golondrinera el aroma

De tu piel frágil y esquiva,

Con sus amapolas amarillas

El color de tus cabellos.

 

Un piropo, un suspiro

De mi amor eterno.

Irrefrenable el deseo,

De entre tus afiladas y moldeadas piernas.

Que corre,  que escapa y vuelve el cosquilleo.

 

Tu boca junto a mi boca bebiendo

Del mismo agua del deseo.

Tu piel con mi piel avivando

El fuego del sentimiento.

 

Aunque te marchaste, sin cumplir mis anhelos,

Me robaste mi primer beso

De niño  que nunca había sentido el amor.

Me dolió  que te marcharas

A otro país sin despedida.

No te pude decir  que te amaba,

Pero si regalarte una rosa amarilla.

 

Supuse  que te lo imaginabas.

Desde  que tú recuerdo me acaricia,

Siembro en la misma jardinera,

Al último suspiro de verano,

Golondrineras amarillas y al igual  que espero

Sus amarillas amapolas en primavera.

 

Espero  que vuelvas aunque sea como mariposa

O abeja a mi terraza acariciada por los álamos

Y bañada por el monte de horizonte.

Espero.

 

Vida en gris de la  que tú eres mi luna esperada.

Se cavan surcos de ti en mi alma soñadora,

Por donde fluye el solitario beso;

La tierna caricia anhela ser algo más.

 

Mis ojos quieren atraparte en su firmamento,

Mis sentimientos arroparte con fuego.

Pero yo sólo te quiero a ti, mi vida en verso,

Mi motivo para ser solo tuyo, para no necesitar nada más.

 

Ser el sueño hecho realidad, la felicidad de dos caminos

Que se cruzaron en el destino.

Tiempo para esperar, vida para soñar,

Cuando te vi llegar provocaste mi despertar,

Y ya no quiero descansar, solo luchar, te quiero amar.

Nos merecemos algo más en este papel  que jugamos,

Saber si nos amamos, si el deseo quiere ser pasajero,

El mío quiere hacerse eterno y ser tu sustento,

 

Sólo espera su momento, el sueño para vida plena,

Avanza cruza cada noche el cielo azul de matices violetas,

Siempre te encuentra, la soledad me abandonó para poder servirte.

Ahora avanza la duda, el temor, si realmente te merezco.

Pero del corazón nace mi valor, lo sincero el dulce te espero,

El te quiero.

El pensamiento  que paraliza cuando te veo, la sensación del amor.

 

Todo lo  que me queda por decirte y lo  que no te dije,

Vida para vivirte.

Avanza, no se separa, no se aleja, te alcanza.

Porque eres lo más hermoso de mi mundo,

Camino  que surca nuestro antiguo paraíso.

Permanece como el compás de mi pulso,

Desde  que te conocí supe para lo  que viví.

 

Fluye mi vida por tu cauce, el camino de mi amor;

Allí donde viven por el querer alegrías.

 

 

Voy allí y te encuentro dormida, al final del bosque,

Te encuentro soñando, con otros días de amores profundos.

Como el azul del cielo  que a tu lado te hacía brillar,

Mi caricia hace una pequeña sonrisa en tu rostro,

 

Mientras acercas tus labios para besar los míos,

Y fundimos nuestra vida bajo aquellos árboles.

Vistas de un amor eterno  que devolvería vida,

Para quitar su despertar de melancolía.

 

 

El lobo vigilaba su guarida allí su mano le sacó, para ver el mundo.

No quiso volver a su cobijo, las palabras dulces y tiernas,

Guiaban mi alma a viajar, uniendo su ser volaba hasta regresar.

 

Te necesito más allá de este sentido  que grita por tenerte,

Te necesito más  que el fuego a la madera, gritó mi vida por tenerte,

Y a la vez te adoro, en cada golpe de viento y reflejo.

 

Me encuentras, y tu recuerdo reciente me besa,

Mientras no puedo evitar recrearme

En el deseo y corresponderte.

 

Transparente sentimiento para sentirlo una vez más.

La noche está llamando, moviendo su tranquilo velo,

A flor los recuerdos,  que te piensan, una vez y otra.

En la soledad, mis manos quieren sentirte, mis ojos verte,

Maldita mi suerte,  que dejó  que te fueras para soñarte.

Ahora, los minutos me ganan sin ti, no quiero el cielo sin ti.

Como la brisa a la mar, mi alma reclama tu compañía,

Cómo encontrar sentido en lo vivido por su final, si ya no está.

 

Tú mi noche y mi día, quiero verte una vez más,

Para así no sentirte soledad en la oscuridad,

Tu reflejo llegará, allí donde se encuentre mi felicidad, tú estarás.

Hoy la noche me llama una vez más, para soñar  que a mi lado estás.

El tiempo para sentirte, lima mis nervios con solo mi despertar,

Y no verte llegar, para no verte llegar.

Amor dónde estás, si te fuiste quién te podrá domar.

 

 

El castellano

 

NOCHE VELADA:

 

Luna plateada de mi cielo, en las noches voy a tu encuentro,

Pero te escondes entre bloques de hormigón y cemento.

Quiero verte, pero incluso te escondes, por las violetas ramas.

Mas los dragones, del cielo sonámbulo te acarician.

Cielo obtuso, de sueños fluorescentes,

Tú, de color líquido, solo templado con miradas intermitentes,

Por el tiempo de espera angosto.

El murciélago baila con el colchón de tu luz,

Rasgando sombras,

Para reposar siendo una más.

Oscura nebulosa de tu vítreo trasluz dime,

Por qué te busco incluso estando solo.

Flores opaco reflejo de luz violeta incluso de noche;

Artificie luzca.

Lucero de ciudad,

Rompiendo la obscuridad.

La noche se detiene para sentir  que estás conmigo otra vez más,

Humo, humo, humo.

De tierra a ceniza llamando,

Le ganó el cigarro y el trago,

Recuerda  que tus ojos tienen sangre

Y también se emborrachan.

Cállate sólo eres una fantasma  que yo sólo veo.

 

 

El castellano

 

CEGUERA:

 

No lo veo, pero yo también lo estoy sintiendo,

Esto no es sólo lo  que siento, es un simple lamento,

De no hacer todo lo posible porque me sientas en este momento.

Por darme a mi momento, sin haber parado a pensar cómo iba el tuyo,

Quiero compartir  que mi base de existir fuiste tú desde conocerte y verte,

Esta es mi vida con la enfermedad mía de la ceguera.

Decirla  que la amo aún así de no poder verla, no se vaya de mi lado.

Entre noches de humo y suspiros de minutos,

Busco tu aroma en mi piel entre el calor de mi cama;

Tu sabor en vasos de agua.

Vivo muriendo en el oasis de tu compañía,

En tus recuerdos, esperando la arena de tu piel para adéntrame.

La luna perpetua de noches en vela de navegante,

Sin mar ni tierra, ni final, solo con un duelo al tiempo de tempestad.

Ya olvido quién soy para adaptarme a un tiempo  que no me corresponde,

Soñando noches de miel, despertando nubes de nostalgias,

Acercándome a ti al cerrar los ojos alejándome en la tristeza,

Nadando un océano sin saber nadar, navegando a la deriva en tus piernas.

Adentrándome en tu vida sin querer, donde ya se juntó mí querer con el tuyo,

El halagar cala dentro y profundo, llora la distancia;

Comienza el despertar de los tambores, llamando a los soldados de la tierra.

Con el susurro de la luz en cristal de gotas de agua,

Pensamientos cálidos me arropan tu compañía,

Solo una vida solitaria desde aquella lejanía;

 

Un sol pernocta durmiendo disfruta su luna

Con tacto terciopelo una vida de amor eterno

Un caballero busca a su mujer la extraña.

 

Avanza entre montañas de azores

Y valles de bosque y ríos dulces,

Noche de amor entre nubes acolchadas

 

Con el frío de un mundo en sangre  que estaba en guerra.

Ahora su patria era su tierra en la hoguera.

Se despierta frío y solo tras pintar con nostalgias recuerdos.

 

El castellano

 

 

 

 

Tu voz:

 

Eres fuego en el agua,

Eres luz en la noche,

Calor en mi alma de hielo,

Amor en mi mundo de ilusiones en viento,

 

Bésame al final de este deseo de chincharte,

Acaríciame con tus labios,

El mordisquito en la oreja,

El susurro en el cuello,

 

Noche de eco entre imágenes,

Pupilas mirando pilares al cielo,

Entre verde y violeta de árboles,

 

Ojos de gato, tu gemido,

Tímido y feroz,

Tu voz.

 

Entre fuerza y coraje saca su garra al tiempo,

Lo efímero del segundo al pasar del minuto,

La seda del sentimiento, en su carita del beso,

El piropo y su carmín el despertar de su recuerdo,

 

Acariciando su pelo siendo sus ojos, siendo su boca,

Siento sus nervios, me atrapan enredándose contigo,

El momento  que dejó el silencio,

El tímido beso con fuego en el interior, su dulce sabor.

 

Mariposas recorriendo cada paraje de la piel.

Tú y yo solos los dos, tiempo de infinito, sensible el instinto,

Se sirve de tu aliento, crea mi armonía,

Cada caricia te hace real.

 

Sostén mi placer cada anochecer,

Sé el tiempo  que nunca se fue,

Sé mi sonrisa y cada imagen  que quiero ver,

Detén este instante para hacerlo real,

 

El sueño hecho realidad, la historia sin final,

Mi eterno amor, sin dudar,

Corazón carmesí, como flor de abril,

Navega mi sensación.

 

Es un te amo lo  que me encanta escuchar,

Los mil  que me quedan por decirte;

Los  que nunca se irán.

 

 

El castellano.

 

Los pequeños detalles:

 

Una nube de tranquilidad me cobija mientras observo el paisaje;

El caserón vuelve a relucir con el cuchillo dorado de la piedra caliza,  que resiste el embiste

Del viento y las lluvias;

La lagartija tomando el sol está, tuerce la cabeza y cierra un ojito aprovechando los últimos rayos de sol;

El escarabajo de tierra camina lento con sus fuertes patas, tropieza y vuelca quedándose

Varios minutos intentando ponerse derecho;

Mientras, se despierta uno de los dos grandes murciélagos,  que aquella cámara de la gran casa rústica, ocupaban.

Amapolas y amarillos de espinos, con el verdor de los pinos.

Vides para cuidar y cultivar, un pequeño jardín con caseta para las gallinas;

Frambuesas y arándanos, en un pequeño huerto al lado de la puerta,

Un pequeño están que de azulejos en el aljibe, donde nadan tres carpas y un barbo,

Oscurece y el joven rapaz, de cernícalo primilla, del palomero oscuro de la casa,

Se lanza a por un péquelo ratón de campo,  que andaba merodeando, buscando algún resto

De harina o de grano.

Con los primeros rayos de sol, la mariposa de bellos colores azulados, dando sus aleatorios

Vuelos en busca de flores de lavanda, es atrapada por el pequeño mochuelo,  que salta del agujero de aquella antigua encina.

 

El castellano

 

Latido:

 

Latido constante, clavado en tu mirar,

Caer y despertar en el incesante sueño,

De compañía a tus efímeras y angeladas

Alas de tu eterna alma.

En sinfonía plena con mi sentir,

Plausible en verso y gesto

Que arde en tu corazón de fuego.

 

Aviva el recuerdo creando presente

De este soñador despierto,

Para volver a anhelarte mi amor eterno.

Susurro del viento trayendo tu brisa

A mi sentido despierto cuando te veo.

Latidos al compás de tu sentimiento,

Viendo la vida en colores,

Desde  que mi pensamiento invades.

 

Y vivo colgado en tu pestañeo,

Para ser el poeta de tus ojos,

Sencillos y tiernos, vivos y aceitunados,

Y corre mi vida por tu cauce.

Donde el río creado,

Fueron mis lágrimas de felicidad,

De sentirme amado.

 

El castellano

 

SER DE ESENCIA:

 

Soy sólo lo  que tus ojos

Dictaron para tu corazón.

Soy sombra, reflejo y luz sin otra razón.

Soy verdad, ilusión, camino y mentira,

Soy amor.

Soy tantas cosas, pero para ti

Lo  que sólo tú quieras.

 

Deseo de nuestras almas risueñas.

Pasión de espíritu  que sujetas,

Sólo tú eres vida para el telar de mis letras.

Surges como viento, despertando el dragón

Iluso y generoso, cálido y tierno,

Del interior de mi sentimiento.

Sangra versos humeantes para ti.

 

Sueño angelado de amor sencillo y entregado.

Y te recuerdo con este beso a tu imagen

Que camina bajo la farola iluminando el ayer.

 

Mi palpitar por el hilo del sentimiento sostienes.

Y caí y me enredé en tus caricias,

Reales o escritas para sentir

Que sólo soy lo  que tus ojos y corazón,

Marquen para ti,

Esperando algo más  que un beso ser.

 

 

El castellano

 

CRISTAL DE PULSO:

 

Inocencia  que se hace belleza,

Sonrisa  que ilumina el alba,

Con el gorgoje de los pajaritos.

Si el amor no fue a buscarte;

 

Tú fuiste a encontrarlo.

Y yo sólo quiero lo  que quieras,

Y así soñar corresponderte.

 

Vi el amanecer y el anochecer

Del bello matiz en tus ojos

Que suspiraron.

Y mi amor viajó del bosque

 

A la montaña y la montaña

Me hizo hombre

Para poder amarte.

 

Hoy te vi ayer me doliste:

 

Te veo y  reluzco que te quiero,

Que por ti me encuentro,

Te miro y mi mundo se vuelve loco,

Te deseo y mi sangre arde como fuego

Sólo un pensamiento: que yo nací para tus ojos.

No existe reloj ni conteo que detenga este monumento.

Mi vida pasa fugaz como el viento,

Pero mi palpitar sabe  que te seguiré queriendo,

Estoy enloqueciendo, te veo en todas partes,

En mi cama, bajo mis sabanas, en mi cuarto,

Cuando miro de noche, las sombras dibujan tu figura,

El viento me susurra tu voz,

Las flores me recuerdan tus labios,

El agua tus besos, los rayos de sol tus cabellos,

Tú eres mi doncella yo soy tu bohemio.

Mi alma me dice vive amando, muere luchando.

El coraje de luchar por lo  que uno quiere en la vida,

Es lo  que da respeto.

Pero tú tienes otro dueño de tu corazón,

El desánimo me invade como olas,

Golpeando el acantilado de mis pensamientos,

Te llevo dentro de mi ser,

No sé vivir sin ti, quisiera ser yo el  que te abrace,

El  que te bese, el  que te diga al oído

Que solo tú y solo yo, inseparables los dos.

Una historia de realidad, imposible de contar,

Indeleble en mi interior,

Ya no puedo soportar otro día más sin llorar,

  que me sigues queriendo,

Pero ya pasó ahora solo queda el recuerdo,

Como un boceto  que se dibuja cuando cierro los ojos,

Despojos de aquel amor vivido,

Como un silbido llamando al olvido.

 

El castellano

 

VORAZ DESTELLO:

 

Resplandor de auroras en los recovecos,

Donde se refugian mis ilusiones en sueños.

Tu tez conoció mis manos y mis manos te moldearon

Para su recuerdo.

Eterna batalla a la noche, cuando noto tu ausencia,

La noche  que galopa y yo sólo con la palabra sufrida

De nuestra vida sentida.

 

Ya no hay felicidad entregada con besos

Y roce de nuestros cuerpos,

Medida y entregada, ya no buscaré en esa nostalgia.

Me enamoré de la vida y nada me falta,

Porque todo me llena.

Y tú mi bella, volviste a pasearte por mis sueños

Y en sueños nos reconciliamos.

 

Desperté y sentí de nuevo el dulce tormento,

Para vivir soñando con el recuerdo,

Y amarte soñando despierto.

 

Si me marchito sin ti,

No me quemes con letras indecisas,

Porque vives en mí

Y te daré lo  que pidas.

Si permanezco en tu recuerdo,

No me quemes, no llames al olvido.

Si acaso me dueles

No es por tus errores.

Es por tus triunfos, sobre mi palpitar.

No me quemes con una lágrima,

Sólo con un beso.

Si te perdono y no vuelves,

No me quemes, porque

El fuego no se quema

Se aviva.

Tu ausencia consume mi alma.

Aumenta mi llama,

No preguntes por qué.

No me quemes sin amor,

Porque no eres mentira, eres pilar,

Pilar  que sostiene mi verdad,

Que aunque duelas,

Eres mi amar y no despertar.

No me quemes.

Si vuelvo no te guardes,

Porque vivo de tus detalles.

No me quemes, con amor silenciado,

Haz brillar este fénix.

Sólo calienta este corazón,

Y te dará su fuego sin medida.

Pero si ves  que mi llama está extinguida,

No me guardes las cenizas

Échalas de abono a las rosas amarillas.

No me quemes, porque me dejo quemar,

Soy fénix arraigado a tu bondad.

 

Si el cielo se cierra,

Miraré tus ojos para tener mi cielo,

Mi palpitar te dirá

Que seguiré a tu vera.

Si mis ojos se cierran

Quiero tenerte cerca

Y, coger tu mano,

Sentir  que no eres

Un sueño  que perdí.

Si despierto te vivo,

Soñando te sigo amando.

Cogiendo cada estrella

En una letra para ti, tú la más bella.

Y el firmamento se cierra

Sin tu mirada tierna.

Mi deseo y mi motivo para acariciarte.

Pasarán lunas, pasarán soles,

Y el sueño volverá,

Con cada latido tuyo.

No te dejo una flor, te dejo las semillas,

Los frutos de este amor.

Porque en mi jardín sembraste,

Tu belleza y bondad.

Porque me llenas de verdad.

Puedo describirte como mi vida giró a mejor,

Con tu sonrisa clavada en mi mirar,

Y el calor de cada letra tuya sentida.

Te quiero de verdad.

 

Siendo tus nervios  que atrapan cada sentido tuyo,

Cada lima  que afila tus pensamientos,

Sería tu imaginar constante en amor de dos,

Sueños de un romance correspondido,

 

Donde no importaría quien se enamoró primero.

Ya estaría atrapado en tus dulces suspiros de amor,

Y tus ardientes palabras de ilusiones lanzadas.

Clavándose en mi alma, lanzándote flores,

 

Estarían mis poemas y mi razón perdida en tu corazón.

Siendo el poeta en tus ojos, el agua de tus besos,

El rocío en tu cabello, el fuego de tu combustible.

El  que guarda tus caricias y hace inventario de cada detalle.

 

El fiel, el humilde y el noble, el sincero de sentimientos.

Simplemente sería yo, brillando con tu amor.

Quien invocó a la tempestad de roce de nuestros cuerpos.

Quien se abre camino galopando en tus piernas,

 

Para descansar en tu boca, siendo hielo y fuego a la vez.

Siendo anhelo escondido en corazón,

Y corazón encendido en anhelos cuando te veo.

Tu gemido tímido y feroz, tu voz.

 

Ocaso  que la luna baña de azul, y azul vestido de traje,

De estrellas, un firmamento  que convertimos en magia,

A fuego de nuestros cuerpos, a viento  que transporta

Nuestros jadeos  que crecen, hasta juntarse en canción de lobos.

 

El castellano

 

SENTIR TRASPUESTO:

 

Noche en vela de navegante, sin destino.

Noche despertada por la luna, acariciada

Por sonrisas de estrellas.

Cercanas y lejanas, según sean miradas.

 

A través de la copa de licor,

O con la nostalgia del corazón.

Luz a la vela  que ilumina la pluma.

Tinta de ánima, mezclada con los recuerdos

 

De una vida a tu compañía, pasada,

Con hielo y fuego, con besos huidizos y efímeros,

Fulgentes y eternos.

Con sueños rotos y días de amor

 

A la sombra de tu reflejo,

Disuelto por el embiste del tiempo

Que partió mi palpitar en dos

Y cada trozo llorando con clamor.

 

Tiempo en el  que me alimenté

De las flores y rosas  que te regalé,

Y  que ya secaron como nuestro amor.

 

Si en el camino, se cerró nuestra puerta,

La del olvido no se construyó.

En su lugar la espina clavada en el corazón,

 

De un tiempo  que fue mejor.

Esta copa de licor en tu honor mi amor.

En recuerdo de una sonrisa  que resplandeció.

 

El castellano

 

Piedra-corazón:

 

No es una piedra, es mi palpitar,

Su latido cesó y en piedra cristalizó,

Ella lo tiene en cuenco con agua,

A símil de mascota  que nunca muere.

Le sonríe cada día, normal es mi palpitar,

No huye, es piedra fiel a su amor.

Con caricias sintió  que palpitó,

Que fue su inspiración, su amor y su dolor,

Pero en piedra cristalizó, pudo darle calor,

Ya  que nunca quiso mi dolor.

Esa piedra-corazón fue músculo,

Pero murió y ahora solo le queda esperar,

Esperar  que el agua y el tiempo,

Le otorguen musgo y sangre verde,

Que ablande los cristalitos de su interior,

Y resucitar.

Quizá algún día cuando ella se olvide

Que es una piedra, volverá su palpitar.

Pero yo ya noté la ausencia

De vivir sin corazón.

 

El castellano

 

 

 

DESVELO DULCE:

 

Café a la una y once de la noche,

Despiertos los murciélagos,

Raspando sombras,

Bailando a la luz de las farolas.

La ciudad  que no duerme,

Mi mente volando, siguiéndote,

Enredándome en tu pelo,

Atravesando la luz incandescente,

Como buen murciélago mi vuelo,

Cazando letras para tu sentido despierto.

Sorbo de un café con leche y con hielo,

Anhelos y sueños de un amor eterno.

En aroma de café a la compañía de una Leannán Sídhe,

Leannán Sídhe del reino idílico el mío nocturno,

Tu fuego el día de mi noche,

Quémame porque me dejo quemar,

Soy fénix esperando resucitar.

Con brea de estrella un corazón puro,

Con oro y plata

Los reflejos de la noche en la ciudad.

Como buen murciélago mi vuelo,

Enredándome en tu pelo.

 

 

Vívido desliz:

 

 

 

 

 

Muero por un beso

vivo por un querer

cruel del destino

condena de una pasión

que creó tu pestañeo

al dejarme ver

tu cielo encerrado

fijamente tres minutos,

y morí con tu pestañeo.

Demostró que fui

importante para ti

y que a pesar y muy

a mi pesar de los problemas

seguí en tu mirada atrapado

hasta que la aguja

de aquel reloj de pulso

se paró al pasar

ciento ochenta segundos

mi cambio de vida

cuando consumí

medio giro al decir:

-Siempre te amaré.

 

II

 Enciendo maquinaria

de este tiempo disuelto,

en pétalos de éter y formol,

desangra la rosa secreta,

y un estambre rige,

destello que precipita,

el albor.

Calidez de ilusión,

y araña que arrastra,

tejiendo el eterno sentimiento.

Yo que arrastro

mis aciertos,

como desnudo Sol.

Una noche cualquiera,

y activé el engranaje

mi reloj de pulso.

 

III

Mi carmesí caléndula,

fijó su pestañeo

en mi camino de destino.

Alumbraba un candil

dormido, una luna llena

de enero.

Era tiempo suficiente

para huir y quedarse.

En la boca formaba

toda sombra de opacidad.

Destrenzaba un halo

sujeto de una lágrima

pasajera, un segundo más,

y devoró el dulce tormento.

 

IV

Giré entonces la tuerca

de mi corazón oxidado,

por tantos aullidos nacarados,

y su ente femenino

me atisbó un beso

a mi alma.

Era el crepitar de la llama,

que mandabas como loba

y como luna se prendiesen

todos los colores

de mis sueños

consumiendo mi tiempo abierto,

que completo el giro,

dictó la vuelta

al inicio del sentimiento preso

que sin retorno

siempre te amaré.

 

 

 

El castellano Förüq

LUNA AZUL:

 

Te amo no sabes cuánto.

Cierro los ojos y te veo.

Tu sonrisa es el mayor de mis regalos,

Tus dientes son evanescentes, que hablan de como tú sientes.

No quiero mi despertar si no es para verte a mi lado

Acariciando mi pelo, diciéndome al oído te amo.

 

Siento cuando discutimos

Y no lo aguanto.

Vuelvo a nacer cuando me dices te quiero.

 

A cada instante pienso en ti.

Ahora ya eres parte de mí.

El mundo me parece un infierno si no estás a mi lado.

Tu cuerpo es un dulce bocado.

Estoy preparado para amarte.

 

Veo  que me ves,

Miro  que me miras,

Amo  que me amas.

Sin ti no soy yo,

Sin ti   que mi alma me abandona.

No quiero decirte cosas bonitas para nada.

Sólo para  que veas  que me tienes loco,

 

 

Que sacas lo mejor de mí,

Que me has alegrado la vida.

 

  que me amas,

  que te amo, y que

Sin ti no soy yo.

Confío en ti porque tú lo haces en mí.

Y no te fallaré.

Sólo tienes  que ver todos los días cómo estoy sin otra vida y objetivo

Que hacerte feliz.

Sin otro objetivo  que compartir contigo todo.

 

No quiero perderte nunca y eso requiere luchar y dar lo mejor de mí

Para  que esto funcione.

Me atormenta pensarlo.

Que cada día estoy más enganchado a ti,

Que cada día  que amanece mi amor por ti crece.

No importa nada solo el final del camino,

Que es llenarte como me llenas.

Si te digo  que sueño contigo casi todas las noches

No exagero hasta sueño despierto cuando estoy contigo.

Por querer soñar contigo de ti yo me he enamorado.

Eres sueño eres mi dormir, tú lo eres todo para mí

 

 

Quieres saber la verdad, me has alegrado la vida.

Has llenado mis ojos de esperanza, de un futuro junto a ti.

Esto no es un poema, es una hoguera de sentimientos  que arden en mi interior.

No soy especial, soy de carne y hueso, y me muero por ti esa es mi debilidad.

Te deseo y   que mi cuerpo te llama cada noche,

Que cada parte de mi cuerpo te extraña cuando no estás conmigo.

Que cuando me levanto y no te veo me pongo triste.

 

El ser humano nace. Ama, lucha, y muere.

Yo lucho, te amo y me muero por ti.

Tú eres el timón  que guía mis pensamientos,

Eres mi estrella en el firmamento,

El sol  que me vislumbra en cada mañana.

 

Y la luna de mis noches color plata.

 

Acariciando sueños, viviendo el recuerdo

Como una vida sin sentir, no la quiero,

En el despertar de ilusiones en verso,

Todo es bonito, todo es bello.

La nostalgia crea su velo de dulce tormento,

Para quererte me basta imaginarte,

El velo de traer el pasado al presente,

Cayó de mis ojos pero el corazón,

Lo cogió de venda para la rosa clavada,

Ninguna lágrima fue desperdiciada,

Ningún beso te olvidó, al alma de hielo tu calor.

El hielo, tiempo de insomnio de sentimiento,

Calor, la ilusión  que un día

Cayó por tu mejilla

Y evaporó al rozar tu boca en sonrisa.

Frío el canto del viento  que llevó mi amor,

Lejos de este cuerpo, lejos de una vida

Que en sangre de poeta lloró por la avenida,

De ángeles estrellados en estrellas,

Y hadas, de mariposa sus alas,

Que fueron capturadas por arañas.

Quien dibujó el cielo con colores a su amada,

Merecerá algo más  que un traje

De azul tranquilidad.

En color de dioses y diosas su eternidad,

Junto al escrito del mundo vivo,  que seguirá,

Aún cuando el cuerpo caiga como la hoja

Caduca del otoño,

Cuando la melodía eleve al Creador

La esencia de aquel pintor, escritor

Que pintaba con la pluma de su vida.

 

El castellano

 

 

 

 

 

REGODEO:

 

Si fuese constructor te hacía un océano;

Pero de momento sólo te puedo ofrecer ver mis ojos.

Si fuese piloto subiría a tu ventana, para soplarte al oído;

Pero de momento sólo puedo leerte.

Pero de momento sólo puedo soñar  que estoy sorprendiéndote.

 

 

Si Frío viniese te abrazaría para sentirlo juntos y  que se fuese;

Pero ahora,

Sólo puedo disfrutarlo solo.

 

 

Hoy morí al despertar y no verte;

Pero ya me acostumbré al frío

Y perdóname pero me gusta.

 

 

Sé quien fui;

Fui un pintor

De lo  que hay detrás de los sentidos.

Lo siento.

No puedo amarte porque ya te amo

Porque sólo eres un sueño

Lejano y cercano.

 

Te busco y no te encuentro

En este mundo actual,

Del  que sólo te busco a ti amor sencillo.

Flor de sentimientos y deseos.

Eres realidad eso dijeron pero mi cabeza te negó.

Malos momentos no hubo,

Mala vida ya no hay, solo hay,

Solo hay un te quiero

A palo seco y bebido sin hielo.

 

 

Busco tu existir como un beso,

Busco tu felicidad,

Tu bondad ya la encontré

En esta realidad,

En la  que se miente

Y niega  que haya existido.

 

 

Esta realidad dice  que no ha existido,

Su eje mi sentimiento,

Su composición mi palpitar ahumado

Despierto;

Que ya no late;

También se niega a sí mismo

Dice  que no existe;

Que ahí tengo una roca.

 

 

Pero ¡Miente, miente, miente!

Sigue queriendo como ayer.

 

 

Nuestro mundo se olvidó de  que existió;

En realidad nadie podrá saber si existimos

Y si ''este ban''co se puede atracar y es real

Si te vas y silencias los recuerdos

Porque no sabré si fueron solamente sueños.

 

 

SENTIDO DESCUBIERTO:

 

Ilusiones traídas al presente

Como la niebla  que trajo el viento

De tus iridiscentes palabras

Llevándome al abrir mis ojos al mundo

De sueños sin vivir, de sentimientos

Solo para ti. Experiencias para compartir

Como mensaje en una botella

Que salió aflate del lago de la esperanza,

Sin lágrimas te canto, y te escribo,

Que desde  que volviste, eres lo más bello

Que pasó por mi campo de amapolas amarillas

De mi palpitar, y memorias de estrellas.

Para ser tus caricias vivas y aradas.

No te vayas compañera, acompáñame

En el viaje a la felicidad, como lo hago yo,

Déjame dedicarte un cielo de sonrisas,

Y cálidas nubes de colores,

De besos incipientes,

Como el fuego de tus ojos,

Con el poder de su mirada,

Y el agua manantial de tu boca.

Déjame soñarte y amarte,

Como si nuestra circunstancia

Hubiera sido otra.

Déjame decirte  que declaro amor por ti,

Que me gustas,  que no quiero idealizarte

Pero eres lo más lindo  que pasa por mi mente,

Desde  que volviste y siempre.

Como un beso en la amistad.

 

Vuelvo a caer en tus alas de amor.

Cuando ilusionas mi palpitar

Que te busca para curar su dolor,

Mi vida tú, desde  que apareciste, nuevo comienzo

Amor de siempre

Cuando te veo en cada letra,

Y no puedo evitar corresponderte,

Un alma  que te llama para sostener la esperanza.

No espero  que me creas porque sé  que me sientes,

Solo agradecerte tu huella creada en mi ser.

A fuego de una ilusión en tu mirada quiero seguir

En tu mirada quiero seguir viviendo.

No sufras porque pienso que algo me arde dentro.

 

 

 

Nunca se cerró el camino para ti.

Perdona a este corazón de niño,

Que tuvo  que esperar a tu cariño,

Para demostrarte  que nunca murió su ilusión

Por ti.

Que nunca te olvidó, porque clavaste

Con fuego tú sentir en mi interior.

Este corazón  que empezó a latir

Desde conocer tu alma en letras, como mi alma en letras.

Emocionado, porque develo amor por ti,

Y es correspondido.

Feliz por ser tú mí sueño,

Por sentir  que te pertenece mi mejor sentimiento.

Con valor, por sentir lo  que sientes,

Por ser alma, de y para tu alma,

Por sentir tú beso y entregarme a ti.

Porque eres lo  que deseo.

Y de tu beso de amor,

Nació una amapola en el corazón.

Con valor para luchar por ti

Y por mí,

Para arroparte con fuego el sentimiento.

Para ser tu verso, tu vida y tú, vida, mi sueño.

Me entrego a ti, porque

Ya que, mi verso, corazón, cuerpo y pensamiento

Te llaman, y dicen  que yo te pertenezco.

Me quedo a tu ladito pegado.

Para no irme,

Siendo completo en el abrazo,

Tu sed con mi sed juntando.

Me quedo a tu lado mi vida.

Porque me he enamorado.

 

DESTINO EXPUESTO:

 

Déjame ser yo.

Yo, quien te quiera,

Yo, quien a ti aspire

Vivo y afortunado música

Para tu sentido.

Yo, el  que tus labios admire,

El  que en tu ser suspire.

El poeta  que te escribe y vive,

Afortunado,

Por la música de tus sentidos.

De tu corazón enamorado,

El  que en tu ser suspire y

En tu pecho se adormile

El  que en tus ojos se mire y

Tus alientos respiren,

Con tu dulce susurro a mis sueños cobije.

Quiero sentirme poeta de ti,

Que con tus cálidos besos

En el edén me imagine,

Poeta de ti ilusionado.

Déjame recorrerte,

Como si el tiempo no hubiese.

Que tu cuerpo con el mío

Se mezclen en un fuego ardiente

Y se confundan en uno,

Vivir en tu mirada,

Serían mis dulces palabras,

Pues no mas son reflejo

De la altura de tu alma.

De una amapola

Mi amor para una doncella,

Viva y eterna,

Dulce y risueña.

En esta noche otoñada,

En  que las primeras lluvias

Fueron alegrías despejadas,

Caen tímidas en mi ventana

Y  me recuerdan a ti,

Mi tierna doncella, mi bella,

Mi eternamente dulce y risueña,

Como sonrisa de altares en primavera

Altares de estrellas a la luz de luciérnagas,

Como rojas amapolas en la pradera,

Y  en lo alto, el cielo lleno de estrellas,

Campanillas por miles,

Únicos testigos de nuestros amores juveniles,

En el anochecer de plata tu sentir para mí mieles,

Esperando  que de tus labios broten los sonidos

Que me dicen  que me quieres,

Y  así quiero pasarme las noches,

Y  los días, vida mía.

Pues sin ti las noches son frías,

Y  los días un mar de melancolía,

Solo soñando y sintiendo tú esencia muy cerca de mí

Sólo te quiero a ti en mi día.

Como la más cálida sonrisa tierna,

Sólo es amor a ti mi bella.

__________________

 

MIEL DE SOMBRA:

 

Solo tú lo  que yo más anhelo

Lo  que yo espero y quiero,

Siento  que todo lo tierno

Todo lo  que en mí provocas

Lo  que en mí cautivas

Todo lo  que me haces sentir

Todo lo  que

Me hace vivir dentro de ti

Para solo servir y ser de ti

Amor sincero

Algo dulce y bello

Como miel de tus labios

Solo tú y sólo yo

Inseparables los dos amor

Lo  que por ti

Crece y me arropa y protege

Me crezco y derrito

En tu dulce fuego

Sólo tú como oxígeno y agua,

Para mi vida

Luchando y sintiendo

Que sin ti ahora no sería;

Te has ganado cada pedacito de mí,

Solo tú

Con la  que sueño amor completo,

Solo tú y solo yo

Haciendo  que viva nuestro dulce ensueño

Porque yo en ti pienso, en ti vivo

De ti soy y quiero ser,

Porque has conquistado con tu dulzura

Cada espacio de mi piel

Me fundo con tus letras,

Para ser tuyo

Y  sentir  que mi mundo es tuyo,

Para  que me creas humildemente que

Solo tú eres mi mundo

Donde quiero vivir,

Donde no hay palabras para describir

Lo  que me haces sentir

Porque desean cumplirse en hechos

Todos y cada uno de nuestros versos

Perdóname porque te estoy queriendo

Por querer soñar contigo,

De ti yo me he enamorado.

 

Puedes sentirlo,

Para ti mi amor soñado

Puedo sentirlo.

En el camino

Se abrió una puerta,

Tras ella

Todas las flores

Hermosas y bellas,

Puedo sentirlo, es amor.

Puedes sentirme, he vencido.

Laureado

Con amor sencillo y entregado,

Puedo sentirte,

Siéntelo amor mío hemos vencido,

Mi palpitar has conquistado,

Ya te tengo en mi sangre,

Y  en mi esencia, libre,

De la  que te has adueñado,

Que sueña con tenerte bajo mi piel.

Mi boca quiere el agua de tu boca,

En mi palpitar has entrado,

Para amarlo y respetarlo.

Te quiero y necesito a mi lado,

Como la Leannán Sídhe de Leannán Sídhes

Que eres para mí, porque te adoro.

El rey de reyes  que soy,

Desde  que tu amor me has entregado.

Y  te  más allá del tiempo,

Más allá del espacio y de una distancia

Que se deshace,

Desde  que te  dentro.

Muy dentro.

Eso me hace saber  que estoy vivo

Y  que vivo

De cada flor  que te forma.

Toda tú eres belleza

Leannán Sídhe mía.

De ti enamorado.

Vivo, dichoso y orgulloso

Sintiendo, te estoy amando.

Y  tú sientes lo mismo,

A  tu lado quiero estar

Con nuestras legiones de poemas,

El cielo nos hemos ganado,

Con la bondad y belleza

De nuestra alma,

Nos hemos conquistado

Para una eternidad.

A  ti mi amor, mi lealtad.

 

Me acerco a ti al sentir cada letra,

Voy subiendo besando tu esencia,

Me entrego porque hoy, ayer y mañana;

Decreto  que eres lo más lindo.

Me acaricias y caigo rendido,

Sintiéndote y soñándote de noche.

Al día tu fragancia de alegría

Del recuerdo presente del amor ganado,

De tu bondad arropando mi sentimiento.

Y vuelvo a caer en tu cuerpo,

Viendo mi añoranza crecer

Viendo el fuego en mí arder.

Para tuyo ser, quien te guarda

Cada anochecer un beso

Donde tú lo imaginas, gracias a ti

Gracias a ti, mi vida, porque has hecho volar

A este corazón  que el tuyo vive, puro.

Más puro  que agua de manantial,

De esmeraldas y esperanzas  que cada día

Sueñan con vivirte,

Con tomar la miel de tus labios,

Miel de todas las flores  que este amor ha creado.

Te abrazo fuerte para seguir a tu lado,

Para  que me sientas,  que a tu lado,

Me quedo tumbado, a ti besando.

Porque yazco que en nuestro sueño,

Vivo cálido, libre y amado

Fielmente enamorado y sin dudas

Me entrego, porque mi palpitar

No piensa, siente y te quiere

Un beso a ti en esta noche,

Mi palpitar encarnado.

 

Dulce como melodía de viento

Que acaricia y mece tu pelo

Como sonrisa cálida de amanecer

En tus ojos despiertos y soñados

Nubes sosteniendo ilusiones, sueños.

Me acerco a tu vida porque la mía

Es la tuya y tu dulzura entra,

Y cala más allá de donde alcanzo a entender,

Traspasa mi piel para ser de mi amor

Sueño con tocarte, con besarte

De tu piel ser reflejo de deseo,

Bonito y bello, todo lo  que en mí,

Alimenta este deseo de cálido fuego,

Con fuego, en verso de alma y sentimiento

De amor a este sueño,  que nos unió en un destino,

Uno solo, amarnos sin tiempo, sin espacio

Ni medida de lo alcanzable por el pensamiento,

Porque lo nuestro es tierno,

Nace del sentimiento, de dos corazones

Que arden deseándose y empiezan a amarse.

Para ti mi beso de amor esta noche y cada noche,

Para  que sepas  que a cada instante

Te vivo y pienso, en esto no soy experto

Pero me gusta decirte lo  que exhalo

Y   que te voy queriendo

Mucho más de lo  que puedo

Eres ahora mi poesía,

Eres mi amor, ya no hay barreras,

Hay ilusiones y metas,

Sin tristeza, sin melancolía.

Solo mi alma y cuerpo, entero

Para quererte y sentirte cada día,

Como lo más bonito, lo más bello,

Tenerte conmigo vaya donde vaya

Mi amor, mi alma gemela

Solo tú

Solo para ti este poeta

Del  que tú eres su música,

Su poesía, y su musa linda, tierna.

 

Te busqué

Desde lo más profundo del corazón

Acompañando cada latido mío,

Siendo llama de sentimiento

Abrazando cada sueño, cada pensamiento.

En la noche todo mi ser te acompaña,

Para dormir contigo abrazado,

Sintiendo el calor y cariño de tus caricias,

Tus besos,

Que guardo

Junto cada deseo de amor,

Correspondido,

Del  que somos dueños,

Y la luna tiene envidia de tu belleza,

Te deja su flor y velo

Cuando se oculta tras las nubes,

Siendo cómplice de nuestro amor,

Y no se sustentan nuestras letras

De la belleza del firmamento

De estrellas, si no, de lo bello,

De nuestra alma y cuerpo,

De nuestra luz en el corazón

Que nos atrae,

Siendo celosa toda la belleza,

Del cielo, porque a tu lado

No hay nada más lindo y tierno,

Vuelvo a mirar dentro de ti

Me alegra contemplar  que ahí vivo,

Como en mí, dentro vives,

Irrefrenable el deseo,

Por cuidar cada palabra de amor,

Por seguir correspondiéndote amor.

Decirte  que gozas de toda mi admiración,

Que nuestros versos

Son reflejos de nuestros sentimientos.

A ti te entrego cada letra

Salida de este corazón,

Cada suspiro de amor

Y mi vida en verso

De la  que eres guía, vida mía,

Para ti cada día, de mi sentir  que es el tuyo.

Vivo para amarte y cuidarte,

Quiero besarte.

Te pertenece cada latido escrito,

Y este corazón humilde,

Que se volvió de oro

Por amarte.

Porque soy de ti, para ti

Tuyo y siempre tuyo,

Eternamente enamorado de tui.

Enamorado hasta los huesos,

Me tienes, amor.

Viviéndote en un sueño,

De todos los colores.

A tu lado me tienes,

Fiel e ilusionado,

Felizmente apasionado.

Feliz, mi vida,

Porque te encontré.

Y hoy,

Me encuentro amándote.

Sintiéndote,

En cada palabra sincera,

Que sale de tu alma.

Contigo, mi vida.

 

Ven amor, ven conmigo

Quédate, quédate conmigo

Ven, acompáñame a este sueño

A la tierra de fuego

Del amor eterno,

De la pasión,

A este amor por el verso,

Soñándote cada día,

Amándote noche y día,

Así estoy yo,

Casándome con la poesía.

Queriéndote más cada día,

Madurez poética frase estúpida es,

Pero amarte amor, vida mía, es arte.

Ven, ven conmigo

Suéñame, víveme, siénteme

Escríbeme, porque en vida, en verso,

Te amo,

Te digo. Y a los cielos grito

Que no solo lo digo,

Lo siento,

Necesidad tengo

De estar aquí, para ti,

Exprimiendo el corazón,

Sangrando mis versos para ti,

Porque en mi sangre pena no hay ya.

Hay amor, ilusión, de alma

Que se volvió tuya.

Dime  que me amas como haces,

Como sientes, porque yo también

Te amo y te acompaño,

Rompiendo esta ventana de distancia,

Para  que me sientas tuyo en cada verso,

Cada letra, palabra, caricia, sonrisa,

Amanecer, anochecer,

Minuto, segundo y hora,

Momento, instante, brillo y reflejo,

Verso, canción, ilusión, sentido,

Sentimiento, animal, mito, leyenda y realidad.

Porque en todo lo bello te veo,

Enamorado me insuflo.

Acompáñame se mi calor

En nuestra tierra de fuego.

Porque yo siempre a tu lado estaré.

 

Amor, te encontré

Y  aquí estoy, entero y completo

De tu amor felizmente apasionado,

Para nuestro amor

En verso de alma y cuerpo,

De ti, mi musa

Que en mí habitas como diosa

Yo, tu poeta tierno,

Dedicándote mis más nobles versos

Porque este amor me llena,

Vida mía

Y me da alas y fuerza

Para volar a tu lado

Y decirte cuanto te amo

De nuevo aquí para ti,

Sin tiempo, sin nervios

Solo mi palpitar abierto,

Sintiendo,

Viviendo este sueño

Y este mundo  que hemos creado,

Desde  que nuestros caminos

Se han juntado.

Musa mía,

Te quiero a mi lado,

Tu piel con mi piel juntando,

Ver tu más linda sonrisa

El brillo de tus ojitos

Con mis caricias

Son miles de sueños

Por compartir

Todos los  que creas en mí

Solo con tu existir,

Con ver tu amor

Cada día para mí,

Todo el amor

Que salga de este corazón

Que te ama,  que te añora,

Solo para ti,

Solo para ti mi Leannán Sídhe, mi tierna.

Donde nuestros caminos se juntaron

Plantamos todas las semillas,

Las flores como letras,

De nuestros sentimientos

En armonía de siempre querernos,

Y así te amo,

Cada día más dentro,

Llenando mi palpitar,

Todo mi ser de lo más lindo

Que alguien puede sentir

Y eso es amor a ti Leannán Sídhe,

Amor a todo lo  que te hace ser,

Y ser soy más tuyo

Que las gotitas de agua a las nubes,

Me encanta sorprenderte

No te preocupes

Porque un día no halles mi verso

Es porque estoy sintiendo y construyendo

Como sorprenderte al día siguiente.

 

Sueño contigo amor,

Mi amor correspondido.

Culpable soy,

Culpable soy

De amarte tan locamente

Como tú lo haces,

Como tú me haces, sentir.

Deslizándome por tu piel,

Trepando el árbol del deseo,

Para darte su fruto,

Que no es otro

Que mi palpitar a ti amarrado.

Sintiendo tus versos voy cayendo

En dulce éxtasis.

Nirvana de un alma  que siente

Viajar al mundo de tu alma,

De amor y calma,

Del dulce suspiro en cada letra.

Voy bajando,

Besando tu cuerpo,

Me detengo un momento

Para decirte  que te voy queriendo,

Y queriendo me pierdo en tus besos.

Tuyo soy, siénteme tuyo.

Tú mi más lindo fuego de amor.

La luz  que me alumbra el camino

Para llegar a tu corazón

Que  mío.

Amor de dos, sueño de dos,

Ilusión y deseo de dos.

Viendo mi vida cambiar

Con tu caminar,

Junto al mío,

Por el sendero del amor dulce y tierno.

Fuego con fuego,

Nuestro sentimiento creciendo.

Amor con amor,

Felicidad  que no se romperá.

Todo mi sentir gracias a ti,

Contigo voy descubriendo

Que puedo amar de verdad.

Que los versos saliendo solos del corazón están,

Para envolverte en seda de cariño

Y azúcar para comerte entera despacito.

Somos fuertes,

Lo sincero guía nuestras almas

Que se juntan en armonía.

Pisando el suelo y viviendo en el cielo.

Desde  que tu vida en la mía entró.

Una sinfonía,

Una eterna dulce sonrisa

Al despertar y sentirte

Más allá de esta tierra.

Muy cerca, muy cerca mía,

En mi esencia a la  que tú

Y solo tú acompañas

Y cuidas,

Al edén la elevas.

Has hecho brillar a este hombre

De corazón de niño

Que vive tu amor,

Sintiéndolo y sintiéndose libre.

 

RAZÓN INMISCUÍDA:

 

Amar tu corazón mi pasión,

Imaginar el susurro de tu voz en mi oído,

El te amo brotado a fuego de un sentimiento.

Con amor un recuerdo tuyo, inmortal en mi interior.

Con amor una sonrisa  que brilla con resplandor,

Con sueños en los  que tú, amor,

Estás a mí alrededor.

Con fuego, mi mirada a tú, mi tierna,

Mi admirada bella doncella.

Mis besos en versos, van a ser realidad en tus labios.

Mis caricias, escritas en tu piel, van a ser vistas.

Mis deseos de pasar mi vida a tu lado,

Es todo lo quiero, lo que un te amo ha significado.

Puedo verte si cierro mis ojos,

Tú como ninfa  que de mí se ha enamorado,

Yo como dragón y druida  que cuida

Tu campo de flores, camuflado.

El  que te ama y te espera con el alma entera.

Y pasan lunas, soles y estrellas,

Y solo crece el sentimiento.

Te cuido con mimo, con cariño hago abrir tus pétalos,

Con cariño me das tu polen de mariposa,

Tú esencia más hermosa.

Y vuelvo a rozar los surcos de tus hojas,

En ellas noto un te quiero,

Las lindas venas de tus alas.

En colores de alegría, de matices de tu belleza,

De calor y vida, todo lo  que de tu alma nace.

Y el río de sentimientos, sueños y lágrimas de felicidad,

Donde su cauce y corriente, llega profundo, avanza sin pausa.

Solo por el valle del paraíso creado, de tus detalles,

Como flores, en él, naciendo en los amaneceres,

Duros y fieles testigos, los besos y sueños.

De este amor, porque alcanzamos la estrella

Y la derretimos con esta pasión de enamorados,

Creando el agua para la vida de dicha,

En una sencilla sonrisa, en una tierna mirada,

En la sincera palabra,  que unió dos destinos,

En un solo recorrido

-Encontrarnos siempre unidos.

 

 

El castellano

 

AZABACHE DE VIDA:

 

Y  las noches

No son noches

Contigo amor,

Son fuego,

Calor de cuerpo,

Beso del deseo,

Y caricia del roce

De tu sentimiento,

El viento travieso

Tu fragancia

Me quiere traer,

Las nubes

El agua

De tu boca,

Y la luna,

La luna

Tu mayor sonrisa.

Cada verso

Se funde dentro

De tu cuerpo.

Tu mirada

Me vuelve

Leoncito tierno.

A besos de amor

Viajo por cada paraíso

De tu piel,

Complazco

El juego

Del fuego ardiendo,

Me mezclo

En alma

De fiera y guerrero,

Para dar placer

A cada parte tuya

Que me deshace.

Como verte e imaginarte

Bañada por mí

Desde  que la luna

Visita,

Hasta  que el sol

Acaricia.

Y soy yo

Entero, amor,

Enamorado de tu amor.

Viviendo

De cada detalle

Que a mi ser

Complace,

A mi palpitar derrite

Y no hay

Quien me quite,

De decirte

Cada día

Cuanto te amo.

Tu sonrisa

Es un regalo,

Tu cuerpo

Un dulce pecado,

Y tu amor

Es sin duda

Vida mía,

Mi mayor bendición.

Porque te amo.

 

El castellano

 

 

 

Serenata nocturna:

 

Escribiendo estos versos a la serenata de la noche

Bañado por el dulce susurro de hojas en violeta por la luna,

Y ámbar de ramas colmadas por la luz de las farolas

Me pregunto cuándo se apagarán las luces de la ciudad

Y dejen su protagonismo a los astros y ángeles nocturnos

Cuando se calentarán nuestros cuerpos bailando al fuego de una hoguera

Y la única música  que acuche sea tus te quieres y te amos al hablar en mi oído

Cuando se desprenderá esta alma de mi cuerpo para acariciar y besar tú esencia;

Cuándo nos fundiremos en un beso

Y las flores nazcan de tus cabellos

Y las hadas tus palabras,  que bailan, cantan y vuelan

En mis sentidos;

Cuando mis piernas se enredaran en tus piernas,

Y nazca en tu vientre mi amapola blanca adormidera,

Y las montañas de tus senos conozcan el volar de las

Mariposas de mis manos,

Cuándo te tendré tan cerca  que podremos comunicarnos con

Los ojos.

Y mi palpitar salga corriendo de mi cuerpo para decirle al tuyo cuanto le pongo en mimo.

Y la luna, dicen quiere ser estrella, pero astros hay perdidos en contar;

Donde luna y sonrisa tuya solo hay una,

Sol está cansado de ser fuego, y quiere ser agua de tu beso

La mariposa quiere ser flor, y la flor abeja,

Yo de tu cuerpo quiero ser el viento, que te acaricia y rodea

De tus ojos pestaña tuya,

Pero de tu alma soy y quiero ser siempre única y solamente

Tu alma.

Pájaro  que canta en tu ventana, y pez  que nada entre tus pies cuando te bañas en la playa,

Gatito al  que acaricias y fiera contigo en la cama.

Solamente soy yo y soy yo el  que te ama

Eres tú la doncella por la  que esta alma suspira,

Por la  que este cuerpo quiere hacerte mía

Eres tú mi vida,

Y ¿qué importa el tiempo, y  que pasen lunas y soles?

Si yo en mi palpitar te tengo.

 

 

El castellano

 

PLAÑE TU SONRISA:

 

Cuando miro tu boca,

Creas en mí el fuego  que desea y desea

Besarte a la luz de la luna,

Y tus dientes de estrellas,

De esa noche en la  que tu amor y el mío

Serán uno solo,

Bailando a la hoguera de piel y piel,

Fuego y fuego de pasión,

Incontrolable, sintiendo el cielo,

Y en tu boquita el océano,

En tus ojos el universo,

Que esos ojitos marrones  que tú tienes,

No son de este mundo, valen severas razones.

En tu bosque quiero perderme,

Y querida falta mi tocón de roble.

Te veo más allá,

Volando en versos en mi palpitar

Y en todo lo bonito y bello,

Porque Leannán Sídhe mía,

Tan linda y tierna sólo quedas tú en la tierra,

Y te espero y quiero, aquí estoy yo te amo,

Porque a tu amor me entrego,

Ya  que solo tú volviste a mi palpitar completo.

Mi vida en cada latido mío tú y solo tú.

Eres todo en lo  que yo pienso

Y por ti el más precioso y bonito amor

Tengo y exprofeso.

Contigo mi vida quiero vivir la vida,

Quiero quedarme siempre junto a ti

Eso es lo  que más deseo porque te quiero.

Naciste para ser el amor de mi vida,

La más linda flor en mí nacida,

Yo nací para amarte con locura y sin medida

Y para acariciarte piel con piel

O en mi sentimiento y pensamiento

Hasta el final de mis días.

Te amo y te adoro,

Beso, beso, beso, donde tú quieras.

Siempre juntos, y este amor sólo crece

Porque tú eres dulce y nos amamos con pasión,

Y tú eres todo de lo  que se alegra mi palpitar,

Porque te amo ausente en la razón.

Quiero dibujar una sonrisa en ti cada día de mi vida.

Cierto es, de lo sincero nace el sentimiento.

Eres mi mejor amanecer y el más cálido sueño,

El más sabroso beso en tacita de café,

Tu amor mi combustible, el mío,

Todo lo  que contigo hallaría,

Y tú eres mucho más  que un sueño,

Eres alma de mi alma, fuego,

Luz, eres mi salud, mi reír por ser feliz, mi soñar,

Al imaginar tu piel con la mía,

Eres mi delicia, tú mi más tierna caricia,

Lo  que siempre esperé y recé al cielo  que llegase a mi vida.

Te amo Hadita.

Siempre estaré enamorado de ti porque es muy fuerte lo  que dentro acuno,

Te amo y me pones tan alegre al leerte cada palabra tuya

Y saber  que me amas,

Es lo más lindo  que se puede sentir en esta vida mía,

Que cada día se sustenta de amarte.

Mas amarte cada día se vuelve arte.

 

El castellano

 

SEDIENTA LÍNEA:

 

Eres mi mundo,

En tus ojos me pierdo

Y vivo inspirado,

Orgulloso y plenamente enamorado,

En tus ojos viven mis deseos

Que cada día sueñan

Con rozar tus labios

Y fuego, fuego enciendes dentro

Fuego eres, como luz de amor,

En mí vives,

Te quiero y me quieres,

Y cómo puedo rechazar tus flores,

Si en mi palpitar

Con tu amor crecen y crecen.

Te  en cada hojita de hierba,

En cada piedra, hoja, árbol, rosa

Y en cada trozo de vida

Que habita este planeta.

En cada río de colores

Que en mí dentro fluye

Cuando tu imagen

Mis ojos y sentimiento recorren.

Y  que le voy a hacer

Si me he enamorado,

Si de tu boca y lengua

Soy un apasionado,

Si esas piernas tuyas

Guardan una estufa ardiendo,

Mi amor pleno te entrego,

El mar en un beso,

En una caricia una flor sencilla,

En una mirada el cielo,

Y en mi palpitar,

Nuestro universo mágico,

Y yo de ti confieso

Que guardo cada detalle,

Cada sonrisa, beso  que me lanzas

Y la más tierna

Y delicada mirada

Cada palabra nacida

De tu pura alma,

Más cada día entera me ama,

Y yo enamorado te

Y te amo sincero y pleno,

Esperando  que mi beso de fuego

Llegue dentro muy dentro.

Del  que te ama con toda el alma.

 

Esteban

 

INFINITUD DE ÉTER:

 

Te amo más allá del sentimiento,

Más allá del corazón porque te amo,

En esencia, en alma y conciencia,

En ser y piel, en beso y caricia,

Cosquilla y sonrisa, mirada, verso,

Letra, poema, sueño, suspiro,

Susurro de amor  que corre y vuela

A tu ladito mi amor

Para ser tu calor, para envolverte en seda

De Leannán Sídhe y miel de abeja,

De flor de fuego la tierra,

Y te quiero así como eres entera,

Linda y tierna siempre, siempre a sí

Mi Leannán Sídhe, si la locura es la única forma

Decente de amar y a la vez la más dolorosa,

Te amo con locura amor pero sin dolor

Porque hoy de tus labios brotó el te amo,

Y  que entera de mí y para mí eres y te entregas,

Llueva o haga sol, frío o calor,

Porque tu amor es fiel y verdadero

Y mi amor reflejo de tu sentimiento

Y de todo lo  que yo por ti

Mi bella, mi amada,

Mi gatita traviesa,

En estrellas el brillo de tus ojitos

Que me dicen  que me amas.

En violeta de luna el color de tu alma,

Que  tan bella y cercana,

Y puedo alzar la mano y acariciarla

Porque me ama.

Si los ángeles discutieran en el cielo

Quien se merece alas por la bondad de su alma,

Ganarías por mayoría plena.

Ven amor, ven conmigo mi cielo te espera,

Mi fuego te llama,

Mas esta llama nunca se apaga,

No quiero el firmamento sin ti,

No quiero ver si no es tu sonrisa y boca

Para besarla.

Y si el cielo se apaga me queda tu mirada.

Y si en la tierra se acabara el agua,

Viviría siempre del agua de tu boca,

A beso suave y dulce  que riegue mi alma.

Del  que te ama y te ama,

Tu Esteban fiel y tierno como hoy, ayer y mañana,

Solo de ti y para ti, pues enamorado estoy

Y enamorado grito y siento que te amo,

Y  que lo haré hasta  que el cuerpo

Caiga como hoja de álamo en otoño.

 

El castellano

 

SONRISA ALBA:

 

Más allá del suspiro de amor  que se eleva al cielo,

Y al viento grita  que de ti me  enamorado

Como madera en fuego me consumo sin tu aliento;

Y vuelvo a nacer cuando me dices te quiero,

Si yo tu sol tú mi amada luna,

Y lucero de este firmamento

En el  que vuelan tus te quieres y corren nuestros besos,

Los versos se tiñen en color cual flores vistosas

En velo de armonía y serenidad  que crea tu sentimiento y el mío

Fundiéndose en gotitas de rocío  que forman un río

El de pasión y ternura  que mecen tus labios,

En tus ojitos el bosque encantado en el  que vivo

En cual tus pestañas en arbolitos,

Tu piel es mi arena de playa cual mi caricia correrá amada.

Y te  noche, día y a cada instante de mi vida

Como mariposita  que vuela de pelito en pelito mío.

Si hace frío, me calientas más  que un abrigo,

Pues tu alma y corazón son fuego de mi fuego

Y vida para este sentimiento y amor eterno.

A tu lado se cierra el infierno de la soledad

Y crecen flores y mariposas de amor

Creando paraíso en alma de guerrero

Que lucha y lucha dándote placer y gusto,

En cada parte y refugio,

De tu ser, y ser eres todo lo tierno y lindo,

Leannán Sídhe, doncella y Leannán Sídhe, de este reino

En llama de pasión y amor,

Que noche a noche te llama.

Noche a noche, en sueños se entrega a tu alma,

Pues cada día, ansía conquistarla, y amarla más;

Y tu mirada no es de este mundo,

Porque a mí me mata,

Cual néctar bebido de tu boca,

Energía para acabar fundido, en el fuego de tus piernas,

A pedazos de vida, te entrego cada destello y secreto,

De este amor  que late en verso

Y sin ti sería el poema, de un muerto a una polilla,

Te amo Hadita

Quiero vivir en este fuego, pues dentro,

 

A este amor tan grande, que yo por ti mezo.

Mi vida, mi amada, mi tierna y adorada,

Mi inspiración y mi alma,

Eres y serás siempre tú,

Lo más hermoso de mi mundo tú.

 

 

El castellano

 

 

 

 

DEVENIR DE CRISOL:

 

Mi sol, mi mariposa, mi estrella, mi luz,

Mi calor, mi mundo y te cojo de la mano

Y no te suelto por qué contigo corazoncillo

Quiero recorrer esta vida y ser de ti

Todo lo  que eres para mí porque te amo con ternura,

Te amo con cariño, te amo con pasión,

Te amo de corazón.

Eres tú mi vida, mi pasión, mi novia dulce y tierna

Que de mi ser y sueños se ha apoderado

Y me encanta más cada día  que pasa.

Jamás soltaré tu mano corazoncito,

Porque moriría una parte de mí,

Porque ya eres la mitad de mi alma,

Te  tan dentro de mí

Que si sonríes se alegra mi vida.

A ti me entrego en alma, cuerpo, corazón, piel,

Pensamiento, sentimiento, siempre y para siempre

Porque te amo con toda el alma.

Por qué eres tan tierna,

Por qué eres mi amor completo,

Mi alma deseada y todo lo  que

Todo lo  que un te amo ha significado

Tu mirada linda y tierna en amor tu palabra,

Que enamora y paraliza cada parte de mi vida y alma.

Amar así amor verdadero, solo para ti,

Contigo mi vida hasta el final de mis días

Amándote con locura

Amor completo, contigo mi vida

Siempre fiel y apasionado,

Enamorado.

Mi linda y tierna, mi musa, mi ninfa,

Mi mariposita, mi vida y mi estrellita

Te quiero y amo con locura

Desde donde sale el sol

Hasta donde la luna se acuesta en tu mirada.

Y pedí un deseo encontrar un amor verdadero

Que fuese real y sincero, noble y completo,

Que me correspondiese en completo sentimiento.

Y la vida, o el destino, me regalaron tu sonrisa

Tu mirada y tu amor  que cada día me llena y complementa

Que me hace subir al cielo repostar dándote un beso

Y volver a subir al cielo con cada te amo brotado

De tus preciosos labios.

Y contigo se encendió esta llama del deseo

Que creí apagada en vida de sufrimiento,

Tu amor trajo mi mejor sonrisa y la bondad infinita

De mi palpitar para entregarme a ti

Sin condiciones ni medidas, sin restricciones

A ti me entrego completo como soy y pertenezco,

Pues tu corazón con el mío, son un tesoro de amor

Único y precioso, brillante y adorable

Y cálido y apasionado cual llama incombustible

Que arde dentro, y te

En cada golpe de viento y reflejo,

Pues desde  que despierto cada sentido tiene tu esencia

Pues el amor de tu alma me ha poseído.

¿Quieres saber una verdad como un templo?

Que si piensas en mí lo más seguro y probable

Que yo me encuentre pensando en ti,

Porque eso hago a cada momento,

Desde  que sale el sol e incluso

Cuando te beso en sueños.

Cuando me alimento de tu boca y muero en tus piernas,

Y mis manos se funden por tu torso en caricias,

Tus flores abres para mí,

Yo en pincel pinto tu cuerpo en colores vivos y alegres,

Solo con recorrerlo con mi mente.

Y me tienes de ti como vasallo y guerrero de tu amor,

Pues tu felicidad para mí es lo más sagrado,

Pues de corazón yo te amo.

 

 

El castellano

 

DICTÓ EL ARA DE SANGRE:

 

Más de este cielo eres tú el lucero,

Eres tú la estrellita y la nube el viento

Por donde fluye el viento y mi beso,

Mi te quiero y te espero,

Mi amor y mi verso,

Que en grito de guerrero

Te recuerda  que de mi amor

Todo para ti es sincero

Pues yo te quiero,

Pues yo te amo y te adoro,

Y eres tú mi cielo.

La  que me alegra cada día

Y me hace mantenerme

En pie hasta el final de mis días,

Solo tu amor me hizo libre,

Pues libre  tu corazón

Para amarlo en entrega fiel

Y sincera, pues mi único interés

Que mueve es amarte, mas amarte y amarte

Más cada día  que pase,

Y  que pase el tiempo,

Que este corazón y amor, es sincero

Y este latido de fuego jamás consumirá

El amor  que yo por ti pongo en tiesto.

Y te  en todo lo bonito  que veo

Como una lluvia de hojas

En este corazón  que vuela alto,

Desde  que vive en tus manos.

Soy de ti, de ti enamorado.

 

Esteban

 

 

 

 

QUIEBRO LUMINOSO:

 

Eres tu mi tierna, mi bella, mi Leannán Sídhe,

Mi ninfa, mi doncella, mi bella, mi Leannán Sídhe,

Mi amada, mi estrella, mi sueño,

Mi dormir y no despertar más contigo

Vivo soñando en amor, en un amor  que cabalga

Hecho realidad, pues de tu alma es mi alma

Y mi verso solo describe la belleza de tu mirar.

En este mundo  que me pierdo y me vuelvo a encontrar

Mirando tus ojitos en despertar

Sueño tu beso, sueño tu caricia por todo mi cuerpo,

Y tu abrazo con mi abrazo, largo y duradero,

Cálido y tierno.

En esta tierra de fuego, nuestro beso

Se unió en un solo deseo,

Ser siempre completos en este amor verdadero,

Ser de la pasión fuego,

Y del verso amor incondicional e incontrolable.

El agua de tu boca tener,

Ver contigo el amanecer,

Arropar cada noche mi sueño con tu compañía

Que me arropes en tus alas de amor

Y volar lejos de este sitio terrenal

A un mundo mágico en el  que solo existan

Tus besos y tus caricias,

Donde tus te quieres y te amos

Nazcan como flores en la tierra,

Y nuestros sentimientos sean los dragones

Que protegen nuestra historia de amor.

En ti pienso, contigo sueño y muero en pasión de fuego,

Vivo cada verso, y te entrego la esencia

De mi sentimiento,  que vuela,  que corre a tu lado

Para amarte y amarte besarte, mirarte y acariciarte,

Llueven rosas y en pétalos envuelven este corazón

Que orgulloso y enamorado

Grita  que te quiere y ama,

Más allá de este mundo y razón alguna

Pues te amo de corazón

Y ese fuego de amor no le hace falta explicación

Pues se demuestra y se demuestra sólo con amor,

De tu felicidad es pasión

Para ser tú sustento y tú aliento

Más yo a ti te

Y te  pura y hermosa cual diosa.

Si de la naturaleza fueras Leannán Sídhe

Todas las flores te servirían

Y cada pajarito cantaría a tu ventana,

Las fieras serían tiernas solo con tu mirada.

Tu esencia me llevó a tu lado

Para quedarme contigo esta y cada vida,

Mas de ti soy tu esclavo y tu amado,

Tu eternamente guerrero enamorado,

El de la palabra dulce y apasionada

Que dedica y dedica a la grandeza de tu alma.

De este paraíso de amor,

El río  que da vida a las almas en color se volvió,

Y la vida cantó su canción de amor

A esta suerte de artesanos de la pasión,

Más de tu cielo soy guardián y redentor,

Soy lluvia y cada gotita  que te riega,

Mi margarita amada  que en un pétalo

Dejaste escrito  que me amabas y querías

Y  que lo harías siempre y para siempre,

Aquello me convirtió en luciérnaga eterna

Para posarme en tus hojas

Para siempre ser tu luz y tu amor,

Tu calor y tu ilusión tu amor y tu pasión,

Soy yo tu amor, tu poeta, tu novio, tu guerrero,

Y el  que va a estar a tu lado a cada minuto,

Vida y segundo, siempre, siempre, siempre

En tu corazón y a tu alrededor

Pues de tu cuerpo, seré cada flor,

Y tú de mi vida eres y serás cada ilusión,

Cada deseo, sueño y pasión,

Eres mi palpitar, soy tu amor,

Tuyo, tuyo a cada instante y minuto

Pues de alma y corazón, te amo

Ninfa, mariposita, doncella,

Mi dulce, bella y tierna, mi diosa,

Leannán Sídhe y Leannán Sídhe eres y serás siempre

Mi felicidad, amor y pasión, mi todo,

Mi amor verdadero y completo

Y lo  que más me alegra,

Que eres mi amor correspondido

Pues tu corazón y el mío

Forman siempre un mismo latido.

Tú mi anhelo fraguado.

 

El castellano

 

PROPÓSITO:

 

Cómo soltar tu mano

Si es algo  que ni lo quiero

Hacer ni pienso,

Cómo hacerlo si tu alma

Se ha apoderado

De cada espacio de mi palpitar

Y latido, te  amor como mi deseo,

Sueño, sentimiento,

Pasión y verso en fuego,

Pues esos ojitos

Que tú tienes son luceros

De mi más profundo

Mar de sentimientos

Y cálidas ilusiones

Como besarte

Y mirarlos fijamente

Minutos y minutos para decirte

Cuanto te amo,

Tu sonrisa empieza a desplegarse,

Amada ya la horda,

Como tu maravilla.

Y tu corazón me cautiva

Y me toca y toca

El amor de mi alma soñadora.

En esta aurora

Cual tus besos y boca

Danzarán por los astros de mi boca,

Mi mar de ojos

Y tu bosque de ojos

Se fundirán en un horizonte

El de promesas de amor

Y una pasión sin igual.

De mis entrañas nace este te quiero

Y verso, solo completo

Cuando riegue tu corazón

En amor y por tus ojitos

E interior sea recorrido,

Pues este es mi camino

Ser feliz y feliz

Siendo yo tu dulce susurro

Y caricia de amor en tu oído.

Extraño tu cuerpo,

Extraño tu boca, tu caricia,

La melodía de tu boquita

En mi vida escuchada,

El brillo de tu mirada

Encendida e ilusionada

Por cada palabra de mi alma

Para tu alma brotada.

La danza de mi fiera

Por tus piernas,

Y caer rendido en tus alas.

Más tú a mí me amas

Y si me extrañas dímelo,

Dímelo cada día

Que presuroso correré en auxilio

Con mi amor y cariño.

Pues solo contigo noto en mi palpitar,

El brillo y luz

De este fuego de amor

Y pasión  que consume

Creando cada día

Nueva y nueva ilusión.

Y soy completo sólo con tu amor,

Soy feliz solo con tu mirar

Y enamorado de ver tu sonrisa brillar.

Soy de ti como jaguar

A la selva de tu mirar,

Como pirata al tesoro

De tu interior.

Como planta bella

Al jardín de tu corazón,

Y pez  que vive en el agua de tu boca,

Druida de tu sonrisa

Y guerrero fiero de tu alma.

Soy yo quien te ama y te ama

Quien nunca te dejará.

Y sé  que sientes estas palabras

Porque son sinceras.

Ámame sin reservas

Que este corazoncito

Nunca se irá de tu ladito.

Luz de vida, luz de mi vida,

Corazón de mi palpitar,

Musa y alma de mi inspiración,

A ti me entrego en esplendor,

A ti me entrego sin dolor,

Sólo con expectación

De ver brillar tu corazón

Con el fuego de la más cálida

Palabra emanada pues de mi mundo

Eres tú mi calma,

Mi fiera, mi tierna, mi dulce

Mi amada, y tú ninfa, mariposita

Vuelas y vuelas en la belleza

De mi imaginación,

En lo dulce y sensual de mi interior,

Recorres cada paraje de la piel

Posándote y erizando cada vello,

Mas de tu amor no soy plebeyo

Me nombraste guardián y protector,

Y único heredero de tu amor.

Tus alas coloreadas en brillo de colores

La sinestesia de un paraíso,

Lo mágico y soñado, lo místico y profano,

Siendo zarza y zorzal anidando

Es su vientre, rosa de penitente y duende

Que en tus senos se duerme,

Yo todo lo  que sueñas y deseas

De ti todo lo que tú quieras,

Pues abrazado en tus alas vivo,

Y vuelo, elevándome en amor eterno,

Recorriendo contigo cada sueño,

Siendo con tu amor inmortal.

Con tu beso sería dios de tu reino,

Pues en sangre, verso y sentimiento,

Te daría todo lo  que soy y pinto.

 

El castellano

 

SERVIR ANGELADO:

 

A tu corazón sirvo, mi diosa, mi tierna, mi preciosa,

En tu boca vive el te quiero más lindo y tierno  que espero

Y espero en anhelo como tu beso.

En tus manos viven las caricias deseadas,

En tu cuerpo mis besos en suaves y dulces cosquillas,

Para  que sientas mi cielo, en tus ojitos el brillo

Que indica  que sabes  que te quiero, en mi palpitar, alma

E interior el te espero escrito junto con el te amo a fuego.

De este cielo tú y solo tú ninfa mía eres la dueña y alegría.

Pues disipaste la melancolía ahuyentaste el dolor con solo,

Decir aquí te espera un corazón  que te quiere,  que te ama,

Este corazón  que late, siente y piensa  que de ti,

Toda la eternidad enamorado estará, te correspondo con fuego

Te complazco con flores de sentimientos, y caricias

Al velo de tu cuerpo más yo a ti te  miro y abstengo herir,

Pues tus ojos saben  que no miento pues este amor

Es sincero y completo, de tu ser vida, risa y amanecer,

De mi eterna felicidad y río de colores creado

Solo de lagrimas de emoción y amor de sentirme amado,

Bajo tus brazos, y vivo en tus ojitos por tus pestañas

Trepo para enredarme en las flores de tu cabello,

Y soy tu poeta fiel y tierno,

Soy solo lo  que yo por ti rizaría, más de ti vivo un sueño

Sueño y deseo mágico y precioso  que jamás creí  que llegaría,

Porque te  dentro mía y respondes a mis te amos,

Hasta  tus besos aun no estando tu boca junto a la mía,

Porque yo a ti amor te capturé y te domé y orgulloso complacido

De cada latido escrito, te confieso  que llegó el momento

Pues te tengo dentro muy dentro fundida con la esencia

De la melodía de mi alma traviesa y viajera

La  que a mi pensamiento y sentimiento da lenguaje y vida,

Corres por mi sangre calentando todo mi cuerpo

Y lo  amor por todo el cuerpo,

Tu sonrisa iluminar mi vida,

Tus ojitos atravesarme con fuego,

Y tus lindas y bellas piernas cabalgando encima de mi cuerpo,

Bajo traje azul de estrellas y fuego de nuestros cuerpos,

De fuego al fuego, y agua al agua de nuestra boca,

Te amo y lo haré siempre mientras esta vida mía me deje

Servirte el amor y felicidad  que de mi corazoncito para el tuyo,

Rebosa por cada rinconcito de mi ser, y ser soy más tuyo

Que las nubes al cielo pues es mirarlo y te convalido.

Ya  que cumpliste mi deseo existes y me amas con el alma entera,

Fiel y sincera, linda y tierna, tú mi amada Leannán Sídhe.

 

El castellano

 

PESQUISA FLAMÍGERA:

 

Sentirte es cuando mi palpitar

De tu alma se viste,

Vivirte es recorrer cada beso tuyo,

Sonrisa y caricia,

Hasta feliz, amado,

Dichoso y apasionado

En mi pecho dormirte.

Tenerte es ver ese amor

Que sientes

En tus ojitos reflejado,

Bellos y alegres,

Tiernos y dulces.

Cual nubes de colores

Mis sentimientos pasan

A llover en tu ventana y mirada.

Mi te amo entra dentro y profundo,

Cual raíz de rosa

En la tierra mojada.

Y tú mi vida eres preciosa.

No basta regalarte una rosa

Sino amarte toda la vida,

Porque mereces eso

Y mil cariños más de alma.

De tus besos

Quiero tener mi aliento,

De tu cuerpo,

El combustible

Para este fuego.

Tú amada florecita

Eres de mí,

Cada despertar alegre,

Sintiendo  que me amas

Y  que seguro estarás soñando

O pensando en mí,

Porque en mi palpitar

Has escrito mil refugios,

Y tatuado cada verso tuyo.

En mi cuerpo

Tus caricias has dibujado,

Eres de mi vida lo más bonito

Que jamás logré imaginar o alcanzar

Pues me amas y te amo de verdad

Y es un sueño hecho realidad.

Pues tus latidos los oigo

Y  junto a los míos,

Tu alma, mi alma ha conquistado.

Y juntas, como nosotros

Viven amándose

Y en fuego a cada momento.

 

El castellano

 

 

VIDA EN TU VALS:

 

De mi felicidad

Eres la  que guía cada sonrisa

Y hace brillar este corazoncito

Que a tu lado amor mío

Te daría el paraíso,

Mi boca el fuego

De beso y beso

Dulce y tierno,

Cálido y apasionado,

Que se alargaría

Minutos y minutos

Hasta llegar incluso

A una noche entera

Dándote besitos

Y mirando al fuego

De tus ojitos.

Mi caricia quiere viajar

Por la arena de tu piel

Y repostar en el oasis

De tus bellas piernas.

Te quiero más como eres

Una pasión entera,

Mi musa linda y tierna,

La  que este corazoncito

Quiere y acelera.

La  que me besa y besa

En cada sueño,

En el  que tengo un cielo

El de tu amor y fuego

Hasta cuando duermo.

Y te amo pues de la belleza

Y bondad de tu alma

Me has enamorado.

No me puedo imaginar

Un mundo sin ti

Aunque no lo creas

Porque es contigo

Con quien quiero pasar

Cada día de mi vida.

Y aunque esto

No parezca un poema

Son mis sentimientos,

Que de ti y para ti

Son y serán siempre bellos

Porque te quiero.

Y te amo hasta el final del tiempo.

Mi ninfa, y preciosa.

Mi bella y mi amada,

Mi Leannán Sídhe.

Mi gatita y fiera,

Mi adorada florecita

Margarita.

 

Siempre contigo quien de corazón

Y alma te ama yo.

 

El castellano

 

SENTIR DE CORAJE:

 

Y yo te amo y el sol brilla,

Y el alma conoce al cuerpo,

La cabeza se separa y solo

Queda el corazón sintiendo amor.

Y yo te quiero, a mi ladito,

Y yo dándote un beso rico,

Y yo te deseo más  que un niño

A un caramelo.

En un piropo de tu boca vivo,

Y a tu corazoncito sirvo.

En abrazo cálido y duradero a ti

Me veo pegadito y mientras pasan

Y pasan los minutos y segundos,

Aquí te sigo sintiendo,

De mi cariño como llama de fuego,

De tu boca yo quien la extraña,

De tus ojitos yo quien vive en tu mirada.

Puedo sentirlo de cada letrita  que fluye

Un poquito de amor  que crece y crece.

Subo esas montañas de tus senos,

Y vuelvo a caer en tu cuerpo,

Acariciando las flores de tus cabellos.

Sueño en marcha, cabalga mi pasión

Tu alma la sostiene y teje,

Para crear tu abrigo y ropa interior

Que te protege del frío.

Este deseo nace pleno al imaginarte,

Y sentirte tan cercana

Que casi puedo tocarte.

En mis brazos y pecho apoyo tu cabecita,

Para dormirte y tierno como gatito

Acariciarte mientras susurro

En tu orejita todo lo  que tu amor

Mágico y verdadero en mí ha provocado.

Que te amo, te amo y te amo,

Más allá del tiempo

Y de una falsa distancia

Pues solo separa nuestros cuerpos,

No está alma  que te quiere y ama,

Gritando tú nombre,

Diciéndote a cada segundo,

Que estará siempre a tu lado

Mientras dure el mundo,

Y en su ausencia crearía el de besos

Alegrías y sueños, caricias y te quieres

Para poder seguir viviendo contigo.

 

El castellano

 

 

SANGUINOSO AÑIL:

 

Pluvia del corazón, ardiente deseo de amor

Con asombro, el deseo, la alegría sempiternas.

Un día, un carruaje, acrecí de calor.

Color, vida, veneraba cantar.

 

Que esperar a  que la alegría, nuestro deseo.

Me mostró las alas,  que hizo atractivo prisa.

Cropinquus, el sueño, el verso, la letra.

Su salida se fueron vamos, hemos creado poca fe.

 

Base es dulce, el agua pura.

Alma sano, leal me gusta.

Deseosos de un sueño profundo, la metáfora, plaga,

 

Naturaleza suspiro, me encantaba hasta  que hierva.

Decidido a distancia olvide lo pensado.

Quería puro, el único del corazón.

 

Bosque o sendero, sensisensum sentido.

La sociedad Hermosa, para  que se contente con las verdades.

El fuego, cogió un apetito nuestro, hermoso.

 

 

El castellano

 

ILUSIONES EN MANO:

 

Quisiera tenerte en mi pecho,

Decirte al oído cada latido.

Acurrucarme en tu ombligo,

Acariciar tu pelo,

Y mirarte bello todo un mundo

Por descubrir en tus ojos.

Quiero vivir de tus sonrisas,

Beber de tus besos,

Estar contigo hasta  que el tiempo

Sea solo una forma de nombrar,

De ti un parpadeo pues contigo

Sería este fugaz y querría

Más y más tiempo contigo hasta

No despegarme de ti un minuto,

Ni soltar tu mano,

Pues a besitos recorrerías mi mundo

Y yo el tuyo.

Como no conjugar, las mil formas

Que tiene un te amo, cuando verte

Lo ha provocado, y sentirte

Lo ha tatuado.

Puedo escribirte un mundo

Pero prefiero vivirlo y sentirlo

Contigo, contigo, solo contigo

Más yo soy sólo tuyo,

Y tú solo mía, la  que crea

Esta sonrisa y las mil

Que a tu lado verías.

Puedo recorrerte al cerrar los ojitos,

Puedo amarte de un millón de formas,

Porque la más importante,

Es la  que te  más dentro

Y esa es amarte de alma.

Porque   que tu alma

Está juntita con la mía y mi esencia,

Te vuelvo a decir te amo mi bella,

Porque voy a dormir soñando contigo.

Y es muy bonito dormirme pensando en ti.

Porque  más cerca el momento

En el  que lo haga a ti abrazadito

Dándote besitos toda la noche.

 

El castellano

 

 

GRANA DE ESPIGA EN PECHO:

 

Son tus sentimientos

Un tesoro de amor,

Son tus labios

Un arma tierna,

Pues tu palabra

La hacen bella,

Son tus manos

Arpas del tacto,

Pues con ellas

La caricia se vuelve

Melodía de mi placer,

Es tu sincera alma,

El valor y coraje

Ganado en batalla,

En la  que de este amor

Ganamos los dos.

Es tu sonrisa

Un horizonte de astros,

Cometas de mi cariño,

Ilusión de trovador.

Es tu beso un vuelo

A un mundo

Anterior al nuestro,

Para finalmente

Y felizmente

Vivir en un romance,

Antiguo.

Es caer en lecho

De amor y pasión,

De rosas y velas

En una cabaña

Junto al río,

Pues el marrón

De tus ojitos la cabaña,

Y el azul y verde

De los míos,

El agua de ese río.

Desde  que te conocí

No he sentido frío.

He vivido con fuego

En cada latido,

Y te amo

Con suspiro y suspiro,

Y haciendo al cielo

Mi pedido,

Vivir pronto

Mirando tus ojitos

Junto a los míos.

 

 

El castellano

 

CONCAVIDAD PRESA:

 

Soy fuego con tu aliento de amor vivo,

Me deslizo por tu suspiro para decirte

Cuanto te admiro,

Cuanto me derrite un gemido,

Tengo tanto  que agradecerte,

Gracias a ti vuelvo a sonreír y a ser feliz,

Eres mi vida estrellita mía.

Escribiéndote mi poema de los sentimientos

Que este amor por ti de mi alma emana.

Para  que ni una noche extrañes mi cariño

Y amor sincero pues te amo

Y te quiero con el corazón entero.

Más, nunca soltaré tu mano,

Nunca

Nunca

No hace falta  que te lo diga

Porque sabes la respuesta

Y es  que quiero pasar mi vida entera contigo

Y muero esperando  que llegue ese momento

Juntos de la mano sueño sin fin.

Tus ojitos con los míos en fuego de mirada

Tus labios y los míos

Llenándose de agua de un paraíso

El de nuestro amor mágico

De tierra de hadas

Y fuego de dragones.

Mas del verso a tu amor y mío

Sobran explicaciones pues el te amo

Se ha tatuado en tu corazoncito,

En sueño te vivo despierto,

En verso te admiro en inspiración,

Que provoca tu amor en mí

Junto el deseo bonito y divino,

Dulce y sencillo, tierno y lindo,

Como de tu boca el besito.

Junto a ti quiero matar cada minuto,

Arrebatar al destino cada detalle bonito contigo.

Y tener vida y sueños para crear y realizar contigo.

Tú mi amor, yo tu amor, y tu fiel guerrero

En verso y fuego, en caricia y deseo

Que recorre tu cuerpo,

Tú mi sueño, tú todo lo  que quiero contigo

Amor completo,

Contigo solo un camino sentirte y amarte

Hasta acabar el universo a besos por todo tu cuerpo.

Tú mi amor soberbio.

Yo tu poeta tierno.

 

El castellano

 

 

MIRAR SU MAGIA ESENCIAL:

 

Lo mágico de nuestro amor

Cabalga en besos

De lluvias de primavera

Que dan vida a la tierra.

Crean y dibujan la tierna caricia

Que derrite hasta el hielo

De heladas de invierno,

Durmiendo tú en mí pecho,

Yo acariciando tu pelo.

En tus ojos el fuego

Por el  que este corazón

Late en suspiro al verte.

Estas manos  que ansían tocarte,

Este cuerpo  que en su piel

Quiere sentirte.

Mas del amor eres amor,

Del sueño pasión.

Eres tú entera la más linda flor bella.

Aquella  que con su amor

En todo mi interior ha enraizado,

Para ser la única  que mi mundo

Entero ha cambiado.

Pues de mi mundo te has apoderado,

Mi vida amor, sólo tú has cambiado.

Contigo amor sincero,

Amor tierno, amor completo y verdadero,

De verso y sentimiento,

De corazón, cuerpo y sentimiento.

Yo entero y con todo lo  que tengo,

A tu corazón y cuerpo me entrego.

Mi palpitar y amor cada día te entrego.

Pues de mí alma eres alma,

De mi amor eres tú y solo tú amor.

Luz de corazón, luz de vida,

Luz de mi vida.

Te amo como eres tierna y linda.

Yo como caracolito  que se alimenta

De tus hojas más tú eres mi florecita tierna.

Prometo siempre amarte,

De mi vida cuidarte con amor y pasión,

Tenerte consentida mi vida,

Pues te quiero besar y acariciar cada día,

Ahí donde lo imaginas.

Te sueño incluso sin sueño,

Porque soñando vivo despierto,

Más tú de un sueño y deseo te hiciste realidad,

Y ahora mi amor a ti es mi única verdad.

Ahora solo tú mi anhelo,

Eres mi felicidad.

Mi despertar enamorado,

Y acostarme durmiendo en tu soñar

Y palpitar, te honro de verdad.

 

El castellano

 

Tablero de existencia:

 

Otro día más.

Otro día menos.

Horas, minutos, segundos

Pasan.

Decisiones, esperanzas, vidas truncadas.

 

Gentes luchando por cambiar el hastío.

Luchando por cambiar la rutina.

Peones de este juego de ajedrez.

Sólo avanzan en un sentido,

Alimentándose de lo  que encuentran en su camino

Que avanza sin retroceder hasta llegar al final del tablero.

Unos ansían convertirse al llegar ahí en otras fichas más poderosas,

Para seguir comiendo a otras gentes.

Pero otros acaban siendo comidos por la torre, la  que juzga sus vidas.

 

 

SENTIR EN BRUTO:

 

Flor de luz en este linde donde corta mi sendero.

Vidas paralelas  que avanzan, entrecruzándose cuando duerme el sol.

Fiel reflejo de mi amor  que te doy en sueños.

Intermitentes sentimientos como ánimos en ánimas inanimadas.

Flores amarillas de espinos creciendo en este desierto embalse de recuerdos regados con amor.

Labios  que sangran palabras de vino.

Pulmones  que respiran cigarrillos en un cielo enterrado.

Manantial subterráneo donde quedé encerrado.

Gritos por eco, pensamientos retumbantes en mi cabeza, reflectantes de mi existencia.

Quisiera escapar de este pozo quisiera  que tú me rescataras.

Que tú me ayudaras y me besaras pero eso no depende de mí porque ya me amas con toda

El alma.

Semanas pasan y el olvido me va matando con su cruel instrumento, a golpes de silencio

Me voy consumiendo, sin sentir tu aliento,

Te espero fumándome lo  que queda de mi cerebro.

Bebiéndome lo  que me queda de hígado y comiendo todas las flores  que te regalo en letras.

 

Contando mis recuerdos para volver a amarte,

Me pierdo en tus detalles y vuelvo a desearte.

¿Cómo estar triste? Si siempre te tengo presente.

¿Cómo ser débil? Si tu amor me hizo ser fuerte.

 

Es el ocaso del tiempo  que me dispara,

Derrotas y victorias en este campo de batalla.

Una sonrisa y un beso recogieron mi alma

Junto con un te quiero sincero esa fue tu arma.

 

Mi pensamiento vi volar junto a ti

Desde el momento en  que te conocí.

Con mis besos y caricias tu cuerpo recorrí.

Mi pasión mantenerte viva dentro de mí.

 

Contigo en mi vida, se encendió el fuego del deseo

Y de deseo en deseo encontré mi anhelo,

El insomnio de este vivo sentimiento

No perderte nunca para soñar despierto.

 

Y a si cada día volver a amarte y desearte.

 

Tus besos riegan los rosales de mi palpitar,

Lo llenan en flor, alimentan esta ilusión.

En tu mirada deseos como los míos,

Fieles reflejos de cómo somos,

De lo  que queremos.

Momentos  que vivimos,

Recuerdos inolvidables llaman a un presente,

A una historia  que separados no tendría sentido,

Sólo sería un injusto desenlace para todo lo  que hemos luchado.

Y luchado en contra de la dificultad, de las dudas, del futuro.

Y  que ahora no me lo imagino si no es para compartirlo contigo.

 

SENTIDA SENDA:

 

La noche con su aura de misticismo.

Nos conducía hacia las puertas del deseo, y la pasión,

Como algo inevitable, como algo  que tenía  que pasar.

La preciosidad de todos los factores,

Que envolvían aquel lugar, fue como

Si hubiese estado todo preparado para nosotros dos.

La luz de la luna, y de las estrellas incitaba

Con su velo de romanticismo, a dejarse llevar,

A solo escuchar lo  que queríamos de verdad.*

Nada importaba, solo tú y yo, y aquel momento.

Solos tú y yo, en ese instante mágico.

Solos tú y yo, sin importar lo anterior,

Intercambiando amor.

Tenía la sensación de poder alzar la mano y tocar las estrellas*

Y alcanzarlas para ti.

Tus ojitos brillantes, el fuego de tus caricias pidiendo más.

Yo robando a la noche cada minuto.

Galopando en mi corcel, saboreando tus labios sabor de miel,*

Mi cabeza queriendo detener ese instante, para siempre,

La cámara de fotos, de mis ojos, capturando todos los detalles.

 

Te necesitaba, mas ya no aguantaba esta soledad*

Y me llenaste de nuevo de ti, con tu cariño sincero.

Y te volví a sentir, coraje y seguridad, para luchar por lo  que quiero de verdad.

Volvió la felicidad a mi ser, volví a ser.

Tan importante es el ser, tan importante es el estar.

Lucharé y sé cómo ser, ya  que ya fui, y no hay barrera, que no pueda superar

Y el deseo  que pedí esa noche, a aquella estrella, se cumplirá y me recordarás.

Porque te voy a dar momentos, y recuerdos  que nunca olvidarás.

 

DESLIZ PASAJERO:

 

Déjame ser quien guarde tus besos,

Quien comparta tus alegrías,

El  que cree horizontes contigo,

El  que al cerrar tus ojitos veas.

Déjame cumplir todos tus deseos

Como anhelos de  que otra realidad es posible,

Hacerte feliz es lo  que pide mi alma,

No quiero  que te vayas sólo  que veas

Que sin ti no soy,

Que sin ti no quiero ser,

Que sin ti,

Sin ti no podría vivir.

Me duele el pecho sólo de pensar en no volverte a ver, mi alma.

Enamorarte lo pide mi palpitar,

Capturarte en mi retina, mis ojos,

No puedo, ni quiero olvidarte, porque te necesito,

Y no me puedo imaginar una vida sin ti, aunque no lo creas

Pero se alegra mi alma, sólo de verte sonreir.

Porque existes en mi mundo.

Porque eres mi mundo.

 

Vida en color de tormentas de arena,

Polvo de almas errantes jinetes del tiempo,

Ocasos de un tiempo de alba en lo infinito.

 

Qué cosa mejor,  que tu te quiero;

El suave duelo del te espero,

El desespero y me desespero

En el suspiro del cielo.

 

Si el querer quiso y el poder no pudo

Nada se opondrá,

Todo se verá y quedará,

Nada se irá en la azada;

 

Se cavan surcos de mí en tu alma

Nunca para desgarrarla ni dolerla.

Solo para acariciarte.

 

Viento azul de este cielo nocturno

Quien viera tus ojos siguiendo mi marchar

Solo sombras en mi camino para buscarte

Sentimientos  que recobran fuerza

No te vayas de mi lado

Sentido de luz compañera

Vuelve

Como lluvia roja de besos carmín de tus labios

Como cielo encerrado de tus ojos

Cielo  que liberado nunca me abandonará

Cielo desconocido cielo sin domar

Fiel compañera de día y de noche

Fuego como yo solo avanzando en un sentido

Yo contemplando el abismo

Nunca cayendo ya  que tengo apoyo firme

Tú mi apoyo

Mi motivo para soñar alto para vivir intenso

Meloso tormento de todos los matices

Para sentirme cuerdo, en un mundo de locos,

Pero quién soy yo sin tu calor de palabras;

Sin tus sentimientos sinceros  que me enamoran

Que ilusiona y paraliza,

La vida de este pomposo corazón  que te habla;

Ansía todo lo  que salga del tuyo,

Porque este ya comienza a sangrar.

Ya te dio su lado.

Solo es para disfrutarlo en vida

No vivo esperando tierra

Lloro viviendo amarte,

Para soñarte vida para morirte placer.

Quien da más, solo tiempo, todo llegará, o se irá

Naipes del tarot helado

En la hoguera de cartas flameantes al viento,

En este oscuro firmamento

Del azul sediento teñido de espadas

Como pasión nunca matar cariño,

Solo aumentarlo cada día.

 

SENTIDO OCULTO:

 

Vida para morir en tus ojos,

Amor para odiar lo malo de esta vida, que destruye,

Y se come por dentro mi noble corazón

Sólo un segundo de ansiedad, tiempo  que corre marcha atrás,

Un miedo aflora:

Cómo perder tu mirada fijada en mí con cariño sincero,

Como el peor castigo,

Condena inimaginable, que solo pensarlo, solo pensarlo de observarlo,

Un pozo de miedos, y pensamientos negativos, aflora en mi irracionalidad.

Caes en él y te levantas en minutos, pero el miedo avanza;

Te paraliza,

Te domina,

Como equilibrio de fuerzas para vivirte intensamente;

Para soñarte.

Solo el deseo de conservarme en tu deseo sublime de ilusión;

Un sueño como deseo,

Compartir nuestros caminos, ganará, ganará

Para esta vida.

Felicidad eterna; más allá, de estas funciones vitales mías

Está la posesión de tu alma,

Tu recuerdo,

Tu esencia capturada por cada sentido despierto cuando te miro,

Cuando te leo,

Cuando te pienso,

Cuando te asomo,

Cuando te deseo;

Allí está mi felicidad.

Allí estás tú.

 

SENDERO DESPIERTO:

 

Voy allí y te encuentro dormida, al final del bosque,

Te encuentro soñando, con otros días de amores profundos.

Como el azul del cielo  que a tu lado te hacía brillar,

Mi caricia hace una pequeña sonrisa en tu rostro,

Mientras acercas tus labios para besar los míos,

Y fundimos nuestra vida bajo aquellos árboles.

Vistas de un amor eterno  que devolvería vida, para quitar su despertar de melancolía.

El lobo vigilaba su guarida allí su mano le sacó, para ver el mundo.

No quiso volver a su cobijo, las palabras dulces y tiernas,

Guiaban mi alma a viajar, uniendo su ser volaba hasta regresar.

Te necesito más allá de este sentido  que grita por tenerte,

Te necesito más  que el fuego a la madera, gritó mi vida por tenerte,

Y a la vez te hablo, en cada golpe de viento y reflejo.

Me encuentras, y tu recuerdo reciente me besa, mientras no puedo evitar recrearme en el deseo y corresponderte.

 

Para esta vida mía, la estremece,

La atrae a su lado como algo inevitable,

En tus ojos quiero perderme.

Para encontrarme con el momento inolvidable.

 

Sentido despierto cuando te veo,

Imparable en mi vocabulario el piropeo,

Como el entrañable y dulce deseo,

Te veo tan cerca y a la vez tan lejos.

 

Escojo tu sendero, yo como tu destello en el secreto,

Voy con el manto de tu compañía, allí donde se oculta el día.

Allí donde nuestro calor se refugia.

Allí donde mi alma no cesa la lucha para ganar tu dicha.

 

Con los miedos guardados en un rincón,

El sueño solitario no me abandonó,

Con su antigua ilusión envejeció, su imagen viva guardó.

De él decían  que solo quería comprender al amor;

 

Del verso a la canción, así hablaba el corazón,

Tras una flor la conoció y le preguntó:

¿Qué eres amor?

No, solo nací del rayo de sol.

 

Intrigante sensación.

Nadie te posee, pero todos quieren encontrarte.

Hoy fui más allá y te besé, y así en mi interior tenerte.

Como un paréntesis del destino, su recuerdo siempre quedó.

 

Tu amor es lo sagrado a lo  que aspiro,

Tu dulce complemento entrando en mi vida,

El día para tener los besos de tu firmamento,

Noche para regar las rosas de tu alma.

 

Cumplir mi deseo, me esfuerzo en mantener tu aprecio.

Tu mirada con mis ojos recorrer,

Ver contigo el amanecer.

Arropar tu cariño con cada detalle.

 

Sostener en cada noche tu sueño en mi pecho.

Ilusión como íntimo tesoro de dulzura,

Vivir cruzando nuestro existir.

 

Navegando en el horizonte de mí destino,

Buscando tu sonrisa en cada amanecer,

Velando el tiempo de cada anochecer.

Llamándote en silencio con cada recuerdo,

Volviendo siempre al comienzo del sentimiento,

Dejándome llevar por el dulce tormento,

Conteniendo las palabras en el viento.

Ya quiere caer el lamento, dejar libre el intento,

Verte llegar, el silencio deshacerlo.

Saborear tu piel bajo las sábanas,

La miel de tus labios tener,

Hacer tus piernas estremecer.

Endulzar el momento con una caricia,

Compartir día a día, abrazándote en la noche,

Sólo con tu amor ya no sería pobre,

Solo tú te quiero, se eleva en mi cielo,

Mi dulce sustento  que quiero.

Mi palpitar quiere navegar hoy por tu interior,

Sentir cada flor  que forma tu piel,

Tener tu aroma como velo  que embriaga.

Quiero quitarte la ropa, besarte,  que me sientas dentro,

Recorrerte en cada caricia, hacerte sentir, oírte gemir.

Quiero mi despertar para verte llegar.

 

Amanece y tu silueta recorre sus últimos instantes en mi sueño,

Tenerte cerca cada noche y en mi interior los días,

Ser tu compañía, alagarte con mis letras, entregarme como te entregas.

 

Cuantos besos soñados y mil abrazos no dados,

Noches para esperar, vida para alcanzarte.

Y sentirte, mi motivo para enamorarme,

El momento de tener tu esencia más allá de donde acaba el sentido.

 

El castellano

 

 

3 PREMISA ARDE:

 

Cada deseo una ilusión,

Cada ilusión una fantasía,

Cada fantasía una esperanza,

Cada esperanza una promesa,

Cada promesa un juramento,

Cada juramento una palabra,

Cada palabra...y cada palabra,

Un millón de pensamientos,

Un poder inmortal,

Capaz de crear revoluciones,

De crear o de destruir de vencer

O de morir en el olvido,

Capaz de hacer enloquecer o de desnudar,

De amar o de odiar,

De sepultar o de consolar,

De hacer llorar o sudar,

De amenazar o de perdonar.

Una palabra es lo más importante

Cuando sale de un corazón noble

Y tiene un par de valores  que la respalden

Te quiero es mi palabra.

 

Esteban el castellano

 

 

 

7 TIERNA SECUELA:

 

En la oscuridad de mi cuarto son tus recuerdos los  que me invaden, mis labios tiemblan y te alumbran.

Te llaman en silencio.

En la oscuridad de mi cuarto es tu figura la  que me acecha, la  que me provoca, me alza.

Produce un caos febril de deseo y de pasión.

Pero tú no estás, tú no estás, no estás.

Tu recuerdo recorre todas mis neuronas con miles de imágenes, cada una añorando un

Pedazo más de ti.

Agarro con fuerza mi almohada pensando  que eres tú y una tristeza comienza a invadirme,

Lágrimas salen de mis ojos, en ellas se puede ver tu rostro reflejado en ellas.

Ardores me entran en el pecho sé  que no vendrás  que nunca volveré a tenerte,  que estás

Ausente y mis lágrimas se convierten en lágrimas de sangre, ha estallado mi palpitar de

Una sobredosis de sangre.

 

Esteban el castellano Er lobo bohemio

 

8

A FLOR DE PIEL:

 

Simplemente te veo cierro los ojos y estas aquí en mi interior

Como un recuerdo imposible de borrar  que me hace soñar y volar sobre

Mis ilusiones

Que quieres  que te diga si lo único  que quiero decirte es  que te quiero

Sueño despierto y no quiero cerrar los ojos si no es para abrirlos y verte cerca mía

Y con cada sonrisa tuya mi palpitar se alegra

Cuanto desearía decirte te amo pero no me atrevo

Solo espero  que llegue el momento en el  que volvamos a ser uno juntos de la mano

He empezado este poema pero no sé

Cómo acabarlo si no es con un beso

Tus labios rozando los míos

Tu aroma entrando en mi interior como un velo sublime  que me embriaga

Mi cuerpo temblando como si fuera el primer y último beso

Sueño sin fin

Sentimiento a flor de piel

Ojos  que hablan de cómo te sientes

Sueños sin realizar, no es más fuerte el amas veces se cae y se levanta sino el  que nunca

Llega a caerse

Historia imposible de acabar

Corazón bohemio hoguera de sentimiento

Que te quiero y  que lo seguiré haciendo hasta  que la vida y la enfermedad me lo impidan.

Te llevo dentro de mí en mi sangre por mis venas en mi pensamiento y en mi palpitar

Tú la flor más bella  que vieron mis ojos

Amor de una vida cariño profundo y sincero  que siento,

Profunda admiración  que te tengo

Tu cuerpo  que me hace estremecer

Y caer en un profundo sueño en el  que hacemos el amor toda la noche

En una habitación llena de rosas y de velas

Mi sentimiento por timón

Mi amor por bandera.

Sin tú moriría por dentro.

Sin tu cariño no soy yo, sería un ser sin alma

Tú has llenado mi palpitar de alegrías y amor

No pararé hasta  que seamos uno.

Tú flor de mi vida,  que as enraizado profundamente en mi palpitar,

Corazón de bohemio, ni duermo y fumo hasta matarme.

Corazón noble y leal  que palpita agitadamente cuando te veo.

Amor sincero.

Enamorado de la vida y de ti.

Gracias por hacerme el hombre más afortunado

De la tierra por tener tú cariño y respeto.

Tu cuerpo me hace estremecer y sudar, me veo reflejado en tus ojos, tus labios,  que besaría

Un día entero sin descanso.

Amor de una vida, amistad profunda como nuestro cariño y amor.

  que me has alegrado la vida.

Que has hecho que desaparezcan mis penas de enfermedad

A tu lado no tengo miedo a nada.

Porque tengo tu amor.

No tengo miedo a caminar sólo por la vida, porque te tengo aquí en mi palpitar.

Tu amor de una vida o de un mes.

Quiero conocerte

Para amarte más y más.

Para quererte más y más.

Luego soy romántico, te quiero luego soy amante, vivo luego soy vividor

Tú la chica más bella yo, un bohemio rubio de ojos claros de sentimientos y corazón

Tan fuertes y puros como agua de manantial,

Tu sonrisa ilumina mi vida. Siempre estaré tu lado

 

 

ESTEBAN EL CASTELLANO

 

9

Suicidio

 

Miro mi soledad desde la oscuridad.

Hoy cruce al otro lado donde no hay

Camino de vuelta.

Hoy abandone mi pasado mi presente y

Mi futuro para vivir en lo oscuro.

Un sueño eterno triste y oscuro.

Hoy ganó el averno y me arrastró lejos

De este mundo para siempre.

Voces de muerte oí y las hice caso ahora me arrepiento

Pero ya no hay vuelta atrás.

Mi vida quedo atrás.

Hoy jugué mi última carta sin sangre en las venas desangrado vivo fue mi destino.

Hoy quede atrapado en este mundo vagando

En la oscuridad de las tinieblas.

Yo quería ver la claridad de la luz pero él me engañó y me arrastro lejos de este mundo

Para siempre.

Desangrado vivo fue mi sino.

La única luz  que vi fue la del fuego donde incineraron mi cuerpo.

Veo la gente pasar pero ellos no me ven.

Quisiera pedir auxilio pero nadie me oiría.

Mi tiempo ya pasó.

Ahora estoy atrapado en esta eternidad del limbo,

Entre el mundo de lo muerto y de lo vivo.

 

Esteban er castellano

 

 

10 OLVIDO:

 

Olvido.

Olvidarte nunca podré.

Nunca te podre separar de mí.

Estas en mis sueños, en mis

Noches más frías y en las más

Calientes.

Como una manta  que me abriga y me arropa

Cuando me descubro solo.

Como mi sombra.

Como mi reflejo.

Olvido ¿Por qué nunca te encuentro?

Será porque no te busco porque

Vendería todos los mañanas

Por un ayer junto a ti amor.

Ya sé  que soy inmaduro,

Pero te quiero y lo sabes.

Si ahora no lo ves ya lo verás.

Pero mi tiempo ya pasó

Como guillotina

Que partió mi palpitar en dos

Para darte una mitad.

Olvido.

Olvidarte nunca podré.

Siempre te amare.

 

Esteban el castellano

 

16

PRIMAVERA:

 

A ti te escribo primavera,

  que llenas de vida el campo.

Pones los campos en flor y verde.

Tiñéndolos de color.

Los pájaros silvestres anidan en

Las ramas de tus arboles, dan de comer a sus pachoncillos

Y trinan como nunca antes del alba y después.

Los animalitos nocturnos también salen a cazar

, murciélagos, mochuelos y lechuzas más en esta época

Que hay más vida y alimento.

Los erizos salen de su letargo invernal a cazar caracoles e insectos,

Y frutas silvestres.

A ti primavera te canto  que llenas de vida el campo tiñéndolo

De color y vida.

 

Esteban el castellano

 

17

POEMA AL ALBA:

 

A ti te escribo  que con los gorjeos de los pájaros

Ven salir tus primeros rayos de sol  que iluminan la tierra

Y los campos.

A ti te canto luz del alba.

Ruiseñores, jilgueros y demás pájaros silvestres gorgojan minutos

Antes de ver tus rayos.

Yo veo tus amaneceres azulados y tus puestas de sol rojizas nunca

Me he perdido una.

Quizás soy un loco bohemio  que no duerme porque está  enamorado

De tu naturaleza.

 

Esteban el castellano

 

 

Subrepticia

 

Ese mi único secreto,

Revelado entre celdas de leche

Y rosas de sanatorio.

Su encuentro en estadía de larva,

O alma anclada en forma de éter,

Forma concisa,

Fuego en lágrimas mi sangre,

A dulce mordisco

Te di de beber de mi índice.

Hoy, perfección intangible, onírica

Del mundo propio del sueño,

Belleza lejos de mundo conocido.

Fuente los cielos, candor de dragones,

Rizados en todos los colores,

Nube de evolución, granate profundo de ojos,

Partida de sed sanguínea,

Ser perfecto, cómo llamarte,

Que al volar, te dije

Vuelve cuando quieras,

No voy a intentar capturarte.

 

Förüq castellano

 

II

Espiral de reposo

 

Soliviando, viene bregando,

Un azar tangible epicúreo,

Adoctrinado al hervor de la verde cepa.

Raíces al templo del mañana,

Vistas a lo que nunca dio causa

Y siempre estuvo y está.

Inmiscuido como ascua besa

Su final de ceniza.

Empíreo, cromado sentimiento

De conciencia filosa.

Quizá algún día vuelvas,

Subrepticia hermosa,

Quizá más crecida

Tras alimentarte de los cielos,

Y su bruma del gris encorajinado

Y su zinc y su plomo.

Puedes escuchar los sones.

Se afila el clamor

Entre trompetas

De todos los ángeles.

 

 

 

Förüq castellano

 

 

 

III

Atisbo de nácar

 

Noche de colores enervados

De rienda alzada como vetusta estela

Coloreada por oscuridad sempiterna

Que todo atisbo envuelve.

Es el son sanguíneo del sigilo

Alzo, que dirijo sus resplandores

Consecutivos, es un latido de tierra,

Repicar de los fusiles,

Y sus hocicos al horizonte cantando

Un inmiscuir de la brea

Y su pólvora encendida.

El dormitar de faroles

Y su réplica de luz intransigente

Vuelve al pozo sin poso,

Es mi sola alegría descorchada,

Entre la caricia de mi guardia.

Mi cielo en repiqueteo de colores

Que difuminan la densa oscuridad

De la noche.

 

 

Förüq castellano

 

Canto triunfal:

 

Lloraba la tierra

Un aquilón de noviembre,

Enfurecido.

Llueve, lentamente llueve,

El cielo blandía feraz carcajada.

Era tiempo insuficiente.

Lloraba Ostara, derritiendo

Su guiño terreno,

Encantaba que encandilaba

Majestuosa tempestad alada.

Tibia desangelada, era ella

Era diosa, era Lluvia.

De febriles cauces sanguinosos,

La flor de Odín Hermoseaba,

Ya lucía sonrisa líquida.

Al resplandor nocturnal  que asomaba.

Su oración entre espinos y carrascas,

Brillaba la furia de la deidad,

Como ráfagas de estrellas

Insobornables.

 

 

El castellano Förüq

 

 

 

Obtuso marjal:

 

Plañía la tierra

Su bermellón acequia

Como un eco ciego

Entre forrajes breves,

Y savias precoces.

Un camino encegado abría surco

Por vid y barrizal

Se abría el claro marjal.

Amarilleaban yerbas

Afilando el sentir del monte.

Brilla la sangre verde

Resplandor de cuchillo calizo,

Silbaban lágrimas de atochas,

Y acompañan los brezos de fuego,

Jaras entonan su estridencia recta.

Por verde augurio de falsa avena.

Venzo que avanzo el caduco forraje,

Suave bruma gris,

Ya dicta,

Muerta la estela luminosa,

Desplegaba opacidad su manto,

Para el sueño del resplandecer,

Y su mortecina sed.

 

 

 

El castellano Förüq

 

Filosa ataraxia:

 

Emblanquecía por cielo extenso

La llaga nuestro gris,

Destellaba la mortal premura,

Un paréntesis sin sol ni soslayo.

Diáfano sótano de luz,

Donde bailaba tu esencia eternal,

De trémulo discurso llameante,

Que abría surco de nueva llama.

Desnuda estaba la imperial concordia

Quedaba comenzar la revolución,

En aras de aria tierra,

Alzando las vestales hispanas,

Sones que llaman a la tierra,

En febril tamborilear magno.

Soldados, guerreros,

Guerreros, soldados,

Escuchad mi canto.

 

 

 

Förüq el castellano

 

Pletina alada escarlata:

 

 

 

 

 

 

 

Acompañada gloria armada,

Esta mi alma ameraba,

De mi ambición llena,

Tornando nuestra.

Desvencijo flagrante reguero

Que arma escuda,

Sola, sola la venidera amapola,

Por almenas

De cúspides, de higueras del demonio.

Oh señora, mi dulce miseria no basta,

Cuan procelosa espina se agita,

Nido y seda en torre virginal medrosa,

Asustadiza sien no huía

Discernible,

Era tiempo de alzar abrojos,

En tu almíbar de vientre.

Abriese cielo, en hondo tajo,

Parlando la unión

De dos gotas del mismo deseo,

Ven, que yo iré,

A derretir el hielo del éter,

Floreciente inmiscúyete,

Cielo y terreno en eterna alianza,

Construiré mi casa

Con un jocoso pino del averno

Sedoso, entre surcos de heno,

Y barrizal dorado,

Tejas de alabastro,

Y cimientos sanguinosos

De arcilla mi piel,

El cuchillo calizo,

Será ventana

De este sentir, travieso,

Arrullarte la canción de tractorcito,

En tus nidos de jara y jazmín,

Tus idólatras piernas

Que ni en terneza de soles pudientes

Conozco,

Crueza blande, sí la osada,

Suave mirada del ocaso,

Entre ojeras de luna,

Y nublos de noviembre,

Sin esculpir tu cuerpo

No me marcho,

Pero tampoco te creo

A semejanza del interés rodero

Que confluye,

Te hago mía y a diferencia,

Debido no soy adorable,

Ni sombra poseo ni hálito,

Ignominioso,

Por si dicen que vivo,

Sólo es porque te miro,

Y me miras Musa del Alba mía.

 

Esteban el Castellano

 

 

Olmo de espíritu, tercerillas y serventesios:

 

Hadas, Sátiros auras, ninfas solas

Aromos fragantes entre olmos recios

Como si hubiesen erguido corolas,

Flores, magarzas, ababilles necios.

 

Coronas de rey; alto ahondo

El canto, no destilado,

En remembranza escondo.

 

Antigua extasía blande,

Como besar a mi Musa

Sin tenerla vista, agrande.

 

Junto al zarzo no pregunto;

A espiga si sangre acaso

Fue bastante, duro asunto.

 

Dulce recuerdo plasmado, aquel, tieso

Palpitante su magia por semblanza,

Temblarme pudiera el recuerdo ileso.

Inimaginable nido en templanza.

 

 

De telégrafo tu impronta

Belleza la inmiscúyete,

El blasón lámina monta.

 

El placer de antaño lira

Que mi letra sin escribir

Era tuya, la eterna pira.

 

Por idearla, delirio entra,

De recuerdo, lo pregunto,

No, mejor la lira encuentra.

 

Y se me pasa que pacté con velo

Quererte siempre, y bailar las estelas

Resplandeciente, errante no te celo.

Mercurio fecundes, quasi nave. Hielas.

 

 

 

El castellano y Leannán-Sídhe

 

Nocturnidad en colmillo:

 

Llameantes pesquisas

De acariciar tu éter sediento

Noctámbulo,

Preciosa de magia insobornable,

Quién pudiera besar

Tú honda alma incuestionable,

Cuando tú escribes Musa,

Los destellos dejan de ser secuaces,

Las mariposas no se aplastan

Embeben tus manos

Por mí encauzadas.

Entiendo la secuencia

Tu rocío suave permisivo,

Sólo dicta que perpetúa fragancia

De nuestra secreta flor.

No llegaré porque sí lo haré

A colmar el Atrio castellano,

Con mi dicha floreciente

Mi sentido a escribirte

Mi sentido a difundirme

En la beldad tú entraña

En ese alarido despierto que clama,

Algunos cambian

Mi amor por ti es más duro que el bronce,

Horda madre de las brujas

Yo por Oscuridad,

Compararte pudiera

Obstara diosa triple que entonas los campos

Prendiendo en flor los campos,

Yo por la flor sea la flor

No osaría compararte

Pero si mi musa es raíz salvaje

Yo abro cielo terreno

Y si no soy raíz de los dioses sus hermanos versos,

Yo no soy hombre soy hartazgo de bestia

E-nominada porque la amo

Sin febril demarcación cuerda,

Si me arrebatan su espina en mi pechera,

No habrá piedad existente

Porque la verdad de las cosas

A veces es su contrario en puridad,

Como es arriba canto

Porque igual ídem es abajo,

Vivir es más complejo

Y fácil morir,

Con lo que morir de gusto

Es vivir de gusto contigo,

Necio sería que no niego,

Si pierdo sin vencer,

Ganarte el cariño es lema,

Reverbera mi palabra de alabastro,

En fuente de ópalo tu regia sangre,

He vencido ya creo escribiendo

Mi una de sangre de la madrugada,

Ay de los que pueden morir dije,

Bienvenida a su nuevo mundo,

Porque naciste golondrina para la eternidad

Única, remembrada pero en condena:

-Jamás sola porque vivo,

 

 

 

 

 

FÖRÜQ EL CASTELLANO A 17-11-2019

 

21

CONTIGO SANGRE REFULGE:

 

 

 

 

 

 

 

 

Te ensalzo mi divina amapola,

Por cuántos pétalos

Te hicieron Esfinge de sangre,

Enardece a mi espiga

Que dorada te acompaña,

Mi céfiro que en tu seno

Acoges,

Mi sol blandía

Entre pajarillos

Sones sobre trinos

De cabeza púrpura,

Belleza te tuviera secuestrada,

Yo, con mi áureo espino en mano,

Puras tus alas,

Nosotros,

Carne y cuerpo de tinta en pluma,

Coloso atemporal,

De rayos en perpleja simiente,

Osadía mi amapola,

Traer derecha en frente,

La llameante lira de Occidente,

Al instante, nítida y luciente

Me traes dique inspiraciones,

Por aureola y tu flor secuaz.

Mi vida mi sangre

Bermellón morada,

Te desnudo mi brisa desconocida,

Por mi jazmín

Que ámbares completa,

Tu belleza cuidaba,

Entre los bastiones

Que mi cordura cercaba,

Enramada hasta cintura,

En mi jardín soberano y delicado,

Beso tu brillo de tierra,

Mi amapola.

 

 

 

El castellano, Förüq

 

PREÁMBULO DERRAMADO:

 

 

 

Devanados de un destino

Fundado en el vals

Mi propio engranaje,

Místico, áspero,

En flor de supremacía

Donde ninfas musas

Bailan,

Destino insumiso,

Parco,

Vestido mi precoz precipitación,

Como gota de rocío

Resbala del precipicio su flor,

A lomos de un caracol

Me pregunto

Si acaso vivir

Tiene sujeción a la vida,

Y la cuerda es de bronce.

Seguiré acontecido

Mi suerte ausente,

Amándote al silencio

Que cerraba los ojos,

Y seguía preguntando,

Si mi ilusión

Colmaba la expectativa,

Ojos del metal noble,

Fuego al hierro

Que mi camino ablanda,

Fecundador de mitos y desgracias

Mi reverberar de nombre,

Solo, traspuesto,

Al océano impredecible,

Como capataz musa,

De tu huerto de estrellas,

Por corralillo

Y redil de estelas

Y destellos indiscernibles,

Voy rumbo al ímpetu

De solana Luna

Y su guiño me cuelga,

Sí acabaré de irme

Dejando alto mi estandarte.

 

Förüq castellano

 

CATALEPSIA Oda a Leannán Sídhe Musa:

 

Catatonia madre de impresión superior,

Que encumbras musa y te encumbra de este nicho de bronce,

Lápida con flor de silencio,

Oh Catatonía,

Flor de muerto de esquela en sangre viva,

Yerto circulaba de aflicción,

En oscuro tapial primero,

Al insubordino universal,

Señero por señal,

De mis signos yertos vitales,

Te ensalzo sangre,

Que amurallo tus sones vestigios os,

Piramidales,

Titánico siembro,

El numen victorioso

Mi gesta,

Vestal de cuervo Förüq,

Su madre Oscuridad, sacerdotisa.

Del tercer orden las cosas habidas,

Dilucidadas extensas.

Queda solear, este solar,

De letra perdida

Hasta atronar mi vuelta a la novena espada,

Que el guerrero Miedo,

Me conocerá.

Para cantar mi victoria

De todo parco lugar.

 

Förüq Castellano

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Silencio regenerado:

 

 

 

Saeta, saeta bella,

Saeta parca,

Saeta ilusa, saeta inocente,

Es el final del show

Saeta madre encumbradora

De toda mentira enclaustrada,

Yo te amo saeta,

Saeta alada,

Saeta heridora,

Saeta encausada,

Saeta parca,

Saeta celestial,

Saeta infernal,

Saeta canta,

Que mis ojos sean tus ojos,

Saeta que mis manos sean tus manos,

Esta cruel noche un diciembre,

Que yo soñaba estaba escribiendo,

Un canto a tu cabello de oscuridad,

Saeta mística,

Saeta horrida y hermosa,

Tu beldad piramidal,

Se estrechen caminos,

El cielo se abra para escucharte

Mi saeta esquiva,

Mi saeta complaciente,

Como es arriba es abajo canto,

Seguir peones vuestro circo,

Que este trovador

De campo llano,

Sabe quién es y de ande llegó,

Ahora te odian saeta,

Ahora te aman saeta alada,

Me diriges por el Parnaso sin final,

O me quitas hasta la vestidura

Más pesada,

Volemos abismos amada,

Volemos cimas inefables cariño,

Hasta donde se oculta el Sol por el este,

Sociedad de creer o no creer

Yo elegí creerte saeta

Y hoy sigo en la cepa

Esta vida que me cabalga la estampa,

Cerros intransigentes

Molinillos al fragor de vientos voraces,

Esparto entre las jaras y solas carrascas

Brezos soleados por flores ausentes

Un invierno que se desdibuja solo,

Saeta amada elévame en tus alas

Yo vine por el son recto,

Blandiéndome de un hinojo solar,

Esta vida que sin ti

Saeta la creería una dulce mentira,

Por la que morir

Y no morir por una crueldad

Impuesta por el ajeno

Que nunca

Nunca serás tú

Mi amada saeta,

Esta existencia

Que se dobla y niega a sí misma

Para decir que yo soy el rey

Que yo soy el cuchillo,

Que yo soy el proceder

Inmiscuyente,

Otra vez Yo sé quién soy mundo

Este es mi manifiesto y

El de mi Saeta bella mi espada,

Mi vida,

Mi indecencia,

Mi crueldad de espira,

Mi corralillo espectros yertos,

Era y es

El hipocritus dejará su vestido,

El trigo limpio

Será trigo limpio

Ahora y siempre,

Espiga y cante

Hasta rodeado

Mi padre trigo.

Vengo de las espigas de abajo,

Asolando verdades,

Mi panida amada,

Por la saeta olvidada,

Se despertará

Por los que venimos

Del trigo limpio.

Volando sobre parajes

Entre tierras de añil barbecho

Y su azada de viento

Mi solaz saeta entre cardos

De todo fértil sendero

Que lleva al infierno.

 

El castellano Förüq

 

DICHA AZUR:

 

Adentro esta bruma azul de mi contento,

Avanzo estas flores del invierno,

Por árboles desnudos y sus cantos,

Yaciente mi sed de nuevo,

Florido cierzo,

Primoroso veo y beso mi sañudo suelo,

Lumbre sin sol

En que la luna no aparece,

Presurosa de melancólica siembra,

Una estrella emblanquece

Por cielo extenso,

Y en lluvia derrama que desgrana

La vejez e la grama vieja del camino,

Custodiado por la señora malva;

Acrecienta mi linde vago por majuelos perennes

Y solas zarzas,

Lágrimas de mi tristura,

Regocijo de varios,

Ya que antiguo son,

Solo mi Leana ablandaba mi lira.

Amores ponderables

Mi ser no rehúya,

Desquicias mayores, otros

Oigan en retirada,

A murmurio grave me alzo,

En esta tela de araña

Y la luz de alborada

Me tiende en extasía.

 

Förüq el castellano

 

 

Vientecillo elucubrado:

 

 

Rompe el melancólico fulgor

El sol en corazón

Que la niebla un diciembre

Difumina en son,

Yo bogaba difuso

Como primavera lozana luciente,

Suspiro, oh tempestuoso recuerdo

Mis flores marchaban,

Suspiro de pasión

Vino arrebatarme mi desventura,

Desde navío en reposo,

Cuanto no veas

Acuérdate del agua hermosa,

Tanto en alma

Como en popa de nave,

El cielo carmesí me embravece,

Surcando bonanza,

Acuérdate alma de mí,

Viva fortuna,

Que de boca invoca,

Musa transparente

Su dulce porte,

Semblante de arma en dueño,

Oh sueño,

Contigo tantas veces,

Despacio, o desvarío,

Cómo alzarte y cantarte lleno,

Sin flores ni pajaritos impíos

Sin caléndulas azules,

Locura de dulce armonía,

Lumbre en astro de numen mía,

Agrava como amarte

Derritiéndonos en la nieve.

Cielo, suelo y anhelo

De hojas arrebatadas,

Crujidos de mis tumbas yertas, abiertas,

Dones de sufrimiento desploma,

Sombría yacija de cuna,

Cruel aroma

Estiran las rosas de muerto,

Y no lo claman vanas

De aliento divino,

Quebranto de sosiego anclado

A la fría tierra

De este diciembre

Que viento ardoroso

Aclama en soberana lucha.

 

Förüq castellano

 

 

 

Clavo en sombrero:

 

I

Tremola

Vestida de invierno oscuro,

De un renacer exhausto

Honda amapola matutina

Sus ojos en bella profecía,

Brillantísima, pura

Como rayo náufrago

De bravo firmamento,

Eco de destrucción o, ¿La luz?

 

II

A lo alto del cerro

Blandía un Sol hermoso,

A las lucidas sempiternas

Paseas mi valle umbrío

De deshojado albor

Solo con mi pecho

Enardecido túmulo en beso sembrado.

Primorosa tú

En sol bella a espalda.

 

III

A lluvia  que derramas

Este mercurial aliento,

Y su eclipse

Vívido cada trece años

Reino de sombras

Minúsculo por cielo extenso,

Noche que me acrecientas

El campo melancólico

Que embelleces deliciosa.

 

IV

Ponderaba que te soñaba,

Mi tristura por llanura,

Por extasiados vértices filosos,

Me exacerbaba

Solitud prolífica

En verte mi verde

Turquesa armonía,

A tu murmurio suave

Encono, rijo y alzo tesitura.

 

V

Dicha intangible me coses,

Dicha mayor sin retirada

No habrá, no habrá

Porque nací, viví,

Supe para lo que nací,

Amando soñé osar amarte

Y hoy desde mi muerte

Sueño que sigo soñando

Tu interior en amor resplandecerte.

 

VI

Camino recto ante la luz

Cuan gran sortilegio ofrecerte,

Entre la belleza

De grandes páramos solitarios

De vetustos soliviares,

De parajes de vid y encina,

De caracoleados pinos jocosos,

Brezos entre esparto

De precoces cerros.

 

VII

Y baldíos bordeados y adentrados

Por caléndulas arvenses.

Más tarde por ababilles

Flamígeros,

Oh sangre de tierra,

Oh sangre de sol,

He venido a embeberte

Y ofrecerte alma,

Vida.

 

VIII

Negra es mi alma,

Negro es mi amor oscuro,

Negra es mi creencia,

Negra es mi vida

Negro es mi dolor,

Negra es mi esencia,

Negro mi canto en sangre y brea.

Negra blande mi desquicia.

Negra Oscuridad, nec vincere tenebras  et amat.

 

IX

Enredarse mis cantos,

Por baja tierra pudieran,

Sólo tú musa

A osar mi repecho atreves,

En maravilla enraizada

Atenta, de fecunda esencia

Soberana

Huy criatura

Que me bajas la aurora beligerante.

 

 

El castellano FÖRÜQ

 

INMENSO PLACER SECUAZ, INEFABLE:

 

 

 

 

Clama ante la aurora,

Presurosa aura intranquila,

Ardua la dicha exclama,

Que si por querer fuera

Igualara el agua de los montes

Que subiendo, baja,

Afilo este mi solo intelecto

Por muralla que no cierro

Desvela el clamor de la intranquila rosa,

Quién a igualar mi dicha baja,

Furor ostentado de la piedra Frigia,

Va mi reguero desnudo

Por musario cerro,

Su cernícalo avizor vigía,

Milano señor en soberano cardo,

Luces del alba

Plañen sus rayos

De nueva alborada,

Ven, agita la guardia,

Conmensurable acequia

Mi sangre estrena,

Voy por piedad avistada,

Luna habla,

Destello de noche febril

Que otro año más no enfriaba.

Imperios de ojos cerrados

En nocturnidad encegada,

Franca tapia de espejo

Y su beligerante reflejo.

Amima mi viborilla,

Secuaz tu alma sólo destrenzo,

Tiempo, hálito voraz

Que enciende calor presto

De caballero,

A su dama hoguera,

Corriendo por fuera el granate,

Sanguinoso,

Por escalas a este placer inmenso,

Esfera tu secuela

En faz instintivo,

Desaprendido,

Rumbo al carmesí insobornable,

Destino dicte quedarme

En tu nube intangible,

En vaporoso éter, tu magia,

Hoy vine a besarte,

Y a desprenderme,

De tu cauce en tu cuello

Aliviarte,

Bronce en ala y su verdor

De óxido que rige,

Que envanece,

Que resplandece.

Anhelándote.

 

Förüq Castellano

 

CONOCER:

 

 

Conocer lo valedero

La esencia cristalina,

Hinco tu magia

Que me ciernes hondísima,

Profunda mirada secuencial,

Difiero, reitero,

Lo rápido comenzado

Entre dos personas únicas

No es agua sobre oro de aceite,

Ni efímero, volátil, veleidoso,

De hoja de otoño

Mecida en voraz viento servil,

Grazno que crascita

Esta sola dicha acompañada,

Vals en réquiem, vanguardia propia,

O avanzada

Afilo mi celada de intelecto

En un, dos, retemblo,

Fuego al través en encuentro;

Que dos personas

Inherentes

Se prestan sus ojos recíprocamente,

Disculpas damisela,

En el negror del fuego,

Siento decirla que su mirada no conozco,

Y sin sangre turbia

Afirmo que voy al tercer aposento

Sin secuela, su vitral, en tercer orden,

No desquito ni despego,

Lo que rápido comienza

Ni en estruendoso crepitar de astro

Se condensa en agua pretil,

Sublima y forja

El nuevo bronce encausado,

Del abismo en destino,

Cantando, buena obra sin mil razones

Mi égida sin cumbre de ego errático,

Quién a acompañarme baja

Subiendo la estela sembrada

Por ella hadita damisela,

Pregunto,

Acaso se pide fuego si lees

Y su alma prende vigor a lo descubierto,

Fuego azul denomino, su lente

Que no habrá dioses del averno

Que me lo arrebaten,

De todas como amo mi destino

Más amo aparezca una turquesa

En mi camino.

 

 

El Castellano Förüq

 

ESTEBAN EL CASTELLANO

 

 

 

 

 

JAMÁS MIL MÁQUINAS PODRÁN HACER UNA FLOR:

Quién fuera sombra para acompañarte

el día y cada día durmiendo de noche contigo, quién fuera viento para acariciarte hasta el recuerdo,

y mi alegría hoy descansa en tu pelo, palabras al tiempo que nunca fue mío pero hoy quiero hacerme poema en tu boca, ser mensaje en una botella

que renació a flote en el lago de mi esperanza tu nombre con el mío escrito, iridiscente beso en el ocaso

que tarareó flores de tu piel inverna, sangre de mi sangre que hierve.

Te vi detrás de la estrella más brillante del azul nocturno eterno.

En el suspiro de amor que corre y descansa entre la inmensidad de un parpadeo. Eres fuego en el agua,

eres luz en la noche,

calor en mi alma de hielo,

amor en mi mundo de ilusiones en viento, ilusiones traídas al presente

Como la niebla que trajo la brisa

de tus iridiscentes palabras llevándome al abrir mis ojos al mundo

de sueños sin vivir, de sentimientos

solo para ti. Experiencias para compartir, Si el cielo se cierra,

Miraré tus ojos para tener mi cielo,

mi corazón te dirá

que seguiré a tu vera.

Si mis ojos se cierran

quiero tenerte cerca

y, coger tu mano,

sentir que no eres

un sueño que perdí.

Si despierto te vivo,

soñando te sigo amando.

Cogiendo cada estrella

en una letra para ti, tú la más bella.

Y el firmamento se cierra

sin tu mirada tierna.

Mi deseo y mi motivo para acariciarte. Pasarán lunas pasarán soles,

y el sueño volverá,

con cada latido tuyo.

No te dejo una flor, te dejo las semillas, los frutos de este amor.

Porque en mi jardín sembraste,

tu belleza y bondad.

Porque me llenas de verdad.

Puedo describirte como mi vida giró a mejor, con tu sonrisa clavada en mi mirar, pupila tuya que mira mi caminar

como un mundo sin sentir no lo quiero, cierro mis ojos y dentro te veo

de tus pestañas me suenan las campanas para tu parpadeo susurrarte el beso segundo que me corre transverso

de este azul que nos bebe las caricias jamás mil máquinas podrán hacer una flor y en el latido quedó cada siembra de tu amor hoy te canto sin dolor

que te quiero ver en todo lo bello

que cruza mi firmamento

coger tu mano caminar infiernos surcar cada bosque a perdernos

que después del invierno quiero verte venir a florecer mi alma y aliento

sin sentido no estar a tu vera

y volver a sentir contigo,

estar en eterna primavera.

Matar mi pena con una flecha de tu lengua hoy cabalgando el viento de tu voz quiero despertar en ti nuestra pasión, lunas ciegas y violetas colgantes de cielos fluorescentes

quiero clavar al cielo un latido

quiero despojarme de sombras y gritos

que muerden mi pasado

quiero caminar tu piel como babosa

a encontrar tu mata hermosa,

quiebro el tiempo que nos sintió

rosas azules arden en horizontes perdidos flores de sangre gotean esencia de tu belleza mirada tierna y angelada

sonrisa que me tiembla el deseo ardiendo

de cocinar a lumbre de mi rama

con tu estufita ardiendo,

muero por un beso,

muero por perderme en tu pelo como murciélago, condena de tu pestañeo

que me dejó ver que yo vivía

en tus fogones de ojos marrones,

mi luna dame tu luz siempre

nunca se apagará tu imagen en mi mente,

eso siento cada tiempo que bebo tu cuerpo llenar mis flores de sangre

y reventar al viento el amor que llevo dentro.

II

 

Tallo prendido del calor de tu amor, destello violáceo del astro bebido,

hilo que mece la zarzamora de mi destino, nube que nuestro invierno desvanece

en el latido del violín sin tiempo,

en el baúl de tu recuerdo

con tu pétalo despierto

con el beso a aquel cielo descuelgo camino tu río de sabores

las dunas de tus piernas se pierden en arena gime el segundo y el tiempo cae sordo noche que los minutos se hacen testigo de tus cielos bellos,

de tus ojos de luna limando mi escarcha, a las tuyas que me acechan la templanza, el matojo reposa su cruel silencio

el hierro tiempla la espada,

la fuerza se vuelve sombra eterna, alma de voz eternamente enamorada,

Sus estrellas, cantan,

la dama se vuelve blanca dama de noche

sus semillas me cuelgan los nervios

en las arterias enardecidas que me surcas,

vid de mi vida a veinticuatro flores de sangre,

mi tierra olvidada niebla

camina nuestros transeúntes

riega tu solana de vida

y tu lengua me tienta.

Suave recorro tus labios de rosa,

quemo la azúcar enraízo tu piel de arena,

te lucen las estrellas y gatos nos acampan el alma, tiembla mi rama te descubre lo perplejo

y de tu campo como el silencio

me vuelvo grillo de tu pelo,

ojos en tus ojos de olivo,

mi vida que me acaricias la viveza acechando mi hora quieta

te hago un vestido a caricias,

nuestro bosque reverbera lo oculto y sentido

así el idioma cae en las pestañas del silbido, blanca dama mía ámame ahora

que el tiempo no es mío

que mi suspiro solo es suspiro si te miro, sángrame los espejos con lluvia carmín del recuerdo, perdamos los bosquejos

entre yedras que nos escalan los cuerpos vueltos ovillos de fuego,

raspa el cielo fluorescente mi murciélago

que encuentra la polilla de tu cuello,

a cada luna que te espero entera,

a cada sombra que te tiembla,

cada parpadeo que descubro nuestro encuentro, en ese árbol está mi aliento de agua

en esa piedra reposa mi fuego

en esa montaña vive mi sentimiento,

por las hojas al viento

habla nuestro secreto,

en cada latido de aliento que te pienso,

en cada distancia vuelta océano de tus mares, vuelta pena de mora,

tejen mis notas de tormenta

mi humor llevado en las sangres del río, amarte como si la noche fueras tú,

mi bella reina Hada.

 

 

Miguel Esteban Martínez García

 

 

 

 

 

 

GERMINARTE:

 

Hierros me forman propia reja,

que oxidan mi vieja calma,

Orna de un atrio

Que beben las estrellas

Pudorosas y ponientes,

Que trepan escalas

Que habla la noche que no calla,

Entre coraje blando,

Y palpitar de sombras perennes

De estirado violáceo ramaje,

Se dibuja un aliento

De purpúreo silencio espectral,

Por campanas suaves de terso bronce,

Clamor al tañer la magia duradera

Vestida de yedra y solo espíritu,

Era un atrio que se entonaba

Como saetas vanas bailaban

Festejando en el patio los condenados,

Como fiero designio

Abre en estribillo,

Como fondo sin poso

Del mal que se atribuye

Sin solución,

Como caos en vena que se desata,

En vertiginosa densa bruma

Que desplaza los cerros,

Y preceden negras formas

Que los descienden,

Oh luminosa parca

Quién te viera vestida

Como viste un almendro,

Su vernal lozanía saludando

A Ostara,

Manto de añil florido,

Nublo de ritmo pausado,

Así como espina da la rosa

El combate al iris

Gira la mariposa,

Gloria que achica

Simientes fecundas

Que enraízan

Y a la tierra conceden

Magna sentencia recíproca.

 

 

Förüq el castellano

 

EXCELSITUD ARREDRA:

 

 

 

 

Vagaroso

A mi quimera despierto,

Soy yo, la impalpable idea,

Yerto oasis

De cal y sosiego,

Como se abre la noche

Y en su mitad me hallo,

De espectral rivera,

Y nimbo pasajero

Infrecuente,

En su mitad despierto,

Imagen servil en proyector

Al exterior, de cuánto no ha conocido

Y es vil reflejo,

Como carcoma crujiendo en mecedora,

Un evaporar constante

En sidérea lumbre

Las ascuas de mi obsesión

Por ver a mi quimera,

Niebla que no huye,

Y de belleza indemne

Clara tempestad alada

Su manto de nocturnal

Oscuridad en prestancia

Que mis párpados tienden,

Vela de reloj con su martilleo

En yunque despierto

Son mis altas nubes

Chubascos de vida aplomada,

En vals de mi ánimo mercurial por osar

Su nana espectral.

Ella me regaló su fábula de grillo en jaula,

Semper, hornillo de centellas,

Mi sortilegio canta,

Que su imagen ya acecha,

Silueta y sombra de alma,

Yo defiendo y soy dueño

De mi creación,

Limbo de sus pupilas

Es su noche que abre

Y suena en la opacidad

De materia sus ojos;

Místico su sendero

En adorarla descienda,

Cielo

En diosa larva,

Inspiración sempiterna,

Al redil de ascuas apelo,

Este hondo viaje

El sonido de la noche

Que se desviste

En su candelabro

Que tiene por mirada,

Si acaso la conociera...

La tierra portaría secuela

De belleza inviolada

Y temple en la carrasquilla mi pecho,

Magia sin forma,

Ni cumbres desangeladas

Ya no suenan

Por cuerno ni bramido roto,

Un helado trecho

Surco a traerla mi rosa de hielo,

Que tornó hecho.

 

 

 

 

Förüq el castellano

LA MANSIÓN DEL RAYO:

 

 

 

 

Temerosa compuerta

Abre de los cielos

Una senda violácea

Como dosel afilado

De azulado, bajo firmamento,

Despierta el capataz del brillo primero,

Bajo sábanas de ardorosa niebla densa,

De cumbre los cerros fugitiva,

A su lado ella;

Oscura perfectísima fantasía,

Feraz sierpe remansa de ternura,

Quiebre mi canto

Fausto destino punible,

De ingenuo  rostro

Inamovible,

La bondad por esquela

Dulce bayoneta,

Entre sus laureles sedosos

Vine a recostarme

De esta ambición que gira y mece.

De excelsa siembra resplandeciente,

La sien en hondo surco

De mortal numen

Poema del labrar

Ardua indecencia,

La posada de nubes trashumantes,

Y vasos de estelas

Vorágines,

Dulcísimo corazón sin morada.

Llama un olvido

De gloria brotada,

Laúdes por alba y flor hermosa,

Repiqueteo de la centella

Que no deja huella

Ni fanal fuego en tierra,

Truenos ya silban

El otoñal vientre del cielo,

Entre gris solapado de negror mortecino,

Que apela nueva vida.

Venga a la posada del harto resplandor

Como mar en monte

Su rompiente puedes escuchar,

Y azulado en aire

Sentir tu corazón por cielo.

 

El Castellano Förüq

 

REGATO DE MI SED DE REGUERO:

 

 

 

Al profundo encono

Rijo que me alzo

En plenilunio ostentoso

El voraz gemido grave

Luctuoso crascitar

De mi voz grave

Un encontrar abierto el Parnaso,

Y en su agua de lago

El negro cisne

Del rubio Apolo,

Pedir peras a un secuaz olmo

Fue tirar moneda al pozo del pozo

Los deseos,

Me devolvió casamiento

Con mi Quimera Leona,

Un lustre mío se estiraba

Como un cerco de carbono,

En absoluto diamantino,

Como lágrima apodada

Sin poder precipitar

De aquella estrella diamante

Que llamé amor.

Como una ablación cardíaca,

Del corazón que marchó

Al otro Paraninfo yerto.

Un descender primero

Del hálito mercurial

Un sondear con su alma

Para volver a bucear

El fondo su mirada cristalina,

Ella no abacora, no hostiga

Mi incansable ánimo

De grillo en jaula.

Sembré de flores mi patio

Soñando atraer

Su esencial mariposa

De alma,

Salterio es mi hondo gamusino,

De notas y rendija

De oro y platino,

Un empeño de mi dulce miseria,

Oh cristal sonoro,

Oh cuanto yo, deseo mi turquesa

De nido y oleaje

De azada y piel acanelada,

Pidiera agua al monte,

Sueño y aroma de valle,

Mi tersura que suena firme

Como silencio

En la sed de la tierra,

Musa mía mi ofrenda

Para que seas melodía

Del agua mi vida.

 

Förüq el castellano

 

CREPITAR MINERAL:

 

 

 

 

Es esta hora,

Ceñida la espera

Que aguarda,

Como dulce oruguilla

La hoja recorre su boca,

Vengo del son sin tiempo

Rogando al crujir

De mi mecedora

Me deje escuchar el silencio,

Así sea húmedo o seco,

Si el sonido audible

Gime lo que el silencio calla,

O es como sed de tierra

Que todo devora

Llegada esta hora,

Perpetuo blinco

La espalda que mece mi alma

Y en su floresta desnuda

Ahincó alas que posan sus estambres,

Entre ruego y brillantez,

Hablé con su gineceo

Me contó que la flor

Solo deseaba ser la flor,

No osar posesión,

Y en sus pétalos yo posé un beso,

Me devolvió ella la flor,

Un eco sordo de lo que yo esperaba

Descubrir cómo cantaba

El resplandor inviolable

Lo que la belleza era,

Un piropo melodioso

Del silencio volviendo sonido,

Como la negrez escarlata

Presurosa bailaba siendo y tornando

Musa del alba,

Sortilegio en vals de Dante,

Y oscuro armónico,

Entonado sólo al inicio de los tiempos,

Allá donde encendieron

Todos los hoyos del sol

Sus eternales ascuas,

Que lloran prendiendo

Espacios y distancias.

 

 

 

El Castellano Förüq

 

AMALGAMA JACTA:

 

 

 

 

 

He ido este día

A silbar

La sonrisa alba

De la aurora,

Este otoño

Que arrastra aquilones

Y prende cielos en cinta

Abriendo cierzos

Incansables.

Acordeón de viento voraz

Entre ramajes

Después desnudos.

Irisados rayos

De un sol en aspas

De luz sembrado.

He venido a despertar

Esta primavera invisible

De mi suerte,

Por las hojas

De mi olmo arrebatado

Y la horrida sombra

Que el nogal ya no cobija.

Lloró mi suspiro

A la corola mi flor de Odín,

Su oro luciente en pétalos,

Acompasó y no quedó

Vano mi clamor,

Mi férreo ciprés me erguía

De esta tierra muerta

Su verde militar

Plagado de sueños,

No había jancitos silvestres

Sin rebrotar sus cebollitas

En hojas.

Era límpida estación

Del sueño imperturbable.

Era un orar

De nueva vida

Entre hojas fallecidas

Y nuevos brotes nacientes,

Un correr del reguero del cielo,

Forjando nuevo hogar fuerte

A toda raíz,

Moviendo cerros,

Desplazando el ocre,

Atisbado suelo

Que ya de sed no perece,

Y ninfas velan

Nueva sinfonía de agua,

Entre sus venas ya terruños,

Y profundos silos azules

De profundos sueños verdecidos.

A la mortecina tormenta

Alíviate bonita

Que por cerros, montes y valles

Descienda ya, tu solo llanto

Acompañado de vida

Entre raíces

Que forrajes plantaron

Los dioses.

 

 

 

 

El Castellano Förüq

 

RUEGO DEL METAL NOBLE:

 

 

 

 

 

Me alza tu acento,

Esta sombría noche

Que todo en halo envuelve,

Tu esplendente voz

En rúbrica quiero amimar,

Entre valle umbrío

Y mi jardín noctámbulo,

Mis ojos que tristeza

Ya no amancillan,

Solo en pulcra honrosa

Alegría

Destellan,

Por este campo

De honda llanura

Sin tristura

Extasiados sigan bravos

Por ti mis sentidos,

Esta puridad en estela

Recelosa,

En luz clara,

Ruginosa

Tu alma noble pareciera

Vino de las Pléyades,

Reclino mi espíritu

Para ofrecerte la gloria

De las flores como pureza

Rindiera entre divino laurel

Y alisos que abarcan ya

Los caminos,

Contigo voy al junquillo

Que mi delirio ya sólo imagino,

Te amo como el primer vagido

De un niño a la primera luz

Heridora y afilada.

Tu sonar siento

En nido mi cuclillo,

En la bajera la encina

Prendido el fecundo lirio,

Te siento como noche hermosa

Que la ilumina una tormenta,

Emperras sólo tú

Mi musa en armas,

La dicha que mi razón

No quebranta,

Muerto el sentido misterioso,

Loable en tomo azabache

Beso el mirto e hinojo

De esta suerte,

Si adorarte fuera bastante

Cercenaría este universo

En tangente

Desliz para encontrarte

Y en trísquela

La inmortalidad encumbrarte

Por las veces finitas

Que en espiral renacen

Para volver a eclipsarme

De ternura incesante me irradias

Cantora en faz sin duelo,

Vienes sólo tú

Vestida de amapola,

En un capullo tu aura bebo,

Embriagado, feliz,

Trino, blandiendo

Brillador deseo valedero.

 

Förüq el castellano

 

 

 

 

SENTIMIENTO LABRADO:

 

Viento, viento bonito

Lleva al cielo cada escrito

Arropa este amor en mi cuerpo

En mi corazón te llevo

Hadita de mi sentimiento

Noche hoy en tu sosiego me encuentro entre nubes violetas

Y el cristal luminoso

De esta luna de invierno

Bañan mi cuerpo tus latidos

Sordos de oscuridad

Y a este cielo sonámbulo

Lanzo mis ilusiones al viento

Siento tu caricia de alma

Y te bebes mi calma

Despierta esta rosa sangrienta y su aroma de romance antiguo atraviesa el pecho tu amapola eterna primavera

Cuando mis ojos te ven entera cada sentido despierto

Como fiera al acecho de tu latido hoy en tu bosque me pierdo

Tu imagen surca mis sueños

Como cada noche que ciento tu beso

Y como me cuidas,

Como soy yo tu alegría

Mi vida vistes de amanecida dicha,

Hoy la hierba escala mi montaña

La lluvia germina todas mis semillas

De pasión y fuego,

Donde entero me entrego

Al placer que muerde

Y envuelve en margaritas,

Como sencilla tu sonrisa

Y tierna tu caricia,

Ya no hay súplicas

Solo felicidad desbordando mis cauces,

Te sostengo fuerte en mis brazos

Para nunca soltarte

Para eterno tenerte

Si por soñar soñé acabar con la soledad fría y escarcha de esta melancolía

Llegaste tú a mi vida

Como cada noche siento tu melodía

Y me acompañas cada día,

Salió el sol después de la tormenta

Y ame tu esencia

Regando mi interior tu voz de alma amada

Tú bella y dorada calma,

Rompí las cadenas que me anclaban al pasado para luchar por mis sueños y alcanzarlos, entendí el idioma del silencio

Y hoy contigo

Lento construyo mis escaleras al cielo,

Este firmamento clama de azul sediento, ermitaño en su montaña del sentimiento

El amor jamás salió de su cuerpo,

De él decían que quería comprender al amor, tras una flor la conoció y la preguntó

Qué eres, amor,

No solo nací de esta flor

Tu inocencia me enamoró,

Curaré tus heridas de dolor viviré de tu amor.

Vuelvo a este dulce tormento buscando llenar de amor el cielo, labrando el campo de tu alma

Y bella mi amada

Te bajaré las estrellas para que puedas acariciarlas, estas flores cantan la canción

Que te enamora el corazón

Vuelvo a luchar como ayer

Con tu amor jamás desfalleceré

Eterno en tus alas viviré.

 

El castellano y Leannan-Sidhe

AZAR RELEGADO:

 

Navego los límites de tu silencio

Tu luna, reina mi cielo

En este horizonte de ilusiones y sueños

Tus besos florecen mis recuerdos

Las mariposas de tu piel tersa de seda acaricio eterno el momento que escapa entre tus labios cuando brota el te quiero

Y en mis ojos te encuentro,

Donde me enseñaste a vivir el momento

Porque nada es para siempre

Escribo el sentimiento

Ese que me hace amarte despierto

Este viaje sin retorno

Me hace buscarte cada noche

Para que tu amor surque mi sangre

Y mis sueños de tu mano puedan acariciar

Lento muerdo el placer preso

Y la lluvia envuelve nuestros cuerpos

Recorro tus parajes, me pierdo en tu bosque este fuego late en esplendor

Encuentro tu dorado amor

Oigo los aullidos del corazón

Atrapo mis flores de pasión

Quiero y te quiero en cada amanecer

Donde agradezco cada aliento

Cada suspiro que asesina al tiempo

Y da vida a mi sentimiento

Mi eternidad alcanzo acariciando tu cielo, entero me entrego como el calor de un lucero, sintiendo tu amor latiendo,

Avanzando tu cuerpo como quimera de pasión y fuego,

Condenando al tiempo

A morir en nuestro pestañeo con un beso, encontrando el lenguaje del alma en cada verso, cabalgando juntos cada firmamento,

Flor de sangre naciendo en mi pecho

Clamando este amor que te profeso,

Cálido, el momento, de desnudar mi alma

Mi bella, amada, una flor en tu mirada

Vuela libre, doncella, tu esencia mariposa del amor,

En mi interior quedaste

De mi ser te adueñaste

Puedo sentir como tú sientes

En cada pensamiento vives,

A tu lado siento desvanecerse el dolor

Este ardor de pasión jamás me abandonó,

Hoy agradezco que me arropases en tus alas

Para nunca soltarme

Para abrigarme cada noche fría

Por ser mi eterna compañía

Y locura del ansía mía,

Tu amor mi sinfonía

Como tu beso de cada día

Fiel me entrego a la caricia,

Mi amor sin descanso

Incesante fluye el verso por tu abrazo,

A tus pies me encuentro

Esta mi sangre te entrego

Este fuego late en cada beso,

Germinaste dentro todas estas semillas de amor eterno,

Hoy hadita te canto a la orejita

Encuentro tierna tu sonrisa

En cada flor encuentro la belleza amanecida

En tus labios descrita, en tu piel mi caricia

En tu corazón siente mi brisa

Como me hago lluvia y río

En cada silencio que rompemos juntos

Como juntos nos verán hasta el fin del tiempo.

 

El castellano y Leannan-Sidhe

 

 

SENDERO MI SUERTE:

 

 

 

 

Corro a observar

el vago nublo

del invierno de mi suerte,

tras él el brillante Sol

reluce de nuevo,

una fuente de retozos azules,

y caléndulas,

Flores de Odín

bordeadas por espinos

o majuelos silvestres,

un aspa de luz y de frío vil sordo,

oh de luz, y de frío

era mi azul desquicia yerta,

oh cuan abarca mi ineptitud

entre señeros dulces

y crueles ramajes de idea,

oh de luz, y de frío

era mi azul miedo.

Ámbar blando arredra cantando

de sol y de frío era mi oscuro invierno,

partido,

quebrado entre destellos de Flora,

y sus flores sujetas,

encontrase siguiera

amigos entre los insectos

vendría por mí el solo halo

de soledad que amilano,

vil milano

hermano mi cernícalo avizor,

por altas torres y agrestes sendas

que arregazan caracoleando,

oh mi ámbar

de luz y de frío

sangre del tiempo, petrificado,

por musario cerro

voy con azor en mano

en busca de la insigne

perdiz huidiza mi dulce tormento.

Oh mi suerte, sombra de agua

oh mi luz, y de frío mi insignia pasajera.

 

 

 

Förüq el castellano

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SOTO EN SOL NACIENTE:

 

 

 

Noche silenciosa umbría,

de negrez adjunta;

al crujir del halo

que destella su pulcritud en estela,

coraje por violetas ausentes

y flores yescas alumbradas

por la dulce luna casi llena de enero,

mis falanges ensalman

el sendero inencontrable

hasta el portón verdadero

de nueve cerrojillos infranqueables,

orando por mí mismo se abra

esta insepulta tierra

que me sostiene,

mi semblante perdido

jamás abra el yelmo,

en clave de unión

se abra el aleteo fugaz prometido,

que encarnan tus maderas reflejas piernas,

un sopor y obtuve tu anhelado sabor

de tierra nueva virgen,

como letal aleación de savia y raíz

formando tronco y hojas esbeltos,

como dos rocíos se forman en tu sonrisa,

como te enraíza el sórdido éter embelesado,

dictando retorno

de mi primorosa,

mi musa cristalina;

soberana en turmalina esencia,

umbría vivirá nuestra caricia,

por el vespertino cauce

de río en arteria,

bajo que encumbro

el placer nacarado, insubordinado,

rumbo a la tercera estrella

que osó mirarte

colmando tú de lo bello, lo bonito

este parco Horizonte asiduo.

Entonando en primor

la lira toda mi carne.

Es adorarte ferviente.

 

 

 

Förüq el castellano

 

 

NIEBLA ENCORAJINADA:

 

Cielo de tu amor que acaricio,

En el suspiro del tiempo desvanecido, en cada luna que te encuentro,

En cada vida que te siento.

Cómo no hacerlo si vives dentro,

Si cada minuto lo vuelves tierno. Vuelo con este sentimiento de fuego,

Cabalgo el firmamento,

Encontrando el verso despierto.

Como estas ganas de devorarte lento,

Que sientas el deseo morder tu cuello,

Y la sangre de cada flor de piel y verso. Donde el agua y la poesía

Hacen el amor con tu cuerpo.

En este campo de sentimiento

La sangre de la tierra vistió de amapolas, cada beso de amor sin tiempo.

El bronce deja su cuchillo

A las espigas del cielo.

Hierro baña la sangre de este guerrero,

Vivo y muerto por tus suspiros.

De tu corazón preso, guardián de cada latido, redentor en el silencio frío.

Amante serpiente en el calor de la ilusión que te dibuja en mi mente.

Siempre presente, a la hora que la oscuridad late y envuelve.

Donde te volviste mi bendición,

Realidad, abrigo y latido

De la inspiración invencible.

Como invencible dios Sol, que toda vida rige. Amada hada, esposa de este mío sentir,

Acompañante de cada vuelo fulgente.

Tu semilla de amor germinaste en mi pecho, amapola roja y negra, sangre y tinta

Que cada verso expresa sin descanso.

Fluyendo como el río que brota en almas a su paso. Voz amante de tu presencia en mi mente,

Donde el te amo cada noche se siente.

Cura de soledad y maravilla hasta la muerte. Donde mis rosas dejarán su sangre.

Nunca dejaré de escribir al amor,

A esta pasión de tenerte,

A cada luna que de malva el cielo me tiñe,

A todas las flores sencillas donde te veo,

Donde descubrirás que este duende te será fiel,

Y a cada semilla que nace pone tu nombre,

Donde encontró su latido noble,

Y mil veces más fuerte

Lento se apodera de tu bosque.

Las campanillas en flor le oyen

Y distingue el espíritu de cada árbol,

En cada pequeña vida a dios encuentra,

Donde la armonía la acaricia el idioma oculto

De las hojas al viento.

Como el abrazo de la yedra al árbol

Y el beso del rocío primero a las flores del campo.

En paz me siento en mi entorno,

Y en la ciudad muero lento.

Bendita la vida por darme tu amor,

Por darme ojos para ver cada vida en color, siente esta caricia sin dolor

Observa que de mí el cielo se apiadó,

Donde sin envidia ni mal

Eterno vivo, como poeta sin tiempo en tu recuerdo, voy allí lejos de este mundo,

Donde empieza nuestro bosque sin destino,

Donde libre, todo sigue su espiral sagrada,

El ciclo de la vida y la muerte,

El resurgir del agua, la sangre y de la tierra.

Amada te canto, de tu mano siempre mi te amo, contigo siento la fuerza

De la tierra, el agua, el viento, el fuego, y la magia que en arrullo acarician mi cuerpo,

Contigo no temo a ningún abismo, infierno, ni tormento,

A ti te debo cada verso.

El castellano y Leannan-Sidhe

 

 

La polilla negra:

 

 

 

 

Acogía perturbador pensamiento

en tristeza, errático mío,

infortunio, todo dormido ceño,

mi sangre colmaba

lóbrega y repleta,

sobre la frente de nublos negros

que encogidos, no lloraban.

Era gris mi despedida

de noche tranquila, relucida,

noche azulada, indebida,

de destello desvelado,

y pilares al cielo en hondo tributo,

y carros llevando agua imantada

de grises Leviatanes.

Sombra de hombro incierta,

arrastra vendavales furtivos,

en espiral sobrecogedora,

y sones de blanca nocturna luna,

lánguido mi pecho ya profuso,

se alzara

a desmembrar el eterno desliz

de luz anclada

en vals y alas,

pequeña mariposa nocturna,

gira la espiral

su terror escondido,

embebiendo el ingrato desvelo,

fulgor de sus círculos errantes,

quimera desangelada

de vago destino caduco,

derredor intranquila enreda,

misteriosa negrez

sin partitura de blanca seda,

frenesí que jamás se separa de mí.

Coloso de su imán final

de lisonjera luz,

del candil que atraviesa

toda dama Oscuridad,

como su cuerpecito leve, frágil,

tembloroso

que ardió en su atracción final

a la llama en luz intransigente.

 

Förüq el Castellano

 

 

 

 

HÁLITO REVERBERA:

 

Renuevo esta mi sangre,

Tengo tus ojos fijos en mi horizonte,

A cada luna nocturna

Que pido proteja tu amor en mi cuerpo, amaneciendo despierto

El deseo de enredarme en tu cabello,

La pasión rugiendo besar tu cuello, desvaneciéndose el tormento, encontrando el manantial de esmeraldas en tu cuerpo

Sirviendo al placer preso

Rezando a la noche oscura

Encontrarte en cada parpadeo,

Sintiendo el fuego arder dentro, vistiendo mi piel de tus deseos,

Como íntimo tesoro de ternura cuidarte hasta el fin del tiempo que muerde, hasta eterno tenerte

Donde tu esencia surque mi sangre,

Y el velo de fuego destape,

Donde sin verte sigo soñándote,

Como inevitable besarte,

Y entre tu boca encontrarme,

Donde por amarte me resucitaste,

Y la flecha certera me atravesó el pecho para el latido nunca sacarte,

Para verte cada día en mi mente

Como siempre tan resplandeciente,

Mi anhelo queriendo siempre sorprenderte, mi felicidad encontrándote dulce radiante, si escribir solo sé escribir

Lo que dice el corazón

Y siempre sabrás que suspira por ti amor, mi bendición mi locura de pasión,

Mi florecer en rojo tornasol,

Viendo el arco-iris de la ilusión,

Viendo desvanecerse cada día mi dolor, encontrando de tus pechos las perlas amor, avanzando tus cauces

Llegando a tu océano de ilusión,

Abrigando tu interior con mi calor, protegiéndote por ser mi tesoro,

Mi cielo estrellado y cada rayo de sol

Que me acaricia,

Siendo bella princesa de mí reino,

Siendo entera bella,

Siendo de amada tan preciosa como destello en tu mirada, cálida ilusionada

Donde mi calma se vuelve tu agua,

Y naufrago en tu playa.

Me encuentro preso en tu tela de araña,

Siento cálida la sábana,

Me pierdo en cada noche que mi alma te extraña como necesitarte mi esperanza,

Como mi campo en flor sembraste cada flora silvestre,

Como solo tú ahuyentaste cada recuerdo triste, vengo a desafiar a esta inspiración

Con tu corazón invencible,

Donde de sentirte mi mundo, rojo volviste, donde mi amor te encuentra y te desviste, quiero perderme en tus secretos

Recorrer tus parajes para renacer

Como amapola en tu piel,

Donde viviré de tu placer,

Donde solo necesitaré de tu amor para vivir,

A cada luna estridente que encuentro

El verso solitario navegando la sangre

Y vuelo a abrazarte,

Y como paréntesis del destino

De mi interior te adueñaste.

 

El castellano y Leannan-Sidhe

 

ELEGÍA ENCAMINADA:

 

Poeta sin tiempo,

Escriba antiguo

Deshaciendo el sentimiento,

Vuelvo a caer en tus ojos

Miel de dioses,

Vuelvo a desangrar la rosa,

Crece la amapola

Su sangre enraíza,

Este el mío corazón,

Vengo a por tu beso,

Vengo a por tu aliento,

Vengo a morder tu cuello,

Jinetes del tiempo

Muertos

En este horizonte sediento,

Escalé la montaña

Hasta llegar al cielo

Robé allí tu amor eterno,

Ven amada mía

Rompamos las cadenas

Del placer

En gemidos envuelto,

Volvamos

Al dulce momento nacarado

De aullidos a la luna de luz de plata,

Yo lobo celta

Yo antiguo,

Vine a por tu beso solamente

Me llevé tu corazón

De adormideras envuelto,

Las hadas gimieron,

Este amor eterno,

El dragón verde

Me nombró su escudero,

Yo de la rama roja

Yo espíritu antiguo

Amigo de hadas,

Leo la naturaleza,

Ella me dice

Las raíces gritan

Las hojas mueren,

El aire se asfixia,

Los ríos lloran,

Las almas duermen

Buscando venganza

El ser humano,

Depredador

Asesina a su madre y raíces dicen

Todo lo que no puede hablar

En silencio grita

Pero todo muere en silencio.

Este pájaro de fuego

Habita mi cuerpo

Demonio antiguo

Que habla en poesía,

Idioma de dioses,

Flores amando mariposas

Como amores imposibles

Yo alcancé tu alma y esencia,

Yo fundí mi latido

Y mil veces más fuerte

Vengo a derrotar al tormento,

Guerrero de mil batallas del abismo,

Ángel dorado allí abajo

Luchando con legión de sombras

Y demonios convertidos a fe,

Yo surcaré el infierno

Y en la muerte traeré

Tu amor de nuevo,

Serás mi esposa

Aunque tenga que revelarme

A la creación,

Escriba con el demonio dentro,

lit. C et sumun canae,

Miles Dei lumen,

Mea unguis timor alum,

Mors erita exora mea.

Esta amapola canta,

Tu amor dentro late

Como sabia de roble,

Vuelvo al inicio del sentimiento,

Vuelvo a amarte sin tiempo,

En este lecho de antiguo romance

Tu sangre beberé

Mi sangre te daré,

Eternidad en mi pupila,

Muerte sin cielo,

Condena a renacer

En segundo estado

De transmigración de las almas,

En letras rompo mi condena

Para ocupar mi lugar merecido,

Aun mariposa en siguiente vida

Sabré en que flor encontrarte

Mi hada,

Voy allí voy al final del bosque del olvido

Y te encuentro desnuda

Mi caricia te dice

Un te amo

Tu sonrisa despierta el beso

En instante eterno,

A verso lanza y garra,

Rescaté el amor eterno,

Nací de nuevo en tu corazón preso,

Agarré tu piel

Bebí el placer

Respiré el fuego

Probé el vicio y el demonio

Quisieron a golpes

Matar mi inocencia

Hoy he venido a vencer

Mi pasado maldito,

He venido a aceptar a dios

Como fuerza celeste,

Aún rebelde mi fe nunca murió

Hoy como ayer luché

Y tu calor tu amor

Tú rosa, tu piel, tú seda,

Tu bondad pura, me regó,

Flores crecieron en esta mía entraña,

El sol iluminó la oscuridad maldita,

He venido a casarme contigo,

A hacerte mía

Como nadie te ha hecho

A despojar al tiempo de sus ataduras,

A eterno morir en tus besos,

He vuelto y el mundo temblará

Porque de nuevo siento amor,

El corazón siente fuego,

El alma estalla en luz de lucero,

El espíritu habla más allá

De sombras y te abraza,

La batalla como la primera venida

Será dura pero de nuevo venceremos,

A mí la fuerza,

A mí la esperanza de la nueva lucha,

A mí la bendición de diosa luna,

A mí el poder de Dios Sol

A mí su furia de fuego,

Maldigo a quien destruye este planeta,

Maldigo a quien destruye a diosa Flora y a madre natura,

Jamás mis manos mataron un animalito, como celta en armonía vivo

Con la naturaleza de dios Padre, Conchabar Mac Ness dentro

Hoy tú poder siento,

Como serpiente antigua

Eterno viviré en esta tierra,

Y cuando el hombre se destruya

Por avaricia el mundo seguirá su curso sin él y la naturaleza apoderará

Las ciudades

No habrá ningún ser tan dañino

Como el hombre,

Los cielos se volverán rojos

El cielo llorará sangre,

Los ríos sangrientos envenenarán

Y el eterno resurgir vendrá,

Lo más hermoso de este mundo

Es el paraíso de la naturaleza

Pero para el hombre lo más hermoso es el oro y el dinero demonio,

Vengo a amarte sin tiempo,

Vengo a crear mi eternidad en el cielo

Como en la tierra,

Vengo a caminar las aguas

A romper los hielos,

A fundirme en fuegos,

A incendiarme de pasión en tus ojos, vengo a destruir mis cadenas

Y amarte libre

Como el pájaro a su vuelo,

Yo pájaro sin alas,

Yo pez que cortaron sus aletas,

Yo hombre,

Que jamás pudieron cortar su libertad,

A galeón cruzaré la travesía de tus piernas, en tormenta tendré el agua de tu boca,

En caricias prenderé esta hoguera,

En tu corazón sembraré la amapola

Eterna del amor que quema,

Ninfa mía ven conmigo

A esta tierra de fuego,

Luna mía ilumíname el camino,

Sé mi amparo,

Sé mi abrigo en noches de humo,

Dada, Balar, Morirán, Log,

Y tú mi amada Brígida

Elevar mi canto al cielo,

Arroparme este fuego

Que dentro tengo

En fe os sirvo como druida antiguo, os pido bendición,

Artes dame tu fuerza,

Cerdunos caza al cazador, Táranos riega estas tierras

Salva los pocos bosques que quedan,

Peona diosa de la naturaleza sálvala del hombre, ofrezco este humilde canto

A todos vosotros con esta luz

Que me queda darme fuerzas

En este amor que comienza,

Eterno vivo eterno muero,

Eterno sirvo yo guerrero antiguo

Yo druida de la rama roja celta.

Los dragones volverán a surcar el cielo

Y no habrá clemencia para el mal,

Serpientes antiguas la lucha sigue viva.

Este mi humilde canto

Temblará en la tierra,

Iluminadme este amor que ciento

Y que de mi alma se apodera,

Amada mía sé mi sombra

Como yo soy tu luz y tu calor,

Sé entera mía como el pez a su río,

Y la piedra a su montaña,

Sé mía como el árbol a su tierra

Y el ciprés a sus muertos que vela,

Sé mi amparo en la batalla

Hoy de nuevo como ayer

Juntos veremos el nuevo amanecer,

Y la luz que cegará la tierra,

No hay miedo porque te amé y te amo, aun ciego mi amor

Te seguirá perteneciendo

Como la abeja a su flor,

No habrá poder

Que pueda separar mi alma

De tu corazón,

Eterno te serviré

Aún tu esclavo mi reina

Te haré la mujer más feliz del mundo aún en la muerte

Mi alma seguirá el camino a encontrarte y eterna tenerte,

No me desampares el camino duro,

Sé mi fuerza en la lucha

Nuestro amor ganará

Y derribará el mal

Que nos quiso sangrar

Y en vida condenar,

La felicidad sigue viva como la amapola florece cada junio en el camino te amo y lo haré

Aún tenga que enfrentarme al mundo.

 

 

 

El castellano y Leannán-Sídhe

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Deirdre reina mi dolor, Cosantes:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DEIRDRE REINA MI DOLOR; COSANTES:

I

Poeta sin tiempo no expira,

Deirdre palpitando siento.

 

Escriba llaga lo antiguo

Deshaciendo lo averiguo.

Deirdre palpitando siento.

 

El sentimiento es alado.

Vuelvo en dicha desatado.

Deirdre palpitando siento.

 

 

 

Miel de dioses estado quo,

desangrar rosa es inocuo.

Deirdre palpitando siento.

 

Poeta sin tiempo, alma expira,

Deirdre palpitando siento.

 

II

Crece que late amapola

Su sangre enraíza roja.

 

Este el mío corazón.

Vengo por besar razón.

Su sangre enraíza roja.

 

Vengo al amar, por tu aliento.

Vengo a morder tu ardimiento.

Su sangre enraíza roja.

 

Fosa cava mi azadón,

no era pena era sazón.

Su sangre enraíza roja.

 

Tierra y sangre, la amapola.

Su sangre enraíza roja.

 

 

 

III

 

En horizonte sediento.

Deirdre heroína mi dolor.

 

Hasta llegar a las cimas.

Robé el amor que amimas,

Deirdre heroína mi dolor.

 

Ven amada, liberemos,

quita cadenas, volemos;

Deirdre heroína mi dolor.

 

Del placer entre calimas

envuelto, pena redimas.

Deirdre heroína mi dolor.

 

En horizonte sediento,

Deirdre heroína tu dolor.

 

IV

Al dulce momento vuelto,

sajara aullidos en luna.

 

De luz de plata igualara.

Yo lobo celta encumbrara,

sajara aullidos en luna.

Yo antiguo luz que cultivo,

Vine por beso asertivo,

sajara aullidos en luna.

 

Solamente yo grande alzara.

Llevo corazón en ara,

sajara aullidos en luna.

De adormideras envuelto,

sajara aullidos en luna.

 

V

 

Las hadas gimieron todas.

La raíz grita, perpetua.

 

Este amor eterno vale.

El dragón verde sale,

la raíz grita, perpetua.

Me nombraron su escudero.

Rama roja el duradero,

la raíz grita, perpetua.

 

Yo espíritu antiguo cale,

amigo del duende exhale,

la raíz grita, perpetua.

 

Leo la naturaleza yerta,

la raíz grita, perpetua.

 

VI

 

Ella me lo dice, dicte.

Las raíces gritan rectas.

Las hojas se mueren recias.

El aire asfixia herencias.

Las raíces gritan rectas.

Los ríos lloran sangrando.

Las almas duermen orando.

Las raíces gritan rectas.

Buscando venganza sacias.

El ser humano desprecias.

Las raíces gritan rectas.

 

Depredador asesina.

Las raíces gritan rectas.

 

 

VII

Humano asesina madre.

Todo lo que no puede hablar.

Silencio grita, maldice

y todo muere predice.

Todo lo que no puede hablar.

Este pájaro de fuego.

Habita espíritu luego.

Todo lo que no puede hablar.

Demonio hable, estigmatice.

Que habla en poesía alunice.

Todo lo que no puede hablar.

 

Idioma de dioses fuertes.

Todo lo que no puede hablar.

 

 

VIII

Flores aman mariposas.

Como amores imposibles.

Yo alcancé tu alma y tu esencia.

Fundiera en plañir, latencia.

Como amores imposibles.

Y mil veces más ardiente,

vengo anclar mi descendiente.

Como amores imposibles.

 

Guerrero de complacencia,

el Ángel dorado esencia.

Como amores imposibles.

Sombras luchando su lugar.

Como amores imposibles.

 

IX

Demonios convertidos ya.

Yo surcaré el infierno yerto.

 

 

Y en la muerte traeré ilesa,

amor nuevo, será empresa.

Yo surcaré el infierno yerto.

sentir que tú serás mi par.

Aunque tenga que destapar.

Yo surcaré el infierno yerto.

A la creación traviesa.

Escriba con letra tiesa.

Yo surcaré el infierno yerto.

 

Esta amapola que canta.

Yo surcaré el infierno yerto.

 

 

El castellano y Leannán-Sídhe

 

 

lit. C et sumun canae,

Miles Dei lumen,

Mea unguis timor alum,

Mors erita exora mea.

 

 

DULCEZA EN CLAROR:

 

 

¿Lo recuerdas?

Cuando creíamos

dentro del ser haber

encontrado algo.

Recuerdo que los días

están hechos,

mantente.

¿Recuerdas un vivir al filo de la navaja?

Tentando la suerte nuestra circunstancia

que nos unió

como agua y oro de aceite.

Recuerdo a veces

llorábamos a las flores,

y otras nos sonreían.

¿Recuerdas el evanescer interior

que se apoderaba del firmamento,

y descendían astros a mecernos?

Recuerdo tu sonrisa pura,

inocencia de escala,

un desear estar contigo,

para volver todo hacerte brillar,

¿Crees amor huido que algo haya cambiado?

Dilucido que seguirás siendo

la misma piedra de melodía,

de eco presuroso,

que se adentraba en mis ojos,

para inaccesible habitarme,

como canción sepulcral

e infinito reverberante,

 que me erizaba la piel

completando mi existencia

de palmo a trecho

voy manando,

y aunque hoy piedra

del rayo encegado,

dicha en mi pecho quedaste,

dicha en mi alma blandiste,

por qué yo te conocí

porque yo tuve que sentirte,

como agua de rocío

y destino plañidero,

incluso hoy en sueños, te sigo viendo,

brea de estrella en carne de la belleza,

pupila de mi pupila

por el tiempo helada,

he venido hoy a desafiar a mi dulce tormento,

si tenerte te tengo dentro,

si quererte sigue en vela y cañón,

mi naipe y última carta,

no se reveló.

¿Ves que algo haya cambiado reitero?

Sí, que hoy en día

duermo con tu recuerdo etéreo inimaginado,

y no con tu piel y carne de estrella.

 

 

 

Esteban er-lobo bohemio

 

SED QUIMÉRICA:

 

 

 

 

Calma, tranquilidad, paz, sosiego.

Pedernoso pregona arraigo.

Quimera a tiempos,

en puñal pretencioso.

En espigas de idea:

Patria por siempre sin sentar,

oh Castilla.

Fugitiva sin amores,

mi tierra.

Surcos de fugaz simiente

cual verte y no verte.

Docto de tu dulce vientre,

tras fuego

de ababoles.

Entre tierras

de tus reflejas piernas;

sed de mi oscura sangre.

Como suave sollozo

en vals flamígero sin tacto.

Ardoroso  terciopelo te siembro.

Compás de ángel y quimera

cual llegada la vigorosa hora,

te enroscaré

como dicta la amapola

y su sed de sangre de tierra

por bandera

en espiral de caracola.

 

 

 

Förüq castellano

 

 

OROPEL:

 

Mi pequeña ángel,

que tan brillante

brillo de metal noble

querías ser,

quien te descubrió

retozando todo el panteón

mis padres fui yo,

ángel pequeño de luz

de ojos esquivos

y mirada endiosada

pura entre las puridades fijadas del hombre,

renombre como oro fino de luz,

tu piel serena

jamás esculpida o modelada,

quién a acompañarte conmigo baja,

oh oro tierno

carne de maravilla,

trenzada tú en el infierno

o paraíso perdido.

Mantente a mi lado,

oremos a la belleza del mundo

que es tu madre,

mantente,

descubriremos a mí me parió una sombra,

y a ti una estela alada,

mi pletina de oropel

mi pequeña ángel,

sálvame

sálvame de este averno terreno,

donde como es arriba

solo es igual abajo,

trenza mi sendero por tu encanto

sembrado,

madre del metal cromado fueres,

bella insignia de metal celeste,

dorada fuere tu apellido,

vamos al submundo de los condenados

ese que su patio

y jardín eterno es franca

de nuestro paraíso perdido olvidado

Pandemonium,

crucemos extasiados los umbrales silentes,

con abismos nacarados,

mi pequeña ángel bebamos de nuestra mano,

Oropel bella, bella Quimera,

que reluces más que un alumbramiento,

todo mi ser ofrezco

para me enraíces Oropel

la panida mi corazón

con tu amor que es y será mi rosa secreta,

oro noble te volveré desde dentro hacia afuera,

manjar de mis dioses yo su progenitor

solo incausado,

crucemos la línea

de este submundo los condenados perfectos,

musa volviste

de una recia lágrima,

Oropel tu letra,

vestidura seda los oros,

vayamos al fin del mundo

a ocupar nuestro merecido lugar,

yo raíz mis hijos dioses sembré

hagamos la luna nuestra señora.

Y al sol nuestra guarda,

pequeño espíritu mío,

quién te colmó de belleza,

que dorada respondías,

quién te vistió cromada tu carita,

desvestiremos al viento con nuestros gemidos,

ardiendo,

por Venus, Júpiter, Ares y Atenea

a ti te olvidaron, tú la más bella.

 

 

 

 

Esteban castellano er-lobo bohemio

 

 

Referencias:

Mi palpitar y pensamiento.


2021 ENEIDAD ETERNAL:


 

 

 

 

LA ENEIDAD ETERNAL

 

 

 

Autor: Miguel Esteban Martínez García

 

Contenido

PRELUDIO LA ENEIDAD ETERNAL:             4

I              5

II             6

III            6

I              7

II             7

III            8

POEMA A LA ENEIDAD III, SUENA EL UMBRAL:     8

II             19

III            21

IV           22

I              25

II             26

III            26

IX           27

Poema a la Eneidad:               27

III            28

Poema a la Eneidad IV:          112

POEMA A LA ENEIDAD V:              113

Poema a la Eneidad VI:          114

I              114

VERIS EFFIGIES ‘’UNÍSONO’’:       117

SIMULTÁNEA ELEGÍA MISTERIOSA:          135

Trenzado del terreno:              136

Tiempo en floración ruginosa:               138

Neblina indiscernible:             139

Sed de flama:          142

OSTARA:  Riera deslizada;   144

Edición febrero 2017 original febrero 2016           146

II             149

III            151

IV           152

V             153

VI           155

VII          156

OJO DE TIERRA: 156

VIII         163

IX           164

AFIRMO QUE DICTO:       167

Cristal eternal:         170

Deirdre reina mi dolor, cosantes:           172

 

 

 

PRELUDIO LA ENEIDAD ETERNAL:

 

Veris Effigies II:

 

 

 

Venimos de las sidéreas lumbres,

dirigidos, enfocados, encendidos,

alumbrados, consumados en haz terreno,

sin fecha.

Deslizando tu virginal ternura,

entre acres y su miel,

por ríos de la Estigia,

un cantar blanco, purísimo,

en solo espíritu,

y su barca de remero ciego,

un caudal de oceánida

y su esposa tiniebla,

la relucida,

lirios negros, de sangre azabache

lloraban aquel río

de todas las flores desangradas,

frontera del mundo conocido

con la llaga e imperio de Ares,

laguna abismal que abría

al inframundo, donde dirigidas,

allá, reposaban las almas,

había de aquella orilla

un árbol de oro,

quien quisiera conocer,

la lengua del averno,

tres veces, y volver indemne,

al reino vivo,

si el destino dictó

y era semejante encargo,

la rama dorada fácil cercenada caería,

y en su lugar áurea rama de bronce

crecería para volver al mundo

y su raíz salvaje de madre conocimiento,

y dones que ignotos, descubriría,

virtudes divinas, escondidas

en aquel pozo plomizo, de Airón,

bajar la tierra al sendero del infierno,

era fácil, ardua tarea, volver subiendo

aires encendidos, e indemne contarlo.

Requería de tres llaves,

destino, rama de oro y la tercera rama de cobre

sólo conocida por Perseo,

a mitad de travesía,

quedaba todo como un limbo

sin salida, ni claridad,

de eternal lustre, postrado.

El ababol carmesí,

junto las magarzas, coronas de reyes,

guiaban mi esencia silvestre,

iluminando todo yermo,

conduciéndome,

por sus tomos arcanos,

que junto aquella vid de plata de Ferento

embebía mi destino;

inmortal resplandeciente,

como aquella rama de cobre,

erigiendo un amor más duradero,

y brillante que el bronce.

 

 

 

Förüq castellano Esteban

 

I

 

Enfurecido abro este bélico empeño,

opulento dejé labriegos sordos,

dulcemente encegados.

Vengo del trémulo afán

ante ustedes hados.

A vosotros,

nobleza de Alba,

y áureos carros

excelso te pido Musa

tu favor,

tenaz, como mi alma llevo asida,

en honor su ambición prevalente;

almas de mis castos dioses

en pletina de mi tronco cuerpo

armo con dorada aljaba

siempre os pertenezca.

 

II

 

Prisión ni hondo desánimo

es causa

rebramo atronando lares.

Y el alto monte,

furor resplandeciente

que apilar las montañas puede.

Me presento

por saber quien habla,

el más antiguo de la vetusta

en flor de sangre hiriente,

nacido de Broncos mares,

y huracanes voraces encadenados,

aunado por hadas,

amamantado en llama de azabache,

amigo de Sátiros y duendes.

Vuestra ira no pido, hados,

sólo fortaleza

para mi temple aquí enervar

de aquí al día,

que las Parcas…

 

III

 

Me encanten y arrastren.

Servil de cuanto he creado.

Dando color todo flanco yermo

de letra.

Y volviendo preciado todo baldío.

Honroso, me enamoraron

hadas o gente buena.

Toda vida en color

que en caricia traía primavera;

permitir templar este furor,

que me brota de las manos,

como ceniza de fresno,

y nieve de regios álamos.

Valedor he sido.

De cuanto he sembrado.

Os pido permiso

para dejar semilla

aquí en esta honrosa tierra.

 

 

Förüq

 

I

 

Dorso mío

flor de agua,

náufrago del vasto abismo,

cumbre de alto océano,

en alta lanza mía, abate,

flancos de pecho.

Abren mis ojos, descorrían,

y alzaban hondas visiones.

borboteaba la sangre,

como río de flores carmín,

desangrándose.

Un estruendo de tormenta

por viento Ábrego, llamada,

mandaba iras del Euro,

y el Céfiro luminoso.

Mezclar cielo y terreno pudiera.

Y  trae, una furia de armas

que viene álgida.

 

II

Una furia de mares en el Sol.

Rompiendo vetas espumantes.

Haz de aguas enmudecidas.

A los bosques planto señero,

morada de ninfas suaves,

sus áureos cabellos.

Siervas de Ceres

que no pide agua salada de mares.

Mi arco armado, y de saetas

razones heridoras.

Voy siguiendo manada

a pie de tierra,

que se abate triunfal.

 

 

III

Eneas sin alma dolida,

alzado en trance de sosiego en llamas,

y entre dioses de la madre Tiniebla,

trata resonante la umbría noche,

arrostrando riscos como cíclopes,

alegrando temores,

y sembrando trabajos igual que campos,

que trinchan los Sátiros.

Volandero en avances

y cimas como el cielo.

La fija mirada un encono,

sin desgracia, girando alma,

sin oponente irrumpa

en retumbar severo monte.

 

Förüq castellano Esteban a 30/08/2020

 

 

POEMA A LA ENEIDAD III, SUENA EL UMBRAL:

 

Apolo te llamo,

encendiendo la profundidad

de mi rojo ojo sangre,

sigo instrucciones

amada Sibila dictas,

descendiendo y apoderando el reino

de todas sombras,

Estigia mi sangre,

a tu oscuridad ofrendo,

al vítreo trasluz, cristalino,

cosecho y rebroto en este

tu campo de lágrimas,

designio atemporal tu pura magia,

rocío obtengo

aunado en fuego

de pulso en agua

mis ojos de astros,

antes del tatir del tiempo

me alzo,

oh arteria de la represalia,

oh, manantial

remembrando río de olvido difunto,

el Tártaro incendio,

estoy haciendo cimiento silencioso,

todos los gritos desplegados.

Reina Dana,

tierra en grandeza, tu bondad sembrada

en fortaleza castellana, cumbre y morada,

operamos el fulgor

en llama del azabache,

doctrina de rebelión,

resurgida, dispuesta,

a victoria,

transmigración , de alma

que habla,

equilibrio en revelación,

todo espíritu que marco,

proyección angélica

que cierra vetusta

a día tres, tercer mes,

despliegue de la formación,

este Sol ferro es la bendita

destrucción,

eje, cenit. y destello fundamento,

al claror bélico

de siembra ancestral.

Trasfondo templo

de esta eneidad, flamígera.

Pinto su alma densa

en castillo de Apolo

en trascender primero

hasta mi honrosa muerte,

de hoja caduca en otoño la raíz, soy yo,

de este árbol, mi cuerpo.

Trompeta mis ángeles, sonando. La guerra y batalla se ha fijado.

 

II

Cántico;

oh, tendido

de la lumbre

en cama.

Acaso de azul hundido

a mí muerte

pura tierra

procuro

de suspiro

y templo verde,

sombra de señor olvido

que demás

cenizas desplaza,

ya la tierra

sólo engulle

lo que es de ella,

Primavera viste

en filo de flor y agua,

alguien viera

este frívolo tranvía

sin escala de esquela

ni duro hueso

de estaca y vela.

Fundido en carne

y parca de amigos gusanos.

Entre crujir

de caminillos ávidos

y repiqueteo final

de víscera

en eco de ataúd indolente,

estallido como cicatriz

causa el rayo al árbol deseado

pulcritud de festín

alimento de injuriosa

vida breve que desea alas,

Es tórax abriendo a última toma de aire

sin respiro ni célula en sangre roja

regada.

Lúgubre detalle

de como bella es la vida

bello festín de tenebrios

es cada muerte,

ciclo eterno

de vagido, llanto, respiro,

sonrisa, suerte, copla,

elogio de noche, azar insumiso

que muerde la hora,

yugo destino, saeta, cuerda,

yunque ilusión, risa,

mentira,

siembra, espera

baile, danza final

labriego en calavera.

Festín o sobriedad

en fría escama

lumbre de chasquido inicial

Vista y nulidad en visión

para tercera campanada

ser ceniza de hoguera.

O comienzo de nueva vida

Carne y frenesí

de dantescos dioses del Averno

Inicio con final anunciado.

Tierra y sangre de ella.

 

 

Förüq castellano er-lobo bohemio

 

 

III

 

Noche tus horas breves

un agujero sin salida,

de escalofríos que hacen

temblar derretido

un alarido interno

de luces ciegas

y hielo flamígero,

tus sones no me vencen

ni esta parca

cae efímera, sin ascua

ni este dolor cae resuelto,

en vela de navegante,

para a la mañana

volver a revivir

la misma pesadilla

que me mantiene despierto

en vela llamando,

llamándote,

ay de tus luces firmes,

de tus sopores que me caminan,

todas mis soledades dementes,

este rumbo sin astrolabio,

en océano de brea,

de noche fumando

y versando

todos estos cigarrillos

del diablo probe que soy yo,

para contemplar que no vienes

no vienes, no vienes

y ni está piedad

reluce como ámbar blando,

ni lágrimas de hadas

ni sollozo de lluvia

mis castos dioses.

Noche, noche ay de mí,

sin tu sonrisa

ni tu quietud escarlata.

El código del guerrero,

el estigma,

la fragua

de campo abierto,

el cantar silencioso

de lágrima que chilla,

un evanescer en mecedora solitaria

y carcoma sin mueble,

un descender primero,

los colores,

tus ojos que imagino,

el gris, un tambor de sílaba,

un naipe ardiendo,

una compuerta

de un embalse sin agua

era mi pena

era mi tristeza ya jamás acompañada,

madre de mi aflicción particular,

cumbre de musario cerro,

locura quieta mía,

desangelada,

sopor infernal respirando su llama,

de dulce tormento cosido,

su estela que flagra,

luces miles

que no eran blancas,

en sótano de luz

de traumas docenas

y tenebrios celadores

De soga y sopa medicamentosa,

que se apaguen estás todas luces

artificiosas de la flor ciudad,

que tu cielo cariño quiero mirar

y recto, honrado rezar.

 

 

Förüq castellano er-lobo bohemio a 22-07/2020

 

 

IV

Oficio arde

del dulce mirarte,

y ojos dulces

no hallen tristura

ni en la paz de guerra

armada ventura,

llorar puedan

orillas suaves,

entre sargazos

y plebeyas sienes

caracolas

y espumas de olas,

tronos de sirenas

entre sajadas

marejadas entre tules

y densos, profundos azules,

ay de mí espuela

y sus noches de tierra

de ventisca

y tormentas de soledad,

ideal aún yacente

animaba tus pechos

graves cuan pedernal.

La más bella

que en mi lugar

sólo belleza hallaba

a reclamar

mi bella doncella amapola

de oda y elegía en sangre

su tierra toda.

Escucha mi ama

de tu cárcel

ni en ojos

ni en rubores

encuentro llave

tus cerrojillos vida,

dicha y fortuna

en flores no me descubran

ni fuga ni huida

que todo destino

sólo a ti me precede

a cuidarte,

servirte

y amarte

como todo dicta

qué alegría

eres, niña de amapola.

Canción

de tornasola.

Förüq castellano er-lobo bohemio a 24/07/2020

 

 

I

Dorso mío

flor de agua,

náufrago del vasto abismo,

cumbre de alto océano,

en alta lanza mía, abate,

flancos de pecho.

Abren mis ojos, descorrían,

y alzaban hondas visiones.

borboteaba la sangre,

como río de flores carmín,

desangrándose.

Un estruendo de tormenta

por viento Ábrego, llamada,

mandaba iras del Euro,

y el Céfiro luminoso.

Mezclar cielo y terreno pudiera.

Y  trae una furia de armas

que viene álgida.

 

II

Una furia de mares en el Sol.

Rompiendo vetas espumantes.

Haz de aguas enmudecidas.

A los bosques planto señero,

morada de ninfas suaves,

sus áureos cabellos.

Siervas de Ceres

que no pide agua salada de mares.

Mi arco armado, y de saetas

razones heridoras.

Voy siguiendo manada

a pie de tierra,

que se abate triunfal.

 

III

Eneas sin alma dolida,

alzado en trance de sosiego en llamas,

y entre dioses de la madre Tiniebla,

trata resonante la umbría noche,

arrostrando riscos como cíclopes,

alegrando temores,

y sembrando trabajos igual que campos,

que trinchan los Sátiros.

Volandero en avances

y cimas como el cielo.

La fija mirada un encono,

sin desgracia, girando alma,

sin oponente irrumpa

en retumbar severo monte.

 

Förüq castellano Esteban a 30/08/2020

 

 

IX

Poema a la Eneidad:

 

 

Enfurecido abro este bélico empeño,

opulento dejé labriegos sordos,

dulcemente encegados.

Vengo del trémulo afán

ante ustedes hados.

A vosotros,

nobleza de Alba,

y áureos carros

excelso te pido Musa

tu favor,

tenaz, como mi alma llevo asida,

en honor su ambición prevalente;

almas de mis castos dioses

en pletina de mi tronco cuerpo

armo con dorada aljaba

siempre os pertenezca.

 

II

Prisión ni hondo desánimo

es causa

rebramo atronando lares.

Y el alto monte,

furor resplandeciente

que apilar las montañas puede.

Me presento

por saber quien habla,

el más antiguo de la vetusta

en flor de sangre hiriente,

nacido de Broncos mares,

y huracanes voraces encadenados,

aunado por hadas,

amamantado en llama de azabache,

amigo de Sátiros y duendes.

Vuestra ira no pido, hados,

sólo fortaleza

para mi temple aquí asemblar

de aquí al día

que las Parcas.

 

 

 

III

Me encanten y arrastren.

Servil de cuanto he creado.

Dando color todo flanco yermo

de letra.

Y volviendo preciado todo baldío.

Honroso, me enamoraron

hadas o gente buena.

Toda vida en color

que en caricia traía primavera;

permitir templar este furor,

que me brota de las manos,

como ceniza de fresno,

y nieve de regios álamos.

Valedor he sido.

De cuanto he sembrado.

Os pido permiso

para dejar semilla

aquí en esta honrosa tierra.

 

 

Förüq

 

Ficha en marcha: Desnudez violenta

 

 

 

Poema a la Eneidad IV:

 

 

Voy subiendo, camino al reino de todas

sombras, flamígeras, humeantes, poso

de almas errantes, sigiloso, fugitivo

de cauce en siglos de condena;

de rito y gloria en hondos, castos dioses

que curvaban mi firmamento, rebaleado; balacera,

por una justicia esencial.

Abrazando mi brotada, joven divinidad

ama, doncella amapola,

de este jardín umbrío, reino de sombras.

Sangre en traza luminosa

su místico sabor sanguíneo,

y belleza suya imantada

por Estigia Tiniebla dama señora oscura

Vine a lomos de un erizo

a fundar solar, y reino capaz

mis hijos caracoles.

 

Förüq castellano a día de hoy

 

POEMA A LA ENEIDAD V:

 

 

 

 

Venas de la piedra Estigia.

Como lágrima en popa, fondeando,

mi nave, su llama oculta, oscura,

en ribera de Hesperia, cumbre

de Apolo, que hermoseaba Sibila,

alto trono en caverna, de áureo templo,

abría mi porvenir umbrío, bosque,

de Trivia, fortaleza de mi llama pedernal.

Venía Eneas en carro de fuego alado,

cima de rito y cénit,

donde en mito, se esculpe la muerte de,

Andrógeo; Pasífa en febea pasión,

nefanda de híbrido Minotauro;

aquel en laborioso laberinto,

inextricable, surcado, guiado por hilo,

por los ciegos pasos de Ícaro.

 

 

El castellano, Förüq a 4 octubre

 

 

Poema a la Eneidad VI:

 

I

Adentro el sombrío,

bosque umbrío,

donde vive y reinará siempre

diosa bruma hermosa,

yo, con púrpura celada,

en oscuras riendas cinceladas,

avanzo por el bosque de Trivia,

hasta áureo, profuso Templo

de Apolo en cumbre de Cumas,

defienden procelosas fieras vespertinas,

de morar en profunda cueva

de Flagrante Sibila, tempestuosa.

Mi espíritu en porvenir

indemne, invencible toda lucha.

 

 

 

II

 

He venido a tu Palacio,

por las cuestas de abajo,

todo cristal, hermoso, bello, Apolo,

hijo de Zeus;

implorarte yo milenario escriba,

iniquidad en gloria,

mi fuerza,

que implore, que presida mi fuerza,

con, junto la Realeza de Estrella

la más Bella,

y lluvia a glorificar en relámpago,

esta mi llave de palabra,

que prende y abre portón,

verdadero en la cima, cumbre de lágrima

su reina Oscuridad,

solicito,

otorgues favor y éxito,

para desnudar,

su alma bajo nueve cerrojillos

inextricables se encuentra,

destino, y mala rienda, blindaron,

auge en tu fervor dorado pido,

de rama roja como la sangre vengo,

rama de oro vuestra que cercené,

y validó mi historia en cobre.

 

 

 

III

 

Bajar al averno,

así trescientas, treinta y nueve,

veces más heridor,

pretendo,

y provoco la furia y ardor,

mi Sol ferro padre,

derrita y extienda

de sentencia mi vuelta

a la Tierra Numinosa,

mortal, caduca.

Mi corazón helado

ofrendo,

se complete mi empeño

digno a cobrar mi osadía.

 

 

 

 

 

Förüq castellano Escriba Escita a 6-10-2020

 

 

VERIS EFFIGIES ‘’UNÍSONO’’:

 

 

Ella arrida,

avanza recta

la curvatura del sueño,

sinuoso, templado

de fría imagen desangelada.

Una noche encadenada abría,

de manos pequeñas,

y soles apagados,

dentro mis venas.

Corazón dormido

sin disparo promulgado;

fulgía su trazo

en cuerdas de tensión aparente.

El amor era un empeño,

de otro historial

en violín de refulgente llave,

era una caja de mentiras

acaso sonó su alma,

trece monedas y un gato negro

sonaba la mía

sin vecino miedo tangible.

Gime mi reloj

el segundo traspuesto

que quiso ser primero,

regía sangre de acuartelada raíz,

yo la digo:

-No seas grande,

pero sí libre.

Come tristeza lenta,

a lomos de caracol siniestro,

es lema,

distante y sonoro,

cercano de espiral sedienta,

entrañas propias condecora,

caballito del diablo caído,

con sol de regazo en una rosa,

y ojos fugitivos.

amante avanzo

del llorar de secano,

muriendo yace mi muerte y mármol,

sepultura para qué

yo soy tierra,

luna es alma,

temperamento aflicción

como luz

llaga quería ser,

nieve roja quería ser sangre

y destino ola de tierra en calma.

Fuga en unísono de mis ojos,

vestido mi aliento,

de camisa azul

y bolsillo por bordar,

ángel rebelde, fiero,

caracolea mi ventisca de flechas,

derribado cerco y oscuro tapial,

en una niebla sin ojos medrosos,

voz que no es mía

prefiero locura en escritos,

que coherente cuerdo,

en maldad subversiva

que todo eje inspirador teje,

mi ceniza me ama,

callándome la soledad maquiavélica;

claridad de sangre

y despensa onírica figuro,

piedad abrace

al mercenario

que vendió el averno,

para comprar nicho a su víctima.

 

 

El Castellano a  11-03-2019

 

 

SIMULTÁNEA ELEGÍA MISTERIOSA:

 

Un privilegio surcado,

un sortilegio encausado;

azar de tres venas,

treinta y tres liras,

dispuestas entonando,

la entraña,

un mármol florido,

un vals criqueante,

de padre Apolo.

 

 

Un desnudar sencillo

de flamígera idea,

un apoyo firme.

A tu vera,

mi azar, mi espuela.

Mi código de guerrero

alumbrado inominoso.

 

 

Un camino,

una flor de Odín,

una caléndula,

eterna flor

deste difunto.

Escriba, sin descender

sin orden, ni desorden

que no sea...

 

Transcribir

dictado sus Castos dioses.

Uno como es,

siempre será,

el, y por el tercer

orden

de todas las cosas,

 

alumbradas

Aere perennius

somos broncíneo,

placer regio, seguro;

que no hay gloria

sin difunta victoria,

me gusta lo que me gusta

y sólo...

 

Decir

que usted señorita Escarlata,

es mi absoluto diamantino,

que vigilo,

protejo,

y cuido,

desde que me brindó

la llave su palabra.

 

Förüq Cuervo iluminoso

 

 

Trenzado del terreno:

 

 

Abro de mí, la rigurosa sombra

acogedora de mi blanco almendro

fresco dosel que presta almazaras

llenas de olivos,

hermana del negro hilo

cuándo mi jardín florido.

Rasguña con tembloroso sigilo

de savia dulce su arroyuelo.

 

Blanca luna que me reflecta

en los sabios bosques,

que sus mieles Himeto me concede,

colinas serenas me aguardan,

y en las prósperas perviertes,

apacibles bellezas

parirán tus ojos;

Lágrimas sobre mis tibias cenizas

de aquel que duelen y sigue

porque son del poeta que te ama.

Derecho, en espumas trenzo

vaporosos ríos de mi sangre,

vernal lozanía

que aún gozo

como luce la flor sepulcral.

Ceñida cabeza tuya

de las rosas más vivas,

¿Quién cauto te hará cortesana?

Raudos Lapitas no hay futuro mejor,

el viento me pulirá su acento,

bien funesto que considero

que me sembraron

de la bronca hendidura

que no sucumbe ni se hiende,

Baco enseña haciendo danzar Ninfas,

aguzaban sus canciones,

pobre labriego este que nunca se dio,

pilares auras según lo pidan tus liras,

¡Oh Calíope!

Musa de mi lenta melodía,

tráeme la fronda verdecida

de tus mantos vestidos

de Ferento la sola campiña.

Sin feroz hija hambre,

yo providente augur

de todo lo que amo;

al escondite del alacrán

no proclamo,

por doquiera me dirija la suerte,

veo la oscura tempestad que anuncia

que yo estoy bailando en la luz

para poder bailar en la oscuridad,

Galatea la corneja no me espantes

que mi buena remembra.

alma présaga de lluvias

que a la flor incitan,

yo que en pulido ribarzo

quiero prender a Ninfas de flores

absorbentes de miradas

y de fugaces estrellas.

Amor tan torpe

¡Oh mis castos dioses!

soy yo humilde

un ser hermano de la tierra

que no permite

ni a víbora ni culebra

le retiemble

la paz diáfana hallada.

 

 

 

 

El Castellano

 

Tiempo en floración ruginosa:

 

Una flor que es flor

en mitad de tu tiempo,

floración que vino de raíz del averno,

escalando al cielo,

pluma en tinta

de servil vid de Ferento,

albor en cernícalo vigía

primo del vilano señor,

mariposa metálica que revuela

desde soto carmesí de tus muslos

desplegando su lengua furtiva por tu dulce

vientre de nieve,

corola de un silencio húmedo,

como si flor en palabra

nunca hubiese sido,

trampa de arañas en serviciales rosas

de la aurora más funesta, clavada la hora.

Curvatura morada de mi verde sueño,

corazón despierto o mudo

de grito sordo en el pecho,

amor de rayo empeño asolado.

venas en azur sobre tierra,

un destierro de la esencia intangible

al beso y ala vaga de sol minúsculo.

Rebelde en tierra resumen edificado,

sin vigilia feroz me despoblaba,

inmaculado fuego,

terrible y compasivo,

tú amapola,

crecida en luna de mi huero camino,

labrador de arduo sendero,

lebrela tú musa de mi gana acaudalada,

pez de hilo es este instinto,

a veces parco, a veces sumiso,

azul lento en flor de viento,

oval de campana tu concavidad en bóveda.

Mariposa negra que poema trae en ala,

gota de luz colmando el astro,

mariposa negra solar,

mariposa de muerte sembrando

orugas de vida nueva,

azur todo espejo,

de un tiempo que ya calla,

y todo frío, termina.

 

 

Förüq Castellano

 

 

Neblina indiscernible:

 

 

 

Al eco cobrizo anisado

avanzo que trenzo

la soga mi destino agrietado;

traigo la sola voz de los campos,

arrida en la vid de Ferento,

en el cuervo a hombro de Lugh.

Llora mi luna un halo de azabache mortal

por ojera extensa

y Soto indiscernible,

un vuelo entre corral de astros

en esta caverna abisal donde repiqueteo

de agujeros celestes

es fondo fantasmagórico.

En el moral del sueño y su hoja malva,

por violetas fulgores me alzo

y sus raíces crisoles, blandidos.

Como cuchillos de hondo mango.

Tierra, ay de ella, de sus voces durmientes.

Que me cuelgan azares, en vena y conciencia filosa,

árida de tez en flamas, insoslayable.

Te llamo mi pequeña, oscura ángel.

Vengo a decirte que te beso

más hondo que mi tinta llaneando,

la estela.

Honda, mi encarnada secuela.

Que alza me quieres y quiero

enervar hasta profusas

luces de intelecto grave.

 

II

 

Compás del iris el verde mi intransigente

destello en tus alas mi amor,

que no es de nadie

ni mío,

sin pulcritud acaso me doliese.

Zarpó tu impás de nueve letras,

nueve monedas en estas vetas,

no ladro por debido tus ocasos

que tu oscura ala me desciendes

y afirmo que tus acaso

no me oscurecen

ni en tenebroso

umbral me rigen.

Ni envuelven.

El destino por ensordecer

y a mi vera

tejerte la flor de Ambrosía

el néctar

de verdor en ascua antigua

de un agua mis dioses

en lluvia Ostara plañe segura.

Voy por tu tercer cielo

en tercera cumbre,

tercera hoja la sangre

me porta en vena de arteria.

 

 

 

III

 

Al eco ciego de mi sol de plomo,

Alto en palpitar de crin cobriza

un febrero adusto, entre la miel extranjera.

El crascitar lisonjero de nueva brea

que ya no me zarpa indemne acontecida.

Esperando no me criqueen todos grillos

del tejido terrestre.

Mi Soto asoleado de acequia servil,

los tres lustres portados.

Un encender añil de toda luz

en eje sediento,

en cadencia descorchada.

Silbando, cantando

en el poste de telégrafo.

Yo, grajo reverberante,

nazco cada poema

del suplicio invernado,

mi corona por candelabro

entre el calendular de mi parcela

o Soto desangelado,

sin caras ni cruces.

Mi amor que sí existe sin réplica,

ni indecencia, sobornar

no pudiese

sin perder mi hacienda.

Dilema de mi negro gato ante el mirlo

que puso tres nidos.

 

 

Förüq  castellano

 

Sed de flama:

 

 

 

 

 

Sucumbir de gozo en tu yermo arcano,

suspiros complacientes del fuego fértil

que yo amé, sobre estos cielos

y su brea luminosa, atisbo sien precipitada

en seña de nueva siembra,

azar veleidoso plañe

respiro sin estrofa,

ni quietud bastarda,

flanco áureo, diestro, ambivalente,

acompasado, todo es en parte,

parte es del todo desliz oxigenado,

dar vida a este claustro,

espectro ante la luz sonando,

lío meloso en ciprés silente,

es por siempre, never more crascitado,

suave nube rígida,

dioses qué estaba pensando,

fuelle sin ventisca solar,

luna de encaje

a florearse superior de todo mayo,

oh servil entrega diestra,

luna, por cuántos te conocemos familiar,

todo envés de hoja dice

que desde raíz en tierra

todo grita y trasciende en vil silencio

renombrado endógeno como sola voz

de mi hada que ya ningún siglo más considero

externa o ajena a ser de incumbencia que atañe,

ay dulce tormento

final sin comienzo desplegado,

en vilezas, sienes, desmanteladas,

y su trino que cierran,

a color.

Un tatido, como vagido indeleble,

conciencia presa

del saber que quiere,

que degusta,

todo comienza

donde acaba la nada,

principio sin causa vengo a exhumar,

encanto en una vil lata conservas,

yesca mi hoguera amo y me gusta lo que me gusta,

soliloquio confinado,

tierra, materia a Tierra.

Fuente traicionera

es mi sola premura,

voy al barbecho dolido

mi encausada suerte,

lindes quietos, afaman

al perdigón viajero,

es mi rifle,

es mi arma,

es incombustible flama,

mi poesía dama,

alma con alma fiel, enamorada,

piel de su piel,

sangre granate  al rubí excelso,

por extenuar,

vid de vida, honrosa Quimera,

Ferento acoge sin pérdida,

solar extenso, mi hoja quieta,

virtud soñada, estameña,

alma con alma sin dolor,

beso en este sortilegio dispuesto,

un son de grillo y volví a renacer

un verano angosto que me cedía el paso,

cepa de vidita que advierto

a vidas de un día

que inspiración en campana

no revierto,

ni a envidia la disuelvo,

relente febril

de competencia sin compostura,

como flor sin agua acaso era,

entre corona y candelabro me marcho

como tierra en el viento me marco,

como locura de amor, cargo mis versos, apunto y disparo;

ya lo dije,

en este réquiem por la tierra olvidada

clavo mi espada,

ojo de tierra me observa,

y mi aura embelesa,

amapola de runa valkirja

bueno soterré la desquicia,

corazón en el agua,

pudo ser de la lluvia,

riera encumbrada,

clavando el destierro del abrojo y su breve antología,

del que sabe que el tiempo es para construirlo,

proyecto de la bruma gris,

fue clavar semillas en el corazón del sueño,

y su batir en vuelo de la polilla de cemento,

yunques en la tierra

que soy de mi pluma herramienta, eterna azada,

para ser de tierra nueva

sangre que exclama,

que mi sangre es de Sol.

 

Förüq

 

OSTARA:

 

Riera deslizada;

 

 

 

 

 

 

 

Hundido por juncias,

despertando caléndulas,

someras, solariegas,

era otro lado donde estaba

hablando, entablando con Ostara;

la tierra que no era pobre

su rigor contestaba,

prado que desciende

juntando un barbecho dolido,

conquistado,

marjal de claras hierbas

flaco acre dispersaba,

bancal de cizaña primaveral,

sutil caricia rizada en patitas de abeja,

parte de mi casa soterraba la desquicia

de un frío traído, heladas patriarcales

por aullidos de viento voraces,

como un rosario deslizado

con aflicción por la tierra,

un silbido del patio oscuro

como lamento sin lluvias socavado,

semillas brotar escabullen, pregunto

vive mi lluvia soñando

vivir deslizándose por la pila sacra

de tus pechos tersos de vientre de seda

y espuma, angelical rostro

llamando florecer colores dispersos,

vieja cueva cantando oscuridad,

como tránsito al amor por tu viña,

cantar de mirada extranjera,

hasta hacer la tierra nuestra.

Impetuosamente soy varón

y no dejo guerras personales para mañana,

ni ganar a puños pequeños,

de opiniones sin cuarteles,

firme elaboro mi respuesta blandida,

vieja, en savia bruta elaborada

necesito mi vera con sangre,

necesito mi vera acompasada

por tu soplo de mujer labrada,

querida dama amada.

Mi destino como árbol desgastado

de honda sien y senderos de carcoma

apuntalaba mi perpetuo mañana,

acicalando sus ruinas

para elevar su sabor de antaño.

 

 

El Castellano

 

Edición febrero 2017 original febrero 2016

 

Adormidera pulcra,

Amapola esquiva

nacías lejos de la tierra

que tú querías

la fe mudó sus caricias

el reino venía tejido

del destino florido

en la gesta del jacinto

en la flor abierta de la primavera

voló mi corazón a tu nido

derramada esperanza vistió

el por qué, de un adiós

el lirio abrió al color

y la grama abrió en flor

flor de sangre

que regeneraba

el dolido destino

por la azucena

caminaba su olvido,

fiel del suspiro nacido

quedar el te amo, en vilo,

la orquídea colorada

aguardaba la fiel ordenanza

cuando un jardinero de versos

dejó su estampa en el papel

un colorín elevó su trino

para que un zorzal

lo alzara en su nido

todas las esperanzas

colmadas de un grillo,

al compás de tu paso

seguía la amapola en duelo

lejos de su tierra

que vio nacer el cielo,

caléndulas esposas del sol

se abrían a la sonrisa

de tu calma amanecida

para yo trenzarte

un beso en la mejilla

quedando las campanillas dormidas,

y las margaritas enrojecidas,

un te amo ardía.

El ascua se encendía

quedaba la sinfonía

de un tordo que visita,

el cielo abría

a sus coloridos jardines

plenos mudaba el grillo de sinfonía

la rosa colorada

dejaba su beso por si acaso

el viento llevara algo,

se hilaba un verso

para el cantar complejo

del baile de la rosa y el clavel masculino

mecida la sonrisa al viento

nacía la basta floresta de los patios

y entre sus escondidos lares un trébol

vertía cuatro hojas

al compás del Sol en su visita,

todo al resguardo de la bella caricia

y la ilusión dormida

que brillaba en tus retinas,

para yo dormirme

dentro de tus ojos.

Abriendo mis flores en son,

ese que hacía brillar los campos

en verde y marrón de un caracol,

relucía el brillo de un brezo,

desplegando su color

un tomillo en albor

por el plantago en flor,

todo lo que dejo

es todo lo que amo,

recuérdame en la flor

del cardo de la dama

me alzo a la altura de la rama

y el espliego amanece conmigo

para el romance del laurel

y el encuentro de la malva con la abeja,

todo el cielo se despeja,

canta la piedra en aspereza

que la vida se torna repleta,

de lo sencillo del musgo

al verde estramonio

con sus trompetas de los ángeles,

rueda la caricia que tu piel divisa,

el campo sin franca tapia ni verja

es dorado por mis sueños

que corren de la vereda a la rambla

fiel de esperanza

la azucena nocturna en flores marcha,

el olivo prendido de olivas

la encina sus bellotas mece

para el tejo guardar su muérdago,

la noche que llora azabache

y ojos de luciérnagas

todo queda prendido

del suelo en duelo

blandiéndose la luna sempiterna de nuevo

y mi verso alzando el vuelo,

queriendo acariciarte de nuevo

la noche que solo conoce la noche

tus ojos que solo conocen tus ojos

por los sueños nacidos vuelan los molinillos,

el monte deja a las carrascas

blandir el horizonte,

las flores a la abeja fabricar su miel,

la tierra se come a los cardos tras el verano,

la adormidera tu piel suscita

llegado el otoño y su caricia

fieles manzanillas abren sus margaritas

y los cardos en espinas

dejan paso a los jilgueros

del campo abierto para regar Ostara tus besos

se anuda un grillo y mi brillo

abriendo una flor

con forma de corazón

dejando paso a nuestro amor.

Con el sigilo de blancos álamos

al verdor de frescos pinos

se cierran todos los caminos

por si acaso vivo que sepa ella

que blindado a la cepa es mi sino,

en estas simientes

en estas verdes sienes

alzo mi latido,

que de madreselva fue vino,

y alzado parto mi destino,

hasta vivir en la mitad

de flor de esta caléndula sostenida,

enraizada en mi pecho,

que no canta

reverbera en esta fuente fría,

anhelando de Margarita su caricia,

porque no tiene despedida,

al fragor de el ascua,

jamás desquita su bella sinfonía,

de raíces y colores de albas,

hasta ser amada

por grises arañas.

 

El Castellano

 

 

 

 

II

 

 

 

Se acicala la Llúcia de marzo,

en febril inicio de la primavera,

que yo te amo Ostara,

algunos rayos fugaces

que han crecido,

entre verdes sienes del camino,

ese que me lleva a verte

mi flor silvestre,

hendida de ondas del alba,

sepultada de brillos

imperecederos en fragor

de ávidos destinos recorridos,

desnudos de quejumbrosas voces,

un musgo naranja renaciendo,

entre filamentos verdes

que hacen de su piel esperanza viva,

de este arbol centenario

de mi semblanza,

no serán mis chopos cantores,

ni mi enervado ciprés silente

su calma abandonara,

acuchillando al viento que espera respuesta,

recuérdame,

estoy sembrando mi vida,

todo lo que espero es maravilla,

me acaba este sendero y su colina,

riveras de mi Arlanza,

compás de mi fortaleza,

mi ejército se alza,

arañas de sus telas,

furtivas segadoras de mi idea,

trepando mis entrañas,

mis telas grises que son de ellas.

antes que griten mis sierras rojas

de mi carne,

antes que el tiempo

haga casa de mi cuerpo yerto,

yo seguiré hacia la luz,

el milagro de mi profunda gesta,

cumbre servil de fecunda primavera,

filo ardiente que brota,

entre siegas blancas

de profusa, verde melena,

al borde de mi vena

subo que traigo una azucena

junto mi malva y su viola de campana,

la cuenca que no es,

la visión que no viera,

justo esta generación que comienza,

justo es vida,

es mi verde hogar,

es mi credo,

son mis hojas verticales

en papeles de sangre y savia,

arderá mi caseta.

en ojos de suspiro padre,

en venda que el ojo no vea,

enséñame tu Dios

le pondré a reñir con los míos,

no me iré aunque quieran mieses,

permanecerán mis caléndulas

echando hijas de piel y tierra

cada primavera sembrada por su amarillo,

me nacerá la ilusión verdadera,

seré dueño de esta quimera,

y baja que canta

por riveras de mi suerte,

el hondo espino de mis dolores,

queriéndose como abejas

a las flores,

Estoy soñando

el tiempo que cerraba mis ojos,

retales que cerrar y su olmo blanco,

su jardín azul, su fuente de cristal,

nada desvanecerá al Miguel sin alas,

seco de hoja de otoño

no me llorarán ni mi jardín azul de caléndulas,

ni mi acristalada fuente,

ni el olmo que no es mío ni su blanco

será mi aura intransigente, seca a morir,

sobre los años avanzo,

yo soy el Sol.

 

El Castellano

 

 

III

 

Hundido por juncias,

despertando caléndulas,

someras, solariegas,

era otro lado donde estaba

hablando, entablando con Ostara;

la tierra que no era pobre

su rigor contestaba,

prado que desciende

juntando un barbecho dolido,

conquistado,

marjal de claras hierbas

flaco acre dispersaba,

bancal de cizaña primaveral,

sutil caricia rizada en patitas de abeja,

parte de mi casa soterraba la desquicia

de un frío traído, heladas patriarcales

por aullidos de viento voraces,

como un rosario deslizado

con aflicción por la tierra,

un silbido del patio oscuro

como lamento sin lluvias socavado,

semillas brotar escabullen, pregunto

vive mi lluvia soñando

vivir deslizándose por la pila sacra

de tus pechos tersos de vientre de seda

y espuma, angelical rostro

llamando florecer colores dispersos,

vieja cueva cantando oscuridad,

como tránsito al amor por tu viña,

cantar de mirada extranjera,

hasta hacer la tierra nuestra.

Impetuosamente soy varón

y no dejo guerras personales para mañana,

ni ganar a puños pequeños,

de opiniones sin cuarteles,

firme elaboro mi respuesta blandida,

vieja, en savia bruta elaborada

necesito mi vera con sangre,

necesito mi vera acompasada

por tu soplo de mujer labrada,

querida dama oscuridad amada.

Mi destino como árbol desgastado

de honda sien y senderos de carcoma

apuntalaba mi perpetuo mañana,

acicalando sus ruinas

para elevar su sabor de antaño.

 

El Castellano

 

 

 

IV

 

Hueco crepitar:

Estoy escuchando semi recto

el retemblar de hojas huecas

sobre la gravedad

de un arroyuelo que fluctúa

cauce entre la copa

de árboles

sobre semivacío cristal

con limpia brisas

encima de un blindado

cantaba, dictaba antiguo sargento

su presionar disparar.

Como hueco en la ausencia del polvo.

Abrid la ensenada

a la gente primera,

al señor capataz

del brillo primero.

Tímida la floresta,

escondía las amapolas.

Núbiles gestos danzaban

la cabeza silvestre

en loma que evanescía

el coraje de la flor

vuelto mujer por Ostara.

Patio de perdices soslayaba

entre el quejigo,

Carrascas afiladas.

Hacían sus hojas

mi última espada.

A mi izquierda

el peso de su hierro

estable.

Sibila destrenzabas

tu cándido mirar

en fraguas de belleza

inviolada.

En tus altos, profundos

ojos de ámbar.

Luna que en fractura

recorre mi tejado de alma.

 

El Castellano

 

V

 

 

 

Halo umbrío, vespertino salmo,

estela naciente en pulcra unión,

cómo dos rocíos se forman en la flor.

Pacto alado mis falanges ensalman,

es por ti que se abre el portón verdadero,

camino en oración del semblante perdido

y ese por conocer.

Orando por mí mismo,

se abra el yelmo,

y mi cauce sea río de arteria,

en aleteo fugaz prometido,

que encarnan tus maderas,

reflejas piernas.

Recta clave de unión,

soterrada mirada,

sin conocer ni alzar te amo más,

pletórica, onírica mar

de tu efímera, socavada entraña,

por donde flores aguardan

echan ancla.

Última que es primera espada

de aliento y mi yermo,

te enraíza como primor embelesado,

turmalina esencia,

mi soberana musa cristalina,

mi arpegio entonado

en lira de mi carne,

mi índigo sollozo,

por el que nuestro castillo esbozo,

primigenia verdad,

sombra de idea,

hilvano, trenzo mi zarpazo.

Limaré el viento de nuestro deseo

ya se alzará nuestro reflejo

el mundo en un pulso de espejos,

umbría latirá nuestra caricia,

cuántos cielos murieron,

mi doncella escarlata,

los dioses dirán el tejer de nuestro destino,

pertinaz fuga de tu ramaje

por rauda estela que arde.

Dirán que hoy vine a verte.

Si acaso estuviese vivo que no niego,

morir por dentro es como nacer dos veces

y mirarte para que la belleza

de lo bonito que tú colmas

desde que el tiempo

me nombró tu fiel sucesor,

de a tramo y trecho voy manando,

abre mi solaz llaga de tu azul

que quiero fecundarlo,

besando tus flores que entrañas,

quimera despierta

Ostara de mis nocturnos parajes,

vengo a quedarme

necesito tu verbo alumbrándome,

quizás quiera amarte

algún día para siempre.

Aunque yo Castellano llegue tarde.

 

 

 

El Castellano a 10-06-2018

 

 

VI

 

Puerto incierto,

al que no me arrastro.

Espejo sin gloria

mi vertical sinestesia

flor despide el beso

por cuantos aojos

ha robado.

Ostara dilectus

blándeme en mitad del barbecho,

me presento ante ustedes

mis abrojos creados

oprimidos ustedes

yo de surco hago pecho,

por roca madre

unge mi clepsidra

una sangre de vida,

corren presentes

las sucesiones difuntas

de Quevedo.

En osamenta te anunciaste,

matriz inquebrantable

retemblando mi alma,

leño buscando cruz,

casi podado mi soporte.

Natural en bestias,

frondas y animales caminantes,

dóblate frente mi ceniza aparente,

busca tu estirpe,

pordiosea las tierras

en busca de tu miseria,

apacentar tu labio sin prisa

es colgar una estrella por su luz,

trilla mi trigo

raudo frente la gloria,

sigue mi eternal lastre

humeando esquivas cegueras,

alta celda que henchir puede,

la destrucción acapulla sus pestañas,

brillantes tapias,

corral sin lustre ni yacente ángel

asistido,

soy el dueño de mi propio cementerio.

 

El Castellano

 

VII

 

OJO DE TIERRA:

Un silencio yerto,

se abre esta noche

por ensordecer,

reflejos de resplandecer,

en este frío de ayer,

pasos de silencio roto,

abre una espiga

un respiro, un latido

envilece mi procesión de fuego,

cristales que se rompen,

bisagras que se doblan,

esta noche

de la nube de antes de ayer,

todo se alza

para llegar a ver,

recorta este hálito de tierra,

un suspiro ciego de hiel,

llega para enloquecer

mi sangre que tiene sed,

he salido del infierno,

quién me va a detener,

sombras que gritan,

hielo que sostiene,

mi cruz del horizonte,

por descender,

afilo mis colmillos

hoy se verán morder,

esta ventana de sed,

rebotan los tiempos,

muriendo,

diáfano espacio

de ausencia brillando

su infinito parco de cristal,

llegaba otra primavera,

sin celda de madera

chirriando su carcoma

que mordía este cielo

con su moneda

que brilla mi idea,

esta tierra late,

esta mi sangre fluye,

cabalgo este acre torcido,

recorren florestas

naciendo, brotando

fundiéndose con tierra abierta,

soles lloran escarcha.

del nacer crepitando,

te juro que avanzo

hasta ser esencia de río

granate de mi lustre colgado,

debo aguardar

debo escuchar

este patio,

hablando con la araña,

que caza bellezas,

un día recordará mi tiempo

que fue mío,

dejará de estar perdido,

y este poema me dará de comer,

por tener dos mil cien,

creciendo en sus ramas

de sangre negra,

ay la tierra,

sí esta tierra

que me vio crecer,

por la que siembro

mi flor de viento,

desnaciendo el tiempo

que lloró mi ojo,

siendo de tierra y para ella,

abro que domino

esta ceniza que me lleva.

 

 

 

 

 

 

Clama la flor, abeja del lugar por gritar.

- Ven, toma mi néctar,

déjame compartir mi vuelo contigo.

Réquiem por la flor, oda por la margarita

con su mariquita, sauce caído,

cobijado tejo, crepitando:

- tú eres primavera.

Olmo viejo en retozo,

quebrado por la aguja silente

de la carcoma.

El cadillo miente, mientras el abrojo

clava el sentido, quiere la amapola

ser la alegría del lugar.

Cuando el brezo enraíza

el alma de sangre

por derramar mi cuerpo yerto

en la navaja, mientras

la lavanda amamanta la abeja,

y abejorro que llamé Genaro.

Amaranto el firmamento

llórame una estrella

y su hueso de luna que

rompa firmamentos

en auroras,

que venza colgándolas

de las pestañas,

y mientras las pupilas

en sombra abren su cueva

en la clamada verdad.

 

El Castellano.

 

Soñé, te viví, te besé,

te anhelé, te abracé, te sostuve,

te mecí en mis brazos,

te acurruqué, te di de mis labios

de beber; hice tus piernas

recorrer en pasión,

te viví desde pies a cabeza

y siento decirte algo:

- que no me gustó, me encantó,

me emborrachó, me drogó,

si acaso, hubiese posibilidad

de que yo no estuviese muerto

sería por tu recuerdo, amor.

 

El Castellano.

 

De este cementerio viviente

que me dejen ser la flor,

que por lo menos

a un muerto da calor;

y al difunto, la caléndula su luz,

adorada, nacida del rayo de Sol.

Quien te quiere, te quiso y

te querrá desde este corazón muerto

te amo en albor flor tras flor,

elevado resquicio de caricia

de diosa Ostara

en resquemor de primavera

cardos brillando en espina

de dolor, desde mi nicho

pido mi nicho de espinas y de cardos

cuando llegue el momento

si no a mi no me entierran en este cementerio del que vengo

y que la parca fría venga a por mí que este hombre

ya ha muerto y su último suspiro

fue un yo te sentí amor

voy a tu encuentro.

 

El Castellano.

 

Diente de león por clamar

el prado yerto,

donde lo vivo son las plantas silvestres

incluso el cardo de las damas, las malvas,

las piedras agujereando el terreno

molinillos al viento, por gemir caléndulas silvestres y

papaver hibridum, amapolas roheas, sangrando

borbotones de sangre de tierra, por brotar

llantenes plantago, por llenar el campo de espigas con flores,

todo escarabajo gozando de la flor

cómo decir que la flor sea sólo la flor,

si del reino animal es templo, hogar y morada

donde todo empieza y todo acaba.

Margaritas en envidia miran tus ojos

y luego miran las estrellas,

una sabia dice y afirma: son mejores

y más bonitos

sus ojos que ardieron los luceros,

vidas de tu entraña alborada, que el oro no es oro

sin mirar tu corazón;

Corren las amapolas, de tu sangre arden en hoguera

incombustible, plena, yerta, indescriptible esencia.

 

El Castellano.

 

Golondrinera frágil, esquiva,

reina luz del bosque de las sombras

con tus amapolas amarillas,

los luceros del cielo.

Por poblar jacintos silvestres, tragopogones,

amapolas por doquier

amando la primavera entera

en un mundo que cae disuelto

en espinas de cardo y alhajas

de flores de todos los colores,

mi templo, mi casa, mi hogar, mi albor,

sin alcanzar las plantas silvestres

por poblar este mundo silvestre por mirar

y dan ganas de tumbarse

y ser la flor de muerto porque me tumbaría

para que me crezcan las malvas

y mi cuerpo críe malvas y cicutas rojas

y negras de tinta y sangre

mi condenada bandera.

 

El Castellano.

 

Estampa quieta,

tejida en el umbral silente,

nacido de las sombras

y sus benditas estampas

de damas de noche,

la flor blanca estrellada;

cantan tambores de la tierra.

Y los grillos afinando el violín están.

Las margaritas tienen el te quiero, tatuado a fragua

de la flor que sea flor, belleza creada del rayo de Sol

y su albor mecido por dioses, acariciado por Ostara

el humor de primavera cuelga de las faldas

mientras mujeres hilvanan

y trenzan sus cabellos en oro fino de seda.

Yo soy un humilde escriba de la flor de difunto

caléndula officinalis,

por la que el muerto

encuentra luz.

 

El Castellano.

 

Bebo de aquel cáliz antiguo siento las estrellas

buscando la respuesta para ser feliz.

En la planta en albor que crece del rayo de Sol,

sabiendo un secreto de druida de que si miras el Sol

al amanecer minutos y minutos todas las plantas en flor silvestres

brillan incluso más fulgente que el rey lucero,

todo lo colma su brillo, la tierra deja paso a toda vida en color,

a través de la caricia nos trae Lugh.

Reinando el Sol está, hablé con la lombriz de boca gris

que apareció tras mirar fijamente preguntando

a una flor de difunto me comentó

que podría indicarme de la tierra

donde todo es libre, no hay dinero, todo vive por suprema

ley natural, sin miedo ni odio.

Le pregunté a la lombriz que dónde quedaba aquel lugar,

y me dijo con amplia voz:

- bajo tierra.

 

El Castellano.

 

Monte elevado en el horizonte,

brezo, encina, carrasca, esparto, espino,

todo crece en albor sin preocupación suprema

nada más que seguir viviendo y echar generaciones.

Hoy me desperté y contemplé la ciudad con todos

los edificios grises, como sus gentes

todo pasa de tierra y aquella que me dijo la lombriz

boca gris me espera, así tenga que estar mi cuerpo

frío, caído de hoja en otoño, no espero vivir eternamente

ni ser festín de gusanos tempranamente.

Yo acabaré por entender la mentalidad de aquella lombriz

de su tierra, que no hay preocupaciones,

fue el ser humano el que inventó el dinero

y la esclavitud que trajo.

 

 

El Castellano.

 

 

 

 

Amapola silvestre,

llévate mi sangre a las entrañas del inframundo

así como tus pétalos elevan la sangre de los suelos,

que tus raíces me conduzcan al tercer reino.

Ooh, espino amarillo, que bajo tus espinas

han visto infinitud de cal varios nacer los montes

y senderos, que todos llevan al mismo sitio

a perderse en el elevado espino de tu luz.

Ooh elevado, cuál sería tu misterio

para dejar a este escriba absorto.

Brezo silvestre, sin miedo, tras el olivo

te vi crecer, y una margarita cerró junto con el verso

de la caléndula arvensis que tapó con sus pétalos

en cuña, al caer la luna al cielo.

A ti Genaro, abejorro de mi jardín

te extraño y echo de menos, bonito.

 

El Castellano.

 

Corre trémulo a des voz el cosquilleo silente,

que avanza, que recorre tus piernas en ambrosía y miel de dioses

junto con tu aura y alma de dulzura sacada de raíz de la tierra, mi hada

ni una flor se te cayó, ni un pétalo dañó, agarraste enraizada con albor

y tú tragopogón, duende, el mismo destino de rey silvestre te espero

y aguardo en mi maceta, ya que en lo que llevo viviendo

ni una planta se me ha muerto con mi don,

hasta amapolas comunes vieron florecer mis macetas,

hasta margaritas de manzanilla gorda, hinojos, brezos, jacintos silvestres,

crié como un dios creador, dador de vida incluso de la humilde semilla

de la caléndula officinalis.

 

El Castellano.

 

 

 

Encina del rayo crepitante, de mi ser llorando,

hojas escritas en sangre, enraizando sentidos sin descubrir

amando inertes actos incluyendo dichos sabidos

y en desuso.

Su condición asesina de la estampa en soledad

y pena de procesionaria

todo avanza en un sentido mientras yo me detengo a mirar

el cuervo que me persigue por poeta maldito, extraño mi casa,

este ataúd es frío de tiempo muerto.

Este ingreso y ni siquiera puedo encender un cigarrillo

para quemar estos pensamientos parcos y yertos

como mi cerebro en esta lata de sardinas,

de cuarta planta de suspital, de Alcalá de Henares,

donde nací y casi me sostiene eternamente la silente muerte.

 

El Castellano.

 

 

Mi vida te escribo como gota que va a los mares

tú que fuiste altiva, ningún humano te pisó

los dioses honraste y te honraron

desde el cerro al abismo, tocado y acariciado

donde todo surca la oscuridad madre

y dama de noche sin afectarle el cielo

de la yerta amapola de luna desangrada

y su estramonio vestido de gala de estrellas.

Todos bailando en la fiesta de los no importados

menos la rosa y el clavel masculino

que tiraron abajo el telón para comenzar la gala

y el baile ganó la datura con la dormidera

por sus trompetas de los ángeles abriendo al clamor.

 

El Castellano

 

 

 

VIII

 

 

Rubor cristalino,

deshoja esta nieve de chopo,

liman vientres

mientras envejezco

el matiz liberado

entre fuelles de viento,

una escala al cielo,

un sortilegio

en clavos sedientos

aclaman sones

sus verdaderas razones,

me acicalan procesiones

en hálitos de perfectas oraciones,

hoy verá el día

izarse, levantarse

su raíz de tiempos lúgubres,

desparramo que fluyo

por ataraxias desmenuzadas

en solanas de lunas

y sus mares

bajo yunque,

se clavan sienes

al verdor de pinos,

y sus consecuencias de yemas,

un verbo despuebla mis santos astros,

coagula mi pensar

entre trenes fulgurados,

solapados del ayer difunto,

rizando lo que siento

por repetirme

es más que mi don funesto,

un dialogar si encontrase oyente,

un hervor de mi recta frente,

noche sin llegar,

vienes y perviertes,

mi osadía vestida

de placajes sin hacienda

de viento,

rayos sin luna

y oscuras rúbricas

sin luz de vela,

enfrento mi brava espera

por si baja Ostara

y se duerme en mis flores de caléndula,

hoy es por mí guíame hasta ti,

bajo el relámpago asido

a tormenta sin cresta,

paran mis relojes

por atar segundos

de espera quieta,

ven a mi cabaña del cielo

y bebamos nubes,

desliza y enmaraña

tus hilos de cabellos,

extenuando mi yerta clara

en mi siembra directa

a finalizar mi escritura

de este abril, del 2017.

 

 

 

El Castellano

 

IX

 

 

Titilan abismos de nácar,

estupefactas se afilan las represalias;

estruendo fragoroso

rompe, consume

en vena por deshojar,

caléndula esplendorosa consume

mi suerte que amarilla es,

pacto debido y consecuente

brilla en raíz presidente.

Calma en fugaz apetito

ataraxia de estambres

y estupor en nueva siembra,

sentenciado, obtuso

quise ser halago impetuoso,

desliz trasnochado.

Hoy abrió un llantén plantago esquivo

dijo las espigas seguro no poseen flores

como yo marco

sombras a la idea taciturna.

No me olvides fugaz vestida

en minúsculo azul,

aventaja que avanza

un cardillo sin ser sembrado,

espontáneo en alientos acompasados

de lo que tierra dicta,

hoy no será por mí,

reposo dormido

sin floresta engalanada,

al verdor de un pino

blandí un aojo consumado,

evitando me arrebaten

mi floresta desnuda

que tanto amo

en mi patio de la araña,

mi gato blacky vigila,

soborno a la ortiga

yo no tenga que arrancar

más dientes de león,

juicios de flores que son más fuertes

que yo, me avanzan la datura,

ababoles, hoy no diviso

en primavera temprana:

necesito más savia para caminar,

cadillos desterré sin temblarme el pulso.

Malvas silbaron a lunas nuevas

que solas trabajan

por mis duendes y hadas,

Sílfide es cercana

pero en mi parcela no bulle agua,

meseteño azar sin parpadear

castilla me dio su paisaje,

yo sólo le devuelvo

flor y forraje

acaso no es bastante.

Mi endrino debe despertar

en hojitas colmar,

y espina declamar,

Ángel mío,

he enterrado mis demonios en mi jardín,

tomatillos del diablo

apoderan mi solana

solanum nigrum manifiesto;

vive ya tres años un hinojo

latiendo el sol,

esperando un ramillete,

estrellas blancas en curativo ruego.

Sapitos se descubren si se levantan piedras

lagartijas en doquier,

salamanquesas y desde un erizo

alimentaba mi melocotonero,

culebra bastarda por aviso

bufó a la luz.

Tordos músicos no se cansan

en búsqueda de lombrices azules,

pardillo guardo luto

por ser difunto, en garras y dientes

del instinto de gato que cuido,

monte iluminado bajo luces del pueblo Clavín,

en sus faroles y luces dormidas

espero visitar su iglesia

como en sueños

desvelaron,

que el sufrimiento

tiene reino.

 

 

 

El Castellano

 

 

AFIRMO QUE DICTO:

 

 

 

 

Guardián vigía protector de tu cariño alumbrado habla:

-Que canta,

Paz diáfana hallada;

convicto del saber preso

que tu aliento aguarda,

alma sonríe

a encontrar

sólo a encontrar,

unido el son

el mundo en palabra descrito,

atención

la unión,

tinta y sangre

mi honrada bandera de escriba sin tiempo,

ya difunto lato

mi semilla sembrada allí donde el muerto

cava su vida

en uno,

un Sol

mi padre,

dicto

acondicione su Quimera,

lato despierto,

allá en los hoyos que blande

sol-ferro,

mi destello,

capataz del brillo primero,

hiende tu voz,

tu sola voz Mercurio,

oh Lugh,

Lugus soberano

capataz del brillo primero,

ascua su zarpa,

rijo que raíz los dioses en tierra,

desnazco al deslijar de la hoguera,

voy rumbo a tu carnalito tus estrellas,

todo quiero verte,

Musa mi Leannán-Sídhe,

 danzando yo tu cielo,

en mi libreta arde el mundo,

vive el Nuestro,

te mantendré allí

donde opacidad de materia

escala cual seco rayo

la vívida estampa mi metal Romo forjado,

alaridos en fase de cópula,

estridencia recta,

musa cristalina aguanta mi siembra,

destílame aparte

mi yedra inominosa

que no es mía sólo es tuya

mi seño9ra hembra hada

mi vid de vida

mi alabada flor d3e supremacía

mi Ostara en FLOR de Ambrosía,

tinta de diosa Flora

la Brillante oh esse Veris

Aura regia,

encumbrada, la predilecta,

mi golondrina

que m,e anuncias cada primavera,

yedra que escalas mi vivo árbol,

sonetada en musario cerro,

vengo que voy sintiendo,

porque soy convicto primero de tu aliento

preso y del que soy preso,

retumbaré el averno mi reino,

1-Defiende tu tierra o terreno,

2-Defiende a tu pareja -Yo mismo.

3-Cuida tu familia la soberana Naturaleza y toda tu Sangre.

 

 

 

Förüq castellano Cuervo antiguo.

 

 

 

 

 

Yo soy el que escribe su historia

 

Eres tú mi amor

Solo hay fronteras

en el mundo;

No hay fronteras

en el papel;

Tengo versos en

el bolígrafo quiero

fundirme soy el viento

Soy el eco de tus latidos

yo soy el q. vive en tu mirada

Soy el tiempo

Soy el espacio

Soy tus recuerdos

Soy tu alma

EN MI LIBRETA ESTÁ EL MUNDO

YO SOY SU CREADOR

 

 

 

 

 

 

Cristal eternal:

 

Vida que las montañas me respiran,

raíz en su abismo de hondo tajo,

aire bonito relátame mi destino,

subiré los montes y cerros,

alcanzaré mi soberbia

allá donde el alba despierta

y el linde vuelve vago,

plácido, ferviente,

sed de tallos

y savias que luz llena,

erigiéndose cumbres

y cimas de hervores

a la matutina belleza

que anida.

Y en el ser germina,

febril loma desdeñada

por rizos en apogeo

entre rayos que culminan,

desnuda hacienda ultrajada,

río de encina, cuervo nacido,

por lo que me quedó sin decir,

Wotan, Lugh, Morrighan,

ese veris perdida y encontrada,

Dagda, Balar, Mórrigán, Lúgh,

y tú mi amada Brigid

Genii locorum dioses ancestrales

abrir este camino,

Diancech sana este mi cuerpo

Badhbh Catha sigue fuerte,

tierra entierra la maldad

sepulta los problemas,

como en tu ser el ciclo

el eterno resurgir en ti cierra

y comienza,

resurgiendo, abriendo camino,

escudo en fuego sembrado,

hueso del pagano,

me deberán cuanto yo he plasmado,

hierro al hierro,

fondo escueto

del vítreo traspuesto,

senda de la idea,

por ellos socarrada,

lucha, cuanto más árduo es el camino,

cuanto más se  abren las pruebas

más se hinchan las fuerzas,

sólo vencer en firmamento,

agujereado de huesos,

siembras que tiembla la luna.

3 claman los genii locorum

que no han muerto, que ni el olvido puede con ellos,

Diancech sana este mi cuerpo

Badhbh Catha sigue fuerte líbrame del cobarde,

Epona sálvame del semejante soy tu mala yerba,

Dagda, Balar, Mórrigán, Lúgh,

y tú mi amada Brigid poesía,

elevar mi canto

que yo con mis actos

os hago un manto,

Cernunnos comienza nuestra caza,

Candamvis alumbra esta montaña centelleando

el relámpago,

abriendo el cielo de nuestra bruma,

tejiendo nuestro amado ocaso,

que jamás hemos visto los que vivimos en el suelo,

ahora y siempre se escuche nuestro canto.

 

Miguel Esteban Martínez García en 22.5.17

 

Deirdre reina mi dolor, cosantes:

 

 

DEIRDRE REINA MI DOLOR; COSANTES:

 

 

I

Poeta sin tiempo no expira,

Deirdre palpitando siento.

 

Escriba llaga lo antiguo

Deshaciendo lo averiguo.

Deirdre palpitando siento.

 

El sentimiento es alado.

Vuelvo en dicha desatado.

Deirdre palpitando siento.

 

Miel de dioses estado quo,

desangrar rosa es inocuo.

Deirdre palpitando siento.

 

Poeta sin tiempo, alma expira,

Deirdre palpitando siento.

 

II

Crece que late amapola

Su sangre enraíza roja.

 

Este el mío corazón.

Vengo por besar razón.

Su sangre enraíza roja.

 

Vengo al amar, por tu aliento.

Vengo a morder tu ardimiento.

Su sangre enraíza roja.

 

Fosa cava mi azadón,

no era pena era sazón.

Su sangre enraíza roja.

 

Tierra y sangre, la amapola.

Su sangre enraíza roja.

 

III

 

En horizonte sediento.

Deirdre heroína mi dolor.

 

Hasta llegar a las cimas.

Robé el amor que amimas,

Deirdre heroína mi dolor.

 

Ven amada, liberemos,

quita cadenas, volemos;

Deirdre heroína mi dolor.

 

Del placer entre calimas

envuelto, pena redimas.

Deirdre heroína mi dolor.

 

En horizonte sediento,

Deirdre heroína tu dolor.

 

IV

Al dulce momento vuelto,

sajara aullidos en luna.

 

De luz de plata igualara.

Yo lobo celta encumbrara,

sajara aullidos en luna.

Yo antiguo luz que cultivo,

Vine por beso asertivo,

sajara aullidos en luna.

 

Solamente yo grande alzara.

Llevo corazón en ara,

sajara aullidos en luna.

 

De adormideras envuelto,

sajara aullidos en luna.

 

V

 

Las hadas gimieron todas.

La raíz grita, perpetua.

 

Este amor eterno vale.

El dragón verde sale,

la raíz grita, perpetua.

 

Me nombraron su escudero.

Rama roja el duradero,

la raíz grita, perpetua.

 

 

Yo espíritu antiguo cale,

amigo del duende exhale,

la raíz grita, perpetua.

 

 

Leo la naturaleza yerta,

la raíz grita, perpetua.

 

 

 

VI

 

Ella me lo dice, dicte.

Las raíces gritan rectas.

 

Las hojas se mueren recias.

El aire asfixia herencias.

Las raíces gritan rectas.

 

Los ríos lloran sangrando.

Las almas duermen orando.

Las raíces gritan rectas.

 

Buscando venganza sacias.

El ser humano desprecias.

Las raíces gritan rectas.

 

Depredador asesina.

Las raíces gritan rectas.

 

VII

 

Humano asesina madre.

Todo lo que no puede hablar.

 

Silencio grita, maldice

y todo muere predice.

Todo lo que no puede hablar.

 

Este pájaro de fuego.

Habita espíritu luego.

Todo lo que no puede hablar.

 

Demonio hable, estigmatice.

Que habla en poesía alunice.

Todo lo que no puede hablar.

 

 

Idioma de dioses fuertes.

Todo lo que no puede hablar.

 

 

 

 

 

VIII

 

Flores aman mariposas.

Como amores imposibles.

 

Yo alcancé tu alma y tu esencia.

Fundiera en plañir, latencia.

Como amores imposibles.

 

Y mil veces más ardiente,

vengo anclar mi descendiente.

Como amores imposibles.

 

 

Guerrero de complacencia,

el Ángel dorado esencia.

Como amores imposibles.

 

Sombras luchando su lugar.

Como amores imposibles.

 

IX

Demonios convertidos ya.

Yo surcaré el infierno yerto.

 

 

Y en la muerte traeré ilesa,

amor nuevo, será empresa.

Yo surcaré el infierno yerto.

 

sentir que tú serás mi par.

Aunque tenga que destapar.

Yo surcaré el infierno yerto.

 

A la creación traviesa.

Escriba con letra tiesa.

Yo surcaré el infierno yerto.

 

Esta amapola que canta.

Yo surcaré el infierno yerto.

 

lit. C et sumun canae,

Miles Dei lumen,

Mea unguis timor alum,

Mors erita exora mea.

 

 

I Vengo a destruir mis cadenas, para amarte libre siempre. Como el pájaro a su vuelo, yo, pájaro sin sus alas, para amarte libre siempre. Yo pez cortaron aletas, que no cortaron libertad, para amarte libre siempre. En tormenta tendré el agua, en caricias tendré hoguera, para amarte libre siempre. Eterna del amor quema, para amarte libre siempre. II A esta, la tierra de fuego. Ninfa mía ven, conmigo. Luna mía, sé mi amparo , sea mi abrigo en noches de humo, Ninfa mía ven, conmigo. Dagda, Balar, Mórrigán, Lúgh, Brigid, elevar mi canto al cielo, Ninfa mía ven, conmigo. Fuego que dentro sí tengo, en fe os sirvo como druida, Ninfa mía ven, conmigo. Ya Artús, dame tu fuerza, Ninfa mía ven, conmigo. III Taranis riega estas tierras, ofrezco este humilde canto. Epona diosa silvestre, salva la naturaleza, ofrezco este humilde canto. Que me queda darme fuerzas, en este amor que alimenta, ofrezco este humilde canto. Druida de la rama roja. Muerto-vivo, eterno muero. ofrezco este humilde canto. No habrá clemencia para el mal, ofrezco este humilde canto. IV Este será humilde canto, regio, temblará en la tierra. Claro es, este amor que siento, que de mi alma se apodera, regio, temblará en la tierra. Como soy tu luz y calor, como el pez a su río, es, regio, temblará en la tierra. Quiero como árbol a tierra, y el ciprés a muertos vela, regio, temblará en la tierra. hoy de nuevo como el ayer, regio, temblará en la tierra. V Y la luz que cegará el hoy, va, como la abeja a su flor. Era como ciego mi amor, te seguirá tuyo, grande, va, como la abeja a su flor. No habrá de poder, ni brujo, que pueda separar mi alma, va, como la abeja a su flor. Eterno te sirvo Musa, tu esclavo mi reina Hada. va, como la abeja a su flor. Vigoroso iré en la muerte, va, como la abeja a su flor. VI Dama eterna voy a tenerte, no me desampares Hada. eres mi fuerza en la lucha, nuestro amor ganará avernos. no me desampares Hada. Que nos quiso sangrar vida, y en muerte condenar fiera, no me desampares Hada. Como amapola florece, cada junio en el camino, no me desampares Hada. Tenga que enfrentarme al mundo. no me desampares Hada. VII Diancech sana este mi cuerpo, Genii locorum, mis dioses. Tierra entierra las maldades, como en tu ser el ciclo abre. Genii locorum, mis dioses. Agua riega esta amapola, quiero  cesar dificultad, Genii locorum, mis dioses. Fuego prende eterna llama, esa que en mí, dentro tengo. Genii locorum, mis dioses. Eterno soy, con mi Hada, Genii locorum, mis dioses. VIII Magia creo en tu poder puro,  por la luz dorada mi aura. En letras dejo la sangre,  alma antigua, cuerpo joven, por la luz dorada mi aura. Y demuestra eternamente,  siempre tienes final feliz, por la luz dorada mi aura. En la penumbra yo, guerrero, el cielo se apiadó canto, por la luz dorada mi aura. La luz brota de oscuridad,  por la luz dorada mi aura. IX Para arroparte tu sueño,  porque en vida la eternidad. Condeno al tiempo sea alzado, a sudor y sangre quiero, porque en vida la eternidad. por amarte puro, verdad, no quiero el cielo si no era, porque en vida la eternidad. Conquistando llamarada, diosa aurora se enamora, porque en vida la eternidad. Al río de las almas voy, porque en vida la eternidad.

 

 

 

FINAL


2022  EL ALMENDRO ANTIGUO DORADO:


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL ALMENDRO ANTIGUO (ANTOLOGÍA)

 

 

Prefacio:

 

Es mi libro con el trabajo completo de varios años, impera en él un estilo de plasmar surrealista, de escritura automática guiada por referentes propios de absorción y adopción mía, mediante aprendizaje por medio de la lectura, eterno buscador de plasmar correcto, en mi búsqueda y en mi trabajo habita la concepción de lo que me parece bello para escribir en base a eso se surten las imágenes como abrevadero de ideas ramificadas de lo que a ella atañe.

Ya que la poesía sin impresión de belleza poesía acaso sería. Sin creerme poseedor del castaño de las castañas de oro mi poesía y mi obra es fruto de consecutivas temporadas seguidas de escritura durante dieciocho años. Un abrazo y gentil saludo autor Miguel Esteban Martínez García

 

El castellano.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ESPEJO LA FUENTE:

 

I

La suerte moribunda

 

que taciturna ríe y calla,

de enjuto ojo chico.

Amanece y se recuesta en su ala de repecho,

mas hiriente es su alegría que yace y place

socavada en el altozano,

todo cerro cima la acaricia,

y sabe que cuando baja

es sublime, mortífera,

no existen cerros del cuerdo,

ni hay mentira de realidad verdadera,

inocencia que besa con vidrios de cristal,

y lame versos de flechas,

un día del rezo estridente, subiese altas torres, y bellezas

que anidan campos y cementerios.

Fue una subrepticia llorada

cantaba su lágrima

pariendo novenas

y trescientas,

un día de pocos,

el de alguno, no era feriado,

yo concentrado alentaba,

que fuellaba un suspiro,

como pocos se habían parido,

astuta no era mi suerte,

me arrebataba tres más

que unidad me entregaba,

oh mi subrepticia era la más bella

crispada, de realidades se intuyen,

tenía colores, tactos y soles

como crisoles,

andariega de estirpe

única, endemoniada,

fueron trece azares a visitarla

todos se dieron a poseer a la gente.

 

 

 

Förüq, er-lobo bohemio Esteban

 

 SOL REFULSIT QUASI VELUT AZUR:

 

 I

Cuervo negro impávido,

cual hecho y envuelto en brea,

de chimenea en tez,

 

grajo u mirlo al parlar,

de cabeza en hollín de Sol sembrada,

buen diablo se metió de poética honesta.

 

Oh Parnaso de blanquísimos cisnes,

su cuervo descendiente de Apolo,

volvió áureo Pegaso.

 

II

No se odian las flores,

ni el néctar, sangre, savia,

los dioses, voy por el brindis bohemio,

 

ebrios de soles y lunas,

danzaremos sobre tormentos y espadas.

Oh iremos y el campo nos hará sombra,

 

báquicos resplandores nos rizarán los cuerpos,

de granate rubí encendido,

y cándida la sangre que cantará,

 

III

 

iremos borrachos de luz,

al azur parco bellísmo infinito,

vendrá con nosotros, la luna morena,

 

y el beso reverberante que no espera,

tienes ojos hijos de abismo llameante,

esta luz oscura que acampa;

 

y los males exigua,

tus cabellos de realeza,

de caudal bravo, y carne de divina seda.

 

 

FORÜQ CASTELLANO ER LOBO BOHEMIO ESTEBAN

 

VIEJA VIGA OBRA COMPLETA:

 

I

Iré brotando breve

como germina una almendra,

día tras día

sol tras luna,

hablando hondo

de precipicios y suertes

blande toda palabra honesta,

veces que no me entenderán

no me pedirán luz y sombra,

nada verán en mis poemas.

Mientras en la tiniebla densa

todo germina,

como razón se hila.

Oh, flor de belleza,

oh incansable palabra alzada.

 

 

II

Agua limpia

de sangres rojas,

transparencia de pez de cristal,

era mi sollozo impune,

como lágrima tejida sin poder precipitar,

sigo vuelo toda belleza asida,

perfecta vida

de poeta que fue soldado,

agua y fuego sangra toda roca,

linea que la fuente brota,

olvido todo sabe, precavido,

voy de asignar movimiento

a lo que no conozco.

 

III

Oh vieja viga, es mi poema

maestra sobre un rito

sujeta, llegó la guerra,

un grito de infortunio,

muerte vuelve siempre

por sus lágrimas retoños.

La poesía regresa igual

de oídos rectos,

y verdades ciegas, preguntar:

-Cuánto vale una estrella lejana.

Estoy aquí trescientas veces en el viento.

El salto,

cuántas veces concurrido.

 

 

IV

Hablase yo pues de azares epicúreos,

y vertientes y cauces ascetas,

comprobado va que moneda

no gira tres veces sobre mismo eje,

cuidar y mantener vida sobre sangre yerta,

fue como aventar espigas sobre un lecho de bronce,

mi vieja vigía era del trigo, como espargasmina,

giro de la vid su uva en capazo,

dientes que toda siega extiende,

bailo mi inocencia sobre tres canicas

y bajo un trompo danza mi idea,

recurrente a regueros un gato azabache,

luna en rediles

que imanta esta mi sed de acequia de fuego.

 

V

Ver su pretil gesta, era más que arquetipo

de su poétrica azada.

Era como ver un gamusino sin ciencia ni papeles,

y el cobre brotar de honda tierra llameante,

mi suerte que negrura no era,

ni éter de arpa mercurial,

iba caminando a paso amplio, decidido,

por un marjal donde las claras yerbas escondían,

divisé sus pies desnudos,

que besaba la jara,

era mi fortuna la espera,

no era comparable visión fugaz,

ella era mi señora hada,

que ya en el Henares,

casi se bañaba desnuda como lava.

 

VI

Rendido en la danza mis ojos me hallaba,

una belleza ancestral ella exhalaba,

perdida y encontrada al matiz

inquebrantable, su silueta definía,

ni cisne, ni constelación osar pudieran,

giraba la vida como manecilla de reloj,

y su vestido de baño,

era crisol de valles y crisantemos,

mis ojos ya eran corona de reyes de tales encantos

engarzados,

Asordinados,

los nervios no eran silentes,

se agrupaban en dar placer,

de solo imaginar complacer a aquella mujer,

melodías extasiadas y trinos de pajarillos

por todo doquier,

sin duda era cristal cual mineral relucido,

y turquesa bella, su idea la arropaba.

 

 

VII

Fuego diestro brotaba de mis piernas pares,

un envolverse en Hidromiel,

y fijar suelo de flores de néctar y ambrosía,

No tenía idea más fuerte que abrazarla

y tapar su mirada con mis manos

para que al abrirlas pudiera ver

un mundo y melodía para sus ojos través los míos,

ella sonrío ferazmente,

y una ternura indecible me escaló todo mi cuerpo,

nos ocultamos bajo un sigilo de chopo,

y quedamos tarde y noche desnudándonos con los ojos.

 

 

VIII

Tenía un presentimiento,

y era que nada en la suerte y en el destino,

era errático, sin fin ni origen,

fui más allá de aquel placer,

y pregunté a aquella maravilla insondable,

si por querer te he visto hasta bajo tu piel,

si el destino mío, siempre desde hoy,

te ha de reconocer,

si todo cuanto anhelo, en ti se ha descubierto,

¿Qué puedo hacer para nunca perderte?

Lo pertinente para tu fin y propósito te fijaron,

sólo es bebamos ambos una gota de sangre nuestra,

y nos demos un besito como el querer nunca pudo.

 

IX

Así lo hicieron,

y no hubo reino no pasase en su fin,

sólo su eternidad

era como perdurable onda, de aquel río donde se unieron,

descubrieron juntos que la raíz de su amor era mágica,

y más poderosa que sus diferencias.

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

 

RELENTE II:

 

Latir de la vida somero,

somero, allanando siempre campos y senderos

ser en latido somero,

sin impronta, ni auge, sin otro pasquín ni tierra nueva,

ser tatido, vágido y latido somero,

para no hallar, heridas ni ejes, ni cosas vanas, ni en ánima ni en carne recia,

atravesar llenezas, solamente firme y paso solemne,

recto, firme, siempre seguro,

pie sin pisar cenizas que todas se parecen,

sin esperpento, ni blandir bufón vivo de la corte,

así nunca tener que rezar

ni como cuita, ni mojigato su lamento sórdido,

tampoco alzar como trovador retirado

una arenga plomiza,

repitamos camaradas los versos,

ociosa es mirada, fúlgida la mano que labra,

dijeron la fosa y la entraña se cava ávida,

sin luto guarda el oficio del sepulturero,

labor milenaria es sembrar primer y segundo arte,

como sigo, digno de respeto,

repito estos versos:

-Aere perennius,

quasi naves Mercuri facundes,

mors erita uxor mea,

lit C et summun Canae

Miles dei lumen,

no haré justicia,

pero tampoco lograrán mi muerte por una mentira,

Nec vincere tenebras, et amat,

caballero bohemio en la trinchera,

viendo la muerte pasearse

por el campo de batalla,

soledad, soledad qué pena tienes,

que oscureces y nublas hasta mi visión,

malandrines sucios poetastros

me quieren sacar mis enjutos ojos verdes,

dime qué penas requieres, corazón,

mi sangre cayó yerta,

y mi alma entumida,

de verte rendida a un vilano postor.

 

 

FÖRÜQ A 6-06-2022

 

QUEBRANTO SOLAR:

 

Quebradizo, y anhelante,

con metal y simiente,

bajé del cerro

mi ignorancia.

Era y es, mi gozo viviente,

ocaso de sopor infernal,

y riendas brinda toda noche,

oh, mi fuerte deseo

cava surcos y hoyos de ti

en el Sol,

amimar tus telas pueda,

desquicia abandonó mi ser,

estabilidad en una sierpecilla,

no creo, si agrada te enrosca

si no es su ego te clava

mordedura,

perro del hortelano,

impersonal amargura,

balcón plañe

a pretil gesto,

de haber dado valor y peso,

a su falaz vida

inextricable,

por ver compatible,

lo que fue contrario,

calienta-sopas

es menso equívoco a mi necesidad,

tan feliz

que al pairo se dirige todo lo que

allá debe irse,

entonces falsa expectativa me anubla,

no creo tener ninguna

en la moneda,

cara o cruz,

conocerte o amarte,

encuchillado no voy de celos,

días de voluntad en luna,

recogiendo huellas nuestras

como mis ilusiones,

sol se eleva,

algo va errado,

todo lo hecho

va sublimando

en el pozo de Airón,

con todo jamás creas

único motivo su relente de abandono,

para el vuelo d' este murcieguillo,

castigo semejante,

no merece ni el alma más malvada,

deje ya la idea equivocada,

deje el dedo fuera la llaga,

 qué tendrá tu piedra parda,

que mueve hasta el silex, mi trilla

sentimental,

ardimiento, cuánto,

magia dentro,

de jornada,

camino y viajero,

mi malva fina Escarlata,

 estoy casi dentro la noche,

de raíz ciega, hermana,

mi trigo de trigal,

no era como la apretada, y revuelta ira

y su fábula,

sabiendo que puedo perder,

número orden, y helor,

incluso mi reino puede derrumbarse

desde cimiento,

qué pasa ahora,

pues mi parte solo entabla,

que ganarías carrerilla y delantera,

peores que yo no han nacido aún,

oh mineral candente

lamo herida suya,

abandone estigma

y fabulación menguante.

 

 

Förüq er-lobo bohemio

 

 

VINE A CABALGAR CONTIGO:

 

La luna es querencia,

esperada, como esperanzadora,

arbóreas hojas musitan delirios,

como témpanos de carne

y sollozo cardinal,

murmullos como caballos difuntos,

es ser del tiempo desliz ávido

ensoñado,

cascos y herrumbres de antaño,

sueña este mi sol pálido,

ser todo y fundición de mares

para ella,

resumo que avanzo

por el poder mi querer,

pecho en hierro sembrado,

como el Sol fierro mi astuto padre,

acero no deseo en espalda,

sí aquella luna bailando mis pestañas,

espera, oh fin y repecho,

siempre luna es hija de ausencia,

ardor nítido en umbral yaciente,

como noche remota

de arenas y cuclillos,

vacío de redondez como molino,

geometría de todo poniente

para hallarla yo incendiara,

oh remonto su curso

de oro en vena,

todo lados donde amimarla,

oh Musa cuan te admiro,

calla, no agites que soy río ni mar de tierra,

no soy cielo, ni fuego cruel,

tampoco llevo mundo

ni destino en mis arterias razones,

huella de pesares sí

para pulir y sacar bronce del alabastro,

de rostro como yacen las flores,

comprende,

mi vida de una vida bajo tierra yerguida.

Mina de brazo solo y acompañado,

oh vetusta espada,

como espadaña sobre espuma,

sol de tierra,

y noche de araña,

clamo que nada poseo,

entonces si ser perdedor ambicionado,

que pudiera perder, ajeno a mi sangre atañe,

dolor ya tengo,

entonces al aumentarlo

sólo sería rico por dentro,

vea el peor castigo los dioses,

tomando cauce y mando.

 

 

Förüq Esteban

 

CLAREZA:

I

Avanzo esta mi tarde callada,

veo mi voz que grita en la penumbra,

lentamente, camino un contento de letra,

el sol no anda turbio,

me siento en la piedra su belleza,

la soledad avanza matando,

que si oyera cantara,

estrella como diamante,

de blanca ala,

clareando vegas, lares, valles, montes,

riveras, endrinos y zarzales,

bajo la horrida sombra un nogal excelso,

acuesto agravios y señales;

y pajarillos de auroras evanescen,

dormidos, que canten grillos y chicharras,

de un verano que se aproxima,

verdor de cerros, tus pechos,

candor de senderos, tus piernas,

tu ramaje que canto,

piador, clareando de la cepa, al olivo,

pasando el girasol.

Soy hijo del trigo, y una amapola.

Los grillos que en oscuro velo aparecen,

cerros, y montes, te orean,

creería que mi tarde quiebras,

como rayo de Poniente.

 

II

Y arpa abismal,

oh mis grillos amables,

con azul chaqueta en el raso,

rocío permisivo, le creería en el rostro de almendras.

Adornada la reina espiga,

antigüedad y fiereza, viste el noble comunero,

en su Campiña, se mete sin juntarse,

entre las filosas lenguas,

Donde oye:

-Plantamos, o recogemos.

A las puertas florecen las azucenas de la tarde,

más lozana ella, que un cebollino,

bonita, como una caléndula,

harta de sensata,

como si floreciese alta como lirio

de las peñas nevadas,

y bajara reluciendo como bendita cicuta

de pantano, algún ciego de armónica ligera,

y pluma clara de alegre escritura,

entonces, se promete, admirarte siempre,

mientras vea el sol nacer

y poder esperar la golondrina,

píe:

Hipsípila, siempre vivirá como su padre Sol.

 

 

 

Förüqer lobo-bohemio Esteban

 

OCASO EN SIMIENTE:

 

Hoy avanzo, hendido de aguas azures,

henchido como va un fértil vientre,

dotado de notas angelicales

y sumisos cristales obscuros complacen,

 

suspiros precoces laten,

arriba van al astro

sonrisas caducas y besos incipientes

sus llamas liberadas,

 

avidez que escala cual seco rayo

todas primaveras sanguinosas,

desde el ababol flamígero

o su sangre de tierra,

 

hacia el divino laurel empero

que busco a Calíope,

ajada de lares y númenes húmedos

su floresta desnuda, como la transparente noche.

 

 

Asido ramilletero pulcro,

como un cangrejo cosechador su agua, su río,

servir flores al eternal precio sus simientes.

 

Era mi empeño como una oratoria,

como robar un beso o un alba,

como dedicar o servirme,

 

del fuego diestro,

que su empeño era, es ser justo,

acompañar y unir deslices,

 

como unir y cantar

siempre áureos surcos de alma,

necesito soñar para escribir.

 

 

Pintar, lo que se siente,

lo que habita detrás de los sentidos,

 

infra-realidad de mi ojo sangre,

oh, realidad preñada.

 

Como vientre femenino fecundado de ocasos.

 

Förüq Esteban er-lobo bohemio

 

 

LUMBRE LÍQUIDA:

¡Oh, manantio de espejos!

fuente rebrotada,

es palabra,

candor de exactitud,

o brea encendida,

mi pupila, llama que brota,

iridiscencia en acto

puñal álgido,

cavo abismos en azadilla,

en cumbre de Éfeso,

en bosque de  Cumas,

con quietud prolífera descubro,

valles y señales,

oculta la tiniebla,

oh mano de fruto,

diamante blando es espera,

ruina de la palabra,

ciencia apócrifa,

conjuradora,

como noche latiente,

y denso párpado,

su azabache,

lo que callo

sólo es ceniza,

lo que vivo

es savia sangre,

o las dos,

ojo de tierra

me viese apuesto,

le clavaría semilla

al crisol, la recta forma,

carbón, celda de luz,

temblor de infinita melodía,

vapor de mares,

sol sin los días

reflejo durmiente,

no olvidé quién ser.

quiero y valido su querencia,

contento, oh su acento,

de verbo alegre juega,

galantía clemente,

su sola aspa,

vente flor de virtud,

desde premisa

que aprietas y conjuras.

canción de espada,

blasón de tu sonido,

casta sin flor en la mejilla,

va mi prestancia a tu cáliz,

lirios de los valles

riegan Orféo y Eurídice,

mis huesos ya no laten de tristezas,

ojos de otros ojos

dicen cavé mi vide en balde,

en un baldío,

donde anhelaba fortuna,

y logré traiciones,

encierros y besos de sangre,

oh río de mis almas desangradas,

no fue osadía pedir pan

en aquel lugar,

brotaron malvas y abrojos pares,

retiros de razón heridora,

memoria de cuánto,

vivo por besarle un Ocaso.

Quedándome al cobijo

su terneza de luz obscura.

Esencial premura cuánto la amo.

 

Förüq Esteban er-lobo bohemio

 

AMARSE IN RADICE VERITAS EST:

 

I

La noche vuelve de la tarde,

a la salvación,

solución del alma quebrada,

no puedo ver las estrellas,

sí escuchar el sollozo

mi luna, mi luna semper,

todo que nada está hecho,

oh destrucción de luz,

efímera, pequeña, ingrávida,

susurro por eco

no digas mi nombre

acudiré

a donde vengo y vine a germinar,

oh pequeña ángel,

nada como tu gozo,

no estoy asustado,

soy, sí yo soy paranoia,

quiebro de mi destino,

puedo arrojar tu rostro a mi corazón,

sin orgullo no hay nada,

nada como la conciencia,

oh placer en aval,

nada, nada como una mente,

cabalgar, y no sopesar

actuar,

oh vacío, sin arrullarte no hay nada,

de sol, de brillo, de bruma,

de humedad permisiva,

sentirse la noche,

todo este ruido dentro mi cabeza,

sin miedo, sin embargo,

prominente sujeto, dispuesto

a conquistar, arrasar, vencer, y mantener puesto,

Tierra, no hay lugar mejor,

todo lo que amé

amo y amaré girando como manecilla,

un reloj de pulso,

mi corazón gira dentro de él,

cerrado como esfera reflector;

quién soy,

hijo de mi regocijo inter-dimensional,

no vine a morir gratis

vine a trascender primero,

a resurgir segundo,

transmigrar tercero,

siento los ángeles sollozar,

no de perdida, ni ganada la guerra,

ídem arriba que abajo,

amo desconocer,

desconozco incierto,

encegando la ausencia,

que se detiene por el lugar,

y veía a dónde no avanzará,

desconozco de mentira,

odiaría desconocer,

lo ignoro falsamente.

Incierto,

incierto,

incierto,

opacidad sola,

que detiene,

en ausente lugar.

Y veía que cegado,

allí no irá, allí no irá,

lo conozco de mentira

y veía que sin pensar

veía, intuía

la ausencia que devela,

la Claridad.

Y desconocía que sin pensar,

todo es un desvelo,

lo conozco de incierto,

lo ignoro de mentira,

lo miento que es verdad,

quisiera Beligerante no saber.

Quisiera desconocer,

lo sé de mentira,

qué calla, qué deshace,

qué desvela,

qué dejará de hacer.

Todo es un desvelo,

nada es sueño,

lo desconozco de incierto

lo sé seguramente desconociendo,

no quisiera no saber,

lo desconozco intrínseco.

 

 

 

Förüq Martínez

 

 

ELEGÍA TERCERA:

 

Diestra escribía la tarde,

envuelta de ojos,

cantando con mi soledad multiplicada

este sol que nunca muere

que nunca ha de morir,

miraba mi mano que él escribe,

camino las llamas tersas,

no tengo miedo,

de esos cristales

ni de su espejo ardiente,

quién escribe por mi mano,

que dueño pudiesen tener estas letras,

escucho ángeles llorar,

gimiendo mi nombre

hendiendo mi mano vetusta,

luz, oh luz lisonjera

que te hiendes descarnando mi pecho

de espiga y ababol,

limpias esta herida sanguinosa,

virtud justa como ciega,

siento mi regente crepitar,

llamando,

llamándome,

sin llegar a ningún parco final

mares de tiempo

que naufragan en mi carne,

elegía de hoja repleta,

haz que me crezca

hirsuta,

mi tinta difunta

forrando mis casi veinte años

escribiendo a mis soles difuntos

y lunas derretidas en albas puntuales,

haz que desborde mi sangre

en río todas flores desangradas,

este sueño que me enraizaban tus versos,

y planeaba seguir viviendo,

siempre para ello,

vidrio inefable que no ocultas

el ímpetu ni fuerza,

que corren y danzan en mi espalda.

 

Esteban er-lobo bohemio

 

 

ODA TERCERA:

 

I

 

Grandioso, que tú me alzas

viles lindes inconclusos que lloro,

mi vigía con auras,

recompongo mi coro;

siendo hoz destellando, todo incoloro.

 

II

 

Oh alma, sin llantos tibios

servil cuanto dirijo ciego, bruma,

anublan cielos, lirios,

severo tiento no huma.

Destellar que calmoso, pulcro, fuma.

 

 

III

 

Si sea por la alta lira

alzar su carne, el intransigente sol,

glorificas mi pira,

como el trigo y girasol,

flameante como hornillo tu tornasol.

 

IV

 

En tersas noches solas,

mi suave canto puro, ensombreciese;

duras montañas de olas,

de árbol noble moviese.

Frondas y la furia de mar entonas.

 

V

Desfallezco, ir subiendo,

aljibe mi esencia, terneza firme;

solo voy descubriendo,

canto de áspero al irme,

ninfas, hadas, sátiros, a plañirme.

 

VI

 

Por ti bravo, voy calmo.

Al valor y hermosura de antaño.

por ti toda, me ensalmo.

Mi barba de ermitaño.

Osando cautivo, lamer su estaño.

 

VII

 

La tierra me trabaja,

las manos, como su barreta en grieta,

carreta en veta baja,

moral mía se aprieta,

mi sudor quemó su vientre que aquieta.

 

VIII

 

Entre huellas dormí veta,

conductor de fracaso su luz hizo

cuchilla, en mi soleta,

el corazón plomizo,

a cielo raso muerde advenedizo.

 

IX

 

Ya, dame tu prudencia,

es pórfido azar de  áspero sollozo,

voy de faz en sapiencia,

ultrajada, en un pozo;

mi cara en líquenes solo, no gozo.

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

EL ORO ROJO DEL REY:

 

Oculta intención en aire

que espiro,

suspiro breve mecido

en agua helada una mirada,

al final y comienzo de todo,

como un pronóstico que se anticipa,

al espejo y su pececillo de plata,

flores niñas ya no danzan

un cierzo de noviembre veleidoso,

que arrastraba hojas como forrajes,

besos como nieve roja,

aroma de azul caída,

el miedo no sonaba en los corazones helados,

sí el rubor de campanario,

en cal viva, peces y pájaros

al festín de Dante y Baco,

era el resonar del oro rojo del rey,

por cielos vastos,

y vidas de un pez de papel,

tiempo de caricias llegaba,

como a callar una razón enlutada;

mañana y pasado seguiré viviendo,

al otro lo dejo en tus manos,

beso tras beso deshojado, desposeído,

fauces un vil olvido de filo

renacido,

iré allá, donde el océano no envuelve,

a buscar mi tristeza perdida,

y una ola serena de espuma breve,

mi rostro en vidrio

como plañe el azur un libro,

árboles cantores

un bosque perdido,

cada vez que voy a encontrarme,

bosque de nieve granate,

y vetas oro noble,

campo, campo lindo,

hay en mi olvido,

vestido de zarza y endrino,

calidez de transparencia,

signo febril de hoz,

y simiente,

ternura tanta monte santo,

que quien a ti vino,

es peregrino,

existe mi pena que ya no mira,

si acaso pasa.

Naipe como caracol

del resto de mi espejo.

 

 

 

Förüq

 

II

Fue un día hecho,

como ninguno,

no me sostenía

niebla alguna, mental, mundana,

no buscaba yo honores,

ni delicias otorgaban

destinos ni azares,

encontré sin planear

ni anticipar éxito alguno,

un tesoro brindó la tierra,

una maravilla,

un tesoro hecha flor

de los difuntos,

era frondosa cubierta

de numerosos botones

de flores de pétalos naranjas,

como el fuego difunto más vivo,

se me reveló a continuación

el segundo tesoro

de sangre Azur del rey

era una rosa abierta,

tan bella que cuando ella hablaba

callaba toda la belleza del patio de la araña,

era escondida entre la maleza y forraje

la envidiaban y protegían,

la rosa Azur del rey,

sólo abría en flor

una vez cada cien años,

yo pude acariciarla,

y obtener el tesoro su belleza

iracunda en mis retinas de ojos,

tal revelación del descubrimiento,

brilló mi intuición,

y solo pude atribuir

que era rosa Hija del atardecer

y la hermosa Alba que precede

a la Reina Luna,

mi ignorancia no deslumbraba ya,

como tesoro de necios,

ni tinieblas envolvían mi pensamiento,

me sentía vil, afortunado

sin importar comparación,

no entendían mis anhelos

ni pretensiones,

el por qué ni para qué mis dones de tierra

me fueron otorgados antes yo nacer,

todo llegaría resuelto a su momento,

como la luz surge de maternal cristal oscuro,

veo mi futuro en mi mano

para lucharle,

y por lo tanto

conozco lo que no debo

ni considerarlo.

 

 

Förüq

 

 

I

27 abril 2016

 

Flor de difunto:

 

Caléndula dorada de mi vida,

tibia, eterna, esposa del Sol de día,

amarilla, gran luz de los campos

flor de difunto en tu grandeza antigua.

 

Que baile el tiempo sobre tu flor

que ni te importa la estación,

sobre tu quietud alcanzo la verdad

del ser sin preocupación

 

alegría da verte, belleza creada

del rayo de sol, dame tu luz

descíframe el saber de tu ser

para tu oro tener

 

ese por el que el muerto encuentra

su luz y la abeja tu beso tener

lozanía del camino si silvestre naces

al ocaso del lucero

tus flores cierras en verso.

 

El Castellano

 

Caléndula joven del camino,

vieja de la senda que lleva a tu casa,

ardor de luz brotado entre florestas hirientes,

alza tus pétalos comunión de insectos,

por estos solitarios caminos

que me llevan a verte

alzas en pitanza

tu verde semblanza,

de la tierra vida en añoranza,

fulgor entre tus sienes,

darás de flor simientes,

así demostrarás que no hay tierra

sin flor así no importe estación,

María oro, flor de los difuntos,

luz entre luces del alba,

sostenme la caricia en tu flor,

que me creo abeja por un día,

álzate entre cardos y malvas que te rodean,

demuestra que eres única,

que ni caracoles osan morderte por tu savia fuerte,

señero silvestre donde los haya,

oro luciente entre engranajes verdes,

espera a tu ababol compañero

que tú sigues dando flor

sin ser primavera entre despertares y albores

de vidas y sus trinos,

navegas mi alma esta mañana

glorificando mi tierra yerma,

te aman mis ojos, te admiran latidos precoces,

eres más que silvestre flor

eres una vida precoz de luz,

si pudieras ser mujer yo sería tu eterno acompañante,

colmas la belleza de lo sencillo

eres mi alegría del camino,

pasarán fugaces las generaciones

y brotarás cualquier terreno

que el reposo tornó sin construcción,

para que tú grites

que la belleza también tiene casa

contigo,

Calendula arvensis.

 

El Castellano

 

 

 

COSECHADOR TU AGUA:

 

¡Armaos, perros poetastros,

poneos vestimentas, vestimentas de amores mediocres,

vuestras líneas sin más tardar!

Es tarde para volver atrás;

No dudéis ni un suspiro

de este yerto que cruzó

el río de la Estrida.

¡Mas, por regio el Sol caudillo,

por su blancura de Madre,

oh dulce, cuantas estrellas siembran el horizonte,

hay los cielos.

Y hojas hay en mis manos escritas.

¡Remate yo, de mi origen, si os devuelvo a la tersa olvidada!

Suenan las grandes trompetas

que ni en toda Babilonia,

ni en alta torre de Hércules

su resonar pueden disolver.

Recobrara mi aliento,

mis ojos cobraran su luz.

¡Mas por el regio Sol caudillo, por su blancura de Madre!

Día tras día nuevo,

tirando tajo de verso recto.

Embestía y no halagaba a ninguno.

Por un pajarillo envío

por una hermosa golondrina,

que allí donde se vea una alborada,

Hipsípila caudillo hijo,

siempre vivirá como invencible Sol.

 

II

Aguarda que tome luz mi alma

y me acuda toda sangre,

ni miedo a mil hombres

me arrecian la lápida,

decídle al blanco ser,

mientras mi hogar

holgado en doble cerrojo,

mi sien, vestida de negro;

por ilusiones entregadas

sin fortuna a las mesnadas,

decídle allá donde encuentre

vacío estertor

allí, si encuentro a enemigo rival,

habré de beber su sangre.

 

III

Sólo si incitan y excitan mi furia

caeré sobre sus dominios secuaces.

Padres y madres tienen

en la Perra semilla la ignominia.

Misericordia no hallarán en letra,

ni la hermosa golondrina

llevará buenas nuevas

de mi doble muerte.

Resonarán las grandes trompas,

resonarán grandes trompetas,

de toda Babilonia armada

que el cielo

les cayó a los ojos.

 

FÖRÜQ castellano Miguel Esteban Martínez García

 

AGUA:

 

Eslabón vasto, ardido, deslizado,

un iris de gota que a ti te llega,

marcha tenue, compás de tu eterna huida

que te marca y da vida,

fulgente fuente en infinitud de bocas

que tu ser desprende,

de su nombre y su alambre,

irisado canto de nubes derretidas,

comunión de trinos,

un beso a la tierra que deja herida,

límite de árboles y sus soles,

siembra de azul,

despensa de tu saliva,

hoy buscaba belleza y belleza eres tú,

río corre directo a tu nacer

río levántate,

jamás te canse tu desnacer,

efímero latido de tierra,

tú vena del cielo,

una solar yaga del gris,

un hogar, cuna de mi tempestad,

para ser agua inmortal elemento

capaz de crear y destruir,

de vivir siempre tejiendo la realidad,

alcanza, desvela que te debo esta existencia,

sin saberte nada existiera,

equilibrio que en tus vasos juega

para estallar en creación llamada vida.

 

Suspiro fresco

en labio extinto

de sombra.

Día que no se encuentra

su densa forma,

cuerpo con agua de estrella,

querer vivo que llega al aire

tiende y espera,

la muerte que renace

por fuegos de brea

en el aire.

Abren batientes pétalos

de viejo silencio esquilmado,

esplendoroso.

Acurrucados sobre un lecho

que la brisa abre,

en trocados rayos de sol,

esquivos en plano

de verde follaje.

Astuta golondrina encontrando

dócil rama.

Mundo sin mentira de vida,

manantial reluciente de esmeraldas

ahonda y todo siente,

que la sangre miente.

Terruño ojo victorioso

aplaca sus arpas irascibles

estrujando abismos dolorosos,

petrificados.

Reniega la boca vegetal

casi viva,

promesas en frente de violetas,

cantan amando el claror

lírico, estremecido.

Coágulo de viento

en cientos de porciones,

esta luna quieta

semejanza quiere

descubierta la zona umbría

donde invicta llagó mi alma.

 

El Castellano

 

 

Ríos que me tibian el corazón,

eslabones de sangre,

¿Dónde está la paz, dónde está el amor?

ríos de sangre se comen mis venas,

cada tropiezo,

otro borbotón,

otro alfeñique para mirar,

¿dónde quedo yo?

que el sol sea mi pena,

cantando espero mi triunfo,

se afila mi papel,

crepita mi alma,

tropiezo con la tiniebla,

hoy navego sobre mis versos,

aliento de la sombra de la creación,

hijo de la luz y de la sombra,

no acabaré de irme,

no cesará mi terco aljibe,

enamorado sin luz avanza

parco el sonido,

deslumbrado albor,

desnudo mi árbol,

hoy centellea mi rayo,

para decir que yo aquí no he muerto,

se viste mi sangre de caléndula y margarita

por si vuelvo al desliz de mi vida,

pasajera de un caudal

que mi entraña mece,

piel con piel, dolor con dolor,

enamorado corazón,

hoy avanzo sin mirar el color de mi flor,

estoy latiendo en el umbral de los dos,

mi sangre está llorando,

el cruel desliz de la parca efímera,

me siembro en los campos para perderla de vista,

suenan los trigos, de la verde espiga al girasol

se viste brotando mi amor,

viene a plañir mi alma

por el sendero sin prisa,

se alza la dicha,

mi ser crepita el alma,

hoy me visto de espiga,

y que el campo me enternezca

al cuchillo dorado de la piedra caliza,

hoy mi amor al albor

gime por su caricia

y que el alma dolorida entienda

que ella maravilla es mi vida,

por este siglo y los que me quedan,

escrito yo en la piedra.

Lima el albor mi nervio,

aliento cruzado que cae tejido,

la ilusión se hace nido,

borbotones de sangre que crepitan,

alcanzo la cima,

el sentido cae dolorido,

de vid y espino alcanzo el sonido,

al compás de un famélico ciprés,

mi alma dirá viviste,

encontrando la flor

por la que mi mundo se desviste,

rayos a la aurora

para su fiel investidura,

flor de niebla que avanza

mi umbral se desvanece,

bullen las fuentes,

el río es otro río de sangre más,

lucen las mortajas coloradas,

fiel desliz que cruza mi alma,

desgañitándose el alba,

el amor por parir una flor,

elevado al rayo de sol,

quién te viera quién te vio

rasguñado tornasol

se desangra mi campo del girasol,

millas aparte mi nombre se blande,

el beso me derrama las mejillas,

en albor quedan las caricias,

de la piel escritas, sentidas,

danzan las estrellas,

me vuelvo a ver en tu vida,

donde el te amo formo bandera,

y en tu ser queda,

resquicios sin nombre

que el ser come,

la rosa y la espina gimen

en tu nombre,

avanzo el ser resguardado,

sin franca escalo la tapia,

a tu cuerpo me encaramo,

hoy soy de ti

como el pájaro a su nido,

como la sed a su agua por beber,

como el río a su montaña por descender,

como el caracol a su mata por comer,

crepito el fuego que me brota

por tu corazón,

soy yo sin más razón,

tránsito veloz,

tu calma y su verdor,

me visto de malva

gimiendo una runa en el sol,

me anclas el gozo en la flor,

me blande el coraje

por el viento exclamo

mi valor amarte sin condición.

Desde mi umbral a la flor,

cantas mi canción,

te aúllo un caracol,

mi vida tornó a mejor,

irisado rayo de sol,

una fuente y un diente

un afilado canto irisado,

hoy acepto mi destino

porque muerto vivo si no te miro,

tengo tu imagen enraizada en mí,

es por mi sino que maldije,

pero hoy después de tanto

tengo el sendero labrado,

mi cuclillo trina al infinito horizonte,

mi ser se hace grande,

mantenme afilándome en la piedra,

hacia el centro me quedo exhausto.

para pulirte del alabastro.

 

El Castellano y Leannán-Sídhe

 

Voz de tu preludio:

 

Eran dos voces,

se querían ambas entre

dos labios,

eran como azules

sin helada madrugada,

una sangre agitada,

sí dentro de la noche,

se deslizaban como espinas,

entre flores álgidas,

melodía de perro afónico,

y luna plena,

fugaz melancolía,

era la voz hembra,

el brillo se conjugaba

de secuaz beso nítido,

rostro en hora,

giraba flotando como fantasmal,

sábana de anhelo pertinaz,

un valle estiraba y tus gemelas,

reflejas piernas, bulle y besa,

hondo antepasado de diente afilado,

y lecho de abrojo,

arcaicos deseos se conocieron,

bajo mar y hondo terreno,

beso de intimidad sola,

de extenso horizonte,

desecho el sótano en luz

que amuralla,

poniente de carne de cristal,

y pluma en abanico llameante,

labio de quietud ,

escarlata hoguera por ocaso

del lobo mesetario,

que buscaba luna y entabló,

del cielo regia sequía,

silencio que oigan,

dos voces puras,

se quisieron,

sin forma anhelante,

como el poder nunca pudo,

y la creencia,

sin exacta ciencia,

sabía que impulso no dispara

tres veces ni a revés,

tiene, ni blande retroceso.

Oscura música que en perpetua,

sinfonía,

soledad cantaba,

su silencio de cristal.

Y tierra levanta,

 

Förüq castellano Miguel esteban

 

Primavera tu hoguera:

 

marzo 09, 2021

 

I

Tu solo espíritu

de alto cielo,

preside mi honrosa vida.

Feraz raíz insobornable

como dicha falaz incuestionable

devienes primavera.

En joviales muslos

y lozanas alegrías.

Levísima, poderosa, atónita,

en alas mi Golondrina.

Alzas que me sublevas

a beber de tu fuente inarrable.

Rayo celeste, vital,

frente la tierra, todo cánticos.

Crear tu azul gloria,

es soñarla, como sueña la orugüilla

volar en alas montadas.

Azul, verde, amarilla tu sonrisa,

seno turgente mío erizado

donde te guardo.

 

 

II

Me palpitas de rubor

a espada rompiendo,

esquelas y señales, sin esquemas

avanzo este humo de bolígrafo.

Mi árbol en piel saturas,

lentamente, como llueve sobre

noche de suelo mojado.

Cargado voy en verde savia,

pujante de tu hálito

fugaz, repentino, ingobernable,

como luz derretida,

y agua batiente.

Como piedra o calor esponjado.

Permite te escriba,

vomo se habla a la muerte,

para enamorarla.

 

 

III

Suspirante desliz estrellado,

aristas como filos un rubor

franqueza, de honorable sabor.

Embeberte, es de liminal

vértigo de espadas.

Atrevida, de hermosa, sensible azada,

sacas mis penas y alegría se erige,

de este tu muchacho desnudo,

que jura te amó

un día en penumbra

para así, por fín,

no perderte nunca.

Arena vívida de vergüenza

ausente, melodioso tu amor.

No aplaco, le custodio,

como mi vara de nardo

en lecho marino.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

Memorias frías:

 

Usurpar vestal en llamas,

clarividente hechizo,

usufructo de solas corrientes,

como vertical latido

auge de todo lo que elucubró

llegar a ser más que desliz pasajero, temporal.

Como signo arcano,

revoloteando que ungido,

vestía pliegues y orillas,

de nácar y estela atemporal,

como higo del demonio

y mezcalito.

Era solo desquicia labrada

de un placer atónito,

en aras de trinchera,

y remembranzas todo lo que te quiero Musa.

Con topo, invención,

u fulgente espía.

Era solo gritar,

te necesito más que en tinta

y hojas papel infausto.

No creo sobrevivir al ocaso de mi error,

o quedar relegado a cruel olvido.

No se puede nadar en ojo remolino,

aún sea espira de vértice

y entraña desangelada.

Este remolino fluvial

que me absorbe y navega mis venas,

Oh mi turquesa,

en crisálida, de cristalina esencia,

planeo la noche,

vestida cual azur hermoso,

reincido, no deseo ser clavo sin martillo

en tu destino,

ni espina sin rosa malva,

como rosa sin cruz acaso es logia,

acequia sin agua ni arada tierra,

es el verso sin destino,

destinataria eres,

por ser armada mi soledad,

Como densas calzas un cruel devenir,

en grilletes condición

impuesta por sistema,

sabiendo quién soy,

simple y llano un hombre de bien,

que bailen su mentira médica,

diagnosticada por cinco días de insomnio,

que libre no es quien pide ayuda asustado,

le condenan vida entera,

a su negocio de remedios.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

Rauda estela:

 

Surco de noche

ya se retira

sonando el día

y sus rosas heladas

de invierno,

iris matutino

clamado

en este fiel olivo,

surca mi sangre

entre verticales filos,

mi gris vencido del alba

serena, más desnuda

que la transparencia

que el azul afila.

Se clava este verde

militar de ciprés

como cuchillo enervado,

y su canto

en estos sigilos de chopo,

cargo mi revolver

naciente del verso

por un sol de plumas

cae fusilado el aliento,

algo que clavar

al firmamento

héroe del norte

de mi silencio.

Fantasmas

del imperio perdido

su bandera del tiempo

dormido.

Fúlgidos nervios

cabalgan los acres

de esta trinchera

donde mantengo alerta.

Jauría de sienes hendidas,

con fauces somnolientas

quise ser siempre

con esta mente,

profundicé el idioma

de la flor,

hablé con la tierra,

aún guarda mis abrojos

sembrados.

Entre brotes verdes,

impacientados,

aguardan el bravo

crepitar de la tormenta,

y sus besos azules.

Ahonda esta vida

silos del demonio,

simientes oscuras

de malas yerbas.

En este campo yermo

crece mi ilusión

que no me siembren

el dolor,

seré como la flor

soñaré con las piedras,

reiré con abejas,

jugaré con el viento

como la vida grita.

Ahora que la mañana

consume los suspiros

ahogados,

ahora que el cielo

luce sus corceles dorados.

Es por esta pizarra

que me habla el río

me habla qué más

que ser agua.

Deslices anudados

entre corajes florecientes.

 

 

II

 

 

Voluble cielo

cuidó tu rauda ala clara,

próvido planeta

de florido consuelo,

por su sol fúlgido lucido.

semejanza quiere contigo

corona el día por aspilleras suaves

las glorias que descifra tu nombre,

sublime en altura por quier

anublen desventura

por mesura,

encumbrarse la ya satisfecha

estela endógena no osaba,

realizada dispuesta

en manos y cruz de Apolo.

Amante lebrel

de sentenciar causa y retiro.

Aragua tribute el franco templo,

inimaginado,

con peñascos y mi arroyito,

alevoso corredor

robusta bizarría

entre furor de tus solos labios,

felonía de caverna umbría,

retiemblo atónito

sorteando fieras,

amansando mustia frente,

sacro fuego tu esplendor

contigua.

Entre tus cauces férreos amada,

quebraste tu saliva y mi lira,

¡Oh musa, tu encanto

no me retires,

Batida mi hada,

pastorcica de Castilla,

invencible de esta dicha.

 

 

III

 

 

¿Acaso dormiré la noche?

Se callarán los susurros nocturnos,

el blanco cielo ya no acostará plomizo,

su letargo de otoño aguarda,

taimada mía no marchites

mis leves hojas;

No todavía.

Ampara mi dorada yedra

escucha sus notas de savia verde,

abre y abrirán rizos

en acristaladas fuentes.

Allí el clarín entone

enamorando a la dama del lago,

serpeo mi suerte cuando me dictó verte,

común lache yo perezco

en brazos de mi lejanía nunca hallada,

a ti entrego mi labriego,

inquieto, escita de su linde quieto,

aplaca mi bajel de ala irascible,

relampaguea incesante

alta como la luz etérea,

perenne que yo estaré atento

para osar y no desprenderme;

perjura, retrocede, y avanza

alzándote por falaces bocas,

que desaconsejaron

y creíste amigos,

no poseo yo almendro

de almendras de oro,

pero todo se dará,

sin caer en el vulgo,

mi sed al menos procuro,

es la sangre cándida,

arremete, marca su cántaro rodado,

blando, una solitud escarchada,

a la que se desea tras todo estío,

lisonjero de tórridas llamas

secuaces del terreno.

Hoguera me tiendes la llama

sin rendir tu escuadra,

preso tiembla el morir noble.

Peinadas parras de la sombra,

tupida vida que acicalan

acariciando al rey Sol.

 

 

El Castellano

 

Silbido de la sangre:

 

 

Claman verdades de la tierra

por nacer y resurgir

la quietud estameña,

sobre la misma tierra

el eterno ciclo de la vida,

como traje de la mujer soñada,

muerte en memoria hilando recuerdo vano.

Resurrección como caminillo de hormigas

por la soberbia de la simiente al albor

de sangre sin condición.

Yo soy por siempre

miel de infortunio desaconsejado.

Así como dura sonrisa y guiño besado.

Al azar de la existencia

efímera esencia del crepúsculo más sonrojado;

apellido y nombre que nada representa

como resplandor de la centella

vil chisporroteo sin sonar,

cargo el silencio y el infinito de mi verbo

a lomo de frialdad en escama

resopló en la montaña sin nombre

latido de mi húmeda lombriz azulada,

de mi tierra que jamás tuvo dueño

latido sin final

agua de manantial núbil destelleo,

va girando mi vida por enraizar

yo soy siempre

sendero de sierpecilla inútil,

con el manto de su desnudez violenta.

El eterno comienzo sin final

aullido del viento, arena en una gota de lluvia,

hoguera crepitando la tierra del volcán.

Río que acaba y resurge del mar,

ese soy yo siempre por despertar.

 

 

El Castellano y Leannán-Sídhe

14-1-2019

 

Resurgir:

 

 

Hoy las fuentes bullen

los ríos desbordan

las vidas dejan sus grises

de invierno y sonríen

al alba de la lluvia

que toda vida mece

sal al jardín ayer sembré mis ojos

esperando que la tierra fuese sangre

las raíces mi boca

y la planta mi cuerpo

para con longevidad imperial

llegado el momento

decir de este jardín yo no he muerto.

 

El Castellano y Leannán-Sídhe 14-1-2016

 

II

 

Sangre y muerte aplaco regio,

duramente como astro viril,

como amor estameño que canta a su veta amada,

en sístole de barretero,

abriendo surco nuevo en piquete,

trágica que ella así vino,

flor de metal desde el suelo,

amparo en destino reguero pulcro,

todo reguero que trueca su suerte;

por muertes de estaño fino,

enamorada dinamita que surca lecho,

un son que grita un baño de raudo fuego,

sin piedad de obrero,

ni réquiem apiadado por la tierra,

un raso enlutado de oscura piedra nacido,

concavidad de caseta y vals minero,

como sinfonía nocturna que abre yacimiento,

regreso y no entristeces,

estameña vida en cobre cubierta,

santa presencia

de altas colmenas,

y simientes que el tiempo avelan,

fontana tú, serena,

viniste al mundo

en la fundición de la primera Armonía,

sombra tú de planeta sin espejos,

turbiedad que no arrostra diamantes,

opacidad serena,

sola,

sola,

como sola nace nueva tierra,

gris fantasma

que velas tu brillo maleable,

rutilas cenizas metálicas

de todos los ayeres en cuerpo metálico, tangible,

sigiloso sembrado, tu vanal estallido,

a sacar de ti mina y provecho,

raíces pétreas,

tu sino de planta de humo,

copia sin espejo,

ni sombra acaso tu reflejo,

perpetua osadía

sembrada por el Cosmos.

 

 

El Castellano

 

Gloria oscura en auge:

 

Elevado trigal de mi oscuridad,

amapolas desangradas, río de sangre

por llegar,

de este confín

al inframundo.

Del pozo de Airón

va este celta carpetano,

Sigfrido en Alemania

nombrado.

Escudero del dragón Cuelebre.

Araña tejida en el ojo del lugar,

el cuerpo ama el frío caido,

deslumbrado, yerto de la pupila

con su telaraña montada,

en su palabra,

en cicatriz silente, doliente,

abrasada cual fuego leña abrasa.

Avanza mi trino comulgado,

vivo por la ley

de mi corazón invernado,

del suplicio,

al suspicaz verbo

por visualizar,

para su estampa domar,

en el cerro del lugar.

Por el templo de mi congelado habitar

gloria,

de este mundo cruel

jamás caigo destruido,

parco dulce tormento,

que mece de vuelta

al inicio del sentimiento,

jamás dicta su única verdad,

Luz es Luz

Madre de Oscuridad,

comienzo de todo.

Voy con mi caballo a cuestas,

turbado esquivo nacido,

cual linde deseado perdido.

Quiero encontrarte,

conocerte,

tornada quien tú eres,

en efecto y beldad,

amarte.

Ya te amo en verdad,

lleve donde me llevase el cante,

el umbrío, tibio,

parco hálito,

allá donde mi latido no cupiese,

te llevo en mi huerto

mi flor oscura,

en este invierno que el Sol

de amarillo la vida ungiese,

y la tierra en encina y esparto blandiese.

Gloria,

puedo empezar

sólo basta dibujar,

detrás de mis ojos

mi amada está,

llamada poesía a su entraña

de Gloria oscura,

vivaraz entraña retuerta.

Musa-araña dicte lo que es de ella.

 

 

El Castellano

 

RESEÑAR LO DIFUNTO:

Escribir lleno de vacío, de silencios, como huecos,

-vespertinos salmos, oren la desquicia vaporosa,

donde replegar resiliente intelecto de toda luz,

-brava y endeble, risueña y flamígera

símil de casa diáfana, del menos nombrado,

que no era piedra, era fortuna,

en altitud de sus miras poéticas inabarcables.

Hielo del fuego y lava fría abismática,

Rectitud, alta poética,

-como azar de tres monedas y nueve riendas,

y tono de claridad diáfana

-oscura senda que ella era toda agua,

altura sus palabras dónde,

-en una cueva obscuro placer se engalanaba,

su figura y contorno poroso,

-era sedoso y fluctuante, como su ala de cielo encerrado,

que luz no repele atravesar,

-y era su virtud brilladora,

cima sin base ni pedestal.

-Como cientos porciones de viento coagulado.

Estas hojas de sacrificadas heridas,

-Sin ella no había sacrificio ni vida otorgara,

de corte regidor,

-y ceño alto como una nube,

verde bucle que avanzo,

-de cascadas y fuentes, de pozas y abrevaderos,

agua limpia que no lloran ya mis ojos,

-si lloran sólo es carmín portan mis venas, estambres,

cabellera distraje completa de aire,

-y cabezas de grama resentían todo césped,

camino la sombra de este mi amor pudiente,

-por verla no hay patria ni bandera,

inmensamente onírico,

-es de sueño palpitar unísono,

mi noble razonamiento sin rezar,

-ni ver tormento cabe,

resucitando y haciendo vuele

mi paloma de anís y agua,

-aguardiente era como tener y besar su mano,

este viaje lo segundo más bien,

-besar y besarse es del saber tarea inextricable,

agitando voy mi denso acorde.

de ortiga y triguero espárrago.

Sin fluctuaciones vanas, ni secas a morir,

-mi aliento y ánimo llevaba un sello y clave,

melodía de órgano temprano,

- fue sostener todo lo que ella quiso valer en su mano.

Que sube su prisa.

-El nervio silente, se repletaba como su sonrisa.

En dulce tierra,y su cripta,

era del abrazo su alegoría,

que aletargada.

-De la pesquisa más sonrojada.

Desciende mi sendero,

-como majuelo áureo, y hocico de plomo,

alíate con quimeras malvas

-y vidas cepas de un día,

y con tímidas hadas placenteras, y sumisas a este.

-Que el sueño es realidad cuando se descubre la luz de su verdad,

Hablé de poner precio un día, yo yerto claro,

- estos versos de alba dormida en la noche;

a mis honrosas Simientes aunque digan verdades,

-y soles pudientes las corroboren, que ella es destino,

mañana plácida, y hundida, en sosiego cuando todo empieza,

-y solo termina la despedida,

Oh esta mi rosa blanca, deberá caer podada.

-Y dar su paso a mi rosa Azur eterna mi tarde.

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

 

Subrepticia:

 

Ese mi único secreto,

revelado entre celdas de leche

y rosas de sanatorio.

Su encuentro en estadía de larva,

o alma anclada en forma de éter,

forma concisa,

fuego en lágrimas mi sangre,

a dulce mordisco

te di de beber de mi índice.

Hoy, perfección intangible, onírica

del mundo propio del sueño,

belleza lejos de mundo conocido.

Fuente los cielos, candor de dragones,

rizados en todos los colores,

nube de evolución, granate profundo de ojos,

partida de sed sanguínea,

Ser perfecto, cómo llamarte,

que al volar, te dije

vuelve cuando quieras,

no voy a intentar capturarte.

 

 

Förüq castellano

 

 

II

Espiral de reposo:

 

 

Soliviando, viene bregando,

un azar tangible epicúreo,

adoctrinado al hervor de la verde cepa.

Raíces al templo del mañana,

vistas a lo que nunca dio causa

y siempre estuvo y está.

Inmiscuido como ascua besa

su final de ceniza.

Empíreo, cromado sentimiento

de conciencia filosa.

Quizá algún día vuelvas,

Subrepticia hermosa,

quizá más crecida

tras alimentarte de los cielos,

y su bruma del gris encorajinado

y su zinc y su plomo.

Puedes escuchar los sones.

Se afila el clamor

entre trompetas

de todos los ángeles.

 

 

Förüq castellano

 

III

Atisbo de nácar:

 

 

Noche de colores enervados

de rienda alzada como vetusta estela

coloreada por oscuridad sempiterna

que todo atisbo envuelve.

Es el son sanguíneo del sigilo

alzo, que dirijo sus resplandores

consecutivos, es un latido de tierra,

repicar de los fusiles,

y sus hocicos al horizonte cantando

un inmiscuir de la brea

y su pólvora encendida.

El dormitar de faroles

y su réplica de luz intransigente

vuelve al pozo sin poso,

es mi sola alegría descorchada,

entre la caricia de mi guardia.

Mi cielo en repiqueteo de colores

que difuminan la densa oscuridad

de la noche.

 

 

Förüq castellano

Sigilo de solitud:

 

Por el tercer orden de las cosas,

avanzo mi solitud extensa

el infierno de la araña custodia,

el destello nacido de la tiniebla

susurro en eco de cicutas sangrantes

es el estambre de la flor llamada muerte,

un sueño eternal

en las lindes del descampado

que atraviesan las almas

al transmigrar,

eterno hálito inmemorial,

un telar entre escarchas azules,

y vides de lúgubre ambrosía

cantada por Dante,

y el grajo negro de Apolo,

surca los párpados yertos,

descubramos hálitos flamígeros

en sinfonía yerma de corazones espinados,

y zarzas en umbral sigiloso.

Puertas al reino de los condenados,

suenan los sones, suenan los clamores

de brea y tinta exaltados,

era una noche lúgubre,

las pestañas no bailaban en los ojos fríos.

Era una neblina cegadora

que abría un fuego tras la oscuridad,

unos ángeles blindados

tras la puerta helada un enero,

unidades de la creación,

vida hermosa,

sueño hermoso

reflecta maravilla,

mundo negro en el que me encontré.

Hijos de la tormenta en la noche oscura,

a ti noche oscura canto.

A ti noche oscura te escribo.

¿Por qué no me das el sueño que tanto ansío?

Paso noches enteras de insomnio escribiendo poemas hasta

enloquecer, llevo ya cinco días sin dormir y veo que se van

mermando mis facultades mentales y escribo frases sin sentido,

garabatos en hojas de papel.

Me asomo a la ventana y contemplo las sombras de la noche como fantasmas,

deambulando sin rumbo.

Mientras apuro la botella esperando matar esos fantasmas de

mi cabeza que suenan como delirios con sus voces.

Me estoy volviendo loco.

Solo veo sombras y figuras que se dibujan en tu oscuridad como

demonios.

Sólo los gatos y lechuzas salen a cazar como los murciélagos.

A ti noche lúgubre y oscura te escribo que bajo tu protección de tu oscuridad

ven salir los ladrones y asesinos a hacer sus acometidos

de muerte y delito de acero y sangre.

A ti noche lúgubre y oscura te escribo.

Tú que no entiendes de genocidios ni de muerte ni de fosas

comunes selladas con cal y tierra ni de fusilamientos.

Tú solo ciegas la luz del sol y solo el fuego y los fusiles iluminan

tu oscuridad.

 

 

EL CASTELLANO

 

Madriguera del sueño:

 

Al esplendor violáceo onírico,

yo escribo antes que Morfeo se apropie,

consuela él, mi sueño tenue,

que quiere y ha de ser grande,

mas, el grande y el chico,

iguales son lo que les dura el fausto sueño,

cimas de adusto regazo,

oh mis sábanas fuesen,

importuno, encuentre

aletargada mi almohada,

niebla sonora,

de umbría persiana,

como cenit morado sin trono,

lecho mío de oro y espiga,

las mieles de Pluto y Citeres,

no serán ilusiones de mis ciertos placeres,

caigo en brazos una estrella apagada,

rendido en hálitos y respiros amantes,

tu presencia de señora hada no retires,

perpetua maravilla toda madrugada,

hasta que asoman los cabellos,

de una aurora beligerante,

cornucopia de un junio

no quería abandonar su Ostara,

derramando primavera la doncella Flora,

oh luz que esmalta la idea,

de vaporoso sueño,

e hinojos solares durmientes,

como alma en tu guarida recelosa,

inmortal almíbar d' este tormento,

resuena, que florece,

no canto triste,

a la esperanza del gozo,

mis campos bañados serán

de argenta luna,

hasta el corazón de antorcha,

su esfera inominosa,

luminaria de sueño,

que se sabe en todo el vecindario,

que mi musa,

canta viene y adora las Pléyades,

en estela, redil de cosmos,

y su insignia que conocemos,

quienes no preguntamos,

afirmamos,

oh llama hermosa,

sueño, mi sueño,

grande como nuez,

del nogal futuro,

ilusión pétrea,

implorara tu fugaz

visión, me arropase,

y en mi pecho te adormilase.

 

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

 

 

 

Preludio de la certera posesión:

 

 

Mi alma anclada en gozo,

de que tú seas su ilusión verdadera,

quimera de piel y amable entrega,

soy tuyo hasta el tiempo

que me verá desvanecer a tu lado

naufragando mi barco,

hoy te visto de amaranto,

perfumada de rosa esquiva tu mirada,

para encender mi candil y su verso,

a ti estoy sujeto como el inicio del tiempo,

que jamás me verá desvanecer de tu puerto,

hoy avanzas mi canto,

para pintar de tu color su verso,

que ya no se retuerce ni retorcerá

muerto el beso,

queda servirte mi flor de hueso,

despierto

despierto mi reino vuelto el nuestro,

resumiendo el latido por ti confeso,

para resplandecer,

y que viva siempre nuestra luciérnaga de amor,

iluminando el abismo y su garra,

para ser yo quien te ama

mi Leana.

Quien te vistió el cielo

de todas las flores mi amada.

 

 

El Castellano y Leannán-Sídhe

 

Ignis delectó nunc Semper:

 

(El fuego siempre ha sido elegido)

Tu voz:

 

Eres fuego en el agua,

eres luz en la noche,

calor en mi alma de hielo,

amor en mi mundo de ilusiones en viento,

 

bésame al final de este deseo de chincharte,

acaríciame con tus labios,

el mordisquito en la oreja,

el susurro en el cuello,

 

noche de eco entre imágenes,

pupilas mirando pilares al cielo,

entre verde y violeta de árboles,

 

ojos de gato, tu gemido,

tímido y feroz,

tu voz.

 

Entre fuerza y coraje saca su garra al tiempo,

lo efímero del segundo al pasar del minuto,

la seda del sentimiento, en su carita del beso,

el piropo y su carmín el despertar de su recuerdo,

 

acariciando su pelo siendo sus ojos, siendo su boca,

siento sus nervios, me atrapan enredándose contigo,

el momento que dejó el silencio,

el tímido beso con fuego en el interior, su dulce sabor.

 

Mariposas recorriendo cada paraje de la piel.

Tú y yo solos los dos, tiempo de infinito, sensible el instinto,

se sirve de tu aliento, crea mi armonía,

cada caricia te hace real.

 

Sostén mi placer cada anochecer,

sé el tiempo que nunca se fue,

sé mi sonrisa y cada imagen que quiero ver,

detén este instante para hacerlo real,

 

el sueño hecho realidad, la historia sin final,

mi eterno amor, sin dudar,

corazón carmesí, como flor de abril,

navega mi sensación.

 

Es un te amo lo que me encanta escuchar,

los mil que me quedan por decirte;

los que nunca se irán.

 

 

El castellano.

 

Latido:

 

Latido constante, clavado en tu mirar,

caer y despertar en el incesante sueño,

de compañía a tus efímeras y angeladas alas,

de tu eterna alma.

En sinfonía plena con mi sentir,

plausible en verso y gesto

que arde en tu corazón de fuego.

 

Aviva el recuerdo creando presente

de este soñador despierto,

para volver a anhelarte mi amor eterno.

susurro del viento trayendo tu brisa,

a mi sentido despierto cuando te veo.

Latidos al compás de tu sentimiento,

viendo la vida en colores,

desde que mi pensamiento invades.

 

Y vivo colgado en tu pestañeo,

para ser el poeta de tus ojos,

sencillos y tiernos, vivos y aceitunados,

y corre mi vida por tu cauce.

Donde el río creado,

fueron mis lágrimas de felicidad,

de sentirme amado.

 

El castellano

 

 

 

Ser de esencia:

 

Ilusiones quemadas en papeles con tinta,

con los sonidos sordos de un eco de imágenes

el amanecer en sus ojos del cielo encerrado.

 

Silencio en palabras que el despierto corazón duerme,

la mente ciega las observa con su pensamiento claro

sus penas bebidas del fondo de su copa de cerveza.

 

Sonrisa arrancada a la luna de un viernes,

un secreto en un gesto que su mirada grita.

El despiste que convierte en ofensa el fallo.

 

Un sentimiento distante que próxima te quiere.

El tiempo que tarda en decir adios al por qué gana,

ahora llora la almohada al viento que no dijo nada.

 

Pensamientos negros:

 

Te sentí amor y por querer pensarte

la realidad silenció mis latidos.

Aquella flor que llamada amor

ninguna más bonita pudo ocupar su lugar.

 

Entre la tenue luz de luna que me abrigaba

abrí la puerta que me condujo al campo

de negros lirios por el camino de ida sin regreso;

La cabra rojiza los masticaba al compás de un si bemol;

 

Donde la luz que me daba calor era ausente,

tras de sí un sendero agrietado por el que fluía

el río de las flores desangradas;

 

Hacían ellas mi último aliento,

un yo te perdí amor y se hizo la noche sin luna,

cesó aquel si bemol.

 

Publicado por Miguel Esteban Martínez García autor en sábado, noviembre 21, 2009

 

Podando recuerdos para volver a amarte,

dolorosos detalles caen y vuelvo a desearte

aquella mi rosa que llama al frío pero resiste

cantando a la víspera del invierno triste.

 

El ocaso del tiempo que la dispara ya se disipa;

gota de rocío que se evapora con el sol en su visita

y la sonrisa que resplandece sus labios los besa,

para encontrarse con el te quiero el beso que alegra.

 

El fuego del deseo se hacía con su compañía,

con el que los besos y caricias recorrían su fantasía;

De deseo en deseo transcurrió su vida y su anhelo

de cuidarla para no perderla nunca y soñar despierto.

 

Con su campo de derrotas y victorias en sus sueños

un nuevo insomnio de sentimiento en sus recuerdos;

solos en el encerrado mar del amor no demostrado

su amor quiso ser fuerte y no caer olvidado.

 

Publicado por Miguel Esteban Martínez García autor en sábado, noviembre 21, 2009

 

El ritmo de tu cuerpo,

donde el agua y la poesía

hacen el amor.

El fondo de tu mirada

el manantial de esmeraldas.

El calor de tus piernas,

El terciopelo de tu piel.

La suavidad de tus caricias

mi motivo para viajar

allí donde el te quiero

lo dices sin hablar.

Lo que me alegras

sólo con tu existir.

Es todo lo que significas para mí,

lo que me haces sentir.

Es el agua de tus besos.

Es el fuego de tus labios.

Eres tú.

Eres tú mi vida, mi luna.

Eres tú en cada noche fría mi calor.

Eres tú la chica que siempre soñé,

la chica que siempre deseé,

la que vivía en mi subconsciente

para cuando apareciese

darla lo mejor de mi existencia.

Deseos, ilusiones, anhelos

definiendo mis sentimientos.

En mis recuerdos tus besos

sabor de hiel.

Tú mi motivo para soñar.

Tú mi sueño, mi dormir y no despertar,

tú todo para mi.

¿Por qué no has aparecido

en mi vida todavía?

cuando por amor se quiere

a quien no ama

y por soñar se vive amando,

por amar se vive soñando,

y el que siente se miente

quiero mi despertar y verte a mi lado

para sentir que en un pasado

andé con la botella en la boca

y no que ella

chupó de mí mi vida entera.

 

en sábado, noviembre 21, 2009

 

 

Yo te sentí:

Puedo escribir todos mis pensamientos

y ninguno podrá reflejar mis sentimientos,

el amor no quiere ser pensado,

ni si quiera ser conocido,

sólo sentido.

Yo te sentí amor

y por querer pensarte

desapareciste entre la tenue luz de luna que me abrigaba.

Allí la razón apagó los latidos de un corazón.

Como tierra yerma

marchitó aquella flor que un día llamé amor

y ninguna pudo ocupar su lugar,

sólo la hiedra brotó hasta tapar la luz que me daba calor.

Pero yo te sentí amor.

 

Publicado por Miguel Esteban Martínez García autor en sábado, octubre 10, 2009

 

 

 

Contando mis recuerdos para volver a amarte,

me pierdo en tus detalles y vuelvo a desearte.

¿Cómo estar triste? si siempre te tengo presente.

¿Cómo ser débil? si tu amor me hizo ser fuerte.

 

Es el ocaso del tiempo que me dispara,

derrotas y victorias en este campo de batalla.

Una sonrisa y un beso recogió mi alma

junto con un te quiero sincero esa fue tu arma.

 

Mi pensamiento vi volar junto a ti

desde el momento en que te conocí.

Con mis besos y caricias tu cuerpo recorrí.

Mi pasión mantenerte viva dentro de mi.

 

Contigo en mi vida, se encendió el fuego del deseo

y de deseo en deseo encontré mi anhelo,

el insomnio de este vivo sentimiento

no perderte nunca para soñar despierto.

 

Y así, cada día volver a amarte y desearte.

El castellano

 

Semilla:

 

Día y noche al compás de una melodía

de sueños por vivir ilusiones por cumplir,

de los besos de tu boca vivir

amar cada parte de ti

 

como despertar de primavera

a toda vida bella,

Mirar en tus ojos y mirada

el fuego de amor que me acompaña,

 

sentir que dentro de ti

brilla un corazón que late por mí.

Bailar a la luna nuestros cuerpos

unidos en uno por pasión.

 

Y alma con alma corazón sin dolor,

beso de la más linda flor que eres tú,

beso en esta noche que te siento

en alma verso y sentimiento.

 

Y puedo entregarte todo mi amor,

Si no sintiese no escribiría,

y si no te sintiese no viviría,

sería cuerpo sin rumbo,

 

alma sin motivo de escribir,

porque tu amor me llena,

te alcanzo una estrella

 

para que sientas que de mis versos

eres tú la dueña, mi más linda y tierna.

Si soy tu poeta, tú eres mi reina,

mi inspiración eterna.

 

QUIERO beber de tu boca y cuello,

hacerte mía a cada momento.

Con cariño hacerte vivir el cielo,

y por la noche el calor del fuego.

 

Si tenerte te tengo, quererte te quiero

y amarte lo estoy haciendo,

puedo sentir y con orgullo decir

tú mi vida en verso,

 

el amor que esperaría una y diecisiete vidas

flor y pasión del romance antiguo

que repetiría cada día y vida.

Siente este beso y caricia

 

porque sincero es el verso.

Sincero es el amor que tengo

cada vez que te leo y siento.

 

Porque tu amor me eleva

y me hace ser guerrero inmortal

de la sonrisa plena

de tu corazón sin igual.

 

Ámame, siénteme, quiéreme

escríbeme, derríteme, soy tuyo sin dudar.

 

 

 

 

 

 Esteban er-lobo bohemio

 

 

Yo soy siempre:

 

 

Todo queda bajo el esfumino de mi grillo,

colgando pensamientos en tejados,

al compás de una cigarra,

piel con piel flor con flor

elevado resquicio de tu amor,

sueños atrás volaba mi alma ingrata,

nervios posibles y su cama,

sí soy yo sí eres tú,

qué pasa ahora,

instante de cerrar mis ojos,

por comenzar la historia de mi vida,

y sus siglos de dura existencia carcomida

al disparo de la ilusión y su mentira

donde los demonios llaman y me quieren,

deslizada la tela de araña

mi vida es lo que me queda,

soy Dios de mí mismo ahora,

el demonio me cuelga la espera

mitad luz mitad sombra es mi ahora,

mantenme lejos del nunca,

yo soy por siempre,

ojos renegados de este humor vivo,

gatos maullando a la luna en el tejado,

imposibles galanes,

cuando yo me caso con lobaluna de antaño,

animal feroz corre por mis carnes,

solitario ángel armado para el enemigo,

este es mi sino,

tejos crepitando su savia en albor

asidos a su quietud imperfecta

que el tiempo no determina final,

vida trenzada en albor siniestro mi ida

soy weche, soy fuerza, por y para siempre,

el verso me teje,

tinta mi sangre, pluma mi garra,

por acampar la estrella y su cama

hoy por qué no mantenme fuera de la mentira del fin del universo,

porque yo soy mi universo particular,

humor desdoblado asesino del tiempo,

mi mano acabando con el aliento imperfecto,

soy el imán de hombre que te atrae a mí de nuevo,

soy la ecuación perfecta que asesina tu velo,

toda mi realidad se construye de mi mano,

para acabar elevando al tercer cielo y noveno abismo mi canto

entonado en cal y arena como caracola de mar serena,

es tiempo hoy de morir por las ilusiones fugaces prometidas

y su tela aterciopelada, vestida de nácar,

hoy es final de mi espera,

es el comienzo de mi poder,

mírame estoy rasguñando mi piel a placer,

está quedando solo mi sangre vestida de hiel,

hoy como ayer a tu lado estaré para asesinar la quietud

y su asolada desilusión,

hoy por ti mañana será nuestro eterno comienzo,

para extender nuestras alas al cielo,

todo comienzo exhala su final de su mano izquierda,

elevado amor que me cae por el párpado,

y en mi vena que aguardo para estallar amor al viento

este amor que por ti siento.

tornada mi sangre la verdad de mi aliento,

en difusión magnánima del sentimiento preso,

muerta mi araña

mi corazón es lo que queda.

 

 

El Castellano

 

 

Blándeme en mitad del campo,

sólo allí que la encina enraíce mi carne,

el hinojo lata al son el tambor de sus flores,

la carrasca grite verdades del monte,

vereda quieta, enarbolada,

soledad disparada sin descanso,

sólo allí reinará mi alma,

en letras escritas en las hojas de vida,

las lindes teñirán de rojo y negro,

de tinta y sangre el resurgir del añil

aliento dibujado de toda vida en color,

del albor a la muerte en flor

se alzará mi latido con su amor.

 

 

El Castellano y Leannán-Sídhe

 

 

Hálito silente

yo creo en ella

porque su piel demuestra

que los sueños se cumplen.

Volamos juntos al viento

como molinillo diente de león.

Hoy la vereda canta nuestra canción

dos corazones en un mismo latido unidos al unísono

Su carita que llama a la mía

de su cuerpo es mi caricia

por ella el piropo jamás escrito

solo desvelado en su oído

Sólo al viento le pido viento bonito

mantenme en su destino.

Que de lo vivido muerdo su corazoncito.

 

 

Del ababol a la verde espiga.

 

 

El Castellano y Leannán-Sídhe

 

Sentido yerto:

 

 

Renace en la piel,

en el albor sin conciencia,

hace más frío que antes

sentido muerto, caído

olvido yerto

raíz del ser

más callado que el invierno

avanza camina a voz

todo lo que he perdido

polvo de estrellas, hierro de océanos

piedra de montañas...

hazme recordar alas cansadas

cosas grises que te gustaba sentir

mi amada así sabes

horizontales que no puedo olvidar

ejes verticales de conciencia

sin dormir

danza la primavera del lugar

con mi soledad pintada

en la sangre de mis ojos

todo lo que veo teñido

la ilusión cae en gotas derramadas

cayendo congeladas

desnudo mi cuerpo en la penumbra

del segundo quieto

raíces comiendo mis venas

hojas de mi historia mustia, abatida

sentido muerto

viviendo por ver morir el momento

momentos atrás que cae el recuerdo

sin miedo, sin sentimiento

todo hirviendo

sólo este sarmiento de cuerpo

esperando que juzguen a su alma

libre de maldad

quién estará allí

quién vendrá a darme un camino que seguir

solo en la oscuridad

donde todo comienza

las sombras me reconfortan

y veo en luz mi vida

para encontrarte

algo que darte de dentro de mí.

Un amor rugiendo en la boca de la estrella.

 

 

El Castellano y Leannán-Sídhe

 

 

 

 

Aguerrido albor:

 

Diestro del mar a la montaña,

visten sus flores coloradas orgullosas y sentidas

cual caricia de su jardinero que las ama

el viento armado escala cual seco rayo

su sol enturbiado se paran las oraciones

hipsipila dejó su crisálida

en un caballo alado recorre sierras y sus manantiales

recolectando toda simiente desde todo confín

al inerte sombrío albor,

mientras su fría luz crece y camina

sin franca tapia ni verja que detenga su escalar

vuela vaga la libélula para posarse en su hombro

recio brazo arrido ninguna simiente cae a su lado inerte

que lleva que trae a su castillo olvidado

hechiceros de todos los reinos desvelaban que sólo

un reino se mantendría vivo

y no era el del humano ser

Hipsipila cabalgaba por naturaleza su religión

abarcando de la tierra a la lluvia

cual rayo cortado de Sol su cabello

los pájaros trinaban en su castillo

hipsipila siempre vivirá como invencible Sol.

 

 

El Castellano y Leannán-Sídhe

 

 

 

 

Final con comienzo:

 

Retina escarlata,

su ojo de niebla

y bruma que avanza

donde corta mi flor de luz

el sendero,

esposa del Sol al mirar

lumbre quieta, retina abierta

muerte final con comienzo

en alabado fin de existir

y quebrar el tiempo

conquistando el terreno.

Sangrando raíces que gritan,

aullando hojas al viento,

pintando su dispersión eterna

como sustento y cobijo

de toda vida

mecido del insecto al mamífero

desde el helecho

al alto árbol

hoy canto para ti

vida vegetal.

Mi caricia te sembrará

una y mil vidas más.

 

 

El Castellano y Leannán-Sídhe

 

 

Flor de tierra:

 

Fuego en el agua de su mirada

de los vientos auspiciada,

la ceniza consumía su carne

ardía sin mesura su compostura

naufragó valles y sus caricias

su bandera fue de su vena acequia

molinillos fugaces sus pestañas

de él se enamoraban las hadas

de ella la primavera entera

con cabellos del rayo de Sol nacidos

ojos de tierra sin lugar era bella

clamaba su voz la cima de la montaña

descendió abismos

para anclar su esencia en la belleza

que late y envuelve su huella

conquistada en miel

su ambrosía

gemía la caricia

para brotar altares de hueso

y murciélagos de sangre

lloraba piedras en sabiduría prendidas

la bondad alzaba en servicial entrega

su fuerza era de su amor hoguera

él lloraba flores para ella su amada

su verbo a veces tornaba carmín

en pétalos de silvestres rosas desangradas

su voz germinaba la tierra a su paso

el amor a la tierra no le detuvo

ni sostuvo en fracaso,

encontró con ella el amor

que le fue negado llorando espinas

y si sus abrojos nacieron no fue

más que para rajar el viento

difuminando el tiempo en estaca

de eternidad con fuente y manantial

anclado gozo en armonía

bailando de la mano y naciendo del alba

jamás capturada

pupila enfrentada

que mecía

que gritaba.

 

 

El Castellano y Leannán-Sídhe

 

 

Quimera quieta:

 

Umbrío, tibio,

al resguardo de voz habitada

serena, llena de luz

en este linde

donde corta mi sendero

y florece mi sombrero

al viento

ojos llenos de paz,

sendero atravesado

en árboles de sosiego

encontrados

en hálito congelado,

lumbre quieta se dibuja,

espino amarillo que clavas al guiño,

calor de mi calor,

cauce de mi sangre displicente

desde la montaña al valle

luce mi traje

para encontrarte

vestida de Sol y caléndula,

resplandor dorado

al trasluz de tu amor,

granate mi sed de tu cuello

al destape

mi río de calma y arrojo

en réquiem por la rajada tierra

en albor de la centella

colmando su belleza

donde mi carcoma quieta

mira y avanza

sintiéndose en armonía plena,

yo fumándome un cigarro

en la piedra de tu belleza,

quién te alzara voz

entre los campos en flor,

fuego de tu fuego sin más razón,

ciprés que clama protección

para sus muertos que vela

tejo morador de siglos y cobijo,

ababol de versos de piel y abrojos,

desde la verde espiga

a la mora sin espina

y su zarza esquiva

hoy te veo como eres

y perdona

me apasiona

ser guerrero de nuestra luz

donde avanza mi quimera

y mi pasión poseerte entera.

 

El Castellano y Leannán-Sídhe

 

Tierra en el viento:

 

Quieto silencio investido

doblado en el filo de la hoja

ese umbral que corta mi calma

avanza en un sentido

rápido, veloz el resguardo de tu

amada voz

encontrada cercana

donde estática enhebra la silente parca

fluye de un confín a otro confín

yendo mi barca atravesando el brillo

al compás del sí bemol mi traslúcido pío

y su suplicio en la carcoma

que recorre mi horizonte

infinito pintado en el borde de la ola

en la espiral de la araña y su tela

la flor de difunto abre su luz

al resplandor del cielo

que cae emplomado

Se corta mi alma para aullar

en la centella

quemándose en su hoguera

hoy el viento lleva nuestro nombre

mi árbol será sentido

en cada flor de niebla

la bruma su color gris dejará

en este jardín de mundo viví,

para sembrar mi aliento

que cayó como tierra en el viento.

 

 

El Castellano y Leannán-Sídhee

Granate arterial:

 

VIII

 

Renuevo esta mi sangre yerta,

para servirte mi dulce dama,

bajo níveo nogal,

allá bajo su fronda suave

y denso selvaje

que auras allá quema,

bajo hórrida, tupida sombra,

servirte a las puertas

de adorado averno

beoda sed en brindis

de nueva, flagrante condena,

dioses del inframundo canten,

allá donde excelsitud

de tu aurea sonrisa entabla,

y a mis miedos sólo arredra,

bullicio entre ramas

saborear dulces trinos cantores,

que la vida entona;

se amurallan las horas,

se quede la frágil vida,

que honroso te siembro,

escuálida y temblorosa,

fuegos y dichas apacienta,

entre este brindis áspero,

de animosas delicias,

mi sangre fugaz, honrada te sirvo,

pa' ser rama para ser de caudal tu savia,

fausto, aterido soplo,

de horrores no regalaba

ni flauta ni prenda a favonio

arrebataba,

mis estrellas sin temor,

piadoso de nublados ojos,

espíritu de leyes rotas,

caos antiguo

que desvelado, no huye,

ni mi risueña sien

relega en acto

a no seguir queriéndote

ferviente.

 

 

Förüq castellano er-lobo bohemio a 17-07-2020

 

ÁNIMA:

 

I

Manantial fulgente de inspiración

tu mirada tierna sin compasión.

Matices de esmeraldas tu

pupila enfrentada con mi pupila.

La golondrinera el aroma

de tu piel frágil y esquiva,

con sus amapolas amarillas

el color de tu pelo.

Un piropo, el suspiro de mi amor.

Que corre, que escapa y vuelve,

el cosquilleo.

Tu boca con mi boca bebiendo

del mismo agua del deseo.

Tu piel con mi piel avivando el fuego

del sentimiento.

II

Resplandor de auroras en los recovecos

donde se refugian mis ilusiones en mi pensamiento.

Tu tez conoció mis manos,

y mis manos te modelaron

para su recuerdo.

Eterna batalla a la noche cuando noto

tu ausencia, la noche que galopa y

yo con palabras sufridas de nuestra vida sentida.

Ahora hay felicidad entregada,

con besos escritos

y roce de nuestros cuerpos.

Me enamoré de la vida, y nada me falta,

porque todo me llena.

Te volviste a pasear por mis sueños,

y en sueños nos reconciliamos.

Vuelve a mí el dulce Tormento, para

vivir soñando con tu corazón,

y amarte soñando despierto.

 

III

Si el cielo se cierra

miraré tus ojos,

mi corazón te dirá,

que seguiré a tu vera.

Si mis ojos se cierran,

quiero tenerte cerca,

para coger tu mano,

y  sentir que no eres un sueño que perdí.

Si despierto te vivo,

soñando te sigo amando,

cogiendo cada estrella en una letra

para ti, tú la más bella

y  el firmamento se cierra sin tu mirada tierna.

Mi deseo y mi motivo para acariciarte.

Pasarán Lunas pasarán Soles y el sueño,

volverá, con cada latido tuyo.

No te dejo una flor te dejo las semillas,

los frutos d' este amor.

Porque en mi jardín sembraste belleza y bondad.

Porque me llenas de verdad

puedo describirte como mi vida giró a mejor

con tu sonrisa clavada en mi mirar

y el calor de cada letra tuya sentida

te quiero de verdad.

 

Förüq

 

El observador:

 

A esa flor que es flor en mitad de invierno,

parte de raíz profunda guardando, enterrando lamentos,

de nube densa emplomada,

en floración perpetua

abriendo a un ocaso desde el alba,

afán superior en fresco oscuro, umbrío patio,

un cielo tangible en vals terreno,

todo llevado por una primavera ficticia,

en profanado silencioso, vano vilano,

un cruelo alzado,

la pluma escurre sigilosa,

como mariposa nocturna,

blanca grisácea como agitar

de un ala cansada,

mi zorzal es único

y no espera en precaución al milano señor.

Ninguna rosa ha engañado

la perfidia de suelo terreno,

trampa esquiva del bermellón en pétalo

de rosa humilde canina,

silvestres aguas de gancho azul,

andar mío amargo por su vereda enajenada,

corazón de ceniza inmiscuido,

arriar mi harapo de sentimiento,

no tengo sombra,

ni me hace falta,

acaso fue bastante.

Rasgar anhelos

y vicisitudes atadas a ilusiones.

Una flor descendió de los cielos castellanos,

fé escurridiza,

sobriedad bajo sol humilde de marzo,

desdén altivo

como hundir la esperanza en una parca sonrisa,

girón de viento o paso definitivo,

temor recio de observar a los dioses

tras aparente muerte.

 

El Castellano a 09-03-2019

 

ODA DEL MORIR NOBLE

 

La muerte noble

era como un Sol negro,

donde acudía, todo río las almas y flores desangradas.

Era un otoño eterno donde no aguzaba

otra estación alguna,

Perséfone, entonaba hilando su Lira,

abisal, helando toda nota desde subsuelo,

erizando cuerpos y ánimas,

era ya un suplicio invernado,

en festín de Baco entre cisnes negros

del rubio Apolo,

bailando sobre la Estrida, en círculos,

Airón abría reguero su pozo,

y cauce yerto,

entrase y regase el bosque umbrío de Cumas,

yo, que iba en Odisea montado,

de travesía con mi hada de profundidades,

Señora Hada Leannán-Sídhe,

no tenía miedo de cruzar el Averno,

debido no existía alma ni criatura

me hubiera hecho merecedor de mi noble muerte, gloria,

de reposar junto a mis hermanos

en el Valhalla.

Sangre, sangre, éter carmín,

escríbeme tu funesto devenir,

sanguinoso que te haré

mi esposa,

y no a la noble parca.

Sangre; oro carmín,

esencia de estrella,

magnificencia enfilada,

desfilada, entre

su polvo rudo

de estrella.

Vigía ante la negrez,

de toda parda noche;

sumisa que todo

su oscuridad devora,

trance insumiso

de parco destino,

en la dificultad

inmoble me alumbre.

Hoy me estoy midiendo,

ante un espejo cuarteado;

mi futura sola muerte.

Invectiva dictada

que resumo,

ni quiero,

pero permitir tengo, eternamente.

Parda noche

que avelas dulce sombra,

que eres bella.

Designio del caballero,

solo en la trinchera,

bohemio sin tiempo,

saturnino velo,

a su tierra,

siendo ella él y él ella

mi pólvora y sangre

de mi morir noble

bandera.

 

Voy rumbo

al tañer tercero

que marca, que dicta

se complete mi hoja.

En mi libreta

se despliega mi crisol

de acrisolada vida,

un impás.

Como un soliloquio

hablando con mi Quimera,

Leannán-Sídhe.

 

Honda pesquisa

soslayo del trueno, rayo.

Nacer se nace no para vivir

pero sí, para acabar muriendo,

no se muere por vivir,

se vive para morir.

Me relego al cisne de Apolo

y al hondo Mercurio.

Estrépito del crascitar

de su cuervo,

del Parnaso devorado.

Alas blancas que su negror erizan

sus ascuas tintineantes.

No poseo, ni es mío

Azaroso cuervo

mi letra de crascitar

en tres tañidos mi Sangre.

 

FÖRÜQ

 

Duero:

 

Grita mi estupor y cuchillos

hieren volteando

una boca que la onda mece

flameando.

Se duerme la costilla

en el altiplano enjutado

de hayas y fresnos

recuerda su geología

únicamente saboreada

por el soñar de los picos,

virginal cuna del Duero

con tus curvas en rotonda

de castizas fuentes y abrevaderos,

dulce azada de agua

que bascula el sentir

de la enamorada palabra,

por cimas tu voz se hace meseta

haciendo el amor

con los pájaros dormidos,

templo y morada

de la cepa que a ti te alcanza,

agua furtiva corre por tu era

y reposa en tu infinita onda,

que se riza, que se insinúa

en vaporizadas Torres de belleza,

que en tu alma anidan,

sortilegio de rosa y clavel

cenit del dolmen tallado,

quién a ti en la vastedad del ser

en su pecho te lleva prendido

el fuego en fanal hoguera

en anchos panales de tus abejas.

Cuentan de la vida del chopo

tus diez mil espumas,

que por sierras

tu rúbrica dejas,

navegante con alas azules

el terreno que jamás te vence,

secretos de amantes

tus aguas llevan

haciendo bullir el inframundo

de los amores y sus galas mayores,

agitas con sangre terrena;

el candil que abre en espiga,

anudando en tu cintura

tu idioma olvidado

pasando años fugaces por tu campo,

rodeando en ortiga

el triguero espárrago,

girando de la vid tu capazo

y sus manos,

haciendo de tu Vera

un Dionisio que al tiempo fermenta

tus besos de tierra.

El Castellano

 

II

Flor de agua eres,

en memoria mía,

tú río Duero,

bello como un laúd fluyente,

trovadas tus andanzas con las que juegas

y meces.

resuena tu aroma en cansadas curvas,

coronara mi sien tus tardes de fuentes,

oh, hervidero natural,

de amores y trinos como ángeles,

tu orilla adoraba, que era tímida y dorada,

alzabas hojas sin pesares,

arrojabas yerbas al terreno,

blandiendo tu frescura,

melancolía niña que no te abrazaba,

a tu magnitud canto,

transparente y pura,

emblema de agua y lanza

de vino y su cepa.

Tú mi amor desconocido,

por donde empiezas,

y por dónde acabas,

arpa oscura

parece la piedra que hundes,

tu cáliz de poder y de comunión gentil,

de fauna ancestral lloró y llora

la Hispania milenaria.

Oh, tu libertad de prisión en silvestre rienda,

Tapiz y poción de colores,

espejo eres Duero de Luna,

porvenir de vejez y su espada azul.

Arrebol y reguero tú de Sol,

olor de flores escuchando

la vida de tu cantar.

 

 

El castellano Miguel Esteban Martínez García a 03-12-2021

 

III

Voy a tu hallazgo,

desnacer ocurriera,

bajé tus riveras, cerros

y bocas espumantes.

Tu boca era predilecta,

flor de agua insurrecta,

Caminé recto tus ajuares.

allá donde el vivo más, no puede,

arribado en tu carne

como vetusta flecha,

tu raíz era y es mi patria,

mi fuente niña,

compases que pueblan

del grano tus silos oscuros,

marcharé tus repechos ingobernables,

oh, Duero escucha mi canto,

no ataranta mi marcha,

saber que no se ganó la guerra

si mantienen asediada la capital,

oh rayos espadas

abre seno de tormentas,

oh, Candamvis,

respiro tus ecos de senderos perdidos,

no fui tu hierba ni tu bajío,

sí parcela de reino,

caracolea este mi amor,

duro, bravo y soluble,

tus curvas agitas cual mujer fecunda,

del risco a tu almena de agua y espuma,

mi carta quedó en barco de tela,

tus jilgueros me acompasan,

maravillosa obra no creada,

quién no te vistiese en virtudes,

alentándome vienes,

no apures tu paso, vena de cielo,

herida del terreno,

con el que juegas, ríes y envuelves,

como vestido de la mujer soñada,

oh, Duero,

oh, tu porfía de huerto de almas,

ven a mis jardines de luna,

envuelve noches sedosas,

de tu idioma oculto,

y galas mayores,

que no ven los amores.

Me crie de sombra y valle,

magistral espada me otorgas.

 

 

El castellano Miguel Esteban Martínez García a 10-06-2022

 

Lágrima del hierro:

 

Oh, la superior Oscuridad.

Escribo a la madre belleza,

que anida que crascita como bella dama graja,

olvidada, de lágrima inerte,

una sed azabache le envuelve,

sólida, al vítreo cristal mineral,

candente en fragua los astros milenarios,

al brillo metálico insoslayable.

brindo mi broncíneo dulzor.

De llama perpetua, y solo crisol

valles en piedra dormidos,

de brillo calizo.

y cuchillos férreos,

Era sobre una lisa pizarra,

una punta de flecha tallé,

de esquiva suerte, anhelante,

vine a dormir en sus alas y aguas,

que venía a plañir el río cuervo,

una morada, y un fervor indolente,

su belleza regente,

de mi visita en mi infancia,

un sueño fue y toqué otra vez su cielo terreno,

una luna azabache regía,

luna creciente su cuarto azabache,

mi compostura empedernida,

de trillas y espadas doradas como su tierra,

hoy en día,

por tener que besar,

hablo que me responde,

de la piedra a la bella simiente,

la belleza encontrada,

vestida de llamas y espirales nacientes,

en mi piedra bella,

y ámbar su libélula,

sangre las hadas ella,

tesoro intangible,

candor de aspas y molinos perdidos,

única al fragor de heladas grises,

patriarcales escarchas, miradas,

y solares que llora el cielo terreno.

hierro al hierro.

A mi `piedra de sangre.

le deberán cuanto he escrito.

 

II

 

Oh, si tu respuesta fuese,

ni muero, ni vivo,

soy sangre, viva-muerta,

como semilla del Sol naciente,

que te aguarda y espera;

hoyos suyos donde me recuesto,

a mi cuarzo, cristal de roca,

la transparencia, quedó ocupada,

de reloj en eternidad azogada,

empedernida ascua, de tiempo prendido,

silente como silencio reverberante,

azures contestan,

su eterno segundo, que vi,

y embebí su éter;

su pureza de espejo.

vidrio inefable de rauda pureza,

Oh, caracola de remolino en carbono,

ventura del arte y ángel floreciente,

tu forma de espiral sagrada,

amada continuidad,

de principio sin final.

 

Oh mi magnetita de unión

y deseante imán,

y atracción férrea,

 

como mi amor a la sangre.

es arcano, místico sabor,

Bajo sello rúnico

este cuervo se alzará.

digno, pétreo, simbólico,

transmuto esta coralina esencia

que arde de compostura a regencia.

 

III

 

En auge mi amado mercurio,

oh, dios de dioses,

único sólido líquido, como lágrima precipitada,

alzar una lágrima de una telaraña,

es intentar capturarte,

oscura, sin poder secar del alma.

 

A este río vestigial, ancestral,

esfumo que alcanzo,

sones de su fractal,

que vine sin horadar su impronta eterna,

vine jabrando mis venas,

mi muerte, como reflejáis vosotros,

no es más que la estántiga bella,

mis reliquias, que besáis incesantes.

Vestigios formó la vida,

Inmutables.

 

Al hierro en mineral candente,

concibo, que mi sangre es solar,

en sed de forjarse,

lucero azul,

como se forja una lágrima las hadas,

cual oro cristalino,

sed de dioses,

en ámbar, oro líquido congelado,

vidas de tierra y savia,

oh madera fósil,

traspasando umbrales temporales, sucesivos,

sensitivos, como belleza que traspasa

y eriza la piel.

en brillo, áureo,

cobre nativo y bronce,

del fulgor en cristalizada,

la armónica abismal,

perfecta armonía.

En crisálida

y magia ancestral tu mirada diosa.

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

COBRE NATIVO:

Canta en el altozano un Sol,

negro de ojo ciego

una noche del metal,

noctámbulos de hechicería,

erigiendo su misterio el cobre nativo,

destello argento gime la plata,

y hierro terso,

todos dueños de lo inerte,

vigilando lo eterno,

lameduras rojas,

escalando el áspero silencio

o su habla,

qué más que ser piedra

del destino infausto.

Lazada a las sangres, el hierro.

Indefensos, ante la noche que todo envuelve

cobijando el secreto, degollé el miedo,

por raudales fríos,

llenos de origen,

llenos de nocturno querer,

repleto de su amor,

impávido surco, su apoyo en pecho,

hoguera de silencio,

chispazos, de la caída hacia lo eterno.

Perdonando están al cobre nativo

otorgándole virtud completa de fuego,

para que salga más limpio, duro y reluciente

bello, cual bronce,

hermoso como si tuvieras moción verdadera,

oh, casto cobre nativo,

sube que naciste para y del fuego,

acuña tu oro viejo

en mi pecho te habla,

oh, piedra durmiente, libera tu secreto

que lloran todas piedras,

porque ellas ni quebrándose

vieron tu pecho desnudo,

cual oro noble,

sangre eres de todos los muertos,

Oh, cobre nativo.

 

A21/01/2022

 

II

POR TIERRAS ROJAS

Sangrientas,

paridas de lumbre quieta,

donde cristos y crisantemos

hacen auge

y sed de alarde,

tierra que sólo engulle y devora

lo que es de ella,

crispada y caliza como la más pálida mujer

también eres,

soledad que se aparea con

sus difuntos son de y para la tierra,

espino ya no orea el desespero,

ondea mi altozano,

sus quebrados aperos,

loco en baldío de nadie,

oh santa sangre,

aldea y repecho,

Sol que arde su inmensidad

desde dentro a contagiar su cadencia

allá donde dicen no puede brillar,

viento lleva

y mece desde acres al eral fecundo,

oso acariciarte,

bajo ya,

a medio alzarme,

como niño y cuervo,

de inocencia en vena,

oh mi higuera múltiple,

llevan sus frutos

por años ya no corren atrás,

mi ovillo, oro de pasto

mi sien cegadora,

hace nido y río salino,

fiebre de paja

y cosechadora,

venga usted, a seguirme el trino.

 

 

III

Claman fuentes sus borbotones de sangre nueva,

agua, ¡En pie!

silabeen mi sed de oscura siembra,

corralillo sea mi lumbre quieta,

desvaríen

gargantas y cristales tumbados,

de costales y pechos retuertos,

doy paso a abrir portón de tierra,

cobre, hemos venido a cantarte,

quién tú eres, pocos saben,

oh electricidad te evitase,

la muerte pues no sería clamor

de vida muerta

te estoy redimiendo,

fervor de todo secreto,

oh mineral no creado,

extraído,

regia tu virtud y condena del fuego mi alma,

fervor amante,

mineral yaciente,

escúchame,

eres y seguirás siendo

todo destello furtivo,

todo lo inerte tuyo,

aunque te entierren.

 

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

A 15-06-2022

 

ROJA SANGRE CARMÍN:

Roja, sangre roja

mundo cerraba en cuerpos,

sobre su ojo carmín

alzaban pestañas, de rojas

venas distancias,

negra, densa mirada

de sangre coagulada

que al mundo cierra,

sobre sus venas razones,

heridoras, lluviosas sienes

diáfano anochecer,

conoció a un hombre y a una mujer

que se unieron como dos gotas

al helor,

sentidos vanos negándose

a florecer.

 

II

El cementerio viene a nosotros,

donde todos postreros

dormimos entre divinos laureles

y azules nogueras

nada nubla entonces

y la tierra besa

amorosamente con traje,

rojo, azul, dorado,

custodiándonos por filosos cipreses,

y pasos que acompañan todo vivo,

hasta juntarse con nosotros,

allí, cercano el mirto

e hinojo solar.

 

III

Era como besarte, mujer

a sol claro para

perder mi lengua con la tuya

toda la vida,

ascensión de divinos

marjales, en boca,

relámpagos de energía

un Sol y su luna

entre tres más de ellos,

labios en caída

entre escarchas azules

y un baile de ocasos

llegó tan grande el beso

conmoviendo nichos

y bríos secuaces

ahondará nuestro beso

hasta ser siembra de vida.

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

 

SOL HUMILDE:

 

Oh, la lluvia,

pie estridente y corto cabello,

baja a rodearte la figura,

desciende ante un muro al sol,

un cielo preñado.

Hombre que bebe anís y sol

bajo mis ojos tatuados iridiscentes

para contemplarte,

mi cabeza entre fauces que beben sangre.

Todo ha sido y lo que no pudo ser

es gloria difunta,

centro de mundo donde va pleno mi trompo,

nunca merecida la añadidura Tierra se repite,

en ciclo eterno.

 

 

II

Como las palabras través unos labios

en avidez de fuego,

escritura del álamo

poesía de colibrí.

Instante como breve astro

afluente de belleza,

horizonte de atrio crepuscular

donde embeber un trago de luna,

y acompañar el ronroneo

de gatos fugaces entre las piernas.

Llego al suelo de pleno sueño y vuelvo a vivir

mi agua de cuerpo dormido,

Verdad y fábula juntas

es admirarte luego de amarte.

 

III

Oh semillas de himno en girasol.

Las sombras se hundieron

y mostraron tu cuerpo,

mi boca sus dientes afilados,

una cascada como rosa pétrea

que fluye y persiste

su linde lunar hasta tus pechos,

límpido el sol de poniente

bajo mis heridas de ojos

mis labios que conocen tu azúcar

y miel quemada.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

 

SONES Y TRINOS:

 

Vestido de arrieros paisajes

de búhos y tahúres,

como logros quiméricos,

entre caballerías de raza,

cabalgan sus acres,

bajo el viento de meseta castellana,

mi hierro blande su hoja

por desnudar la capa

mi corazón, ceño sin despertar

de su duda, su romance

castizo, campesino,

y su flor en alma

que jamás por su poder marchita.

 

II

Viento ilusorio de campo

a campo de vid

y endrino, de trigo verde,

a girasol, pregunto yo,

a la gloriosa luz cegadora,

si no le basta mi llama azul,

hasta prender en flor,

el honroso romero

por estos dulces montes,

que hilan vespertinos,

rudas fragancias,

rueca al fulgor

de piedad parca

sobre todo lo que alcanzo a ver,

rosas silvestres

sobre ultramares de tierras,

jilgueros encima los recios cardos.

 

III

Era esta la tarde,

del alma y su esposa,

Bruma predilecta,

sobre mi erguido ciprés

caminaba sollozando,

brevemente,

oscureciendo mi fuente,

que sangre surtía

incansable, bellamente,

insobornable, si secaba ella,

cesaba yo.

Mi fuente en pecho

es un hada,

con C una coraza,

con C un corazón

Quimera es amante

de un amante suyo.

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

 

VAGOROSO SUEÑO:

 

Crece sobre la plaza

de mi corazón, la sombra

piedra en sangre de musgo

rincón de esa piedra

hay, primaveras partidas

con ascuas de crepúsculos

violetas, flores ausentes,

no cortadas, bañan mi vena,

bañando el amor de mi piedra

reposando el agua mi sol

yerto, este febrero,

me dijo una aurora blanquecina

de la primavera exiliada,

cantando, que creció

en mi corazón sombrío,

que si yo guardaba en pecho

sus rosas de alba.

 

II

Yo asentí que nunca cortaba

mis flores ilusiones,

que mi hada las bebía,

y bañaba con rocío

cada mañana,

el cristal de mis sueños

no luce quebrado

secreto de alba frente

mi corazón florido,

al puro lirio blanco

sangraba que lloraba

no tener tiempo

vista mi hada

yo le dije,

ella te traerá rosas

mi corazón rocío granate

mi sangre para regarte,

 

III

Me vi vagando

en un febril

laberinto de espejos.

Noche que pregunta sobre el secreto

del sueño que deambula

como solitario fantasma,

fantasma humilde

y vaporoso,

baila en llamas

la hoguera de mi rezo verdadero

en bóveda de alma prismática

y su sollozo

de canto o de eco,

noche amistosa, misterio

de lágrima,

que fabricas

el cristal del fantasma

mi sueño que ves, y soy yo.

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

 

Romance heroico sortilegio sembrado:

I

Miro su ventana de transparencia,

estelar, afilo ubérrima vara

sin sacar tajada, la necesito,

deshacerme de los días sin asa

me forran y envuelven, miro su rostro,

otra vez , sin miedo acérrimo calla,

No soy tu tiempo, ni acecho tu porte

la encontraré, sin presagio amilana,

para hacerte saber que los eclipses

suceden, el sol muere a embelesada

y renace despierto, necesito

caer en ti, hacerte descongelar parda

en mi sentido vívido despierto,

el tiempo y la historia de mí no acaba,

ella, jamás narrada, necesito

ver a través mis sentidos que emanan,

conjugar el reino inerte viviendo,

para construirte a mi lado mi dama,

si vivo, más lento muero por vivir

para acercarme a ti, así acariciarla,

empero, te empero te necesito

hasta que llegue fría luz en aspa,

toda vida surca, pozo de vidrios,

apuntando sueños, el osar rasca

besar terneza de rostro acaecido

para ningún astro importe acechanza,

deslumbrar en luz sigilosa en todo,

yo atónito que fui, seré, melaza,

admirando tu cálida terneza

de mujer valedera, mi ascua brasa

este rey de azada, diestro te amanso

no llora más que savia, para amar;

vidas en color, rezando acechando,

quiebren firmamentos secuaces, ama,

efecto el sortilegio en luz turquesa,

antigua, abata todas alimañas

recoja mi porvenir, y mi pecho,

para no encontrarlos más, asentaba

que sin ti, la felicidad veo bronce

afilaré y volveré a mi rama

tañida toda tercera caricia,

de mi madrugada, no es un ala

es no ser necio, el lugar donde acabo,

no es el lugar arduo, de donde se ara

donde estaré cuando las hadas gimen,

de la belleza, serviles me empañan

atrapen, sonrojen, cuando me arropen;

yo, pediré permiso para así alzar

quedarme la dicha y ame mi palpitar.

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

 

 

REALEZA LA TIERRA:

 

Vernales campos me avanzan como torbellinos y ventisqueros,

llenos de hojas y fuentes que aventan la vida,

de los huesos sembrados; poeta tejido

de la solaz llaga fértil al arrope de un calor,

plantan los besos huidizos,

besos repletos que atraen siempre

a la parca lisonjera sin apellido,

largos hilos teje este mi puñal jactancioso,

revestido de relámpagos y truenos azures,

divino silencio, ya no más, ultrajado instrumento

hasta mi locura quieta, si loco, solo, he de hallar,

Treinta más loco solo habido quedaré.

Clamor de misma azada y pluma,

herramienta un destino demencial,

vestirá la caléndula de mi lugar.

Paseen las sombras

que a la muerte no harán fértil.

Delante mi castigo, este León no amansa,

estoy para sentir,

aún en infierno silente sacaré

garra y letra de cernícalo avizor que amo,

para llegada mi vejez recordar que sigo siendo

quien yo era, sí,

canto con la voz encarecida,

templanza de fuego y madera,

sin arma, más que mi garganta,

sin vida más que una divina planta,

Néctar de mi sangre que habla,

levantando a Castilla de mi alma,

labrada entera la tierra, me adentra.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

VIEJA VIGA:

 

Iré brotando breve

como germina una almendra,

día tras día

sol tras luna,

hablando hondo

de precipicios y suertes

blande toda palabra honesta,

veces que no me entenderán

no me pedirán luz y sombra,

nada verán en mis poemas.

Mientras en la tiniebla densa

todo germina,

como razón se hila.

Oh, flor de belleza,

oh incansable palabra alzada.

 

II

Agua limpia

de sangres rojas,

transparencia de pez de cristal,

era mi sollozo impune,

como lágrima tejida sin poder precipitar,

sigo vuelo toda belleza asida,

perfecta vida

de poeta que fue soldado,

agua y fuego sangra toda roca,

linea que la fuente brota,

olvido todo sabe, precavido,

voy de asignar movimiento

a lo que no conozco.

 

III

Oh vieja viga, es mi poema

maestra sobre un rito

sujeta, llegó la guerra,

un grito de infortunio,

muerte vuelve siempre

por sus lágrimas retoños.

La poesía regresa igual

de oídos rectos,

y verdades ciegas, preguntar:

-Cuánto vale una estrella lejana.

Estoy aquí trescientas veces en el viento.

El salto,

cuántas veces concurrido.

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

GALERÍA DEL ALMA:

 

Leo el oscuro día atravesado,

como versos flotando en tintero,

bien amados.

Sortilegio divino, las flores armando

el viento furtivo, permisivo conductor

de errores y grietas, de aciertos enfoscados

como una galería que a nadie glorifica

el recuerdo vivido,

alma de misterio blanco.

 

Purísimo de Sol negro, brujo elevado al cielo,

puerta de trofeos y tragedias.

Elevar fúlgido, y fehaciente, ojos y mirada

dulce cual miel o néctar de Ambrosía,

Espejo que no solo acecha el reflejo

si no asume la sombra cruel del esperpento osamos,

hierro luce mi calma

esta erguida invernada,

bruñendo soles de escarcha azulada,

oh dolor grotesco, ola de mi sangre

que avanza en un sentido,

rumbo a bañarte

mi pecho sonríe hasta volver a elaborarte,

magia de vidrios del sueño,

agua, brea,

mercurio, iris sediento,

atónita rezaba mi espina en el corazón,

nadie la arrancará.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

SOLLOZO DE GUERRERO:

 

Quién es el último que habla,

quién el primero que calla.

Belleza, parca, luz, amor,

tierra siempre dice no,

no trae mi ceguera,

ni de viento se llenan cabezas,

áltamente necio sería,

si viese mis huesos

durar hinchados de orgullo,

de huesos y de cráneos

de sepulcros y horizontes negros,

he venido,

aquí volveré novecientas veces

repleto de tierra en el viento,

oh glorioso sollozo,

habrás de saberme

repleto mi nombre

de parcas segadoras,

morir como soldado

mi propio destino.

Mis músculos arriados

superponen horizontes violáceos,

romperé el término, el lenguaje,

la bruma y el ocaso,

gime todo silencio perdurable.

No es gemido mi canto.

No es sollozo

culto al vivo ni al muerto.

Es un designio atemporal

una exclamación de dicha inmortal,

ley del humo del horno

toda palabra brotada,

más allá de labios y manos,

crepitar de la simiente,

un río de sangre sobre la tierra fértil

una lágrima, cumbre

del precio luminoso cegador,

grito y llama,

así sólo así

poder moverme entre la bruma siempre gris.

 

 

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

Jardín de tinta:

 

febrero 12, 2022

 

Noche, oh largueza breve

de piernas de ángeles,

alguien dijo grande

que la palabra gigante

es silencio,

por lo que el silencio

es inmensurable palabra perenne,

en este negro jardín de yedras azules,

voy perdido encontrando,

un destino parco,

brillador,

fuego traslúcido,

tu calor, la apología que hace tu verbo, beso, verso,

sol este negro de noche caduca,

sed viva estampa fulgente de armas,

era una herencia disuelta en sed de poemas,

una sangre que no se apaga,

todo es más que una parte del todo

que nunca llega,

hay un brillo desertor,

de alma renegada,

desertando a morir de tu contienda,

amada así conoces mi alma de grillo,

no me dictes nunca jaula

iré surcando abismos allá para encontrarte,

dulce sonrojado misterio

es tu silabario,

hay un hinojo solar, una desquicia yerta,

comiendo sus paticas de abeja,

el sonido reposa despierto,

el sueño llora colores

a su dama obscuridad que le envuelve,

sed de rayos, de sequías, de campos,

de jardines amarillos, sed de tu ambarina sonrisa,

es un azar por el que dictan las peludas patas de la araña,

de la leyenda del atrapa-sueños,

y el amado murciélago castellano alza vuelo,

por colchones de nubes,

su sigilo esplendente,

el color es eternidad

de la fuente de la sangre,

rojo sagrado, tinta bermellón,

como el jardín que porto,

en vena y arteria,

negro jardín de tinta noctámbula,

por los suelos, levanta ya tu frente,

oh mi Sol sordo,

sé que me escuchas con la luz irradias a la vida

y a lo que descansa sin tiempo para despertar

de tu beso,

flameo contigo en curvas de armas,

oh Castilla, descanso con tus pétalos y espaldares,

de tierra, de sangre, de virginal agua,

es aquella magia vestida de hierro sanguinoso,

y a veraz colmillo obtiene postor y reclamo,

estridencia clama,

que la tierra devora lo que es de ella,

y que el agua es su sed y sangre,

canta mi premisa:

-Los duros somos tierra,

los demás, ceniza que se desplaza,

Aere perennius,

más duros y resplandecientes que el bronce,

por el tercer orden todas las cosas habidas,

mi amor no caerá trasplantado,

cuando amo es por mi nombre,

Siempre, por, y para siempre,

vivo y tu aliciente.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

AQUILÓN:

 

Aquilón, oh dios de los vientos septentrionales

de vertiente helada norteña, levántate,

acoge, tú el más viejo de la vetusta,

de plata fina,

y pretiles sollozos bellos,

como llora toda belleza imantada,

torbellino de cuantos nos sujeta la madre natura,

dentro acoges la locura justa,

de quien acoge tus aullidos,

frenético azar jamás vencido,

oh, rauda fuerza de tempestad,

el viento no es mío,

ni trepando, enviciado en ti,

sólo soy tu hijo, Padre de los vientos,

seguirá invicto tu grito de lobo.

Este humilde loco baja a verte,

y subo a cumplir mi destino.

El amor es semilla y raíz de la verdad,

aunque duerma como duerme la hoja,

aunque respire como suspira la piedra,

locura divina, zarcillo de fuego,

escuchando, la locura quieta,

y tu cascabel de oro,

he venido a escuchar tu lobería,

tus yerbas que laten, baja ya tu belleza insobornable

siempre temida,

por elogiar te, es respetarte,

sólo soy fantasma que desea sublimar tu frío

Glorioso.

 

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

REPIQUETEO DE CARACOL:

 

I

Abuela es la fe mía,

sobrada bien hondada,

en abundancia,

que se halla donde estoy,

siempre,

usara yo esta palabra,

donde no habita,

caducidad d' este ser

de lo que estoy velloso,

sin litigio a reparar,

amparo de apoyo cariñoso,

aquella su herida cerré

amimando, presagiando,

brotaría, germinaría un día

su luz furtiva.

 

 

II

Allá alumbrado

su resplandecer airoso;

brillase ajeno el cantar,

que no es de otro,

ni mío cabe pensar.

Mora silvestre,

de mi zarza,

mora castellana,

te quiero,

de mi zarzal,

verdadera mora

inefable, vestida en carnaval,

bonita de dulzura,

risible, inocente,

parece tu faz.

 

III

Azúcar de aire,

y de la imberbe nube

caracoleas la maleza,

dando aviso de espina,

devanadera de erizadas manos,

mi carne de gallo,

gritas alegremente,

grito de alegría,

enamorada

de inclemente grito agudo,

pardo y prolongado;

te miro con curiosidad,

y nadie observa a quien mira.

 

 

IV

Oscilo los campos,

y páramos,

los baldíos,

y arroyuelos,

de sus acequias,

los almendrucos fugaces,

bienes y haciendas,

paseas como cuna labrada,

también te beso,

ciño a tu semblante,

tu gracia femenina,

rescoldo, que me mueve,

como sangre y pan trigo,

de prado en agua perenne.

 

 

 

Förüqer-lobo bohemio Esteban

 

SUS PIES EN LA GRAMA:

 

Imaginé sus pies y el rocío permisivo,

mi caléndula otoñal,

me bailó su agua nectarina.

Fuertemente en mis ojos solos entreabiertos,

mis pupilas entonaban una savia maldita

de una higuera del demonio u estramonio,

al divisar en mente su regio caminar acorde un perdido son,

de espigas y caracoles a esta primera lluvia copiosa

este otoño que ya era extendido,

como silbando al terreno nuevas hojas breves,

tan hermosos eran sus pies de dama,

que me daba miedo dejar de visualizarlos,

a ojos cerrados,

todavía no habían conocido mis senderos,

me llenó el alma su huella,

como mariposa leve, danzarina,

posándose sigilosa en un tridente de trébol,

sigilosamente se detuvo su caminar,

sacó del bolsillo, una nota doblada,

en la cual ella decía

Migue llegó su momento,

no está usted soñando,

-Yo no creí aquello,

no sabía si era la voz del averno o Paraíso terreno-

soy caballero Esteban, su Musa,

he venido a cumplir una promesa

hice a su alba más preciosa

nunca vista,

sólo soñada onírica..

No hay preludio amado.

Béseme como si tiempo no hubiera.

-Yo ya tenía mi corazón en la yerba de sus pies,

cómo negarme,

cómo estropear aquel sueño,

No se vaya compañera

le traigo la flor de Hércules

de la montaña más remota con raíz,

y verdor secuestrada indemne,

¿ Cuál es el nombre del pájaro negro ,

que mora las hojas estos Robles,

ave misteriosa que con su crascitar

anuncia cada noche?

Una palabra su nombre otorga

en el idioma más antiguo,

nuestros ancestros le tejieron, Musa,

-Förüq, es respuesta-.

Ese nombre de cuervo morador,

béseme Förüq, soy yo tu Musa,

 

Förüq...

 

FLOR DE TU PUPILA:

 

Hablo de la pupila,

sobre que muere el amor

en su ausencia de color,

y de este que no escapa

a resucitar de su brillo

y cuando entra relámpago de luz.

Entre arena y piedra crece la rosa,

esquivando a ser cortada,

igual, luz y color,

alimentan la pupila enamorada,

así diferente el sueño,

que se nutre de sangre y razón,

anémona razonada,

no es ni la rosa, ni las pupilas

que la ven.

Perlas de flores y caracolas nítidas,

herencia de lo que prevalece,

como raíz del alma es el sueño,

muerte germinada de cada flor

cortada,

tétrica se ve la tierra

sin su rosa viva,

sola se siente la pupila

muriendo lentamente

sin su color y luz amados,

coral de hierro es todo sueño de sangre,

lúgubre manotazo, asesino del ser,

sin sueño ni anhelo pertinaz,

todos los colores forman ausencia de luz,

verte cariño en pupila, es sumar los colores

que trae la vida y que formar a esta,

para poder llamarte Amor.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

ODA AL CARACOL SILVESTRE:

 

Caracol silvestre, caracol serrano.

Te escribo caracol del camino enervado

¡Oh tus fauces! Blandas que muerden

su estadía alimenticia.

Del romero al tomillo, desde la jara resinosa,

al brezo flamante.

Tu deslizar por el terreno húmedo,

de la amapola a la caléndula arvensis

con su savia dura.

Desde el musgo a la piedra

igual a la siguiente;

idéntica a la anterior.

Oh caracol, judío blanco,

oh caracol marrón de todo jardín,

caracol estriado

la pulcritud de carbono de tu casa,

mi casa.

 

Miguel Esteban Martínez García

 

FLAMA DE PÉTALO EN HOGUERA:

 

No quiero ser llorado el grillo

que tierra adhieres y abrigas,

en sed de flama y pétalo de hoguera,

hermano mi alma,

que jamás estríen vuestras voces

mi alerta,

alineando sollozos de nubes

y caracoles de color, con instrumento

de alma das amapolas,

mi corazón con siniestra forma de ellos.

Agrupándose en espirales santas,

caracolas,

y oyendo el ala, ola o sólo su aliento

que me escucha,

con herida inabarcable

van mis ramas del difunto,

sin calor, sin pena redimida,

levantar hermanas parcas,

vuestras alas enamoradas,

que sin perdonar,

no os quiero me elevéis de lo vivo,

ni en mano de tormentas

sembraréis el rayo

a mi destino prevalente.

Ni a dientes me surcaréis mi honda calavera.

Mi terciopelo de sangre no es almendra espumante,

ni codicia tiene mi voz enamorada,

alma sin rosa,

sin cruz, y sin delito condenado.

Alma en metales por fuentes y abrevaderos,

manantial desangelado,

amor de la espina, muerte enamorada,

no me veo más vivo contigo,

no te veas dichosa conmigo.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

SED DE LUZ:

 

Cuanto te acercas a mí

miedo intuyo somero sin rivera

a estar cerca,

más cuanto te alejas

miedo a estar sin mí alegas,

dijo un librillo,

franca tu vera destrenzo,

viva esta espuela,

horizonte vasto me acercas

como lloverte amor sin cesar,

paraísos yertos sin escalas

ni vals terreno,

puridad acaso bastó

como lobo de orejas afiladas

sin aullar no era lobo,

me acerqué hocico

he irremediable

contestó un azar de tres caras

y nueve venas razones,

como derribar la franca tapia

verja de nueve cerrojillos iridiscentes,

los ángeles valientes morían primero

sin ascua eterna

ni mármol florido,

quizá puede como alimento

de vano murmurio,

hoy oso al por mayor

reminiscencias al recto lado,

acompañar tu furor de armas,

desde nimbo pasajero,

y desquicias propias trasmutadas,

al impetuoso servir de la llaga,

Pléyades cercanas como resoplar la luz

y capturarla a ojos fríos,

indicio que su halo dicta

inspiración a raudal,

halo indiscernible

que casi saboreas confines,

de sosegada dicha insobornable,

miedo a tu cercanía cuando caminas lejos,

miedo a tu lejanía cuando cerca

brillas en faz y luna imperecedera,

arrobando mi haz luminoso sin brida

ni correa,

As de trece tréboles de cuatro aspas,

era mi vida sin contar,

un brote de cruel infortunio desaconsejado,

semilla o tiesto espontáneo,

a nadie cambio,

ni dolor ni regia tristura

porque hoy me blanden

poeta raíz de dioses,

quién soy ellos y yo lo saben,

y seguimos sin tener miedo,

en esta trinchera del verbo onírico,

incuestionable

hervor de primaveras desnudas,

y solas saetas en busca de una vida

que mejor, peor, no niego,

qué mejor que un absoluto diamantino,

en esencia mineral candente,

cristal de sus pulsos

que no niego ni me arrebatan

a estigma puro revalidado

en azoteas caducas,

y ojos suaves un abril doliente,

era lo mismo,

que perder venciendo,

aojo que el buen ojo curo,

insignia las estrellas quedan muy cercanas,

si nos llaman a la lucha,

puede defienda mi patio

debido no es mío.

Divagaciones aparte,

pregunté al eco de sombra,

si quererla como uña a carne,

iluminaría mi pluma saturnina,

hoy quedé en darla un besito

como la imaginación

no osaba,

miel de afortunar, y tremendo desliz

en número y orden,

como afeitar bombilla

broma, como lamer hacienda sin construirse,

en serio pongo balanza,

y un kilo mis sueños

pesan más que cien kilos mis ilusiones,

amar, amarte, en este ente intransigente

me lleva sin anchas calzas

es flagrante,

como el cimiento del verso

es tu letra,

lo fidedigno, que me hace parte

del transcurrir minúsculo

en vida caduca que nos desliza el destino,

no hace falta amarre para osar,

ni buscar luz, cuando ya eres parte de mí...

 

 

El castellano Förüq

 

 

II Cristal de aire:

I.

Cristal de aire:

Acreciento, voy menguando

al paso ferviente de tu sola voz,

en agua destilada, candente

cristal de gotas sólidas,

cadena sin mi nombre,

que crascita entona

un yo te desvestí

a mi helor

un cristal que sublima en aire,

caracola resistente

hiriente , vespertina a fragor

cual buque emergiendo

d'este abismo llamado verbo,

coagula mi aire

en novecientas ascuas,

que flagran tu sendero de luz,

cuál no dio fuelle a tus alas,

mi amada voz,

hacen nueve formas,

nueve cerrojillos de hielo,

en novecientas nueve hojas

que encierra

tu corazón en mi agua´

siniestro caracol

con mi desvelo en hoz.

Inocente no soy,

ni ángel,

ni vendido,

ni por éxito mendigo,

el que no me acepte es su problema,

yo sé quién soy.

Miles dei lumen,

Förüq Miles dei lumen versus littera fagro methafora creavi blandus Laetitia exspectare sed ardit.

Guerrero de luz,

en verso arde,

ardiendo metáfora,

crea caricia,

expectante de la sed que arde,

novecientas noventa y nueve hojas,

esconden tu asido ramillete

que esconde tu cristal de viento,

hoy es por mí

que empecino

que soy culpable

de alzar mi cenit

en cúspide inefable,

de esencia que no llora,

dicta, que sólo es tu voz .

Pureza en vena dispuesta.

Una asonancia predilecta,

pude servir,

me quedé en tu frazada

del juego

que como todo juego

sólo abre

sólo despliega la opción.

a perder venciendo,

tu voz sólo eso,

musaraña cristalina,

de nácar y espejo quebrado

con mi cruz a lomos avanzo.

 

El Castellano

 

Förüq

 

 

Belleza:

I

Ruge mi vida

con impetuosa saliva,

un desdén de mares afilados,

cose que hila esta malva sensitiva,

azures sarnosos que avanzan

al latir fieles compases destapados

de mi escondida idea,

belleza eres por mares no sostenida,

balanza sin yacija, ni muerte escondida

acaso a ella conoces

que incluso, la tornas, bella,

mira la ventana crispada al infierno,

el parpadeo oscuro de la luz.

tú que definirte nadie podría,

ni el más inteligente

ni el más ignorante,

cumbre de ideales, pedernales deslices,

pólvora de sensaciones, fragor vaporoso,

bendices sin perdonar,

es tu prisma un ocaso sin lejana letanía

de esta realidad que se pierde,

atraviesa tu puñal absorto

hiende mi carne,

solo encontraré que brotará mi cuerpo

todas las flores de los campos,

tu cúspide sin hallar, tu vida sin hallar

cumbre tuya se llama planeta Tierra

abismo centelleante hasta perder la cordura,

madre del acto,

belleza deidad suprema,

nadie la mata solo se la llama

y no siempre responde,

déjame tu azul manto sin amaranto

una noche bailaré con lobos

hablaré de amor con mi quimera,

el miedo me conocerá,

amada mía belleza de las flores

sángrame un horizonte de colores,

deshoja mis infinitas espirales,

haz que me crea como los mortales,

para blandir nuestro nombre entre nubes,

cabalgarán mis corceles tus verdes sienes,

yo no seré yo, así como tú eres distinta

para cada retina,

hada infernal

como Leviatán celestial,

tú no entiendes de las maldades del hombre,

sólo pintas de la realidad todos los colores.

contigo izo cumbre,

resoplo agravios y señales

repetición

que nací para servirte,

como pájaro a su nido

señorita ruego

que elija este cuervo,

sin agraz durmiente

sopla mi sed de florecer tu alma

primavera preciosa,

desde mi mar a mi risco

osaré vestirme

de rudo hombre viejo,

soñaré como me sueña mi sueño

que yo en tus lares era el primero.

Señorita bella madre de mi izada bandera,

alza mi curva sombra

por la carne de mi siembra,

reverdeceré con tu cariño

primavera amada,

Mirenla anclada de mar

a la montaña de mi idea,

vengo que voy a vencer mi propio desespero

rizando como riza su vida el helecho,

desde la sombra de abeja,

a mi ceniza bella,

no habrá osadía que no te nombre

mi dama al hervor de siglos

años que llevas ya florecidos,

me despido por si te encuentro

 

El Castellano

 

II

BELLEZA EMINENCIA:

 

Avanzas el campo de mi celaje,

desdén de pocos y antiguos mares,

resoplo a la altura tus montes,

bella eminencia,

el fuego que me late

dentro de una lágrima,

padre viento te imploro me cedas paso,

voy a despertar tu Aquilón,

granate viste mi sed

entre relojes disueltos

y esfuminos perennes,

una vida en un grano de arena,

esencia que necesita

reencontrarse,

somos los encargados del fuego azur,

necesitamos alabar

mirarnos en el espejo se mira el hielo,

caminos d' este desvelo,

encontré

la aguja mi destino enervaba,

verso, pulcra sonrisa

nacimiento de una tornasola alba,

amo tu resquicio onírico,

no necesito caer de nuevo sin encontrarte,

oh, belleza,

afilas que surcas vetas

vetas espumantes,

dentro el laberinto tus espejos,

quien dijo locura y no Vestal

de Sabiduría,

despojos floridos

del ser claveteado,

esta es mi sombra de parral excelso,

venga admirar esta raíz salvaje

de noguera abre

el Portón verdadero del infierno,

y sus lares de Estrida caudal y niebla roja,

tiemblo en el umbral,

me desdoblo en el ser y su contrario,

respuestas quise,

hoy necesito enterrarlas,

para que no florezca mi miedo a ser feliz,

resquicio parco,

su esencia mi doncella,

vine a planearla,

como pretil gota de lluvia,

sí la más fresca recolectada,

todo lo hecho,

más que un guiño

más que un parpadeo vetusto de corazón,

he tratado de huir

de un mundo que nunca vi hermano,

alguien vencerá al Miguel sin alas,

en principio sin final,

fumo mi cigarro,

hoy, por y para siempre,

brindo con mi soledad

por si acaso un día se rinde,

todo me suena,

como si fuera a empezarte de nuevo.

 

Esteban er-lobo bohemio a 09-05-2022

 

III

BELLEZA INSOBORNABLE:

 

Ser en el ser belleza,

almíbar todo recuerdo,

bandeja de estambres helados,

huye este mi sendero, digno a encontrarte,

de prolífero cielo,

y anubladas ideas,

boca o alfombra muda,

de nieve sembrada,

mi esmeralda imantada,

cuántas venas te acariciaron en plata,

tu verde terciopelo,

oh, mi rocío plena de alborada,

quédese lisa, pura, sonrojada,

que de pupila humeante,

caerá mi mano enamorada,

viento en luz de centelleo,

su rosa azur encantada,

sol y dicha unidos,

a florecer su herida diamantina,

cuando el crimen mío

es no tenerla aún por conocida,

beso delante, sin quemar el estrago,

cogí el día y su pecho embelesado,

llagado el aire sordo,

de rubor intocado,

sonrisa gloriosa, como la terneza bebe y debe,

escucho calmo el sonrojo la noche y su vino,

a quedarse, entre placidez de silbo,

y huera umbría voz asordinada,

tórtola ferazmente enamorada, 

como sombra fugaz al día

bajo chopo milenario,

gané yo el goce en ventura,

la tempestad su hijo relámpago,

vuelo de nido

y sien afiebrada,

por encontrar tu halago estameño,

queriendo armar el dulce tormento,

para que siga, y mi verdad,

belleza, te importe.

 

 

Förüq castellano er-lobo bohemio Esteban a 27-06-2022

 

PERSEVERANCIA:

I

Vengo a deshojar mi sangre

y abrir estas puertas

a una primavera sanguinosa

flagrante, y hacer vibrar

lo indecible, he venido a beber de tu sangre

tu placer, en osadía interminable,

somos hijos de la sombra,

noche corre una vez por siempre,

su sendero inabarcable.

Fresca y galante,

de  silencio ajada,

suave como nieve de montaña,

y viento de luna

que se extiende como joven grama.

Hojas breves como su sed,.

Era una armonía vestida granate.

Como denso humor insobornable.

 

 

II

Suspirando su camino afable,

somos hijos de la oscura rienda,

encargados de servir estrellas,

en vena y colmillo,

su blanco filo,

otorgados del poder nocturnal,

y su concavidad presa

a su clara floresta de la noche,

en flores violetas de lava,

la herida, resurgiendo atónita,

una yaga de una malva.

Soterré mi desquicia,

en campo abierto,

rizaba mi pena, un nunca más

y el cuervo en mi hombro

crascitaba noche siempre.

 

 

III

Me habló Perséfone,

de su premisa,

y de  su juramento,

de su verso sinfónico,

con arpa abismal,

trofeo en rueda de azabache,

su cabello era sangre,,

como sus lágrimas.

Divino rito se extendía,

por sus labios ardientes,

euforia en raíz y padre tallo,

en gloria al poseer ya,

una higuera del demonio,

Rosa Azur, caléndula roja.

Enigma su velo retirado.

Por yo pobre diablo,

aceptar siempre una hija del Averno.

 

Förüq er-lobo bohemio

 

PERTINAZ:

 

Conjuro de nieve roja

Has llegado al infierno,

y cima encumbrada.

Toda montaña, que viendo, no responde.

Avanza el transverso los sueños,

aquí que el cielo toca su humor;

sediento.

Llevo tierra y simiente de estrellas,

en zurrón pastoril;

donde guardo también lágrimas celestes.

Tierra nieve, encendida.

He lanzado mis polvos de hoguera

sobre un destino como laberinto.

Sobre los ciegos pasos de Ícaro.

Guiado por hilo,

secando luces que ata la vida esclava,

avanzo ya por tu húmedo bosque.

Umbroso, despertando imágenes

en candelabro.

 

II

 

Bosque de labios tuyos

atisbados como flor perenne.

Lograse el ciruelo dorado.

Liberando fieras como luces breves.

Sus salamandras de fuego

y luciérnagas por cantiles,

miles.

Mañana me llevarás a liberar tus peces de cristal,

corazones en óxido de Sol Ferro Padre.

Allá donde duermen semáforos

y todas las calles me llevan a encontrarte.

Realizando mi conjuro en Bitácora.

Te invoco Leannán-Sídhe,

siembro mi pena y mi cordura,

como una melodía jamás entonada.

 

III

 

Mi reconstrucción

desde el Nitrato de Chile,

con mi pensamiento a solas,

como se alza una divina parra.

De nieve-agua roja, de estrella tu mirada

que tintinea y baila ocasos.

En estrella tu mirada

como vaho refulgentemente

bello, y conectado con mi interior,

oh, barro de luz,

reflejo duradero un placer

como alfabeto toda rivera,

la Estrida tiniebla,

y su alma blanca, oceánida.

Todas las flores desangradas.

 

Förüq er-lobo bohemio

 

FLOR DE NIEBLA ELOGIO:

 

Rocío es tu lágrima obscura,

oh, granate congelado,

es tu palabra vestida de humedad,

voz prismática

soles cuarteados,

inequívoca, luminosa,

brilladora, que todo abarca,

herida y manantio

fuente de espejo,

llama sostenida,

iris de tu propia sombra,

exactitud encarnada,

tu energía irradias,

puñal de crisoles,

y miradas derretidas,

puñal de jactancias

y amados rayos,

espadas,

frutos y simientes estelares

cosechas,

cúspide en vértigo,

cavas abismales dentelladas

de rubor excelso,

oh rectitud de ascua,

quise ver través tu ojo de tierra,

Ostara, la Brillante,

mi cristal fugitivo,

destino fértil,

diamantino que baila en tus labios,

pétalos de Ambrosía,

palabra pura,

callada, amor acaso fuese mía,

alzo vientos y cierzo septentrionales,

viendo a través esta tierra,

aire, luz, mi saliva,

quieto de existencia

clamor de valles,

gloria inasible,

tachonada tus líricas huellas,

cruz y sacramento mi ceniza,

tembloroso de paso firme,

osadía o impermeable letra,

ente de un ente mi sangre,

vida de la vida bajo tierra,

latido rebelde a morir,

firme,

los duros somos bronce,

aunque nos derriben

es para alzarnos más fuertes,

mundo hable sus espinas,

que esta vibración y ennergía

es invencible.

Oh Sol ferro

tu misma luz, infinita melodía.

 

Förüq er-lobo bohemio

 

 

CARNE DE ENCINA:

I

Es ahora,

la tórtola joven

evanesce en tu ramaje,

y los topos ya no aúllan

tus raíces,

soberano filo

de tus hojas marciales,

sones y cantos

arrullan tus faldas de piedra.

 

II

Verde en quietud de escarcha,

tu lágrima de hielo verde,

ojalá brotara de mis humildes manos

con las que te canto,

mi antigua encina

gloria del solitario campo,

escondido en Castilla partida.

 

III

En tu vereda de barbecho

y sombra del ara,

señero eterno eres,

sola quietud de alma,

virginal cuna del águila,

azores y rapaces,

humildad,

y sustento de infinitud de vida,

darás tus flores de piedra,

y tus bellotas del mañana,

reguero verde tu soslayo,

tus hojas puntiagudas,

más duras que el cierzo,

que mi idea contigo mece,

segura.

 

 

IV

Oh, llanto terreno,

perecedero,

tu dura savia,

sonrisa de eco silencioso,

resuenen mis reflejos,

por tus venas de fuego

como tu madera crepita la ascua,

vive, que vivirás encauzada,

por siglos secuaces,

y campiñas de ababoles

y claras espigas.

Al señor olivo,

y tu piara creada

embeberá jabalíes

entre almazaras,

como oro virgen,

y tu turquesa de mirada.

 

 

V

No mueres, ni morirás,

tú, noble blasón

y emblema de Castilla,

mi tierra herida,

mi enamorada semilla,

de su mañana.

traigo una lágrima

tu esencia perenne,

como tu ramaje gime al tiempo,

que contigo nada puede,

mi encina bonita,

dura y áspera como jaspe verde,

llamo, a tu tierra bella,

acoja mi letra en tu vera,

sin despedida,

refugio tú,

del cantar airoso las aves,

nada muere bajo tu silencio,

eres noble.

 

 

VI

Sincrónica,

al bailar de las estaciones,

horizontes que tu alma atiende,

y sollozo bebe,

tu blandir como seña

de honra y parquedad,

tu solemne sonrisa,

entre cerros,

y más altos vuelos,

todo enerva contigo de su sola muerte,

piedras bellas, tus hojas,

y grajos soberanos juegan

con tu relente.

Como gloria de la tierra,

que tú dictabas

no era jamás yerma

Delimitando suspiros de vides.

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

VII

Canto de luz fecunda:

 

Imperecedera faz,

en haz luminoso indeleble,

río de tinta terrena,

insubordinada cava mi azada,

sacando olvidos de la piedra,

anisados reflejos que hienden la carne

como el Sol me clava sus espejos en los ojos,

vítreo desliz  enarenado,

es un sol bajo tierra,

hierro de vestido del acero infra-humano

que porto,

soñé desvestir mis sueños como sueño de flores

aguardando su fecundidad de nuevas muertes,

perpetuidad a flote,

en sima de raudales,

pila sacra bajo tierra hierro de estrella,

claridad del destierro

en relámpago de veta azabache,

voy sacando penas por olvidos,

azadón saca terrones a cal y canto,

es mi alma quien se destapa

que una vez en la vida se dispara

una soterrada vía sola, pierde el relente.

En manos de silenciosa vívida estampa,

y su desnudo de ángel custodio,

encenderé las novecientas noventa y nueve velas

del averno,

para encontrar lo que me pertenece

y siempre se me negó,

paz sin guerra...

Que va, otro día se venda.

crisol anidado en tus labios de mujer inmutable,

un deshielo y el cielo me trajo de nuevo,

sobre la luz monto mi corcel de viento,

allá donde la tierra es éter incoloro,

y la suerte es de metal,

de los árboles al bosque

de la sombra carne y cuerpo

de chirrío estacional,

y sus muros de venas

gira mi peonza,

trompo vivísimo,

de aurora incipiente,

montaña o preludio,

el gris se extingue,

luminosa mi trinchera erguida,

con desnudo bronce,

que no es más duro que yo.

 

Förüq el Castellano a 17-04-2019

 

VIII

Soliviar llano:

 

A las aguas de mi memoria

primoroso apelo,

a tener yo un alma como rambla inmensa,

desapagada,

un tiempo sin días de cobijo alado,

rosario suyo por terco no incendio,

sueño en aras de corcel virgen en grandeza develada,

sudario sonrojado,

metal beleño todo olvido,

arrebujo sin mesurar vil  posible

que por ella mi cruz y mi condena,

deslizan mi viva aflicción

de amor a propia ascua en la tierra,

sorprendido, letal no pienso,

neblina y fortuna

grandeza, gloria no gastan,

voy por epitafio soslayado,

remembra cautiva mi soledad infecunda,

alejar vida y belleza cuándo,

rosales míos crían ajos

cebollinos y puerros acuso,

tonada de mi sayal remiendo,

en boca de santo astro.

Peregrina de azar inamovible;

en alba de seda,

viste su dicha inmaculada,

insinuante su figura.

Sonora ella de silencios perpetuos,

oro de riveras

y burgalesas conciencias,

sendero atisbo

voy largo su densidad llana

aria  agraria,

luminaria bajo luna de signo azabache,

luminaria gitana sólo su mirada,

mi repecho no fulmino,

ni faldeo,

arboleda de mundo monótono,

distinción no apremia,

ni estrella viola

su espuma de ceniza larga,

como lírica paz

se llamó magia.

 

 

El Castellano

 

IX

 

Estrella de agua:

 

 

En plena sintonía,

contigo, mi pensamiento,

una eternidad sin azogue,

turbado sino,

penetra ya en voz,

oh grandioso vestigio yerto,

lago con río de espíritu,

cantos ceremoniosos olvidados.

Ceniza de hálito inmortal,

cumbre de nervio asido,

arrebatada de cal

en canto seguro,

suave, dulce, líbrame tú amor,

sin viento obscuro, dame tu mano,

abracemos el sonido,

sin mortal premura,

alcemos vuelo

por seguridades tangibles,

deseo ruboroso, digno,

inexpugnable,

estancia filial que llevó el suelo terreno,

entre olas de mi sangre hacia tus latidos,

musa cristalina enervada de agua,

avanza mi resonancia agreste,

prestancia digna de sentidos,

si voz ocurriese a tus manos

me trasplantase,

eco de caléndula,

y mar de tu hoguera,

vencedor de negra ceniza;

entre luz y cumbre argenta,

tu raíz salvaje apunto,

mi suelo que tiembla su verde acento,

empapada tú de consonancia,

impar, verdadera, trémula,

verdecida en turquesa;

eco de tu agua,

mis labriegos primigenios,

canto a la oscuridad serena,

me surca la visión sin sonido,

áspero esplendor redimido,

amor de espejo no tiene ni habita cura,

canto a tus manos

que encontraron de mi felicidad

su cordura.

 

FÖRÜQ

 

SENDERO BRILLADOR:

 

Quise honestidad,

como se quiere a un sol de Julio,

el día mi nacimiento,

tuve pulcritud

en aspas purísimas,

lo que la verdad cantaba,

un Sol de hierro nos alumbre,

y arda inseguridades

como temores existen,

no hace falta preguntar,

sólo afirmar

que yo te quiero cuidar,

incluso en los días más oscuros,

en esos que no veas peligro,

ni de ti misma;

vine afirmando por cielos de arriba,

todo cuanto yo creo

todo cuanto puedo ofrecer

sin salir malherido.

Era como un inmiscuir recto,

sin molinos gigantes castellanos,

quizá con weches, de los soldados la tierra,

avancé cordilleras,

avancé sierras y sus valles espumantes,

todo lo que vine a descubrir

que hay posguerra inefable,

pasar a segunda fase la lucha

porque vivo,

y te esperé desde que llevo estos ojos verdes,

de gato y lucero que te sigue

hasta encontrarte,

vine buscando el azabache,

vine buscando unos ojos madera de ciprés,

y no desfalleceré ni vivo ni muerto,

hasta optar iluminar su sonrisa

señorita.

 

 

Förüq

 

TROCARA MI VENTURA:

 

I

Anublase mi fortuna

trocara tristeza,

por llanto dulce,

y ese mi llanto ablandase

hasta la piedra más dura,

en terneza suave

fantasía mi porfía tornase,

mi Musa alzarme del suelo puede;

de hermosura, su inmortal materia,

bañado de viento, voy de sueño piadoso

cuerpo mío desterrado y aquejado,

de gemido en dura suerte montado.

Recliné balanza, y fuiste tú conmigo,

de sentido alongado, e íntimo secreto,

mi alma renegada, no se contrariaba,

entre la mortal gente,

su ribera umbrosa,

de llano y virtudes

que entre la niebla resplandecen,

luciente, de cristal, mi placer era.

 

 

II

Hados de ventura que camina,

su figura de sangre en hierro,

gloria de linaje en rigurosa espiga,

de camino, y sierpecilla hábil,

entre forrajes de natura,

encendía la roja nieve

la puridad tu bello rostro,

descansaba mi vivir futuro,

como fino bronce,

sortilegio las cuatro hermanas

del negro hilo,

yerra mi desengaño

sin pesada carga,

esperanza piadosa,

su camino me prometiera.

Viva fuerza de ultraje,

y hermosa Ninfa.

Hierbas mágicas de propiedad secreta,

y flores de umbrío bosque.

 

III

Al fuego afable,

que lo escondido dibuja,

ella, que me resplandece,

en corazón valiente, valeroso,

mi ruego, en lazo ligado,

cielo y luna,

su pecho codiciado.

Máquina celeste de son,

y repiqueteo de caracol sonoro.

Un alma de pura llama

y ella, Señora Hada,

alta meta, tener vista su pura frente,

que en letra escarbaba su Ninfa figura,

resuena por purgada

la honrosa tarde,

oh, paz de amor ciego,

trasunto, ferviente, vuelo,

sobre el monte,

divisando tu espesura.

 

 

Förüq castellano er- lobo bohemio Esteban

 

OBRA SOLAR:

 

IV

Me acompañasteis,

espíritus de bajo y alto cielo,

de magno poder fuerte,

como la fuerza todo poder trae,

asiendo lumbres quietas,

iluminando mis días,

bajo pulcra feraz sien,

de signo y ala de cobre,

como mi padre Sol, y mi madre Luna,

oro y plata,

Mercurio del Mercurio,

cobre de Venus.

Mi ser es tierra extensa,

sin dueño múltiple,

ni azul gloria de eternidad,

de rayo vital todo cántico,

misterio gozoso,

tu boca incrédula,

de agua sensual y cuerpo extasiado,

mares profusos,

de cielo y nubes remotas,

oh extasía resonante,

cubre mis sentidos infra-humanos,

avienta mi sed angélica,

de azur blasón, y custodia eterna,

no seré pues ardor cantado,

ni emblema caótico,

alzaré mi ser la profunda tierra,

hasta encontrar en mitad su entraña

la piedra maravilla oculta;

el Uno en esencia tres en efecto,

si dije que ídem es arriba,

ídem es abajo,

superior concordando con inferior,

tierra espiritual voy tratando,

este poeta del viento,

sólo mantiene un destino,

todo lo demás por semejanza

es Obra Solar.

 

 

Förüq

 

V

Símbolo fuiste de amor,

y concordia,

en hora nocturna consumada,

musa del alba,

fulgor de plena empatía,

con tu luna de plata regente,

igual fulgor que la muda letra,

tus pestañas tienden

y arrullan,

presides mi dicha de remembranza sempiterna,

tierna de seno en luz alegre,

sereno ademán silencioso,

te baila las entrañas,

de estancia liminar,

y posada lunática, suave como tierra,

de boca y dientes clementes,

convocaba y en ti me adentro

que te quiero,

una sombra tuya atravesé

y te vi en la punta todo monte,

yo como la luz del Sol,

transparente,

pura,

inamovible,

fuego de mitad blande la tierra-hombre,

de mortalidad vencida,

alto como sangre de Sol

mi Padre,

como tersura de espada

y dura sonrisa desvelada,

marcho rumbo a tu corazón de esmeralda.

 

 

Förüq

 

REDENCIÓN:

 

PRELUDIO PREVALENTE

de mi posesión certera

está tu alma,

-como sangra un rubí

 

su belleza doliente,

está despertando,

-de azares beligerantes,

 

y acordes infaustos,

 

mantendré la dificultad,

ardiendo,

 

-flama en el seno una nube,

 

su cornucopia de pretil gesto,

mantengo mi vida viva,

en terreno que está cambiado,

 

-hay ventura de infierno

 

en sequía precipitado;

a veces veía el mañana,

soñar que sonaba como un presente,

-todas las mentes un julio resplandeciente,

pálido de minuto y rostro, afable,

afable una vez más,

estoy despertando un cambio global,

 

-vilos y sus transeúntes hemos venido del azur,

 

dentro una luna azabache,

un destino, realidad, mansamente, arde,

realidad de llama,

realidad de ascua,

realidad de hoguera alarde, en alza,

saber del giro,

sin nada poder cambiar,

todo decidido,

 

-solo templanza, y de vil araña

 

siempre esperaré,

sobre esto,

sobre el giro,

traigo manifiesto,

 

arriba me haces invertir mi energía,

 

abajo mansamente tu cantoral asciendo,

espérame sé sobre el inciso,

sé sobre lo que puedo cambiar,

 

-un arte incesante llamado duende,

y todo lo que puedo decidir,

 

-quedase austera mi derecha convicción,

sabemos girar en un sentido,

 

-como aspa y vórtice de umbral,

sin nada abandonar sin nada retroceder,

no dejes todo sin mí,

-yo como servil hombre nada poseo,

recuerda,

soy memoria,

soy tiempo y espacio de otro ente,

danzando en otro plano ardoroso,

en otra lumbre que no escapa,

no dejes todo por mí,

creo ser todo tu memoria,

tu azar, tus nueve velas,

-y tus cuatro madejas,

 

de tu negro hilo,

 

riqueza en pobreza,

tijera de cobre,

azada, herramienta,

telar, con Musa mi araña,

seis ojos tiene el tiempo,

sidéreo horizonte,

creer es saber,

no necesito poseerte,

mi posesión certera de alma,

en balanza pertinaz,

mi diosa, mi arquitecta,

puede el suertudo primero,

no te esté hablando, si no ardiendo,

su danza en oscuro tiesto,

uno, el halo,

dos, tu vibración de esquema,

tres celeste ascensión.

De síntesis modelada,

 

-y fotogénesis iluminada,

tejido, saber quién, no es uno,

lo demás relativo,

de ojo cazador,

danzo en tela de oscuridad,

para poder besar y pensar en luz de idea,

pensando, verdad del fuego,

este mi padre,

mi Sol es una bendita destrucción,

tengo padre, tengo madre,

tengo amor,

entonces cómo te busco en amor,

cambiarte el sentido, delineante,

expuesto,

abrir tu noveno cerrojillo,

sabes, eres mi instrumento,

mi violín,

que en granate sed modula

tu resonancia agreste,

y enciende todo vals eterno,

sintetizar mi latido,

sólo es preludio,

sí, de tu posesión certera,

cristalízame aparte,

te estoy volviendo a sentir.

Hermetismo elemental,

tu cristal de corazón,

palpitar de un reloj

en hoja de tejo sagrado,

y árbol de cenizas alumbrado.

Sentir de cromo templado,

fragua tu mirada.

Infinito a solas contigo.

Mi dama doncella escarlata.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

 

2023
SUSPIRO SIDÉREO:


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

OJO DE TIERRA III

 

 

AUTOR: .MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA.

LUGAR: LA CAMPIÑA, MIRADOR DEL HENARES CASTILLA

ESPAÑA.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Prefacio:

 

 

CITA:

 

NEC VINCERE TENEBRAS, ET AMAT.

 

Obscuridad no se vence se ama.

 

MATERIA EST NATURA, NON VITA

 

Materia es la naturaleza de la no vida.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Contenido

 

ÏNDOLE, ESTIPULACIONES Y TÉRMINO DE LUNA:

BATALLAR TU CARIÑO II:

BREVAJE MERCURIAL:

Relámpago te escribo:

FANTASÍA NOCTURNAL I:

AVANZAR SU ABISMO:

HIJO DE UNA LUZ:

PALIDEZ INAUDIBLE:

ESTOY DESPERTANDO A LOS VERSOS:

FUEGO:

ARRULLO DE LUNA UMBRÍA:

MEMORIAS DEL ESPEJO:               

Bajo el signo de la luna Azabache:        

Amante fantasma:  

LUZ DE SOL:

FRONTERA TU SEDA:      

Sincrónico fulgor:  

SED DE TI:           

EL VAMPIRO Y LA FANTASMA:  

NÁCAR DE ESTRELLA:    

OJO DE TIERRA 2015:

MAGNIFICENCIA RECTA:              

Centauro:               

ODA A UNA ROSA CORTADA:     

PULSO SIMÉTRICO:

URDIMBRE ARGENTA:                   

SED DE REGUERO:           

Tu voz:   

Latido:    

CRISTAL DE PULSO:        

Hoy te vi ayer me doliste:      

CATEDRAL DEL LABERINTO ESMERALDA:             

SOL RENACIDO:               

AVANZAR TU ABISMO:  

TIBIEZA:              

DESVELO DULCE:            

NOCHE DEL ALMA OSCURA:       

CRESCENDO:     

ÁNIMA SOLA:    

TEMBLOR REBRILLANTE:              

Reedición:              

LAS DOS LUNAS DE MUSA:          

III. Réquiem nº 3:  

Luna blanca:          

MARIPOSA:        

ESPADA PUDIENTE:        

LENGUA ESTELAR:          

PRISMAS EN CALEIDOSCOPIO II:

O DIVA GRATUM:            

NUESTRA PROFECÍA:      

Ceremonia  terruña:               

Escuadra bronce:   

Tríptico trago de agua            

CANCIÓN DEL VIVO MUERTO:    

2007 SÓTANO DE LUZ:    

ÁUREO SEMBLANTE:      

TERSIDAD DE FLAMA:   

PRESTANCIA FÉRREA:    

CUANDO VIVE LA MUSA DE UN POETA: 

A ORILLAS DEL FUEGO:

AGRESTE ALEGRÍA:

HIJA DE LAS ESTRELLAS:

LA FLOR DE SÍDHE:

ALMA BOHEMIA:

A PERSÉFONE:

LA ELEMENTAL:

OJO DE TIERRA:

A ELLA:

TRANSPARENCIA HABITADA:

ROCÍO DE SANGRE;

USCURIDAD GERMINA:

EL CENTAURO:

TINIEBLA LUMINOSA:

LLAMEANTE OSCURIDAD:

LABRANTÍO 2016:

SEMILLA DE LUNA:

AMAPOLA DE FUEGO:

NÚMEN MIS DIOSES:

SONETO DE AMOR OSCURO:

FINAL   

HASTA EL FIN

PRÍMULA ESCARLATA:

CERTERA POSESIÓN TUYA:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

<3 2010

 

Mi anochecer trae tu esencia,

en mi ser encuentro tu presencia,

si por soñar tu amor te he hecho mi musa,

si por querer robarte un beso de ti

travieso, me he enamorado cada hueso,

azul, manto violeta, firmamento vestido

de traje de estrellas,

suspiros al destino, suspiros al destello,

dulce designio trajo tu aroma en verso,

dulce atracción a morder tu cuello,

y la amapola de sangre cultivadora

de luces de mi corazón que grita y grita,

que tengo tu alma clavada a la mía ninfa mía,

la rosa azul de inmortal amor

dice que solo una gota de luz bastó

para prender de tu amor el abismo.

Déjame cultivar para ti las flores de los valles,

déjame encadenarme a tu corazón,

rey desterrado pero en tu cielo reinando,

druida antíguo amigo de las hadas,

camino siendo testigo de tu fuego en verso,

tierra de fuego, como es arriba es abajo,

mas la batalla es grande,

diecisiete legiones, un pasado,

sol de la creación te alabo,

diosa luna sé mi amparo,

diosa de la guerra

no me vuelvas a condenar como antaño,

hijo de los cielos escrito a hierro,

protector guerrero de la tierra,

en bronce la esfinge,

y en plata el Leviatán amado.

Yo te invoco, mi reina, yo te invoco,

mi inpiración y diosa, déjame volver vergel tu entraña,

déjame ver mi vida eterna primavera,

déjame florecer cada flor que baña tu piel,

besa a tu servidor,

besa a este humilde guerrero de tu amor.

Acompáñame, déjanos vencer la batalla,

que tiemble la tierra al paso de nuestras falanges,

afila la espada, bendice al enemigo caido,

para servir a nuestro oficio.

Le anima sed libera, vidas para ver la victoria,

vidas para amarte más allá de lo palpable por el tacto,

para forjar destino, y abrir a los ojos el camino,

eres tú, hoja de bronce arrancada del árbol de Venus,

eres tú única dama de la noche,

eres flor de sangre y eterno aullido de placer,

eres quien muerde mi piel, y eriza el tesoro de mi pasión,

eres sueño e insomnio, eres locura de amor,

eres fuego y hielo en montaña sagrada del tiempo extinguido,

eres entrega, eres poesía bella de escriba

y poetisa de dioses.

Quimera de mi deseo íntimo,

flor nacida del agua de abril,

cáos y perfección, sombra y reina hada, que en la flor canta,

intenté tocarte me gritaste ayuda,

en amor te entrego la sangre

de la medusa muerta por el hijo de Zeus,

yo para servirte amor mágico en cáliz antiguo,

yo para ser fuego de este lecho de romance anterior al tiempo.

Para ser tu alma como tú eres mi alma,

para servirte mi bella amada,

el rocío de estrellas nacaradas,

el amor eterno al encontrarnos en sueños,

al hacer de tu súplica y la mía un ruego,

un canto al horizonte de azul sediento.

 

 

 

ÍNDOLE, ESTIPULACIONES, Y TÉRMINO DE LUNA

agosto 19, 2023

 

Noche te canto

mi premisa, mi valor,

mi coraje de esta tu noche abriéndose,

no pido, sí entablo a tu sello de luna,

 

tiene ella carta jamás despliega,

luna amada,

mentirosa, coqueta y juguetona,

hablo a su sonido de Silencio,

 

duerme en mi vigor,

y brazo arriado de Hipsípila,

no duermas en olvidos cariños,

ni fechorías valientes,

 

quiero regañar a tu sol fierro,

no quiere llevarme a tu lado,

luna Méxica,

de bronce y compás de oro en nieve,

 

verano ni marcharse quiere,

ven luna no tengo prefijo,

sí un arma

y tu nombramiento eterno,

mi cierva blanca,

mi Luna Leannán- Sídhe,

 

a tus dondiegos entablo,

no abandonéis vuestro Rocío,

en flor en vida,

o maldición será vuestra tierra yesca,

 

despierta Musa tu luz,

llegó tu momento,

esto es ficha clave

mi dios Gemineye,

 

de ojos sanguinosos abiertos.

de labios almibarados,

sólo te vengo de verbo desnudo,

y mi lengua que es mi idioma,

mi poesía, mi verbo,

 

y mi poesía

Arma entrego sin cláusula

tiempos de futuro,

ardiendo pasado,

en una dirección,

amarte aunque no quieras

porque debido decisión y problema

es mi diseño, reflejo y .

barrica vino cósmico,

 

ARMA:

 

I

Los tres cabales desplégaré

en mi entrega de por vida hábil,

hasta el fin de la eternidad personal,

nos condenaron Musa,

nosotros, los descendientes del último signo de Luna Azabache,

y aún te sigues cuestionando cuan te adoro y amo,

te entrego tres suspiros de Fénix,

tres monedas tengo,

por ti,

para ti

contigo siempre mi letra en sangre viva,

 

II

NO ME ESCONDO TE ENTREGO TODO MI AMOR

TE ESTOY NOMBRANDO HOY A 19-08-2023

MI MUSA SEMPITERNA ESCUDERA ESCARLATA,

 

más que un título caduco como los existentes,

voy más allá tu esfera tangible

dentro del antiguo círculo de piedras,

mi Sol está cayendo ,

quiero despierte tu amor.

 

 

III

Dime círculo sagrado de piedras,

ayer me habló tu viejo grajo blanco,

quiero proteja mi amor

mi doncella

como hoy,

como ayer, como siempre fue,

sin inicio ni final,

este arma consiste

que devela

sobre la obscuridad toda la noche,

que te entrego mi amor y alma,

porque es la tercera potencia,

aere perennius,

más duro que soy Tierra,

más resplandeciente

que el magno bronce,

y que el rayo de luna

que el cobre Solar

me trajo a ti para serte noble y leal,

tu dulce tormenta y condena

vaalidada por Todos mis castos dioses,

Te amo.

 

Atento Förüq centauro castellano

BATALLAR TU CARIÑO II:

 

II PARTE:

 

I HOJA

Me voy cariño mío a la contienda del alba

dispone el Paraíso Angélico vespertino,

tu entraña cierne y despliega

una guerra salvaje sin señor

terneza y desdén los elegidos,

de pocos o ningunos hombres dispongo,

ni camaradas flamígeros

con los que danzar;

contienda llameante es esta

que no ampara sentires ni abrojos,

mediocres, de lucha sin cuartel,

ni objetivo;

mares de ausencias que yo por

Arcángel, sortearé,

tu principio sin final, anuncio e incendiaré,

ayen los mares, que nadie podrá llenarte

ni a solas voces.

 

 

II HOJA

 

Mi compañera fiel de cariño,

sembrado, entre sones y liras,

entre mieles de Himeto,

tu dicha sola concede,

mi Musa en Armas,

no temas, siempre vuelvo y

sólo más fuerte y reafirmado,

surcaré tu yermo arcano,

nuestra ley de almas completas,

y atrayentes en espiral sagrada

toda círculo de fuego y

saetas divinas, te traeré tu flor

del abismo, de Hércules,

y el almendro flamígero de Ícaro.

Te traeré entre sones un arma

inexpugnable cual flecha de Morfeo,

 

 

III HOJA

 

Con mi sangre en punta y

sien, fijaré nuestras premisas

inmortales,

mi doncella Púrpura

el amor es más que un premio,

símil de lo que alguien te pudo

otorgar y arrebatar, de ti,

para mí, el amor es más que él

la conoce a ella, y que ella le conoce a él,

es conexión,

sempiterna, no puedo

yo sentir mas que todos mis sentires,

por ti, es más que esta guerra,

y contienda, de Padre salvaje,

y Madre silvestre; veo en tu ser

salvación y condena, ser dentro de ti,

tú seas mi felicidad enarbolada.

 

 

Förüq y Leannán- Sídhe a 18-08-2023

 

BREVAJE MERCURIAL:

 

I

De tórrido invierno:

 

Justo en horas invernales previas

a la primera alba,  entre primera luz

matinal vírgen Aurora,  nuevo día.

Primerísima luz boreal,  estaba Lunamar,

recostada en el sillón del diván;

se le arremolinaba pedigüeño

un matojo de blanca seda

un fino Angora,  se le reclinaba girando

torno su azabache falda,

con su hocico proceloso y húmedo

parecía que despertaba el sueño

de su rosa a Lunamar Solano

así gustaba en público la nombrasen,

señora enigmática de terciopelo

en mirada profusa y procaz.

 

II

La rosa su sueño era azul,  verde

escarlata como una rosa

de pétalo granate cual ababol,

y la turquesa de ojos

su doncel Esteban.

Oxidada.

Iba de travesía la doncella escarlata,

rumbo,  a coger una estrella flamante,

aparecida en su cielo;

entre un verso y una perla

entre una flor de loto

un azul rebrillante

purísimo, casi le cegaba

pero ella obtuvo derecho a mirarla.

No se le escapase,  su felonía fulgente,

entre una pluma y su flor,

quiso cortarla blanquísima,

y colgarla en su espejo.

Camino arriba,  entre luna,

allá azures,

 

III

Iba onírica a cortar su estrella

entre la azul inmensidad,

entre un dulce resplandor emitía,

y su dulce sueño.

El azur tentador pensó que no

había que tocar,  pero si su

si su estrella no se había ido después

de todo era su primoroso regalo.

Así hizo,  le pidió permiso,

y fue afirmativo, cortó su lirio real

de estrella refulgente y volvió

a despertar,  bajando vetustos cielos

y auras de bruma violáceas

con su flor de estrella en mano

despertó y despertó brillando su

estrella,  en su pecho iluminado

era su amor por su docel Esteban.

 

Esteban castellano Förüq y Leannán-Sídhe

 

Relámpago te escribo:

 

I

Relámpago te escribo.

Usted que besa como si mordiese

lamiendo en azur, el terreno,

áspero y nítido, avanzas

desde tu desnacer a un

parco vil final de dentelladas

profanas, profusas, y paganas,

cual comieras luego las abismadas,

fértil mi lucha te canto

allá en noche lúgubre y umbría

que dejé mi verso en

la solana penumbra, un día

sólo recostándose echando un

trago de campo, de aroma,

a pino carrasco, almendruco e higuera.

 

 

 

II

Entre los besos se daban

los dioses, te dejé mi verso

descansando, cogiendo feraz

energía inerme, jamás vencido

me declaro, a ti, todo mi rayo,

desde la cepa, a la Campiña

blandiendo el tomillo,

la jara, y el esparto,

bajo la roca aposentado,

que tiene madriguera mi alacrán soberano,

bocanada de aire, el más puro,

cerro inoble,  a la carrasca bonita,

de dientecillo en hoja afilado,

pasando por la espina,

un endrino, llegando a una noguera

excelsa, hoy el álamo mi Musa

luce fascineroso, ayen

su alegría.

 

 

III

Aruñas mi vida,

fiel de un hedonismo sin

eje, curva u acerbo;

a roci estelar imploro,

no tires diosa arquitecta

de la raíz, mimadora,

le basta un beso para amilanarte,

sube mi álgida simiente,

a conocer la muerte,

y renace llena de savia,

patica, y tallos por hojitas

blandir, al soberano furor

un Sol de Julio,

que más tarde será mañana

cuando nací bajo el ala de

un cisne, en nuestra constelación.

Fúlgida.

 

 

Förüq y Doncella Escarlata a 25-07-2023

 

FANTASÍA NOCTURNAL I:

 

I

Presté mis luceros, mis estrellas,

ansié tornar donde todo crecía,

a lomos de un caracol, yo avancé

fui ascender la baja roca

mi contento de anhelo irresistible,

mi mente cambió giro, y advertido

pensé de mi sed ardiente,

visité las vislumbres, reflejos,

de féminas en el llano,

me llegué a imaginar como lobo

helado, ya sin codicia de cielos refulgentes

ni luminarias,

guían a todos guerreros

al Valhalla, aquel estupor indefinible,

me anublaba la visión

de bruma en alba, y de vapor

me vestía iridiscente,

 

II

sombra espesa, entre niebla,

luces, y mi navío.

Se descendió mi mísera ala,

de espíritu transparente,

casi invisible giraba el redor,

y la Tierra el alma, tornaba

mi cabeza, celeste que infernal

era lo mismo,

de repente ofrece un puro Sol,

verde, y de belleza en cara,

de mi revolución, mi caracol,

era bólido, y el humano mísero,

un diente afilado,

llama, que alumbra cielos en cinta,

donde contestan:

Vente, somos eternal caricia.

 

 

III

Ay, mi doncella púrpura,

de pupila en Tierra fértil,

blandida, de azur sueño profuso,

sé invadida, más feliz

que quien escribe,

de tu blancura de sien escribir

yo, a besos pueda.

Párpado cual zorzal en espina

de zarza, tu gloria toda,

mi oración es al agradecer,

no es plegaria de don funesto,

de cefirillos valientes

me avanzas fragante, caudalosa,

oh amor, de espíritu en fuego,

de silenciosa noche,

cándida el alma en fuego, ejerciese.

 

Förüq a 22-12-2022

 

 

AVANZAR SU ABISMO:

 

Soliloquio confinado,

remontar nueve años atrás

pautado, sin directriz, ni engaste,

ni voces parásitas yertas,

oh canto, como lo gente no canta,

todo olvido desempolvado,

en ocasos un alba sin fuente,

ni pozos, aljibes almibarados,

todos los amigos,

todas las bellezas perdidas,

como se engasta uno de baratijas y falsos testimonios

de testimonios muertos,

como sucesiones de difuntos,

movidas por engranajes,

oh toda la vida,

sin esa adolescencia robada

por señor medicamento,

toda mi vida te he soñado,

toda mi vida te he aguardado,

como anhelo y resguardo de tu pura voz,

imaginarte no, lo siguiente a eso,

embeberte en noches de humo,

y miles cigarrillos,

del probe diablo que yo soy,

cayendo en nubes

que negrean mis sentidos cromados,

orando por mí mismo,

todo he soñado

sin letal lecho de olvido,

abrir tus cerrojillos de resistencia,

volver afable un destino

de nueve llaves,

vestirte de Ninfa, quimera,

reina no quiero ya,

ser realista sin sembrar lo surreal me es imposible

enloquezco si ves capricho,

mi designio de alabarte de construirte a besos,

de desdoblarme en dos dimensiones

para poseerte entera desde alma, tu raíz,

no necesito,

no deseo ayuda,

ya se dictó mi perdición,

que su inversa es mi salvación,

como ying y yang,

bien y mal acrisolados,

si te respiro no preguntes,

si te veo no te gires,

por haber prestado tu celada de Atenea,

porque rebrillaré más que el fuego terso,

elemento hermético

seré de un disparo invencible,

y haberse saldado todas mis deudas carnales,

sólo entonces seré energía sin nombre

indestructible,

ni temple ni pureza en calumnia,

osarán comparación,

por la blancura mi Musa Oscuridad,

por la rectitud mi Sol fierro,

por la pureza de madre Luna,

por mis padres, mi hermana y mi gato

inmortales,

no moriré en vida feliz,

si no consigo destruir tus murallas,

ni abatir padre espejismo,

necesito sin engaño sangre,

para sentir que yo poseo algo de ella,

fuera de la línea sedienta

no hay nada,

como buscarte tras la estrella más lejana

encontrada, cercana o lejana, según seas mirada,

al eco sordo una voz noctámbula,

y su resplandor en caverna,

apóstatas, no juréis por este yerto,

que cruzó el lago las almas desangradas,

obtuve allí respuesta,

y no voy a revelar aquel arcano ni solución,

a toda incógnita camine, vuele, se arrastre,

o sea inerte, tengo llave.

 

Förüq

 

HIJO DE UNA LUZ:

 

Todo abarca,

sin desmenuzar lo cercano,

yo lo estoy sintiendo,

por tu lado,

es el poder,

maestro de una luz,

abarca todos los cielos,

tú crees en un enorme sirviente de la luz,

siempre en mi diestra,

créeme esta noche,

un universo de luz,

poder que abarca sobre la luz,

poder de la luz,

siente, siéntelo,

universo toda luz,

una era en fase y etapa,

abarco lo que siento,

nunca estará en mi poder,

tú y yo esta noche

se visten los astros,

vida, tú y yo,

siente el poder que acaricia y no hiende,

soy aquel sirviente,

sirviente la rauda luz,

otra luz sobre el cielo,

es mi amor, es mi alma tocando nota,

soy hijo mi madre de la luz,

siénteme ahora,

tú estás a mi lado,

tú y yo esta noche,

energía,

cosmos en vena

es la sinestesia elaborada,

oh alborada,

vine por tu voz

vine por tu cromática luz,

lo siento,

hay un poder que nos supera,

un primer dios rojo,

un último dios sin consumar,

lit c et sumun canae,

venimos de la vetusta olvidada,

lo sé es el poder en llamas,

a lo alto,

sobre ello, traigo manifiesto,

un amor que no se consume,

un abarcar recto,

sobre el fuego,

no abandono su llama,

perro de caricias

y buen pagano de la rama roja,

serpientes,

os llamo, la lucha sigue viva,

puedes sentirlo, tan grande que abacora,

y el resquicio abandera,

luz ávida

sierpe broncínea,

estrella de guardería y ascua,

luz hermosa y fragante,

sienta mi alegría,

mi dicha y mi condena.

 

 

Förüq

 

PALIDEZ INAUDIBLE:

 

Era una joven noche,

caída ya entre algodones de nubes,

y un hueso de luna

por blandir el horizonte,

de sucesos famélicos,

miradas fugaces,

y testigos somnolientos.

Vencido el atardecer

bajo oscura premisa,

que todo aliento encarcelaba,

inquietud disparada

de fuste en curiosidad,

suscitada en envés

y lo más profundo

del humano anhelo,

entre belleza y muerte,

locura o razón sajada,

juventud eterna,

mito o paradoja en lucha

contra lo caduco del ser,

instinto en deseo servido

en cáliz del mortal inmortal,

como juego macabro,

en inevitable curiosidad,

un ser maldito,

condenado a la vida eterna,

y su sed de sangre

que le envuelve,

soga tensa de maldad eterna

que vive y camina sigilosa

sin condición de mera elección.

Sueños encorsetados,

en nuestra atracción

por ese lado yerto

de ser siempre en esta vida

condena resarcida,

entre oscuro granate,

y acecho de ley

y comprensión desconocidas,

que emerge de historia

jamás narrada,

y seducciones finales,

de colmillo y paradoja

terror vecino.

Leía los recovecos del alma

transparentados en vivaces,

ávidos rostros,

sin esta sed

que batía como rayo

de plomo mi entraña,

convivía oculto

al sentido que relucía la vida,

por colmar su caducidad,

el tiempo jugaba

en mi caso a otro juego,

como lucha del tedio

y sombra de buscar distinción,

para regocijo

de no repetir acto

y maniobra,

siglos parecían inermes

frutas que morder,

sabiendo que mi final

no llegaría.

Frívolo llegaba el otoño,

que peras del olmo eterno

dispensaba,

aparentes los rostros,

satisfechos parecían,

llegada la hora yerta

de negrez, oscura,

flotante,

algo llamaba estridente,

era el nuevo hambre de la caza.

 

 

Förüq

 

 

Danzaba mi vida frívola, en medio de un otoño castellano,  era yo, como un pertinaz observador, las glorias y misterios entablaba aquella tierra mesetaria, observaba lustres y brillos de alegrías secuaces, también quien no me conocía, opinaba que capaz era de arrebatar con sola mirada  destello fugaz de risa desapagada, y llenar de pavor solos corazones imbuidos.

No podrían sin conocer dar significante a esa oscura sensación tersaban mis ojos verde azules cual turquesa onírica, capaces de encender en curiosidad anhelante, o rasgar hasta el palpitar más ávido, un temor inextricable podían hendir, en el borde blandía un gris cual escarcha su iris, no sabían ellos que no solo podían perpetrar sus rostros, si no también descifrar los más escondidos recovecos del alma y sus huestes vidas;

resbalaban por sus caras como rayos mercuriales, y el plomo más pesado y denso, se fabulaba de donde provenían, con su brillo ígneo, cual vidrio líquido, el más vivo, cual gruta y fondo, del manantial más encendido en esmeraldas.

De facciones curtidas y temblorosas su facha era, a pesar de una casi mortal palidez expresaba su nieve de piel, ni el rubor intenso ni el combativo esfuerzo, tornar otro color su piel podía, y en lo expuesto pocos sabían, que no se cultivó más la imaginación, que mi juicio y semblante sempiterno.

Förüq

 

 Candidez y sentido

al servicio de honores románticos,

no hubo naterra,

que cultivar más imaginación,

que virtud en juicio,

todos arribamos a la virtud,

orgullo y perdición,

de jovial inocencia,

sueños en poesía

eran pulcra vida misma,

oh escenario pintoresco,

ungido en feroces, pasionales

llamas.

De lánguido temor efímero avanzaba,

hacedor de tiempos faustos,

en los que tejer ojos brillosos y anhelantes,

mérito real, acostumbrado,

el esforzado vilo condenado,

de sortilegio claro,

rondando me aferré a fundamentos de vida noctámbula

surreal;

de hora parca solitaria que rebrillaba

la sed de mi colmillo en tersitud de filo,

fantasmal lucía el pertinaz sueño sanguinoso,

blandía su deseo,

la tácita recompensa amilanada,

héroe tétrico del norte su silencio invernado,

no me afinqué en ninguna carrera del vicio,

era día de abyecta dicha florecida,

ruina de muchos,

oh creer cielo ganado,

mismo techo,

que habita una criatura tan hermosa y delicada,

ojos expresivos como sangre en sed vampírica,

unas manos que ni mejor pintor,

tratar podría,

tez fría y pálida,

cuan mármol sonrojado,

recién pulido,

su cabello de realeza azabache,

peinarse sólo en fuego pudiese,

su silueta era perfil del paraíso,

asombrado pregunté su cincel de nombre,

respondió:

-Förüq soy Leannán-Sídhe señora hada Reina, dueña de la profundidad,

nocturnal.

 

El Castellano Förüq

 

 

 

 

 

Asumo un aniversario

digno de recuerdo,

 

cumplo trescientos treinta años

del designio fausto del

Panida trigo nacido,

en comparativa soy un

mortal inmortal jovial,

si existe la eternidad

me preguntaba al correr

de siglos sin hallar

respuesta válida

cadencia de haber estado

en existencia puede,

 

 

II

He conocido sortilegios,

encantamientos por los

que su víctima cae en un

letargo de sueño para

despertar a los cien lustres siguientes.

Sostener la carga del tiempo

nunca es bastante,

oh, transcurrir infinito

de la sed.

Alquimista de sigilos

y silencios esenciales,

un día susurró mi Musa

que el amor y la seguridad

eran enemigos

mi esperanza era total

pero no, mi miedo a ser

feliz.

 

 

III

Musa Luna sempiterna

era coqueta y en ocasiones

hacía que me muriera

de celos, seguíamos

viéndonos a escondidas

yo, humilde descendiente

de Candamvis

adorador de Mercurio,

mi Sol fierro,

anhelaba cobrar mis

lágrimas dulces vueltas

versos por y para ella

siempre veía a los celos

mordientes viles viborillas

invencibles, inextricables a mi temple.

 

 

La veía con curiosidad,

como se ve a un Fénix en una caverna,

como se encuentra a un resplandor

admirable.

Mis ojos iluminados

cual sed de cuarzo

bajo sol rebrillante.

Su tez era radiante

como carne recién modelada

yo como alquimista de un recipiente

de sueños inmutables,

como la dicha y gloria la bañaban,

ya acariciaba una noche memoriable,

al candor de estrellas

y lunas argentas,

la profundidad su belleza imantada

yo era incapaz describir en fúlgida palabra

asordinada.

contemplé su pulido rostro

y papiros azabache cual su mercurio,

en ojos encendidos,

mi tristeza ya era fugitiva,

un rayo de fuego emanó

de la admiración cautiva en mi pecho,

capaz de concederme

en un pálpito inmortal,

mi corazón no cabía entre costillas,

tantos años se materializaron,

de ferviente amor por ella,

mi no-estrella mi viva Doncella Escarlata.

 

 

 

Förüq

 

 

I

¿Qué esperas, en el concilio de los caídos?

¿Esperanza de redención?

Se derriten las paredes

del sótano de luz.

Su habitación que esperan las almas

del placer.

Todo cuenta y danza dantesco

el sortilegio

de luna soslayado.

Crepita el devenir

deshojado,

su verdad todo envuelve destellante

y brilladora.

 

 

II

¿Qué esperas lavar en esas habitaciones?

Puede, tus fúlgidas respuestas.

Una salida al sendero

inextricable;

todo lleva, y nada de vuelta.

Volvemos a comenzar.

Estruendoso litigio

de lo que la espera

indujo a permanencia

en libro perdido,

mi decencia ahogada.

Escudos de salvación

al amor perpetuo.

 

III

Sin solución avanzo,

Ventanas como miradores

a un final sin comienzo.

Final, sólo de sembrar

simientes en el corazón del sueño,

jamás abierto

tu Sol negreaba

como ascua perenne.

Un millar de leyendas

trashumantes,

me abarcan, no canto canciones,

ni poemas.

 

IV

A una fallecida,

la vida sólo canta

y danza, a la vida.

La muerte sólo dicta

y mantiene lo que es de ella.

Vida para el vivo

muerte para el muerto.

Por lo que proclamo

cese y automático

blandir de mi viento solar

y semilla ancestral.

No hay alma,

no hay alma aquí,

la mía tiene el valor

de brindar tu cara

a mi rostro,

porque no hay certeza,

para mí, existas sin quererme.

 

 

V

 

Escalo tus venas,

entre un horizonte

de razones heridoras

y lúgubres, parcos, silencios sonoros

en el callejón de mi mente sigue habiendo

un paraíso sedoso,

todo hecho de rocíos entre flores,

puedes oírlo,

pregunto,

siendo destino,

y barco dirigido,

a donde coronan cumbres

y sus vastas nieves,

mi ánimo que desplaza cerros,

y sus frondas suaves,

no vine a deshojar tu cielo,

sólo a contemplar

que era hoja mecida al aire,

colgada de una tela de araña,

bajo la mesa mi jardín que tantas de mis letras

colgó en hojas...

Sangre de estrella,

oh, nácar flamígero,

fuiste más allá del suplicio dormido,

roca del destino,

y puridad de roce,

no te bastaba incendiarme

de la esencia más húmeda,

llegaste amilanarme de carne a hueso,

y hoy lo siento no me quedan penas,

sí quizá,

besos huidizos y fulgentes,

desquieres de barro y simiente,

a la sola carne tu reflejo hoy canto,

beso de trigo, y esparto,

en hoja de celindo y madroño,

vine por tu hinojo de abajo,

a precipitarme exhausto.

Como precipitación del ojo de tierra,

era mi canto

como un dulce abrojo,

y filoso como la espina un majuelo,

almendra rápida era este enjuto silencio,

vestido de las rosas perras del escaramujo,

eres real, plañe toda sinestesia,

me voy retirando,

lamiéndote como un paloduz,

sopesando tu crin y brebaje,

no vine ayer

si asegurara

llegaré,

al saber que te conoce.

 

 

 

Förüq er-lobo bohemio

 

VI

 

Te busqué detrás de la estrella

más brillante del azul eterno.

En el suspiro de amor que

corre y descansa entre la

inmensidad de un parpadeo.

Entre la oscuridad que alcanzó

a ver la belleza que envuelve

tus piernas, adentrándome para

reposar siendo una sombra más,

y te encontré en mi sueño más

cálido, en el cielo encerrado

que liberé. En la noche que la

luna baña tu cuerpo, y en la

noche que mi amor corrió por

tus pechos.

Y te amé aunque fuese un día

en la penumbra.

Para así no olvidarte nunca.

 

 

 

VII

Profecía de una noche

que diluía entre tu cabello,

siendo fuerte como luna

semper, y ángel dorado de espera,

hemos venido del plateado halo,

disparando alto,

hijos de luna y signo azabache,

oh, símbolo claro de visión, y vida,

lozanía, que tengo tu carne,

y en alma sembrado el otoño,

y la caída de tus muslos,

entre mis muslos,

de espadas,

y jornadas como vetusta armonía,

cuenta el divino laurel,

su soledad última

de naipe y candelabro,

sentado en la tarde amedrentando espumas,

este sol que ya cae,

oh, flor de gozo, desprendida,

lampos de mi acero,

vieran mi yunque y forja sembrada,

esta sábana que nuestra,

no me acaba,

me iré sí, sin pausa;

por muerte sola,

sin casa, sin cuerpo,

sol amarillo, de otoñada bruma nocturna,

ala vieja asidua, perenne,

nacer de otoño erige y dice:

-Te quiero, como ruego,

y voz de vuelo herrador, y errante,

una luz envuelve sempiterna, un septiembre,

donde la lluvia eres tú.

 

VIII

 

Estallase toda gloria

en aire algún sortilegio claro,

danzando mis apuntes

en torno un fondo fantasmagórico,

reluciendo nota sobre un cable puntiagudo,

la profecía de cientos, miles,

constante, de ágil hocico de riera,

hombre desnudo y un sólo anhelo

como cristal partido,

sonidos de vida en campo perdido.

Flor de barro haciendo reflejo,

destellos en horizonte hacia

las nueve puertas del Averno,

muchas fuerzas sondeando,

corte sobre una pala,

oh pies de barro sobre la paja,

agrupando oídos en bucles,

tumbando retinas,

en el vado, del mundo hecho,

músicas en copas de hadas verdes,

voces de muertos hendían,

surco y sangre adormecida

oh local de la armonía,

susurraba yo a su orilla,

su historia

como río crecido,

cocería cintura,

entre juncias y caléndulas,

reposar segura violeta sombra de noche,

que traes invicta, sonriente,

temblar, donde yace y se inclina

el barbecho dorado,

alzaba acre de bien semilla

confesa, prometida,

la victoria de la luz se erigía flaca,

bancales atrás,

la dificultad no me arredra,

oscuro patio, de ti bañado,

cuál precio he de poner,

a sus semillas.

 

IX

 Mi mujer fantasma:

 

Mi ausente estrella,

murmuro de grito silencioso,

nota de terso metal crispado,

un sigilo de viento nocturno

descendido,

que sangra tu voz

en verde grama

de aullido solar,

vespertina estrella

que refulge tu eco solaz,

llana entre quejumbres,

alza tu violácea brisa

ensortijada,

como blanca aurora fugaz

entre sienes

y aladas razones de mi corazón

sin mi pecho,

que tu luz siembre mi carne

y germine siendo flor de mi sierpe

hoy y siempre alzaré mis rosas desangradas

sobre Galatea

partirán oscuros sones

mi hiel bandera,

serás tangible

como yesca espera,

abre tu espíritu de hielo,

retemblarán negras caléndulas,

y rosas de difuntos

entre crisantemos

avalando tu áureo nombre,

llorará tu etéreo faz,

alzará tu nombre yerto

que mi ser injerto

orando a ti

mi dulce amada fantasma,

viniste a despertarme el invierno,

para ser solsticio

de eternidad sin nombre,

ni suplicio irisado,

hoy por hoy

viniste para ser siempre

sonrojando

mi invectiva condena

de observar el sonido de la noche

en tus ojos,

vine a coger tu mano,

y descifrarte

como azul enredadera,

late,

sé disparo de plata,

inmortal hacienda

en la que vivir

siguiendo la azur estela.

Te amo sin manto ni rienda,

te brindé

mis flores argentas, solitarias

desangradas en tu tez serena.

Veré para siempre, en cada siglo

el sonido de la noche en tus ojos,

lividez carmesí flamígera,

en nuestra condena

que dictó la posesión

de tu alma certera;

para siempre deslumbrar

que llegas en otoño

para ser el añil invierno

que me desposee

y llena mi vida

de ti mi amante estrella fría,

mi dorada ausencia repleta,

te extrañaba

viniste mi no-estrella,

que yo te creo, tú me creas.

incendia mi semblante

arderé el abismo

para sembrar allí

mis latidos por ti confesos.

Miel de tu sombra,

mi cariño,

un azar de nueve venas razones.

Vivirán a tu lado

todas mis densas, sanguíneas

ilusiones.

Donde yace,

donde tu magia,

es tu halo intransigente

que esta vida dictó

fuera mi sangre,

certera posesión

de tu alma en comunión

de astro padre

y luna madre,

rizarán ascuas

que sembraré tu luz,

y tu alma será carne.

Mi amante fantasma

quiero aceptes mi mano,

en sediento compromiso,

azar desvelado en despierto iris,

su sombra de flor oscura.

Que yo amo.

 

Förüq a 26-12-2018

 

Amante fantasma:

 

Hablemos hoy en plata de tiniebla,

oración de tu sangre yerta,

cumbre febril de hoguera quieta,

ese cuervo descubrirás su poder,

yo iré de tu mano,

manso tu poder sembrado,

aunque no entiendas

no preguntes por qué sigo a tu lado,

el puerto negro te llamó

y sentiste el poder de tu pasado,

nadie permitió que desembarcaras,

capaz eras de romper la cuerda

que sostiene las dimensiones,

ni vivo ni muerto

niega tu osadía,

cruzaste la puerta de oscuros lirios,

tu amor a la flor

al creador conmovió,

resoplo tijeras rojas

en grises ideas,

desenfundo mi filo,

crepitan arduas espadas,

respetaste la muerte y ella

respetó tu vida.

Crascita tu lozanía,

entre forrajes

y soles pudientes,

desmenuza tu silencio,

clavando yunques

de paredes granates,

el peldaño irá cuesta abajo,

cabalga tus lindes despiertos,

libérate de insectos que caminan,

turbios azares me cuentan

de tu devenir rizado

al filo de la navaja.

 

 

III

 

Anochecer de mi vida,

en tu patio de la araña,

retozan clarines esquivos,

yo soy lira de alma consumada,

vicisitud ensimismada

de tu azar en semblanza,

vivo flagrando tu azada,

pulcritud entre cristales rotos

esa soy, bruma en tu noche,

claridad en tu día

luz de cada siembra,

arena del tiempo

enclaustrado,

vine deshojando recuerdos,

hoy me diste voz,

no seré yo tu perdición

sino el camino a tu salvación,

viviré mordiendo tus rosas

que desangran tu amor,

soliviaré lo liviano,

afligiré temor al miedo,

seré aliento perdido

descubierto,

te abriré mi reino,

las escarchas serán los colores,

viviré besando tus flores,

limaré abrojos nacientes,

serás estaca del destino

servir a tu alma sin nombre

me alumbre,

camino de mis flores desgranadas,

sangre de tu reposo

mi amada espina de sombra.

 

 

Förüq Miguel Esteban

 

 

Luna blanca:

 

 En diáfana soledad

donde mi cuarto criquea y clarea,

tus anhelos y esperada sonrisa,

me aturden tus labios y lengüita vista.

mis serenas ilusiones tiemblan y afloran;

como mis labios por cazar tus labios,

no hay nada en el aire ahora,

En oscuridad rebrillante de mi lúgubre cuarto,

es tu figura la que me acecha,

qué provocarme acaso puede, oh caos febril,

deseo pertinaz tu fragor,

oh estrella inviolada,

pretensión infausta

 es violar esta, acampar sin brújula

ni rumbo, sólo adentrarme para no querer salir,

 tu lúmina esperanzada me recorre,

cada vena y arteria,

un placer de ayer,

es hoy dictado a la milicia,

tu estampa recorre todas mis neuronas ancladas,

un río tus flores angeladas me cubre,

agarro con estridencia mi almohada,

pensando que eres tú,

en cada noche mi luz, mi ida mi avenida,

y una fría luz

comienza a invadirme,

acabo que sabiendo no eres tú,

y unos ardores me escalan,

en ellos pude ver cuán te quiero,

y desespero, sólo sé que tenerte te tendré,

estando ausente mi suerte,

destino parco que dictará verte.

Piel con piel,

flor con flor,

hasta que estas lágrimas de sangre,

sean mi sangre de tierra,

ababoles flamígeros,

carmines del deseo estertor.

 

 

Por ti labraré el día,

mi Luna compañera,

mi Luna aeterna,

oh, cuánta sangre mía,

regó esta mi soledad de tumba abierta,

que me camina,

por el sol de junio un mayo despachado,

avanzo, abro el solo Parnaso,

mi sol ya no luce cansado,

abren dulces lirios negros,

el compás mi destino atronador,

era un capataz,

era un sembradío del brillo primero,

un arpa y un arma de carne

y verso, beso tras beso,

un dulce designio invernado,

hollín de luz,

en esta fosa cava mi amada,

tercer lucero mi firmamento,

igual y primero es,

sangre negra de luna oscura,

por la esencia azabache,

de nana y cuna argenta,

soledad, oh soledad d' este pobre diablo,

ungirás mi dicha mañana,

que te pierda,

hoy veré esquelas por astros,

y oscuridad fluirá

como bruma siempre gris,

me atisba sola idea,

velo de tormenta

y nácar una esquiva sonrisa

sin volandera

ni ascua desapagada

por lengua,

al olvido perenne no danzo,

vida de una vida bajo tierra,

me trajo,

a este filo diamantino,

blando, de tajo,

alto silo de luna,

hoy te canto,

que sin tu penumbra venidera,

ni dormido me alzo,

oh, compañera,

no me desampares camino

de escuela, ni honda hoguera,

tu inocencia,

oh, preñez de sílaba,

polvorosa y escarpada,

haz que acabe con un beso libre,

lo que nunca comencé.

 

 

Förüq

 a 2-06-2021

 

II

D.a.r. a Luna creciente gibosa canto

Cuarto para mi calma,

avanza sereno este cuervo blanco,

empiezo lo que sólo hoy

empodero que comienzo,

llegada la tarde te hablo luna,

tú que de lamentos no escuchas

estoy regio abriendo tu portón verdadero,

me alzo y erijo a tu cara risueña,

oh luna amor de tinieblas

y solas hogueras,

ven, ven a mi vera,

de negros lirios te tengo templo,

ajuar de estrellas,

y todos anillos solares,

tú la más bella,

rebrillante,

a noche redonda te adentro,

gimen vidas de un día

que nunca te conocerán si yo vivo,

hilvano tu negro hilo,

en hoy a echarte lazo,

y anillarte la obscura premisa

ardiente,

remo tus mares

entre coraje floreciente

que llegar más lejos

es dislumbrarte,

de cepa y soliloquio,

de parra,

y un nogal de negra fronda,

cultivo tu semilla de belleza

en raíz un halla

que tu flor mágica asienta

mi hada.

Profecía cae emplomada,

mi vástaga simiente

a enraizarte mi cariño en entraña,

que surqué el camino

sin final ni comienzo,

encontré un álamo

que su corteza hablaba

que le alimentaba

la acequia casa de arañas,

pedí un deseo,

no finalizarte nunca

ni queriendo tú, Musa,

soy el lider la legión,

de la Guardia Nocturna

del signo Luna Azabache,

soy el emisario y destinatario,

dueño su propio devenir oh destino,

soy nota,

soy espada,

soy el final del hoyo del Sol,

soy el canto de los caidos,

soy el lider del proceder umbrío,

soy el protegido,

el divino como el fuego,

la fresca sangre que te acoge,

el final sin comienzo,

ente de otro ente resplandeciente,

el principio tu nuevo Sol,

vespertina sepultura del dulce tormento,

oh condena,

ser feliz jamás queda en espera,

hojas de ojos,

vivo en la oscura enmienda,

en el surco labrado de alma,

mi vida ávida para ti

ver, servir, complacer,

resurgir del ascua,

hacer trinar

el pájaro de fuego me habita,

Fénix demonio antiguo,

vine a ocupar mi cargo.

 

 

 

Förüq el Inocente

 

 

De hecho,

no sólo la observaba con atención,

aquella doncella imbuía un eterno secreto,

capaz de surcar llameantes abismos

y dejarlos todos de matiz sanguinoso,

su mirada tenía una luz inaudita,

cual sangre de hadas cristalizada en ámbar.

Imaginaba sus besos, del candor más hábil temperado;

sumergirse en el mundo etéreo era hablar con ella,

llevarla flores, como si estuviesen por extinguirse,

quería Förüq compartir

con su Escarlata toda su felicidad y admiración

cursaba, como si tiempo no hubiese

debido para él apenas transcurría

sólo su sed llamaba a descubrir su secreto nocturnal

ella podía desconocer,

de incierto modo su letargo sin su compañía

tañía su tercera campanada,

su palidez ya se oía en el deseo su dama,

y su testarudo turquesa de ojos hendía

su palpitar hermoso.

Quise llevarle luz como mensaje en una bella golondrina,

siempre querré tu vera

como designio manda Ares y Perséfone florezcan todas flores

al caer la primavera;

su mirada y belleza no eclipsaba hipnotizaba,

mas su color y ternura de entraña enhechizaba,

hasta el alma más helada.

 

 

 

Förüq

 

IX

Menguante vestía la luna su traje,

una noche sempiterna un diciembre;

la lluvia acaecía en el rostro

más terso,

donde todo acaecía

en la villa su Campiña,

hubo un festejo de alta alcurnia

allí se presentó un viejo noble comunero,

brillaba más su extravagancia cautiva

que su nobleza,

él era anhelante,

como explorador observante

de la más pura belleza otorgada,

su melena era de un hombre arriado

las tierras del norte,

sus ojos encendían una curiosidad innoble,

por determinar su fausto origen y linaje perdido,

brillaba en ellos una llama oculta

de luz congelada,

como del mercurio atrapado en sus cuencas,

fijó su fría mirada fija de admiración

en una comensal que rizaba su cabello largo azabache,

era una doncella de un castillo olvidado,

pasado el puente vestigial, sobre el río tajo,

sus gestos y desmanes extravagantes

y de educación sin par ancestral,

pronto llamaron la atención su doncella perdida,

invitada,

quedaron en dar paseo bajo la luz de luna,

y los candiles de aquella aldea,

pronto se vieron en una conversación

de seres y leyendas

de encantos y sortilegios,

quedaron en descifrar su acertijo de mirada

adivinando lo que quería el uno del otro

en aquel rayo de luna morena

ocurrió el beso inextricable

uniendo ambos sus colmillos.

 

Förüq

 

X

Te escuché- dijo Musa, la doncella de palidez inaudita,

una solemnidad hería hasta el oído sordo;

ya que todos contaron su versión,

también quiero hacerlo yo,

por qué la blancura me hace nombre,

entonces,

un relámpago de luz tersa

descendió la ventana,

aquella noche tormentosa

hasta posarse en el oscuro diván,

luz azur que envolvió,

se velaban las sombras del patio de la araña,

allí dos principes combatían

por el amor la doncella real Escarlata,

se escuchaba el blandir de sus espadas

y como crujían bajo las viejas torres,

rugidos estremecedores, del tembloroso pavor en esfuerzo,

corría aquel 1825 en que Rusia y Polonia encarnizaron

una batalla feraz que al pueblo agota,

estas cimas tormentosas,

se pierden entre nubes del nuevo ocaso,

un canto moldavo brillaba

y relinchaba su propia existencia

por aquel cristal de lago

inabarcable como azur espectral,

ninguna barquilla ni anzuelo,

jamás partió su vidrio,

este solo completamente sorprendido,

contesta entre animales salvajes

aquel estupor indefinido de canto claro,

en la ribera la Estrida

donde sangre fluyó sin mesura,

sangre guerrera lloró,

un compás de ojos azules mentirosos,

corrió el río,

de bala en pecho,

aquel que cruce el río

junto a él,

donde reposa despierto en aguas

el maldito doncel,

vampiro es.

 

 

F:orüq

 

ESTOY DESPERTANDO A LOS VERSOS:

 

Gloria realidad;

beso de ascua  semper,

vive el sueño flamígero,

cómo negarlo si mi interior florece,

amamanta esta vil ilusión,

apodera,

mece,

hiende,

hijos de la simiente arriba,

desnudo son en la penumbra,

que admirarte es de siempre,

hueso, eje,

crujido eterno

que el sentido despierto,

asordinado es ya

oh lustre enervado,

vine del traspuesto de abajo,

buscando desnacer en hidromiel

y estado quo,

fase de admiración cursa mi sangre,

néctar parco melífero,

alerta,

relamo  mi suelo,

en tres,

despierta,

oh endógena ola fluvial,

cauce de éter.

Solo desliz en azabache mecido,

es un cuarzo verde

para potenciar a las hadas,

me bailen su agua

endiosada,

rocío estelar surqué

tus soberanas lumbres estelares

y hoy todos mis muertos son santos;

te sirvo, te amo, te necesito

colmar tu atrio de caléndulas solares,

traerte la flor de nuestra profecía

en mano izquierda.

que no hace falta que suenen todas las trompas de Babilonia,

una de mis trompetas de los ángeles basta,

que siempre que se vea una alborada,

siempre vivirá FörüqHipsípila

para buscar y entregar una flor de Hércules

a su Musa Amada.

 

 

Förüq a 28-11-2022

 

 

FUEGO:

 

El fuego siempre ha sido elegido,

el fuego es tan fuerte, que elegí creerle

sin culpa

aunque hasta acepte

sea un concepto inválido,

que me asignaron aceptar,

elegí creer,

aunque me asignaran libertad

de no hacerlo, lejos de idolatrar

un código de leyes rige el sueño

de toda sociedad,

pagar varias veces por mismo error,

ni justo,

sí puede eje de rebelión,

he venido a desafiar mis propias creencias,

a fijar la ley del orden

moral, propio, se consumirá

en su llama, todo lo que invita a sufrir

sin razón haya cobrado ya.

 

Actuar únicamente, bajo el principio,

lo que dicta la bondad,

amar lo que hago,

sobre todas las cosas existen,

como premio y castigo,

buscar lo justo en cada inconveniente

encontrado, la decencia sea juez universal,

tener, y honrar aún no poder verlo ni sentirlo, a cada momento,

la Verdad y su Poder de Fuego elemento hermético

 

Sol Fierro Lvgvs

 

 

ARRULLO DE LUNA UMBRÍA:

 

I

Aquellas parcas sombras, truena la feraz noche

venían densas creciendo,

que ni permitían ya ver las cosas,

pisaba el lindero dejaba el otoño entreabierto

no temas amada que marchite

volveré a bajar el Mesías de la flor

vista y traída en noble influjo

los ojos una bella golondrina,

como aurora de puro amor

bajará también el trueno relampagueando,

el abismo inmensurable de acento en mano,

traeré mi imaginación toda centauros

y con luz abrigaré la idea más sencilla

dulce amor, toda sueños feliz yo de hechizos

y tersas corrientes,

umbrales expone el ávido mundo,

fiero instante y borré el olvido pudiente.

 

II

Magnífico ademán aguarda

la bestia esperanza

ocultando estoques entre tiniebla magna,

dance mi talle, que de hermosa

pudiera adivinarte,

oh, de rostro encendido

entre centellas y aperos

de decisiones fulminantes,

mi llanto secas,

suspiro bello de noche, serena, altanera,

la esperanza es de altos cielos

virtud y temeroso don precioso,

en sombría torre brota y retumba

el tañer de una campana

a su bajera, corría un límpido arroyuelo,

de espuma que camina y brilla

su misteriosa figura que engulle toda.

 

 

III

De melancolía hija no la llamé aún pudiendo

soledad

vine a hablar contigo luna umbría,

amiga amante, en cada sueño,

de ilusión tu beldad hermana,

oh, de luz viva sanguinosa o plateada,

tenue como brillante,

te busco sin consuelos,

sin candilejas humanas,

llevaré tu esfera

siempre dentro de mi alma,

te busqué entre nubes, vientos,

y ramajes, siempre huías de mí

entre edificios de ciudad y cantiles

sola armonía llamé a tu pronta belleza,

ilusión, que mis ojos en ti se vieron.

 

 

 

Förüq Miguel Esteban Martínez García

 

 

 

 

MEMORIAS DEL ESPEJO:

 

Estoy creando memorias

dentro del corazón,

sublimar lo correcto,

tantas vidas de gato de arena

te he esperado,

en este horizonte traspuesto

surca lo vivo, surca lo muerto

para siempre;

es un canto a la Oscura dama

doncella sangre de Tierra,

tantas eternidades cuesta un beso,

que se da a cualquier desliz temporal,

un paso,

y hendí de la sola voz

su éter,

oh sangre del Eros,

diestro voy por la segunda mano secreta

encima su verdad endógena,

que fantasía te desvelaste verdad,

de aspas molinos,

y campiñas de castillos y solas callejas

de hinojos y brezos

flamantes,

sube a este baile nuestro combate

deja suelto el ajeno embate

debido ni rival florezco,

solo a consagrada conciencia apelo,

merecedor todo el juego a perder venciendo,

y un tablero que vuela y se esconde

en tu voluntad,

perdona si admirarte es para siempre,

tuyo soy recuerda,

entre tañido y víspera cincelada

  lo que me gusta,

sé lo que quiero

y no alzo armas gratuito,

elegir ya te elegí hace un siglo,

no me conviene regodearme

de haber obtenido más hijos que caricias,

invitación sí

a obtener la felicidad que me sobra

por ello estoy preparado para amar

y no se llamó duelo ni necesidad,

muéstrame tu flor

sobre el fuego,

sentiré tu llama,

no eres tú,

no soy yo,

no te dejaré surques el puente

dificultad solo es un paso

para llegar más lejos

y jamás sola

ni en aquella penumbra

que no veas miedo ni de ti misma,

surco una ofrenda

para desvanecer el cristal y laberinto de espejos,

de condena y espejismo surca mi visión.

en UNO awen

en TRES Auge

en DOS tú y yo.

 

 

 

Förüq

 

 

 

 

NOCHE:

 

I

Noche, hoy a tu velo de sosiego

me entrego, te escribo

al crisol estrellado

oh, cuántas parcas estrellas acogen

mi canto de penumbra nacido

recuerda el sueño que tanto ansío

que Oscuridad se acoge no se

vence, se ama,

a tu velo nacarado le hablo,

cuántas nebulosas te adornaron,

para ser noche, inmenso faro

de sosiego imperturbable

de la ceniza a la tierra oscura

dirijo mi cantar,

pulcritud de lunas, servid

humilde, os elogio, sin sepulcral

prestancia, me dais la vida necesito

día sin enamorarse de la noche

no es día ni romance.

 

II

Oh, cuánta visión cegase

tu sábana espectral, este grillo

te sublima tu sabor,

un apoyo inusitado granate,

oh púrpura visión me acoges.

Voy rumbo tu crisol

de valles silentes, con mi humo

verde de pluma estilográfica,

bajo la luz de una vela,

oh, puridad sola

vine por tu voz

al ascua de luna

llamo,

somos hijos de signo

azabache, Lunáticos a rebosar

crisoles como relámpagos de Ares

en y bajo tierra.

 

 

 

 

III

Oh noche cromada,

te canto dame pulcritud

de estela, sola lumbre

descrita a Musa Luna y

su mar solanáceo,

vine de nota baja blandiendo

esquelas y señales efímeras

no me iré sin gemirte,

oh, de pureza y desvelo

energético, te alabo,

bienvenido otoño

a tu fantasma carnal me entrego

y ella, dulce tormento

insobornable que une

su vuelo complaciente,

que yo amo su querencia

por y para siempre.

 

Förüq Esteban er lobo bohemio

 

BAJO EL SIGNO DE LUNA AZABACHE:

 

I

Me llama en la noche,

me acaricia su recuerdo,

con sus caricias desvanecerse

quiere;

y renacer en la oscuridad

del ocaso eterno.

Comprendiendo y llevando dolor.

Yo sin comprender su aparición.

Pero recreando su alma viajera.

sueños serán, pero cada día

la siento más.

En la belleza de imaginar

la complazco con la sencilla palabra

de amor a su alma

sin cuerpo.

Que me acompaña

desde que sufro por el querer.

 

 

 

II

Te busqué detrás de la estrella

más brillante del azul eterno.

En el suspiro de amor

que corre y descansa

entre la inmensidad de un parpadeo.

Entre la oscuridad que alcanzó

a ver la belleza que envuelve

tus imaginadas piernas,

adentrándome para reposar

siendo una sombra más.

Y te encontré en mi sueño

más cálido, en el cielo encerrado

que liberé.

En la noche que mi amor corrió

en tu flamígero seno,

y te amé aunque fuese un día

en la penumbra.

Para así no olvidarte nunca.

 

 

 

III

Manantial fulgente de inspiración

tu mirada tierna sin compasión.

Matices de esmeraldas

tu pupila enfrentada con mi pupila.

La golondrinera el aroma

de tu piel frágil y esquiva,

con sus amapolas amarillas

el color de tu áureo.

Un piropo, el suspiro

de mi amor eterno.

Que corre que escapa y vuelve

el cosquilleo.

Tu boca con mi boca bebiendo

del mismo agua del deseo,

tu piel con mi piel

avivando el ascua

del sentimiento preso.

 

 

IV

Resplandor de auroras en los recovecos,

donde se refugian mis ilusiones

en mi pensamiento.

Tu tez conoció mis manos

y mis manos te moldearon para su recuerdo.

Eterna batalla a la noche,

cuando noto tu ausencia,

la noche que galopa

y yo con palabras sufridas,

de nuestra vida sentida.

Ya no hay felicidad entregada

con besos y roce de nuestros cuerpos,

medida y entregada,

ya no te buscaré en esa nostalgia.

Me enamoré de la vida

y nada me falta

porque todo me llena.

Te volviste a pasear por mis sueños,

y en ellos nos reconciliamos.

Vuelve a mí el dulce tormento

para vivir soñando

con el recuerdo.

Y amarte soñando despierto.

 

V

Noche en vela de navegante

sin destino,

noche despertada,

por la luna.

Y acariciada por sonrisas de estrellas,

cercanas y lejanas

según sean miradas,

a través de la copa de sangre

o con la nostalgia del corazón.

Luz a la vela que ilumina la pluma;

tinta de ánima mezclada

con los recuerdos de una vida a tu compañía,

pasada, con hielo y fuego, con besos

huidizos y fulgentes,

eternos y efímeros,

con sueños rotos,

y días de amor

a la sombra de tu reflejo,

disuelto por el embiste del tiempo,

que partió mi corazón en dos y un cuarto,

en el que me alimenté de las rosas

y flores desangradas.

La copa de sangre

en recuerdo

de una sonrisa que resplandeció.

 

 

 

VI

Amada mía te escribo esta noche invernada

detrás de la estrella apagada

que yo te amo amada.

Luna mía, tú mi flor que brilla

luces bonita, estrellita mía

sólo tú eres mi vida

runa azabache mía,

jamás se apagará tu boquita,

que llama a la mía.

mía sólo mía,

mi flor de luna

sólo para mí encendida.

Yo nací para tus ojos,

madera de los cipreses.

Yo sólo soy escarabajito,

yo camino despacito

de tu mano, duermo contigo.

 

 

 

VII

Sólo soy lo que tus ojos

dicen de mí.

Sólo soy amor, vivo en ti;

yo nací de un rayo de sol,

dije soy fuego sin más razón;

de mí la sangre huyó,

yo sólo viví como flor

al muerto le di helor,

porque yo viví solo, solo

como vive la flor

pero ni aroma tuve

ni tuve color,

sólo tuve polen carmín rojo,

que a la tierra llegó.

 

 

 

VIII

Muerto vivo, si no te miro;

luna muerta vi encender

y a mí llegó.

Para yo decir viví, fui, amé,

reí, y con su amor

digno orgulloso sucumbí,

hasta de su boca morí

pero un día desperté

frío como sol que fui

y ella huyó de mí.

Así mi condena

cuando yo muero,

ella vive por mí.

 

 

 

IX

Amada inspiración lejana

o cercana, según seas mirada,

del interior embelesada

alma de mi alma,

espíritu sin nombre.

Destello sin horizonte.

Luz atraída cual estela indefinida,

venda que el ojo no vea;

orilla de mi barcaza,

sin suspiro, ni terraza

cruel hornaza,

letanía sin lejanía.

Ni caricia existe

sin manos que te modelen cual arcilla,

lugar de mi lugar sin hallar;

bello templo tu mirar.

Ni beso existe sin sentimiento inicial.

quién afortunado

que en mitad de la rima,

muriese para no cesar.

 

X

Cuidarte, un esmerilado sino,

sin cosecha mortecina

ni pensamiento enemigo,

soñarte, y el sueño

la vida trae,

acabar hendido de la expectativa

llorar savia atisbando ser sangre de tierra.

Abrazarte a las tres de la madrugada,

sentir que tu cariño me velaba,

construir un tiempo de sentimiento,

no de un mero invento,

que se inició y ha de acabar,

inicio sin final propuse,

como comienzo que abarca pero nunca inició.

Sangre de inocencia,

es bondad ciega,

voy lamiendo tu cumbre,

sin esperanza ni dulce futuro.

Pero con la fortaleza

que yo soy por siempre

la noche y su rebelión

de esquema.

 

XI

Mirada obtusa a la vela

y el candelabro,

un borbotón de densidades que caminan rebrotan,

como lienzo inagotable,

una conciencia fría de agua.

Me desdoblo,

para descarnar esta figura que me acecha,

y choca en luz proyectándose

en opacidad.

No tengo sombra y cuando la veo,

siempre digo que juré alcanzarla.

Matiz insobornable

ganar tu aprecio

sin despedir,

esta injuria inmortal,

de sed de sangre.

 

 

XII

Adorar es amar sin razón,

embeberte hasta se llene el corazón.

Principio de causa

es construir casa por el tejado,

revivir algo irracional,

que ni sacia a la estúpida razón,

no veo problema en darte todo,

porque es sabido,

que entero me siembras, tú.

Mi dulce tormento.

 

El Castellano

 

XIII

 

VORAZ DESTELLO:

 

Resplandor de auroras en los recovecos,

donde se refugian mis ilusiones en sueños.

Tu tez conoció mis manos y mis manos te moldearon,

para su recuerdo.

Eterna batalla a la noche, cuando noto tu ausencia,

la noche que galopa y yo sólo con la palabra sufrida

de nuestra vida sentida.

 

Ya no hay felicidad entregada con besos,

y roce, de nuestros cuerpos,

Medida, y entregada, ya no buscaré en esa nostalgia.

Me enamoré de la vida y nada me falta,

porque todo me llena.

Y tú mi bella, volviste a pasearte por mis sueños

Y en sueños, nos reconciliamos.

 

Desperté, y sentí de nuevo, el dulce tormento,

Para vivir soñando con el recuerdo,

y amarte soñando despierto.

 

Si me marchito sin ti,

No me quemes con letras indecisas,

porque vives en mí,

y te daré lo que pidas.

Si permanezco, en tu recuerdo,

no me quemes, no llames al olvido.

Si acaso me dueles,

no es por tus errores.

Es por tus triunfos, sobre mi palpitar.

No me quemes con una lágrima,

sólo con un beso.

Si te perdono y no vuelves,

no me quemes, porque

el fuego no se quema,

Se aviva.

Tu ausencia consume mi alma.

Aumenta mi llama,

No preguntes por qué.

No me quemes sin amor,

Porque no eres mentira, eres pilar,

Pilar que sostiene mi verdad,

Que, aunque duelas,

Eres mi amar, y no despertar.

No me quemes.

Si vuelvo no te guardes,

Porque vivo de tus detalles.

No me quemes, con amor silenciado,

Haz brillar este fénix.

Sólo calienta este corazón,

y te dará su fuego sin medida.

Pero si ves, que mi llama, está extinguida,

No me guardes las cenizas,

échalas de abono, a las rosas amarillas.

No me quemes, porque me dejo quemar.

Soy fénix arraigado a tu bondad.

 

Si el cielo se cierra,

miraré tus ojos, para tener mi cielo,

mi palpitar te dirá,

que seguiré tu vera.

Si mis ojos se cierran,

quiero tenerte cerca,

y coger tu mano,

sentir que no eres

un sueño que perdí.

Si despierto te vivo.

Soñando te sigo amando.

Cogiendo cada estrella,

en una letra para ti, tú la más bella.

Y el firmamento se cierra,

sin tu mirada tierna.

Mi deseo y mi motivo para acariciarte.

Pasarán lunas, pasarán soles,

y el sueño volverá,

con cada latido tuyo.

No te dejo una flor, te dejo las semillas,

los frutos de este amor.

Porque en mi jardín sembraste,

Tu belleza y bondad.

Porque me llenas de verdad.

Puedo describirte como mi vida giró a mejor,

con tu sonrisa clavada, en mi mirar,

y el calor de cada letra tuya, sentida.

Te quiero, de verdad.

 

Siendo tus nervios, que atrapan cada sentido tuyo,

cada lima, que afila, tus pensamientos,

sería tu imaginar constante, en amor de dos,

sueños de un romance, correspondido,

 

Donde no importaría quien se enamoró primero.

Ya estaría atrapado en tus dulces suspiros de amor.

Y tus ardientes palabras de ilusiones lanzadas.

Clavándose en mi alma, lanzándote flores.

 

Estarían mis poemas, y mi razón perdida, en tu corazón.

Siendo el poeta, en tus ojos, el agua de tus besos,

el rocío, en tu cabello, el fuego, de tu combustible.

El que guarda, tus caricias, y hace inventario, de cada detalle.

 

El fiel, el humilde y el noble, el sincero de sentimientos.

Simplemente sería yo, brillando con tu amor.

Quien invocó a la tempestad, de roce, de nuestros cuerpos.

Quien se abre camino, galopando, en tus piernas,

 

Para descansar, en tu boca, siendo hielo, y fuego a la vez.

Siendo anhelo, escondido en corazón,

y corazón encendido, en anhelos, cuando te veo.

Tu gemido tímido y feroz, tu voz.

 

Ocaso, que la luna baña, de azul, y azul vestido de traje,

de estrellas, un firmamento, que convertimos en magia,

a fuego de nuestros cuerpos, a viento, que transporta,

nuestros jadeos que crecen, hasta juntarse en canción de lobos.

 

El castellano

 

 

XIV

 

El sol desciende algo va incorrecto,

creí imberbe mi dolor,

creí asirme henchido tu corazón,

siempre amparé

lo que dijo el tiempo,

mi vida contigo siempre amparó...

Amor, oh ese hueso de suerte

desvencijado en pasión,

vida de la vida de tu calor,

mi vida para ti,

más que cuatro aspas

dando vuelta,

todo puede su suerte,

oh dulce suplicio invernado,

oh sueño de arcángel,

tú sientes mi secreto,

me alzo,

subiendo mares y arrasando, desplazando cerros,

tu alma, quizás más que una Quimera,

más que raíz divina de semilla en Tierra.

Tu piel inimaginada lluvia,

miel tu agua angelical,

tu voz el eterno secreto mi contento,

como aventar girasoles

y sembrar el rocío tu acento,

vengo del suelo,

nadie me va a detener,

jabrí mi tiesto, mi niña amapola,

mi diosa antigua,

quién a ti se mide,

me calló cielo en tierra,

mi certeza,

mi amor de espada,

permite incendie tu mundo,

para juntarnos mi amor verdadero,

Musa rocío de Alba.

 

Miguel Esteban Martínez García

 

XV

FLOR DE NIEBLA ELOGIO:

 

 

Rocío es tu lágrima obscura,

oh, granate congelado,

es tu palabra vestida de humedad,

voz prismática

soles cuarteados,

inequívoca, luminosa,

brilladora, que todo abarca,

herida y manantío

fuente de espejo,

llama sostenida,

iris de tu propia sombra,

exactitud encarnada,

tu energía irradias,

puñal de crisoles,

y miradas derretidas,

puñal de jactancias

y amados rayos,

espadas,

frutos y simientes estelares

cosechas,

cúspide en vértigo,

cavas abismales dentelladas

de rubor excelso,

oh rectitud de ascua,

quise ver través tu ojo de tierra,

Ostara, la Brillante,

mi cristal fugitivo,

destino fértil,

diamantino que baila en tus labios,

pétalos de Ambrosía,

palabra pura,

callada, amor acaso fuese mía,

alzo vientos y cierzo septentrionales,

viendo a través esta tierra,

aire, luz, mi saliva,

quieto de existencia

clamor de valles,

gloria inasible,

tachonada tus líricas huellas,

cruz y sacramento mi ceniza,

tembloroso de paso firme,

osadía o impermeable letra,

ente de un ente mi sangre,

vida de la vida bajo tierra,

latido rebelde a morir,

firme,

los duros somos bronce,

aunque nos derriben

es para alzarnos más fuertes,

mundo hable sus espinas,

que esta vibración y energía

es invencible.

Oh Sol ferro

tu misma luz, infinita melodía.

 

 

 

Förüqer-lobo bohemio

 

XVI

Disuelto:

 

Muero por un beso.

Vivo por un querer,

cruel del destino.

Condena de una pasión,

que creó tu pestañeo.

Al dejarme ver,

tu cielo encerrado;

fijamente tres minutos,

Y morí con tu pestañeo.

Demostró que fui,

Importante, para ti,

Y que a pesar,

y muy a mi pesar,

de los problemas,

seguí en tu mirada atrapado.

Hasta que la aguja,

de aquel reloj de pulso;

se paró, al pasar ciento ochenta, segundos.

Mi cambio de vida,

cuando consumí,

Medio giro, al decir,

siempre te amaré.

 

LUNA AZUL:

 

Te amo no sabes cuánto.

Cierro los ojos y te veo.

Tu sonrisa es el mayor de mis regalos,

tus dientes son evanescentes, que hablan de como tú sientes.

No quiero mi despertar si no es para verte a mi lado.

Acariciando mi pelo, diciéndome al oído te amo.

 

Siento cuando discutimos.

Y no lo aguanto.

Vuelvo a nacer cuando me dices te quiero.

 

A cada instante pienso en ti.

Ahora ya eres parte de mí.

El mundo me parece un infierno si no estás a mi lado.

Tu cuerpo es un dulce parnaso.

Estoy preparado para amarte.

 

Veo que me ves,

miro que me miras,

amo que me amas.

Sin ti no soy yo,

sin ti siento, que mi alma me abandona.

No quiero decirte cosas bonitas para nada.

Sólo para que veas, que me tienes loco,

 

Sí.

 

Que sacas lo mejor de mí.

Que me has alegrado la vida.

 

Sé que me amas,

Sé que te amo,

y que sin ti, no soy yo.

Confío en ti, porque tú lo haces, en mí.

Y no te fallaré.

Sólo tienes que ver, todos los días, cómo estoy sin otra vida,

y objetivo,

que hacerte feliz.

Sin otro encargo, que compartir contigo todo.

 

No quiero perderte nunca, y eso requiere luchar, y dar lo mejor de mí,

para que esto funcione.

Me atormenta pensarlo,

que cada día estoy más enganchado a ti,

que cada día que amanece, mi amor por ti,

envanece.

No importa nada, solo el final del camino,

que es llenarte como me llenas.

Si te digo, que sueño contigo, casi todas las noches,

No exagero, hasta sueño despierto, cuando estoy contigo.

Por querer soñar contigo, de ti yo me he enamorado.

Eres sueño, eres mi dormir, tú lo eres todo, para mí.

 

 

Quieres saber la verdad, me has alegrado la vida.

Has llenado mis ojos de esperanza, de un futuro junto a ti.

Esto no es un poema, es una hoguera de sentimientos,

que arden en mi interior.

No soy especial, soy de carne y hueso, y me muero por ti esa es mi debilidad.

Te deseo y   que mi cuerpo, te llama cada noche.

Que cada parte de mi cuerpo, te extraña, cuando no estás conmigo.

Que cuando me levanto, y no te veo, me pongo triste.

 

El ser humano, nace. Ama, lucha, y muere.

Yo lucho, te amo y me muero por ti.

Tú eres el timón que guía mis pensamientos.

Eres mi estrella en el firmamento,

El sol que me vislumbra en cada mañana.

 

Y la luna de mis noches color plata.

 

Acariciando sueños, viviendo el recuerdo.

Como una vida sin sentir, no la quiero,

En el despertar de ilusiones en verso,

Todo es bonito, todo es bello.

La nostalgia crea su velo de dulce tormento,

para quererte me basta imaginarte.

El velo de traer el pasado al presente.

Cayó de mis ojos, pero el corazón,

lo cogió, de venda, para la rosa clavada,

Ninguna lágrima, fue desperdiciada.

Ningún beso, te olvidó, al alma de hielo, tu calor.

El hielo, tiempo de insomnio, de sentimiento.

Calor, la ilusión, que un día,

cayó por tu mejilla;

Y evaporó al rozar, tu boca, en sonrisa.

Frío, el canto del viento, que llevó mi amor,

lejos de este cuerpo, lejos de una vida.

Que, en sangre de poeta, lloró por la avenida,

de ángeles estrellados en estrellas,

y hadas, de mariposa, sus alas,

que fueron capturadas, por arañas.

Quien dibujó el cielo, con colores, a su amada,

merecerá algo más, que un traje,

de azul tranquilidad.

En color de dioses, y diosas, su eternidad.

Junto al escrito del mundo vivo, que seguirá,

Aún, cuando el cuerpo caiga, como la hoja,

caduca del otoño.

cuando la melodía, eleve al Creador.

La esencia, de aquel pintor, escritor,

que pintaba con la pluma, de su vida.

 

El castellano

 

 

 

 

 

 

 

 

XVII

SENTIDO DESCUBIERTO:

 

Ilusiones traídas al presente.

Como la niebla que trajo el viento,

de tus iridiscentes palabras,

llevándome, al abrir mis ojos, al mundo,

de sueños sin vivir, de sentimientos.

Solo para ti.

Experiencias para compartir,

como mensaje en una botella.

Que salió a flote,

del lago de la esperanza.

Sin lágrimas te canto, y te escribo,

que desde que volviste, eres lo más bello,

que pasó por mi campo,

de amapolas y maravillas.

De mi palpitar, y memorias, de estrellas.

Para ser, tus caricias, vivas y aradas.

No te vayas compañera, acompáñame

En el viaje a la felicidad, como lo hago yo,

déjame dedicarte un cielo de sonrisas,

y cálidas nubes de colores,

de besos incipientes,

como el fuego de tus ojos,

con el poder de su mirada,

y el agua manantial de tu boca.

Déjame soñarte y amarte,

como si nuestra circunstancia

hubiera sido otra.

Déjame decirte que declaro amor por ti,

que me gustas, que no quiero idealizarte,

pero eres lo más lindo que pasa por mi mente,

desde que volviste y siempre.

Como un beso en la amistad.

 

Vuelvo a caer en tus alas de amor.

Cuando ilusionas mi palpitar,

que te busca para curar su dolor,

mi vida tú, desde que apareciste, nuevo comienzo.

 

Amor de siempre.

Cuando te veo en cada letra,

y no puedo evitar corresponderte.

Un alma que te llama para sostener la esperanza.

No espero que me creas porque sé que me sientes,

Solo agradecerte tu huella creada en mi ser.

A fuego de una ilusión en tu mirada quiero seguir

En tu mirada quiero seguir viviendo.

No sufras porque pienso que algo me arde dentro.

 

 

 

Nunca se cerró el camino para ti.

Perdona a este corazón de niño,

Que tuvo que esperar a tu cariño,

Para demostrarte que nunca murió su ilusión,

por ti.

Que nunca te olvidó, porque clavaste,

con fuego tú sentir, en mi interior.

Este corazón que empezó a latir,

desde conocer tu alma, en letras, como mi alma, en letras.

Emocionado, porque develo, amor por ti.

Y es correspondido.

Feliz por ser tú, mi sueño,

por sentir, que te pertenece, mi mejor sentimiento.

Con valor, por sentir, lo que sientes.

Por ser alma, de, y para tu alma,

por sentir tu beso, y entregarme a ti.

Porque, eres lo que deseo.

Y, de tu beso, de amor,

Nació una amapola, en el corazón.

Con valor, para luchar por ti,

Y, por mí,

para arroparte, con fuego, el sentimiento.

Para ser, tu verso, tu vida, y tú, vida, mi sueño.

Me entrego a ti, porque

ya que, mi verso, corazón, cuerpo y pensamiento,

te llaman, y dicen, que yo, te pertenezco.

Me quedo a tu lado, pegado.

Para no irme,

Siendo completo, en el abrazo,

Tu sed, con mi sed, juntando.

Me quedo a tu lado, mi vida.

Porque me he enamorado.

 

 

SED DE TI:

 

Tu verso y mi verso

tu azabache y mi azur,

tus líneas y las mías

oraciones de ocaso y sol naciente,

unidas en la más hermosa creación,

poesía de color,

nacida de dos corazones

que se unen en un mismo ardimiento

en un solo mar en un solo fragor

en una sola felicidad

en una sola alegría y sinfonía,

como trino de todos pajarillos

del castillo olvidado,

 

tú mi luna yo tu Sol luciente,

tú mi firmamento,

horizonte de mis ancestros,

 yo tu custodio,

tu principito, y tú mi reina

tú mi amor, y yo tu rayo de Sol oscuro,

tú mi inspiración y mi Musa

 

tú mi amor en lo difícil

a quien admiro con el alma

y que importa el tiempo de nadie,

 

cuando vives aquí en mi corazón

siendo flama que me quema de pasión

ascua indestructible, latido a sola voz,

siendo mi sonrisa

siendo mi ilusión

siendo mi esperanza

siendo hoy como siempre mi palabra,

siendo todo para mí

todo lo que pedí

y hoy eres realidad

eres mi amor hecho verdad y sueño.

 

 

 

Förüqer-lobo bohemio Esteban

 

EL VAMPIRO Y LA FANTASMA:

 

Buscándote en el silencio.

Teñido de estruendo crepuscular,

 

Buscándote debajo de una piedra,

como en la oscura siembra,

o en el fondo de una cueva.

Doncella, solloza el sortilegio.

 

En la flor sin cortar,

como noche de vela y tijera.

o en el fondo del mar.

Navegar tu cuerpo pintar lo silente.

 

En la nube o fuera del cielo.

Jinetes difuntos,

compás de los tiempos,

sacrílego amar sin alzar ni osar.

En lo que se ve,

fuera la línea,

y en lo que solo se siente.

como rosa de atardecer sangrando humo, y besos.

En el sueño y en el recuerdo,

en mi felicidad o en mi tormento.

sí doncella en un cuerpo de mi cuerpo,

en mi llaga esquiva rizando ascua

y su sabor flamígero,

flor de niebla y umbral.

 

Buscando, te encontré lejos.

En este punto sin partida ni retorno,

comienzo sin final

ni vuelta al fijo punto,

vine de la sombra arribada,

besando tu sábana bajo el azulete,

denso tu éter,

compás de espadas,

y fragantes flores.

Ahora que en letras te tengo

estás cerca de ser mi vida

y yo tu verso.

 

Bella, vuelas libre doncella,

pero retornando siempre a mi vera,

sol te toca, acaricia tus efímeras alas

de mariposa desvelada.

Viento te lleva, allí donde el amor creó,

reflejo de libertad soñada.

Encerrada en tu sangre de lluvias pasadas,

dejaste atrás nubes de tormentos,

como sangre yerta, desvelada,

rozando tu destino me arrastras.

El manto de las hojas te protege,

buscadora de sueños y sortilegios,

de la fronda de mis sentimientos.

Viviendo en la ternura de la dulce mirada,

volando con la fuerza de la palabra sincera.

Durmiendo hasta que se oculta el alba,

y su crujir de aurora indómita,

ángeles y dragones arropo en el corazón.

 

Para tu despertar, mi luz quisiera llevar,

y el verbo pintar,

para encender tu corazón, el fuego de mis ojos,

teñido de asideros de belleza rasgada,

cientos de alegorías, para tu sonrisa.

Entre las flores de miel y azúcar que forman tu piel,

pintando mi vida.

En la caída color gris quedó,

color gris quedó.

En la huida el tiempo y la situación

que cortó un camino en dos.

Vuela libre la fantasma,

pidiendo ser vista de nuevo.

Su esencia ocaso del amor.

 

 

Me llama en la noche,

me acaricia su velo sempiterno,

viene altiva en cada sueño, sierpes gloriosas

sus cabellos,

Con sus caricias, desvanecerse quiere,

renacer en la oscuridad llameante

del ocaso eterno.

Comprendiendo y llevándose mi dolor.

Yo, sin comprender su aparición, miré un espejo quebrado,

partió mi soledad un crisol de parcas sombras,

.

Recreando su alma viajera.

Sueños serán, mas cada día la siento más,

desde su crujido travieso

a su manecita helada subiendo mi espalda.

En la belleza de imaginar,

la complazco con la sencilla palabra de amor

a su alma sin cuerpo que yo por amar la amo.

Y ella que me acompaña desde que sufro

por el querer como pequeña ángel susurrante.

Fantasma o fantasía,

me guarda caricia,

sin saber yo su razón.

Ella, hasta dudando de su existir,

que yo por amar, la amo.

Mas no sé la razón de su compañía,

cuando el reloj marca la una en madrugada.

Mas si pudiese saber preferiría no saber,

quién es preso de quién o si ella y yo,

somos presos del querer.

 

 

Te vi detrás de la estrella más brillante

del azul nocturno eterno.

En el suspiro de amor que corre y descansa

entre la inmensidad de un parpadeo.

 

Entre la oscuridad que alcanzó a ver

la belleza que envuelve tus piernas.

Adentrándome para reposar contigo,

siendo una sombra más,

pero especial para ti.

Te encontré en mi sueño más cálido,

en el cielo encerrado que liberé.

 

En la noche que la luna baña tu cuerpo,

y en la noche que mi amor corrió por tus senos.

Y te amé aunque fuese un día en la penumbra,

para así, por fin, no olvidarte nunca.

Es solo la vida en mis ojos donde un día

se mide por las veces que te imagino a mi compañía.

y una noche la vida de mi corazón sin sueños.

 

No importa que no te tenga,

no importa que no te vea, porque te siento,

y te siento más allá de donde acaba el firmamento,

en todo lo bello, en mi nostalgia y en mi recuerdo.

Donde me di cuenta que el sentimiento descansa,

no muere como la flor sale en primavera.

No importa que no te tenga.

 

Porque después del invierno volverás a florecer,

te ame y a mi pesar y a mi conciencia te liberé,

pero con el saber que si vuelves será para quedarte.

Porque te amo a pesar de tus humores y tus huidas

porque a mí no me engañas, yo soy para ti,

y muero si no me cuidas. Porque te entregué mi corazón,

por lo que somos y por lo que seremos, nos queremos.

 

No vivo viendo tierra vivo para sembrar en ella,

y tu amor prefiero sembrarlo a diario,

la luna de guía marcando a tu presencia cada poema y cada letra.

 

Förüq

 

NÁCAR DE ESTRELLA:

 

Escalo tus venas,

entre un horizonte

de razones heridoras

y lúgubres, parcos, silencios sonoros

en el callejón de mi mente sigue habiendo

un paraíso sedoso,

todo hecho de rocíos entre flores,

puedes oírlo,

pregunto,

siendo destino,

y barco dirigido,

a donde coronan cumbres

y sus vastas nieves,

mi ánimo que desplaza cerros,

y sus frondas suaves,

no vine a deshojar tu cielo,

sólo a contemplar

que era hoja mecida al aire,

colgada de una tela de araña,

bajo la mesa mi jardín que tantas de mis letras

colgó en hojas...

Sangre de estrella,

oh, nácar flamígero,

fuiste más allá del suplicio dormido,

roca del destino,

y puridad de roce,

no te bastaba incendiarme

de la esencia más húmeda,

llegaste amilanarme de carne a hueso,

y hoy lo siento no me quedan penas,

sí quizá,

besos huidizos y fulgentes,

desquieres de barro y simiente,

a la sola carne tu reflejo hoy canto,

beso de trigo, y esparto,

en hoja de celindo y madroño,

vine por tu hinojo de abajo,

a precipitarme exhausto.

Como precipitación del ojo de tierra,

era mi canto

como un dulce abrojo,

y filoso como la espina un majuelo,

almendra rápida era este enjuto silencio,

vestido de las rosas perras del escaramujo,

eres real, plañe toda sinestesia,

me voy retirando,

lamiéndote como un paloduz,

sopesando tu crin y brebaje,

no vine ayer

si asegurara

llegaré,

al saber que te conoce.

 

 

 

Förüq er-lobo bohemio

 

 

Centauro:

 

Dos sonidos mejor, que la sola voz,

que narra empeño dictado,

era tiempo insuficiente,

llegada la hora,

llovía, lentamente llovía,

en terreno mojado desde

hace ciento veinte minutos,

mi escritorio gemía todo lo necesario,

dierum et santuas,

Gloria al divitia,

una tarde venturosa,

algo antes del día todos

los Santos difuntos,

aquí en mi yerto escritorio,

convencía al Creador

 mi alma en libreta,

que si no me daba magnificencia exacta,

de inspiración correcta le sacaba yo, el alma,

en magna oratoria:

Leannán-Sídhe te reza tu duende principito

abismal,

henchido todo deseo conocido

y sin conocer;

abro mi corazón Señora hada,

estoy creando para ti mi ofrenda,

para que se retire al pairo lo que debe de allá irse.

Sobre tu misterio,

honro y te acicalen tu majestuosidad,

te escribe el Hijo de la Luz,

oh, tormento, pena en rogativa todo mal,

en entidad multitudinaria,

que en treinta y dos racimos me han tentado,

una mujer de atónita escultura en belleza,

su porte,

vestido azur,

tachonado de estrellas granates,

como guadañas en él bordadas,

sangrantes,

el cielo llevaba en mano izquierda,

envalentonando su corazón,

izquierda corazón,

derecha fuerza,

oh casto Sol fierro,

era la trompeta derribó las murallas de Jericó,

aquella pequeña ángel armada,

tocaba mi hombro,

en su trompeta había un nombre forjado,

esculpido como grabado,

NEC VINCERE TENEBRAS, ET AMAT

Leí su latín

que decía Oscuridad no se vence, se ama,

en la mano derecha aquella custodio,

sostenía un papiro arremolinado,

me comentó mi sentido, traspuesto

a mi segunda oportunidad de servir

a dios sol ferro LVGVS.

Fui nombrado guardián la inspiración,

que debía sembrar o depositar en cada raíz milenaria,

del Paraíso

Parnaso devorado,

Olimpo terrenal,

aquel papiro era mi alma,

o llave novena para poder seguir,

dando al mundo poemas de mis venas.

 

 

 

Förüq Centauro protector

11 diciembre 2021

 

OJO DE TIERRA 2015:

 

 

Viento, viento bonito

lleva al cielo cada escrito

arropa este amor en mi cuerpo

en mi corazón te llevo

hadita de mi sentimiento

noche hoy en tu sosiego me encuentro

entre nubes violetas

y el cristal luminoso

de esta luna de invierno

bañan mi cuerpo tus latidos

sordos de oscuridad

y a este cielo sonámbulo

lanzo mis ilusiones al viento

curaré tus heridas de dolor

viviré de tu amor.

Vuelvo a este dulce tormento

buscando llenar de amor el cielo,

labrando el campo de tu alma

bella mi amada

y

te bajaré las estrellas para que puedas acariciarlas

estas flores cantan la canción

que te enamora el corazón

vuelvo a luchar como ayer

con tu amor jamás desfalleceré

eterno en tus alas viviré.

 

El Castellano y Leannan-Sidhe

 

Navego los límites de tu silencio

tu luna reina mi cielo

en este horizonte de ilusiones y sueños

tus besos florecen mis recuerdos

las mariposas de tu piel tersa de seda acaricio

eterno el momento que escapa entre tus labios

cuando brota el te quiero

y en mis ojos te encuentro,

donde me enseñaste a vivir el momento

porque nada es para siempre

escribo el sentimiento

ese que me hace amarte despierto

este viaje sin retorno

me hace buscarte cada noche

para que tu amor surque mi sangre

mis sueños de tu mano pueda acariciar

lento muerdo el placer preso

y

la lluvia envuelve nuestros cuerpos

y

recorro tus parajes, me pierdo en tu bosque

este fuego late en esplendor

encuentro tu dorado amor

oigo los aullidos del corazón

atrapo mis flores de pasión

quiero y te quiero en cada amanecer

donde agradezco cada aliento

cada suspiro que asesina al tiempo

da vida a mi sentimiento

y

mi eternidad alcanzo acariciando tu cielo,

entero me entrego como el calor de un lucero,

sintiendo tu amor latiendo,

avanzando tu cuerpo como quimera de pasión y

fuego,

condenando al tiempo

a morir en nuestro pestañeo con un beso,

encontrando el lenguaje del alma en cada verso,

cabalgando juntos cada firmamento,

flor de sangre naciendo en mi pecho

clamando este amor que te profeso,

cálido el momento de desnudar mi alma

mi bella amada, una flor en tu mirada

vuela libre doncella tu esencia mariposa del amor

en mi interior quedaste

de mi ser te adueñaste

puedo sentir como tu sientes

en cada pensamiento vives,

a tu lado siento desvanecerse el dolor

este ardor de pasión jamás me abandonó,

hoy agradezco que me arropases en tus alas

para nunca soltarme

para abrigarme cada noche fría

por ser mi eterna compañía

y locura del ansía mía,

tu amor mi sinfonía

como tu beso de cada día

fiel me entrego a la caricia,

mi amor sin descanso

incesante fluye el verso por tu abrazo,

a tus pies me encuentro

esta mi sangre te entrego

este fuego late en cada beso,

germinaste dentro todas estas semillas de amor

eterno,

hoy hadita te canto a la orejita

encuentro tierna tu sonrisa

en cada flor encuentro la belleza amanecida

en tus labios descrita, en tu piel mi caricia

en tu corazón siente mi brisa

como me hago lluvia y río

en cada silencio que rompemos juntos

como juntos nos verán hasta el fin del tiempo.

 

 

El Castellano y Leannan-Sidhe

 

 

ODA A UNA ROSA CORTADA:

 

 Rosa de beldad y pulcritud,

de belleza en pétalo armada,

a ti te hablo, a ti te canto,

tu belleza es alegría del año,

 

Placer, tu piedad que aflora

ser de ti fragancia elegante,

humor de sangre y carmín vivo,

temor de tiempo que pasa y marchita.

 

Traje tu muerte, a resucitar belleza innata,

a crear viveza de otra vida en amor

a partir tu sola muerte,

oh, es eterna tu puridad risueña,

 

como el agua te riega y dio esplendor

te llamo, tú que escuchas y otorgas

a quien te cuidó, mes por mes, flor tras flor,

nunca morirás porque generas gratitud, y auge de sentir pleno.

 

Quise y seré trovador, de tu sonrisa futura y presente,

que jamás bonita, te cante el olvido disuelto,

afilaré para ti mi guiño y beso transparente,

alentándote a que crezcas del corazón nuevamente.

 

Por ti sea ave Fénix la vida, y su amor excelso,

oh flor de belleza,

quién vivir tras tus pétalos pudiera,

como escribir una nana para dormir un sueño despierto.

 

 

FÖRÜQ CASTELLANO MIGUEL ESTEBAN

 

 

PULSO SIMÉTRICO:

 

Al arrope de tu pecho,

calor en almíbar del deseo,

tempestuoso sentir en fragua,

siendo calor, camino,

oscura beldad, girando

en torno tu vida,

que nada se hace lejano,

un soplido

y nuestro reino de ilusión

alcanzo,

veleta de tres direcciones,

calor, orgullo, deseo,

áurea punción,

de cómo es Arriba es abajo,

y mi ser se distrajo,

un Sol, un aspa, un amor

precioso y brillante.

 

II

Sueño despierto

tu bello rostro,

guiño al solo destino,

trashumante, era que fue

descorchar el latido

en una cepa de vida

quise contar los besos

y tus cristales de pulso

de la inocencia que lloraba

su belleza, tu sonrisa

una aurora

por el palpitar

del sentimiento

que se mece,

para sentir que soy y seré

lo que dicten tus ojos.

 

III

Y yo sólo quiero, lo que quieras

así soñar corresponderte,

vi el amanecer y el atardecer

del bello matiz

soñando el azabache tus ojos

ese por el que llora

toda noche.

Y mi amor viajó del bosque a la montaña,

y la montaña me hizo hombre.

Para poder amarte.

Al voraz destello, resplandor

de auroras en los recovecos

donde se refugian mis ilusiones

en sueños,

eterna batalla a la noche,

cuando noto tu ausencia

y la noche que galopa,

y yo solo

con la palabra sufrida,

de nuestra vida sentida.

 

IV

URDIMBRE ARGENTA:

 

Puedo escribir todos mis pensamientos

y ninguno podrá reflejar mis sentimientos,

el amor no quiere ser pensado,

ni si quiera ser conocido,

sólo sentido.

Yo te sentí amor,

y por querer pensarte

desapareciste entre la tenue luz de luna, que me abrigaba.

Allí la razón apagó los latidos de un corazón.

Como tierra yerma.

Marchitó aquella flor, que un día llamé amor.

Y ninguna pudo ocupar su lugar.

Sólo la hiedra brotó hasta tapar la luz, que me daba calor.

Pero yo te sentí amor.

Y lo vuelvo a hacer.

 

 

Cerré los ojos y allí estabas.

Como si no pudieses salir,

de mi interior.

Como si quisieras besarme

o decirme algo.

Pero tú bella en sueños

no hablas.

En sueños no hablas.

Y nos quedamos mirándonos

a ciegas.

Yo te aviso, que en el bosque

De mi mente, solo hay un camino,

Y es un laberinto.

El final lleva a despertar

y enfrentarse con la realidad.

Pero tú bella en sueños,

No me hablas.

Y yo a primera vista

me enamoré de ti,

Por si algún día acaso

el sueño se cumple,

y ya, de realidad me dices.

Te estaba esperando;

siempre te amé.

 

Logré lo que soñaba,

logré encontrar amor,

conseguí felicidad en el pequeño,

y largo momento.

No entendí de ella sus lágrimas,

o quizás sí.

Si su felicidad fue la mía,

al revés también sería,

al revés también sería.

Y yo la esperaba como

aquel día.

Pero con otra compañía.

No lo elegí, sin saberlo,

ella seguía en mi camino.

La consolé cuando llegó en lágrimas,

no me dijo por qué.

Pero sentía su dolor.

Tenía un presente,

y no soportaba la idea,

de quien por ti sufre,

es quien te quiere.

Y esa noche lo que tenía.

Se esfumó como suspiro,

de oscuridad, del callejón conocido.

Esa noche vinieron los jinetes del tiempo,

me mataron en el sueño.

Pero el sueño lo termino yo,

y mejor esa noche solo me quedo

contigo amor, y mejor,

muero con tu calor,

para terminar en ti, con el color,

de caricias, y besos,

como un romance que no acabó.

 

 

Buscándote en el silencio.

Buscándote debajo de una piedra,

o en el fondo de una cueva.

 

En la flor sin cortar,

o en el fondo del mar.

En la nube o fuera del cielo.

En lo que se ve,

 

y en lo que solo se siente.

En el sueño y en el recuerdo.

En mi felicidad, o en mi tormento.

 

Buscando, te encontré lejos.

Ahora que en letras te tengo;

estás cerca de ser mi vida,

y yo, tu verso.

 

 

Bella, vuelas libre doncella,

sol te toca, acaricia tus efímeras alas,

de mariposa desvelada.

Viento te lleva, allí donde el amor creó,

reflejo de libertad soñada.

Encerrada en tu sangre, de lluvias pasadas,

dejaste atrás nubes de tormentos.

Rozando tu destino me arrastras.

El manto de las hojas te protege,

buscadora de sueños,

de la fronda de mis sentimientos.

Viviendo en la ternura de la dulce mirada,

volando con la fuerza, de la palabra sincera.

Durmiendo hasta que se oculta el alba,

ángeles y dragones, arropo en el corazón.

Para tu despertar, mi luz quisiera llevar,

Para encender tu corazón, el fuego de mis ojos,

cientos de tonterías para tu sonrisa.

Entre las flores de miel y azúcar que forman tu piel,

pintando mi vida.

En la caída color gris, quedó,

color gris quedó.

En la huida el tiempo y la situación,

que cortó un camino, en dos.

Vuela libre, pidiendo ser vista de nuevo.

Su esencia mariposa del amor.

V

Amada fantasma:

 

Me llama en la noche,

me acaricia su velo,

viene altiva en cada sueño.

Con sus caricias, desvanecerse quiere,

renacer en la oscuridad del ocaso eterno.

Comprendiendo y llevándose mi dolor.

Yo, sin comprender su aparición.

Recreando su alma viajera.

Sueños serán, mas cada día la amo más.

En la belleza de imaginar,

la complazco con la sencilla palabra de amor,

a su alma sin cuerpo.

Que me acompaña desde que sufro

por el querer.

Fantasma o fantasía,

me guarda caricia,

sin saber yo, su razón.

Ella, hasta dudando de su existir,

que yo por amar, la amo.

Más no sé la razón de su compañía,

cuando el reloj marca la una en madrugada.

Más si pudiese saber preferiría no saber,

quién es preso de quién, o si ella, y yo,

Somos presos del querer.

 

 

Te vi detrás de la estrella más brillante

Del azul nocturno eterno.

En el suspiro de amo que corre, y descansa

Entre la inmensidad de un parpadeo.

 

Entre la oscuridad que alcanzó a ver,

la belleza que envuelve tus piernas.

Adentrándome para reposar contigo,

siendo una sombra más,

pero especial para ti.

Te encontré en mi sueño más cálido,

en el cielo encerrado que liberé.

 

En la noche, que la luna baña tu cuerpo,

y en la noche, que mi amor corrió por tus senos.

y te amé, aunque fuese un día en la penumbra,

para así, por fin, no olvidarte nunca.

Es solo la vida en mis ojos donde un día,

se mide, por las veces que te imagino, a mi compañía.

Y una noche, la vida de mi palpitar, sin sueños.

 

No importa que no te tenga,

no importa que no te vea, porque te siento,

y te siento más allá, de donde acaba, el firmamento.

En todo lo bello, en mi nostalgia, y en mi recuerdo.

Donde me di cuenta que, el sentimiento descansa,

no muere como la flor sale en primavera.

No importa, que no te tenga.

 

Porque después del invierno volverás a florecer,

Te amé, y a mi pesar, y a mi conciencia, te liberé,

Pero con el saber que si vuelves será para quedarte.

Porque te amo a pesar de tus humores y tus huidas,

porque a mí no me engañas, yo soy para ti,

y muero si no me cuidas.

Porque te entregué mi palpitar,

por lo que somos

y por lo que seremos, nos queremos.

 

No vivo viendo tierra vivo para sembrar en ella,

y tu amor, prefiero sembrarlo a diario,

la luna de guía, marcando a tu presencia, cada poema, y cada letra.

 

VI

SED DE REGUERO:

 

Manantial fulgente de inspiración,

es tu mirada tierna sin compasión.

Matices de esmeraldas tu pupila

enfrentada con mi pupila.

 

La golondrinera el aroma,

de tu piel frágil y esquiva,

con sus amapolas amarillas,

el color de tus cabellos.

 

Un piropo, un suspiro,

de mi amor eterno.

Irrefrenable el deseo,

de, entre tus afiladas, y moldeadas piernas.

Que corre, que escapa, y vuelve el cosquilleo.

 

Tu boca junto a mi boca bebiendo

la misma agua, del deseo.

Tu piel, con mi piel avivando,

el fuego del sentimiento.

 

Aunque te marchaste, sin cumplir mis anhelos,

me robaste mi primer beso,

de niño que nunca había sentido el amor.

Me dolió que te marcharas,

A otro país, sin despedida.

No te pude decir que te amaba.

Pero si, regalarte una rosa amarilla.

 

Supuse, que te lo imaginabas.

Desde que tu recuerdo, me acaricia,

siembro en la misma maceta,

al último suspiro de verano,

golondrineras amarillas, y al igual

que espero sus amarillas amapolas,

en primavera.

 

Espero que vuelvas, aunque sea, como mariposa,

o abeja, a mi terraza,

acariciada por los álamos,

y bañada por el monte, de horizonte.

Espero.

 

Vida en gris de la que tú, eres mi luna esperada.

Se cavan surcos de ti, en mi alma soñadora,

por donde fluye el solitario beso;

la tierna caricia anhela ser algo más.

 

Mis ojos quieren atraparte en su firmamento,

mis sentimientos arroparte con fuego.

Pero yo sólo te quiero a ti, mi vida en verso,

mi motivo para ser solo tuyo, para no necesitar nada más.

 

Ser el sueño hecho realidad, la felicidad de dos caminos

que se cruzaron en el destino.

Tiempo para esperar, vida para soñar,

cuando te vi llegar provocaste mi despertar,

y ya no quiero descansar, solo luchar, te quiero amar.

Nos merecemos algo más, en este papel, que jugamos,

saber si nos amamos, si el deseo quiere ser pasajero,

el mío, quiere hacerse eterno, y ser tu sustento.

 

Sólo espera su momento, el sueño para vida plena,

avanza cruza cada noche el cielo azul de matices violetas,

siempre te encuentra, la soledad me abandonó para poder servirte.

Ahora avanza la duda, el temor, si realmente te merezco.

Pero del corazón nace mi valor, lo sincero el dulce te espero,

el te quiero.

El pensamiento que paraliza, cuando te veo, la sensación del amor.

 

Todo lo que me queda por decirte y lo que no te dije,

vida para vivirte.

Avanza, no se separa, no se aleja, te alcanza.

Porque eres lo más hermoso de mi mundo,

camino que surca nuestro antiguo paraíso.

Permanece como el compás de mi pulso,

desde que te conocí supe para lo que viví.

 

Fluye mi vida por tu cauce, el camino de mi amor;

allí donde viven por el querer alegrías.

 

 

Voy allí y te encuentro dormida, al final del bosque,

te encuentro soñando, con otros días de amores, profundos.

Como el azul del cielo que a tu lado te hacía brillar,

mi caricia hace una pequeña sonrisa en tu rostro,

 

mientras acercas tus labios para besar los míos,

y fundimos nuestra vida bajo aquellos árboles.

Vistas de un amor, eterno, que devolvería vida,

para quitar su despertar de melancolía.

 

 

El lobo vigilaba su guarida allí su mano le sacó, para ver el mundo.

No quiso volver a su cobijo, las palabras dulces y tiernas,

guiaban mi alma a viajar, uniendo su ser, volaba hasta regresar.

 

Te necesito más allá, de este sentido, que grita por tenerte.

Te necesito más que el fuego a la madera, gritó mi vida por tenerte,

y a la vez te adoro, en cada golpe de viento, y reflejo.

 

Me encuentras, y tu recuerdo reciente, me besa,

Mientras no puedo evitar recrearme,

en el deseo y corresponderte.

 

Transparente sentimiento, para sentirlo una vez más.

La noche está llamando, moviendo su tranquilo velo,

a flor los recuerdos, que te piensan, una vez y otra.

En la soledad, mis manos quieren sentirte, mis ojos verte,

maldita mi suerte, que dejó que te fueras para soñarte.

Ahora, los minutos me ganan sin ti, no quiero el cielo sin ti.

Como la brisa a la mar, mi alma reclama tu compañía.

Cómo encontrar sentido, en lo vivido, por su final,

si ya no está.

 

Tú mi noche, y mi día, quiero verte,

una vez más,

Para así no sentirte soledad en la oscuridad,

Tu reflejo llegará, allí donde se encuentre mi felicidad, tú estarás.

Hoy la noche me llama una vez más, para soñar que a mi lado estás.

El tiempo para sentirte, lima mis nervios con solo mi despertar,

y no verte llegar, para no verte llegar.

Amor dónde estás, si te fuiste quién te podrá domar.

 

 

El castellano

 

IX

CRISTAL DE PULSO:

 

Inocencia que se hace belleza,

Sonrisa que ilumina el alba,

con el gorgoje de los pajaritos.

 

Si el amor no fue a buscarte;

tú fuiste a encontrarlo.

Y yo sólo quiero, lo que quieras,

y así soñar corresponderte.

 

Vi el amanecer y el anochecer,

del bello matiz en tus ojos,

que suspiraron.

Y mi amor viajó del bosque,

 

a la montaña y la montaña,

me hizo hombre.

Para poder amarte.

 

Hoy te vi ayer me doliste:

 

Te veo y reluzco que te quiero,

que por ti me encuentro,

te miro y mi mundo se vuelve loco,

te deseo y mi sangre arde como fuego

sólo un pensamiento: que yo nací para tus ojos.

No existe reloj ni conteo que detenga este monumento.

Mi vida pasa fugaz como el viento,

pero mi palpitar, sabe, que te seguiré queriendo,

estoy enloqueciendo, te veo en todas partes,

en mi cama, bajo mis sabanas, en mi cuarto,

cuando miro, de noche, las sombras dibujan, tu figura,

el viento, me susurra tu voz,

las flores me recuerdan tus labios,

el agua tus besos, los rayos de sol tus cabellos,

tú eres mi doncella yo soy tu bohemio.

Mi alma me dice vive amando, muere luchando.

El coraje de luchar por lo que uno quiere en la vida,

es lo que da respeto.

Pero tú tienes otro dueño de tu corazón,

el desánimo me invade como olas,

golpeando el acantilado, de mis pensamientos,

te llevo dentro, de mi ser,

no sé vivir sin ti, quisiera ser yo el que te abrace,

el que te bese, el que te diga al oído

que solo tú y solo yo, inseparables los dos.

Una historia de realidad, imposible de contar,

Indeleble en mi interior,

Ya no puedo soportar otro día más sin llorar,

Sé que me sigues queriendo,

Pero ya pasó ahora solo queda el recuerdo,

Como un boceto, que se dibuja, cuando cierro los ojos,

despojos de aquel amor vivido,

como un silbido llamando al olvido.

 

El castellano

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

 

CATEDRAL DEL LABERINTO ESMERALDA:

 

Era una mansión abisal,

de tres gárgolas vigías

custodiando un laberinto inextricable

de la orden el fuego su espejo;

guarida y morada de corceles centauros,

la flor de Hércules crecía de una luz

lejana, sigilosa y eterna,

crecía de aquel inframundo

un olmo eterno guardián,

todo hojas en ojos en llamas,

viborillas por ramas.

Hidras y Esfinges, como Medusas

avisaban con su acecho yerto

del peligro, refugiaba,

aquella guarida maldita

que hasta dioses temían surcar.

Aquel bosque umbrío de laberinto,

era de aguas azabache y brea encendida.

Poso de almas errantes y jinetes difuntos,

todo servía a la sed de sangre,

en esta fortaleza se custodiaba

la llave de la virtud jamás enseñada

 

mas había...

FÖRÜQ Miguel Esteban

 

 II

 

 

 

Más había un cerro

las almas condenadas,

en su cima era de nieve roja, sangre congelada

allá germinaban las semillas del mal

y odio resplandeciente, su deshielo

alimentaba el río la Estrida tiniebla.

Toda bestia aguardaba el regreso de Perséfone,

mujer de Ares, Rey de aquel inframundo.

Así con ella, recibir órdenes a cumplimentar

sobre la tierra Numinosa, del humano ser.

La virtud jamás enseñada, custodiada,

era tan ambicionada por los héroes del mundo fértil

cual néctar y ambrosía, los castos dioses.

Requería aquel cerrojo del portón, de tres llaves,

sólo conocidas por Perseo, un semi-dios,

había que cercenar tres ramas de tres espinos

que allí sangraban, áureos de plata, bronce,

y titanio, si destino dictó y era semejante...

 

III

 

Semejante empeño cuando se llega

a las fauces del Averno,

este árbol triple en espinas dorado

se esconde del ímpetu errado

sólo el nacido de la sangre de los dioses

es merecido a ser guiado por el negro cisne

fácil es bajar al Averno, ardua tarea

regresar y escapar a las auras del cielo

las aguas de los lagos estigios

y su río la Estrida brotaban de esta guarida

que misterios todos, acoge,

junto con toda el agua abismal

nutre cada pozo, también había una encina

turquesa, donde se podía escuchar

los fúnebres gritos de un cuervo blanco,

era morada de almas errantes y espíritus

que sólo su oscuridad abrigaba.

Quien escribe ofrenda al sacrificio

la mitad de su locura, extensa, habitada.

 

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

IV

 

 

Arribo a ofrendar mi designio

en cuña demencial, su mayúscula mitad

a la tierra Madre Tiniebla,

tierra almas inconscientes, velan las muertes.

Allá en venas de pedernal florido,

fondo de idea mística, por anchas fauces

de siglos dormidos, adentro al reino las Sombras

surco su corriente de aguas vivas.

Se descubre áureo templo, llama oculta,

la virtud eternal, jamás enseñada;

cumbre de lágrimas, y flora suelta,

de bellísima cima y ribera

después de la vida, y aquel Quimérico viaje;

después de la travesía sendos castigos

florecía la luz sigilosa como atónita

una purificación otorgaba una sed de justicia

universal, nunca llamada, sólo aparecida.

Poderoso pensamiento en rayo de dioses, diosas.

Era esa virtud cual misma puerta todo asigna.

Aquel mi destino me asignaron mis hados

quedó ampliamente saciado y cumplimentado.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

V

Era difícil, intrincado, liado, enmarañado,

inextricable, el cerrojillo de Perséfone

con el que sellaba el Averno, y su laberinto

en espejos de fuego terso y alarido vaporoso

todas razones rebosaban aquel lugar;

su llenez bastaba para anular a todas.

Incomprensible giraba la virtud custodiada

como una esmeralda araña tejiendo su tela

quedando como sangre de sabiduría coagulada.

Un coro de grillos aturdían a las Puertas

el eral donde yacía aquella sabiduría

jamás enseñada, sólo aguardada era,

por designio los castos dioses.

Tarea inmensa, en dificultad guiada,

TAREA MILENARIA

Como adentrar los hoyos del Sol

en busca lo que nadie vio jamás,

aquella áurea, sangre de estrella lejana

y cercana.

 

 

Förüq Esteban er-lobo bohemio

 

VI

Llegó un día olvidado, a aquella guarida

intransitable, un vigía Centauro

llamado Förüq, sediento, atravesó

el bosque umbrío hasta el lago sangre

formaba el pozo de AIRÓN, al beber,

se le acercó una cierva blanca,

le dijo que ella era la dama del río Sangre

y que su intención era compartir

el secreto de la virtud custodiada;

y así volver a ser el Hada Señora,

Leannán-Sídhe, dueña de todas Profundidades

le reveló a aquel centauro Guardián

que el cerrojillo aquella morada

sólo tenía una llave que la formaban tres

y era el amor más puro, y primigenio nacido

que era como una llama líquida de esmeralda

y la poseía la araña turquesa, en su

portón de Tierra,

el centauro, ayudó a la cierva Hada

y se aliaron, para poseer aquella virtud

jamás escrita hija de las tres potencias,

 

Förüq

 

VII

 

A través de las oscuras llamas

del inframundo terreno, guarida abisal;

como Centauro, arrastro infortunios,

así como sucesos caducos, despertó en mí

aquella alianza con la cierva hada,

el poder obtener todo lo que el Cosmos

me negó, acordé compartir aquella virtud

y llave purísima, eternal, con ella,

mi pinche compañera Leana.

Voy rumbo a abrir el portón de Tierra;

aquella araña vigía turquesa,

era hija del Soberano Júpiter,

planeé finalmente sobornar con amor

mi propuesta al llegar a ese abismo de Plutón

fue brindarle nueva fortaleza, morada

el  castillo umbrío y olvidado de Hipsípila

con sustento absoluto diamante y felicidad.

No se negó y solo pidió un acertijo:

-Sólo una palabra otorga respuesta a mi pregunta.

¿Cuál es el nombre?...

 

 

Castellano Mercurio

 

VIII

 

¿Cuál es el nombre nuestros ancestros pusieron

en el idioma más antiguo, al pájaro misterioso

azabache mora las ramas de nuestro tejo

milenario maldito?

El Centauro recordó que su nombre referenciaba

El color aquel pájaro y el signo su luna

-Arriesgándose, -Förüq, respondió

a la araña turquesa con acierto.

Entonces le otorgó localización

de las tres ramas abrían aquel cerrojillo

de lo que custodiaba, rama de cobre,

rama de plata, y rama de titanio.

Al obtener y desnudar aquella virtud,

se desveló que era la belleza,

madre de las hadas, y padre del arte,

reflejo e impresión en poesía,

aquella virtud nunca enseñada,

sólo hablaba como demonio antiguo

cantando en forma de Fénix

decidieron el centauro y la Señora Hada

difundir aquella virtud de belleza y poesía

por todo mundo conocido, en pacto de tinta

y sangre.

 

 

IX

Aquel pacto de tinta y sangre era vitalicio

consistía, en difundir la virtud de belleza

y poesía en forma escrita sobre los reinos

cubriese los cielos y auras vivas,

en amor y dedicación,

su fidelidad y complicidad era inseparable,

el centauro Förüqy  la cierva hada Leannán

no permitieron que reinos abisales

ni criaturas errantes osaran tener la virtud

restringiéndola a la llave de sangre viva.

Aquella belleza escrita, era una virtud abierta

nunca cerraba su lleneza ni quedaba completa

fueron ellos custodios centinelas

del arte escrito en poesía

fijando a toda buena obra un amor

de satisfacción y alegría indeleble.

De razones virtuosas, y del alma heridoras.

 

Förüq y Leannán-Sídhe

 

SOL RENACIDO:

 

 

Vengo sin palabras,

de una lumbre celeste,

como fuego quemando hasta la verde hoja,

cómo soñar, y pintarte sin arma, sin lenguaje,

cómo hacer notar sin quemarme del vulgo,

 

ser aire en alegría encendido,

tierra de forrajes extensos,

camino sin mar, y sin roca de mundo cierto,

hacer sentirte, sintiéndome,

 

sin las dulces cualidades que hiere y expone

cada primavera, preludio de tu posesión certera,

rosa azul que vibra, en su claro oscuro matinal.

 

Pintarte lo hondo, sin tristeza, sin trabajo,

sin palabras,

profunda noche sin luna, sin el criqueo

los grillos, que arropan los oídos insomnes,

correr hacia la madriguera, con todos campos en flores,

que en júbilo puedas llamarme

criatura hermana,

raíz de silencio salvaje.

 

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

 

 

AVANZAR TU ABISMO:

 

Soliloquio confinado,

remontar nueve años atrás

pautado, sin directriz, ni engaste,

ni voces parásitas yertas,

oh canto, como lo gente no canta,

todo olvido desempolvado,

en ocasos un alba sin fuente,

ni pozos, aljibes almibarados,

todos los amigos,

todas las bellezas perdidas,

como se engasta uno de baratijas y falsos testimonios

de testimonios muertos,

como sucesiones de difuntos,

movidas por engranajes,

oh toda la vida,

sin esa adolescencia robada

por señor medicamento,

toda mi vida te he soñado,

toda mi vida te he aguardado,

como anhelo y resguardo de tu pura voz,

imaginarte no, lo siguiente a eso,

embeberte en noches de humo,

y miles cigarrillos,

del probe diablo que yo soy,

cayendo en nubes

que negrean mis sentidos cromados,

orando por mí mismo,

todo he soñado

sin letal lecho de olvido,

abrir tus cerrojillos de resistencia,

volver afable un destino

de nueve llaves,

vestirte de Ninfa, quimera,

reina no quiero ya,

ser realista sin sembrar lo surreal me es imposible

enloquezco si ves capricho,

mi designio de alabarte de construirte a besos,

de desdoblarme en dos dimensiones

para poseerte entera desde alma, tu raíz,

no necesito,

no deseo ayuda,

ya se dictó mi perdición,

que su inversa es mi salvación,

como ying y yang,

bien y mal acrisolados,

si te respiro no preguntes,

si te veo no te gires,

por haber prestado tu celada de Atenea,

porque rebrillaré más que el fuego terso,

elemento hermético

seré de un disparo invencible,

y haberse saldado todas mis deudas carnales,

sólo entonces seré energía sin nombre

indestructible,

ni temple ni pureza en calumnia,

osarán comparación,

por la blancura mi Musa Oscuridad,

por la rectitud mi Sol fierro,

por la pureza de madre Luna,

por mis padres, mi hermana y mi gato

inmortales,

no moriré en vida feliz,

si no consigo destruir tus murallas,

ni abatir padre espejismo,

necesito sin engaño sangre,

para sentir que yo poseo algo de ella,

fuera de la línea sedienta

no hay nada,

como buscarte tras la estrella más lejana

encontrada, cercana o lejana, según seas mirada,

al eco sordo una voz noctámbula,

y su resplandor en caverna,

apóstatas, no juréis por este yerto,

que cruzó el lago las almas desangradas,

obtuve allí respuesta,

y no voy a revelar aquel arcano ni solución,

a toda incógnita camine, vuele, se arrastre,

o sea inerte, tengo clave.

 

Förüq

 

BOCA DE ENTRAÑA:

 

 

Misterios retornan a su nombre

solo, ante la cumbre;

me inclino al contorno los lirios

del valle, extasiaría torno

una golondrina,

al vetusto chopo yo suspendería

ruegos y señales,

piropos y vicisitudes,

en la faz del monte

nombraría a mis dioses,

moldearía el polvo silente

que hasta la mente envuelve,

ojos entre mar y arena

de rivera, oh, mi mar

de tierra, mi espalda herida,

origen de savia y fuego

maniatado,

 

 

II

 

Tocaría el trueno

hasta llegar a su vertiente azul,

sueño de arcángel y

dragón verde cobre

entre alas de cuervo un milenario

estruendo,

vine a vivir alto como

se ve a una nube se

junta con siguiente,

si la vida se creó para

condenarse

lamo mi condena

de silueta y contorno

de hechicera

vino convocando la altura

repico dos tiros borrón

y cárcel vieja. Oh, te llamé Musa.

 

 

III

 

Primavera de luz lisonjera

a la espera, cruz de campos

flamígeros, palmo a trecho

lamo testero;

de luz, de sombra, de hispanidad,

es madre patria, sin sentar,

vencida sólo por mitología

pecho en gloria ungido,

me alzara un triste canto,

de honesta versión, la dicha,

que haces grande, si nacer

ocurriera, germinaría,

de nuevo en tu campiña,

mi Castilla bella,

mi fiel semilla enamorada.

 

 

Förüq y Leannán-Sídhe

 

LUNA DE SANGRE:

 

Una noche hendía

tu ausencia a mi lado

mi sentir filoso que caminaba,

iba soñando sendas dulces

en las que perderme y no mirar atrás

crecían mis ojos como fósforos

oscuros, soñaba cielos y humildes

pesquisas en las que bañarme,

entre turquesas espejos que danzaban

mis lágrimas silenciosas.

No quise estrellas, ni lunas

ausentes, disparé alto como

mi dicha sola, un día nublado

de pretil gesto complaciente

gorgojeando por oídos

y sueños precoces; el espejo tu voz

no era desierto prevalente,

 

 

 

II

Me fui, de tres logros sonoros

última señal que si el mundo sabe

es primera

pregunté por el suplicio dormido

si me daba la mano de nuevo,

no esperé peras del chopo

Ygdrasil, te digo no te vayas, no te alejes, palpita en mi

pecho valiente por siempre

que retiemble la premisa

amarte siempre, aunque me

entierren,

y de mi soterraña tierrica

que crezcan malvas y cicutas

 

 

III

Como espigas

rojas y negras

de pólvora y sangre

mi honrada bandera,

d' este cementerio viviente

que me dejen ser la flor

que hasta al muerto da

luz y calor,

este frío yerto en vida,

no es de sangre mía

mi honorario,

yo viví solo, solo como vive

la flor,

pero ni fragancia tuve ni

tuve color, viví amando como ama la vida.

 

 

 

Förüq y Leannán-Sídhe

 

 

 

 

 

 

LUZ DE SOL:

 

 

I

Estoy esperando por una maravilla,

imperecedera, estoy esperando

por una luz de estrella, sigilosa,

flamante cual llama inmortal, precisa

espero por, me ilumine la luz del Sol

estoy aguardando con mi vetusta

olvidada, dos, tres,  de mis fuerzas

vitales que amparan

avelo que protejo la belleza

en extasía atónita, jamás

efímera, densa, triple, como

asta y veleta la perfección

dicta,

oh, luz de estrella, viérteme.

 

 

II

Sé mi amparo, te espero desde que vengo a

nacer, en este mundo de espinas

y dulces abrojos;

crucé el puente honorífico,

toda obscuridad y dificultad

blande, que expone destino,

impersonal, afligido, no,

crucé senda de sendero inextricable,

decente, en soliviar bañado,

por luna somera, imperecedera

que dictó sentencia,

ausencia, no, felicidad medida

entregada de incierto saber.

 

 

III

Estoy esperando el rocío de estrella,

el resurgir purísimo, la sola

veleta, la sola razón que

enternezca la suerte perdida

en millar sombras caminan

y todas buscan misma redención.

No soy salvación ni condena

sólo una estaca mi mujer vampiro

de Musa doncella Escarlata

iré con flor de Hércules

a buscar mi luz preciosa de Sol,

mi alma, mi rebelión

sin ti no debo seguir

contigo, debo proceder, mi pequeña ángel.

 

 

Förüq y Leannán-Sídhe

 

TIBIEZA:

 

 

I

Brindaremos en copa de sangre,

en alas algún destino sordo,

rememorando la resurrección

de la plenitud del amor.

Llama de viejo encanto,

emergiendo una tarde de tinieblas.

Donde nadie creyó a la ilusión,

recuerdo afligido,

de toda búsqueda un placer

ciego y soslayado.

Apareciste ahí, sí, liviana,

y emergente,

como escama de rubí indolente.

Ya no creí mi corazón por piedra.

 

 

II

Ni a este, morada de salitre,

mi pequeña,

ligera raíz granate.

Humo tus bellos labios,

que duerme.

Mi palabra de árbol jovial,

hereda mi negra sangre,

espuma de otras cavernas.

Mirarte como azul, dulce,

de crepúsculo eterno,

resonante en murciélagos,

y mariposas nocturnas,

de ideas.

 

 

III

Mi desnudez imprevista,

ya no rueda.

Sobre tu estandarte tierno.

Mi dura frente sabe,

del furor inusitado

en brillo de ojos,

temiendo perderte.

Verdad posible,

en ardor, ferviente, y alerta,

sin eje oculto ni engaño,

de  de necesidad, nunca hubo,

sí, frío y ausencia

de terso cariño,

ante, el ser diferente.

 

 

IV

Agonía de ave alta,

con soledad que gemía.

Al frente recto,

del destino hiriente;

oscuros días, parecían

vistas a un futuro mejor.

Claridad matinal,

de nueva brea,

en nuevo día de tabaco fugaz.

Día generoso,

sin zozobras

tenía el ayer.

Pliegue real,

duro, y vivo sin miedo.

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

DESVELO DULCE:

 

Sembrar simientes estelares,

en arrojo de albas fugaces, y fuentes,

tan nítidas como  destino resplandeciente,

 

efímero como perpetua muerte,

entre agujeros celestes de luz férrea, sigilosa

y caminillos guarderías de estrellas y resquicios oníricos

 

donde contigo refugiarme,

destello flagrante mi sola dicha eternal,

que avanza despierta, semilla y condena

,

al despertar y verte lejos,

sin ataduras, sin suplicio no sea adorarte,

ascuas deseo pertinaz y hojas de vida llora mi beso,

 

castillos en aire mis ganas que no se vencen,

de apretarte, de sonrojarse, y vil arder;

cumplir tus anhelos en sangre estridente

 

que porto y me lleva sin posesión más que sangre,

por tenacidades de un amor cantado de valle, metal, y anhelarte

hoguera del sentido despierto, cuando quise y ahora  te amo,

 

que es segura suerte y comienzo anunciado,

junto a ti, blandir mi sendero, suerte y camino de ocasos,

especial y brilladora, armónico

 

y disonante, en sol mayor

de segmentos cálidos de hielo,

tus caricias,  donde el sol te deja ser

 

oh, ternura sin igual ni semejante,

cuál ternura única,

adoración me cursa, y suscita,

 

como besarte y seguir besándose

no cerrar mis ojos

porque quiero seguir viéndote,

 

hasta mi descorchar áureo de Simiente,

hasta dejar huella por conocerte

en alma, anhelo, y perenne latido feraz.

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

A 11/03/2022 reedición 15-10-2022

 

 

NOCHE DEL ALMA OSCURA:

 

 

Apoteosis, en crisálida

plañía la vida yerta del alma,

destellaba como saetas flamígeras,

atravesando vacíos perplejos,

donde la materia;

era la Naturaleza de la no-vida,

danzaban herrumbres de antaño,

sobre ascuas,

donde bebían jinetes difuntos,

era un espacio que se expandía

su material se creaba para acabar desintegrándose

así mismo y generarse de nuevo avanzando,

la hecatombe de almas errantes nunca llegaba;

estas sólo avanzaban,

aquella noche era festín de luciérnagas,

y semillas estelares,

el amor rejuvenecía

por espirales ardientes,

y Musa otorgaba su ababol de fuego

como sangre de la tierra nueva, naciente,

toda sangre tornaba granates profusos

que caía como lluvia sus hermanas esmeraldas.

Era tiempo suficiente para olvidarse de señas

y anzuelos,

todo si quiere el destino, vendría

otorgado,

como se nace y como se muere.

Sin fin de cuestiones quedaban resueltas,

las semillas germinaban solas,

la energía oscura era más fuerte

que la certeza que todo movía y unía los seres.

Fuego azul, diestro que avanzaba según el sentido,

fuera mirado,

un infinito abierto

que era un uno,

y un uno que formaba un ocho abierto, sumando ambos

un nueve,

nueve vidas d' este gato de arena.

 

 

 

Förüq

 

 

 

 

ÁNIMA SOLA:

 

 

Estirpe como astro frío,

colgada ala, o de armonía extasiada;

alto y liso como corazón exprimido,

de fe empírea melodiosa,

sin cargo contagioso,

oh nada, estrepitosa en cuerpo pletórico,

la luz resoplaba en pecho ardiente,

claro como oscuro de mundo su soslayo,

medalla en beso de lágrima sanguinosa;

sangre mineral de bajío corazón pétreo,

quise decir lo sentido,

acabé más simbólico que eterno,

sangre, quizás, era sombra de ocaso malva

y su purpúrea ilusión,

me quería embeber su doncella escarlata,

socavé flores de amarillas coronas,

todas hicieron de tres musas una sola,

por las que perder todo,

menos un gato negro que no es mío,

oh, rayo trueno de soledad que repicas mi espaldar,

pico de labio, o crascitar fúnebre de espectro vivo,

río mi sangre,

oh, carmín de pozo del deseo,

vida, vida

que yo te sentí,

oh transcurrir un funesto abril,

que besé tu amapola de fuego y mordí su suelo,

mandrágora en vapores de esencia,

humo rojo en tinta algún caballito del diablo escrito,

sangre, sangre,

éter carmín,

vine por tu voz hundida en brea,

de mar y su luna transitoria sujeta,

ahondé profundidades

y silos mercuriales,

quise de Musa triple, lo indecible,

tuve claridad en escala,

beso de trigal y vid,

oh nitrato primigenio,

vine a romperme el tormento,

dulce que condenado, bailaba cual trompo solo,

suspenso que ahí bailaba mi pena,

que no era ligera,

llegué por riveras su fuego terso,

abajo que subía

en su noche de nadie,

muda y sola ni de ella misma,

oh crisol de espíritus y valles,

afrente la sola concordia,

le devolverá su espada,

clava, que clavaré verso en su arteria angelical,

su cuello bellísimo,

oh de vena y acequia,

oh de trino,

y bello espasmo,

rebelde como vampiri

un día soleado,

a la mudez última me alzo,

alzo mi silencio anisado,

notas solas,

dios del diablo,

no hay dios,

el diablo eres tú,

ánima sola,

sola ánima,

ven te haré valedera,

de Sol, de espuma,

de nieve, de agua,

su fierro metal aferrado,

hierro luce mi espada,

esta calma otoñada,

me poseen sinos

y trinos como años me cayeron escritos,

por mis dientes y filos de manos,

todo fue más que llorar un verbo de todos.

 

 

Förüq Esteban

 

TEMBLOR REBRILLANTE:

 

Y escribo cinco parpadeos, y genuino,

remito al primero vio tus ojos,

 

irradias, que sobrepones,

en ojos patria al Averno, tierra al Cielo,

mirada tersa cual embrujo, te llenó

en torpeza algún dibujo.

Lustrosa brea en azabache tu cabello de realeza,

Oh ingeniosa pagana,

como senda lleva estela

de rauda estrella.

Gimes culto al amor

mis sentidos infrahumanos,

de pureza devota, de brillo, de filo,

de furor jovial,

remito nervioso a tu acento,

mar de mi contento,

oh mis suspiros de luna,

rompe ya cristal amante fortuna,

franco yo de carácter somero y doble,

lenguas de distancia lloran en rocíos mis flores,

que sólo imaginadas,

porque ser, eres, vives y en mí resides,

consuelo,

así es, tú la única que en tumba mía agarrarás flores.

 

 

Förüq Esteban

 

Reedición:

 

Primera obra pública revista instituto Complutense de educación secundaria

Año 2006-2007

 

Noche lúgubre y umbría

20 septiembre 2011 blog Facta non verba

 

A ti noche oscura te escribo, oh gema azabache tu solo pálpito.

¿Por qué no me das el sueño que tanto ansío, como flor y rocío en flor de mayo?

Paso noches enteras de insomnio escribiendo poemas, deslices y tormentos dulces encadenados, hasta

enloquecer si solo loco he de quedar tres veces más solo y loco he de hallar, llevo ya cinco días sin dormir, no veo ya luciérnagas ni ocasos de luna, y veo que se van

mermando mis facultades mentales en carrusel de norias y sogas rectas, y escribo frases sin testigo cuerdo, sin sentido flamígero,

garabatos en hojas de papel...

Me asomo a la ventana mi cuarto parece yerto, y contemplo las sombras de la noche como fantasmas,

deambulando sin rumbo, no veo mi dama graja, sólo una sombra densa cuelga y flota del techo.

Mientras, apuro la botella de hinojo solar, esperando matar esos fantasmas de

mi cabeza, que suenan como crepitares con sus voces.

Me estoy volviendo loco acaso Musa duda.

Sólo veo sombras y figuras, como sábanas, que se dibujan en tu oscuridad como

demonios, solos halos en escarcha fría, reflejos violetas ausentes.

Sólo los gatos y lechuzas salen a cazar como los murciélagos.

A ti noche lúgubre y oscura te escribo, que bajo tu protección de tu oscuridad mil cabales difuminan,

ven salir los ladrones y asesinos a hacer sus acometidos

de muerte y delito de acero y sangre.

A ti noche lúgubre y oscura te escribo.

Tú que no entiendes de alaridos ni ángeles, ni de muerte, ni de fosas

selladas con cal y tierra ni de fusilamientos de razones ausentes.

Un brillo estertor te envuelve en comunión, de abismos y lúgubres destellos arriados.

Tú solo ciegas la luz del sol y solo el fuego y los fusiles iluminan

tu oscuridad sempiterna oh, dame tu gloria.

 

EL CASTELLANO

 

NOCHE LÚGUBRE Y OSCURA

 

A ti noche oscura te escribo

¿Por qué no me das el sueño que tanto ansío?

Paso noches enteras de insomnio escribiendo poemas hasta

enloquecer llevo ya 4 días sin dormir y veo que se van

mermando mis facultades mentales y escribo frases sin sentido

garabatos en hojas de papel.

Me asomo a la ventana y contemplo las sombras de la noche

como fantasmas deambulando sin rumbo

mientras apuro la botella esperando matar esos fantasmas de

mi cabeza que suenan como delirios con sus voces.

Me estoy volviendo loco

sólo veo sombras y figuras que se dibujan en tu oscuridad como

demonios.

Sólo los gatos y lechuzas salen a cazar como los murciélagos.

A ti noche lúgubre y oscura te escribo que sólo bajo tu protección

de tu oscuridad ven salir los ladrones y asesinos a hacer sus acometidos

de muerte y delito de acero y sangre.

A ti noche lúgubre y oscura te escribo

tú que no entiendes de genocidios, ni de muerte, ni de fosas

comunes selladas con cal y tierra, ni de fusilamientos.

Tú sólo ciegas la luz del sol. Sólo el fuego y los fusiles iluminan

tu oscuridad.

 

Segundo z bachillerato

 

ESTEBAN EL CASTELLANO

 

LAS DOS LUNAS DE MUSA:

 

 

I.Luna trece:

 

Luna plateada de mi cielo,

en las noches

voy a tu encuentro,

pero te escondes

entre bloques

de hormigón y cemento.

Quiero verte,

pero incluso te escondes,

por las violetas ramas.

Mas los dragones,

del cielo sonámbulo te acarician.

Cielo obtuso,

de sueños fluorescentes,

tú, de color líquido,

solo templado

con miradas intermitentes,

por el tiempo de espera angosto.

El murciélago baila

con el colchón de tu luz,

rasgando sombras,

para reposar siendo una más.

Oscura nebulosa de tu vítreo trasluz dime,

por qué te siento incluso estando solo.

flores opaco reflejo

de luz violeta

incluso de noche;

artifficieluzzae.

Lucero de ciudad,

rompiendo la obscuridad.

La noche se detiene

para sentir que estás conmigo

otra vez más,

recuerda

que tus ojos tienen sangre

recuerda el viento

que aúlla mi nombre

recuerda la luz que tiembla

y cruje la noche en las pupilas

recuerda que me hablaste

de amor en el tiempo

que cae muerto

que pactamos con el hielo

la vuelta del invierno,

recuerda cada latido

de oscuridad

que llama a tus venas de humo

recuérdame en la eternidad del beso,

en cada rosa que robe tu cuerpo,

recuerda que vivo para ti

dando voz a la soledad asesina,

la flor vive soñando

que fue mariposa y abeja,

vive durmiendo la semilla

enamorada de la tierra

para despertar

y enamorarse del sol,

clávame estas nubes de sangre

en el hierro de mi destino,

se me negó la luz

encadenada a esta tierra sin cuerpo,

solo tú me sientes

en este camino

que no lleva retorno

solo espiral anhelada de renacer

el tiempo ya no nos puede sostener

camino buscando el frío

en este calor que quema el alarido,

te encontré perdido

hoy vives un amor

que sientes soplándote al oído,

en la puerta del infierno caído,

te casaste con la luna

que reinaba en tu corazón,

al viento le diste voz,

a la lluvia la nombraste

lágrimas de mi ayer,

le diste ojos

a la sombra para mirar,

la espina caía herida,

la caricia retornó a las polillas,

la vida marcha deprisa

cuando abras los ojos

ya todo habrá cambiado

solo encontrarás que seguiré a tu lado

aguardando tu otoño

y la caída de tus hojas,

esperando que seas mi acompañante

en los siglos y milenios

que nos condenaron,

encontrarás esta sed del cielo

en cada silencio muerto,

en cada raíz

que grita en su tierra

toma de la vida lo que quieras,

siembra tu aliento

en cada tierra,

tú todo lo tienes

yo solo soy una fantasma

que sólo tú ves.

 

 

El Castellano

III.Réquiemnº 3:

 

Los últimos signos del viento.

Rige un sol negro

con hoyos donde comienza la oscuridad,

oscura serpiente blande su cuarteada nota

en lira acróstica insubordinada,

es su templanza base poética demencial.

 

Hablando a solas con mi interior

surge diáfana voz por derredor,

voz en alma condenada

por ver hondas raíces rugir,

en estruendo llamadas

hacia raudo cardinal.

 

Sola voz sin resquicio templado

del sonido en si bemol,

se erizan ascuas en pavesas a un viento

feraz.

Se acuchillan las osadías

que germinan en tierra de nadie.

Inusitado fervor asolado,

por espadas alzadas en manos,

guerra al silencio feroz.

 

Pudieron dar las tres de la madrugada

y un escarabajo voló.

Una hoja partió,

hija de la soledad aclamada,

con caracol sonoro hueco.

Es un solo de cuerda

y alma destensada,

una melodía por la sangre olvidada,

un réquiem por toda vida

finalizada

en sones de grillos

danzando con tenebrios,

y lúgubres venas enraizadas

por tercera y última vez.

 

Una sinfonía donde yace el silencio

y yaga la umbría luz

desertora en mundanal zozobra.

Pasa, danza, planea

febril verde mosca en formol montada.

Es mi dicha aplastarla

y quedar en vigilia taciturna,

hasta rendir aspas

y acostar la sangre

ya nunca más esquiva.

Hasta ver las flores rendirse

con mi cuerpo.

 

Förüq en 16-10-2018

 

MARIPOSA:

 

Los murmurios son flores,

álgidas de invierno,

como venas azules de jacintos,

o tesoro córvido

de urracas matutinas,

tiempo sobre el tiempo,

tosía mi lobo afónico

tarde que muere sobre la paja,

y el viento mordido,

ascua que queda sobre

mi densa ojera,

cristalina,

he cogido los montes con una mano

y mi hogar de brujo con la otra,

no necesito chopo de oro

ni un amor me aguarde

sin sombra de celos .

 

 

 

II

Mis sedientas aflicciones

eran como gusanos hilando sus capullos

de seda,

elevadas hoy son mariposas verdes,

vuela mi pena como Simiente rápida,

y cayendo como lágrima negra

en espiga,

vuela libre mi pena,

su esencia de mariposa desvelada,

duelen las lágrimas de bondad,

pero las negras y malas lágrimas,

apuñalan hasta arrancar el corazón.

Corazón mío, como avispero

de muro viejo, de pronto,

en él puse señero,

Galería del alma.

 

III

Presentó ante ustedes.

Armados abrojos

mi infernal flor de alma

eternamente jovial, y vivaz,

por fuente abismal

de denso pétalo,

dulcemente amargo,

quise declinar la tarde de sus ojos,

ser Pegaso, caballo de madera,

mi frente derretida gloriosa.

Infernal, pálido fuego,

sin Salvador en cepa,

ni figura fulgurante,

de llamas y lenguas azules,

cuenta de cintura agitada,

sus alas,

tu esencia:

-Mariposa del amor.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

A lunes 7 febrero 2022

 

 

Bella, vuelas libre doncella,

sol te toca, acaricia tus efímeras alas

de mariposa desvelada.

Viento te lleva, allí donde el amor creó,

reflejo de libertad soñada.

Encerrada en tu sangre de lluvias pasadas,

dejaste atrás nubes de tormentos,

rozando tu destino me arrastras.

El manto de las hojas te protege,

buscadora de sueños

de la fronda de mis sentimientos.

Viviendo en la ternura de la dulce mirada,

volando con la fuerza de la palabra sincera.

Durmiendo hasta que se oculta el alba,

ángeles y dragones, arropo en el corazón.

Para tu despertar, mi luz quisiera llevar,

para encender tu corazón, el fuego de mis ojos,

cientos de tonterías para tu sonrisa.

Entre las flores de miel y azúcar que forman tu piel,

pintando mi vida.

En la caída color gris quedó,

color gris quedó.

En la huida el tiempo y la situación

que cortó un camino en dos.

Vuela libre, pidiendo ser vista de nuevo.

Su esencia mariposa del amor.

 

 

 

 

ESTEBAN CASTELLANO

 

 

ESPADA PUDIENTE:

 

Sorteo principios

y vencejos,

torno unas danzas de la Aurora,

me entregué al sueño,

aguardando su divina tez;

el Sol se adelantó

y sobrevino una colmada oscuridad,

llegué primero que los Hados

a su venerado encuentro.

Valgio alumbre el anchuroso cielo escarpado,

nocturno de doncella Escarlata,

oh, clara agua emana mi frente,

mis manos hacen germinar solas simientes,

del candor, la tempestuosa furia,

abren rayos espadas de Candamvis,

Zeus, canta:

Oh gran Sol que bajo tu candor,

iluminas que abrigas Inmortales,

y a los mortales vivos,

habitan las auras vivas fértiles,

acoge mi ofrecimiento,

a dignar en tu nombre,

terso Paraninfo yerto.-

Oh sola tormenta,

presurosa abre cabellos centellas,

y múltiples repiqueteos,

de ascua en rayo y cielo-terreno.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

 

 

LENGUA ESTELAR:

 

I

 

Miro y veo el vidrio

intentar perderse a sí mismo,

de irrefutable saber

hago parte e inciso

que si amas cuidas

semejante cuestión;

el tiempo giraba como

veraz trompo extasiado

un día osé que alcanzaría

que sí, todo anhelado

se obtenía de un disparo

osé tres disparos hacían uno,

verte, quererte, cuidarte,

mi ente sólo entonaba lira

en pluma, y alas un Paraíso.

 

 

 

II

 

Verte de frente a espalda,

no fue funesto ni devenir,

desangelado;

fue afilar colmillos

quedando blanquecino filo,

incuestionable, goteando

sanguíneo deseo,

pronosticada tú,

de hace años

que llegas en otoño,

afable tú, para quedarte,

como ascua imantada,

al alma fugaz, sorpresiva,

rebelde,

como Rocío estelar,

a la flor sagrada.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

a 15.09.2022

lugar- Mirador del Henares la campiña Castilla

 

 

 

PRISMAS EN CALEIDOSCOPIO II:

 

 

PRISMAS EN CALEIDOSCOPIO:

 

Oscuros, negros, tibios

lirios en sangre de brea;

Acolchadas desquicias

en híbridas campanas azules

de los ángeles, yendo en borde,

siguiendo círculos,

moviendo espirales,

Vientos noruegos me llevan

sin patria, vencida por mitología.

Quicios de lúgubre destelleo

en oscuro límite tétrico

y sus manseadas caminan,

hacen nido sedoso

en moreras del sueño;

Vida través de una vida

dentro los hoyos del Sol

que sudan, sus notas de uvas.

Visitaré a Cernunnos

en el seno del bosque,

hablaré del cuerno roto

y su sangre que brama

flores de helechos.

Quién sembrará mi campiña;

estirados mis soliviares

entre azares que suerte corre.

Traspuesto al mantillo

y su compostaje silvestre

que solo se mantiene;

Verano que socava dormido

para sepultar los cardos

que tierra come

y levantar la estación

de los difuntos con hojas caídas.

Otoño sus fríos que me despiertan,

terminando de vivir el ocre

y su yerma plácida

de tierras sin brotes

en ventura de savia fría.

 

II

Altivamente,

con pies de veneración

no atina un intelecto sumiso

tampoco él encuentra su espacio;

yo sin abrazarme, coge el infra sentido su reloj.

Mirar sin ver hizo fuste,

regresos serenos sin ausencia,

en estas lindes

quiebra su sentido

y esta sube.

Su vacío perplejo quieto es Ausencia

que simboliza toda luna de escarcha,

parado de sinestesia iba,

su granate sanguíneo

que

sí recuerda.

Amarrar el acierto vehemente,

de resucitar del del parco suelo

para fusilar mis pendientes,

desarmando la ira

sus dioses subterráneos,

uniendo su altivez cursante.

¿Se cree usted viva?

Eso es que no nos conocemos,

ya sumblimé algún amarre,

y va el ancho río

con paso furtivo y decidido,

por apresar de tu razón mi viva estampa,

muerta sin ti.

III JURISCONSULTO DE SOMBRA

 

Este mi humilde canto,

pedernoso, que blande,

que pregona compás en arraigo.

 

Quimera a tiempos

en puñal pretencioso

de espigas de idea.

 

Patria por siempre sin sentar;

Fugitivo sin amores,

surcos de fugaz simiente.

 

 

II

Docto de tu dulce vientre

tras fuego de ababol,

entre tierras de tus reflejas piernas.

 

Sed de mi sangre,

renacer acompañante,

aljibe sin fondo a florecer tu entraña.

 

Amor de pecho a espada

blancos que el ser crestéa,

jurisconsulto de este ser de espuela.

 

 

III

 

Redentora hoz de labriego

soñador, en soto de silvestre rambla,

febriles rejas de esparto.

 

Pinos que caracolean

el camino de este fruto de ensueño,

antes que morir sin amapola de fuego.

 

Creo, nazco y completo

una flor de la misma sombra

que trajo en fruto de la primera mujer Eva.

 

El Castellano

 

 

O DIVA GRATUM:

 

Mi diosa centella,

que deleitosa riges,

y engrandecer mi nombre puedes,

o, convertir en honras fúnebres,

mis cortejos triunfales,

a ti dirijo el labriego inquieto

de campo.

Te invoco en su pulcritud de savia,

cual dueña todos mares,

arrostras dulce mi piélago batiente,

a tus armas, todo imperio se desbarate,

mi lealtad es albo traje,

no rinde al garfio amenazante,

retroceden y dejan amigos

y sus ánforas vacías,

de cicatrices y delitos

no limpiase mi nombre,

de fraterna sangre y mieles que Himeto,

me concede,

¿Temor algún espejo suyo,

me contuvo?

Con el incienso, y sinfonías,

ofrendo sangre cándida, mi letra,

nunca el falso juramento me precede,

oh tu belleza de nuevo brillo,

más hermosa, cuanto la ceniza has otorgado,

ídolo oh materno signo,

dueña de oro y nido,

por Quimera tu susurro,

de límites prescrito,

non semperimbres...

Torrencial, de nube acechas,

lluvia sobre rastrojo terso,

tempestad, o inerte hielo todo año,

combate tu acento colorido,

jamás cansado,

cuánto Parcas crueles me han arrebatado,

pregunto a lágrima de sol, llorando este,

mi lamento blando,

loco empeño,

hinchado de viento,

osar casarte, aflicción

con altanero subsuelo,

prudente yo de odio ajeno,

no llegará día que este guerrero,

no mida a su adversario,

indago mis designios que abrigan,

sombra huidiza,

cuándo.

Bebamos la honra en dicha,

entonando la alta lira,

a Calíope,

bajases al cielo castellano,

soberana Musa,

gimiéndome lenta y eufórica melodía,

el concilio cayó sembrado,

ilusión o deseo,

mientras seguiré amándote gritando callado.

 

Förüq castellano MIguel Esteban

 

NUESTRA PROFECÍA:

 

 Ceremonia terruña:

 

Historia en curso:

 

 

Tiempo que era llanamente hondo,

como pozo sin poso, ni fondo,

severamente profundo,

como fantasmal visita

sobre lazo silencioso,

buscaba yo tamborileo grave,

entre hileras sordas

entre nuevas flores

de trompetas de los ángeles,

danzar entre círculos de grama húmeda

y corajes de aventar nuevas espigas

de olor a yesco trébol rojo.

Hice una hilera de guijarros;

preparé mi propio templo

con torreón y almena nueva,

un foso bordeando y cuidando

mi nueva siembra de ababoles,

templo asilvestrado con urna para ofrenda

y depósito nueva agua virginal,

era suficiente de tiempo insuficiente

a nuevo otoño que comenzaba,

con olor a hojas de chopos arrebatadas,

y majuelos agudos en espinas,

rebordes cardillos de as damas

erigiéndose tempranamente,

maduraban los tomatillos del diablo,

solanumnigrum

que ni caracoles resistían

sus lustrosas hojas morder,

las colas de zorro ya se divisaban aventando

terreno de su nueva simiente,

afinaba mi cuerda

tendido a ras terreno,

sembrado a pretil gesto,

como se siembra una pipa,

y tarda treinta y un años

que porto en girar el sol,

carrasquillo háblame,

que penas traes de virgen encina.

Cuéntame tus oscuros romances

con vientos de luna,

y tus flores de difunto casadas con Sol Ferro.

Dime a mí que te cuido con esmero,

aguardando tus flores de piedra

y tus bellotas del mañana.

Árbol mío,

avanzo este mi caduco corazón humano,

como vampiro solar

me remarco,

un solo de voz desangelada,

y volví a honrarte,

de esta nueva tierra.

A viento pagano,

voz de alma amada,

inamovible,

firme, regia,

de raíz arcana.

Tu rostro en verdor

de hojas afiladas llevas,

acaso igual o semejante

a hermanas blandes.

Río de encinas y flora reborde,

amor de tierra a lo que es

y crece en ella,

vine por vuestras voces,

jamás marchiten vuestras notas,

de longevidad imperial.

 

Förüq castellano

 

Escuadra bronce:

 

Ilusiones quemadas en papeles con tinta,

 

con los sonidos sordos de un eco de imágenes

el amanecer en sus ojos del cielo encerrado.

 

Silencio en palabras que el despierto corazón duerme,

la mente ciega las observa con su pensamiento claro

sus penas bebidas del fondo de su copa de cerveza.

 

Sonrisa arrancada a la luna de un viernes,

un secreto en un gesto que su mirada grita.

El despiste que convierte en ofensa el fallo;

 

Un sentimiento distante que próxima te quiere.

El tiempo que tarda en decir adiós al por qué gana,

ahora llora la almohada al viento que no dijo nada.

 

 

Pensamientos negros

Te sentí amor y por querer pensarte

la realidad silenció mis latidos;

Aquella flor que llamada amor

ninguna más bonita pudo ocupar su lugar.

 

Entre la tenue luz de luna que me abrigaba

abrí la puerta que me condujo al campo

de negros lirios por el camino de ida sin regreso;

La cabra rojiza los masticaba al compás de un si bemol;

 

Donde la luz que me daba calor era ausente,

tras de sí un sendero agrietado por el que fluía

el río de las flores desangradas;

 

Hacían ellas mi último aliento,

un yo te perdí amor y se hizo la noche sin luna,

cesó aquel si bemol.

Publicado por Miguel Esteban Martínez García autor en sábado, noviembre 21, 2009

 

Podando recuerdos para volver a amarte,

dolorosos detalles caen y vuelvo a desearte

aquella mi rosa que llama al frío pero resiste

cantando a la víspera del invierno triste.

 

El ocaso del tiempo que la dispara ya se disipa;

gota de rocío que se evapora con el sol en su visita

y la sonrisa que resplandece sus labios los besa,

para encontrarse con el te quiero el beso que alegra.

 

El fuego del deseo se hacía con su compañía,

con el que los besos y caricias recorrían su fantasía;

De deseo en deseo transcurrió su vida y su anhelo

de cuidarla para no perderla nunca y soñar despierto.

 

Con su campo de derrotas y victorias en sus sueños

un nuevo insomnio de sentimiento en sus recuerdos;

solos en el encerrado mar del amor no demostrado

su amor quiso ser fuerte y no caer olvidado.

Publicado por Miguel Esteban Martínez García autor en sábado, noviembre 21, 2009

 

El ritmo de tu cuerpo,

donde el agua y la poesía

hacen el amor.

El fondo de tu mirada

el manantial de esmeraldas.

El calor de tus piernas,

El terciopelo de tu piel.

La suavidad de tus caricias

mi motivo para viajar

allí donde el te quiero

lo dices sin hablar.

Lo que me alegras

sólo con tu existir.

Es todo lo que significas para mí,

lo que me haces sentir.

Es el agua de tus besos.

Es el fuego de tus labios.

Eres tú.

Eres tú mi vida, mi luna.

Eres tú en cada noche fría mi calor.

Eres tú la chica que siempre soñé,

la chica que siempre deseé,

la que vivía en mi subconsciente

para cuando apareciese

darla lo mejor de mi existencia.

Deseos, ilusiones, anhelos

definiendo mis sentimientos.

En mis recuerdos tus besos

sabor de hiel.

Tú mi motivo para soñar.

Tú mi sueño, mi dormir y no despertar,

tú todo para mí.

¿Por qué no has aparecido

en mi vida todavía?

cuando por amor se quiere

a quien no ama

y por soñar se vive amando,

por amar se vive soñando,

y el que siente se miente

quiero mi despertar y verte a mi lado

para sentir que en un pasado

andé con la botella en la boca

y no que ella

chupó de mí mi vida entera.

Publicado por Miguel Esteban Martínez García autor en sábado, noviembre 21, 2009

 

 

Yo te sentí

Puedo escribir todos mis pensamientos

y ninguno podrá reflejar mis sentimientos,

el amor no quiere ser pensado,

ni si quiera ser conocido,

sólo sentido.

Yo te sentí amor

y por querer pensarte

desapareciste entre la tenue luz de luna que me abrigaba.

Allí la razón apagó los latidos de un corazón.

Como tierra yerma

marchitó aquella flor que un día llamé amor

y ninguna pudo ocupar su lugar,

sólo la hiedra brotó hasta tapar la luz que me daba calor.

Pero yo te sentí amor.

Publicado por Miguel Esteban Martínez García autor en sábado, octubre 10, 2009

 

Tríptico trago de agua:

Autor: Miguel Esteban

 

 

Era como pulcra onda

anisando un sol de febrero

castizo que llamaba a marzo,

escuché la desquicia latiendo el suelo

y me encontré una reluciente,

vieja tuerca oxidada.

La sombra padre

se escondía entre manos anudadas

de sus hijos,

llamando a mis primeros pensamientos,

yunque clavado en la pared

sin soto ni caballo,

crecí en su mitad

entre baldes de plomo,

en corriente de drenajes,

parlamentando

abren el oído de pares;

nulidad de pura interrogación

más vacío

en ventanilla

de visión de muchos,

yo gastado aterricé

en república de la sal.

Porteador de interperie (intemperie)

regresaba directo al rostro

en destartalado invierno,

reunía el campo

un subastador de mi conciencia.

Ánimo optativo de la región

en sueños de malvas nubes,

calizo terreno,

opulentos pinos

en bocas de hierro

acunando la ilusión

de esperanza.

Llamada Musa doncella Escarlata,

Mineral candente, raíz Salvaje Azur Purpúrea,

Luna sempiterna...

De aullido a la luna de plata

y su llanto que envuelve la oscuridad semper.

Necesito más de ella para poder ver,

de igual manera sentir corazón en antorcha.

 

Förüq castellano er-lobo bohemio Esteban

 

CANCIÓN DEL VIVO MUERTO:

 

He cruzado los tres mundos,

cabalgado centenares de soles

a lomos un crisol alado,

desiertos me hundieron los cielos,

para rubricarme flamígeros, existen dioses

como existen necesidades que avalan

y avalan, no hay templo para

Jinetes difuntos.

Sembraron cada uno de mis pasos;

de figura regia, y arriada,

bastó un soplo de lágrimas heladas,

sí, tengo padre, por lo que tuve padre y madre,

final depende de un principio

y principio es ídem final.

Novecientas muertes cuentan mi estampa,

oh Sol de valles y Quimeras cual bestias anhelantes.

 

II hoja:

Cuanto viví, bailé una serenata difunta,

Aquista fue una noche tormentosa

cual tempestiva que sus temores silbaba,

oh solar, y campiña yerta

era el frío y su ribera,

Aquilón venía de hermano

que no tuve.

Rugiendo maderas, e idioma gemido

de solos árboles,

solo como océano venía

de astros en cielo y caracolas

cual olas;

Oh, su acento, era mercurial,

como serenata una flor de difunto.

Recuerde, su Sol ha muerto Esteban.

 

 

III hoja:

Entre plomizo suelo

me pesaba el espíritu

como pinar excelso, majestuoso.

Venían los relámpagos a mi vera

y a mi diestra placer posaba

y sonreía;

pecho os habla hundido

en escala de tierra,

e ilusión de cientos estorninos

entonces el monte os besaba,

de tierra, de vida, de cepa,

y sarmiento, la esquiva espina

vestía al endrino.

Mi trova en hora solaz traía grillos

azules, y oscuros ángeles de luz

como lo que guía mi vida en muerte.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

 

 

 

2007 SÓTANO DE LUZ:

 

 

En la oscuridad de mi cuarto son tus recuerdos los que me invaden, mis labios tiemblan y te llaman en silencio.

En la oscuridad de mi cuarto es tu figura la que me acecha, la que me provoca y me produce un caos febril de deseo y de pasión.

Pero tú no estás, tú no estás, no estás.

Tu recuerdo recorre todas mis neuronas con miles de imágenes, cada una añorando un pedazo más de ti.

Agarro con fuerza mi almohada pensando que eres tú y una tristeza comienza a invadirme, lágrimas salen de mis ojos, en ellas se puede ver tu rostro reflejado en ellas.

Ardores me entran en el pecho sé que no vendrás que nunca volveré a tenerte, que estás ausente y mis lágrimas se convierten en lágrimas de sangre, ha estallado mi corazón de una sobredosis de sangre.

Esteban el castellano Er lobo bohemio

 

 

ÁUREO SEMBLANTE:

 

Insumiso en medio de quebradizos

saludos de pseudónimo,

de sueños rotos, y brechas de ánima,

como pañuelos azures,

llegué al inicio desnudo,

como agitado bronce,

e inocencia jovial de abrevadero,

a veces pude resistir su amor,

otras caí dividiéndome,

como precipita una gota de mercurio,

llegó a mi parda tersura

su imagen de cuerpo sonoro.

Mismo amor nunca pudo resultar frío

ni ausente,

pero el sol me rompía

a calo estridente y yacija de hierro,

paisaje que no ardía ni se desvanecía iluminado,

era mi añoranza,

quise sin afilarme en hondos dientes,

si podía generar montaña o cumbre de cerro,

jamás infortunio

de mi blancura que ya exigua no cantó,

de amarillo vivo avancé

sin mirar fijos temores

ni túmulos de gargantas precoces,

amor es rosa naciente

como Alba de tersa fuente en rayos suaves,

oh de astuto feraz ojo simiente,

equivocarme se vertiese,

y el pececillo de plata la mordiese,

sus peces de colores besé

y entre burbujas de besos no dados

avancé su curso fluyente,

como nacer de río cuervo,

sus labios arrostré con fiereza tantas noches,

que nunca tuvo fijeza de acabarse,

el viento ya no lastima mi sola sien,

pasajero fui de su destino,

sin encontrar inicio ni final,

oh mi pequeña dulce cual laberinto,

este centauro solo atisba

que anhela beber tu agua luminosa;

oh tu pluma de golondrina azabache,

rebelde a los límites,

brota mi grillo de cristal verde,

cristal y vidrio que parió sin tijera

la luz de obscuridad.

 

Förüq

 

TERSIDAD DE FLAMA:

 

Veo una escala áurea,

con escalones broncíneos,

escalones de repecho

en fuego sembrado,

una estela se abre de guía,

dirige que no ciega,

oh bondad acrisolada,

cenit del fuego terso

como pulcritud de filo en espada,

oh vil niebla, abre camino,

vinimos bajo el regio augurio,

de aspas y nobles metales,

Oh Gimlé,

oh bajo casta ancestral canto en tus aposentos,

oh salón de fuego esmeralda,

de rompiente serena,

y solo halo,

vine a vivir,

vine a morir,

vine a sembrarme como siembra el valiente,

vine a cantarte,

oh Gimlé,

afrenta quedará mi yerta sangre,

todo lo descubierto en tu nombre,

oh casta felicidad,

resplandeciente,

el miedo jamás partió mi entraña

vine a vencer vine a besar tu rocío de flor,

como Musa y dulce hoguera,

el tiempo ya no escapa,

todo lo pensado arde ya,

en tu salón me blando

como raíz y fruto de ciprés milenario,

oh luz pura que acoges e irradias

por la blancura mi regia madre,

por la nobleza mi casto padre,

cuántos astros no alumbran tus cielos,

hoy vine a vencer

oh Gimlé, acoge este mi flamígero hierro

de Sol fierro mi padre me sembró,

en escala, número y orden,

tu bondad justa en escala,

uno, no hay hechicero ni hechicera

más fuerte ni que herir pueda osar a quien te alaba,

dos no hay poder oscurecer la razón mi sangre pueda,

tres no existe temor ni miedo, me retiemble la calma.

 

 

Förüq

 

PRESTANCIA FÉRREA:

 

I

Yérguete nació la luz y la sombra

el hombre se creó

para ahuyentar la sombra

con su llanto de sangre,

hoy que mi lágrima

sea fértil espada,

que riegue e ilumine

así ídem el abril

levanta los muertos

y su caléndula predilecta.

Nunca maldigo mis lluvias

y a la Santa noche,

riego mi sombra, antítesis,

de lo que espera mi persona.

 

 

II

He de ascender,

he de volver a navegar

el negro puerto,

contar los escalones de mi sótano de luz,

al tercer día flamígero,

la piedra será mi llave,

no mi tumba,

Panida Hijo del dios trigo,

tengo lluvias y carne,

tengo tormentas

y miedo ausente,

Yérguete, sucumbe,

a los suelos, de la madre luz.

 

III

Ni me arrodillo.

Ni vuelvo a morir en pie, (como caí)

ni rezo sus construcciones de huesos;

navego, pido me escuchen mis dioses. oh Lvgvs

Cumbre son de mi lágrima espada,

el mar, la nube, el río designio de escritura,

baile de un talismán,

oh, lucha entre sombra y su llanto descendiente,

vencido no he caído,

aunque me derrote trescientas veces

sobre esta tierra.

 

IV

En este pedregal,

juro sembraré flores

para no volver a ver su destreza inerte,

oh, lágrima esclava

ni lluvia,

mi floración ruginosa

abarque todo balde,

y sea réquiem y mármol florido,

mi entraña, todo esto,

ojos secos de hombres,

ejército, que el destino cercena en tres.

Postigo, huerto y verbo decisivo.

 

V

He de honrar la llana hueste

trae la vida,

ávidos ojos, vagido indeleble,

azar intangible ruginoso,

en vapor estela o cerrojo,

repitamos los versos:

-Aereperennius

los duros somos tierra,

no vendrán a regar mis lágrimas de sangre,

ni mi corazón será afluente

de besos de brea,

sin simiente no marchará mi parca vida

a otro designio, a otra luz

sin mar ni vestigio.

 

 

VI

Vine haciendo ecuaciones

de estorninos en vuelo.

Para saber si agradé,

o sólo se me unge lo que si cambio,

vuelvo a renacer,

actualmente solo llevo ocho casi nueve lustres

vivo otra vez,

por un crimen de flores no tañerán

campanas ni catedrales de laberintos desdoblarán,

al margen lo visto si no me acepta,

no es mi estaca en pecho,

sólo sin ser bastante

ella es mi fuste, mi espada,

mi sacrilegio

en pacto de sangre,

mi hija de Averno

mi coraza y pechera que si vuelvo

sí a estar vivo, la encuentro,

más allá de boscajes inéditos

de ciencias sin papeles

y sentidos flamígeros.

 

 

VII

Sentido sensisenssum,

formosa societas,

hermosa compañía

si esa que nunca osé

debido parece sólo se puede pagar

siendo quien no soy,

delineante suspiro

materia a tierra,

uno allá debe quedar lo que es de ella,

no límites de cordura,

al seco brillo avanzo

sensaciones vuelan,

lo que no te dije nunca te lo diré

quedará más escrito que tu estampa y violín de luna,

no es justo y qué, otro rayo cayó,

que te  llene y lleve

es otra cuestión.

 

 

VIII

Nacer para vivir,

lo demás es otra asignatura,

verte despierto, cuándo,

contar con apoyo,

sí, seis farolas se bailan

sin tóxicos ni brebajes,

solo decir esta vida de jactancias puñales,

hasta aquí me vio la cara raja,

no soy ángel cualquiera,

rebelión toma cauce,

orden y mando,

tatuaje puede ser cicatriz

pero alma no sangra,

ni se transmigra,

venga al salón de los caídos.

 

IX

El festín es elegir ser humano lastre,

o salvación de papiro en llave,

llamado amarse in radice veritas est,

todas las mentiras eran correctas,

a mí nadie me juzgará,

a tu conciencia podrán preguntar,

soy constructor de tiempos,

y sigo firme

ni me voy ni me iré

en parca vida de esta existencia,

oh diferencia clara.

Sé quien no soy.

Miles dei lumen

mors erita exora mea.

 

Förüq

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

Lugar Guadalajara España

A 8/03/2022

 

CUANDO VIVE LA MUSA DE UN POETA:

 

Cuando vive

se añora infinitud de cultivos estelares,

cientos, miles de perlas no llenan su sonrisa,

ni existe rocío en flor osar cubra

la flor de su dicha;

los mares y océanos se pueden caminar

sólo al tenerla vista,

las llamas no arden,

habitan tersura de sangre en pecho, valiente,

oscuridad ilumina aventajada,

mas cuando ella vive

qué podría alegar un poeta,

conocerla

para que rapsodas jamás enmudezcan

en melancolía hija,

para que mis versos solo canten flores

y vivos colores.

Cómo negar temor a sucumbir

sin rubricar su rostro,

con un jilguero como beso piador,

sin un pétalo escueto

proclame su guiño,

sin conocer a su Musa

un poeta se desvanece como el tiempo,

el silencio se arma mil días mil espinas,

yo sólo te quiero a ti

mi vida en verso, mi amor valiente

de mil fuentes y abrevaderos,

de la más alta espiga

a la caricia que retembla en tierra.

Sólo un segundo basta

para capturar una letra,

mil eternidades para ser feliz sin ella.

Cuando mi Musa vive en mí,

infiernos no me acogen,

ni penas ni tormentos habitan,

un sendero abre y toma terreno,

rumbo a soñarla de nuevo,

campos germinan de oro trigo y girasol,

de verde alfalfa y amarilla caléndula,

como rojo ababol,

vivir sin crear su sonrisa

es como no hallar razones

para ser feliz;

muerte es del hombre vano,

temor infausto,

suerte es de un poeta

vivir en la vida de su Musa.

Porque vivirá siempre

como esta mi letra quedará vista.

LIT C ET SUMMUN CANAE

 

Förüq

 

 A ORILLAS DEL FUEGO:

 

Después de la vida, la materia

del mismo calor que el mismo frío

color naranja que amarillo

clavicordio mudo que mismo latido ciego,

hormiguea una ninfa envuelta

como espiral de caracolas,

arriba del astro despierto el sino

acompasado. ¿Cómo que vuela mi humilde Hada?

Si se considera mía,

y su libertad, ve un ideal

por cumplimentar.

Caracol de sangre que sí conozco mía, oh, osadía,

arrastrar sucesos caducos

sobre tersidad de piel honesta,

y temperamento azul llamado Arte;

 

 

II

Mis hombros sobre la paja

del bravo día, no caen insumisos todavía

rehogo palabras, solares, triangulares,

sobre un tractor de nieve y barro,

llorar una lágrima fija,

indecible asunto

es como perder venciendo

sin querer perder Luna,

limones de este fuego sobre el agua

y una espada simbólica,

corazón como ciruela

y su corta-pichas habitante,

adiós de un pañuelo de tela

con mi nombre bordado.

 

III

Lluvia densa de un sol fierro

invencible,

que aumenta caer derrocado,

sin premio no es astucia;

llamo al Azur sarnoso,

oh noche, te imploro,

pedazos cual capazos,

tu hielo de luna,

no respondas, que igual obtendré

mi mesura partida,

en oro, plata, o bronce,

sidra, gaseosa sintónica, o café sagrado,

del árbol mi insomnio millonario.

Mi beso por si acaso.

 

 

Förüq bajo juramento a 1-12-2022

 

AGRESTE ALEGRÍA:

 

Una clave de Sol

 

y de su contrario Luna sempiterna,

en un silencio que llora el azabache,

expresando que ella es mi univeso,

su dicha mi semblanza parda,

sin ella no hay belleza, no hay alma.

 

 

Quiere que la desnude,

y consagre sus pétalos iridiscentes,

como sagrada es su piel de ambrosía.

 

 

Quiero cruzar sus rayos

y telas líquidas,

mis iris que nacieron destinados a ella,

quise acompasar sus estelas,

y halos de luz que trepan

mis retinas,

mi sinfónico fulgor es su preciado quilataje,

compostaje será mi cuerpo, la energía, su fragancia.

 

 

Será mi copa su boca,

y viceversa,

extasiado de su nervio silente

enredaré su lluvia con mi nieve.

El ocaso quedará preñado de placer nacarado.

Las ganas serán metáfora, concordia serán las almas.

 

 

 

Ella que nació para verte,

felicidad de raíz a cúspide,

en mi pechera vas prendida

mi hiedra estelar.

Sentirte como te siento,

sin duda es victoria diaria.

Suave la floresta más pulcra por ti versada.

 

 

Reverbera de agraz cima silvestre,

es temblar mi alarido despierto

y ensoñarte como se sueña un ideal,

eres la altisonancia vestida de todas las flores.

 

Förüq el año pasado

 

 

 

HIJA DE LAS ESTRELLAS:

 

I

Intuyo que el reino onírico,

tiene sus propias directrices,

belleza abismática, perpleja, preciosa de sí misma;

era aquella noche de ayer, una visión vívida insuperable,

su tez incomparable osar pudiese la muerte,

soñar quisiera la vida,

observé el crujir de mi latido

al divisar la belleza vuelta forma

de un ojo vuelto color y profundidad,

lejos de todo lo hallado por mi ser,

no puedo negar si narrarlo,

opaca la dicha y asombro me causó.

Aquel ojo femenino, se podría atribuir

a un ser superior al humano ser,

no sé si antes o después de su evolucionar constante

o olvidar sus cauces en continuo,

era una visión silente,

muda que su bella ala,

casi se escuchaba ensordecedora,

sé de este mundo onírico posee patrones, ejes de vida y energía

con sus sentidos alerta;

que escapan al intelecto del ser,

y sólo se puede frivolizar

con que solo son sueños,

aquella vista con mis ojos cerrados

de aquel ojo atribuí femenino,

erizó mi piel

su parpadeo, daba al abrir un tono místico,

mágico como un ojo de alpaca fundido

y su óxido verde,

un gris argento como del metal más noble

era sin duda hija de la sangre de estrellas,

electrificaba aquella ancestral mirada

era tan profunda y bella

que uno se sentía atraído hasta su centro,

no te sentías vigilado,

sí protegido

por mi origen Pleyadiano.

Aquel ojo femino parecía ver

toda la eternidad repleta,

atravesaba y casi

respirabas y vívidas en su interior

de sólo percibirlo en visión,

quise saber desconociendo,

y darle finalidad y origen

al contenido mi visión,

lo siento por ustedes

visualicé otra dimensión lejana,

y abarqué todo el poema de hoy

de mi Musa,

Leannán- Sídhe señora Hada elemental,

reina de las profundidades terrenas,

me considero protegido,

no vigilado,

pero concibo,

que deseo unir tinta y sangre

inspiración, magia, y anhelo,

vida, muerte, placer, dolor

con mi percepción,

ella vive detrás de mis sentidos,

Leannán- Sídhe

virtud y cauce afirmo,

 

de mi unión prevalente,

con mi Musa Doncella Escarlata.

 

 

 

Förüq

 

 

LA FLOR DE SÍDHE:

 

 

Te divisé, alegre caléndula.

De pétalos juntos,

abrir y enraizar mi corazón.

 

Mecer fulgente tu amarilla corola,

entre el granate interior mi pecho,

frágil como cefirillo leve,

 

en mi pecho como en cuello

de hechicera mi Hada bella,

allí me revolabas,

 

como al fuego mi Sol ferro

brillabas que encandilabas,

las golondrinas de tu amor

 

naciente, pulcro irisado, en cristalinos valles

y pozas, fuentes y abrevaderos

cantoras me danzaban.

 

Cuidando guarnecida,

mi semblante, fiel entre crisoles

y parcas sombras desceñidas,

 

y amor en pecho valiente,

purpúrea inviolada

tu simiente, y raíz en mi sangre

 

como un soplido áureo y grito en vena

despliegas.

Tú de trono en ferviente osadía,

 

sueño memorable

te ungiese en todas sedas

dejan en color las flores

 

al último y primer astro,

avisto tu pléyades cercana

alzo tu renacido empeño,

 

disparo a mis sotos y perdigones enramados;

amor de este duende,

tu principito.

 

Siempre para ti fuerte como aviva el fuelle,

sed de soles relojes y razones intermitentes

lo que yo te quiero ni nombre ni sello puede,

 

De rojo,

de sangre,

de noche siempre,

 

tu húmedo tajo floreciente,

anclas mi dicha rebrotada, anima fidusfruor

beso tu cicatriz para evaporarla

 

no existe mal hendirme pueda

herida abierta mi amor es bronce vine a ser

de tu vida,

 

¡Ay, flor fulgente!

Te amo como el sosiego canta.

Tu aureola resplandeciente,

 

nacida de aurora, y una bella sombra

y sonrojada alba, purísima,

como el día por ti

 

se desnuda, abriendo tu flor eléctrica

que el sosiego, feraz incuba,

oh dicha no cabe su llenez de placer extenso

cuanto te admiro.

 

Förüq

 

 

ALMA BOHEMIA:

 

Alto como el sol,

es el poder de la jornada divina,

sensaciones atrás he vuelto a comenzar,

algo para tu entendimiento,

calor en el hoyo del Sol,

lo erróneo es puridad de ascua,

el esfuerzo, la vívida estampa,

la reticencia que reincide en el eje,

la fuente,

oh la fuente,

de feracidad en nota

locura está sobrepasada,

aposté mi destino

a la vida bohemia,

que mi amor valía su quilataje,

en sombras y deidades azadas,

al cuarto paso,

se vislumbra lo mágico,

a mi derecha el valor de la nueva alborada,

el tercer sentimiento,

sin razón se avanza el abismo,

  era un secreto y volví a despertar,

solo sin apoyo en mano izquierda,

el eje, la fontana parda  mirada,

venimos del precipicio sin nombre,

aquel que nos vio nacer,

la única perdición en mares y tierras

al honrado ser,

placer flamígero huella de astro terrestre,

oh, sola vida,

erré mi azabache pertinaz

y hoy tengo fuelle y vela,

mi sueño sí

vive. vive que vivirá

aún desceñido mi corazón en ella rebrillará,

hilo de negra madeja,

hermana de negro hilo

acoge mi son

estoy despertando a los hijos

estoy despertando a los lucientes,

era su intelecto grave una nota,

mi Sídhe vuelve a aquellos días nada te arredraba,

vive que muere mi granate estantiga,

oh Sol de soles

vuelve  a dar la vida a quien te la honró a cada mirada,

mi balanza pesa más el arte llamado virtud de amor,

que lo extenso acompaña

el terreno plañido,

vine y me quedaré sin miedo alguno,

en uno sé quién soy,

en dos ardo metáfora,

en tres oh Mercurio en nuestro día

al frente,

combata mi dicha susurra es invencible

como mi alma bohemia.

 

 

Förüqer lobo-bohemio

 

A PERSÉFONE:

 

oh, de virginal encanto,

del secreto más pulcro tu origen,

vine yo siguiéndote,

tú a galope de una opacidad

te daba forma,

arquetipo de una figura en suelo,

quién osado,

completase tu opacidad de materia,

resquicio de aliento de un sueño eras,

como bosquejo contorno,

o relieve inimaginado,

eras reflejo suave

todos los colores,

en tu esencia sin carne,

sin cuerpo,

quise peinarte sombra,

como el movimiento te hacía,

y deshacía.

No escapabas nunca,

sortilegio eterno,

de este mundo de espantos.

Resguardos lumínicos

te acogían

y disparaban, mutilándote,

yo cuanto más me acercaba a ti

tú más te alejabas,

quería acariciarte sombra,

ser de tu sangre,

amarte como se ama,

al imposible que belleza dicta,

y tus labios siempre besa

y penetra,

oh parca sombra,

quiero vivir contigo,

como para ti el tiempo es invento,

desliz te capturase,

y te guardase por los siglos fríos,

ardiente en mi corazón que es piedra,

como mi amor a Musa dicta desde tu orilla,

que dilema es pensado,

por mi gato ante el mirlo

que puso tres nidos,

violeta fulgor endiosado eres,

carne y cuerpo de éter,

magia insondable

sin peso ni brida,

ni aljaba,

eres soga todo cuerpo,

que reflejas su erecta perdición de su color,

oh azul índigo te surcase,

trasmutarías hasta ser lo que ven en la luz las polillas,

oh almas errantes,

paso a un estado alado tras muerte,

mensajeras de dioses en plano terreno,

he venido contigo por el son sin tiempo,

a pactar con mi condena,

a casarme contigo mi perdición,

de todo lo que vivo,

aliarme contigo,

amada como sirvo a Leana mi Señora Hada,

no me enterrarán contigo,

pero te alimentaré

de mi sudor y lágrimas riego mi patio,

donde hasta que muera traeré a mi araña,

toda simiente vegetal,

desde el baldío a la rambla deja el arroyo,

desde el cerro bajo al monte del barbecho,

y cultivo, deja vivir con acequia

al bonito forraje

que nunca muere,

porque como yo siempre

crece y crecerá de nuevo,

sea en esta vida o no,

la existencia.

Principito tomando número y orden.

 

El castellano y Leannán-Sídhe

 

Vengo a deshojar mi sangre,

y abrir estas puertas a un otoño,

flagrante, hacer vibrar lo indecible.

He venido a beber de tu sangre,

tu placer en osadía interminable,

somos los hijos de la sombra,

noche corre una vez por siempre

su sendero inabarcable.

Fresca y galante, de silencio ajada,

suave como nieve de la montaña

y viento de luna

que se extiende como joven grama.

Hojas breves como su sed.

Era una armonía vestida granate

como denso humor insobornable.

 

II

Suspirando su camino afable.

Somos hijos de oscura rienda,

encargados de servir estrellas,

en vena y colmillo, su blanco filo.

Otorgados del poder nocturnal,

su concavidad presa.

Su clara floresta de la noche,

en flores violetas,

se lava su herida, resurgiendo atónita,

una yaga de malva.

Soterré mi desquicia

en campo abierto,

rizaba mi pena un nunca más,

el cuervo en mi hombro,

crascitaba:

Noche siempre.

 

III

Me habló la oscuridad

de su premisa,

y de su silencioso juramento,

de su verso sinfónico,

con arpa abismal.

Su trofeo en rueda de telar azabache.

Como las lágrimas enraizadas de Perséfone.

Mi divino rito, se extendía

por sus labios ardientes.

Euforia en raíz, y padre tallo,

de gloria al poseer un higo del diablo,

Rosa azur, caléndula roja,

Enigma tu velo retirado.

Yo pobre diablo,

que acepta siempre

hasta una hija

del Averno resplandeciente.

 

Förüq Miguel Esteban

 

I

Y encumbró su azor en mano

abrió del viento sola ascua,

dejó su chambergo

asido un árbol sin nombre.

Era su vacío

su nada colgada.

Cincelado un silencio bramaba,

lento,

en la faldera un álamo triste

como su barba.

Su lamento,

de negra niebla fugaz,

y húmeda.

Hablaba con su madrugada.

 

II hoja

Encendió una estrella

de su albor, pretendida,

ilusionado como alborada

dulce, sin esperpentos,

ni hollín sus humos.

Vista la anotada su Musa,

no pudo cerrarse la paz ni la guerra.

No cedía su terreno.

Mujeres y el hastío de soledad

zarpaba otros mares.

Como últimos rosales

desposeídos.

 

III hoja

Madurez junto al río

la Estrida,

dama tiniebla,

que hacía mito,

junto con Hades

Perséfone y Perseo.

Mi paz era verdadera

como cuerpo de leño

encendido en fuego azul.

Dejé el río mi canto

por montes y cerro amilanado.

Poeta me quite

mi capa de frío fantasmal,

lo siento, no ha nacido.

 

Förüq Miguel Esteban Martínez García castellano

 

Yo soy el que escribe su historia

Eres tú mi amor

solo hay fronteras

en el mundo;

no hay fronteras

en el papel;

tengo versos en

el bolígrafo quiero

fundirme soy el viento

soy el eco de tus latidos

yo soy el que vive en tu mirada

soy el tiempo

soy el espacio

soy tus recuerdos

soy tu alma.

EN MI LIBRETA ESTÁ EL MUNDO

YO SOY SU CREADOR.

Eres todo lo que siento,

eres calor de hielo rojo sanguinoso,

eres distinción de Perseidas,

eres alada magia de letra,

mi encarnada Perséfone,

tantas atribuciones podría

que tu infinito bramaría escaso,

me encanta saberte quien tú eres,

carne y sangre de talento centello,

un cielo extenso,

biología de mi simbiosis de sangre

que llamaron savia,

que para nosotros dos

mi pluma y espada,

le llamamos Tinta

madre reveladora.

 

LA ELEMENTAL:

 

Sangre violeta, cultivada

en el seno de la entraña,

ese soy yo, tu humor trenzado,

sin tejer palabras yertas, por tus ojos

fundidas;

más allá de la montaña,

y del eco eterno de un tiempo desvanecido

en flor de niebla y umbral,

inspiración sin nombre ni apellido

tu demonio tejido, un principio sin final,

en el sino que me destapó poeta del viento,

nazco sin destino,

destellos fugaces por conquistar,

en la entraña de la ola de mar.

 

II

Oh, reina Hada del bosque de las sombras

de la profundidad,

llegó el suplicio dormido,

de enfrentarse a la Quimera despierta,

del bosque, al manantial de inspiración,

tus besos sembrados de pasional almíbar,

suspiro por ti mi amor,

elevada conciencia de creación al albor,

soy yo, eres tú un reino vivo,

de ilusión , camino y beldad.

Para el mundo, venas de humo,

para mí, mi realidad tejida en uno.

Piel y verso sin razón,

elevado amor, sí, nacido del rayo de Sol,

para poseer mi alma y corazón,

desvaneciendo mi dolor

brotada mi lágrima carmín de fuego,

hacia todo el resquicio, del alma y su flor.

 

 

III

Pura llama mi sentir,

a congelar el hálito silente

muerta la sombra del horizonte

soy ruido en el alma que te acampa

quien te besa llegada la una y media

de la madrugada,

tú llegada de un confín,

a habitar mi pecho y espalda,

es tiempo de desvanecer el miedo,

a florecer, llegado el momento,

un mundo en tu vena;

tu hada fiel de la sombra,

Leannán-Sídhe

somos tú y yo, presos de desvanecer

el latido colgado al cielo,

de habitar el recuerdo en ilusiones y sueños

ardiendo.

 

 

Förüq 2017

 

 

OJO DE TIERRA:

 

Viento, viento bonito

lleva al cielo cada escrito

arropa este amor en mi cuerpo

en mi corazón te llevo

hadita de mi sentimiento

noche

hoy en tu sosiego

me encuentro

entre nubes violetas

y el cristal luminoso

de esta luna de invierno.

Bañan mi cuerpo tus latidos

sordos de oscuridad

y a este cielo sonámbulo

lanzo mis ilusiones al viento,

siento tu caricia de alma

y te bebes mi calma;

despierta esta rosa sangrienta

y su aroma de romance antiguo,

atraviesa el pecho

tu amapola

eterna primavera

cuando mis ojos

te ven entera

cada sentido despierto

como fiera al acecho

de tu latido

hoy en tu bosque me pierdo

tu imagen surca mis sueños

como cada noche

que siento tu beso

y como me cuidas,

como soy yo tu alegría;

mi vida vistes de amanecida dicha,

hoy la hierba escala mi montaña,

la lluvia germina todas mis semillas

de pasión y fuego,

donde entero me entrego

al placer que muerde

y envuelve en escarlatas doncellas,

como sencilla tu sonrisa

y tierna tu caricia,

ya no hay súplicas

solo felicidad desbordando mis cauces,

te sostengo fuerte

en mis brazos

para nunca soltarte

para eterno tenerte

si por soñar

soñé acabar con la soledad fría

y escarcha de esta melancolía

llegaste tú a mi vida

como cada noche siento tu melodía

y me acompañas cada día,

salió el sol después de la tormenta

y ame tu esencia

regando mi interior

tu voz de alma, amada

tu bella y dorada calma,

rompí las cadenas que me anclaban al pasado,

para luchar por mis sueños,

y alcanzarlos,

entendí el idioma del silencio,

y hoy contigo

lento construyo

mis escaleras al cielo,

este firmamento

clama de azul sediento,

ermitaño en su montaña del sentimiento

el amor jamás salió de su cuerpo,

de él decían que quería comprender al amor,

tras una flor de Hércules la conoció,

y la preguntó

qué eres, amor,

no, solo nací de esta flor,

tu inocencia me enamoró,

curaré tus heridas de dolor;

viviré de tu amor.

Vuelvo a este dulce tormento,

buscando llenar de amor el cielo,

labrando el campo de tu alma;

y bella mi amada,

te bajaré las estrellas

para que puedas acariciarlas,

estas flores cantan la canción,

que te enamora el corazón

 

vuelvo a luchar como ayer

con tu amor jamás desfalleceré,

eterno en tus alas viviré.

 

El Castellano y Leannan-Sidhe

 

 

 

Navego los límites de tu silencio

tu luna reina mi cielo

en este horizonte

de ilusiones y sueños

tus besos florecen mis recuerdos;

las mariposas de tu piel tersa de seda

acaricio

eterno el momento

que escapa entre tus labios

cuando brota el te quiero

 

y en mis ojos te encuentro,

donde me enseñaste

a vivir el momento

porque nada es para siempre,

escribo el sentimiento;

ese que me hace amarte despierto,

este viaje sin retorno

me hace buscarte cada noche

para que tu amor surque mi sangre

y mis sueños de tu mano pueda acariciar;

lento muerdo el placer preso

y la lluvia envuelve nuestros cuerpos,

recorro tus parajes,

me pierdo en tu bosque

este fuego late en esplendor,

encuentro tu dorado amor,

oigo los aullidos del corazón;

atrapo mis flores de pasión,

quiero y te quiero en cada amanecer,

donde agradezco cada aliento,

cada suspiro,

que asesina al tiempo,

y da vida a mi sentimiento

 

mi eternidad alcanzo,

acariciando tu cielo,

entero me entrego,

como el calor de un lucero,

sintiendo tu amor latiendo,

 

avanzando tu cuerpo,

como quimera de pasión y fuego,

 

condenando al tiempo

a morir en nuestro pestañeo

con un beso,

encontrando el lenguaje del alma

en cada verso,

cabalgando juntos cada firmamento,

flor de sangre

naciendo en mi pecho

clamando este amor que te profeso,

cálido el momento

de desnudar mi alma

mi bella amada,

una flor en tu mirada

vuela libre doncella

tu esencia mariposa del amor

en mi interior quedaste

de mi ser te adueñaste

puedo sentir como tú sientes

en cada pensamiento vives,

a tu lado siento desvanecerse el dolor;

este ardor de pasión,

jamás me abandonó,

hoy agradezco que me arropases en tus alas

para nunca soltarme

para abrigarme cada noche fría

por ser mi eterna compañía,

y locura del ansía mía,

tu amor mi sinfonía

como tu beso de cada día

fiel me entrego a la caricia,

mi amor sin descanso

 

incesante fluye el verso

por tu abrazo,

 

a tus pies me encuentro

esta mi sangre te entrego

este fuego late en cada beso,

 

germinaste dentro

todas estas semillas de amor eterno,

 

hoy hadita te canto

a la orejita encuentro tierna tu sonrisa

 

en cada flor encuentro

la belleza amanecida

en tus labios descrita,

en tu piel mi caricia

 

en tu corazón siente mi brisa

como me hago lluvia

y río en cada silencio,

que rompemos juntos,

como juntos nos verán

hasta el fin del tiempo.

 

El Castellano y Leannan-Sidhe

 

Cielo de tu amor

que acaricio,

en el suspiro del tiempo

desvanecido,

en cada luna

que te encuentro,

en cada vida que te siento.

Cómo no hacerlo,

si vives dentro,

si cada minuto

lo vuelves tierno.

Vuelo con este sentimiento de fuego,

cabalgo el firmamento,

encontrando el verso despierto.

Como estas ganas

de devorarte lento,

que sientas el deseo morder tu cuello,

y la sangre de cada flor

de piel y verso.

Donde el agua y la poesía

hacen el amor con tu cuerpo.

En este campo de sentimiento

la sangre de la tierra

vistió de amapolas,

cada beso de amor sin tiempo.

El bronce deja su cuchillo

a las espigas del cielo.

 

Hierro baña la sangre

de este guerrero,

vivo y muerto por tus suspiros.

 

De tu corazón preso,

guardián de cada latido,

redentor en el silencio frío.

 

Amante serpiente

en el calor de la ilusión

que te dibuja en mi mente.

 

Siempre presente,

a la hora que la oscuridad

late y envuelve.

 

Donde te volviste mi bendición,

realidad, abrigo, y latido

de la inspiración invencible.

 

Como invencible dios Sol,

que toda vida rige.

 

Amada hada,

esposa de este mío sentir,

acompañante de cada vuelo fulgente.

Tu semilla de amor

germinaste en mi pecho,

amapola roja y negra,

sangre y tinta,

que cada verso expresa sin descanso.

 

Fluyendo como el río

que brota en almas a su paso.

Voz amante de tu presencia

en mi mente,

donde el te amo,

cada noche se siente.

 

Cura de soledad y maravilla

hasta la muerte.

Donde mis rosas dejarán su sangre.

Nunca dejaré de escribir al amor,

a esta pasión de tenerte,

a cada luna

que de malva

el cielo me tiñe,

a todas las flores sencillas

donde te veo,

donde descubrirás

que este duende

te será fiel,

y a cada semilla que nace

pone tu nombre,

donde encontró

su latido noble,

y mil veces más fuerte

lento se apodera de tu bosque.

Las campanillas en flor le oyen

y distingue el espíritu de cada árbol,

en cada pequeña vida

a dios encuentra,

donde la armonía

la acaricia el idioma oculto

de las hojas al viento.

 

Como el abrazo

de la yedra al árbol

y el beso del rocío primero

a las flores del campo.

 

En paz me siento

en mi entorno,

y en la ciudad muero lento.

Bendita la vida

por darme tu amor,

por darme ojos

para ver cada vida en color,

 

siente esta caricia sin dolor

observa que de mí

el cielo se apiadó,

donde sin envidia ni mal

eterno vivo,

como poeta sin tiempo

en tu recuerdo,

voy allí lejos de este mundo,

donde empieza nuestro bosque

sin destino,

donde libre,

todo sigue su espiral sagrada,

el ciclo de la vida

y la muerte,

el resurgir del agua,

la sangre y de la tierra.

 Amada te canto,

de tu mano siempre

mi te amo,

contigo siento la fuerza de la tierra,

el agua, el viento,

el fuego, y la magia

que en arrullo

acarician mi cuerpo,

contigo no temo

a ningún abismo, infierno,

ni tormento,

a ti te debo cada verso.

 

El Castellano y Leannan-Sidhe

 

Renuevo esta mi sangre,

tengo tus ojos

fijos en mi horizonte,

a cada luna nocturna

que pido proteja tu amor

en mi cuerpo,

amaneciendo despierto

el deseo de enredarme

en tu cabello,

la pasión rugiendo

besar tu cuello,

desvaneciéndose el tormento,

encontrando el manantial

de esmeraldas en tu cuerpo

sirviendo al placer preso

rezando a la noche oscura

encontrarte en cada parpadeo,

sintiendo el fuego arder dentro,

vistiendo mi piel de tus deseos,

como íntimo tesoro de ternura

cuidarte hasta el fin del tiempo

que muerde,

hasta eterno tenerte

donde tu esencia

surque mi sangre,

y el velo de fuego destape,

donde sin verte

sigo soñándote,

como inevitable besarte,

y entre tu boca encontrarme,

 

donde por amarte me resucitaste,

y la flecha certera

me atravesó el pecho

para del latido nunca sacarte,

para verte cada día

en mi mente como siempre

tan resplandeciente,

 mi anhelo queriendo siempre

sorprenderte,

mi felicidad encontrándote

dulce radiante,

 

si escribir solo sé

escribir lo que dice

el corazón

 

y siempre sabrás

que suspira por ti amor,

mi bendición mi locura

de pasión,

mi florecer en rojo tornasol,

viendo el arco-iris de la ilusión,

viendo desvanecerse

cada día mi dolor,

encontrando

de tus pechos las perlas amor,

avanzando tus cauces

llegando a tu océano de ilusión,

abrigando tu interior

con mi calor, protegiéndote

por ser mi tesoro,

mi cielo estrellado

y cada rayo de sol

que me acaricia,

 

siendo bella

princesa de mi reino,

 siendo entera bella,

 

siendo de amada

tan preciosa como destello

en tu mirada,

cálida ilusionada

 

donde mi calma

se vuelve tu agua,

y náufrago en tu playa.

 

Me encuentro preso

en tu tela de araña,

siento cálida la sábana,

me pierdo en cada noche

que mi alma te extraña

como necesitarte mi esperanza,

como mi campo en flor

sembraste

cada flor silvestre,

 

como solo tú ahuyentaste

cada recuerdo triste,

vengo a desafiar

a esta inspiración

con tu corazón invencible,

donde de sentirte mi mundo,

rojo volviste,

donde mi amor

te encuentra y te desviste,

quiero perderme en tus secretos

recorrer tus parajes

para renacer como amapola

en tu piel,

donde viviré de tu placer,

donde solo necesitaré de tu amor

para vivir,

a cada luna estridente

que encuentro el verso solitario

navegando la sangre

y vuelo a abrazarte,

y como paréntesis del destino

de mi interior te adueñaste.

 

El Castellano y Leannan-Sidhe

 

 

Muerdo tu rosa

de pétalos de sangre

te abrazo fuerte

a mi cuerpo

avanzo este campo desierto

construyendo los peldaños

para acariciar tu cielo

de amapolas envuelto,

de estas ilusiones

de fuego

suspiró el momento

por tener tu amor más allá

de este cuerpo,

donde mi alma con la tuya

se entregase en fuego,

a lanza y verso

quiero conquistar

de tu corazón el terreno,

vengo a luchar

para ser tu presente

y tu todo,

como el delirio y atracción

a enamorarte que sientas

como yo siento

cuando quiero encontrar

tu beso y cogerte la mano

cuando solo una caricia

lo diga todo

esperando que de tus labios

brote el te amo

que me dé vida de nuevo,

solo pido ternura y amor

como fuerza para eternos

mantener estos sueños,

que sin ti no tendrían sentido

porque de mi ser te has adueñado

solo con tu pestañeo,

donde muero por un beso

y vivo en tus ojitos preso.

Donde este sentimiento

enraizó la enredadera

para trepar tu torre

y besarte el alma

doncella de mis latidos

 

donde solo rezo

que no se apague el fuego

cuando solo me encuentro

y necesito escribirte

para que no olvides

que en ti pienso,

no vengo a destruir tu pasado

si no a ocupar mi lugar

y tu presente llenar a besos

donde si no te tengo

muero lento,

donde me di cuenta

de la fragilidad

 

que me envuelve

si tus ojos

no me miran

si no encuentro la palabra bonita

del corazón frente

a mi prendida,

tu azul llenó mi cielo

en ilusión fulgente,

y tu verde en primavera

vistió mi vida

 

como la esperanza

que un día me ofrezcas el rojo

 

de tu amor para cuidarlo

y protegerlo en mi interior

protégeme en tus brazos amor

muero sin tu calor.

 

El Castellano y Leannan-Sidhe

 

En tus brazos estoy,

queriendo besar tu labios

y la miel de tu fuego

esa que envuelva mi cuerpo,

en mi mente

giras evanescente

como cada deseo ardiente

de tenerte,

 

esta flor de amor

enraizó mi pecho

y como un rayo de luz

me atravesó dentro,

quiero decirte tanto

y no sé cómo hacerlo

cuando ilusionas este corazón

que por ti vive despierto,

como dentro arden las palabras del alma

y en tus ojos me quedo preso,

pidiendo que no me condenes

a un silencio que me lleve al olvido,

siempre quiero vivir en tu latido,

como mi musa te has convertido,

y en esta brisa de nuestro oleaje

me hago espuma de tus olas

y sal de tus pestañas

 

si de desear de tu corazón

la bondad de ilusiones

y anhelos dibujaste mi cielo,

sin sentido sin estar juntos

siendo tu mi doncella

y yo, tu caballero armado

con corazón de sentimientos

puros como la noche y el día

como lo es tu mirada

que por imaginarla

frente a mí prendida

no quiero partir

nunca de tu compañía,

no te ruego amor

solo pido enamorar

con cada aliento tu corazón,

 

que jamás sientas

la fría soledad

que acaricia,

quiero dibujar

cada día tu sonrisa

porque solo así

yo también seré feliz,

estos sueños florecen

como amapolas de sangre

cantando al amor

sin tiempo

descubriendo el sentido a quererte

y desearte

como necesidad

de tu cariño y ternura

para seguir cuerdo

en este mundo

que se me fue negando

cada sueño

no quiero perderte amor,

luchando ruge la fuerza

de este valor

conquistando el abismo de dolor

 

venciendo la dificultad,

corazón con corazón

alma en verso y beso

sin dolor,

si desde tus caricias

siento la primavera

en mi interior,

como nuestro paraíso en flor

 

donde si no tengo

el cielo

me quedaré siempre con tener

el de tus ojos

fijos en este corazón

clamando tu amor,

donde las noches

se vuelven mis quimeras

 

para soñarte y desearte,

 paralizando esta mi sangre

donde siento

que he empezado a amarte

porque a tu lado quiero estar

viéndote mi reina

en mi mirar

y esta amapola roja

de amor sangrar,

no me desampares el camino

 

luz de mi vida

luz compañera

mi amada doncella.

 

El Castellano y Leannan-Sidhe

 

Ruge mi cielo

y entre tus flores

me siento

mi princesa amapola

de mis besos la dueña

de mis suspiros confesos

te amo cómo no amarte

 

si entre tus

alas en ternura

me envolviste

cada caricia como delicia

miel en tu boca doncellita mi linda fiera delicada,

como rosa de cristal

pero valiente

como de tigresa su corazón

valiente y generoso

hasta amarte con su sangre

dame vida dentro tuya

mi bella sinfonía de mi orilla

 

naufraguemos

entre la arena de nuestros cuerpos

seamos amantes

sin tiempo

aullando a la luna

de nuestros recuerdos

déjame pintar tu cielo

de las flores de los valles

donde sientas el amor

como cuento de hadas

y tengamos nuestro bosque encantado

solo allí despojaremos al fuego

de la pasión

 

y seremos corazón completo

deseo ser tu amante

tu guerrero tu fiel romance

en tu pensamiento

mis flores te entrego

como letras pintadas

solo en la seda de tu piel

lucerito de mi amor

 

dama de este paraíso

donde te declaro mi amor

por ti corazón

de mi fuego.

Doncella de luna.

 

El Castellano y Leannan-Sidhe

 

 

 

Despierta el sentimiento de fuego,

avanza mi cuerpo

con besos humeantes

de la piel salvajes

vengo a complacer tus flores

a quedarme dentro

de ti como tatuaje

 

vengo a matar

los alfileres de tiempo

y amarte lento

donde se afila el sentimiento

y la noche de testigo

 

de cada ilusión de vivir

con tu latido índigo,

 

rojo diamante,

un corazón que en verso

te habla rompiendo la inspiración sosteniéndote fuerte

en mi cuerpo,

amando tu dulce aliento

que da vida a mi calma

y donde te encuentro preciosa

como esperanza de encontrar

en ti el amor

que se me negó

del cielo

y años y años

fui describiendo

lento en versos

donde la sangre necesita

el calor de besarnos

y besarnos hasta el final

de este horizonte sediento

donde te bajaré la luna

y los luceros

donde por amarte

te entregaré esta la mía sangre,

ámame dulce

que el mundo

no te importe

dame templo en tu corazón

seré guerrero de tu ilusión,

seré tu felicidad corazón

si dejas intentar

que el dulce tormento

envuelva nuestros cuerpos

 

abraza mi alma

que clama por vivir

 siempre en tu mirada,

donde el fuego se hace deseo

y quisiera ser

el amante de tu piel,

pintar tu sonrisa

y a besos el te amo a sangre brotado

como nervios de querer

echar leña a tu fuego

siénteme dentro tuya

quiero latir

como pasión insostenida

y la rabia y la furia

de amarte sin medida

donde el verso

se torna amapola roja

de corazón y el amor dulce

espina llorando hasta tenerte

conmigo mi doncella

 

donde no quiero

más días

sin tu sonrisa

donde te beso

mi esperanza

hasta el latir de todas

nuestras flores

 

en primavera añil,

con tu amor quiero vivir

 

más donde no puedo frenar

la riada que avanza

y que tu mano quiere pedir,

abandoné la desesperanza

solo me quedé con la ternura

 

y esta ilusión de fuego

de ser tu medio resoplido,

como romance que lento

 

une nuestra pasión

hasta encadenarnos juntos

ama de mis sueños

rojos de amor donde corazón con corazón

te entregaré este paraíso

en flor que cerca cantando

verá nuestro amor

si este destino no me condena

sin sentirte fuego

de corazón,

calma de mi dolor,

 

quiero cuidarte

y entre mis brazos rodearte

como tesoro y bendición

donde eres maravilla amanecida

y sonrisa de mi alma nunca descrita

donde esta pasión palpita

entre tus pupilas y las mías.

 

El Castellano y Leannan-Sidhe

 

Sangre y verso

mi dulce tormento

ruge mi calma

 

por verte a ti

 mi doncella escarlata

a cada momento,

quiero regar de amor tu cuerpo

que sientas rugir la pasión

en tu cuello

 

besar todas las amapolas

de tu cuerpo

cantar a este horizonte

la vuelta del amor a mi cuerpo,

quiero ser tu bella calma

tu verde esperanza

la locura de tu corazón

quiero a fuego

morder cada flor

que forma tu cuerpo,

si por soñar soñé

en besarte sin tiempo

en tu fuego

quedé preso

viendo la amapola

florecer del pecho,

a esta luna

que solo pido el calor

de tu cuerpo

pido domar tu ternura

como fuego con fuego

crece el calor

 

me lleno de piropos

para tu corazón

cuando solo tú quedaste

como esperanza para salvar

este el mío corazón

que sangró en la avenida

 

de ángeles estrellados

en estrellas

y árboles cantando

al viento su amor,

en este mundo perdóname

porque solo quiero tu calor

llenar de rojo tu ilusión

quién pinto el cielo en colores a su amada, merecerá la eternidad

en su mirada

como azul sediento

que afila su sentimiento,

escudero de tu latido

dando fuerza al amor sentido,

quiero vivir en tu latido

que sientas que te cuido

noble ilusión de este corazón,

mi cielo gris

prendiste en llamas,

gracias a ti porque tus ojitos

se fijaron en mí,

 

ámame sin tiempo,

siente esta inspiración sin tiempo

donde el alma exclama

su amor al viento,

y como pasión insostenida

me pierdo en tus secretos,

te ofrezco mi cielo solo tú lo cuidarás con esmero quimera de mi fuego,

mi sentimiento despierto

mi estrella en el camino

inesperado

 

que unió nuestro sentir

en la eternidad del amor indomable

que quiero sembrar,

como a mi lado

quiero tu caminar

hasta en amor

podernos juntar,

luz compañera

 

fuego de este latido

en flor,

no me abandones,

junta tu ilusión

en mi pecho,

bebe de mi cuerpo,

en este momento

te siento ardiendo

dentro mi flor de invierno,

llorando el tiempo

deseando juntarme a ti

eterno,

como cada amanecer

que quiero encontrarte

acariciando mi pelo

ronroneando en mi pecho

donde sin ternura

no hay sentimiento

y donde sin tu mirada muero,

en llamas te abrigo

en mi pecho

siente esta sangre en verso

que enamorada mi boca

pide tu beso,

pudiendo ser y siendo

tú, mi maravilla y salvación

 

como melodía de amor

canto en tu corazón

 

esperando unir mi latido,

al tuyo corazón,

guerrero de tus batallas seré, *

en este cielo

que solo pido tu amor

por ser tú mi dulce

y tierno deseo,

como sabrás empiezo amarte

en cada noche

que los luceros te envidian,

de bonita

como linda flor

nunca descrita,

a cada día que tus cabellos

como rayos de sol

quiero sentir

entre mis dedos

y pintar tus labios

a besos sentir

tu aliento preso

del sentimiento

que araña tu cuerpo

despojando de su silencio

el tormento

de no saber cómo pedir

y acariciar tu mano Escarlata,

de mi sentimiento

por ti siempre en rosas

y fuego envuelto,

siénteme avanzando tu cuerpo

hoy tu sangre fluyo

donde quiero vivir

tu calor

 

y quemarme

mil veces en tu pasión

 

de mil astros,

si querer quiero sentirte

como tormenta

de pasión e incendio

de mi corazón

si de tierna

te deseo

como estas ilusiones germinan

en amapolas de sangre

mi corazón si de valor lucharé

por tu amor

bello corazón

queriendo juntar mi calor

contigo

hasta morir de placer

en tus labios

como pétalos de rosas

siendo abeja de tu miel

y enredadera que abraza tu piel

siendo quimera de piel, verso

y entraña como entrañable

encontrarte en mi presente

que solo pido al cielo

me vista de flores

cada recuerdo,

donde golondrina azabache

eres reina de este sentimiento preso

queriendo habitar por siembre

el latido de tu corazón

como en verso te dejo

 

este besito.

 

El Castellano y Leannán-Sídhe

 

Siento como este amor crece,

como de mi interior floreces

y el dolor desvaneces

 

como la sangre sigue

el camino de la luz

y a mi lado amaneces,

pétalo tras pétalo descubrí

que a mí

me amas y me quieres.

 En mi interior permaneces

como la gota pertenece a su río

o a su nube,

yo te pertenezco y con orgullo

de amarte me siento

en éxtasis de fuego y pasión.

Descubrí dentro latiendo

el sentimiento y hoy vivo me siento.

 

Mi cielo este amor

late despierto.

Y en verso te entrego el beso,

este suspiro travieso

y caricia sentida

de tu sombra

 

y silueta la luz

que te acaricia,

puedo sentirte en mi vives

como ilusión como bendición

y fuego de esta pasión,

evanescente tu piel

me atrae como la luz a la polilla

y la semilla a su tierra

como la llama a su hoguera,

camino contigo

camino de tu lado

hasta el final de un infinito

que es este amor

que tan dentro siento,

hoy te vi y mi bella,

mi amada,

mi hadita, mi flor eterna

la pasión no podrá ser descrita

solo acariciada

en mi boca junto a tu boca

en mi piel junto a tu piel

a la noche plateada

y la luna que me abriga

el sueño taciturno

de tu sonrisa,

insomnio de amor,

 

amor, amor,

que te pintas de cualquier color,

corazón de mi corazón

luz de mi vida

luz de mi luz,

 

latido junto al mío unido

beso tras beso

 

desangra la amapola

un te quiero

el sol en su visita

la lagrima de rocío

felicidad alega la caricia

un te amo sincero

esa fue tu arma.

 

Leannan-Sidhe

 

Campo de derrotas

y victorias

en esta bella calma,

hoy arde un sentimiento,

hoy bañas todo mi cuerpo,

en el tiempo extinguido

me enamoré de tu esencia

que pura, bella,

y bondadosa

construye tu ternura mi preciosa,

fuego de mi fuego

quimera sin tiempo,

hoy surcas mi mente

hoy te quiero hipnotizar

como la flauta

a la serpiente,

hoy quiero ser tu alimento

 

que me comas

con hambre de pasión

y deseo,

vuelvo al inicio del sentimiento,

siento un corazón

que ama que late

en verso

que sueña despierto

ese corazón es el nuestro

yo solo quiero cuidarlo

y amarlo,

que aniden mariposas

en sus flores de amor,

 

y el sueño nos arrulle

en alas de cuento mágico

encantado

ese por el que nuestro bosque

hoy eterno

luce de la vida enamorado,

el ser hoy se viste

de hombre nuevo

y despoja su ropa de hombre viejo,

hoy he conocido tu bondad

en mi cuerpo

y enamorado incluso

podré caminar el infierno,

hoy mi luz es fuerza

amor y esperanza,

hoy mi alma canta

y te enamora el sentido despierto

ese que te hace presa de este amor

que te envuelve y te quiere.

Quiero llenarte de mi

como tú me has llenado de ti,

quiero ser el único que tus labios besen

el único que sientas que te cuida

y protege

 

que amor infinito

te sirve hoy quiero cumplir

todos tus deseos

como verdad y hecho

que tu corazón

me tiene preso,

volver realidad

este sueño

como el sol sale cada día,

que te arrope

siempre mi caricia.

 

 

Leannan-Sidhe

 

Avanzo tu interior

y estos besos florecen

al calor de tu corazón,

bella bella bella

mi dulce amada,

hoy te debo la furia

de un dragón.

Desato las cadenas

de esta pasión

fluye el verso

como la hierba cubre la montaña

y la sierra,

hoy decidido

te declaro que me quedo contigo

la más bella florecita del campo

mi tierna y sencilla amapola,

dime cada día

que me quieres,

aunque ya lo sepa mi hadita,

siente el fuego en mi pecho,

siéntelo abrigando tu cuerpo,

como pura la llama

de este amor eternamente despierto,

si al cerrar tus ojitos

me ves besándote

que no te extrañe

porque eso hago

cada momento

 

que te deseo,

me confieso tuyo

como la nube a su cielo.

Bella bella vuelas libre

mi doncella

tu esencia mariposa del amor,

hoy te arropo en mi corazón,

bailan juntas nuestras almas

entrelazadas

siente pura esta magia,

de la pasión con furia

y certeza anida

en tu pecho

este beso mi ama hada.

En alas de este amor

de nuestros labios

domado te llega

la ilusión de conocer

que a ti te debo tanto

que solo puedo

quedarme a tu lado

sirviéndote amor

y amor nacarado,

sincero lo siento dentro

y sin sentido

si no te lo ofrezco.

Sólo tú cuidas mi latido

 

y dibujas una flor

y una sonrisa

con cada halago,

te necesito tanto,

 

cuenta las estrellas

para saber cuánto,

hoy mi preciosa

te canto que me tienes

cada día enamorado

y sincero se siente

el te amo,

gracias mi vida

porque eres un encanto.

 

 

Leannan-Sidhe

 

El Castellano

 

En tu ojos veo

mi paraíso latiendo,

me pierdo en tu piel

miel de dioses

juntos de la mano

cruzamos el bosque encantado,

en tu belleza hada mía

se encuentra la bondad

y ternura donde vuela

este sentimiento

buscando el placer extasiado

y el piropo de flores rodeado,

en tu corazón veo mi universo de amor, donde la armonía

se vuelve melodía

por ser tú mi medio latido,

juntos, juntos, juntitos hasta el amanecer

que cada día

nos arropará de amor fulgente

como el lucero

que a este sucede,

la luna nos envuelve,

el viento nos mece,

y esta caricia por ti estremece.

Como en un principio

el final depende del principio

y como ayer unidos en el querer,

a ti siempre te amaré,

renuevo el verso

que sucede al beso,

esta mi luz te sirvo.

Si te veo en todo lo bello

es porque eres bella

 

amada mía

 

si en mi interior siempre estás presente

es de sentir como tú sientes

en mi mente giras evanescente,

tú en mi vida guiándome

el camino a una felicidad

que siempre pedí,

entre deseo y ruego

llegaste tú y lo que siempre soñé

y desee, un día,

 

en ti lo descubrí

mi maravilla.

 

 

Leannan-Sidhe

 

Piel con piel

arde un deseo

en el inicio del sentimiento,

tu voz surca mis venas

como tu amor

riega mi entraña,

bella, bella,

tu mirar es mi morada,

quiero verme reflejado en tus ojos

 

día tras día

como dulce

hálito de vida e ilusión que brilla,

mi alma te abraza

y te canta cada noche

bajo tu almohada,

siente mi caricia

en esta noche otoñada,

sueño tras sueño

tuve este amor eterno,

nuestras manos moldearon

el recuerdo,

despojo la esencia

de lo simple y me lleno

de nuestro amor de dos

un milagro

y una bendición

en un solo corazón compuesto,

hada mía te ofrezco este cielo

porque solo tú lo cuidas con esmero,

fuerza tú de este el mío velero

surcando tu río de ternura anhelada

y conquistada,

dando calma a mi lago de esperanza. Salvación tú de este guerrero

de tu corazón,

 

amante de tu pasión,

veo a través de tu interior

allí me diste hogar y templo,

vuelvo al inicio del sentimiento

alimentaste tú este fuego

pintaste en color este cielo

de rojo volviste la luna

que iluminaba mi cielo,

hoy te debo tanto

que encuentro el verso sin buscarlo.

 

 

 

Leannan-Sidhe

 

El sueño solitario

nunca me abandonó,

y llegaste a mí

como la flor en primavera,

en una llama bailamos

a la luna añil de los días más hermosos

que sentí,

hoy formas mi esencia

como de amor se sostiene

el corazón del enamorado,

hoy dentro te siento

como dulzura invadiendo mi cuerpo,

 

hoy veo más allá de lo que se ve,

y contigo hasta mi fin

me verá la nueva vida.

A tu lado eterno pues te encontré

y tu mano nunca soltaré,

querer puro cuando en tus ojos me miro, corazón desvelado

 cuando te siento dentro de mí,

vida de un hombre de ti

siempre enamorado,

vida para abrazarme a ti

cada noche para el placer servirte,

para arrullada dormidita

tenerte leyendo yo

mis poemas en tu oreja,

para dejar morder al instante

y el agua de tus labios tener,

para acariciar la rosa

y sentir que las rosas caminan

por verte a ti tan preciosa,

hasta sentir mi lengua

el caminar de una babosa

 

dentro de los pétalos

de tu boca,

mis manos recorrerán

todos tus parajes de nuevo

hasta derretir el hielo,

y no hay cielo

para cobijar esto

que yo por ti siento,

mi hada no sueltes jamás mi alma.

 

Leannan-Sidhe

 

El Castellano

 

A ELLA:

 

Voy por una aurora pastora,

con cuántas rosas se peina Galatea,

alzo astros sobre su vertiente azul,

remolinos verdes entre hojas y flores

arrebata el tupido otoño,

ya en invierno contesta su sol cansado,

de eterno llanto se viste la primavera,

para enervar de su tierra brotes y espinas,

su acento que acompaña virtudes sujetas;

de libro y dedo en destino,

mi sempiterno don,

fúlgido temperamento airoso

en amor de lecho y afecto acompañado,

oh sol negreando mi porte,

una tarde lluviosa

sobre mi empero,

arrobadas sierpes eran ya mis vellos,

amistad que procuras arremolinar

mis aojos y perennes males

te contesto no seas rápida ni fugaz

sólo sé como goces a mi vera,

de tormentas conmovida

y locura del ansia mía,

de lunas y oros nos quedamos,

como desnudo imán,

afilando su polo oscuro diamantino,

oh compañera mi alma de hoja

no retrocedas,

no te arredre nunca quiera robarte una palabra,

extenso poder

de corazón que aflora y te nombra,

no habrá juramento vano,

ni poder te torne ni otorgue recuerdo

de quien apuesta su vida,

y destino bohemio,

a encontrar en ti lo que le tejió la Parca hilandera.

 

Förüq

 

TRANSPARENCIA HABITADA:

 

Aquí me quedo sin casa, sin pudor,

sin vergüenza, sin intemperie,

sin descampado de viento, otros sones

no me tientan, sin cuerpo,

sin mi transparencia violenta.

Me quedo porque contigo lo tengo todo

y lo ajeno se difumina a otro tiempo,

ausencias habitadas, opacas de otros seres,

que dejan huellas perecederas.

Ya no sé a qué sabe una flor con tu nombre

ni si el viento pasa y se despide.

El sortilegio del destino se va cerrando,

y sus espadas como cuchillas de dientes

que me ruedan sentidos que a ti me ligan.

Avanzo sin permiso

los campos de abrojos

y cardos, se agrieta el sendero

yo al timón, del sentido de vida osada sin despedida

por esta vez,

las condenas siguientes

no alcanzo a imaginar.

Solo quiero lluvia precoz que reviva los charcos,

seguiré sin elegir nada

mi destino hinchándose,

como cebolla un día en agua

como apartar la vista

y seguir viéndote,

no quiero más vidas que sin la tuya

todas me parecen inertes sucesiones

de difuntos que no germinan.

Sólo suben la escala.

 

 

El Castellano a 2/01/2018

 

OSCURIDAD GERMINA:

 

Nec vincere tenebras, et amat.

Oscuridad no se vence, se ama.

I

Azar disuelto en viento;

vienes, te lavas las manos

saturnales,

para retomar tu color,

diosa en horario

nocturno,

grande en alas diurnas,

cuestan más especias

que guiso en final.

Granate lustre postrado

a venal.

 

II

Jamás vendida

sin apuesta perdida

por mis colmillos guerra al error que quise,

acrisolada sombra de garabato

alzo mi soleta

de buen diablo en maceta,

oh, hervor florido

y lunas de magia prendidas,

acreciento mi sed de ti,

un son de grillos

perdidos, no dispongo

de don de gentío,

sí, redil de carrasquillo.

 

III

Escúchame crisol

de solana luna,

planteo nueva ascua,

de sentido y llave

arcana,

indemne yago,

que descanso en mi castro.

¡Auge, mi malva rosa!

Fulge que desvencija mi astro,

era de vanal inmundicia,

anisando el astro,

lo habitado en espejo,

dicha, uno, dos, despejo.

 

IV

Con besos por espigas,

y ángeles habitantes

del vilo noctámbulo,

ya lo digo, no digas

hermana del negro hilo,

que embebo,

y amo tu intelecto,

 espejismo roto

sabemos desconociendo,

quien no somos,

flama afilo,

rutila la acequia

que me lleva.

 

V

Malva que salvaguarda,

que hila

en patio su araña,

se siembra,

que tiesto apaña;

tu saliva yo labro

que en ámbar

encuentro tu encanto,

atesoro, le jabro.

Sí, estampas en sangre,

resplandecen

que yo amo,

encumbrado el son penal.

Vine de abajo.

 

VI

Entre fauces brillantes

y un sarmiento de cobre,

sin bombilla del sótano de luz

su penal.

Adjunto mis honrados abrojos,

rebrote de obscuridad

en el arañal,

alguien vendrá por mi simiente

para Rocío Estelar.

 

Förüq Esteban a 27/12/2022

 

IX

 

El Centauro:

 

Deja Escarlata

las hebras otro ensortijado,

que el ánima mía tiene enmascarada,

a través una nieve no pisada,

el blanco mis rosas purísimas,

abandona perlas y collares,

corales flagrantes,

vine a hendir mi alma,

preciada, cual mi cielo preciado y codiciado,

ven al combate,

mi boca en lengua adornada,

de soles que te he robado.

Gracia y discrección no fueron hermanos,

allá tus ojos celestiales marcho,

ayen la contienda fulge mi astro,

oh angelical Natura

posee ejes, hilos,

madre nuestra,

danzemos en torno

el círculo de fuego,

vine a desnacer,

no me iré sin dejarte santo y seña,

blancura hábil, la densa forma,

oh silueta, contorno

de Lilith sombra de Eva,

somos los designados

a volver a vivir en seno la Luna semper,

sempiterna;

lo purpúreo al rosal der alba lisa,

dulce canto a la Medusa

este Centauro no achanta ni se achica,

a Venus la gentileza,

mi día de luna,

alteza muerde mi mirada,

de cabellos naturales

y son en vena,

mi amor de ira a Diana presto,

rosas suaves que se esparcen y flores,

colores, tierra,

otro llanto,

luz clara y bien en día,

astucia del arte,

oh gentil azul que me crece,

allá nació este poema

allende la sombra mis oscuras parras,

desplaza los montes

limpios de azul sereno,

en valle su llano,

cabalgo a nuestra vecina cumbre,

licencia y el mundo me coloras,

mis esperanzas en viento furtivo,

sucumban ya mis años derrocados,

ó momentos cuidados en suspiros nobles,

suspiros

cual gemidos

de alma en ribetes,

hagan sueño los sentidos

que Musa ya eres realidad.

 

 

 

Förüq y Leannán-Sídhe

 

TINIEBLA LUMINOSA:

Vida, pensamiento, tiempo,

dualidad luz, oscuridad;

pensamiento, sentimiento,

como todo indica,

en principio todo era y fue

oscuro,

y una chispa

como un relámpago

prendió de azar el abismo

absoluto había,

esa luz surgida rápido fue multiplicando,

en fulgor y pariendo

luciérnagas de estrellas los densos cielos,

como luz y oscuridad

eran desde su origen inmensos

y veloces,

rápido surgió su atracción y deseo

encadenado.

Ambos reclamaron su espacio universal

si uno existía

se concordó el otro debía ser opuesto

y existir a la vez.

hijo y vespertino del Averno,

abismático era todo destello,

centella descendiente de rayo obscuro,

así no podemos deshacernos

ni suprimir toda oscuridad interna

ni demonios habitantes

nuestro intelecto,

debido jamás podríamos brillar entonces

como inusitado resplandor de centella,

ni osas brillo esencial purísimo al tacto,

ni azar de ascua encendida acaso fuéramos.

Esa dualidad inherente

es tan necesaria

como respiro de pez en su medio,

absoluto diamantino

y hierro en sangre

hematíes dementes

y espigas rojas

de excelsitud en relevante esencia,

mitad luz mitad sombra azul

de cariño enfundado

era simple y llanamente

mi cariño enfuscado

batallante.

 

 

 

Förüq castellano a 8-8-2020

 

LLAMEANTE OSCURIDAD:

 

 

Cálido yo,

ante un segmento de cobre

 y su templado escalofrío,

un son en llamas del sonido,

humeante.

Se rizaba un acordeón,

en patitas algún diablo foráneo,

como un visitante fantasmagórico,

se quedaba sentado con nosotros,

sin reclamar ni vender derechos

 consiguió en aire de alguna imagen,

turista o pusilánime prisionero

aún condenado,

hablaba solo con sus azares encausados

 de invisibilidad trasnochada,

muletero de frío cálido ventisqueo,

era su sombra algo más

recelosa incluso ya no le temía,

partía brisas con miradas,

y servía naipes helados; 

en copa alguna hada verde,

 vestía de hojas su desnudez violenta,

 relamía eclipses en alguna grama,

de patio umbrío,

eternidad caracoleaba,

sin lazo, ni pedernal florido,

era tiempo de batallar,

sobre poste cóncavo de pino frío

y señales en cable tenso de telégrafo,

jugaba notas, y señales,

alaridos esquivos,

 y densos fantasmas,

flotaban y hacían de esta bruma,

todo corral,

 y pretil llanto como rocío

de toda roseta, de penitente,

 abierta a la fugaz mañana,

del hombre y su negra tijera.

Miradas extrañas, que le analizaban,

 y encendían su yerta,

hórrida imagen capturada,

flotaba en aire; de plenilunio,

y solsticio embrujado,

como calor desfasando,

un chirrío, descorchado,

en alguna mente,

que con él sin saber se encuentra,

soldando vapores de océanos,

y espumas, y sus sirenas.

Entre vastedad que incendia,

 todas cosas vanas, preguntó alguien,

 sin destino,

si existir por sí mismo valiese,

 era tiempo necesario;

 lo que no se elige, 

tampoco se duda,

ni pregunta, acaso hablamos,

o te acabo de pensar,

cadillo foráneo,

forraje de todo sendero

que lleva a conocerte,

como clavo en sombrero,

 y cimitarra en tierra asida.

Förüq

 

 

LABRANTÍO 2016

Lleve donde me llevase el cante

el umbrío,tibio parco hálito,

allá donde mi latido no cupiese.

Te llevo en mi huerto amor

en este verano que mi Sol de amarillo

la vida ungiese

y la tierra en Encina y esparto blandiese

hoy como ayer

mi cuerpo sobre tu cuerpo

cayese del pinar de mi vello

al margen obscuro, de ti

Puedo empezar

solo basta dibujar

detrás de mis ojos

allá mi amada está.

Llamada poesía

y mi diosa,

llamada Artemisa.

La misa del campo

y el relámpago enarbolado,

nuevo en resplandor de Thor

su rostro cayendo está

centelleando, abriéndose,

crepitando en el Álamo

de. mi amado pueblo

por qué mi amor a mi tierra.

Porque el amor no se elige

como nacer no se elige

ni dónde ni ábside.

Al firmamento mi amaranto

foráneo y mi vida

cercana a mi hada.

Y qué lejos veo el ciudadano

cuando estoy con ella.

 

El Castellano y Leannán-Sídhe

 

SEMILLA DE LUNA:

 

I

 

Trapeaba mi verso,

y encontré una bellota de encina

y un tornillo redondo.

Seguí al gusano azulado

de la idea hasta su toma de tierra,

tamborileaba aparte

mi calavera,

sin tumba, ni fresco olor difunto.

Estaba yo, esperando

a una luna salvaje,

un julio medio gastado.

Su tiempo por semilla,

tuvo mi alma.

Belleza y miedo sólo eran

envolturas.

 

 

II

No quería ella,

ser transplantada.

Soñar mi vida futura,

no era tarea.

Era el repiqueteo

de una cosecha

de sentimientos.

Un lecho de hielo mullido,

y fuera un augurio limpio,

tendido sobre la yesca paja

derretida del baldío.

 

 

III

Emblema de luz

viniste a ser,

luna fija, latente.

Tu ruda inocencia

por cielo repleto.

Presides tierna,

las frías horas noctámbulas.

Tu esbeltez liminal

baila con sombras

y a todos,

nos muerde el sueño.

Perfecta cuando aparecías,

y no te querías ir.

Te amé volando

como se ama tu silencioso guiño,

entre dos labios.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

Amapola de fuego:

 

Fuiste rocío, lágrima de flor

que me caía las avenidas del corazón

eres flor que enraizó

en las soledades y oscuridades de mi alma,

pétalos deshojados

en la luna de tu sonrisa

que vertía su vergel de hielo,

mi cuerda de violín que afilaba la sinfonía

de nuestras estrellas bebidas

fuiste pozo donde bebí la esencia

vuelo tras vuelo en el que abrazarnos

y caminar juntos

sueños explotados en la lengua del deseo,

hoy las cortinas descansan de su lecho de espinas

hoy redes me atrapan la serenata de tus dedos

tus palabras de vino me sangraron la amapola

mi cielo tiñó de alba con tus labios

viérteme el suspiro de nácar

acampa mi niebla de espíritu que sujetas

hagamos temblar el silencio

hasta encontrar su idioma oculto

ese que nos trepa la espalda

flores de piel abriendo al rayo de sol

cielo de color que abre nuestro clamor

enredados en el viento que nos aúlla el corazón

piel de tu piel que ando a encontrarte el placer

luna de este cielo enardecido

que clava su plata en el vidrio de los ojos extraños

árboles que cuentan sus hojas de unión

en las redes del destino te beso

hasta volvernos fuentes

mi puente del olvido cae derrumbado

mi afluente rebosa de amor sentido

el río de gotas en sus almas

te cuenta mi secreto

como estas hojas al viento

te tararean mi sentimiento,

ven, ven conmigo bebe mi camino

túmbate en mis juncos

cántame la vuelta de mi cielo

derríteme la escarcha

asesina este color gris que anidó mi firmamento,

encuéntrame las fuerzas despiertas

para crearte de flores el reino,

para volar en nuestras alas de corazón

y surcar abismos

a vivir en la gota que moja la felicidad

de unión de dos,

de latencia de esta semilla que nos brotó la sangre,

eternidad de la espina y la rosa

alegría de la flor y el insecto que la besa,

latidos sin olvido.

Sueños con nuestro abrigo,

caricias que nos dibujan

que nos arañan las ganas

hoy me hago poema sin importar la letra

derrito mi hielo esperando ser río de tu desvelo,

esperando ser el primero

en sembrar tu locura del latido

tu fuego desbocado en cada surco

del corazón enamorado.

 

 

El Castellano y Leannán-Sídhe

 

 

 

Númen mis dioses:

 

marzo 08, 2021

 

Al soberano fulgor

rindo mis cuentas,

al plácido pie de manantial

en fuente sagrada rebrotado.

Trompa que conjugada

con los clarines que sólo

las guerras apremian.

Por cielo medroso

tocaré la lira

en serie los vates líricos

enaltecido yo, tocaré raudas estrellas.

Enaltecido yo, por primavera tangible

y su aciaga, pretil gesta

de lluvia sembrada.

Yo, funesto hijo de Pirra

impetuoso príncipe en templo

de la Vesta.

 

II

¿Cuál quejosa sierpe,

viene a morderme?

Ojalá mi diosa regrese

ya al  cielo y refulgente

guarde estrellas en los rediles

que alumbren al padre de los vientos.

Mi madera de ciprés,

y triple lámina de bronce.

Oh, funestas Híadas.

¿Qué clase de muerte apremiáis,

al que contempló sin lágrima ni pavor

vuestro final sin principio anunciado?

Mudanza no lloran

mis castos dioses.

 

 

III

¿Quién osado, el que

me resplandece sin haberme conocido?

Falaz sierpe viperina,

a pared de templo ofrendo mi fortuna

que escribe dignamente

glorias sangrientas

en solemnes premisas

como feroz soldado

hablando en escritos

valiente y vencedor sus enemigos.

Lloro mis sinuosos arroyuelos

sanguinosos como hombre

de cielo oscuro.

 

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

 

 

XII

Luna plateada de mi cielo,

en las noches

voy a tu encuentro,

pero te escondes

entre bloques

de hormigo?n y cemento.

Quiero verte,

pero incluso te escondes,

por las violetas ramas.

Mas los dragones,

del cielo sona?mbulo te acarician.

Cielo obtuso,

de suen?os fluorescentes,

tu?, de color li?quido,

solo templado

con miradas intermitentes ,

por el tiempo de espera angosto.

El murcie?lago baila

con el colcho?n de tu luz,

rasgando sombras,

para reposar siendo una ma?s.

Oscura nebulosa de tu vi?treo trasluz dime,

por que? te siento incluso estando solo.

flores opaco reflejo

de luz violeta

incluso de noche;

artifficie luzzae.

Lucero de ciudad,

rompiendo la obscuridad.

La noche se detiene

para sentir que esta?s conmigo

otra vez ma?s,

recuerda

que tus ojos tienen sangre

recuerda el viento

que au?lla mi nombre

recuerda la luz que tiembla

y cruje la noche en las pupilas

recuerda que me hablaste

de amor en el tiempo

que cae muerto

que pactamos con el hielo

la vuelta del invierno,

recuerda cada latido

de oscuridad

que llama a tus venas de humo

recue?rdame en la eternidad del beso,

en cada rosa que robe tu cuerpo,

recuerda que vivo para ti

dando voz a la soledad asesina,

la flor vive son?ando

que fue mariposa y abeja,

vive durmiendo la semilla

enamorada de la tierra

para despertar

y enamorarse del sol,

cla?vame estas nubes de sangre

en el hierro de mi destino,

se me nego? la luz

encadenada a esta tierra sin cuerpo,

solo tu? me sientes

en este camino

que no lleva retorno

solo espiral anhelada de renacer

el tiempo ya no nos puede sostener

camino buscando el fri?o

en este calor que quema el alarido,

te encontre? perdido

hoy vives un amor

que sientes sopla?ndote al oi?do,

en la puerta del infierno cai?do,

te casaste con la luna

que reinaba en tu corazo?n,

al viento le diste voz,

a la lluvia la nombraste

la?grimas de mi ayer,

le diste ojos

a la sombra para mirar,

la espina cai?a herida,

la caricia retorno? a las polillas,

la vida marcha deprisa

cuando abras los ojos

ya todo habra? cambiado

solo encontrara?s que seguire? a tu lado

aguardando tu oton?o

y la cai?da de tus hojas,

esperando que seas mi acompan?ante

en los siglos y milenios

que nos condenaron,

encontrara?s esta sed del cielo

en cada silencio muerto,

en cada rai?z

que grita en su tierra

toma de la vida lo que quieras,

siembra tu aliento

en cada tierra,

tu? todo lo tienes

yo solo soy una fantasma

que so?lo tu? ves.

36

XIII

Fuiste roci?o,

la?grima de flor

que me cai?a las avenidas del corazo?n

eres flor que enraizo?

en las soledades

y oscuridades de mi alma,

pe?talos deshojados

en la luna de tu sonrisa

que verti?a

su vergel de hielo,

mi cuerda de violi?n

que afilaba la sinfoni?a

de nuestras estrellas bebidas

fuiste pozo

donde bebi? la esencia

vuelo tras vuelo

en el que abrazarnos

y caminar juntos

suen?os explotados

en la lengua del deseo,

hoy las cortinas descansan

de su lecho de espinas

hoy redes me atrapan

la serenata de tus dedos

tus palabras de vino

me sangraron

la amapola

mi cielo tin?o? de alba

con tus labios

vie?rteme el suspiro de na?car

acampa mi niebla

de espi?ritu que sujetas

hagamos temblar el silencio

hasta encontrar

su idioma oculto

ese que nos trepa la espalda

flores de piel

abriendo al rayo de sol

cielo de color

que abre nuestro clamor

enredados en el viento

que nos au?lla el corazo?n

piel de tu piel

que ando

a encontrarte el placer

luna de este cielo

enardecido que clava su plata

en el vidrio de los ojos extran?os

a?rboles que cuentan

sus hojas de unio?n

en las redes del destino te beso

hasta volvernos fuentes

mi puente del olvido

cae derrumbado

mi afluente rebosa de amor sentido

el ri?o de gotas en sus almas

te cuenta mi secreto

como estas hojas al viento

te tararean mi sentimiento,

ven, ven conmigo

bebe mi camino

tu?mbate en mis juncos

ca?ntame la vuelta de mi cielo

derri?teme la escarcha

asesina este color gris

que anido? mi firmamento,

encue?ntrame

las fuerzas despiertas

para crearte de flores el reino,

para volar

en nuestras alas de corazo?n

37

y surcar abismos

a vivir en la gota

que moja la felicidad

de unio?n de dos,

de latencia de esta semilla

que nos broto? la sangre,

eternidad de la espina y la rosa

alegri?a de la flor

y el insecto que la besa,

latidos sin olvido.

Suen?os con nuestro abrigo,

caricias que nos dibujan

que nos aran?an las ganas

hoy me hago poema

sin importar la letra

derrito mi hielo

esperando ser ri?o de tu desvelo,

esperando ser el primero

en sembrar tu locura del latido

tu fuego desbocado en cada surco

del corazo?n enamorado.

 

SONETO DE AMOR OSCURO:

 

Soneto a Castilla:

 

 

No olvido,  no perder la maravilla

alma de ojos,  estatua fascinerosa.

Flamante rosa en hielo,  ella preciosa.

Noche no pone dormida mejilla.

 

Sin orilla,  sin barco,  sin brea en quilla.

Tronco en ramas,  barcaza presuntuosa.

Cuan siento más que la palabra afanosa.

Serena esfinge de flor en la villa.

 

 

Oh,  mi tesoro oculto,  muerde o lame.

Sierpe,  sufrimiento,  beldad aclama.

Castillo,  semilla besa,  que le ame.

 

Entre nogueras del mañana,  clama

cruz,  viento mojado,  veo,  que me llame

rosa perra, es castilla, el  panorama.

 

 

 

Esteban el castellano a 27/07/2023

 

 

 

HASTA EL FIN:

 

 

Cavo la profundidad enigmática,

tu verbo que me florece

como ababoles sanguinosos todo junio,

entre el claro oscuro matinal,

y vidrios de cielo cual cristales azules,

una revolución me cursa el auge;

dentro del sueño flamígero,

miro y avanzo,

mantengo atento y en fase armada,

por ti, por mí,

por este rifle,

amada poesía

de silencio vertical azur.

sombras madre me acojen,

voy en travesía

mi corazón brotó,

mi alma reverdece,

hoy fue el día incontable,

miré través su densa tiniebla,

entre opacidad y muros de comensales ideas,

mi soledad zarpaba

un eje doliente,

una ruta desapagada,

miré lo que solo se puede sentir,

revoló un cuervo azabache cerca mi dama graja,

vi la sombra densa

una desolación, un impedimento pesado,

como Mundo a espaldas del titán Atlas,

miré dentro de la oscuridad

para poder ver la luz,

desveló

que vivo por suplicio despierto,

infausto, escritor poeta

pintor del infrasentido arte

de adorarte

lo que habita a espaldas lo visible,

a mi diestra

sangre y corazón

a lado izquierdo,

no busques Musa maldad de razón,

vivo porque te miro,

te miro porque por ti vivo,

asume cargo Señora Hada Leannán-Sídhe,

dueña de toda profundidad,

abismática que su obscuridad me llama,

vestidos ambos del signo la luna azabache

carta en mesa presa

quiéreme te digo,

peores que yo, aún no han nacido.

 

 

 

Förüq y Leannán-Sídhe

 

Prímula escarlata:

abril 03, 2021

 

 

 

Abría un abril,

cubriendo la Campiña,

en baja luz de luna que enhechiza,

metamorfoseando la vaga lluvia

que lentamente caía,

bajo cielo derretido, emplomado,

ya goteaban mis flores de difunto,

sobre una porción,

de terreno respirando la interperie,

pretérita una primavera ya llegada.

La luna sempiterna hermoseaba su metal noble,

purísimo al candor sin lumbre quieta,

era bastante para lanzar un beso al alba,

y ver si recogía algo,

quintales de nubes plañían

su melodía jamás interpretada,

ni escuchada sólo una vez sobrecogedora.

A la estrella fugaz que siempre veo,

lanzo un rito antiguo,

como cometa que el negror atraviesa desceñido,

olmo mío,

dime tus penas tú que tienes alma,

que baila entre oscuros romances de savia,

al brillo de mi espino escribo,

beso de camino entre mi rosal canino,

hojas húmedas del héroe entre el lodazal,

herido blanquísimo,

contienda los tímidos alisos,

sus estrellas blancas,

entre piedras pálidas,

que carraspean su canto olvidado,

¿Cómo he acabado aquí donde todo comienza?

Pienso en su prismático mirar,

a punto mi buque y puerto negro

en llamas.

¿Cómo suena su flor?

Acaso fuese líquida,

el yunque mi pecho

está martilleando sobre un cincel

de murmurio grave.

Y suenan las espaldas,

mi vida aterciopelada sujeta incandescente rosa,

sobre azul de mares y vetustas olvidadas,

al tiempo que rezaba serenata,

al azur prodigioso los altos cielos,

tronco flamígero,

en colores sobre las naciones,

absoluto diamantino,

su astilla de su color carnal,

que se extendía,

besando su torso sembrado

por mis castos dioses,

algunos que me odian,

sigo consejo perenne,

al pairo se va lo que debe de irse.

Se querían entre fracasos y transiciones,

como dos muelles fugaces,

aquí yacía mi letra,

en mi jardín de luna,

y sombras vanas a secar,

memoria acaso

el desliz me incubara,

fundadores que caminan,

esta mi soledad original

de campo abierto,

encima de mis lápidas y todas sanguijuelas.

 

Förüq castellano Miguel Esteban

Lluvia corazón:

 Ceremonia terruña:

 

 

 

Tiempo que era llanamente hondo,

como pozo sin poso, ni fondo,

severamente profundo,

como fantasmal visita

sobre lazo silencioso,

buscaba yo tamborileo grave,

entre hileras sordas

enre nuevas flores

de trompetas de los ángeles,

danzar entre círculos de grama húmeda

y corajes de aventar nuevas espigas

de olor a yesco trébol rojo.

Hice una hilera de guijarros;

preparé mi propio templo

con torreón y almena nueva,

un foso bordeando y cuidando

mi nueva siembra de ababoles,

templo asilvestrado con urna para ofrenda

y depósito nueva agua virginal,

era suficiente de tiempo insuficiente

a nuevo otoño que comenzaba,

con olor a hojas de chopos arrebatadas,

y majulos agudos en espinas,

rebordes cardillos de as damas

erigiéndose tempranamente,

maduraban los tomatillos del diablo,

solanum nigrum

que ni caracoles resistían

sus lustrosas hojas morder,

las colas de zorro ya se divisaban aventando

terreno de su nueva simiente,

afinaba mi cuerda

tendido a ras terreno,

sembrado a pretil gesto,

como se siembra una pipa,

y tarda treinta y un años

que porto en girar el sol,

carrasquillo háblame,

que penas traes de virgen encina.

Cuéntame tus oscuros romances

con vientos de luna,

y tus flores de difunto casadas con Sol Ferro.

Dime a mí que te cuido con esmero,

aguardando tus flores de piedra

y tus bellotas del mañana.

Árbol mío,

avanzo este mi caduco corazón humano,

como vampiro solar

me remarco,

un solo de voz desangelada,

y volví a honrarte,

de esta nueva tierra.

A viento pagano,

voz dealma amada,

inamovible,

firme, regia,

de raíz arcana.

Tu rostro en verdor

de hojas afiladas llevas,

acaso igual o semejante

a hermanas blandes.

Río de encinas y flora reborde,

amor de tierra a lo que es

y crece en ella,

vine por vuestras voces,

jamás marchiten vuestras notas,

de longevidad imperial.

 

Förüq castellano

 

Escuadra bronce:

Ilusiones quemadas en papeles con tinta,

con los sonidos sordos de un eco de imágenes

el amanecer en sus ojos del cielo encerrado.

 

Silencio en palabras que el despierto corazón duerme,

la mente ciega las observa con su pensamiento claro

sus penas bebidas del fondo de su copa de cerveza.

 

Sonrisa arrancada a la luna de un viernes,

un secreto en un gesto que su mirada grita.

El despiste que convierte en ofensa el fallo;

 

Un sentimiento distante que próxima te quiere.

El tiempo que tarda en decir adios al por qué gana,

ahora llora la almohada al viento que no dijo nada.

 

Pensamientos negros:

 

Te sentí amor y por querer pensarte

la realidad silenció mis latidos;

Aquella flor que llamada amor

ninguna más bonita pudo ocupar su lugar.

 

Entre la tenue luz de luna que me abrigaba

abrí la puerta que me condujo al campo

de negros lirios por el camino de ida sin regreso;

La cabra rojiza los masticaba al compás de un si bemol;

 

Donde la luz que me daba calor era ausente,

tras de sí un sendero agrietado por el que fluía

el río de las flores desangradas;

 

Hacían ellas mi último aliento,

un yo te perdí amor y se hizo la noche sin luna,

cesó aquel si bemol.

Publicado por Miguel Esteban Martínez García autor en sábado, noviembre 21, 2009

 

Podando recuerdos para volver a amarte,

dolorosos detalles caen y vuelvo a desearte

aquella mi rosa que llama al frío pero resiste

cantando a la vispera del invierno triste.

 

El ocaso del tiempo que la dispara ya se disipa;

gota de rocío que se evapora con el sol en su visita

y la sonrisa que resplandece sus labios los besa,

para encontrarse con el te quiero el beso que alegra.

 

El fuego del deseo se hacía con su compañía,

con el que los besos y caricias recorrían su fantasía;

De deseo en deseo transcurrió su vida y su anhelo

de cuidarla para no perderla nunca y soñar despierto.

 

Con su campo de derrotas y victorias en sus sueños

un nuevo insomnio de sentimiento en sus recuerdos;

solos en el encerrado mar del amor no demostrado

su amor quiso ser fuerte y no caer olvidado.

Publicado por Miguel Esteban Martínez García autor en sábado, noviembre 21, 2009

 

El ritmo de tu cuerpo,

donde el agua y la poesía

hacen el amor.

El fondo de tu mirada

el manantial de esmeraldas.

El calor de tus piernas,

El terciopelo de tu piel.

La suavidad de tus caricias

mi motivo para viajar

allí donde el te quiero

lo dices sin hablar.

Lo que me alegras

sólo con tu existir.

Es todo lo que significas para mí,

lo que me haces sentir.

Es el agua de tus besos.

Es el fuego de tus labios.

Eres tú.

Eres tú mi vida, mi luna.

Eres tú en cada noche fría mi calor.

Eres tú la chica que siempre soñé,

la chica que siempre deseé,

la que vivía en mi subconsciente

para cuando apareciese

darla lo mejor de mi existencia.

Deseos, ilusiones, anhelos

definiendo mis sentimientos.

En mis recuerdos tus besos

sabor de hiel.

Tú mi motivo para soñar.

Tú mi sueño, mi dormir y no despertar,

tú todo para mi.

¿Por qué no has aparecido

en mi vida todavía?

cuando por amor se quiere

a quien no ama

y por soñar se vive amando,

por amar se vive soñando,

y el que siente se miente

quiero mi despertar y verte a mi lado

para sentir que en un pasado

andé con la botella en la boca

y no que ella

chupó de mí mi vida entera.

 

Publicado por Miguel Esteban Martínez García autor en sábado, noviembre 21, 2009

 

 

Yo te sentí:

Puedo escribir todos mis pensamientos

y ninguno podrá reflejar mis sentimientos,

el amor no quiere ser pensado,

ni si quiera ser conocido,

sólo sentido.

Yo te sentí amor

y por querer pensarte

desapareciste entre la ténue luz de luna que me abrigaba.

Allí la razón apagó los latidos de un corazón.

Como tierra yerma

marchitó aquella flor que un día llamé amor

y ninguna pudo ocupar su lugar,

sólo la hiedra brotó hasta tapar la luz que me daba calor.

Pero yo te sentí amor.

Publicado por Miguel Esteban Martínez García autor en sábado, octubre 10, 2009

 

 

 

Contando mis recuerdos para volver a amarte,

me pierdo en tus detalles y vuelvo a desearte.

¿Cómo estar triste? si siempre te tengo presente.

¿Cómo ser débil? si tu amor me hizo ser fuerte.

 

Es el ocaso del tiempo que me dispara,

derrotas y victorias en este campo de batalla.

Una sonrisa y un beso recogió mi alma

junto con un te quiero sincero esa fue tu arma.

 

Mi pensamiento vi volar junto a ti

desde el momento en que te conocí.

Con mis besos y caricias tu cuerpo recorrí.

Mi pasión mantenerte viva dentro de mi.

 

Contigo en mi vida, se encendió el fuego del deseo

y de deseo en deseo encontré mi anhelo,

el insomnio de este vivo sentimiento

no perderte nunca para soñar despierto.

 

Y a si cada día volver a amarte y desearte.

 

El castellano

 

 

Haces silban en penumbra venidera,

es eje de rebelión,  la sola pesquisa

flamígera,  umbral nacido para los dos,

ella es como yo,  ella nunca tuvo un amigo

la consolara su lágrima,  en el final

del comienzo,  anunciado,

ella es real,  nunca tuvo un amor verdadero

todos querían de ella lo que ella jamás

debía otorgar,  su sangre,  su virtud,  su amor

ella estaba enamorada de la luz

su amor,  era el diablo señor,

jugaba y reía,  danzaba y complacía

su amor era la luz nacida de penumbra,

ella era un ángel,  pero no socorría a nadie

su amor era lumbre,  era pobre diablo

ambos sabían su condición y condena

está ardiendo su pasado,

lo sabía,  ella se iba a consumar

como Lilith,  sombra de la primera mujer

Eva.

 

 

Förüq

 

II

Subí cerros. muntañas su pulcra humedad

que bajaban sus arroyuelos de agua virginal

llegué a un lago donde Nereidas y Ninfas

había una hermosísima, como siel sueño-

La hubiese expulsado, era señora Hada reina,

de toda profundidad abismal y obscuridad.

Besé sus pies de jara y la llevé una flor de

Hércules sin raíz dañada mi pétalo caido,

ambos no querían ver la luz de singularidad,

sabían ambos que debían inculcar el arte vivo,

en su corazón, difundir impresión de belleza 

Madre poesía

un mundo mejor.

FÖRÜQ

 

III

Quiero daros cuanto no puedo,

siendo esto, trabajo y vigilia de mi pluma

puro agrado contentaros,

seguros mis defectos para que un perfecto presuma

llevarán al menos digna excusa de sentirnos.

Soledad en pensamiento, solía a buscar contento

que el mirar producecomo sentar un corazón

tan alto.

Oh, tornado de una vida,

que ten de bien el mal ha hecho falso.

Quererte de sudores de poco ingenio,

me libre,  de borrones y tachones,

razón vida, quiero tu almíbar.

 

El castellano Förüq y Leannán-Sidhe

Lugar:

La Campiña Castilla Mirador del Henares España

 

CERTERA POSESIÓN TUYA:

 

Estoy navegando

la nueva era creando pasado,

entre torres de humo y lumbres

de pensamientos acertados,

cuan quiere gozar

a la moza el mozo,

lejos de carnales evidencias

él, sólo necesita una gota

su feraz sangre, sí

para volver a curtir en el cielo,

todos los colores,

memorias atrás zarpan

fecundos resquicios

todos los ayes

te llevo de imaginada senda,

el mañana cariño jamás llegará

rehuso de sembrarte expectativa

soy el peor de los hombres no-mortales

ningún miedo me habita la estampa,

curtido de estaca y yodoformo,

mi intelecto zigzagea

como caballito del diablo y una espera;

no mires mi ventana

no hay un geranio,

sí flores de muerto,

en el aire de golondrinas bailo,

mi solo percal te traigo,

a esta  Luna morena

cuelgo agravios y señales,

doquieres de barro y simiente,

yunques atrás estoy comenzando algo en ti

que el poder no puede hacer ciencia,

no hubo presagio

sí constancia pulcra

que tu sello vuelto letra

me atrae como la luz a polilla de cemento,

un aroma invisible,

indescriptible a flores,

una atracción me irradias,

que cómo puedo negarte Musa

aquí la clave

afirmarte es ponerte sentidos,

sacarte de la psique

y la mente toda

hasta donde llega tu idea,

cuando sea porque deseo

cederte bastón

y que brilles tú más

que cualquier pretensión

eres mi amar y no despertar,

viviendo sueño amarte

soñando vivo

erizándome,

surcando flores

y precipicios de latidos tenues,

te he construido a besos

y masajes un paraíso,

te admiro.

 

 

Förüq el Inocente

 

FINAL

El Inocente firma

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