ANTOLOGÍA FLOR DE SANGRE
CANTO TRIUNFAL:
Lloraba
la tierra
un
aquilón de noviembre,
enfurecido.
Llueve,
lentamente llueve,
el cielo
blandía feraz carcajada.
Era
tiempo insuficiente.
Lloraba Ostara,
derritiendo
su guiño
terreno,
encantaba
que encandilaba
majestuosa
tempestad alada.
Tibia
desangelada, era ella
era
diosa, era Lluvia.
De
febriles cauces sanguinosos,
la flor
de Odín Hermoseaba,
ya lucía
sonrisa líquida.
Al
resplandor nocturnal que asomaba.
Su
oración entre espinos y carrascas,
brillaba
la furia de la deidad,
como
ráfagas de estrellas
insobornables.
El
Castellano Förüq
OBTUSO MARJAL:
Plañía la
tierra
su
bermellón acequia
como un
eco ciego
entre
forrajes breves,
y savias precoces.
Un camino
encegado, abría surco
por vid y
barrizal
se abría
el claro marjal.
Amarilleaban
yerbas
afilando
el sentir del monte.
Brilla la
sangre verde
resplandor
de cuchillo calizo,
silbaban
lágrimas de atochas,
Y
acompañan los brezos de fuego,
jaras
entonan su estridencia recta.
Por verde
augurio de falsa avena.
Venzo que
avanzo el caduco forraje,
suave
bruma gris,
ya dicta,
muerta la
estela numinosa,
desplegaba
opacidad su manto,
para el
sueño del resplandecer,
y su
mortecina sed.
El Castellano
Förüq
FILOSA
ATARAXIA:
Emblanquecía
por cielo extenso
la llaga
nuestro gris,
destellaba
la mortal premura,
un
paréntesis sin sol ni soslayo.
Diáfano
sótano de luz,
donde
bailaba tu esencia eternal,
de
trémulo discurso llameante,
que abría
surco de nueva llama.
Desnuda estaba la
imperial concordia
quedaba
comenzar la revolución,
en aras
de aria tierra,
alzando
las vestales hispanas,
sones que
llaman a la tierra,
en febril
tamborilear magno.
Soldados,
guerreros,
guerreros,
soldados,
escuchad
mi canto.
Förüq el
Castellano
OLMO
DE ESPÍRITU, TERCERILLAS Y SERVENTESIOS:
Hadas,
Sátiros auras, ninfas solas
aromos
fragantes entre olmos recios
como si
hubiesen erguido corolas,
flores,
magarzas, ababoles necios.
Coronas
de rey; alto ahondo
el canto,
no destilado,
en
remembranza escondo.
Antigua
extasía blande,
como
besar a mi Musa
sin
tenerla vista, agrande.
Junto al
zarzo no pregunto;
a espiga
si sangre acaso
fue
bastante, duro asunto.
Dulce
recuerdo plasmado, aquel, tieso
palpitante
su magia por semblanza,
temblarme
pudiera el recuerdo ileso.
Inimaginable
nido en templanza.
De
telégrafo tu impronta
belleza
la inmiscuyente,
el blasón
lúmina monta.
El placer
de antaño lira
que mi
letra sin escribir
era tuya,
la eterna pira.
Por
idearla, delirio entra,
de
recuerdo, lo pregunto,
no, mejor
la lira encuentra.
Y se me
pasa que pacté con velo
quererte
siempre, y bailar las estelas
resplandeciente,
errante no te celo.
Mercurifacundes,
quasi nave. Hielas.
El
Castellano y Leannán-Sídhe
OSCURIDAD
ARMÓNICA:
Llameantes
pesquisas
de
acariciar tu éter sediento
noctámbulo,
preciosa
de magia insobornable,
quién
pudiera besar
tu honda
alma incuestionable,
cuando tú
escribes Musa,
los
destellos dejan de ser secuaces,
las
mariposas no se aplastan
embeben
tus manos
por mí
encauzadas.
Entiendo
la secuencia
tu rocío
suave permisivo,
sólo
dicta que perpetúa fragancia
de
nuestra secreta flor.
No
llegaré porque sí lo haré
a colmar
el Atrio castellano,
con mi
dicha floreciente
mi
sentido a escribirte
mi sentido
a difundirme
en la
beldad tu entraña
en ese
alarido despierto que clama,
algunos
cambian
mi amor
por ti es más duro que el bronce,
Holda
madre de las brujas
yo por
Oscuridad,
compararte
pudiera
Ostara
diosa triple que entonas los campos
prendiendo
en flor los campos,
yo por la
flor sea la flor
no osaría
compararte
pero si
mi musa es raíz salvaje
yo abro
cielo terreno
y si no
soy raíz de los dioses sus hermanos versos,
yo no soy
hombre soy hartazgo de bestia
e-nominada
porque la amo
sin
febril demarcación cuerda,
si me
arrebatan su espina en mi pechera,
no habrá
piedad existente
porque la
verdad de las cosas
a veces
es su contrario en puridad,
como es
arriba, canto
porque
igual ídem es abajo,
vivir es
más complejo
y fácil
morir,
con lo
que morir de gusto
es vivir
de gusto contigo,
necio
sería que no niego,
si pierdo
sin vencer,
ganarte
el cariño es lema,
reverbera
mi palabra de alabastro,
en fuente
de ópalo tu regia sangre,
he
vencido ya creo escribiendo
mi una de
sangre de la madrugada,
ay de los
que pueden morir dije,
bienvenida
a su nuevo mundo,
porque
naciste golondrina para la eternidad
única,
remembrada pero en condena:
-Jamás
sola porque vivo,
FÖRÜQ EL
CASTELLANO A 17-11-2019
CLAVO EN
SOMBRERO:
I
Tremola
vestida de invierno
oscuro,
de un renacer
exhausto
honda amapola
matutina
sus ojos en bella
profecía,
brillantísima, pura
como rayo náufrago
de bravo firmamento,
eco de destrucción o,
¿La luz?
II
A lo alto del cerro
blandía un Sol
hermoso,
a las lucidas
sempiternas
paseas mi valle
umbrío
de deshojado albor
solo con mi pecho
enardecido túmulo en
beso sembrado.
Primorosa tú
en sol bella a
espalda.
III
A lluvia que derramas
este mercurial
aliento,
y su eclipse
vívido cada trece
años
reino de sombras
minúsculo por cielo
extenso,
noche que me acrecientas
el campo melancólico
que embelleces
deliciosa.
IV
Ponderaba que te
soñaba,
mi tristura por
llanura,
por extasiados
vértices filosos,
me exacerbaba
solitud prolífica
en verte mi verde
turquesa armonía,
a tu murmurio suave
encono, rijo y alzo tesitura.
V
Dicha intangible me
coses,
dicha mayor sin
retirada
no habrá, no habrá
porque nací, viví,
supe para lo que
nací,
amando soñé osar
amarte
y hoy desde mi muerte
sueño que sigo
soñando
tu interior en amor
resplandecerte.
VI
Camino recto ante la luz
cuan gran sortilegio
ofrecerte,
entre la belleza
de grandes páramos
solitarios
de vetustos
soliviares,
de parajes de vid y
encina,
de caracoleados pinos
jocosos,
Brezos entre esparto
de precoces cerros.
VII
Y baldíos bordeados y
adentrados
por caléndulas
arvensis.
Más tarde por
ababoles
flamígeros,
Oh sangre de tierra,
oh sangre de sol,
he venido a embeberte
y ofrecerte alma,
vida.
VIII
Negra es mi alma,
negro es mi amor
oscuro,
negra es mi creencia,
negra es mi vida
negro es mi dolor,
negra es mi esencia,
negro mi canto en
sangre y brea.
Negra blande mi
desquicia.
Negra Oscuridad
necvinceretenebras et amat.
IX
Enredarse mis cantos,
por baja tierra
pudieran,
sólo tú musa
a osar mi repecho
atreves,
en maravilla
enraizada
atenta, de fecunda
esencia
soberana
huy criatura
que me bajas la
aurora beligerante.
El Castellano FÖRÜQ
Me alza
tu acento,
esta
sombría noche
que todo
en halo envuelve,
tu
esplendente voz
en
rúbrica quiero amimar,
entre
valle umbrío
y mi jardín
noctámbulo,
mis ojos
que tristeza
ya no
amancillan,
solo en
pulcra honrosa
alegría
destellan,
por este
campo
de honda
llanura
sin
tristura
extasiados
sigan bravos
por ti
mis sentidos,
esta
puridad en estela
recelosa,
en luz
clara,
ruginosa
tu alma
noble pareciera
vino de
las Pléyades,
reclino
mi espíritu
para
ofrecerte la gloria
de las
flores como pureza
rindiera
entre divino laurel
y alisos
que abarcan ya
los
caminos,
contigo
voy al junquillo
que mi
delirio ya sólo imagino,
te amo
como el primer vagido
de un
niño a la primera luz
heridora
y afilada.
Tu sonar
siento
en nido
mi cuclillo,
en la
bajera la encina
prendido
el fecundo lirio,
te siento
como noche hermosa
que la
ilumina una tormenta,
emperas,
sólo tú,
mi musa
en armas,
la dicha
que mi razón
no
quebranta,
muerto el
sentido misterioso,
loable en
tomo azabache
beso el
mirto e hinojo
de esta
suerte,
si
adorarte fuera bastante
cercenaría
este universo
en
tangente
desliz
para encontrarte
y en trisquel
la
inmortalidad encumbrarte
por las
veces finitas
que en
espiral renacen
para
volver a eclipsarme
de
ternura incesante me irradias
cantora
en faz sin duelo,
vienes
sólo tú
vestida
de amapola,
en un
capullo tu aura bebo,
embriagado,
feliz,
trino,
blandiendo
brillador
deseo valedero.
Förüq el
Castellano
He ido
este día
a silbar
la
sonrisa alba
de la
aurora,
este
otoño
que
arrastra aquilones
y prende
cielos en cinta
abriendo
cierzos
incansables.
Acordeón
de viento voraz
entre
ramajes
después
desnudos.
Irisados
rayos
de un sol
en aspas
de luz
sembrado.
He venido
a despertar
esta
primavera invisible
de mi
suerte,
por las
hojas
de mi
olmo arrebatado
y la
hórrida sombra
que el
nogal ya no cobija.
Lloró mi
suspiro
a la
corola mi flor de Odín,
su oro
luciente en pétalos,
acompasó
y no quedó
vano mi
clamor,
mi férreo
ciprés me erguía
de esta
tierra muerta
su verde
militar
plagado
de sueños,
no había
jacintos silvestres
sin
rebrotar sus cebollitas
en hojas.
Era límpida
estación
del sueño
imperturbable.
Era un
orar
de nueva
vida
entre
hojas fallecidas
y nuevos
brotes nacientes,
un correr
del reguero del cielo,
forjando
nuevo hogar fuerte
a toda
raíz,
moviendo
cerros,
desplazando
el ocre,
atisbado
suelo
que ya de
sed no perece,
y ninfas
velan
nueva
sinfonía de agua,
entre sus
venas ya terruñas,
y
profundos silos azules
de
profundos sueños verdecidos.
A la
mortecina tormenta
alíviate
bonita
que por
cerros, montes y valles
descienda
ya, tu solo llanto
acompañado
de vida
entre
raíces
que
forrajes plantaron
los
dioses.
El
Castellano Förüq
Es esta
hora,
ceñida la
espera
que
aguarda,
como
dulce oruguilla
la hoja
recorre su boca,
vengo del
son sin tiempo
rogando
al crujir
de mi
mecedora
me deje
escuchar el silencio,
así sea
húmedo o seco,
si el
sonido audible
gime lo
que el silencio calla,
o es como
sed de tierra
que todo
devora
llegada
esta hora,
perpetuo salto
la
espalda que mece mi alma
y en su
floresta desnuda
hinco
alas que posan sus estambres,
entre
ruego y brillantez,
hablé con
su gineceo
me contó
que la flor
solo
deseaba ser la flor,
no osar
posesión,
y en sus
pétalos yo posé un beso,
me
devolvió ella la flor,
un eco
sordo de lo que yo esperaba
descubrir
cómo cantaba
el
resplandor inviolable
lo que la
belleza era,
un piropo
melodioso
del
silencio volviendo sonido,
como la
negrez escarlata
presurosa
bailaba siendo y tornando
Musa del
alba,
sortilegio
en vals de Dante,
y oscuro
armónico,
entonado
sólo al inicio de los tiempos,
allá
donde encendieron
todos los
hoyos del sol
sus
eternales ascuas,
que
lloran prendiendo
espacios
y distancias.
El
Castellano Förüq
Al
profundo encono
rijo que
me alzo
en
plenilunio ostentoso
el voraz
gemido grave
luctuoso
crascitar
de mi voz
grave
un
encontrar abierto el Parnaso,
y en su
agua de lago
el negro
cisne
del rubio
Apolo,
pedir
peras a un secuaz olmo
fue tirar
moneda al poso del pozo
los
deseos,
me
devolvió casamiento
con mi
Quimera Leana,
un lustre
mío se estiraba
como un
cerco de carbono,
en
absoluto diamantino,
como
lágrima apodada
sin poder
precipitar
de
aquella estrella diamante
que llamé
amor.
Como una
ablación cardíaca,
del
corazón que marchó
al otro
Paraninfo yerto.
Un
descender primero
del
hálito mercurial
un
sondear con su alma
para
volver a bucear
el fondo
su mirada cristalina,
ella no
abacora, no hostiga
mi
incansable ánimo
de grillo
en jaula.
Sembré de
flores mi patio
soñando
atraer
su
esencial mariposa
de alma,
salterio
es mi hondo gamusino,
de notas
y rendija
de oro y
platino,
un empeño
de mi dulce miseria,
oh
cristal sonoro,
oh cuanto
yo, deseo mi turquesa
de nido y
oleaje
de azada
y piel acanelada,
pidiera
agua al monte,
sueño y
aroma de valle,
mi
tersura que suena firme
como
silencio
en la sed
de la tierra,
Musa mía
mi ofrenda
para que
seas melodía
del agua
mi vida.
Förüq el
Castellano
Temerosa
compuerta
abre de
los cielos
una senda
violácea
como
dosel afilado
de
azulado, bajo firmamento,
despierta
el capataz del brillo primero,
bajo
sábanas de ardorosa niebla densa,
de cumbre
los cerros fugitiva,
a su lado
ella;
oscura
perfectísima fantasía,
feraz
sierpe remansa de ternura,
quiebre
mi canto
fausto
destino punible,
de
ingenuo rostro
inamovible,
la bondad
por esquela
dulce
bayoneta,
entre sus
laureles sedosos
vine a
recostarme
de esta
ambición que gira y mece.
De
excelsa siembra resplandeciente,
la sien
en hondo surco
de mortal
numen
poema del
labrar
ardua
indecencia,
la posada
de nubes trashumantes,
y vasos
de estelas
vorágines,
dulcísimo
corazón sin morada.
Llama un
olvido
de gloria
brotada,
laúdes
por alba y flor hermosa,
repiqueteo
de la centella
que no
deja huella
ni fanal
fuego en tierra,
truenos
ya silban
el otoñal
vientre del cielo,
entre
gris solapado de negror mortecino,
que apela
nueva vida.
Venga a
la posada del harto resplandor
como mar
en monte
su
rompiente puedes escuchar,
y azulado
en aire
sentir tu
corazón por cielo.
El Castellano Förüq
Vagaroso
a mi
quimera despierto,
soy yo,
la impalpable idea,
yerto
oasis
de cal y
sosiego,
como se
abre la noche,
y en su
mitad me hallo,
de
espectral rivera,
y nimbo
pasajero
infrecuente,
en su
mitad despierto,
imagen
servil en proyector
al
exterior, de cuánto no ha conocido
y es vil
reflejo,
como
carcoma crujiendo en mecedora,
un
evaporar constante
en
sidérea lumbre
las
ascuas de mi obsesión
por ver a
mi quimera,
niebla
que no huye,
y de
belleza indemne
clara
tempestad alada
su manto
de nocturnal
oscuridad
en prestancia
que mis
párpados, tiende,
vela de
reloj con su martilleo
en yunque
despierto
son mis
altas nubes
chubascos
de vida aplomada,
en vals
de mi ánimo mercurial por osar
su nana
espectral.
Ella me
regaló su fábula de grillo en jaula,
semper,
hornillo de centellas,
mi sortilegio
canta,
que su
imagen ya acecha,
silueta y
sombra de alma,
yo
defiendo y soy dueño
de mi
creación,
limbo de
sus pupilas
es su
noche que abre
y suena
en la opacidad
de
materia sus ojos;
místico
su sendero
en
adorarla descienda,
cielo
en diosa
larva,
inspiración
sempiterna,
al redil
de ascuas apelo,
este
hondo viaje
el sonido
de la noche
que se
desviste
en su
candelabro
que tiene
por mirada,
si acaso
la conociera...
La tierra
portaría secuela
de
belleza inviolada
y temple
en el carrasquillo mi pecho,
magia sin
forma,
ni
cumbres desangeladas
ya no
suenan
por
cuerno ni bramido roto,
un helado
trecho
surco a
traerla mi rosa de hielo,
que tornó
hecho.
Förüq el
Castellano
Hierros
me forman propia reja,
que
oxidan mi vieja calma,
orna de
un atrio
que beben
las estrellas
pudorosas
y ponientes,
que
trepan escalas
que habla
la noche que no calla,
entre
coraje blando,
y
palpitar de sombras perennes
de
estirado violáceo ramaje,
se dibuja
un aliento
de
purpúreo silencio espectral,
por
campanas suaves de terso bronce,
clamor al
tañer la magia duradera
vestida
de yedra y solo espíritu,
era un
atrio que se entonaba
como
saetas vanas bailaban
festejando
en el patio los condenados,
como
fiero designio
abre en
estribillo,
como fondo
sin poso
del mal
que se atribuye
sin
solución,
como caos
en vena que se desata,
en
vertiginosa densa bruma
que
desplaza los cerros,
y
preceden negras formas
que los
descienden,
oh
luminosa parca
quién te
viera vestida
como
viste un almendro,
su vernal
lozanía saludando
a Ostara,
manto de
añil florido,
nublo de
ritmo pausado,
así como
espina da la rosa
el
combate al iris
gira la
mariposa,
gloria
que achica
simientes
fecundas
que
enraízan
y a la
tierra conceden
magna
sentencia recíproca.
Förüq el
Castellano
REVERENCIA QUE CIERNE:
Ven,
cierra tus sentidos blindados,
en soles de permanencia,
ventanas al crisol onírico
son de pertenecer,
en raudo vidrio inefable
tus solitudes encontradas de alma,
vientos vienen
sones que auguran
relente de flamígera telaraña
tu seda en cúspide alzada,
venga mi pesquisa
en nueva ralea
destellos encauzados
al solísimo tacto
que tu acento atrapo,
y acaricio tu letra de acorde.
Tiempo obtuso,
en crujir de la ascua,
abacora que me supedita
a besarte la concavidad
tu salina en grave intelecto,
tu oro del agua
tu cristal puro
d' este sublimar inmerso,
alas cobrizas me cubren
tu solo armónico,
tu voz,
plañir de la armonía
cumbre de riscos
en cascada segmentada,
sangre del musgo,
y azar de nueva brea,
como nace la tierra, sola,
entre fuegos del éter,
y la brava mirada,
escalas entre grama al ocaso,
entre inencontrable savia
del brillo solaz cristalino,
gimen fisuras en rocas
jamás iguales entre ellas,
tiempo extinguido,
como madera fósil
petrificó su último alarido,
perteneces innegable
mi cauce sanguinoso
en esparto y brezo,
ya floridos,
tu solo trazo magno,
tu eco entre multitudes
que no se encuentran,
al campanilleo
mi sol en llamas
riges que rizas colapsos del azul,
en verde monte que era granate,
decidí entonarte tu caracola
sonora por mi barbecho reverdecido,
donde musita toda vida en color
y corre tu tren de espejos
reverencia
que adentra
tus hoyos de sol en tus manos.
Nota:
solitud (n.f.)
arrinconamiento, desolación, soledad
Förüq el Castellano
ANTOLOGÍA
Flor de sangre
Mayo 2009
Es el ritmo de tu cuerpo, donde el
agua
y la poesía hacen el amor.
Es el fondo de tu mirada un manantial
de
esmeraldas.
Es el calor de tus piernas.
Es el terciopelo de tu piel.
Es la suavidad de tus caricias.
Es lo que dices sin hablar.
Es todo lo que significas para mí,
lo que me haces sentir.
Lo que me hace seguir adelante
y robarle al tiempo cada minuto cuando
estoy contigo.
Es el agua de tus besos.
Es el fuego de tus labios.
Es el aura de tus cabellos que mueven
miscaricias.
Eres tú.
Eres tú.
Eres tú mi vida, mi sol.
Eres tú en cada noche fría mi calor.
Eres tú la chica que siempre soñé,
la chica que siempre deseé,
la que vivía en mi subconsciente para
cuando apareciese darla lo mejor de
mí.
Eres la dueña de mi corazón.
Deseos, anhelos, ilusiones definiendo
mis
sentimientos.
Por qué sí por qué no ardiente pasión.
Por ansia mi atracción.
De tus palabras viví, soñé y me
alimenté.
Con la dificultad no murieron las
esperanzas.
En mis recuerdos tus besos sabor de
miel.
Tú mi motivo para soñar.
Tú, sueño, tú mi dormir, tú todo para
mí.
Tú mi alma como agua que se va al mar.
Te vas perdiendo en este caos de
existencia.
Ya me abandonas, ya me dejas hundirme
en
la mediocridad.
Tu silencio se hace estridente y te
ganan los
llantos.
Tú que quisiste volar por encima de
los
mortales
y ahora te quedas sin fuerzas.
Cómo salvarte de este silencio, de esta
falta
de inspiración,
de esta depresión.
Quisiera verte altiva como cuando
escribí mi
primer poema
que veías un mundo por comerte, llena
de
ilusión y vida.
Yo no me hundiré, aunque haya gente
que te
quiera ver hundida,
alma mía seguiré y luchare para verte
como
siempre, dando lo mejor de mí.
Tú mi aliento de vida, tú mi vínculo
con el creador yo, tu servidor.
La dificultad es un salto de longitud
más con
el que batir mi marca.
Quisierais un poema, quizás solo tenga
uno
el primero de este lema.
Pero todo llegará.
Yo quiero, yo puedo, yo te veo aquí.
Al alcance de mi mano.
Y no me rendiré. ¡Nunca! Ya que quiero
ser
escritor.
Éste soy yo con defectos y virtudes
nobusco dinero ni aceptación,
solo hacer todo lo posible por
alcanzar missueños,
sin importarme lo que se ponga en
micamino porque lo sortearé.
Soy un papel en blanco que se irá
llenandode obras preciosas,
con diecinueve años no veo nada
perdido, qué son dosmeses,
Un escritor no se hace en dos mil
meses.
Un saludo a todos.
Tablero de existencia:
Otro día más.
Otro día menos.
Horas, minutos, segundos
pasan.
Decisiones, esperanzas, vidas
truncadas.
Gentes luchando por cambiar el hastío.
Luchando por cambiar la rutina.
Peones de este juego de ajedrez.
Sólo avanzan en un sentido,
alimentándose de lo que encuentran en
su
camino
que avanza sin retroceder hasta llegar
al
final del tablero.
Unos ansían convertirse al llegar ahí
en
otras fichas más poderosas,
para seguir comiendo a otras gentes.
pero otros acaban siendo comidos por
la
torre, la que juzga sus vidas.
Insomnio de amor:
Mi soledad sin descansos.
Ojos asolados de un cuerpo recto.
No se cierran por los ocasos.
Ni miran otros lados
donde se alejan crepitando.
Deslices ausentes de trece veleros.
Que navegan en el inmenso
Océano de tu flor.
Navegando con la brújula
De tu palpitación,
tu dulzura de astrolabio.
Limpios y duros yunques
desvelados.
Mis ojos miran un monte
de metales y fríos peñascos.
donde mi cuerpo afila sus venas.
Consulta naipes helados.
el tarot de mi dicha y sentimiento
los martillos entre mi sien cantaban
y soñaban como un taladro
sobre un réquiem sonámbulo
y despierto de seis días sin dormir.
El insomnio de este marinero del negro
puerto.
Sin mar y sin barco.
El insomnio del caballero sin
escudero.
El insomnio del jinete sin caballo.
El insomnio del bohemio maltratado
por el tiempo y la vida.
El insomnio del soldado en la
trinchera
esperando, viendo la muerte
pasearse por el campo de batalla
la noche me llama temblando
escalofríos me hacen temblar con
alarido interno.
¿Qué quiere de mí, qué quiere de mí,
amor?
Nadie responde.
Voces de muerte cesaron.
Sólo un resplandor en el cielo se vio,
fue mi amor que escapó de mi cuerpo
y se llevó mi alma.
La pena negra como el carbón brota
Como cenizas que se consumen quemando
mi sangre.
Alquitrán brota por mis venas.
Después del Fuego de nuestro amor
quedaron las cenizas sin apagar.
Soledad ¿Qué pena tienes?
Que oscureces y nublas mi pensamiento.
¿Qué quieres de mí?
Que me maltratas sin descanso.
Noche lúgubre y umbría.
Contemplando mi cuerpo desnudo
en la penumbra.
Pasa mis nervios, con gozoso frío,
el arco de lunático violín.
Los fantasmas de mi cabeza cantaban
con delirios de agonía mi melodía,
agujereando mi ansia viva, aumentando
mi ira cada día.
Muerte ya vienes a por mí y no
perdonas.
Muerto en la soledad de mí cuarto.
Sin más compañía que un rosario y un
viejo crucifijo
Dios me ha dado de lado y ha permitido
que me convierta
en un muerto en vida.
Va mi barca por el largo río
que divide un confín de otro sinfín y
me pregunto:
¿Por qué me agotas con las penas que
requiere el corazón?
¿Por qué me haces sentir que no te
merezco?,
Que soy un ser despreciable del cual rehúyes.
Me miro al espejo y no me reconozco te
has llevado mi alma.
¿Qué motivo tienes para hacerme daño?,
Y maltratar mi pensamiento y mi
corazón.
Que es puro como el agua del manantial
de la vida.
Quiero morir a tu vera.
Quiero ser el que te despierte con un
beso.
Juntos de la mano.
Sueño sin fin
Sueño del que no quiero mi despertar.
Si amar es sufrir yo he muerto por ti
mil veces
y he resucitado otras quinientas.
Recuérdame por lo que fui no por
lo que soy ahora y el monstruo en el
que me he convertido.
Sólo tú puedes avivar este fuego.
Pero tú no entiendes de amor.
Juegas y maltratas este corazón de
pobre enamorado.
Sólo entiendes de desprecio hipocresía
y falsas ilusiones.
Para ti todo esto es un juego,
un amor que me absorbe por dentro y se
come mis venas.
Que contamina mi sangre y mi
pensamiento,
que me hace ser un muerto en vida.
Un muerto sonámbulo con
vino por sangre y pulmones llenos de
humo de
noches enteras sonámbulas fumando
cigarrillos del diablo.
En la oscuridad de mi cuarto te oigo
hablar
, voy a abrazarte, pero solo eres humo
y te esfumas sin permiso.
¡Ay amor, ay amor!
Nunca podré olvidarte.
Quizás tendré que vivir con esta daga
punzándome la razón.
No entiendo ¿Qué he hecho yo para
merecer
el mayor de los alaridos?
Que es tu desprecio y tu falta.
Hacia esto que llevo dentro y me
corrompe hasta sin razón.
No creíste que mis sentimientos eran
tan duros y limpios
como el agua del pozo de los sueños
al que lancé moneda pidiendo tu amor.
¿Qué quiere de mí, amor? Que juegas
Y maltratas a este pobre amor.
¿Qué quieres de mí?
En la lápida pone aquí yace mi amor
por ti.
Quemaste mi corazón con tus palabras.
Que fueron trozos de metralla que
tengo clavadas en el pecho.
Te amo como las flores al campo.
Te amo como los pájaros a los árboles.
Te amo como los peces al agua.
¡TE AMO! sin perderme en un ocaso,
naciendo en la floresta desnuda,
que riza y descubre
que abre mis sones
quejumbrosos en ternura infernal,
y lo haré hasta que la muerte me lleve
y cuando este muerto
mi corazón seguirá llamando, gritando
tu nombre entre malvas
y buscándote sin parar hasta que
volvamos a caminar,
como al que le han arrebatado un trozo
de ser,
y se ahoga en su soledad.
Pero no sé cómo hacer que creas a este
filo enamorado.
Que pasa noches en vela llamándote
¡Pero tú no vienes y no vienes, no
vienes, no vienes!
Y tú no vienes, no vienes, no vienes.
AY qué dolor más fuerte encuentro yo
que dolor más fuerte siento yo en mi
corazón.
Seguramente porque te estoy queriendo
ausente en la razón.
Loco de amor.
Locura de amor.
Hoguera de sentimiento
Insomnio de amor.
Mi soledad cansada.
Sueños chicos.
Sólo ven un horizonte.
Tus labios son como pétalos acolchados
de sangre...
Se divisa tierra en esta larga travesía
hacia
Las entrañas y los confines de tu
amor.
La tierra prometida.
Que si la encuentro te doy mi vida.
El Castellano
JUNIO 2009
Tus besos riegan los rosales de mi
corazón,
lo llenan en flor, alimentan esta
ilusión.
En tu mirada deseos como los míos,
fieles reflejos de cómo somos,
de lo que queremos.
Momentos que vivimos,
recuerdos inolvidables llaman a un
presente,
a una historia que separados no
tendría sentido,
sólo sería un injusto desenlace para
todo lo que
hemos luchado.
Y luchado en contra de la dificultad,
de las dudas,
del futuro.
Y que ahora no me lo imagino si no es
para
compartirlo contigo.
OCTUBRE 2009
Libreta:
Bajo aquel árbol,
justo debajo de aquella piedra y
ladrillo
con aquel cristal roto;
encima de un puente con un ruedo de
arena
en obras esperando,
que aquel árbol nunca sea sepultado
por asfalto y hormigón;
sólo recordado por aquella huella de
zapatilla
presionada en la arcilla pulida de tu
piel;
bajo él, el río de las flores desangradas
y el llavero del que falta mi llave
que abre aquellas puertas del cielo
liberando tu alma,
esa llave la tengo yo;
en mi llavero del día y de la noche
junto al peluche de una serpiente
de amarillos ojos y cuerpo verde
amarillo,
siendo custodiada por el águila
bicéfala
de un llavero que pone Toledo
con cabeza en metal y tinta del jaguar
que protege mi corazón con tu
historia,
tu tiempo, tu espacio, tus recuerdos
tu ayer y hoy, tu dormir y despertar,
tua vita in memories and love.
Yo theend and begins,
themanwhohaveshout,
theblack and light,
the red and yourblood,
thenight and day.
Yo el mundo escrito en mi libreta,
yo bolígrafo macizo de plata y humo
rojo,
yo el agua de tus ojos,
el vino de tus besos,
yo el demonio encerrado en versos y
palabras
no dichas;
escritas.
Escritos que jamás
podrán descifrarse y entender:
Un canto al horizonte que sólo llegará
cuando llegue el final
y las trompetas derriben los muros de
hojas
de papel
donde crece el árbol de mis raíces;
donde te escondí;
para nunca dar a la luz
la luz de esta realidad
que sois todos vosotros atrapados
en la fantasía del mundo,
de una novela sin tinta,
sólo de imágenes.
En mi libreta duerme el mundo
yo
soy
su
creador.
Y este es vuestro eterno despertar
en papeles en blanco
que uso para liar mis cigarrillos.
Yo escribo la Historia
que es mi gran novela sin tinta;
imágenes, formas, figuras, personas,
lugares, reales;
viviendo, alimentándose, fornicando,
existiendo
en ésta,
la única,
y verdadera realidad
de dos dimensiones.
Yo dirijo sus vidas.
Soy tiempo, soy espacio, soy alma de
otro
ser,
que guarda
en una mente,
y corazón todos vuestros recuerdos.
Soy el dueño de mi propio cementerio.
El Castellano
FEBRERO 2010
Un cuento de 1997:
Erase, una vez un ruiseñor
y una serpiente que sólo tenían un ojo
cada uno y llevaban viviendo mucho tiempo en la misma casa en paz y armonía.
Pero un día que invitaron al ruiseñor a una boda éste le dijo a la serpiente:
-Me han invitado a una boda y no me
gustaría ir con un solo ojo ¡Sé buena y préstame el tuyo! mañana te lo
devolveré.
Y la serpiente le hizo el favor. Y
prestó su ojo al ruiseñor y se pudo ir a la boda con dos ojos.
Pero al día siguiente el ruiseñor no
quiso devolverle a la serpiente el ojo y juró que se vengaría de él.
¡Inténtalo si quieres! -dijo el
ruiseñor. Luego cantó:
Construiré mi nido en ese árbol tan
alto que jamás conseguirás alcanzarlo.
y luego pasó una semana y se vengó del
ruiseñor;
le convirtió en murciélago el cual
volaba con una correa de cinturón atado a una pata con la que chocaba y
chocaba.
El Castellano
Podando recuerdos para volver a
amarte,
dolorosos detalles caen y vuelvo a
desearte
ella mi rosa, que llama al frío,
pero resiste
cantando a la víspera del invierno
triste.
El ocaso del tiempo que la dispara ya
se disipa;
gota de rocío que se evapora con el
sol que visita.
La sonrisa que resplandece sus labios
besa
al encontrarse
con el te quiero, el beso
que espera.
El fuego del deseo se hacía con su
compañía,
en la que besos y caricias recorrían
su fantasía;
De deseo en deseo transcurrió su vida
y su anhelo
de cuidarla para no perderla nunca y
soñar despierto.
Con su campo de derrotas y victorias
en sus sueños
un nuevo insomnio de sentimiento en
sus recuerdos;
solos en el encerrado mar del amor no
demostrado
su amor quiso ser fuerte y no caer
olvidado.
Soledad ¿qué pena tienes?
Que oscureces y nublas mi pensamiento.
¿Qué quieres de mí?
Que me maltratas sin descanso.
Noche lúgubre y umbría,
sin tu compañía.
Caminando por el sendero distante
del verso asonante sin encontrarle,
serpenteando por la arena de tu piel;
Escribiendo un te quiero
mi mensaje con un beso
del paraíso atrapado en lo escueto
de un terceto que ya no es.
Camino por tu piel donde me perdí
me encontré con el placer al que
serví;
Allí una flor con una nota: hoy te
sentí
y volví a caer en la rima tonta de un
sin vivir.
Puedo escribir todos mis pensamientos
y ninguno podrá reflejar mis
sentimientos,
el amor no quiere ser pensado,
ni si quiera ser conocido,
sólo sentido.
Yo te sentí amor
y por querer pensarte
desapareciste entre la tenue luz de
luna que me abrigaba.
Allí la razón apagó los latidos de un corazón.
Como tierra yerma
marchitó aquella flor que un día llamé
amor;
nunca murió porque fuiste tú Rosal.
Ninguna pudo ocupar su lugar,
sólo la hiedra brotó hasta tapar
aquella luz que me daba calor.
Pero yo te sentí amor.
Camino arrastrando mis errores,
camino con la mirada perdida
como si este mundo fuese ajeno a mí,
pero a la vez necesitando de él.
Para sentir emociones,
para seguir sufriendo y aprendiendo
para disfrutar recibir y dar.
Pero mi felicidad no se basa
en que me admiren, si no
en valorarme yo,
cosa que todavía no he aprendido.
El tiempo pasa
y me siento vacío.
Para valorarme necesito
que me valores,
este sentimiento no ha muerto
y sólo con tu amor sentí amor propio
sólo con tu amor sentí que estaba vivo
sólo contigo mi rosal.
¿Qué quiero yo?,¿Qué quieres tú?
¿Quién soy yo?,¿Quién eres tú?
Seres distintos, pero a la vez
corruptibles
y semejantes en lo malo.
¿La casualidad unió nuestros caminos,
o estaba todo planeado y pensado?
¿Esto es amor o sólo obsesión,
por no perder
lo que me llena de ti
breves instantes?
¿Es sentimiento,
o sólo pasión desenfrenada?
¿Te necesito,
o sólo te echo de menos?
No lo sé mientras tanto
seguiré amándote en silencio.
Un día me dijiste que el amor
lo curaría todo,
nunca pensé que fuese a ser la causa
de todos mis males.
Déjame ser quien guarde tus besos,
quien comparta tus alegrías,
el que cree horizontes contigo,
el que al cerrar tus ojitos veas.
Déjame cumplir todos tus deseos
como anhelos de que otra realidad es
posible,
hacerte feliz es lo que pide mi alma.
Enamorarte lo pide mi corazón,
capturarte en mi retina mis ojos,
pero yo, yo te quiero a ti y me duele
que no lo veas.
No puedo, ni quiero olvidarte porque
te necesito,
y no me puedo imaginar una vida sin ti
aunque no lo creas.
No quiero que te vayas sólo que veas
que sin ti no soy,
que sin ti no quiero ser,
que sin ti,
sin ti, no podría vivir.
Me duele el pecho sólo de pensar en no
volverte a ver,
me duele el corazón cuando dudas de mí.
Pero se alegra mi alma sólo de verte
sonreír.
Porque existes en mi mundo.
Porque eres mi mundo.
Porque lo que te dije aquella noche al
oído
después de aquellas tres horas era:
Te quiero y no te voy a dejar escapar,
quiero estar contigo.
Y me di cuenta, que lo sentía, desde
hace mucho
y no me atrevía a decírtelo
porque al despertar igual lo
olvidarías.
A mí, me detiene el miedo a volver
a ser feliz porque te daría toda
mi alma, hasta mi sangre.
Me entregaría como nunca;
Solo tu felicidad me podría hacer
feliz;
Existes en mi mundo
Quizás he construido
un muro de cigarros y hojas de papel
En torno a lo que siento y pienso
Para no mostrar mi debilidad
Esa debilidad es que te amo y
Que sin tu amor me consumo,
que puedo vivir sin ti
pero no mejor;
me he dado cuenta en estos meses.
Por eso no te llamé después de tanto;
-Porque te necesito
Mis sentimientos son muy claros
en mi interior. pero me da miedo
mostrarlos
cuanto desearía oírte un te quiero
para lanzarme a coger el tren hacia
tu escondido corazón
y demostrarte todo esto que siento.
Todas las sensaciones que se pasaron
por mi cabeza
después de volver a verte,
el volver a sentir tus besos, tu
cuerpo,
volver a oír tu voz,
volver a perderme en el océano de tu
mirada
todavía sigo sin encontrarme
estaré tocado, pero no hundido
tú llegaste a mi vida para hacer que
sintiese amor
que supiese lo que es ser más feliz
que un desliz.
Para que agarrase la vida y luchase
por algo,
para abrirme los ojos y hacerme sentir
que no era superior a los demás
tengo tantas cosas que agradecerte que
no sabría
ni por dónde empezar:
-Voy a ser y quiero ser
¿Por qué no ser?
El único al que recuerdes,
toda tu vida por hacerte sentir
cosas tan hermosas que solo de
evocarlas
se te pasen los pensamientos tristes,
y puedas recrearte en que has vivido
intensamente,
quiero llenarte de mí como tú me has
llenado
de ti,
Amor ¿qué es amor?
¿Un estado mental de felicidad?
¿Algo físico que genera atracción de
dos personas?
¿Lo que te hace temblar cuando ves a
tu rosal
de carne y curvas de mujer?
¿Lo que te acelera el corazón, lo que
te hace
volar y soñar despierto?
Y me pregunto:
¿Qué es el amor?
No lo sé pero si de algo estoy seguro
es de que te amo
como sed de amaranto esquivo.
MARZO 2010
Un besito:
Muero por un beso
vivo por un querer
cruel del destino
condena de una pasión
que creó tu pestañeo
al dejarme ver
tu cielo encerrado
fijamente tres minutos,
y morí con tu pestañeo.
Demostró que fui
importante para ti
y que a pesar y muy
a mi pesar de los problemas
seguí en tu mirada atrapado
hasta que la aguja
de aquel reloj de pulso
se paró al pasar 180 segundos
mi cambio de vida
cuando consumí
medio giro al decir:
-Siempre te amaré.
ABRIL 2010
Nada como una mirada al vacío
una mirada al comienzo de todo
con el anticipo de un final que se
aproxima
camina rápido vuela veloz se alimenta
de estos
cielos
para la tempestad de los dragones
alados
de un cielo rojo y negro
de una atmósfera de hierro, un túnel
en sus
recuerdos
un solo ser
en su trono postrado
a sus órdenes todas las criaturas que
él ha creado
la cruz de metales preciosos
es solo el recuerdo de la batalla que
ganó;
con él volvió la vida todos temieron
su osadía
aunque de la muerte el trajo la vida
otra vez.
desde su trono todo ser vivo le
obedeció
es solamente un final y un comienzo
anunciado.
el infierno no es fuego son cielos
teñidos de
sangre
y hierro de los que sólo un Ser quedó
vivo.
Traiga nuestra destrucción para salvar
la vida
sólo quedó él a la hora del final.
él no la buscó la encontramos
nosotros.
Volveremos a nacer.
Eternamente seremos letras para él.
MAYO 2010
Viento azul de este cielo nocturno
quien viera tus ojos siguiendo mi
marchar
solo sombras en mi camino para
buscarte
sentimientos que recobran fuerza
no te vayas de mi lado
sentido de luz compañera
vuelve
como lluvia roja de besos carmín de
tus labios
como cielo encerrado de tus ojos
cielo que liberado nunca me abandonará
cielo desconocido cielo sin domar
fiel compañera de día y de noche
fuego como yo solo avanzando en un
sentido,
yo contemplando el abismo
nunca cayendo ya que tengo apoyo firme
tú mi apoyo
mi motivo para soñar alto para vivir
intenso
meloso tormento de todos los matices
para sentirme cuerdo en un mundo de
locos,
pero quien soy yo sin tu calor de
palabras
sin tus sentimientos sinceros que me
enamoran
que ilusiona y paraliza
la vida de este pomposo corazón que te
habla
ansía todo lo que salga del tuyo
porque este ya comienza a sangrar.
Ya te dio su lado
nunca esperé que lo guardases en caja
de
madera
Solo es para disfrutarlo en vida
no vivo esperando tierra
lloro viviendo amarte
para soñarte vida para morirte placer
quien da más solo tiempo todo llegará
o se ira
naipes del tarot helado
en la hoguera de cartas flameantes al
viento
en este oscuro firmamento
del azul sediento teñido de espadas
como pasión nunca matar cariño
solo aumentarlo cada día.
solo decirte que no se cuándo seré
digno de ti,
porque no sé cuándo me respetaré a mí.
JUNIO 2010
Con el susurro de la luz
en cristal
degotas deagua
pensamientos cálidos me arropan tu
compañía
solo una vida solitaria desde aquella
lejanía
un sol pernocta durmiendo disfruta su
luna
con tacto terciopelo una vida de amor
eterno
Un caballero busca a su mujer la
extraña
avanza entre montañas de azores
y valles de bosque y ríos dulces
noche de amor entre nubes acolchadas
con el frío de un mundo en sangre
que estaba en guerra.
Ahora su patria era su tierra en la
hoguera.
Se despierta frio y solo tras pintar
con nostalgias
recuerdos.
y va el ancho río ya en sus llanuras
años no recordaban su vida y esplendor
todo se termina comentó el sabio nadie
le oyó
la locura es lo único que conocemos
infinito
otro la estupidez concluyó
pero uno saltó acaso no somos todos
locos
mira la guerra que nos mató.
Miguel Esteban Martínez García.
JULIO 2010
Una nube de tranquilidad me cobija
mientras
observo el paisaje;
el caserón vuelve a relucir con el
cuchillo dorado
de la piedra caliza, que resiste el
embiste del
viento y las lluvias;
la lagartija tomando el sol está,
tuerce la cabeza y
cierra un ojito aprovechando los
últimos rayos de
sol;
el escarabajo de tierra camina lento
con sus
fuertes patas, tropieza y vuelca
quedándose
varios minutos intentando ponerse
derecho;
mientras, se despierta uno de los dos
grandes
murciélagos, que aquella cámara de la
gran casa
rústica ocupaban.
Amapolas y amarillos de espinos, con
el verdor de
los pinos.
Vides para cuidar y cultivar, un
pequeño jardín con
caseta para las gallinas;
frambuesas y arándanos, en un pequeño
huerto al
lado de la puerta,
un pequeño estanque de azulejos en el
aljibe,
donde nadan cuatro carpas y un barbo,
oscurece y el joven rapaz de cernícalo
primilla del
palomero oscuro de la casa,
se lanza a por un pequeño ratón de
campo, que
andaba merodeando, buscando algún
resto de
harina o de grano.
La mariposa de bellos colores
azulados, dando
sus aleatorios vuelos, en busca de
flores de
lavanda es atrapada por el pequeño
mochuelo,
que salta del agujero de aquella
antigua encina.
AGOSTO 2010
Navegando en el horizonte de mi
destino,
buscando tu sonrisa en cada amanecer,
velando el tiempo de cada anochecer.
Llamándote en silencio con cada
recuerdo,
volviendo siempre al comienzo del
sentimiento,
dejándome llevar por el dulce
tormento,
conteniendo las palabras en el viento.
Ya quiere caer el lamento, dejar libre
el intento,
verte llegar, el silencio deshacerlo.
Saborear tu piel bajo las sábanas,
la miel de tus labios tener,
hacer tus piernas estremecer.
Endulzar el momento con una caricia,
compartir día a día, abrazándote en la
noche,
sólo con tu amor ya no sería pobre,
solo tu te quiero se eleva en mi
cielo,
mi dulce sustento que quiero.
Mi corazón quiere navegar hoy por tu
interior,
sentir cada flor que forma tu piel,
tener tu aroma como velo que embriaga.
Quiero quitarte la ropa, besarte, que
me sientas
dentro,
recorrerte en cada caricia, hacerte
sentir, oírte
gemir.
Quiero mi despertar para verte llegar.
Viene acariciando, ella,
con sus palabras altivas,
desvanecerse quiere, con letras
solitarias.
En sus ojitos los luceros,
por sus labios, disfruta el piropo.
Despeinarla con caricias piden sus
manos.
El dulce golpe de su voz quiero
escuchar,
difícil de olvidar, todo por ganar.
Creo que la quiero.
Pues díselo.
Calma para llegar,
por poder luchar y no abandonar.
A veces, invade mi pensamiento,
y más deseo crea su recuerdo.
Pienso que no estaré a gusto hasta que
no la diga
lo que siento.
SEPTIEMBRE 2010
Vida en gris de la que tú eres mi luna
esperada.
Se cavan surcos de ti en mi alma
soñadora,
por donde fluye el solitario beso;
la tierna caricia anhela ser algo más.
Mis ojos quieren atraparte en su
firmamento,
mis sentimientos arroparte con fuego.
Pero yo sólo te quiero a ti, mi vida
en verso,
mi motivo para ser solo tuyo, para no
necesitar
nada más.
Ser el sueño hecho realidad, la
felicidad de doscaminos
que se cruzaron en el destino.
Tiempo para esperar, vida para soñar,
cuando te vi llegar provocaste mi
despertar,
y ya no quiero descansar, solo luchar,
te quiero
amar.
Nos merecemos algo más en este papel
quejugamos,
saber si nos amamos, si el deseo
quiere serpasajero,
el mío quiere hacerse eterno y ser tu
sustento,
solo espera su momento, el sueño para
vidaplena,
avanza cruza cada noche el cielo azul
de maticesvioletas,
siempre te encuentra, la soledad me
abandonó
para poder servirte.
Ahora avanza la duda, el temor, si
realmente temerezco.
Pero del corazón nace mi valor, lo
sincero el dulcete espero,
el te quiero.
El pensamiento que paraliza cuando te
veo, lasensación del amor.
Todo lo que me queda por decirte y lo
que no tedije,
vida para vivirte.
Avanza, no se separa, no se aleja, te
alcanza
porque eres lo más hermoso de mi
mundo,
camino que surca nuestro antiguo
paraíso.
Permanece como el compás de mi pulso.
Desde que te conocí supe para lo que
viví.
Fluye mi vida por tu cauce, el camino
de mi amor;
Allí donde viven por querer alegrías.
Escojo tu sendero, yo como tu destello
en elsecreto,
voy con el manto de tu compañía, allí
donde se
oculta el día.
Allí donde nuestro calor se refugia.
Allí donde mi alma no cesa la lucha
para ganar tudicha.
Con los miedos guardados en un rincón,
el sueño solitario no me abandonó,
con su antigua ilusión envejeció, su
imagen vivaguardó.
De él decían que solo quería
comprender al amor;
Del verso a la canción, así hablaba el
corazón,
Tras una flor la conoció y le
preguntó:
¿Qué eres amor?
Intrigante sensación.
Nadie te posee, pero todos quieren
encontrarte,
hoy fui más allá y te besé, pará en mi
interiorcapturarte.
OCTUBRE 2010
Voy allí y te encuentro dormida, al
final delbosque,
te encuentro soñando, con otros días
de amoresprofundos.
Como el azul del cielo que a tu lado
te hacíabrillar,
mi caricia hace una pequeña sonrisa en
tu rostro,
mientras acercas tus labios para besar
los míos,
y fundimos nuestra vida bajo aquellos
árboles.
Vistas de un amor eterno que
devolvería vida,
para quitar su despertar de
melancolía.
El lobo vigilaba su guarida allí su
mano le sacó,
para ver el mundo.
No quiso volver a su cobijo, las
palabras dulces ytiernas,
guiaban mi alma a viajar, uniendo su
ser volaba
hasta regresar.
Te necesito más allá de este sentido
que grita por
tenerte,
te necesito más que el fuego a la
madera, gritó mi
vida por tenerte,
y a la vez te siento, en cada golpe de
viento y
reflejo.
Me encuentras, y tu recuerdo reciente
me besa,
mientras no puedo evitar recrearme en
el deseo y
corresponderte.
DICIEMBRE 2010
Su naturaleza el mar de abril,
lo frío y húmedo de los montes y
cordilleras,
la oscuridad y la tiniebla de una
cueva
entre hermanos murciélagos.
Hermanos por vivir y existir en la
naturaleza
agua y tierra entre surcos de
barbecho,
dormir al ocaso del día,
el alba cuando el gallo nota cambio de
luz.
Dar de comer a los galgos y sacar las
ovejas
dormir con una lumbre,
despertar con tu sonrisa,
fumar tumbado en la hierba del monte,
ver amaneceres y lunas de hechicería.
Cosecha y agua de aljibe;
Mis besos sin final solo salvajes y
libres tuyos ymíos
experiencias pasadas, sueños serán,
sueños serán.
Y se irán, pero tú me despertaste;
cada día si estuvieras, un romance,
un eterno sueño apasionado vivir a tu
lado
crear pasado para contar,
hijos bueno cuando lo pidas con dos,
dos
hermanillos que jueguen.
yo quiero darte lo que quieras coger
de mí, soy
leo soy generoso,
también serpiente sabia,
lobo que baja a la ciudad,
pero que en sueños siempre vive en
libertad.
.
Miguel Esteban Martínez García
ABRIL 2011
Volver al eterno sueño de una pasión
vivida.
Del amor que cura sin marca la herida.
Aventura del taciturno que busca el
idilio;
se pierde en la forma, encuentra el
vello fino.
Busca en letras belleza, cuando ella
lo es y era.
Algo sencillo y declaración de amor
consentida.
Tormentosa pero reconfortante la
espera.
Esperaba, calma en su ventana,
tiempo atrás vino una escarcha,
a ella la veía fiel en su mirada,
su palabra sincera la cobijaba,
de terceras alimañas con envidia.
Un argumento y todo era sencillo,
ya fuese realidad o fantasía,
no se perdía en un camino.
Nostalgia llenó su amor de letra
prohibida,
de anochecer que ansiaba un mundo sin
ira.
Ella no quiso ver una mirada vacía.
Frío y calor se desearon y surgió el
beso,
llegó el viento.
MAYO 2011
Me quedo en tus palabras,
en tu cielo de relojes de arenas.
Allí lucho contra las olas del olvido,
de un mar que no te dejó llevar.
Lucho por la promesa de luchar,
luchar por lo que se siente,
porque quise negar que te amaba de
verdad,
y ahora cada vez te necesito más.
No es solo mirar atrás,
es querer lo que vendrá.
Aunque me falle la salud,
este corazón no se parará
recogiendo lo que me das
dándote de día en día algo más.
Y te vuelvo a sentir,
quiero volver junto a ti.
JUNIO 2011
Cuatro cartas y diez monedas
Vivo para ti; sueño por un devenir.
Como es arriba es abajo,
pudo ser mi pacto,
pero aún no estoy condenado.
Fidelidad a quien me protege.
Sesenta y siete suman; un pasado.
Doce reyes de salud, tres monedas,
un cáliz de vida eterna, una espada.
Para el mundo un sentido, para lo que
vendrá,
muchos; pudo ser, vino y se fue.
Sesenta y siete suman,
cuatro cartas y diez monedas de cinco.
No quise saber, solo sumé y escribí,
(50+17=67, 6+7=13)
aunque no entiendas esto no quieras
saber
cómo persiguen los números,
ni cómo las letras se enredan por eso
vivo para mí, pero sueño con tu venir.
JULIO 2011
Cerré los ojos y allí estabas,
como si no pudieses salir
de mi interior.
Como si quisieras besarme
o decirme algo.
Pero tú bella en sueños
no hablas.
En sueños no hablas.
y nos quedamos mirándonos
a ciegas.
Yo te aviso que en el bosque
de mi mente solo hay un camino,
y es un laberinto.
El final lleva a despertar
y enfrentarse con la realidad.
Pero tú bella en sueños,
no me hablas.
Y yo a primera vista
me enamoré de ti,
por si algún día acaso
el sueño se cumple,
y ya de realidad me dices,
te estaba esperando,
siempre te ame.
SEPTIEMBRE 2011
Permanece en mí.
Resplandor de auroras en los
recovecos,
donde se refugian mis ilusiones en
sueños.
Tu tez conoció mis manos y mis manos
te
moldearon
para su recuerdo.
Eterna batalla a la noche, cuando noto
tu
ausencia,
la noche que galopa y yo sólo con la
palabrasufrida
de nuestra vida sentida.
Ya no hay felicidad entregada con
besos
y roce de nuestros cuerpos,
medida y entregada, ya no buscaré en
esanostalgia.
Me enamoré de la vida y nada me falta,
porque todo me llena.
Y tú mi bella, volviste a pasearte por
mis sueños
y en sueños nos reconciliamos.
Desperté y sentí de nuevo el dulce
tormento,
para vivir soñando con el recuerdo,
y amarte soñando despierto.
hoy te vi ayer me doliste;
estoy enloqueciendo, te veo en todas
partes,
en mi cama, bajo mis sabanas, en mi
cuarto,
cuando miro de noche, las sombras
dibujan tufigura,
el viento me susurra tu voz,
las flores me recuerdan tus labios,
el agua tus besos, los rayos de sol
tus cabellos,
tú eres mi doncella yo soy tu bohemio.
Mi alma me dice vive amando, muere
luchando.
El coraje de luchar por lo que uno
quiere en lavida,
es lo que da respeto.
El Castellano
Soy beso del ayer
Soy sólo lo que tus ojos
dictaron para tu corazón.
Soy sombra, reflejo y luz sin otra
razón.
Soy verdad, ilusión, camino y mentira,
soy amor.
Soy tantas cosas, pero para ti
lo que sólo tú quieras.
Deseo de nuestras almas risueñas.
Pasión de espíritu que sujetas,
sólo tú eres vida para el telar de mis
letras.
Surges como viento, despertando el
dragón
iluso y generoso, cálido y tierno,
del interior de mi sentimiento.
Sangra versos humeantes para ti.
Sueño angelado de amor sencillo y
entregado.
Y te recuerdo con este beso a tu
imagen
que camina bajo la farola iluminando
el
ayer.
Mi palpitar por el hilo del
sentimiento
sostienes.
Y caí y me enredé en tus caricias,
reales o escritas para sentir que sólo
soy
lo que tus ojos y corazón,
marquen para ti,
esperando algo más que un beso ser.
El Castellano
OCTUBRE 2011
Déjame ser yo.
yo, quien te quiera,
yo, quien a ti aspire
vivo y afortunado, música
para tu sentido.
Yo, el que tus labios, admire,
el que en tu ser suspire.
El poeta que te escribe y vive,
afortunado,
por la música de tus sentidos.
De tu corazón enamorado,
el que en tu ser suspire y
en tu pecho se adormile
el que en tus ojos se mire y
tus alientos, respire,
con tu dulce susurro a mis sueños
cobije.
Quiero sentirme poeta de ti,
que con tus cálidos besos
en el edén me imagine,
poeta de ti ilusionado.
Déjame recorrerte,
como si el tiempo no hubiese.
Que tu cuerpo con el mío
se mezclen en un fuego ardiente
y se confundan en uno,
vivir en tu mirada,
serían mis dulces palabras,
pues no mas son reflejo
de la altura de tu alma.
De una amapola
mi amor para una doncella,
viva y eterna,
dulce y risueña.
En esta noche otoñada,
en que las primeras lluvias
fueron alegrías despejadas,
caen tímidas en mi ventana
y me recuerdan a ti,
mi tierna doncella, mi bella,
mi eternamente dulce y risueña,
como sonrisa de altares en primavera
altares de estrellas a la luz de
luciérnagas,
como rojas amapolas en la pradera,
y en lo alto...
El cielo lleno de estrellas,
campanillas por miles,
únicos testigos de nuestros amores
juveniles,
en el anochecer de plata tu sentir
para mí mieles,
esperando que de tus labios broten los
sonidos
que me dicen que me quieres,
y así quiero pasarme las noches,
y los días, vida mía.
pues sin ti las noches son frías,
y los días un mar de melancolía,
solo soñando y sintiendo tu esencia
muy cerca
mía,
sólo te quiero a ti en mi día.
Como la más cálida sonrisa tierna,
sólo es amor a ti mi bella.
Piedra-corazón:
No es una piedra, es mi corazón,
su latido cesó y en piedra cristalizó,
ella lo tiene en cuenco con agua,
a símil de mascota que nunca muere.
Le sonríe cada día, normal es mi
corazón,
no huye, es piedra fiel a su amor.
Con caricias sintió que palpitó,
que fue su inspiración, su amor y su
dolor,
pero en piedra cristalizó, pudo darle
calor,
ya que nunca quiso mi dolor.
Esa piedra-corazón fue músculo,
pero murió y ahora solo le queda
esperar,
esperar que el agua y el tiempo,
le otorguen musgo y sangre verde,
que ablande los cristalitos de su
interior,
y resucitar.
Quizá algún día cuando ella se olvide
que es una piedra, volverá su
palpitar.
Pero yo ya noté la ausencia
de vivir sin corazón.
El Castellano
NOVIEMBRE 2011
Día y noche al compás de una melodía
de sueños por vivir ilusiones por
cumplir,
de los besos de tu boca vivir
amar cada parte de ti
como despertar de primavera
a toda vida bella,
Mirar en tus ojos y mirada
el fuego de amor que me acompaña,
sentir que dentro de ti
brilla un corazón que late por mí.
Bailar a la luna nuestros cuerpos
unidos en uno por pasión.
Y alma con alma corazón sin dolor,
beso de la más linda flor que eres tú,
beso en esta noche que te siento
en alma verso y sentimiento.
Y puedo entregarte todo mi amor,
Si no sintiese no escribiría,
y si no te sintiese no viviría,
sería cuerpo sin rumbo,
alma sin motivo de escribir,
porque tu amor me llena,
te alcanzo una estrella
para que sientas que de mis versos
eres tú la dueña, mi más linda y
tierna.
Si soy tu poeta, tú eres mi reina,
mi inspiración eterna.
QUIERO beber de tu boca y cuello,
hacerte mía a cada momento.
Con cariño hacerte vivir el cielo,
y por la noche el calor del fuego.
Si tenerte te tengo, quererte te
quiero
y amarte lo estoy haciendo,
puedo sentir y con orgullo decir
tú mi vida en verso,
el amor que esperaría una y diecisiete
vidas
flor y pasión del romance antiguo
que repetiría cada día y vida.
Siente este beso y caricia
porque sincero es el verso.
Sincero es el amor que tengo
cada vez que te leo y siento.
Porque tu amor me eleva
y me hace ser guerrero inmortal
de la sonrisa plena
de tu corazón sin igual.
Ámame, siénteme, quiéreme
escríbeme, derríteme, soy tuyo sin
dudar.
El Castellano
Gran luz, gran luz al conocerte.
Cabalga un sueño hermoso en los
albores,
cruzando el mar, su alma está.
Su casa, su amor y su hogar
en el corazón de su doncella está.
Guerrero niño, vasallo nombrado del
amor.
Gran luz en su reino, creado de
ilusión,
de fuego incombustible su interior.
Cabalga su amor, su doncella más cerca
está.
Crecen las flores, en los alrededores
están.
Deleitadas y coloradas,
dejando en pétalos su complicidad,
para el romance que viendo están.
Mientras va el río de colores
con paso lento y decidido.
En besos de gotitas,
que dan vida a las almas al pasar.
Llora una plantita, con una gota de
rocío.
-¿Qué pena tienes tú plantita,
tú que eres linda y la luz y el río
te besa y acaricia cada día?
-Mariposa quisiera ser,
¡¡Mariposa quisiera ser!!
Volar a la otra orilla
y a mi amada margarita,
que está solita, poder besar.
Al viento le pido cada día
que traiga sus semillas,
para que, con las mías,
abandonemos la soledad.
El Castellano
DICIEMBRE 2011
Tablero de existencia
Otro día más.
Otro día menos.
Horas, minutos, segundos
pasan.
Decisiones, esperanzas, vidas
truncadas.
Gentes luchando por cambiar el hastío.
Luchando por cambiar la rutina.
Peones de este juego de ajedrez.
Sólo avanzan en un sentido,
alimentándose de lo que encuentran en
su camino
que avanza sin retroceder hasta llegar
al final deltablero.
Unos ansían convertirse al llegar ahí
en otras
fichas más poderosas,
para seguir comiendo a otras gentes.
pero otros acaban siendo comidos por
la torre, la
que juzga sus vidas.
Flor de luz en este linde donde corta
mi sendero.
Vidas paralelas que avanzan, entre
cruzándose
cuando duerme el sol.
Fiel reflejo de mi amor que te doy en
sueños.
Intermitentes sentimientos como ánimos
en
ánimas inanimadas.
Flores amarillas de espinos creciendo
en este
desierto embalse de recuerdos regados
con amor.
Labios que sangran palabras de vino.
Pulmones que respiran cigarrillos en
un cielo
enterrado.
Manantial subterráneo donde quedé
encerrado.
Gritos por eco, pensamientos
retumbantes en mi
cabeza, reflectantes de mi existencia.
Quisiera escapar de este pozo quisiera
que tú merescataras.
Que tú, me ayudaras y me besaras,
pero eso nodepende de mí
porque ya me amas
con toda elalma.
Semanas pasan y el olvido me va
matando con su
cruel instrumento, a golpes de
silencio me voy
consumiendo, sin sentir tu aliento,
te espero fumándome lo que queda de mi
cerebro.
Bebiéndome lo que me queda de hígado y
comiendo todas las flores que te
regalo en letras.
ENERO 2012
En gota tras gota la esencia de una
vida,
que célula tras célula conforman
millones de vidas
en una sola, completa, viva,
que toma agua para estar viva,
a sí volver a formar células de agua,
cuál de ellas despertó tu belleza,
cuál de tantos cromosomas
creó tus facciones y piel de azahar,
esa que me atrae,
o fue acaso la belleza de tu alma
la que fue moldeando desde niña
la belleza futura de tu cuerpo
por el que suspira cada uno de mis
instintos,
acaso estos deseos
fueron concebidos antes de conocerte
y tu cara fue reflejo de belleza
universal anhelada,
acaso tus labios vieron en los míos lo
mismo
o preferiste primero lo abstracto
de los sentimientos de un corazón
que en suspiros te habló,
al imaginar el roce de tu cuerpo,
al ver en tu mirada todas las flores
de la primavera olvidada
esa por la que las hadas cultivaban
hechizos de luna plateada en palabras,
y los gatos entre tus piernas
ronroneaban.
Acaso el cielo sería más azul
si lo mirara través de tu mirada,
el frío no sería frio si tus manos me
calentaran.
Y la canción sería eterna
si por tus labios fluyera ávida y
tierna,
acaso soy yo quien despertó tu ternura
o la experiencia tuya de años y años de
vida
sin sentir de tu corazón hablase
maldad alguna.
Si tengo que dudar hasta de la duda
estaría seguro, que hasta mi duda
es sincera porque al amarte encontré
mi verdad
y es que tú tienes todo lo que de
verdad mi alma
anhela,
y por tu amor lucharé hasta que muera.
FEBRERO 2012
ROSA DEL JARDÍN ETERNO
Viento nocturno alarido de sangre
en verso de sombras deambulando,
momento que danza marcha atrás
en inmensidad de un tiempo fijo
atado a tu recuerdo suplicante
con el ruido del ritual,
en pétalos deshojados,
por caricias que danzan tus labios.
Misterio en oscuridad
de un latido intenso,
siniestra en dolor recordado,
matado a golpes de humo,
y tatuajes en sangre de vino
y dulces tormentos,
rosa abre tus pétalos al viento,
susurra que no desapareciste
para no volver a florecer,
sé eterna como inmensidad
de firmamento de estrella congelada.
Vuelve a nacer como quien te vio
un sueño muerto recorrer.
Despliega en hojas tus secretos
esos que llaman al ocaso del silencio.
Haz florecer este jardín sangriento,
vuelve azules las amapolas que
habitaron
el recuerdo de tu beso,
por no poder tenerlo de nuevo,
por no poder sostenerte en brazos de
nuevo,
no mueras en el etéreo recuerdo
vive, vive por siempre
hada azul en mi cuerpo.
Llévame allí donde se oculta el miedo.
Donde el cielo llore tus pétalos,
donde tu aroma provoque sueño mágico,
cual sangre de blanca adormidera,
por tus venas fluirá eterno mi verso,
Si amarilla te veo recordaré
que por tu cuerpo deseé el fuego del
paraíso.
Que en tus ojos encontré
el bosque mágico encantado.
Ven que te haré princesa,
ven que te haré reina.
Ámame como al que te lleva
siglos y siglos esperándote.
Pues no solo beberé de ti, tu esencia,
si no del lecho
del eterno romance te coronaré,
a ti me entregaré.
Buscaré el sueño en recuerdo de vida
pasada,
ese que te esperaba para morderte y
eterna
tenerte.
Fuiste y serás siempre
quien me despertó y me despierte,
aunque este no sea mi cuerpo,
siempre descubrirás que renací para
encontrarte de nuevo.
Tú mi amor eterno,
en beso que recorre todo tu cuerpo
tendrás mi alarido gritando en
silencio
que te encontré y te encontraré de
nuevo.
Siglos y siglos esperándote en
silencio.
El Castellano
MARZO 2012
Sé el tiempo que nunca se fue,
sé mi luz
en este sendero nocturno
como el río
y su agua en arrullo,
como el viento
y su gemido travieso,
sé energía sin materia,
sé amor sin mesura,
belleza sin dolor
sé ternura en fuego prendida.
Eternidad en tus ojos,
mi vida capturada,
por tus deseos atravesada.
Sé mi alma, mi esencia
de tu amor envuelta,
de la primavera sé vida
polen y flor de mariposa.
Sé tú misma
porque eres preciosa.
Mi ninfa, flor y mariposa,
mi hermosa y bella doncella,
sé agua del beso,
calor en el abrazo,
haz de este amor
un sueño en color,
duerme conmigo y despierta
a este corazón
que duerme contigo más allá
de lo sentido,
pues de pasión es placer
de tu querer es ver el mío
tu imagen cada segundo recorrer,
tu cuerpo cada rincón de mi cuerpo
hace estremecer,
para sentirte bajo mi piel,
hacer de tu corazón y el mío
un sólo latido.
Eso es tenerte a ti en mi vida
sentir el cielo cada día.
ABRIL 2012
Y el artesano en su taller pintaba,
en versos de sangre sus amapolas
para la pasión de su alma,
bailase la espada.
Volase su hada,
para posar en los labios su beso.
Amapolas nacieron entre rosas,
claveles, clavelinas,
malvas silvestres,
musgo, violetas
hiedra con venas de sangre,
trébol, campanillas,
pensamientos, margaritas
y florecillas silvestres
cada cual más variada.
Su hada sílfide cuidaba,
cada pétalo y hojita dañada
de su jardín de amor,
la dejó vivir allí en felicidad,
a cambio de su pasión, inspiración y
su fidelidad.
Cada noche su sueño de tiernos besos
llenó,
de húmedo nectar de deseo
de sus alitas pequeñas
de bella mariposa nocturna mostradas.
Su pluma guio,
la naturaleza y amor sus notas
en melodía hermosa no conocida.
De sus versos un piropo para llegar a
ella,
la felicidad completa.
Cuando el alma adquiere cuerpo dentro
del
cuerpo,
allí estaba ella,
vestida de doncella para su canto y
danza
de belleza a la luna mostrar,
fuera del cuerpo,
como espíritu nocturno de enamorada su
ritual,
bailando en la flor
de jardín de su humano amor,
de estambre en estambre el cáliz y la
flor
cerrando para dormir y despertar,
nueva vida a la siguiente primavera.
El Castellano
MAYO 2012
Entre montañas de azores y valles de
ríos dulces,
ven pasar mi espada árboles antiguos
cobijando a los caídos,
ven lejos los astros orgullosos de sí
mismos,
desconocen el hijo de un dios que va
por los
caminos,
dónde irá ese hombre, sólo él lo sabe,
a una ninfa le prometió una flor de la
montaña
más remota.
Con raíces la trajo sin un solo pétalo
perdido,
a la orilla del río la puso, a la
orilla del río ella lo
quiso.
Cada primavera iba a visitarla.
Cada primavera su flor de color
distinto vistió.
Un año notó triste a su flor,
extrañaba su montaña.
Su ninfa le pidió piedras y tierra de
donde fue
encontrada,
así lo quiso, así sería,
al llegar a la montaña en el lugar de
donde estaba
la flor,
allí una serpiente sabia encontró,
cual ella le dijo:
si muere esa flor, morirá tu alma,
¿Qué misterios entraña pues dicha
hermosa flor?
Es hija de los cielos como tú,
contestó.
Sí quieres saber más pregunta a la
reina de las
mariposas,
que yo estoy tomando el sol.
Cogió las piedras y tierra y marchó,
en el camino una mariposa se posó en
su hombro,
le dijo al oído sígueme mi madre te
espera en el
bosque,
allí fue, la reina de las mariposas,
le dijo que esa
flor
fue de las más antiguas en crecer
después de los
helechos,
tan antigua que tenía capacidad de
sentir intacta
como los humanos.
De ella se despidió tras darle permiso
para beber
de su néctar.
Rodeando la flor puso la tierra y las
piedras,
decidió tras el consejo de la
serpiente y de la reina
mariposa,
Visitar a la flor cada mañana,
su ninfa también se alegró y de él se
enamoró,
en amor juntos vivieron, un día la
flor se cerró,
en su interior semillas vieron nacer;
de cada una
de ellas,
la jerarquía de las hadas, ese fue su
origen.
El Castellano
JUNIO 2012
Una flor vino del cielo
a la puerta de este mundo.
De sombras libró
los sentimientos puros de corazón,
la señora de las flores silvestres
la adornó del color de la noche.
Luz de luceros caía a ella
sangre de oro, polvo de estrella
quién era la más bella
dormida su nota suspira
única dama de la noche
gustaba la flor llamarse
a quien en sueños la visitase
llave de este mundo
con el mundo de lo inerte
para quién guiándose
por su nota dulce
tocarla osase; la visión
de espíritu suplicante,
blanco vestía, en traje luminoso
sus pétalos abiertos al valle,
de la niebla y la hierba,
valle de árboles cantores
y nereidas como hogueras,
de bellas súcubos en las cuevas,
las margaritas y las hiedras
que las ramas trepan.
Si en sueños llega la 1:30
bien vistosa te veo,
bien dulce te siento,
bien fiel te oigo dentro,
si nací ciego para verte con el
corazón,
si no todo en la vida, vida mía
con los ojos se ve,
dime sombra por qué has enamorado
cada parte de mi ser,
si existes por qué insistes
en transmitirme como sientes
si ya dentro vives,
si ya de ti me tienes,
si ya has asesinado mi soledad
y feliz voy a vivir contigo la
eternidad.
El Castellano
JULIO 2012
Fuego de tus ojos, bosque eterno
ardiendo,
ojos aroma de roble, ojos grano de
café,
ojos aceitunados de olivo, ojos madera
de pino,
ojos tierra de cultivo, ojos tuyos
donde vivo,
ojos infierno de amor, tu mirada y su
calor,
ojos tiernos y prendidos, ojos de
noche y de
infinito,
ojos de brillo, de ilusión, que me
tiene perdido,
ojitos tuyos de grillo, ojos sencillos
y vivos,
con su paraíso escondido, con su cielo
encerrado,
en ellos las nubes de mi ilusión,
con la llama de nuestra pasión.
Tú cuerpo formado con todas las flores
desangradas,
tu piel tersa de mariposa de seda,
pétalo de rosa amarilla, aroma de
vodka,
tus besos, vino de Dionisio,
que dan vida
a este alma, mitad artística, mitad
trágica
con sus años soñando que aparecieras.
Y de un lance pesqué mis sueños, me
fundí
contigo,
mi mariposa, mi princesa, mi reina, mi
hada,
mi bella amada, mi diosa y mi musa,
de mi cariño la florecita tierna, mi
bella Margarita.
Verso y entraña, del suspiro la
maraña,
anhelo, felicidad tocando el cielo,
nota tras nota, un compás de tus
gemidos,
deseo traído por el viento,
estrellas que acarician tus pupilas,
envidia de aire que roza tu pelo,
envidia de la lluvia que moja tu
cuerpo,
de los árboles que te dan sombra,
de la mascota que te lame con tus
caricias,
celos del hombre que te mira, del sol
que te
admira,
celos de mis ojos por verte tan bella.
Amor de destellos, de centellas por
caricias,
de hada tus orejitas, de cuarzo tu
sonrisa,
luz brotada de tu alma, melodía
antigua nacida,
noche contigo su fuego azul,
canción de lobos nuestros latidos,
luna volviéndose estrella,
para bañarte de aura,
Energía fluyendo por la piel
en agua de tormenta meciéndose.
El aullido y el dulce retroceso, se
dispara el placer
muerdo tu piel y acabo vencido entre
la rosa.
Gota de rocío que se evapora con el
sol en suvisita,
una caricia con un beso el despertar
contigo,
un te quiero sincero y un te amo
amado,
un chupetón acalorado, una sonrisa
y a vestirse de tus caricias.
Amor sin tiempo, amor completo,
sencillo y eterno,
apasionado y bello, amor de tus ojos,
designio de unir nuestro camino y
caminar juntos
la vida,
cabalgando sueños y saborearlos hechos
realidades.
Tu corazón, mi corazón, dos mitades un
solo
latido de pasión.
Vuelve la línea melosa esa que te
siente tan
preciosa.
Alma con alma pureza sin control,
nuestro universo llenándose de calor,
amapola nacida en el pecho,
con valor para luchar por ti y por mi,
con fuerza enraizada, del sentimiento
sussemillas,
bendiciones de diosa Flora, regadas
por Zeus y
diosa Aurora.
Tu cuerpo cual droga,
tu recuerdo placer estremeciendo que
recorre micuerpo,
sentidos despiertos cuando te miro,
tu imagen navegando mi latido,
mi verso con el tuyo como beso con
beso en unofundido.
Mi promesa junto a ti unir mi vida
y cuando al cuerpo le toque caer como
hoja
caduca de otoño,
en otra vida volvernos a unir.
Corazón frágil muerto si te lastimo,
muerto si soltamos nuestras manos en
este
destino,
vivo en tus ojos amor de dioses y
tierra de flores,
vivo en alas de tu amor a sabiendas
que soy tuconsentido,
vivo feliz y duermo cada noche en tu
ombligo.
Mi beso para terminar este escrito,
caricia que te recorre el sentido.
Siempre y para siempre tuyo Esteban.
AGOSTO 2012
De tus besos nacen espigas de agua,
de tu corazón crece sin cesar la
zarzamora
mis sentimientos acechando sus moras
cada latido que a mí diriges mil
explosiones
en fragancias y esencias, mil piropos
mecen tuslabios,
mis ilusiones se alimentan de tus
sueños,
el camino trazado lo bordean las
amapolas
envidiosas de nuestra pasión, hablan
entre ellas,
encadenadas a la tierra quisieran tener
tus bellaspiernas,
rojas de amor quisieran tener tu
corazón,
y su copa tu bello interior.
Los primeros rayos de la aurora me
traen
mil destellos donde desde lo simple de
una flor
surge la esencia.
Donde una gota de tu amor bastó para
incendiar
mis ojos,
donde te siento en cada letra y tu
piel se hace
seda.
El ciprés protege a las almas que en
la tierra
tienen su segunda vida,
Airón tiene su lago donde oculta la
puerta delabismo.
Si miras mis ojos puedes ver el
acantilado,
las olas y el océano con nuestras
ilusiones
navegando.
Voy allí a nuestro bosque mágico,
plácida dormida te encuentro en la
torre,
el dragón está borracho,
acaricio tu vestido y lo muerdo
despacio,
te despiertas y me ves,
pero te haces la dormida hasta el
momento del
beso en tu piel.
Me coges la mano y guías su recorrido,
el árbol se despierta y lentamente
giramos
envolviéndonos en besos, enredando
nuestras
piernas.
Despierto del sueño y lentamente te
siento,
de mi interior no te has ido,
pero tu bella en sueños no hablas,
en sueños no hablas y nos quedamos
besándonos a ciegas,
si un día se vuelve a cumplir el sueño
te dije
siempre te amaré,
y con esa confesión sabrás como
encontrarme
porque ahora vivo en tu corazón.
El Castellano
SEPTIEMBRE 2012
Te quiero como las flores al campo
y la enredadera a su soporte
amándote caballero y guerrero es mi
porte
vuelvo a tenerte en mi horizonte
azul sediento de tus besos
y piel que arde como ascua
de tu recuerdo mantengo
las palabras eternas en el viento
y me visto de tus pestañeos
soy el mochuelo de tu olivo
y la serpiente de tu piedra
soy quien te posee entera
eres tú sueño y pasión
cazadora furtiva de mis latidos
la que acompaña
de su mano mi camino
y lo ando contigo
hasta el fin del abismo
y si el amor lo cura todo
tú me has sanado y salvado
me mantengo a tu lado
como el murciélago a su cueva
y el árbol a su tierra
siempre viva esta hoguera
veo tu cuerpo y mi deseo
se vuelve salvaje
te oigo cantar tu te amo
cada noche con tu abrazo
si he nacido para protegerte
cuidarte y amarte que mejor
que escuchar tus latidos dentro
y tener tu esencia
más allá de donde acaba el sentido
y mi sentido es en tus ojos
mantenerme vivo
si tengo el aura dorada o morada
no es problema
en tu interior tengo mi morada
hogar y danza
de nuestras almas en espiral.
El dragón celta
viviendo dentro del tronco
del árbol de la vida
el cáliz de sangre
que da alas de mariposa
para volar contigo mi hada
la espada siniestra mi libertad
y con ella me nombraron caballero
de tu bondad
mineral verde del dragón
esencia de fuego en el corazón
lobo blanco acariciando tus piernas
flor cantante
visión de espíritu suplicante
valle de bruma
flores blancas iluminando
abriéndose en semillas
viaje a un paraje de los andes
weche a grito eterno
lit et summuncanae
el mensaje que en sueños
me trae el ángel negro de ojos rojos
viendo celebrar la victoria
de la batalla del abismo
único con alas doradas
me veo allí abajo
entre soldados vestidos
como sombras
gran luz del arca se abre
en el campo de batalla
flechas certeras contra alados
otra victoria
me toca resucitar a caídos
para que formen en mis filas
una flor que no es de este mundo
veo abrirse en mi interior
desde ese sueño
la voz de un alma que me ama
cuido a mis fantasmas
energía violeta me absorbe en el sueño
y veo la creación de la vida en la
tierra
veo vampiros en mi cueva
y ángeles negros a la par
recuerdo mi primer sueño místico
cielo rojo teñido de hierro
y espadas un druida en la montaña
que se eleva al cielo como cruz
veo un trono
y como criaturas pasean la oscuridad
ante la silla de piedra
se difumina
aparece una esfinge en el cielo
y un dragón con alas y cabeza de
insecto
camino el bosque de noche
y veo en el suelo una entrada con
escaleras
bajo y entro a una cripta
llena de columnas y una tumba abierta
dentro una mujer morena
preciosa sentada de rodillas
me mira piel tersa y blanca
pelo azabache mirada castaña
no deja de mirarme
la digo ¿puedo ayudarte?
de repente la veo con vestido blanco
a la orilla del río
empieza a dolerme la cabeza
y despierto aun a sí
sigo teniendo su voz dentro
cuando estoy despierto.
El Castellano
OCTUBRE 2012
Resurjo de estas cenizas
que me consumieron
alimento a este pájaro de fuego
que me habita
espíritu que surge entre hojas
y hojas de papel escritas
entre versos de sangre
y amapolas con pupilas negras,
vuelvo la hierba rojo carmesí a mi
paso
vuelvo tus labios rosas terciopelo
a deseo de adentrarme dentro,
avanzo las flores de tu cuerpo
hasta morder tu cuello,
vuelvo al comienzo de este sentimiento
y echo leña a este fuego.
Noche plateada y nublada
pensando en tu preciosa cara,
quiero los dos árboles de tus ojos,
quiero su tierra de paraíso que
guardan
y sustentan fijos en mi mirada,
quiero fundirme con tu saliva
en beso eterno
con la luna de testigo
y las ramas cantando al viento,
quiero que la lluvia nos cubra
y naveguemos a besos nuestros cuerpos.
Quiero abrazarte sin tiempo ni final,
quiero que me llames amor si gustas
porque yo ya te siento como tal ,
mi tierna, mi dulce, mi enamorada,
mi Jessica de la noche en su tierna
cara.
Recorro tu cuerpo en sueño
y acaricio con mi sentimiento
cada tesoro tuyo.
De ilusiones se sustentan mis versos
y las palabras mías nunca se las lleva
el viento
porque poesía es idioma de los dioses
y cada palabra es reflejo
de este corazón que te habla
en letras deshago el abecedario
y construyo mi hogar y templo eterno,
a ti mi princesa te quiero de musa
si tu corazón gusta.
En eternidad te dejo un momento tierno
en el que le canto al color de tu
cabello,
y entro directo por tus ojos a abrazar
tu corazón.
Vuela este pájaro de fuego
fénix resurgiendo cual demonio
que siglos espera ocupar
su lugar merecido en el cielo,
quiero tu amor domar y tu corazón
habitar,
decidido estoy, a en tu vida entrar
a lanza y letra, a que seas mi lucero
y mi estrella,
yo solo quiero amar
pero decidido y convencido
que quiero amarte a ti.
Te dejo este beso travieso
y caricia que recorre tu cuerpo
te dejo mi verso y beso,
abro este corazón
exponiéndolo a que lo lastimen,
pero si tengo que sufrir dolor
solo quiero uno
el tuyo amor.
El Castellano
NOVIEMBRE 2012
Luna azul, luna siniestra te ilumina,
caminas al filo
de la navaja
el sendero luce su cuchillo dorado al
anochecer
la luz se la traga la tierra en
soledad y penumbra
te escucho llamarme entre la hierba
recién mojada
Te encuentro tumbada y tu recuerdo
reciente me
besa
quedando el amor envuelto en mi
entraña
escalo tu espalda como araña y como
lobo
muerdo tus piernas te brindo mi daga
la noche tiembla entre gemido y gemido
a la luna
azul.
El Castellano
DICIEMBRE 2012
Sangre en pétalos de rosas mordidas,
caricias de piel estremecidas,
luna sin sol, sol sin luna
en esta noche que solo brilla en el
cielo
tu amor fulgente y ardiente,
tus minutos parecen horas,
y tus besos el inicio de mis latidos
del pecho anclados y a tu luz sumisos,
el momento de despojar la esencia de
lo simple,
se construye como el deseo avanza,
corriendo, mordiendo, en placer
sucumbiendo,
trepo tu cuerpo y como salamandra de
fuego,
tu placer excito, tu piel derrito,
hasta ser dos quimeras de fuego
enganchadas a su trance de amor
eterno.
El rey lucero baña de añil tu cuerpo,
y en tus ojos encuentro el campo
celestial
donde vivir siendo tu guerrero hasta
morir.
Avanzo el campo de amapolas
de ilusiones nacidas como la caricia
al sentir tu cuerpo pidiendo por el
beso,
dulce y puro se lo sirvo,
como agua de arroyo y rama brotando en
savia.
Lejos de este mundo empieza el nuestro
de pasión y verso,
de ternura e insomnio de sentimiento,
el latido se complace a encontrarte
salvaje,
y el unísono es nuestro latir de dos
corazones
en un mismo sentimiento anclados,
a florecer de nuestra boca los te
amos,
verso tras beso eterno viviré este
amor a tu lado,
mi hada, mi dama, mi bella amada,
tu mirar es mi morada,
en tu interior la bella calma,
para soñarte cada noche
y verte a mi lado en mi almohada.
Tu pierna a mí abrazada,
Despierto, pero al cerrar mis ojos te
sigo viendo,
y lo que siento,
es que conmigo de amarte tanto,
dentro de micorazón,
te di hogar y templo,
surqué tu esencia y la encadené a mi
pecho,
viviendo vivirte,
amando amarte,
siénteme porque siento como tu
sientes,
amo que me ames y a la mañana el
despertar
y a mi lado sentirte,
no sueltes mi mano porque yo nunca lo
haré,
porque nunca morirá el recuerdo,
nunca sentiré tan hermoso,
y nunca podré verme sin tu amor ni tu
cuerpo,
pues antes aquí mi cuerpo quedará
muerto,
si muerto, es sentir
el mayor vacío por dentro,
cuando solo tu corazón
es complemento perfecto de este fuego,
y ardiendo me declaro tuyo
como la nube a su cielo
y como mi boca a tu boca en beso sin
tiempo
y placer derritiendo el momento,
siempre a tu lado mi florecita,
mi margarita.
ENERO 2013
Amanecer despierto
en este horizonte de fuego,
como demonio antiguo
avanzo tu cuerpo
en tu pupila me deslumbro
sigo el camino de las rosas
en sangre su esencia de amor
me ahogo en el dulce tormento
que desvelaron tus labios,
tus caricias arropan mi sentimiento,
como condena
no encontrarte de nuevo
en este arrullo no huyo
en los latidos estallo
y la estrella quema el desvelo
de noches y noches soñando tu cuerpo,
hoy en tus mares fluyo,
hoy de tu calma me apodero
para nunca más ser sombra del pasado,
como la malva enraíza la tierra yerma
en tu recuerdo entierro
mi mayor ilusión
esa que nunca te abandonó,
si miras dentro de tu interior
allí estaré amor entonando
mi canción de amor
a las lunas sempiternas
que envolvieron tu ausencia corazón,
soledad con oscuridad
clama la espina de mi corazón,
en la roja sábana de tu calor
quiero anidar mi ilusión,
anhelos como cuchillos clavados
en el cielo de recuerdos
horizonte gris que baña
este el mío cuerpo
a la cuarta campanada de las doce
en su mirada tiembla el mañana
quiere tu sonrisa amanecida
en mis labios descrita
como los rayos de sol de tus cabellos
y los pajaritos cantarán
en nuestra ventana
trayendo los amores imposibles
que separados nunca soltaron
el primer desvelo de sangre
enamorada del corazón,
hoy canto a esta sangre mi dolor,
años pasan despacio
a golpes de silencio luchando
con la templanza
luchando a golpe de olvido
separando nuestro destino
que se unió por un beso
y donde no llegué a entender
perdí las flores de tu piel,
caballero sediento en las batallas del
ayer
como el inicio del sentimiento
vuela y gira por mi mente
como encontrarte,
siempre resplandeciente,
he venido a hierro a matar este
silencio
he venido a beber las amapolas de tus
labios
a decirte que recuerdo el sabor a
fresa
de tu pintalabios,
a que en mis noches
quiero sacarte de mis ojos para
tenerte,
y la sabana fría se viste de tu
melodía
llega el violeta en su caricia
su voz del alma hecha súplica
de tu caricia,
grillete y cadena de mi espíritu
a amarte eternamente
hasta el final del latido
donde mi silencio se haga eco eterno
de tu recuerdo,
y la hiedra y cicutas envuelvan mi
cuerpo
aquí quedará escrito este amor
que en dificultad
y sin saber años y años de tu mirar
late igual que ayer
por ver junto a mí tu caminar.
Te amo quizás sea algo
que nunca cambiará.
Como el entrañable verso
tu miel obtengo
este firmamento de amapolas
dibuja su dulce tormento,
gime un placer en malva envuelto
taciturno de tu piel
el sueño en su refugio,
siembro mis flores
arando tu alma
arañando tu calma
vistiendo de amor tu entraña,
en esta hora se desliza
suave la sabana
y en su nube
bebo cada gota de agua
de tu boca,
me duermo en tu arrullo
por tus senderos fluyo,
voy al campo del placer despierto
estallo el sentimiento
fundiéndome en tu cuerpo,
siendo serpiente de tu arena
de tu espalda enredadera
lamo tu caricia tierna,
bebo de tu cuello mi reina,
rasga la sombra
en el violeta de la rama,
lucen las estrellas
en sosiego a la luna de plata
que en violeta deja su espada
los árboles cantan con el viento
en sus veredas
donde el grillo de galán
cantaba a la noche su ranchera,
encuentro plácida la sonrisa
tu pupila nunca descrita
encierra tu cielo de ilusión
que quiero domar
acompáñame, este sueño,
sé mi luz en el camino,
la esperanza de junto a ti
mirarme en tu corazón
bello y bueno sin razón
donde el mundo jamás
apagó la esperanza de su ilusión
unirme en el fin del tiempo
a tu alma corazón,
cabalgo contigo los trazos de un
destino
que incluso en soledad y dolor
siempre dependió de mirarme en tus
ojos
flor de amor,
con la gota de luz en su ventana
jamás abandonó a su inspiración
calma de su dolor
el sueño solitario jamás abandonó
de él se decía que solo quería
comprender al amor,
verso tras verso la conoció
flor de inspiración
prendió en fuego el pecho
y nunca le abandonó,
baila la rosa con el clavel
afilándose el nervio de amor
indomable,
desbordándose el reguero de la sangre
y su calor, desangrándose de tu piel
cada flor que te forma y conforma
llegando al éxtasis del placer
llorado en tus labios
segundo tras segundo el tiempo muerto
vio vencer el amor eterno
donde dos corazones
se fundieron a la noche en el silencio
estridente de su amor,
donde el cielo se abrió
para dar paso al rojo
como por tu lindo cuerpo mi atracción,
condenado el tiempo me visto de tu
recuerdo,
donde horas pasan de largo
pero cada noche se repite
mi dulce tormento
de en mi mente verte sin necesitar
tenerte,
como un paréntesis del destino
tu imagen siempre quedó
como el beso robó mi alma
declarando que te llevaste contigo
medio corazón,
desafiando a este cielo
por no poder tener tu cuerpo,
por no poder tener tu beso de nuevo
hoy como ayer aquí quedará escrita mi
sangre
en cada amanecer
y si algún día te vuelvo a ver
sabré que hice bien en seguir vivo
como ilusión de volver a tener
el brillo en tus ojitos
como aquel anochecer.
Pregunta al mundo
si en mi interior te olvidé
si las noches que te soñé
no pedí al cielo que se cumpliese piel
con piel,
te amo mi pequeña rosa amarilla del
ayer,
clamo en la tristeza de mi ser
suplicando a este universo volverte a
ver
y quizás un día en el camino
inesperado
nuestros corazones encadenar
sabiendo que vendería cada mañana
por un ayer contigo amor,
solo sé que sigo vivo
por este dolor de años y años
sin el arrullo de tu voz
sin sentirme afortunado por tenerte a
mi lado,
no dejaré nunca el agua correr,
si un día te vuelvo a ver
te seguiré perteneciendo como ayer.
Y hoy como ayer
en tu corazón quiero renacer
a flor de fuego y piel.
FEBRERO 2013
Viento, viento bonito
lleva al cielo cada escrito
arropa este amor en mi cuerpo
en mi corazón te llevo
hadita de mi sentimiento
noche hoy en tu sosiego me encuentro
entre nubes violetas
y el cristal luminoso
de esta luna de invierno
bañan mi cuerpo tus latidos
sordos de oscuridad
y a este cielo sonámbulo
lanzo mis ilusiones al viento
siento tu caricia de alma
y te bebes mi calma
despierta esta rosa sangrienta
y su aroma de romance antiguo
atraviesa el pecho tu amapola
eterna primavera
cuando mis ojos te ven entera
cada sentido despierto
como fiera al acecho de tu latido
hoy en tu bosque me pierdo
tu imagen surca mis sueños
como cada noche que siento tu beso
y como me cuidas,
como soy yo tu alegría
mi vida vistes de amanecida dicha,
hoy la hierba escala mi montaña
la lluvia germina todas mis semillas
de pasión y fuego,
donde entero me entrego
al placer que muerde
y envuelve en margaritas,
como sencilla tu sonrisa
y tierna tu caricia,
ya no hay súplicas
solo felicidad desbordando mis cauces,
te sostengo fuerte en mis brazos
para nunca soltarte
para eterno tenerte
si por soñar, soñé, acabar con la
soledad fría
y escarcha de esta melancolía
llegaste tú a mi vida
como cada noche siento tu melodía
y me acompañas cada día,
salió el sol después de la tormenta
y ame tu esencia
regando mi interior tu voz de alma
amada
tu bella y dorada calma,
rompí las cadenas que me anclaban al
pasado
para luchar por mis sueños y
alcanzarlos,
entendí el idioma del silencio
y hoy contigo
lento construyo mis escaleras al
cielo,
este firmamento clama de azul
sediento,
ermitaño en su montaña del sentimiento
el amor jamás salió de su cuerpo,
de él decían que quería comprender al
amor,
tras una flor la conoció y la preguntó
qué eres, amor,
no solo nací de esta flor
tu inocencia me enamoró,
curaré tus heridas de dolor
viviré de tu amor.
Vuelvo a este dulce tormento
buscando llenar de amor el cielo,
labrando el campo de tu alma
y bella mi amada
te bajaré las estrellas para que
puedas acariciarlas,
estas flores cantan la canción
que te enamora el corazón
vuelvo a luchar como ayer
con tu amor jamás desfalleceré
eterno en tus alas viviré.
Sangre y verso
mi dulce tormento
ruge mi calma
por verte a ti mi princesa
a cada momento,
quiero regar de amor tu cuerpo
que sientas rugir la pasión en tu
cuello
besar todas las amapolas
de tu cuerpo
cantar a este horizonte
la vuelta del amor a mi cuerpo,
quiero ser tu bella calma
tu verde esperanza
la locura de tu corazón
quiero a fuego morder cada flor
que forma tu cuerpo,
si por soñar soñé en besarte sin
tiempo
en tu fuego quedé preso
viendo la amapola florecer del pecho,
a esta luna que solo pido
el calor de tu cuerpo
pido domar tu ternura
como fuego con fuego
crece el calor
me lleno de piropos para tu corazón
cuando solo tú quedaste como esperanza
para salvar este el mío corazón
que sangró en la avenida
de ángeles estrellados en estrellas
y árboles cantando al viento su amor,
en este mundo perdóname
porque solo quiero tu calor
llenar de rojo tu ilusión
quién pinto el cielo en colores a su
amada,
merecerá la eternidad en su mirada
como azul sediento que afila su
sentimiento,
escudero de tu latido
dando fuerza al amor sentido,
quiero vivir en tu latido
que sientas que te cuido
noble ilusión de este corazoncito,
mi cielo gris prendiste en llamas,
gracias a ti porque tus ojitos se
fijaron en mí,
ámame sin tiempo
siente esta inspiración sin tiempo
donde el alma exclama su amor al
viento,
y como pasión no sostenida
me pierdo en tus secretos,
te ofrezco mi cielo
solo tú lo cuidarás con esmero
quimera de mi fuego,
mi sentimiento despierto
mi estrella en el camino inesperado
que unió nuestro sentir
en la eternidad del amor indomable
que quiero sembrar,
como a mi lado quiero tu caminar
hasta en amor podernos juntar,
luz compañera
fuego de este latido en flor,
no me abandones,
junta tu ilusión en mi pecho,
bebe de mi cuerpo,
en este momento te siento
ardiendo dentro
mi flor de invierno,
llorando el tiempo
deseando juntarme a ti eterno,
como cada amanecer que quiero
encontrarte
acariciando mi pelo
ronroneando en mi pecho
donde sin ternura no hay sentimiento
y donde sin tu mirada muero,
en llamas te abrigo en mi pecho
siente esta sangre en verso
que enamorada mi boca pide tu beso,
pudiendo ser y siendo tú
mi maravilla y salvación
como melodía de amor
canto en tu corazón
esperando unir mi latido al tuyo
corazón,
guerrero de tus batallas
seré en este cielo
que solo pido tu amor
por ser tú mi dulce y tierno deseo,
como sabrás empiezo amarte
en cada noche que los luceros te
envidian
de bonita como linda flor nunca
descrita,
a cada día que tus cabellos
como rayos de sol quiero sentir
entre mis dedos
y pintar tus labios a besos
sentir tu aliento preso del
sentimiento
que araña tu cuerpo
despojando de su silencio el tormento
de no saber cómo pedir
y acariciar tu mano ç
princesa ardiendo
de mi sentimiento
por ti siempre en rosas y fuego
envuelto,
siénteme avanzando tu cuerpo
hoy tu sangre fluyo
donde quiero vivir tu calor
y quemarme mil veces en tu pasión
de mil luceros,
si querer quiero sentirte
como tormenta de pasión
e incendio de mi corazón
si de tierna, te deseo
como estas ilusiones
germinan en amapolas de sangre
mi corazón si de valor lucharé
por tu amor bello corazón
queriendo juntar mi calor contigo
hasta morir de placer en tus labios
como pétalos de rosas
siendo abeja de tu miel
y enredadera que abraza tu piel
siendo quimera de piel verso
y entraña como entrañable
encontrarte en mi presente
que solo pido al cielo
me vista de flores cada recuerdo,
donde princesa de fuego
reina de este sentimiento preso
queriendo habitar por siembre
el latido de tu corazoncito
como en verso te dejo
este besito.
MARZO 2013
Semilla tras semilla nace la dicha,
en tu pupila musita mi vida.
Hoguera encendida, verso, beso y
canto,
al horizonte mi encanto.
Vuelo libre, escribo,
siento tu susurro en mi oído.
Ven, ven conmigo.
A través de las colinas, sierras y
ríos
surca mi alma el camino.
Bosque, bosque encantado y bonito
vengo a ofrecerte mi aullido.
Mi hada de voz encantada,
dentro de mi alma tu esencia amada.
Visten las hojas tu cuerpo,
en las flores tu melodía encuentro.
Quiero cumplir tus deseos
como la lluvia hace el amor con las
plantas,
que nunca estés triste,
quiero tener tu canto siempre alto
y de flores tu manto.
Detengamos el tiempo cada noche
en nuestro regazo,
para sentir eterno el abrazo.
Donde la luna abrigará el recuerdo.
Quiero seguir tu trance día a día
para encontrar dulce la caricia
y el beso de fuego, ardiendo en el
labio.
Te siento a mi lado,
fluye la ternura por tu piel
y en tus ojos me vuelvo a ver.
Cada sentido despierto,
gimiendo el alarido,
soñando tu mundo cada día me
encuentro.
Feliz el alma de que seas mi amada,
tu dulce primavera riega mi sangre.
Te descubro en cada pensamiento,
devolviendo la alegría de nuevo.
Libre en tus alas permanezco,
viendo el amor enraizar dentro.
Libre el intento abordo tus secretos,
me pierdo en tus besos,
alcanzo la flor del helecho,
surco la puerta de tu reino.
Bienvenido tu calor a mi cuerpo
y la inspiración de fuego.
Muerta la hora, viste la calma de tu
alma,
protectora, compañera.
Mi dulce dama, mi enamorada,
mi sentir en la montaña,
me casé con tu latido escrito
y aquí como ayer
darán los jazmines
el aroma a cada letra
nacida de tus jardines.
Vuelas libre mariposa del amor
en mi pecho te posaste
volviéndolo hermosa flor,
hoy te canto que feliz,
de la vida y de ti,
me siento enamorado.
Hoguera en el círculo de piedra,
danzan las estrellas,
la luna y su polvo de nieve,
alegre, crea el sosiego del
firmamento.
En fuego, corazón de mi corazón,
jardín de color,
de deseo prendido en tu calor.
Seguirá el destello su camino
de alma viajante.
Hasta en cada raíz siempre
encontrarte.
Pensativa mi hada entre las hojas,
se acercarán a ella las mariposas.
Atraparé el verso sin descanso,
siempre de su flor hallaran sus
tesoros
mis manos.
Corre el placer libre por el monte,
de flores campestres vestirán las
ilusiones.
La piel tersa de seda encontrará los
labios
y sus besos de estrella.
A cada luna reina y sol invencible,
orgullosos los astros
lejos se estrechan la mano.
Entre silenciosa oscuridad
ven el violeta de la sombra
estos ojos de insecto
que cambian de color el cielo.
Si el amor me dejara
bien sabe mi alma
que me quedaré con cada flor
que siembren mis manos.
Altivos los ángeles con sus halos
volverán a sembrar la vida como
antaño.
Beso tras beso en tus pestañas vivo,
brillo amanecido,
de ilusión en tu bosque de ojos.
Vuelvo a vivir de tus deseos
y en verde se dibujan mis sueños,
como esperanza esperando
vestir mis flores de calma.
El sosiego viene de la noche compañera
a cada latido sordo,
a cada eco de ternura
sembrada entera.
Cruzaré cada camino sin retorno
hasta libre el espíritu
ser uno más entre vidas libres.
Servirá mi canto para desvanecer el
llanto,
encontraré de mi hada cada noche el
encanto.
Prepararán los indios su amaranto.
Seguiré la estela de la luz viajera,
descansaré en el remanso de la era.
Verá la semilla mi resurrección
y el resurgir de cada sangre de letra.
Crecerán las amapolas al borde de mi
camino
los cardillos silvestres abandonarán
sus espinas.
Abrigaré el amor del pecho
en mi viaje a encontrarte.
En mi viaje a encontrarme,
en el azul celeste
y la madera de los árboles.
En el viento y el rayo de sol primero,
donde gracias a ti encuentro la fuerza
para seguir escribiendo,
muerta la espera,
veré crecer de mi amor la siembra.
ABRIL 2013
No sabría decir cuántas veces había
estado allí, sentado, sintiendo como todo a su alrededor se desvanecía, escuchando
a la ciudad respirar, sentado en aquel banco de madrugada donde tuvo su primer
beso. Se entretenía viendo las luces de la ciudad y aquel semáforo verde,
amarillo, rojo, rojo, verde, amarillo, esperando en aquel banco a su amor que
se marchó, una de esas noches una polilla se le posó y le dijo: -Ella vendrá,
él creyó estar alucinando. Lo que él no sabía es que él ya estaba muerto.
Alegría, gozosa, fría, amarilla,
se siente tu caricia
cuando el corazón en ardor
pinta y pone rostro al amor
en su color.
Flor de luz en este linde creció,
sinfonía de su juventud.
Pétalos del color del sol.
Certero reflejo de tu ser
clavaste en mi tierra de calma.
Arriba, altiva,
así como eres
quiero sentirte cada día,
así como tu reguero de ilusión
me colmó
y cada noche me arropó,
a sí como tierna, ilusionada
encontré tu voz.
Podrán pasar semanas a la distancia
pero tu hechizo ya está en el alma
arraigado.
En mi armonía
te adueñaste de cada palabra,
este duende soledad vestía
como azul noche sin brisa.
Ahora me acompañas
siendo cómplice y sombra
de mi alegría.
Entre montañas de azores y valles de
ríos dulces, ven pasar mi espada árboles antiguos
cobijando a los caídos, ven lejos los
astros orgullosos de sí mismos, desconocen el hijo del viento que va por los
caminos, ¿Dónde irá ese hombre?, sólo él lo sabe, a una sídhe le prometió una
flor de la montaña más remota.
Con raíces la trajo sin un solo pétalo
perdido, a la orilla del río la puso, a la orilla del río ella lo quiso. Cada
primavera iba a visitarla, cada primavera su flor de color distinto vistió.
Un año notó triste a su flor,
extrañaba su montaña. Su hada le pidió piedras y tierra de donde fue
encontrada, a si lo quiso, a sí sería.
Al llegar a la montaña en el lugar de
donde estaba la flor, allí una serpiente sabia encontró, cual ella le dijo:
Si muere esa flor morirá tu alma,
-¿Qué misterios entraña pues dicha
hermosa flor?
Es hija de los cielos como tú,
contestó. Sí quieres saber más pregunta a la reina de las mariposas, que yo
estoy tomando el sol.
Cogió las piedras y tierra y marchó,
en el camino una mariposa se posó en su hombro,
le dijo al oído sígueme mi madre te
espera en el bosque, allí fue, la reina de las mariposas, le dijo que esa flor
fue de las más antiguas en crecer después de los helechos,
tan antigua que tenía capacidad de
sentir intacta como los humanos.
De ella se despidió tras darla permiso
para beber de su néctar.
Rodeando la flor puso la tierra y las
piedras, decidió tras el consejo de la serpiente y de la reina mariposa,
visitar a la flor cada mañana.
Su hada también se alegró y de él se
enamoró, en amor juntos vivieron.
Un día la flor se cerró,
en su interior semillas latieron hasta
caer a la tierra con las primeras lluvias;
de cada una de ellas, brotaron plantas
jóvenes con los colores del arco-iris en sus hojas,
de cada semilla de esa antigua flor
despertaron las hijas sídhe;
hadas que cuidaron el bosque y cada
arroyo, ese fue su origen.
MAYO 2013
¿Ves que algo haya cambiado?
veo que eres la misma piedra de
silencio
que en mineral de sangre brota.
Y tú yedra de campanas taciturnas
¿Qué esperas de esta existencia?
Acariciar el recuerdo
clavar la tierra con un beso
ser expresión de algo que no cambió
y fue polvo del polvo.
Y tú voz de sangre ¿Qué buscas en el
amor?
Busco esencia tras la forma
reflejo y destello de rayo de sol
busco calor y espejo de vida en ardor.
Quizás sonrisa y su caricia.
¿Ves como nada ha cambiado?
Sigo amándote porque tienes
todo lo que no puedo tener.
Indómito palpitar entre noches que
dibujan tu silueta,
entre suspiros que exaltan tu belleza
invernada.
Recuerdos del frío que te tenía yerta,
a mí abrazada.
Cada caricia que sentía tu piel de
flores repleta,
cada beso que sentía la lluvia nacer
de tus labios.
Ahora es tu sombra la que me guarda,
la que en cada sueño se acurruca en mi
almohada.
Es tu mirada algo más, es hoguera que
ahuyenta mis fríos,
es brillo y bosque que habité, es
donde quiero renacer.
Ecos de tu ternura aún me bañan, aún acampan
mi alma
y es en esta calma donde veo que mi
corazón te ama.
Vistió la estrella su estela arropando
nuestro amanecer.
Este fuego no se apagó, se alimentó de
tus latidos sembrados.
Entre mis jardines de sangre mi amor
surcó,
entre mis ojos deslumbró y mi ilusión
tocó
hondo, quedando todos mis anhelos en
tu mirada atrapados.
JUNIO 2013
Descuelgo en tus alas
mi impetuoso servir a tu cantar.
Me adueño de aquel néctar
desvelo de tu silueta.
Donde derrama
el sueño enarbolado de mi calma
que atrapa clamor de fulgores.
Entre tus pupilas que musitan
quédate siempre.
Descampado de ilusiones donde naces
y mi interior floreces.
Oh flor de embeleso,
cristal de tu aliento,
corren puras tus aguas
en los suspiros
donde no encuentro olvido.
Sólo reflejos de tus ojos
a cada hora que se cuela en mi
ventana.
Quiero perderme en tu inspiración,
clavar un firmamento con tu sabor,
ser viento que te lleva lo que siento,
ser piel de esencia en tu cuerpo,
rayo que rompe el silencio.
Para tus ojos quizás
solo poeta enamorado,
letra en tu cariño,
jardín en tus recuerdos,
quizás sólo quiera ser yo en tu
sonrisa.
Camino tu cielo sin prisa,
me dibujo óleo de tu aliento.
Un nudo de tu destino,
una gota de luz que acampa tu alma.
Quiero ser un latir en tu mirada.
Corre el beso, se afila el verso.
Desafío a este silencio.
Cierro mis ojos y dentro te veo,
sólo sueño
y tu destello se vuelve maravilla
en sus pétalos iridiscentes.
En tus pupilas se disuelve mi vida,
vida.
Te bebes mis nervios
y entre jardines noctámbulos amanezco.
Surcando tu cabello azabache,
vendiendo mis mañanas
por el ayer a tu lado acurrucado.
Efímero el segundo
descansa en tu parpadeo.
Cruzando el río de mi adentro te veo,
dando vida al dulce tormento,
ese que me tiene pintándote de ternura
un firmamento,
del color de tu alma pura.
De tus labios tomo la dulzura,
remolino de cariño te vas volviendo,
cuando tu cuerpo manantial secreto
observa como el agua y la poesía
hacen el amor.
JULIO 2013
Desde un confín a otro confín,
sueña nuestro beso tu voz añil.
Resplandece la hoja quieta,
vive la sílaba en tu boca inquieta
dulce la espera es del agua,
y del agua nació tu lengua.
Respira la noche trenzada a tu pelo,
un calor que quiso ser hielo.
De azul viento bebí tu aliento
firmamento de amor sediento,
escaleras a tu cielo mueve el velo
despierto el placer te celo.
Tu piel, esquiva sangre de pétalo,
destello tierno de tu halo.
Refugio tu corazón, de mi sueño
donde el sentimiento pone empeño.
Desde tu latido al mío,
una flor a la orilla del río.
Desde que te conocí
eres la mejor locura que sentí.
Quiero ser el viento que te besa,
quiero ser la noche que te sueña.
Desde hoy hasta siempre,
desde hoy quiero ser lumbre.
Ven:
Creo en la noche de tus labios
que de un latir deshojaron
un tímido beso de amor exhalado.
Me veo en la noche de tus ojos
donde camina el mar
de los suspiros convencidos
en sueño y deseo envuelto,
en alma llamando a mi llama.
Me pierdo en la noche de tu pelo
moldeando caracolas mis dedos,
te beso siendo dueño de tu lengua,
te acaricio en el recuerdo,
me quedo en tus raíces
de piel y encanto,
de colores el cielo de tu noche
que guardo,
como roce de tus labios.
Creo en la noche de los sueños
que contigo se cumplieron,
por eso creo en tu noche
por todas aquellas noches
que nos robamos sin derroche.
Creo en el momento
que venció eterno.
Renaciendo en cada luna
que pensábamos nuestra.
Como runa a la pregunta de tu ternura,
como sendero sin cordura,
viendo que dulce, eres pétalo,
y víctima de nuestro ensueño alzado.
Hoy sin prisa avanzo tu río
siendo sombra de tejo,
y entero ciprés clavado a tu cielo.
Hoy no encuentro desdén
donde acabar el beso, sólo ven,
se mi noche otra vez.
AGOSTO 2013
Cuando escribo
vive el alma
en la palabra nunca dicha,
cuando te leo
encuentro sentido
a la flor que nace dentro
hoy te veo
donde ayer no tenía ojos
hoy te encuentro
en esta piedra-corazón
que fue estrella
el verso se abre
brota esta sangre
olvido que es tristeza
olvido que perdí el camino
olvido que viví
hasta que te vi
amapola del destino.
No quiero despertar del sueño
del que en otra vida te conocí.
Muero por un beso,
vivo por tu querer
sueño del que te llama mi piel,
dulce susurro
en el arrullo de tu cielo,
llamo al instinto
que despierto
bebió de tu cuerpo.
No hace falta
encadenarme
para ser tu sombra
para ser aullido
y lumbre en tu camino.
Sólo nos vimos
y nuestras almas jugaron
a abrazarse sin tiempo,
condena de tu pestañeo
entrega en calor que guarda,
giro en tu sentido
amarte sin razón
solo corazón.
En alas de la pasión,
te encontré
donde gritaba el amor.
De tu boca la fuente
si tan siquiera, pudiera
adornar tus afluentes
engalanar de tu piel
las flores y tu sabor.
Si tan solo tus parajes
me recordasen infiernos
y pasiones.
Si solo tus cauces
navegasen mis manos.
Si solo entre tus juncos
me encontrase.
Amaría lo que ya amo
tu sencillez sin disfraces
tu calor entre el sol
y una nube,
amarte entre el viento
y la brisa
dibujarte la sonrisa.
Nunca sería tarde
nunca dejaría el sueño
sin ser tapiz de tu pelo,
Si tan solo pudiese
dibujarte un cielo
solo para nosotros dos,
tan solo buscaría
el poema para acariciarte
sin prisa tus ojos de oliva.
Despertaría los jazmines
y azahares mecidos
los lirios en tu cuerpo,
entre tempestades
nacerían suspiros salvajes.
De nuestras almas hoguera
de tu hoja quieta
mi verdad que tiembla,
mirarme en la noche
sedienta
que tu lengua diga tuya
y tuya la ternura,
mía la ambrosía.
SEPTIEMBRE 2013
Romance:
Suena el río, agua llevaba,
alma de reina silva ella,
bebía en la orilla alegre
flor roja lloró su tierra,
blanca cierva un hada triste
cazador hiere su flecha,
inhiesta espina gemía
flor abierta brotó en la hierba,
hada herida ya descansa
latiendo la parca negra,
yace en helecho silente
suspira su sangre yerta;
Enamorado el helecho
una flor mágica asienta,
alma quieta, llega al agua,
tambores suenan la tierra
los duendes lloran su reina
ahora el helecho era ella,
mueven la piedra ocultada
cazador tropieza cerca,
el río ya lo llevaba,
hada flor de helecho no hierra
duendes cobraron venganza,
cantó lo que el bosque alberga
misterio de su cierva hada.
Hada flor de helecho inverna,
cicutas toman la sangre
veneno hacen, blanca cierva
cuervos la cena discuten,
cazador en agua envuelta
lleva el río su latido,
campanillas suena la hierba
duendes coronaban su hada,
hada su vida celebra
los espinos la cuidaban;
Flor de helecho reina bella.
-
Halle donde me halle,
crecerá del viento
la semilla en su valle.
La hoja muda criará
retoños del ciprés,
mi sol dormirá.
El pececillo de plata
correrá, morderá,
el azúcar de mi sonata.
La dulce cicuta triste
mi piel enraizará,
mi alma dirá viviste.
La nube llorará
mi grama mojada,
el sueño perdurará.
Luna de plata sempiterna
y su réquiem elevado,
mi montaña de nieve eterna.
El río llevará un latido,
nacerán las gotas,
mi árbol será sentido.
Olmo viejo en retozo,
raíz de su padre,
alma anclada en gozo.
Almendro de invierno,
sombra de abeja
deshace mi infierno.
Caracol de mi camino,
encuentra la mata,
olvida el romero su destino.
Tierra viví para sembrarte
mi aliento ciego,
brotado para nunca olvidarte.
Golondrina de solsticio,
vuela tu fuego en círculo,
que tus ojos sean mi vicio.
Amapola de rojo,
sangra mi tierra a tu antojo,
ama mi sed de arrojo.
Cielo pequeño alcánzame
mágico el sonido,
tiene el viento quien le reclame.
Olivo de sembradío,
trigal de sentido,
naranjo de mi regadío.
Salamanquesa de pared
bebe de mis plantas
tu sed.
Helecho de bosque sombrío
alegra el verso seco,
luce la golondrinera su brío.
Hada de mi zarzamora,
tu pena vuelta mora,
espino amarillo de mi demora.
Hierro luce mi espada
esta calma otoñada
mi vida de tu savia preñada.
Salvaje canto de la madrugada,
grillo de galán de noche,
blanca dama de noche, su flor
estrellada.
Hinojo al fuego,
semilla de sol latiendo
mi curativo ruego.
Abrojo de campo,
celoso canto de silencio,
muerto en vilo mi tiempo.
Surco de piel labrada,
saco de mis esperanzas,
placer de aquella parada.
Ola de mar que llega
caracola que entona
en sal y arena.
Vid de mi quimera,
uva pasa en la espera,
flor abierta de primavera.
Pozo de mi recuerdo,
en verde musgo un fantasma
de lo vivido muerdo.
Corazón te abrí,
te sentí,
y voló un colibrí.
OCTUBRE 2013
Este duende soledad vestía,
como azul noche sin brisa
en el párpado quedó
cada rasguño a la luna de caramelo,
hoy te siento despojada mi noche
de lamentos vividos
hoy mi pena te encuentra serena
en mi sangre de tierra
hoy los juncos mecen
orillas y yerbas de tu monte
cuerpo divino, olivos
de nuestro paraíso extinto,
hiedra que me trepas
las ganas despiertas,
camino sin prisa
las avenidas de ángeles
estrellados en estrellas,
el asfalto enmudece las palabras
bebidas
los semáforos me caminan las
soledades,
el hielo se siente cada noche
en la ciudad sin nombre
en los trajes caminantes,
en los gorriones de migas de pan
en los pasos que me llevan a verte
en las calles de mi mente
echo laberinto de peldaños
para alcanzar tu amor,
para comer tu sabor,
conduzco mi camino sin retorno
mordiendo tu sombra pasajera,
el mañana nunca llega
la noche se apodera de cristales en
luna
espero en la estación de tu beso,
el matojo vierte flores blancas
entre niebla naciente que desdibuja
cuerpos
canciones sin tiempo
palabras a un viento que nunca
nunca fue traicionero
poeta del viento a lo que me califico
de no encontrar razón
a la tempestad de más que trajo
tu aliento bendecido
en cada flor y en cada árbol
de mi pasión,
hoy tus nubes son manjares,
los ríos llevan mi calor,
la cueva se abre al clamor,
estoy clavado en mi arteria de vida
bebiendo la sinfonía,
buscando mi futuro
en las hojas de pétalos dormidos,
quién eres tú que acechas el
sentimiento
la guerra tornó de invierno
el corazón soñó el verso
el latido caminó los edificios
las grises verdades caían por los
afluentes
los refugios fueron templo en tu piel,
lo vivido se derrumbó como torres de
papel,
desperté del eterno sueño que me
encadenaba,
mi esencia hablaba de tu flor encontrada
porque sí por qué no
ardiente corazón,
el sí bemol transparente pío
lunática cuerda de mi violín afilada
confín de mi confín que vuelo
hasta llegar a ti,
destino encontrado errores comidos,
errores perdidos en el camino
resurgir en las alas blancas de la
ilusión
que mece y mece, en cada piropo que te
engrandece,
fuego donde te veo
y el sentido despierto se hace fíbula
en tu vestido,
destello de nuestro astro soslayado,
luces oscuras que pierden tus caminos,
avenidas de tu lengua descubiertas
cielo de piedras vuelto alfiler de mi
albor,
rosas acampan el alma
al viento le cuelgo el sentir
de mariposas nocturnas volándote las
luces,
las farolas me tiemblan
la ciudad se me vuelve laberinto sin
salida
y huyo al campo de tu cuerpo,
huyo en mi silencio
con un poema y una letra de tu boca
lluvia cae visten mis latidos
profecías de tus caricias,
en los cipreses muertos que velan,
arañas mías que cazan tus mariposas,
déjame caer en el amor que vuelve de
tu piel
déjame amar nuestro verdadero amanecer
sin importar nada más que tus pupilas
en mis calles perdidas.
Resplandor templado
en el calor ilusionado
tus flores conocieron mis manos
y mis manos te dibujaron
tempestad de tus latidos
brotando la acacia del sentimiento
en mi montaña de fríos
pupila de tu pupila
que me mira
allí donde el grito
corre transverso
quisiera hablarte del miedo perdido
del suspiro que vuela a abrazarte
estas nubes me sangran
y tus alas me caen
evaporando el aliento.
Luna de tus caricias en vela quieta
cielo de mis sombras
obtuso, vertical,
cae el alarido
en la habitación oscura
que la fiebre te siente
el humo desdibuja tu silueta
es el abrazo
cuando te espero
y la almohada se vuelve
lecho de cardos sin tu presencia
sangra el aliento
dragones y riendas
con sentido a encontrarte
a través de sombras que hablan
de un destino encontrado
en tu flor de pieles.
Hielo erguido
noche con tu abrigo
allí donde las estrellas derretidas
caen por las pestañas sentidas
nervios punzantes
la pócima del clamor
que te bebe el cuerpo
allí donde nada dice el tiempo
y la brisa trae párpados en guiños
grazna el cuervo un piropo sostenido
todo se vuelve cuerda y soga
para treparte
ya no hay pesadilla
solo caricia y camino de flores
para besarte
las zarzas me clavan
los deseos con tu nombre.
NOVIEMBRE 2013
Plubiaamôris:
Plubiacordis, ardentissimecupereamóris
stupóris, dêsíderium,
sempiternusalaetitia.
Diês, carpentum, accrêvîcalôris.
Colôris, vita, venerâvîcanôris.
Laetitia exspectâre, cupitumnostra.
Ostendiâlae, festînâvîblanditia.
Cropinquus, somnus, versus, littera.
Prôfêcîimus, creâvîblandus.
Bâsiumdulcis, aquapûrus.
Sânô anima, fidusfruor.
Cupidussomnus, flagrômetaphora,
suspirium natura, amâvîferventis.
Distantiadêstinâvîdediscocôgitâtum.
Voluipûrus, sôluscordis.
Callisunus, sentido sensisensum.
Fôrmôsa societas, contentumessevêris.
Ignis, dêlectônosterappetîtusfôrmôsus.
El Castellano
Lluvia amor
Lluvia corazón, suspira por ti amor
estupor, deseo, eterna alegría.
Día, noche, crece calor.
Color, vida, venerada sinfonía.
Alegría soñada, deseada nuestra.
Muestra alas, acelera caricia.
Cercanía, sueño, verso, letra.
Entra profundo, crea sonrisa.
Beso dulce, agua pura.
Cura alma, sinceridad uso.
Deseoso sueño, arde metáfora
suspira esencia, amando fogoso.
Distancia decreta olvido de razón.
Querer puro, solo corazón.
Vía una(vida mía), sentir.
Hermosa compañía, contentarse
primavera.
Fuego, complaciendo instinto hermoso.
Miguel Esteban Martínez García
DICIEMBRE 2013
¿Por qué brillas amor en la noche que
todo lo cubre de negro,
por qué tu nombre me llama
y resalta tu bella silueta alada?,
¿Por qué tu voz me suena del río a la
montaña?
¿Por qué me brillas en esta oscuridad
que te resalta?,
y te amo más que a mi sangre mi bruja.
Te amo más que a una lagartija azul,
te amo más que a un erizo blanco y a
un gamusino dorado,
eres mi culebrita ardiente yo tu fiel
para enroscarme contigo,
te veo desde el cielo al violeta
eterno,
ardiente de embrujo duermo a tu lado
siendo duende,
eres flor silvestre y luna morena
eres mi vida entera, lo más bonito que
tengo
y todo lo que alcancé a soñar fuiste
tú mi reina,
ven, ven aquí mi reina, mi fantasma,
tierna,
mi aullido a la luna llena,
la luz de mi noche negra,
quemaré esta tierra para regir mi
reino de sangre y letra,
ven a mí mi primavera quieta, mi
violeta yerta,
mi amada mi vida entera,
te haré la corona de cardillos silvestres,
la crineja te la haré de hojas,
el pañuelo de seda fina y tela de
araña
ven, ven, a mi vera mi preciosa,
mi loba,
mi amada fiera, aúllo al cielo de tus
besos,
clamo a la sangre de mis versos
que eres lo más bonito de mi mundo
tú mi vida solo tú eres mi mundo.
Dulce simiente:
Del monte a la montaña,
del valle a mi río
de sangre pasa mi río
de sangre de un amor que se comió mi
miedo
de un amor que fue lo más grande en mi
vida
que mi sentimiento sea gigante,
y mi arteria se hinche del beso de
calor y amor,
cuando amarte se hace arte,
y todo pierde el sentido
y el miedo solo avanza en un sentido
perderte como castigo inimaginable,
y mi demonio te hace alarde
te consume en mi mente,
te desprende,
nace verde para ser simiente,
y mi gota de sangre es suficiente
para rajar el cielo a grito,
para derramar mi amor de mi pluma
y áspera piel esquiva caliente,
sigo en esta orilla de mi razón
de mi respiración,
muerto vivo si camino sin tu latido,
tu guerrero muerto que renació eterno,
porque eterno nace el guerrero
y eterno murió el guerrero,
cultivándote el amor dentro,
a beso de espada y hierro,
a beso de hoguera y verso
hasta la dulce muerte
te verá mi dulce sangre dentro
tan dentro que cavaste mi abismo
para llenarlo de flores
hasta que el tiempo deje de rodar,
te amo flor del campo a los árboles
del viento al cielo
me quedo mil veces contigo adentro,
muerto en mi suspiro
nazco de mi hoja de cardo
para ser el ermitaño que siempre soñé
el amor de mi piel
siempre te seguirá cantando como ayer,
hoy te vuelvo a ver,
cruzas mi vida para tu ser flor
sin secar ni despedida fría,
fuego de enero o de cuando llegue
nuestro tiempo
de momento solo quiero seguir
viviendo,
robando al cielo tu aliento
llorando las nubes
y prendiendo fuego al cielo,
siendo duende y guerrero eterno,
despertar cada día
para despertar a la vera de mi amor
eterno,
de mi esposa sin miedos
para verla brillar como luna de mi
cielo
y flor de invierno.
El Castellano
ENERO 2014
Respondes del viento a mi montaña,
del sol a la luna, abres tu flor en la
espesura,
ven a mí vestida de hojitas,
ven te haré morada de ramitas,
enamorada vestirán las flores tu
calma,
este amor de la mañana,
dibujarán
pasión nuestras flores,
ardiendo en el sol me encuentro,
enamorado mi corazón a dentro.
hipnotizado hasta mi sentido más
despierto,
dulce muerdo tu cuello,
esta noche que vivo en tu ventana,
por verte morena tan bella,
te amo entera,
hermosa hasta decir basta,
hermosa desde tus piernas a tu cabeza
morena,
desde tus ojos que a mí me miran,
desde mi reino a la montaña,
desde el abismo al cielo yerto,
eres mi amor sediento,
mi frío y calor de invierno,
eres tú lo que yo amo,
lo que yo tengo dentro,
lo que enamora mi latido
y solo puedo decir que yo a ti te amo
mi vida.
El Castellano
Manifiesto de mi amor de sangre:
Dime noche si yo fallé en soñarla,
dime amapola si el amor huyó de mi
camino,
cuando abriste tu flor lejos de la
tierra que tú querías.
Árbol mío, por qué tus hojas me
cuentan que yo fallé,
no habría manera de saber,
solo una travesía sentir
y siento que sentí,
entonces el amor no huyó de mí
lo atrapé, sentí que la distancia se
hizo bruma
y viento gris
donde tu corazón brillaba
y cada noche lo encontré.
Dime río si en tu fluir no llevas lo
que escribo,
cada gota me cuenta de seguir buscando
la belleza,
dime hada si yo fallé en ofrecerte de
beber mi esencia,
dime oscuridad
si me envolviste en tus negras alas
para que dejase de soñar.
Decidme antepasados si mi destino
no está atado a errores de un pasado
lejano.
Solo siento que siento y a tu lado me
encuentro,
en mi sentir sintiendo
que mi felicidad y mi amor a ti te lo
debo.
Libre el intento, mi amor de cuento,
dime árbol por qué tus hojas me
cuentan que yo fallé,
me consumí en mi propia sangre de
arrojo,
donde el abismo teñí de rojo
dime flor por qué fuiste tú y solo tú
el amor.
Te invento de un latido disuelto,
cuando surcas mi sangre como flor de
cristal.
Oh esperanza mía,
alma desnuda como besos de aurora,
solo sé que vivo y puedo amar,
puedo amar la caricia de tu voz
y llevar esta melodía a surcar océanos
hasta encontrarte.
Puedo dormir, prefiero soñar
y si los sueños, sueños son,
eres un sueño que puedo acariciar,
eres sueño de un cielo
y alguien que puede entregarse
a un devenir que nunca me perteneció
llamado amor.
Devenir que busco en mis flores de
calma
sin sentido si no puedo compartirlo
contigo,
solo sé que vivo por este latido
que a veces siento extinto,
mas cuando resurge, surca infiernos y
abismos
hasta acurrucarse en tu cariño.
Si en tus ojos veo el cielo encerrado
que quiero
que no te extrañe
que mi melodía quiera conquistarlo.
Pasaron esos quince días
pero el suspiro no se desvaneció
y como la esperanza es lo último que
se pierde
no quiero perderte amor.
Amor tú vives en mi corazón
diga lo que yo diga.
Allí encuentro mi paraíso en flor
en tu bondad que allí grita.
Allí estás, muy dentro de mí
Aún recuerdo el último beso,
recorriendo entre flores un universo.
Tengo templo en ti
tengo todo lo que deseo por ti.
Dulce así fue como tus labios recorrí
y el universo lo creaste para mí.
En ti he desbordado lo que siento,
¡Eres agua luz y sol!
Dulce, fue tu amor en primavera, plena
Sólo encuentro que sin ti me
desvanezco,
enamorado suspiró por ti mi aliento.
En ti encontré el canto,
en mis labios bebí tu llanto,
ya no sé quién fui luna,
sólo a tu lado encontré el encanto.
Llené mi corazón de tu aliento fresco,
y te abrigué con caricias tiernas.
Como Lucero de invierno, todo tierno,
temeroso al frío, te abrigué amor mío.
Te llené de besos, entre tu rostro y
tu cuello,
como dormir a un niño, me velaba tu
sueño.
Entre espigas tumbamos nuestros
cuerpos,
el río fue testigo de aquel calor de
cariño.
Entre caricia y caricia sentí caminar
el cielo sin prisa.
Entre las hadas y los duendes,
como la corriente de ese silencioso
río,
entre mariposas y rosas.
Como las abejas a la miel, así lamías
mi piel,
entre el viento y el frío,
así entre mis brazos amor mío.
Fue hermoso sentir entre beso y beso
florecer tu piel.
De tu mano caminaba cada paso,
mientras tus caricias hacían latir mi
agitado pecho.
En tu regazo me encontraba,
contando las estrellas para saber
cuánto me querías.
Ver florecer tu ser,
cada segundo se agotaba el tiempo del
regreso,
pero tan hermoso, saber que era
nuestra primera vez.
No había duda de mi amor,
te demostraba al paso cuánto te
quería.
Saber que todo lo bueno tiene un
final,
en el recuerdo como en el presente
este amor quedó latente.
Me enseñaste el lenguaje de las aves,
de las flores,
me enseñaste amarte.
El tiempo no regresa,
nuestro amor fue del pasado,
regresó a nuestro presente, y aquí
está presente,
Me pintaste en el alma tu nombre.
Te guarde dentro de mi corazón como
tesoro silvestre,
pero tu nombre se repite en mi mente
siempre.
El presente se tiñe de esta pasión
de encontrarte en todo lo bello que
surca mi mente.
A la orilla del camino del río,
bebíamos una copa de vino,
repitiendo siempre el amor que
sentimos.
Siempre vivirás en mí, como yo viviré
en ti
nada cambiará eso, triunfo en lo
sentido,
amor en lo vivido, sueño encontrarme
en tu latido.
Como mariposa floreciente
revoloteando en tus sentimientos,
eres mío, segura estoy de eso,
castellano
lo vivido, lo sentido, tiempo
recorrido,
nunca irá al olvido, te amo mi niño.
Como final feliz me quedaré ilusionado
en tu nido
porque nada borrará lo que sentimos.
Si algo quiero de ti son tus besos,
si algo quiero sentir es tu cuerpo,
si volviera, a repetir,
me conformo con tu regreso,
porque de ti, todo lo tengo.
Nuestro amor no tiene final,
el final ni siquiera la muerte,
venimos del ayer, y volveremos a ser
en cada tiempo,
porque tu alma está escrita con mi
nombre
y tu nombre grabado dentro de mí,
Amante de Luna, amante de ti soy,
jamás voy a olvidar como me has amado
mi Lucero hoy,
Quedaré en tu recuerdo, quedarás en el
mío,
pero nunca olvidaras que antes de amar
a otra,
primero fuiste mío
Te amo amado mío.
Ángel abre tus alas, llévame contigo
hasta tu ventana
abrázame entre tus brazos dame tus besos
treparé tu espalda
te besaré hasta el amanecer fiel,
besaré tus labios para saborear tu
miel,
seré abeja picando tu flor añil,
seré lluvia, sol, luna y anochecer
seré fuego en tu piel,
me abrigaré a tu cuerpo para encontrar
tu calor,
me haré un traje de tus besos y
caricias,
caminaré de tu mano cada infierno
hasta vivir en nuestra montaña de amor
construiremos juntos nuestro panal,
seremos abejas de nuestra misma miel
del río a la montaña del bosque a la
niebla
de la arena a la ola del mar
camina nuestro amor
de dos corazones con un solo latido,
de dos almas con un mismo destino y
pasado
me esconderé entre tus sabanas cada
amanecer,
para sentir que eres parte de mi
propio ser
seré duende de tu jardín
caminaremos juntos
amaremos el sol y las estrellas
en el día seré la brisa, y por la
noche tu luna bella,
y al amanecer seré tu estrella
seremos lobos de la luna
que todo lo viste de plata
serás tú mi noche yo tu día
seré tu hadita, la más bonita
con mi dulzura te llenaré siempre
serás como eres mi vida entera
mi flor de estrella
mi amada tierna
te amo del bosque a la montaña.
Con tus caricias me haré un vestido,
y con mis besos llegaré hasta el
cielo,
del cielo a su nube,
del sol de cada mañana
eres tú mi horizonte de amor sin
igual.
serás mi ángel el que me alzó entre
sus alas
donde los malos jamás me alcancen,
te protegeré de caracoles y babosas
malvadas,
serás mi única flor que me enraizaste
el corazón
caminemos juntos entre las nubes,
donde halla otro mundo que no nos
asuste
viviremos del aire y nuestro amor
te amo corazón.
Yergue mi espíritu tu dulce amor,
a cada luna nocturna que te pienso,
en cada flor que te veo
pintando mi ternura de tu color.
Siente mi abrazo a cada noche
que viajo a tu lado.
Mi piel tus besos bañaron.
Siempre y para siempre
en el recuerdo tenerte.
Camino a encontrarte,
en mis sueños estás presente
pero tú bella en sueños no hablas
y me quedé mirándote en la almohada.
Ruge la pasión por tenerte
a ti mi corazón.
El horizonte pintamos a caricias y
besos,
de la mano surcamos el bosque
y hoy en el arrullo de tus lindes
acampo mis ilusiones.
Por juntos cantar a la mañana del
verso,
tu viento azul acaricia mis soles,
encuentro las nubes febriles.
Mi alma con un parpadeo desvistes.
Gira en espiral el sentimiento
enraizado dentro.
A suspiros de un tiempo desvanecido
donde me encontré
y tus labios en beso eterno robé.
Caricia tras caricia vive la esencia
en fuego prendida.
Bosque de tus ojos donde me pierdo
en su mirada cálida, ilusionada,
de miel y flores.
Dame vida en ellos,
quiero cuidar todos tus rincones,
sentirnos salvajes,
rendirnos ante la lluvia de nuestros
deseos.
Vengo a derrotar al tiempo,
a casarme con tu pensamiento,
a vivir del agua de tus besos,
amada hada, vestirán tus hojas mi
calma
a cada luna sempiterna
al igual que siempre
durará tu amor en mi entraña.
Araña la hora de sentirte dulce dama.
En su albor despiertan nuestras
veredas,
donde poder florecer en primavera
con el sol en nuestro regazo.
Sentados bajo el árbol de nuestro
sentimiento
viendo al cielo acogernos en sus alas,
bajo el trino de pequeños pájaros
seguiré tus pasos,
te sostendré siempre en mis brazos.
Reina hada de este paraíso en flor,
a este cielo nocturno clamo por ti mi
amor,
flor de inspiración calma de todo
dolor,
nuestro bosque en vida se tiñe de tu
color.
Trazo con paso firme
el sendero del sentimiento,
deteniendo el tiempo que juntos nos
verá
en cada firmamento,
desvaneciendo la bruma de soledad
con tu verso de encanto,
juntos cantando en cada árbol.
Sintiendo mágico el momento
navego tu esencia mi doncella,
en tus pétalos mi primavera,
en tus labios mi fortuna entera.
Surco tu camino de rosas y zarzamoras,
dibujo del corazón su sonrisa tierna.
Siento la dicha de que seas mi
compañera,
como abrazo que detiene el tiempo a su
paso
te sostengo fuerte en mi regazo.
El beso se vuelve rocío de tus flores
donde no hay final sin comienzo,
encuentro mi amor despierto.
Latiendo por ti el verso
donde mis girasoles siguen la luna
de tu encanto a la noche sonriente,
en la que cada caricia que envuelve se
siente.
Cultivando para ti todas las flores de
los valles.
El agua naciente brota en la boca de
tus deseos
y espejos dorados reflejan la luz
que lanzan mis deseos.
En cada estrella que pido tu beso,
en cada firmamento que quiero llenar
de amor el viento.
Hadita de mis sueños, inspiración de
fuego,
tu aliento voz de alma amada tu bella
entraña.
Como entrañable encontrarte siempre
donde el silencio deja eco de amor
eterno,
el verso coge lanza de bronce
atravesando el cielo.
Donde la amapola nace del sentimiento
sincero,
donde cada flor silvestre abre en los
albores,
donde suenan de la tierra los
tambores,
donde los amaneceres los dibujan tu
sonrisa
frente a mi prendida
y tu boquita cerca de la mía.
Este sueño solitario lo dibujó
con tu color de corazón con corazón.
Alma cantando sin dolor.
Recuerdos de tu néctar me bañan
y me muestran con hojitas el camino a
encontrarte,
donde nuestra esencia se junta en
caricias
y el amor reverbera en esplendor,
donde flor con flor te entrego mi
corazón.
Sigo tejiendo este sentimiento
despierto
viviendo en tus pestañas
llenando de ilusión tu mirada.
Rezando a esta luna de plata que la
calma araña,
encontrándote en el sol de la mañana
que su luz me baña.
Como pintor dibujo corazones en tu piel
a besos donde te robo la miel.
Me enseñaste a tejer mi silencio
que en letras el tiempo detuvieron
hasta vernos juntos de nuevo.
Como la luna al cielo y el agua a su
cauce
duermo en tus labios flor de flores,
pétalos de mis ilusiones.
Y llueve corazón al cielo mi canción
trepo este arco-iris para volar fuera
contigo
a otro mundo al del sueño que nos
envolvió
y todas nuestras rosas de azul eterno
volvió.
Fluye como lo intrépido
de mi calma derramada.
Acostándose en el verde del espíritu
creció la voz pausada,
la amada sinfonía en el alma anidada.
En la esencia transversa a la esencia
que me empuja y me mueve
hirieron las agujas de tiempo
que no cambió el susurro
de un destino escrito.
Blanco, blanco, hoy tus muros avanzo,
si por llamarte inspiración
te volviste ojos en mis ojos
y alas de un vuelo lejano
donde nacen los sueños.
Allí donde en el abismo de imágenes
dispersas
te hablo rompiendo cristales de bruma
que separan nuestros cuerpos.
Dónde se juntará el hielo con el viento
para crear una flor del cielo
como la que pienso cuando inundas mi
pupila
y no te desvaneces ni con el parpadeo.
Cuando por llamarte amor
me atravesaste el sentido,
de morir en tus besos.
Fue en aquel segundo
que no fue contado por el reloj,
en aquel latido que corrió veloz.
Piel con piel florecimos alma,
nuestras rosas de papel.
Llenamos los cántaros con ilusiones
de rayos de sol,
sacamos a la luna de plata su sonrisa.
Hoy te hago poema
sin pensar qué dirá la letra.
Hoy me condeno en tus labios
flor de pétalos.
Surco un final sin comienzo
como carretera a tu tierra de verde
emblema.
Bebo tu agua mi hada tierna,
en tu fluir me vuelvo tu gota gemela.
Caricia del desvelo de tu silueta.
Surcas mi vida sin prisa,
a la noche siento tu brisa.
Me pronuncias en mi silencio
alimentando mi deseo.
Tú, espejo de bosque eterno.
Tu te amo fiel de embeleso
a cada luna que te espero.
Hadita de la montaña
una flor en tu mirada,
bondad y ternura te acompaña,
corazón dulce, miel de dioses,
cabello azabache
luna de mis noches,
india coqueta reina de mi hoguera,
florecita de mi jardín,
esposa de este duende
amándole sin fin,
juntaremos nuestros latidos de nuevo
hasta el fin del tiempo.
Mi luz, mi compañera viajante,
mi mariposa tierna
déjame cuidar tus alitas
y cuerpecito de tela,
déjame encontrarte a la noche
y a la mañana
dándome tus besitos que me riegan.
Déjame echar fuego a esta hoguera,
abrigar tu alma entera,
sembrar mis flores de amor
en tu alma verdadera.
Quiero perderme en tu bosque de ojos,
ojitos marrones que valen millones
y encontrarme tierno besándote.
Aunque nos envidien
y quieran separarnos
mi esencia jamás partirá de tu lado
soy tuyo y te amo.
Regazos de cielo
que me acogen en su seno.
Entre cuchillos de yerba
descansa mi cuerpo,
junto al pozo del recuerdo
amándote despierto en sueños.
Como duende en tu jardín
y pájaro en su rama,
vestirán las estrellas mi calma,
la hora romperá el reloj
y este pulso encontrará tu beso
en la distancia de un parpadeo a otro,
roto.
Encontrarán mis manos tus mariposas
y mi amor tu placer,
en la primavera de mi vid,
en el otoño de mi olivo,
en el sol y el silencio de su luz,
en el viento y escarcha
de la luna invernada.
Presos los labios
suspirarán por ti, el te amo
y los pájaros confundirán el mar
con el cielo
a cada noche que te encuentro.
Amada hada de mis besos,
la noche verá nuestros cuerpos
enroscados como serpientes.
Te escribo que sin ti no veo ni flores
ni lindes donde viven mis ilusiones,
por vernos felices,
por juntos vernos libres.
Río de mi esperanza
envuélveme en tus latidos febriles
de locura y pasión.
Vuélveme gota de lluvia
y remanso de ternura.
Seré melodía del viento,
rocío de estrella en tu boca,
de tu piel las flores desangradas
que te conforman,
de tu fuego la madera,
tu ilusión verdadera,
seré yo acariciando tu cabello
enredado en tu pelo seré yo
dando placer a tu cuerpo
cada noche sedienta.
Serán nuestras ganas hoguera,
tus caricias la luna entera,
viviré de lo bonito del brillo en tus
ojos.
Pintará tu sonrisa mi anhelo
enamorado de tus huesos.
Hasta cada amanecer eterno tener
de tu pupila frente a mi pupila
prendida.
Las flores del bosque crearán nuestro
lecho.
Regaremos la semilla de nuestro amor
con cariño para siempre juntos
desearnos
como el agua a su nube,
la montaña a su piedra,
la hierba a la pradera,
la abeja a su colmena
y el árbol a su tierra.
Serás mi vida entera.
Serás mi amada sin prisa,
mi ternura despierta,
serás mi amor en la montaña,
serás mi alma,
que por ti clama,
yo tu araña, esa que te atrapa,
seré tu mundo y tu monte,
seré amor en tu piel con horizonte,
seré yo en tu vida,
seré tu amor,
tu único y verdadero amor,
serás mi esposa a sí llore al cielo.
Me abrigaré con tu cuerpo,
te daré mi sangre y amor
hasta yo quedar yerto.
El Castellano y Leannán-Sídhe
FEBRERO 2014
Por la amapola de tu cuerpo
Amada mía flor de mi desvelo,
adorada sinfonía mía tu voz temblando
el viento de mi deseo.
Avanzo tu cuerpo a alarido despierto,
vuelo contigo, voy allí donde mi
latido queda disuelto,
te amo en mi campo,
me creciste las flores en mis
arterias,
hoy junto a mi amaneces sin importar
distancia,
te amo hasta decir basta,
te recorro toda la piel a jauría
despierta,
te adoro en mi mundo que quedó yerto,
te adoro, te amo, te necesito, te
extraño, te quiero,
eres mi mundo entero,
eres mi mundo de flores de colores,
eres mi locura despierta, yerta
que mi sangre atisba,
en este río eres gota amada,
eres mi vida entera,
eres mi sentir del río a la montaña.
eres mi vivir en la cueva de tus
piernas,
eres mi travesía por los dos montes de
tu cuerpo,
eres mi amar y no despertar,
eres mi sueño y mi dormir,
eres todo lo que amo,
eres mi esposa bella,
mi amada tierna.
El Castellano
Revive esta sangre, desliza su hierro,
amor sediento marcó a latido feroz,
en la avenida de su arteria,
resurgió,
como resurge el fénix en su cueva,
para ocupar su lugar merecido en el
cielo,
despierto clavó su latido,
en la flor yerta y despierta,
que se vestía de deseo,
que temblaba al mirarla,
rosa, rosa mía,
tus pétalos al cielo,
tu cuerpo paraliza,
tu vida me domina,
recorre tu sangre mi amor despierto,
sueño y a tu lado amanezco,
caminas conmigo,
vives conmigo sin ti me desvanezco,
mi cielo crujes mi luna de invierno,
amamantas mi pasión,
y el alarido tuerce su lujuria
corre avanza recorre las piernas de la
ambrosía,
demuestro mi valía,
muerdo este amor quieto,
de hombre nuevo me visto,
te encuentro y tu ilusión bebo,
tu cuerpo amanezco,
tus ojos, tus ojos,
tu pelo, tu boca, tu cuerpo,
me dominan el sentimiento,
vengo a casarme con tu aliento,
a vivir a tu lado hasta que mi cuerpo
quede yerto.
El Castellano
Siembro tu amor,
en tu corazón sin igual,
avanzo tu cuerpo sediento,
amo tus ojos
tu boca tu cabello,
te amo a ti entera mi mujer
te amo a ti mi esposa,
mi ayer y mi hoy,
todo lo que deseo
en ti lo encontré,
te amo sin igual mi flor,
mi luna morena,
mi hada encantada,
mi amada, mi tierna
mi enamorada,
te deseo de la tierra al cielo,
te quiero conquistar
más y más que digas mi nombre al
despertar,
y yo te responda:
-Te amo de verdad.
El Castellano
Yerto de amor:
Renuevo esta dulce sangre,
amo mi amapola morena,
mi flor de luna preciosa,
mi quimera inquieta,
mi locura despierta,
mi mandrágora con piernas morenas,
mi hada risueña
vivo eterno, como guerrero despierto,
como demonio sembrado,
como amor sin igual que quemó el
infierno,
con su lujuria de pasión.
Hoy desperté y morí en su cuerpo,
recorrí mi deseo,
fui duende en su cueva,
caminé su mata como una babosa tierna,
fui el único que robó su corazón,
fui yo su único hombre capaz de luchar
y dar su vida por su corazón,
fui yo su esposo que nació del sol,
fue ella mi esposa luna,
mi flor de ternura,
mi locura desde el invierno hasta el
otoño.
Mi amor corre frío rápido y veloz
tiene alma de vampiro condenado,
yo amo, hasta decir basta,
y hasta mi día que me lleve la parca,
vera este mundo que me es ausente
como pintó su corazón
con todas las flores del valle,
muerte a este mundo
si no entiende este amor que me quema
y corrompe mi sangre.
El Castellano
MARZO 2014
Sangre:
Amada mía te escribo,
esta noche invernada,
detrás de la noche y de la estrella
apagada,
que yo te amo amada.
Luna mía, tú mi flor que brilla,
luces bonita, estrellita mía
sólo tú eres mi vida,
linda mía, jamás se apagará tu
boquita,
que llama a la mía,
mía, solo mía,
mi flor de luna.
Solo para mí encendida,
Yo nací para tus ojos,
madera de los cipreses,
yo solo soy escarabajito
que de tu mano caminas despacito
de tu mano abrazado duermo contigo.
II
Sólo soy lo que tus ojos dicen de mí,
solo soy amor, vivo en ti,
yo, nací del rayo de sol,
dije soy fuego sin más razón,
de mí hasta la sangre huyó,
yo, solo viví como vive la flor,
al muerto le di helor,
porque yo viví solo, solo
como vive, la flor,
pero ni aroma tuve,
ni tuve color,
solo tuve rojo polen carmín
de mi sangre sin venas
nació un yo te amo amor
que a la tierra llegó.
El Castellano y Leana.
III
Muerto vivo si o te miro,
luna muerta vi encender,
y a mí llegó para yo decir,
viví, fui, amé, reí, y con su amor,
digno, orgulloso,
viví.
Hasta de su boca
morí.
Pero un sábado desperté,
frío,como Sol que fui,
y ella, huyó de mí.
Así mi condena cuando
yo muero ella vive por mí.
El Castellano y Leana.
IV
Sangre, sangre
color añil,
vida. vida para yo decir
he aquí mi sangre,
y aquí muerto viví.
El Castellano y Leana.
V
Vive en la inmensidad
del azul eterno
para ver este cielo
que encierro yo,
aquí vencí yo.
Aquí solo,
solo,
busqué morir.
Pero eterno viví.
El Castellano y Leana
VI
De este cementerio vengo,
pero yo no he muerto,
yo de este cementerio,
traigo la flor,
pero así la flor
fue muerta por amor.
El Castellano y Leana
VII
Quién fuese verso
para ser verbo.
Quién fuese poema
para la más bella besar.
Quién
fuese locura
para con ella
loco de amor
amándola,
sanar.
Yo la vi para loco de amor
Decir, que lombriz feliz morí.
VIII
Ven, ven a mí,
yo nada, ni frío,
ni hielo, puedo ser,
sin ti,
yo tu ausencia llamé infierno,
tu beso llamé parca,
tu amor llamé Satán
pero yo solo soy
el único llamado Dios
que reinó
en tu corazón.
El Castellano y Leana
IX
Cielo tengo si yo te veo,
Vida si yo te tengo,
Sangre, sin ti, yo no tengo,
yo todo lo tengo,
tu amor alimento,
yo corazón tengo,
pero allí solo vive tu recuerdo.
El CASTELLANO Y LEANA
IX
Cielo tengo si yo te veo,
Vida si yo te tengo,
Sangre, sin ti, yo no tengo,
yo todo lo tengo,
tu amor alimento,
yo corazón tengo,
pero allí solo vive tu recuerdo.
El Castellano
X
Locura despierta
locura quieta,
venda,
mi ojo que no vea,
y la vela prenda.
Copa que mi sangre llena,
yo vengo del nacido sin nombre,
que olvidó que perdió todo,
pero le llamaron amor.
El Castellano y Leana
XII
Bendito aquel que muere en el verso,
bendito aquel que muere ardiendo,
porque amor es fuego,
hoguera el corazón,
porque yo sé de esto,
porque sé que duele,
porque yo viví amando,
amé amando,
amé cuando un otoño
aquí morí enamorado.
El Castellano y Leana
XIV
Yo nací, amé, amo, luché, lucho,
viví, vivo,
morí, muero.
Poeta soy, poeta fui,
escribí, escribo,
fui verso, soy poema,
pero la verdad viví escribiendo y me
llamaron
hombre enamorado.
El Castellano
ABRIL 2014
Encierro:
Sangre, sangre color añil, sangre
yerta, sangre muerta
aquí quedará mi sangre en letra.
Vida, vida para morir.
Quién aquel que muere en mitad de una
metáfora,
quién aquel que vive muerto.
Heme yo aquí este hombre,
vino por sangre,
tabaco por pulmones,
demonio amado en la sangre,
muerte al tirano,
muerte a los verdugos que me
encerraron en el siquiátrico.
Yo aquí quedé muerto,
y mil veces muerto,
te seguiré amando mujer,
estoy enfermo,
mi corazón murió con este encierro,
te escribo con la sangre de mi corazón
que yo te amo,
y siempre te amaré,
a ti mujer, , mi enamorada,
la mujer de mi vida,
mi infinito y mi todo.
El Castellano y Leannán-Sídhe
JUNIO 2014
Décima:
Enhiesta flor fue semilla,
altiva plántula fue ella.
Quién fuera ella, tan bella.
Él en pupa fue polilla.
Aún plántula fue pilla,
él aún pupa la amaba.
Aún flor la respetaba
juntos cuatro meses bellos
cómo fue lo saben ellos.
Él en pupa la esperaba.
El Castellano y Leannánsídhe
JULIO 2014
Flor de Helecho (romance):
Suena el río, agua llevaba,
alma de fada silva ella,
bebía en la orilla alegre
flor roja lloró su tierra,
blanca cierva a fada triste
cazador hiere su flecha,
enhiesta espina gemía
flor abierta brotó en yerba,
fada herida ya descansa
latiendo la parca negra,
yace en helecho silente
suspira su sangre yerta;
Enamorado el helecho
una flor mágica asienta,
tambores suenan la tierra
los duendes lloran su fada,
ahora el helecho era ella,
mueven la piedra ocultada
cazador tropieza cerca,
el río ya lo llevara,
fada flor de helecho yerra
duendes cobraron venganza,
cantó lo que el bosque alberga,
misterio de cierva fada.
Fada flor de helecho inverna,
cicutas toman la sangre
veneno hacen, blanca cierva
cuervos la cena discuten,
cazador ya río lleva,
lleva el río su latido,
campanillas suena yerba
duendes coronaban fada,
fada su vida celebra
los espinos la cuidaban;
Flor de helecho fada bella.
Enhiesta flor fue semilla,
altiva plántula fue ella.
Quién fuera ella, tan linda.
Él fue y es, ella no yerra.
Aún plántula fue fada.
Valor, honor, sí fue cierta.
Él aún duende a ella la ama.
Ella la flor, no era yesca
ellos cuatro siglos ''juntos''.
Los dos sí saben, ''leyenda''.
El Castellano y Leannán-Sídhe
SEPTIEMBRE 2014
Una nube de tranquilidad me cobija
mientras observo el paisaje;
el caserón vuelve a relucir con el
cuchillo dorado de la piedra caliza, que resiste el embiste del viento y las
lluvias;
la lagartija tomando el sol está,
tuerce la cabeza y cierra un ojito aprovechando los últimos rayos de sol;
el escarabajo de tierra camina lento
con sus fuertes patas, tropieza y vuelca quedándose varios minutos intentando
ponerse derecho;
mientras, se despierta uno de los dos
grandes murciélagos, que aquella cámara, de la gran casa rústica ocupaban.
Amapolas y amarillos de espinos, con
el verdor de los pinos.
Vides para cuidar y cultivar, un
pequeño jardín con caseta para las gallinas;
frambuesas y arándanos, en un pequeño
huerto al lado de la puerta,
un pequeño estanque de azulejos en el aljibe,
donde nadan tres carpas y un barbo,
oscurece y el joven rapaz de cernícalo
primilla del palomero oscuro de la casa,
se lanza a por un pequeño ratón de
campo, que andaba merodeando, buscando algún resto de harina o de grano.
Con los primeros rayos de sol, la
mariposa de bellos colores azulados, dando sus aleatorios vuelos en busca de
flores de lavanda, es atrapada por el pequeño mochuelo, que salta del agujero
de aquella antigua encina.
El Castellano
NOVIEMBRE 2014
Por si tus dos rosas de labios
preguntan de una tenue, invisible
atmósfera,
que ni espíritu y alma parecen hallar
que sepan que tus ojos la pueden
incendiar,
¿Cómo vive esa flor? que a punto de
lanza
despliega su inteligencia de habitar
hasta el infinito la morada del creador,
jamás imaginé a mi caléndula bailar
sobre el furor.
DICIEMBRE 2014
Lumbre:
Eterna batalla a la noche
cuando noto tu ausencia
sólo que llegue la una
fría y yerta media
para sentirte, a si en sueños no
hables
bella en sueños te besé
para siempre recordarte
ahora que sé tu nombre nada me vale
tanto han visto mis ojos
que este mundo me arde
y nunca me abandonarás
en mi corazón te di templo
solo llamarte y me duele
para qué buscar fuera lo que ya tengo
para qué una vida
en la que no me dolías
bella hasta el horizonte.
Su naturaleza el mar de abril,
lo frío y húmedo de los montes y
cordilleras,
la oscuridad y la tiniebla de una
cueva
entre hermanos murciélagos.
Hermanos por vivir y existir en la
naturaleza
agua y tierra entre surcos de
barbecho,
dormir al ocaso del día,
el alba cuando el gallo nota cambio de
luz.
Dormir con una lumbre,
despertar con tu sonrisa.
Mis besos sin final solo salvajes y
libres
tuyos y míos
experiencias pasadas,
sueños serán,
sueños serán.
Y se irán, pero tú me despertaste;
cada día si estuvieras, un romance,
Serpiente sabia, que sabe la nada,
lobo que baja a la ciudad,
pero que en sueños siempre vive en
libertad.
El Castellano
ENERO
2015:
Dulce
el te espero
y me desespero,
amor soñado, entrañado,
en ilusión
corazón puro y perplejo
nacido del rayo de Sol
bienaventurado camino
tu existir en mi soñar
y en mi sentir sin materia,
ni carne en mi dormir y no despertar.
Preciosa
en sueños amor eres
y el amor soñado realidad es
cuando llega
para qué buscarte
llegarás o eternamente
en mis sueños vivirás
nada espero, nada quiero,
todo lo deseo,
mi respiro te dibuja entera
cuándo acariciaré el sueño
no me importa
falso el dicho del que busca encuentra
a mí llegaste sin buscar,
alas de tus alas de mujer,
belleza en la flor de tu seda de piel,
éxtasis puro
de trance y calma;
de mitología tu entraña
LeannanSithe.
El Castellano y LhiannanShee
Suspiro rápido y veloz,
todo me lleva
a verme en el ojo, de tu espíritu,
sí, en tu voz,
en el recital jamás yerto de tu verso,
en la pupila del lugar mágico,
tu vida la saboreo despacio
tu sangre bien sabe
alma invernada buscando
horizonte de mente
y como no llega
eterna dormida te veo
en mis sueños,
resquicios oníricos
de vidas mías lejanas
como no hay
nada que perseguir
que todo arte nace
en manos del destino me encuentro
y me encanta el momento
de verme en el ojo de tu silencio
recordando mi universo
tu voz.
FEBRERO
2015:
Latido vertical:
Indescriptible
descripción de ti
donde todo beso lleva
y se esfuma allí
donde brilla la gota de rocío
y el añil del suelo
llora en colores sus flores
llegada la primavera
que espera y se espera
avanzando quimeras
de piel y verso entrañable
cual sangre que mece
la pluma antigua
de la escritura,
oblicua,
perpendicular
y translúcida
del arte dispuesto y puesto
en la suerte vertical
de verte
y hasta ese lapso
sonrieron los ojos
marcando el delicado desliz
que te acaricia sin verte
tiente al tentado resoplo
que expira
un tiempo de medida
y se queda pensando
la despedida,
tejido en manos del destino
un lapso
que te dijo el piropo más bello
por jamás habértelo dicho
ese es el más bello
el que nos dijeron los ojos
sin necesitar boca, ni oídos
llamándote
en las lágrimas de mi sangre
regando mi alma
olvidándome de olvidarte
y tocarte
puedes verme caer
en el tiempo
de cogerte estrellas
de alimentar mis flores
de otros planetas
con tus sonrisas esquivas
y brillantes como diamantes
tanto que es tontería contarlas
porque ya soy
el hombre más rico del mundo
por osarlas
y sustentarlas en las pupilas
de mis pupilas
que son mis ojos ardiendo
rezándote amor.
El Castellano
Respiro tu enervada quietud
que me condena a amarte eternamente
recuerdos oníricos de tu belleza
en aquel tiempo que te dibujaba musa
nunca te negué y tu flor vi abrirse en mi corazón
el mundo nos es exterior,
mas mi interior embelesas con amor
te adoro en tu silencio y en tu locura izada
siendo preso de tu palabra,
tu poder que me lleva a inconclusos límites
de lo dicho y la contradicción madre,
a eternos refugios del lenguaje
materializados en léxico inconcluso
de presas y compuertas abiertas,
así como misterios encontrados
en el lenguaje de hablar con mi mente
cuando surges tú indescriptible
esencia que no roza el alma
porque esa eres tú y te amo
cuando el mundo de la idea
te dio rostro y ojos si es locura
que existes loco estoy por ti
y lo más bello que me encanta,
amo tu compañía y que en mi interior vivas,
hasta que cojas la voz de quien roba mi cuerpo
y yo amar esas mujeres un tiempo,
devaneos del destino me traen
a un eterno principio tú y yo solos amor
pasaran siglos eternidades cuando yo sin cuerpo
a tu lado sea tu semejante
y podamos juntos sin cuerpo estar
para llegar a nuestra finalidad
esa que las letras no escritas nos recordarán.
El Castellano y LhiannanShee
MARZO 2015:
Resueno
en el borde del papel
la condena dilecta
que marca un futuro
en subrepticia subyugada
a la luz vuelta oscuridad
del alma deseos de sangre
que jamás se cumplirán
solo la sed de vida por gastar
besando en la noche la sed
de vida ganar
asesinando creencia,
aliento y latido
en la oscuridad vuelta luz
un silencioso lugar
sólo el latido escapó,
el espejo no refleja
lo que reconozco
y mi vida va quedando atrás
solo tu mente atrayendo
para sentir el aliento.
Deshaciendo este frío
hojas y hojas de pensamientos
van cayendo
cuando me paré a mirar tus ojos
que ahora no puedo borrar
ni en oscuridad.
Te voy viendo llegar,
tu calor y corazón latiendo
estáticos dueños
de su tejida existencia,
te veo en paciencia
y me voy adueñando de tu pensar
mas que sangre
quiero cerca tu vida
para yo sentirme con otra
que hasta alma tiene,
y se va desgastando el camino,
los pasos trazados
se vuelven ilusiones.
Un día derretido,
el segundo quedó en vacío eterno
sin manipulación
de un ser superior
no puedo ayudarme
en este frío y vacío espacio
cada noche
deseo sentir tu amor
algún día
para siempre.
Förüq
Sembrado albor
la bendición del Creador
llueve el cielo la flor
sangra la tierra verdades
en idioma propio
el resurgir conquistado
despierta el sueño
de la simiente despertando
naciendo de su muerte una vida
por darse a dispersar muertes
por germinar mientras avanzan
gramas por hablar
las demás encuentran el sol
por mirar molinillos al viento
amapolas por amar
ni musgos se quedan sin caricia
de la diosa Primavera
lluvias y vida poblando
y por poblar de su ojo la flor
la verdad por hablar.
Sus gritos en color
que al insecto atraen
como en verso
la luna mi amor te trae
y sólo Él entiende
por qué es tan bella la vida
que eterna mece su ciclo
de muerte y resurgir
desde la roca a la encina
te debo a ti
mi dicha de verme en tu retina.
El Castellano
ABRIL
2015:
Relato
Sangre yerta:
Capítulo primero:
Era
una noche oscura de diciembre,
daban
las tres de la madrugada
en
el reloj de la iglesia del pueblo,
caía
una helada de invierno,
y
en el cielo reinaba una luna llena de invierno,
ella
dormía en su habitación
cobijada
con dos mantas,
la
luz de aquella luna iluminaba la penumbra de su cuarto,
como
una sombra de piel pálida se posó
en
el alféizar de su ventana,
con
cautela deslizó el cristal
y
sigilosamente entró en el cuarto,
podía
oler la sangre de su cuello que dormía,
puso
su mano helada en la boca de aquella chica,
que
abrió sus ojos y solo alcanzó a ver dos colmillos
relucientemente
blancos,
el
miedo paralizó su cuerpo.
Sintió
un escalofrío helado subiendo por su cuello.
Sobre
este cielo, reina mi amor quieto,
sobre
los vientos y mis nubes de versos,
clava
mi colmillo tu cuello,
bebe
hasta saciar la sed de mi adentro,
te
descubro al vuelo nocturno
y
su dama de oscuridad violeta,
pasado
de un pasado que nos hacía brillar
en
el marco de la ventana al acecho,
lento
pierdes el sentido,
vas
sintiendo entrar tu nueva vida,
la
antigua solo te crea nostalgia y rabia,
te
adentra la mente al reino de la sombra,
tu
sed se vuelve intensa,
sientes
vacías tus venas,
te
levantas con la luna, duermes con el sol,
soñando
quien te mordió,
las
polillas y murciélagos son tus compañeros,
te
mudaste de morada
a
ese túmulo perdido y olvidado,
donde
reposaban guerreros antiguos,
solo
la sangre te despierta,
acechas
en tu oscuridad compañera,
la
oscuridad es más fuerte que tu alma condenada,
cambiaste
tus vestimentas por una capa negra,
que
esta noche se verá en rojo manchada,
tu
interior lo sabe tan bien como tú,
al
acecho,así sea una rama, o una ventana,
te
despiertas fría cada noche que revives tu pesadilla,
no
hay lugar ni bar donde calmar tu sed,
solo
el cuello de víctimas al anochecer,
la
compasión y bondad solo huyó de ti,
solo
vive esa sed en ti de tener sangre,
solo
una condena te marcó,
para
todos y cada uno de los siglos que te vinieron,
algunas
noches quedabas saciada
y
no rematabas a tu víctima
solo
la clavabas tu condena en su muñeca,
y
vampiro la volvías,
tu
capa con los decenios ya parecía más rojo granate que negra,
te
gustaba oler aquella sangre seca y recordar
cada
grito y soñar con tu embrujo
y
como venía a despertarte, algún vampiro convertido
bajo
tu colmillo,
tosías
con espanto, el frío y la humedad,
se
apoderaron de tu morada,
aquel
túmulo, no tenía ninguna criatura de sangre sana,
las
polillas y murciélagos volviste vampiros
para
tu diversión,
sentiste
miedo, tu noche pasada cuando tuviste que matar
un
cazavampiros, inexperto.
Los
tiempos no entiendes,
comola
gente, cambió su superstición,
por
materialismo salvaje,
y
a los vampiros como tú mandaron a la fantasía y a la literatura,
tu
única realidad solo la entiende el demonio,
y
a una bruja invitaste a tu morada,
ella
te trajo un regalo, pero no permitió que la mordieras,
y
hoy extraña te sientes con una amiga mortal
que
cura tu soledad y tu condena.
Era
viernes, ella ansiosa esperaba la llegada del sábado,
a
las tres de la madrugada había invitado de nuevo a su hogar
a
su amiga mortal,
ella
quedó en traer comida y su puchero,
ella
esperaba llegada la noche del sábado
con
ansiedad y nervios,
como
si nunca hubiese conocido a su amiga,
sentía
una extraña sensación de deseo al mirarla,
le
caía saliva por sus colmillos al mirar su cuello,
se
prometía a sí misma no morderla,
pero
su naturaleza la torturaba cada vez que la veía,
aquella
bruja guardaba un secreto,
sus
visitas eran interesadas,
quería
pedirle a su amiga vampira
un
favor que ella no podría rechazar una vez conquistado su aprecio,
ella
le pidió aquella noche que se deslizase en la noche
y
volase para morder y matar a tres enemigos de aquella bruja,
los
tres hombres que denunciaron a la inquisición a su madre
y
ella quedó huérfana cuando quemaron a su madre bruja
en
aquella hoguera de la plaza del pueblo,
lo
que la inquisición no sabía,
que
aquella bruja que quemaron
ya
estaba muerta y condenada
pues
vampira era,
y
el fuego nada la hizo,
vivió
en la sombra atormentando a los aldeanos que la creían muerta,
y
ella misma fue quien mordió y convirtió en vampiro a la a la que ahora
es
la amiga vampira de su hija.
La
vampira sin poder renegar de su naturaleza
pidió
un precio elevado por su trabajo,
y
ese precio fue
que
la bruja dejara y permitiera ser mordida por sus colmillos
para
ser amigas eternamente siendo vampiras ambas,
la
bruja aceptó su nuevo camino y nueva vida
haciendo
su pacto de sangre aquella noche con la vampiresa.
Ella
llevó un puchero de sangre aquella noche,
sangre
de animales cazados en el bosque,
solo
consiguió despertar el apetito de su amiga vampiresa
el
acuerdo estaba hecho,
y
hasta que no matase a esos tres inquisidores no podría morderla el cuello,
se
quedaron platicando hasta el amanecer,
y
entonces su amiga se fue a su ataúd a dormir hasta la noche siguiente,
al
despertar la noche del domingo
una
nota en tinta escrita encontró,
quería
los ojos de sus enemigos en un tarro,
a
sí quiso y a sí sería,
aquella
noche, se puso sedienta,
corría
veloz como una sombra más,
el
cielo corría un helor muerto,
y
una neblina que cegaba hasta el sentido más despierto,
era
la noche más siniestra elegida para cumplir su encargo a su amiga,
tenía
la dirección apuntada con odio
de
sus siguientes víctimas,
tenía
ansiedad por arrebatar aquellos ojos y dejar vacías aquellas venas,
se
coló a través de la ventana abierta de la recamara y despensa,
de
aquella casa lujosa de clérigo de víctima,
ya
olía su sangre mientras avanzaba el pasillo,
una
luz de una vela la alertó
algo
iba mal,
encontró
al inquisidor durmiendo con un ojo abierto en una mecedora,
una
ballesta cargaba en la mano de lo paranoico que era,
vió
la sombra de la vampiresa, y se hizo el dormido,
cuando
ella sacó sus colmillos relucientes aproximándose al acecho,
abrió
los ojos el cura y disparó su ballesta,
la
vampira rápido y veloz saltó y se enganchó en el techo frío,
al
segundo después ya tenía ensartado el cuello de su víctima,
que
este maldecía asfixiándose en latín antiguo,
a
cada oración más rabia sentía aquella criatura de la noche,
clavó
sus colmillos en los ojos,
y
de un mordisco los escupió en el tarro de cristal,
a
continuación, tachó el primer nombre de su lista
con
unas gotas de sangre fresca,
minutos
después ya se encontraba volando
hacia
la morada de su amiga bruja en el bosque
tocó
a su puerta, ella contestó con dulce voz,
amiga
te esperaba temía que algo te hubiese pasado,
abrió
la puerta y la invitó a pasar,
Ven
siéntate, brindemos por esta noche siniestra tan bella,
la
vampira sonrió tenebrosamente luciendo sus colmillos manchados en sangre
agudos
como agujas,
veo
que mucha hambre no tienes amiga jeje,
al
momento sacó de la capa el tarro con aquellos ojos frescos
con
el nervio óptico intacto y el iris tenebrosamente en color,
como
si aquellos ojos siguieran con vida,
uno
menos gritó alegre la bruja,
te
amo le dijo a la vampiresa,
yo
te amo más contestó la vampiresa
al
tiempo que caían gotas de saliva por sus colmillos,
le
encantaba desnudar el cuello de su amiga con sus frías manos
a
modo de caricia tierna.
Te
faltan cuatro ojos más para morderme sobria y parca respondió,
lo
sé, mañana más pronto que tarde los tendrás,
al
tiempo que observaba como la bruja,
abría
una rata con un cuchillo
y
metía dentro los dos ojos,
a
comer Sombra misina,misina,
apareció
corriendo una gorda gata negra
de
ojos amarillos como de demonio,
ronroneó
y se restregó en las piernas de la invitada,
que
contestó ¿puedo morderla?
tan
dulce, tierna y sabrosa que se ve,
No
contestó medio enfadada
es
mi gata y la amo, igual o tanto como a ti,
está
bien dijo- Cuando seas vampiresa tú misma querrás morderla
a
esa morcilla peluda con patas llamada sombra,
ambas
rieron y conversaron
hasta
tarde en la madrugada,
ya
va a amanecer amiga tengo que volver a mi túmulo,
no
te preocupes amiga mañana te hago una visita
para
que me entregues comida fresca para mi gata,
A
sí será ambas se despidieron con un abrazo tierno de hermandad,
llegó
la vampiresa y se tumbó en su ataúd.
Despertó
a la noche del lunes con retortijones de tripa
y
una tos espantosa,
presentía
una noche fructuosa de caza,
pues
las polillas y murciélagos de su túmulo lucían sus colmillos rojos,
al
anochecer, está es la mía dijo y salió en busca de la siguiente dirección,
emocionada
examinó la fachada,
y
vio que sería más fácil que la noche anterior,
veía
una ventana que daba directa al dormitorio
del
segundo inquisidor,
un
olor a sangre excitaba su sed, y ya sigilosa estaba moviendo el cristal,
una
vez dentro vio col gusto y dulzura su alimento,
un
cura obeso,
que
estaba roncando hartado de vino y carne,
puso
su fría mano tapando la boca y la nariz del clérigo
e
insertó sus colmillos en su cuello cual espadas,
siguió
bebiendo una hora larga de reloj
hasta
que aquel corazón dejó de latir,
a
continuación,
cercenó
las cuencas de los ojos de aquel inquisidor
con
precisión de cirujano con sus colmillos prominentes,
escupió
los ojos en un tarro de cristal,
al
tiempo que pensaba
se
va a hinchar esa gata obesa con otra rata rellena de cuatro ojos frescos,
se
fue volando riéndose a su siguiente dirección,
tras
tachar el segundo nombre de la lista,
ya
había llegado a la dirección,
esta
vez era una casa cuartel con mazmorra,
del
alguacil inquisidor,
no
sabía que le esperaba sorpresa aquella noche negra y yerta,
abrió
la verja, mordió al perro guardián que ya babeaba con sed de sangre,
abrió
la puerta principal que se encontraba rota y crujía,
el
escalofrío de la emoción recorría todo el cuerpo de la vampiresa,
encontró
al alguacil en su lecho ebrio de vino hasta el hartazgo,
esta
vez arrancó los dos ojos con sus uñas
que
llevaban siglo y medio sin conocer un corta uñas,
contuvo
el grito de desgarro metiendo la esquina de su capa
hasta
el fondo de la garganta de su víctima
depositó
los ojos en el tarro
y
bebió hasta quedar con dolor de tripa,
al
ver que el corazón del ciego alguacil dejó de latir,
saboreó
un extraño olor de sangre reciente y carne gangrenada,
siguió
el rastro hasta las mazmorras
y
descubrió el horror que las habitaba
eran
las mazmorras de la inquisición
en
ellas descansaban hombres encadenados gimiendo y maldiciendo de dolor,
veintiséis
cuellos, mordió en aquel lugar,
después
de llenar una bota de piel que antiguamente guardaba vino,
con
sangre de arterías cercenadas,
ya
tengo almuerzo merienda, vianda, y ten ten pie para mañana,
pensaba
satisfecha al volar a casa de su amiga,
tocó
su puerta de su casa de bosque
una
voz dulce contestó
ya
va cielo,
al
abrir la puerta a su amiga desnuda contempló,
estaba
haciendo un aquelarre y tenía un extraño olor en la entrepierna,
estoy
trabajando contestó la bruja,
pasa
y acomódate cielo,
y
en que consiste tu trabajo, preguntó con curiosidad la vampiresa
con
la boca llena de saliva de deseo,
he
preparado un ungüento, tradicional que conocemos las brujas
para
contactar con el demonio
¿necesitas
ayuda? dijo la vampira,
no
tranquila,
¿trajiste
la comida para sombra?
así
es, contestó orgullosa,
bien
sacó una rata de un almanaque y la abrió en dos,
aquí
tienes amor
a
continuación, metió los cuatro ojos de relleno.
Sombra,
Sombra
Misina,
mis mis,
tu
cena cariño,
salió
corriendo con dificultad por estar obesa aquella gata negra de ojos amarillos
fijos,
se
sobó en las piernas de la amiga invitada y ronroneó de nuevo,
estás
contenta e sombra, le has cogido cariño a mi amada amiga,
miau
contestó la gata y se puso comer la rata rellena de ojos sangrantes,
terminó
la rata entera, y se quedó durmiendo en su alcoba pequeña
llena
de pelos, y raspas de peces del río y plumas,
esa
hasta mañana no despierta dijo la bruja riéndose a carcajada siniestra,
trato
completo, debes pagar el precio del acuerdo
dijo
la vampiresa,
está
bien contestó la bruja,
que
se untaba un ungüento con aroma a sabia y a yedra en su entrepierna,
¿Qué
lleva eso? preguntó asombrada
pues
bien lleva mandrágora, yedra y daturas de estramonio, machacadas a mortero,
Am,
y
eso qué efecto tiene,
ayuda
en la adivinación,
y
llama al demonio con mi plegaria de odio,
está
bien,
te
ves rica y deliciosa a sí desnuda,
si
fuera hombre esta noche te hacía cinco hijos,
la
bruja río para sus adentros,
está
bien estoy lista,
inclinó
la cabeza mostrando su cuello desnudo a la vampiresa,
se
levantó de la mecedora
reluciendo
sus colmillos
pasó
la lengua por el cuello de la bruja
y
le susurró al oído,
dame
tu muñeca,
para
que seas vampira tu corazón no bebe pararse
ni
quedar sin sangre,
acontinuación,
mordió su muñeca,
cerró
la ventana y aquella noche se quedó en casa de su amiga,
amaneció
y se durmió en su cama abrazada a su amiga aquel día frío de invierno,
llegó
la noche del martes,
abrió
sus ojitos, emocionada vio que su amiga bruja
que
ahora era vampira estaba bebiendo con ansias toda la sangre de aquella bota
que
llenó en las mazmorras de la inquisición,
se
acabó la sangre,
y
más rápida que un rayo la vio mordiendo una pata de su gata,
estaba
segura de que tu gata correría tu misma suerte
ambas
rieron plácidamente,
toca
tu primera noche de cacería amiga,
vamos,
vamos dijo emocionada,
al
alcalde quiero esta noche por cabrón,
está
bien, chuparemos las sangres del alcalde,
treparon
el castillo donde vivía
entraron
por su ventana y cada una eligió un lado del cuello,
ambas
bebieron del cuello del alcalde hasta quedar saciadas,
volaron
a su refugio,
y
la vampiresa le suplicó a su amiga bruja vampira
que
se mudase a vivir con ella a su túmulo y que la daba permiso para llevar allí
también
a
su gata obesa vampira,
pasaron
la noche platicando de cacerías y nuevos objetivos,
con
la gata mordiendo murciélagos más grandes que ratas
y
ronroneando al lado de su dueña,
llegó
el sol y se tumbaron en sus respectivos ataúdes,
esperando
con sed su nuevo anochecer eterno.
Fin
Primer Capítulo
Segundo
capítulo que trata del amor que surge entre las dos amigas:
Erase
ya un miércoles nocturno, negro y yerto,
la
niebla dibujaba las tinieblas siniestras,
se
podía respirar la humedad en el ambiente,
aunque
los caracoles por ser invierno todavía no caminaban por la hierba húmeda,
platicando
se encontraban en el túmulo las dos amigas,
debatiendo
la cena,
-Hoy
amiga quiero que me consientas,
hay
un hombre del pueblo que no me pagó mi trabajo de bruja
no
me pagó,
la
muerte del hombre al que debía dinero este señor,
me
costó desplomar, escalando montañas para conseguir
aquellas
yerbas y el sapo pa’ abrir y meterle el nombre
pa’
trabajar aquella muerte,
de
acuerdo le chuparemos la sangre a ese moroso
¿Dónde
vive?
-A
las afueras del pueblo,
tiene
una granja donde cría gorrinos para vender en el mercado,
está
bien iremos, pero me prometí a mí misma no morder más animales,
su
sangre me da retortijones y empacha,
vale
solo le vaciamos el cuello,
y
a su esposa también por maruja, chismosa.
La
noche del miércoles,
se
tornaba larga y deliciosa para las dos vampiresas,
ya
volaban como dos sombras en aquel cielo nocturno con niebla,
llegaron
a la granja,
los
gorrinos roncaban,
bueno
una gallina no sienta mal a la tripa espérame,
una
no fue suficiente mordió veintitrés gallinas hasta tener retortijones,
abrieron
la ventana de la habitación,
y
allí estaba el deudor roncando en el lecho con su esposa,
¿ves
que tiernamente siniestro se ve nuestro trabajo?
Si
mi cielo,
una
mordió el cuello del hombre otra el de la esposa,
algo
macabro resultó aquello,
de
repente la boca de la mujer que dormía empezó a brotar sangre,
la
vampira inexperta bruja había hincado demasiado hondo sus colmillos
perforando
la garganta de su víctima,
que
bruja eres contestó riéndose
al
instante estaba chupando la sangre de la boca,
para
no desperdiciarla,
tenían
las dos bocas juntas las dos amigas,
y
una extraña sensación de nervios sintieron las amigas,
en
la oscuridad la boca de una llegó a la boca de la otra,
y
con la sangre empezaron a besarse con pasión y deseo,
aquello
les daba más placer según pasaba el tiempo,
el
corazón de sus víctimas ya no latía y decidieron volverse al túmulo de su
vivienda,
allí
hablaron larga y tendidamente como si nada hubiera ocurrido,
pero
ambas amigas sabían que habían sentido placer en aquel macabro beso de pasión
ya
empezaba a asomarse el sol,
y
se metieron en sus tumbas,
aun
estaba la luna en el cielo y apenas eran las cinco de la madrugada,
aún
faltaba hora y media para que saliese el astro rey,
se
dieron el besito de buenas noches y se acomodaron en sus respectivas tumbas,
te
huele el aliento a gallina amiga
jajaja
es broma no te enfades, te quiero,
yo
también que descanses bruja,
hacía
años que no hacía trabajos de bruja, pero amaba que su amiga la llamara bruja,
aún
podía sentir la nostalgia de su vida pasada en su ser,
buenas
noches amiga hasta esta noche,
yo
también te amo,
en
la oscuridad del túmulo habitado,
se
oyó una tapa de ataúd crujiendo al abrirse,
amiga
amada puedo dormir este día a tu lado,
es
que la oscuridad me da miedo dijo riéndose siniestramente,
ven
bruja te hago un lado en mi ataúd,
las
dos juntas allí durmieron en la misma tumba besándose toda la noche
y
acariciándose sus piernas,
besándose
y haciendo pequeños mordiscos mutuos en sus vaginas,
ambas
acordaron al llegar la noche del viernes,
que
dormirían todo el invierno juntas en el mismo ataúd,
la
gata negra de ojos amarillos sombra tenía muy mal aspecto había engordado 7
quilos
de
beber noche tras noche decenas de murciélagos hasta dejarlos vacíos,
así
en amor y ternura pasaron el invierno frío
hasta
que una noche de mayo ya se encontraban en su primera primavera sangrienta
que
el amor y la sangre altera.
FIN
DEL SEGUNDO CAPÍTULO
CONTINUARÁ
Tercer
capítulo
Que
trata sobre el encuentro con la madre de la bruja vampiresa
Corría
una noche de primavera en aquel pueblo maldecido,
por
las criaturas del averno y su muerte sedienta,
despierta
bruja, ya es de noche,
ahi
no que sueño, me siento como si no hubiera comido en una semana,
mira,
mira ha crecido una seta enorme al lado de nuestra tumba,
ajá
es una macrolepiota tóxica,
con
ella hacía venenos de encargo cuando era bruja,
ahí
cuando yo era bruja,
que
vida más perra esta he acabado
durmiendo
con una vampira siendo yo misma otra vampira,
bueno
estamos y somos felices y comida no nos falta,
tienes
razón pero como sigamos a este ritmo vamos a beber a todos los del pueblo
y
nos reclamarán comida decenas de vampiros hambrientos,
bueno
entonces iremos a cazar esta noche al pueblo vecino,
hay
unos cuellos que duermen alegres el sueño del gorrino
esperando
el san Martín de nuestros colmillos.
Si
te soy sincera, el pueblo vecino corría de leyendas,
que
estaba condenado y maldito por demonios,
a
si es beberemos sangres tres veces más ricas de personas poseídas,
amén
a sí sea, te aviso que esos demonios duermen despiertos,
no
me metas miedo,
los
demonios siempre son amigos de las brujas,
diles
que te dejen morder su cuello a ver si son tus amigos,
deja
el sarcasmo,
soy
valiente y fuerte y tengo hambre.
Venga
vamos, espera que le cojo un murciélago a mi gata sombra,
con
tanta sangre de murciélago va a coger una cirrosis tu gata obesa,
o
una diabetes, -Que va esta solo con los huesos fuertes, no está obesa,
sí,
sí lo que tu digas,
vamos,
ya
estaban volando juntas aquella noche de primavera,
llegaron
al pueblo vecino
y
se encaramaron a una ventana que estaba iluminada con luz de velas,
mira,
que mal rollo ¿ves eso bruja? ese cura da más miedo con ese crucifijo que un
cazavampiros,
esperemos
que este de espaldas amada y le ensartamos el cuello,
vale
a sí lo hicieron,
de
un zarpazo tiraron el crucifijo del cura al suelo,
que
se encontraba en medio de un exorcismo,
lentamente
la sangre del religioso dejó de brotar por su cuello,
lo
hemos dejado seco, vamos a por el poseído
de
repente contemplaron asombradas como el poseído se doblaba y retorcía
para
balbucear sus últimas palabras,
tu
madre que condenaron a la hoguera además de ser bruja era vampira,
y
sigue alimentándose en la oscuridad y la tiniebla,
para
puede que este pobre diablo tenga razón,
puede,
pero ya conoces al demonio que te cuenta la mentira más bonita
como
que hay cerdos con alas de murciélago
que
vuelan y son vampiros,
tranquila
que si es cierto
puedes
comunicarte con tu madre mentalmente y ella vendrá a verte,
escucharon
un chirrido en la ventana mientras vaciaban el cuello del poseído,
mira
una vampiresa como nosotras,
Madre
eres tú,
si
hija soy yo,
te
he echado de menos todos estos años vigilándote en la sombra,
te
echo de menos también
te
amo madre,
veo
que ahora eres vampira también
si
y acabé con los tres hombres que te quemaron en la hoguera,
esa
es mi hija
siempre
supe que tenías un corazón de guerrera,
tengo
que irme hija perdóname por hacerme pasar por bruja quemada,
no
te preocupes mami, siempre supe que volvería a verte.
Nosotras
también nos vamos ya pronto saldrá el sol.
FIN
DEL TERCER CAPÍTULO
CONTINUARÁ
CUARTO
CAPÍTULO
Que
trata sobre la visita al túmulo del vampiro ermitaño Miguel, y la boda de las
dos amantes vampiresas.
Corría
una noche lluviosa de mayo,
cuando
de repente tocaron a la puerta del túmulo,
las
dos vampiras se encogieron del sobresalto llevaban dos décadas sin recibir una
condenada visita,
abrieron
con cautela la puerta,
¿Quién
llama? Preguntaron.
.
Soy el ermitaño Miguel, aquel que vive por los siglos en la cueva del monte del
reguero del gato.
Pase,
pase bienvenido sea llevamos mucho tiempo sin una visita cochinera,
adelante
mi casa es su casa,
póngase
cómodo, que le trae a bajar de su montaña,
Os
cuento que llevan decenas de siglos mis barbas bebiendo la sangre por mí,
vengo
aterrado de estar enterado que un cazavampiros llamado Juan Belmonte
ha
llegado al pueblo a investigar los ataques de nuestra amada familia,
que
el demonio la guarde en su seno y morada,
vengo
a ponerlas en aviso que no salgan a cazar solas,
ese
cazavampiros tiene los huevos mu gordos
y
ya a pasado cepillo a siete de los nuestros,
las
invito a cenar mañana a ambas a mi cueva para dialogar sobre el asunto,
no
quiero ver desaparecer a mis dos amadas vecinas que espío cuando me aburro
y
se comen la boca y las piernas con deseo y lujuria,
pero
bueno ¿no le han dicho que espiar está muy feo?
Perdonadme,
pero con tantos siglos uno ya se vuelve un poco verde,
no
se preocupe con gusto iremos mañana a la noche,
de
acuerdo las espero ansioso,
y
cuidado con los caminos de la noche,
con
esa estaca de Juan Belmonte.
Cuidado
tendremos, nos vemos mañana,
chupe
cuellos en paz
igual
deseoso de gusto las espero para tomar un cafelito y un vinito de sangre,
hasta
una gitana vieja me hizo una canción la del probe Migue
pero
soy tímido y solo la escucho cuando estoy triste,
llegó
la noche de la cena esperada y las vampiresas fueron a la cueva del reguero del
gato
con
su gata sombra,
bienvenidas
sean a mi humilde morada, pasen, pasen,
más
guapas y no despiertan esta noche,
jaja
sí, el amor nos tiene con piel de lechuga y picores diurnos,
eso
es bueno,
bien
de cenar hay gorrino vivo a chupar, sopa de rata de agua,
y
la panadera del pueblo recién secuestrada,
se
veía bien dulce y sabrosa aquella panadera amortajada con unas bragas rojas en
la boca,
la
rata para mi gata sombra que está a dieta,
de
acuerdo iré sirviendo un vinito de sangre gran reserva traída de las mazmorras
de la inquisición,
serviré
de tapa lenguas humanas estofadas,
que
rico y sabroso huele que alimenta,
ya
va espérenme sin salir volando.
Se
hartaron a cenar y a beber, una extraña sensación de deseos, sintieron ambas
vampiresas
por
aquel ermitaño simpático y risueño llamado Miguel Capote,
antes
de un parpadeo estaban en su lecho desnudas bajo su embrujo,
cosa
cierta porque aquel vampiro era brujo druida,
hicieron
el amor con pasión y lujuria toda la noche,
y
acordaron casarse las dos con aquel ermitaño misterioso,
pasaron
aquellos tres meses tres días y tres horas
de
prometidos cazando y alimentándose juntos
hasta
que llegó el esperado día del casamiento,
fueron
de invitados, el conde Drácula de Transilvania su esposa Anacleta su sobrino
Dante Romero,
un
ciervo, un centenar de vampiros murciélago, polillas vampiras de los 3 continentes
malditos,
duendes
oscuros, hadas asesinas, basiliscos y demás criaturas del averno,
sonaba
el flamenco y corría la sangre fresca por doquier,
el
otoño siguiente vivían su vida de casadas las dos vampiras amantes
eternamente
enamoradas y sedientas de sangre.
Fin
del cuarto capítulo
CONTINUARÁ
Quinto
y penúltimo capítulo
El
amor eterno y desenlace
Trata
sobre la lucha contra el cazavampiros Juan Belmonte y la adopción de un niño
vampiro rumano:
Caía
ya una noche lúgubre y cálida de junio,
se
podía sentir un hedor muerto en el ambiente,
las
vampiresas se encontraban alimentándose,
estaban
en la granja de un aldeano del pueblo,
este
estaba obeso y sano, de alimentarse de tanto puerco y gallina,
ambas
tenían un extraño presentimiento,
como
si algo no fuese a salir bien aquella noche,
sentían
otra presencia en aquella granja,
y
a sí era, al salir de la granja,
se
encontraron con el cazavampiros Juan Belmonte,
que
llevaba una estaca en la mano derecha
y
un brazo musculoso,
se
quedaron paralizado con aquel cazavampiros,
como
si hubieran visto un fantasma tres veces muerto,
de
repente se escuchó un fuerte disparo,
y
el cazavampiros Juan Belmonte cayó desplomado,
se
trataba del ermitaño Miguel
que
había acudido al lugar con una escopeta
intenta
dejarme de nuevo sin esposas malnacido
desde
la tumba, después,
Miguelse
encontraba mordiendo el cuello del cazavampiros,
que
se estaba retorciendo como un gusano
en
el suelo tras recibir aquel disparo,
ese
es nuestro esposo dijeron las dos vampiresas aliviadas.
Caía
ya larga la noche,
y
nuestras amigas descansaban en su túmulo platicando,
aquella
noche de junio había sido muy intensa para las dos,
que
ya se encontraban en una tumba juntas
besándose
con pasión y lujuria,
llegó
la noche siguiente a aquel pueblo maldito sin nombre,
las
dos vampiresas se encontraban apenadas,
a
ambas se les había pasado ya el arroz
y
a su edad jamás podrían tener hijos,
tras
pensarlo largo y detenidamente
decidieron
adoptar un niño vampiro,
llegaron
a la decisión de que adoptarían al pequeño vampiro,
famoso
por sus libros infantiles,
aquel
pequeño vampiro era de Rumanía
y
se llamaba Rudiger,
fueron
al juzgado vampiril rumano,
y
tras unas largas burocracias tenían los papeles de la adopción en su mano,
tuvieron
que sobornar al juez rumano
para
conseguirlo,
le
regalaron seis botellas de sangre de vino gran reserva añeja,
y
una maleta con el cardenal de la inquisición española
Bartolomé
Diaz Espartaco, se lo regalaros en una maleta de hierro,
con
cerrojos y murciélagos grabados,
aquella
maleta tenía agujeros a modo de respiradero.
Ya
tenían al pequeño Rudiger en casa,
y
fue la mayor alegría de su existencia,
jugaron
al endemoniado y al ahorcado,
y
salieron a cenar y dar un paseo nocturno,
el
verano estaba llegando a la aldea maldita sin nombre,
ya
pronto serían las fiestas del pueblo.
Fin
Del Quinto Capítulo
CONTINUARÁ
Capítulo
sexto, capítulo final
Que
trata sobre los orígenes del pueblo vecino endemoniado.
Caía
ya una noche de calor y de grillos una noche de julio,
nuestras
vampiresas se habían despertado emocionadas,
veían
a los murciélagos y las polillas del túmulo gordas y babeando sangre,
vamos
bruja esta es nuestra noche hay comida hasta hartarse y son las fiestas del
pueblo,
sí,
sí, sí, quiero,
¿Me
sacas al baile?
¿Me
llevarás a bailar?
Pero
bruja somos vampiras, no mortales,
Ya
veo desde hace un siglo y medio largo,
bueno
algo podemos hacer,
le
pediremos a nuestro esposo que deje la timidez y nos ponga la canción del probe
Migue
que
le escribieron,
ni
hablar se escuchó una voz tras la puerta,
hace
una noche pa’ asar la manteca y no quiero ponerme triste,
por
fa, por fa,
bueno
está bien pero solo la pondré una vez,
sonaba
ya la canción en el gramófono,
Qué
le pasará, qué le estará pasando al probe Migue
que
hace mucho tiempo que no sale,
dice
que se ha vuelto ermitaño en su montaña,
que
de ahí no quiere más salir,
allí
se hace su cafelito hasta se toma él su vinito;
ambas
rieron a carcajada siniestra,
es
preciosa amor,
te
describe hasta la perfección,
bueno
fuera la broma o la quito,
jajaja
no te enfades,
hoy
iremos al pueblo vecino,
algo
oscuro y gordo se está cociendo allí hay vampiros poseídos
que
nos están haciendo la competencia,
está
bien, al rato se encontraban volando al pueblo vecino,
fueron
a la iglesia del pueblo
que
tenía escrito en la puerta con sangre, pueblo propiedad
del
demonio y Calvin Caín,
tienen
sentido del humor por lo menos nuestros amigos,
si,
sí ya le entra a uno mal rollo de verlo,
se
escuchó una voz que provenía del campanario,
bienvenidos
pasen, pasen
¿Da
mal rollo ves?
se
puede venimos del pueblo vecino
a
exponer nuestro problema vampiresco,
está
bien, pasad y poneros cómodos,
pasaron
a los púlpitos de la iglesia,
y
bajó del campanario un vampiro anciano jorobado,
con
la cara rajada,
me
presento soy Odor, jorobado de Notredame para servirles,
como
podrás ver soy vampiro extranjero francés,
¿Qué
les trae a mi humilde morada?
Pues
bien, últimamente estamos teniendo problemas con vampiros endemoniados
de
este pueblo que nos hacen la competencia y nos dejan sin alimento,
está
bien se acordará lo siguiente el invierno y la primavera será la veda abierta
para
los vampiros de vuestro pueblo, otoño y verano
será
nuestra veda para nuestro pueblo del demonio,
las
dos estaciones que tendréis vedadas tendréis que ir tirando de despensas de
sangre
y
sangre que halláis almacenado en botellas, barriles y toneles.
Me
parece justo,
una
pregunta más y nos marcharemos,
¿A
qué se debe tanta presencia del demonio en este pueblo?
Pues
corre la historia que san Miguel ARCÁNGEL
bajo
del cielo en septiembre porque se gastó todos los dineros en licor, casinos y
prostitutas
bajó
a hacer la vendimia como todo buen hombre del señor,
y
aprovechamos para ensartarle los colmillos y volverlo vampiro,
desde
entonces el Arcángel vive en Transilvania,
bajo
el seudónimo de conde Drácula ese es nuestro origen endemoniado,
sin
san Miguel luchando contra el demonio,
cientos
de demonios salieron y se apoderaron de todos los aldeanos del pueblo,
brindaron
en sangre,
y
todos se fueron a dormir pues ya iba a salir el sol.
FINAL
El
castellano
Lluvia dorada, aullidos en el viento
visiones en el sueño de volar
soplidos en la sinfonía
de verla a ella día a día
rojo en el cielo
solo viendo mis ojos
solo viendo mi corazón, ¿Qué encuentras?
Hablo de nuevo.
-¿Qué araña me lleva?
para este latido intenso
cual brazo de mister Vikingo.
Todo lo vivido
todo sorprendido en interior del hueso
que me sostiene aterrorízame
lejos o cerca, jamás podrías
no puedo empezar de nuevo
pero de nadade lo acometido en mi existir me arrepiento,
todo lo que he amado niebla vuelta de hoja
perder es posible para conseguir una eterna victoria
ya la tengo tu corazón la amamanta
mi novia tierna,
infiernos atravesados vueltos paraísos desmigajados
de tus fuentes crecientes
eres lo mejor que pude conseguir
por lo que envuelto en conformismo no estoy
puedes verme crecer a mejor con tu ser
sólo soy lo que tus ojos dicen de mí
y los espejos se clavan en las sienes
hacia mí vienes
valores míos forjados en la espada de Nuada
mi estómago el caldero de Dagda
por lo que nunca se acaba el deseo
de en mi interior cocinar tu amor
mi valentía tejida en la lanza de Lugh
nadie es más fuerte que yo
porque nadie me supera y no supero a nadie
sabiduría y juventud bebida en la piedra de Fáil
soy Yo un hombre de la diosa Danu
su caléndula enraíza mi corazón
y tú, eres su abeja mi amor;
esperando que conserves el cardo de la dama
que te entregué
hoy como ayer a tu lado estaré
hasta que mi aliento raje el cielo contigo mi cielo.
El Castellano y Leannán-Sídhe
SEPTIEMBRE
2015:
Resplandores
dorados,
invernados de su calor,
sencilla emoción,
ten todo lo que quieras
inspiración,
sueños,
por cada sangre
ya que vale menos la vida
que un puñado de papel
pintado, liviano, demonio dinero hablado
todas las historias del final de los días
cuentos contados
expresiones
un millón de rostros, un millón de mentiras
¿qué quieres que hagamos?
hundirnos en el conformismo
pues no,
mi vida tiene un eje y un sentido
si alguien ha de perder
que sean los anélidos de ciudad
que por lo menos
los ignorantes vivimos felices
sin preocupaciones tú amor observa,
detente y piensa
mira las plantas con atención
qué preocupación pueden hallar
solo una o dos
luz, agua, sujeción la tienen
¿qué sujeta al mundo entero?
ese material,
¿quién el libre entonces?
quién depende de sí mismo
llámese indígena.
El Castellano y Lhiannan-Shee
OCTUBRE
2015:
Abismos
prendidos
en retinas de hielo
donde arde en albor
el hierro de mi amor,
ascua eterna, sanguínea,
tejida de mi vida
que siempre tengo
en mi mano encendida.
Muerto el tiempo
para abandonar.
Estoy para luchar
mas puente digno
del destino dificultad es.
Avanzo mi sendero
sin franca tapia ni verja
Vea donde vea
te veo vida plena
incluso llevando estaciones
a cuestas;
De negros lirios desangrados
y su cabra rojiza masticando
al son de un sí bemol
el transparente pío
con su zorzal.
Va mi invierno para empezar
al calor de mi amada
a la helada
de un futuro que derretirá
y de sus labios brillará
abandonado ya
mi nicho temporal.
Ella que me falta
la deseo con más garra y fuerza
ese nuestro día semanal
de unión de dos gotas de lluvia.
Fuerza de mi fuerza, valor
de mi valor, al fuego
arde nuestra condición
para volar en nuestros sueños
como molinillo Diente de león.
El Castellano
NOVIEMBRE
2015:
Albores de hierro:
Sangrando altares de hueso
ríen oficinas del demonio
la ciudad se come estructuras y alquitranes
como la tierra se come los cardos tras el estío
pupilas negras de petroleras y madres
del consumismo humano
no coche que mostrar,
más que estas dos piernas invencibles
como alturas estampadas, difuminadas
en la retina de los cuencos
que mueven mis deseos
justo este mundo trata de cambiarte
ningún miedo, ningún temor,
sólo el ruido por temblar este humor
ningún temor, ningún miedo,
amor a la virtud, odio al defecto;
este mundo me hizo perfecto
y como no presumo, de nada carezco;
crees que destacas
llegará quien te pise las entrañas,
vida para ver el demonio llegar,
primero arreglo mi casa, luego
la del vecino y la del mundo mío;
nadie me supera y no supero a nadie,
nadie es superior, ni inferior.
A mi sombra y estampa,
todos somos humanos seres,
la diferencia la marca nuestro demonio
o maldad o lo contrario nuestro dios
nuestra bondad y amor interior
el mal triunfa cuando los hombres buenos
no hacen nada dijo alguien.
A mí durmiendo no me pillará el mal
un mundo por cambiar
el mío,
cuánto abarca, pregunta a la roca
que es mi dios.
El Castellano
DICIEMBRE
2015:
Entre sierras y montañas
de verdes y valles de ríos sangrientos,
ven pasar la espada de Hipsípila
árboles milenarios
asolando a los caídos,
ven lejos los astros prepotentes
de sí mismos,
desconocen el hijo del viento y el Sol
que va por los senderos,
¿Dónde irá ese hombre?
-Sólo él lo sabe,
a una princesa vampiresa
le prometió una flor
de la montaña más remota y alejada
pasada la Torre de Hércules.
Con raíces la trajo,
sin un solo pétalo perdido
ni hoja caída,
a la orilla del río la puso,
a la orilla del río ella la quiso.
Cada primavera iba a visitarla,
cada primavera su flor
de color distinto vistió.
Un año notaron triste a su flor,
extrañaba su montaña.
Su amada le pidió piedras y tierra
de donde fue encontrada,
a si lo quiso, a sí sería.
Al llegar a la montaña
en el lugar de donde estaba la flor,
allí una serpiente sabia encontró,
cual ella le dijo:
Si muere esa flor morirá tu alma,
-¿Qué misterios entraña
pues dicha hermosa flor?
Es hija de los cielos como tú, contestó.
Sí quieres saber más pregunta
a la reina de las mariposas,
que yo estoy tomando el sol.
Cogió las piedras y tierra y marchó,
en el camino una mariposa
se posó en su hombro,
le dijo al oído
sígueme mi madre te espera en el bosque,
allí fue,
la reina de las mariposas,
le dijo que esa flor fue
de las más antiguas en crecer
después de los helechos,
tan antigua que tenía
capacidad de sentir intacta
como los humanos.
De ella se despidió
tras darla permiso
para beber de su néctar.
Rodeando la flor
puso la tierra y las piedras,
decidió tras el consejo
de la serpiente y de la reina mariposa,
visitar a la flor cada mañana.
Su princesa también se alegró
y del bosque un lobo para Hipsípila
regaló,
en amor juntos vivieron.
Un día la flor se cerró,
en su interior
semillas latieron hasta
caer a la tierra
con las primeras lluvias;
de cada una de ellas,
brotaron plantas jóvenes
con los colores del arco-iris en sus hojas,
de cada semilla
de esa antigua flor
despertaron las hijas sídhe;
hadas que cuidaron el bosque
y cada arroyo, esa fue su leyenda,
un cuervo un día en su ventana posó
dijo con amplia voz:
A la tercera luna llena
vuestro mundo caerá en guerra
solo el tejo milenario de las runas del padretuyo Hipsípila,
tiene
las llaves para a los muertos llamar, a volver a vivir.
Y a vuestro lado luchar,
el árbol inmortal solo pedirá un acertijo,
para ayudar, mi nombre que es Förüq
os ayudo por traerme sustento, cada día
desde que sigo a vuestro lobo, del bosque
de la sombra, y el manantial eterno.
El Castellano y LhiannanShee.
Grama
fría
en la aguja que mece,
que sostiene la enhebrada parca
de la mente que clama
la muerte de la conciencia
y su desdoblado humor.
Gris el hálito crepitando
que cayeron los templos
de huesos mientras
Hipsípila nacía
de la fuente de la vida
en reino inerte cobraba lugar
él lloraba piedras de montañas
subió los montes,
los hielos derritió con paso lento y decidido
a las plantas les dio voz,
el reino del hombre cabalgó
sin entender su religión
que no era basada en el rayo de Sol
Hipsípila cabalgó y cabalgó
Sangrando su dolor en rocío de flor.
Un día se detuvo en un castillo
de las tierras del norte
allí descubrió una princesa
de ojos color tierra
y unos cabellos color de su fulgurado
Sol y su ilusión se encendió
pidió cobijo y allí conquistó aquella princesa
para luego hacerla su compañera eterna
compartiendo su secreto del manantial
ningún reino pudo más que al
de Hipsípila inmortal que a su castillo llevó
que traía toda simiente vegetal
y todo pájaro trinó Hipsípila siempre vivirá.
El Castellano y Leannán-Sídhe
ENERO
2016:
Sendero
a tu corazón:
Solo navegando un océano
que me lleve a verte
allí donde las flores se derriten,
el horizonte me sangra besos de piel,
tus ojos
sí dentro de tus ojos alcanzo
la verdad
esa disparada que llega a tu boca,
luciérnagas me cuentan auroras,
por destapar su idioma,
acampan el alma brillos sujetos
del rey lucero,
ese por el que navega mi verso,
hoy el placer queda quieto
en tus fugaces párpados,
la voz cae ocupada por los sueños,
resguardos del ser onírico,
que avanza mira y exclama
que te ama,
muerta la llama
que te sostiene en mi ventana,
fuego trenzado mi bella calma,
todo quedó por decir
difuminada mi estampa
sólo por tus besos muere mi araña,
mi sonrisa dura, tibia, congelada,
por tu bello ser desplegada,
caricia del sino de mi destino
llegar a tu entraña,
para poseer tu alma,
este beso sonará más allá del borde del papel,
donde el océano río se vuelve
por la calma y el arrojo,
mía te vuelvo en mi entraña,
y el verso proclama
que solo bajo mis brazos
te verá el mundo mi Leana.
Estrellas fugaces derramadas,
mi ser con tu ser vuela
llegado el mañana que mis ojos a ti encarama,
siente la caricia de mis ojos,
y su océano en fuego de llama,
resguardos del alma que te ama,
por destaparte mi amor
que acampa
y la luz torna camino
para llegar a verte
y complacerte mi amada así sabes
todo sendero tiene un final
y recién he comenzado a amarte.
Ilumíname el camino a encontrarte.
El Castellano y Leannán-Sídhe
FEBRERO
2016:
Brillo de fulgor,
por los astros
que ya no lucen apagados,
me deslizo por el humor vivo
sabiendo que yo a ti te sirvo
desde el beso de la rosa,
al placer de mi vida
que avanza,
que la tuya ve preciosa,
sueños capaces
de alumbrar el cielo
que se blande
en hueso de luna
mi horizonte que atravieso,
por si vuelvo a la vida
de nuevo
que sepas que tu corazón
alberga mi latido
tiempo de cambio
mis sentimientos
guían mi cuerpo
donde las ilusiones
se me hacen manto,
yo que miro el cielo de tus ojos
y me deslumbro en ilusión
de saberme enamorado
hilvano estos sueños
que crepitan
bajo la luz de las luciérnagas
sigo el tren de la noche
y la noche no puede sostenerme,
a puro, limpio, desvelado
se desentraña mi latir crepitando
enamorado
recuérdame
porque yo por tus besos de estrella muero,
y en mi campo de esperanza
quiero sembrarme
y que viva la añoranza
que tu piel alcanza,
sueños despiertan
tu viva imagen en colores
y yo quedo preso
de nuestros amaneceres,
por si mi vida floreces
que sepas que mi miedo desvaneces,
y que quedo yo para servirte mi ilusión
que va a habitar tu corazón,
por las promesas fugaces
tu cuerpo siembras en mis noches
donde florecen a besos mis sentires,
que por ti tornan estrellas miles,
este fuego incombustible
que no se apaga ni apagará,
resume mi vida
en el latir de una estrella
torna tu mirada
brillo de mi quimera quieta,
sabiendo que germinaron
las semillas de nuestro amor,
y el viento tornará en pétalos
ardiendo nuestro corazón.
Avanzo diestro
el sabor de tu beso,
las estrellas cabalgo en ilusión,
nueva visión de tu existencia
se manifiesta,
y yo por tus labios amanezco
sin prisa me aborda el alma
tu calma sosiegos sembrados
en los astros
graznidos de este cuervo encendido,
voy viajando tu piel
desvelando tu miel,
humo y reflexiones
vivirán siempre mis ilusiones,
en mi cuarto desmenuzo el sonido
y mi sentido crepito ardiendo,
resumo mi vida tornándola papel,
las estrellas me guían
hacia la travesía a encontrar tu alma,
bella riges mi cielo enamorada,
ventanas al presente se abren
hazme libre en el viaje a encontrarte,
que las nubes surque,
y tu boca naufrague
tus ojos mis luceros
que quiero,
hoy no es un día cualquiera
mi sangre se vuelve hoguera
y tu sonrisa me germina
en flores todos los besos que quiero darte,
muerto el tiempo
y su espera
que blanda al viento
este amor preso
y su corazón afile en actos
mis bravos sentimientos
plasmados en verso,
si mi día no es día
si no te veo puedes decir
que eres mi sol,
eres mi ventana volando,
eres mi ilusión que se mece
en albor mi calor y mi lluvia
que quieren mis labios
eres de cada pétalo la flor,
mi vida mi amor,
elevado tornasol,
estrellas clamando un albor,
sujetando la perfección,
allí donde los sueños se hacen realidad,
me traes a la vida de nuevo,
todo este tiempo estuve esperando
volver de la luz,
y te encontré
no siento la distancia,
puedes sentir mi vida,
mis ilusiones otra vez,
solo por mis ojos la verdad encostraste,
un sentimiento preso que arde
y cómo no viaja a encontrarte,
pasado las estrellas fugaces
y sus deseos calientes
aquí me encuentro tejiendo el humor vivo,
desgañitando mi aliento
en verso silente,
para acampar el sonido,
y traerte a mi vida por si vivo
que los astros te cuenten que yo a ti te miro,
ventanas al pasado que se cierran
contemplando nuestro futuro,
te necesito de nuevo.
El Castellano y Lennán-Sídhe
MARZO
2016:
Todo
bulle hacia arriba,
así como la calma de mi alma
que busca a Dios en la lluvia
fieles destellos de quienes somos
mi ser se está carcomiendo la sangre
por encontrar su fiel latido displicente
se trenza el nervio otra noche
para mirar el ocaso del rey lucero
y el malva que tiñe el cielo
quedará mi hueso para preguntar
a mis ancestros si el amor
volverá a mi cuerpo
mientras tanto seguiré
orando despierto,
una noche que las fuentes
de la primavera bullen despacio,
quién vendrá a darme su regazo,
quién me sostendrá llegado mi final,
no lo sé mientras tanto seguiré en vilo
escribiendo al hueso de la luna
que tantas noches me arropó en su seno,
mi vida
que ya empieza
a volverse una noche maldita
me abriga el recuerdo de su sonrisa esquiva
y su piel tersa de seda
será un día llorando al cielo mi subrepticia
de mirar mis ilusiones, mis sueños tejidos en soledad
ver la noche pura en compañía de mi reflejo
y sentir alegría
dar gracias a la vida por estar vivo de nuevo,
cuando de mi huyó el amor
y nunca quise decir, nunca dije,
todo fue humor desvariado
del cambio de la primavera
que se come mis venas
hoy no será una noche más
mi cuerpo desnudo en la penumbra,
llama a la tiniebla su fiel compañera,
tijeras y espejos que se clavan del reino
del que siempre está despierto
un canto hacia atrás una oración del mal
que ya vio que todo estaba hecho,
desfilaba mi ansiedad por cuchillos de sangre
el cielo se abría al son de los tambores,
era la procesión de mi soledad sin descanso
y que el cielo se apiade de mi canto
que esta tierra me verá llorando su azabache
pero jamás muerto por un crimen de flores
que descansan las estepas y los campos,
mi alma clavo al cielo
con un yunque sonámbulo
de mi insomnio cabalgado
para ser otra noche de espejos
fieles testigos de mi sangre expuesta en vilo,
y que mi ser se llene de oscuridad
que yo en mi vida sé quién fui y sé quién soy,
más que un abrojo del campo
vine a clavar al cielo mi humor vivo,
esperando llenar de flores el viento
y decir aún no he muerto,
seguiré aquí despierto donde cruzan los firmamentos
y los cielos cuelgan mis sueños
murió la luna de invierno
y mi sed se blande de un confín a otro confín
cuando todo acaba en el parpadeo
de una estrella,
y la malva tiene hijos de luna,
yo miraba el cielo a oscuras
buscando una razón
para seguir aguantando este dolor,
se abrió un tornasol que me dijo
que el cielo está para lucharlo,
el suplicio dormido se vestía de luto
por todo lo que fue y no dijo,
la araña me llevaba a otro abismo
cuando el rey del universo soñaba su trigo,
yo de mi caléndula cultivada sacaba mi verdad
para brillar más que el sol
llegado el punto final a mi verdad
que se retuerce, que grita salta y exclama
por una guerra eterna al error
y su tijera negra.
El Castellano y Leannán-Sídhe
ABRIL
2016:
Por la encina que me respira:
Encina que me respira
avanzo el camino de los cardos
todo lo que veo crece sin más importar
ababoles en rojo
sangre de tierra en verdad
al olmo viejo defino mi ida
abrojos difuminan la verdad
esa, que llegado el verano desvanecerá
crepita el suelo en color
añil el canto
se viste de espiga
a la malva tornasol
escucho la súplica
de toda espina que mece mi vida
reposa el colorín
por las margaritas abiertas
nacerían mis te quieros,
y los molinillos al viento
acamparían el sentido
y el aliento silvestre nacido
al estramonio seco
canta su renacer de simiente
para el verano y el otoño
brotar sus trompetas de los ángeles
en vida y fulgor
por la ortiga que su hoja pincha
mecería mi vista
con el poder de acariciarte
el pensamiento
por más que avanzo
el cardo llena mi visión
el camino sin final ni retorno
lleva a encontrarte
por los cuclillos nacidos
por la cepa de vino
por el olivar al sembradío
acampa y despliega mi sino
de trigo y centeno visto
la acequia mi sangre lleva
con el fin de inundar los campos
de mi verso que es mi sangre
diestro compás de espada
lleva la cicuta
al brotar de un cebollino se muestra
fiel la floresta
por el ciprés que los muertos vela
se duermen los siglos
y la morera dulce torna
al trinar de pardillos
visten los castaños de indias
hoja nueva
el umbral silente cocina el hueso demente
a la vista del Sol
la lagartija está
el tragopogón luce su flor
para su posterior de su simiente dispersión
hogueras al sol
tienen las caléndulas arvensis
en su flor
siendo flores de difunto de los caminos
por la que los muertos bailan en su luz
del pino avanza la procesionaria,
mientras violetas nocturnas
dan nombre y honor a flor
los plantago que tienen su flor de su espiga
fieles estambres enamorados
de la vertical caricia
ven llegar sus soldados alados
infinitud de vidas en color
con flores regadas por la primavera
que mi sangre y de todo lo vivo
altera y mece en alegría
y sutil caricia de vida
su fiel avenida
del sol y la sombra nacida
lluvias despiertan el sueño
de toda simiente caída
brotando mi vida.
El Castellano y Leannán-Sídhe
MAYO
2016:
La una de polvo:
Perpetua una,
por el bajel del alma,
bajaba recorrida,
por entre encajes olvidados
me descubría,
el caballo del ansia mía ,
donde empezaba a abrir
en sus piedras de ojos negros,
y la cabellera levita
por altas ramas,
donde acaba el sueño
taciturno de su sonrisa helada,
voy allí sembrando ojos
en sus labios áridos,
no me apetece seguir sufriendo
para ello sirvo mi aliento,
donde acaba lo que siempre
creí conocer más me detuve a envejecer
sin mecer alas cansadas,
el horizonte me cuelga la rama,
y yo loco callado pienso
en un tiempo que me apetecía recorrer
tus simientes azules,
en un mundo que mis labios cierra
tornándolos grises,
la idea vuela eterna del estado mental
por conquistar,
esta es mi vida
, esta es mi suerte,
pregunta a mi orificio demente,
que dispara por mi boca
la locura quieta que mía te arropa ,
haciendo cálida la estrella
de mi popa
y mi ángel sangrando versos de hielo,
en el tibio, ancho, escurrido desliz
que me llevó a contarte mi verdad,
por la que quedaba frágil,
vulnerable sostenido yo
en un destino incierto
del comienzo del Alba a mi insomnio
que me da energía.
Que fiel asesinó la caricia,
en cama de ojos en alfiler
y patadas del sueño,
crujiendo mi ser en una araña,
llegó el tiempo de escalar
por si un día abandono
será cuando me vuelva polvo.
El Castellano
Perpetua una,
por el bajel del alma,
bajaba recorrida,
por entre encajes olvidados
me descubría,
el caballo del ansia mía ,
donde empezaba a abrir
en sus piedras de ojos negros,
y la cabellera levita
por altas ramas,
donde acaba el sueño
taciturno de su sonrisa helada,
voy allí sembrando ojos
en sus labios áridos,
no me apetece seguir sufriendo
para ello sirvo mi aliento,
donde acaba lo que siempre
creí conocer más me detuve a envejecer
sin mecer alas cansadas,
el horizonte me cuelga la rama,
y yo loco callado pienso
en un tiempo que me apetecía recorrer
tus simientes azules,
en un mundo que mis labios cierra
tornándolos grises,
la idea vuela eterna del estado mental
por conquistar,
esta es mi vida
, esta es mi suerte,
pregunta a mi orificio demente,
que dispara por mi boca
la locura quieta que mía te arropa ,
haciendo cálida la estrella
de mi popa
y mi ángel sangrando versos de hielo,
en el tibio, ancho, escurrido desliz
que me llevó a contarte mi verdad,
por la que quedaba frágil,
vulnerable sostenido yo
en un destino incierto
del comienzo del Alba a mi insomnio
que me da energía.
Que fiel asesinó la caricia,
en cama de ojos en alfiler
y patadas del sueño,
crujiendo mi ser en una araña,
llegó el tiempo de escalar
por si un día abandono
será cuando me vuelva polvo.
El Castellano
JULIO
2016:
Invertebrado:
Lámina del cielo
tu gris en estiaje
ángel del cielo teje
macabra sinfonía
lluvia se derrama aplomada
por su guiño de ala,
por venas cavas, su quitina,
estrechas vías consumidas
en atroz entrega
del mensaje del cielo,
sangre de tierra en zigzag,
río de caudal
por arterias de arañas,
por acariciar la flor del iris,
un barco y una vela
un puerto y una quimera,
una vida de aciaga solar siembra,
verso saciado cabalga
el colchón etéreo del aire,
hasta anclarse en vals,
sueña el viento ser capturado,
atrápalo en tu mano
y en la otra derrámate como gota,
precipita tu esencia bebe del cáliz
la yaga de nuestro vino,
infinito remansado en cuña de estambre,
es un ojo de tierra,
es una espera,
unas inmortales fauces,
la canción con la que bailan las flores,
un cariño de flamígera estrella,
un armazón dorado de escarabajo,
una casa de caracol,
ven, ven conmigo soy aullido,
una entrega de cuarzo llorado,
un cuchillo de sílex afilado,
en el trillar del campo,
soy mis venas naciendo en un charco,
un sorbo y soy fuego en tu mano,
gimo
y corro el vasto templo
de mi perdida religión,
viendo el devenir venir
cruzarse, deshacerse, alzarse
para acabar siendo tierra
del inerte azar profuso,
mi tinta se bebe un rayo solar
en patita de un caballito del diablo,
mi vaga libélula de mi suerte,
para que siempre viva
esta hormiga león
siendo mi cosecha más que tus besos,
más que tus rayos de sol,
siendo yo del camino y el camino ser de mí,
irisada vida en son de mis tambores
de insecto tejiendo, volatilizando lo inmortal.
El Castellano
AGOSTO
2016:
Suavizas
mi baja mar,
entre corales de mi cuerpo tu cuerpo,
un erizo de mar camina serio,
es el azogue de marea alta,
un vestido te hice con una caracola,
por si acaso llegase mi sombra y mi ola,
hola cómo estás te pregunta al zarpar
mi navío fugaz,en tu profundidad desvalido,
viene con una nécora de mi cabeza,
a elevar su ancla, a sembrarse de viento
sí esa su vela, que ya no será más ojera,
es una hacienda diagnosticada herencia
que entona en cal y arena
la estrofa, goteante qui est la de mare,
un diente de león se asoma
por el paseo marítimo de los navegantes de las tierras,
cruzando tu abanico con caricias del alba,
esa tan preciosa que de bella plañía aureolas,
venga que vinieras, vaya que te quedes,
y vuelvas verdes mis tardes grises,
esta sí esta no ardiente tu velo de corazón,
que sí alcanzo y si hasta allí llego
pregunto si puedo beber un beso tuyo
para hacerlo mío,
lo siento pero sonrío.
El
Castellano
SEPTIEMBRE
2016:
Resquicio
un agujero sin salida
hablando entre tubos
subterránea vía del hambre
y su sabor alas de bronce
por el oscuro jardín
me muevo
y demuestro
que lo que poseo
lo vuelvo
diestro empeño poseso
del noveno cielo
y su soturna escalera
que demuestro
no es más que un acertijo
de lagartija de pared,
y se siente
jamás me creo poseedor
de la castaña del castaño de oro
con lo que prevalezco
en gritar difuso y difuso,
profundo y profundo,
hasta estar tan enterrado
que nadie me entiende,
hasta el fin de la nube
estoy esperando
el camino de mi carretera
con mi tren sobre una acequia,
si no soy persona lo demuestro,
sobre un pilar de imagen
que me hacía militancia seca,
una losa
sobre una mariposa de cemento,
una cama de sábanas de algodón
con su polilla eterna descansando
sí Marián
me avanza tu profusa luna
cabalgando astros,
ven, ven, a mí,
tengo tu néctar que deseas
por eso valgo
hechos de ratas sumergiendo
por lo que soy único
devaneos del tiempo
en profuso caracol
y su casa de espejos,
puedo ver los hechos
colgados del techo,
día a día me alimento
de tu aliento
sobreviviendo más allá
de la escala que mide a las personas
por sus empleos
qué he conseguido yo
me preguntas
pues 1861 bocetos de poesía
infra realista
y sí orgulloso estoy
de mi carcoma,
orgulloso de mis abrojos nacidos,
si me detengo
es para seguir creando
cual hora mortis nostrae.
El
Castellano
OCTUBRE
2016:
Yermo terreno del sueño,
un trillado verso avanza
entre espejos y cristales,
fieles aullidos desvalidos
entre semillas sin iris del mal,
entre corceles del fuego,
entre sonrisas fugaces.
Es todo lo que siento
un canto de piedra,
un río desplomado
mi fiel apostada cordura
que viene por enjutos
ojos hirientes
hasta avanzar los besos
de labios grises
y sus fanales colmenas destapadas,
no quiero repetir estos destellos fugaces
ni herir por mis alambres
tejido mi atrapa-sueños
queda mi parca vida
desnuda con el hastío
que asesino de esta manera,
volando mi dulce murciélago de nácar
entre este amor
de estrella me alzo,
es glorioso este canto,
reducto en lúgubre sigilo
es esta inspiración,
tentación de ángel desertor
de morir,
justo la vida
acabará negándose a finalizar,
soy yo la salud
de la una solitaria de la madrugada,
conquistado el cortejo de la noche,
me cuelgo de mi profanado latido
por estos cordones de hueso
vive y viviré mejor
que mi traje funesto,
limará esta sin razón los ocres
hasta lucirlos verdes brotes,
hasta acabar rendida la caricia
por estos espasmos de cobre,
mi destino teñirá las vivencias
por solares complacientes
y lugares dignos de altos sueños,
esta araña dejará crías
por poemas
en escarchas mutiladas
en este hierro candente
y el incendio de mis hielos,
estas solapas fundirán
en tristezas secas,
la sombra será mi mujer,
cambiaré el prisma de ver,
y ahora la luz será
la dama siniestra,
por si un día acabo de irme
solo espero
haber podido contagiar mi locura
que ya es rápida,
desborda sus cauces,
brotando en espinas insomnes
el abrir de las compuertas
a ese abismo sin dueño
donde besan los azules
ese nido de malvas,
que mi ser desprende dominando,
sombras miles en este carruaje vespertino
de mi sangre,
mi río de colores
de almas en sus gotas ferviente,
atado a este sentir,
que late,
que sueña
la carcoma de mi estampa.
El Castellano
NOVIEMBRE
2016:
Otro beso:
Mañana
saldrá el sol si yo miro tus ojos,
el mundo se hará pequeño
solo para que nos conozcamos,
tiraré la moneda al pozo de oro,
contestarán sus doradas gotas,
que los sueños hay que vivirlos
para que sean realidad,
al verdor del monte
sembraré dulces vericuetos,
para que diluyan escarchas hirientes,
y sus blancos de sabor a nube,
se rizarán cumbres
dolerán sigilos del álamo,
dejando su nieve
en fusión de escalas al cielo,
eternos alambres alumbrados
por el sol y su desquicia,
me llorarán los ríos nuestras gotas de unión,
tu alma pura, colorada será como mi alma,
intransigente comunión, destellos sin calma,
ganaré la batalla,
la noche será mi criada,
la luna rajará crisoles en estampa helada,
las estrellas me arroparán la sábana,
amor yo nuestra primera noche
no seré hombre,
se destaparán los reinos olvidados
seré el rey animal gobernando tu cuerpo,
mi ciprés tendrá sabor a mujer desnuda,
todo lo teñirá el rojo bermellón,
al tañer de nuestras almas en hoguera,
las sombras se unirán todas
hasta vivir en tus cabellos,
yo pasados los siglos
volveré a vivir para pedirte otro beso.
El Castellano
DICIEMBRE
2016:
ROSA DE SANGRE:

Lloró
la tierra
brotó una rosa de sangre,
flor que bermellón espera,
un latido que sepulte
que entierre su paciencia,
quiere un insecto que la bese,
de tanto esperar le brotó un ojo,
de tanto buscar,
ahora quiere caminar,
como los ojos que ve caminar,
mírame flor,
rosa del señor,
que si fuera abeja
ya tendrías nuevo despertar,
pestañas del cielo
en sus pétalos,
amor de alma nacido,
ternura enraizada,
ojito de la sangre nacido,
mira la noche
que veloz galopa,
sueña amores de hoja,
a la lluvia cierra temblorosa,
nació y quedará eterna,
ella ama ella quiere,
nació del jardín de los sueños
y fue realidad,
rosa en sangre brotada
quién te viera caminar,
te llevo clavada en mi pecho
desde que te vi,
tu ojo que ve
a través de la sombra,
tus hojas que respiran el tiempo,
tus raíces lloran y comen silencio,
la eternidad
envidia tu suelo,
oh rosa de sangre,
quiero ser tu acompañante.
El Castellano
Autor Miguel
Esteban Martínez García
LUGAR: La
Campiña España Castilla
2017
ENTRE CORONA Y CANDELABRO
DESIGNIO DE LUZ HELADA
AUTOR: .MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA.
LUGAR: LA CAMPIÑA, MIRADOR DEL HENARES
CASTILLA
ESPAÑA.
Tabla de contenido
CATEDRAL DEL LABERINTO ESMERALDA:
ÁNGEL OXIDADO BAJO SORTILEGIO CLARO
DE PROFECÍA TURQUESA:
LAS DOS LUNAS DE MUSA: I.Luna
trece: Luna plateada de mi cielo,
CUANDO VIVE LA MUSA DE UN POETA:
NOVENA LUZ:
Tu voz:
Eres fuego en el agua,
eres luz en la noche,
calor en mi alma de hielo,
amor en mi mundo de ilusiones en viento,
noche de eco entre imágenes,
pupilas mirando pilares al cielo,
entre verde y violeta de árboles,
ojos de gato, tu gemido,
tímido y feroz,
tu voz.
Entre fuerza y coraje saca su garra al tiempo,
lo efímero del segundo al pasar del minuto,
la seda del sentimiento, en su carita del beso,
el piropo y su carmín el despertar de su recuerdo,
acariciando su pelo siendo sus ojos, siendo su boca,
siento sus nervios, me atrapan enredándose contigo,
el momento que dejó el silencio,
el tímido
beso con fuego en el interior, su dulce sabor.
Mariposas recorriendo cada paraje de la piel.
Tú y yo solos los dos, tiempo de
infinito, sensible el instinto,
se sirve de tu aliento, crea mi armonía,
cada caricia te hace real.
Sostén mi placer cada anochecer,
sé el tiempo que nunca se fue,
sé mi sonrisa y cada imagen que quiero ver,
detén
este instante para hacerlo real,
el sueño hecho realidad, la historia sin final,
mi eterno amor sin dudar,
corazón carmesí como flor de abril,
navega mi sensación.
Es un te amo lo que me encanta escuchar,
los mil que me quedan por decirte;
los que nunca se irán,
agota
y naufraga mi voz, mujer,
que alcance la tuya
y pueda izar una profundidad,
enroscarnos severos en aras un viento onírico,
desde la espiga roja,
al
paraíso prendido de labios espumantes,
sostén cariño, mi sola voz,
que
no se apague, y sí se incendie.
sea fiera pero no muerda,
Tu voz sea caracola,
como
una espiral que no me haga daño,
cuando pueda sentirla,
sea
anémona azul
y
amapola de sangre de tierra,
que si ella pide, pueda engarzarla aromos y estrellas,
sentir pueda como simbiosis de nuestras lenguas,
cordial sin traje luminoso,
alzada
como tú, sea la más bella,
origen
y flama de una estrella primera
Esteban
er-lobo bohemio Förüq
RIMARTE:
Señora hada de oscuridad
encontrad mi sangre sonora
añora mi alma puridad,
aflorad mi espíritu que llora.
Abacora este silencio
precipicio, que eres fuerte redentora.
conmemora invernado suplicio;
resquicio tenue, mi fría demora.
Suerte mía que labrada no es,
sierpes avanzan, su muerte,
verte en mitad los helados naipes.
Quise darte sentido, como fuego elegido,
nacido el dulce tormento que hoy pise,
avise si osadía es quererte decidido.
Diestro avanzo sin par,
dispar, palpitar nuestro.
Sangre acaso fue de corazón bastante,
anhelante como sangrante, púrpura, escarlata instante.
Sorda la noche me cuelga, su araña gorda.
Förüq
CONCILIO YERTO:
Flor de bruma alza el señor niebla,
puebla estupor nacido en alarido de amor,
color son estos muros rojos, que siembra,
aleja dudas, no pregunta tu dolor.
Fulgurar el astro mi esquema,
dilema ante mi gato, su perdurar,
aguardar al mirlo que puso tres nidos con
yema,
quema el son, sin su sombra agradar.
Esperar en el concilio, los caídos,
redimidos al ascua, donde alegar,
cegar la luz a ojos insomnes, partidos.
Anhelado furor inusitado su ala,
alzada su saber, cosechado,
desesperado, estas paredes no tienen
respuesta alada.
Sempiterno no busco lavar conciencia,
sapiencia nada malo, sí erróneo, eterno.
Quise entereza me ayudase
germinase el dolor cual cisne.
Trenzado albor, quema mi sin razón,
acrisolado.
Förüq castellano Miguel Esteban
REVERBERAR FRÍA SANGRE:
Resiste el fugaz embate,
desate este furia y trueno asiste,
insiste claror bélico granate,
debate que cuelga araña que viste.
Alza bien de senda unida,
avenida que su diosa calza.
Tardanza en áspid relucida,
crecida marea en vals de acechanza.
Final de comienzo anunciado
viciado sumun de profecía matinal,
mina era su belleza y guiño acuciado.
Estupor, un minero repiqueteo,
hormigueo, como nervio silente pudor,
sudor, era divisarme, sin suelo.
Suavidad de escala y azabache su ala,
bala no era saeta, ni su diana vanidad pérfida.
Resumo que convenzo,
lienzo queda mi sentimiento sumo.
Sedienta espera de rosas de muerto, sed alienta.
Förüq
Sincrónico
fulgor:
marzo 03, 2021
Prefacio mi entrega:
Presento ante ustedes,
abrojos versados,
mi presunta creación,
mi decencia en vals,
abro portón inspiracional
en tres,
tierra,
esto es tierra noctámbula,
grillos laten,
pasada luna llena febrero,
adentrando número sagrado
en Marzo,
todo cambia,
todo está cambiado,
en la verdad.
Nada por olvidar,
deseo colmar,
tibieza placer,
jamás ya esquivo,
repletaste
y colmaste belleza
intransigente en pulcritud
del fuego de mis ojos,
uno ardo,
dos te adoro,
tres fascinación cursa,
repleto camino
sin ser ni con altiveza
de pasos destruyan
sin honrar.
Fase novena activa,
oh legión,
dame cítara,
bajo que voy subiendo,
permisividad infausta
dictada a la milicia,
porte sembrado,
abrojos,
inculco que descubro
esta mi espina Señora,
donde iré por fuera de la noche,
sendero a claridad magnánima,
te estoy besando recuerda,
bailo en tu densidad.
Miro tus vidrios,
deseo sublimar imagen sí,
en oxímoron,
cómo hacer base
de mi pretensión particular,
llenarte como me llenas
de letra a mi alma
mecha de luz que prende,
incendia su oscuridad.
Mírame estoy sublimando
un café con hielo,
y mi decencia,
oh, maestra la noche,
señorita escarlata,
colcúlcame claridad en mi brea,
pretendo amarte,
tocar violín,
limar aspereza
y ser su cuerda yerta,
grillos criquean,
oda a luna sempiterna,
en primavera climatológica
presente,
vuelo alto,
como el momento,
debido aguardo
tu beso eternamente,
al claro oscuro escribo,
no estoy perdido
hierro luce mi alma,
esta calma que estalla,
arriba tu horizonte Musa,
blandiendo azar
de nueve fieras,
tres velas, y un candelabro.
Dentro portal de tierra.
Oh, Lvgvs,
he venido a servir a tu rebelión,
oh, Lugh,
oh Sol Ferro,
ven dame luz,
ven, dame sola arma convenza,
oh Lugus,
he venido a nacer en tu dicha,
gloria, mi Tierra,
diosa mi Luna semper,
sempiterna, encendida,
oh, gloria
dame blasón,
Helvetios, Mercurio,
venimos a transmigrar,
venimos a incendiar alma,
arma
y honrada amada esencia.
Siempre te amaré,
quizás y va a ser algo,
nunca cambiará,
te amo esta noche de penumbra,
para así ni en locura olvidarte
ni abandonarte nunca.
Esteban er-lobo bohemio Förüq castellano
a 3-3-2021
Miguel Esteban Martínez García
SED DE TI:
Tu verso y mi verso
tu azabache y mi azur,
tus líneas y las mías
oraciones de ocaso y sol naciente,
unidas en la mas hermosa creación,
poesía de color,
nacida de dos corazones
que se unen en un mismo ardimiento
en un solo mar en un solo fragor
en una sola felicidad
en una sola alegría y sinfonía,
como trino de todos pajarillos
del castillo olvidado,
tú mi luna yo tu Sol luciente,
tú mi firmamento,
horizonte de mis ancestros,
yo tu custodio,
tu principito, y tú mi reina
tú mi amor, y yo tu rayo de Sol oscuro,
tú mi inspiración y mi Musa
tú mi amor en lo difícil
a quien admiro con el alma
y que importa el tiempo de nadie,
cuando vives aquí en mi corazón
siendo flama que me quema de pasión
ascua indestructible, latido a sola voz,
siendo mi sonrisa
siendo mi ilusión
siendo mi esperanza
siendo hoy como siempre mi palabra,
siendo todo para mí
todo lo que pedí
y hoy eres realidad
eres mi amor hecho verdad y sueño.
Förüqer-lobo bohemio Esteban
EL VAMPIRO Y
LA FANTASMA:
Buscándote en el silencio.
Teñido de estruendo crepuscular,
Buscándote debajo de una piedra,
como en la oscura siembra,
o en el fondo de una cueva.
Doncella, solloza el sortilegio.
En la flor sin cortar,
como noche de vela y tijera.
o en el fondo del mar.
Navegar tu cuerpo pintar lo silente.
En la nube o fuera del cielo.
Jinetes difuntos,
compás de los tiempos,
sacrílego amar sin alzar ni osar.
En lo que se ve,
fuera la línea,
y en lo que solo se siente.
como rosa de atardecer sangrando humo, y
besos.
En el sueño y en el recuerdo,
en mi felicidad o en mi tormento.
sí doncella en un cuerpo de mi cuerpo,
en mi llaga esquiva rizando ascua
y su sabor flamígero,
flor de niebla y umbral.
Buscando, te encontré lejos.
En este punto sin partida ni retorno,
comienzo sin final
ni vuelta al fijo punto,
vine de la sombra arribada,
besando tu sábana bajo el azulete,
denso tu éter,
compás de espadas,
y fragantes flores.
Ahora que en letras te tengo
estás cerca de ser mi vida
y yo tu verso.
Bella, vuelas libre doncella,
pero retornando siempre a mi vera,
sol te toca, acaricia tus efímeras alas
de mariposa desvelada.
Viento te lleva, allí donde el amor creó,
reflejo de libertad soñada.
Encerrada en tu sangre de lluvias pasadas,
dejaste atrás nubes de tormentos,
como sangre yerta, desvelada,
rozando tu destino me arrastras.
El manto de las hojas te protege,
buscadora de sueños y sortilegios,
de la fronda de mis sentimientos.
Viviendo en la ternura de la dulce mirada,
volando con la fuerza de la palabra sincera.
Durmiendo hasta que se oculta el alba,
y su crujir de aurora indómita,
ángeles y dragones arropo en el corazón.
Para tu despertar, mi luz quisiera llevar,
y el verbo pintar,
para encender tu corazón, el fuego de mis ojos,
teñido de asideros de belleza rasgada,
cientos de alegorías, para tu sonrisa.
Entre las flores de miel y azúcar que forman tu piel,
pintando mi vida.
En la caída color gris quedó,
color gris quedó.
En la huida el tiempo y la situación
que cortó un camino en dos.
Vuela libre la fantasma,
pidiendo ser vista de nuevo.
Su esencia ocaso del amor.
Me llama en la noche,
me acaricia su velo sempiterno,
viene altiva en cada sueño, sierpes gloriosas
sus cabellos,.
Con sus caricias, desvanecerse quiere,
renacer en la oscuridad llameante
del ocaso eterno.
Comprendiendo y llevándose mi dolor.
Yo, sin comprender su aparición, miré un espejo quebrado,
partió mi soledad un crisol de parcas sombras,
.
Recreando su alma viajera.
Sueños serán, mas cada día la siento más,
desde su crujido travieso
a su manecita helada subiendo mi espalda.
En la belleza de imaginar,
la complazco con la sencilla palabra de amor
a su alma sin cuerpo que yo por amar la amo.
Y ella que me acompaña desde que sufro
por el querer como pequeña ángel susurrante.
Fantasma o fantasía,
me guarda caricia,
sin saber yo su razón.
Ella, hasta dudando de su existir,
que yo por amar, la amo.
Mas no sé la razón de su compañía,
cuando el reloj marca la una en madrugada.
Mas si pudiese saber preferiría no saber,
quién es preso de quién o si ella y yo,
somos presos del querer.
Te vi detrás de la estrella más brillante
del azul nocturno eterno.
En el suspiro de amor que corre y descansa
entre la inmensidad de un parpadeo.
Entre la oscuridad que alcanzó a ver
la belleza
que envuelve tus piernas.
Adentrándome para reposar contigo,
siendo una sombra más,
pero especial para ti.
Te encontré en mi sueño más cálido,
en el cielo encerrado que liberé.
En la noche que la luna baña tu cuerpo,
y en la noche que mi amor corrió por tus senos.
Y te amé aunque fuese un día en la penumbra,
para así, por fin, no olvidarte nunca.
Es solo la vida en mis ojos donde un día
se mide por las veces que te imagino a mi compañía.
y una noche la vida de mi corazón sin sueños.
No importa que no te tenga,
no importa que no te vea, porque te siento,
y te siento más allá de donde acaba el firmamento,
en todo lo bello, en mi nostalgia y en mi recuerdo.
Donde me di cuenta que el sentimiento descansa,
no muere como la flor sale en primavera.
No importa que no te tenga.
Porque después del invierno volverás a florecer,
te ame y a mi pesar y a mi conciencia te liberé,
pero con el saber que si vuelves será para quedarte.
Porque te amo a pesar de tus humores y tus huidas
porque a mi no me engañas, yo soy para ti,
y muero si no me cuidas. Porque te entregué mi corazón,
por lo que somos y por lo que seremos, nos queremos.
No vivo viendo tierra vivo para sembrar en ella,
y tu amor prefiero sembrarlo a diario,
la luna de guía marcando a tu presencia cada poema y cada letra.
Förüq
NÁCAR DE ESTRELLA:
Escalo tus venas,
entre un horizonte
de razones heridoras
y lúgubres, parcos, silencios sonoros
en el callejón de mi mente sigue habiendo
un paraíso sedoso,
todo hecho de rocíos entre flores,
puedes oírlo,
pregunto,
siendo destino,
y barco dirigido,
a donde coronan cumbres
y sus vastas nieves,
mi ánimo que desplaza
cerros,
y sus frondas suaves,
no vine a deshojar tu cielo,
sólo a contemplar
que era hoja mecida al aire,
colgada de una tela de araña,
bajo la mesa mi jardín que tantas de mis
letras
colgó en hojas...
Sangre de estrella,
oh, nácar flamígero,
fuiste más allá del suplicio dormido,
roca del destino,
y puridad de roce,
no te bastaba incendiarme
de la esencia más húmeda,
llegaste amilanarme de carne a hueso,
y hoy lo siento no me quedan penas,
sí quizá,
besos huidizos y fulgentes,
doquieres de barro y simiente,
a la sola carne tu reflejo hoy canto,
beso de trigo, y esparto,
en hoja de celindo y madroño,
vine por tu hinojo de abajo,
a precipitarme exhausto.
Como precipitación del ojo de tierra,
era mi canto
como un dulce abrojo,
y filoso como la espina un majuelo,
almendra rápida era este enjuto silencio,
vestido de las rosas perras del
escaramujo,
eres real, plañe toda sinestesia,
me voy retirando,
lamiéndote como un paloduz,
sopesando tu crin y brebaje,
no vine ayer
si asegurara
llegaré,
al saber que te conoce.
Förüqer-lobo bohemio
VIRTUD ECLÉCTICA:
Invitación,
nacida endógena,
a embeber de mi sangre pura,
en esta sala los ángeles caídos
dulcemente condenados,
ya perdidos en un mundo,
solo entiende el lugar
de escapes y fugas de su soga,
salón del reino perdido,
ofrezco puridad de estela,
y vena en ambrosía y néctar bañada,
qué buscas en esta sala,
me preguntas,
yo toda respuesta encontré
y no fue caer de nuevo,
necesitaba más y más en día,
no buscaba ambicionarme más,
si no completarme, como la llenez era,
oh sabiduría dispuesta,
no busqué escape,
sólo pausar tormento cosido
de negro hilo,
intuyendo que el otro lado era volver a
empezar,
vida para en vivo,
muerte no se detiene,
dos semanas en coma apuesto
porque si se repiten,
no me dejarán volver de nuevo,
qué buscas reincido,
en esta sala de los condenados
llameantes,
llave, solución al álgido tormento,
no hay eternidad todo es volver a
empezar,
sin voz, sin letra,
sin vagido,
sin rúbrica, sin cuerpo,
sin llama, ni luz ni candil,
volver del umbral
y empezar a ser algo,
muerte, vida, crujido,
color, opacidad,
oxígeno,
savia, simiente, aire,
agua tierra o éter,
en esta sala no quedan almas,
sí una, llamada la Sola ,anima,
Espectáculo,
Dante y Baco, comulgan oratoria y baile,
suspiro brotado,
oh mi colmillo,
vine por la voz de la Runa,
búscame Musa,
te llevo acechando
desde que vine a vivir.
nunca sola Musa escarlata,
porque vivo de nuevo.
FörüqLvgvs
SABER
DESCONOCIENDO:
I
Viento claro,
secretamente afila
mis huesos rectos.
en sueños pregunta
una clausurada vena,
de una cicatriz causó
ardorosa luz,
yo que soñando
me veía
como un duro fénix,
desafiando
la dureza en penumbra,
como áureo navío en tierra.
Miraba la luz en la sola voz,
sin cuerpo,
sin idea de gota de sangre,
clamor de fuego,
prendiendo y contagiando,
a disolver noches sin color.
En seriedad de baldío
y húmedo ribazo,
sin lengua de mar,
sin boca en luna creciente,
volar no era nota
ni música abismal,
anidar a ciegas tu placer,
contemplo viva
la piedra de ilusión,
que eriza,
era ser en ocaso
donde nace la sensación,
ser esencia,
sin más razón,
perplejidad nativa,
permite sea tu estrañeza
sea rebelde en causa
ocupar mi destino,
beber lo que te hace ser vida,
azul armonioso,
en tu pecho,
ritual fúnebre
cada noche
por yo ser hijo del sol,
sentir tu luz diosa,
atravesarme de carne a sentido,
sentirte luna eres diosa,
diosa en caricia luminosa,
más allá del sentido inerme conocido,
ser de ti y en ti refulgente nido,
tu hombre,
sangrando planetas,
llorando estrellas,
afinando tus estelas,
serenamente,
alzado en mito.
Imposible o eterno,
azar tangible,
lumbre en agua tu deseo,
hervidero en sangre del mundo,
servirte verdades arruinadas,
de saber quién no soy,
alzar en vuelo
pájaros condenados.
Resueno tu orilla sin saberla,
sabor en firmeza
un azur ingobernable,
purísimo,
lejos de ojos
y tormentas pensadas por la claridad
todo día,
estrañeza de párpado
en la noche,
y amarte más allá
de donde alcanzo a explicar.
Förüq castellano
II
En el bosque de tus ojos,
quiero perderme,
saber desconociendo,
tu honda, pura risa,
verme en tus ojos,
y escuchar tu sentimiento,
como fuerza inextinguible,
que me atrae a tu cercanía,
ser para ti,
fuego, elemento hermético,
ser en ti cariño,
sin cuerpo, sin palabra,
sin manos que moldean,
tu cauce,
y tu cauce,
saberte soñando,
que me guardas
que me atesoras lugar en pecho.
Los ángeles dije
no conocemos el miedo,
y el recuerdo,
será más valedero,
que lo que no cabe en manos,
ganarte el cariño,
no era misión,
necesitarte,
más allá de esta sangre,
sí, era mi única ilusión,
que se ramificaba,
en ríos cristalinos,
y todos los lirios de valle.
Lo cierto,
sentido de seguir escribiendo,
sigue habiendo.
Como saber que te seguiré queriendo.
III
Viento de una mar silenciosa,
espùma en aire de alguna ola,
tierra de destino distinto,
en verdes resplandores
que el sol tímido clava.
Tarde ardiente, en sed sin águilas brillantes,
ni granates líquidos,
beso último en resplandor,
de gotitas en color su paso,
verte remota, sin nota ni despedida,
ritual presuroso era,
un corazón transparente,
como piedra rutilando sombra de cristal.
Era un viento azul,
de instantánea precoz,
un poniente de dulce soto,
que se podía navegar
la primera luz en tu tierra de ojos.
Signo y énfasis de labio
secreto,
fronda viva de sierpe en amor,
sólo era tu lengua.
Förüq castellano Miguel Esteban
IV
El Infierno está lleno de buenas razones:
Por todas ellas,
avanzo, avanzo a quemarme,
toda tu belleza diluida
en una hoja viva en invierno,
tiempo de presentar mi cuchillo,
de único vigía tu amor,
mi color de ojos
como frío en gota azul,
minutos de una rosa
que expande en mi pecho,
y no cesa,
su estadía,
de fiebre en sed espinal,
como lentitud en una súplica que tiembla,
quiere a un sol libérrimo,
mi tibieza jamás ha pisado,
por ello bajo el cristal,
de una ventana difusa,
yo la he abandonado,
y no me llenan jactancias ni razones,
por certeza que la comenzaba a querer,
como nadie pudo,
no por ello,
el miedo a ser feliz incesante fue más
fuerte,
que luna azul de enero,
un invierno dibujado,
que cruza mi mente y mi relente,
no pude negarme a bajar de su tren
inmensurable,
para abrazar a mi soledad y pedirla disculpas,
en mi desnudez de estrella congelada.
Débil asunto traspuesto
a una noche de hoguera oscura
que todo avanza y en fuego pulcro,
de aspas llameantes el índigo sabor,
devora de su luz dormida.
A pluma fría y limo de suelo,
me despedí como se despide un Sol,
arredrado pero jamás vencido,
quieto,
solo,
y a fondo,
concedido,
en frío rayo,
luz como talco
de servil muerte,
noche de cera,
que en letanía,
llevaba mi esencia lejos,
donde no habitaba luz en el sueño,
eternamente despierto.
como demonio de traje y vestimenta que le
hace,
sí, que le hace invisible de un camino
acompañado
de una mentira verdadera,
Y una verdad falsa,
falsedad de una verdad es desear estar
solo,
porque me despedí
como se despide, un caballero,
pidiendo permiso,
que fue concedido.
Förüq castellano Miguel Esteban
Sé desconociendo,
cuánto alcanza mi ignorar,
como blanca arena,
que cubre tu tez,
de piel serena,
de orilla en lloro,
bañada la ninfa,
mi río roja sangre corre,
sólo sé que no hay infortunio,
ni dulce espanto,
ni tampoco dulce tormento,
pueda evitar que de un modo cierto,
siga yo, a tu lado,
cuidando tu cariño encausado.
Sí tengo clave para despertar en trino,
todo morar de árboles,
fugitivo mi Sol,
de luz en esta noche invernada,
escaso,
en medio invernal,
tu voz templada,
de oscura fuente,
y en mitad tus piernas,
vívida amapola,
que no escapa,
nieve fría acabó en agua de superficie, tierra,
clara memoria aquellos tres días nevando,
como presente arder,
y alegría que no enturbia,
sano morir no siento,
oh mi hermosísima,
de alegre lloro la vida,
cuál daño sin sangre entumida,
alto pino, alto roble,
imperial encina de flor de piedra,
como manada luciente,
y mis vellos en pecho riza,
oh tu plata centrada y fina,
como lágrima en cristal de estrella,
tu acento,
la más suave brisa.
regia armonía,
tus labios tumben,
y este viento de sueño fecundes,
y en tiernas flores susurres.
Förüq castellano Miguel Esteban
Hablo de la ejecución,
satisfactoria, de la quinta magia,
contra el lujo,
de opulentos materiales,
alzo Mirtos y violetas
a cultivar su sendo mar,
otras flores me esparcen
por entre sus cerros y riberas,
de divino laurel cante el pecho,
sol de follaje,
mi techo ancestral no quiebre ventura,
tumulto que poco vive bien,
de colmillos afilados,
lindes de vecinos campos te imploran,
Baco enseña notas a Ninfas atentas,
de la tranquilidad del ánimo,
Odiprofanumvulgus...
Quiere la soga de un azar
que un hombre más que otro tierras
cultive,
y compita otro consecutivo,
dan más brillo virtudes nobles,
a necesidad no ve distinciones,
ni a mansevo ni alcurnia noble
a todos pone espalda en frente,
trinos y cantos de pajarillos
ni complejas cítaras igualan,
en habitación solitaria y apartada,
dialogo con la yerta clara,
germinan aquí lágrimas incapaces,
no disimulo mi amor por Musa en la
mirada,
cuando lo que brilla es el alma;
cuando lo que vibra es el arma,
cómo temer más a una fantasía
que a la vida, y su urna,
lo que tiembla es el amor,
sinuoso y valedero
el pulcro hastío
que afilo,
por a ella mi doncella adentrarla.
Förüq castellano Miguel Esteban
Tangencial, severo, recto
a este sol ferro fiero
de luna pavorosa descolorida.
Rey astro de cielos huérfanos;
soliviaré su fervor
por albas depuestas,
hijas de rayos derretidos,
un eco del hombre resuene alto
en esta umbría noche
que sangre previa
ya desvaneció.
Campo de raíces en negra visión
y viborillas temblorosas.
Carne y cuerpo de metal
es mi azada mordiendo la tierra.
¿Cuántos ángeles disolvieron el
vuelo?
En son de la belleza tornasola
en quietud reverdeciendo
estas selvas de sombra.
La llamada del guerrero.
La llamada de su espada zorro,
a su silbido forjado.
No es lugar plácido tras la vida,
no es esto, es aquello,
a cuántos insultaron los cielos.
A cuántos a su alma sobornaron
llegado el cristal de espejos,
y su laberinto de reflejos.
Soles cromáticos de escalas
intangibles de luz,
y sus rayos acuartelados.
Llévame en tu estela irisada,
yo me mediré con el Rayo de Zeus.
De letal sonrisa azur,
bailaré sorteando su electricidad.
Acostaré, ceñiré sotos
de vientos arrebolados,
en espirales.
Apolo me dará su brazo,
pondré a bailar Valquirias
en la fiesta de los condenados
a siempre vivir.
El Castellano
MAGNIFICENCIA
RECTA:
Vista sin tu jardín quema el día,
inciensos incipientes sobre oro en vena
encima las llamas violetas, noche sin
luna,
jardín de ocasos sin acierto, era un
bosque
dentro del cobre, bañado por ceniza.
Hinojo en surco y laberinto de
caléndulas,
jardín mal parido, brotado
sin tu blanco fantasma de luna, no debo
avanzar,
Trenzas, que cuelga la noche concisa,
de argenta cantiga, mirar tu viejo
salterío,
y el rostro sin vela, sujeto el
candelabro,
con blancos misterios y tres naipes
helados,
tapia en piedra sembrada, musgo, y voraz
hiedra
jardín castellano, dulce, cantor,
sombra de lobo viejo y dulces gayos ya
dicen
lo que no te diría yo.
Risa memorable,
exigía un almendro para dar nuevas hojas.
Cuando dormí, soñé sin pulcra ilusión de palpar
era una fontana de mi sangre que fluía
dentro
mi interior, rizadas abejas acudían a
colmena
tras bañarse en mi solaz fuente, ardiente
mi sangre tenía
aquellos visitantes dorados cargados de
tu polen astral.
Förüq castellano Miguel Esteban Martínez
García
Lugar Guadalajara España
A 27 enero 2022
Centauro:
Dos sonidos mejor, que la sola voz,
que narra empeño dictado,
era tiempo insuficiente,
llegada la hora,
llovía, lentamente llovía,
en terreno mojado desde
hace ciento veinte minutos,
mi escritorio gemía todo lo necesario,
dierum et santuas,
Gloria al divitia,
una tarde venturosa,
algo antes del día todos
los Santos difuntos,
aquí en mi yerto escritorio,
convencía al Creador
mi alma en libreta,
que si no me daba magnificencia exacta,
de inspiración correcta le sacaba yo, el
alma,
en magna oratoria:
Leannán-Sídhe te reza tu duende
principito
abismal,
henchido todo deseo conocido
y sin conocer;
abro mi corazón Señora hada,
estoy creando para ti mi ofrenda,
para que se retire al pairo lo que debe
de allá irse.
Sobre tu misterio,
honro y te acicalen tu majestuosidad,
te escribe el Hijo de la Luz,
oh, tormento, pena en rogativa todo mal,
en entidad multitudinaria,
que en treinta y dos racimos me han
tentado,
una mujer de atónita escultura en
belleza,
su porte,
vestido azur,
tachonado de estrellas granates,
como guadañas en él bordadas,
sangrantes,
el cielo llevaba en mano izquierda,
envalentonando su corazón,
izquierda corazón,
derecha fuerza,
oh casto Sol fierro,
era la trompeta derribó las murallas de Jericó,
aquella pequeña ángel armada,
tocaba mi hombro,
en su trompeta había un nombre forjado,
esculpido como grabado,
NEC VINCERE TENEBRAS, ET AMAT
Leí su latín
que decía Oscuridad no se vence, se ama,
en la mano derecha aquella custodio,
sostenía un papiro arremolinado,
me comentó mi sentido, traspuesto
a mi segunda oportunidad de servir
a dios sol ferro LVGVS.
Fui nombrado guardián la inspiración,
que debía sembrar o depositar en cada
raíz milenaria,
del Paraíso
Parnaso devorado,
Olimpo terrenal,
aquel papiro era mi alma,
o llave novena para poder seguir,
dando al mundo poemas de mis venas.
Förüq Centauro protector
11 diciembre 2021
ODA A UNA ROSA
CORTADA:
Rosa de beldad y pulcritud,
de belleza en pétalo armada,
a ti te hablo, a ti te canto,
tu belleza es alegría del año,
Placer, tu piedad que aflora
ser de ti fragancia elegante,
humor de sangre y carmín vivo,
temor de tiempo que pasa y marchita.
Traje tu muerte, a resucitar belleza
innata,
a crear viveza de otra vida en amor
a partir tu sola muerte,
oh, es eterna tu puridad risueña,
como el agua te riega y dio esplendor
te llamo, tú que escuchas y otorgas
a quien te cuidó, mes por mes, flor tras
flor,
nunca morirás porque generas gratitud, y
auge de sentir pleno.
Quise y seré trovador, de tu sonrisa futura y presente,
que jamás bonita, te cante el olvido
disuelto,
afilaré para ti mi guiño y beso transparente,
alentándote a que crezcas del corazón
nuevamente.
Por ti sea ave Fénix la vida, y su amor
excelso,
oh flor de belleza,
quién vivir tras tus pétalos pudiera,
como escribir una nana para dormir un
sueño despierto.
FÖRÜQ CASTELLANO MIGUEL ESTEBAN
PULSO SIMÉTRICO:
Al arrope de tu pecho,
calor en almíbar del
deseo,
tempestuoso sentir en
fragua,
siendo calor, camino,
oscura beldad, girando
en torno tu vida,
que nada se hace lejano,
un soplido
y nuestro reino de
ilusión
alcanzo,
veleta de tres
direcciones,
calor, orgullo, deseo,
áurea punción,
de cómo es Arriba es
abajo,
y mi ser se distrajo,
un Sol, un aspa, un amor
precioso y brillante.
II
Sueño despierto
tu bello rostro,
guiño al solo destino,
trashumante, era que fue
descorchar el latido
en una cepa de vida
quise contar los besos
y tus cristales de pulso
de la inocencia que
lloraba
su belleza, tu sonrisa
una aurora
por el palpitar
del sentimiento
que se mece,
para sentir que soy y
seré
lo que dicten tus ojos.
III
Y yo sólo quiero, lo que
quieras
así soñar corresponderte,
vi el amanecer y el
atardecer
del bello matiz
soñando el azabache tus
ojos
ese por el que llora
toda noche.
Y mi amor viajó del bosque a la montaña,
y la montaña me hizo
hombre.
Para poder amarte.
Al voraz destello,
resplandor
de auroras en los
recovecos
donde se refugian mis
ilusiones
en sueños,
eterna batalla a la
noche,
cuando noto tu ausencia
y la noche que galopa,
y yo solo
con la palabra sufrida,
de nuestra vida sentida.
IV
URDIMBRE
ARGENTA:
Puedo escribir todos mis
pensamientos
y ninguno podrá reflejar mis sentimientos,
el amor no quiere ser
pensado,
ni si quiera ser
conocido,
sólo sentido.
Yo te sentí amor,
y por querer pensarte
desapareciste entre la
tenue luz de luna, que me abrigaba.
Allí la razón apagó los latidos de un corazón.
Como tierra yerma.
Marchitó aquella flor, que un día llamé amor.
Y ninguna pudo ocupar su
lugar.
Sólo la hiedra brotó hasta tapar la luz, que me daba calor.
Pero yo te sentí amor.
Y lo vuelvo a hacer.
Cerré los ojos y allí estabas.
Como si no pudieses
salir,
de mi interior.
Como si quisieras
besarme
o decirme algo.
Pero tú bella en sueños
no hablas.
En sueños no hablas.
Y nos quedamos
mirándonos
a ciegas.
Yo te aviso,que en el
bosque
De mi mente, solo hay un
camino,
Y es un laberinto.
El final lleva a
despertar
y enfrentarse con la
realidad.
Pero tú bella en sueños,
No me hablas.
Y yo a primera vista
me enamoré de ti,
Por si algún día acaso
el sueño se cumple,
y ya, de realidad me
dices.
Te estaba esperando;
siempre te amé.
Logré lo que soñaba,
logré encontrar amor,
conseguí felicidad en el pequeño,
y largo momento.
No entendí de ella sus lágrimas,
o quizás sí.
Si su felicidad fue la
mía,
al revés también sería,
al revés también sería.
Y yo la esperaba como
aquel día.
Pero con otra compañía.
No lo elegí, sin
saberlo,
ella seguía en mi
camino.
La consolé cuando llegó en lágrimas,
no me dijo por qué.
Pero sentía su dolor.
Tenía un presente,
y no soportaba la idea,
de quien por ti sufre,
es quien te quiere.
Y esa noche lo que
tenía.
Se esfumó como suspiro,
de oscuridad, del
callejón conocido.
Esa noche vinieron los
jinetes del tiempo,
me mataron en el sueño.
Pero el sueño lo termino
yo,
y mejor esa noche solo
me quedo
contigo amor, y mejor,
muero con tu calor,
para terminar en ti, con
el color,
de caricias, y besos,
como un romance que no
acabó.
Buscándote en el
silencio.
Buscándote debajo de una
piedra,
o en el fondo de una
cueva.
En la flor sin cortar,
o en el fondo del mar.
En la nube o fuera del
cielo.
En lo que se ve,
y en lo que solo se
siente.
En el sueño y en el
recuerdo.
En mi felicidad, o en mi
tormento.
Buscando, te encontré lejos.
Ahora que en letras te
tengo;
estás cerca de ser mi
vida,
y yo, tu verso.
Bella, vuelas libre
doncella,
sol te toca, acaricia
tus efímeras alas,
de mariposa desvelada.
Viento te lleva, allí donde el amor creó,
reflejo de libertad
soñada.
Encerrada en tu sangre,
de lluvias pasadas,
dejaste atrás nubes de
tormentos.
Rozando tu destino me
arrastras.
El manto de las hojas te
protege,
buscadora de sueños,
de la fronda de mis
sentimientos.
Viviendo en la ternura
de la dulce mirada,
volando con la fuerza,
de la palabra sincera.
Durmiendo hasta que se
oculta el alba,
ángeles y dragones,
arropo en el corazón.
Para tu despertar, mi
luz quisiera llevar,
Para encender tu
corazón, el fuego de mis ojos,
cientos de tonterías
para tu sonrisa.
Entre las flores de miel
y azúcar que forman tu piel,
pintando mi vida.
En la caída color gris,quedó,
color gris quedó.
En la huida el tiempo y
la situación,
que cortó un camino, en dos.
Vuela libre, pidiendo
ser vista de nuevo.
Su esencia mariposa del
amor.
V
Amada
fantasma:
Me llama en la noche,
me acaricia su velo,
viene altiva en cada
sueño.
Con sus caricias,
desvanecerse quiere,
renacer en la oscuridad
del ocaso eterno.
Comprendiendo y
llevándose mi dolor.
Yo, sin comprender su
aparición.
Recreando su alma
viajera.
Sueños serán, mas cada
día la amo más.
En la belleza de
imaginar,
la complazco con la
sencilla palabra de amor,
a su alma sin cuerpo.
Queme acompaña desde que
sufro
por el querer.
Fantasma o fantasía,
me guarda caricia,
sin saber yo, su razón.
Ella, hasta dudando de
su existir,
que yo por amar, la amo.
Más no sé la razón de su compañía,
cuando el reloj marca la
una en madrugada.
Más si pudiese saber
preferiría no saber,
quién es preso de quién,
o si ella, y yo,
Somos presos del querer.
Te vi detrás de la
estrella más brillante
Del azul nocturno
eterno.
En el suspiro de amo que
corre, y descansa
Entre la inmensidad de
un parpadeo.
Entre la oscuridad que
alcanzó a ver,
la belleza que envuelve
tus piernas.
Adentrándome para
reposar contigo,
siendo una sombra más,
pero especial para ti.
Te encontré en mi sueño más cálido,
en el cielo encerrado
que liberé.
En la noche, que la luna
baña tu cuerpo,
y en la noche, que mi
amor corrió por tus senos.
y te amé, aunque fuese un día en la penumbra,
para así, por fin, no
olvidarte nunca.
Es solo la vida en mis
ojos donde un día,
se mide, por las veces
que te imagino, a mi compañía.
Y una noche, la vida de
mi palpitar, sin sueños.
No importa que no te
tenga,
no importa que no te
vea, porque te siento,
y te siento más allá, de donde acaba, el firmamento.
En todo lo bello, en mi
nostalgia, y en mi recuerdo.
Donde me di cuenta
que,el sentimiento descansa,
no muere como la flor
sale en primavera.
No importa, que no te
tenga.
Porque después del
invierno volverás a florecer,
Te amé, y a mi pesar, y
a mi conciencia, te liberé,
Pero con el saber que si
vuelves será para quedarte.
Porque te amo a pesar de
tus humores y tus huidas,
porque a mí no me engañas, yo soy para ti,
y muero si no me cuidas.
Porque te entregué mi palpitar,
por lo que somos
y por lo que seremos,
nos queremos.
No vivo viendo tierra
vivo para sembrar en ella,
y tu amor, prefiero
sembrarlo a diario,
la luna de guía,
marcando a tu presencia, cada poema, y cada letra.
VI
SED DE
REGUERO:
Manantial fulgente de
inspiración,
es tu mirada tierna sin
compasión.
Matices de esmeraldas tu
pupila
enfrentada con mi
pupila.
La golondrinera el
aroma,
de tu piel frágil y
esquiva,
con sus amapolas
amarillas,
el color de tus
cabellos.
Un piropo, un suspiro,
de mi amor eterno.
Irrefrenable el deseo,
de, entre tus afiladas,
y moldeadas piernas.
Que corre, que escapa, y
vuelve el cosquilleo.
Tu boca junto a mi boca
bebiendo
la misma agua, del
deseo.
Tu piel, con mi piel
avivando,
el fuego del
sentimiento.
Aunque te marchaste, sin
cumplir mis anhelos,
me robaste mi primer
beso,
de niño que nunca había
sentido el amor.
Me dolió que te marcharas,
A otro país, sin
despedida.
No te pude decir que te
amaba.
Pero si, regalarte una
rosa amarilla.
Supuse, que te lo
imaginabas.
Desde que tu recuerdo, me acaricia,
siembro en la misma maceta,
al último suspiro de verano,
golondrineras amarillas,
y al igual
que espero sus amarillas
amapolas,
en primavera.
Espero que vuelvas,
aunque sea, como mariposa,
o abeja, a mi terraza,
acariciada por los álamos,
y bañada por el monte,
de horizonte.
Espero.
Vida en gris de la que
tú, eres mi luna esperada.
Se cavan surcos de ti,
en mi alma soñadora,
por donde fluye el
solitario beso;
la tierna caricia anhela
ser algo más.
Mis ojos quieren
atraparte en su firmamento,
mis sentimientos
arroparte con fuego.
Pero yo sólo te quiero a
ti, mi vida en verso,
mi motivo para ser solo
tuyo, para no necesitar nada más.
Ser el sueño hecho
realidad, la felicidad de dos caminos
que se cruzaron en el
destino.
Tiempo para esperar,
vida para soñar,
cuando te vi llegar
provocaste mi despertar,
y ya no quiero
descansar, solo luchar, te quiero amar.
Nos merecemos algo más,
en este papel, que jugamos,
saber si nos amamos, si
el deseo quiere ser pasajero,
el mío,quiere hacerse
eterno, y ser tu sustento.
Sólo espera su momento,
el sueño para vida plena,
avanza cruza cada noche
el cielo azul de matices violetas,
siempre te encuentra, la
soledad me abandonó para poder servirte.
Ahora avanza la duda, el
temor, si realmente te merezco.
Pero del corazón nace mi
valor, lo sincero el dulce te espero,
el te quiero.
El pensamiento que
paraliza, cuando te veo, la sensación del amor.
Todo lo que me queda por
decirte y lo que no te dije,
vida para vivirte.
Avanza, no se separa, no
se aleja, te alcanza.
Porque eres lo más hermoso
de mi mundo,
camino que surca nuestro
antiguo paraíso.
Permanece como el compás
de mi pulso,
desde que te conocí supe para lo que viví.
Fluye mi vida por tu
cauce, el camino de mi amor;
allí donde viven por el querer alegrías.
Voy allí y te encuentro dormida, al final del
bosque,
te encuentro soñando,
con otros días de amores, profundos.
Como el azul del cielo
que a tu lado te hacía brillar,
mi caricia hace una
pequeña sonrisa en tu rostro,
mientras acercas tus
labios para besar los míos,
y fundimos nuestra vida
bajo aquellos árboles.
Vistas de un amor,
eterno, que devolvería vida,
para quitar su despertar
de melancolía.
El lobo vigilaba su
guarida allí su mano le sacó, para
ver el mundo.
No quiso volver a su
cobijo, las palabras dulces y tiernas,
guiaban mi alma a
viajar, uniendo su ser, volaba hasta regresar.
Te necesito más allá, de este sentido, que grita por tenerte.
Te necesito más que el
fuego a la madera, gritó mi vida por tenerte,
y a la vez te adoro, en
cada golpe de viento, y reflejo.
Me encuentras, y tu
recuerdo reciente, me besa,
Mientras no puedo evitar
recrearme,
en el deseo y
corresponderte.
Transparente
sentimiento, para sentirlo una vez más.
La noche está llamando, moviendo su tranquilo velo,
a flor los recuerdos, que
te piensan, una vez y otra.
En la soledad, mis manos
quieren sentirte, mis ojos verte,
maldita mi suerte, que
dejó que te fueras para
soñarte.
Ahora, los minutos me
ganan sin ti, no quiero el cielo sin ti.
Como la brisa a la mar,
mi alma reclama tu compañía.
Cómo encontrar sentido,
en lo vivido, por su final,
si ya no está.
Tú mi noche, y mi día, quiero verte,
una vez más,
Para así no sentirte soledad en la oscuridad,
Tu reflejo llegará, allí donde se encuentre mi felicidad, tú estarás.
Hoy la noche me llama
una vez más, para soñar que a mi lado estás.
El tiempo para sentirte,
lima mis nervios con solo mi despertar,
y no verte llegar, para
no verte llegar.
Amor dónde estás, si te
fuiste quién te podrá domar.
El castellano
VII
Tu voz:
Eres fuego en el agua,
eres luz en la noche,
calor en mi alma de
hielo,
amor, en mi mundo de
ilusiones en viento,
Bésame,
al final de este deseo
de susurrarte,
acaríciame con tus
labios,
el mordisquito en la
oreja,
el susurro en el cuello,
noche de eco entre
imágenes,
pupilas mirando pilares
al cielo,
entre verde y violeta,
de árboles.
Ojos de gato, tu gemido,
tímido y feroz.
Tu voz.
Entre fuerza y coraje
saca su garra al tiempo,
lo efímero del segundo
al pasar del minuto,
la seda del sentimiento,
en su carita del beso,
el piropo, y su carmín,
el despertar, de su
recuerdo.
Acariciando, su pelo,
siendo sus ojos, siendo
su boca,
Siento sus nervios, me
atrapan,
enredándose contigo,
el momento, que dejó el silencio,
el tímido beso con fuego
en el interior, su dulce sabor.
Mariposas recorriendo
cada paraje de la piel.
Tú y yo, solos los dos, tiempo de infinito,
sensible el instinto,
Se sirve de tu aliento,
crea mi armonía,
cada caricia te hace
real.
Sostén mi placer cada
anochecer,
sé el tiempo que nunca se fue,
sé mi sonrisa y cada imagen que, quiero ver,
detén este instante,
para hacerlo real.
El sueño hecho realidad,
la historia sin final.
Mi eterno amor, sin
dudar.
Corazón carmesí, como
flor de abril,
navega mi sensación.
Es un te amo lo que me
encanta escuchar,
los mil, que me quedan
por decirte;
los que nunca se irán.
El castellano.
VIII
Latido:
Latido constante,
clavado en tu mirar,
Caer y despertar en el
incesante sueño,
De compañía a tus
efímeras y angeladas,
alas de tu eterna alma.
En sinfonía plena con mi
sentir,
plausible en verso y
gesto
que arde en tu corazón
de fuego.
Aviva el recuerdo
creando presente
de este soñador
despierto,
para volver a anhelarte
mi amor eterno.
Susurro del viento
trayendo tu brisa,
a mi sentido, despierto,
cuando te veo.
Latidos al compás de tu
sentimiento,
Viendo la vida en
colores,
desde que mi pensamiento
invades.
Y vivo colgado en tu
pestañeo,
para ser el poeta de tus
ojos,
sencillos y tiernos,
vivos y aceitunados,
y corre mi vida por tu
cauce.
Donde el río creado,
fueron mis lágrimas de
felicidad,
de sentirme amado.
El castellano
IX
CRISTAL DE
PULSO:
Inocencia que se hace
belleza,
Sonrisa que ilumina el
alba,
con el gorgoje de los
pajaritos.
Si el amor no fue a
buscarte;
tú fuiste a encontrarlo.
Y yo sólo quiero, lo que
quieras,
y así soñar corresponderte.
Vi el amanecer y el
anochecer,
del bello matiz en tus
ojos,
que suspiraron.
Y mi amor viajó del bosque,
a la montaña y la
montaña,
me hizo hombre.
Para poder amarte.
Hoy te vi ayer me
doliste:
Te veo y reluzco que te
quiero,
que por ti me encuentro,
te miro y mi mundo se
vuelve loco,
te deseo y mi sangre
arde como fuego
sólo un pensamiento: que
yo nací para tus ojos.
No existe reloj ni
conteo que detenga este monumento.
Mi vida pasa fugaz como el
viento,
pero mi palpitar, sabe,
que te seguiré queriendo,
estoy enloqueciendo, te
veo en todas partes,
en mi cama, bajo mis
sabanas, en mi cuarto,
cuando miro, de noche,
las sombras dibujan, tu figura,
el viento, me susurra tu
voz,
las flores me recuerdan
tus labios,
el agua tus besos, los
rayos de sol tus cabellos,
tú eres mi doncella yo soy tu bohemio.
Mi alma me dice vive
amando, muere luchando.
El coraje de luchar por
lo que uno quiere en la vida,
es lo que da respeto.
Pero tú tienes otro dueño de tu corazón,
el desánimo me invade
como olas,
golpeando el acantilado,
de mis pensamientos,
te llevo dentro, de mi
ser,
no sé vivir sin ti, quisiera ser yo el que te
abrace,
el que te bese, el que
te diga al oído
que solo tú y solo yo, inseparables los dos.
Una historia de
realidad, imposible de contar,
Indeleble en mi
interior,
Ya no puedo soportar
otro día más sin llorar,
Sé que me sigues queriendo,
Pero ya pasó ahora solo queda el recuerdo,
Como un boceto, que se
dibuja, cuando cierro los ojos,
despojos de aquel amor
vivido,
como un silbido llamando
al olvido.
El castellano
Förüq castellano Miguel
Esteban Martínez García
Panida rosa tu
mirada:
I hoja:
Canta mi piedra
por inencontrable esencia,
promesa de luz del sol.
Azar de imposible
fuego fatuo en tejas
que son nubes de altos cielos.
Serenamente místico, me alzo.
Ascua empírea fueres
o carbón del destino atronador.
Mito, constelación:
constante, pura flamígera,
eterna de cimiento terreno
sobrevivirás a lo alto.
Escarnio mis solas sombras.
Promesa de tiniebla,
promesa tibia,
nunca alcanzaré luz tan ardiente.
II hoja:
Perecer a los cielos que yo amé,
te amo en medio de mares,
entre pulcras esferas feroces.
Clamor por férreos bosques,
boscajes de tu sed de miel,
arrebatada tú, de tu albo espíritu,
generosa es la penumbra
eco pálido de azul viejo
virginal fuerza de noche añil.
Presencia misteriosa
en haz, de luna áspera.
Destino opaco, inclinación
por verdades de monte desgarrado.
III hoja:
Tránsito estremecido, el río,
ligero, nitidez de espejos
que dulces presiden
hondas tierras.
Constante agitar de sus fuentes.
Resplandor baten tus argentísimas alas,
palabras entreabiertas
buscando dicha.
Esencia, eclipse de mi sangre.
Sideral cuerpo estrellado.
Sigilo, tus pupilas
con las que a fuerte garra
me amas,
y ardua me miras.
IV hoja:
Lejos queda el miedo en cestillo,
a ser feliz; si tú escribes.
Por esos juncos que el día
no cierra.
Un remero hábil,
desnuda la noche.
Bogando que su luna sonría.
Oscuridad larga
que nunca secunde.
Desemboca arriba ardiendo,
tu frente rosácea abarca.
Mi armadura, mi espada, fragor,
pico torvo, ojos cerrados.
Penumbra desconsolada
por riveras de mi ciego Arlanza.
V hoja:
Fondo de monte
en el verde mar
de tu boca.
Claros rectos, únicos,
confunden,
luz vasta y su sombra
que más ya no languidece.
Viento, velo, acallada luna.
Muda escucha
espesos vellos.
Faroles latiendo
corazones en celdas
con llave de tu alma.
Noble secuela
de mi dios Gemineye.
Entre azucenas de la tarde
mi suegra y nuera arde.
Rubricó tu gentileza, orquestando.
VI hoja:
Luminiscentes pólen
en interiores de colmena.
Abro espumas esbeltas.
Desnudeces en carnal tomo
de mi cepa.
Brusco y dormido
en leyenda diferente.
Caí a mi tierra.
Toquémaravilla, flor de supremacía.
Palpé tu olor fecundo
a esquiva adormidera,
de tu órgano erizado.
Por tus estelas claras
que escriben galaxias
y agujeros de luceros.
VII hoja:
Viejo pabilo iluminado
humo rojo viose apuesto.
Gallarda tu entraña.
Decreta, no cese
Mas nunca mi terco aljibe
que te escribe.
Con ojos rendidos,
ojos cada vez más humanos.
Pureza, tu plata.
Amortecida ahuyenta la negra Parca.
Piadosa suerte
en sombra densa montada.
Eco amplio,
ley presunta de todo linde quieto.
VIII hoja:
Difieren ligeros, tus sortilegios,
de verbos que nacen.
Ya nacidos estudio.
Ellos que escalan mis ojos.
Opulentos pinos reposan
su verde nupcial.
Ato presunto borde,
llego a tu almena
donde vive tu alma serena.
El Castellano
CATEDRAL DEL
LABERINTO ESMERALDA:
Era una mansión abisal,
de tres gárgolas vigías
custodiando un laberinto inextricable
de la orden el fuego su espejo;
guarida y morada de corceles centauros,
la flor de Hércules crecía de una luz
lejana, sigilosa y eterna,
crecía de aquel inframundo
un olmo eterno guardián,
todo hojas en ojos en llamas,
viborillas por ramas.
Hidras y Esfinges, como Medusas
avisaban con su acecho yerto
del peligro, refugiaba,
aquella guarida maldita
que hasta dioses temían surcar.
Aquel bosque umbrío de laberinto,
era de aguas azabache y brea encendida.
Poso de almas errantes y jinetes difuntos,
todo servía a la sed de sangre,
en esta fortaleza se custodiaba
la llave de la virtud jamás enseñada
mas había...
FÖRÜQ Miguel Esteban
II
Más había un cerro
las almas condenadas,
en su cima era de nieve
roja, sangre congelada
allá germinaban las semillas del mal
y odio resplandeciente,
su deshielo
alimentaba el río la
Estrida tiniebla.
Toda bestia aguardaba el
regreso de Perséfone,
mujer de Ares, Rey de
aquel inframundo.
Así con ella, recibir órdenes a cumplimentar
sobre la tierra
Numinosa, del humano ser.
La virtud jamás
enseñada, custodiada,
era tan ambicionada por
los héroes del mundo fértil
cual néctar y ambrosía,
los castos dioses.
Requería aquel cerrojo
del portón, de tres llaves,
sólo conocidas por
Perseo, un semi-dios,
había que cercenar tres
ramas de tres espinos
que allí sangraban, áureos de plata, bronce,
y titanio, si destino
dictó y era semejante...
III
Semejante empeño cuando
se llega
a las fauces del Averno,
este árbol triple en espinas
dorado
se esconde del ímpetu errado
sólo el nacido de la
sangre de los dioses
es merecido a ser guiado
por el negro cisne
fácil es bajar al
Averno, ardua tarea
regresar y escapar a las
auras del cielo
las aguas de los lagos
estigios
y su río la Estrida
brotaban de esta guarida
que misterios todos,
acoge,
junto con toda el agua
abismal
nutre cada pozo, también
había una encina
turquesa, donde se podía
escuchar
los fúnebres gritos de
un cuervo blanco,
era morada de almas
errantes y espíritus
que sólo su oscuridad
abrigaba.
Quien escribe ofrenda al
sacrificio
la mitad de su locura,
extensa, habitada.
Förüq castellano Miguel
Esteban
IV
Arribo a ofrendar mi
designio
en cuña demencial, su
mayúscula mitad
a la tierra Madre
Tiniebla,
tierra almas
inconscientes, velan las muertes.
Allá en venas de pedernal florido,
fondo de idea mística,
por anchas fauces
de siglos dormidos,
adentro al reino las Sombras
surco su corriente de
aguas vivas.
Se descubre áureo templo, llama
oculta,
la virtud eternal, jamás
enseñada;
cumbre de lágrimas, y
flora suelta,
de bellísima cima y
ribera
después de la vida, y
aquel Quimérico viaje;
después de la travesía
sendos castigos
florecía la luz sigilosa
como atónita
una purificación
otorgaba una sed de justicia
universal, nunca
llamada, sólo aparecida.
Poderoso pensamiento en
rayo de dioses, diosas.
Era esa virtud cual
misma puerta todo asigna.
Aquel mi destino me
asignaron mis hados
quedó ampliamente saciado y cumplimentado.
Förüq castellano Miguel
Esteban
V
Era difícil, intrincado,
liado, enmarañado,
inextricable, el
cerrojillo de Perséfone
con el que sellaba el
Averno, y su laberinto
en espejos de fuego
terso y alarido vaporoso
todas razones rebosaban
aquel lugar;
su llenez bastaba para
anular a todas.
Incomprensible giraba la
virtud custodiada
como una esmeralda araña
tejiendo su tela
quedando como sangre de
sabiduría coagulada.
Un coro de grillos
aturdían a las Puertas
el eral donde yacía
aquella sabiduría
jamás enseñada, sólo
aguardada era,
por designio los castos
dioses.
Tarea inmensa, en
dificultad guiada,
TAREA MILENARIA
Como adentrar los hoyos
del Sol
en busca lo que nadie
vio jamás,
aquella áurea, sangre de
estrella lejana
y cercana.
Förüq Esteban er-lobo
bohemio
VI
Llegó un día olvidado, a aquella guarida
intransitable, un vigía Centauro
llamado Förüq, sediento, atravesó
el bosque umbrío hasta el lago sangre
formaba el pozo de AIRÓN, al beber,
se le acercó una cierva blanca,
le dijo que ella era la dama del río
Sangre
y que su intención era compartir
el secreto de la virtud custodiada;
y así volver a ser el Hada Señora,
Leannán-Sídhe, dueña de todas
Profundidades
le reveló a aquel centauro Guardián
que el cerrojillo aquella morada
sólo tenia una llave que la formaban tres
y era el amor más puro, y primigenio
nacido
que era como una llama líquida de
esmeralda
y la poseía la araña turquesa, en su
portón de Tierra,
el centauro, ayudó a la cierva Hada
y se aliaron, para poseer aquella virtud
jamás escrita hija de las tres potencias,
Förüq
VII
A través de las oscuras llamas
del inframundo terreno, guarida abisal;
como Centauro, arrastro infortunios,
así como sucesos caducos, despertó en mí
aquella alianza con la cierva hada,
el poder obtener todo lo que el Cosmos
me negó, acordé compartir aquella virtud
y llave purísima, eternal, con ella,
mi pinche compañera Leana.
Voy rumbo a abrir el portón de Tierra;
aquella araña vigía turquesa,
era hija del Soberano Júpiter,
planeé finalmente sobornar con amor
mi propuesta al llegar a ese abismo de Plutón
fue brindarle nueva fortaleza, morada
el el castillo umbrío y olvidado de
Hipsípila
con sustento absoluto diamante y
felicidad.
No se negó y solo pidió un acertijo:
-Sólo una palabra otorga respuesta a mi
pregunta.
¿Cúal es el nombre...
Castellano Mercurio
VIII
¿Cuál es el nombre nuestros ancestros
pusieron
en el idioma más antiguo, al pájaro
misterioso
azabache mora las ramas de nuestro tejo
milenario maldito?
El Centauro recordó que su nombre referenciaba
El color aquel pájaro y el signo su luna
-Arriesgándose, -Förüq, respondió
a la araña turquesa con acierto.
Entonces le otorgó localización
de las tres ramas abrían aquel cerrojillo
de lo que custodiaba, rama de cobre,
rama de plata, y rama de titanio.
Al obtener y desnudar aquella virtud,
se desveló que era la belleza,
madre de las hadas, y padre del arte,
reflejo e impresión en poesía,
aquella virtud nunca enseñada,
sólo hablaba como demonio antiguo
cantando en forma de Fénix
decidieron el centauro y la Señora Hada
difundir aquella virtud de belleza y
poesía
por todo mundo conocido, en pacto de
tinta
y sangre.
IX
Dos sonidos mejor, que la sola voz,
que narra empeño dictado,
era tiempo insuficiente,
llegada la hora,
llovía, lentamente llovía,
en terreno mojado desde
hace ciento veinte minutos,
mi escritorio gemía todo lo necesario,
dierum et santuas,
Gloria al divitia,
una tarde venturosa,
algo antes del día todos
los Santos difuntos,
aquí en mi yerto escritorio,
convencía al Creador
mi alma en libreta,
que si no me daba magnificencia exacta,
de inspiración correcta le sacaba yo, el
alma,
en magna oratoria:
Leannán-Sídhe te reza tu duende
principito
abismal,
henchido todo deseo conocido
y sin conocer;
abro mi corazón Señora hada,
estoy creando para ti mi ofrenda,
para que se retire al pairo lo que debe
de allá irse.
Sobre tu misterio,
honro y te acicalen tu majestuosidad,
te escribe el Hijo de la Luz,
oh, tormento, pena en rogativa todo mal,
en entidad multitudinaria,
que en treinta y dos racimos me han
tentado,
una mujer de atónita escultura en
belleza,
su porte,
vestido azur,
tachonado de estrellas granates,
como guadañas en él bordadas,
sangrantes,
el cielo llevaba en mano izquierda,
envalentonando su corazón,
izquierda corazón,
derecha fuerza,
oh casto Sol fierro,
era la trompeta derribó las murallas de Jericó,
aquella pequeña ángel armada,
tocaba mi hombro,
en su trompeta había un nombre forjado,
esculpido como grabado,
NEC VINCERE TENEBRAS, ET AMAT
Leí su latín
que decía Oscuridad no se vence, se ama,
en la mano derecha aquella custodio,
sostenía un papiro arremolinado,
me comentó mi sentido, traspuesto
a mi segunda oportunidad de servir
a dios sol ferro LVGVS.
Fui nombrado guardián la inspiración,
que debía sembrar o depositar en cada
raíz milenaria,
del Paraíso
Parnaso devorado,
Olimpo terrenal,
aquel papiro era mi alma,
o llave novena para poder seguir,
dando al mundo poemas de mis venas.
Conjuro de nieve roja:
Has llegado al infierno,
y cima encumbrada.
Toda montaña, que viendo, no responde.
Avanza el transverso los sueños,
aquí que el cielo toca su humor;
sediento.
Llevo tierra y simiente de estrellas,
en zurrón pastoril;
donde guardo también lágrimas celestes.
Tierra nieve, encendida.
He lanzado mis polvos de hoguera
sobre un destino como laberinto.
Sobre los ciegos pasos de Ícaro.
Guiado por hilo,
secando luces que ata la vida esclava,
avanzo ya por tu húmedo bosque.
Umbroso, despertando imágenes
en candelabro.
Bosque de labios tuyos
atisbados como flor perenne.
Lograse el ciruelo dorado.
Liberando fieras como luces breves.
Sus salamandras de fuego
y luciérnagas por cantiles,
miles.
Mañana me llevarás a liberar tus peces de
cristal,
corazones en óxido de Sol Ferro
Padre.
Allá donde duermen semáforos
y todas las calles me llevan a
encontrarte.
Realizando mi conjuro en Bitácora.
Te invoco Leannán-Sídhe,
siembro mi pena y mi cordura,
como una melodía jamás entonada.
Mi reconstrucción
desde el Nitrato de Chile,
con mi pensamiento a solas,
como se alza una divina parra.
De nieve-agua roja, de estrella tu mirada
que tintinea y baila ocasos.
En estrella tu mirada
como vaho refulgentemente
bello, y conectado con mi interior,
oh, barro de luz,
reflejo duradero un placer
como alfabeto toda rivera,
la Estrida tiniebla,
y su alma blanca, oceánida.
Todas las flores desangradas.
Vengo a deshojar mi sangre
y abrir estas puertas
a una primavera sanguinosa
flagrante, y hacer vibrar
lo indecible, he venido a beber de tu
sangre
tu placer, en osadía interminable,
somos hijos de la sombra,
noche corre una vez por siempre,
su sendero inabarcable.
Fresca y galante,
de silencio ajada,
suave como nieve de montaña,
y viento de luna
que se extiende como joven grama.
Hojas breves como su sed,.
Era una armonía vestida granate.
Como denso humor insobornable.
Suspirando su camino afable,
somos hijos de la oscura rienda,
encargados de servir estrellas,
en vena y colmillo,
su blanco filo,
otorgados del poder nocturnal,
y su concavidad presa
a su clara floresta de la noche,
en flores violetas de lava,
la herida, resurgiendo atónita,
una yaga de una malva.
Soterré mi desquicia,
en campo abierto,
rizaba mi pena, un nunca más
y el cuervo en mi hombro
crascitaba noche siempre.
Me habló Perséfone,
de su premisa,
y de su juramento,
de su verso sinfónico,
con arpa abismal,
trofeo en rueda de azabache,
su cabello era sangre,,
como sus lágrimas.
Divino rito se extendía,
por sus labios ardientes,
euforia en raíz y padre tallo,
en gloria al poseer ya,
una higuera del demonio,
Rosa Azur, caléndula roja.
Enigma su velo retirado.
Por yo pobre diablo,
aceptar siempre una hija del Averno.
Förüqer-lobo bohemio
Förüq Centauro protector
Förüq y Leannán-Sídhe
SOL RENACIDO:
Vengo sin palabras,
de una lumbre celeste,
como fuego quemando hasta la verde hoja,
cómo soñar, y pintarte sin arma, sin
lenguaje,
cómo hacer notar sin quemarme del vulgo,
ser aire en alegría encendido,
tierra de forrajes extensos,
camino sin mar, y sin roca de mundo
cierto,
hacer sentirte, sintiéndome,
sin las dulces cualidades que hiere y
expone
cada primavera, preludio de tu posesión
certera,
rosa azul que vibra, en su claro oscuro
matinal.
Pintarte lo hondo, sin tristeza, sin
trabajo,
sin palabras,
profunda noche sin luna, sin el criqueo
los grillos, que arropan los oídos
insomnes,
correr hacia la madriguera, con todos
campos en flores,
que en júbilo puedas llamarme
criatura hermana,
raíz de silencio salvaje.
Förüq castellano Miguel Esteban Martínez
García
ÁNGEL OXIDADO
BAJO SORTILEGIO CLARO DE PROFECÍA TURQUESA:
I
¿Qué esperas, en el concilio de los caídos?
¿Esperanza de redención?
Se derriten las paredes
del sótano de luz.
Su habitación que esperan las almas
del placer.
Todo cuenta y danza dantesco
el sortilegio
de luna soslayado.
Crepita el devenir
deshojado,
su verdad todo envuelve destellante
y brilladora.
II
¿Qué esperas lavar en esas habitaciones?
Puede, tus fúlgidas respuestas.
Una salida al sendero
inextricable;
todo lleva, y nada de vuelta.
Volvemos a comenzar.
Estruendoso litigio
de lo que la espera
indujo a permanencia
en libro perdido,
mi decencia ahogada.
Escudos de salvación
al amor perpetuo.
III
Sin solución avanzo,
Ventanas como miradores
a un final sin comienzo.
Final, sólo de sembrar
simientes en el corazón del sueño,
jamás abierto
tu Sol negreaba
como ascua perenne.
Un millar de leyendas
trashumantes,
me abarcan, no canto canciones,
ni poemas.
IV
A una fallecida,
la vida sólo canta
y danza, a la vida.
La muerte sólo dicta
y mantiene lo que es de ella.
Vida para el vivo
muerte para el muerto.
Por lo que proclamo
cese y automático
blandir de mi viento solar
y semilla ancestral.
No hay alma,
no hay alma aquí,
la mía tiene el valor
de brindar tu cara
a mi rostro,
porque no hay certeza,
para mí, existas sin quererme.
V
Escalo tus venas,
entre un horizonte
de razones heridoras
y lúgubres, parcos, silencios sonoros
en el callejón de mi mente sigue habiendo
un paraíso sedoso,
todo hecho de rocíos entre flores,
puedes oírlo,
pregunto,
siendo destino,
y barco dirigido,
a donde coronan cumbres
y sus vastas nieves,
mi ánimo que desplaza
cerros,
y sus frondas suaves,
no vine a deshojar tu cielo,
sólo a contemplar
que era hoja mecida al aire,
colgada de una tela de araña,
bajo la mesa mi jardín que tantas de mis
letras
colgó en hojas...
Sangre de estrella,
oh, nácar flamígero,
fuiste más allá del suplicio dormido,
roca del destino,
y puridad de roce,
no te bastaba incendiarme
de la esencia más húmeda,
llegaste amilanarme de carne a hueso,
y hoy lo siento no me quedan penas,
sí quizá,
besos huidizos y fulgentes,
doquieres de barro y simiente,
a la sola carne tu reflejo hoy canto,
beso de trigo, y esparto,
en hoja de celindo y madroño,
vine por tu hinojo de abajo,
a precipitarme exhausto.
Como precipitación del ojo de tierra,
era mi canto
como un dulce abrojo,
y filoso como la espina un majuelo,
almendra rápida era este enjuto silencio,
vestido de las rosas perras del
escaramujo,
eres real, plañe toda sinestesia,
me voy retirando,
lamiéndote como un paloduz,
sopesando tu crin y brebaje,
no vine ayer
si asegurara
llegaré,
al saber que te conoce.
Förüqer-lobo bohemio
VI
Te busqué detrás de la estrella
más brillante del azul eterno.
En el suspiro de amor que
corre y descansa entre la
inmensidad de un parpadeo.
Entre la oscuridad que alcanzó
a ver la belleza que envuelve
tus piernas, adentrándome para
reposar siendo una sombra más,
y te encontré en mi sueño más
cálido, en el cielo encerrado
que liberé. En la noche que la
luna baña tu cuerpo, y en la
noche que mi amor corrió por
tus pechos.
Y te amé aunque fuese un día
en la penumbra.
Para así no olvidarte nunca.
VII
Profecía de una noche
que diluía entre tu cabello,
siendo fuerte como luna
semper, y ángel dorado de espera,
hemos venido del plateado halo,
disparando alto,
hijos de luna y signo azabache,
oh, símbolo claro de visión, y vida,
lozanía, que tengo tu carne,
y en alma sembrado el otoño,
y la caída de tus muslos,
entre mis muslos,
de espadas,
y jornadas como vetusta armonía,
cuenta el divino laurel,
su soledad última
de naipe y candelabro,
sentado en la tarde amedrentando espumas,
este sol que ya cae,
oh, flor de gozo, desprendida,
lampos de mi acero,
vieran mi yunque y forja sembrada,
esta sábana que nuestra,
no me acaba,
me iré sí, sin pausa;
por muerte sola,
sin casa, sin cuerpo,
sol amarillo, de otoñada bruma nocturna,
ala vieja asidua, perenne,
nacer de otoño erige y dice:
-Te quiero, como ruego,
y voz de vuelo herrador, y errante,
una luz envuelve sempiterna, un
septiembre,
donde la lluvia eres tú.
VIII
Estallase toda gloria
en aire algún sortilegio claro,
danzando mis apuntes
en torno un fondo fantasmagórico,
reluciendo nota sobre un cable
puntiagudo,
la profecía de cientos, miles,
constante, de ágil hocico de riera,
hombre desnudo y un sólo anhelo
como cristal partido,
sonidos de vida en campo perdido.
Flor de barro haciendo reflejo,
destellos en horizonte hacia
las nueve puertas del Averno,
muchas fuerzas sondeando,
corte sobre una pala,
oh pies de barro sobre la paja,
agrupando oídos en bucles,
tumbando retinas,
en el vado, del mundo hecho,
músicas en copas de hadas verdes,
voces de muertos hendían,
surco y sangre adormecida
oh local de la armonía,
susurraba yo a su orilla,
su historia
como río crecido,
cocería cintura,
entre juncias y caléndulas,
reposar segura violeta sombra de noche,
que traes invicta, sonriente,
temblar, donde yace y se inclina
el barbecho dorado,
alzaba acre de bien semilla
confesa, prometida,
la victoria de la luz se erigía flaca,
bancales atrás,
la dificultad no me arredra,
oscuro patio, de ti bañado,
cuál precio he de poner,
a sus semillas.
IX
Danzaba mi vida frívola, en medio de un
otoño castellano, era yo, como un pertinaz
observador, las glorias y misterios entablaba aquella tierra mesetaria,
observaba lustres y brillos de alegrías secuaces, también quien no me conocía,
opinaba que capaz era de arrebatar con sola mirada, destello fugaz de risa desapagada, y
llenar de pavor solos corazones imbuidos.
No podrían sin conocer dar significante a
esa oscura sensación tersaban mis ojos verde azules cual turquesa onírica,
capaces de encender en curiosidad anhelante, o rasgar hasta el palpitar más ávido, un temor,
inextricable podían hendir, en el borde blandía un gris cual escarcha su iris,
no sabían ellos que no solo podían perpetrar sus rostros, si no también
descifrar los más escondidos recovecos del alma y sus huestes vidas;
resbalaban por sus caras como rayos
mercuriales, y el plomo más pesado y denso, se fabulaba de donde provenían, con
su brillo ígneo, cual vidrio líquido, el más vivo, cual gruta y fondo, del
manantial más encendido en esmeraldas.
De facciones curtidas y temblorosas su
facha era, a pesar de una casi mortal palidez expresaba su nieve de piel, ni el
rubor intenso ni el combativo esfuerzo, tornar otro color su piel podía, y en
lo expuesto pocos sabían, que no se cultivó más la imaginación, que
mi juicio y semblante sempiterno.
Förüq
Förüq castellano Miguel Esteban
Förüq Miguel Esteban
AVANZAR TU
ABISMO:
Soliloquio confinado,
remontar nueve años
atrás
pautado, sin directriz, ni engaste,
ni voces parásitas yertas,
oh canto, como lo gente no canta,
todo olvido desempolvado,
en ocasos un alba sin fuente,
ni pozos, aljibes almibarados,
todos los amigos,
todas las bellezas perdidas,
como se engasta uno de baratijas y falsos
testimonios
de testimonios muertos,
como sucesiones de difuntos,
movidas por engranajes,
oh toda la vida,
sin esa adolescencia robada
por señor medicamento,
toda mi vida te he soñado,
toda mi vida te he aguardado,
como anhelo y resguardo de tu pura voz,
imaginarte no, lo siguiente a eso,
embeberte en noches de humo,
y miles cigarrillos,
del probe diablo que yo soy,
cayendo en nubes
que negrean mis sentidos cromados,
orando por mí mismo,
todo he soñado
sin letal lecho de olvido,
abrir tus cerrojillos de resistencia,
volver afable un destino
de nueve llaves,
vestirte de Ninfa, quimera,
reina no quiero ya,
ser realista sin sembrar lo surreal me es
imposible
enloquezco si ves capricho,
mi designio de alabarte de construirte a besos,
de desdoblarme en dos dimensiones
para poseerte entera desde alma, tu raíz,
no necesito,
no deseo ayuda,
ya se dictó mi perdición,
que su inversa es mi salvación,
como ying y yang,
bien y mal acrisolados,
si te respiro no preguntes,
si te veo no te gires,
por haber prestado tu celada de Atenea,
porque rebrillaré más que el fuego terso,
elemento hermético
seré de un disparo invencible,
y haberse saldado todas mis deudas carnales,
sólo entonces seré energía sin
nombre
indestructible,
ni temple ni pureza en calumnia,
osarán comparación,
por la blancura mi Musa Oscuridad,
por la rectitud mi Sol fierro,
por la pureza de madre Luna,
por mis padres, mi hermana y mi gato
inmortales,
no moriré en vida feliz,
si no consigo destruir tus murallas,
ni abatir padre espejismo,
necesito sin engaño sangre,
para sentir que yo poseo algo de ella,
fuera de la línea sedienta
no hay nada,
como buscarte tras la estrella más lejana
encontrada, cercana o lejana, según seas mirada,
al eco sordo una voz noctámbula,
y su resplandor en caverna,
apóstatas, no juréis por este yerto,
que cruzó el lago las
almas desangradas,
obtuve allí respuesta,
y no voy a revelar aquel arcano ni solución,
a toda incógnita camine, vuele, se arrastre,
o sea inerte, tengo clave.
Förüq
I
Brindaremos en copa de sangre,
en alas algún destino sordo,
rememorando la resurrección
de la plenitud del amor.
Llama de viejo encanto,
emergiendo una tarde de tinieblas.
Donde nadie creyó a la ilusión,
recuerdo afligido,
de toda búsqueda un placer
ciego y soslayado.
Apareciste ahí, sí, liviana,
y emergente,
como escama de rubí indolente.
Ya no creí mi corazón por piedra.
II
Ni a este, morada de salitre,
mi pequeña,
ligera raíz granate.
Humo tus bellos labios,
que duerme.
Mi palabra de árbol jovial,
hereda mi negra sangre,
espuma de otras cavernas.
Mirarte como azul, dulce,
de crepúsculo eterno,
resonante en murciélagos,
y mariposas nocturnas,
de ideas.
III
Mi desnudez imprevista,
ya no rueda.
Sobre tu estandarte tierno.
Mi dura frente sabe,
del furor inusitado
en brillo de ojos,
temiendo perderte.
Verdad posible,
en ardor, ferviente, y alerta,
sin eje oculto ni engaño,
de que necesidad, nunca hubo,
sí, frío y ausencia
de terso cariño,
ante, el ser diferente.
IV
Agonía de ave alta,
con soledad que gemía.
Al frente recto,
del destino hiriente;
oscuros días, parecían
vistas a un futuro mejor.
Claridad matinal,
de nueva brea,
en nuevo día de tabaco fugaz.
Día generoso,
sin zozobras
tenía el ayer.
Pliegue real,
duro, y vivo sin miedo.
Förüq castellano Miguel Esteban
DESVELO DULCE:
Sembrar simientes estelares,
en arrojo de albas fugaces, y fuentes,
tan nítidas como destino resplandeciente,
efímero como perpetua muerte,
entre agujeros celestes de luz férrea, sigilosa
y caminillos guarderías de estrellas y resquicios oníricos
donde contigo refugiarme,
destello flagrante mi sola dicha eternal,
que avanza despierta, semilla y condena
,
al despertar y verte lejos,
sin ataduras, sin suplicio no sea adorarte,
ascuas deseo pertinaz y hojas de vida llora mi beso,
castillos en aire mis ganas que no se vencen,
de apretarte, de sonrojarse, y vil arder;
cumplir tus anhelos en sangre estridente
que porto y me lleva sin posesión mas que sangre,
por tenacidades de un amor cantado de valle, metal, y anhelarte
hoguera del sentido despierto, cuando quise y ahora te amo,
que es segura suerte y comienzo anunciado,
junto a ti, blandir mi sendero, suerte y camino de ocasos,
especial y brilladora, armónico
y disonante, en sol mayor
de segmentos cálidos de hielo,
tus caricias, donde el sol te deja ser
oh, ternura sin igual ni semejante,
cuál ternura única,
adoración me cursa, y suscita,
como besarte y seguir besándose
no cerrar mis ojos
porque quiero seguir viéndote,
hasta mi descorchar áureo de Simiente,
hasta dejar huella por conocerte
en alma, anhelo, y perenne latido feraz.
Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García
A 11/03/2022 reedición 15-10-2022
NOCHE DEL ALMA
OSCURA:
Apoteosis, en crisálida
plañía la vida yerta del alma,
destellaba como saetas flamígeras,
atravesando vacíos perplejos,
donde la materia;
era la Naturaleza de la no-vida,
danzaban herrumbres de antaño,
sobre ascuas,
dode bebían jinetes difuntos,
era un espacio que se expandía
su material se creaba para acabar
desintegrándose
así mismo y generarse de nuevo avanzando,
la ecatombe de almas errantes nunca
llegaba;
estas sólo avanzaban,
aquella noche era festín de luciérnagas,
y semillas estelares,
el amor rejuvenecía
por espirales ardientes,
y Musa otorgaba su ababol de fuego
como sangre de la tierra nueva, naciente,
toda sangre tornaba granates profusos
que caía como lluvia sus hermanas
esmeraldas.
Era tiempo suficiente para olvidarse de
señas
y anzuelos,
todo si quiere el destino, vendría
otorgado,
como se nace y como se muere.
Sin fin de cuestiones quedaban resueltas,
las semillas germinaban solas,
la energía oscura era más fuerte
que la certeza que todo movía y unía los
seres.
Fuego azul, diestro que avanzaba segun el
sentido,
fuera mirado,
un infinito abierto
que era un uno,
y un uno que formaba un ocho abierto,
sumando ambos
un nueve,
nueve vidas d' este gato de arena.
Förüq
CRESCENDO:
Trama mercurial de augural dicha
danza mi sombra densa en cumbre de
hoguera
cumbre de Mercurio de áurico semblante
sudor en seno, corre mi lágrima de ánima
como destello furtivo, vengo a beberte
del brillo alzado avanzo con estelar
rienda;
electrificas mis ojos, y amor de alto
cielo,
que purificas mi vida insurgente.
Conocerte a mitad un fuego magno
su verbo dorado, acaricio desvaneciéndome
como sierpe de luna azabache
de rayo argénteo tus quimeras entablo.
Fiel, me protege mi admiración en afecto
recuerdo un siempre a tu lado, validado,
en esquema de capataz, vine a besarte,
sidérea lumbre que destellea, sola,
sola, como se multiplica la flor en
primavera
ni osado, puedo negar que subas
a mi caballo solar, agitas mi denso,
oscuro,
placer flamígero, querría yo, regar
tus colores hasta tornar ilusiones,
flores en corazones.
¿Por qué me despertaste Musa?
Förüq castellano Miguel Esteban
II
Palabra fuiste, de día, luz en labio,
calor de raza fuente,
mañana vernal, lluvia extremada.
eternidad sin calzas, toda aojo
verbo de raíz, amor en cúmulo,
feraz sien acuartelada, túmulo de
belleza.
Asegurases mi tierra de azur suspiro
oh tu fuego, el ser volviera a nacer,
inocencia que naces belleza,
rubor de Luz purpúrea al tacto,
tu sola idea, de aire asido,
en tierra de este humano invicto.
Surco esta noche de luna creciente;
De luces breves, en faroles como Ilamas.
Mar de asfalto y brea, ¿Quién dijo?
Luna es semper diosa, corazón en muerte,
que siempre late.
Förüq castellano Miguel Esteban
ÁNIMA SOLA:
Estirpe como astro frío,
colgada ala, o de armonía extasiada;
alto y liso como corazón exprimido,
de fe empírea melodiosa,
sin cargo contagioso,
oh nada, estrepitosa en cuerpo pletórico,
la luz resoplaba en pecho ardiente,
claro como oscuro de mundo su soslayo,
medalla en beso de lágrima sanguinosa;
sangre mineral de bajío corazón pétreo,
quise decir lo sentido,
acabé más simbólico que eterno,
sangre, quizás, era sombra de ocaso malva
y su purpúrea ilusión,
me quería embeber su doncella escarlata,
socavé flores de amarillas coronas,
todas hicieron de tres musas una sola,
por las que perder todo,
menos un gato negro que no es mío,
oh, rayo trueno de soledad que repicas mi espaldar,
pico de labio, o crascitar fúnebre de espectro vivo,
río mi sangre,
oh, carmín de pozo del deseo,
vida, vida
que yo te sentí,
oh transcurrir un funesto abril,
que besé tu amapola de fuego y mordí su suelo,
mandrágora
en vapores de esencia,
humo rojo en tinta algún caballito del diablo escrito,
sangre, sangre,
éter carmín,
vine por tu voz hundida en brea,
de mar y su luna transitoria sujeta,
ahondé profundidades
y silos mercuriales,
quise de Musa triple, lo indecible,
tuve claridad en escala,
beso de trigal y vid,
oh nitrato primigenio,
vine a romperme el tormento,
dulce que condenado, bailaba cual trompo solo,
suspenso que ahí bailaba mi pena,
que no era ligera,
llegué por riveras su fuego terso,
abajo que subía
en su noche de nadie,
muda y sola ni de ella misma,
oh crisol de espíritus y valles,
afrente la sola concordia,
le devolverá su espada,
clava, que clavaré verso en su arteria angelical,
su cuello bellísimo,
oh de vena y acequia,
oh de trino,
y bello espasmo,
rebelde como vampiri
un día soleado,
a la mudez última me alzo,
alzo mi silencio anisado,
notas solas,
dios del diablo,
no hay dios,
el diablo eres tú,
ánima sola,
sola ánima,
ven te haré valedera,
de Sol, de espuma,
de nieve, de agua,
su fierro metal aferrado,
hierro luce mi espada,
esta calma otoñada,
me poseen sinos
y trinos como años me cayeron escritos,
por mis dientes y filos de manos,
todo fue más que llorar un verbo de todos.
Förüq Esteban
TEMBLOR
REBRILLANTE:
Y escribo cinco parpadeos, y genuino,
remito al primero vio tus ojos,
a Rocío Nanci Lunamar Solano,
irradias, que sobrepones,
en ojos patria al Averno, tierra al Cielo,
mirada tersa cual embrujo, te llenó
en torpeza algún dibujo.
Lustrosa brea en azabache tu cabello de realeza,
Oh ingeniosa pagana,
como senda lleva estela
de rauda estrella.
Gimes culto al amor
mis sentidos infrahumanos,
de pureza devota, de brillo, de filo,
de furor jovial,
remito nervioso a tu acento,
mar de mi contento,
oh mis suspiros de luna,
rompe ya cristal amante fortuna,
franco yo de carácter somero y doble,
lenguas de distancia lloran en rocíos mis flores,
que sólo imaginadas,
porque ser, eres, vives y en mí resides,
consuelo,
así es, tú la única que en tumba mía
agarrarás flores.
Förüq Esteban
Reedición:
Primera obra pública revista instituto Complutense de educación secundaria
Año 2006-2007
Noche lúgubre y umbría
20 septiembre 2011 blog
Facta non verba
A ti noche oscura te
escribo, oh gema azabache tu solo pálpito.
¿Por qué no me das el sueño que tanto ansío, como flor y rocío en flor
de mayo?
Paso noches enteras de
insomnio escribiendo poemas, deslices y tormentos dulces encadenados, hasta
enloquecer si solo loco
he de quedar tres veces más solo y loco he de hallar, llevo ya cinco días sin
dormir, no veo ya luciérnagas ni ocasos de luna, y veo que se van
mermando mis facultades
mentales en carrusel de norias y sogas rectas, y escribo frases sin testigo
cuerdo, sin sentido flamígero,
garabatos en hojas de
papel...
Me asomo a la ventana mi
cuarto parece yerto, y contemplo las sombras de la noche como fantasmas,
deambulando sin rumbo,
no veo mi dama graja, sólo una sombra densa cuelga y flota del techo.
Mientras, apuro la
botella de hinojo solar, esperando matar esos fantasmas de
mi cabeza, que suenan
como crepitares con sus voces.
Me estoy volviendo loco
acaso Musa duda.
Sólo veo sombras y
figuras, como sábanas, que se dibujan en tu oscuridad como
demonios, solos halos en
escarcha fría, reflejos violetas ausentes.
Sólo los gatos y
lechuzas salen a cazar como los murciélagos.
A ti noche lúgubre y
oscura te escribo, que bajo tu protección de tu oscuridad mil cabales
difuminan,
ven salir los ladrones y
asesinos a hacer sus acometidos
de muerte y delito de
acero y sangre.
A ti noche lúgubre y
oscura te escribo.
Tú que no entiendes de alaridos ni ángeles, ni de muerte,
ni de fosas
selladas con cal y
tierra ni de fusilamientos de razones ausentes.
Un brillo estertor te
envuelve en comunión, de abismosy lúgubres destellos arriados.
Tú solo ciegas la luz del sol y solo el fuego y los fusiles iluminan
tu oscuridad sempiterna
oh, dame tu gloria.
EL CASTELLANO
LAS DOS LUNAS DE MUSA:
I.Luna trece:
Luna plateada de mi cielo,
en las noches
voy a tu encuentro,
pero te escondes
entre bloques
de hormigón y cemento.
Quiero verte,
pero incluso te escondes,
por las violetas ramas.
Mas los dragones,
del cielo sonámbulo te acarician.
Cielo obtuso,
de sueños fluorescentes,
tú, de color líquido,
solo templado
con miradas intermitentes,
por el tiempo de espera angosto.
El murciélago baila
con el colchón de tu luz,
rasgando sombras,
para reposar siendo una más.
Oscura nebulosa de tu vítreo trasluz
dime,
por qué te siento incluso estando solo.
flores opaco reflejo
de luz violeta
incluso de noche;
artifficieluzzae.
Lucero de ciudad,
rompiendo la obscuridad.
La noche se detiene
para sentir que estás conmigo
otra vez más,
recuerda
que tus ojos tienen sangre
recuerda el viento
que aúlla mi nombre
recuerda la luz que tiembla
y cruje la noche en las pupilas
recuerda que me hablaste
de amor en el tiempo
que cae muerto
que pactamos con el hielo
la vuelta del invierno,
recuerda cada latido
de oscuridad
que llama a tus venas de humo
recuérdame en la eternidad del beso,
en cada rosa que robe tu cuerpo,
recuerda que vivo para ti
dando voz a la soledad asesina,
la flor vive soñando
que fue mariposa y abeja,
vive durmiendo la semilla
enamorada de la tierra
para despertar
y enamorarse del sol,
clávame estas nubes de sangre
en el hierro de mi destino,
se me negó la luz
encadenada a esta tierra sin cuerpo,
solo tú me sientes
en este camino
que no lleva retorno
solo espiral anhelada de renacer
el tiempo ya no nos puede sostener
camino buscando el frío
en este calor que quema el alarido,
te encontré perdido
hoy vives un amor
que sientes soplándote al oído,
en la puerta del infierno caído,
te casaste con la luna
que reinaba en tu corazón,
al viento le diste voz,
a la lluvia la nombraste
lágrimas de mi ayer,
le diste ojos
a la sombra para mirar,
la espina caía herida,
la caricia retornó a las polillas,
la vida marcha deprisa
cuando abras los ojos
ya todo habrá cambiado
solo encontrarás que seguiré a tu lado
aguardando tu otoño
y la caída de tus hojas,
esperando que seas mi acompañante
en los siglos y milenios
que nos condenaron,
encontrarás esta sed del cielo
en cada silencio muerto,
en cada raíz
que grita en su tierra
toma de la vida lo que quieras,
siembra tu aliento
en cada tierra,
tú todo lo tienes
yo solo soy una fantasma
que sólo tú ves.
El Castellano
III.Réquiemnº 3:
Los últimos signos del viento.
Rige un sol negro
con hoyos donde comienza la oscuridad,
oscura serpiente blande su cuarteada nota
en lira acróstica insubordinada,
es su templanza base poética demencial.
Hablando a solas con mi interior
surge diáfana voz por derredor,
voz en alma condenada
por ver hondas raíces rugir,
en estruendo llamadas
hacia raudo cardinal.
Sola voz sin resquicio templado
del sonido en sí bemol,
se erizan ascuas en pavesas a un viento
feraz.
Se acuchillan las osadías
que germinan en tierra de nadie.
Inusitado fervor asolado,
por espadas alzadas en manos,
guerra al silencio feroz.
Pudieron dar las tres de la madrugada
y un escarabajo voló.
Una hoja partió,
hija de la soledad aclamada,
con caracol sonoro hueco.
Es un solo de cuerda
y alma destensada,
una melodía por la sangre olvidada,
un réquiem por toda vida
finalizada
en sones de grillos
danzando con tenebrios,
y lúgubres venas enraizadas
por tercera y última vez.
Una sinfonía donde yace el silencio
y yaga la umbría luz
desertora en mundanal zozobra.
Pasa, danza, planea
febril verde mosca en formol montada.
Es mi dicha aplastarla
y quedar en vigilia taciturna,
hasta rendir aspas
y acostar la sangre
ya nunca más esquiva.
Hasta ver las flores rendirse
con mi cuerpo.
Förüq en 16-10-2018
I.Palidez inaudible:
Palidez inaudible:
Era una joven noche,
caída ya entre algodones de nubes,
y un hueso de luna
por blandir el horizonte,
de sucesos famélicos,
miradas fugaces,
y testigos somnolientos.
Vencido el atardecer
bajo oscura premisa,
que todo aliento encarcelaba,
inquietud disparada
de fuste en curiosidad,
suscitada en envés
y lo más profundo
del humano anhelo,
entre belleza y muerte,
locura o razón sajada,
juventud eterna,
mito o paradoja en lucha
contra lo caduco del ser,
instinto en deseo servido
en cáliz del mortal inmortal,
como juego macabro,
en inevitable curiosidad,
un ser maldito,
condenado a la vida eterna,
y su sed de sangre
que le envuelve,
soga tensa de maldad eterna
que vive y camina sigilosa
sin condición de mera elección.
Sueños encorsetados,
en nuestra atracción
por ese lado yerto
de ser siempre en esta vida
condena resarcida,
entre oscuro granate,
y acecho de ley
y comprensión desconocidas,
que emerge de historia
jamás narrada,
y seducciones finales,
de colmillo y paradoja
terror vecino.
Leía los recovecos del alma
transparentados en vivaces,
ávidos rostros,
sin esta sed
que batía como rayo
de plomo mi entraña,
convivía oculto
al sentido que relucía la vida,
por colmar su caducidad,
el tiempo jugaba
en mi caso a otro juego,
como lucha del tedio
y sombra de buscar distinción,
para regocijo
de no repetir acto
y maniobra,
siglos parecían inermes
frutas que morder,
sabiendo que mi final
no llegaría.
Frívolo llegaba el otoño,
que peras del olmo eterno
dispensaba,
aparentes los rostros,
satisfechos parecían,
llegada la hora yerta
de negrez, oscura,
flotante,
algo llamaba estridente,
era el nuevo hambre de la caza.
Förüq
Danzaba mi vida frívola,
en medio de un otoño castellano, era yo, como un pertinaz observador,
las glorias y misterios entablaba aquella tierra mesetaria, observaba lustres y
brillos de alegrías secuaces, también quien no me conocía, opinaba que capaz
era de arrebatar con sola mirada destello fugaz de risa desapagada, y
llenar de pavor solos corazones imbuidos.
No podrían sin conocer
dar significante a esa oscura sensación tersaban mis ojos verde azules cual
turquesa onírica, capaces de encender en curiosidad anhelante, o rasgar hasta
el palpitar más ávido, un temor inextricable podían hendir, en el borde blandía
un gris cual escarcha su iris, no sabían ellos que no solo podían perpetrar sus
rostros, si no también descifrar los más escondidos recovecos del alma y sus
huestes vidas;
resbalaban por sus caras
como rayos mercuriales, y el plomo más pesado y denso, se fabulaba de donde
provenían, con su brillo ígneo, cual vidrio líquido, el más vivo, cual gruta y
fondo, del manantial más encendido en esmeraldas.
De facciones curtidas y
temblorosas su facha era, a pesar de una casi mortal palidez expresaba su nieve
de piel, ni el rubor intenso ni el combativo esfuerzo, tornar otro color su
piel podía, y en lo expuesto pocos sabían, que no se cultivó más la
imaginación, que mi juicio y semblante sempiterno.
Förüq
Candidez y sentido
al servicio de honores románticos,
no hubo naterra,
que cultivar más imaginación,
que virtud en juicio,
todos arribamos a la virtud,
orgullo y perdición,
de jovial inocencia,
sueños en poesía
eran pulcra vida misma,
oh escenario pintoresco,
ungido en feroces, pasionales
llamas.
De lánguido temor efímero avanzaba,
hacedor de tiempos faustos,
en los que tejer ojos brillosos y
anhelantes,
mérito real, acostumbrado,
el esforzado vilo condenado,
de sortilegio claro,
rondando me aferré a fundamentos de vida
noctámbula
surreal;
de hora parca solitaria que rebrillaba
la sed de mi colmillo en tersitud de
filo,
fantasmal lucía el pertinaz sueño
sanguinoso,
blandía su deseo,
la tácita recompensa amilanada,
héroe tétrico del norte su silencio
invernado,
no me afinqué en ninguna carrera del
vicio,
era día de abyecta dicha florecida,
ruina de muchos,
oh creer cielo ganado,
mismo techo,
que habita una criatura tan hermosa y
delicada,
ojos expresivos como sangre en sed
vampírica,
unas manos que ni mejor pintor,
tratar podría,
tez fría y pálida,
cuan mármol sonrojado,
recién pulido,
su cabello de realeza azabache,
peinarse sólo en fuego pudiese,
su silueta era perfil del paraíso,
asombrado pregunté su cincel de nombre,
respondió:
-Förüq soy Leannán-Sídhe señora hada
Reina, dueña de la profundidad,
nocturnal.
El Castellano Förüq
Asumo un aniversario
digno de recuerdo,
cumplo trescientos treinta años
del designio fausto del
Panida trigo nacido,
en comparativa soy un
mortal inmortal jovial,
si existe la eternidad
me preguntaba al correr
de siglos sin hallar
respuesta válida
cadencia de haber estado
en existencia puede,
II
He conocido sortilegios,
encantamientos por los
que su víctima cae en un
letargo de sueño para
despertar a los cien lustres siguientes.
Sostener la carga del tiempo
nunca es bastante,
oh, transcurrir infinito
de la sed.
Alquimista de sigilos
y silencios esenciales,
un día susurró mi Musa
que el amor y la seguridad
eran enemigos
mi esperanza era total
pero no, mi miedo a ser
feliz.
III
Musa Luna sempiterna
era coqueta y en ocasiones
hacía que me muriera
de celos, seguíamos
viéndonos a escondidas
yo, humilde descendiente
de Candamvis
adorador de Mercurio,
mi Sol fierro,
anhelaba cobrar mis
lágrimas dulces vueltas
versos por y para ella
siempre veía a los celos
mordientes viles viborillas
invencibles, inextricables a mi temple.
La veía con curiosidad,
como se ve a un Fénix en una caverna,
como se encuentra a un resplandor
admirable.
Mis ojos iluminados
cual sed de cuarzo
bajo sol rebrillante.
Su tez era radiante
como carne recién modelada
yo como alquimista de un recipiente
de sueños inmutables,
como la dicha y gloria la bañaban,
ya acariciaba una noche memoriable,
al candor de estrellas
y lunas argentas,
la profundidad su belleza imantada
yo era incapaz describir en fúlgida
palabra
asordinada.
contemplé su pulido rostro
y papiros azabache cual su mercurio,
en ojos encendidos,
mi tristeza ya era fugitiva,
un rayo de fuego emanó
de la admiración cautiva en mi pecho,
capaz de concederme
en un pálpito inmortal,
mi corazón no cabía entre costillas,
tantos años se materializaron,
de ferviente amor por ella,
mi no-estrella mi viva Doncella
Escarlata.
Förüq
I
¿Qué esperas, en el concilio de los
caídos?
¿Esperanza de redención?
Se derriten las paredes
del sótano de luz.
Su habitación que esperan las almas
del placer.
Todo cuenta y danza dantesco
el sortilegio
de luna soslayado.
Crepita el devenir
deshojado,
su verdad todo envuelve destellante
y brilladora.
II
¿Qué esperas lavar en esas habitaciones?
Puede, tus fúlgidas respuestas.
Una salida al sendero
inextricable;
todo lleva, y nada de vuelta.
Volvemos a comenzar.
Estruendoso litigio
de lo que la espera
indujo a permanencia
en libro perdido,
mi decencia ahogada.
Escudos de salvación
al amor perpetuo.
III
Sin solución avanzo,
Ventanas como miradores
a un final sin comienzo.
Final, sólo de sembrar
simientes en el corazón del sueño,
jamás abierto
tu Sol negreaba
como ascua perenne.
Un millar de leyendas
trashumantes,
me abarcan, no canto canciones,
ni poemas.
IV
A una fallecida,
la vida sólo canta
y danza, a la vida.
La muerte sólo dicta
y mantiene lo que es de ella.
Vida para el vivo
muerte para el muerto.
Por lo que proclamo
cese y automático
blandir de mi viento solar
y semilla ancestral.
No hay alma,
no hay alma aquí,
la mía tiene el valor
de brindar tu cara
a mi rostro,
porque no hay certeza,
para mí, existas sin quererme.
V
V
Escalo tus venas,
entre un horizonte
de razones heridoras
y lúgubres, parcos, silencios sonoros
en el callejón de mi mente sigue habiendo
un paraíso sedoso,
todo hecho de rocíos entre flores,
puedes oírlo,
pregunto,
siendo destino,
y barco dirigido,
a donde coronan cumbres
y sus vastas nieves,
mi ánimo que desplaza cerros,
y sus frondas suaves,
no vine a deshojar tu cielo,
sólo a contemplar
que era hoja mecida al aire,
colgada de una tela de araña,
bajo la mesa mi jardín que tantas de mis
letras
colgó en hojas...
Sangre de estrella,
oh, nácar flamígero,
fuiste más allá del suplicio dormido,
roca del destino,
y puridad de roce,
no te bastaba incendiarme
de la esencia más húmeda,
llegaste amilanarme de carne a hueso,
y hoy lo siento no me quedan penas,
sí quizá,
besos huidizos y fulgentes,
doquieres de barro y simiente,
a la sola carne tu reflejo hoy canto,
beso de trigo, y esparto,
en hoja de celindo y madroño,
vine por tu hinojo de abajo,
a precipitarme exhausto.
Como precipitación del ojo de tierra,
era mi canto
como un dulce abrojo,
y filoso como la espina un majuelo,
almendra rápida era este enjuto silencio,
vestido de las rosas perras del
escaramujo,
eres real, plañe toda sinestesia,
me voy retirando,
lamiéndote como un paloduz,
sopesando tu crin y brebaje,
no vine ayer
si asegurara
llegaré,
al saber que te conoce.
Förüqer-lobo bohemio
VI
Te busqué detrás de la estrella
más brillante del azul eterno.
En el suspiro de amor que
corre y descansa entre la
inmensidad de un parpadeo.
Entre la oscuridad que alcanzó
a ver la belleza que envuelve
tus piernas, adentrándome para
reposar siendo una sombra más,
y te encontré en mi sueño más
cálido, en el cielo encerrado
que liberé. En la noche que la
luna baña tu cuerpo, y en la
noche que mi amor corrió por
tus pechos.
Y te amé aunque fuese un día
en la penumbra.
Para así no olvidarte nunca.
VII
Profecía de una noche
que diluía entre tu cabello,
siendo fuerte como luna
semper, y ángel dorado de espera,
hemos venido del plateado halo,
disparando alto,
hijos de luna y signo azabache,
oh, símbolo claro de visión, y vida,
lozanía, que tengo tu carne,
y en alma sembrado el otoño,
y la caída de tus muslos,
entre mis muslos,
de espadas,
y jornadas como vetusta armonía,
cuenta el divino laurel,
su soledad última
de naipe y candelabro,
sentado en la tarde amedrentando espumas,
este sol que ya cae,
oh, flor de gozo, desprendida,
lampos de mi acero,
vieran mi yunque y forja sembrada,
esta sábana que nuestra,
no me acaba,
me iré sí, sin pausa;
por muerte sola,
sin casa, sin cuerpo,
sol amarillo, de otoñada bruma nocturna,
ala vieja asidua, perenne,
nacer de otoño erige y dice:
-Te quiero, como ruego,
y voz de vuelo herrador, y errante,
una luz envuelve sempiterna, un
septiembre,
donde la lluvia eres tú.
VIII
Estallase toda gloria
en aire algún sortilegio claro,
danzando mis apuntes
en torno un fondo fantasmagórico,
reluciendo nota sobre un cable
puntiagudo,
la profecía de cientos, miles,
constante, de ágil hocico de riera,
hombre desnudo y un sólo anhelo
como cristal partido,
sonidos de vida en campo perdido.
Flor de barro haciendo reflejo,
destellos en horizonte hacia
las nueve puertas del Averno,
muchas fuerzas sondeando,
corte sobre una pala,
oh pies de barro sobre la paja,
agrupando oídos en bucles,
tumbando retinas,
en el vado, del mundo hecho,
músicas en copas de hadas verdes,
voces de muertos hendían,
surco y sangre adormecida
oh local de la armonía,
susurraba yo a su orilla,
su historia
como río crecido,
cocería cintura,
entre juncias y caléndulas,
reposar segura violeta sombra de noche,
que traes invicta, sonriente,
temblar, donde yace y se inclina
el barbecho dorado,
alzaba acre de bien semilla
confesa, prometida,
la victoria de la luz se erigía flaca,
bancales atrás,
la dificultad no me arredra,
oscuro patio, de ti bañado,
cuál precio he de poner,
a sus semillas.
IX
Förüq castellano Miguel Esteban
Förüq Miguel Esteban
Luna blanca:
En diáfana soledad
donde mi cuarto criquea y clarea,
tus anhelos y esperada sonrisa,
me aturden tus labios y lengüita vista.
mis serenas ilusiones tiemblan y afloran;
como mis labios por cazar tus labios,
no hay nada en el aire ahora,
En oscuridad rebrillante de mi lúgubre
cuarto,
es tu figura la que me acecha,
qué provocarme acaso puede, oh caos febril,
deseo pertinaz tu fragor,
oh estrella inviolada,
pretensión infausta
es violar esta, acampar sin brújula
ni rumbo, sólo adentrarme para no querer
salir,
tu lúmina esperanzada me recorre,
cada vena y arteria,
un placer de ayer,
es hoy dictado a la milicia,
tu estampa recorre todas mis neuronas ancladas,
un río tus flores angeladas me cubre,
agarro con estridencia mi almohada,
pensando que eres tú,
en cada noche mi luz, mi ida mi avenida,
y una fría luz
comienza a invadirme,
acabo que sabiendo no eres tú,
y unos ardores me escalan,
en ellos pude ver cuan te quiero,
y desespero, sólo sé que tenerte te tendré,
estando ausente mi suerte,
destino parco que dictará verte.
Piel con piel,
flor con flor,
hasta que estas lágrimas de sangre,
sean mi sangre de tierra,
ababoles flamígeros,
carmines del deseo estertor.
Por ti labraré el día,
mi Luna compañera,
mi Luna aeterna,
oh, cuánta sangre mía,
regó esta mi soledad de tumba abierta,
que me camina,
por el sol de junio un mayo despachado,
avanzo, abro el solo Parnaso,
mi sol ya no luce cansado,
abren dulces lirios negros,
el compás mi destino atronador,
era un capataz,
era un sembradío del brillo primero,
un arpa y un arma de carne
y verso, beso tras beso,
un dulce designio invernado,
hollín de luz,
en esta fosa cava mi amada,
tercer lucero mi firmamento,
igual y primero es,
sangre negra de luna oscura,
por la esencia azabache,
de nana y cuna argenta,
soledad, oh soledad d' este pobre diablo,
ungirás mi dicha mañana,
que te pierda,
hoy veré esquelas por astros,
y oscuridad fluirá
como bruma siempre gris,
me atisba sola idea,
velo de tormenta
y nácar una esquiva sonrisa
sin volandera
ni ascua desapagada
por lengua,
al olvido perenne no danzo,
vida de una vida bajo tierra,
me trajo,
a este filo diamantino,
blando, de tajo,
alto silo de luna,
hoy te canto,
que sin tu penumbra venidera,
ni dormido me alzo,
oh, compañera,
no me desampares camino
de escuela, ni honda hoguera,
tu inocencia,
oh, preñez de sílaba,
polvorosa y escarpada,
haz que acabe con un beso libre,
lo que nunca comencé.
Förüq
a 2-06-2021
MARIPOSA:
Los murmuríos son flores,
álgidas de invierno,
como venas azules de jacintos,
o tesoro córvido
de urracas matutinas,
tiempo sobre el tiempo,
tosía mi lobo afónico
tarde que muere sobre la paja,
y el viento mordido,
ascua que queda sobre
mi densa ojera,
cristalina,
he cogido los montes con una mano
y mi hogar de brujo con la otra,
no necesito chopo de oro
ni un amor me aguarde
sin sombra de celos .
II
Mis sedientas aflicciones
eran como gusanos hilando sus capullos
de seda,
elevadas hoy son mariposas verdes,
vuela mi pena como Simiente rápida,
y cayendo como lágrima negra
en espiga,
vuela libre mi pena,
su esencia de mariposa desvelada,
duelen las lágrimas de bondad,
pero las negras y malas lágrimas,
apuñalan hasta arrancar el corazón.
Corazón mío, como avispero
de muro viejo, de pronto,
en él puse señero,
Galería del alma.
III
Presentó ante ustedes.
Armados abrojos
mi infernal flor de alma
eternamente jovial, y vivaz,
por fuente abismal
de denso pétalo,
dulcemente amargo,
quise declinar la tarde de sus ojos,
ser Pegaso, caballo de madera,
mi frente derretida gloriosa.
Infernal, pálido fuego,
sin Salvador en cepa,
ni figura fulgurante,
de llamas y lenguas azules,
cuenta de cintura agitada,
sus alas,
tu esencia:
-Mariposa del amor.
Förüq castellano Miguel Esteban Martínez
García
A lunes 7 febrero 2022
Bella, vuelas libre doncella,
sol te toca, acaricia tus efímeras alas
de mariposa desvelada.
Viento te lleva, allí donde el amor creó,
reflejo de libertad soñada.
Encerrada en tu sangre de lluvias
pasadas,
dejaste atrás nubes de tormentos,
rozando tu destino me arrastras.
El manto de las hojas te protege,
buscadora de sueños
de la fronda de mis sentimientos.
Viviendo en la ternura de la dulce
mirada,
volando con la fuerza de la palabra
sincera.
Durmiendo hasta que se oculta el alba,
ángeles y dragones, arropo en el corazón.
Para tu despertar, mi luz quisiera
llevar,
para encender tu corazón, el fuego de mis
ojos,
cientos de tonterías para tu sonrisa.
Entre las flores de miel y azúcar que
forman tu piel,
pintando mi vida.
En la caída color gris quedó,
color gris quedó.
En la huida el tiempo y la situación
que cortó un camino en dos.
Vuela libre, pidiendo ser vista de nuevo.
Su esencia mariposa del amor.
ESTEBAN CASTELLANO
ESPADA PUDIENTE:
Sorteo principios
y vencejos,
torno unas danzas de la Aurora,
me entregué al sueño,
aguardando su divina tez;
el Sol se adelantó
y sobrevino una colmada oscuridad,
llegué primero que los Hados
a su venerado encuentro.
Valgio alumbre el anchuroso cielo
escarpado,
nocturno de doncella Escarlata,
oh, clara agua emana mi frente,
mis manos hacen germinar solas simientes,
del candor, la tempestuosa furia,
abren rayos espadas de Candamvis,
Zeus, canta:
Oh gran Sol que bajo tu candor,
iluminas que abrigas Inmortales,
y a los mortales vivos,
habitan las auras vivas fértiles,
acoge mi ofrecimiento,
a dignar en tu nombre,
terso Paraninfo yerto.-
Oh sola tormenta,
presurosa abre cabellos centellas,
y múltiples repiqueteos,
de ascua en rayo y cielo-terreno.
Förüq castellano Miguel Esteban
LENGUA
ESTELAR:
I
Miro y veo el vidrio
intentar perderse a sí mismo,
de irrefutable saber
hago
parte e inciso
que si amas cuidas
semejante cuestión;
el tiempo giraba como
veraz trompo extasiado
un día osé que alcanzaría
que sí, todo anhelado
se obtenía de un disparo
osé tres disparos hacían uno,
verte, quererte, cuidarte,
mi ente sólo entonaba lira
en pluma, y alas un Paraíso.
II
Verte de frente a espalda,
no fue funesto ni devenir,
desangelado;
fue afilar colmillos
quedando blanquecino filo,
incuestionable, goteando
sanguíneo deseo,
pronosticada tú,
de hace años
que llegas en otoño,
afable tú, para quedarte,
como ascua imantada,
al alma fugaz, sorpresiva,
rebelde,
como Rocío estelar,
a la flor sagrada.
Förüq castellano Miguel Esteban
a 15.09.2022
lugar- Mirador del Henares la campiña
Castilla
PRISMAS EN
CALEIDOSCOPIO II:
PRISMAS EN
CALEIDOSCOPIO:
Oscuros, negros, tibios
lirios en sangre de
brea;
Acolchadas desquicias
en híbridas campanas
azules
de los ángeles, yendo en borde,
siguiendo círculos,
moviendo espirales,
Vientos noruegos me
llevan
sin patria, vencida por
mitología.
Quicios de lúgubre
destelléo
en oscuro límite tétrico
y sus mansedades
caminan,
hacen nido sedoso
en moreras del sueño;
Vida través de una vida
dentro los hoyos del Sol
que sudan, sus notas de
uvas.
Visitaré a Cernunnos
en el seno del bosque,
hablaré del cuerno roto
y su sangre que brama
flores de helechos.
Quién sembrará mi campiña;
estirados mis soliviares
entre azares que suerte
corre.
Traspuesto al mantillo
y su compostaje
silvestre
que solo se mantiene;
Verano que socava
dormido
para sepultar los cardos
que tierra come
y levantar la estación
de los difuntos con
hojas caídas.
Otoño sus fríos que me
despiertan,
terminando de vivir el
ocre
y su yerma plácida
de tierras sin brotes
en ventura de savia
fría.
II
Altivamente,
con pies de veneración
no atina un intelecto
sumiso
tampoco él encuentra su espacio;
yo sin abrazarme, coge
el infrasentido su reloj.
Mirar sin ver hizo
fuste,
regresos serenos sin
ausencia,
en estas lindes
quiebra su sentido
y esta sube.
Su vacío perplejo quieto
es Ausencia
que simboliza toda luna
de escarcha,
parado de sinestesia
iba,
su granate sanguíneo
que
sí recuerda.
Amarrar el acierto
vehemente,
de resucitar del del
parco suelo
para fusilar mis
pendientes,
desarmando la ira
sus dioses subterráneos,
uniendo su altivez
cursante.
¿Se cree usted viva?
Eso es que no nos
conocemos,
ya sumblimé algún amarre,
y va el ancho río
con paso furtivo y
decidido,
por apresar de tu razón
mi viva estampa,
muerta sin ti.
III JURISCONSULTO DE
SOMBRA
Este mi humilde canto,
pedernoso, que blande,
que pregona compás en
arraigo.
Quimera a tiempos
en puñal pretencioso
de espigas de idea.
Patria por siempre sin
sentar;
Fugitivo sin amores,
surcos de fugaz
simiente.
II
Docto de tu dulce
vientre
tras fuego de ababol,
entre tierras de tus
reflejas piernas.
Sed de mi sangre,
renacer acompañante,
aljibe sin fondo a
florecer tu entraña.
Amor de pecho a espada
blancos que el ser
crestéa,
jurisconsulto de este
ser de espuela.
III
Redentora hoz de
labriego
soñador, en soto de
silvestre rambla,
febriles rejas de
esparto.
Pinos que caracolean
el camino de este fruto
de ensueño,
antes que morir sin
amapola de fuego.
Creo, nazco y completo
una flor de la misma
sombra
que trajo en fruto de la
primera mujer Eva.
El Castellano
O DIVA GRATUM:
Mi diosa centella,
que deleitosa riges,
y engrandecer mi nombre puedes,
o, convertir en honras fúnebres,
mis cortejos triunfales,
a ti dirijo el labriego inquieto
de campo.
Te invoco en su pulcritud de savia,
cual dueña todos mares,
arrostras dulce mi piélago batiente,
a tus armas, todo imperio se desbarate,
mi lealtad es albo traje,
no rinde al garfio amenazante,
retroceden y dejan amigos
y sus ánforas vacías,
de cicatrices y delitos
no limpiase mi nombre,
de fraterna sangre y mieles que Himeto,
me concede,
¿Temor algún espejo suyo,
me contuvo?
Con el incienso, y sinfonías,
ofrendo sangre cándida, mi letra,
nunca el falso juramento me precede,
oh tu belleza de nuevo brillo,
más hermosa, cuanto la ceniza has
otorgado,
ídolo oh materno signo,
dueña de oro y nido,
por Quimera tu susurro,
de límites prescrito,
non semperimbres...
Torrencial, de nube acechas,
lluvia sobre rastrojo terso,
tempestad, o inerte hielo todo año,
combate tu acento colorido,
jamás cansado,
cuánto Parcas crueles me han arrebatado,
pregunto a lágrima de sol, llorando este,
mi lamento blando,
loco empeño,
hinchado de viento,
osar casarte, aflicción
con altanero subsuelo,
prudente yo de odio ajeno,
no llegará día que este guerrero,
no mida a su adversario,
indago mis designios que abrigan,
sombra huidiza,
cuándo.
Bebamos la honra en dicha,
entonando la alta lira,
a Calíope,
bajases al cielo castellano,
soberana Musa,
gimiéndome lenta y eufórica melodía,
el concilio cayó sembrado,
ilusión o deseo,
mientras seguiréamándote gritando
callado.
Förüq castellano MIguel Esteban
NUESTRA
PROFECÍA:
Indicarte, que se está cumpliendo nuestra
profecía, la flor mágica traje, a ti mi hada vampiro, es un haya que este año
casi muere de tristeza por quemarse todo julio con mi Sol padre, estaba a punto
morir, y le traje nueva tierra, y cuidé saneando, encontré a la reina de las mariposas en Usanos una mariposa tigre Macaón,,
debajo mi magnolia dorada puse el haya ahora feliz en sombra con nuevas hojitas
y viva a rabiar, no morirá, ni mi alma trenzada con ella y contigo, buenas
tardes Leannánsídhe mi señora hada.
Ceremonia terruña:
Historia en curso:
Tiempo que era llanamente hondo,
como pozo sin poso, ni fondo,
severamente profundo,
como fantasmal visita
sobre lazo silencioso,
buscaba yo tamborileo grave,
entre hileras sordas
entre nuevas flores
de trompetas de los ángeles,
danzar entre círculos de grama húmeda
y corajes de aventar nuevas espigas
de olor a yesco trébol rojo.
Hice una hilera de guijarros;
preparé mi propio templo
con torreón y almena nueva,
un foso bordeando y cuidando
mi nueva siembra de ababoles,
templo asilvestrado con urna para ofrenda
y depósito nueva agua virginal,
era suficiente de tiempo insuficiente
a nuevo otoño que comenzaba,
con olor a hojas de chopos arrebatadas,
y majuelos agudos en espinas,
rebordes cardillos de as damas
erigiéndose tempranamente,
maduraban los tomatillos del diablo,
solanumnigrum
que ni caracoles resistían
sus lustrosas hojas morder,
las colas de zorro ya se divisaban
aventando
terreno de su nueva simiente,
afinaba mi cuerda
tendido a ras terreno,
sembrado a pretil gesto,
como se siembra una pipa,
y tarda treinta y un años
que porto en girar el sol,
carrasquillo háblame,
que penas traes de virgen encina.
Cuéntame tus oscuros romances
con vientos de luna,
y tus flores de difunto casadas con
SolFerro.
Dime a mí que te cuido con esmero,
aguardando tus flores de piedra
y tus bellotas del mañana.
Árbol mío,
avanzo este mi caduco corazón humano,
como vampiro solar
me remarco,
un solo de voz desangelada,
y volví a honrarte,
de esta nueva tierra.
A viento pagano,
voz de alma amada,
inamovible,
firme, regia,
de raíz arcana.
Tu rostro en verdor
de hojas afiladas llevas,
acaso igual o semejante
a hermanas blandes.
Río de encinas y flora reborde,
amor de tierra a lo que es
y crece en ella,
vine por vuestras voces,
jamás marchiten vuestras notas,
de longevidad imperial.
Förüq castellano
Escuadra
bronce:
Ilusiones quemadas en papeles con tinta,
con los sonidos sordos de un eco de
imágenes
el amanecer en sus ojos del cielo
encerrado.
Silencio en palabras que el despierto
corazón duerme,
la mente ciega las observa con su
pensamiento claro
sus penas bebidas del fondo de su copa de
cerveza.
Sonrisa arrancada a la luna de un
viernes,
un secreto en un gesto que su mirada
grita.
El despiste que convierte en ofensa el
fallo;
Un sentimiento distante que próxima te
quiere.
El tiempo que tarda en decir adios al por
qué gana,
ahora llora la almohada al viento que no
dijo nada.
Pensamientos negros
Te sentí amor y por querer pensarte
la realidad silenció mis latidos;
Aquella flor que llamada amor
ninguna más bonita pudo ocupar su lugar.
Entre la tenue luz de luna que me
abrigaba
abrí la puerta que me condujo al campo
de negros lirios por el camino de ida sin
regreso;
La cabra rojiza los masticaba al compás
de un si bemol;
Donde la luz que me daba calor era
ausente,
tras de sí un sendero agrietado por el que fluía
el río de las flores desangradas;
Hacían ellas mi último aliento,
un yo te perdí amor y se hizo la noche sin luna,
cesó aquel si bemol.
Publicado por Miguel Esteban Martínez
García autor en sábado, noviembre 21, 2009
Podando recuerdos para volver a amarte,
dolorosos detalles caen y vuelvo a
desearte
aquella mi rosa que llama al frío pero
resiste
cantando a la víspera del invierno
triste.
El ocaso del tiempo que la dispara ya se
disipa;
gota de rocío que se evapora con el sol
en su visita
y la sonrisa que resplandece sus labios
los besa,
para encontrarse con el te quiero el beso
que alegra.
El fuego del deseo se hacía con su
compañía,
con el que los besos y caricias recorrían
su fantasía;
De deseo en deseo transcurrió su vida y su anhelo
de cuidarla para no perderla nunca y
soñar despierto.
Con su campo de derrotas y victorias en
sus sueños
un nuevo insomnio de sentimiento en sus
recuerdos;
solos en el encerrado mar del amor no
demostrado
su amor quiso ser fuerte y no caer
olvidado.
Publicado por Miguel Esteban Martínez
García autor en sábado, noviembre 21, 2009
El ritmo de tu cuerpo,
donde el agua y la poesía
hacen el amor.
El fondo de tu mirada
el manantial de esmeraldas.
El calor de tus piernas,
El terciopelo de tu piel.
La suavidad de tus caricias
mi motivo para viajar
allí donde el te quiero
lo dices sin hablar.
Lo que me alegras
sólo con tu existir.
Es todo lo que significas para mí,
lo que me haces sentir.
Es el agua de tus besos.
Es el fuego de tus labios.
Eres tú.
Eres tú mi vida, mi luna.
Eres tú en cada noche fría mi calor.
Eres tú la chica que siempre soñé,
la chica que siempre deseé,
la que vivía en mi subconsciente
para cuando apareciese
darla lo mejor de mi existencia.
Deseos, ilusiones, anhelos
definiendo mis sentimientos.
En mis recuerdos tus besos
sabor de hiel.
Tú mi motivo para soñar.
Tú mi sueño, mi dormir y no despertar,
tú todo para mí.
¿Por qué no has aparecido
en mi vida todavía?
cuando por amor se quiere
a quien no ama
y por soñar se vive amando,
por amar se vive soñando,
y el que siente se miente
quiero mi despertar y verte a mi lado
para sentir que en un pasado
andé con la botella en la boca
y no que ella
chupó de mí mi vida entera.
Publicado por Miguel Esteban Martínez
García autor en sábado, noviembre 21, 2009
Yo te sentí
Puedo escribir todos mis pensamientos
y ninguno podrá reflejar mis sentimientos,
el amor no quiere ser pensado,
ni si quiera ser conocido,
sólo sentido.
Yo te sentí amor
y por querer pensarte
desapareciste entre la ténue luz de luna
que me abrigaba.
Allí la razón apagó los latidos de un corazón.
Como tierra yerma
marchitó aquella flor que un día llamé amor
y ninguna pudo ocupar su lugar,
sólo la hiedra brotó hasta tapar la luz que me daba calor.
Pero yo te sentí amor.
Publicado por Miguel Esteban Martínez
García autor en sábado, octubre 10, 2009
Tríptico trago de agua
Autor: Miguel
Esteban
Era como pulcra onda
anisando un sol de febrero
castizo que llamaba a marzo,
escuché la desquicia latiendo el suelo
y me encontré una reluciente,
vieja tuerca oxidada.
La sombra padre
se escondía entre manos anudadas
de sus hijos,
llamando a mis primeros pensamientos,
yunque clavado en la pared
sin soto ni caballo,
crecí en su mitad
entre baldes de plomo,
en corriente de drenajes,
parlamentando
abren el oído de pares;
nulidad de pura interrogación
más vacío
en ventanilla
de visión de muchos,
yo gastado aterricé
en república de la sal.
Porteador de interperie (intemperie)
regresaba directo al rostro
en destartalado invierno,
reunía el campo
un subastador de mi conciencia.
Ánimo optativo de la región
en sueños de malvas nubes,
calizo terreno,
opulentos pinos
en bocas de hierro
acunando la ilusión
de esperanza.
Llamada
Musa Lunamar Solano doncella Escarlata,
Mineral
candente, raíz Salvaje Azur Purpúrea,
Luna
sempiterna...
De
aullido a la luna de plata
y su
llanto que envuelve la oscuridad semper.
Necesito
más de ella para poder ver,
de
igual manera sentir corazón en antorcha.
Förüq
castellano er-lobo bohemio Esteban
CANCIÓN DEL VIVO MUERTO:
He cruzado los tres mundos,
cabalgado centenares de soles
a lomos un crisol alado,
desiertos me hundieron los cielos,
para rubricarme flamígeros, existen
dioses
como existen necesidades que avalan
y avelan, no hay templo para
Jinetes difuntos.
Sembraron cada uno de mis pasos;
de figura regia, y arriada,
bastó un soplo de lágrimas heladas,
sí, tengo padre, por lo que tuve padre y
madre,
final depende de un principio
y principio es ídem final.
Novencientas muertes cuenta mi estampa,
oh Sol de valles y Quimeras cual bestias
anhelantes.
II hoja:
Cuanto viví, bailé una serenata difunta,
Aquesta fue una noche tormentosa
cual tempestiva que sus temores silbaba,
oh solar, y campiña yerta
era el frío y su ribera,
Aquilón venía de hermano
que no tuve.
Rugiendo maderas, e idioma gemido
de solos árboles,
solo como océano venía
de astros en cielo y caracolas
cual olas;
Oh, su acento, era mercurial,
como serenata una flor de difunto.
Recuerde, su Sol ha muerto Esteban.
III hoja:
Entre plomizo suelo
me pesaba el espíritu
como pinar excelso, majestuoso.
Venían los relámpagos a mi vera
y a mi diestra placer posaba
y sonreía;
pecho os habla hundido
en escala de tierra,
e ilusión de cientos estorninos
entonces el monte os besaba,
de tierra, de vida, de cepa,
y sarmiento, la esquiva espina
vestía al endrino.
Mi trova en hora solaz traía grillos
azules, y oscuros ángeles de luz
como lo que guía mi vida en muerte.
Förüq castellano Miguel Estéban
2007 SÓTANO DE
LUZ:
En la oscuridad de mi
cuarto son tus recuerdos los que me invaden, mis labios tiemblan y te llaman en
silencio.
En la oscuridad de mi
cuarto es tu figura la que me acecha, la que me provoca y me produce un caos
febril de deseo y de pasión.
Pero tú no estás, tú no
estás, no estás.
Tu recuerdo recorre
todas mis neuronas con miles de imágenes, cada una añorando un pedazo más de
ti.
Agarro con fuerza mi
almohada pensando que eres tú y una tristeza comienza a invadirme, lágrimas
salen de mis ojos, en ellas se puede ver tu rostro reflejado en ellas.
Ardores me entran en el
pecho sé que no vendrás que nunca volveré a tenerte, que estás ausente y mis
lágrimas se convierten en lágrimas de sangre, ha estallado mi corazón de una
sobredosis de sangre.
Esteban el castellano Er
lobo bohemio
Insumiso en medio de quebradizos
saludos de pseudónimo,
de sueños rotos, y brechas de ánima,
como pañuelos azures,
llegué al inicio desnudo,
como agitado bronce,
e inocencia jovial de abrevadero,
a veces pude resistir su amor,
otras caí dividiéndome,
como precipita una gota de mercurio,
llegó a mi parda tersura
su imagen de cuerpo sonoro.
Mismo amor nunca pudo resultar frío
ni ausente,
pero el sol me rompía
a calo estridente y yacija de hierro,
paisaje que no ardía ni se desvanecía
iluminado,
era mi añoranza,
quise sin afilarme en hondos dientes,
si podía generar montaña o cumbre de
cerro,
jamás infortunio
de mi blancura que ya exigua no cantó,
de amarillo vivo avancé
sin mirar fijos temores
ni túmulos de gargantas precoces,
amor es rosa naciente
como Alba de tersa fuente en rayos
suaves,
oh de astuto feraz ojo simiente,
equivocarme se vertiese,
y el pececillo de plata la mordiese,
sus peces de colores besé
y entre burbujas de besos no dados
avancé su curso fluyente,
como nacer de río cuervo,
sus labios arrostré con fiereza tantas
noches,
que nunca tuvo fijeza de acabarse,
el viento ya no lastima mi sola sien,
pasajero fui de su destino,
sin encontrar inicio ni final,
oh mi pequeña dulce cual laberinto,
este centauro solo atisba
que anhela beber tu agua luminosa;
oh tu pluma de golondrina azabache,
rebelde a los límites,
brota mi grillo de cristal verde,
cristal y vidrio que parió sin tijera
la luz de obscuridad.
Förüq
TERSIDAD DE FLAMA:
Veo una escala áurea,
con escalones broncíneos,
escalones de repecho
en fuego sembrado,
una estela se abre de guía,
dirige que no ciega,
oh bondad acrisolada,
cenit del fuego terso
como pulcritud de filo en espada,
oh vil niebla, abre camino,
vinimos bajo el regio augurio,
de aspas y nobles metales,
Oh Gimlé,
oh bajo casta ancestral canto en tus aposentos,
oh salón de fuego esmeralda,
de rompiente serena,
y solo halo,
vine a vivir,
vine a morir,
vine a sembrarme como siembra el valiente,
vine a cantarte,
oh Gimlé,
afrenta quedará mi yerta sangre,
todo lo descubierto en tu nombre,
oh casta felicidad,
resplandeciente,
el miedo jamás partió mi entraña
vine a vencer vine a besar tu rocío de flor,
como Musa y dulce hoguera,
el tiempo ya no escapa,
todo lo pensado arde ya,
en tu salón me blando
como raíz y fruto de ciprés milenario,
oh luz pura que acoges e irradias
por la blancura mi regia madre,
por la nobleza mi casto padre,
cuántos astros no alumbran tus cielos,
hoy vine a vencer
oh Gimlé, acoge este mi flamígero hierro
de Sol fierro mi padre me sembró,
en escala, número y orden,
tu bondad justa en escala,
uno, no hay hechicero ni hechicera
más fuerte ni que herir pueda osar a quien te alaba,
dos no hay poder oscurecer la razón mi sangre pueda,
tres no existe temor ni miedo, me retiemble la calma.
Förüq
I
Yérguete nació la luz y la sombra
el hombre se creó
para ahuyentar la sombra
con su llanto de sangre,
hoy que mi lágrima
sea fértil espada,
que riegue e ilumine
así ídem el abril
levanta los muertos
y su caléndula predilecta.
Nunca maldigo mis lluvias
y a la Santa noche,
riego mi sombra, antítesis,
de lo que espera mi persona.
II
He de ascender,
he de volver a navegar
el negro puerto,
contar los escalones de mi sótano de luz,
al tercer día flamígero,
la piedra será mi llave,
no mi tumba,
Panida Hijo del dios trigo,
tengo lluvias y carne,
tengo tormentas
y miedo ausente,
Yérguete, sucumbe,
a los suelos, de la madre luz.
III
Ni me arrodillo.
Ni vuelvo a morir en pie, (como caí)
ni rezo sus construcciones de huesos;
navego, pido me escuchen mis dioses. oh
Lvgvs
Cumbre son de mi lágrima espada,
el mar, la nube, el río designio de
escritura,
baile de un talismán,
oh, lucha entre sombra y su llanto
descendiente,
vencido no he caído,
aunque me derrote trescientas veces
sobre esta tierra.
IV
En este pedregal,
juro sembraré flores
para no volver a ver su destreza inerte,
oh, lágrima esclava
ni lluvia,
mi floración ruginosa
abarque todo balde,
y sea réquiem y mármol florido,
mi entraña, todo esto,
ojos secos de hombres,
ejército, que el destino cercena en tres.
Postigo, huerto y verbo decisivo.
V
He de honrar la llana hueste
trae la vida,
ávidos ojos, vagido indeleble,
azar intangible ruginoso,
en vapor estela o cerrojo,
repitamos los versos:
-Aereperennius
los duros somos tierra,
no vendrán a regar mis lágrimas de
sangre,
ni mi corazón será afluente
de besos de brea,
sin simiente no marchará mi parca vida
a otro designio, a otra luz
sin mar ni vestigio.
VI
Vine haciendo ecuaciones
de estorninos en vuelo.
Para saber si agradé,
o sólo se me unge lo que si cambio,
vuelvo a renacer,
actualmente solo llevo ocho casi nueve
lustres
vivo otra vez,
por un crimen de flores no tañerán
campanas ni catedrales de laberintos
desdoblarán,
al margen lo visto si no me acepta,
no es mi estaca en pecho,
sólo sin ser bastante
ella es mi fuste, mi espada,
mi sacrilegio
en pacto de sangre,
mi hija de Averno
mi coraza y pechera que si vuelvo
sí a estar vivo, la encuentro,
más allá de boscajes inéditos
de ciencias sin papeles
y sentidos flamígeros.
VII
Sentido sensisenssum,
formosa societas,
hermosa compañía
si esa que nunca osé
debido parece sólo se puede pagar
siendo quien no soy,
delineante suspiro
materia a tierra,
uno allá debe quedar lo que es de ella,
no límites de cordura,
al seco brillo avanzo
sensaciones vuelan,
lo que no te dije nunca te lo diré
quedará más escrito que tu estampa y
violín de luna,
no es justo y qué, otro rayo cayó,
que te llene y lleve
es otra cuestión.
VIII
Nacer para vivir,
lo demás es otra asignatura,
verte despierto, cuándo,
contar con apoyo,
sí, seis farolas se bailan
sin tóxicos ni brebajes,
solo decir esta vida de jactancias
puñales,
hasta aquí me vio la cara raja,
no soy ángel cualquiera,
rebelión toma cauce,
orden y mando,
tatuaje puede ser cicatriz
pero alma no sangra,
ni se transmigra,
venga al salón de los caídos.
IX
El festín es elegir ser humano lastre,
o salvación de papiro en llave,
llamado amarse in radice veritas est,
todas las mentiras eran correctas,
a mí nadie me juzgará,
a tu conciencia podrán preguntar,
soy constructor de tiempos,
y sigo firme
ni me voy ni me iré
en parca vida de esta existencia,
oh diferencia clara.
Sé quien no soy.
Miles dei lumen
mors erita exora mea.
Förüq
Förüq castellano Miguel Esteban Martínez
García
Lugar Guadalajara España
A 8/03/2022
CUANDO VIVE LA MUSA DE
UN POETA:
Cuando vive
se añora infinitud de cultivos estelares,
cientos, miles de perlas no llenan su sonrisa,
ni existe rocío en flor osar cubra
la flor de su dicha;
los mares y océanos se pueden caminar
sólo al tenerla vista,
las llamas no arden,
habitan tersura de sangre en pecho, valiente,
oscuridad ilumina aventajada,
mas cuando ella vive
qué podría alegar un poeta,
conocerla
para que rapsodas jamás enmudezcan
en melancolía hija,
para que mis versos solo canten flores
y vivos colores.
Cómo negar temor a sucumbir
sin rubricar su rostro,
con un jilguero como beso piador,
sin un pétalo escueto
proclame su guiño,
sin conocer a su Musa
un poeta se desvanece como el tiempo,
el silencio se arma mil días mil espinas,
yo sólo te quiero a ti
mi vida en verso, mi amor valiente
de mil fuentes y abrevaderos,
de la más alta espiga
a la caricia que retiembla en tierra.
Sólo un segundo basta
para capturar una letra,
mil eternidades para ser feliz sin ella.
Cuando mi Musa vive en mí,
infiernos no me acogen,
ni penas ni tormentos habitan,
un sendero abre y toma terreno,
rumbo a soñarla de nuevo,
campos germinan de oro trigo y girasol,
de verde alfalfa y amarilla caléndula,
como rojo ababol,
vivir sin crear su sonrisa
es como no hallar razones
para ser feliz;
muerte es del hombre vano,
temor infausto,
suerte es de un poeta
vivir en la vida de su Musa.
Porque vivirá siempre
como esta mi letra quedará vista.
LIT C ET SUMMUN CANAE
Förüq
FINAL
Meus amor, ne putes cormeum tui
oblivisciposse, verberare prohiberepotest sed te non amare
Si flosesses et papilioessem, tempusmeum
in cordefodiendovacarem
Si lacrimaesses in angulooculimei, non
auderemflerepraetimoreamittendi.
mi amor no creas que mi corazón te puede
olvidar puede dejar de latir pero no amarte❤️
Si tú fueras una flor y yo una mariposa, me pasaría el tiempo hurgando
en tu corazón❤️
Si fueras una lágrima en el rabillo del
ojo, no me atrevería a llorar por miedo a perderte
Tomo II
OJO DE TIERRA
Viento, viento bonito
lleva al cielo cada escrito
arropa este amor en mi cuerpo
en mi corazón te llevo
hadita de mi sentimiento
noche
hoy en tu sosiego
me encuentro
entre nubes violetas
y el cristal luminoso
de esta luna de invierno.
Bañan mi cuerpo tus latidos
sordos de oscuridad
y a este cielo sonámbulo
lanzo mis ilusiones al viento,
siento tu caricia de alma
y te bebes mi calma;
despierta esta rosa sangrienta
y su aroma de romance antiguo,
atraviesa el pecho
tu amapola
eterna primavera
cuando mis ojos
te ven entera
cada sentido despierto
como fiera al acecho
de tu latido
hoy en tu bosque me pierdo
tu imagen surca mis sueños
como cada noche
que siento tu beso
y como me cuidas,
como soy yo tu alegría;
mi vida vistes de amanecida dicha,
hoy la hierba escala mi montaña,
la lluvia germina todas mis semillas
de pasión y fuego,
donde entero me entrego
al placer que muerde
y envuelve en escarlatas doncellas,
como sencilla tu sonrisa
y tierna tu caricia,
ya no hay súplicas
solo felicidad desbordando mis cauces,
te sostengo fuerte
en mis brazos
para nunca soltarte
para eterno tenerte
si por soñar
soñé acabar con la soledad fría
y escarcha de esta melancolía
llegaste tú a mi vida
como cada noche siento tu melodía
y me acompañas cada día,
salió el sol después de la tormenta
y ame tu esencia
regando mi interior
tu voz de alma, amada
tu bella y dorada calma,
rompí las cadenas que me anclaban al pasado,
para luchar por mis sueños,
y alcanzarlos,
entendí el idioma del silencio,
y hoy contigo
lento construyo
mis escaleras al cielo,
este firmamento
clama de azul sediento,
ermitaño en su montaña del sentimiento
el amor jamás salió de su cuerpo,
de él decían que quería comprender al amor,
tras una flor de Hércules la conoció,
y la preguntó
qué eres, amor,
no, solo nací de esta flor,
tu inocencia me enamoró,
curaré tus heridas de dolor;
viviré de tu amor.
Vuelvo a este dulce tormento,
buscando llenar de amor el cielo,
labrando el campo de tu alma;
y bella mi amada,
te bajaré las estrellas
para que puedas acariciarlas,
estas flores cantan la canción,
que te enamora el corazón
vuelvo a luchar como ayer
con tu amor jamás desfalleceré,
eterno en tus alas viviré.
El Castellano y Leannan-Sidhe
Navego los límites de tu silencio
tu luna reina mi cielo
en este horizonte
de ilusiones y sueños
tus besos florecen mis recuerdos;
las mariposas de tu piel tersa de seda
acaricio
eterno el momento
que escapa entre tus labios
cuando brota el te quiero
y en mis ojos te encuentro,
donde me enseñaste
a vivir el momento
porque nada es para siempre,
escribo el sentimiento;
ese que me hace amarte despierto,
este viaje sin retorno
me hace buscarte cada noche
para que tu amor surque mi sangre
y mis sueños de tu mano pueda acariciar;
lento muerdo el placer preso
y la lluvia envuelve nuestros cuerpos,
recorro tus parajes,
me pierdo en tu bosque
este fuego late en esplendor,
encuentro tu dorado amor,
oigo los aullidos del corazón;
atrapo mis flores de pasión,
quiero y te quiero en cada amanecer,
donde agradezco cada aliento,
cada suspiro,
que asesina al tiempo,
y da vida a mi sentimiento
mi eternidad alcanzo,
acariciando tu cielo,
entero me entrego,
como el calor de un lucero,
sintiendo tu amor latiendo,
avanzando tu cuerpo,
como quimera de pasión y fuego,
condenando al tiempo
a morir en nuestro pestañeo
con un beso,
encontrando el lenguaje del alma
en cada verso,
cabalgando juntos cada firmamento,
flor de sangre
naciendo en mi pecho
clamando este amor que te profeso,
cálido el momento
de desnudar mi alma
mi bella amada,
una flor en tu mirada
vuela libre doncella
tu esencia mariposa del amor
en mi interior quedaste
de mi ser te adueñaste
puedo sentir como tú sientes
en cada pensamiento vives,
a tu lado siento desvanecerse el dolor;
este ardor de pasión,
jamás me abandonó,
hoy agradezco que me arropases en tus
alas
para nunca soltarme
para abrigarme cada noche fría
por ser mi eterna compañía,
y locura del ansía mía,
tu amor mi sinfonía
como tu beso de cada día
fiel me entrego a la caricia,
mi amor sin descanso
incesante fluye el verso
por tu abrazo,
a tus pies me encuentro
esta mi sangre te entrego
este fuego late en cada beso,
germinaste dentro
todas estas semillas de amor eterno,
hoy hadita te canto
a la orejita encuentro tierna tu sonrisa
en cada flor encuentro
la belleza amanecida
en tus labios descrita,
en tu piel mi caricia
en tu corazón siente mi brisa
como me hago lluvia
y río en cada silencio,
que rompemos juntos,
como juntos nos verán
hasta el fin del tiempo.
El Castellano y Leannan-Sidhe
Cielo de tu amor
que acaricio,
en el suspiro del tiempo
desvanecido,
en cada luna
que te encuentro,
en cada vida que te siento.
Cómo no hacerlo,
si vives dentro,
si cada minuto
lo vuelves tierno.
Vuelo con este sentimiento de fuego,
cabalgo el firmamento,
encontrando el verso despierto.
Como estas ganas
de devorarte lento,
que sientas el deseo morder tu cuello,
y la sangre de cada flor
de piel y verso.
Donde el agua y la poesía
hacen el amor con tu cuerpo.
En este campo de sentimiento
la sangre de la tierra
vistió de amapolas,
cada beso de amor sin tiempo.
El bronce deja su cuchillo
a las espigas del cielo.
Hierro baña la sangre
de este guerrero,
vivo y muerto por tus suspiros.
De tu corazón preso,
guardián de cada latido,
redentor en el silencio frío.
Amante serpiente
en el calor de la ilusión
que te dibuja en mi mente.
Siempre presente,
a la hora que la oscuridad
late y envuelve.
Donde te volviste mi bendición,
realidad, abrigo, y latido
de la inspiración invencible.
Como invencible dios Sol,
que toda vida rige.
Amada hada,
esposa de este mío sentir,
acompañante de cada vuelo fulgente.
Tu semilla de amor
germinaste en mi pecho,
amapola roja y negra,
sangre y tinta,
que cada verso expresa sin descanso.
Fluyendo como el río
que brota en almas a su paso.
Voz amante de tu presencia
en mi mente,
donde el te amo,
cada noche se siente.
Cura de soledad y maravilla
hasta la muerte.
Donde mis rosas dejarán su sangre.
Nunca dejaré de escribir al amor,
a esta pasión de tenerte,
a cada luna
que de malva
el cielo me tiñe,
a todas las flores sencillas
donde te veo,
donde descubrirás
que este duende
te será fiel,
y a cada semilla que nace
pone tu nombre,
donde encontró
su latido noble,
y mil veces más fuerte
lento se apodera de tu bosque.
Las campanillas en flor le oyen
y distingue el espíritu de cada árbol,
en cada pequeña vida
a dios encuentra,
donde la armonía
la acaricia el idioma oculto
de las hojas al viento.
Como el abrazo
de la yedra al árbol
y el beso del rocío primero
a las flores del campo.
En paz me siento
en mi entorno,
y en la ciudad muero lento.
Bendita la vida
por darme tu amor,
por darme ojos
para ver cada vida en color,
siente esta caricia sin dolor
observa que de mí
el cielo se apiadó,
donde sin envidia ni mal
eterno vivo,
como poeta sin tiempo
en tu recuerdo,
voy allí lejos de este mundo,
donde empieza nuestro bosque
sin destino,
donde libre,
todo sigue su espiral sagrada,
el ciclo de la vida
y la muerte,
el resurgir del agua,
la sangre y de la tierra.
Amada te canto,
de tu mano siempre
mi te amo,
contigo siento la fuerza de la tierra,
el agua, el viento,
el fuego, y la magia
que en arrullo
acarician mi cuerpo,
contigo no temo
a ningún abismo, infierno,
ni tormento,
a ti te debo cada verso.
El Castellano y Leannan-Sidhe
Renuevo esta mi sangre,
tengo tus ojos
fijos en mi horizonte,
a cada luna nocturna
que pido proteja tu amor
en mi cuerpo,
amaneciendo despierto
el deseo de enredarme
en tu cabello,
la pasión rugiendo
besar tu cuello,
desvaneciéndose el tormento,
encontrando el manantial
de esmeraldas en tu cuerpo
sirviendo al placer preso
rezando a la noche oscura
encontrarte en cada parpadeo,
sintiendo el fuego arder dentro,
vistiendo mi piel de tus deseos,
como íntimo tesoro de ternura
cuidarte hasta el fin del tiempo
que muerde,
hasta eterno tenerte
donde tu esencia
surque mi sangre,
y el velo de fuego destape,
donde sin verte
sigo soñándote,
como inevitable besarte,
y entre tu boca encontrarme,
donde por amarte me resucitaste,
y la flecha certera
me atravesó el pecho
para del latido nunca sacarte,
para verte cada día
en mi mente como siempre
tan resplandeciente,
mi anhelo queriendo siempre
sorprenderte,
mi felicidad encontrándote
dulce radiante,
si escribir solo sé
escribir lo que dice
el corazón
y siempre sabrás
que suspira por ti amor,
mi bendición mi locura
de pasión,
mi florecer en rojo tornasol,
viendo el arco-iris de la ilusión,
viendo desvanecerse
cada día mi dolor,
encontrando
de tus pechos las perlas amor,
avanzando tus cauces
llegando a tu océano de ilusión,
abrigando tu interior
con mi calor, protegiéndote
por ser mi tesoro,
mi cielo estrellado
y cada rayo de sol
que me acaricia,
siendo bella
princesa de mi reino,
siendo entera bella,
siendo de amada
tan preciosa como destello
en tu mirada,
cálida ilusionada
donde mi calma
se vuelve tu agua,
y náufrago en tu playa.
Me encuentro preso
en tu tela de araña,
siento cálida la sábana,
me pierdo en cada noche
que mi alma te extraña
como necesitarte mi esperanza,
como mi campo en flor
sembraste
cada flor silvestre,
como solo tú ahuyentaste
cada recuerdo triste,
vengo a desafiar
a esta inspiración
con tu corazón invencible,
donde de sentirte mi mundo,
rojo volviste,
donde mi amor
te encuentra y te desviste,
quiero perderme en tus secretos
recorrer tus parajes
para renacer como amapola
en tu piel,
donde viviré de tu placer,
donde solo necesitaré de tu amor
para vivir,
a cada luna estridente
que encuentro el verso solitario
navegando la sangre
y vuelo a abrazarte,
y como paréntesis del destino
de mi interior te adueñaste.
El Castellano y Leannan-Sidhe
Dulce y risueña
mi princesa,
su corazón me embelesa
busco en este cielo
su mirada traviesa,
recorro los caminos olvidados
de la pasión y su verso,
vuelvo a sentir mi latir
a flor de piel,
en esta noche busco la belleza
en el instante que vuela,
me vuelvo lobo sediento,
te encuentro
y tu placer trepo,
tus flores de seda muerdo
invado y me quedo en tu recuerdo
como siendo cómplice
de tu aliento
en esta noche que te siento,
cabalgo el firmamento,
las estrellas mis senderos
destino tu bello cuerpo,
lento te beso
eterno el momento
este cuerpo ardiendo
en tu fuego,
saciando el deseo
tu imagen mi sangre
navegando,
mi bella quimera de fuego
mi verso sin descanso,
mundo de tus ojos
que quiero, vida
para morir en tu pupila
vida mía,
latiendo la caricia
en este lecho de antiguo romance
donde mis flores
quieren enredarse
y con las tuyas
juntarse,
me sumerjo
en este trance de amarte
veo el dragón despertarse,
luchando a garra y letra
por contigo juntarme
por tu interior
a besos vestirle,
diviso el cielo que quiero
y solo tú amor
sabes que se pinta de tu color,
flor con flor
brilla la ilusión
de guerrero este corazón,
dame vida, dame calor
te entregaré todo sin condición,
por tus labios
cada noche surcaré los caminos
de la pasión,
donde este el mío verso
quiere llegar a tu corazón
acariciarlo, cuidarlo y sentir
su esplendor a tu lado
jamás morirá mi inspiración,
cura y compañera
de mi soledad sin descanso
donde los recuerdos se hacen cuarto
y la oscuridad llama
a golpes de silencio
donde tu luz encuentro
y en tus alas de amor me duermo soñando
tu cuerpo, volviendo al inicio del sentimiento versando
mi aliento donde despierto
encuentro el alarido nocturno
que surca el viento
como rabia y furia
de encontrar tu voz amanecida
donde mi amapola suspira,
este destino a entregarme
completo suscita,
buscando la bella sinfonía
como caricia escrita,
buscando tu esencia más allá
de este cuerpo;
en este horizonte
donde nuestros anhelos
juntos se entregan,
donde inevitable besarte
pues en mi corazón entraste.
El Castellano y Leannan-Sidhe
Mi amor te escribo
el beso cálido
sin temor lento bajo tu cuerpo
te doy ardor
despojo al tiempo
de sus cadenas de formol
en cáliz bebo tu sangre
de princesa amapola
en esta brisa
viene tu ola
en cariño
me hago tu espuma
beso en tu piel la ternura
naufrago entre tu acantilado
de placer
despojo al viento
de sus alaridos despiertos
tu arena diviso
donde la rosa
y la letra forman
esta mía bandera
me despojo del miedo
y de hombre nuevo me visto
envolviéndome en el calor
de mis latidos
por ti confesos
como saberte luna nocturna
de mi cielo
y luz oscura
que me acaricia
donde sin tu caricia
el infierno sería cosquilla
como dibujar con un beso
cada día tu sonrisa
que sepas que en tus labios
siempre te amo
y tus ojos mi cielo encerrado
si te duelen con cuidado los besaré
donde cada noche desearé
darte el abrigo de mi piel.
Hasta en el recuerdo siempre
te besaré.
El Castellano y Leannan-Sidhe
Nace del corazón
de cada uno haz que tiemble el mundo
al sentir amor,
esta mi sangre te entrego
sin dolor este cielo
se pinta de tu calor
y mi deseo es arropar tu corazón
ser siempre tu protector
que jamás sientas la fría
y negra desolación
acompáñame el camino
amor nuestros besos
quedarán hasta el final
del recuerdo
donde juntos jamás cantará
el dolor donde mis flores
suspirarán por tu corazón
si ya el mío te he entregado,
si de amarte te has vuelto
mi única ilusión como salvación
y cura de soledad
cuando buscando el verso
te encuentro dentro
latiendo cuando este horizonte
rojo volvió
a llorar de emoción,
ojo corazón gimiendo
tu nombre mi amor,
vuelvo al inicio del sentimiento
ese que cada noche me envuelve
en mi dulce tormento
donde despierto te encuentro
y el verso arde a fuego,
donde mi cuerpo
llama al tuyo
como quimera ardiendo,
quiero besarte lento
y tierno,
despojar a la amapola
de su sangre
beber de ti el deseo,
envolver en llamas
este mi cuerpo,
desangro este corazón,
desnudo el alma
quedando la esencia
como brillo y destello
en tus ojitos miel
de dioses,
sin medir la intensidad
entero me entrego,
ruge y tiembla
este horizonte sediento
cuando más te siento dentro,
noche llama
moviendo su tranquilo velo
noche llama una vez más
para sentir que a mi lado estás,
cuando inunda mi sangre
tu amor eterno
y las rosas
dejan su lenguaje
para este romance
cuando el sentido
es cuidarte complacerte
y amarte salvaje
rompiendo reglas
y riendas rompiendo
las cadenas que atan
esta alma antigua
a mi cuerpo
fluye el solitario verso
a esta luna de plata
y su encanto
en este frío de invierno
tengo el calor de tu fuego
e invencible me creo,
derritiendo las flores
delicadas de tu cuerpo,
donde tu miel encuentro
y en tus ojos me veo,
sigo ardiendo,
poeta sin tiempo
frente a tus ojos latiendo
cuidando tu sueño
queriendo ser en tu vida el primero,
queriendo de ti todo
luz de tu fuego
y vida en tu pupila
para ti siempre mi caricia
que sin prisa tu piel divisa,
queriendo ser río de tu cauce
y flor de tus parajes
donde la miel obtengo
lamiéndote vuela libre la sensación
dorada de hallar
tu bella calma
afilando mis nervios
entregándome al suspiro
pidiendo las llaves del cielo,
sintiendo las mariposas posarse
cuando te encuentro,
bella princesa te quiero
a mi vera,
como esta mi amapola
te embelesa
y besa tus labios
con sabor a fresa,
siento que llegó mi momento
en tus brazos fuerte
me he vuelto
segundo tras segundo
el tiempo se come a si mismo
y el momento queda eterno
unidos nuestros latidos,
a las puertas del cielo
con un escrito a puño
y sangre nacido,
donde de tu mano
quiero perderme
donde de soñarte
de tu alma me enamoraste
donde sin verte
dentro te tengo presente
como tu amor
que calienta la sangre,
encontré el sentido
a entregarme
y es cuidarte
porque eres mi esperanza,
envuélveme corazón
en tus alas de amor,
ahuyenta siempre mi dolor,
hablando a solas
con mi interior
allí surges tú en cada rincón
como beso dulce sin dolor
alimentando mi pasión
floreciendo las entrañas
de mi inspiración,
he empezado este poema
pero no sé como acabarlo
si no es con un beso
amor encontrando
para ti mis mejores versos
en templanza nacidos
como fiel a ti me entrego,
vengo a desafiar mi inspiración
a habitar a fuego tu corazón,
a dejar mi te amo
en tu piel tatuado,
rosa de mi sangre
mi flor de fuego doncella
y reina de mi sentimiento
mi amor sin tiempo,
bella, bella, mi amada,
de cristal su mirada,
nuestra canción sonará
incluso en las ruinas
de mi corazón te encontré
y perdóname
porque jamás te soltaré.
Mi beso te doy y te daré.
En sangre y verso
a ti me entrego.
Por tus labios muero,
queriendo amarte lento
como dicta este sentimiento,
como tu corazón
me tiene preso,
ángel que se cortó las alas
amando el suspiro de tu boca,
queriendo que tu gemido
le muerda,
donde la amapola clama
el amor a tu entraña,
y la margarita en cada pétalo
el te quiero predica,
escucha mi súplica
siente este amor que grita,
abrázalo fuerte
en tu pecho
porque este mi verso domina,
y todos mis anhelos
tu piel caminan.
El Castellano y Leannan-Sidhe
Muerdo tu rosa
de pétalos de sangre
te abrazo fuerte
a mi cuerpo
avanzo este campo desierto
construyendo los peldaños
para acariciar tu cielo
de amapolas envuelto,
de estas ilusiones
de fuego
suspiró el momento
por tener tu amor más allá
de este cuerpo,
donde mi alma con la tuya
se entregase en fuego,
a lanza y verso
quiero conquistar
de tu corazón el terreno,
vengo a luchar
para ser tu presente
y tu todo,
como el delirio y atracción
a enamorarte que sientas
como yo siento
cuando quiero encontrar
tu beso y cogerte la mano
cuando solo una caricia
lo diga todo
esperando que de tus labios
brote el te amo
que me dé vida de nuevo,
solo pido ternura y amor
como fuerza para eternos
mantener estos sueños,
que sin ti no tendrían sentido
porque de mi ser te has adueñado
solo con tu pestañeo,
donde muero por un beso
y vivo en tus ojitos preso.
Donde este sentimiento
enraizó la enredadera
para trepar tu torre
y besarte el alma
doncella de mis latidos
donde solo rezo
que no se apague el fuego
cuando solo me encuentro
y necesito escribirte
para que no olvides
que en ti pienso,
no vengo a destruir tu pasado
si no a ocupar mi lugar
y tu presente llenar a besos
donde si no te tengo
muero lento,
donde me di cuenta
de la fragilidad
que me envuelve
si tus ojos
no me miran
si no encuentro la palabra bonita
del corazón frente
a mi prendida,
tu azul llenó mi cielo
en ilusión fulgente,
y tu verde en primavera
vistió mi vida
como la esperanza
que un día me ofrezcas el rojo
de tu amor para cuidarlo
y protegerlo en mi interior
protégeme en tus brazos amor
muero sin tu calor.
El Castellano y Leannan-Sidhe
En tus brazos estoy,
queriendo besar tu labios
y la miel de tu fuego
esa que envuelva mi cuerpo,
en mi mente
giras evanescente
como cada deseo ardiente
de tenerte,
esta flor de amor
enraizó mi pecho
y como un rayo de luz
me atravesó dentro,
quiero decirte tanto
y no sé cómo hacerlo
cuando ilusionas este corazón
que por ti vive despierto,
como dentro arden las palabras del alma
y en tus ojos me quedo preso,
pidiendo que no me condenes
a un silencio que me lleve al olvido,
siempre quiero vivir en tu latido,
como mi musa te has convertido,
y en esta brisa de nuestro oleaje
me hago espuma de tus olas
y sal de tus pestañas
si de desear de tu corazón
la bondad de ilusiones
y anhelos dibujaste mi cielo,
sin sentido sin estar juntos
siendo tu mi doncella
y yo, tu caballero armado
con corazón de sentimientos
puros como la noche y el día
como lo es tu mirada
que por imaginarla
frente a mí prendida
no quiero partir
nunca de tu compañía,
no te ruego amor
solo pido enamorar
con cada aliento tu corazón,
que jamás sientas
la fría soledad
que acaricia,
quiero dibujar
cada día tu sonrisa
porque solo así
yo también seré feliz,
estos sueños florecen
como amapolas de sangre
cantando al amor
sin tiempo
descubriendo el sentido a quererte
y desearte
como necesidad
de tu cariño y ternura
para seguir cuerdo
en este mundo
que se me fue negando
cada sueño
no quiero perderte amor,
luchando ruge la fuerza
de este valor
conquistando el abismo de dolor
venciendo la dificultad,
corazón con corazón
alma en verso y beso
sin dolor,
si desde tus caricias
siento la primavera
en mi interior,
como nuestro paraíso en flor
donde si no tengo
el cielo
me quedaré siempre con tener
el de tus ojos
fijos en este corazón
clamando tu amor,
donde las noches
se vuelven mis quimeras
para soñarte y desearte,
paralizando esta mi sangre
donde siento
que he empezado a amarte
porque a tu lado quiero estar
viéndote mi reina
en mi mirar
y esta amapola roja
de amor sangrar,
no me desampares el camino
luz de mi vida
luz compañera
mi amada doncella.
El Castellano y Leannan-Sidhe
Ruge mi cielo
y entre tus flores
me siento
mi princesa amapola
de mis besos la dueña
de mis suspiros confesos
te amo cómo no amarte
si entre tus
alas en ternura
me envolviste
cada caricia como delicia
miel en tu boca doncellita mi linda fiera
delicada,
como rosa de cristal
pero valiente
como de tigresa su corazón
valiente y generoso
hasta amarte con su sangre
dame vida dentro tuya
mi bella sinfonía de mi orilla
naufraguemos
entre la arena de nuestros cuerpos
seamos amantes
sin tiempo
aullando a la luna
de nuestros recuerdos
déjame pintar tu cielo
de las flores de los valles
donde sientas el amor
como cuento de hadas
y tengamos nuestro bosque encantado
solo allí despojaremos al fuego
de la pasión
y seremos corazón completo
deseo ser tu amante
tu guerrero tu fiel romance
en tu pensamiento
mis flores te entrego
como letras pintadas
solo en la seda de tu piel
lucerito de mi amor
dama de este paraíso
donde te declaro mi amor
por ti corazón
de mi fuego.
Doncella de luna.
El Castellano y Leannan-Sidhe
Despierta el sentimiento de fuego,
avanza mi cuerpo
con besos humeantes
de la piel salvajes
vengo a complacer tus flores
a quedarme dentro
de ti como tatuaje
vengo a matar
los alfileres de tiempo
y amarte lento
donde se afila el sentimiento
y la noche de testigo
de cada ilusión de vivir
con tu latido índigo,
rojo diamante,
un corazón que en verso
te habla rompiendo la inspiración
sosteniéndote fuerte
en mi cuerpo,
amando tu dulce aliento
que da vida a mi calma
y donde te encuentro preciosa
como esperanza de encontrar
en ti el amor
que se me negó
del cielo
y años y años
fui describiendo
lento en versos
donde la sangre necesita
el calor de besarnos
y besarnos hasta el final
de este horizonte sediento
donde te bajaré la luna
y los luceros
donde por amarte
te entregaré esta la mía sangre,
ámame dulce
que el mundo
no te importe
dame templo en tu corazón
seré guerrero de tu ilusión,
seré tu felicidad corazón
si dejas intentar
que el dulce tormento
envuelva nuestros cuerpos
abraza mi alma
que clama por vivir
siempre en tu mirada,
donde el fuego se hace deseo
y quisiera ser
el amante de tu piel,
pintar tu sonrisa
y a besos el te amo a sangre brotado
como nervios de querer
echar leña a tu fuego
siénteme dentro tuya
quiero latir
como pasión insostenida
y la rabia y la furia
de amarte sin medida
donde el verso
se torna amapola roja
de corazón y el amor dulce
espina llorando hasta tenerte
conmigo mi doncella
donde no quiero
más días
sin tu sonrisa
donde te beso
mi esperanza
hasta el latir de todas
nuestras flores
en primavera añil,
con tu amor quiero vivir
+donde no puedo frenar
la riada que avanza
y que tu mano quiere pedir,
abandoné la desesperanza
solo me quedé con la ternura
y esta ilusión de fuego
de ser tu medio resoplido,
como romance que lento
une nuestra pasión
hasta encadenarnos juntos
ama de mis sueños
rojos de amor donde corazón con corazón
te entregaré este paraíso
en flor que cerca cantando
verá nuestro amor
si este destino no me condena
sin sentirte fuego
de corazón,
calma de mi dolor,
quiero cuidarte
y entre mis brazos rodearte
como tesoro y bendición
donde eres maravilla amanecida
y sonrisa de mi alma nunca descrita
donde esta pasión palpita
entre tus pupilas y las mías.
El Castellano y Leannan-Sidhe
Sangre y verso
mi dulce tormento
ruge mi calma
por verte a ti
mi doncella escarlata
a cada momento,
quiero regar de amor tu cuerpo
que sientas rugir la pasión
en tu cuello
besar todas las amapolas
de tu cuerpo
cantar a este horizonte
la vuelta del amor a mi cuerpo,
quiero ser tu bella calma
tu verde esperanza
la locura de tu corazón
quiero a fuego
morder cada flor
que forma tu cuerpo,
si por soñar soñé
en besarte sin tiempo
en tu fuego
quedé preso
viendo la amapola
florecer del pecho,
a esta luna
que solo pido el calor
de tu cuerpo
pido domar tu ternura
como fuego con fuego
crece el calor
me lleno de piropos
para tu corazón
cuando solo tú quedaste
como esperanza para salvar
este el mío corazón
que sangró en la avenida
de ángeles estrellados
en estrellas
y árboles cantando
al viento su amor,
en este mundo perdóname
porque solo quiero tu calor
llenar de rojo tu ilusión
quién pinto el cielo en colores a su
amada, merecerá la eternidad
en su mirada
como azul sediento
que afila su sentimiento,
escudero de tu latido
dando fuerza al amor sentido,
quiero vivir en tu latido
que sientas que te cuido
noble ilusión de este corazón,
mi cielo gris
prendiste en llamas,
gracias a ti porque tus ojitos
se fijaron en mí,
ámame sin tiempo,
siente esta inspiración sin tiempo
donde el alma exclama
su amor al viento,
y como pasión insostenida
me pierdo en tus secretos,
te ofrezco mi cielo solo tú lo cuidarás
con esmero quimera de mi fuego,
mi sentimiento despierto
mi estrella en el camino
inesperado
que unió nuestro sentir
en la eternidad del amor indomable
que quiero sembrar,
como a mi lado
quiero tu caminar
hasta en amor
podernos juntar,
luz compañera
fuego de este latido
en flor,
no me abandones,
junta tu ilusión
en mi pecho,
bebe de mi cuerpo,
en este momento
te siento ardiendo
dentro mi flor de invierno,
llorando el tiempo
deseando juntarme a ti
eterno,
como cada amanecer
que quiero encontrarte
acariciando mi pelo
ronroneando en mi pecho
donde sin ternura
no hay sentimiento
y donde sin tu mirada muero,
en llamas te abrigo
en mi pecho
siente esta sangre en verso
que enamorada mi boca
pide tu beso,
pudiendo ser y siendo
tú, mi maravilla y salvación
como melodía de amor
canto en tu corazón
esperando unir mi latido,
al tuyo corazón,
guerrero de tus batallas seré, *
en este cielo
que solo pido tu amor
por ser tú mi dulce
y tierno deseo,
como sabrás empiezo amarte
en cada noche
que los luceros te envidian,
de bonita
como linda flor
nunca descrita,
a cada día que tus cabellos
como rayos de sol
quiero sentir
entre mis dedos
y pintar tus labios
a besos sentir
tu aliento preso
del sentimiento
que araña tu cuerpo
despojando de su silencio
el tormento
de no saber cómo pedir
y acariciar tu mano Escarlata,
de mi sentimiento
por ti siempre en rosas
y fuego envuelto,
siénteme avanzando tu cuerpo
hoy tu sangre fluyo
donde quiero vivir
tu calor
y quemarme
mil veces en tu pasión
de mil astros,
si querer quiero sentirte
como tormenta
de pasión e incendio
de mi corazón
si de tierna
te deseo
como estas ilusiones germinan
en amapolas de sangre
mi corazón si de valor lucharé
por tu amor
bello corazón
queriendo juntar mi calor
contigo
hasta morir de placer
en tus labios
como pétalos de rosas
siendo abeja de tu miel
y enredadera que abraza tu piel
siendo quimera de piel, verso
y entraña como entrañable
encontrarte en mi presente
que solo pido al cielo
me vista de flores
cada recuerdo,
donde golondrina azabache
eres reina de este sentimiento preso
queriendo habitar por siembre
el latido de tu corazón
como en verso te dejo
este besito.
El Castellano y Leannan Sidhe
Siento como este amor crece,
como de mi interior floreces
y el dolor desvaneces
como la sangre sigue
el camino de la luz
y a mi lado amaneces,
pétalo tras pétalo descubrí
que a mí
me amas y me quieres.
En mi interior permaneces
como la gota pertenece a su río
o a su nube,
yo te pertenezco y con orgullo
de amarte me siento
en éxtasis de fuego y pasión.
Descubrí dentro latiendo
el sentimiento y hoy vivo me siento.
Mi cielo este amor
late despierto.
Y en verso te entrego el beso,
este suspiro travieso
y caricia sentida
de tu sombra
y silueta la luz
que te acaricia,
puedo sentirte en mi vives
como ilusión como bendición
y fuego de esta pasión,
evanescente tu piel
me atrae como la luz a la polilla
y la semilla a su tierra
como la llama a su hoguera,
camino contigo
camino de tu lado
hasta el final de un infinito
que es este amor
que tan dentro siento,
hoy te vi y mi bella,
mi amada,
mi hadita, mi flor eterna
la pasión no podrá ser descrita
solo acariciada
en mi boca junto a tu boca
en mi piel junto a tu piel
a la noche plateada
y la luna que me abriga
el sueño taciturno
de tu sonrisa,
insomnio de amor,
amor, amor,
que te pintas de cualquier color,
corazón de mi corazón
luz de mi vida
luz de mi luz,
latido junto al mío unido
beso tras beso
desangra la amapola
un te quiero
el sol en su visita
la lagrima de rocío
felicidad alega la caricia
un te amo sincero
esa fue tu arma.
Leannan-Sidhe
Campo de derrotas
y victorias
en esta bella calma,
hoy arde un sentimiento,
hoy bañas todo mi cuerpo,
en el tiempo extinguido
me enamoré de tu esencia
que pura, bella,
y bondadosa
construye tu ternura mi preciosa,
fuego de mi fuego
quimera sin tiempo,
hoy surcas mi mente
hoy te quiero hipnotizar
como la flauta
a la serpiente,
hoy quiero ser tu alimento
que me comas
con hambre de pasión
y deseo,
vuelvo al inicio del sentimiento,
siento un corazón
que ama que late
en verso
que sueña despierto
ese corazón es el nuestro
yo solo quiero cuidarlo
y amarlo,
que aniden mariposas
en sus flores de amor,
y el sueño nos arrulle
en alas de cuento mágico
encantado
ese por el que nuestro bosque
hoy eterno
luce de la vida enamorado,
el ser hoy se viste
de hombre nuevo
y despoja su ropa de hombre viejo,
hoy he conocido tu bondad
en mi cuerpo
y enamorado incluso
podré caminar el infierno,
hoy mi luz es fuerza
amor y esperanza,
hoy mi alma canta
y te enamora el sentido despierto
ese que te hace presa de este amor
que te envuelve y te quiere.
Quiero llenarte de mi
como tú me has llenado de ti,
quiero ser el único que tus labios besen
el único que sientas que te cuida
y protege
que amor infinito
te sirve hoy quiero cumplir
todos tus deseos
como verdad y hecho
que tu corazón
me tiene preso,
volver realidad
este sueño
como el sol sale cada día,
que te arrope
siempre mi caricia.
Leannan-Sidhe
Avanzo tu interior
y estos besos florecen
al calor de tu corazón,
bella bella bella
mi dulce amada,
hoy te debo la furia
de un dragón.
Desato las cadenas
de esta pasión
fluye el verso
como la hierba cubre la montaña
y la sierra,
hoy decidido
te declaro que me quedo contigo
la más bella florecita del campo
mi tierna y sencilla amapola,
dime cada día
que me quieres,
aunque ya lo sepa mi hadita,
siente el fuego en mi pecho,
siéntelo abrigando tu cuerpo,
como pura la llama
de este amor eternamente despierto,
si al cerrar tus ojitos
me ves besándote
que no te extrañe
porque eso hago
cada momento
que te deseo,
me confieso tuyo
como la nube a su cielo.
Bella bella vuelas libre
mi doncella
tu esencia mariposa del amor,
hoy te arropo en mi corazón,
bailan juntas nuestras almas
entrelazadas
siente pura esta magia,
de la pasión con furia
y certeza anida
en tu pecho
este beso mi ama hada.
En alas de este amor
de nuestros labios
domado te llega
la ilusión de conocer
que a ti te debo tanto
que solo puedo
quedarme a tu lado
sirviéndote amor
y amor nacarado,
sincero lo siento dentro
y sin sentido
si no te lo ofrezco.
Sólo tú cuidas mi latido
y dibujas una flor
y una sonrisa
con cada halago,
te necesito tanto,
cuenta las estrellas
para saber cuánto,
hoy mi preciosa
te canto que me tienes
cada día enamorado
y sincero se siente
el te amo,
gracias mi vida
porque eres un encanto.
Leannan-Sidhe
El Castellano
En tu ojos veo
mi paraíso latiendo,
me pierdo en tu piel
miel de dioses
juntos de la mano
cruzamos el bosque encantado,
en tu belleza hada mía
se encuentra la bondad
y ternura donde vuela
este sentimiento
buscando el placer extasiado
y el piropo de flores rodeado,
en tu corazón veo mi universo de amor,
donde la armonía
se vuelve melodía
por ser tú mi medio latido,
juntos, juntos, juntitos hasta el
amanecer
que cada día
nos arropará de amor fulgente
como el lucero
que a este sucede,
la luna nos envuelve,
el viento nos mece,
y esta caricia por ti estremece.
Como en un principio
el final depende del principio
y como ayer unidos en el querer,
a ti siempre te amaré,
renuevo el verso
que sucede al beso,
esta mi luz te sirvo.
Si te veo en todo lo bello
es porque eres bella
amada mía
si en mi interior siempre estás presente
es de sentir como tu sientes
en mi mente giras evanescente,
tú en mi vida guiándome
el camino a una felicidad
que siempre pedí,
entre deseo y ruego
llegaste tú y lo que siempre soñé
y desee, un día,
en ti lo descubrí
mi maravilla.
Leannan-Sidhe
Piel con piel
arde un deseo
en el inicio del sentimiento,
tu voz surca mis venas
como tu amor
riega mi entraña,
bella, bella,
tu mirar es mi morada,
quiero verme reflejado en tus ojos
día tras día
como dulce
hálito de vida e ilusión que brilla,
mi alma te abraza
y te canta cada noche
bajo tu almohada,
siente mi caricia
en esta noche otoñada,
sueño tras sueño
tuve este amor eterno,
nuestras manos moldearon
el recuerdo,
despojo la esencia
de lo simple y me lleno
de nuestro amor de dos
un milagro
y una bendición
en un solo corazón compuesto,
hada mía te ofrezco este cielo
porque solo tú lo cuidas con esmero,
fuerza tú de este el mío velero
surcando tu río de ternura anhelada
y conquistada,
dando calma a mi lago de esperanza.
Salvación tú de este guerrero
de tu corazón,
amante de tu pasión,
veo a través de tu interior
allí me diste hogar y templo,
vuelvo al inicio del sentimiento
alimentaste tú este fuego
pintaste en color este cielo
de rojo volviste la luna
que iluminaba mi cielo,
hoy te debo tanto
que encuentro el verso sin buscarlo.
Leannan-Sidhe
El sueño solitario
nunca me abandonó,
y llegaste a mí
como la flor en primavera,
en una llama bailamos
a la luna añil de los días más hermosos
que sentí,
hoy formas mi esencia
como de amor se sostiene
el corazón del enamorado,
hoy dentro te siento
como dulzura invadiendo mi cuerpo,
hoy veo más allá de lo que se ve,
y contigo hasta mi fin
me verá la nueva vida.
A tu lado eterno pues te encontré
y tu mano nunca soltaré,
querer puro cuando en tus ojos me miro,
corazón desvelado
cuando te siento dentro de mí,
vida de un hombre de ti
siempre enamorado,
vida para abrazarme a ti
cada noche para el placer servirte,
para arrullada dormidita
tenerte leyendo yo
mis poemas en tu oreja,
para dejar morder al instante
y el agua de tus labios tener,
para acariciar la rosa
y sentir que las rosas caminan
por verte a ti tan preciosa,
hasta sentir mi lengua
el caminar de una babosa
dentro de los pétalos
de tu boca,
mis manos recorrerán
todos tus parajes de nuevo
hasta derretir el hielo,
y no hay cielo
para cobijar esto
que yo por ti siento,
mi hada no sueltes jamás mi alma.
Leannan-Sidhe
El Castellano
2018
SER DE TIERRA
SER DE TIERRA (Poemario)
Autor Miguel Esteban
Martínez García
Prólogo:
Ensayo y Análisis de la
poesía de Miguel Esteban Martínez García
LA POESÍA QUE CADA POETA
ERIGE
Hay visiones que tienen
cada poeta en este orbe, y hay quiénes así los trasfieren a través de su poesía
con mucha fuerza por esa condición de original.
Pero siempre están
constituido por esos movimientos a que ellos se van acercando.
Porque a la postre algo
nuevo se tiene que aportar después de tanto simbolismo, surrealismo u
romanticismo que nunca a de faltar en cada generación.
Cada poeta muestra una
poesía por su convicción valedera, ya que su motivo tiene que prevalecer en su
expresión porque ella siempre le surge de lo más profundo de su interior y es
motivado por esa ansia de algo poder decir para que así confluyan todos los
sentimientos.
Pueda que la esencia
proferida deba estar en la profunda sátira para así lograr la corrección humana
dando de por si ese toque moralista que haga así tener ese cambio de actitud y
por ende no se perviertan la gente, pero se aleja mucho el lector con esa clase
de poesía, por creen que nada tiene que decir o señalar el poeta, tan solo es
la de expresar en su composición todo lo concerniente a lo bello con un
lenguaje correcto que casi siempre va desembocado a lo que es amado.
En fin, cada poeta erige
una poesía que está acorde a su alma, o a lo que supo lograr colar a través de
sus lecturas, porque cada poeta tiene sus allegados a quien consulta siempre y
los trata como sus maestros y a eso también están sus afines que van así a
poder lograr esa disonancia para que el sea capaz de algo aceptar y pueda
forjar su propia voz.
LA OBRA POÉTICA DE MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ.
Una poesía puede apoyarse
bajo los parámetros de la conducta humana y muchos para así llamar la atención
van por la elevación de lo sensual casi rayando lo erotico, que mucho avivará
todos los sentidos por mostrar algo que es muy humano, es por eso que no es
desarraigado que aquella poesía elija como emblema la exposición del acto para
que así provoque y funcione como un atavismo para expresar alguna hazaña.
"Otros de mediocres
innato triunfan por retinas cómodas"
Miguel Esteban Martínez
Hay poesías de todos los
tipos y para los muchos gustos, pero hay quienes mayoritariamente se siente a
gusto con el amor que a veces no es exactamente entre los humanos, si no de lo
que nos rodea, sí la de ese entorno maravilloso que nos circunda mucho.
"Soy únicamente solo
solamente tierra y mis
escritos arenas"
Miguel Esteban Martínez
Miguel Esteban es una voz
perdida entre su deseo que vaya en un buen cauce su poesía, a la vez nos
muestra su recurso más evidente, la integración de imágenes afables tan llenas
de muchos colores o a veces nos da a la vez su contrapuesta personalidad y
consciencia salpicada de un hilo natural muy bien trabajado, pues su poética es
todo lo que concerniene y atentamente su retina incluye en cada silabas escrita
por él, ya que la composición de sus versos tiene en verse apoyada a lo que le
rodea o inventa desde ese ideal de su postración que lo afana y para que así
tenga una correlación con unos sentimientos tan hondos, es como casi todo un
buen poeta quiere expresar, ya que su voz divaga entre lo convulso de la
belleza para estar apoyándose entre lo inexorable, ya que si lo podemos leer se
sentirá que se vuelve denso su poesía ya que tiene una condición muy propia,
pues suya es la cosa en no así poder decir en tan prístina palabras que se
siente muy mal por todo esos aspectos que atañe tácitamente la vida, y es por
eso que es quiere utilizar todo su alrededor y este así sirva de marco, pero no
será como cualquiera, sino que el suyo es la que a de forjarse con la
integración de unos conocimientos botánicos que muy bien incluye en algun poema
para mostrar su terrible estado.
Si tenemos una buena retentiva,
solo debemos concentrarnos en sus versos que son como un cosmo, es por eso que
lo alusivo es una buena manera de transmitir una descripción no tan breve en la
cabeza en los lectores, ya para abreviar es tan pesado su cosmovisión cuando él
envia su mensaje, solo con leerlos con una fructífera atención, nos daremos
cuenta como quien va al campo a observar cosas para maravillarnos. Y la clave
estará como se entone su poesía ya que así podemos comprender el sentimiento
del poeta. Sí, así de sencillo para no acabar defraudándonos con la lectura,
puede que haya más profundidad envuelta en los escritos pero ya irá a
esclarecer cuando se tenga en una estadía en el mundo del poeta.
Algo más sobre su poesía es
que él también nos muestra su consciencia, ya que por cada cosa que es
mencionado dentro de ella, como sería la más mínima piedra en la que se esconde
la alimaña, siendo su motivo es el de un respeto al incluirlos.
Su voz pérdida en toda la
belleza que canta a su manera, porque él tiene su estancia bien marcada con su
palabra cada vez que menciona un ser que saca de la naturaleza o de su propio
condición es para evaluarse en una metáfora donde da a caber todos los recursos
modestamente adquiridos.
Sí, para acabar
sorprendente ese mencionar muy meticuloso como un experto consumado en el
asignar clave de imágenes naturales dándolas a conocer en sus enteros versos.
ANÁLISIS DE POEMAS
"54_CARACOL SERRANO
Espíritu dichoso labrado
fulgente resplandor arrebolado, (mieses en colmena) 1, (al verdor de fuentes) 2
el sol compitió con este globo verde, enjaulado, le nacieron opacos rayos de
tierras, en su condición brillaron blancas sienes regentadas. (Espigas
compitieron con lanzas de rayos) 3, argénteas manos caricia brindaron, solares
sin sol, que Ares riega con almas, (acequias de sangre de tierra) 4, ababol
ensimismado,
al calor del Dios lucero,
ese que cabalga en luz
montado, los cielos, plomo de sus hijas precipitando llantos grises, que los
verdes del suelo reflejan con alegrías,
(entre una flor y un abrojo
acaso nacería, son y sones) 5
suenan de la tierra sus
tambores, albas ocres me acogen fieles, al candor y fuego, al estruendo y amor,
de este mi Sol, porque yo moriré cuando él muera, mi letra dorará desdoblada mi
compostura, que respirará mientras pueda, réquiem por esta tierra parca, elegía
por todas las almas que en ella descansan,
surco de vid y centeno,
surco de olivo y girasol, la grama del monte con verde intransigente,
el río de almas en sus
gotas,
viaja por valles y empeños
dulces, entre montañas de azores y cuervos yo vine por sus voces,
vine destapando fulgor
entre fulgores, me reñí entre del tiempo sus leones,..."
Poema extraído de Polilla
de Cemento
COMENTARIO
Este poema de métrica de
arte mayor con ese fluir de imágenes tan apegada a lo estudiado, así entre
paréntesis: 1,2,3,4,5 se puede atisbar referencia naturales.
Este enunciado es muy
preciso: "Espíritu dichoso labrado fulgente resplandor arrebolado, (mieses
en colmena) 1, (al verdor de fuentes) 2 el sol compitió con este globo
verde,..."
Simplifica todo su esencia
como poeta aunque podemos encontrar en diferente libros otros avances muy
acorde cuando uno evoluciona.
Pero resaltandolo, es una
poesía que va encadenado a las preferencias por fabricar estos versos como una
clara expresión podemos interpretar así muy sencillo este verso.
- (Espigas
compitieron con lanzas de rayos) 3
Belleza en todo ese poder de su
contemplación, esta comparación inaudita es una correlación de armonía porque
sin el sol ambos no existiera y el extraño enunciado de competición es poco
razonable pero pensándolo bien el sol dio ese gusto, sí, todas las plantas
giran por su apreciar de energía, cosa que deja pensando y da reflexiones
profunda en tan solo un verso y así de sorprendente es dejando así al lector
golpeado por no caber en digerir tan
espléndida poesía.
Fernando Zuñiga Fajardo 27
Agosto 2017
CARACOL SERRANO:
Espíritu dichoso labrado
fulgente resplandor
arrebolado,
mieses en colmena,
al verdor de fuentes
el sol compitió con este
globo verde,
enjaulado, le nacieron
opacos rayos de tierras,
en su condición brillaron
blancas sienes regentadas.
Espigas compitieron
con lanzas de rayos,
argénteas manos caricia
brindaron,
solares sin sol, que Ares
riega con almas,
acequias de sangre de tierra,
ababol ensimismado,
al calor del Dios lucero,
ese que cabalga en luz
montado, los cielos,
plomo de sus hijas
precipitando llantos
grises,
que los verdes del suelo
reflejan con alegrías,
entre una flor y un abrojo
acaso nacería,
son y sones
suenan de la tierra sus
tambores,
albas ocres me acogen
fieles,
al candor y fuego,
al estruendo y amor,
de este mi Sol,
porque yo moriré cuando él
muera,
mi letra dorará desdoblada
mi compostura,
que respirará mientras
pueda,
réquiem por esta tierra
parca,
elegía por todas las almas
que en ella descansan,
surco de vid y centeno,
surco de olivo y girasol,
la grama del monte con
verde intransigente,
el río de almas en sus
gotas,
viaja por valles y empeños
dulces,
entre montañas de azores y
cuervos
yo vine por sus voces,
vine destapando fulgor
entre fulgores,
me reñí entre del tiempo
sus leones,
avanzando lapsos muertos,
abrazando jinetes entre
mármoles del sueño,
me descubrió la ausencia
que torné bella
con el calor y palabra
de mi morena fada,
entre sierras y bosques
entre asolados pulmones de
savia,
que predican que Galicia
siempre brillará verde,
así como un día leí
que sin poesía no hay
ciudad,
sin sangre en el corazón
no hay poesía, contesto yo,
entre brumas acrisoladas
y luz coronada entre reyes,
vivirán siempre mis
ilusiones.
El Castellano
a 19/10/2016
SUAVE NUBE RÍGIDA:
Foráneas eras propias
con vástagos
de Ninfas y Sátiros;
se plantaron de peces
altos árboles
y guiaron profundos rebaños
en el mar
afrenta impía de soledades,
que duermen
y nadan sus corzos secos
de estirpe dorada,
carcomida, agujereada,
de siglos;
Azul nube de mi vida,
abandonada
sin ojos suyos ni míos.
Bajel de mi custodio
incólume,
de ciprés mi valer
mi férreo pecho
en cobre
de mi fugitiva entraña.
Lluvias de esta sequía
Híadas que mi sangre
tiznan.
No me encrespará la osadía
temprana, aunque me
enseñaran
a luchar por lo que quiero.
Impávida por este mar de
tierra
reduciéndose a la arena
más pálida.
Mi Noto impune
que muerte no teme
conculca mi desorden,
áspera quebranta el pío.
El Castellano
GUERRA CON CUARTEL:
Destilado, ser arrolladito,
mantén mi esperanza aparte,
de silos dormidos,
entre flores que sangran,
y ríos con caudales
translúcidos,
férreos, sanguíneos
veré qué sigo doliente.
Candente, sin mi luciente,
guerra desde el inicio
que hubo seres,
hay guerras,
cómo negar la naturaleza
y un guerrero sin batallas
acaso guerrero sería,
guerrero de tierras
en esta actualidad
de cobardes guerras,
sin espadas sin combates
más que muertes a
distancia,
con soldados con miedo
a ausencia de armas;
con armas con temor
fulgente
a la ausencia de guerras,
balas y proyectiles
sin hueso herido,
sin hielo ni tenebrio
nacido,
anhelos sin haber ido
ni comer y estallar los
cuerpos,
réquiem a la cobardía
traspuesta,
a grito de lo no sagrado caerá
en picado,
fundamentalismo a la idea
del estúpido que come
piedras,
y se cree esta su tierra
propiedad,
a degüello una vez más
por el atentado a Atocha,
ahora Barcelona,
que se maten esas ratas
entre ellas
porque no son hombres son
ratas,
como dicen ellos al infiel,
cada patria se solucione
sus problemas
sin intervenciones foráneas
de mercadeo,
ya harto más que el
hartazgo,
los habrá malos y buenos,
lo bueno que yo soy peor.
Sin muda serpiente celta.
Mantenme destilado.
El Castellano
IMPRONTA REVERDECIDA:
Unge el vespertino roce
de tu ausencia habitada,
una viperina falaz de
siembra,
allá donde el silencio
transmuta
la sosegada vida de mis
falanges
rutilantes, un alambre de
búsqueda incesante,
de tus mares de boca
mi nectar dispuesto,
miel de Dioses que encajan
mi sinestesia elaborada,
más quisiera apelar a lo
innato
de mi naturaleza,
que llamaron pureza,
luces de sueños rotos por
enmarcar,
ahondonada de las nuevas
visiones,
tiempos cambian,
palabras a la fosa,
yo estoy esperando mi panal
de sombras de idea
sólo tu saliva verdadera
mece mi extasía,
por ende seguiré encargado
de esta acequia
dura, absorta de entregarme
al hendir de esta mi azada
darkness and magic
poder del sueño desagerado,
que nunca he alcanzado,
mira mi camino
soslayando
las rosas de la aurora,
entregando pleitesía
a tu señora mirada,
no te guardes
si vuelve este mi vencejo,
afilaré mi sombra
para entrar en la tuya.
El Castellano
LADO DE MI PUENTE:
Quédase austero
el pretil gesto
de ávidas secuelas,
rupturas d'esta compuerta,
de altura traspuesta
me alumbra esta ausencia
habitada, inducida,
paladeando mi dulce yerto,
conforte de volver a verte,
mampuesto en febril idea;
Apacibilidad de tu seña
y armoniosa senda,
me infundes arte de amarte,
hasta el diminutivo de mi término
castillo.
Por lo que de castro
soy castreño,
andariego,
que morir niega,
perduradora onda
de tu entraña,
clamor exaltado
en visiones de Quimera;
que resuene alto
bajo el asfalto,
que vine a tejerme exhausto
torres con callejas
me nacieron,
en amores
del dulce amargo hiel,
fuente fría y negra
de vivos troncos,
sentenciados;
sed como viva esta empresa
de brasas,
amargas piedras
del lenguaje,
hondo tallo
pronunciado sin base
ni escueta prenda,
Luna no te nombro
porque mañana cuarto
mengüante
entro en rito,
confunde mi luz
tu hermosura
en voz y gesto
abismo pedercioso
preñado de paz,
sosiego de mi armadura
serena.
Mieses que arrullan
colmenas de nidos
de cobres nativos.
El Castellano
ZANJA DE CARRIL:
Marzo que abrilea
y abril marcea, al dueto
de la sed universal
de su helor que duerme
en heladas;
Ando que me encuentro
perdío en un Sol
de agosto que espera
a su esposa
en cuarto menguante.
Yo seguiré buscando
el almendro de las
almendras
de oro, mientras de mi
empeño
socavaré a mi tardío
Castellano y su Leannán
Sídhe
de su madre conciencia.
Avanzaré su cerca sin
permiso
a poner nuevo estandarte
y despertar
al Miguel Esteban
que no nació todavía.
Guardarme el vilo
porque yo no estoy
despierto.
Volveré con mis principios
numerados.
Si quieres más de ellos,
dí consumido,
en zona yerta y su tierra
viva-muerta.
Donde desterré a mis
abrojos,
y enterré mis escritos
con pauta alimenticia
por si despertaran
subsisten estando
nacidos del miedo
como yo estoy hecho de
miedo.
El Castellano
PRISMAS EN CALEIDOSCOPIO:
Oscuros, negros, tibios
lirios en sangre de brea;
Acolchadas desquicias
en híbridas campanas azules
de los ángeles, yendo en
borde,
siguiendo círculos,
moviendo espirales,
Vientos noruegos me llevan
sin patria, vencida por
mitología.
Quicios de lúgubre destelléo
en oscuro límite tétrico
y sus mansedades caminan,
hacen nido sedoso
en moreras del sueño;
Vida través de una vida
dentro los hoyos del Sol
que sudan, sus notas de
uvas.
Visitaré a Cernunnos
en el seno del bosque,
hablaré del cuerno roto
y su sangre que brama
flores de helechos.
Quién sembrará mi campiña;
estirados mis soliviares
entre azares que suerte
corre.
Traspuesto al mantillo
y su compostaje silvestre
que solo se mantiene;
Verano que socava dormido
para sepultar los cardos
que tierra come
y levantar la estación
de los difuntos con hojas
caídas.
Otoño sus fríos que me
despiertan,
terminando de vivir el ocre
y su yerma plácida
de tierras sin brotes
en ventura de savia fría.
El Castellano
JURISCONSULTO DE SOMBRA:
Este mi humilde canto,
pedernoso, que blande,
que pregona compás en
arraigo.
Quimera a tiempos
en puñal pretencioso
de espigas de idea.
Patria por siempre sin
sentar;
Fugitivo sin amores,
surcos de fugaz simiente.
II
Docto de tu dulce vientre
tras fuego de ababol,
entre tierras de tus
reflejas piernas.
Sed de mi sangre,
renacer acompañante,
aljibe sin fondo a florecer
tu entraña.
Amor de pecho a espada
blancos que el ser crestéa,
jurisconsulto de este ser
de espuela.
III
Redentora hoz de labriego
soñador, en soto de silvestre
rambla,
febriles rejas de esparto.
Pinos que caracolean
el camino de este fruto de
ensueño,
antes que morir sin amapola
de fuego.
Creo, nazco y completo
una flor de la misma sombra
que trajo en fruto de la
primera mujer Eva.
El Castellano
FLOR DE SOMBRA:
Impetuoso campo de mi celaje,
allende mis altas torres de
belleza;
Inmobles rastros en piedra
tumbados,
estos barbechos que me
piensan;
Por almenas seculares,
remembranza en bastión,
de andariegos siglos,
me enhenchizan flores de
sangre,
perduradora loma
desgañitada;
Tráfago en mimbre cabalgo,
recama tu alma
como una losa sin frente,
ni gemelo tiznado,
por tener ajuar astro
renombrado,
alzo mi quieta dicha
entre gentíos de mi oeste,
desvencijada suerte,
por azares de plomo y zinc,
fúlgidas cabelleras
norteñas en crestas
sin linde mutable,
acababa de irme
y no soy adorable,
es una fosa de recuerdos
ahogados en silencio,
vagaroso desdén
que me enjalbega
en cuerpo,
mi luna fija, vaporosa,
luz en libertad de mi
regazo,
abismo cercenado,
de cálido espanto;
sosiego, quietud del
bastardo,
regio Lugh meditando.
Sin mis vencejos
no brota esta fuente,
naturaleza cuando amarte
se vuelve arte.
El Castellano
VIDA DE LA VIDA BAJO
TIERRA:
Tornadizo quebrar de la
simiente
acaso el ojo de tierra no
viese,
clepsidra en goteo,
del Nitrato de Chile
En este mes de la parra
y de la zarzamora,
sulfatos de cobre anidan
su violáceo vientre
que respira;
vida de la vida enhiesta,
mantillo sin raíz oscura,
viril anélido sin carcasa,
fértil embrujo de larva
y su hechizo que
metamorféa,
sin aroma no preguntes más,
liras blanden su chirrío
estacional,
que avasalla sin hacerse
espíritu,
tojo clavado al viento;
Castilla tú lloras
dehesa sin letanas espinas,
de lanzas,
lo que vence mi inmortal
yaga,
enjalma mi verde intelecto,
orvallo de mi rivera,
viaja mi idea,
callendo el Sol arriba,
desde lo alto,
un largo recodo sin franca,
vega compadecida,
que riega ésta enjuta,
en cal y cantos despierta
de su arcilla dolida,
Diosa zurda tu nombre
caminas
más por donde el arriano
plañía, y plañía, plañía,
su seco llanto de corazón
esquilmado.
El Castellano
NUEVA ERA RECUERDA:
Felicidad, el producto ha
de ser creado,
creado para el consumo,
consumo es la marca de esta
civilización,
producto basado en
caducidad,
felicidad de venta en
cadena,
estado mental basado en el
material,
producir sueños e
ilusiones,
esperanzas embotelladas con
código de barras,
la alegría visual sea
principio
de nuestro chip que
incorporamos,
todo lo pensado que sea
proceso de construcción,
atención nueva era está
comenzando,
somos encargados de
construir el futuro
sobre pasado de torres de
humo,
el mañana abrirá al nuevo
humano
llamado consumismo,
un abrir de sus manos en
declive de su mente,
nosotros somos avance de la
civilización,
nosotros somos herramienta
que lleva éxito en la mano
de quien la lleva.
La revolución ha comenzado.
Nueva era para el mañana
fabricado.
El Castellano
GENII LOCORUM, TODOS
DESPIERTOS:
Vida que las montañas me
respiran,
raíz en su abismo de hondo
tajo,
aire bonito relátame mi
destino,
subiré los montes y cerros,
alcanzaré mi soberbia
allá donde el alba
despierta
y el linde vuelve vago,
plácido, ferviente,
sed de tallos
y savias que luz llena,
erigiéndose cumbres
y cimas de hervores
a la matutina belleza
que anida.
Y en el ser germina,
febril loma desdeñada
por rizos en apogéo
entre rayos que culminan,
desnuda hacienda ultrajada,
río de encina, cuervo
nacido,
por lo que me quedó sin
decir,
Wotan, Lugh, Morrighan,
ese veris perdida y
encontrada,
Dagda, Balar, Mórrigán, Lúgh,
y tú mi amada Brigid
Genii locorum dioses
ancestrales
abrir este camino,
Diancech sana este mi
cuerpo
Badhbh Catha sigue fuerte,
tierra entierra la maldad
sepulta los problemas,
como en tu ser el ciclo
el eterno resurgir en ti
cierra
y comienza,
resurgiendo, abriendo
camino,
escudo en fuego sembrado,
hueso del pagano,
me deberán cuanto yo he
plasmado,
hierro al hierro,
fondo escueto
del vítreo traspuesto,
senda de la idea,
por ellos socarrada,
lucha, cuanto más árduo es
el camino,
cuanto más se abren las pruebas
más se hinchan las fuerzas,
sólo vencer en firmamento,
agujereado de huesos,
siembras que tiembla la
luna.
3 claman los genii locorum
que no han muerto, que ni
el olvido puede con ellos,
Diancech sana este mi
cuerpo
Badhbh Catha sigue fuerte
líbrame del cobarde,
Epona sálvame del semejante
soy tu mala yerba,
Dagda, Balar, Mórrigán,
Lúgh,
y tú mi amada Brigid
poesía,
elevar mi canto
que yo con mis actos
os hago un manto,
Cernunnos comienza nuestra
caza,
Candamvis alumbra esta
montaña centelleando
el relámpago,
abriendo el cielo de
nuestra bruma,
tejiendo nuestro amado
ocaso,
que jamás hemos visto los
que vivimos en el suelo,
ahora y siempre se escuche
nuestro canto.
El Castellano
LARES DE EQUILIBRIO
PERFECTO:
Coso mi atelier simétrico,
nacido entre ocasos
vespertinos,
sí esos cuando la flor
camina
con nombre de mujer.
Vidas en haz purpúreo
al argénteo astro;
invisibles senderos
sin sombra ni difusos lares
donde los afluentes
confrontan en tu ser,
sin brío no hay pureza,
sin pureza no hay sangre,
y qué yo no te daría,
acaso el silencio no fue
esculpido,
por impulso del error,
raciones de arvejas
consumidas,
por llamas de lúgubre
hendidura,
Dioses míos yo cómo era,
bueno no me acuerdo,
seguiré con mi venda
hasta que ella me la
destape,
secuéstrame en tus dignas
alas
que yo vigilo
como vigía de nuestro
sentir,
custodio d'este sin vivir
sin tu ser,
no hay luto de espadas
que no se afilen solas.
sin sueños no soy hombre,
ya lo dijo alguien,
fusión del frenesí
hablando con su infinito a
solas,
como cuando se siente amor
en la vida,
sólo una vez y perdura
como la letanía
de escarcha derretida,
yo no estoy despierto
he venido a asesinar al
tiempo,
y que se cobren con él mis
deudas,
sigilosas, etéreas,
hasta arrebatar su azada
traspuesta.
Así mis esferas sean
siempre verdiazules,
como la verde espiga el agua
que la vuelve pasto.
El castellano
LÍVIDA ESTAMPA
ATARAXIA SEMBRADA:
Silencio de ojos.
Todo lo que descubro
un aliento ciego
lívida secuela
como un esbozo por dibujar,
abre mi latir como una
sandía
de pecho uña,
que cercenada estalla su
grieta
en sangre del agua,
carmines me recorren
un postrero avance
de falanges griegas,
de mi sino desdentado,
quiero regar la vida de la
flor,
engarzando quieto
diáfano espacio
el iris de mi bella natura
que está brillando
desde el ojo que enfunda
su suerte, que labrada es,
hoy los campos me visten de
endrino,
para ser retozo que cruje
el desnudar de los antojos,
hoy pudo ser un día sin
contar,
pero a ella la recordarán,
libre por ti soy, en rambla
sin ribarzo,
sin Ribadeo,
esfumo que alcanzo
sones anclados a mis astros
que son santos,
una furia que engulle,
prosigue, consume, levanta,
destapa el embiste
de toda la tristeza que me
abarca,
hasta que engulla esta
enorme sombra
que me sigue
por siglos que gasta mi
silvestre alma,
te hablaré como se habla al
amor,
sin directriz
ni falso engaste,
que mi carne
no tiene baraja,
hoy clamaré
por esta mi ataraxia
sembrada
en tierra castellana,
que vive que aguarda
mi dama fadita,
desde el rejuvenecer
que gasta.el cielo,
al sueño del contemplador,
hoy no bastó el silencio
sin cauce
que no perdurase
lo que aguanta
el nervio despierto con
sed,
alaba que encuentra
su razón nacida del tesón,
y sus labios besó,
con esperanza
de volver a encontrarlos,
por si desvanece
su solitud que se extiende,
igual que el forraje,
en tierra de nadie.
el Castellano
TRÉMULO DES-VOZ:
Magnánimo arrecido silencio
desnudado, su violín
enardecido,
aromos fusilados, nacidos
en yerta conciencia,
y el férreo son
amanecido...
Sangre belleza en pureza,
me abre éste el pecho,
sí bemol de opaco pío,
anuda mi clara secuela,
de ufanos clarines
violáceos.
Afuello que venzo
mi claro oscuro fuego,
arrastra y consume esta
tierra negra,
mi sangre y mi bandera,
esencia de una savia elaborada.
Soy el que abre
del nuevo árbol
un santo olivo,
que da miel a mi
reina madre.
Por mi árbol deshojado
en su nuevo muérdago,
troquel del inerte acto;
Parasitario.
Runas en sabiduría,
malvas granates de
simientes,
simbología d'este solferro,
oscuro y su cuervo.
En nogal con su nuez
del tiempo, abriendo,
desnaciendo la nueva era,
afilando su fragua.
Los balcones extasiaban
por sones al llamado
del vítreo tras luz,
trasnochado,
en ascuas cabalgado.
El Castellano
LÍBIDO SANGRANTE:
El error en el infortunio ,
pilares carcomidos,
un silencio ocular
sotos vagos,
agujereados
por la hoz
de mi hermano ausente,
hermano de mi arado,
hermano de mi trilla,
voy acechando,
vigas de hierro y cobre,
profecía subterránea,
desde la vid al sarmiento
quebrado.
Sendero quieto,
brumeando,
luz libre,
atinajado,
brindaremos
abriendo portones
desta tela de araña,
infortunio sangrante,
bebido,
juramento firme,
recto como la vela diaria,
-Yo Miguel Esteban amaré a
quien me ama,
destruiré a quien me odia,
gozar del ámbito umbrío,
lleno de opaquedades,
porque os iluminará un sol
oscuro,
cuerpo frío, lívidas
ventanas fijas,
desiertos soterrados,
mudos,
vano fin hallaréis.
El Castellano
ESTAMBRE DE PELO:
Estambre de un pelo
cristal luciente, naciente,
vislumbrante,etéreo;
Entresijo de córvida ala,
vida de mi vida,
mi umbría sinestesia
asida, de un pelo de un
pelo
mi ambrosía de raíz,
sinérgica en luz aguerrida,
candente, displicente
que evanescía por
sotoventos,
de fugaces ideas,
de eternos avernos
consumida
de un ascua que se afuella,
por vientos de éste mi
norte
con astrolabio y agujas de
mi madre
hilandera, sin otra red
que guiar mi parco destino,
por umbrales de colores en
extasía,
mi azar difuso de la vid,
al enhiesto tallo mío
brotado
con y sin causa,
entre primaveras que
deshacían
los humores vivos,
vivaz ternura sembrada,
un castillo de firme
cimiento
es mi ilusión,
como vendaval furtivo.
II
Imperios de ojos cerrados,
aguerrido albor, vestido
en sangre de brea,
yerta, flamígera, ascua
prendida,
con injerto de las
soledades
deste hombre,
en espíritu montado,
desnacida su alma
sin quieta estampa fría;
Desangelada,
procesos de procesionarias,
en quitina sulfurante,
de latido incesante,
sin alarde por caminar
y llevar sangre.
Venda que el ojo no vea
si es algodón
puede ser dama de colchón,
y su rima facil de tonto
día
embelesado de néctar
y su ambrosía,
por las promesas fugaces
cumplidas y por cumplir,
voy que traigo
mi botijo en sueños
colmado,
hasta el fin de mi tajo,
no me acerques el ajo.
III
"Armada en quitina ;
Sin razón corrompida,
cadena sin difusos azares,
ni silencios,
negros en pared
de cicatrices consternadas,
en oropeles erguidos,
Vanos donde reposa
y se yergue el amor
desta mi sangre yerta, abierta,
por lares insospechados,
clavados en yunques
dormidos,
"Chavarileros, señor éste,
censurero, postrero
filosofero, televisero
editor corista, mamporrero
y los que dejé en mi
tintero;
Oficininista, jardinero,
Es este mi canturreo
con pistoleo cesante,
hacer alarde musiquero,
que yo sigo de camarilero
por anquilosadas, verticales,
piernas difuntas
de mecánico fuelle,
señor censurero,
acoge mi estampa valiente.
"
cito Agua subterránea Jose
Luis Zorro.
Escrito en el cercanías
El Castellano 14-07-2017
INTENTOS DE DÉCIMAS:
ÚLTIMA CORRECCIÓN:
1
Enhiesta flor fue semilla,
altiva plántula fue ella.
Quién fuese aquella tan
bella.
Él, pupa acabó polilla.
Aún plántula fue pilla,
él aún pupa la amaba.
Aún flor la respetaba
juntos cuatro meses bellos
cómo fue lo saben ellos.
Él desde pupa esperaba.
2
Bellis annua siempre bella
sin ningún pacto indebido,
licor de mora bebido
brindé con el amor de ella
y mío mas la botella
casi entera, mi infinito
lleva en corazón finito.
sólo nosotros dos flores
libres en cante folclores,
soy alcalaíno, cito.
3
Amor te adoro bastante,
tanto que ni te imaginas,
volamos sobre colinas.
Nada encuentro yo distante
feliz yo, el único amante,
ambos somos golondrinas,
folclores mas las endrinas,
el weche, mapuche, arriano,
nunca yo Rajoy Mariano,
no político, pamplinas.
4
Ahora, es ayer, henchir.
Amor obtuso, incesante,
mi vida en amor constante
valiendo la pena hinchir,
sin pena yo, rehenchir,
vigoroso él, más repleto,
como corazón completo,
ella firmamento bello,
mas yo nunca ser aquello,
hijo del viento incompleto.
5
Te observo, mas yo la
endioso,
amor, pasión más los vinos
lo mismo, yo catavinos.
a ella doy mi sangre de
oso.
Vivamos sin el ser soso.
Toda mi sangre antibaquio
a mi mujer; Lofobranquio.
Viva yo y más mi caballo.
mas es él saltacaballo.
A ella la amo, todo baquio.
6
Tesoro mío guardado
dentro tuya el sentir puro,
espíritu era ello oscuro,
espíritu mi candado,
en alma estaba bordado.
La espera, vida de tuertos.
Lluvia hasta aquí sólo en
huertos,
con Beltane, mas las diosas
Aurora, Flora preciosas,
ayeres muertos, despiertos.
7
De celos ya no latere*,
amor, tan viva a raudales,
nacido en los manantiales.
nocturna cuenta el me
quiere,
luceros, el Sol más viere,
todo lo quiero no ensalmas,
nacer tempranero que amas
universo cisne e indemne,
desde quince años solemne.
Celta el fuego, eternas
almas.
8
Vida, para amor morir
en tu pupila, en placer,
llegué donde renacer,
mucho tuyo a descubrir,
eterna alma, su existir.
Criaré las zarzas, hinojos,
mas viviré dorando ojos,
mi conversación es cena,
estabilidad la escena,
mas sabiduría, abrojos.
9
Este amor todas mis venas
se come mas manifiesto
toda mi sangre dispuesto
sin riendas cómo me frenas
te deseo sin cadenas,
te amo como sangres hiervo
deseo ser tu agua, siervo.
Ven a mí quiero tu risa,
ver que fui feliz deprisa
pero tu te amo fue Nervo.
10
Amado Nervo es el nervio,
fuera instintos y
amistad...
de amistad mi lealtad,
amiga mi sombra, antuvio,
digna casa con compluvio,
antuvio en desuso ya anda,
hecho anticipado, banda
rosa por hierro, fragancia,
mi instinto digna
elegancia,
del mío dragón parranda.
11
Mordedura con dolor,
amor ni cura ni ungüento,
puro y eterno es su cuento,
en mi abrazo doy amor,
envidia resbala, albor,
premisa estar en tu vida,
¿Por qué hay males? Él
olvida.
Cuando sepa dejaré esto,
este Miguel no es funesto,
tu merced de mi antevida.
El Castellano
CERTEZA:
Mi Dios es real y la noche
me hace realidad.
CUCHILLA DE SILEX:
Raudo enebro enervado
bajo cuchillos de tierra,
en sombra que hace
pulcritud de estelas
descorazonadas,
duro metal y simiente
en espina de alarde,
sonroja a la escarcha
de este cielo que aploma,
para derretir el hueso
que el astro besa,
jabalí nacido entre aromos
de espinos,
va bajando su cauce la luna
desamparada
buscando su recio esposo,
la loma desciende su floresta
dormida,
canta el margal entre
brezos noctámbulos,
y margaritas con violetas
ausentes,
los jacintos silvestres ya
vertieron
sus hijos de nácar.
Quedó el nardo desplazado
y el ababol sonríe,
ya vertió su sangre de
tierra
para cerrar su campana
al tañer de sus simientes
enarboladas,
hasta la siguiente vida
a partir de su presente
muerte.
El Castellano
CANDAVMÍS:
Del acre del cielo, destino
clavado.
Verde semblanza de tormenta
furtiva,
sierra de sueños en blanca
idea,
clamor en ocres de nubes,
relajado,
sosegado empuja sus clavos
que precipitan hacia sienes
de grama,
lloviznas de pretiles
azares,
en fuegos erizados
que él truena,
aventa que alza
su ronca madera.
De fértil diente,
de cano cabello,
niebla de su sendero,
crepitante onda,
en azur marcada.
Viento sin suelo
su final encuentro.
El castellano
SONETO APTO:
CRUEZA SEMBRADA:
Amándote ferviente, nueza
llama,
presa amapola en sangre se
quedó,
sonriente aurora, veza la
heredó,
tu corazón alqueza, fuerte
se ama.
Renuevo esta mi sangre, pa'
ser rama;
Veraz la rosa, amor siempre
alegó.
Al latido, su beso le
ofreció,
la flor abierta en agua se
proclama.
El estambre, súplica
nocturnina,
piel acaricia , ya brindó
mordaga,
su gineceo blanco,
sanjuanina.
Óvulo y ataraxia, adreza
aciaga,
tierra, anclada la doña
saturnina;
Germina fértil vientre,
enhiesta briaga.
El Castellano
VENAS DE LUZ 2:
VENAS DE LUZ:
Yo te busco luna entre
bloques de hormigón
y cemento, entre violetas
escarchas, yedras
nocturnas de este cielo
sonámbulo con suelo calizo,
me rehulle tu ojera de
nácar ciega, segura,
colgándose de mi puente
escarlata,férreo, soterrado,
mas te escapas por las
turquesas ramas
cielo plateado quién te
tuviera, esta tu rama de idea
entre las manos tu miel de
niebla, húmeda, trasnochada,
cual panal de lumbre
quieta, deshojada,
tu lágrima que viste de
locuras, de esquilmada luz
y sus azucenas,
mi noctámbula sangre y mi
tinta bermellón
que te aguarda fiel a la
espera, en la Torre de Hércules,
tu camino que serpea, y mi
soga blanquea,
alumbrándose los árboles
erizados, vespertinos,
que en lluvia cantan, su
serenata santa,
acequia de tu ser, que la
bruma pervierte,
colmada a tibio reflejo en
fanales cristales sin tajo,
de tu hueso crepitando,
apostando,
dunas del sueño, y metales
esquivos
con azabaches siniestros,
cuentan los astros
que tu belleza duerme en
sus incesantes
hogueras de sus cestas,
tú que te escapas por
entresijos de negra ala,
quién te tuviera en sus
palmas,
como destello escaparías
dejando una estela
intangible, áspera, maleable,
de blanca pupila y granate
adornado,
naciendo de ti un gris
ciprés
las canteras se te
rindieran, en presura,
un silo alto como tu luz de
ojos abiertos,
treparía tu enredadera
entre torres de belleza,
y brotarían las blancas
estrellas
damas de noche,
llorarías tu oro blanco en
abrevadero,
por tu escarpada longitud
y un eco nacería tuyo,
solo, carraspeado
de la luz y de la sombra,
una cadena para tu belleza,
que tus venas lleva,
en verticales pestañas
negras, plenas, beatas,
en insigna sangrada, renacida,
renombrada.
El Castellano
AJUAR GASTADO:
Sombras sin ayer,
un silencio roto
que recorta su anochecer,
trenzado garrote
a desvoz,
recto entre la espiga,
abierto en el ababol,
frío yerto al amanecer,
ancha idea de rectoral
ritmo
que trova,
este sol de averno,
lagar muerto,
que la soba.
Prensa mi parra en la cuba,
racimo paso del soneto,
infeliz sin costumbre,
pesadumbre
sin esquares
senaras, abren la lencería
de Armuña,
ávidas, grises, noites
en compás dolido sin
ajuares ausentes,
esta piadosa siembra,
me alza entre los mortales,
Dioses lo quieren.
Mi verdad en cumbre de
macizos
que el gentío se niega
en ego a escuchar,
mi visión raíz de
Cernunnos,
reló de silos azules,
un peldaño de áspero
olvido,
místico este cuervo,
puro cerro,
puro roble,
puro fresno,
pura encina,
subrepticia dolida,
mi pan amarillo
al pasar la caléndula,
la flor deste muerto.
El Castellano
CRUEZA:
Fuerte
veza.
Crueza
suerte.
Muerte
reza.
Nueza
vierte,
Diablo,
hablo
mudo.
Cielo.
Duelo,
viudo.
Abreza que adreza,
aceza con agudeza,
esa belleza despliega,
con pronteza, la alteza,
escurraja desliza,
fiel perfidia en pereza,
dulceza habla su clareza,
corteza por variar
acaso adereza,
afirmo la alqueza una,
ancheza del alto lar,
lindeza, listeza, por
llaneza, lleneza,
abre longueza, sin par
de majeza abierta ella,
maleza, la osada,
ensimismada roza
malveza, manseza, ya.
El Castellano
MUNICIÓN DE RETEL:
Nada como una mirada al
vacío
una mirada al comienzo de
todo
con el anticipo de un final
que se aproxima
camina rápido vuela veloz
se alimenta de estos cielos
para la tempestad de los
dragones alados
de un cielo rojo y negro
de una atmósfera de hierro
y plomo,
un túnel en sus recuerdos
un sólo ser
en su trono postrado
a sus órdenes todas las
criaturas que él ha creado
la cruz y osadía de metales
preciosos
es solo el recuerdo de la
batalla que él ganó.
Con él volvió la vida,
todos temieron su osadía
aunque de la muerte él
trajo la vida,
otra vez.
Desde su trono todo ser
vivo le obedeció
es solamente un final y un comienzo
anunciado.
el infierno no es fuego son
cielos teñidos de sangre
y hierro de los que sólo un
Ser quedó vivo.
Traiga nuestra destrucción
para salvar la vida,
sólo quedó él a la hora del
final.
él no la buscó la
encontramos nosotros.
Volveremos a nacer.
Eternamente seremos letras
para él.
De un albor desnace su
intelecto grave,
redes en atrapa-sueños,
Yelmo derretido en sangre,
haz carcomido en venas
roídas,
tacto de espirales
fulgentes,
una marca, un destino,
de hoja en papiro
desteñido,
entusiasta de su creación
empedernida,
en lizbeth y su atuendo de
éter,
magia insoslayable
acusa el azar sin cinceles,
¿Dónde estás belleza?
Que yo jamás me canso de
encontrar,
entre tus insectos se me
zumban
los témpanos en timbre
de oído desgastado,
no te desgastas ni
queriendo,
sólo te alzas en armonía
de sembrar tus casuales
tiempos en yacija
de lo mortal
que yace tu brea,
de moral olvidada,
al certero suelo de tu
idea,
venga a mí mi propia
siembra.
FACTA NON VERBA
Buenos son hechos,
no consecuentes las
palabras,
duerme que reposa y
descansa el mal.
El Castellano
ESCARCHA SOMETE:
Avanzas el campo
de mi irrigada sien,
cara por cara,
ojo por ojo de este abrojo;
Destino ciego de mi celaje,
bronco mar de trasiego
al broncinéo lar
encorajinado, nacido
de un pelo de un pelo,
rescoldo socavado
un acre sin pestaña
hiriente,
vistas tras los espejos
para ser libre,
y enraízar este Sol ferro
que rehuye, desnuda las
nubes.
Es un viento solar que me
encara,
y afila mis fauces
que desencajan el tiempo
que ya marchó.
Pude venir a vivir
en la ola de luz serena,
el relámpago me alzó en
compasión.
Pude renacer
pero no soy adorable,
desde estos acres
traigo
la flor de difunto
insoslayada,
sembrado el tiento
queda resurgir del
azabache,
y bailar sones de grillos
con sus raíces del mañana.
El Castellano
COMPOSTURA ATINADA:
Al acecho yerto,
sin par de fauce sigilosa,
carnívora
en quitina alumbrada,
madre de tu compostura
silente,
en brazos de susurro
de tus hondas patas,
abres tu descanso
entre soles de cuarzo,
yo te dije sal,
que te quiero hacer
retrato,
y bueno
hoy salimos sembrados,
de un cuarto
dio el mismo sol
su encanto,
fija en el segundo
sin matar tu sed
de poder
asesinar sin manto,
ni red,
seguiré
tu ímpetu postrado,
allá donde vaya
tu enseñanza me seguirá.
El Castellano
RAÍZ DESCUBIERTA:
Sueño, un haz subordinado
hoy tuve una experiencia
subjetiva al cansancio
intuido
de aquel retoño de
lagartija salamanquesa
de mi pared habitante de
mis tiestos,
la regué y corrió a
detenerse vertical
frente mis ojos,
en aquella pared donde
caza,
detenida sin presura,
yo acerqué mi mano
tapándola
por completo sin asustarse
siguió inmóvil
y pude acariciarla con
cariño,
empiezo,
que no he terminado,
enmudeció mi soliloquio
confinado,
abandoné mi voz,
bajo el latir de tierra
sangre huye,
rojos carmines en avidez
de rizados estambres,
sobre las montañas y su
blanco gineceo,
esencias despiertan,
palabras bullir
en carne fundida de suelo
en fértil, serena de
aliento
en bruma niña,
madre de este gris anisado,
con crispado horizonte,
toda caída sin destello
ni florida estampa
que seca mi ala,
iris de soturna
carcoma mía
en tejado de oscuridad,
de tronco y su nido,
vamos tejo,
si yo creo que eres mío
háblame de tus penas sin
escapar,
de tus romances oscuros
a vientos de luna,
piérdeme la compostura
oxidada,
haz que me lloren sin miedo
tus hojas
que yo deseo ser tu eterno
amigo,
compañero.
En raíz descubierta
que afila el tiempo,
será mi cuerpo.
El Castellano
CUERVO DE IDEA:
Crispa su metal
como fuente insoslayada
del azar que vuela y corre
destellando.
Estridencia recta, dorada
al gemido
en hoz de guadaña,
es una espera mi fiel
apostado mañana,
cumbre sin rizos de alba.
Yerma, plácida,
insostenida,
mutable de verde caduco
al sostén que su pecho
hiende,
erizos de senil ascua.
Dioses anclados al servil
gozo,
consumado, me alzo que
levanto,
negras tardes de las
tierras,
salvaje canto en abismo
prendido, soterrado.
Ara en fulgor de combate
con mi serio descampado,
rige y exige la semilla al
Diablo.
Fiera de las fieras,
compostura que sueña la
guerra,
fanales hogueras en
colmenas y sus gentes.
Oscura esta noche
de oscuridad y umbría
niebla
que cuelga la luz.
Miro la sombra, me desliza
su estampa,
ondas ténues en acristalada
sien,
lima ideas a la fugaz,
encarnada siega.
El Castellano
VENA DEL CIELO:
Solitario rayo
luz me arde ahora
en el mirar ciego del sueño
sin miedo sin embargo
saboreo el viento,
los cielos me poseen
de nuevo sobre los años
que ellos son,
algo llega a la rosacruz
de ayer
y sus nueve caídas
de sus ángeles despiertos
en tu sueño me ves
invernando
dorando mis pelos de
murciélago
bailo el colchón de nubes
que sostiene esta mi noche
para desaparecer llorada la
tierna cara
saboreando una sombra más
que me vuelve
imperceptible
muerto sabor
de obscuridad sin faros ni
luces
ni fusiles que matan
hermanos
de su tierra y sangre
crecieron los caminos
y el rojo fuego versado
brotó en flor de amapola
venidera,
dime qué debo hacer
¿Algo erróneo?
No puedo volver atrás
se sostiene aparte
la fuerza que nadie
alcanzará
nada por cambiar
todo está hecho
algo que asalta aparte
puedo volver y empezar de
nuevo
sin mí, sin vida, sin
cuerpo
sin lo que me ata a éste
mundo
mañana veo el futuro
la destrucción del pasado
quedará atrás.
Corpus, anima, crescens
sol refulsit,
lux
et patientiam meam scientiam
florum, est vita
nosotros no somos lo mismo
la bondad sangra las venas
gustos, deseos, vencer,
arder sin perder aposta la
partida
esa que las hiladoras tejen
momento del momento
nacido absorbiendo el hilo
del tiempo
las piedras lloran flores
el final es volver a
empezar
viendo y amando
el ancla errada de mi
lugar,
continúo al cuervo
que me vuelve más fuerte
ave más inteligente de la
faz
poder de la misma
energía
en tormenta de conciencia
siendo ese rayo solitario
que partió todo inepto,
inconsciente tormento.
El Castellano
GRITO SIN AIRE:
Lijaban sus costillas
un incendio de alambres
ensortijados
en hilos de sus tejidos,
se abrían las vértebras de
su cuaderna,
que izaban vendas que el
ojo viera,
una popa con un niño
de sueños por hacienda.
Estaca zoomórfica de rienda
y estela, con rastro de
procesionaria
del pino de la idea,
olfateo su secuela sin
hendirme
en el barro,
profano mi santa calavera,
sin piedades ni conciencia,
ataco la lejana búsqueda
desde la sombra de mi
materia.
Mi fantasma es un afecto,
innombrable sin fin
de concavidades ilusas,
donde Hamlet me conoce y no
corre,
aplomo de carne cercenada,
sin alas de hombros,
en la sartén de mi viejo
Dante,
me relamo el negro puerto,
hasta encontrar mi negro
cuervo,
y soltar mi rienda
para encontrar mi vida
que desfalca mi esquela.
El Castellano a 23-04-2017
PELO DE UN PELO:
Rezando por mí mismo,
repitiendo mi segundo
infinito
de vocablo por si no sabéis
se me acabó el vocabulario,
infinito locuaz entre
ávida espesura que cuaje
entre corchos de ideas,
resumo que coarto que venzo
una atarralla en pulida
sien de azabache,
desgrano ávidas flores,
en soliviares difusos
cierro engranajes,
estampo este listado
en profundas sienes de
mármol,
caléndulas miles,
margaritas que ni cuento
válgame el invento,
compases retuercen
espirales,
entre soliloquios fugaces,
voy que vengo que estoy
muerto,
infinito se llama puerto,
estoy venciendo,
un crisol argénteo
de malva de luna coja,
es una lección subordinada,
sin hueso,
quiebro y apunto
un embeleso nacarado,
soy lobo y reviento por
serlo,
limaduras de carrascas
patidifusas,
en solares de mieses
de cabezas de grama,
ababol Joselito cuenta
que se quedó sin sangre de
tierra,
sangre no es tristeza es
salvavidas
cuanto el fuste se
invalida,
gira mi vida, retuerce que
lo mío es para siempre
si no te taladra la mente
te extasía las pupilas
mi yerto tren siniestro,
desangelada calma me
atrapa,
un fulgor crepita sin
talla,
como Soraya en la playa,
don funesto entre ríos
corajinados
de lares insospechados,
son mis hermanos,
sangre de ojos,
azares de rayarse en la
línea,
cielo reviento,
hoy pariré un abrojo
hasta que me haga libre,
sombra de medio tonelaje,
difusa suerte entre
corceles,
reino aliviado del insecto,
sombra de abeja
en la cumbre de mi
ladrillo,
quema mi hoguera un alarde,
traspuestos acres de largas
venas,
venga que viniera mi
quimera
que la doy una colleja,
resumo ya voy desnaciendo,
en esta sopa
de la que soy dueño.
El Castellano a 22-04-2017
SEMBRANDO ALTARES DE HUESO:
I
Blándeme en mitad del
campo,
sólo allí que la encina
enraíce mi carne,
el hinojo lata al son el
tambor de sus flores,
la carrasca grite verdades
del monte,
vereda quieta, enarbolada,
soledad disparada sin
descanso,
sólo allí reinará mi alma,
en letras escritas en las
hojas de vida,
las lindes teñirán de rojo
y negro,
de tinta y sangre el
resurgir del añil
aliento dibujado de toda
vida en color,
del albor a la muerte en
flor
se alzará mi latido con su
amor.
II
Renace en la piel,
en el albor sin conciencia,
hace más frío que antes
sentido muerto, caído
olvido yerto
raíz del ser
más callado que el invierno
avanza camina a voz
todo lo que he perdido
polvo de estrellas, hierro
de océanos
piedra de montañas...
hazme recordar alas
cansadas
cosas grises que te gustaba
sentir
mi amada así sabes
horizontales que no puedo
olvidar
ejes verticales de
conciencia
sin dormir
danza la primavera del
lugar
con mi soledad pintada
en la sangre de mis ojos
todo lo que veo teñido
la ilusión cae en gotas
derramadas
cayendo congeladas
desnudo mi cuerpo en la
penumbra
del segundo quieto
raíces comiendo mis venas
hojas de mi historia
mustia, abatida
sentido muerto
viviendo por ver morir el
momento
momentos atrás que cae el
recuerdo
sin miedo, sin sentimiento
todo hirviendo
sólo este sarmiento de
cuerpo
esperando que juzguen a su
alma
libre de maldad
quién estará allí
quién vendrá a darme un
camino que seguir
solo en la oscuridad
donde todo comienza
las sombras me reconfortan
y veo en luz mi vida
para encontrarte
algo que darte de dentro de
mí.
Un amor rugiendo en la boca
de la estrella.
III
Diestro del mar a la
montaña,
visten sus flores coloradas
orgullosas y sentidas
cual caricia de su
jardinero que las ama
el viento armado escala
cual seco rayo
su sol enturbiado se paran
las oraciones
Hipsípila dejó su crisálida
en un caballo alado recorre
sierras y sus manantiales
recolectando toda simiente
desde todo confín
al inerte sombrío albor,
mientras su fría luz crece
y camina
sin franca tapia ni verja
que detenga su escalar
vuela vaga la libélula para
posarse en su hombro
recio brazo arrido ninguna
simiente cae a su lado inerte
que lleva que trae a su
castillo olvidado
hechiceros de todos los
reinos desvelaban que sólo
un reino se mantendría vivo
y no era el del humano ser
Hipsípila cabalgaba por
naturaleza su religión
abarcando de la tierra a la
lluvia
cual rayo cortado de Sol su
cabello
los pájaros trinaban en su
castillo
hipsipila siempre vivirá
como invencible Sol.
El Castellano
AMANTE FANTASMA 3:
AMANTE FANTASMA
Hablo desde esta sombra
que me habita,
un cielo noctámbulo me
cuelga la caricia,
mi vida que jamás se
consume en desquicia,
rajo este sol que visita tu
retina,
espacio derredor acaricio
en agujas que te cuelgan el
techo,
flor con flor brilló
nuestro corazón,
una luna tejida por su
alarido
a galope del viento en mi
mundo
te alzo en piel de piedra
crepitando tu rayo que me
cuenta
de tu vena y su carcoma
muy lejos de la tierra
hilvano tus ganas
con destello furtivo
de sed de abrojo
cambio tu vida a mi antojo
sí tu pecho en rojo,
sabes quien soy
soy fantasma que sólo tú
ves
flagrando el viento a tu
merced,
háblame del puerto y su
negro sentimiento,
háblame del cuervo,
de tu alma sin cuerpo,
ven, ven a mí
veremos el amanecer
en la sangre de mis ojos,
acabaremos con el destino
inerte
que cruza mi suerte,
ven de nuevo quiero verte,
apoderarte,
alimentarte de mis rosas
desangradas,
es por tu roce que mi
sangre bulle
y jamás de ti se esconde
te siento en cada silencio
seco,
en cada eco de oscuridad
que a mi espíritu sucede
cómo no tenerte
si por tu idioma me florece
el verso,
piel con alma simiente del
atardecer,
umbrío cae su sonido;
Tu cuerda que afina el
grillo
y cigarra con su guitarra
acantonando nuestro oído,
es por ti que mi suplicio
cae investido
fiel a recorrer tu segunda
vida,
ninguna mentira me dijiste,
el miedo ahuyentamos juntos
de la mano,
la noche llega de nuevo en
tu pupila
de esferas yertas
y sus paraísos de hielo
que cruzo al verte
quiero que me sigas sonando
eternamente la noche
para todos los siglos
que empieza nuestra condena
sintiendo hoy la lluvia
bajo tus ojos.
II
Hablemos hoy en plata de
tiniebla,
oración de tu sangre yerta,
cumbre febril de hoguera
quieta,
ese cuervo descubrirás su
poder,
yo iré de tu mano,
manso tu poder sembrado,
aunque no entiendas
no preguntes por qué sigo a
tu lado,
el puerto negro te llamó
y sentiste el poder de tu
pasado,
nadie permitió que
desembarcaras,
capaz eras de romper la
cuerda
que sostiene las
dimensiones,
ni vivo ni muerto
niega tu osadía,
cruzaste la puerta de oscuros
lirios,
tu amor a la flor
al creador conmovió,
resoplo tijeras rojas
en grises ideas,
desenfundo mi filo,
crepitan arduas espadas,
respetaste la muerte y ella
respetó tu vida.
Crascita tu silvestría,
entre forrajes
y soles pudientes,
desmenuza tu silencio,
clavando yunques
de paredes granates,
el peldaño irá cuesta
abajo,
cabalga tus lindes
despiertos,
libérate de insectos que
caminan,
turbios azares me cuentan
de tu devenir rizado
al filo de la navaja.
III
Anochecer de mi vida,
en tu patio de la araña,
rezogan clarines esquivos,
yo soy lira de alma
consumada,
vicisitud ensimismada
de tu azar en semblanza,
vivo flagrando tu azada,
pulcritud entre cristales
rotos
esa soy, bruma en tu noche,
claridad en tu día
luz de cada siembra,
arena del tiempo
enclaustrado,
vine deshojando recuerdos,
hoy me diste voz,
no seré yo tu perdición
sino el camino a tu
salvación,
viviré mordiendo tus rosas
que desangran tu amor,
liviaré lo liviano,
afligiré temor al miedo,
seré aliento perdido
descubierto,
te abriré mi reino,
las escarchas serán los
colores,
viviré besando tus flores,
limaré abrojos nacientes,
serás estaca del destino
servir a tu alma sin nombre
me alumbre,
camino de mis flores
desgranadas,
sangre de tu reposo
mi amada espina del señor.
Förüq
RAÍZ DE SOMBRA:
Nací cuando se disolvió la
sombra,
era un patio de grises
arañas,
con oscuridad en cada flor
de luz,
rizaba y caracoleaba, una
yedra su alba,
se acostaba el sueño
dormido,
en sus ojeras de nácar de
luna,
gritaba la eternidad por
una siembra esquiva
que abría la espiga de
versos carmín,
una sangre de espera en
ababol flameando
es un sendero que abría el
cuclillo
en su nido de espinas,
era su vida un soliviar
donde soterrar su miedo a
no volver, a brillar,
temblaba mi cepa, un látigo
de uva quieta,
livio, liviano, forjado,
labrado, superior
es y era un campo de malvas
de luna,
yo tengo huerto de sombras
que visitan soldados
alados,
mis flores de difunto,
que abren sus soles
en crepitar de amarillos
tules,
babéa alegre mi babosa
avanza sin casa,
que no sea mi tiesto,
donde enraíza mi vida,
límpido, es mi ávido deseo
fulgurando un crepitar
descorchado
de mi luna de relojes,
acababa de llegar
a la cueva
de förüq vampiro,
allí donde las polillas
no tenían ni quitina,
tejía yo en mi tela
asida la brepticia
del amor a mi estirpe,
desde mi muerta vida,
al compás que marcó mi
despedida,
puliendo este hueso
que me habita el corazón.
El Castellano
OSADÍA TEMPRANA:
Cuando te amo
mi mente se hace libre
invade una amalgama
de colores jactanciales,
abandono mi sombra
para saber quien ser,
un colapso de ideas me
conforma
para encontrar beso y
abrazo
sin despedida,
lo común se hace efímero,
y magia del segundo
traspuesto
entre la calma de la vid
y el chopo que dora el
otoño,
cuando yo te amo umbrales
abren
dejando mi luz intensa,
no porque lo diga yo
es que yo te amo,
no porque lo digan mis
abrojos
de poemas rizados
si no porque esta realidad
ya
no nos pudo sostener
sin unir tierra y cielo de
tu ser,
cantaron mis grillos
sonámbulos
el ser se enmarcó por
crestería,
ganó una osadía temprana
y volví a vivir,
cuando yo te amo
estrellas acompasan
un fuego de nácar,
la valentía se hace
fiereza,
el instinto no se duerme en
sigilo,
las puertas se abren
cuando nos amamos
la realidad se arrulla
ante nuestro paso,
las pesadillas desvanecen
los cariños multiplican,
quedamos solos tú y yo ante
la nada.
El Castellano a 30-10-2017
TRANSCURRIR HELADO:
Tiempo vorágine narcisista
que todo abarca
todo se lleva
desde el infinito del mar
al acrisolado
de la realidad del hombre,
retorcía en su nuez
que tenía más duración
que el punzón de la vida
que todo rige,
ilusión dormida en el rayo
de sol,
veleta de nueve
direcciones,
hueso que crepita lunas y
soles
camino de ilusiones,
despertar de conciencias
susurro que gritan las
estaciones,
caducidad avanzando
memoria relegando,
surco de vid y arena
surco del trigo y la
sinestesia,
etapa doliente inventada
en lágrima del sol
pudiente,
retorcer del viento
guiando realidad,
somero descanso
en el remanso de la idea,
nacer, crepitar, extasiar
en manos de su padre
destino,
encontrar, desnacer
acaso acabar
en la nuez del tiempo,
relapso ciego
negándose, afirmandose
en su trascurrir etéreo,
del que ninguna materia
escapa a lo mutable de su
ser,
compás de pájaros dormidos,
nidos para nunca vencer,
colmenas a lo efímero
que abarca toda disposición
de lo que se cree superior.
El Castellano a 1-11-2017
ALACRITUD EXTASIADA:
Negro anochecer, negra
noche,
negra oscuridad, ocaso incendiado
azul llama del odio, oscuro
sabor de brea,
ven a mi reino soterrado,
suplicio invernado de
escarchas azules
en extenuada primavera,
del siniestro caracol
con forma de corazón,
es por mí que la noche tiñe
en color,
es de un ocaso rajado este
cuchillo,
es un sol mayor sostenido,
que repleta el agujero del
cielo,
no mires mal
esto no es un poema
es un incendio,
yo estoy ardiendo,
el verso queda suelto
prendido en ascua,
no estoy escribiendo
estoy desnaciendo,
besos férreos,
de incandescente fragor,
estoy rizando la hoguera,
soy guerrero ya muerto de
la luz,
voy que yo del fuego
me alimento,
este es mi reino,
esta es mi vida,
si no la entiendes
sólo es porque eres lombriz
y yo soy cuervo,
hoy murió mi ilusión,
tranquilos
murió para que llegue una
mejor,
desde este flagrante
caballito del Diablo,
a la hormiga León que soy
yo,
el linde queda vestido
de flores lloradas
en extasía
de grises arañas,
habitaré mi colmena,
siendo yo el señor
que la mandó construir,
este sol quedará cojo
porque yo destelléo más
agudo,
cuando me pongo serio,
ven a mi reino que no acaba
ocupa el merecido lugar
acepta a este rey de los
condenados.
El Castellano
REFLEJO NAVEGADO:
Caminillos vencidos
sin escalas a una segura
muerte
asida de un cielo de una
estrella.
Granate lustre encontrado,
reverdece que no fue poco,
a ti nube imploro,
lleves los ocres
donde allí no existen,
todo juega en tus rizos de
plata.
Hazme libre una vez;
Atravesaré la mirada del
espejo,
y su fantasía profunda,
seguiré indemne acontecido,
me apoyaré en mis espaldas,
flagraré de mis espíritus
una verdad,
que crezca, devore
surcos de vana hipocresía
y sus llamas
que interés confluye,
leones aquí
dominados en mis venas,
una sombra fría me habla,
me relata el final
en letanía del tiempo
cuando cruje
sólo una vez
por última vez,
hablé yo con encinas
que sujetaban mi esperanza
en campo abierto
sólo marchado
por las estaciones
ni mi jardín azul
ni mi acristalada fuente
con mi olmo desnudo
y mi ciprés de valer
ni mis hijas caléndulas
hijas esposas del sol
flores de difunto escaladas
jamás me recordarán
ni contarán sus penas,
silencio de mi enemigo,
encontrado a solas
resonando bajo el asfalto,
vestiré mi fuente de
brillos anisados,
abriendo generaciones de
luz seca.
Encontrando verdades
bajo las piedras del monte,
liberando el oscuro sentir
fuera los cielos
volviendo al final sin comienzo,
al dulce tormento
y su vuelta al inicio del
sentimiento.
El Castellano
ARAÑA DE CURSO SOLAR:
Eres pilar sin margen ni
curva,
desventura resquebrajada
por lindes despiertos,
de tu divina compostura,
tus ojos que acaso sombra
cubre
un latido donde se bañan
los octubre,
y quedan huérfanos los
abriles,
estoy sembrando en el
oscuro märgen,
una locura quieta
entre espadas de cobre,
entre limaduras que
aturden,
ojos esquivos dejarme ser,
porque haré reino de
imagen,
no oséis medirme,
soy bueno en lo que hago,
si no esperar veinte años,
fulgor crepita
en el labio del astro,
soy yo su lengua,
bajo relamiendo mi alma,
descubro que estoy sabroso,
vendaval que soterra nichos
para devolverlos a la vida
en este soliviar barroco
que me puede derrumbar
a la llama fugaz que rige,
avanza y consume mi vida
a la tuya asida por los
astros
que son santos,
oscura pila dorada al iris
donde se baña tu alma pura
acaso ella llevarme pudiera
entre sus vientos desnudos,
y mujeres en lencería
blanca,
hazme reino
violaré al verso,
entre sus alientos
de florestas descuidadas,
acaso ella no me hablara
entre el jilguero y su
cardito,
entre la caléndula y su
insectito,
yo volara con ella lejos
donde se oculta el alba,
para demostrarla que yo
libero su mirada
por rayos de su aura
imperecedera,
fuente de alta frente,
cumbre de riscos y valles,
alguien acaso arrebatarmela
puede,
aunque Ovidio te de más
flores
quitarme nunca puede,
ni aunque tiemblen
mis huesos rectos y
sangrientos,
osarse en gris mi camino
viene,
te traígo golondrinas en
suaves trazos,
te traigo sueños en
colmena,
y sonrisa en luna venidera,
anclada a esta sepultura,
al resoplo trenzada
mi cristalina esencia,
en crepitar de estacas por
clavos
que llevo ardiendo en mi
pecho,
a este diáfano vacío
vengo que voy llegando,
caminan pensamientos
de sus sombras colgados,
esta osadía
cumbre de epifanías,
fuego de mi vida
esto no es un arma,
esto es la bomba atómica,
la revolución comienza
ahora
este es un cuarto de mi
araña,
vino a plañir mi alma.
El Castellano
YACIJA SERVIDA:
Desmenuzo el aliento
voy por la parte
de entregar sangre,
encargado de esta acequia
hasta mi dulce descanso
entre caléndulas etéreas,
traigo tinta en brea
prendida,
me alzo al nivel del cerro
en su punta,
porque yo mandé a mi
exnovia aquí
dije, te invito a que cojas
tu persona
y la lleves
a la esquina mäs remota
porque no deseo volver a
verte en mi vida,
no soporto tu persona,
réquiem se afiló tras
acicalarse
entre el blanco de espigas
recién nacidas,
mi sendero se asfixiaba,
resplandores dorados
me acogen
entre fragor de silos
azules,
es mi granero vil despensa
del verso seco,
fulgor entre sienes
moradas,
repleto mi candil de idea
noctämbula,
recogida, herida
entre taciturnas voces
que al eco amamantan,
yo soy enorme
si no lo ves o estás ciego
o te doy envidia,
estoy satisfecho con mi
vida,
conforme
y el mejor que yo
no apareció.
el Castellano
RESQUEMOR QUEMADO:
Diestro, insoslayado,
tejido en el haz
acrisolado, despierto en la
flamígera ascua,
hilvanado en tremendo azar
que desmenuza,
coarta mi prendida
desquicia,
soy encargado de la
construcción
de esta acequia,
si no soy grande lo
demuestro,
vida, yo no tengo vida,
vive tú dentro mis ojos,
transparente halo,
belleza que pasa y no mira,
estoy clavado de un
vericueto verso,
nueva generación mía que
avanza,
traspaso mi sombra con mi
luz
endógena, crispada,
retorcida,
vil ante cresterías
dementes,
soy yo cuervo vampiro desde
el tiempo
de mis ancestros,
soy yo su hermano,
ciprés ante el mundo
por acuchillar con mi
falcata,
me siento solitario porque
lo soy,
y hago estätua con mi
polilla de cemento,
soy yo lo que ordena
el tiento
con mi brío hago reino.
El Castellano
TIJERETA RETORCIDA:
Era de noche,
miré mi soledad
y me vi de su mano
Por el otro lado,
Soy inmortal
pero conozco que hay cosas
peores
miro y avanzo,
este mi abismo involucrado,
Rezo
Que resumo
en oración
resta de mi ávida sed
un desempeño
colgado de mi árbol
flora que ahoga
con quejumbrosa soga
mi vello dorado fuego,
sembrado yo del cuarzo
cuidado que nazco
me disfrazaré de lo que soy
soy un muerto
me despierto con sed de
vida
en cada arte,
Que mi alma
Siempre consume
réquiem por mi tierra
muerta
yo llamo arte
a mi tristeza,
que sembrada llora,
Vida yo no tengo
Hoy confieso
que ya estoy muerto,
pero no me falta
la vida ,
Me falta la alegría.
El Castellano
AFILADO TORDO:
A ese mirlo, mirlo único;
Córvido negro de profundo
ojo
que picotea y escarba mi
idea.
Que crascita su estirpe,
dejadle mi patio cada
mañana
rubor de cristalina ala,
sólo hasta que no me queden
ideas
que son como lombrices
cristalinas
nacidas del agua de mi
frente.
De esta enjuta tierra me
camina
el alacrán.
Un campo de sierpes y
torcaces
de grises ceños al ocaso
del día
que entre mantas y saetas
se acuesta un sol ciego.
Audaz mirlo que ahuyentas
mis espadas.
Tordo entre espinas
arreboladas
haz que se acueste mi
mañana
bajo tus alas.
No me destrenzará la osadía
temprana, ni el día
terminará
de llegar.
Tu risueña pitanza en corvo
pico
ultrajada; Vine por tus
voces
desenterrando abrojos y
señales
uniendo el fin del día
con el fin de la noche
como tú quiero vivir,
termina mi idea.
El Castellano
MI ESPADA DE CUARZO:
miércoles, 16 de abril de
2014
editado 7-04-2017
Renuevo esta sangre yerta
de versos de tintero,
mi sangre apostada huye,
fuego, sus ojos
acrisolados,
al tiento que me persigue
agua, su boca, su lengua
formosa,
desnacerá esta hoguera
dilecta,
hielo, el destino, de mi
sin vivir en verso,
de una carcoma y una araña
gris
nació mi verso,
en esta avenida de ángeles
estrellados en sus estrellas,
de mi vida en el borde de
la hoja,
para decir ella es
preciosa,
desde mi granate fuste
postrado
en solitud de espinos y de
cardos,
vida para yo decir
vivo por este destino sin
escribir,
la vida escribe por mí,
la zarza se come al rosal,
el espino amarillo me
envuelve en arrullo.
Del río a la montaña
ven pasar mi espada árboles
antiguos,
desta tierra yo vi crecer
el te amo,
más del río fue
mas nadie tuvo lo que yo
tuve,
tuve fuerza, tuve valor,
al grito al cielo teñido de
espadas,
hiel carmín de mi ayer,
a ti hada de mi montaña ,
a ti duende de mi bosque,
amo el sol de la mañana
y el atardecer sediento,
junto la noche que todo lo
cubre yerto
oda una noche de primavera,
que el rocío fue lágrima,
yo beberé todas las de ella
mi mujer,
no rizaré espinas,
ellas me sostendrán mi
humor vivo,
desnacerán este beso en
verso desdoblado,
oda en este susurro de
montaña,
en este olmo viejo en
retozo,
en esta vida que me camina
despacio,
weche recordando a quien yo
amo,
sin musa ni testigo,
queda escribir al viento
que nunca fue traicionero,
ni mi desespero cruzado,
mi beso al cielo para quien
me ama,
cicuta dulce al enemigo.
Estridente dolor e
indiferencia
a los que no son de mi
estirpe.
Una delicada flor cayó del
cielo
dijeron que tenia vida
propia
y sentía, pétalos blancos,
nombre de mujer
del cielo tuvo que ser,
de ese chileno que me falta
conocer,
fe y fuerza derramaron mis
arterias
fuera del lugar
por las avenidas de ángeles
estrellados en estrellas
y semáforos siempre verdes.
Plantas mi fuerza,
desde mi silvestría
espiritual,
a mi caléndula de fuego por
sembrar,
me baño en la fuente
de las veinticuatro lenguas
del Diablo,
yo soy primer demonio
consumado
deste mi verso,
yo crecí de una espiga de
sangre,
hoy nadie me detiene,
me deslizo por el linde
quieto,
en ardor de señero dulce,
flores su piel frágil y
esquiva,
corazón tornasol, al verso
mi color,
ojos madera de roble,
ojos míos verde silvestre
si no existe el término le
invento el te quiero,
abrojo de mi camino,
hinojo de mi vera,
caléndula arvensis de mi demora,
plantago de esta siembra,
amapola que naciste lejos
de tu tierra dime
¿Por qué la veo tan bella?
porque ella te cuida y te
mima
es flor del cielo con
nombre de mujer,
es alabado afecto que
deberías mantener,
lejos de ser bello, es
hermoso,
tanto tu corazón como el
suyo,
río de gotas en sus almas,
sedientas, desnudas en la
floresta,
me enraízan la idea,
hasta ser escalonada dicha
que envuelve, nace, brota,
crepita
deste lugar deshecho sin
ella
a mi ternura rizada,
carcomida,
extasiada en sus flores de
cuarzo,
ella me ama,
para vestir de azul traje
mi aciago cielo
de esferas yertas,
entre dulces mariposas de
algodón,
y polillas malvas
entre ocasos florecientes
me alza, yo que vivo
trepando escalas,
he llegado al lugar que me
pertenece
y las flores desangradas
que conformaron su ser,
amo esta tierra,
ama su tierra del rojo
cielo
al azul violeta nocturno
del Sol a la Luna corrió
esta pasión
de renovarse en su pupila
de amor
sin saber qué salió, yo lo
sé pero mejor el tiempo dirá,
si realidad hace deseos la
estrella fulgente y huérfana
y mi vida cambia a mejor
¿qué es el hoy ?
¿qué es el ayer?
un eterno fluir donde a su
lado vencer.
porque a su lado el mundo
jamás me verá perecer,
sólo eterno ser derritiendo
risueñas estampas,
porque estoy comenzando sólo
llevo catorce años
describiendo,
que lucho que siembro
que muero y renazco
decreto que ella es mi
novia chilena Margarita,
y sé que a nadie le
importa,
a mí sí
porque yo encontré lo que
me pertenece,
y me pertenece ser feliz
para hacer estremecer
este mundo impersonal
con mi arma blandida,
afilada,
que es mi amor por ella mi
dama.
El Castellano
ESPECTRO:
ESPECTRO EN EL SILENCIO:
De silencio se rige mi
canto,
por las azucenas nocturnas
y las flores de azabache
el compás de un grillo me
blande en el silencio
que es mi cruel idioma
y el de mis ancestros
avanzo el campo de espinas
sin final
cuando la luna se acuesta
reposo en tu pecho mi amada
dama
la noche se cierra en verso
y yo estoy despierto
acunando un rosario de
madera
trepando tu espalda
cuando la luna se acuesta
yo reposo en las flores
me mezco de vivos colores
un grito despierto y un
alarido
que cruza abismos
sin pestañear
todo por encontrar
resquicios huecos de mi
árbol de las cenizas
mírame en claro de luna no
soy tu pesadilla
soy jardinero del umbral
muerto
vine por tu beso
ese que el idioma de mi
silencio calla
y nace de la espiga un
verso
en granate oropel se afila
mi caricia
sientes fría mi visita
el cuclillo mece en trino
mi sino
a la hora que el horizonte
hace el amor con las flores
dejando su rocío
yo me alimento de tu ser
por si vuelvo a vivir
no te guardes
sé mi comunión de estrellas
y el infinito que quiero
ver
sé mi arco iris tornasol
yo tendré luz en mis venas
la sangre esquiva huirá de
mí
yo seré tu mundo en la
sombra
de la subrepticia amada
entonándose
en Sol mayor
resplandeceré la cuerda de
tu violín
seré más que tu sombra
aliento de muerte y
resurrección
en el fondo de un siniestro
caracol
con forma de un corazón
mi nota será entonada por
el viento y una nube
lloveré para hacer el amor
con las plantas
seré resquicio taciturno
del verso y su encanto
reinaré a la hora
que la oscuridad late y
envuelve
seré tu medio corazón
un sino despierto del rayo
de sol
vine a quedarme a tu lado
amor
y el cielo para mí no se
construyó
de la tierra al fondo de
una cueva
se blande mi ser como ente
de la penumbra que late y
envuelve
ramilletes de luna llevo en
los bolsillos
el origen sin final
un susurro sin alzar
un guiño por encontrar
se desdobla mi estampa
sin acabar soy paréntesis
del destino
enamorado crujido de tu
puerta
soy hoy por hoy
espectro en el silencio
latiendo despierto,
volviendo al dulce final
sin comienzo.
SOLITUD ESPINADA:
Resquicio ténue,
acompasado
entre fulgor que crepita,
que yo estoy nacido de una
espiga,
va que vence mi dulce
tormento nacarado,
entre colchones de luna,
efímero pasa el minuto
sin contar el segundo,
noche cabalga este acre
de solitud encontrada,
ven, ven a mi espada,
tú eres mi hombro,
tú eres mi azada,
donde encuentro besos del
alba,
espirales oxidadas
me dictan que el camino
se duerme en tus mejillas,
es la hora,
desnaceré por mi Sol,
seré su hijo reclamando su
luz,
sembrándose en cada
cuchillo de acre,
porque él es mi padre,
y la luna mi eterna madre,
me deslizan los cardos
con sus espinas recién nacidas,
soy tantas cosas que
siembro mis abrojos
versados para que su filo
adentre
el recuerdo de quien me
lee,
porque este siglo parirá
pocos con mi fuste
y valía jamás dormida,
voy que trenzo entre
alambres
mi idea que desdibuja,
brumas grises, y escarchas
azules,
la ortiga me saluda
y esta peineta de brujas
acuchilla al viento
que pasa y no sonríe
todo lo que quiero
es todo lo que necesito,
todo lo que necesito
es todo lo que amo,
y lo que yo amo
es todo lo que siento,
soy fuego y mi novia es
aire,
es en esta acequia
que mi tiempo consume a la
espera,
es por esta sangre que me
crecen flores,
soy un ser de tierra,
y mi tierra es acincelada
materia viva,
canta amor entre estos
cuchillos férreos
porque de este romance
oscuro
hacen trilla de espigas,
no abras mi compuerta
si temes lo que salga de
allí,
me trepa la idea mi
salamanquesa
de hierro viejo,
no puedes desvestir el
suspiro,
no puedes hacer tuyo mi
ímpetu de carcoma,
ni cabalgar puedes si no es
conmigo.
El Castellano
INCONMENSURABLE VILEZA
PERDIDA:
Avanzo dentro de este tren
de la noche,
sombras por vías,
fuego de fusiles iluminan,
esta guerra perdida,
esta desquicia recogida,
suspiro rizado en azabache
ven a mi hierro
ven a mi hierro amor,
eres mi espalda,
eres mi hombro Margarita,
si quieres saber eres mi
vida,
un beso que da la margarita
con su florcita a la espiga
que soy yo,
alzo que levanto mi tinta,
estoy dibujado,
encumbrado de la fiera
porque yo soy la fiera,
ayer me ladraba un perro
grande
agresivo, me detuve,
le miré a los ojos
y acerqué mi mano a su
cabeza
dejó de ladrarme el animal,
y comenzó a lamer mi mano,
el respeto y ternura
es universal,
y a mi nadie me adiestra,
muerdo y hago el amor con
esta realidad,
que si no es más
complaciente,
todo lo que quiero
es todo lo que necesito,
toodo lo que necesito
es todo o que amo,
y yo te amo María Margarita
aunque decidas
no seguir a mi lado
usted señorita seguirá a mi
lado
hasta que yo muera..
Porque soy chulo
y no voy a morir.
El Castellano
PANAL DE IDEA:
Espino amarillo de mi demora
recto aromo entre cardos,
entre hinojos del Sol
deslumbrados,
me visto de primer ababol
florecido
para ser de la abeja,
y la abeja ser mía,
entre estas guadañas de
esparto,
afilo que nazco,
fulgor entre fulgores,
de ojos calizos avanzo,
cuerpo de arcilla
hierro mi idea,
estas espigas me dicen
que quiere tener espinas su
sed,
estoy sentado entre una
prima retama,
esta primavera que me
siembra
yo que soy único poeta de
su sangre de ojos,
quién osado me compara,
me blando al nivel
de esta floresta desnuda,
limo mis nervios
con azada de carne de
metal,
el miedo grita
de contemplarme avanzando,
me Tumbé en la grama
a pensar, me nació una abeja
que escribe poesía,
soy hijo de la Luna,
única Diosa por Dioses
haber sin contar,
luna de guía soy yo su
semilla,
tengo ojos donde se acuesta
la oscuridad,
es mía soy de ella,
como flor de su insecto
que la poliniza.
El Castellano
SIMIENTE DE SANGRE:
Tuerce quebrando
este aliento, va reptando
senderos,
que el olvido alzó suyos,
en vicisitud de savia
elaborada
saluda a su Sol,
de su ávido granate que le
vence,
entiende de pasiones de sus
flores,
la floresta cuida
y germina en su parcela,
para ser del campo
su felicidad,
y él ser de su flor,
en extasía de color,
huye de su vida la tristeza
seca,
el escribe poemas a la
belleza repleta,
en candiles flamígeros
a caricia de ojos,
sí esos,
sus ojos brotados de
Tierra,
descansa para seguir
creando
la primavera le sostiene
la sangre,
hasta tener el corazón
lleno de simientes
de su esposa del Sol
esperando su muerte,
para que su yerta sangre
llore
en flores de difunto.
El Castellano
AVIDEZ EN LABIO DE FUEGO:
Efímero corre el segundo
sin saludar
sin despedirse, sin
preguntar si todo sigue
igual, avanza la manecilla
de mi reloj,
hoy es de esas noches
yertas,
que descubro mi tierra que
late
bajo mis pies. hay avidez
en el subsuelo donde la
sangre late,
destartalados pilares que
me alzan,
recorrido de mi alarido
que muerde al conocerte,
he oído estaciones correr,
mi carne se funde bajo
tierra abierta,
frente mis ojos
nebulosas abren, crepitan,
he nacido yo de su
flamígera ascua,
mi solferro blande su noble
falcata,
dentro mi carne la vida
bulle,
su caída resplandeciente,
toda carrasca me dibuja al
dorado tordo
de este atardecer,
el murciélago myotis
me cuelga la idea,
desde esta ojera férrea,
hoy me comí el firmamento
anidado
en tu mirada aplomada,
soy experto recio como un
lobo,
frío de segmentos cálidos
de hielo,
maestro de mi espada,
escucha el brillar de mi
navaja,
yo soy descendiente del
miedo,
ámame como se ama
sólo una vez,
en el que nuestro color sea
la piel,
afilo el poder de este
silencio,
y te dicta
que te volveré a ver.
El CASTELLANO
VILO RECTO, FORJADO:
Con alacridad serena
de mis antaños dulces
con pulcritud de espadas,
vienes y me das una azada.
Al barbecho claro me
siembro,
sacando terrones de mi
eterno lecho,
de una espina gemía el
viento,
y acabó llorando vida el
cielo,
trazos con ineptitud
de luzarreros que no evitan
la sombra,
ella que la llevo agarrada
a mi cadera, sombra
profunda sin espuela.
Fuera del tiempo, fuera de
este grillo de tierra,
afilo mi canto sin
despedida,
abrió el espejo su tierra
engullendo lo que es de
ella.
Dura noche me sostiene
su atadura de luna,
resucito mi etéreo camino
de esferas.
Recto colchón mullido
es mi enhebrada calma,
que se acicala entre
lenguas malvas.
Vence este mi viejo
amarillo,
como sol de tierra
se llama caléndula.
El Castellano
INFINITO ACIAGO SEMBRADO:
Recto vilo me aguarda
esquinado
con su canal infinito de
campo
estudiado, consumido
en yerta flor deslumbrado,
yo soy de una margarita
de su floresta destapada,
soy yo un ababol
con cruz de tinta
en sus pétalos carmesí
bermellón,
no puedo matar por mi
tierra
pero tampoco puedo
desenterrar
mis raíces,
hoy estuve plantado
frente a carritos de la
dama
que alzaban sus flores
lilas,
eran como éxtasis en
caricia
como beso dado a mis ojos
en lengua de espinas
blandas,
caminé al mercadillo
de mi localidad
pregunté por caramelos de
miel,
tomé mi cafe solo doble con
hielo
y seguí caminando
mi lustre jamás vencido,
las malvas me floreaban
por ser ya primavera
los cebollinos se divisaban
pero aún se encontraban
fabricando su flor,
para parirla en verano,
bebo agua de la fuente
frente al ayuntamiento,
soy poeta de sus
descampados,
de sus molinillos
y de sus charcos,
soy indescriptible esencia
acincelada
en verso de carne y espiga,
en esta higuera del demonio
alzo trompetas de los
ángeles
con sus flores,
y las calendulas silvestres
me dictan que jamás
acabaré de irme
sin encontrar luz de tierra
en ellas.
El Castellano
SINESTESIA VERTICAL:
Corazón rojo encarnado
río de flores desangrado
en la arteria de esta
ciudad
junto aquel árbol
que no fue sepultado
aquí está mi cimiento
mas vamos que en esto
del querer soy diestro.
Mas no experto
como buen murciélago
mi vuelo al cielo
colgado cuando duermo
despierto coherente cuerdo,
no soy más que nadie
y nadie es más que yo,
todo es no creerse uno
quién no es,
y el amor pertenece a todo
ser vivo
sin más razón que salazón
para qué ser solitario
siempre
hay alguien más solitario
para qué ser torre alta y
fuerte
siempre llega la torre
más alta y fuerte,
lo cortés no quita lo
valiente
y mi esposa integridad a
muerte
y a diente así yo no sea
gente
que me importa
soy único muerto
en la sociedad dolente
y si atrapo espejismos
con la mente
es para no sentirme ausente
a amada sombra la deseo
hasta
en su ángel silente,
en el amor no soy docente,
si algo sé es que soy más
que la nada
filosofía mi entraña
locura mi mente,
y así más feliz
de amarme a mí mismo
y poder amar sin abismo
porque mi gota de esencia
prendió
hasta su silencio y toda
norma
pero espejismo fantasía es
y mi oscuridad sombra lejos
de trampa
ya la soñé incluso antes de
conocerla
y su voz me encanta
quinto levanta
tira de la manta.
El Castellano
ESCARCHA DE LUZ:
Hilvanando sentires de
plata
en estrofas cuarteadas,
quién a acompañarme baja,
mi yunque despierto se alza
entre madrigueras del
sueño,
danzan las procesionarias
en fila,
queda desolado mi alfeñique
que canta en el clavo esta
vez,
un retal con retrato de
quien fui,
las pupilas en orden
caminan
el horizonte del cielo,
mi aljibe de cobre será
sentido,
es un nido de grama
donde corretean versos de
espuma,
chirría la carcoma
la madera de mi espalda
donde sostengo la sombra de
Caín,
encumbrándose de la fiera
se alza mi bella entera
gritando por más oscuros
sentimientos,
¿Puedes sentirlos?
¿Puedes sentirme?
camino fuegos
hasta complacer el ojo
humano,
destrenzo el sonido de los
árboles,
es un cuervo quien soy yo,
es un alarido que alza la
noche,
por entre sillas desnudas
del alba sin final ni
comienzo,
que sólo juega y ríe con
las luces,
despistando flores,
entre ruego y plegaria
mi lamento tornó crujido de
mi mecedora,
es una vid y un olivo que
vive lejos ahora,
una linde en cruz con
señero,
un agujero abierto
es una herida abierta
mi pozo con palabras en vez
de agua.
El Castellano
YUNQUE DESPIERTO:
Construyo mi silencio,
esculpiendo bustos
que no deseo,
me rodean pensamientos
como martillos sonámbulos
quisiera dejar
de ser yo quien hable
que hablen ellos
de su negra estación
que se alimenta de mis
sueños
para volverlos pesadillas,
hablé bueno ladré
a mi amor que no existe,
no me contestó su voz,
me contestaron sus lágrimas
por sus sueños no
materializados,
quisiera apoyar más que
ladrar
pero mi mundo volvió
sortilegio de espinas,
ni yo mismo puedo dejar
este reflejo
amargado que me habita,
este corazón dejó su brillo
su escolopendra huyó a un
paraíso
en el que no duele su
mandíbula,
mis ojos cansados ya no
juegan
con sus dolores,
anclado al firmamento
quedó este lamento
que quiso ser poema .
Entonan las riveras de mi
sed,
un crepitar en estruendo
llamado,
de almas sencillas,
olvidadas,
en dulces espinas de
abrojos
su lago férreo sensible al
tacto,
un momento danza atrás,
y desperté para no saber
quién ser.
El Castellano
TIERNA FONTANA, MARZO:
Ríos que me tibian el
corazón,
eslabones de sangre,
¿Dónde está la paz, dónde
está el amor?
ríos de sangre se comen mis
venas,
cada tropiezo,
otro borbotón,
otro alfeñique para mirar,
¿dónde quedo yo?
que el sol sea mi pena,
cantando espero mi triunfo,
se afila mi papel,
crepita mi alma,
tropiezo con la tiniebla,
hoy navego sobre mis
versos,
aliento de la sombra de la
creación,
hijo de la luz y de la
sombra,
no acabaré de irme,
no cesará mi terco aljibe,
enamorado sin luz avanza
parco el sonido,
deslumbrado albor,
desnudo mi árbol,
hoy centellea mi rayo,
para decir que yo aquí no
he muerto,
se viste mi sangre de
caléndula y margarita
por si vuelvo al desliz de
mi vida,
pasajera de un caudal
que mi entraña mece,
piel con piel, dolor con
dolor,
enamorado corazón,
hoy avanzo sin mirar el
color de mi flor,
estoy latiendo en el umbral
de los dos,
mi sangre está llorando,
el cruel desliz de la parca
efímera,
me siembro en los campos
para perderla de vista,
suenan los trigos, de la
verde espiga al girasol
se viste brotando mi amor,
viene a plañir mi alma
por el sendero sin prisa,
se alza la dicha,
mi ser crepita el alma,
hoy me visto de espiga,
y que el campo me
enternezca
al cuchillo dorado de la
piedra caliza,
hoy mi amor al albor
gime por su caricia
y que el alma dolorida
entienda
que ella Margarita es mi
vida,
por este siglo y los que me
quedan,
escrito yo en la piedra.
Lima el albor mi nervio,
aliento cruzado que cae
tejido,
la ilusión se hace nido,
borbotones de sangre que
crepitan,
alcanzo la cima,
el sentido cae dolorido,
de vid y espino alcanzo el
sonido,
al compás de un famélico
ciprés,
mi alma dirá viviste,
encontrando la flor
por la que mi mundo se
desviste,
rayos a la aurora
para su fiel investidura,
flor de niebla que avanza
mi umbral se desvanece,
bullen las fuentes,
el río es otro río de
sangre más,
lucen las mortajas
coloradas,
fiel desliz que cruza mi
alma,
desgañitándose el alba,
el amor por parir una flor,
elevado al rayo de sol,
quién te viera quién te vio
rasguñado tornasol
se desangra mi campo del
girasol,
millas aparte mi nombre se
blande,
el beso me derrama las
mejillas,
en albor quedan las
caricias,
de la piel escritas,
sentidas,
danzan las estrellas,
me vuelvo a ver en tu vida,
donde el te amo formo
bandera,
y en tu ser queda,
resquicios sin nombre
que el ser come,
la rosa y la espina gimen
en tu nombre,
avanzo el ser resguardado,
sin franca escalo la tapia,
a tu cuerpo me encaramo,
hoy soy de ti
como el pájaro a su nido,
como la sed a su agua por
beber,
como el río a su montaña
por descender,
como el caracol a su mata
por comer,
crepito el fuego que me
brota
por tu corazón,
soy yo sin más razón,
tránsito veloz,
tu calma y su verdor,
me visto de malva
gimiendo una runa en el
sol,
me anclas el gozo en la
flor,
me blande el coraje
por el viento exclamo
mi valor amarte sin
condición.
Desde mi umbral a la flor,
cantas mi canción,
te aúllo un caracol,
mi vida tornó a mejor,
irisado rayo de sol,
una fuente y un diente
un afilado canto irisado,
hoy acepto mi destino
porque muerto vivo si no te
miro,
tengo tu imagen enraizada
en mí,
es por mi sino que maldije,
pero hoy después de tanto
tengo el sendero labrado,
mi cuclillo trina al
infinito horizonte,
mi ser se hace grande,
mantenme afilándome en la piedra,
hacia el centro me quedo
exhausto.
para pulirte del alabastro.
El Castellano
FLORES RUTILAN SOMBRAS:
Es para nosotros
como partir el pan en la
mesa
alegría cotidiana
que se ha hecho costumbre
María Margarita
sólo que este estará recién
horneado
Miguel
lo dudas¿?
María Margarita:
jamás
vamos a descubrir el placer
que nadie ha escrito en sus
poemas
y que nadie escribirá
porque usted y yo
somos espíritu y carne
Miguel Esteban:
aquel que me guarda
el granero propio en mis
pudorosas eras
que me trepan la carne
María Margarita:
quiero el color
de tu piel ardiendo
en mis entrañas
lubricando la sequedad
de un estío sin edad
nadando en las acequias
calladas
de tu mar bravío
entre las rocosidades
del océano temprano
en que las algas se
entrelazan
como guirnaldas en celo
Miguel Esteban:
vuelve al mar
en nave cipria mía
yo gozo al cavar hondos
campos
y preñarlos en ti,
contra borrascas lucha,
la paz del campo
y su patria que recordará.
María Margarita:
Aire enciende la brasa
en tu fuego arlequín
que derrama en cenizas
pensamientos paganos
de una patria no encontrada
Miguel Esteban:
agua serena
que el relente hiela,
esposa de canes
de mi deseo afila
mi blanca corza trémula
que rompe con empuje feroz
tus prendas espesas,
seré la luz del Sol
deslumbrante
y oscura,
mi hiedra jamás volverá al
olvido,
diploma de doctos
con los Dioses cerca.
Solvitur acris hiems...
María Margarita:
Suavizas las espinas
rutilantes que llagaron
la batalla de los años
cuando un visitante
solitario
sembró en el yermo
la esperanza sin ojos
cosechando todos los
espejos
que hacen suyo
los termales paisajes
de la grave bajada
del estanque del mundo
hasta las humildes aguas
del placer
Miguel Esteban:
Bronco mar de tierra
tu cincelado acre de
piernas,
no dejarás de surcar mis
fugaces vientos,
auspicio
que me conduces mujer
por tus pieles,
vano quieto
por cítara y tálamo,
encanto era,
hoy veo nupcias de arena
donde creces tú mi flor.
Ego somno diligitis
Mantenimi nella tua vita
per farti impazzire con piacere
OLA DE ESCOLLO EN TIERRA:
Clamorosa sombra densa,
es mi soto un oscuro cielo
en el que canto a los
Dioses,
no a vosotros,
insignificantes;
Así trencen y me trencen
la osadía de un álamo,
que mi padre lleve,
a otra tierra breve,
baco de su trayecto
enardecido,
ni égloga de esforzado
por Salamina lleve,
campo abierto
de polvo y sudor disfruto,
ya no se pudo huir
de la suertuda víbora,
en casaca sin pechera
de topa Licia,
sosegado olmo
compás del serenado
ciprés antiguo,
fabrico del mañana
sendero,
no un hazañoso portento
así como no hay rosal
sin espina,
no hay dicha sin pertinaz
esfuerzo.
solícito de atemporal mar
del tiempo esquivo,
prenderme puedo
de vuestros fuegos,
por los que mi sangre fría,
pervierto, acuso y
envuelvo.
El Castellano
CONSIGNA SEMBRADA:
Vesta engarzada,
encorajinados templos,
nacidos del fin de los
tiempos.
Túmulos de luz,
con soterrada cripta.
Abriendo, despertando
senderos sin final;
Sólo comienzo marcado,
llamando la resurrección
posando nidos
de nuevas sangres.
Sonando los clamores,
tambores aguardan
la nueva guerra
que trae la vida.
Eterno resurgir
en vestigios yertos
transmigrando
el eterno ciclo existencial
por el que quien nace
guerrero,
guerrero muere
y guerrero renace,
para lucha de completar
su alma en final
de navegar el Valhalla,
así bajar hacia arriba
la osadía
de parnasos devorados
saña en furtivo
conocimiento.
Que no acaba
como espiral
de perfección.
Siembra con capataz
del único origen de tierra;
Deslumbrado
este hueso avanzo.
El Castellano
LLAMAS EN OJO DE SANGRE:
Flameante fuego
de los cielos
acoges
y frío duermes,
que los campos
ya no emblanquece.
A ti padre de los vientos
te imploro traígas
tu negro vendaval.
Así choques Aquilón
norteño con Ábrego
abre esponjada la tierra
a tender umbroso páramo,
sin azote
del fuego del cielo.
Labrador que clama ya,
la enhiesta primavera.
Cuántas sequías verá esta
tierra,
sólo el estío
habitual dirá,
me sembré
sin blanco cielo,
sin que me empujasen,
yo encendí al ocre,
en todo acre,
tierra que consumo sus
venas,
invocarme pueden,
siempre vengo
porque siempre estoy,
desde enfermedad sostengo,
me ves cayendo,
arrastrándome de nuevo
tu creencia de mantenerte a
salvo,
donde nada escapa,
deslizo el tiempo,
no puedes verme en tu
espalda,
estoy cayendo de nuevo.
Alguien me verá latiendo,
algo habrá después de todo.
El Castellano
HORIZONTE QUE ATIENDE:
Largueza que me aguarde,
cual llama en cántaro
desvanece,
piélago ardiente,
escancia, sostiene alta
suerte,
alegremente la voz del
viento;
nobleza de rudo ejercicio
furtivo, desposeído
espíritu sin guía furtivo,
desvanecido, fatídico,
tú que ensalzas
la conjetura voraz
de mi sentido de vida,
cual arrobada insigna.
sonaban enebros
un sopor de encinas
bajo laúd.
Engéndrame grandeza,
que secunda igual
que a mí mismo.
Diana con flores
exterminio de fieras no
manda.
Luz invocada
partiremos sin navegante,
estirpe que avivas,
con impávido destelléo
entre fuentes y torcaces,
padre de mi soberbia
furor de lobo que ve al
ciervo,
torres bellas altaneras
frondas,
sin secuelas de florestas
que acaso Venus no canta.
Nullam, Vare, sacra vite...
Conoce mis arcanos.
Mi Llúcia despierta,
rigor que afronta
guarda, desvele,
su reflejo en cristal
claro,
vine por donde he venido
por el gris viento,
perplejo.
El Castellano a 31-08-2017
LUNA TRECE:
XIII
Luna plateada de mi cielo,
en las noches
voy a tu encuentro,
pero te escondes
entre bloques
de hormigón y cemento.
Quiero verte,
pero incluso te escondes,
por las violetas ramas.
Mas los dragones,
del cielo sonámbulo te
acarician.
Cielo obtuso,
de sueños fluorescentes,
tú, de color líquido,
solo templado
con miradas intermitentes ,
por el tiempo de espera
angosto.
El murciélago baila
con el colchón de tu luz,
rasgando sombras,
para reposar siendo una
más.
Oscura nebulosa de tu
vítreo trasluz dime,
por qué te siento incluso
estando solo.
flores opaco reflejo
de luz violeta
incluso de noche;
artifficie luzzae.
Lucero de ciudad,
rompiendo la obscuridad.
La noche se detiene
para sentir que estás
conmigo
otra vez más,
recuerda
que tus ojos tienen sangre
recuerda el viento
que aúlla mi nombre
recuerda la luz que tiembla
y cruje la noche en las
pupilas
recuerda que me hablaste
de amor en el tiempo
que cae muerto
que pactamos con el hielo
la vuelta del invierno,
recuerda cada latido
de oscuridad
que llama a tus venas de
humo
recuérdame en la eternidad
del beso,
en cada rosa que robe tu
cuerpo,
recuerda que vivo para ti
dando voz a la soledad
asesina,
la flor vive soñando
que fue mariposa y abeja,
vive durmiendo la semilla
enamorada de la tierra
para despertar
y enamorarse del sol,
clávame estas nubes de
sangre
en el hierro de mi destino,
se me negó la luz
encadenada a esta tierra
sin cuerpo,
solo tú me sientes
en este camino
que no lleva retorno
solo espiral anhelada de
renacer
el tiempo ya no nos puede
sostener
camino buscando el frío
en este calor que quema el
alarido,
te encontré perdido
hoy vives un amor
que sientes soplándote al
oído,
en la puerta del infierno
caído,
te casaste con la luna
que reinaba en tu corazón,
al viento le diste voz,
a la lluvia la nombraste
lágrimas de mi ayer,
le diste ojos
a la sombra para mirar,
la espina caía herida,
la caricia retornó a las
polillas,
la vida marcha deprisa
cuando abras los ojos
ya todo habrá cambiado
solo encontrarás que
seguiré a tu lado
aguardando tu otoño
y la caída de tus hojas,
esperando que seas mi
acompañante
en los siglos y milenios
que nos condenaron,
encontrarás esta sed del
cielo
en cada silencio muerto,
en cada raíz
que grita en su tierra
toma de la vida lo que
quieras,
siembra tu aliento
en cada tierra,
tú todo lo tienes
yo solo soy una fantasma
que sólo tú ves.
El Castellano
RESCOLDO:
JUNIO 2010
Con el susurro de la luz en
cristal de gotas de
agua
pensamientos calidos me
arropan tu compañía
solo una vida solitaria
desde aquella lejanía
un sol pernocta durmiendo
disfruta su luna
con tacto terciopelo una
vida de amor eterno
Un caballero busca a su
mujer la extraña
avanza entre montañas de
azores
y valles de bosque y ríos
dulces
noche de amor entre nubes
acolchadas
con el frío de un mundo en
sangre
que estaba en guerra.
Ahora su patria era su
tierra en la hoguera.
Se despierta frio y solo
tras pintar con nostalgias
recuerdos.
y va el ancho río ya en sus
llanuras
años no recordaban su vida
y explendor
todo se termina comentó el
sabio nadie le oyó
la locura es lo único que
conocemos infinito
otro la estupidez concluyó
pero uno saltó acaso no
somos todos locos
mira la guerra que nos
mató.
Miguel Esteban Martinez
García.
CAL Y SONES:
Mástil recto de luz y
sombra,
devanando mi irisado,
canto de frente y espina,
surtidor de sombras que
arregazan,
es tu vida como un yelmo
sin popa
como un destierro de abrojo
acompasado,
era mi vela fiel estampa
quieta,
que asombra y la noche
surca,
poder que desquita y
otorga,
una fiel savia de ciprés,
que desvela y alcanza,
sigue la raíz de la
palabra,
que todo abarca,
una nube y una planta,
una desquicia y una
avaricia de carcoma,
ven ven a este barco,
la noche que tiñe de
estrella,
fiel, congelada, de su
campo ensartada,
es un destino y un puente,
es una hora yerta que nunca
acaba,
destello y crepitar del
mañana,
es mi miedo fugaz,
de que no sea mejor que
ayer,
que la luz te bajé,
que a tus labios llegué,
tú allí yo aquí,
el tiempo viene a
desfallecer,
mi Sol invencible muerde tu
cuerpo,
que se afila en mi deseo,
ese por el que seré
siempre tu caballero.
El Castellano
PAPIRO DESGASTADO:
Comiendo textos propios
deshaciendo el sentimiento
reverberando el canto
juglar de mi morar digno
amaranto
mi manto,
voy allá sin mirar
digno a estampar
aliento por poblar
en la retina y pupila del
ajeno,
ausente, ensartado gentío
por ocupar
léxico pobre llevo mes y
medio
en encierro sin voluntad
mas veo mis facultades
disminuyendo
como alcohólico su botella
disminuyendo
mi poema de saeta alada
cruza albores sospechados
culpados, enjuiciados
borrasca nubosa de mi
sentido
voy fluyendo
siénteme en la mentira del
fin del universo
porque ángel de la
destrucción me creo
con mi parpadeo
de color a amado color
negro
opaca mezcla y suma
de todos los colores por
hallar
primario el hálito
endiosado, alborado,
hibernando
cual lobo el invierno de
dificultad
aguantando yo parecido mi
encierro
destino comerme el mundo
entero
finalidad un reino
un latido que no se para ni
estacado
hoy que no se venda
mañana será flor de niebla,
rosa azul eterna
maldigo tu estampa
debido a que todo lo dicho
se me cumple
cruél y dulce condena
amarte sin pena ni vela
más que mi navío de remos
cual remo a flote en medio
del viento
de tu voz mi amada
tu templo mi dicha
mi desquicia verte atrapada
los Dioses jamás lo quieran
porque en esta prueba
salen a flote mis honores,
de valores inmortales
de educación sin par
de quimeras rebajadas sin
alas
de saetas atravesadas
por nuestros arcos y
flechas
de señores de las moscas
cortados en mortajas y
rodajas
hoy qué será este hoy
cruel de artimañas
de un médico que quiso
lavarse las manos
seis meses sin trabajar
por su trabajo de un
informe al juzgado que mandar
le mandó el bulto
y que otros de su estampa
hagan su deber
yo, bajo seis meses de sol y sombra yerta
en San Miguel
Clínica psiquiátrica
quien se queja es porque
quiere
pues sí mil y un mundos
quiero quejarme
de esta maldita y crúel
estampa
que llevo en la espalda
desde los quince años
de qué verga va este mundo
pues maldigo, blasfemo
y verán que sus castillos
de mentiras
se caen a pedazos.
El Castellano
RESURGIR REVERDECIDO:
Jilgueros o colorines,
verderones, verdecillos, pinzones, tordos,
despidiendo en trino el
verano están en sus abrevaderos
como reguardos oníricos de
la voz de los muertos
amarillo espino florecido
encinar puro, vivo
del quejigo hace sombra a
mi amada
que avanza el camino de la
carrasca
hoy por hoy vivo pleno,
enamorado de su ser completo
así como el verdor del pino
espíritu del viento
sostenme
que parta yo en tu mitad mi
canto
llévame a la tierra donde
las fronteras
las montañas sean y el
camino sea de tu mano
atravesar el infinito allá
en el resquicio
del brillo
del calor de tu mirada en
amor
puesto que de tu voz me
visto
hoy sólo un relampago me
cede el paso
crepitando, centelleando en
bandada de estorninos
con su bandada tejiendo
ecuaciones del ser Supremo
voy contigo a nuestra
tierra de fuego banshes y quimeras aliadas
en esta mecida caricia
alada que yo tambien te amo Ostara
Diosa de la primavera no me
faltes un tercer año
con ingresos estáticos
fieles de mi condena
ya cambio de actitud y
acepto sus aislamientos
el común es el que se queja
que sigan con sus embustes
que Puto el que creyó lo
del informe
yo con mi vida estoy
conforme
orgulloso y con ganas de
hacer Bien eso es lo que ellos
tienen ausente que sigan en
sus ciudades
estas lombrices caminantes
y a mí encerrándome en este
cementerio viviente de Madrid
donde todo se pudre en
asfalto y hormigón
yo te conocí amor en uno de
esos paréntesis de mi destino
que me encadena a su locura
hospitalaria
y no me arrepiento de mi
vida.
CONTARÁ MAÑANA:
Mañana será epitafio sin
nombre,
una deidad vaporosa en
alambre,
una alta ojera de nácar
caerá
por el descendido horizonte
del hombre,
será su suerte una llama
sin aurora,
flama de inmortal
discordia,
un beso atrapado en etérea
yacija,
un granate verso inconcluso
que encadena la vida de
quien la lleva,
hombre al menos por tener
valor de ser hombre,
poema sí por tener imágenes
para bastar a la belleza,
para hacer lo diminuto
gigante,
y lo gigante magia de
silencio,
es un aliento, un hálito y
un verbo,
una tijereta en esta
ciruela,
donde se derrama la idea,
mas si no alcanzas a dar
impresión de belleza
jamás serás poeta,
serás narrador de tus
diarios
de insulsa existencia sin
afán superior
que no sea lamer tu
conciencia,
de este nicho traigo la
lombriz,
estaba en su tierra
recogidita, feliz ella,
aquí en esta tierra sembré
mi verso,
esperando que se abra
y sea inmortalidad de alta
esfera trenzada,
por quien la sostiene sea
quizás eso
una deidad con nombre.
El Castellano
RESPLANDOR VIOLÁCEO AL
TACTO:
29-1-2016
Gota frenética que avanza
limando mi calma,
resquicio tenue,
veloz descubierto
donde el nervio clava
estampas dibujadas
por enardecer silencios
estáticos
pliegues de sí mismos
donde la cuerda de violín
quiebra
y la sombra es depredadora
del sentido despierto
que cuelga de la mecedora
bordes de mi destino
afilados,
por destapar mis ganas de
vencer en el olvido,
mi sombra y su sino,
oscuridad elevada de mi
entraña,
y su cuadro violeta que
estampa,
muerto el segundo en vilo
por todos los sueños
vistos,
por los deseos blandidos
flagrantes
de este cielo emplomado
y su calma que cuenta y me
cuenta
muerta la desesperanza
que lo mío es para vivir
de nuevo el dulce tormento,
que cuelga de esta tela de
araña
sin presa más que tu
estampa invernada
yo soy siempre y para
siempre,
como río, como corriente
que te avanza,
la quietud y su maraña,
hoy llegó mi momento
de dibujarte lo que siento
las venas se tiñen de
malva,
los sueños se abren en
ababoles,
la sangre hierve por
encontrarte,
sólo allí en el diáfano
cuarto de mi mente
donde la ausencia quedó
habitada,
yo jamás seré miedo en tu
entraña,
seré el segador de tus
miedos,
bella lanza de sentimiento,
derritiendo el viento,
capturando el violeta del
firmamento,
viviendo en tu entraña,
hoy del sueño me cuelgo
para vencer tu alma sin
deslumbrar
y me proclama
la quieta estampa,
resguardos oníricos del ser
y su entraña
como entrañable el verso
y su sentimiento que no cae
disuelto,
sombras me acampan para
estallar en belleza
que teje y te envuelve,
como flor de mi horizonte
como niebla y bruma gris
que desvanezco para verte a
mi lado,
runas de este destino
y su cicuta presa de la
orilla de mi río
aguas enardecidas al carmín
de tus besos,
para ser poeta de tu mirada
cristalina
de cristal de cuarzo,
para tornarme cobre nativo
en tu sangre
para desnudar mi verbo en
el alambre,
piezas de mi sentimiento
despierto avanzándote,
penumbra deshecha donde me
miraba,
cuadro de mi vida mirando
mi desquicia,
todo cayó yerto menos el
sentimiento
que viene, mece y envuelve,
cayendo preso de tus ojos
cual sonetos despiertos
embelesados,
acampando tu cuerpo
me ves y trepo tu latido
tornándote mi deseo
este día que de ti me
envuelvo.
Seco y duro, seco y umbrío,
corría el linde quieto
por la arboleda despejada
daban las tres y treinta
de la madrugada que se
marcha
por oscuro diván de la
sombra,
un espejo tímido sonaba,
el reloj paraba,
con un grito de estrella,
su alcoba fría en la que
despertaba,
no quedaba viento de
palabra,
ni pensamiento agil que en
eco no quedara,
lanzó aquel espejo contra
el suelo,
y rápidamente sangró un
borbotón de sombras,
se abría la noche y sus
quimeras despiertas,
brotaba de su ceniza de
pulmón,
el irisado que la oscuridad
clama,
quedando para siempre
su alcoba fría y vacía,
sombra de aquel que sonaba
una noche
que ya escapa.
El Castellano
CUERVOS NACEN:
Raíces de tierra abren bajo
mis pies,
ay la tierra que sólo osaré
una vez,
sombras juegan bajo mis
pies,
bajo montañas de sangre,
se alza mi espíritu,
un aliento helado de
piedra,
un paso más bajo soles
apagados,
unos ojos profundos del
horizonte,
caída resplandeciente de mi
espada,
un atardecer frente a mis
ojos,
fieles depósitos de umbra
serena,
se abre esta urna,
crepitan soles en
estampida,
se afilan las garras,
cavó la piedra,
buscando vida eterna,
fuente fría quedó dormida,
se alzaron bosques de su
sombra,
jugaban en un patio de
estrellas dormidas,
he visto nacer de sus
entrañas la furia,
sombras caminan desde el
infierno,
las puedes escuchar,
juegan con latidos de
tierra,
sombras despiertan
quién las va a detener,
alzan sus espadas clavadas,
la sangre se aglutina
buscando las puertas,
nació un cuervo entre su
sangre,
acecho yerto entre la dama
oscuridad,
me descubrieron en un campo
de víboras,
al poder del rayo nací,
osado escalo mi vida una
noche más,
lobos que aúllan mordiendo
la luna,
la noche que es de las
fieras,
se ha abierto el infierno,
sombras caminan sin astro,
un poder que el alma
sucede,
destierros en compás de
fauces,
raíz madre vence este
compás
de todo lo que se alza bajo
tu entraña,
escucha este latido de
tierra y sangre,
aglutina la vieja estampa,
sé mi amparo en toda lucha,
escucha mi lágrima de luz
dormida,
dame voz, dame fuerza
entre estas sienes
perdidas,
contra la perfidia de estas
sombras nacientes,
que no encuentre su maldad
la flor sangrienta que
tanto ansían,
no dejaré de surcar
senderos ocultados,
no habrá espada oxidada
que venza mi valía
ni quebrará mi escudo,
gritos del ayer,
no partirá mi aliento,
no quebrarán mi hálito,
viento me sostendrá en
cobijo,
aguardarán mi oficio,
sembraré la luz en tierra
yerma,
mi azada de carne de metal,
rajará la tierra este
muerto horizonte,
una espiga roja y negra se
alzará
será mi vida,
tinta y sangre de esta
osadía
de alzarme.
El Castellano
CUERVO SIEMPRE:
Destinos nacientes
al fervor lumínico
me expando
entre árboles
de verdes filos
perennes,
al fragor
del ardiente otoño
renaciendo,
al vapor
de soles sin sombrero.
Llueve mi ser
esta entraña surcada
en simbiosis desvencijada,
cuatro cipreses me clavan
la visión serena
de que soy insignificante
ante su longevidad
imperial.
Retorcidas mis ramas
se alzan
al latido desertor
de este hiriente
tejo que escribe
sus runas de Odín
con su sangre de tierra,
al resplandor
de este parásito longevo,
que es mi pluma.
Rizados bosques
de helechos
que me trepan
con sus rizomas
mi fría idea.
Al colapso de gramas
por gentes,
metáfora de su vida
comparada en duración
con este ciprés silente
que tengo enfrente,
este cielo está brotando
su oro que ciega mi vista,
aún ciego escribiría
que vino a plañir
mi alma
entre sus filos
por soledades
complacientes.
Yo cuervo poeta
estoy entre pilares
de mi obtuso,
antiguo, existencial
hogar enraizado,
mis venas
que soterradas
pueden ser raíces
de mi espíritu
por descender yo
de mi padre árbol
y mi madre Tierra
esto no es más
que mi corvido
tesoro de letras
ojalá algún día
broten en flores
estaré en la santa cumbre,
allí,
donde los sanguíneos
versos,
se vuelven materia,
yo soy un tercio de mi vida
en floración,
porque allá
donde me encuentren
soy primavera.
El Castellano
PUDOROSA SIEGA:
Líbicas extensiones de mi
ara,
por eras de soliviares,
angostos, desnudos
sin pinar excelso de tu
mirada,
mi acre transitado,
exhausto.
De corvo pico y fugaz
idea pasajera.
Hondo grano de mi cereal
espera,
dura grama extensa,
inhabitada,
moza de mis ausentes
sin bandera.
Agota, afila
mi profundo tallo
brotado de mi febril
mocedad subyaciente.
Creo mi suspiro
como brillante tajo,
refulgente al candor de
entraña.
Amparo sin honor,
de filo que no aguarda.
Quiero renacer así
te encuentre amiga
con otra cara,
otro nombre
no caeré en osadías
eso lo dejo a mis Dioses
de locura extensa
llamada Destino.
Yo necio, torpe,
de hueso en tierra
sembrado.
Soy hombre con lo servido
cumplo mi palabra.
Es una gesta descendida
Luz de guerreros
perdidos
en azares funestos.
Quién guerrero del muerto
tiempo,
con raíz desamparada;
Trémula deidad
tus labios acostados
en tu cara,
en mi pueblo
me enseñaron a luchar
por lo que quiero
y más solo que el relámpago
tu felicidad quiero.
Mi paz de campo abierto
vástago sin superior
de conciencia
mas que inerte hálito
superviviente.
Frívola suerte consumada
osar tu palabra,
vendré porque aún no he
salido.
Clarines y trompetas
entonan este yugo
eclosionado,
en servicial acto,
mi azul fronda
que no hiela tu relente;
rompe con empuje
violenta, feroz, agotada,
malla:
Hidra mía
perdona mis lucientes.
Vesta que Proteo
clama hundiendo los montes.
De vetusta proclamada
en sortilegio de guadañas y
hoces
que se recogen sin martillo
jactancioso.
Irrumpe mi designio
vaporoso en estela,
que tu sombra yela.
Qué Dios implora
a mi imperio
del precipicio.
Hechizo de mi semblante
otorgues invicto, valeroso
como abismo de agua.
Previsor que detiene
impías naves
en ataque de tormenta.
Sangrada barrera abata
en funesto claro oscuro
sin atadura
ligado, manso Ábrego
sin alma.
Prendida paciencia
sin alarde ni secuela.
Piélago que saña
sin brida
ni cuerda aplaca,
embravecido
con umbroso helecho
sombrío.
Bosque temblado de mi mente
que piensa
ausente borrasca
sin ayer Mari.
El Castellano a 25-08-2017
SONETO:
Amándote ferviente cada
llama,
presa amapola en fuego se
quedó,
sonriente aurora, ella la
heredó,
tu corazón caliente fuerte
se ama.
Renuevo esta mi sangre,
dulce dama,
veraz la rosa, amor siempre
alegó.
Al latido, su beso le
ofreció,
la flor abierta en agua se
proclama.
El estambre una súplica
advenida,
piel la acaricia y le
brindó su daga,
su gineceo blanco, su
avenida.
Óvulo atravesado cual semilla
su tierra, anclada joven la
biznaga,
germina fértil vientre,
enhiesta albilla.
El CASTELLANO
ROMANCE FLOR DE HELECHO:
Suena el río, agua llevaba,
alma de fada silva ella,
bebía en la orilla alegre
flor roja lloró su tierra,
blanca cierva a fada triste
cazador hiere su flecha,
enhiesta espina gemía
flor abierta brotó en
yerba,
fada herida ya descansa
latiendo la parca negra,
yace en helecho silente
suspira su sangre yerta;
Enamorado el helecho
una flor mágica asienta,
tambores suenan la tierra
los duendes lloran su fada,
ahora el helecho era ella,
mueven la piedra ocultada
cazador tropieza cerca,
el río ya lo llevara,
fada flor de helecho yerra
duendes cobraron venganza,
cantó lo que el bosque
alberga,
misterio de cierva fada.
Fada flor de helecho
inverna,
cicutas toman la sangre
veneno hacen, blanca cierva
cuervos la cena discuten,
cazador ya río lleva,
lleva el río su latido,
campanillas suena yerba
duendes coronaban fada,
fada su vida celebra
los espinos la cuidaban;
Flor de helecho fada bella.
Enhiesta flor fue semilla,
altiva plántula fue ella.
Quién fuera ella, tan
linda.
Él fue y es, ella no yerra.
Aún plántula fue fada.
Valor, honor, sí fue
cierta.
Él aún duende a ella la
ama.
Ella la flor, no era yesca
ellos cuatro siglos
''juntos''.
Los dos sí saben,
''leyenda''.
El Castellano y
Leannán-Sídhe
MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ
GARCÍA
ALJIBE BULLE:
A mis campos,
a todo lo que amo,
a lo que nace y se cuida
solo,
con pretiles gestos les
crece la dicha,
rabiosos vientos descubren,
un cielo oscuro
que ya no destapa el
verano,
sólo ahoga esas flores de
sombra
que marchó el estío,
cabalgo sobre la vida,
latidos intrusos,
indeleble mi trazo muerdo,
de mi alta torre bellezas
trepan y escalan,
yedras esquivas apostadas
firme,
tañen nuevos tiempos,
que no aseguro mejores,
abren abrevaderos sus yagas
de manantiales soterrados,
registros de vida de
rebaños,
áspero soliviar,
marchan caminantes
sus ciudades que negrean,
igual que liebre
por monte fragoso,
negro redil
tierra no igualases,
hasta lo más ínfimo
osa y yergue distinto,
cristalinas fuentes
que los capullos abren,
serenidad del insecto
justo,
afilaré esta canto,
que abrirá el Tiempo,
surcos sin escollos
que surcan las letras,
ávida promete
nuevos verdores de
horizonte,
verdecidas frondas,
rendido no dormía yo
ni mi negra víbora,
mi arco ni aljaba
arrebatan,
miro por mis suspiros,
no se mantengan solos,
izaré la montaña,
no me recluirá la cóncava
suerte
de su caverna,
así el cielo descienda,
quedará un arco-iris
de flores silvestres
en un aura insoslayable;
Avanzaré trémulo
los ecos de mi voz,
por si reverbera el sueño
en que yo acuesto el alma
de todos vosotros
mis campos que amo.
El Castellano
IMPÁVIDO DESPERTAR:
Iras negras forman celada,
ante y bajo protección
de mi égida,
por cruel invectiva
cabalgo mi piel de astro,
pavesas del fuego aureo
de quien yo era.
Levanta sin suerte
metal de escudo,
arrebolado suspiro
sembrado,
fuentes me colman los ojos,
un reverdecer que aguarda,
mirada acristalada
con matices hondos,
tierras crestéan
sus ávidas sienes,
sin someterse,
siempre sin dueño;
Inmoble andamio de la vida,
cuando Noche arrastraba
sus ventiscas bramaba,
sin lluvia, ardiendo,
he cruzado estrellas,
un sol oscuro he prendido,
descendido
con campiña de laurel y
mirto.
fatídica era de las sombras,
Dioses del subsuelo,
abaten sin piedad,
cerrando la puerta.
Estas ruinas sin riendas,
desposeídos lugares,
temblará mi nombre,
sin ser
Rey de los cielos.
El Castellano
LUCIENTE LLAMA:
Escita levantas,
de insigne pasajero gesto.
Mi dulzura de cólera
nacida,
cantad mis años dulces
a Diana,
entre boscajes
y frondas suaves.
Donde el torvo cielo no
amenaza;
Allí se blanda
mi ser recto
de conciencia pura,
cantos se erijan
de verdad desnuda.
Sombra de saetas vanas.
Sangra, luz viva, altiva,
nada sin tus honores
consagre
el viento de plenilunio.
Ceñidas las verdes sombras
de las hiedras arrancando
liras al pueblo fragoroso.
Vieja entraña lacerada,
escucha el reverdecer
de la sagrada cepa.
Sin honores no hay versos
ni comensales.
Cuál la vigorosa, valerosa
Quimera
que el ser no enrrosque
llegada la hora.
El Castellano
FÚLGIDO ALIENTO ESCONDIDO:
¿Acaso dormiré la noche?
Se callarán los susurros
nocturnos,
el blanco cielo ya no
acostará plomizo,
su letargo de otoño
aguarda,
taimada mía no marchites
mis leves hojas;
No todavía.
Ampara mi dorada yedra
escucha sus notas de savia
verde,
abre y abrirán rizos
en acristaladas fuentes.
Allí el clarín entone
enamorando a la dama del
lago,
serpeo mi suerte cuando me
dictó verte,
común lache yo perezco
en brazos de mi lejanía
nunca hayada,
a ti entrego mi labriego,
inquieto, escita de su
linde quieto,
aplaca mi bajel de ala
irascible,
relampaguéa incesante
alta como la luz etérea,
perenne que yo estaré
atento
para osar y no
desprenderme;
perjura, retrocede, y
avanza
alzándote por falaces
bocas,
que desaconsejaron
y creíste amigos,
no poseo yo almendro
de almendrás de oro,
pero todo se dará,
sin caer en el vulgo,
mi sed al menos procuro,
es la sangre cándida,
arremete, marca su cántaro
rodado,
blando, una solitud escarchada,
a la que se desea tras todo
estío,
lisonjero de tórridas
llamas
secuaces del terreno.
Hoguera me tiendes la llama
sin rendir tu escuadra,
preso tiembla el morir
noble.
Peinadas parras de la
sombra,
tupida vida que acicalan
acariciando al rey Sol.
El Castellano
TECHO SIN TIERRA:
Inerme descuido
entre fronda misteriosa,
ríos en lágrima cabalgan,
estival aura
y su sol que en carroza
pasa,
entre las puertas de este
mundo,
mundo de sombras,
sombras irisadas,
donde mi árbol no se da.
me escucharán árboles
mi sangre repleta
de sombra vana,
quicio indiscreto,
tu abierta ventana
que ya duerme en tus
noches,
resguarda que mires
mi marchita hojarasca.
Mi acorde arrancado
a lira de fauno,
a número y medida
mi azar de entraña
insepulto,
escruté cielo y mares
y ni un acre de tierras
me concedieron,
auras me levantaron
de la negra muerte,
y hoy sigo doliente,
camino esa noche
que camina todos,
dura coraza me resguarda,
de impetuosa saliva;
Sirve de tumba
a esta mi funesta vida,
un soliviar de acequia
pido,
acaso es tanto,
donde la amapola
juegue con el ribarzo,
y se descubran geranios de
los caminos
y peinetas de brujas
con abrojos,
magarzas canten a sus
coronas
de reyes allí, donde los
cardos
hagan nido
y abra a su luz la
caléndula silvestre,
abrigando este sino
desdentado,
y su añil de tierra,
que mece y sostiene
hasta que muera
sin nada cambiar
hasta encumbrada la fiera.
El Castellano
OJOS ALBOS FIJANDO:
I
Claros y dulces,
ignotos ojos medrados,
iluminando auras fugaces.
Compases abren,
su timbre ecuestre dorado,
por la lira que quedó sin
pulsar.
Cogí y ofrecí las malvas,
de mi camino, sujetaban
ellas
los campos.
II
Tácito pulso sobre el
musgo,
buscando verdades de sangre
en piedras ya no desnudas.
Yunques con señeros
trabales,
de sienes crudas
y plomos derretidos.
Vestido albo sin encaje,
cuña de este garfio;
Semblante sin ser rey
bárbaro.
III
Déspotas comensales,
fugaz escita háblame del
Sol naciente,
sin cordura ni engranaje.
Mi deleite rije, amaneceres
donde se acuesta el este
entre vespertinos roces,
que el alma sacuden,
de irascibles cánticos
al nuevo día que envejezca.
El Castellano
RAÍZ DEL AURA:
Arrostran secuelas
de cicatrices
en mi nueva forja,
abren caléndulas
temperamentales,
cebollinos de lares
silvestres,
a Numidio le ofrezco,
jacintos silvestres
en evanescencia,
y mis rosas caninas por abrir,
no falten a tu vuelta,
ajipuerros inquietos
aguardan los campos
el reverdecer
de otoño sembrado,
romo hierro acrecenta mi
sangre,
labriego invocado,
irritable,
a la vuelta de mi fortuna
sosegada, trillada entera,
como tupida yedra abraza
la sombra de su árbol,
no piso cenizas que se
parecen,
honraré sin coturno
a Cécrops
esperando laurel eterno,
cúantos ríos nos
desconocen,
este honroso polvo,
Musa mía no abandones tus
juegos
modula tu laúd sonoro
que tu voz parte y pretende
dulce y armoniosa,
al fugaz viento
tiende mi fulgor de armas,
se duerma así
con mis oídos dejando
se afilen trompetas
y clarines bélicos,
brillante mira displicente
mi hiel de suerte,
hoy no vendí ni un atisbo
de espíritu a su cruel
destino,
argento un color
nombré escudero
que enraizó en la tierra
como un blanco chopo de
belleza.
El Castellano
VORÁGINE DE TRASIEGO:
Afila mi sien,
perdido acre
de largas venas,
traspuesto
entre vientos abisales
derritiéndose tierras
podando su eternidad
en soga que el tiempo
roe;
Fértil vientre entre febril
cumbre
de opacos rayos
acrisolados,
ventanas fijas
al cerrado horizonte.
Por las armas de mi pueblo
sin civilizar,
Numancia alzo a tu sangre
inmortal
tus más de dos décadas
luchando contra un imperio
mortal.
Aciaga afrenta por la
anclada
libertad.
Fuego de breas nos vio
marchar.
Caminos eternos con valor
surcaremos
para que no nos pisen
nuestro hogar.
Lanza y falcata se afilará
y hasta el verde lagarto
a nuestro paso se espantará
recluido en la sombra
que nuestros pies avanza.
Niega, sigue, prosigue
que su sangre rehuye
hasta el ocaso sigiloso,
que se teme incluso desde
el mar.
El Castellano
LUCIÉRNAGA DE NOCHE:
Razón mía que enlojada
imperturbable,
abres tu duradera onda
imperceptible, desnuda,
esta luciérnaga que el
cielo cruza;
Como un grito sin hacienda
ni aire,
acaso sonido fueras,
voz de mis males tenue
conciencia,
vosotros que nunca me leéis
yo jamás he escrito.
Papeles en blanco
me enroscan el sentido,
ni agitan al inmoble
Dios de tu hermosura,
quién prodigio, quién
mediocre
si estamos de paso.
Nadie a quien impresionar,
nadie a quien agradar,
nada que negar, nada que
defender,
todo se acabará afilando
como hueso de durazno
del tiempo germinando.
Millares de ciegos caminan
estas noches perpetuas de
septiembre
fuera, por fuera.
Puedo verlos cabalgar
su visión negra
sin el amparo de la luna.
No hay lluvia que gotea
a mi ciprés torcido,
sólo blanca secuela de luz
ardiente,
otro verano que no quiere
ir,
mi sueño no quiere mi verde
roble,
apresta, carga mi ballesta
que mi fuerza no vence,
yo que vivo para morir a
gusto,
al mío no al de nadie,
hechos de ratas
sumergiéndose,
como infinitud de hombres
que no cumplen su palabra,
será un puerto
con mi buque emergiendo
cuando le toque zarpar a mi
cuerpo.
El Castellano
RUNA INMOBLE:
Sombra mía,
esquiva de mi vida
encarnada flor de ella,
entre vientos en tierra
encorajinados de nueva
siembra,
de fuéllega luciente,
valor ensimismado
brotando el ababol,
de sangre suya,
sombra sin cuerpo,
acaso tuya,
difumina otra sombra
de quien yo era,
yerguen espigas
con pilares de belleza,
descansando sobre el agua,
que arropa tu fresca cara,
gira mi vencejo la loma,
no había primavera
ni lógica aguantaba
este Ara de hipérbole
de tierra meseteña
de tierra sepulta
castellana.
desnacer mío
el terreno me aguarde,
inquebrantable dicha,
visión de mis dioses,
vigía perenne,
oye la lluvia,
no preguntes
tiene miedo llora silencio,
recodo alumbrado con
espinas,
llave de mi pecho
destapa dragones y fieras:
Dardo senil de esperanza
inmóvil,
caduco, inmortal
para renovar sus hojas
en ascua etérea del mañana,
carne de viento que espera
el cielo, obtuso, abrumado
cuajando destello
arrebolado,
cuando se desgañita la vida
por el esperado ocaso
que vieron los ancestros.
El Castellano
OJO DE UN OJO:
Soy forever
el sonido de un grillo
crepitando al viento el sonido
el tiempo deslizándose en
mi cuarto donde las ilusiones se hacen manto
una cuerda de violín
gastada
afilándose su lunático
violín
el tiempo de un invierno
marchándose
soy la retina cansada por
escribir del fuego
mis sentimientos ardiendo
soy verso en el tintero
fiel desvelo de mi pluma
ahogando el tiempo
desvanecido el desasosieho
mañanero
y su cruel desespero
soy improvisación de hierro
soy chorro de cascada en
movimiento
pero para ti un indulto y
una condena por liberar el verso fulgente
desde un albor a otro albor
gira mi mente evanescente
acampando el latido
iridiscente
soy poeta el verso es mi
pluma, la palabra mi sangre, y yo aquí escribiendo,
esperando mi dulce muerte,
que me llene de sosiego y
de paz,
para acampar mi verso allí
arriba en el Valhalla
donde los Dioses y
guerreros descansan,
hoy soy vino sin copa me
nazco de la cepa,
soy pan de la espiga de
trigo,
soy verso crepitando tu
sentido,
ese que me vio nacer
divino,
con una madre por la que
daría un hígado,
un padre por el que
valiente forjaría mi destino de la lanza de cobre,
una hermaana por la que
desmocho el roble,
soy yo y nada ni nadie ni
yo mismo
cambiaría quien yo soy por
ahora
que yo soy forever y por
siempre
miel del fuego de los
campos,
hoguera del incendio de tu
vida y la mía
soy el sonido de la carcoma
crepitando su árbol,
soy en tu vida fiel
esfumino del viento
flor de niebla y umbral
gris que blande el horizonte
llegada la hora soy yo mi
verso y mi verso es mi entraña
soy sosiego de la calma
soy verso de mi tintero por
vena
flecha de la siniestra
ballesta
soy hoguera fiel ambrosía
que desespera
cabalgo mi araña
que me conduce al infierno
para condenarse de tus piernas,
soy yo humor vivo y nada ni
nadie desvanecerá mi latido,
que avanza de las sierras a
las montañas,
brillando el brillo del
alba,
adquiriendo el sonido del
rey lucero
blandiéndome en mitad del
cielo,
soy yo Por Siempre poema de
tus ojos.
Soy yo mismo
soy el Rey de tu patético
mundo
soy forever
te he sembrado a males de
ojo
Yo soy por siempre para
siempre el mismo forever yo mismo.
Yo soy por siempre para
siempre el mismo forever yo mismo.
soy forever yo mismo
rey de mi averno
Yo soy por siempre para siempre
el mismo forever yo mismo,
y no me drogo ni te soy
infiel
soy catador ilegal de
absenta.
El Castellano
CAMINO DEL ESTÍO:
Páramo de mi nervio,
aguantas el tesón
del estío estirado,
ya la silvestría te
languidece,
tu soto caduco de forraje,
el ocre te vence
tú que desdentado de savia
ni pereces,
por voces tus cumbres
se hacen mesetas,
inmoble color del hierro,
tus tierras levantan,
con palpitar que al cielo
clama su llanto.
desde la pizarra
al canto rodado
sólo montañas no guardan
tu sed de antaño,
brezos ya laten amarillos,
compases al verdor
de la sombra de santas
encinas,
bosque esquilmado rocoso,
denso musgo marchito,
¿cuál la tierra madre?
¿Cuál la piedra oscura
en la que muere la tarde?
Dulce tarde con oro trigo,
sin rastro quedará la seña
y el silbo del ganado,
llamo a mi astro sosiego
permita a la nube avanzar,
paz sin recuerdo en la
hondura,
caduco parece tu vientre
sereno,
sólo al dormitar de
simiente,
un molino corta la áspera
onda.
Ara que prevalece su
trillado esplendor,
su llanto del cielo gime
la tierra castellana,
estampa dorada sujeta,
por la que la vida marcha.
Camino de Humanes que sigo,
por ramblas padecidas,
sigo el camino del hueso,
para entablarme
con las espinas de un
endrino.
El Castellano
SUEÑA LA REPRESALIA:
Sangre expiada,
ceniza aparente
de quienes eran,
incierto azar de las armas,
oscuro riesgo,
desdén del tenebrio
encorajinado,
parca ilusa que todo
abarca,
sin oír a los Dioses,
simas y ríos que nos
ignoran,
¿Qué campo no me atestigua
en ocres muertes
todo lo que la tierra
devora?
Esta avara tierra
que relame sus crines de
plata;
Y su destino no embellece,
justo de ala nueva perenne.
En las prósperas sienes
de regocijo,
acogedora sombra del blanco
chopo
y este opulento tejo,
que al muérdago muerde
aguardando convencer
a las tres Hermanas de
Negros Hilos
no me hundan en el abismo.
Mi musa cautiva toda de
nieves
yo, de bronce,
niega ser de origen innoble
con ocho lustros asidos
opresores,
púrpura brillante,
esquiva,
pureza en jaspe
de luna,
del arroyo fugaz
bebe y el viento revolotea
sus suaves cabellos finos
fluctuantes,
se encienden
mis tibias cenizas
por amarla a ella
lágrimas sobre fértil vid
que engalanan,
Valgio abre y llora tu
torrencial
desde tu hogar caelis,
deja fundirse contigo al
Aquilón
cae tus espejos deshaciendo
rastrojos
cabalga tu agua
por estos estrechos campos.
Abstruso tonelaje de mi
pensamiento,
hosca patria mística
de amor furtivo,
trémulo de lo que el querer
quiso,
sin falso engaste avanzo;
el poder del cuervo siento
ese único que visita mi jardín
a las nueve.
Por oscuro aflige
que ya no es celestial,
ni aunque el cielo fuera
pardo.
Vetusto, geométrico, áspero
mi desliz absorbente
como un torbellino,
que ya las penas
de mi olmo desnudo
no llora
ni la belleza refugia en
esfinges
sus torres que son de la
tierra
como señeros de vivos,
raudos árboles enhiestos,
en su copa
que bebe al tiempo.
El Castellano
NEGRO ASPAVIENTO DE UMBRA:
Ahullento el crujido,
el espasmo de viento
nocturno
que fuma mi cigarro,
es una violeta opaca sombra
su éter de persiana roída
pasaban yertos caminantes
sus ciudades que les
negrean,
un suelo quebradizo
blandía figuras
con espasmos de cobre,
por faroles y fuegos,
luzarreros edificios de
leche
y hormigón,
perdición flagrada
en toda dirección,
un segundo vuelto atrás
y observo detenido mi
desquicia
se alimenta voraz
de estos cielos de plomo y
zinc,
solo una vez más
miro mi soledad desde el
otro lado,
y se espanta el negro
apuesto de vacío
empedernida luna sujeta
por filamento malva de la
luz estrella.
cuento 999 y aparece mi
cuclillo,
asmático suena mi grillo,
el segundo ya vomita otro
minuto,
no me cuentes reflejos
de ávido camaleón me visto,
semáforos dislexicos
me cuentan de mi azar de
visión
por la que enfermedad es
alegría
y nacer la misma lechuga,
hoy volaré sobre un
vencejo,
avistame hondo, fugaz,
pertinente,
crispado, retenido entre
mares de tierras
a lomos de un caracol que
cabalgo,
y no me vence la luciérnaga
matutina;
negros soles me cuentan
que su luz es sólo un
respiro del Creador,
la tiniebla ganó al tres en
círculo
y el mundo se puso de cruz,
amén que trajo un jamén que
me enjalbega
mi tuerta creación,
sonido ciego
me avasalla la abierta
ventana,
un crepitar valiente
escuchó
que abrió sus ojos,
y un irisado que la noche
clama
se desperdigó,
era tiempo para volver
atrás como
las plantas silvestres
que se hacen las muertas
por qué pues porque siempre
están,
como rey lucero
es certeza de mi magna
espiritualidad que ya nadie
niega
ni con gafas de Sol.
El Castellano
TRENZADO DEL TERRENO:
Abro de mí, la rigurosa
sombra
acogedora de mi blanco
almendro
fresco dosel que presta
almazaras
llenas de olivos,
hermana del negro hilo
cuándo mi jardín florido.
Rasguña con tembloroso
sigilo
de savia dulce su
arroyuelo.
Blanca luna que me reflecta
en los sabios bosques.
que sus mieles Himeto me
concede,
colinas serenas me
aguardan,
y en las prósperas
perviertes,
apacibles bellezas
parirán tus ojos;
Lágrimas sobre mis tibias
cenizas
de aquel que duelen y sigue
porque son del poeta que te
ama.
deshecho en espumas trenzo
vaporosos ríos de mi
sangre,
vernal lozanía
que aún gozo
como luce la flor
sepulcral.
Ceñida cabeza tuya
de las rosas más vivas,
¿Quién cauto te hará
cortesana?
Raudos Lapitas no hay
futuro mejor,
el viento me pulirá su
acento,
bien funesto que considero
que me sembraron
de la bronca hendidura
que no sucumbe ni se
hiende,
Baco enseña haciendo danzar
Ninfas,
aguzaban sus canciones,
pobre labriego este que
nunca se dio,
pilares auras según lo
pidan tus liras,
¡Oh Calíope!
Musa de mi lenta melodía,
tráeme la fronda verdecida
de tus mantos vestidos
de Ferento la sola campiña.
Sin feroz hija hambre,
yo providente augur
de todo lo que amo;
Al escondite del alacrán
no proclamo,
por doquiera me dirija la
suerte,
veo la oscura tempestad que
anuncia
que yo estoy bailando en la
luz
para poder bailar en la
oscuridad,
Galatea la corneja no me
espantes
que mi buena remembra.
alma présaga de lluvias
que a la flor incitan,
yo que en pulido ribarzo
quiero prender a Ninfas de
flores
absorbentes de miradas
y de fugaces estrellas.
Amor tan torpe
¡Oh mis castos Dioses!
soy yo humilde
un ser hermano de la tierra
que no permite
ni a víbora ni culebra
le retiemble
la paz diáfana hallada.
El Castellano
DIESTRO DEL MAR A LA
MONTAÑA:
Fuego trenzado, galopado
crepitando el amor
fulgente, estridente
de mi madrugada
que avanza que danza sin
balanza
el infierno silente de la
mañana ampliado
río de mi sangre que colma
el páramo deshojado
donde vive donde crece mi
chopo viejo
colma el terreno mi sed de
abrojo
diestro mi hálito exhala su
desliz embelesado
nacarado, embrujado, por mi
mujer
endiosado, extasiado de
miel y ambrosía
repleto, lleno, colmado,
extasiado
mi río de sangre avanza no
se detiene
corre del mar a la montaña
sin mostrar despecho
de grazno escondido en cada
torre
el idioma de la noche se
hace presente
tiempo que corría muerto
desde
mi sótano de luz
a un horizonte tenue por
conquistar
corría la lagartija sin
desdén
por enternecer al horizonte
diestro
del mar a la montaña
dispuesto,
de pieles extasiadas cantaba
el surco del reguero de mi
vida
por florecer en la arteria
del lugar
graznaba mi alma a los
soles de espejo
fuego trenzado en cada
ciprés
que me sostiene
que mece el amor de mi
sangre caliente
era llena, habitada por la
flor
sólo allí donde reposaba la
belleza
allí donde ardía el sentido
enarbolado, flamígero al
ojo del cuervo
bullían rebosantes mis
fuentes
esas por las que se
colgaban
parcos los árboles y
enamorado
el suspiro acampaba la
tierra
de piel de nuevo
esperando mi vida quieta
la ascensión de su alma al
cielo
atochas de esparto me
sostienen
para tener yo sangre de
tierra
gramas me florecen en
invierno
el beso congelado
del Tarot helado de mi
sangre
hoy gime el tiempo en mi
ventana
quien lo viera marchar de
cuchillo
de espino y girasol helado
hilvana el viento corazones
en los álamos
para que despierte feliz mi
Sol,
y concluya el tiempo de la
madrugada
de mi vida en fulgor
que dibuja siniestra el
corazón
de mi albor,
ese por el que descansan
horizontes
crepitan montes, las aguas
brillan fulgentes
estallando
mis veintisiete fuentes
como gotas tiene mi vida,
fiel mi caricia anhelante
de una sed por la que
revive el inframundo.
El Castellano
DISPUESTA GRANA MALVA:
Diestro tapiz me unge,
cabizbajo de este gris
que desnazco;
se amilanan de grana
guadañas que me cincelan,
no me iré de mi abismo
ni en él terminaré de
hundirme,
ni este cielo acabará
de blandirme,
quebrará mi espejo de
espejos,
y similar me encontrarán.
Mientras subiré por el
costal
de mi camisa todo lo que
veo
un azul teñido de mares de
tierras,
como es arriba es abajo,
soslayando me encontré
con un camaleón de quien yo
era,
hoy afirmo que lo vivido
valgo,
de vidas de un día me
aguardo.
Manantial displicente
esquivo
es esta boca de tierra que
rehuye,
una vida y un arrebato colgado,
una sinfonía de grillos
que reverberan las fuentes
y sus encinas y sus
quejigos,
sus rocas y sus nidos,
sus lunas y sus espejos,
vine que me estoy tejiendo,
una carcasa y una flor
es por mí es por ella,
que el color nace color
se abre paso una rosa
bermellón
por ella es que reverdece
mi corazón.
Y un ocaso malva
se escuchó entre los dos.
El Castellano
ALBO ESPÍRITU AZOGADO:
Abrí las rojas puertas
del fantasma de mi corazón,
despertaron grises
lheviatanes
como agujas sin cabeza ni
redil
era él un fantasma puro,
impío
un último respiro alzó
a mi cabeza,
y caí de rodillas
a otro mar
a otro mar
el suyo sin calma
ni espumas purpureas,
abrí esta vez las ventanas
de mi pecho
esta vez como si alguien
las sujetara
en mi propiedad
de fría carne,
un pulmón marchó a una
rivera,
el otro perdido marchó
a otra con mi espíritu,
quedaba mi cuerpo como
frío, desierto
páramo sin espacio sujeto
donde anclar señero de luz
mi pecho, el otro espacio
de mí desierto
oscuro como opacidad
de noche de soto sin luna
sin luciérnagas del cielo,
sin fusiles que clavan su
plomo,
sin faroles ni lucientes
provocados encumbrados
como este vacío que ya
cansado
no más habita mi espejo de
alma,
mi pecho partido enraizó
la mejor flor que la vida
pudo darme
como espina para clavar la
espina
de mi vida y asir
cielo y tierra en marea
de primaverales caricias
albos ojos fijos
en auroras que marcan
al violácea arpa de mi
despertar
creyendo sus ojos un sueño
para habitar.
El Castellano
ENDOSELAR CANTANDO:
Anquilosada bruma negra
me yergue sin piedad,
allá por un fatídico recodo
danzo, danzo con mi lobo,
viles me destrenzan
como muere mi Dios
silencio,
era un cable un tranvía
que surca la mente,
por fortuna hablaba mi
otro,
un puerto y un barco,
abría de mi pecho
un trémulo espíritu
aullando vespertinos roces
de costillas enlutadas:
Hoy una luz vana
me escarcha el alma,
debato con mis Dioses
dónde quedó mi destino,
acaso merezco acaso
desvanezco
puro como lágrima del
cielo,
mi tardío quizás diga,
mientras este castigo,
seguirá crujiendo mis
huesos,
crascita la belleza
entre los barrotes
de mi calavera,
mientras seguiré
pudriéndose
mi vida en silencio,
como pez en tierra
soslayado de cielo,
lo siento mundo
ya soy completo
un millón de mentes
un millón de mentiras,
esta inspiración no me hace
libre,
miedos, ilusiones truncadas
contra el ateo
no me imagino
como un pez sin boca
sin creer en nada
camino la ciudad
que negrea el sentido.
tu cara diviso
ya puedo morir agusto
hasta el nuevo día,
hasta trenzar ocasos
del alba y su espuma malva.
El Castellano
RESURGE EL AÑIL:
Florece agua ignota,
azoga tus blancos corceles
de rocío sereno
sé bruma gris de
abrevaderos
juega con mis mariposas
serenas
de los vientos, fragua mi
sentir
en tus venas rocosidades,
bebe mi sed como un desnudo
ayer,
entre flores del paraninfo
yerto,
augura mi suerte entre tus
vellosidades
colmadas de savia joven,
un reverdecer anhelado
que tantas espumas aguarda,
madre de mi blanco chopo,
tu cristal luciente;
Cuántas eras yo he conocido
tantas vidas más longevas
que la mía,
osadía pulcra de espadas
azules,
cuchillos calizos de cerros
castizas fuentes
en ramblas del terreno,
rieras terrunas al sosiego
de vid y centeno,
hablase yo entonces
de un sol que desgasta
de acincelados bosques
de espliego y atochas de
esparto
del grillo solariego
que abre el sendero,
baja vida tus espumas
verdes
de paz y sosiego,
vence tu paz sepulcral
al fervor de mi vana sombra
que no te puede,
háblame tus hojas
bailando, jugando con el
viento,
de este otoño que no llega,
ni su bruma honrosa desciende.
Tráeme tu febril aleteo de
estambres
clava la simiente esquiva
que raje la tierra,
contigo el resurgir de las
estaciones,
pariendo el desnacer
de toda muerte en color
de simiente.
El Castellano
SOCAVA MI TARDÍO:
Indemne acontecido,
en solaz yaga sin fresno
ni alta haya secular,
jamás aplacado por
sotoventos
ni fugaz línea de chopo
ferviente,
singular atarraya de
vientos esquivos
su páramo veloz de ocres
del terreno,
vino a plañir mi alma,
entre oscuros cipreses con
sabor a dama,
soy tocado por el rayo de
sol,
esta sequía que escapa
en el sitio del ángel de tu
mirada,
miro por fuera y el
centígrado decrece,
gramas envejecen mi
calzado,
te encontré y llamé a tu
corazón,
déjame ser agua en tu boca,
lejos brillaré por dentro
un placer preso,
y sus vendavales furtivos
secos,
es hora de anudar el
firmamento
en una falange y en otra
llamar
al viento mi padre.
El río se sembrará de altos
árboles
y sus peces anidarán en sus
copas,
vine a perderme
por si aún no me he
encontrado,
haré de bocas esfinge perdida
por cuanto yo he conocido,
perdigones reposarán en las
ideas,
golondrinas llevarán besos
de auroras,
yo me trenzaré como el
azabache
que llora la noche,
una flor de sombra
enraizará mi pecho,
en sangre de amapola negra,
como mi sangre oscura,
vine que se deshizo mi
ventura,
por este ignoto torbellino
sin ventanas al pasado,
tejo que yo a ella
consagro,
como niebla y bruma
que sin ella otoño no hace,
pregunto a mi lobo
esquilmado,
sus broncíferos vellos me
responden,
que dicha no es labrada
si no hay manos de
recolecta.
Como recompensa trae lo
sentido.
El Castellano
TIERRA A RAÍZ, SOMBRA A
IDEA:
Por la vía
que los vetustos
olmos blancos
protegen los desnudos
álamos
que aguardan erguidos,
al descanso de trémulos
corceles
y sus carros, cruzan sin
herir el sendero,
abatida mi contemplación
fue silenciosa entre
páramos
angostos esquilmados del
ocre
ardiente, encorajinado,
como un negro suelo que
rozo
con los ojos.
La sombra que un ciprés
rutila
se acrecienta erguida,
ahilándose
con aspavientos que retuerce
la luz
sin franco obstáculo.
Era de la tierra habitado
un bronco grito sin suerte,
refirió su desventura
y miradas no esquivaron,
quedaron vistas cuatro
espigas
juntas en tierra
arremolinada,
por las vides de semblanza
y el resurgir del añil
del santo olivo,
misteriosa sombra de ciprés
háblame como se habla a la
primavera
para que se lleve los
fríos,
quiero compartir tus
preocupaciones
preservarte como me
preservarás
cuando muera,
al sigilo del rojo brezo
me alzo como flor
que la primavera arrebata
al invierno,
y abeja que baila sobre
coronas,
como agua clara
que da la misma luna,
así como tú sombra,
yergues tu profunda pupila
desde la misma senda
que te vio nacer
pura, limpia serena
aguardando al alba
tu desnacer
que tiña tu ojera suave.
El Castellano
SIGILOS DESPOBLADOS:
Aciago escondo
los faustos de mi recuerdo,
abro la verja donde crece
mi árbol muerto
imploro abran sigilosas
guardias en noches
que apelan tranquilas,
como grutas de mi arrebato,
esculpí mi torre de bronce,
como pasa ciego rayo
entre montañas,
razón impele
baja Calíope
reina musa
afrenta lenta melodía,
yo abriré cadenciosa lira,
aplaca en hombro
la vestal Hispana,
compadecida arrasarás
cuerdas de conciencia
despertaremos del sueño
a gloriosas ninfas,
tañerán tambores
el duro sabor del hierro.
Vidas opulentas
abren y cubren
la tierra cultivable,
sustituyen a mirtos y
violetas
junto con sin fin de flores
que esparcen,
y parece su aroma
de la brisa apropiarse,
funesto día
que traía la impía mano,
la afrenta de sus campos,
me imagino aciago
como fragua del fuego
brotaba
sangre del candor del
hierro,
agota mi huidiza pluma
por cuantas realidades
no he conocido,
hasta decirme yo basta
al mal no he conocido
mi dorada mediocridad
tolero y acepto,
¿Quizás algo más cubriese
mi dicha de diáfana bondad
mía?
Que al mal de muchos no
acompasa.
El Castellano
VIPERINA FALAZ DE TIERRA:
Sin ir más lejos
nosotros somos de tierra
somos alcarreños
somos del mismo metal
que las estrellas
hierro fragua nuestra
entraña,
metal y simiente hijos
de la real abeja,
fuego brota en nuestros
ojos,
siglos del barbecho
engendrado por el soto
de la encina y el esparto,
somos compases del miedo,
jauría de zorros al acecho
yerto,
vívida estampa del hielo,
sinfonía sin acre desnudo
somos acre de espuela
y vid de nuestro camino,
fervor de silos dormidos,
auge de la espiga
remanso del irisado
girasol,
somos lo que ves
es nuestro paisaje
de sangre ferviente,
y espuela doliente,
gira mi arado
verás que sigo al mando,
recuerdos ahogan
la madre compostura
olvidada
padre cernícalo por angosto
valle de río dulce
y senil valle juicioso
abre magarza tu esplendor
florido
con el ababol y su sangre
de tierra
abre sendero al reposo de
Castilla
con su sequía herida,
cuántos siglos no te han
visto mudar
tu aciago terruno paísaje
entre cerros
y febriles solanas
donde el tiempo
escapa angosto.
El Castellano
CELADA QUE DUERME:
Veraz acre que el otoño
juega
con sus alas virginales
en mudas que el verde
siembra.
Era una blanca luna de
espuma
con las que el agraz de la
uva
jugaba y ante ella
una belleza ambigüa
inclinaba,
y entre breñas hacía que
dormía,
amenizando los céfiros
y arroyos magnos,
no pude verla errar
por mi sagrado bosque,
abría su lira y se
escondía,
mordiendo la negra víbora,
pude regresar más valiente
entre estas torres de
belleza
que se erigían,
entre escarpadas escalas
de todo lo que nunca se
marcha.
Jugaban los corzos suaves,
sin tiempo ni lobo,
rudo tronco indemne
se aposentaba
frente a la muerte,
de sus vanas cortezas secas
florearon brotes como
espadas,
que recorrían hormigas,
serpeando, esquivando
a la gris araña de cueva y
madriguera
en acecho yerto.
Se descorchaba en grietas
como mustia caricia
que lluvia no anclaba,
preñada su savia aguardaba
que el tiempo perdonara
con pretiles gestos
de retozos de chubascos,
mientras la carcoma voraz
no cesaba su caminillo
entre sierpes grises
ahondonaba su madera,
su destino pertinaz
que ya preguntaba
si habría un cielo para las
plantas
donde renacer aquel
purpúreo chopo,
que años ya no surcaban
rigor.
El Castellano
FINAL DEL POEMARIO
ÍNDICE:
.-CARACOL SERRANO: 1
.-SUAVE NUBE RÍGIDA: 2
.-GUERRA CON CUARTEL: 3
.-IMPRONTA REVERDECIDA:4
.-LADO DE MI PUENTE: 5
.-ZANJA DE CARRIL: 6
.-PRISMAS EN CALEIDOSCOPIO:
7
.-JURISCONSULTO DE SOMBRA:
8
.-FLOR DE SOMBRA: 9
.-VIDA DE LA VIDA BAJO
TIERRA: 10
.-NUEVA ERA RECUERDA: 11
.-GENII LOCORUM, TODOS
DESPIERTOS: 12
.-LARES DE EQUILIBRIO
PERFECTO: 13
.-LÍVIDA ESTAMPA: 14
ATARAXIA SEMBRADA: 15
.-TRÉMULO DES-VOZ: 16
.-LÍBIDO SANGRANTE: 17
.-ESTAMBRE DE PELO: 18
.-INTENTOS DE DÉCIMAS: 19
ÚLTIMA CORRECCIÓN
.-CUCHILLA DE SILEX: 20
.-CANDAVMIS: 21
.-SONETO APTO: 22
CRUEZA SEMBRADA: 23
.-VENAS DE LUZ 2: 24
.-ESCARCHA SOMETE: 25
.-CRUEZA: 26
.-MUNICIÓN DE RETEL: 27
.-OSADÍA TEMPRANA: 28
.-COMPOSTURA ATINADA: 29
.-RAÍZ DESCUBIERTA: 30
.-CUERVO DE IDEA: 31
.-VENA DEL CIELO: 32
.-GRITO SIN AIRE: 33
.-PELO DE UN PELO: 34
.-SEMBRANDO ALTARES DE
HUESO: 35
.-AMANTE FANTASMA: 36
.-RAÍZ DE SOMBRA: 37
.-TRANSCURRIR HELADO: 38
.-REFLEJO NAVEGADO: 39
.-ALACRITUD EXTASIADA: 40
.-VOZ APAGADA: 41
.-IRIS APOLILLADO: 42
.-YACIJA SERVIDA: 43
.-RESQUEMOR QUEMADO: 44
.-TIJERETA RETORCIDA: 45
.-AFILADO TORDO: 46
.-MI ESPADA DE CUARZO: 47
.-ESPECTRO EN EL SILENCIO:
48
,.SOLITUD ESPINADA: 49
.-INCONMENSURABLE VILEZA
PERDIDA: 50
.-PANAL DE IDEA: 51
.-SIMIENTE DE SANGRE: 52
.-AVIDEZ EN LABIO DE FUEGO:
53
.-VILO RECTO, FORJADO: 54
.-INFINITO ACIAGO SEMBRADO:
55
.-SINESTESIA VERTICAL: 56
.-ESCARCHA DE LUZ: 57
.-YUNQUE DESPIERTO: 58
.-TIERNA FONTANA, MARZO: 59
.-FLORES RUTILAN SOMBRAS:
60
.-OLA DE ESCOLLO EN TIERRA:
61
.-CONSIGNA SEMBRADA: 62
.-LLAMAS EN OJO DE SANGRE:
63
.-HORIZONTE QUE ATIENDE: 64
.-LUNA TRECE: 65
.-RESCOLDO: 66
.-CAL Y SONES: 67
.-PAPIRO DESGASTADO: 68
.-RESURGIR REVERDECIDO: 69
.-CONTARÁ MAÑANA: 70
.-RESPLANDOR VIOLÁCEO AL
TACTO: 71
.-CUERVOS NACEN: 72
.-CUERVO SIEMPRE: 73
.-PUDOROSA SIEGA: 74
.-SONETO: 75
.-ROMANCE FLOR DE HELECHO:
76
.-ALJIBE BULLE: 77
.-IMPÁVIDO DESPERTAR: 78
.-LUCIENTE LLAMA: 79
.-FÚLGIDO ALIENTO
ESCONDIDO: 80
.-TECHO SIN TIERRA: 81
.-OJOS ALBOS FIJANDO: 82
.-RAÍZ DEL AURA: 83
.-VORÁGINE DE TRASIEGO: 84
.-LUCIÉRNAGA DE NOCHE: 85
.-RUNA INMOBLE: 86
.-OJO DE UN OJO: 87
.-CAMINO DEL ESTÍO: 88
.-SUEÑA LA REPRESALIA: 89
.-NEGRO ASPAVIENTO DE
UMBRA: 90
.-TRENZADO DEL TERRENO: 91
.-DIESTRO DEL MAR A LA
MONTAÑA: 92
.-DISPUESTA GRANA MALVA: 93
.-ALBO ESPÍRITU AZOGADO: 94
.-ENDOSELAR CANTANDO: 95
.-RESURGE EL AÑIL: 96
.-SOCAVA MI TARDÍO: 97
.-TIERRA A RAÍZ SOMBRA A
IDEA: 98
.-SIGILOS DESPOBLADOS: 99
.-VIPERINA FALAZ DE TIERRA:
100
.-CELADA QUE DUERME: 101
2019
BARBECHO ACRISOLADO:
PREFACIO:
¿Existe en verdad otra vida
oculta detrás de esta vida que vivimos? No, no digo más allá, aquí, entre
nosotros, sí, esa vida que a veces se nos niega, ensombrece y se empeña en
llevarnos de la mano allí donde las horas agonizan, el tiempo, irreverente, es
una cruel amenaza y las sombras con sus garras invisibles, nos rasgan más allá
de la piel, de la voz y la palabra, para llegarnos al corazón, no a la víscera,
a esa máquina perfectamente conjuntada con la vida para hacernos latir
correctamente, no, hablo de otro corazón, de ese que duele, del que de forma
imperceptible llora, a veces, sonríe o nos hace sentir el mundo de otro modo,
de ese corazón es del que hablo.
Un corazón sin una
ubicación concreta dentro de nuestra anatomía humana.
Este es el enigma o intriga
que te queda después de leer Barbecho acrisolado de Miguel Esteban Martínez
García, porque a pesar de ser un poemario poco común, sí habla de la vida
cotidiana, de su vida cotidiana, por mejor decir, ya que este joven poeta
nacido para escribir de una forma natural, es un observador nato, capaz de
encontrar la belleza en pequeños detalles, esos en los que la inmensa mayoría
no reparan, tan imbuidos como viven en sí mismo, de esos que no ven más allá de
sus ojos.
Razón por la cual Miguel
Esteban se nos presenta como un gran innovador de la poesía española, a través
de sus impecables poemas, descubres que sí que hay otra vida, pero aquí, entre
nosotros, esa vida de la que él bebe hasta saciar la sed de superación verso
tras verso, para el disfrute de los amantes de la no poesía adocenada, aunque
no por ello, elude hablar de sentimientos, de vivencias propias, pero desde
otra perspectiva, lo cual es de agradecer, en este momento en el que el ámbito
poético, está plagado de tópicos, sexo y otros temas demasiado manidos.
Miguel Esteban, pese a
beber en fuentes poéticas para muchos autores arto difíciles, como son Valle
Inclán, Aleixandre y otros autores del XIX, su poesía es fresca, actual, porque
aunque los hombres nos empeñemos en sustituir a los viejos y arcanos árboles
bien arraigados por monstruos de hierro y hormigón, nuestra raíz, está en el
subsuelo y es allí, donde Miguel Esteban encuentra su inspiración, en nuestros
principios tan denostados, tan materializados, tan fieramente heridos.
Su obra bastante extensa
ya, se ha ido enriqueciendo poema tras poema. En esta, su última obra por
ahora, se aprecia una preocupación y una sensibilidad, que roza el misticismo,
su amor por la naturaleza, la que tiene al alcance de la mano, la que observa,
la que mima, son sus más fieles aliadas, así como mitologías,
Leyendas, y ese maravilloso
mundo de Trasgos, Hadas Íncubos, etc… consiguen darle a su trabajo una
personalidad poco común. Toda esta amalgama hace que la poesía de Miguel
Esteban, sea muy plástica, hasta el punto, de preguntarme a mí mismo si es un
pintor que describe paisajes o es un poeta que retrata con la palabra toda esa
belleza que sus ojos captan.
En Barbecho acrisolado,
podemos descubrir la progresión de un hombre como los demás, aunque claramente
mostrándonos su interior de forma más limpia, sin artificios, dejándonos
descubrir a un poeta que se muestra desnudo en cada verso, o vestido de él
mismo.
La combinación perfecta, es
conocer y entender este poemario con criterio aparente de una dramaturgia, no
en su estructura, sino en el espíritu intrínseco del derroche de sinceridad, en
una alianza entre ternura y dureza, pero siempre, siempre poesía limpia, clara
y transparente, espejo en el que vemos el alma del poeta.
Marcelino Sáez García
LUGH CABALLO SOLAR:
Lugh Solar y Poderoso,
jamás a ti te hable el
olvido disuelto,
ni se rija tu onda luminosa
como tronco esbelto,
digno a abatir el rayo,
noble melancolía por tu
madre difunta
Tailtiu,
en el alto cielo,
tu grandeza
sea reguero de oro.
La tierra secunda en nueva
cosecha
por talentos colmados a
florecer,
viento sonoro guarda tu
hermosura
Rey Padre,
El páramo yerto perecerá
en ámbar blando
de aroma besando tu frescor
de vida nueva.
Abatirá la sombría dulzura
la tierra,
ilumina mi pluma al
honrarte,
suspiro de mi estruendo
crepuscular;
nombro al pájaro misterioso
que te pertenece
cuervo que otorga el
anochecer,
Sicut nubes, quasi naves,
velut umbra.
Años pasan yo busco mi
recto yermo,
triste aflicción por aquel
tomo de tierra
como las sombras vaporosas.
A ti Creador de luz,
acógeme, pinta esta mi
noche negra,
amigo de imagen solar,
soy por cuantos Soles he
nacido.
Por sosiego de tierras
ignoradas
dame su gloria.
Camino afable con tu candor
a seguir,
blasón yo no pido
ayúdeme a desplegar y
sembrar mi porte,
en tierra a cabalgar
y deslumbrar.
Lughnasadh, Lammas, abro
celebración
para generar nueva vida
en cosecha nueva
limpiando en tu nombre
Lugh,
toda tierra.
El castellano
Contenido
1. ALMA DE ALAMEDA
2. RAMILLETERO CIEGO:
3. POR TU PLÁCIDO YERMO:
4. SUAVE NUBE RÍGIDA:
5. AFILADO TORDO:
6. IMPRONTA REVERDECIDA:
7. LADO DE MI PUENTE:
8. PRISMAS EN
CALEIDOSCOPIO:
9. JURISCONSULTO DE SOMBRA:
10. FLOR DE SOMBRA:
11. VIDA DE LA VIDA BAJO
TIERRA:
OLMO DE IMPÍA MANO
PLANTADO:
12. JURISPRUDENCIA DEL
BESO:
13. LARES DE EQUILIBRIO
PERFECTO:
14. ECO DE AYER VESTIDO:
15. CALLAR DEL ASCUA:
16. BLANQUEAN SUS ASCUAS:
17. TU BRILLADORA ESENCIA:
18. OSCURO RESISTILLO:
19. CRUEZA SEMBRADA:
20. VENAS DE LUZ 2:
21. DOS SOMBRAS:
22. BRUMA DE OTOÑO:
23. SANGRE EN HIERRO
MONTADA:
24. ESCARCHA SOMETE:
25. URDIMBRE PRENDIDA:
26. DESTELLEO DE ESTAMBRES:
27. CUERVO DE IDEA:
28. VENA DEL CIELO:
29. ACRISOLADA IDEA:
30. ONDA PERPLEJA:
31. RIERA DESLIZADA:
32. INVERNANDO:
33. RAÍZ DE SOMBRA:
34. TERSURA DE PALABRA:
35. TRANSCURRIR HELADO:
36. VALGIO ALUMBRE:
37. TEMPERAMENTAL AFRENTA:
38. LUZ DE HUESO GASTADO:
39. CENIZA MÍA DE ÁRBOL:
40. REFLEJO NAVEGADO:
41. HONROSO, TIBIO PULSO:
42. FLORECIDO MÁRMOL:
43. MIRADA HILVANADA:
44. PECHO EN HIERRO
MONTADO:
45. INSEPULTA TIERRA:
46. HÓRRIDA SOMBRA:
47. FRONTERA TU LETRA:
48. OSCURIDAD VENCIDA
ALEGRE:
49. PANAL DE IDEA:
50. SIMIENTE DE SANGRE:
51. INFAMIA TORNASOLA:
52. VILO RECTO, FORJADO:
53. INFINITO ACIAGO
SEMBRADO:
54. LUZ EN REPRESALIA:
55. ENCLAVE AMILANADO:
56. RIERA DEL SEGADOR:
57. CLEPSIDRA DE VIDA:
58. ROMANCE DE DESTIERRO
(VERSO LIBRE):
59. DESALMADA SIEGA:
60. LLAMAS EN OJO DE
SANGRE:
61. HORIZONTE QUE ATIENDE:
62. LUNA TRECE:
63. RESCOLDO:
64. ETERNA LANZA SESGADA:
65. CUERDA YERTA:
66. HONDO CREPITAR:
67. PERPETUO DESMÁN:
68. VIDA TRUECA EN
HERRUMBRE:
69. SOL CRECIENTE:
70. NOCHE LÚGUBRE Y UMBRÍA:
71. IRIS DE OJO DE SANGRE:
72. PUDOROSA SIEGA:
73. FÉRTIL ESCOLLO:
74. ESPEJO SULFURANTE:
75. ALJIBE BULLE:
76. IMPÁVIDO DESPERTAR:
77. LUCIENTE LLAMA:
78. FÚLGIDO ALIENTO
ESCONDIDO:
79. TECHO SIN TIERRA:
80. OJOS ALBOS FIJANDO:
81. RAÍZ DEL AURA:
82. VORÁGINE DE TRASIEGO:
83. LUCIÉRNAGA DE NOCHE:
84. RUNA INMOBLE:
85. NÁCAR FIJO:
86. CAMINO DEL ESTÍO:
87. SUEÑA LA REPRESALIA:
88. NEGRO ASPAVIENTO DE
UMBRA:
89. TRENZADO DEL TERRENO:
90. DIESTRO DEL MAR A LA
MONTAÑA:
91. DISPUESTA GRANA MALVA:
92. ALBO ESPÍRITU AZOGADO:
93. ENDOSELAR CANTANDO:
94. RESURGE EL AÑIL:
95. SOCAVA MI TARDÍO:
96. TIERRA A RAÍZ, SOMBRA A
IDEA:
97. SIGILOS DESPOBLADOS:
98. VIPERINA FALAZ DE
TIERRA:
99. CELADA QUE DUERME:
100. CANTAR CON SILENCIO:
101. BOGARÉ PIEDAD:
102. TARDE PARDA DESCUBIERTA:
103. REDENCIÓN SAGRADA:
104. TRANSPARENCIA
HABITADA:
105. AZUR DESNACIENDO:
106. PANIDA DEL AZUR:
107. RAÍZ DE ALBOR:
108. MI PARRA ENTONA:
109. SURCO QUE LABRA TU
SEDA:
110. CANTA MI SANGRE YERTA:
111. ETÉREO TU SOTO DE
ALMA:
112. TIERRA EN EL VIENTO:
113. PACTAN MIS FALANGES:
114. SI A LA SOMBRA CANTÉ:
115. PIÉLAGO SANGUINEO:
116. PAVESA EN EL VIENTO:
117.ALBOR DE PECHO ABIERTO:
118. HACIENDO CARGO, DESDÉN
SENTENCIADO:
119. LA UNA DE POLVO:
120. BROTANDO DE RAÍZ:
121.OPACIDAD ESTRIDENTE:
122. ALTO DIJO, COMO LA
NOCHE:
123. SOMBRA, SANGRE DE
AGUA:
124. DUDA DE CERTEZA:
125. ABRE TU NÚMERO:
126. DEVELADO ASCENSO:
127. BRUMA DE IDEA:
128. ORFEO INVICTO:
129. ELOGIO EN SOMBRA:
130. EN MEDIA AZUMBRE:
131. VERTIGINOSA CONTIENDA:
132. VASTO DOMINIO TE
ESCRIBO:
133. ALBO TRAJE TU MIRAR:
134. ORILLA DE REGUERO:
135. SEGMENTADO DESNACER:
136. CERRO Y TINIEBLA
DENSA:
137. TUS ACRES POR PECHERA:
138. SOLITUD ESPINADA:
139. AGUA SOCARRADA,
ELÍPTICA TRAVESÍA:
140. FERVOR EN LUZ
SOSTENIDO:
141. CRUEZA:
142. AJUAR GASTADO:
143. CANDAVMÍS:
144. CUCHILLA DE SILEX:
145. GENII LOCORUM, TODOS
DESPIERTOS:
146. FLORESTA DE TU VERSO,
CARNE Y ESENCIA:
147. AYER DEL HOMBRE:
148. MAGNIFICENCIA EXACTA:
149: EL SIGNO DE LA ESTEPA:
150. ROMANCE DEL DESTIERRO:
FINAL GRILLO III
1. ALMA DE ALAMEDA:
Vuelve la caricia de sus
ojos,
arderá su incienso sin
mirada,
desfallecerá mi espíritu
sin otra tapia,
luminosamente pliega su
entraña,
armonía el canto de su
zorzal,
brisa en selva de sus
melodiosas
lágrimas.
Hojas ciñen mi cuello en
amarre
como tenebrosas yedras
al árbol recio secunden.
Desvanecerse puede
el sueño flamígero,
hablaste en panida rosa,
del sueño de Morfeo
en alta espina infundada.
Segaste atroz,
cándido fulgor,
voces de todas las cosas,
nombres a mis astros
encumbraste,
bautizaste rocíos
con humedad de tus ojos
insolventes,
en estambres de rito
colgaste tu luz de mujer,
pétalo tú de elogio.
Lírico prisma ensordecido.
Mecha de mis deseos
prendidos.
Melodía eres que fluye por
dorados.
No me escondas nunca
tu poema solar.
Alegoría, flor de Hércules;
exúdame tu dicha desnuda
carnal lira ungida,
nostalgias del mesón
hacia mi sonrojada
pesquisa.
2. RAMILLETERO CIEGO:
Ora golondrina,
desdén y pesares no
amancilla.
Voces de encanto llenas.
Aquí alzo rosas,
alabarlas pueda de hermosas
belleza gala, ni cubre,
su cerco cándido, oloroso.
Luz ni color en cáliz de
amor flagrante.
Flor de las flores sin
igual matiz;
cerrojillo de tus amantes
piernas.
Halagada, feliz la escamosa
sirena
de tus mares de venas.
Harta borrasca beldades
enajena;
arena, redes, mástil,
mi barquilla
en brea.
Por quier anublen mis
cielos.
II hoja:
Mis azares dañar pueden
tus azules en tierra.
Este clamor de cebo
engañoso,
febril reclamo de este
anzuelo.
Humilde osadía
Viene ella como una amapola
con ceño vetusto
le responde su barón
que oye tocar su viola,
dispare su pistola.
No te apures castellano,
no importa miseria
cuan hombre secunde
su vil indecencia.
3. POR TU PLÁCIDO YERMO:
Pequeñas suaves palabras
para el silencio,
nada jóvenes para
susurrarte
hicieron transcurrir el
beso,
beso te beso hasta tu
descanso
dame tu mano
por si el viento lleva
por esos años dulces,
soñados para escalarlos.
Almenas, rejas y
candelabros,
francas para el silencio
unidas para tu poeta muerto
que vive del suplicio
invernado,
palabras al silencio
ardiendo,
cada muralla un tiempo no
escrito,
cómo amurallar un silbido.
Y tú ¿me seguirás de nuevo?
No es tiempo de abandonar,
trabajo sobre el trabajo,
descanso sobre la música,
disfruta que danzaremos
encima canicas.
Abre mi descanso un faisán
de umbría sombra
acicalando ideas que me
llevan
a tu casa.
Hasta descansar en la mía
siendo nuestra vida.
Un corcel sin manto ni
estrellas,
un invierno sin capa
dibujado,
palabras sin despedida
de la huella ayer;
trasnochado en carrusel sin
rosca
alumbrando,
sílabas dulces nacidas
deprisa,
socavé mi tardío castellano
para que vuelva su yermo,
vestigios de espinas y
cardos
allí encendida una la rosa
entre espigas de estaciones,
y prados caracoleados,
era tiempo de rizar ascuas
y adentrar la nieve
en tus colinas,
hasta anidar
en tus reflejas piernas.
Hechas para condenarse
hechas para quemarse,
hechas para quedarse,
hechas para arrullarse,
hechas para mi siniestro
caracol
de Hipsípila con forma de
corazón.
Sonaba mi caparazón sonoro
una lira en cuerda yerta.
Nacía mi subrepticia
llamada amarte.
Hasta la caída del tiempo.
4. SUAVE NUBE RÍGIDA:
Foráneas eras propias
con vástagos
de Ninfas y Sátiros;
se plantaron de peces
altos árboles
y guiaron profundos rebaños
en el mar
afrenta impía de soledades,
que duermen
y nadan sus corzos secos
de estirpe dorada,
carcomida, agujereada,
de siglos;
Azul nube de mi vida,
abandonada
sin ojos suyos ni míos.
Bajel de mi custodio
incólume,
de ciprés mi valer
mi férreo pecho
en cobre
de mi fugitiva entraña.
Lluvias de esta sequía
Híadas que mi sangre,
tiznan.
No me encrespará la osadía
temprana, aunque me
enseñaran
a luchar por lo que quiero.
Impávida por este mar de
tierra
reduciéndose a la arena
más pálida.
Mi Noto impune
que muerte no teme
conculca mi desorden,
áspera quebranta el pío.
5. AFILADO TORDO:
A ese mirlo, mirlo único;
Córvido negro de profundo
ojo
que picotea y escarba mi
idea.
Que crascita su estirpe,
dejadle mi patio cada
mañana
rubor de cristalina ala,
sólo hasta que no me queden
ideas
que son como lombrices
cristalinas
nacidas del agua de mi
frente.
De esta enjuta tierra me
camina
el alacrán.
Un campo de sierpes y
torcaces
de grises ceños al ocaso
del día
que entre mantas y saetas
se acuesta un sol ciego.
Audaz mirlo que ahuyentas
mis espadas.
Tordo entre espinas
arreboladas
haz que se acueste mi
mañana
bajo tus alas.
No me destrenzará la osadía
temprana, ni el día
terminará
de llegar.
Tu risueña pitanza en corvo
pico
ultrajada; Vine por tus
voces
desenterrando abrojos y
señales
uniendo el fin del día
con el fin de la noche
como tú quiero vivir,
termina mi idea.
6. IMPRONTA REVERDECIDA:
Unge el vespertino roce
de tu ausencia habitada,
una viperina falaz de
siembra,
allá donde el silencio
transmuta
la sosegada vida de mis
falanges
rutilantes, un alambre de
búsqueda incesante,
de tus mares de boca
mi néctar dispuesto,
miel de Dioses que encajan
mi sinestesia elaborada,
más quisiera apelar a lo
innato
de mi naturaleza,
que llamaron pureza,
luces de sueños rotos por
enmarcar,
hondonada de las nuevas
visiones,
tiempos cambian,
palabras a la fosa,
yo estoy esperando mi panal
de sombras de idea
sólo tu saliva verdadera
mece mi extasía,
por ende seguiré encargado
de esta acequia
dura, absorta de entregarme
al hendir de esta mi azada
poder del sueño exagerado,
que nunca he alcanzado,
mira mi camino
soslayando
las rosas de la aurora,
entregando pleitesía
a tu señora mirada,
no te guardes
si vuelve este mi vencejo,
afilaré mi sombra
para entrar en la tuya.
7. LADO DE MI PUENTE:
Quedase austero
el pretil gesto
de ávidas secuelas,
rupturas de esta compuerta,
de altura traspuesta
me alumbra esta ausencia
habitada, inducida,
paladeando mi dulce yerto,
conforte de volver a verte,
mampuesto en febril idea;
Apacibilidad de tu seña
y armoniosa senda,
me infundes arte de amarte,
hasta el diminutivo de mi
término
castillo.
Por lo que de castro
soy castreño,
andariego,
que morir niega,
perdura la onda
de tu entraña,
clamor exaltado
en visiones de Quimera;
que resuene alto
bajo el asfalto,
que vine a tejerme exhausto
torres con callejas
me nacieron,
en amores
del dulce amargo hiel,
fuente fría y negra
de vivos troncos,
sentenciados;
sed como viva esta empresa
de brasas,
amargas piedras
del lenguaje,
hondo tallo
pronunciado sin base
ni escueta prenda,
Luna no te nombro
porque mañana cuarto
menguante
entro en rito,
confunde mi luz
tu hermosura
en voz y gesto
abismo pedregoso
preñado de paz,
sosiego de mi armadura
serena.
Mieses que arrullan
colmenas de nidos
de cobres nativos.
NUBE DE HIERRO:
Suyo cristal vagaroso
que sujeta su frente,
es como vidrio
azul que plañe y plañía
fríos deseosos
de otras frentes,
de otros animalitos
de tempestuosa calma,
avancé sin mirar;
fui por tu densa sombra
sin otros lares ni
estrechas sendas
que guardasen tu vilo,
al crujir de miles astros,
tu piel erizaba
como viborilla
que todos mis nervios
acurrucaba
entre el inerme tapiz de
nuevo musgo.
Tu barco de seda
inextinguible,
mi alma se iba,
naufragó en otra orilla,
sin tus montes avizores
con latido aplacado
de hondos rugidos,
sangre por juncos enervados
clava al aire su verde,
sed de calor, o vida,
quizá algo más,
hija del astro,
empírea ascua,
con estelas intangibles,
oídos que crujen nebulosas
en quemadores
azotando este mi carbón.
Símbolo arcano de luz
pudiste,
arregazar sombras
para dormirlas en el hielo
tus ojos.
Bajo el signo de la estepa
que vio acoger
el alacrán sereno
con sus pincitas
sólo cercenar un suspiro de
vida
puede,
no suena ya mi caracol sonoro
ni lamento áspero
ni tristeza fría, en él
late.
Plañía mi espíritu
en otra rivera,
en otra tierra castellana,
abrazando mi sombra
sin mi pecho nunca más.
8. PRISMAS EN
CALEIDOSCOPIO:
Oscuros, negros, tibios
lirios en sangre de brea;
Acolchadas desquicias
en híbridas campanas azules
de los ángeles, yendo en
borde,
siguiendo círculos,
moviendo espirales,
Vientos noruegos me llevan
sin patria, vencida por
mitología.
Quicios de lúgubre
destelleo
en oscuro límite tétrico
y sus mansos caminan,
hacen nido sedoso
en moreras del sueño;
Vida través de una vida
dentro los hoyos del Sol
que sudan, sus notas de
uvas.
Visitaré a Cernunnos
en el seno del bosque,
hablaré del cuerno roto
y su sangre que brama
flores de helechos.
Quién sembrará mi campiña;
estirados mis soliviares
entre azares que suerte
corre.
Traspuesto al mantillo
y su compostaje silvestre
que solo se mantiene;
Verano que socava dormido
para sepultar los cardos
que tierra come
y levantar la estación
de los difuntos con hojas
caídas.
Otoño sus fríos que me
despiertan,
terminando de vivir el ocre
y su yerma plácida
de tierras sin brotes
en ventura de savia fría.
9. JURISCONSULTO DE SOMBRA:
Este mi humilde canto,
pedregoso, que blande,
que pregona compás en
arraigo.
Quimera a tiempos
en puñal pretencioso
de espigas de idea.
Patria por siempre sin
sentar;
Fugitivo sin amores,
surcos de fugaz simiente.
II
Docto de tu dulce vientre
tras fuego de ababol,
entre tierras de tus
reflejas piernas.
Sed de mi sangre,
renacer acompañante,
aljibe sin fondo a florecer
tu entraña.
Amor de pecho a espada
blancos que el ser crestéa,
jurisconsulto de este ser
de espuela.
III
Redentora hoz de labriego
soñador, en soto de
silvestre rambla,
febriles rejas de esparto.
Pinos que caracolean
el camino de este fruto de
ensueño,
antes que morir sin amapola
de fuego.
Creo, nazco y completo
una flor de la misma sombra
que trajo en fruto de la
primera mujer Eva.
10. FLOR DE SOMBRA:
Impetuoso campo de mi
celaje,
allende mis altas torres de
belleza;
Inmobles rastros en piedra
tumbados,
estos barbechos que me
piensan;
Por almenas seculares,
remembranza en bastión,
de andariegos siglos,
me enhechizan flores de
sangre,
pedregosa loma desgañitada;
Tráfago en mimbre cabalgo,
recama tu alma
como una losa sin frente,
ni gemelo tiznado,
por tener ajuar astro
renombrado,
alzo mi quieta dicha
entre gentíos de mi oeste,
desvencijada suerte,
por azares de plomo y zinc,
fúlgidas cabelleras
norteñas en crestas
sin linde mutable,
acababa de irme
y no soy adorable,
es una fosa de recuerdos
ahogados en silencio,
vagaroso desdén
que me enjalbega
en cuerpo,
mi luna fija, vaporosa,
luz en libertad de mi
regazo,
abismo cercenado,
de cálido espanto;
sosiego, quietud del
bastardo,
regio Lugh meditando.
Sin mis vencejos
no brota esta fuente,
naturaleza cuando amarte
se vuelve arte.
11. VIDA DE LA VIDA BAJO
TIERRA:
Tornadizo quebrar de la
simiente
acaso el ojo de tierra no
viese,
clepsidra en goteo,
del Nitrato de Chile
En este mes de la parra
y de la zarzamora,
sulfatos de cobre anidan
su violáceo vientre
que respira;
vida de la vida enhiesta,
mantillo sin raíz oscura,
viril anélido sin carcasa,
fértil embrujo de larva
y su hechizo que
metamorfosea,
sin aroma no preguntes más,
liras blanden su chirrío
estacional,
que avasalla sin hacerse
espíritu,
tojo clavado al viento;
Castilla tú lloras
dehesa sin letanías ni
espinas,
de lanzas,
lo que vence mi inmortal
llaga,
enjalma mi verde intelecto,
orvallo de mi rivera,
viaja mi idea,
cayendo el Sol arriba,
desde lo alto,
un largo recodo sin franca,
vega compadecida,
que riega esta enjuta,
en cal y cantos despierta
de su arcilla dolida,
Diosa zurda tu nombre
caminas
más por donde el arriano
plañía, y plañía, plañía,
su seco llanto de corazón
esquilmado.
OLMO DE IMPÍA MANO
PLANTADO:
Exiguo campo de fatal
avidez
y musas en bronce celadas,
sosiego calcula lo venidero
por dorados techos vencido,
por cuanto Parca ha
conocido,
cuadriga del mañana
y sus cien rebaños
del afán que se lleva
dentro,
grey de sombras en
silencio,
triste, densa tensión escucha,
del funesto día, huésped
en la negra noche
profanado,
afrenta de sus campos,
señero inmóvil,
que escucha a las víboras
sonando, guardando
al inofensivo lince
asustado.
Vernal lozanía
sacude su rostro de luna,
entre sombras huidizas
y destellos planos,
en seno de esta avara
tierra,
se despliegan las rosas
del rosal ya florecido,
su fugaz hermosura,
chopo gris y opulento pino
musitan la acogedora
sombra,
suerte en urna del destino
que embarca o hunde en el
abismo.
Viaja el corzo mi idea,
entre flores que primavera
exime,
verde flor aún en capullo
soterró el otoño
y los fríos vernales,
alza un lustre caduco
al servil gozo de su
tierra.
12. JURISPRUDENCIA DEL
BESO:
Vanos sentidos
temblando la noche tenue
cosida de luces efímeras,
lecho partido
mitad oscuro mitad luz.
Luna que descubre y muda,
sobre la soga que retuerce
el olmo frío y duro
un invierno trasnochado
que huyo
y huyo buscando tenor de
ventana,
fría endeble quizás áspera
como la hoja.
Vinieras y te quedaras
como la suave caricia de
primavera,
mar de tierra que estira y
no duela,
otro camino se afila
sin desvanecer;
piedra cerrada que te
alcancé a ver,
cristal de metal, perpetua,
fugitiva
destino precoz te
alumbraba,
como eras,
pluma de tierra,
sonrojada vida a mi vera,
planteada osadía de quimera,
vorágine encendida
mi esfera prendida,
ascua por el Sol que
espera.
Diosa, mi ciudad ardiendo
en el sueño de mi paraíso
ciego.
Plaza en la historia del
corazón.
Sombra de mi destino
prometido,
serpear incesante por tu
imagen
no preguntes a mi espejo,
ni al viento sesgado
soy etéreo como sombra de
ciprés
un día nublado.
Espectro del vivo silencio
encarnado,
palabra sin precipicio
ni soga que levanta,
moneda de tres caras,
espina en la rosa de tu
tierna cara.
13. LARES DE EQUILIBRIO
PERFECTO:
Coso mi atelier simétrico,
nacido entre ocasos
vespertinos,
sí esos cuando la flor
camina
con nombre de mujer.
Vidas en haz purpúreo
al argénteo astro;
invisibles senderos
sin sombra ni difusos lares
donde los afluentes
confrontan en tu ser,
sin brío no hay pureza,
sin pureza no hay sangre,
y qué yo no te daría,
acaso el silencio no fue
esculpido,
por impulso del error,
raciones de arvejas
consumidas,
por llamas de lúgubre
hendidura,
Dioses míos yo cómo era,
bueno no me acuerdo,
seguiré con mi venda
hasta que ella me la
destape,
secuéstrame en tus dignas
alas
que yo vigilo
como vigía de nuestro
sentir,
custodio de este sin vivir
sin tu ser,
no hay luto de espadas
que no se afilen solas.
sin sueños no soy hombre,
ya lo dijo alguien,
fusión del frenesí
hablando con su infinito a
solas,
como cuando se siente amor
en la vida,
sólo una vez y perdura
como la letanía
de escarcha derretida,
yo no estoy despierto
he venido a asesinar al
tiempo,
y que se cobren con él mis
deudas,
sigilosas, etéreas,
hasta arrebatar su azada
traspuesta.
Así mis esferas sean
siempre verde-azules,
como la verde espiga el
agua
que la vuelve pasto.
14. ECO DE AYER VESTIDO:
Honrada tibia luz caída,
pasaba y me ungía este sol
puesto
una mañana amarilla,
vestida de invierno
y su frío azul, encendía mi
cigarro
y un humo y un eco envolvía
un hueco que dejo abisal la
última helada,
carretas deslizaban las
nubes
abriendo el vientre helado
del cielo
este Sol tímido de invierno
parecía asustado sin ocaso
ni pájaros fantasmales
que le hicieran nido.
Me cobijaba la sombra de un
ciprés enhiesto,
abría las puertas de gramas
voraces,
lirios negros franqueaban
mi verja
de pensamientos que se
amontonaban
en la puerta, rezaba a mi
Sol
que no me hundiese la
primavera
como si él eligiese esta
sequía
que la tierra llora y
quiebra sus entrañas
vestidas, el viento era más
fuerte que yo,
llevando y sujetando el
iris de nuevo cierzo,
crascitaba por ramaje de mi
muerto brevemente nogal
de sombra densa cobijando
tenebrios,
bajo sus hojas caídas.
Portón de tiniebla, el paso
de su oscura raíz,
despertando el devenir
rompiendo el nicho de la
primavera futura.
15. CALLAR DEL ASCUA:
Este bregar me cubre,
del que vengo,
un sol de esparto,
un ocurrir del que venga
mañana,
nubes acolchadas me
aguardan,
por febriles heladas,
horizontes sin guardas,
ni francas tapias
deshacerse puede,
era una luna de trapo,
que espolvoreaba la tierra,
su belleza se acostaba
en dunas de plata
mientras su alta ojera
desplomaba,
su insomnio de infancia
miro
y dime,
por mi desnuda imagen
que yo cerraba mis ojos
se acostaba a plañir,
tu transparencia me clavas
como ferviente yunque
helado,
las espuelas tuyas corren
sin caballo,
intranquilos ceños
me conducen por muros
y celdas de sosiego.
Cuándo venceré en este
diáfano cuarto,
donde las sombras caminan,
y las voces en letra
difuminan,
esbozos en coro de grillos,
en este lecho,
mi nicho donde me acuesto.
Confín de vagarosa imagen
que despierto,
cada vez débil,
cada vez más encerrado,
surtidor de fantasmas
que arregazan era mi dolor,
esperando para brindar con
el enemigo,
humo oxidado sin ojos que
duelen.
golondrinas dulces
balancean mi día,
día entre sotos sin
perdices
caminando mi patio;
fabricándose en él
escarchas azules
con todos los rostros de
diciembre.
llave fue, cincel
encadenado,
lenguaje del ser claveteado
en recuerdos vanos,
polvo de poema parlotea
y dirige a callar hogueras,
fuerte raíz es palabra,
un calor retumba,
sobre márgenes de ríos
sanguíneos,
reposa sobre la música su
alba,
ventiscas que trae la
noche,
alejando, alejando los
sueños;
despertando el pasado,
abriendo luces en osadía
a quebrar el tiempo.
16. BLANQUEAN SUS ASCUAS:
He cosido, dibujado tu
sonrisa
con tempestuoso órgano
al clarín violáceo de mis
dedos,
avanzo senda con el fervor
de mi Sol
dormido o estudiado alzo brillos
a su dolor,
intransigentes palabras al
silencio
que fue parco sin eco
sobre la sierra febriles
dientes de siega,
me dijo su olvido que él no
espera
a lo que abrirá mañana.
Ferviente luna sola abre su
alta ojera
por cuantos la conocemos
sin verla;
así su fondo sin sombras
densas,
ni su acuartelada estela.
Mansamente cruzarte será
verte
luz uniendo mis sueños de
acariciarte,
condicional de reloj de
tiempo disuelto,
leve planta criatura
azarosa,
de translúcido amor en tu
cintura
descorchado,
fugitiva alegría anidada,
el desertar de mi sangre
fue llamado,
a realizarse en clepsidra
de vida,
huyeron mis borbotones a
otro cauce,
otras venas y arterias que
te riegan,
juego como animal entre tus
riveras,
piedra sin aljibe ni
ortigas de auroras,
invierno de transeúnte
helado
abrazas mi ascua de nicho,
al abrir de la flor que
espera,
segunda tu avenida sin
corceles de viento,
ni rizadas venturas
afilabas mi carcoma,
oscuridad vencida alegre,
afinaba mi acordeón de
quimera,
un transcurrir frío sin
secuelas de difuntos,
deslomarse pulcro, entre la
grama
de un recién abierto
invierno.
Entonaba un grillo
un chirrío de soneto,
miraba mi estrofa ausente
blanqueándose entre
hormigones
de leche,
siendo mi vida más
que un simple paso a la
muerte.
17. TU BRILLADORA ESENCIA:
Ellos, fantasmas,
cruzan las vidrieras
como naves intocables;
luctuoso que envuelve,
peina los pesares
de las luces insolentes,
luz mayor y estribillo
preguntando,
deslumbra a mis ojos
estupor que no aterra.
Fantasma de inmensidad
es este sentir sin
sepulcro,
de torres vigías y almenas,
de tupidas sombras
acicalando las yedras.
Giran los astros
en orquestada sinfonía
casi etérea,
siniestro, silencioso
oscilar
del oscuro péndulo,
compás negro que desliza
impases de sombras
en la vigilia de la noche,
ay la noche,
quietud de azabache,
carbón sin prender
por mi Sol,
luna sin maquillaje
ni hondo silo espeso.
Velo de ligero astro,
brilladoras estelas duermen
las dehesas con grillos
en madrigueras.
Naturaleza de pletórica
tumba
llegada la hora,
en arpa bucólica gime este
abrojo,
¿Duda cabe de su
encantadora siembra?
Se nubla la sangre
al resquemor batiente.
En alas de pecho dirige;
labrada y retozona
es mi espera,
tierra sin Padrón,
abre este otoño de cambio
brusco
que melancolía amancilla,
oro añil tiñen tus manos,
desde tu profundo selvaje
donde se plantaron
de peces altos árboles.
18. OSCURO RESISTILLO:
Alborada llena, llorosa
tu pulcra mirada,
indescifrable por el saber
no conocida, inquebrantable
al soplo trémulo, veloz;
fe flamígera de imaginación
en pie de verdes planicies,
y afluente en sopor
de todas tus flores
desangradas;
llanas vegas reverdecidas
por las que corre el deseo
sin poza
donde comienzan tus valles
y el canalillo tus dos
estrellas,
inmiscuidas, sedientas,
alto, dijo,
acabo de comenzar.
Rubor argento en iris
de peculiar sueño, un
esbozo
habitado tras los sentidos
dispuestos,
engalanados,
nardo soporífero
en esquela de lágrima
pronunciada,
habita el azur en estela
intangible,
secuaz del albor trenzado
por tu hornillo y mi cumbre
de ascua.
Es una vena que corre
traspuesta
haciendo posible, real
tu silencioso verbo
onírico,
piel de tu verso, entraña
efímera
al sopor iridiscente
marchado,
no desciendas tu mirada
mi indecencia crece
como la dicha germina tu
vientre
de ojera de luna,
alta, incuestionable
mi alqueza.
Se afila su nácar solaz
por irresistibles
resistillos
nacidos.
Quiero comprenderte,
dame mi poema solar
mi oscura golondrina
azabache,
tiempo gemirá simientes
albas notas,
descenderá la luna.
Vengo a plañir
vengo a besar tus manos,
suave, como imposible
finalizar
si el signo de tu letra
no puedo besar
en la oscuridad.
SONETO APTO:
19. CRUEZA SEMBRADA:
Amándote ferviente, nueza
llama,
presa amapola en sangre se
quedó,
sonriente aurora, veza la
heredó,
tu corazón alqueza, fuerte
se ama.
Renuevo esta mi sangre, pa'
ser rama;
Veraz la rosa, amor siempre
alegó.
Al latido, su beso le
ofreció,
la flor abierta en agua se
proclama.
El estambre, súplica
nocturnina,
piel acaricia, ya brindó
mordaga,
su gineceo blanco, sanjuanina.
Óvulo y ataraxia, adreza
aciaga,
tierra, anclada la doña
saturnina;
Germina fértil vientre,
enhiesta briaga.
20. VENAS DE LUZ 2:
VENAS DE LUZ:
Yo te busco luna entre
bloques de hormigón
y cemento, entre violetas
escarchas, yedras
nocturnas de este cielo
sonámbulo con suelo calizo,
me rehúye tu ojera de nácar
ciega, segura,
colgándose de mi puente
escarlata, férreo, soterrado,
mas te escapas por las
turquesas ramas
cielo plateado quién te
tuviera, esta tu rama de idea
entre las manos tu miel de
niebla, húmeda, trasnochada,
cual panal de lumbre
quieta, deshojada,
tu lágrima que viste de
locuras, de esquilmada luz
y sus azucenas,
mi noctámbula sangre y mi
tinta bermellón
que te aguarda fiel a la
espera, en la Torre de Hércules,
tu camino que serpea, y mi
soga blanquea,
alumbrándose los árboles
erizados, vespertinos,
que en lluvia cantan, su
serenata santa,
acequia de tu ser, que la
bruma pervierte,
colmada a tibio reflejo en
fanales cristales sin tajo,
de tu hueso crepitando,
apostando,
dunas del sueño, y metales
esquivos
con azabaches siniestros,
cuentan los astros
que tu belleza duerme en
sus incesantes
hogueras de sus cestas,
tú que te escapas por
entresijos de negra ala,
quién te tuviera en sus
palmas,
como destello escaparías
dejando una estela
intangible, áspera, maleable,
de blanca pupila y granate
adornado,
naciendo de ti un gris
ciprés
las canteras se te
rindieran, en presura,
un silo alto como tu luz de
ojos abiertos,
treparía tu enredadera
entre torres de belleza,
y brotarían las blancas
estrellas
damas de noche,
llorarías tu oro blanco en
abrevadero,
por tu escarpada longitud
y un eco nacería tuyo,
solo, carraspeado
de la luz y de la sombra,
una cadena para tu belleza,
que tus venas lleva,
en verticales pestañas
negras, plenas, beatas,
en insigna sangrada,
renacida, renombrada.
21. DOS SOMBRAS:
Soledad arregazaba
blandía sus brazos
amilanados
en los que recostarse
a soñar la casa en el mar
con procesiones de sardinas
que sirvieran desayuno
con leche de las vacas
dibujadas celestes,
árboles en fronda volátil
tenebrosas líneas de
horizonte
como cuerdas de violines
afinando nervios de nubes
malvas.
Se querían dos sombras
como evanescer líquido,
templado
de rocío por savia y tierra
y su desvanecer,
como flores a la alta
espina
sirven su dolor.
Belleza oxidada,
ellas dos sombras
con camino de piel,
abriendo de la noche
gema profunda de lenguas
azules,
era un camino el alba
para subir y descender,
ellas luz querían tornar,
vestidas de ásperas ondas
impalpables,
seguras sin obstáculo
eternas,
crispaban el tiempo
y se querían sin envejecer,
fría segura que su alma se
iba,
suya, cristal vaporoso
de amarillo viejo,
su entrecejo deseoso,
querían entre noches
de gatos fugaces
por tejados colindantes
que anudaban rayos de luna,
su tristeza era pura
se anidaba en sus cabellos,
seca, entre sus cuerpos
etéreos
la ausencia hacía verdad de
idea
trasnochada,
su soledad muerta
de insectos ranqueados,
asida de purpúrea pluma
y lunas enajenadas
con cristales lucientes
en navíos de tinta,
perpetua osadía
de ser luz,
como silencio
de Dioses relumbrados,
y su oro vegetal,
como ásperas rocas
destacadas, cerradas
al molino de noche,
se querían dos sombras
inertes
pero vivas al ralentí
y carrusel de estrellas
pudorosas y ponientes,
su quietud sin color,
su amor por unirse
como dos gotas al helor.
Como dos voces se unen
en un solo corazón.
22. BRUMA DE OTOÑO:
Afinaré mi melodía
para sordos,
desmenuzaré la luz
que brilla y alumbra
a oscuras
de la razón más plena,
entre sílabas
de la palabra meseta,
abriré el son
de grillos tartamudos
y erizos de idea;
Me guardarán el vilo
transeúntes de crispadas
espumas de luna,
entre corceles ciegos de
viento
encenderé, viajará
mi verso.
Avivaré aspas
de molinos precoces,
mi sol dormirá
un cuclillo despertará,
tiempo entre escalas
azules,
y espadas florecientes
navegaré hasta mi suerte.
Por soliviares vetusto
y sus flores de cardo,
soñaré el recodo
y sus ramblas de ensueño,
me enraizará el hinojo
mi sendero esquivo
hasta que se vista de
endrino,
negra torcaz aletea
hasta posarse en mi cuerda,
caracolea
el romero mi destino,
surco ahondo
de vid y centeno,
de trigo trillado
en colapso de sienes
amarillas,
monte olvido
de mi recuerdo,
fugaz entre estambres
plomizos.
Aletargo maestro
de cuchillas calizas
hueso de cal y canto,
corre la sombra
de mi zozobra;
Por cuanto yo he conocido,
quizás más
que un almendro seco,
cuervos fugitivos crascitan
el reverdecer de la encina,
picotea mi cabeza
un pájaro de hondo trino,
hoguera de desquicia hiende
mi ser,
por barrotes de esparto
esperando que llueva del
cielo
como antaño,
profuso soliviaré
este diente de espina
buscando rocío
anudado en flor.
23. SANGRE EN HIERRO
MONTADA:
Plomo derretido es mi
poema,
por cuantas secuelas
arrostran mi trazo,
fugaz escita de pecho alto,
acreciente mi sangre
el hondo socavado labrado
barbecho de mi señor Baco.
A Apolo lanzo pertinaz
baquio seguro, perplejo.
Asonancia de ojos pares,
entabla mi yacija de alma
dura trinchera,
reluce esta vil miseria
por la que encuentro
sosiego temprano.
Idea del mañana acostarme
en la feroz grama blanda,
me tumbé a pensar
adoptó por sembrarse
mi moteada sombra,
me acudieron abejas
que llevo clavadas,
pensamientos vanos
de un ego que no poseo
venzo que demuestro
mi yo interno,
como hombre nada poseo
mi sangre dicta, yo
converso
mi mujer, mi gato, mi
jardín,
esta mi tierra, mi familia
eterna
no son míos
el uno se alzará
seguro sólo estoy que yo
existo
lo demás por añadidura
si existe es su problema.
Prosigo,
habla mi ente dispuesto
unidad de mi silencio
que bailaba en la hoguera
de un solo reflejo,
dos sombras se deseaban a
yunque enhiesto,
preñada sin presura quedó,
y sola bajo la hoja de mi
hoguera
dió a luz regueros de
sangre malva
por la malva-rosa
no había rosa sin cruz
ni sangre mía sin sombra
difunta.
24. ESCARCHA SOMETE:
Avanzas el campo
de mi irrigada sien,
cara por cara,
ojo por ojo de este abrojo;
Destino ciego de mi celaje,
bronco mar de trasiego
al broncíneo lar
encorajinado, nacido
de un pelo de un pelo,
rescoldo socavado
un acre sin pestaña hiriente,
vistas tras los espejos
para ser libre,
y enraizar este Sol ferro
que rehúye, desnuda las
nubes.
Es un viento solar que me
encara,
y afila mis fauces
que desencajan el tiempo
que ya marchó.
Pude venir a vivir
en la ola de luz serena,
el relámpago me alzó en
compasión.
Pude renacer
pero no soy adorable,
desde estos acres
traigo
la flor de difunto
soslayada,
sembrado el tiento
queda resurgir del
azabache,
y bailar sones de grillos
con sus raíces del mañana.
25. URDIMBRE PRENDIDA:
Desempeño, tejer la letra
infinito parco de estrella,
desmenuzar lo efímero
donde plañe la belleza,
capturar gotas de lluvia
en estambres que acrisolan
versos
de madre flor poema,
avivar su ascua eterna
de silencio acristalado,
hacer lo diminuto gigante,
y lo gigante magia de
ensueño,
abrir fauces de la fiera
y ver qué espera,
bailar en el seno de un
arco-iris
despertar quimeras
sigilosas
en cumbre saciada,
encontrar cadencia anhelada
bañándose en mis recuerdos
como pez iridiscente en
llamas,
ver la espuma de la letra
y acompasarla,
abrir el pozo de ilusiones,
desnudar el azabache
que llora la ausencia
habitada,
por mil dragones de cien
fuegos,
hablar y destrenzar el
idioma
del silencio malva.
Rejuvenecer la letanía
entenderme con mis Dioses,
encontrar la certeza dibujada
que puede ser mejor,
afilar hierros de espadas
de vocabulario,
dibujar ocasos venideros;
Sumergirme en la oscuridad
y volverte a soñar,
nueve cosas dejo en mi
tintero,
todo lo que espero,
lo que nunca escribí.
Si supiera hacerlo no
escribiría
lo que siento,
yo sólo pinto lo que no ven
mis ojos
aljibes soterrados de mi
calavera,
caracol es este talento
unas veces llamado tiento,
el mundo reposa en mi
libreta
yo soy su dueño,
papeles testimonios en
blanco
de lo que es para mí
escribir,
ese idioma de los dioses
danza de ninfas y sátiros
que abren su caudal de
tinta.
Con besos de rocío.
26. DESTELLEO DE ESTAMBRES:
Eran de noches eclipsadas
un fértil embrujo de
sangre,
en los jardines que el aura
gasta,
y sus notas de clarines
reverdecidos,
un poema me alzaba la
dicha,
entre gatos relamiéndose el
hocico,
se construían torres al
clamor
y su trasiego azulado,
serenidad en rostro de mi
aljibe
preñado, sueños y
vicisitudes alumbraba,
escalinatas al sosiego
mañanero
que todo avanza.
Incólume, ferviente desdén
entre flores granates de
sangre,
era mi sueño cojo abajo los
años
que sembraban patios sin
flores
sólo de versos, al menos
eso.
Un beso sin mares de boca,
una caricia sin pieles
erizadas,
una escala al infinito
horizonte
sólo para observar quieta
mi desquicia,
como espina que sin rosa no
se afila.
Fulgores efímeros,
inusitados,
en superficies de charcos
migratorios,
era feliz mi tordo
rutilante
de mi jardín, en el que lo
pequeño
es jactancioso y todo rige
la ley suprema
de la belleza desnuda,
con tez de arcilla dolida.
27. CUERVO DE IDEA:
Crispa su metal
como fuente soslayada
del azar que vuela y corre
destellando.
Estridencia recta, dorada
al gemido
en hoz de guadaña,
es una espera mi fiel
apostado mañana,
cumbre sin rizos de alba.
Yerma, plácida, sostenida,
mutable de verde caduco
al sostén que su pecho
hiende,
erizos de senil ascua.
Dioses anclados al servil
gozo,
consumado, me alzo que
levanto,
negras tardes de las
tierras,
salvaje canto en abismo
prendido, soterrado.
Ara en fulgor de combate
con mi serio descampado,
rige y exige la semilla al
Diablo.
Fiera de las fieras,
compostura que sueña la
guerra,
fanales hogueras en
colmenas y sus gentes.
Oscura esta noche
de oscuridad y umbría
niebla
que cuelga la luz.
Miro la sombra, me desliza
su estampa,
ondas tenues en acristalada
sien,
lima ideas a la fugaz,
encarnada siega.
28. VENA DEL CIELO:
Solitario rayo
luz me arde ahora
en el mirar ciego del sueño
sin miedo sin embargo
saboreo el viento,
los cielos me poseen
de nuevo sobre los años
que ellos son,
algo llega a la rosacruz
de ayer
y sus nueve caídas
de sus ángeles despiertos
en tu sueño me ves
invernando
dorando mis pelos de
murciélago
bailo el colchón de nubes
que sostiene esta mi noche
para desaparecer llorada la
tierna cara
saboreando una sombra más
que me vuelve
imperceptible
muerto sabor
de obscuridad sin faros ni
luces
ni fusiles que matan
hermanos
de su tierra y sangre
crecieron los caminos
y el rojo fuego versado
brotó en flor de amapola
venidera,
dime qué debo hacer
¿Algo erróneo?
No puedo volver atrás
se sostiene aparte
la fuerza que nadie
alcanzará
nada por cambiar
todo está hecho
algo que asalta aparte
puedo volver y empezar de
nuevo
sin mí, sin vida, sin
cuerpo
sin lo que me ata a este
mundo
mañana veo el futuro
la destrucción del pasado
quedará atrás.
Corpus, anima, crescens
sol refulsit,
lux
et patientiam meam
scientiam
florum, est vita
nosotros no somos lo mismo
la bondad sangra las venas
gustos, deseos, vencer,
arder sin perder aposta la
partida
esa que las hiladoras tejen
momento del momento
nacido absorbiendo el hilo
del tiempo
las piedras lloran flores
el final es volver a
empezar
viendo y amando
el ancla errada de mi
lugar,
continúo al cuervo
que me vuelve más fuerte
ave más inteligente de la
faz
poder de la misma
energía
en tormenta de conciencia
siendo ese rayo solitario
que partió todo inepto,
inconsciente tormento.
29. ACRISOLADA IDEA:
Acristaladas, relumbradas
fuentes
patios de ideas remitentes,
soles pudientes entre
espadas fulgentes,
narcisos dementes, encorajinados
tapices,
malvas del sueño
vespertino, precoz,
carruajes de sienes
nacientes,
ilusa suerte en colchones
de nubes,
quebrarse quiere al
inusitado compás;
Mañana abrirá la nada,
hondo cobijo del ayer,
no puedo dejar atrás,
llueven ayeres en gotas,
hematíe del fabricado
mañana,
solaz escarcha que me
acostumbra,
por nidos de grama y sus
testigos;
entre cuchillos de sílex
avanzo,
dejando generación seca
del brillo crispado.
Octubres secuestrados en su
halo,
gritando el sueño de los
noviembre
entre fríos feroces.
El azul musitaba entre los
árboles,
grité no morir aquel día,
ser relámpago de la brisa,
en esta tierra sin nosotros
traigo el ababol de un
otoño que juega
y rehúye los párpados,
como hojas secas prevalecen
el huir de los pájaros.
Destino me alumbre allá
donde los peces se anidan
en los árboles de
atardeceres,
joviales como joven vientre
de espumas,
el tiempo acaso no
partiese,
cansado de ser siempre el
mismo,
hogueras atrás yo no estoy
despierto,
calzo mis campos
en enredaderas de sones
perpetuos.
y afiladas vides de
Dionisio.
fenezco como fenece por los
siglos
el almendro.
30. ONDA PERPLEJA:
Luz cautiva, ardua,
ofrecida,
el viento me ha dicho,
de su furtiva llama
que él no traslada,
abrí la pupila de la noche,
me vieron cinceles
sonámbulos,
pinceles sedientos soñaban
un ocaso perdido,
espigas blandiendo tiempos
caducos entre retozos
de jóvenes margales,
sin aroma,
el celo del paso del río
cuenta de enredaderas
y sauces cabizbajos,
entre álamos abre sendero
el cuerpo que no se vence,
acristaladas ideas
de renombrada senda
por membrillos
y nogales tartamudos,
era tiempo de trepar el
tejado
con gatos fugaces y lunas
sin sábanas,
ferviente suerte entre
barrotes
que me alejaban de la
ciudad
crispada, humeante, entre
gravas
y alquitrán florido de edificios,
huir no es opción
pero sí solución.
Hondo reflejo el curso del
latido
que amilana a dos voces,
el presente huido del
precipicio,
era una ventana
y una nueva esperanza,
zanjas de carriles
sueño que aquellos pinceles
me pintaron el sueño,
y seguí de aquella luz su
reguero
disperso, etéreo.
Hasta vivir en la sílaba.
31. RIERA DESLIZADA:
Hundido por juncias,
despertando caléndulas,
someras, solariegas,
era otro lado donde estaba
hablando, entablando con
Ostara;
la tierra que no era pobre
su rigor contestaba,
prado que desciende
juntando un barbecho
dolido,
conquistado,
marjal de claras hierbas
flaco acre dispersaba,
bancal de cizaña
primaveral,
sutil caricia rizada en
patitas de abeja,
parte de mi casa soterraba
la desquicia
de un frío traído, heladas
patriarcales
por aullidos de viento
voraces,
como un rosario deslizado
con aflicción por la
tierra,
un silbido del patio oscuro
como lamento sin lluvias
socavado,
semillas brotar escabullen,
pregunto
vive mi lluvia soñando
vivir deslizándose por la
pila sacra
de tus pechos tersos de
vientre de seda
y espuma, angelical rostro
llamando florecer colores
dispersos,
vieja cueva cantando
oscuridad,
como tránsito al amor por
tu viña,
cantar de mirada
extranjera,
hasta hacer la tierra
nuestra.
Impetuosamente soy varón
y no dejo guerras
personales para mañana,
ni ganar a puños pequeños,
de opiniones sin cuarteles,
firme elaboro mi respuesta
blandida,
vieja, en savia bruta
elaborada
necesito mi vera con
sangre,
necesito mi vera acompasada
por tu soplo de mujer labrada.
Mi destino como árbol
desgastado
de honda sien y senderos de
carcoma
apuntalaba mi perpetuo
mañana,
acicalando sus ruinas
para elevar su sabor de
antaño.
32. INVERNANDO:
Camino la sierra
y labriego empedernido,
afilan cintas de esparto
y jocosos pinos bordean el
monte,
era ella caminaba siendo
mujer de húmedas hojas
y gramas recién nacidas
anudadas a la cintura,
era tiempo suficiente
para el recodo de un fondo
fantasmal,
estallaba el acre que
pisaba
palmo a trecho,
ribazos se despertaban sin
alba
dejé un lugar ramificado,
más allá de juncos
y fardos de nueva cosecha,
sin ir más lejos
abría la tierra vieja
invernando
su ombligo de invierno
la carrasca de hoja inmoble
afinaba
sus dientes de hojas
que el viento pasa y
respira.
Campo lejano por cualquier
parte
sentir que dejaría plisado
por encontrarse con tus
ojos,
pecho de paja nueva silo
dormido
de hondo surco y barrizal,
oscilando el filamento de
un severo cardo,
entre caracoles mutantes,
judíos blancos,
dejé mi traje a reverdecer
ortigas y orugas seculares.
entre la joven hierba y el
rojo trébol
del sendero,
recojo mi árbol del mañana
y me marcho.
33. RAÍZ DE SOMBRA:
Nací cuando se disolvió la
sombra,
era un patio de grises
arañas,
con oscuridad en cada flor
de luz,
rizaba y caracoleaba, una
yedra su alba,
se acostaba el sueño
dormido,
en sus ojeras de nácar de
luna,
gritaba la eternidad por
una siembra esquiva
que abría la espiga de
versos carmín,
una sangre de espera en
ababol flameando
es un sendero que abría el
cuclillo
en su nido de espinas,
era su vida un soliviar
donde soterrar su miedo a
no volver, a brillar,
temblaba mi cepa, un látigo
de uva quieta,
livio, liviano, forjado,
labrado, superior
es y era un campo de malvas
de luna,
yo tengo huerto de sombras
que visitan soldados alados,
mis flores de difunto,
que abren sus soles
en crepitar de amarillos
tules,
babéa alegre mi babosa
avanza sin casa,
que no sea mi tiesto,
donde enraíza mi vida,
límpido, es mi ávido deseo
fulgurando un crepitar
descorchado
de mi luna de relojes,
acababa de llegar
a la cueva
de Förüq vampiro,
allí donde las polillas
no tenían ni quitina,
tejía yo en mi tela
asida la subrepticia
del amor a mi estirpe,
desde mi muerta vida,
al compás que marcó mi
despedida,
puliendo este hueso
que me habita el corazón.
34. TERSURA DE PALABRA:
Aletargada una calma
silenciosa,
en regazo de adusto febeo,
no pierdo fiel mañana
contigo,
musa de agua.
ilusiones semblantes de
Citeres.
Desdén que amancilla
en red que verdea,
no cuentes mis cítaras.
De mi laberinto de espejos
tu alma es llave,
que férreos pesares cierra,
este mi leño amimaba.
Incólume afán de cuidar
de seguir tus protectores.
Tu lira mágica y tu arte no
oprimo,
sagrado designio tu voz.
Ver imágenes de sus
moradas.
Perdona si te agravio,
en ti yo quiero refulgir.
Lágrimas y sangre
confortadas,
cresta de inmutable
resplandor
savia que gime
y adora lo que es de ella.
Me crece de los ojos
una sed intensa,
el témpano sordo,
aguarda, vela y sostiene
nuestra ciega luz.
Llúcia de todas las
vírgenes,
la una me venció con
trágica voz,
y sonrisa de caracol.
Que nunca desvanece
sólo vacío se queda.
Sin destino mayor.
35. TRANSCURRIR HELADO:
Tiempo vorágine narcisista
que todo abarca
todo se lleva
desde el infinito del mar
al acrisolado
de la realidad del hombre,
retorcía en su nuez
que tenía más duración
que el punzón de la vida
que todo rige,
ilusión dormida en el rayo
de sol,
veleta de nueve
direcciones,
hueso que crepita lunas y
soles
camino de ilusiones,
despertar de conciencias
susurro que gritan las
estaciones,
caducidad avanzando
memoria relegando,
surco de vid y arena
surco del trigo y la
sinestesia,
etapa doliente inventada
en lágrima del sol
pudiente,
retorcer del viento
guiando realidad,
somero descanso
en el remanso de la idea,
nacer, crepitar, extasiar
en manos de su padre
destino,
encontrar, desnacer
acaso acabar
en la nuez del tiempo,
relapso ciego
negándose, afirmándose
en su trascurrir etéreo,
del que ninguna materia
escapa a lo mutable de su
ser,
compás de pájaros dormidos,
nidos para nunca vencer,
colmenas a lo efímero
que abarca toda disposición
de lo que se cree superior.
36. VALGIO ALUMBRE:
Non semper imbres...
Duro rastrojo áspero;
torrencial rectitud de la
nube,
no siempre vence el monte
que ya no huye,
por escarpias feroces
de locas tempestades
ya no entabla combate
con el viento
Aquilón norteño.
La nube sabe
que él puede más.
Dulces parcas lloran álamos
desde Armenia al inerte
hielo
de lágrimas nobles
su longeva vida.
Nifates del cielo, ahora
helado
abarcará donde yo he
llegado
prescrito el estrecho
campo.
II
Yermo descubre,
énfasis
de azares que caracolean
la vetusta engastada en
silos de cobre
fugaz destello en alambre.
cuál el sembrado en plata,
cuál el sembrado en oro,
bogo porque somos
verdaderos,
en ascua irisada al tacto,
flamígera danza del mañana,
solvitur acris hiems,
danza mi vida en una
canica,
el aljibe que yago
viste mi sangre,
en este soliviar de abrojos
creados
no pedirán ellos que cese
mi terco aliento,
en solaz yaga que alumbre
el destello,
vengo que anclo mi haz
sonámbulo,
en fiel parnaso devorado,
marcho mis aparentes venas
de tus poemas erigidos en
cuarzo,
se aúllara al viento,
baje una tormenta
a conocer mi trazo.
Coagula mi nombre el aire
que lo tengo agarrado en
una mano,
furtivo encuentro
insoslayable
por cuantas arpas me
entonaron,
mi febril acequia
descansará en el agua
con mi barquito de tela.
Sonaré en el borde de mi
araña
que todo otorga
recompensa a lo tejido,
en ubre amarilla
abre que se desvela
un nácar de estela
amamantará a la estrella.
gemirá colores su alba
en cristales de
caleidoscopio
vengo a pintar
lo que habita detrás de mis
sentidos.
Hematite de opacidad,
cauce sediento y brumas
grises,
venceré este aligustre de
mi tormento,
¿seguiréis vivos
si acaso yo vuelvo?
37. TEMPERAMENTAL AFRENTA:
Pábilo recto,
engranaje sorteado
me habla tu pluma de carne.
Polillas miradas
que son más que nocturnas
mariposas,
vaivén azaroso de estambres
líquidos,
golondrina, vencejo,
cubo, troquel,
cajita musical,
y flamas pulidas.
Lana de fina plata,
mujer todo nido,
todo ramo al que van mis
abejas,
líquen de humedad alta,
misma veris
que me alzas, adormidera,
oídos como rosas de la
tarde,
y su honroso, pulcro
evanescer atrapado,
hablan mi silencio
enjaulado,
y mi diente
puro amante del brillo,
transmigrado,
hecha, derecha tu planta de
plata
incansable,
avoca renuncia a mi
condena.
sombras o aceros
rige, blande
esta mi tela de araña
porque caí en su trampa
de destructivos lamentos
y su esencia
de perenne amor,
mi fosca directa,
mi realidad está que vive,
mi pecho
vívida estampa.
Tormenta centellea
que te habla
que relámpago
ama sólo una vez en vida
y toma tierra.
38. LUZ DE HUESO GASTADO:
Fontana esta mi austera
parca.
He existido tres siglos
tres minutos
llagando mi pecho aún
latiente
sobre un rostro pálido
de azul rosáceo,
malva tintada,
sangre de aurora gastada,
regenta una alquimia
que sonríen las piedras.
He de recordar
cuánto me han dado
para no gastarlo,
Desnudez en ojo
de la mediana espina,
nacido de puro olvido.
II
Muda de una corteza
casi dolida
llegó la brisa por mi hora.
Agua de esta nube
silenciosa
que profano.
Yacente alma que me
entiende
acaso posaran golondrinas
anidando
el plomo consumando
ojos vagos.
¡Salta prímula escarlata!
Es tu turno,
asalta mi suave letra
codificada.
Ballesta oscura,
certera,
mi placer abate.
39. CENIZA MÍA DE ÁRBOL:
Abridme la tierra,
quiero deslumbrar
árboles despojados,
de sus labios
quiero el beso,
entrelaza puente
anidando dos muslos.
Enjambre anillado,
en mi tronco
que aspira
seca copa.
Tu cintura asida
que hendió la luna.
Dolor que olvida su
cabello,
habla lento el roce
de viento,
existes bajo toda raíz
cae a tus mares de pecho
mi oído núbil,
con mis ideas
espanto estupores
que se afilan dentro,
peñascos que dirigen su
sangre,
pulsos en ramas
abren los espantos al alba.
Fosca sien cobijo,
pájaro o dicha,
destrucción o amor,
ala o estilo,
no sé
seguiré mi destino,
luz adentra hacia
encontrarte.
40. REFLEJO NAVEGADO:
Caminillos vencidos
sin escalas a una segura
muerte
asida de un cielo de una
estrella.
Granate lustre encontrado,
reverdece que no fue poco,
a ti nube imploro,
lleves los ocres
donde allí no existen,
todo juega en tus rizos de
plata.
Hazme libre una vez;
Atravesaré la mirada del
espejo,
y su fantasía profunda,
seguiré indemne acontecido,
me apoyaré en mis espaldas,
flagraré de mis espíritus
una verdad,
que crezca, devore
surcos de vana hipocresía
y sus llamas
que interés confluye,
leones aquí
dominados en mis venas,
una sombra fría me habla,
me relata el final
en letanía del tiempo
cuando cruje
sólo una vez
por última vez,
hablé yo con encinas
que sujetaban mi esperanza
en campo abierto
sólo marchado
por las estaciones
ni mi jardín azul
ni mi acristalada fuente
con mi olmo desnudo
y mi ciprés de valer
ni mis hijas caléndulas
hijas esposas del sol
flores de difunto escaladas
jamás me recordarán
ni contarán sus penas,
silencio de mi enemigo,
encontrado a solas
resonando bajo el asfalto,
vestiré mi fuente de
brillos anisados,
abriendo generaciones de
luz seca.
Encontrando verdades
bajo las piedras del monte,
liberando el oscuro sentir
fuera los cielos
volviendo al final sin
comienzo,
al dulce tormento
y su vuelta al inicio del
sentimiento.
41. HONROSO, TIBIO PULSO:
Grave, y sonrío
entre la gravedad de lo
efímero,
el castillo, el soliviar
vetusto,
graves aras de sonrojos
al terruño,
un dulce claro oscuro,
tu boca diáfana, perjuro,
gravedad del insecto
insulso,
un halago, un pulso,
enjambre de bellezas en tu
nombre
quieto, sin arrullo,
cristal de humo partiendo
minutos,
por qué árbol mío,
la proporción de tu aire
que alejas,
grave sin sueño alguno,
hondo soto, inconmensurable
hacienda,
trilla que trillaron los
hombres
antes yo nacer,
y ahora tantas luchas te
siguen.
Tu pasión por un crimen de
flores
y altas rosas,
corría un otoño plástico
por la vereda y la rambla
enajenada,
sortilegios de hierros
azarosos
y pulcras vides sanguíneas,
alta te quiero ver como la
noche,
y esa luz difusa, vertida
en lengua
de castiza fuente
soslayada,
cincelando con tus manos
los altares
de huesos que pertenecen.
Como pez sencillo de
milagro
que tu boca sea musa, mi
rosario.
42. FLORECIDO MÁRMOL:
Días oscuros en la plaza
del Sol,
abrirse pudiera entre rayos
regentados
matices insoslayables,
fauces brillantes,
y candados de luces,
humilde haz,
purpúreo al tacto, suave
nube rígida
impalpable entre ocasos
azules,
y leones grises,
con tacto terciopelo
una vida de amor eterno,
ola infame viene crispando
metales y fuentes,
soberanos eclipses
que el viento nocturno
navega y juega;
soledad atónita entre
enjambres de gentes,
confiante sentirse bajo el
Sol humilde,
espumas de ángulos fugaces,
me palpita amplio con
serena voz
desangelada, la vida del
hielo,
helor entre escarchas,
y su vorágine de
cementerio.
serpear entre raíces
ahogadas,
afluidas esperanzas unidas
en el trasiego.
con el viento te digo
que no te olvido ni muerto,
no surcaré sus vetustas
alas
ni enterraré mis ilusiones
en sus jardines de albas
y hiedras voraces.
Entre ortigas que abren
insomnios
fugaces colaterales
donde exista el acero y ala
de pecho,
dormiré en los siglos de tus
ojos,
entre turbios cipreses con
sabor a luna,
entre la grama reposaré mi
razón,
despertando, habitando mis
granates
huéspedes de mi corazón.
43. MIRADA HILVANADA:
Miradas sacrificadas,
en el vasto infinito
que hace nombre el color,
entre cristales y sus
cuchillos
de verde espliego,
entre corazones de cuarzo
fue mirarme dentro de tus
ojos,
severos, hondos
como pozos sin cuenca
ni final.
Era el sonido de un
murciélago
rasgando sombras,
todo lo que quedó sin
marchar,
ruido de otra tempestad,
que sacrifica y avanza
truenos del umbral,
ventanas al paso de los
años,
quedarán empañadas,
algunos no cambiamos
a la vuelta de la estrella.
Resguardos del precipicio
aventando el alma,
me miro en el cristal de
tierra
y azures desvanecen
azabaches crecen
tapando lunas sin relojes
estampas valientes entre
yedras
echando flores,
mármoles dormirán sueños
arremolinados
en aspas afiladas del
miedo.
44. PECHO EN HIERRO
MONTADO:
Infiere de nocturna flor
nuestra cabida de luz vana,
un día será el siglo de
matices
con su avenida escalonada,
suerte en mimbre de tus
estrellas
en mis pupilas,
desafíame el lucero
mi malva runa,
satina mi firmamento de
lunas,
llega donde no llegan las
enredaderas
de mis vilos noctámbulos,
soy enfrentamiento con mi
existencia por ti
partida, vestirán las
flores mi magia,
para florecer madrugando,
y que su espera me sepa
bella, clara
como el osar brotado en
primavera,
centella que gasta tu
ambrosía amada
cobrando a mis cerrojillos
nacidos del alba,
argos sumos en luceros
despertando sus arañas,
nubes cabalga, aire
sostiene tocando mi esqueleto,
Campos de Castilla,
saturnales labradores,
abrid la tierra espera
nuestro fruto de nuestras lágrimas
en acequias, hasta que
llore el sudor de nuestras manos,
y las matas canten el
fragor de nuestras bocas,
¿Quién me conoce en estas
sierras de hoz y guadaña?
Yo soy el encargado de
abrir los cielos
hasta que lloren, soy el
que despierta a la semilla,
y grita flores con sigilo
de chopo me guardo,
y entre rayos de bruma
desciendo
hasta mi tierra madre de
las sepulturas
de los abrojos creados,
pecho en hierro montado
soy esclavo de mis ojos
liberados,
desafiando al viento
creyéndole hermano,
soy la vida que me falta
por escribir en bronce,
soy sangre, destello que
mueve
la hoguera de mi escarcha.
¿Quién viene hoy por mi
escala?
45. INSEPULTA TIERRA:
Entre labios grises
y ojos de fuego,
cobijan maculados
sueños vaporosos
sin vigilia,
entre gemas
y su áureo amarillo,
ignoto, desdentadas
ilusiones
en carruajes veloces,
por mármoles del sueño
y ortigas que sepultan
vanos
testimonios
en solaz yaga sin vientre
oscuro,
se acicala dura como roca
crepitante que noche pule,
despertaban yunques
frívolos
en estas paredes sin
pesadillas,
el día sujetaba
respiros valientes,
¿cuántos zorzales
partieron?
cuántas fuentes esquilmaron
su luz entre agujeros de
trinos,
vasto templo de zarzas abre
su sonrisa por cuanto el
río desvela.
Allí no habitará el olvido,
ni en sus brazos secos de
siglos,
treparé torres de
taciturnos
desvelos con ropa mojada
tras lluvias en mi ventana;
Venceré esta insepulta
tierra
disuelto en la niebla,
de cielos en cinta,
por castizos senderos
de errores inmortales
serpeará mi pecho,
y su hierro de idea sola
cada vez más sola
entre corajes florecientes
e hinojos señeros
de senderos que me llevaron
al caudal de espadas.
46. HÓRRIDA SOMBRA:
Hórrido tronco, nogal
excelso
que acunar su follaje baja
a orillas de diciembre,
un mar de grama extiende
el charco verde,
corretea y desliza alegre
la babosa como un párpado
del tiempo,
que la tierra sostiene,
sombra densa, despierta
afilada de filos de hojas
sus pasos flagrantes
de indivisible viento,
cava su lengua de fosa
bóveda de filos sin fin
adentrar sería perder
la propia sombra,
sombra de muerte
clama que es suyo
el nogal del tiempo,
caminillos de plata
tejen escarchas,
heridas clamando el
despertar
de la cobijada semilla.
Sombra de nogal
quien te pueda acompasar,
ya no vuelan tus hojas,
ni otra tierra las acoge
cuna de pasos sin horizonte
a tu ramaje cuelgo
sueños por despertar,
vidas por sembrar.
47. FRONTERA TU LETRA:
Se enervaba el sonido del
tambor dificultad, soterraña vista sin aspilleras refugio de luz bajo la
tierra. Voló sin visión mi vencejo de arena, seguía levitando en el aire mi
fantasma, encallecida la soberbia entre paneles de plomo, refresca la idea.
Frío se miraba enlucido, sentado entre pilares de fuego, escribano de la
estación meditando, esmaltada la mañana en ruptura del hielo, y sus rosas
huecas. Sí me arrastré por la miel del beso esperando andar, madre viuda de
ausencia ocupada, mi sombra hecha padre entre bruma y humo de tinta, rastrojo
que viaja al hoyo del sol. Me blandía mi estima al peso del hierro, hacia la
frontera de escritura, nulidad deslizaba la ventanilla.
Desvestido hueso, mineral
candente
avanzando por un carril que
marzo
bañaba sexual,
trinchera con centinela
aspirando humo de bruma,
entre amapolas nucas,
surcos de honor afilaban
espigas,
el forraje decía quién más
fuerte.
baldío encrespando la
suerte,
ojal de tiempo florecido
del yerto mejor,
sentir entre la roca esperanzado,
luminosis despertando.
Me tumbé entre la dorada
grama
me creció un espectro
que hablaba silencio,
y amaba sin importar su
verdad.
Abierta zanja, abandonada
sien,
era un miedo atroz
tejido a no tener mejor.
Noche silo de oscuridad
destapada, traspasas
mi ventana entre espejos
tu voz se hace la dormida.
Carruajes malvas del sueño
taciturno entre las
espigas.
Fuegos y fusiles iluminan
tu dama de oscuridad
amanecida por soles
que bajo ella
parecen de trapo.
Canto a tus pestañas
morenas,
alcanzando tu osadía
de oscura dama.
Llora mi azabache
por tener piel de arena
y brotes de la noche.
Por estos nidos carcomidos,
mis abejas construyen
sus panales.
En fúnebres procesiones
de todo lo que dejó de ser
y así descolgar
de esta araña la eternidad
entre sogas de mi calor
humano.
Verdes ojos míos,
verde trigo
de mi verde sino.
La noche quiere
ahogarse en mis ojos,
que su sonido
visten y desvisten
por carcomas,
del mutilado iris insomne.
Es sólo sangre en tus ojos.
Telaraña de vorágine,
araña descendiente de turbiales,
de lúgubres pensamientos
de etéreas raíces en punta.
Blanco sueño devorado
al compás de cuclillos
nocturnos;
en ondas de listadas
cadenas.
A la esclavitud del latido
encorvado trino,
es el final dictado
de la oscuridad;
la era lumínica
comienza de esta esfera.
48. OSCURIDAD VENCIDA
ALEGRE:
Pulcro destelleo entre
sienes aladas,
estoy rasgando sombras para
verte,
para mirarte serena,
flamígera,
redentora como as de trece
lenguas,
arremolinada, plena como
cuando ciego
encuentra la luz primera,
abierta, candente, como
ascua efímera
en la grama de verano.
Saberte honda, transmigrada
como leve flor sonrojada.
Suave entre esquinas
desdobladas,
y calles de noviembre
heladas
en las que conmigo quiero
verte,
hasta el ocaso del nueve;
se afianza mi suerte,
en el tejado de mi mente,
por ciudades de ceniza
verde,
atrapo el desdén de gatos
erizados,
estirando sentires de
cromo,
arrebatando piedras al
silencio,
navegando asfaltos sin
prisa,
ni desquicia; Acompasa este
latido
por arterias sin venas
heridas
ni ángeles fieros
infrahumanos,
quiero verte como se ve un
tigre
en la ciudad, entre árboles
de cemento,
y ríos de cristales,
quiero sostenerte
como blanca primavera
entre este otoño rendido
sin flores ni llantos del
cielo
que escapan precoces.
Quiero tenerte, osarte,
como si me enraizaran las
manos
al acariciarte
para nunca perderte.
49. PANAL DE IDEA:
Espino amarillo de mi
demora
recto aromo entre cardos,
entre hinojos del Sol
deslumbrados,
me visto de primer ababol
florecido
para ser de la abeja,
y la abeja ser mía,
entre estas guadañas de
esparto,
afilo que nazco,
fulgor entre fulgores,
de ojos calizos avanzo,
cuerpo de arcilla
hierro mi idea,
estas espigas me dicen
que quiere tener espinas su
sed,
estoy sentado entre una
prima retama,
esta primavera que me
siembra
yo que soy único poeta de
su sangre de ojos,
quién osado me compara,
me blando al nivel
de esta floresta desnuda,
limo mis nervios
con azada de carne de
metal,
el miedo grita
de contemplarme avanzando,
me Tumbé en la grama
a pensar, me nació una
abeja
que escribe poesía,
soy hijo de la Luna,
única Diosa por Dioses
haber sin contar,
luna de guía soy yo su
semilla,
tengo ojos donde se acuesta
la oscuridad,
es mía soy de ella,
como flor de su insecto
que la poliniza.
50. SIMIENTE DE SANGRE:
Tuerce quebrando
este aliento, va reptando
senderos,
que el olvido alzó suyos,
en vicisitud de savia
elaborada
saluda a su Sol,
de su ávido granate que le
vence,
entiende de pasiones de sus
flores,
la floresta cuida
y germina en su parcela,
para ser del campo
su felicidad,
y él ser de su flor,
en extasía de color,
huye de su vida la tristeza
seca,
el escribe poemas a la
belleza repleta,
en candiles flamígeros
a caricia de ojos,
sí esos,
sus ojos brotados de
Tierra,
descansa para seguir
creando
la primavera le sostiene
la sangre,
hasta tener el corazón
lleno de simientes
de su esposa del Sol
esperando su muerte,
para que su yerta sangre
llore
en flores de difunto.
51. INFAMIA TORNASOLA:
Áspero relente
sobre una almendra rápida,
frío o caparazón sonoro,
eterno secreto dentro
tus labios malvas;
duele mi celeste marca
infamia de campo
abierto,
la última lagartija me
espera,
encima mi labriego
del barbecho al crisol
de mis sentimientos
encegados,
tiembla la lira
sobre tu pecho
como muere la luna en el
agua.
Tierra húmeda,
batiente es tu vestido
donde crecen flores
pudorosas,
inexpugnables,
imágen impasible
como ruda caracola del
silencio,
siglos desnudos
que tu intelecto solloza.
Bravío cantil de láminas
sin memoria.
Sombra de mi ternura
que a ti te abraza,
gota extensa que precipita
mi tierra,
rosa, cernícalo, vida,
disfraz de nombre caduco,
luz que arrostra,
cruel avenida
de mi felicidad desertora,
verde falaz de la mudez
primera.
Un puñado de sangre
es mi estigma adentro tu
océano
que no existe.
Pétrea amapola
sin sanguínea tormenta
del bermellón,
quiero brille la luz
de mi azur
dureza esquilmada.
Abren las oscuras raíces
de mi ciprés
la adusta sombra
que alimenta mis ideas.
Cobre yacente,
impelido, límpido
mi dios que florece,
hueso de durazno
en este cielo en tierra,
luna inabarcable,
dichas amarillas,
filos endebles, ojos en
furia,
quietud que huye el
bastardo.
Oh Sol, justo,
fósforo que prende
mi carbón con tu beso
de espuma flamígera,
inviolada.
52. VILO RECTO, FORJADO:
Con alacridad serena
de mis años dulces
con pulcritud de espadas,
vienes y me das una azada.
Al barbecho claro me
siembro,
sacando terrones de mi
eterno lecho,
de una espina gemía el
viento,
y acabó llorando vida el
cielo,
trazos con ineptitud
de luceros que no evitan la
sombra,
ella que la llevo agarrada
a mi cadera, sombra
profunda sin espuela.
Fuera del tiempo, fuera de
este grillo de tierra,
afilo mi canto sin
despedida,
abrió el espejo su tierra
engullendo lo que es de
ella.
Dura noche me sostiene
su atadura de luna,
resucito mi etéreo camino
de esferas.
Recto colchón mullido
es mi enhebrada calma,
que se acicala entre
lenguas malvas.
Vence este mi viejo
amarillo,
como sol de tierra
se llama caléndula.
53. INFINITO ACIAGO
SEMBRADO:
Recto vilo me aguarda
esquinado
con su canal infinito de
campo
estudiado, consumido
en yerta flor deslumbrado,
yo soy de una margarita
de su floresta destapada,
soy yo un ababol
con cruz de tinta
en sus pétalos carmesí
bermellón,
no puedo matar por mi
tierra
pero tampoco puedo desenterrar
mis raíces,
hoy estuve plantado
frente a carritos de la
dama
que alzaban sus flores
lilas,
eran como éxtasis en
caricia
como beso dado a mis ojos
en lengua de espinas
blandas,
caminé al mercadillo
de mi localidad
pregunté por caramelos de
miel,
tomé mi café solo, doble
con hielo
y seguí caminando
mi lustre jamás vencido,
las malvas me floreaban
por ser ya primavera
los cebollinos se divisaban
pero aún se encontraban
fabricando su flor,
para parirla en verano,
bebo agua de la fuente
frente al ayuntamiento,
soy poeta de sus
descampados,
de sus molinillos
y de sus charcos,
soy indescriptible esencia
cincelada
en verso de carne y espiga,
en esta higuera del demonio
alzo trompetas de los
ángeles
con sus flores,
y las caléndulas silvestres
me dictan que jamás
acabaré de irme
sin encontrar luz de tierra
en ellas.
54. LUZ EN REPRESALIA:
Cubo metálico sin fin,
donde se derrama
mi vida en una hoja,
fieles testigos
involucrados
mis verdes sueños
que sonarán,
goteando una clepsidra de
mano
un hierro en el bolsillo
olvidado
un barrote y un peldaño,
dejé mi inocencia a solas
por si vuelve,
a mi mesita de noche,
a un rosario oxidado,
a un armario cerrado,
a una vela de candelabro,
dónde yo me casé contigo
en su llama
y juré, juré no mentir más
a este arriano corazón
esquilmado,
creí que la mentira
era ser feliz sin querer
serlo,
de retuerto desliz
desmiento su designio
voluntad coja de verdades
para anticiparse al pasado,
raudales de belleza anidan
sin ser elección
sueño taciturno en cesta de
mimbre,
todas las cosas
incluso las no creadas
tienen razón.
Su sueño ha acabado
soñó la vida como su propia
realidad
pero en realidad usted
murió
en aquel accidente
el coma le venció
y le introducimos su
posible devenir
que lo sintiese,
el tiempo se ha acabado,
debo apagar la luz.
No venció su destino.
Su hoja se completó.
55. ENCLAVE AMILANADO:
Surco tu blancura primorosa
en aleta que mi mar de
tierra
entona, fulge la honda
ojera
que casi arrostra mi alma.
Una pureza que tizna
tu enclave del mañana
alta fronda de espesura
bañan tus labios
sobre mi araña
diente en el fondo
de súbito crepitar
baña, fulge luces calmadas
apacienta el viento
sin saber cómo,
una ascensión de reflejos
un relámpago
entre dos oscuridades
aladas
una luz desertora de mí,
tibia en profundo llano
una estela clara, vive que
llora
belleza indómita.
Limada urna casi tuya
casi mía,
rueda y pasa
entre mis perpetuos siglos
transcurres vida
entre solanas, cauces
entre yacijas y cáliz
sin borde
agujas mil
ciñe que venceré
este agujero invencible
añil.
Irrumpido, casi rayo
parecía
servir a la tempestad
de Candamvis
pulcritud diminuta, arriba
aristas
rauda, la sombra ha girado.
56. RIERA DEL SEGADOR:
Fatiga convulsa
del labrador destinado,
blanquea su yerta barba
entre espigas que esperan.
Por la hoz férrea
descubren.
Hierro culto carga
asalto de glorias promete
la verde escarcha del
labriego.
Cobre sediento de tierra
aguarda en su mina
su muerte
con esposa dormida.
Un cierzo canta con afán.
Tierra amiga
que destierra su leve
trigo.
II
La cerviz huye
contemplando los brazos
férreos,
armados.
Vana contienda enfurecida
que máquina de amor
disuelve.
Como dura Flérida
que todo trabajo humano
apremia
y este arado, sudor no
empaña.
Anisada memoria acomete y
apaña.
Soldado de hoz solícito
todo el campo le entraña
toda tierra llora su
barbecho
su gesta hace horda
en agraz durmiente,
paso de las rieras
de muerte joven.
57. CLEPSIDRA DE VIDA:
No me iré
sin el hermano de mi
trilla,
ni su simiente de grano
sin despedida,
no afinarán ratones de
campo
la melodía que blande
y sostiene mi cigarra cada
día,
ni mi olmo secuaz,
desnudo, dirá más verdades
entre mares de gente
ni semáforos precoces,
ni en vitrinas de estante
quedará mi latido,
ni aliento marchito
cual caduca hoja de estío,
mi sábana de paja
reblandecerá su añil
graznido,
sortearé escombros
relumbrados
de metal y cristales vanos
sin hocico.
Sólo hoy diré
que no me visto porque
sí me marcho,
calzaré senderos y
alacranes,
calzaré pedregales
y sus nidos de lagartijas,
quizás no me importe nada
hoy
ni que digan que yo vivo.
Mis venas serán encajes
de afluentes y sus ríos,
el mundo seguirá quietito,
los males seguirán
empujando,
puede que hoy pregunte
a la serpiente de mi cuento
si me devuelve el ojo,
que yo la perdono,
arderá la compostura
de la araña de mi patio,
en un torno que crepitan
las maravillas,
los jacintos silvestres
mostrarán
sus botellas azules
anunciando
que más tarde llegará otra
primavera,
y que de la gala de flores
serán primeros,
guiaré mis rebaños por
soliviares
que no me han conocido,
entre cernícalos y
bosquejos umbríos
sus ninfas conocerán que a
ti te miro
que a ti musa me dedico,
habitaré montes y lomas
desdeñadas
y su cortejo será embrujo
para que las estrellas
rueden,
llenaré mi granero con tus
besos
con esta luna
no me detiene ni el tiempo
que se escapa
entre mis sarmientos.
58. ROMANCE DE DESTIERRO
(VERSO LIBRE):
Raíz arcana anclada,
dejas el etéreo espacio,
en eterno cementerio
de tu silencio.
Yo taciturno espectro
misterio de parajes
salvajes
que en tu lengua
confrontan.
Sacio mi lacio imperio
en soledad sin inicio
sólo aplacar tu idea
cuál ojo sin alegría hallo
ocho hijos me has dado
más los bastardos
reconocidos
anudar mi vida sin vivirla
es desfallecer sin
despedida
entre corona y candelabro
me alzo,
al fervor de soles.
Sí mi raíz de plata,
Como gusano y como polilla
no me marcho,
oscuro gusano
en volátil capullo de
cobre,
devana mi sangre que rueda,
transmigra tú mi fosa,
qué humano se deshilacha de
su obra,
infecundo escote sin
gloria,
coraza por pechera,
tu forja de alma no
abandones
ni con forzoso anhelo
de abandonar tu querubín
en tomo de tierra
aun la carcoma en espuela,
vencerá a la correhuela,
en secuela despierta libro
que te hace sangre
como a la tristeza bóveda,
y su sombra a fundirse
entona,
avanzo sin cárcel ni insomnio
esfinge de mi carne
perecedera vuelves
arrollada a nueve cerrojos,
roja sangre abrir puede;
tú eres mi umbrío tomo
que busco en la Tierra;
como fe en tórculo
rige tu blancura,
pergamino de vana ciencia
que profunda se hunde,
hinchando el viento
de tus metálicas alas,
verbo encarnada
sin margen ni acerbo,
llorara mi alma
en tu rostro
espejo mi gloria
de dios sin nombre
ni conocida lumbre
y mi ser incumbencia
sostiene armada sin
anzuelo.
59. DESALMADA SIEGA:
Ventalle de oscura fronda
guardaba de almena celada
sin aire
luz en mi pecho arde.
Yo miraba la oscura nota
que viento este no daba,
por amores entonada
oh negra noche
a ti mi mirada
sin tacto ni guía.
Noche que frunces mi
cuello,
déjeme mirando
tu parda azucena.
Seca sed, infructuosa
rigoroso margen de tu
curva,
tu líquido selvaje me
llama,
nítido por cercos esparce,
luego iris apacible,
asombrado, del canto
encrespado.
Ufanía de albos trajes
tus letras gastan,
viaje al Parnaso
encarno en el túmulo
de nuestro rey.
Embeleso recto
te aguardo,
quimerista de honda fronda,
encara ya mi sierpe
que nacerá flagrante.
Espanta mis ecos
quebradizos,
a mi sombra
mal hacer no se le atribuya
fatiga de aliento
no muestro.
Ejemplo de floresta,
saciada miente, yerba,
monte, fragua,
cueva en beldad luz niega,
esfera sin fuego,
acaso no ardo,
apacienta mis arroyuelos,
por cada hielo
que lucen desalmados
sin tu brida, esquiva
cintura,
carmesí.
Por penachos paganos
y espada en manos
cabalgará
tu caballero gentil
Castellano.
60. LLAMAS EN OJO DE
SANGRE:
Flameante fuego
de los cielos
acoges
y frío duermes,
que los campos
ya no emblanquece.
A ti padre de los vientos
te imploro traigas
tu negro vendaval.
Así choques Aquilón
norteño con Ábrego
abre esponjada la tierra
a tender umbroso páramo,
sin azote
del fuego del cielo.
Labrador que clama ya,
la enhiesta primavera.
Cuántas sequías verá esta
tierra,
sólo el estío
habitual dirá,
me sembré
sin blanco cielo,
sin que me empujasen,
yo encendí al ocre,
en todo acre,
tierra que consumo sus
venas,
invocarme pueden,
siempre vengo
porque siempre estoy,
desde enfermedad sostengo,
me ves cayendo,
arrastrándome de nuevo
tu creencia de mantenerte a
salvo,
donde nada escapa,
deslizo el tiempo,
no puedes verme en tu
espalda,
estoy cayendo de nuevo.
Alguien me verá latiendo,
algo habrá después de todo.
61. HORIZONTE QUE ATIENDE:
Largueza que me aguarde,
cual llama en cántaro
desvanece,
piélago ardiente,
escancia, sostiene alta
suerte,
alegremente la voz del
viento;
nobleza de rudo ejercicio
furtivo, desposeído
espíritu sin guía furtivo,
desvanecido, fatídico,
tú que ensalzas
la conjetura voraz
de mi sentido de vida,
cual arrobada insignia.
sonaban enebros
un sopor de encinas
bajo laúd.
Engéndrame grandeza,
que secunda igual
que a mí mismo.
Diana con flores
exterminio de fieras no
manda.
Luz invocada
partiremos sin navegante,
estirpe que avivas,
con impávido destelleo
entre fuentes y torcaces,
padre de mi soberbia
furor de lobo que ve al
ciervo,
torres bellas altaneras
frondas,
sin secuelas de florestas
que acaso Venus no canta.
Nullam, Vare, sacra vite...
Conoce mis arcanos.
Mi Llúcia despierta,
rigor que afronta
guarda, desvele,
su reflejo en cristal
claro,
vine por donde he venido
por el gris viento,
perplejo.
31-08-2017
62. LUNA TRECE:
XIII
Luna plateada de mi cielo,
en las noches
voy a tu encuentro,
pero te escondes
entre bloques
de hormigón y cemento.
Quiero verte,
pero incluso te escondes,
por las violetas ramas.
Mas los dragones,
del cielo sonámbulo te
acarician.
Cielo obtuso,
de sueños fluorescentes,
tú, de color líquido,
solo templado
con miradas intermitentes,
por el tiempo de espera
angosto.
El murciélago baila
con el colchón de tu luz,
rasgando sombras,
para reposar siendo una
más.
Oscura nebulosa de tu
vítreo trasluz dime,
por qué te siento incluso
estando solo.
flores opaco reflejo
de luz violeta
incluso de noche;
artifficie luzzae.
Lucero de ciudad,
rompiendo la obscuridad.
La noche se detiene
para sentir que estás
conmigo
otra vez más,
recuerda
que tus ojos tienen sangre
recuerda el viento
que aúlla mi nombre
recuerda la luz que tiembla
y cruje la noche en las
pupilas
recuerda que me hablaste
de amor en el tiempo
que cae muerto
que pactamos con el hielo
la vuelta del invierno,
recuerda cada latido
de oscuridad
que llama a tus venas de
humo
recuérdame en la eternidad
del beso,
en cada rosa que robe tu
cuerpo,
recuerda que vivo para ti
dando voz a la soledad
asesina,
la flor vive soñando
que fue mariposa y abeja,
vive durmiendo la semilla
enamorada de la tierra
para despertar
y enamorarse del sol,
clávame estas nubes de
sangre
en el hierro de mi destino,
se me negó la luz
encadenada a esta tierra
sin cuerpo,
solo tú me sientes
en este camino
que no lleva retorno
solo espiral anhelada de
renacer
el tiempo ya no nos puede
sostener
camino buscando el frío
en este calor que quema el
alarido,
te encontré perdido
hoy vives un amor
que sientes soplándote al
oído,
en la puerta del infierno
caído,
te casaste con la luna
que reinaba en tu corazón,
al viento le diste voz,
a la lluvia la nombraste
lágrimas de mi ayer,
le diste ojos
a la sombra para mirar,
la espina caía herida,
la caricia retornó a las
polillas,
la vida marcha deprisa
cuando abras los ojos
ya todo habrá cambiado
solo encontrarás que
seguiré a tu lado
aguardando tu otoño
y la caída de tus hojas,
esperando que seas mi
acompañante
en los siglos y milenios
que nos condenaron,
encontrarás esta sed del
cielo
en cada silencio muerto,
en cada raíz
que grita en su tierra
toma de la vida lo que
quieras,
siembra tu aliento
en cada tierra,
tú todo lo tienes
yo solo soy una fantasma
que sólo tú ves.
63. RESCOLDO:
JUNIO 2010
Con el susurro de la luz en
cristal de gotas de
agua
pensamientos cálidos me
arropan tu compañía
solo una vida solitaria
desde aquella lejanía
un sol pernocta durmiendo
disfruta su luna
con tacto terciopelo una
vida de amor eterno
Un caballero busca a su
mujer la extraña
avanza entre montañas de
azores
y valles de bosque y ríos
dulces
noche de amor entre nubes
acolchadas
con el frío de un mundo en
sangre
que estaba en guerra.
Ahora su patria era su tierra
en la hoguera.
Se despierta frio y solo
tras pintar con nostalgias
recuerdos.
y va el ancho río ya en sus
llanuras
años no recordaban su vida
y esplendor
todo se termina comentó el
sabio nadie le oyó
la locura es lo único que
conocemos infinito
otro la estupidez concluyó
pero uno saltó acaso no
somos todos locos
mira la guerra que nos
mató.
64. ETERNA LANZA SESGADA:
Cóncavo cielo
de la pradera de tu ceño,
orfandad de estrellas
convexas que se besan
por nubes que rutilan, y
lamen
sombras, vanas a morir.
Soto de perdigones
y su proporción de alas de
tierras,
cepas en guadaña,
aligustres sargentos,
la noche que la luz negó
a morir,
luna de luto
corría linde absuelto,
despojada su compostura
de alumbrar la llama
que mi pecho hiende,
luna gitana acuartelada
partida por cuchillos
verdes
de siglos dormidos
y cipreses iguales,
somos la historia
que escriben muertos
de sus vidas,
engendrados cuerpos
incompletos,
carnes de la mesa del
creador,
somos lo que vemos
o somos lo que tenemos,
para inefable cena caduca
como otoño reposo del gris
árbol,
aventaré mi lustre perdido
desmigajando lamentos
fríos,
mi yerto sombrero
de campos de idea
brillarán acequias
como molinos de tierra,
el agua será besos de luz
efímera,
destartalada, dispersa
como lluvia que ilumina,
y la sangre de tierra
camina.
65. CUERDA YERTA:
Estridente vuela la hoja,
devanando respiros cautivos
volando patios de arañas
de grises fauces.
Chirría el viento yunques
metálicos
suena su desvelo por lomas
afiladas, al desdén de
voces mentales,
azares corren su suerte
por grilletes y sujeciones
retuercen.
En un jardín del otoño
caduco
mi voz se descubre, sola,
sola
como cuando nace la tierra,
y en su yerma plácida crece
la amapola.
Cautivos espejos no
reflejan lo que siento,
sulfuran sino condenado
para no ser yo ser él el
que hable,
de sensaciones acristaladas
y pensamientos sin vaho
empobrecimiento deslizado
por aislamientos que
libertad llora,
allí creció una rosa
de trocitos de papel y
pintura
porque nada es eterno,
esperaba ser real
aislé al tiempo con vacío
seco
abrí las puertas de negros
lirios
luces me afilaban asidas de
momentos
decrépitos, sí estuve allí
en sus sopas medicamentosas
y para curar mi cordura
nada hicieron
porque me llamaron loco.
Pero yo sé quien soy.
66. HONDO CREPITAR:
Voy por tus desangeladas,
profusas luces.
Hierro que me tiembla la
osadía,
oxidado resorte candente,
que afuello;
relamen linces del tamaño
tu dispuesta ternura.
Hirsuta ciencia tu tomo de
tierra.
Acristalado vence marea
súbita
de ojos realizados;
mi espada no luce marchita
afila latidos de mi corazón
ignoto, ante tu ser,
casi desnudo.
Orando llegue revelado
momento
de aspados dientes
y destellos secuaces.
II
Aruña mi tierra una vez más
como un grito en la vena,
como un gemido perplejo
que brilla el tiempo,
que empañó
tus vidrios líbicos,
atemporales, dispuestos,
sin margen, sin
curva, ni acervo.
Saliva en aljibe de hondo
deseo,
exasperado, irisando
crisoles
que jamás marcharon;
beso y muerdo tus orejas
malvas
profanando tu blancura
primorosa,
en tus piernas gemelas,
semi-abiertas.
III
Mis violáceas hojas marchas
raíces que maúllan mi
calma;
profundo el zarpazo de amor
que me afliges.
Osadía acariciarte en
destelleo
entre vela y candelabro
avivado tu hornillo de
espejos,
supina.
Galvaniza, la garra llega
a arañar la puerta;
rumor de fiera vespertina.
Solo ante tu sosegado
siempre azul violín
que la humedad
de tu floresta,
nunca más virginal,
entona.
67. PERPETUO DESMÁN:
Fragorosa fuente
de hondas sienes
punzantes.
Corrompen, bullen,
la tibia agua de sangre
cándidas de tu mirada
hastiando,
rejuveneciendo
el infinito enturbiado
que el cielo sostiene en
tus cejas.
Flagra, flagrando
viene marchando
vaporosa suerte
entre sotos perdidos
de joviales tapiales.
Suya, suya era la muerte
como plato de cena
siempre resplandeciente,
abría su baraja
un helor de diciembre.
Apocando consentida
fuegos de tres avernos
que ceñían la nieve
de sus piernas
sin desmán gemelo.
Derritiéndose
como llama en el hielo,
recodos ocultos
y su murciélago señor
en tules de carne vestido,
granate como brillo de rubí
le marcaba como seña sin
fecha,
ni indeleble senda,
era hijo del acero de su
mirada,
endoselaba su sentido
como el soñar
y reclamo de las flores
para ser simientes.
Grazno encendido de cada
roble
caminaba su destino
hiriente,
horizonte que se estiraba
y sonaba con lluvias que
taladraban,
como soñaban los campos.
Apacienta su visión serena,
oh, rauda, pura flor
abres tu hastial
como se desliza la
primavera
entre tus dos montañas,
que velan que aguardan
sin franca ni verja.
Eres mi vacío perplejo
que quepa y florezca mi
sangre.
Mar que inerme
quiere llenarse
sin libro de esencias
ni oscuras tinieblas;
quise ser dueño del aire,
alzar vagarosas ilusiones
como fieles pilares,
castillos que nadie
tumbase,
pude ser siempre
y hoy soy lo arado hasta la
fecha,
mortal acicalándose el alma
que será siempre.
68. VIDA TRUECA EN
HERRUMBRE:
A este amor
de la lumbre
mis ondas líbicas
flamean,
esparcen los aires,
en angosta luz
intangible,
solamente maleable
por la sombra que se agazapa
y abarca mi propia torre,
luz en acorde de un fuego
solaz,
irascible en roce de
fuelle.
Quién amante de su espejo
silente, umbral acrecentado
en lapso de este tronco
que vaga
que forma mi cuerpo.
Incólume desdén
azaroso,
flagra que vence
que guarda sombra en su
bolsillo.
Al relámpago de idea
me alzo
asigno sentido
a morir
en el trazo y zarpazo
de un verso.
Crestea en raíz oscura
todo lo sentido
más que su lengua de fuego
azul.
Luz fuera
en simbiosis
del señor padre
Rey de reyes
padre celestial
único al hervor de
estrellas,
Rey lucero
Rey Lorenzo de días
que él manda se tejan
de fotones en estampida.
De rocíos que cabalgan
auroras de tierra
y savia regentada.
Mi dios entre dioses
¡Oh Lugh!
Padre perfecto sin
comienzo,
maestro, dueño de la
esencia de todo arte.
Guarda mi lugar
de tu soldado Förüq
cuervo de tierra
guerrero de los tres
umbrales,
vine a dejar mi hueso
no me esperarán vivos si
vuelvo.
69. SOL CRECIENTE:
Destapa mi tiniebla pura,
tibia, serena,
Sol refulxit umbra
refulgens,
noche que tus luces breves
duermen el sosiego del
asfalto,
plomiza, la música de tus
ojos,
funde sus calores mi niebla
matutina,
Sol de trece estrellas
acoges tus lenguas de
amores,
fuegos irisados a siempre
reinar,
el camino de la vida,
y sus fauces sigilosas descienden,
camino de esta bruma
que el mundo extiende,
sin nombre no te busco,
te encuentro, en la cumbre
de toda montaña,
en la concavidad de tu luz
que entraña,
desvelo del despierto
fundición de mares,
nacimiento de desnacer nos
alumbre,
la vida de la solaz muerte,
amor flagrante de lumbre,
vestigio en ascua sin final
ni honda luna secuaz,
odisea en parajes de
temprana escarcha,
oh sol de soles, ¿por qué
tu osadía de seco tajo?
el nervio de mi ballesta
tensa
mi Dios sin nombre sepulta
y aviva mi grana brasa,
la tierra cruzará un día
tus fuegos
azules despiertos,
tumulto de quien te vio
castizo,
el tiempo se fuelló,
brotaron entrañas de la
tierra
sombras densas que
apabullaron,
sólo las golondrinas
danzaron
y las mismas espinas me
arrancaron
el corazón.
Sobre la grama viene a
descansar.
70. NOCHE LÚGUBRE Y UMBRÍA:
20 septiembre 2011
A ti noche oscura te
escribo.
¿Por qué no me das el sueño
que tanto ansío?
Paso noches enteras de
insomnio escribiendo poemas hasta
enloquecer, llevo ya cinco
días sin dormir y veo que se van
mermando mis facultades
mentales y escribo frases sin sentido,
garabatos en hojas de
papel.
Me asomo a la ventana y
contemplo las sombras de la noche como fantasmas,
deambulando sin rumbo.
Mientras apuro la botella
esperando matar esos fantasmas de
mi cabeza que suenan como
delirios con sus voces.
Me estoy volviendo loco.
Solo veo sombras y figuras
que se dibujan en tu oscuridad como
demonios.
Sólo los gatos y lechuzas
salen a cazar como los murciélagos.
A ti noche lúgubre y oscura
te escribo que bajo tu protección de tu oscuridad
ven salir los ladrones y
asesinos a hacer sus acometidos
de muerte y delito de acero
y sangre.
A ti noche lúgubre y oscura
te escribo.
Tú que no entiendes de
genocidios ni de muerte ni de fosas
comunes selladas con cal y
tierra ni de fusilamientos.
Tú solo ciegas la luz del
sol y solo el fuego y los fusiles iluminan
tu oscuridad.
?
71. IRIS DE OJO DE SANGRE:
Solitario rayo estertor;
siniestra umbra,
escala la cuchilla
de tres arañas colgando,
hoy es por mí
nunca quede huella,
destino en azar hendido,
lleno, repleto, asido
en el origen primigenio,
madre ella del color,
asume este sentido yerto,
agujereado en haz luminoso,
nitidez en halo
de nocturnal visión
derritiendo,
devorando astillas primas
de subrepticia enhebrada,
padre flamígero del fuego
soy,
elemento hermético
de tres sentidos,
arder, conquistar,
consumir,
estelas abren runa clave
Gemineye,
sangre de este ojo,
perplejo soliviar
en azur abriendo pulcritud
inabarcable,
inicio de sabiduría en
vena,
muerde,
acaba esta espera,
raudal extenso de pura
visión
en certeza
de sentido superior,
cristalina esencia
descendiente
sin parpadeo fugaz,
crisol de valles
y gramas feroces,
deslices del afán superior,
dar sentido a mi vida,
ojo de sangre calzo,
cabalgo anquilosado
designio.
Ancestro del lobo único
soy,
perplejo sentir asido
del diablo en simiente,
primer ángel caído
consumado,
errático vuelo soterrado,
magia del silencio
encumbrado.
Visión, y sueño,
indescriptible con
lenguaje.
Si te ocurre lo mismo
no eres capaz de usar razón
y ordenarte abrir los ojos
y dejar de ver;
como un corzo paralizado
por un lobo estarías,
imposible por sensación
hacer desaparecer lo que
observé,
por extasía, incredulidad
oxigenada,
belleza en percepción,
la pureza en sueño
en imagen mental
que escapa a todo,
vi el azur
por decirte aproximándome,
en un ojo femenino
lejos de este mundo
y de todo lo conocido
o descrito,
fué una sinestesia recta,
sin ser más que tocar el
color
de la Oscuridad nacida
a ojos cerrados,
sumisa, displicente,
involucrada en crear
sonido del vacío absoluto,
sigo perplejo y asustado.
Es lo trascendental del
infinito,
como ver el origen
del color formándose en un
ojo.
El azur, el verde turquesa,
y azul mahón
no te puedo decir más
que esa belleza no me cabe
en el pecho,
por algo sigo viviendo
no hay azar enraizado,
hay perfección.
Luz me arde ahora
en el mirar ciego del sueño
sin miedo sin embargo
saboreo el viento,
los cielos me poseen
de nuevo sobre los años
que ellos son,
algo llega a la rosacruz
de ayer
y sus nueve caídas
de sus ángeles despiertos
en tu sueño me ves
invernando
dorando mis pelos de
murciélago
bailo el colchón de nubes
que sostiene esta mi noche
para desaparecer llorada la
tierna cara
saboreando una sombra más
que me vuelve
imperceptible
muerto sabor
de obscuridad sin faros ni
luces
ni fusiles que matan
hermanos
de su tierra y sangre
crecieron los caminos
y el rojo fuego versado
brotó en flor de amapola
venidera,
dime qué debo hacer
¿Algo erróneo?
No puedo volver atrás
se sostiene aparte
la fuerza que nadie
alcanzará
nada por cambiar
todo está hecho
algo que asalta aparte
puedo volver y empezar de
nuevo
sin mí, sin vida, sin
cuerpo
sin lo que me ata a éste
mundo
mañana veo el futuro
la destrucción del pasado
quedará atrás.
Corpus, anima, crescens
sol refulsit,
lux
et patientiam meam
scientiam
florum, est vita
nosotros no somos lo mismo
la bondad sangra las venas
gustos, deseos, vencer,
arder sin perder aposta la
partida
esa que las hiladoras tejen
momento del momento
nacido absorbiendo el hilo
del tiempo
las piedras lloran flores
el final es volver a
empezar
viendo y amando
el ancla errada de mi
lugar,
continúo al cuervo
que me vuelve más fuerte
ave más inteligente de la
faz
poder de la misma
energía
en tormenta de conciencia
siendo ese rayo solitario
que partió todo inepto,
inconsciente tormento.
72. PUDOROSA SIEGA:
Líbicas extensiones de mi
ara,
por eras de soliviares,
angostos, desnudos
sin pinar excelso de tu
mirada,
mi acre transitado,
exhausto.
De corvo pico y fugaz
idea pasajera.
Hondo grano de mi cereal
espera,
dura grama extensa,
inhabitada,
moza de mis ausentes
sin bandera.
Agota, afila
mi profundo tallo
brotado de mi febril
mocedad yaciente.
Creo mi suspiro
como brillante tajo,
refulgente al candor de
entraña.
Amparo sin honor,
de filo que no aguarda.
Quiero renacer así
te encuentre amiga
con otra cara,
otro nombre
no caeré en osadías
eso lo dejo a mis dioses
de locura extensa
llamada Destino.
Yo necio, torpe,
de hueso en tierra
sembrado.
Soy hombre con lo servido
cumplo mi palabra.
Es una gesta descendida
Luz de guerreros
perdidos
en azares funestos.
Quién guerrero del muerto
tiempo,
con raíz desamparada;
Trémula deidad
tus labios acostados
en tu cara,
en mi pueblo
me enseñaron a luchar
por lo que quiero
y más solo que el relámpago
tu felicidad quiero.
Mi paz de campo abierto
vástago sin superior
de conciencia
mas que inerte hálito
superviviente.
Frívola suerte consumada
osar tu palabra,
vendré porque aún no he
salido.
Clarines y trompetas
entonan este yugo
eclosionado,
en servicial acto,
mi azul fronda
que no hiela tu relente;
rompe con empuje
violenta, feroz, agotada,
malla:
Hidra mía
perdona mis lucientes.
Vesta que Proteo
clama hundiendo los montes.
De vetusta proclamada
en sortilegio de guadañas y
hoces
que se recogen sin martillo
jactancioso.
Irrumpe mi designio
vaporoso en estela,
que tu sombra hiela.
Qué Dios implora
a mi imperio
del precipicio.
Hechizo de mi semblante
otorgues invicto, valeroso
como abismo de agua.
Previsor que detiene
impías naves
en ataque de tormenta.
Sangrada barrera abata
en funesto claro oscuro
sin atadura
ligado, manso Ábrego
sin alma.
Prendida paciencia
sin alarde ni secuela.
Piélago que saña
sin brida
ni cuerda aplaca,
embravecido
con umbroso helecho
sombrío.
Bosque temblado de mi mente
que piensa
ausente borrasca
sin ayer.
25-08-2017
73. FÉRTIL ESCOLLO:
Hondonada del hondo soto
en ribazo de tránsito veloz
por rambla angosta acequia
en alta lengua de lenguaje
en fruto, caliza lengua,
profundo tallo, vine
exhausto
con canciones de luna
y soberbios cipreses.
A desnacer silente,
Tiempo se derrama
clepsidra de mi sangre,
solaz soto de hoja
marchita,
limándome en la lumbre,
atarraya de luces por
señuelo,
entre carcomas voraces se
tejió mi verbo
señero de un sol despierto,
vine por un destello,
traigo mi botijo, sueños
colmados
en un estambre ambrosíaco,
riera en venas
hasta ver florecer tierra
madre.
Chopo de su vientre,
silencio secular
entre ojos quemando,
viví,
vine por siempre por sus
voces,
rieras ven desfallecer su
curso,
colmenas risueñas
por adjetivos precoces,
telar dorado es mi letra,
en el que no aprendí
ni me aprendió el ripio,
al menos nací del silencio
mente blindada criando
cerrojillos
de idea flagra que deslizó
la sombra,
cerrando tiempos que
eclosionaban
viles falaces viperinas,
campo del alacrán
campo de terruños
esbozados,
este siglo que comerse
así mismo puede.
74. ESPEJO SULFURANTE:
Resumo, venzo, coarto
vengo que avanzo
resoplo agravios
y señales.
Hilvano que trenzo
voy yendo
tijeretas aparte
soy grande
acaso no es bastante,
leones aquí leones allí.
Esto no es una obra de arte
pero casi,
bueno empiezo:
Deslumbro
en el cuarto
de espejos hirientes
granate lustre engastado,
acaso soy sangre,
fuelle vivo soy,
mi destino alumbre,
vida de una vida de
simiente
si quieres soy gente
no es lo mío
pero afilo
este mi hueso demente,
vengo a ese negro puerto de
mi mente
donde todo se esconde,
allí quiero verte
sin ende
voy a sorprenderte,
tú eres mi ventana volada
al pasado,
un azar difuso,
traspuesto
regentado,
abandona tu sombra
deja su cena romántica
contigo
aparte.
Ven, ven a mi reino oscuro
cariño;
soy espectro en el silencio
dispuesto
vengo a habitar tu sangre
a descorchar el vino,
hoy el viento
embeberá mi carne
te brindaré todas
todas mis rosas desangradas
cariño, punto
75. ALJIBE BULLE:
A mis campos,
a todo lo que amo,
a lo que nace y se cuida
solo,
con pretiles gestos les
crece la dicha,
rabiosos vientos descubren,
un cielo oscuro
que ya no destapa el
verano,
sólo ahoga esas flores de
sombra
que marchó el estío,
cabalgo sobre la vida,
latidos intrusos,
indeleble mi trazo muerdo,
de mi alta torre bellezas
trepan y escalan,
yedras esquivas apostadas
firme,
tañen nuevos tiempos,
que no aseguro mejores,
abren abrevaderos sus yagas
de manantiales soterrados,
registros de vida de
rebaños,
áspero soliviar,
marchan caminantes
sus ciudades que negrean,
igual que liebre
por monte fragoso,
negro redil
tierra no igualases,
hasta lo más ínfimo
osa y yergue distinto,
cristalinas fuentes
que los capullos abren,
serenidad del insecto
justo,
afilaré esta canto,
que abrirá el Tiempo,
surcos sin escollos
que surcan las letras,
ávida promete
nuevos verdores de
horizonte,
verdecidas frondas,
rendido no dormía yo
ni mi negra víbora,
mi arco ni aljaba
arrebatan,
miro por mis suspiros,
no se mantengan solos,
izaré la montaña,
no me recluirá la cóncava
suerte
de su caverna,
así el cielo descienda,
quedará un arco-iris
de flores silvestres
en un aura insoslayable;
Avanzaré trémulo
los ecos de mi voz,
por si reverbera el sueño
en que yo acuesto el alma
de todos vosotros
mis campos que amo.
76. IMPÁVIDO DESPERTAR:
Iras negras forman celada,
ante y bajo protección
de mi égida,
por cruel invectiva
cabalgo mi piel de astro,
pavesas del fuego áureo
de quien yo era.
Levanta sin suerte
metal de escudo,
arrebolado suspiro
sembrado,
fuentes me colman los ojos,
un reverdecer que aguarda,
mirada acristalada
con matices hondos,
tierras crestéan
sus ávidas sienes,
sin someterse,
siempre sin dueño;
Inmoble andamio de la vida,
cuando Noche arrastraba
sus ventiscas bramaban,
sin lluvia, ardiendo,
he cruzado estrellas,
un sol oscuro he prendido,
descendido
con campiña de laurel y
mirto.
fatídica era de las
sombras,
Dioses del subsuelo,
abaten sin piedad,
cerrando la puerta.
Estas ruinas sin riendas,
desposeídos lugares,
temblará mi nombre,
sin ser
Rey de los cielos.
77. LUCIENTE LLAMA:
Escita levantas,
de insigne pasajero gesto.
Mi dulzura de cólera
nacida,
cantad mis años dulces
a Diana,
entre boscajes
y frondas suaves.
Donde el torvo cielo no
amenaza;
Allí se blanda
mi ser recto
de conciencia pura,
cantos se erijan
de verdad desnuda.
Sombra de saetas vanas.
Sangra, luz viva, altiva,
nada sin tus honores
consagre
el viento de plenilunio.
Ceñidas las verdes sombras
de las hiedras arrancando
liras al pueblo fragoroso.
Vieja entraña lacerada,
escucha el reverdecer
de la sagrada cepa.
Sin honores no hay versos
ni comensales.
Cuál la vigorosa, valerosa
Quimera
que el ser no enrosque
llegada la hora.
II
Era tu entraña en flor,
un misterioso relato que
ostentaba
la vaguedad de tu música;
tu pureza, apaciguada.
Suspiro de tus dulces
fauces
notas sublimes
de tu espíritu cristalino
mi oscura golondrina
que hermosea tu entraña
enervada
delicada sangre que da vida
al penetrante sarmiento.
Belleza tú, de altivo rayo
de lo bonito repleta tu
hermosura,
``palabriñas mimosas e
sentidas.´´
Así eres tú.
Río y caudal de poesía
que serena caes a alterar
mi sentido.
III
Quiero ya los fríos
vernales
que los tapen tus caricias;
mullidas en piedad
lisonjera .
Por cuantas secuelas
arrostraban indelebles mis
trazos
de rieras desangeladas,
a cal y canto fervientes
solas, solas
como cuando se siembra la
tierra
y crece en su rivera
la amapola
que abriendo abril,
juega y mece
tus labios carmesí .
Negra celada duerme mi
otoño.
Negro iris conculca
secuencia inamovible.
Fúlgido astro cabalgo.
Satinando tus besos
en luz destinados.
78. FÚLGIDO ALIENTO
ESCONDIDO:
¿Acaso dormiré la noche?
Se callarán los susurros
nocturnos,
el blanco cielo ya no
acostará plomizo,
su letargo de otoño
aguarda,
taimada mía no marchites
mis leves hojas;
No todavía.
Ampara mi dorada yedra
escucha sus notas de savia
verde,
abre y abrirán rizos
en acristaladas fuentes.
Allí el clarín entone
enamorando a la dama del
lago,
serpeo mi suerte cuando me
dictó verte,
común lache yo perezco
en brazos de mi lejanía
nunca hallada,
a ti entrego mi labriego,
inquieto, escita de su
linde quieto,
aplaca mi bajel de ala
irascible,
relampaguea incesante
alta como la luz etérea,
perenne que yo estaré
atento
para osar y no desprenderme;
perjura, retrocede, y
avanza
alzándote por falaces
bocas,
que desaconsejaron
y creíste amigos,
no poseo yo almendro
de almendras de oro,
pero todo se dará,
sin caer en el vulgo,
mi sed al menos procuro,
es la sangre cándida,
arremete, marca su cántaro
rodado,
blando, una solitud
escarchada,
a la que se desea tras todo
estío,
lisonjero de tórridas
llamas
secuaces del terreno.
Hoguera me tiendes la llama
sin rendir tu escuadra,
preso tiembla el morir
noble.
Peinadas parras de la
sombra,
tupida vida que acicalan
acariciando al rey Sol.
79. TECHO SIN TIERRA:
Inerme descuido
entre fronda misteriosa,
ríos en lágrima cabalgan,
estival aura
y su sol que en carroza
pasa,
entre las puertas de este
mundo,
mundo de sombras,
sombras irisadas,
donde mi árbol no se da.
me escucharán árboles
mi sangre repleta
de sombra vana,
quicio indiscreto,
tu abierta ventana
que ya duerme en tus
noches,
resguarda que mires
mi marchita hojarasca.
Mi acorde arrancado
a lira de fauno,
a número y medida
mi azar de entraña
insepulto,
escruté cielo y mares
y ni un acre de tierras
me concedieron,
auras me levantaron
de la negra muerte,
y hoy sigo doliente,
camino esa noche
que camina todos,
dura coraza me resguarda,
de impetuosa saliva;
Sirve de tumba
a esta mi funesta vida,
un soliviar de acequia
pido,
acaso es tanto,
donde la amapola
juegue con el ribazo,
y se descubran geranios de
los caminos
y peinetas de brujas
con abrojos,
magarzas canten a sus
coronas
de reyes allí, donde los
cardos
hagan nido
y abra a su luz la
caléndula silvestre,
abrigando este sino
desdentado,
y su añil de tierra,
que mece y sostiene
hasta que muera
sin nada cambiar
hasta encumbrada la fiera.
80. OJOS ALBOS FIJANDO:
I
Claros y dulces,
ignotos ojos medrados,
iluminando auras fugaces.
Compases abren,
su timbre ecuestre dorado,
por la lira que quedó sin
pulsar.
Cogí y ofrecí las malvas,
de mi camino, sujetaban
ellas
los campos.
II
Tácito pulso sobre el
musgo,
buscando verdades de sangre
en piedras ya no desnudas.
Yunques con señeros
trabales,
de sienes crudas
y plomos derretidos.
Vestido albo sin encaje,
cuña de este garfio;
Semblante sin ser rey
bárbaro.
III
Déspotas comensales,
fugaz escita háblame del
Sol naciente,
sin cordura ni engranaje.
Mi deleite rige, amaneceres
donde se acuesta el este
entre vespertinos roces,
que el alma sacuden
de irascibles cánticos
al nuevo día que envejezca.
81. RAÍZ DEL AURA:
Arrostran secuelas
de cicatrices
en mi nueva forja,
abren caléndulas
temperamentales,
cebollinos de lares
silvestres,
a Numidio le ofrezco,
jacintos silvestres
en evanescencia,
y mis rosas caninas por
abrir,
no falten a tu vuelta,
ajipuerros inquietos
aguardan los campos
el reverdecer
de otoño sembrado,
romo hierro crecenta mi
sangre,
labriego invocado,
irritable,
a la vuelta de mi fortuna
sosegada, trillada entera,
como tupida yedra abraza
la sombra de su árbol,
no piso cenizas que se
parecen,
honraré sin coturno
a Cécrops
esperando laurel eterno,
cuántos ríos nos
desconocen,
este honroso polvo,
Musa mía no abandones tus
juegos
modula tu laúd sonoro
que tu voz parte y pretende
dulce y armoniosa,
al fugaz viento
tiende mi fulgor de armas,
se duerma así
con mis oídos dejando
se afilen trompetas
y clarines bélicos,
brillante mira displicente
mi hiel de suerte,
hoy no vendí ni un atisbo
de espíritu a su cruel
destino,
argento un color
nombré escudero
que enraizó en la tierra
como un blanco chopo de
belleza.
82. VORÁGINE DE TRASIEGO:
Afila mi sien,
perdido acre
de largas venas,
traspuesto
entre vientos abisales
derritiéndose tierras
podando su eternidad
en soga que el tiempo
roe;
Fértil vientre entre febril
cumbre
de opacos rayos
acrisolados,
ventanas fijas
al cerrado horizonte.
Por las armas de mi pueblo
sin civilizar,
Numancia alzo a tu sangre
inmortal
tus más de dos décadas
luchando contra un imperio
mortal.
Aciaga afrenta por la
anclada
libertad.
Fuego de breas nos vio
marchar.
Caminos eternos con valor
surcaremos
para que no nos pisen
nuestro hogar.
Lanza y falcata se afilará
y hasta el verde lagarto
a nuestro paso se espantará
recluido en la sombra
que nuestros pies avanza.
Niega, sigue, prosigue
que su sangre rehúye
hasta el ocaso sigiloso,
que se teme incluso desde
el mar.
83. LUCIÉRNAGA DE NOCHE:
Razón mía que alojada
imperturbable,
abres tu duradera onda
imperceptible, desnuda,
esta luciérnaga que el
cielo cruza;
Como un grito sin hacienda
ni aire,
acaso sonido fueras,
voz de mis males tenue
conciencia,
vosotros que nunca me leéis
yo jamás he escrito.
Papeles en blanco
me enroscan el sentido,
ni agitan al inmoble
Dios de tu hermosura,
quién prodigio, quién
mediocre
si estamos de paso.
Nadie a quien impresionar,
nadie a quien agradar,
nada que negar, nada que
defender,
todo se acabará afilando
como hueso de durazno
del tiempo germinando.
Millares de ciegos caminan
estas noches perpetuas de
septiembre
fuera, por fuera.
Puedo verlos cabalgar
su visión negra
sin el amparo de la luna.
No hay lluvia que gotea
a mi ciprés torcido,
sólo blanca secuela de luz
ardiente,
otro verano que no quiere
ir,
mi sueño no quiere mi verde
roble,
apresta, carga mi ballesta
que mi fuerza no vence,
yo que vivo para morir a
gusto,
al mío no al de nadie,
hechos de ratas
sumergiéndose,
como infinitud de hombres
que no cumplen su palabra,
será un puerto
con mi buque emergiendo
cuando le toque zarpar a mi
cuerpo.
84. RUNA INMOBLE:
Sombra mía,
esquiva de mi vida
encarnada flor de ella,
entre vientos en tierra
encorajinados de nueva
siembra,
de huella luciente,
valor ensimismado
brotando el ababol,
de sangre suya,
sombra sin cuerpo,
acaso tuya,
difumina otra sombra
de quien yo era,
yerguen espigas
con pilares de belleza,
descansando sobre el agua,
que arropa tu fresca cara,
gira mi vencejo la loma,
no había primavera
ni lógica aguantaba
este Ara de hipérbole
de tierra meseteña
de tierra sepulta castellana.
desnacer mío
el terreno me aguarde,
inquebrantable dicha,
visión de mis dioses,
vigía perenne,
oye la lluvia,
no preguntes
tiene miedo llora silencio,
recodo alumbrado con
espinas,
llave de mi pecho
destapa dragones y fieras:
Dardo senil de esperanza
inmóvil,
caduco, inmortal
para renovar sus hojas
en ascua etérea del mañana,
carne de viento que espera
el cielo, obtuso, abrumado
cuajando destello
arrebolado,
cuando se desgañita la vida
por el esperado ocaso
que vieron los ancestros.
85. NÁCAR FIJO:
Gualda hiel
me abarca
recto coraje
desde cóncavo iris
a mi pecho abierto
enraizado pecho
de esta amapola
ababol de sangre,
de esta ceniza
a otra aparente,
la mía.
Flor de sierpe
anidada,
desciende
aveza que encuentra
mi fusil,
derecho de llama
flama sin directriz,
merced
huye
mi nueve será eterno,
sin licencia
ardiendo abismo
en gota extensa,
lacustre rajado
de Villa Rica
creada por mi tijera
yesca
en vetusta silenciosa,
disculpen
vidas de un día,
yo poseo sangre
y mande que resuelva
sé cómo emplearla.
86. CAMINO DEL ESTÍO:
Páramo de mi nervio,
aguantas el tesón
del estío estirado,
ya la lozanía te
languidece,
tu soto caduco de forraje,
el ocre te vence
tú que desdentado de savia
ni pereces,
por voces tus cumbres
se hacen mesetas,
inmoble color del hierro,
tus tierras levantan,
con palpitar que al cielo
clama su llanto.
desde la pizarra
al canto rodado
sólo montañas no guardan
tu sed de antaño,
brezos ya laten amarillos,
compases al verdor
de la sombra de santas
encinas,
bosque esquilmado rocoso,
denso musgo marchito,
¿cuál la tierra madre?
¿Cuál la piedra oscura
en la que muere la tarde?
Dulce tarde con oro trigo,
sin rastro quedará la seña
y el silbo del ganado,
llamo a mi astro sosiego
permita a la nube avanzar,
paz sin recuerdo en la hondura,
caduco parece tu vientre
sereno,
sólo al dormitar de
simiente,
un molino corta la áspera
onda.
Ara que prevalece su
trillado esplendor,
su llanto del cielo gime
la tierra castellana,
estampa dorada sujeta,
por la que la vida marcha.
Camino de Humanes que sigo,
por ramblas padecidas,
sigo el camino del hueso,
para entablarme
con las espinas de un
endrino.
87. SUEÑA LA REPRESALIA:
Sangre expiada,
ceniza aparente
de quienes eran,
incierto azar de las armas,
oscuro riesgo,
desdén del tenebrio
encorajinado,
parca ilusa que todo
abarca,
sin oír a los Dioses,
simas y ríos que nos
ignoran,
¿Qué campo no me atestigua
en ocres muertes
todo lo que la tierra
devora?
Esta avara tierra
que relame sus crines de
plata;
Y su destino no embellece,
justo de ala nueva perenne.
En las prósperas sienes
de regocijo,
acogedora sombra del blanco
chopo
y este opulento tejo,
que al muérdago muerde
aguardando convencer
a las tres Hermanas de
Negros Hilos
no me hundan en el abismo.
Mi musa cautiva toda de
nieves
yo, de bronce,
niega ser de origen innoble
con ocho lustros asidos
opresores,
púrpura brillante,
esquiva,
pureza en jaspe
de luna,
del arroyo fugaz
bebe y el viento revolotea
sus suaves cabellos finos
fluctuantes,
se encienden
mis tibias cenizas
por amarla a ella
lágrimas sobre fértil vid
que engalanan,
Valgio abre y llora tu
torrencial
desde tu hogar caelis,
deja fundirse contigo al
Aquilón
cae tus espejos deshaciendo
rastrojos
cabalga tu agua
por estos estrechos campos.
Abstruso tonelaje de mi
pensamiento,
hosca patria mística
de amor furtivo,
trémulo de lo que el querer
quiso,
sin falso engaste avanzo;
el poder del cuervo siento
ese único que visita mi
jardín
a las nueve.
Por oscuro aflige
que ya no es celestial,
ni aunque el cielo fuera
pardo.
Vetusto, geométrico, áspero
mi desliz absorbente
como un torbellino,
que ya las penas
de mi olmo desnudo
no llora
ni la belleza refugia en
esfinges
sus torres que son de la
tierra
como señeros de vivos,
raudos árboles enhiestos,
en su copa
que bebe al tiempo.
88. NEGRO ASPAVIENTO DE
UMBRA:
Ahuyento el crujido,
el espasmo de viento
nocturno
que fuma mi cigarro,
es una violeta opaca sombra
su éter de persiana roída
pasaban yertos caminantes
sus ciudades que les
negrean,
un suelo quebradizo
blandía figuras
con espasmos de cobre,
por faroles y fuegos,
luceros, edificios de leche
y hormigón,
perdición flagrada
en toda dirección,
un segundo vuelto atrás
y observo detenido mi
desquicia
se alimenta voraz
de estos cielos de plomo y
zinc,
solo una vez más
miro mi soledad desde el otro
lado,
y se espanta el negro
apuesto de vacío
empedernida luna sujeta
por filamento malva de la
luz estrella.
cuento 999 y aparece mi
cuclillo,
asmático suena mi grillo,
el segundo ya vomita otro
minuto,
no me cuentes reflejos
de ávido camaleón me visto,
semáforos disléxicos
me cuentan de mi azar de
visión
por la que enfermedad es
alegría
y nacer la misma lechuga,
hoy volaré sobre un
vencejo,
avistame hondo, fugaz,
pertinente,
crispado, retenido entre
mares de tierras
a lomos de un caracol que
cabalgo,
y no me vence la luciérnaga
matutina;
negros soles me cuentan
que su luz es sólo un
respiro del Creador,
la tiniebla ganó al tres en
círculo
y el mundo se puso de cruz,
mi tuerta creación,
sonido ciego
me avasalla la abierta
ventana,
un crepitar valiente
escuchó
que abrió sus ojos,
y un irisado que la noche
clama
se desperdigó,
era tiempo para volver
atrás como
las plantas silvestres
que se hacen las muertas
por qué pues porque siempre
están,
como rey lucero
es certeza de mi magna
espiritualidad que ya nadie
niega
ni con gafas de Sol.
89. TRENZADO DEL TERRENO:
Abro de mí, la rigurosa
sombra
acogedora de mi blanco
almendro
fresco dosel que presta
almazaras
llenas de olivos,
hermana del negro hilo
cuándo mi jardín florido.
Rasguña con tembloroso
sigilo
de savia dulce su
arroyuelo.
Blanca luna que me reflecta
en los sabios bosques.
que sus mieles Himeto me
concede,
colinas serenas me
aguardan,
y en las prósperas
perviertes,
apacibles bellezas
parirán tus ojos;
Lágrimas sobre mis tibias
cenizas
de aquel que duelen y sigue
porque son del poeta que te
ama.
deshecho en espumas trenzo
vaporosos ríos de mi
sangre,
vernal lozanía
que aún gozo
como luce la flor
sepulcral.
Ceñida cabeza tuya
de las rosas más vivas,
¿Quién cauto te hará
cortesana?
Raudos Lapitas no hay
futuro mejor,
el viento me pulirá su
acento,
bien funesto que considero
que me sembraron
de la bronca hendidura
que no sucumbe ni se
hiende,
Baco enseña haciendo danzar
Ninfas,
aguzaban sus canciones,
pobre labriego este que
nunca se dio,
pilares auras según lo
pidan tus liras,
¡Oh Calíope!
Musa de mi lenta melodía,
tráeme la fronda verdecida
de tus mantos vestidos
de Ferento la sola campiña.
Sin feroz hija hambre,
yo providente augur
de todo lo que amo;
Al escondite del alacrán
no proclamo,
por doquiera me dirija la
suerte,
veo la oscura tempestad que
anuncia
que yo estoy bailando en la
luz
para poder bailar en la
oscuridad,
Galatea la corneja no me
espantes
que mi buena remembra.
alma présaga de lluvias
que a la flor incitan,
yo que en pulido ribazo
quiero prender a Ninfas de
flores
absorbentes de miradas
y de fugaces estrellas.
Amor tan torpe
¡Oh mis castos dioses!
soy yo humilde
un ser hermano de la tierra
que no permite
ni a víbora ni culebra
le retiemble
la paz diáfana hallada.
90. DIESTRO DEL MAR A LA
MONTAÑA:
Fuego trenzado, galopado
crepitando el amor
fulgente, estridente
de mi madrugada
que avanza que danza sin
balanza
el infierno silente de la
mañana ampliado
río de mi sangre que colma
el páramo deshojado
donde vive donde crece mi
chopo viejo
colma el terreno mi sed de
abrojo
diestro mi hálito exhala su
desliz embelesado
nacarado, embrujado, por mi
mujer
endiosado, extasiado de
miel y ambrosía
repleto, lleno, colmado,
extasiado
mi río de sangre avanza no
se detiene
corre del mar a la montaña
sin mostrar despecho
de grazno escondido en cada
torre
el idioma de la noche se
hace presente
tiempo que corría muerto
desde
mi sótano de luz
a un horizonte tenue por
conquistar
corría la lagartija sin
desdén
por enternecer al horizonte
diestro
del mar a la montaña
dispuesto,
de pieles extasiadas
cantaba
el surco del reguero de mi
vida
por florecer en la arteria
del lugar
graznaba mi alma a los
soles de espejo
fuego trenzado en cada
ciprés
que me sostiene
que mece el amor de mi
sangre caliente
era llena, habitada por la
flor
sólo allí donde reposaba la
belleza
allí donde ardía el sentido
enarbolado, flamígero al
ojo del cuervo
bullían rebosantes mis
fuentes
esas por las que se
colgaban
parcos los árboles y
enamorado
el suspiro acampaba la
tierra
de piel de nuevo
esperando mi vida quieta
la ascensión de su alma al
cielo
atochas de esparto me
sostienen
para tener yo sangre de
tierra
gramas me florecen en
invierno
el beso congelado
del Tarot helado de mi
sangre
hoy gime el tiempo en mi
ventana
quien lo viera marchar de
cuchillo
de espino y girasol helado
hilvana el viento corazones
en los álamos
para que despierte feliz mi
Sol,
y concluya el tiempo de la
madrugada
de mi vida en fulgor
que dibuja siniestra el
corazón
de mi albor,
ese por el que descansan
horizontes
crepitan montes, las aguas
brillan fulgentes
estallando
mis veintisiete fuentes
como gotas tiene mi vida,
fiel mi caricia anhelante
de una sed por la que
revive el inframundo.
91. DISPUESTA GRANA MALVA:
Diestro tapiz me unge,
cabizbajo de este gris
que desnazco;
se amilanan de grana
guadañas que me cincelan,
no me iré de mi abismo
ni en él terminaré de
hundirme,
ni este cielo acabará
de blandirme,
quebrará mi espejo de
espejos,
y similar me encontrarán.
Mientras subiré por el
costal
de mi camisa todo lo que
veo
un azul teñido de mares de
tierras,
como es arriba es abajo,
soslayando me encontré
con un camaleón de quien yo
era,
hoy afirmo que lo vivido
valgo,
de vidas de un día me
aguardo.
Manantial displicente
esquivo
es esta boca de tierra que
rehúye,
una vida y un arrebato
colgado,
una sinfonía de grillos
que reverberan las fuentes
y sus encinas y sus
quejigos,
sus rocas y sus nidos,
sus lunas y sus espejos,
vine que me estoy tejiendo,
una carcasa y una flor
es por mí es por ella,
que el color nace color
se abre paso una rosa
bermellón
por ella es que reverdece
mi corazón.
Y un ocaso malva
se escuchó entre los dos.
92. ALBO ESPÍRITU AZOGADO:
Abrí las rojas puertas
del fantasma de mi corazón,
despertaron grises
leviatanes
como agujas sin cabeza ni
redil
era él un fantasma puro,
impío
un último respiro alzó
a mi cabeza,
y caí de rodillas
a otro mar
a otro mar
el suyo sin calma
ni espumas purpureas,
abrí esta vez las ventanas
de mi pecho
esta vez como si alguien
las sujetara
en mi propiedad
de fría carne,
un pulmón marchó a una
rivera,
el otro perdido marchó
a otra con mi espíritu,
quedaba mi cuerpo como
frío, desierto
páramo sin espacio sujeto
donde anclar señero de luz
mi pecho, el otro espacio
de mí desierto
oscuro como opacidad
de noche de soto sin luna
sin luciérnagas del cielo,
sin fusiles que clavan su
plomo,
sin faroles ni lucientes
provocados encumbrados
como este vacío que ya
cansado
no más habita mi espejo de
alma,
mi pecho partido enraizó
la mejor flor que la vida
pudo darme
como espina para clavar la
espina
de mi vida y asir
cielo y tierra en marea
de primaverales caricias
albos ojos fijos
en auroras que marcan
al violácea arpa de mi
despertar
creyendo sus ojos un sueño
para habitar.
93. ENDOSELAR CANTANDO:
Anquilosada bruma negra
me yergue sin piedad,
allá por un fatídico recodo
danzo, danzo con mi lobo,
viles me destrenzan
como muere mi Dios
silencio,
era un cable un tranvía
que surca la mente,
por fortuna hablaba mi
otro,
un puerto y un barco,
abría de mi pecho
un trémulo espíritu
aullando vespertinos roces
de costillas enlutadas:
Hoy una luz vana
me escarcha el alma,
debato con mis Dioses
dónde quedó mi destino,
acaso merezco acaso
desvanezco
puro como lágrima del
cielo,
mi tardío quizás diga,
mientras este castigo,
seguirá crujiendo mis
huesos,
crascita la belleza
entre los barrotes
de mi calavera,
mientras seguiré
pudriéndose
mi vida en silencio,
como pez en tierra
soslayado de cielo,
lo siento mundo
ya soy completo
un millón de mentes
un millón de mentiras,
esta inspiración no me hace
libre,
miedos, ilusiones truncadas
contra el ateo
no me imagino
como un pez sin boca
sin creer en nada
camino la ciudad
que negrea el sentido.
tu cara diviso
ya puedo morir a gusto
hasta el nuevo día,
hasta trenzar ocasos
del alba y su espuma malva.
94. RESURGE EL AÑIL:
Florece agua ignota,
azoga tus blancos corceles
de rocío sereno
sé bruma gris de
abrevaderos
juega con mis mariposas
serenas
de los vientos, fragua mi
sentir
en tus venas pedregales,
bebe mi sed como un desnudo
ayer,
entre flores del paraninfo
yerto,
augura mi suerte entre tus
vellosidades
colmadas de savia joven,
un reverdecer anhelado
que tantas espumas aguarda,
madre de mi blanco chopo,
tu cristal luciente;
Cuántas eras yo he conocido
tantas vidas más longevas
que la mía,
osadía pulcra de espadas
azules,
cuchillos calizos de cerros
castizas fuentes
en ramblas del terreno,
rieras soterradas al
sosiego
de vid y centeno,
hablase yo entonces
de un sol que desgasta
de cincelados bosques
de espliego y atochas de
esparto
del grillo solariego
que abre el sendero,
baja vida tus espumas
verdes
de paz y sosiego,
vence tu paz sepulcral
al fervor de mi vana sombra
que no te puede,
háblame tus hojas
bailando, jugando con el
viento,
de este otoño que no llega,
ni su bruma honrosa desciende.
Tráeme tu febril aleteo de
estambres
clava la simiente esquiva
que raje la tierra,
contigo el resurgir de las
estaciones,
pariendo el desnacer
de toda muerte en color
de simiente.
95. SOCAVA MI TARDÍO:
Indemne acontecido,
en solaz yaga sin fresno
ni alta haya secular,
jamás aplacado por solanas
ni fugaz línea de chopo
ferviente,
singular atarraya de
vientos esquivos
su páramo veloz de ocres
del terreno,
vino a plañir mi alma,
entre oscuros cipreses con
sabor a dama,
soy tocado por el rayo de
sol,
esta sequía que escapa
en el sitio del ángel de tu
mirada,
miro por fuera y el
centígrado decrece,
gramas envejecen mi
calzado,
te encontré y llamé a tu
corazón,
déjame ser agua en tu boca,
lejos brillaré por dentro
un placer preso,
y sus vendavales furtivos
secos,
es hora de anudar el
firmamento
en una falange y en otra
llamar
al viento mi padre.
El río se sembrará de altos
árboles
y sus peces anidarán en sus
copas,
vine a perderme
por si aún no me he
encontrado,
haré de bocas esfinge
perdida
por cuanto yo he conocido,
perdigones reposarán en las
ideas,
golondrinas llevarán besos
de auroras,
yo me trenzaré como el
azabache
que llora la noche,
una flor de sombra
enraizará mi pecho,
en sangre de amapola negra,
como mi sangre oscura,
vine que se deshizo mi ventura,
por este ignoto torbellino
sin ventanas al pasado,
tejo que yo a ella
consagro,
como niebla y bruma
que sin ella otoño no hace,
pregunto a mi lobo
esquilmado,
sus bronciferos vellos me
responden,
que dicha no es labrada
si no hay manos de recolecta.
Como recompensa trae lo
sentido.
96. TIERRA A RAÍZ, SOMBRA A
IDEA:
Por la vía
que los vetustos
olmos blancos
protegen los desnudos
álamos
que aguardan erguidos,
al descanso de trémulos
corceles
y sus carros, cruzan sin
herir el sendero,
abatida mi contemplación
fue silenciosa entre
páramos
angostos esquilmados del
ocre
ardiente, encorajinado,
como un negro suelo que
rozo
con los ojos.
La sombra que un ciprés
rutila
se acrecienta erguida,
ahilándose
con aspavientos que
retuerce la luz
sin franco obstáculo.
Era de la tierra habitado
un bronco grito sin suerte,
refirió su desventura
y miradas no esquivaron,
quedaron vistas cuatro
espigas
juntas en tierra
arremolinada,
por las vides de semblanza
y el resurgir del añil
del santo olivo,
misteriosa sombra de ciprés
háblame como se habla a la
primavera
para que se lleve los
fríos,
quiero compartir tus
preocupaciones
preservarte como me
preservarás
cuando muera,
al sigilo del rojo brezo
me alzo como flor
que la primavera arrebata
al invierno,
y abeja que baila sobre
coronas,
como agua clara
que da la misma luna,
así como tú sombra,
yergues tu profunda pupila
desde la misma senda
que te vio nacer
pura, limpia serena
aguardando al alba
tu desnacer
que tiña tu ojera suave.
97. SIGILOS DESPOBLADOS:
Aciago escondo
los faustos de mi recuerdo,
abro la verja donde crece
mi árbol muerto
imploro abran sigilosas
guardias en noches
que apelan tranquilas,
como grutas de mi arrebato,
esculpí mi torre de bronce,
como pasa ciego rayo
entre montañas,
razón impele
baja Calíope
reina musa
afrenta lenta melodía,
yo abriré cadenciosa lira,
aplaca en hombro
la vestal Hispana,
compadecida arrasarás
cuerdas de conciencia
despertaremos del sueño
a gloriosas ninfas,
tañerán tambores
el duro sabor del hierro.
Vidas opulentas
abren y cubren
la tierra cultivable,
sustituyen a mirtos y
violetas
junto con sin fin de flores
que esparcen,
y parece su aroma
de la brisa apropiarse,
funesto día
que traía la impía mano,
la afrenta de sus campos,
me imagino aciago
como fragua del fuego
brotaba
sangre del candor del
hierro,
agota mi huidiza pluma
por cuantas realidades
no he conocido,
hasta decirme yo basta
al mal no he conocido
mi dorada mediocridad
tolero y acepto,
¿Quizás algo más cubriese
mi dicha de diáfana bondad
mía?
Que al mal de muchos no
acompasa.
98. VIPERINA FALAZ DE
TIERRA:
Sin ir más lejos
nosotros somos de tierra
somos alcarreños
somos del mismo metal
que las estrellas
hierro fragua nuestra
entraña,
metal y simiente hijos
de la real abeja,
fuego brota en nuestros
ojos,
siglos del barbecho
engendrado por el soto
de la encina y el esparto,
somos compases del miedo,
jauría de zorros al acecho
yerto,
vívida estampa del hielo,
sinfonía sin acre desnudo
somos acre de espuela
y vid de nuestro camino,
fervor de silos dormidos,
auge de la espiga
remanso del irisado
girasol,
somos lo que ves
es nuestro paisaje
de sangre ferviente,
y espuela doliente,
gira mi arado
verás que sigo al mando,
recuerdos ahogan
la madre compostura
olvidada
padre cernícalo por angosto
valle de río dulce
y senil valle juicioso
abre magarza tu esplendor
florido
con el ababol y su sangre
de tierra
abre sendero al reposo de
Castilla
con su sequía herida,
cuántos siglos no te han
visto mudar
tu aciago terruño paisaje
entre cerros
y febriles solanas
donde el tiempo
escapa angosto.
99. CELADA QUE DUERME:
Veraz acre que el otoño
juega
con sus alas virginales
en mudas que el verde
siembra.
Era una blanca luna de
espuma
con las que el agraz de la
uva
jugaba y ante ella
una belleza ambigua
inclinaba,
y entre breñas hacía que
dormía,
amenizando los céfiros
y arroyos magnos,
no pude verla errar
por mi sagrado bosque,
abría su lira y se
escondía,
mordiendo la negra víbora,
pude regresar más valiente
entre estas torres de
belleza
que se erigían,
entre escarpadas escalas
de todo lo que nunca se
marcha.
Jugaban los corzos suaves,
sin tiempo ni lobo,
rudo tronco indemne
se aposentaba
frente a la muerte,
de sus vanas cortezas secas
florearon brotes como
espadas,
que recorrían hormigas,
serpeando, esquivando
a la gris araña de cueva y
madriguera
en acecho yerto.
Se descorchaba en grietas
como mustia caricia
que lluvia no anclaba,
preñada su savia aguardaba
que el tiempo perdonara
con pretiles gestos
de retozos de chubascos,
mientras la carcoma voraz
no cesaba su caminillo
entre sierpes grises
ahondonaba su madera,
su destino pertinaz
que ya preguntaba
si habría un cielo para las
plantas
donde renacer aquel
purpúreo chopo,
que años ya no surcaban
rigor.
100. CANTAR CON SILENCIO:
Un pasaje a la otra orilla
miraba la vida huir, desvanecerse;
estela vencida, afligida,
mirar la otra orilla
un fresno dormitando
una hoja colgada de una
tela de araña,
aguantando leve la
insepulta tierra
a deshacerse,
esfera verde naciendo,
apostándose
en hondo destelleo,
súbito sueño desnaciendo
su caminillo de hormigas
de labios grises.
Dormida yacían sus trenzas
como sedas ligadas de
azabache,
leves, acomodadas,
tez de tu hermosa cara,
bajo mi cielo un lamento de
gloria,
portal abierto de tierra,
mirada pedregosa entre
monte y abismo,
bruma frena, envuelve,
de impiadosa niebla gris,
impelido me conduce su
profundidad anclada,
un sol oscuro busca
respirar su luz,
confiante, humilde, la
guarda,
ojos de otros ojos
apostados en mi sien
imagen de mi imagen viva,
resucitando,
como nunca desvanece esta
suave
nube rígida
que es mi amor a la vida.
101. BOGARÉ PIEDAD:
Vuelve
que vienes
al final
sin comienzo anunciado
regresa a mi partida
es mi vía
tienes vía libre.
Asigna un número
solo hay un nueve y un tres
doliente.
Estrecha mi cerca
encuentra sin hacer la tres
catorce.
Tú batiente señal
de espejos,
relojes extensos quebrados
que sólo conservan el
sonido
de quienes fueron,
sin directrices sin honor,
sin cuerpo, sin conciencia,
yo sólo al tiempo
le ordeno
le disparo un segundo
traspuesto
¡Salta!
¡Muere en el recto hueso!
sube bajando la altura de
mi escala
intangible,
me asignaron un laberinto
de espejos
pero tengo runa clave,
mi dios Gemineye
y su ojo sangriento,
¡Salta! acaba contigo,
tiempo pulcro
de manecilla destartalada,
voy sin espejo
camaleones sin mi nombre
hagan fila,
venzo que estoy dispuesto
¡Salta!
acaba lo eterno,
cesa mi terco aljibe,
guadaña afila mi Espica
sembrará su casa,
tejado a mi diestro empeño,
solana de mi grana sangre
soy del trigo nacido,
una fiel semblanza,
¡Lugh!
acoge mi oro de tierra,
Escucha
desciende mi sol,
treparé tu densa luz,
¡Salta mi puente que tú me
creaste!
102. TARDE PARDA
DESCUBIERTA:
Puerto incierto,
al que no me arrastro.
Espejo sin gloria
mi vertical sinestesia
flor despide el beso
por cuantos aojos
ha robado.
Ostara dilectus
blándeme en mitad del
barbecho,
me presento ante ustedes
mis abrojos creados
oprimidos ustedes
yo de surco hago pecho,
por roca madre
unge mi clepsidra
una sangre de vida,
corren presentes
las sucesiones difuntas
de Quevedo.
En osamenta te anunciaste,
matriz inquebrantable
retemblando mi alma,
leño buscando cruz,
casi podado mi soporte.
Natural en bestias,
frondas y animales
caminantes,
dóblate frente mi ceniza
aparente,
busca tu estirpe,
pordiosea las tierras
en busca de tu miseria,
apacentar tu labio sin
prisa
es colgar una estrella por
su luz,
trilla mi trigo
raudo frente la gloria,
sigue mi eternal lastre
humeando esquivas cegueras,
alta celda que henchir
puede,
la destrucción encapullada
en sus pestañas,
brillantes tapias,
corral sin lustre ni
yacente ángel
asistido,
soy el dueño de mi propio
cementerio.
103. REDENCIÓN SAGRADA:
Cuando los ángeles desertan
a morir,
en los ojos de otros ojos
estás buscándome,
me despierto;
los Dioses celebran
un silencio sepulcral.
Colores me evocan de la
nada,
ruido cómplice aborda
como navío tiznado al 2025
senderos del mar de tierra
que abre mi lengua en tu
guarida de boca.
Melodiosa suerte de la
máquina de tu cuerpo,
tonos sobrios, vespertinos
absorben la mirada como
filo inexpugnable.
Absorto cae el tiempo en tu
sangrada candente
azada dispuesta, es tu
verbo un franquear de desvelos,
que respiran estrellas
fratricidas.
Es un solo cuarteado en
siglas,
los soplos resplandecen
vibran al son de nueva grama.
Sombras inmobles cuentan de
tu respiro
infranqueable, por jóvenes
tapiales
de tu inexorable, florido,
grandioso desvelo
de metales,
cobres anidan campanas de
media noche
aguardando el surgir de lo
sepultado.
No frena la sintonía de tu
saliva, una,
ensueños duermen llamando
se cumplan los anhelos,
cuando los ángeles desertan
a morir
tu mirada se enciende,
abismos silenciosos se prenden,
tu voz se hace palabra.
Me sigues te sigo cariño de
ternurita dispuesto,
luz enraíza tu alma,
efímera en mi mano,
vuelve a mí una paz que ni
los nichos toleran.
contratiempo por fuelle,
magarzas de otoño,
corona de reyes en
primavera,
etéreas hojas a solas
peregrinas,
dejando embriones por
verso,
capataz de siembra única,
al compás liberando
golondrinas,
punto de Sol a ciegas,
es mi mente surcando brumas
grises
que me acercaron.
Vagido indeleble,
fúlgido yo destellaba tu
sien sin marca,
caliente al arrimo de mi
ser,
valedera fuga sin ocaso,
un caracol en un verso
montado, arrastrando:
sacado del pecho
como heraldo sin desquicia
semblanza,
corriente arrastrando
cadenas de errores,
fruto de libertad
y conciencia sellada a
ciegas.
Comiendo raíces por hechos
en fruto divino
insoslayable,
frío de noche
bañando la casa de lo
eterno
llamada Diosa de tu entraña
mi musa bella.
104. TRANSPARENCIA
HABITADA:
Aquí me quedo sin casa, sin
pudor,
sin vergüenza, sin
intemperie,
sin descampado de viento,
otros sones
no me tientan, sin cuerpo,
sin mi transparencia
violenta.
Me quedo porque contigo lo
tengo todo
y lo ajeno se difumina a
otro tiempo,
ausencias habitadas, opacas
de otros seres,
que dejan huellas
perecederas.
Ya no sé a qué sabe una
flor con tu nombre
ni si el viento pasa y se
despide.
El sortilegio del destino
se va cerrando,
y sus espadas como
cuchillas de dientes
que me ruedan sentidos que
a ti me ligan.
Avanzo sin permiso
los campos de abrojos
y cardos, se agrieta el
sendero
yo al timón, del sentido de
vida osada sin despedida
por esta vez,
las condenas siguientes
no alcanzo a imaginar.
Solo quiero lluvia precoz
que reviva los charcos,
seguiré sin elegir nada
mi destino hinchándose,
como cebolla un día en agua
como apartar la vista
y seguir viéndote,
no quiero más vidas que sin
la tuya
todas me parecen inertes
sucesiones
de difuntos que no
germinan.
Sólo suben la escala.
2/01/2018
105. AZUR DESNACIENDO:
Esencia intangible,
no hubo na terra,
que ni dioses
osaban mirarla,
ni albergarla;
ella sollozaba,
cual flores, incredulidad
brotaba.
Ella era encargada
de sembrar en ellas,
rocío perplejo
que en suelos germina.
Pureza
en venas;
lo que la perfección era.
Crisol no sostenido
por cauces febriles;
inteligencia
en mares secos;
abejas de ideas,
colmenas
con intelectos graves.
II
Que cubre valles y peñas
inusitadas
y sus penas ahorca;
su misterio
enhechiza toda alma
quién arrullarla sin
dañarla pueda,
será dueño de la llave
que encierra a la virtud
no enseñada.
III
Cae la noche,
sobre ingrávido
lecho de mi juventud
acostando luna de cuarzo
entre áspero frío.
Cuerpo mineral candente
quieto en pantanos de tela,
retorcidos sus destellos
en esta nube de leche;
el fango fragoroso gira,
imploro a esta luna que
ame,
y el morado cielo ladea
mi sangre verde.
es por este escarabajo
que llega el verbo.
Soledad, soledad tus
pulcras alas
que vencen auroras de
adoración.
Aurora funesta clavada la
hora
vorágine o trasiego
LUZ que ignora
si acaso nace.
Tu liso, amarillo barco,
de oscuro torso.
Tus infinitos beso
dime corazón al apoyo
de tus párpados.
Cuál profunda verdad
en esta espectral rivera
de ondas líbicas.
Espuma densa
de océano de ideas
entregado.
Profusa ascua invencible
es mi dolor que más no
quiere
retirarse;
que sentencias invade todo
ojos
montaña de hojarasca;
cristal de pulsos
que tu imagen toca.
Suspiro fresco
en labio extinto de sombra
día que no se encuentra,
su densa forma.
Cuerpo con agua de
estrella;
querer vivo que llega al
aire,
tiende y espera.
La muerte que renace
por fuegos de brea
en el aire.
Abren batientes pétalos
de viejo silencio
esquilmado
estallado esplendoroso.
Acurrucados sobre un lecho
que la brisa abre;
trocados rayos de sol
esquivos, en plano de verde
follaje
por azur causados.
Astuta golondrina
encontrando
la dócil rama.
Mundo sin mentira
de la vida,
se abre este mi manantial,
reluciente de esmeraldas,
desposeído.
Y todo siente:
-Que la sangre miente.
IV
Terruño ojo victorioso
aplaca sus arpas irascibles
estrujando abismos
dolorosos,
petrificados.
Reniega la boca vegetal
casi viva
promesas en frente de
violetas.
Cantan amando el claror
lírico, estremecido
coágulo de viento
en cientos de porciones
esta luna quieta
que semejanza quiere.
Descubierta la zona umbría
donde yago de yacer.
V
Aplasta mi sombra
contra sí misma
derrumbando opacidades
de granates profundos,
ballesta súbito forjada
a tu entraña.
Derrite mar de boca
que pide extensa
negra noche
y sus espectrales corceles.
Tiembla que rueda
paz, orgullo bello.
El desliz, ráyame firme;
conservo mis principios
numerados.
Reluce mi roce pulido;
entre-cielo asido;
palpita mi iluminada
tristeza,
haciendo camino.
Vendrá mi torvo grajo
se constatará mi lucero
roto.
Turba mi aliento
bajo mi pecho la quiero
con montes limpios
enturbiados por sarmientos.
Delinean este viento.
Lividez plena,
fuga el desaliento
con todos los jirones
de mis ascuas.
Diáfano, ancho, repleto
a trote primerizo.
No cabalgarás,
no cabalgarás si no es
conmigo.
Cabalga, cabalga
el llano, que sólo a mí
lado
cabalgarás;
cabalga que sólo a mí
encontrarás.
El Castellano
cabalga con su espada en
mano
todo tu llano.
Hasta divisar todo lo que
amo.
Sembrada el alba
que apacigua
la noche que negrea
en estela conmociona
mi luna extensa
que bajo ella,
siempre
estoy en taciturno hechizo
contigo y mi falcata.
VI
Embeberme la luz
sin forma en ojos distantes
luz de aquel fulgor
purísimo
allá lo oscuro
en tiniebla sin padre.
Yo besé las amapolas de los
campos,
buscando me embebieran
la forma que como eco
apagaba.
Heridora en cascada
se aposentaba mi bondad
aquietan aguas longevas
la feroz sien
que me dio mi padre.
Nota:
Embeberme la LUZ
sin forma en ojos distantes
LUZ de aquel fulgor
purísimo
allá lo oscuro
en tiniebla sin padre,
yo besé las amapolas
de los campos
y heridoras en cascada
me entregaron sus hijas.
Nacidas tras yo sembrarlas
esta primera lluvia de
septiembre 2018.
VII
Cuchillo que tu voz asesta;
mi pecho sin coraza hiende.
Camino mi desvelo
enjaulado,
cuenta atrás de la tierra
quieta
y sus grillos asolados.
Oh me olvidaba.
Esto es la resurrección.
Indemne entre losas
de azur firmamento.
Respiro entre rosas
las espigas por llegar.
Dilata los verdes la tierra
sosegada dicha trasiega,
un día cenizo
de esta la otra primavera.
Estoy escuchando semi-recto
el retemblar de hojas
huecas
sobre la gravedad
de un arroyuelo que fluctúa
cauce entre la copa
de árboles;
sobre semi-vacío cristal
con limpia brisas
encima de un blindado
cantaba, dictaba
antiguo sargento
su presionar, disparar
como hueco
en la ausencia del polvo.
VIII
Abrid la ensenada al
capataz
del brillo primero.
Tímida la floresta
escondía sus amapolas.
Núbiles gestos danzaban
la cabeza en loma
que silvestre evanescía
el coraje de la flor.
Vuelto mujer por Ostara.
Patio de perdices
que soslayaba
entre el quejido
de carrascas afiladas.
IX
Hacían sus hojas
mi última espada.
A mi izquierda
el peso
de su hierro estable.
Sibila destrenzabas
tu cándido mirar,
en fraguas de belleza,
inviolada.
En tus altos,
profundos
ojos de ámbar.
Luna que en fractura
recorre mi tejado de alma.
106. PANIDA DEL AZUR:
Saeta de prisma,
enardecida amante solar.
Reminiscente umbra
alegoría de carnal flor.
Lejana entraña de hoz
letanía viste que exuda
su sátiro perfume.
Salmo de noche,
voz mitad alma la tuya.
Elogio de estambre
¿Cuántas voces acallaste?
Eufórico vientre ardiente,
soy yo hacedor de luna
fija;
claror que fulge, fragua
estertor verso solitario.
Este será muro de mi alma
con enredadera de torre y
almena.
Dejaré mis versos
en oscuro parral,
es hora vacía mi casa
hui, dejé mi alma con mi
gato,
salí por gotas de lluvia,
las más frescas,
las primeras caídas.
Mi alma salió en mi busca
habló y preguntó
a la araña de mi patio,
cual dijo estaba tejiendo
digna tela su visión no
pude cazar.
Preguntó al caracol:
-Al fondo ´
del verde a la derecha
puede estar,
allí le encontró
tumbado en la grama
hablando con una malva
estaba pidiendo algo de
azur brillante,
¿Dónde estabas ente mío de
alma?
Te extrañaba,
Fuí por comida para ti,
-No me dejes más sola,
sin mí no tienes voz
sin ti no tengo vida,
ni la rosa en cruz su
despedida.
107. RAÍZ DE ALBOR:
Broza esculpo,
sus pinceles verde-azules,
idea, hazme temblar la
espera,
que tu voz dolida sea
lengua en azabache
de otra noche que ya
escapa,
y su vena escarpe por
cristales
de vitreo haz,
réquiem blandido en un
cielo de espadas,
anudada en tu cintura
desnuda,
áspera, erizada ella,
mi idea,
combatiendo ocasos leves
que te dibujaron,
caos febril de plateada
rienda,
estrellas miles la amparan.
Su muda vaga entre
cardillos de la dama
y su vestido amarillo
de rayos acrisolados;
alto templo de erizos
seculares,
caracoles avanzan seniles
profundo tallo,
bella eres.
Bella en sueños no me
hablas
yo me quedé mirándote
para decirte:
-Si te encuentro, nunca te
marcharás.
Desdén en este mundo de
secretos,
en este mundo de demonios
buscando paz,
cazador corriendo la noche,
por la vana luz
cabalga el cielo,
un aullido,
llanto de un lobo,
miseria enraizada,
cada triunfo una escarcha
en hoja escondida,
que a la mañana verás
morir.
Abrazo mi calma podando,
desmochando
lo que mi espíritu yergue,
forrajes miles acampan el
corazón férreo,
mi vena coagula
al sentir mi idea
que al ser pensado el
camino
no abandona dictado
sentimiento,
cinceles esculpen mis manos
que siembran este beso
etéreo
por tu caracola.
108. MI PARRA ENTONA:
Rezo a mi baxa lira
retiemble, rehogue
entonando mi bajo acorde
alineando el dulce indulto
de aquel abismo
sentencioso que rige,
que diluye mi Génesis.
Mi gnosis ya no siente luto
a tu tersura abre clamor
de sinuosas espadas.
Siembra vencida
en tus muslos férreos.
Aflicción de espectro
sosegado
agitando silencio
de inefable olvido
y en su jardín
blande un grillo.
Marco solana llaga
destapa su enredadera,
dejé mi vida a la espera,
emparrado de tu gesto
flores desangradas
clamando al cielo,
arboleda con sendero queda,
estancia yesca
que mi sombra la tuya
adhiere
en soldado pudor
de onírico trazo
encarnado, habitado
como llamar la luz
que antes que la sombra
estuvo y fue.
Tapias de verdes acres
junto un molino,
tras las sombras de las
parras,
afianza mi carruaje,
giró silenciando,
gritando un no me olvides
tosca piedra no eres,
hoja refleja,
resplandeciente nido
fúlgida aureola,
fauces de acrisolado
abismo,
tornasola que reverbera
sombrío acero
de tu eterno prisionero.
109. SURCO QUE LABRA TU
SEDA:
¿Qué furor es tuyo?
Digna fronda impalpable,
soberbia, blancura madre,
golpe abatido el vuestro
de filo cuchillo
tu resistillo,
vida de tu vientre
manifiesto
lejana Araucanía
por cuanto yo Castellano,
de ti he resistido,
ánimo furioso
virtud de mi brazo no
mancho,
no querrán gobernarte
mi fiel madero,
afrentoso he quedado,
sed de antaño,
grandeza me secunde
y a mi ser abate,
lisonjera piedad
de justo labrador,
exención de cuerpo erguido
dorada cumbre
esquiva y exenta,
enojosa es hermosa
alegres vengadas volando,
el amor gobierna terreno.
Cientos fueron agraviados
de hondos senos
ventura resignados.
Serviré yo a su dolor
enjaulado escarmiento,
aquesta ungida perdición
ser cautivo libre
de mi afrentado corazón.
Donde alma encuentra
medida,
carga pesada
de mi romo hierro.
110. CANTA MI SANGRE YERTA:
Mi sangre yerta, obra
completa
III
Mi sangre yerta esquiva,
humeante;
canta mi sangre yerta,
granate,
el hierro de mi tierra por
sembrar,
canta la amapola vieja, desvencijada;
sangre del corazón carmesí,
rubí excelso,
granate lustre postrado.
Sueña mi semilla despertar
mi sepultura efímera,
donde el muerto cave su
vida,
y mi cicuta triste,
desprotegida
enraíce el paraíso
de pieles sedientas y bocas
sobre una araña;
hojas muertas, de mi vida
escrita.
Corre mi otoño desde la
vereda a la rambla,
corre mi frío desde el
infierno
al río de flores desangrado
de esta alma por ganar.
Encina yerta de mi piel
esquiva, flamígera
beso de tierra y vid dorada
al beso;
beso de trigo y girasol,
de cuchillo de espiga mi
cante,
de zarza y espina mi amor
real como intangible,
áspero y rígido,
bravo y valiente, duro y
endeble,
metal y simiente.
Pan y niebla, bruma y cal,
mi carcoma sedienta,
niebla y bruma me
desprende,
desde la boca hasta el
pecho,
donde canta mi pasión sin
despecho,
vive esta sangre caliente,
lumbre de mis tocones,
nube del cielo por dibujar,
a estampa de sed y viveza
por entrañar,
canta mi umbral,
quiere tener soles y lunas
sin gemir,
invierno llegas,
dibujando transparentes los
miedos,
avanzas cada campo sin
permiso,
helando hasta el sentido
despierto,
oda de mi sangre yerta,
humeante, dolida;
por mi tierra me arde la
siembra,
y el beso queda escueto,
parco lo sentido enamora el
hálito,
quién te viera marchar,
vestida de olivo y centeno,
de olivo y cebada,
de trigo y espada mi
guadaña,
por la calma abrasas la
esperanza,
en maldición cantas tu
canción,
y los cuervos te rinden
pleito de negra ala,
de grazno escondido en cada
roble,
desde la piedra a la cueva
abrasas oscuridad mi
entraña,
dibujas tu vívida estampa,
donde el tiempo yace
muerto,
y solo las sombras te
entienden,
solo las hojas buscan su
nueva vida,
deste sembradío de niebla
me avanzas sin piedad,
la dicha y el reflejo por
ganar,
desde mi tierra encendida,
hasta la parca bonita,
desde el cante a la maraña,
te canta mi vida quieta
este amor de la mañana
en tu pliegue de sonrisa y
en la noche de tu cara,
suspira el rojo,
quiere ser río de alma y
arrojo,
quiere nacer abrojo,
el espino mece la espina de
mi antojo,
y la amapola amarilla,
sólo ella abre a la gran
luz,
horizonte de mi piel que
quiebra como ayer,
enamorado suspiro de frío,
enamora mi hielo,
donde duerme,
donde reposa
el amor de mi sangre yerta,
flamígera, apagada
dueña de mi luz y de mi
sombra,
transmigrada a la espera,
de caudal y cauce sin
igual,
viviré siempre yo en su
siembra.
Vespertino azar;
Sol de mis soles,
era él hálito transparente,
vida de una vida en gota de
agua.
Avanzo sin calma
mi existencia en un papel,
hoy no se venderá
al postor rendido.
Verá el tiempo
que no pudo conmigo,
ni desdoblará clepsidra
de mi metal furtivo.
Brotando mi credo,
abriendo tierras,
con orgullo del fulminado
ayer
que se escapa en mis manos.
111. ETÉREO TU SOTO DE
ALMA:
Halo umbrío, vespertino
salmo,
estela naciente en pulcra
unión,
cómo dos rocíos se forman
en la flor.
Pacto alado mis falanges
ensalman,
es por ti que se abre el
portón verdadero,
camino en oración del
semblante perdido
y ese por conocer.
Orando por mí mismo,
se abra el yelmo,
y mi cauce sea río de arteria,
en aleteo fugaz prometido,
que encarnan tus maderas,
reflejas piernas.
Recta clave de unión,
soterrada mirada,
sin conocer ni alzar te amo
más,
pletórica, onírica mar
de tu efímera, socavada
entraña,
por donde flores aguardan
echan ancla.
Última que es primera
espada
de aliento y mi yermo,
te enraíza como primor
embelesado,
turmalina esencia,
mi soberana musa
cristalina,
mi arpegio entonado
en lira de mi carne,
mi índigo sollozo,
por el que nuestro castillo
esbozo,
primigenia verdad,
sombra de idea,
hilvano, trenzo mi zarpazo.
Limaré el viento de nuestro
deseo
ya se alzará nuestro
reflejo
el mundo en un pulso de
espejos,
umbría latirá nuestra
caricia,
cuántos hielos murieron,
mi doncella escarlata,
los dioses dirán el tejer
de nuestro destino,
pertinaz fuga de tu ramaje
por rauda estela que arde.
Dirán que hoy vine a verte.
Si acaso estuviese vivo que
no niego,
morir por dentro es como
nacer dos veces
y mirarte para que la
belleza
de lo bonito que tú colmas
desde que el tiempo
me nombró tu fiel sucesor,
de a tramo y trecho voy
manando,
abre mi solaz llaga de tu
azul
que quiero fecundarlo,
besando tus flores que
entrañas,
quimera despierta
Ostara de mis nocturnos
parajes,
vengo a quedarme
necesito tu verbo
alumbrándome,
quizás quiera amarte
algún día para siempre.
Aunque yo Castellano llegue
tarde.
112. TIERRA EN EL VIENTO:
Ingrata luz sucumbe,
termina el día.
Yunque profano
en el padecer abierto de
junio,
porfiada tinta
un ascua candente,
estridencia recta
del acento de tu boca.
Fuí de un mar hasta otro
albor
buscando mi yermo.
Le creí inmutable,
lleno de sueños,
viajé cuantas primaveras
regalaron mis ojos.
Tapia de nadie
donde te vi deshojándote,
donde todo se alza fluyendo
imperecedera parecías,
alumbrada musa de mi
carbón.
Nada se alza,
todo es vano.
Como un buque,
como una marejada,
como una febril tormenta
sorda,
como relámpago en mitad de
tu carne
como el gris
que fue lluvia de nube,
al fin en tierra
me marcho como las sombras,
deberán recordarme amada
que tú, crisálida
cristalina
nunca marchitas.
113. PACTAN MIS FALANGES:
Pars quoq; denobis funesto
sacucia morsu, Dum defeusamusdetho est ...
Sacucia temblorosa
me yace mi hervor de
amarte,
anhelo inexpugnable
que no se rinde,
cercamos confines
levanta mi polvo
sacudiremos hálitos
y sierpes vespertinas
pincel de tu relieve
inmaterial,
sacia esta sed de antaño,
este puente
este puente sin tu cauce
posee mitad de unión
mientras dure el pacto
encumbraré tu rostro
alzaré sin aojo
un final que comience
como mi santa, bendita
espiral.
Bregaré sin mi nombre
hasta alzar tu nombre
forja mi falcata
tornará crispada
este mi único
poderoso, inefable
origen de savia
y hierro,
vuelve, vuelve,
hasta nuestro solaz
destierro del fuego en el
agua,
brota, brota hasta nacer
tornasola.
Esposa de mi alma,
pasión
armonía llana,
dobla mi frente
giremos volando,
por nuestro pacto alzado,
elevado
condeno mi carne
sembraré
flores de lumbre,
flores de Odín
y tu yermo
será vientre mullido.
114. SI A LA SOMBRA CANTÉ:
No indagues el azar
que su relente tizna
a ojos indomables.
No luce la flor siempre
ni la casi viva yedra,
juventud y fortuna visten
como sombras huidizas
cual Escita sobrecogido
entre mares y el aquilón;
bebe de la fuente virginal
que la sierpe es honda
vigía.
El mar de encinas
nos sobrepasa.
Las olas de tierra
son infranqueables
no vistas de alpaca
tu parda sepultura
los más duros son tierra,
el resto afilada ceniza.
Traspasa tu rienda
sé jinete de caballo
muerto.
No dejes caminar a gusanos
cada cual busque y
encuentre su lugar.
Por los siglos que llevamos
Nunca es bastante,
por amores dignos, pierde
el hombre.
Aboco empeño que desafía
mi dorada, encontrada,
mediocridad;
contenta ella sin miseria.
Azota el poderoso viento
mi erguido pino,
mi torre altanera jamás
vencida
cae en estrépito para nueva
siembra erigirse.
Júpiter dame ásperos
inviernos
floreceré tus pies
con dignas rosas del
atardecer.
No hay mal perpetuo
despiértame la musa de su
sueño,
báilame la llama en vela
recta.
Tiende el suspiro en el
patio de mi araña.
115. PIÉLAGO SANGUINEO:
Mangla será mientras yo
viva
efímera horda sublime
de esta mi tela que me
abarca,
soterrada alma de cuerpo
sin vencimiento,
carne y hoyo
que ardiendo canta
por descubrir
su olvidado sollozo,
recta mi idea
te encara te avanza
que nací de nadie
ni siquiera para mí.
Recóndito verso
ni oro ni plata
cobre de este telégrafo
que oxida mi digna alma.
El muerto de quien yo era
qué piensa su magia
su digno túnel umbrío,
lo que no es de él
que su signo dicte
que su sino
consuma su recorrido,
el mío no acaba
uno, porque nunca comenzó
y siempre acabaré sin irme,
tierra, materia a tierra
aire que hable el viento
lo que siempre yo grito,
vela todo lo que no tiene
sangre
osarse, completarse.
Mi espiga en noche negra,
mi raíz difusa
yo la retorno salvaje,
para que recuerde,
para que beba
mi ángel de plata
recuerde que su argento
metal,
es y puede acabar
mi devenir sediento
granate perdido,
de mi don funesto,
mis alas roídas no son de
ángel
sólo de señor murciélago.
La noche mi cauce
en piélago hiriente.
116. PAVESA EN EL VIENTO:
Esquiva esta mi criatura.
¿Desde qué oscuridad,
iluminas tus palabras?
¿Qué pulcritud aguada,
tiene la fe que cantas?
¿Cuál es tu cárcel de luz?
Que yo busco por ojos,
inerme vacío
acongoja mi voz.
apenas naufrago,
apenas tránsito
por milagro trémulo.
Tan hermosa,
va vestida la vida,
que noche escapa sin irse,
al fondo de la sombra
primorosa va tu frente
que mi sonrisa aniña.
Vagaroso afrenta mi
fantasma,
la total, andrajosa mirada
serena,
valerosa sed fecunda este
cristal
de cielo terreno,
bala fundida en avance de
mi galera,
lejana tierra, lejos de
morir,
surca mi ara.
envuelve cobriza batalla,
soto sin fuga,
perpetuo mañana,
calvero de siglos
arrojadizos,
ruina del azul
en viñedos de mi desterrada
sombra,
sin tu amor en mi corazón,
canto como luce
y fulge el metal fulgente,
crispado
de mi pecho hondo.
sonorísima fuente es esta
sangre,
voz prendida surco
bajo los tiempos de hoz y
ramaje.
Pendiente que al Parnaso
atisba
encontrar allí tus
párpados.
Desgajado borde
en huida de lágrima
por la brea en tu mar
y su claro sol.
Elegía de mi buque
pavesas que flotan un día
como ilusiones.
Es tierra yerma
en el viento.
Desenroscar puede
esta vespertina criatura,
que amamanta
que cría
la vorágine de mi estela.
Inmutable distancia
del vivir,
desnudando la perfecta
revelación,
de nuestro índigo sollozo,
celindas y bailan
por todas las espinas
unidas,
alcanza descíframe
a transparente pío
un sí bemol erguido
el bosque, la flor,
mi sembrado,
no retiemblan sin ti.
117.ALBOR DE PECHO ABIERTO:
Vas que los oteros
desciendes,
juegas, ríes, galopas por
solanas vegas,
el suplicio de tersar el
aire
por vetustas planicies
esquivas
te encuentro en la vega de
oscuridad,
tomas mi mano
y te digo:
-Mi argenta vena si
descansa
es para seguir creando.
Un regazo tu ternura
avanzo y tu lengua soborno,
quién parar pueda
mi ángel,
es una luz de sentirte,
una criatura vespertina
que imaginación lame
y reverbera tu solísima
voz.
Duerme tu sueño,
acaso no soñé
que sigo vivo
en el regocijo tu pecho.
Santa encina puse en un
tiesto,
al crispado albor,
crepitaron sus flores de
tierra,
intangibles de esencia
bruta, acrisolada,
regentada,
insobornable, inexpresable,
saciada en filos de hojas
y sangre terruña.
Abre hórrida sombra
el nogal final
en apogeo de bravura
resplandores opacos de
superficie yerma
sin color,
tenue cuchillo camina el
espíritu
de mi pecho, sonaban ya de
la tierra
sus tambores;
el resurgir crepita
no vuelve su sonido
sonaba un octubre inerme
entre espigas de suelo,
y sonrisas aciagas
sin diente ni aurora
gastada
de alto cielo bajo piedras
y simientes del terreno,
se alargaba. la cruel,
la matutina, vespertina,
espina
de mi nobleza;
averno del cual no me
libero
si sólo solamente de él
obtengo
mi amapola de fuego en mi
pecho.
Cual conocen los hombres
antiguos
que amapolas, ababoles rigen
la sangre de la alegría
en bermellón que llora la
tierra
haciendo empíreas sus
lágrimas
en ascuas de savia borde.
118. HACIENDO CARGO, DESDÉN
SENTENCIADO:
Sigue recto,
ángel del amor custodio
imperando que la vida
foliaba
caléndulas y hórridos sesos.
Suspiros de floresta
y gramas virginales,
sus hondas notas de
cristales,
paraíso cuál,
el verde, el azul, el
amarillo,
helechos que amantes
se escondían un umbrío soto
sanguíneo.
Cañas de bambú
ensangrentadas
espejos de zarzales,
oí leve oscilación,
de viento impelido,
que la sombra de mi nogal
baja,
repecho de hombre
inquebrantable,
con hija poema de la
Tierra,
gasté todos mis talentos,
en dolores, plegarias y
sarmientos.
como diría Gerardo Diego:
-Un hombre ha muerto, una
obra vive.
Oído, nota, estría, vena,
sangre, cadencia,
muerte, vida, sueño,
reloj, pulso, acequia,
noria,
flor, pulcritud, espada,
elegancia, misiva,
guarda, cuerda, entona,
verdad, bondad.
Huyó la primavera,
reflorece estío
insubordinado,
última gota
canción de invierno;
no suena ninguna.
Sólo el principio y final
de mi cuaderno
que revive la quejumbre.
Abejas mías dejad
que la flor duerma.
119. LA UNA DE POLVO:
Se podan mis recuerdos
saberes presos,
por el linde despiertos,
vida de vida en flagrante
estrella,
si por querer pensarte
jamás desapareciste,
mi Malva Luna
en Brea quieta, encendida,
disparos de un tiempo
fulgurado,
mi sendero ya no corría
agrietado,
miedos asesinados
de como solía ser
destellos fugaces acampan
mi destierro por las venas
de tu alma,
silencio carcomido por olas
de nuestro mar.
Pensamientos negros ya no
me clavan,
ni hiedras me escalan
tapando mi luz fulgente.
No es tiempo de muerte,
mis cuchillos ya no laten
hirientes
hermanos del fuego ahora
son.
Al compás de un Sol mayor.
Perpetua una,
por el bajel del alma,
bajaba recorrida,
por entre encajes olvidados
me descubría,
el caballo del ansia mía,
donde empezaba a abrir
en sus piedras de ojos
negros,
y la cabellera levita
por altas ramas,
donde acaba el sueño
taciturno de su sonrisa
helada,
voy allí sembrando ojos
en sus labios áridos,
no me apetece seguir
sufriendo
para ello sirvo mi aliento,
donde acaba lo que siempre
creí conocer más me detuve
a envejecer
sin mecer alas cansadas,
el horizonte me cuelga la
rama,
y yo loco callado pienso
en un tiempo que me
apetecía recorrer
tus simientes azules,
en un mundo que mis labios
cierra
tornándolos grises,
la idea vuela eterna del
estado mental
por conquistar,
esta es mi vida
, esta es mi suerte,
pregunta a mi orificio
demente,
que dispara por mi boca
la locura quieta que mía te
arropa,
haciendo cálida la estrella
de mi popa
y mi ángel sangrando versos
de hielo,
en el tibio, ancho,
escurrido desliz
que me llevó a contarte mi
verdad,
por la que quedaba frágil,
vulnerable sostenido yo
en un destino incierto
del comienzo del Alba a mi
insomnio
que me da energía.
Que fiel asesinó la
caricia,
en cama de ojos en alfiler
y patadas del sueño,
crujiendo mi ser en una
araña,
llegó el tiempo de escalar
por si un día abandono
será cuando me vuelva
polvo.
120. BROTANDO DE RAÍZ:
Dentro miro, florece el
álveo,
un iris marcado, trenzado
en espiras
fuego y su volátil marca de
luz,
si nacer acaso partirse
pueda,
sería una hoguera de
púrpuras rosas sobre Galatea
y negras llamas, sería un
camino denso,
como el crepitar de la
forja
duro y endeble, maleable y
quebradizo,
fulgente y voraz,
al encuentro de mi nuevo
crepitar,
y volver a nacer del fuego
con su lengua que me
sostiene
como la primavera a las
flores,
desnazco hoy para volver a
morir
y crearme de la nada,
ni la espada más aguda
podrá
guardarme el filo,
agudo y ágil, duro de
escarpia helada,
ojo de mi ojo,
carne de mi azada,
sol de los campos,
agujero de luz,
alma sin nombre ni alarde,
lo siento mundo
soy invencible,
de mi pestaña nació una
nube
lloró tinta, mi sangre
esquiva,
he creado vida
sembré un alarido de
simiente,
le contestaron el verdor y
énfasis
floreciendo silvestres
caléndulas
un latido me alza
partiendo sombras,
soy pleno, completo,
y nombre puse a ellas,
tenían sabor a bellas
hadas,
brilla este agujero del
cielo,
cuelgo mis suspiros en
verso
acaso bajaran,
pozo de mis recuerdos
en verde musgo
mi fantasma muerdo,
de una espiga floreció su
vida,
de una espiga traigo la
sangre,
de una espiga ríe el
granate,
ocasos ocres, misterios en
copas azules,
me bebe su cuello
la esencia erizada,
la belleza desmenuzada,
por el dragón de mi fría
fuente,
no me verá caer la lluvia,
sólo ella y a su poder
alzo esta tinaja,
perpetua me lleva la
acequia,
su verde limpio, sus
florestas destapadas,
me bailan rizándose en mi
pecho,
sus venas labradas
entre su cuerpo de tierra,
no me pisarán nunca, jamás
mis luces sembradas
de mis caléndulas arvensis,
mis silvestres flores de
difunto
con las que recuerdo
que la vida
es más corta
que el paso de la muerte.
121.OPACIDAD ESTRIDENTE:
Romo metal
o estallido,
en cumbre de ramas
aullando sordas
bajo un viento
que llora su transparencia
ahora habitada,
Padre mío
dime tus fugaces penas
que cuajan
los febriles destellos
de luna pasajera
amilanando su alta ojera
traspuesta a rayos virginales,
en opacidad de soles
hirientes
y ascuas empíreas,
es un soborno que alzo
palideciendo,
abriéndose mis fauces
tiemblan de oídos los
cielos
contemplando rectos
sus cernícalos.
Mi corazón ya no más
es piedra rodera,
es aromo espinado,
con forma próxima
a espina mísera.
Abro tu blancura destilada,
justicia de la belleza,
una.
Abre mi caracol de espejos
su deslizado halo
que oscuro sin ralo,
llena mi hueco latido.
Never more.
122. ALTO DIJO, COMO LA
NOCHE:
Batiente ala negra,
oh, conjuro, densa bruma,
solísimo halo,
intangible esencia
arrebatada
a lo oscuro,
que trepa aleteos de
fugaces pájaros
grajos sin dentado desdén
que nerviosos estiran el
descender del ala
de la noche, pulcra,
densidad en yunques negros,
aguardando vil resplandor
de luz cansada,
despertándose.
Sujeto mi estridencia
en estría parda caduca;
por cuanto sostuvieron mis
pupilas,
como sombra arrebolada
entre mares de gentes avanza
esperanzado su cálido
refugio alzado,
nuez del tiempo,
germina con tenue raíz
arcana,
devela anhela a su ángel de
plata,
le tiene morada cobriza
de espinas de zarza,
levedad pulcra del hoy por
mañana,
verán mis caracoles seniles
entonar por lamentos y
cruzadas,
hondo reflejo dicta
que vida de un día
es no acabar postrer sorbo
sin beso ni despedida,
batiente ala remarco;
es escuchar a la noche
que estirado el día ni
rasguño
inflige,
caparazón sonoro
de rudo ancestro
ella levanta mi coraza por
pechera
blandiendo mi gloria,
que se me considera
poeta del viento,
entre negra sombra y su
negra noche
el murciélago de mi antiguo
morar.
123. SOMBRA, SANGRE DE
AGUA:
Me hablan tus sombras
en penumbra dispuesta,
sujeta.
Es un halo flamígero
iris de nueva llama,
enarbolando astros
en comunión de filos;
sigo, es un temperamento
asido
del ojo de tu alumbrada calma,
cabeza de alfiler
que hila, que enhebra el
sentir preso
en la tela de mi araña
es tu boca inimaginable
secuencia
albor de metáfora madre,
que llora, que plañe
esencia laborada
en cuerda que carraspea
que entona, tu sinfónica
saliva.
Por mi casa sin tejado
ocupa ya mi ausencia
desamparada,
en hondos sotos sin causa
es la belleza irremediable,
perpleja armonía
en cumbre de destellos en
línea;
transmite cómo tú sientes,
transmite en nuestra
ligadura
la conciencia tuya
para que baile con la mía,
cumbre de tu hipnotismo
severo
acaso yo no sé quién tú
eres,
mi golondrina de solsticio
mi azabache llorado en ojo
sangre,
hematíes que coaguló el
hierro.
Esquiva, indecente,
elegante,
quiero sembrarte.
Rastro de mi cauce te
riegue,
y broten todas las flores
en tus valles,
el río de azures
desangrados,
nazca en la fosa nuestra
boca,
sintetízame aparte,
sin ti no soy yo,
deja me vista
con mi traje de bruma,
sombra, sangre, densidad
repleta,
esencial raudo, opacidad
estridente,
sábana espectral,
suavidad de caricia,
levedad insubordinada,
lívida estampa translúcida
del matrimonio de ti, agua,
con mi ser, viento.
yo lo siento golondrina
cabalgo los cielos
en bruma gris descanso
tu osadía brotada
en efímera ambrosía.
Insobornable.
124. DUDA DE CERTEZA:
Contralto sin indicio vivo,
secuencia inamovible,
juega con el órgano de mi
carne,
preludio de tu posesión
certera,
sigue, tu duda no vence la
mía.
Juega y ríe descansada,
a mi esfinge ni paz ni soga
basta,
acuesta en hondón de mi
cabeza
cuantos quicios obré por
ella.
Siembra tú mi bóveda de
cráneo.
Espíritu de luz acaso,
cegadoras sienes
su intelecto grave
no germinan.
Brega sin ama, sin rienda,
desarmo tu tacha, alzo mi
escudo.
Límites adultos, astrales,
descarnados
en tu pulcritud de infinito
que rige filo,
asiento personal paraíso.
Tres angélicas opciones,
a mi ninfa preguntan
cuándo podré quererte.
125. ABRE TU NÚMERO:
Ahínco, fieles cinceles
abruptos,
en cósmica unión de mis
pinceles
por lira de tres ramajes
dignamente inefables.
Sángrame tu voz en mitad de
mi soto,
vergüenza de tanta trampa
no tengo.
Por venales conciencias
marcho,
me deshago contigo
mi vil manifiesto.
Confieso mi afán
en tus batanes,
atraviesan tus escarpias
mis cristales.
Briosa tu leve rosa azul
firme, esbelta;
elegancia en aire resuelta.
Humilde respalda espinas
y honrosos vestigios
clemente bogaré tu piedad
deslumbrada.
Azota tu alquimia tu
esencia
y quinta esencia.
126. DEVELADO ASCENSO:
Metamorfosea mi cariño:
1
Alzo digno puente sobre el
vacío,
culebra bastarda entre
cadena y telón,
almanaque de muda en
escamas escarlata,
2
flor de pecado sería morder
tu latido proscrito,
circuló mi sangre
3
noventa años por tu cauce,
Telón con mi lienzo
milagro en llanto
4
de anhelarte tanto.
Río chico que a mi pasión
pregunta,
desde ventura, fondo o poso
5
hasta acariciar la brizna
de tu corazón.
Verde es mi escarcha
devela, avanza
6
tu crisálida
de mujer exacta,
tendida mi araña.
127. BRUMA DE IDEA:
Tiniebla de la nada,
pensamiento, tormenta,
en sólo tres inciertas
sombras,
tres telas en asombro por
ánades
dudas pasajeras de
calandrias,
chopos transparentados
en telas azules
proyectos de murciélagas
alas,
arroyo de sangre de
piedras,
tu cauce quizá.
Venideros ya no sueñan
los esquivos mordiscos.
Entre raso y sierra
manantío venal,
espera tu lengua,
promesa en cosecha de idea,
criatura mía
concha altanera.
soy yo semilla, rajando
acres
de solana mar perdida,
busco nombre por cadenas,
corazón sin tierra,
vado de mi soledad
avanzado,
futura puede ser ella,
lo que ella crea,
cielo en ciudad de puja
lisonjera,
puede acontecer
arcángel en esfera de
plata,
arcángel en burbuja.
Ya adhiere su piel la cota
de malla.
Nido estallando de su
amplia sin razón.
Se alzará todo lo no
acontecido.
128. ORFEO INVICTO:
¿A quién canta tu férrea
lira?
¿Para quién despliegas
enervada
tu alma de luz,
la magarza de tu pecho,
el tulipán silvestre de tu
cuello?
Bréa en fuego que arde
Apolo,
la fuga de narcisos y
crinejas de tus cabellos,
tersos en huracanes de mis
manos silentes.
Árboles tupidos, besos
de virginales savias.
Fruncen tus ceños
imantados,
Atalanta cobija la roca de
tu piel esquiva,
erizando mis vellos de
escarpias cobrizas,
agita, concentra leve
destello,
pasajero de mi viento
tejido.
Tu voz que edifica, rompe
silencio
perdura en tus hilos
dorados de entraña.
Desnuda mi arpa la música a
Eurídice.
129. ELOGIO EN SOMBRA:
Sin mi otro, él mismo,
primerizo hexámetro
en miles largos
de centésimas
en broncíneo
invocando mi falange
griega,
insoslayable argento
tejiendo mi póstuma égida.
Musa o ardua estela vislumbré
en arcano fuego,
tengo miedo de ser perfecto
para ella.
Sin y con cumbre
en arduo intelecto
mi Sol mayor blande
cenit de esta idea
por cuantas cóleras
desvencijada,
mis herramientas cabales
dictan
muerta mi araña,
paredes para mi yacija y su
sombra
alumbrada, esquiva,
por piadosas ninfas
muestra lo que perdura.
Otros jáctense de páginas
que han escrito,
ni me rozan en vil osadía,
manifiesta.
No habré inquirido
declinación laboriosa
en afán de romper sintaxis.
He profesado a mi musa de
agua
que soy su aguja esquiva.
Ni sargento ni venas de
Horacio fuí
ni filólogo ni malabarista
de letras,
Ciego y quebrantado,
labré mi verso
todos los meses,
desde cruel insomnio
aplacado
que despertó mi quimera
quebradiza de ocho patas
aquel 2005 que comencé
a ser alguien con mi
existencia a espaldas.
Rostros y mis notas.
Vanas apariencias que
anidan.
Alacrán manso y ciempiés
soberano,
mirto e hinojo que hace
monte.
Tus pies de jara.
Cierra muralla.
Hacedor que invoca su río,
Heráclito de intangible
astro,
llorando mi amor, por
cuánto espero,
por cuanto he conocido,
las tres armas, el guerrero
reminiscencia en laberinto
de sus espejos.
Serán ascuas
corazón y sequedad de
piedra.
Tiento de cuanta ceniza yo
amo,
pensamiento, muerte
o proclamo;
tinta servil de amarse a sí
mismo.
130. EN MEDIA AZUMBRE:
Nunca seremos nunca,
enfilando seremos ceniza
secreta puerta,
desolación con corazón,
materia de luz remota
sombra, olvido, brillo
palabras en el polvo,
tintero, sinfonía,
melodiosa sierpe,
me ensordeciera tu rayo de
luna.
rastrojos por cebollas
difuntas.
Animosas amapolas
órganos de mi ruda piel,
alada mi alma de almendra.
Parca enamorada es
contemplarte
colmenera sería tu alma
para anidarla.
Me esparcen la razón,
bueyes arrostran mi redil
de venas,
fugaces, secuaces.
Halagan mi jardín sin
alondra,
mi nombre te dejo,
pecho de ala,
tórculo de este recuerdo,
dejo presente
que quiero ser siempre,
contigo.
Sufrimos tú y yo
la miseria de la vana luz,
en lecho, buque, beso
y noche de perros sonando
como lobos despiertos.
los valles redondos de
ondas viejas
navegan las dunas
de tu luna sempiterna,
en arena gemías mi placer
y sus grajos que crascitan
enamorados de nuestra
espera,
delicia como tú así es esta
vida,
piedra ligera en viaje
definitivo.
131. VERTIGINOSA CONTIENDA:
Soy hijo de tu oscuridad.
Tarde prendida entre
apóstatas,
sienes y jinetes de curvos
ejes,
partir me alcance este día,
desde mi flor de Bradomín.
Retorcido entre carruseles,
tranvías
del sueño noctámbulo
y malvas del sueño de
Castilla.
Quiebran mis señeros
una luz sin espasmos,
ni cobres caminantes;
un canal que la floresta
sigue
por senderos,
apuesto mi perdida ala en
son de tu lengua,
donde el azahar sembraba
y se extendía como ciencia
de umbrío tomo.
Era mi era como mujer sin
barba ni corpiño,
entre mi siega labraba una
espera
esperaba una lagartija
del fuego nacida,
una contienda de bombardeos
de simientes risueñas,
como un látigo que la
estepa enciende,
su signo bravo, un linde en
ávida crestería,
por el desliz de esta
hoguera,
acábose mi rodada espera,
sin marca ni flamígera
contienda,
estaba quieta, jamás yerta
tu flor del alba,
como niña perdida de la
madrugada,
abrió destartalado su ronco
latido,
naciendo una vid, primeriza
entre avernos con hijo de
tu flameante
oscuridad hendida
y huellas de trigo
venidero,
disparé al viento,
me contestó su voz
entre sarmientos de cobre,
rindiendo mis miedos,
de violetas noches
postradas,
en soliviares que abren
azadas
de la tarde en su
compostaje,
sembrando
que volveré a verte.
Para poseerte,
dicta rauda tu señal
seguiré cauce
sin embelesar, sin regentar
sólo tu letra por anidar.
Y mi vida en ti sembrar.
132. VASTO DOMINIO TE
ESCRIBO:
Atrapa mi carne,
en orilla de otro sitio,
en levedad de tu oscuro
abismo,
púlsame mi figura que
ensordece,
mi voz libre que penetra
sordamente tu sombra.
Abismal silencio
yerto el tiempo
que disparar
manecillas de relojes
rotos,
fulguran, encandilan tu
mirar,
absorbe mi cruel indulto
transmigrado a evanescer,
vida sin amor no ofrezco,
deseo hondísimo
en vaso infranqueable;
abismática tú
ruego batas tus oscuras
alas,
enigma o poso del mundo,
bajo la tierra oscurece el
día.
Sombra justa que mandas,
penumbra en perfil de cielo
puro;
torso de tinta,
parpadeo de espumas,
noche cerrada,
los luceros sobre tu parda
mirada;
sierpe que palpita
llamada esperanza en azul
montada,
luz ciñe tus colinas, tus
exactas sílabas,
perseguidas por tus labios
dispuestos.
Mi viento inquieto te
circunda,
demarcando sueños auras
y tesituras perdurables.
Diosa suave eres,
asaetada,
deslumbrada por padre
lucero,
déjame admirarte,
no quiero refulgir si no es
a tu nombre,
bosque de venas,
hojas malvas,
ascua del mundo,
es darte mi corazón,
yemas ofrecidas
hierve tu belleza colmada,
eterna duraste, cruzaste
la senda que lo bonito te
llevó a mi casa
de ciego verbo,
133. ALBO TRAJE TU MIRAR:
I hoja:
Canta mi piedra
por inencontrable esencia,
promesa de luz del sol.
Azar de imposible
fuego fatuo en tejas
que son nubes de altos
cielos.
Serenamente místico, me
alzo.
Ascua empírea fueres
o carbón del destino atronador.
Mito, constelación:
constante, pura flamígera,
eterna de cimiento terreno
sobrevivirás a lo alto.
Escarnio mis solas sombras.
Promesa de tiniebla,
promesa tibia,
nunca alcanzaré luz tan
ardiente.
II hoja:
Perecer a los cielos que yo
amé,
te amo en medio de mares,
entre pulcras esferas
feroces.
Clamor por férreos bosques,
boscajes de tu sed de miel,
arrebatada tú, de tu albo
espíritu,
generosa es la penumbra
eco pálido de azul viejo
virginal fuerza de noche
añil.
Presencia misteriosa
en haz, de luna áspera.
Destino opaco, inclinación
por verdades de monte
desgarrado.
III hoja:
Tránsito estremecido, el
río,
ligero, nitidez de espejos
que dulces presiden
hondas tierras.
Constante agitar de sus
fuentes.
Resplandor baten tus
argentísimas alas,
palabras entreabiertas
buscando dicha.
Esencia, eclipse de mi
sangre.
Sideral cuerpo estrellado.
Sigilo, tus pupilas
con las que a fuerte garra
me amas,
y ardua me miras.
IV hoja:
Lejos queda el miedo en
cestillo,
a ser feliz;
si tú escribes.
Por esos juncos que el día
no cierra.
Un remero hábil,
desnuda la noche.
Bogando que su luna sonría.
Oscuridad larga
que nunca secunde.
Desemboca arriba ardiendo,
tu frente rosácea abarca.
Mi armadura, mi espada,
fragor,
pico torvo, ojos cerrados.
Penumbra desconsolada
por riveras de mi ciego
Arlanza.
V hoja:
Fondo de monte
en el verde mar
de tu boca.
Claros rectos, únicos,
confunden,
luz vasta y su sombra
que más ya no languidece.
Viento, velo, acallada
luna.
Muda escucha
espesos vellos.
Faroles latiendo
corazones en celdas
con llave de tu alma.
Noble secuela
de mi dios Gemineye.
Entre azucenas de la tarde
mi suegra y consuegra arde.
Rubricó tu gentileza,
orquestando.
VI hoja:
Luminiscente polen
en interiores de colmena.
Abro espumas esbeltas.
Desnudeces en carnal tomo
de mi cepa.
Brusco y dormido
en leyenda diferente.
Caí a mi tierra.
Toqué maravilla, flor de
supremacía.
Palpé tu olor fecundo
a esquiva adormidera,
de tu órgano erizado.
Por tus estelas claras
que escriben galaxias
y agujeros de luceros.
VII hoja:
Viejo pabilo iluminado
humo rojo viose apuesto.
Gallarda tu entraña.
Decreta, no cese
Mas nunca mi terco aljibe
que te escribe.
Con ojos rendidos,
ojos cada vez más humanos.
Pureza, tu plata.
Amortecida ahuyenta la
negra Parca.
Piadosa suerte
en sombra densa montada.
Eco amplio,
ley presunta de todo linde
quieto.
VIII hoja:
Difieren ligeros, tus
sortilegios,
de verbos que nacen.
Ya nacidos estudio.
Ellos que escalan mis ojos.
Opulentos pinos reposan
su verde nupcial.
Ato presunto borde,
llego a tu almena
donde vive tu alma serena.
134. ORILLA DE REGUERO:
Vienes mi oscura golondrina
a colgar tus besos de nidos
en mi antiguo balcón de
reflejos,
jugando me llamas
con tus alas en mis
cristales.
Tu hermosura y dicha
acusan.
Tupida mi yedra,
por tapia y hermosa fronda;
cuajada de rocío volverás.
Abre mi lid mi castellana,
moruna siémbrate
desentierra este caudillo
frente rejas de tu estrecha
ventana
cuelgo un mirar absorto,
de tu despliegue de manos.
Dame asilo de pecho
inexpugnable penetra
honda risa,
sólo llave, paraíso, alma,
soto, cárcel, instante.
Sólo veo todo lo que aquí
no yace.
Agarro la rienda del
caballo,
descubre el viento
mientras salta muralla en
sangre,
pavesa en aire,
sujetando mi arpa en la
lumbre.
Tres cuerdas estiro,
la última destensada late,
un averno sin condena
ni tristeza seca atañe,
dicha, belleza, fortuna,
procesión
entre pinos rutilantes,
tus yemas,
mi pavimento,
con espada que centellea,
ya no es mayo pastorcica
bella,
ojos de otros ojos me
enseñaron,
pajaritos, valles,
vegas, agua fresca.
Sabes cuál es tu música
suave,
encanto severo apasionado,
del enturbiado espíritu
blandiendo tu embeleso
amilanado.
Expande tus tonos
cariño infranqueable,
tus franjas verde- azules.
pie de mi río
tu fronda ya cubre.
Abre el estío en ráfaga de
tu centella,
tejeré para ti siempre mi
sorpresa.
Inextinguible clama, abre
la gloria,
magnificencia de osar tus
labios,
terciopelo anidado
de un tiempo disuelto en
sílabas,
suprema,
volverás a mi ventana
mi oscura golondrina.
135. SEGMENTADO DESNACER:
Lóbrega sien, letal beleño,
estupor sublime aplaca,
fragor en fantasía cuesta
mi estampa,
fatídico azur y hórrido
furor esquilmado.
Desceñidas tus manos.
Rueda mi cuadrilla atroz,
eco dormido entre tiranos,
llanto etéreo en la condena.
Alzo tus funestas alas,
hierros de castilla
forcejan
fuerte, intrépido,
alzan mi firme pecho,
en dulce flor asigno tu
vida,
musa libre, cristalina.
No marchita la azucena
suegra y nuera
de la vid espera,
Fuego y sangre,
madeja de plata tu mejilla,
voz de indómita cerviz
marcho,
de ruginoso, sanguinoso
vocablo.
Hijo de treguas quiméricas,
adusto ceño seguro de
osadías,
navega mi barquillo,
deliciosa eres sin memoria
mía
atracción de astro y
fulgor,
laúd a coronar
violenta apoteósica flor.
Afrenta todo
a mi amor desconocido,
y a mi solitaria flor,
ventura bañada de moribunda
luz,
dulce mi tristeza,
sepulcro a coronar.
Disipada bruma, siempre
gris,
para mi alma paz,
quiero la tuya,
eternal quietud
de ángel con alas de
palabra.
Corazón gastado, sin sustento,
sin vanagloriarse,
febril hermosura
tus yemas tejen,
senda que pierdo.
Noche malva, azul, serena,
indiscreta,
ruge tributo y desvelo de
cielo,
informe alma decreta:
-Luz vaga y efímera,
desventura de lívida
blancura,
mariposa negra amedrentaba.
Rompe mis nieblas
golondrina oscura,
por rayos de zafiro.
brilla esta mi alma
afligida.
Nativo su lago,
donde la venganza
soporífera arde.
Clarísima esfera
y su estela de misterio.
Termíname tú,
yo no me encuentro.
136. CERRO Y TINIEBLA
DENSA:
1
Sedientas las arenas de tu
bravío río.
Cauce de tu pálpito
exuberante,
era un cerro y una
penumbra.
Cónclave de inusitado
hombre hecho de runas,
testigo de tu Sol y beso
deslumbrado.
Brío de fiel pureza te
abarca,
pulcra tu seda, avanza,
murmurando tu ágil imagen.
2
Deseo ecuánime agito,
terneza encumbrada
de fragoroso cenit.
Siempre frescas vendas me
ciñes,
lucirá nuestro día,
entre virginales sendas.
Misterioso límite
de ansias y anhelos,
sed de nuestra alma
flagrante.
3
Espumoso y turbio
engalanas el fiel abismo,
con tus colores y sentidos
solares.
Ensarta mis cenizas
aparentes,
en campos y sus señeros
inmobles; densa niebla no
abate noble,
ni altivo mi ánimo
desciende.
Entre caracol y fresco
brote
mi rosa erguida por tu
fragancia
y sus nueve gotas de rocío.
Esperanza, dame mi flor
ansiada
Tu alma golondrina oscura,
tiende a todo lo eterno.
Yo lobo desciendo a tu
condado
que en ternura ciega
arrostra mi olvido.
137. TUS ACRES POR PECHERA:
Lontananza, de luz en vida
sed de alma torna
abre sus crispados, suaves
labios
en tersura de espada.
Salvaje árbol velaba sus
frutos
con ordenanza del mañana.
Acostado en su dicha,
el fantasma del Bien
sembrado
aguardaba.
Asilo en mi pecho,
donde combate mi mujer no
besada,
nublados los rayos de Sol,
canta el llanto de la
lluvia
y ciega atronadora su
beldad.
Afilaba una adelfa
sonata de luna recta,
voz extinguida
que abre mi férreo ciprés.
De voz y filo militar
fallecidos.
Murmuran frente y rejas
el vestido de mi castellana
que baila con batiente
viento
innoble mi ojo de tierra
porque perece,
yo nunca más.
Derredor en silencio
cansado
acuso los hierros de tu
franca
para escalarlos
y tu anhelante sombra
poseer
y así a silencio cállame.
Abre esta cal procelosa
donde yago,
sin tu manto.
Con más de mil palabras
encanto repletas,
dulzura en claro frío,
bien nuestro,
aura satisfecha tuya
correrá mis venas.
138. SOLITUD ESPINADA:
Resquicio tenue,
acompasado
entre fulgor que crepita,
que yo estoy nacido de una
espiga,
va que vence mi dulce
tormento nacarado,
entre colchones de luna,
efímero pasa el minuto
sin contar el segundo,
noche cabalga este acre
de solitud encontrada,
ven, ven a mi espada,
tú eres mi hombro,
tú eres mi azada,
donde encuentro besos del
alba,
espirales oxidadas
me dictan que el camino
se duerme en tus mejillas,
es la hora,
desnaceré por mi Sol,
seré su hijo reclamando su
luz,
sembrándose en cada
cuchillo de acre,
porque él es mi padre,
y la luna mi eterna madre,
me deslizan los cardos
con sus espinas recién
nacidas,
soy tantas cosas que
siembro mis abrojos
versados para que su filo
adentre
el recuerdo de quien me
lee,
porque este siglo parirá
pocos con mi fuste
y valía jamás dormida,
voy que trenzo entre
alambres
mi idea que desdibuja,
brumas grises, y escarchas
azules,
la ortiga me saluda
y esta peineta de brujas
acuchilla al viento
que pasa y no sonríe
todo lo que quiero
es todo lo que necesito,
todo lo que necesito
es todo lo que amo,
y lo que yo amo
es todo lo que siento,
soy fuego y mi novia es
aire,
es en esta acequia
que mi tiempo consume a la
espera,
es por esta sangre que me
crecen flores,
soy un ser de tierra,
y mi tierra es cincelada
materia viva,
canta amor entre estos
cuchillos férreos
porque de este romance
oscuro
hacen trilla de espigas,
no abras mi compuerta
si temes lo que salga de allí,
me trepa la idea mi
salamanquesa
de hierro viejo,
no puedes desvestir el
suspiro,
no puedes hacer tuyo mi
ímpetu de carcoma,
ni cabalgar puedes si no es
conmigo.
139. AGUA SOCARRADA,
ELÍPTICA TRAVESÍA:
Analizo la luz en tu
mirada,
leo flagrante tu alma.
Horno de fuego lleno,
como pisar un abrojo
y blando sabor degustar,
estampido del trueno
atribuyo,
rebelión venciendo,
ya se escuchan rumores
sordos,
precursores de tempestades.
Torrentes sin cauce
la turba desemboca a mi
senda,
yo soy como las vigas de
Himeto
no preguntes más.
Que ya mi amada labra la
columna
que me cincela.
Heredero he sido de cuanto
he servido.
El múrice me guarda
servil en mi travesía
por mar Laconio
cielo, inspiración, canto
corre anhelo voraz.
este mi sepulcro reverdezco
hollando lindes,
preguntando a Prometeo,
sin sobornar a Carón
resignado,
el Leteo ni descendientes
traspasar mi puente pueden.
Chispeante tu cielo,
su rubor satisfecho oso al
por mayor.
Instantes melosos veo en su
colmena de labios.
Agradezco por enunciar mariposas
nocturnas,
poso de almas condenadas.
Orados recursos en vigilia
que enseña cátedra tu
silencio,
estruendosos llamados
a cosechar en gotas tu
alma.
Sólo ordeno, mande sí
pero no me despiertes
porque no conozco ni miedo
para luchar por lo que
quiero.
Acoge el cimiento
coloso que ando
disponiendo,
prosigo,
póstuma súplica
ésta que logra calmar de
Plutón su ira.
Gerión y Ticio
la onda Estigia aplacan.
la raza Danaica no se
acobarda
ni su madre Dana
devela el secreto
por el que soy preso
reo capaz de incendiar
abismos que rutilan sombras
si así combato mi incierta
suerte
por la que arriesgo sin
miedo
de ganarte el cariño.
140. FERVOR EN LUZ
SOSTENIDO:
Acepta mis graves,
profundos cuclillos;
blandamente el idioma del
sueño
cava surcos de mí en tu alma
verdadera.
Recto sobre las aguas,
de esta oscuridad densa,
tendida que compasiva se
rinde.
Noche extensa que aguarda
sol en carreta ,
un final sin comienzo
una eternal espiral.
Dora mi vigilia
entre simientes de espigas.
Tráfago, una solución
a mis pesares.
II
Elegía sórdida.
Camina a pies descalzos
el brillo de luz raída.
Tumba aquí en la Tierra.
Estelas abren el cuerpo
en ceniza aparente;
cielos sin piedad
ni luces lisonjeras .
Pulcritud que ya no aplaca
justo, sin sonido de
pecho.
Mármol estelar que tiende
profunda flor de difunto.
Se retira luz,
hermosa del Sol.
III
Fuego hurtado a la esquela
del hombre.
Serenamente destino de
luceros .
Liras casi solas
de falanges misteriosas,
sacuden gentiles
procesionarias.
Invisible a ojos,
que desconoce sus ramajes .
Ausencia por pétalos
arruinados .
Delirio de luz girada .
Soliviar feraz acoge .
IV
Blanquísimo destierro
en verdes parajes y
riveras.
Cuando mis ángeles desertan
a morir,
y duermen en oscura Tierra.
Profundos cánticos
pulsan todas las flores de tierra.
Primaveral fervor febeo
de amarillas sienes ,
y coronas de reyes
entre la sangre.
141. CRUEZA:
Fuerte
veza.
Crueza
suerte.
Muerte
reza.
Nueza
vierte,
Diablo,
hablo
mudo.
Cielo.
Duelo,
viudo.
Abreza que adreza,
aceza con agudeza,
esa belleza despliega,
con pronteza, la alteza,
escurraja desliza,
fiel perfidia en pereza,
dulceza habla su clareza,
corteza por variar
acaso adereza,
afirmo la alqueza una
ancheza del alto lar,
lindeza, listeza, por
llaneza, lleneza,
abre longueza, sin par
de majeza abierta ella,
maleza, la osada,
ensimismada roza
malveza, manseza, ya.
142. AJUAR GASTADO:
Sombras sin ayer,
un silencio roto
que recorta su anochecer,
trenzado garrote
a des voz,
recto entre la espiga,
abierto en el ababol,
frío yerto al amanecer,
ancha idea de rectoral
ritmo
que trova,
este sol de averno,
lagar muerto,
que la soba.
Prensa mi parra en la cuba,
racimo paso del soneto,
infeliz sin costumbre,
pesadumbre
sin escuadras
senaras, abren la lencería
de Armuña,
ávidas, grises, noites
en compás dolido sin
ajuares ausentes,
esta piadosa siembra,
me alza entre los mortales,
Dioses lo quieren.
Mi verdad en cumbre de
macizos
que el gentío se niega
en ego a escuchar,
mi visión raíz de
Cernunnos,
reló de silos azules,
un peldaño de áspero
olvido,
místico este cuervo,
puro cerro,
puro roble,
puro fresno,
pura encina,
subrepticia dolida,
mi pan amarillo
al pasar la caléndula,
la flor de este muerto.
143. CANDAVMÍS:
Del acre del cielo, destino
clavado.
Verde semblanza de tormenta
furtiva,
sierra de sueños en blanca
idea,
clamor en ocres de nubes,
relajado,
sosegado empuja sus clavos
que precipitan hacia sienes
de grama,
lloviznas de pretiles
azares,
en fuegos erizados
que él truena,
aventa que alza
su ronca madera.
De fértil diente,
de cano cabello,
niebla de su sendero,
crepitante onda,
en azur marcada.
Viento sin suelo
su final encuentro.
144. CUCHILLA DE SILEX:
Raudo enebro enervado
bajo cuchillos de tierra,
en sombra que hace
pulcritud de estelas
descorazonadas,
duro metal y simiente
en espina de alarde,
sonroja a la escarcha
de este cielo que aploma,
para derretir el hueso
que el astro besa,
jabalí nacido entre aromos
de espinos,
va bajando su cauce la luna
desamparada
buscando su recio esposo,
la loma desciende su
floresta dormida,
canta el margal entre
brezos noctámbulos,
y margaritas con violetas
ausentes,
los jacintos silvestres ya
vertieron
sus hijos de nácar.
Quedó el nardo desplazado
y el ababol sonríe,
ya vertió su sangre de
tierra
para cerrar su campana
al tañer de sus simientes
enarboladas,
hasta la siguiente vida
a partir de su presente
muerte.
145. GENII LOCORUM, TODOS
DESPIERTOS:
Vida que las montañas me
respiran,
raíz en su abismo de hondo
tajo,
aire bonito relátame mi
destino,
subiré los montes y cerros,
alcanzaré mi soberbia
allá donde el alba
despierta
y el linde vuelve vago,
plácido, ferviente,
sed de tallos
y savias que luz llena,
erigiéndose cumbres
y cimas de hervores
a la matutina belleza
que anida.
Y en el ser germina,
febril loma desdeñada
por rizos en apogeo
entre rayos que culminan,
desnuda hacienda ultrajada,
río de encina, cuervo
nacido,
por lo que me quedó sin
decir,
Wotan, Lugh, Morrighan,
ese veris perdida y
encontrada,
Dagda, Balar, Mórrigán,
Lúgh,
y tú mi amada Brigid
Genii locorum dioses
ancestrales
abrir este camino,
Diancech sana este mi
cuerpo
Badhbh Catha sigue fuerte,
tierra entierra la maldad
sepulta los problemas,
como en tu ser el ciclo
el eterno resurgir en ti
cierra
y comienza,
resurgiendo, abriendo
camino,
escudo en fuego sembrado,
hueso del pagano,
me deberán cuanto yo he
plasmado,
hierro al hierro,
fondo escueto
del vítreo traspuesto,
senda de la idea,
por ellos socarrada,
lucha, cuanto más arduo es
el camino,
cuanto más se abren las
pruebas
más se hinchan las fuerzas,
sólo vencer en firmamento,
agujereado de huesos,
siembras que tiembla la
luna.
3 claman los genii locorum
que no han muerto, que ni
el olvido puede con ellos,
Diancech sana este mi
cuerpo
Badhbh Catha sigue fuerte
líbrame del cobarde,
Epona sálvame del semejante
soy tu mala yerba,
Dagda, Balar, Mórrigán,
Lúgh,
y tú mi amada Brigid
poesía,
elevar mi canto
que yo con mis actos
os hago un manto,
Cernunnos comienza nuestra
caza,
Candamvis alumbra esta
montaña centelleando
el relámpago,
abriendo el cielo de
nuestra bruma,
tejiendo nuestro amado
ocaso,
que jamás hemos visto los
que vivimos en el suelo,
ahora y siempre se escuche
nuestro canto.
FLORESTA DE TU VERSO, CARNE
Y ESENCIA:
I
Abro la noche sinfónica
de tus labios orquestados;
casi transparentes.
Tu rostro melodía
casi templada,
inimaginable.
Mi grama ya ocre
que incesante vibra
su dicha blanda.
II
Azules mis tenues
lombrices renegadas
de pensamientos que
flagran.
Húmedos sus escondrijos
que traspasan
hondo, cuál lira
que tú ocultas tersa.
Violines de transcurrir
íntimo,
tus manos afilan.
III
Exalto el clamor de violas,
clarines argentos
estrellas laten opacas
tañidas.
Por luna tangible sin reja,
espero su áspero eclipse
repleto el día de mi
cumpleaños.
Su luz sin serrín,
a la gravedad tuya;
tenso mi arco.
147. AYER DEL HOMBRE:
Mañana será epitafio sin
nombre,
una deidad vaporosa en
alambre,
una alta ojera de nácar
caerá
por el descendido horizonte
del hombre,
será su suerte una llama
sin aurora,
flama de inmortal
discordia,
un beso atrapado en etérea
yacija,
un granate verso inconcluso
que encadena la vida de
quien la lleva,
hombre al menos por tener
valor de ser hombre,
poema sí por tener imágenes
para bastar a la belleza,
para hacer lo diminuto
gigante,
y lo gigante magia de
silencio,
es un aliento, un hálito y
un verbo,
una tijereta en esta
ciruela,
donde se derrama la idea,
mas si no alcanzas a dar
impresión de belleza
jamás serás poeta,
serás narrador de tus
diarios
de insulsa existencia sin
afán superior
que no sea lamer tu
conciencia,
de este nicho traigo la lombriz,
estaba en su tierra
recogidita, feliz ella,
aquí en esta tierra sembré
mi verso,
esperando que se abra
y sea inmortalidad de alta
esfera trenzada,
por quien la sostiene sea
quizás eso
una deidad con nombre.
148. MAGNIFICENCIA EXACTA:
Yo me adentré en la morada
de la belleza más perfecta
y renombrada;
allí estabas tú mi amada
quise hacerte mía,
ser como mis ancestros
eran.
Nacieron hidalgas hijas
de mi tierra.
Fervientes herederas
de mi idolatrada hacienda
Castilla.
Honradez solariega
de mi feraz Ocejón.
Amante compañera
mi sencilla labradora,
alzando nuestro
el regato cristalino.
Logrólo todo
pacífica y amable,
perpetua y serena,
alma de anchos cielos,
desnudaba.
Campo pardo, ondulado
en mudo, ronco halo.
Con tus castas soledades
caminas.
Desterrando azules
lontananzas tuyas.
Empapada llaneza,
grandeza en campos
abiertos.
Alamedas y copas
desplegadas
de encinas viejas.
Vida solemne aguardas.
Tonadas dulces
de miel de panales.
Doradas esferas precipitas.
Puros, serenos, profundos
pensamientos.
Monótona, inmutable,
magnífica hondaba tu
estela.
Mis férreos zarzales
floridos.
Vigor de sienes envaneces,
perspectiva de nueva
cosecha
en las lindes de tu exacta
alma.
TU CRISTAL VAPOROSO:
I
Adentro la longitud
soporífera
que rige y exalta la
turquesa
de tu pura mirada.
Visiones de tiempos mejores
sí entraño.
El campo de tu Parnaso
devorado,
abro al candor de un santo
Olivo;
bate sus alas el pardillo
al rebuscar la grama un
tordo músico,
que consigue la lombriz
de mi pensamiento.
Albergan flores de piedra
las vírgenes encinas
desplegando sus bellotas
de días futuros.
II
¡Oh! Luna de sangre,
luna férrea,
esta noche de viento
cuando suena un lobo
afónico.
Vals de la cigarra
que despierta al litigio
del arduo grillo.
Brilla la piedra de lumbre
sedosa
ya blanda;
fango quieto que la sangre
verde
no gira, púrpura celeste
de nueva cosecha de
estrellas,
caldero de esquiva realidad
te encuentro, tu saliva
vieja
en tus labios azules.
III
Soledad de hierro frío
con venas de fuego
y su gris suspiro.
Alzo tu cristal imbesable
por tus amores
de humores lívidos;
fluyente no es mi querer
ni se tumba como espiga
cansada
de este estío ardiente;
hoja rumorosa eres
del cuaderno de mi vida.
Ingrávida alma meces,
que ya no ahuyenta
mis latidos precoces
sin escapar nunca más.
Extinto muro de sombra,
cristalina, acaricias mi
profunda dicha
de este nuestro universo
recto,
luminoso, que sangra la
noche
en tus cabellos.
149: EL SIGNO DE LA ESTEPA:
Alba mía,
fugaz de abisales miradas,
llévame a mi lecho
que no me tengo más en pie.
Cayeron mis suspiros de
miel,
Orando me acaricien
palabras de ayer,
ven mocita a mi vera,
ven te quiero ver.
llorando no lloro
mi cantar aquel.
Visten amapolas destellos
de piel,
dispara para no volver,
plural celeste aflicción,
alba mía escánciame
no quiero tu padecer,
sonríe a mi flor esquiva
un rayo tornasol,
ten mirada pura,
en esta espina radia
nuestro tesón.
Hueso hondo, fúlgido nacido
de la adoración,
como niño lloro la ternura
agarrada en corazón.
Martillo quiso ser mi hoz,
segando a golpe de viento
mi labrada voz.
Victorias acompasadas
frunce mi Sol,
el rito mío cantará,
por la nieve de los álamos,
al olvido de barbas de mi
chopo forjador,
herrero de mi sinfonía.
Verá parir la luna,
en hojas de olmo con forma
de corazón.
El signo de mi tierra,
el amor de mi azada
a su soterraña entraña.
Vientos del norte me llevan
a lomos del Aquilón,
Hijo del relámpago,
que una vez amó
y tierra tomó.
Signo de los tiempos,
solo, solo ardió por
derredor,
alma invicta, invencible
su espada deslumbró.
Lobo aventado en bosque
clamó
la tierra devora lo que es
de ella.
Yo clavaré rival
a serena esfinge,
que mustia mi carne
florecerá,
espero que esperaré
el tiempo me seguirá
mi rastro percibirá.
Hoy como ayer
solo mis dioses, me
aguardan,
en esta estampa abatida
de mi soledad voluntaria,
necesito el sonido de mi
noche
por escarchas azules
febriles
cantar de flores recuerda
el llanto de la piedra,
a la ruptura de compuerta
estaba yo desafiando mi
destino,
hilanderas tres,
no me tapan mi hocico,
trémulo, voraz,
quise estrofas
tuve una unidad,
mis principios numerados
los dejé ayer sembrados,
vine para seguir mi oración
no rompas quimera
mi sagrado nueve,
vendré a traerte que mi ser
lo forma el tres.
Si te veo,
no te escaparás de mi
tundra,
ya te he soñado y contigo hablo
de espíritu en yacija
recipiente que mi
conciencia
suenas,
me despido para regresar
a mis cantos olvidados,
sin musaraña dicto
que yo existo.
150. ROMANCE DEL DESTIERRO:
Mi raíz arcana anclada,
dejas el etéreo espacio
en eterno cementerio
tu silencio amalgamado.
Yo era taciturno espectro
misterio, parajes blancos
que salvajes en tu lengua
confrontan en yermo arcano
saciando mi Baco imperio
de soledad que amilano
sin inicio, sin futuro;
sólo aplacando los diablos
y esa idea primigenia
cual ojo que jamás hallo
descansando en alegría;
ocho hijos que me has dado
más los bastardos impíos
reconocidos sin ralo.
Anudar aún sin vivir
mi vida; que deshilacho.
Desfallecer, despedirla.
Corona por candelabro
sí, mi raíz es de plata
al fervor de soles alzo
como cobrizo capullo
entre polilla o gusano
devana mi sangre, rueda.
Transmigra verde que
escancio
sobre espica, sangre hielo.
De infecundo humor humano
con coraza por pechera
carcoma en espuela calzo,
mi tomo de tierra venzo
roja sangre que yo esparzo
pergamino en vana ciencia.
Que los abrojos espanto
espejo terrenal hondo
mi sonido injerto orando.
Sobre mi vil armadura.
Escita alma, el Castellano.
El Castellano
FINAL GRILLO III
I
Clareando su lividez
por sotos vastos, reales,
mi río navega.
Soliviando su bandoneón
dirige, blande mi grillo
el afilar de su tercera
cuerda.
Entre el suelo de un ciprés
enhiesto,
rigen blandamente espigas
rojas,
jóvenes, juguetonas
como si tuviesen sangre
para sonreír
al viento que pasa
y no atraviesa.
Reposa que aguarda el
cráneo
la tierra.
Ay la tierra, hay de ella,
sombras que complacen y
acervan
la mansa espera.
Soliviar vetusto
que Ninfas y Sátiros
pastorean.
II
Es un tejado llorando por
la piedra,
con acequia desnuda de
canalón;
un cimiento que plañe la
helada,
y le agrieta el tiempo que
ya no escapa.
Sauce triste, abatido, con
portón
al mundo del grillo.
Entre blanda grama
fenece que acicala su alma.
Entre un arpa estacional,
y panales de ambrosía.
A la lluvia primera
abre su fiel Parnaso
devorado
entre caracoles sonoros.
Grita la raíz acrisolada en
ámbar
de intelecto mayor.
Cúspide de serena esfinge,
y dolmen de divina pluma.
III
El grillo único pidió un
deseo
al manantial eterno de
Hipsípila,
y fue no sucumbir
tras el acople, todo sonó
en manantío, y lo inerte
reposó su voz, de nuevo.
Para siempre.
Soledad dantesca de umbría
melodía, extendida por el
Baco imperio
regentado por el claro de
luna,
donde fluía su sangre de
luz,
rojiza.
El Castellano
FINAL
2020
FLOR DE CATALEPSIA SOMBRA DE AGUA:
FLOR DE CATALEPSIA, SOMBRA DE AGUA
ANTOLOGÍA PERSONAL
AUTOR MIGUEL ESTEBAN
MARTÍNEZ GARCÍA
Contenido
LECTURA: 8
BOSQUE DE JARDÍN UMBRÍO: 8
URDIMBRE ARGENTA: 11
Noche lúgubre y umbría: 15
SED DE REGUERO: 16
NOCHE VELADA: 19
CEGUERA: 20
Tu voz: 21
Los pequeños detalles: 22
Latido: 23
SER DE ESENCIA: 24
CRISTAL DE PULSO: 25
Hoy te vi ayer me doliste: 25
VORAZ DESTELLO: 26
SENTIR TRASPUESTO: 29
Piedra-corazón: 30
DESVELO DULCE: 30
Vívido desliz: 31
LUNA AZUL: 34
REGODEO: 37
SENTIDO DESCUBIERTO: 38
DESTINO EXPUESTO: 40
MIEL DE SOMBRA: 42
RAZÓN INMISCUÍDA: 51
AZABACHE DE VIDA: 52
Serenata nocturna: 54
PLAÑE TU SONRISA: 55
SEDIENTA LÍNEA: 56
INFINITUD DE ÉTER: 58
SONRISA ALBA: 59
DEVENIR DE CRISOL: 60
DICTÓ EL ARA DE SANGRE: 62
QUIEBRO LUMINOSO: 63
PROPÓSITO: 65
SERVIR ANGELADO: 68
PESQUISA FLAMÍGERA: 69
VIDA EN TU VALS: 70
SENTIR DE CORAJE: 72
SANGUINOSO AÑIL: 73
ILUSIONES EN MANO: 74
GRANA DE ESPIGA EN PECHO: 75
CONCAVIDAD PRESA: 76
MIRAR SU MAGIA ESENCIAL: 77
SENTIR EN BRUTO: 79
SENTIDA SENDA: 81
DESLIZ PASAJERO: 82
SENTIDO OCULTO: 83
SENDERO DESPIERTO: 84
A FLOR DE PIEL: 88
9 90
Suicidio 90
PRIMAVERA: 91
POEMA AL ALBA: 92
Subrepticia 92
Espiral de reposo 93
Atisbo de nácar 94
Canto triunfal: 94
Obtuso marjal: 95
Filosa ataraxia: 96
Pletina alada escarlata: 97
Olmo de espíritu,
tercerillas y serventesios: 100
Nocturnidad en colmillo: 101
CONTIGO SANGRE REFULGE: 103
PREÁMBULO DERRAMADO: 106
CATALEPSIA Oda a Leannán
Sídhe Musa: 107
Silencio regenerado: 108
DICHA AZUR: 111
Vientecillo elucubrado: 112
Clavo en sombrero: 113
INMENSO PLACER SECUAZ,
INEFABLE: 116
CONOCER: 118
JAMÁS MIL MÁQUINAS PODRÁN
HACER UNA FLOR: 120
GERMINARTE: 125
EXCELSITUD ARREDRA: 127
LA MANSIÓN DEL RAYO: 129
REGATO DE MI SED DE
REGUERO: 131
CREPITAR MINERAL: 133
AMALGAMA JACTA: 135
RUEGO DEL METAL NOBLE: 137
SENTIMIENTO LABRADO: 139
AZAR RELEGADO: 141
SENDERO MI SUERTE: 143
SOTO EN SOL NACIENTE: 144
NIEBLA ENCORAJINADA: 146
La polilla negra: 148
HÁLITO REVERBERA: 149
ELEGÍA ENCAMINADA: 151
Deirdre reina mi dolor,
Cosantes: 157
LECTURA:
ÍDEM TRASNOCHADO:
Abro esta acuarela
terrestre,
pinceles mundanales
que creen que vencen,
es la hora, cuelgo esta
soledad
la pongo a bailar,
entre peinetas de brujas
que tengo secas,
abren mis costillas
erosionadas de humos
fugaces,
desvalijan blancas ideas,
un ajuar de esferas rotas,
en este diáfano cuarto
de ausencia habitada y
ocupada
por mi negro gato,
desploma mi cloro
la z de mi verde mosca,
relampaguea mi costado,
sin sonido ni crepitar interior,
gotea mi retina
por un bostezo que tiembla,
grajean mis pestañas
un halo presidiario
de esta negra noche,
no tengo araña
ella me tiene a mí,
un cordel sin boca
de un evanescer sin sed,
no gasto el punto a mi
secuela,
hoguera es tan común
que quedará a la espera,
abro mi blindada generación
yerta,
una caja donde duerme
donde reposa mi sangre
caliente,
friega mi suerte
la preciosa baldosa
donde lentamente sucumbe
mi talento ausente,
por esta sed demente,
vive que vivirá siempre
mi temple resplandeciente,
mi amor en un tiesto pongo
al frente,
florean semblanzas ocultas
que trae mi difusa mente,
yo valgo lo que no vale la
cuantía
hasta estirar mi claro
cavando mi fosa.
Buscando encontré
al que me buscó en un
papel,
dije no fui yo
fue aquel que se casó con
el ayer,
enclaustra este eje de
rama,
porque llorará savia
que exclama estoy llorando
una pletina en oropel,
hasta yo envejecer.
El Castellano a 25-04-2017
BOSQUE DE JARDÍN UMBRÍO:
En el bosque de tus ojos
quiero perderme.
En el campo celestial de tu
mirada
Vivo y quiero vivir,
siempre.
Del paraíso de tu cuerpo,
Soy caricia de lluvia,
Soy melodía de viento,
Soy te amo sin tiempo.
Porque de tu corazón, soy
eterno,
Y tu amor es lo más bello,
Y caigo en el sueño
En que abres tus pétalos para mí
Bajo aquel árbol del deseo,
Y crecen las flores
Y el lago emana
De la belleza de tu alma
De las violetas y amapolas,
Del jardín de la alegría,
Eres tú la ninfa mía.
Y las flores de malva
tienen envidia,
Las rosas celosas crearon
sus espinas
Porque mi amor fue para ti.
Las campanillas más
sencillas,
Crearon en flores sus
voces,
En notas de amor al que llaman
Y buscan trepando y
enredándose,
En la maleza y la piedra,
El helecho en duelo
Rechazó la flor y la
semilla,
A esperas de ganar tu amor,
Con sus hojitas en belleza
Que se despliegan como un
caracol.
Las droseras ansiosas
Su trampa desplegó
En son de atraparte
En sus dulces gotitas de
néctar.
El musgo enamorado así se
quedó,
Pequeñito y suave como el
terciopelo,
Para acariciar tus pies y
sonreír
Con la lluvia y el agua.
Donde la belladona cantaba
Y de la luna se creía
preferida,
Abrió su amapola azul y
negra
La adormidera,
Siendo el sueño de las
hadas,
Su prima la golondrinera,
Su amapola amarilla,
Fuego del bosque de las
sombras
Liberó su ninfa con una
gota de rocío,
Con ella llegó la
primavera,
Contigo ninfa mía llegó la
belleza,
Y tú amor en alas de
mariposa,
Abrigaste cada sueño,
Arropaste cada pensamiento,
Y ahora no sólo eres mi
amor,
También la más linda flor
de mi sentimiento.
Nunca marchitarás porque si
pasa, desnaceré yo.
Gran luz, gran luz al
conocerte.
Cabalga un sueño hermoso en
los albores,
Cruzando el mar, su alma
está.
Su casa, su amor y su hogar
En el corazón de su
doncella está.
Guerrero niño, vasallo
nombrado del amor.
Gran luz en su reino,
creado de ilusión,
De fuego incombustible su
interior.
Cabalga su amor, su
doncella más cerca está.
Crecen las flores, en los
alrededores están.
Deleitadas y coloradas,
Dejando en pétalos su
complicidad,
Para el romance que viendo están.
Mientras va el río de
colores
Con paso lento y decidido.
En besos de gotitas,
Que dan vida a las almas al
pasar.
Llora una plantita con una
gota de rocío.
-¿Qué pena tienes tú
plantita,
Tú que eres linda y la luz y el río
Te besa y acaricia cada
día?
-Mariposa quisiera ser,
¡Mariposa quisiera ser!
Volar a la otra orilla
Y a mi amada margarita,
Que está solita, poder
besar.
Al viento le pido cada día
Que traiga sus semillas,
Para que con las mías,
Abandonemos la soledad.
El castellano
URDIMBRE ARGENTA:
Puedo escribir todos mis
pensamientos
Y ninguno podrá reflejar
mis sentimientos,
El amor no quiere ser
pensado,
Ni si quiera ser conocido,
Sólo sentido.
Yo te sentí amor
Y por querer pensarte
Desapareciste entre la
tenue luz de luna que me abrigaba.
Allí la razón apagó los
latidos de un corazón.
Como tierra yerma
Marchitó aquella flor que un día llamé amor
Y ninguna pudo ocupar su
lugar,
Sólo la hiedra brotó hasta
tapar la luz que me daba calor.
Pero yo te sentí amor.
Y lo vuelvo a hacer.
Cerré los ojos y allí
estabas,
Como si no pudieses salir
De mi interior.
Como si quisieras besarme
O decirme algo.
Pero tú bella en sueños
No hablas.
En sueños no hablas.
Y nos quedamos mirándonos
A ciegas.
Yo te aviso que en el bosque
De mi mente solo hay un
camino,
Y es un laberinto.
El final lleva a despertar
Y enfrentarse con la
realidad.
Pero tú bella en sueños,
No me hablas.
Y yo a primera vista
Me enamoré de ti,
Por si algún día acaso
El sueño se cumple,
Y ya de realidad me dices,
Te estaba esperando
Siempre te amé.
Logré lo que soñaba,
Logré encontrar amor,
Conseguí felicidad en el
pequeño
Y largo momento.
No entendí de ella sus
lágrimas,
O quizás sí.
Si su felicidad fue la mía,
Al revés también sería.
Al revés también sería.
Y yo la esperaba como
Aquel día.
Pero con otra compañía.
No lo elegí, sin saberlo
Ella seguía en mi camino.
La consolé cuando llegó en
lágrimas,
No me dijo por qué,
Pero sentía su dolor.
Tenía un presente,
Y no soportaba la idea
De quien por ti sufre
Es quien te quiere.
Y esa noche lo que tenía,
Se esfumó como suspiro
De oscuridad del callejón
conocido.
Esa noche vinieron los
jinetes del tiempo,
Me mataron en el sueño,
Pero el sueño lo termino
yo,
Y mejor esa noche solo me
quedo
Contigo amor y mejor,
Muero con tu calor
Para terminar en ti con el
color
De caricias y besos
Como un romance que no acabó.
Buscándote en el silencio.
Buscándote debajo de una
piedra,
O en el fondo de una cueva.
En la flor sin cortar,
O en el fondo del mar.
En la nube o fuera del
cielo.
En lo que se ve,
Y en lo que solo se siente.
En el sueño y en el
recuerdo,
En mi felicidad o en mi
tormento.
Buscando, te encontré
lejos.
Ahora que en letras te tengo
Estás cerca de ser mi vida
Y yo, tu verso.
Bella, vuelas libre
doncella,
Sol te toca, acaricia tus
efímeras alas
De mariposa desvelada.
Viento te lleva, allí donde
el amor creó,
Reflejo de libertad soñada.
Encerrada en tu sangre de
lluvias pasadas,
Dejaste atrás nubes de
tormentos,
Rozando tu destino me
arrastras.
El manto de las hojas te
protege,
Buscadora de sueños
De la fronda de mis
sentimientos.
Viviendo en la ternura de
la dulce mirada,
Volando con la fuerza de la
palabra sincera.
Durmiendo hasta que se oculta el alba,
Ángeles y dragones arropo
en el corazón.
Para tu despertar, mi luz
quisiera llevar,
Para encender tu corazón,
el fuego de mis ojos,
Cientos de tonterías para
tu sonrisa.
Entre las flores de miel y
azúcar que forman tu piel,
Pintando mi vida.
En la caída color gris
quedó,
Color gris quedó.
En la huida el tiempo y la
situación
Que cortó un camino en dos.
Vuela libre, pidiendo ser
vista de nuevo.
Su esencia mariposa del
amor.
Me llama en la noche,
Me acaricia su velo,
Viene altiva en cada sueño.
Con sus caricias,
desvanecerse quiere,
Renacer en la oscuridad del
ocaso eterno.
Comprendiendo y llevándose
mi dolor.
Yo, sin comprender su
aparición.
Recreando su alma viajera.
Sueños serán, mas cada día
la amo más.
En la belleza de imaginar,
La complazco con la
sencilla palabra de amor
A su alma sin cuerpo.
Que me acompaña desde que sufro
Por el querer.
Fantasma o fantasía,
Me guarda caricia,
Sin saber yo su razón.
Ella, hasta dudando de su
existir,
Que yo por amar, la amo.
Más no sé la razón de su
compañía,
Cuando el reloj marca la
una en madrugada.
Más si pudiese saber
preferiría no saber,
Quién es preso de quién o
si ella y yo,
Somos presos del querer.
Te vi detrás de la estrella
más brillante
Del azul nocturno eterno.
En el suspiro de amor que corre y descansa
Entre la inmensidad de un
parpadeo.
Entre la oscuridad que alcanzó a ver
La belleza que envuelve tus piernas.
Adentrándome para reposar
contigo,
Siendo una sombra más,
Pero especial para ti.
Te encontré en mi sueño más
cálido,
En el cielo encerrado que liberé.
En la noche que la luna baña tu cuerpo,
Y en la noche que mi amor corrió por tus senos.
Y te amé aunque fuese un
día en la penumbra,
Para así, por fin, no
olvidarte nunca.
Es solo la vida en mis ojos
donde un día
Se mide por las veces que te imagino a mi compañía.
Y una noche la vida de mi
palpitar sin sueños.
No importa que no te tenga,
No importa que no te vea, porque te siento,
Y te siento más allá de
donde acaba el firmamento,
En todo lo bello, en mi
nostalgia y en mi recuerdo.
Donde me di cuenta que el sentimiento descansa,
No muere como la flor sale
en primavera.
No importa que no te tenga.
Porque después del invierno
volverás a florecer,
Te ame y a mi pesar y a mi
conciencia te liberé,
Pero con el saber que si vuelves será para quedarte.
Porque te amo a pesar de
tus humores y tus huidas
Porque a mí no me engañas,
yo soy para ti,
Y muero si no me cuidas.
Porque te entregué mi palpitar,
Por lo que somos y por lo que seremos, nos queremos.
No vivo viendo tierra vivo
para sembrar en ella,
Y tu amor prefiero
sembrarlo a diario,
La luna de guía marcando a
tu presencia cada poema y cada letra.
Noche lúgubre y umbría:
A ti noche oscura te
escribo.
¿Por qué no me das el
sueño que tanto ansío?
Paso noches enteras de
insomnio escribiendo poemas hasta enloquecer, llevo ya cinco días sin dormir y
veo que se van mermando mis facultades
mentales y escribo frases sin sentido,
Garabatos en hojas de
papel.
Me asomo a la ventana y
contemplo las sombras de la noche como fantasmas,
Deambulando sin rumbo.
Mientras apuro la botella
esperando matar esos fantasmas de
Mi cabeza que suenan como delirios con sus voces.
Me estoy volviendo loco.
Solo veo sombras y
figuras que se dibujan en tu oscuridad
como demonios.
Sólo los gatos y lechuzas
salen a cazar como los murciélagos.
A ti noche lúgubre y oscura
te escribo que bajo tu protección de tu
oscuridad
Ven salir los ladrones y
asesinos a hacer sus acometidos.
De muerte y delito de acero
y sangre.
A ti noche lúgubre y oscura
te escribo.
Tú que no entiendes de genocidios ni de muerte
ni de fosas comunes selladas con cal y tierra ni de fusilamientos.
Tú solo ciegas la luz del
sol y solo el fuego y los fusiles iluminan
Tu oscuridad.
EL CASTELLANO
SED DE REGUERO:
Manantial fulgente de
inspiración,
Es tu mirada tierna sin
compasión.
Matices de esmeraldas tu
pupila
Enfrentada con mi pupila.
La golondrinera el aroma
De tu piel frágil y
esquiva,
Con sus amapolas amarillas
El color de tus cabellos.
Un piropo, un suspiro
De mi amor eterno.
Irrefrenable el deseo,
De entre tus afiladas y
moldeadas piernas.
Que corre, que escapa y vuelve el cosquilleo.
Tu boca junto a mi boca
bebiendo
Del mismo agua del deseo.
Tu piel con mi piel
avivando
El fuego del sentimiento.
Aunque te marchaste, sin
cumplir mis anhelos,
Me robaste mi primer beso
De niño que nunca había sentido el amor.
Me dolió que te marcharas
A otro país sin despedida.
No te pude decir que te amaba,
Pero si regalarte una rosa
amarilla.
Supuse que te lo imaginabas.
Desde que tú recuerdo me acaricia,
Siembro en la misma
jardinera,
Al último suspiro de
verano,
Golondrineras amarillas y
al igual que espero
Sus amarillas amapolas en
primavera.
Espero que vuelvas aunque sea como mariposa
O abeja a mi terraza
acariciada por los álamos
Y bañada por el monte de
horizonte.
Espero.
Vida en gris de la que tú eres mi luna esperada.
Se cavan surcos de ti en mi
alma soñadora,
Por donde fluye el
solitario beso;
La tierna caricia anhela
ser algo más.
Mis ojos quieren atraparte
en su firmamento,
Mis sentimientos arroparte
con fuego.
Pero yo sólo te quiero a
ti, mi vida en verso,
Mi motivo para ser solo
tuyo, para no necesitar nada más.
Ser el sueño hecho
realidad, la felicidad de dos caminos
Que se cruzaron en el
destino.
Tiempo para esperar, vida
para soñar,
Cuando te vi llegar
provocaste mi despertar,
Y ya no quiero descansar,
solo luchar, te quiero amar.
Nos merecemos algo más en
este papel que jugamos,
Saber si nos amamos, si el
deseo quiere ser pasajero,
El mío quiere hacerse
eterno y ser tu sustento,
Sólo espera su momento, el
sueño para vida plena,
Avanza cruza cada noche el
cielo azul de matices violetas,
Siempre te encuentra, la
soledad me abandonó para poder servirte.
Ahora avanza la duda, el
temor, si realmente te merezco.
Pero del corazón nace mi
valor, lo sincero el dulce te espero,
El te quiero.
El pensamiento que paraliza cuando te veo, la sensación del
amor.
Todo lo que me queda por decirte y lo que no te dije,
Vida para vivirte.
Avanza, no se separa, no se
aleja, te alcanza.
Porque eres lo más hermoso
de mi mundo,
Camino que surca nuestro antiguo paraíso.
Permanece como el compás de
mi pulso,
Desde que te conocí supe para lo que viví.
Fluye mi vida por tu cauce,
el camino de mi amor;
Allí donde viven por el
querer alegrías.
Voy allí y te encuentro
dormida, al final del bosque,
Te encuentro soñando, con
otros días de amores profundos.
Como el azul del cielo que a tu lado te hacía brillar,
Mi caricia hace una pequeña
sonrisa en tu rostro,
Mientras acercas tus labios
para besar los míos,
Y fundimos nuestra vida
bajo aquellos árboles.
Vistas de un amor
eterno que devolvería vida,
Para quitar su despertar de
melancolía.
El lobo vigilaba su guarida
allí su mano le sacó, para ver el mundo.
No quiso volver a su
cobijo, las palabras dulces y tiernas,
Guiaban mi alma a viajar,
uniendo su ser volaba hasta regresar.
Te necesito más allá de
este sentido que grita por tenerte,
Te necesito más que el fuego a la madera, gritó mi vida por
tenerte,
Y a la vez te adoro, en
cada golpe de viento y reflejo.
Me encuentras, y tu
recuerdo reciente me besa,
Mientras no puedo evitar
recrearme
En el deseo y
corresponderte.
Transparente sentimiento
para sentirlo una vez más.
La noche está llamando,
moviendo su tranquilo velo,
A flor los recuerdos, que te piensan, una vez y otra.
En la soledad, mis manos
quieren sentirte, mis ojos verte,
Maldita mi suerte, que dejó
que te fueras para soñarte.
Ahora, los minutos me ganan
sin ti, no quiero el cielo sin ti.
Como la brisa a la mar, mi
alma reclama tu compañía,
Cómo encontrar sentido en
lo vivido por su final, si ya no está.
Tú mi noche y mi día,
quiero verte una vez más,
Para así no sentirte
soledad en la oscuridad,
Tu reflejo llegará, allí
donde se encuentre mi felicidad, tú estarás.
Hoy la noche me llama una
vez más, para soñar que a mi lado estás.
El tiempo para sentirte,
lima mis nervios con solo mi despertar,
Y no verte llegar, para no
verte llegar.
Amor dónde estás, si te
fuiste quién te podrá domar.
El castellano
NOCHE VELADA:
Luna plateada de mi cielo,
en las noches voy a tu encuentro,
Pero te escondes entre
bloques de hormigón y cemento.
Quiero verte, pero incluso
te escondes, por las violetas ramas.
Mas los dragones, del cielo
sonámbulo te acarician.
Cielo obtuso, de sueños
fluorescentes,
Tú, de color líquido, solo
templado con miradas intermitentes,
Por el tiempo de espera
angosto.
El murciélago baila con el
colchón de tu luz,
Rasgando sombras,
Para reposar siendo una
más.
Oscura nebulosa de tu
vítreo trasluz dime,
Por qué te busco incluso
estando solo.
Flores opaco reflejo de luz
violeta incluso de noche;
Artificie luzca.
Lucero de ciudad,
Rompiendo la obscuridad.
La noche se detiene para
sentir que estás conmigo otra vez más,
Humo, humo, humo.
De tierra a ceniza
llamando,
Le ganó el cigarro y el
trago,
Recuerda que tus ojos tienen sangre
Y también se emborrachan.
Cállate sólo eres una
fantasma que yo sólo veo.
El castellano
CEGUERA:
No lo veo, pero yo también
lo estoy sintiendo,
Esto no es sólo lo que siento, es un simple lamento,
De no hacer todo lo posible
porque me sientas en este momento.
Por darme a mi momento, sin
haber parado a pensar cómo iba el tuyo,
Quiero compartir que mi base de existir fuiste tú desde
conocerte y verte,
Esta es mi vida con la
enfermedad mía de la ceguera.
Decirla que la amo aún así de no poder verla, no se
vaya de mi lado.
Entre noches de humo y
suspiros de minutos,
Busco tu aroma en mi piel
entre el calor de mi cama;
Tu sabor en vasos de agua.
Vivo muriendo en el oasis
de tu compañía,
En tus recuerdos, esperando
la arena de tu piel para adéntrame.
La luna perpetua de noches
en vela de navegante,
Sin mar ni tierra, ni
final, solo con un duelo al tiempo de tempestad.
Ya olvido quién soy para
adaptarme a un tiempo que no me
corresponde,
Soñando noches de miel,
despertando nubes de nostalgias,
Acercándome a ti al cerrar
los ojos alejándome en la tristeza,
Nadando un océano sin saber
nadar, navegando a la deriva en tus piernas.
Adentrándome en tu vida sin
querer, donde ya se juntó mí querer con el tuyo,
El halagar cala dentro y
profundo, llora la distancia;
Comienza el despertar de
los tambores, llamando a los soldados de la tierra.
Con el susurro de la luz en
cristal de gotas de agua,
Pensamientos cálidos me
arropan tu compañía,
Solo una vida solitaria
desde aquella lejanía;
Un sol pernocta durmiendo
disfruta su luna
Con tacto terciopelo una
vida de amor eterno
Un caballero busca a su
mujer la extraña.
Avanza entre montañas de
azores
Y valles de bosque y ríos
dulces,
Noche de amor entre nubes
acolchadas
Con el frío de un mundo en
sangre que estaba en guerra.
Ahora su patria era su
tierra en la hoguera.
Se despierta frío y solo
tras pintar con nostalgias recuerdos.
El castellano
Tu voz:
Eres fuego en el agua,
Eres luz en la noche,
Calor en mi alma de hielo,
Amor en mi mundo de
ilusiones en viento,
Bésame al final de este deseo
de chincharte,
Acaríciame con tus labios,
El mordisquito en la oreja,
El susurro en el cuello,
Noche de eco entre
imágenes,
Pupilas mirando pilares al
cielo,
Entre verde y violeta de
árboles,
Ojos de gato, tu gemido,
Tímido y feroz,
Tu voz.
Entre fuerza y coraje saca
su garra al tiempo,
Lo efímero del segundo al
pasar del minuto,
La seda del sentimiento, en
su carita del beso,
El piropo y su carmín el
despertar de su recuerdo,
Acariciando su pelo siendo
sus ojos, siendo su boca,
Siento sus nervios, me
atrapan enredándose contigo,
El momento que dejó el silencio,
El tímido beso con fuego en
el interior, su dulce sabor.
Mariposas recorriendo cada
paraje de la piel.
Tú y yo solos los dos,
tiempo de infinito, sensible el instinto,
Se sirve de tu aliento,
crea mi armonía,
Cada caricia te hace real.
Sostén mi placer cada
anochecer,
Sé el tiempo que nunca se fue,
Sé mi sonrisa y cada
imagen que quiero ver,
Detén este instante para
hacerlo real,
El sueño hecho realidad, la
historia sin final,
Mi eterno amor, sin dudar,
Corazón carmesí, como flor
de abril,
Navega mi sensación.
Es un te amo lo que me encanta escuchar,
Los mil que me quedan por decirte;
Los que nunca se irán.
El castellano.
Los pequeños detalles:
Una nube de tranquilidad me
cobija mientras observo el paisaje;
El caserón vuelve a relucir
con el cuchillo dorado de la piedra caliza,
que resiste el embiste
Del viento y las lluvias;
La lagartija tomando el sol
está, tuerce la cabeza y cierra un ojito aprovechando los últimos rayos de sol;
El escarabajo de tierra
camina lento con sus fuertes patas, tropieza y vuelca quedándose
Varios minutos intentando
ponerse derecho;
Mientras, se despierta uno
de los dos grandes murciélagos, que
aquella cámara de la gran casa rústica, ocupaban.
Amapolas y amarillos de
espinos, con el verdor de los pinos.
Vides para cuidar y
cultivar, un pequeño jardín con caseta para las gallinas;
Frambuesas y arándanos, en
un pequeño huerto al lado de la puerta,
Un pequeño están que de
azulejos en el aljibe, donde nadan tres carpas y un barbo,
Oscurece y el joven rapaz,
de cernícalo primilla, del palomero oscuro de la casa,
Se lanza a por un péquelo
ratón de campo, que andaba merodeando,
buscando algún resto
De harina o de grano.
Con los primeros rayos de
sol, la mariposa de bellos colores azulados, dando sus aleatorios
Vuelos en busca de flores
de lavanda, es atrapada por el pequeño mochuelo, que salta del agujero de aquella antigua
encina.
El castellano
Latido:
Latido constante, clavado
en tu mirar,
Caer y despertar en el
incesante sueño,
De compañía a tus efímeras
y angeladas
Alas de tu eterna alma.
En sinfonía plena con mi
sentir,
Plausible en verso y gesto
Que arde en tu corazón de
fuego.
Aviva el recuerdo creando
presente
De este soñador despierto,
Para volver a anhelarte mi
amor eterno.
Susurro del viento trayendo
tu brisa
A mi sentido despierto
cuando te veo.
Latidos al compás de tu
sentimiento,
Viendo la vida en colores,
Desde que mi pensamiento invades.
Y vivo colgado en tu
pestañeo,
Para ser el poeta de tus
ojos,
Sencillos y tiernos, vivos
y aceitunados,
Y corre mi vida por tu
cauce.
Donde el río creado,
Fueron mis lágrimas de
felicidad,
De sentirme amado.
El castellano
SER DE ESENCIA:
Soy sólo lo que tus ojos
Dictaron para tu corazón.
Soy sombra, reflejo y luz
sin otra razón.
Soy verdad, ilusión, camino
y mentira,
Soy amor.
Soy tantas cosas, pero para
ti
Lo que sólo tú quieras.
Deseo de nuestras almas
risueñas.
Pasión de espíritu que sujetas,
Sólo tú eres vida para el
telar de mis letras.
Surges como viento,
despertando el dragón
Iluso y generoso, cálido y
tierno,
Del interior de mi
sentimiento.
Sangra versos humeantes
para ti.
Sueño angelado de amor
sencillo y entregado.
Y te recuerdo con este beso
a tu imagen
Que camina bajo la farola
iluminando el ayer.
Mi palpitar por el hilo del
sentimiento sostienes.
Y caí y me enredé en tus
caricias,
Reales o escritas para
sentir
Que sólo soy lo que tus ojos y corazón,
Marquen para ti,
Esperando algo más que un beso ser.
El castellano
CRISTAL DE PULSO:
Inocencia que se hace belleza,
Sonrisa que ilumina el alba,
Con el gorgoje de los
pajaritos.
Si el amor no fue a
buscarte;
Tú fuiste a encontrarlo.
Y yo sólo quiero lo que quieras,
Y así soñar corresponderte.
Vi el amanecer y el anochecer
Del bello matiz en tus ojos
Que suspiraron.
Y mi amor viajó del bosque
A la montaña y la montaña
Me hizo hombre
Para poder amarte.
Hoy te vi ayer me doliste:
Te veo y reluzco que te quiero,
Que por ti me encuentro,
Te miro y mi mundo se vuelve
loco,
Te deseo y mi sangre arde
como fuego
Sólo un pensamiento: que yo
nací para tus ojos.
No existe reloj ni conteo
que detenga este monumento.
Mi vida pasa fugaz como el
viento,
Pero mi palpitar sabe que te seguiré queriendo,
Estoy enloqueciendo, te veo
en todas partes,
En mi cama, bajo mis
sabanas, en mi cuarto,
Cuando miro de noche, las
sombras dibujan tu figura,
El viento me susurra tu
voz,
Las flores me recuerdan tus
labios,
El agua tus besos, los
rayos de sol tus cabellos,
Tú eres mi doncella yo soy
tu bohemio.
Mi alma me dice vive
amando, muere luchando.
El coraje de luchar por
lo que uno quiere en la vida,
Es lo que da respeto.
Pero tú tienes otro dueño
de tu corazón,
El desánimo me invade como
olas,
Golpeando el acantilado de
mis pensamientos,
Te llevo dentro de mi ser,
No sé vivir sin ti,
quisiera ser yo el que te abrace,
El que te bese, el que te diga al oído
Que solo tú y solo yo,
inseparables los dos.
Una historia de realidad,
imposible de contar,
Indeleble en mi interior,
Ya no puedo soportar otro
día más sin llorar,
Sé que me sigues queriendo,
Pero ya pasó ahora solo
queda el recuerdo,
Como un boceto que se dibuja cuando cierro los ojos,
Despojos de aquel amor
vivido,
Como un silbido llamando al
olvido.
El castellano
VORAZ DESTELLO:
Resplandor de auroras en
los recovecos,
Donde se refugian mis
ilusiones en sueños.
Tu tez conoció mis manos y
mis manos te moldearon
Para su recuerdo.
Eterna batalla a la noche,
cuando noto tu ausencia,
La noche que galopa y yo sólo con la palabra sufrida
De nuestra vida sentida.
Ya no hay felicidad
entregada con besos
Y roce de nuestros cuerpos,
Medida y entregada, ya no
buscaré en esa nostalgia.
Me enamoré de la vida y
nada me falta,
Porque todo me llena.
Y tú mi bella, volviste a
pasearte por mis sueños
Y en sueños nos
reconciliamos.
Desperté y sentí de nuevo
el dulce tormento,
Para vivir soñando con el
recuerdo,
Y amarte soñando despierto.
Si me marchito sin ti,
No me quemes con letras
indecisas,
Porque vives en mí
Y te daré lo que pidas.
Si permanezco en tu
recuerdo,
No me quemes, no llames al
olvido.
Si acaso me dueles
No es por tus errores.
Es por tus triunfos, sobre
mi palpitar.
No me quemes con una
lágrima,
Sólo con un beso.
Si te perdono y no vuelves,
No me quemes, porque
El fuego no se quema
Se aviva.
Tu ausencia consume mi
alma.
Aumenta mi llama,
No preguntes por qué.
No me quemes sin amor,
Porque no eres mentira,
eres pilar,
Pilar que sostiene mi verdad,
Que aunque duelas,
Eres mi amar y no
despertar.
No me quemes.
Si vuelvo no te guardes,
Porque vivo de tus
detalles.
No me quemes, con amor
silenciado,
Haz brillar este fénix.
Sólo calienta este corazón,
Y te dará su fuego sin
medida.
Pero si ves que mi llama está extinguida,
No me guardes las cenizas
Échalas de abono a las
rosas amarillas.
No me quemes, porque me
dejo quemar,
Soy fénix arraigado a tu
bondad.
Si el cielo se cierra,
Miraré tus ojos para tener
mi cielo,
Mi palpitar te dirá
Que seguiré a tu vera.
Si mis ojos se cierran
Quiero tenerte cerca
Y, coger tu mano,
Sentir que no eres
Un sueño que perdí.
Si despierto te vivo,
Soñando te sigo amando.
Cogiendo cada estrella
En una letra para ti, tú la
más bella.
Y el firmamento se cierra
Sin tu mirada tierna.
Mi deseo y mi motivo para
acariciarte.
Pasarán lunas, pasarán
soles,
Y el sueño volverá,
Con cada latido tuyo.
No te dejo una flor, te
dejo las semillas,
Los frutos de este amor.
Porque en mi jardín
sembraste,
Tu belleza y bondad.
Porque me llenas de verdad.
Puedo describirte como mi
vida giró a mejor,
Con tu sonrisa clavada en
mi mirar,
Y el calor de cada letra
tuya sentida.
Te quiero de verdad.
Siendo tus nervios que atrapan cada sentido tuyo,
Cada lima que afila tus pensamientos,
Sería tu imaginar constante
en amor de dos,
Sueños de un romance
correspondido,
Donde no importaría quien
se enamoró primero.
Ya estaría atrapado en tus
dulces suspiros de amor,
Y tus ardientes palabras de
ilusiones lanzadas.
Clavándose en mi alma,
lanzándote flores,
Estarían mis poemas y mi
razón perdida en tu corazón.
Siendo el poeta en tus
ojos, el agua de tus besos,
El rocío en tu cabello, el
fuego de tu combustible.
El que guarda tus caricias y hace inventario de
cada detalle.
El fiel, el humilde y el
noble, el sincero de sentimientos.
Simplemente sería yo,
brillando con tu amor.
Quien invocó a la tempestad
de roce de nuestros cuerpos.
Quien se abre camino
galopando en tus piernas,
Para descansar en tu boca,
siendo hielo y fuego a la vez.
Siendo anhelo escondido en
corazón,
Y corazón encendido en
anhelos cuando te veo.
Tu gemido tímido y feroz,
tu voz.
Ocaso que la luna baña de azul, y azul vestido de
traje,
De estrellas, un
firmamento que convertimos en magia,
A fuego de nuestros
cuerpos, a viento que transporta
Nuestros jadeos que crecen, hasta juntarse en canción de
lobos.
El castellano
SENTIR TRASPUESTO:
Noche en vela de navegante,
sin destino.
Noche despertada por la
luna, acariciada
Por sonrisas de estrellas.
Cercanas y lejanas, según
sean miradas.
A través de la copa de
licor,
O con la nostalgia del
corazón.
Luz a la vela que ilumina la pluma.
Tinta de ánima, mezclada
con los recuerdos
De una vida a tu compañía,
pasada,
Con hielo y fuego, con
besos huidizos y efímeros,
Fulgentes y eternos.
Con sueños rotos y días de
amor
A la sombra de tu reflejo,
Disuelto por el embiste del
tiempo
Que partió mi palpitar en
dos
Y cada trozo llorando con
clamor.
Tiempo en el que me alimenté
De las flores y rosas que te regalé,
Y que ya secaron como nuestro amor.
Si en el camino, se cerró
nuestra puerta,
La del olvido no se construyó.
En su lugar la espina
clavada en el corazón,
De un tiempo que fue mejor.
Esta copa de licor en tu
honor mi amor.
En recuerdo de una
sonrisa que resplandeció.
El castellano
Piedra-corazón:
No es una piedra, es mi
palpitar,
Su latido cesó y en piedra
cristalizó,
Ella lo tiene en cuenco con
agua,
A símil de mascota que nunca muere.
Le sonríe cada día, normal
es mi palpitar,
No huye, es piedra fiel a
su amor.
Con caricias sintió que palpitó,
Que fue su inspiración, su
amor y su dolor,
Pero en piedra cristalizó,
pudo darle calor,
Ya que nunca quiso mi dolor.
Esa piedra-corazón fue
músculo,
Pero murió y ahora solo le
queda esperar,
Esperar que el agua y el tiempo,
Le otorguen musgo y sangre
verde,
Que ablande los cristalitos
de su interior,
Y resucitar.
Quizá algún día cuando ella
se olvide
Que es una piedra, volverá
su palpitar.
Pero yo ya noté la ausencia
De vivir sin corazón.
El castellano
DESVELO DULCE:
Café a la una y once de la
noche,
Despiertos los murciélagos,
Raspando sombras,
Bailando a la luz de las
farolas.
La ciudad que no duerme,
Mi mente volando,
siguiéndote,
Enredándome en tu pelo,
Atravesando la luz
incandescente,
Como buen murciélago mi
vuelo,
Cazando letras para tu
sentido despierto.
Sorbo de un café con leche
y con hielo,
Anhelos y sueños de un amor
eterno.
En aroma de café a la
compañía de una Leannán Sídhe,
Leannán Sídhe del reino
idílico el mío nocturno,
Tu fuego el día de mi
noche,
Quémame porque me dejo
quemar,
Soy fénix esperando
resucitar.
Con brea de estrella un corazón
puro,
Con oro y plata
Los reflejos de la noche en
la ciudad.
Como buen murciélago mi
vuelo,
Enredándome en tu pelo.
Vívido desliz:
Muero por un beso
vivo por un querer
cruel del destino
condena de una pasión
que creó tu pestañeo
al dejarme ver
tu cielo encerrado
fijamente tres minutos,
y morí con tu pestañeo.
Demostró que fui
importante para ti
y que a pesar y muy
a mi pesar de los problemas
seguí en tu mirada atrapado
hasta que la aguja
de aquel reloj de pulso
se paró al pasar
ciento ochenta segundos
mi cambio de vida
cuando consumí
medio giro al decir:
-Siempre te amaré.
II
Enciendo maquinaria
de este tiempo disuelto,
en pétalos de éter y
formol,
desangra la rosa secreta,
y un estambre rige,
destello que precipita,
el albor.
Calidez de ilusión,
y araña que arrastra,
tejiendo el eterno
sentimiento.
Yo que arrastro
mis aciertos,
como desnudo Sol.
Una noche cualquiera,
y activé el engranaje
mi reloj de pulso.
III
Mi carmesí caléndula,
fijó su pestañeo
en mi camino de destino.
Alumbraba un candil
dormido, una luna llena
de enero.
Era tiempo suficiente
para huir y quedarse.
En la boca formaba
toda sombra de opacidad.
Destrenzaba un halo
sujeto de una lágrima
pasajera, un segundo más,
y devoró el dulce tormento.
IV
Giré entonces la tuerca
de mi corazón oxidado,
por tantos aullidos
nacarados,
y su ente femenino
me atisbó un beso
a mi alma.
Era el crepitar de la
llama,
que mandabas como loba
y como luna se prendiesen
todos los colores
de mis sueños
consumiendo mi tiempo
abierto,
que completo el giro,
dictó la vuelta
al inicio del sentimiento
preso
que sin retorno
siempre te amaré.
El castellano Förüq
LUNA AZUL:
Te amo no sabes cuánto.
Cierro los ojos y te veo.
Tu sonrisa es el mayor de
mis regalos,
Tus dientes son
evanescentes, que hablan de como tú sientes.
No quiero mi despertar si
no es para verte a mi lado
Acariciando mi pelo,
diciéndome al oído te amo.
Siento cuando discutimos
Y no lo aguanto.
Vuelvo a nacer cuando me
dices te quiero.
A cada instante pienso en
ti.
Ahora ya eres parte de mí.
El mundo me parece un
infierno si no estás a mi lado.
Tu cuerpo es un dulce
bocado.
Estoy preparado para
amarte.
Veo que me ves,
Miro que me miras,
Amo que me amas.
Sin ti no soy yo,
Sin ti que mi alma me abandona.
No quiero decirte cosas bonitas
para nada.
Sólo para que veas
que me tienes loco,
Sí
Que sacas lo mejor de mí,
Que me has alegrado la
vida.
Sé que me amas,
Sé que te amo, y que
Sin ti no soy yo.
Confío en ti porque tú lo
haces en mí.
Y no te fallaré.
Sólo tienes que ver todos los días cómo estoy sin otra
vida y objetivo
Que hacerte feliz.
Sin otro objetivo que compartir contigo todo.
No quiero perderte nunca y
eso requiere luchar y dar lo mejor de mí
Para que esto funcione.
Me atormenta pensarlo.
Que cada día estoy más enganchado
a ti,
Que cada día que amanece mi amor por ti crece.
No importa nada solo el
final del camino,
Que es llenarte como me
llenas.
Si te digo que sueño contigo casi todas las noches
No exagero hasta sueño
despierto cuando estoy contigo.
Por querer soñar contigo de
ti yo me he enamorado.
Eres sueño eres mi dormir,
tú lo eres todo para mí
Quieres saber la verdad, me
has alegrado la vida.
Has llenado mis ojos de
esperanza, de un futuro junto a ti.
Esto no es un poema, es una
hoguera de sentimientos que arden en mi
interior.
No soy especial, soy de
carne y hueso, y me muero por ti esa es mi debilidad.
Te deseo y que mi cuerpo te llama cada noche,
Que cada parte de mi cuerpo
te extraña cuando no estás conmigo.
Que cuando me levanto y no
te veo me pongo triste.
El ser humano nace. Ama,
lucha, y muere.
Yo lucho, te amo y me muero
por ti.
Tú eres el timón que guía mis pensamientos,
Eres mi estrella en el
firmamento,
El sol que me vislumbra en cada mañana.
Y la luna de mis noches
color plata.
Acariciando sueños,
viviendo el recuerdo
Como una vida sin sentir,
no la quiero,
En el despertar de
ilusiones en verso,
Todo es bonito, todo es
bello.
La nostalgia crea su velo
de dulce tormento,
Para quererte me basta
imaginarte,
El velo de traer el pasado
al presente,
Cayó de mis ojos pero el
corazón,
Lo cogió de venda para la
rosa clavada,
Ninguna lágrima fue
desperdiciada,
Ningún beso te olvidó, al
alma de hielo tu calor.
El hielo, tiempo de
insomnio de sentimiento,
Calor, la ilusión que un día
Cayó por tu mejilla
Y evaporó al rozar tu boca
en sonrisa.
Frío el canto del
viento que llevó mi amor,
Lejos de este cuerpo, lejos
de una vida
Que en sangre de poeta
lloró por la avenida,
De ángeles estrellados en
estrellas,
Y hadas, de mariposa sus
alas,
Que fueron capturadas por
arañas.
Quien dibujó el cielo con
colores a su amada,
Merecerá algo más que un traje
De azul tranquilidad.
En color de dioses y diosas
su eternidad,
Junto al escrito del mundo
vivo, que seguirá,
Aún cuando el cuerpo caiga
como la hoja
Caduca del otoño,
Cuando la melodía eleve al
Creador
La esencia de aquel pintor,
escritor
Que pintaba con la pluma de
su vida.
El castellano
REGODEO:
Si fuese constructor te
hacía un océano;
Pero de momento sólo te
puedo ofrecer ver mis ojos.
Si fuese piloto subiría a
tu ventana, para soplarte al oído;
Pero de momento sólo puedo
leerte.
Pero de momento sólo puedo
soñar que estoy sorprendiéndote.
Si Frío viniese te
abrazaría para sentirlo juntos y que se
fuese;
Pero ahora,
Sólo puedo disfrutarlo solo.
Hoy morí al despertar y no
verte;
Pero ya me acostumbré al
frío
Y perdóname pero me gusta.
Sé quien fui;
Fui un pintor
De lo que hay detrás de los sentidos.
Lo siento.
No puedo amarte porque ya
te amo
Porque sólo eres un sueño
Lejano y cercano.
Te busco y no te encuentro
En este mundo actual,
Del que sólo te busco a ti amor sencillo.
Flor de sentimientos y
deseos.
Eres realidad eso dijeron
pero mi cabeza te negó.
Malos momentos no hubo,
Mala vida ya no hay, solo
hay,
Solo hay un te quiero
A palo seco y bebido sin
hielo.
Busco tu existir como un
beso,
Busco tu felicidad,
Tu bondad ya la encontré
En esta realidad,
En la que se miente
Y niega que haya existido.
Esta realidad dice que no ha existido,
Su eje mi sentimiento,
Su composición mi palpitar
ahumado
Despierto;
Que ya no late;
También se niega a sí mismo
Dice que no existe;
Que ahí tengo una roca.
Pero ¡Miente, miente,
miente!
Sigue queriendo como ayer.
Nuestro mundo se olvidó
de que existió;
En realidad nadie podrá
saber si existimos
Y si ''este ban''co se
puede atracar y es real
Si te vas y silencias los
recuerdos
Porque no sabré si fueron
solamente sueños.
SENTIDO DESCUBIERTO:
Ilusiones traídas al
presente
Como la niebla que trajo el viento
De tus iridiscentes
palabras
Llevándome al abrir mis
ojos al mundo
De sueños sin vivir, de
sentimientos
Solo para ti. Experiencias
para compartir
Como mensaje en una botella
Que salió aflate del lago
de la esperanza,
Sin lágrimas te canto, y te
escribo,
Que desde que volviste, eres lo más bello
Que pasó por mi campo de
amapolas amarillas
De mi palpitar, y memorias
de estrellas.
Para ser tus caricias vivas
y aradas.
No te vayas compañera,
acompáñame
En el viaje a la felicidad,
como lo hago yo,
Déjame dedicarte un cielo
de sonrisas,
Y cálidas nubes de colores,
De besos incipientes,
Como el fuego de tus ojos,
Con el poder de su mirada,
Y el agua manantial de tu
boca.
Déjame soñarte y amarte,
Como si nuestra
circunstancia
Hubiera sido otra.
Déjame decirte que declaro amor por ti,
Que me gustas, que no quiero idealizarte
Pero eres lo más lindo que pasa por mi mente,
Desde que volviste y siempre.
Como un beso en la amistad.
Vuelvo a caer en tus alas
de amor.
Cuando ilusionas mi
palpitar
Que te busca para curar su
dolor,
Mi vida tú, desde que apareciste, nuevo comienzo
Amor de siempre
Cuando te veo en cada
letra,
Y no puedo evitar
corresponderte,
Un alma que te llama para sostener la esperanza.
No espero que me creas porque sé que me sientes,
Solo agradecerte tu huella
creada en mi ser.
A fuego de una ilusión en
tu mirada quiero seguir
En tu mirada quiero seguir
viviendo.
No sufras porque pienso que
algo me arde dentro.
Nunca se cerró el camino
para ti.
Perdona a este corazón de
niño,
Que tuvo que esperar a tu cariño,
Para demostrarte que nunca murió su ilusión
Por ti.
Que nunca te olvidó, porque
clavaste
Con fuego tú sentir en mi
interior.
Este corazón que empezó a latir
Desde conocer tu alma en
letras, como mi alma en letras.
Emocionado, porque develo
amor por ti,
Y es correspondido.
Feliz por ser tú mí sueño,
Por sentir que te pertenece mi mejor sentimiento.
Con valor, por sentir
lo que sientes,
Por ser alma, de y para tu
alma,
Por sentir tú beso y
entregarme a ti.
Porque eres lo que deseo.
Y de tu beso de amor,
Nació una amapola en el
corazón.
Con valor para luchar por
ti
Y por mí,
Para arroparte con fuego el
sentimiento.
Para ser tu verso, tu vida
y tú, vida, mi sueño.
Me entrego a ti, porque
Ya que, mi verso, corazón,
cuerpo y pensamiento
Te llaman, y dicen que yo te pertenezco.
Me quedo a tu ladito
pegado.
Para no irme,
Siendo completo en el
abrazo,
Tu sed con mi sed juntando.
Me quedo a tu lado mi vida.
Porque me he enamorado.
DESTINO EXPUESTO:
Déjame ser yo.
Yo, quien te quiera,
Yo, quien a ti aspire
Vivo y afortunado música
Para tu sentido.
Yo, el que tus labios admire,
El que en tu ser suspire.
El poeta que te escribe y vive,
Afortunado,
Por la música de tus
sentidos.
De tu corazón enamorado,
El que en tu ser suspire y
En tu pecho se adormile
El que en tus ojos se mire y
Tus alientos respiren,
Con tu dulce susurro a mis
sueños cobije.
Quiero sentirme poeta de
ti,
Que con tus cálidos besos
En el edén me imagine,
Poeta de ti ilusionado.
Déjame recorrerte,
Como si el tiempo no
hubiese.
Que tu cuerpo con el mío
Se mezclen en un fuego
ardiente
Y se confundan en uno,
Vivir en tu mirada,
Serían mis dulces palabras,
Pues no mas son reflejo
De la altura de tu alma.
De una amapola
Mi amor para una doncella,
Viva y eterna,
Dulce y risueña.
En esta noche otoñada,
En que las primeras lluvias
Fueron alegrías despejadas,
Caen tímidas en mi ventana
Y me recuerdan a ti,
Mi tierna doncella, mi
bella,
Mi eternamente dulce y
risueña,
Como sonrisa de altares en
primavera
Altares de estrellas a la
luz de luciérnagas,
Como rojas amapolas en la
pradera,
Y en lo alto, el cielo lleno de estrellas,
Campanillas por miles,
Únicos testigos de nuestros
amores juveniles,
En el anochecer de plata tu
sentir para mí mieles,
Esperando que de tus labios broten los sonidos
Que me dicen que me quieres,
Y así quiero pasarme las noches,
Y los días, vida mía.
Pues sin ti las noches son
frías,
Y los días un mar de melancolía,
Solo soñando y sintiendo tú
esencia muy cerca de mí
Sólo te quiero a ti en mi
día.
Como la más cálida sonrisa
tierna,
Sólo es amor a ti mi bella.
__________________
MIEL DE SOMBRA:
Solo tú lo que yo más anhelo
Lo que yo espero y quiero,
Siento que todo lo tierno
Todo lo que en mí provocas
Lo que en mí cautivas
Todo lo que me haces sentir
Todo lo que
Me hace vivir dentro de ti
Para solo servir y ser de
ti
Amor sincero
Algo dulce y bello
Como miel de tus labios
Solo tú y sólo yo
Inseparables los dos amor
Lo que por ti
Crece y me arropa y protege
Me crezco y derrito
En tu dulce fuego
Sólo tú como oxígeno y
agua,
Para mi vida
Luchando y sintiendo
Que sin ti ahora no sería;
Te has ganado cada pedacito
de mí,
Solo tú
Con la que sueño amor completo,
Solo tú y solo yo
Haciendo que viva nuestro dulce ensueño
Porque yo en ti pienso, en
ti vivo
De ti soy y quiero ser,
Porque has conquistado con
tu dulzura
Cada espacio de mi piel
Me fundo con tus letras,
Para ser tuyo
Y sentir
que mi mundo es tuyo,
Para que me creas humildemente que
Solo tú eres mi mundo
Donde quiero vivir,
Donde no hay palabras para
describir
Lo que me haces sentir
Porque desean cumplirse en
hechos
Todos y cada uno de
nuestros versos
Perdóname porque te estoy
queriendo
Por querer soñar contigo,
De ti yo me he enamorado.
Puedes sentirlo,
Para ti mi amor soñado
Puedo sentirlo.
En el camino
Se abrió una puerta,
Tras ella
Todas las flores
Hermosas y bellas,
Puedo sentirlo, es amor.
Puedes sentirme, he
vencido.
Laureado
Con amor sencillo y
entregado,
Puedo sentirte,
Siéntelo amor mío hemos
vencido,
Mi palpitar has
conquistado,
Ya te tengo en mi sangre,
Y en mi esencia, libre,
De la que te has adueñado,
Que sueña con tenerte bajo
mi piel.
Mi boca quiere el agua de
tu boca,
En mi palpitar has entrado,
Para amarlo y respetarlo.
Te quiero y necesito a mi
lado,
Como la Leannán Sídhe de
Leannán Sídhes
Que eres para mí, porque te
adoro.
El rey de reyes que soy,
Desde que tu amor me has entregado.
Y te más
allá del tiempo,
Más allá del espacio y de
una distancia
Que se deshace,
Desde que te
dentro.
Muy dentro.
Eso me hace saber que estoy vivo
Y que vivo
De cada flor que te forma.
Toda tú eres belleza
Leannán Sídhe mía.
De ti enamorado.
Vivo, dichoso y orgulloso
Sintiendo, te estoy amando.
Y tú sientes lo mismo,
A tu lado quiero estar
Con nuestras legiones de
poemas,
El cielo nos hemos ganado,
Con la bondad y belleza
De nuestra alma,
Nos hemos conquistado
Para una eternidad.
A ti mi amor, mi lealtad.
Me acerco a ti al sentir
cada letra,
Voy subiendo besando tu
esencia,
Me entrego porque hoy, ayer
y mañana;
Decreto que eres lo más lindo.
Me acaricias y caigo
rendido,
Sintiéndote y soñándote de
noche.
Al día tu fragancia de
alegría
Del recuerdo presente del
amor ganado,
De tu bondad arropando mi
sentimiento.
Y vuelvo a caer en tu
cuerpo,
Viendo mi añoranza crecer
Viendo el fuego en mí
arder.
Para tuyo ser, quien te
guarda
Cada anochecer un beso
Donde tú lo imaginas,
gracias a ti
Gracias a ti, mi vida,
porque has hecho volar
A este corazón que el tuyo vive, puro.
Más puro que agua de manantial,
De esmeraldas y
esperanzas que cada día
Sueñan con vivirte,
Con tomar la miel de tus
labios,
Miel de todas las
flores que este amor ha creado.
Te abrazo fuerte para
seguir a tu lado,
Para que me sientas, que a tu lado,
Me quedo tumbado, a ti
besando.
Porque yazco que en nuestro
sueño,
Vivo cálido, libre y amado
Fielmente enamorado y sin
dudas
Me entrego, porque mi
palpitar
No piensa, siente y te
quiere
Un beso a ti en esta noche,
Mi palpitar encarnado.
Dulce como melodía de
viento
Que acaricia y mece tu pelo
Como sonrisa cálida de
amanecer
En tus ojos despiertos y
soñados
Nubes sosteniendo
ilusiones, sueños.
Me acerco a tu vida porque
la mía
Es la tuya y tu dulzura
entra,
Y cala más allá de donde
alcanzo a entender,
Traspasa mi piel para ser
de mi amor
Sueño con tocarte, con
besarte
De tu piel ser reflejo de
deseo,
Bonito y bello, todo
lo que en mí,
Alimenta este deseo de
cálido fuego,
Con fuego, en verso de alma
y sentimiento
De amor a este sueño, que nos unió en un destino,
Uno solo, amarnos sin
tiempo, sin espacio
Ni medida de lo alcanzable
por el pensamiento,
Porque lo nuestro es
tierno,
Nace del sentimiento, de
dos corazones
Que arden deseándose y
empiezan a amarse.
Para ti mi beso de amor
esta noche y cada noche,
Para que sepas
que a cada instante
Te vivo y pienso, en esto
no soy experto
Pero me gusta decirte
lo que exhalo
Y que te voy queriendo
Mucho más de lo que puedo
Eres ahora mi poesía,
Eres mi amor, ya no hay
barreras,
Hay ilusiones y metas,
Sin tristeza, sin
melancolía.
Solo mi alma y cuerpo,
entero
Para quererte y sentirte
cada día,
Como lo más bonito, lo más
bello,
Tenerte conmigo vaya donde
vaya
Mi amor, mi alma gemela
Solo tú
Solo para ti este poeta
Del que tú eres su música,
Su poesía, y su musa linda,
tierna.
Te busqué
Desde lo más profundo del
corazón
Acompañando cada latido
mío,
Siendo llama de sentimiento
Abrazando cada sueño, cada
pensamiento.
En la noche todo mi ser te
acompaña,
Para dormir contigo
abrazado,
Sintiendo el calor y cariño
de tus caricias,
Tus besos,
Que guardo
Junto cada deseo de amor,
Correspondido,
Del que somos dueños,
Y la luna tiene envidia de
tu belleza,
Te deja su flor y velo
Cuando se oculta tras las
nubes,
Siendo cómplice de nuestro
amor,
Y no se sustentan nuestras
letras
De la belleza del
firmamento
De estrellas, si no, de lo
bello,
De nuestra alma y cuerpo,
De nuestra luz en el
corazón
Que nos atrae,
Siendo celosa toda la
belleza,
Del cielo, porque a tu lado
No hay nada más lindo y
tierno,
Vuelvo a mirar dentro de ti
Me alegra contemplar que ahí vivo,
Como en mí, dentro vives,
Irrefrenable el deseo,
Por cuidar cada palabra de
amor,
Por seguir
correspondiéndote amor.
Decirte que gozas de toda mi admiración,
Que nuestros versos
Son reflejos de nuestros
sentimientos.
A ti te entrego cada letra
Salida de este corazón,
Cada suspiro de amor
Y mi vida en verso
De la que eres guía, vida mía,
Para ti cada día, de mi
sentir que es el tuyo.
Vivo para amarte y
cuidarte,
Quiero besarte.
Te pertenece cada latido
escrito,
Y este corazón humilde,
Que se volvió de oro
Por amarte.
Porque soy de ti, para ti
Tuyo y siempre tuyo,
Eternamente enamorado de
tui.
Enamorado hasta los huesos,
Me tienes, amor.
Viviéndote en un sueño,
De todos los colores.
A tu lado me tienes,
Fiel e ilusionado,
Felizmente apasionado.
Feliz, mi vida,
Porque te encontré.
Y hoy,
Me encuentro amándote.
Sintiéndote,
En cada palabra sincera,
Que sale de tu alma.
Contigo, mi vida.
Ven amor, ven conmigo
Quédate, quédate conmigo
Ven, acompáñame a este
sueño
A la tierra de fuego
Del amor eterno,
De la pasión,
A este amor por el verso,
Soñándote cada día,
Amándote noche y día,
Así estoy yo,
Casándome con la poesía.
Queriéndote más cada día,
Madurez poética frase
estúpida es,
Pero amarte amor, vida mía,
es arte.
Ven, ven conmigo
Suéñame, víveme, siénteme
Escríbeme, porque en vida,
en verso,
Te amo,
Te digo. Y a los cielos
grito
Que no solo lo digo,
Lo siento,
Necesidad tengo
De estar aquí, para ti,
Exprimiendo el corazón,
Sangrando mis versos para
ti,
Porque en mi sangre pena no
hay ya.
Hay amor, ilusión, de alma
Que se volvió tuya.
Dime que me amas como haces,
Como sientes, porque yo
también
Te amo y te acompaño,
Rompiendo esta ventana de
distancia,
Para que me sientas tuyo en cada verso,
Cada letra, palabra,
caricia, sonrisa,
Amanecer, anochecer,
Minuto, segundo y hora,
Momento, instante, brillo y
reflejo,
Verso, canción, ilusión,
sentido,
Sentimiento, animal, mito,
leyenda y realidad.
Porque en todo lo bello te
veo,
Enamorado me insuflo.
Acompáñame se mi calor
En nuestra tierra de fuego.
Porque yo siempre a tu lado
estaré.
Amor, te encontré
Y aquí estoy, entero y completo
De tu amor felizmente
apasionado,
Para nuestro amor
En verso de alma y cuerpo,
De ti, mi musa
Que en mí habitas como
diosa
Yo, tu poeta tierno,
Dedicándote mis más nobles
versos
Porque este amor me llena,
Vida mía
Y me da alas y fuerza
Para volar a tu lado
Y decirte cuanto te amo
De nuevo aquí para ti,
Sin tiempo, sin nervios
Solo mi palpitar abierto,
Sintiendo,
Viviendo este sueño
Y este mundo que hemos creado,
Desde que nuestros caminos
Se han juntado.
Musa mía,
Te quiero a mi lado,
Tu piel con mi piel
juntando,
Ver tu más linda sonrisa
El brillo de tus ojitos
Con mis caricias
Son miles de sueños
Por compartir
Todos los que creas en mí
Solo con tu existir,
Con ver tu amor
Cada día para mí,
Todo el amor
Que salga de este corazón
Que te ama, que te añora,
Solo para ti,
Solo para ti mi Leannán
Sídhe, mi tierna.
Donde nuestros caminos se
juntaron
Plantamos todas las
semillas,
Las flores como letras,
De nuestros sentimientos
En armonía de siempre
querernos,
Y así te amo,
Cada día más dentro,
Llenando mi palpitar,
Todo mi ser de lo más lindo
Que alguien puede sentir
Y eso es amor a ti Leannán
Sídhe,
Amor a todo lo que te hace ser,
Y ser soy más tuyo
Que las gotitas de agua a
las nubes,
Me encanta sorprenderte
No te preocupes
Porque un día no halles mi
verso
Es porque estoy sintiendo y
construyendo
Como sorprenderte al día
siguiente.
Sueño contigo amor,
Mi amor correspondido.
Culpable soy,
Culpable soy
De amarte tan locamente
Como tú lo haces,
Como tú me haces, sentir.
Deslizándome por tu piel,
Trepando el árbol del
deseo,
Para darte su fruto,
Que no es otro
Que mi palpitar a ti
amarrado.
Sintiendo tus versos voy
cayendo
En dulce éxtasis.
Nirvana de un alma que siente
Viajar al mundo de tu alma,
De amor y calma,
Del dulce suspiro en cada
letra.
Voy bajando,
Besando tu cuerpo,
Me detengo un momento
Para decirte que te voy queriendo,
Y queriendo me pierdo en
tus besos.
Tuyo soy, siénteme tuyo.
Tú mi más lindo fuego de
amor.
La luz que me alumbra el camino
Para llegar a tu corazón
Que mío.
Amor de dos, sueño de dos,
Ilusión y deseo de dos.
Viendo mi vida cambiar
Con tu caminar,
Junto al mío,
Por el sendero del amor
dulce y tierno.
Fuego con fuego,
Nuestro sentimiento
creciendo.
Amor con amor,
Felicidad que no se romperá.
Todo mi sentir gracias a
ti,
Contigo voy descubriendo
Que puedo amar de verdad.
Que los versos saliendo
solos del corazón están,
Para envolverte en seda de
cariño
Y azúcar para comerte
entera despacito.
Somos fuertes,
Lo sincero guía nuestras
almas
Que se juntan en armonía.
Pisando el suelo y viviendo
en el cielo.
Desde que tu vida en la mía entró.
Una sinfonía,
Una eterna dulce sonrisa
Al despertar y sentirte
Más allá de esta tierra.
Muy cerca, muy cerca mía,
En mi esencia a la que tú
Y solo tú acompañas
Y cuidas,
Al edén la elevas.
Has hecho brillar a este
hombre
De corazón de niño
Que vive tu amor,
Sintiéndolo y sintiéndose
libre.
RAZÓN INMISCUÍDA:
Amar tu corazón mi pasión,
Imaginar el susurro de tu
voz en mi oído,
El te amo brotado a fuego
de un sentimiento.
Con amor un recuerdo tuyo,
inmortal en mi interior.
Con amor una sonrisa que brilla con resplandor,
Con sueños en los que tú, amor,
Estás a mí alrededor.
Con fuego, mi mirada a tú,
mi tierna,
Mi admirada bella doncella.
Mis besos en versos, van a
ser realidad en tus labios.
Mis caricias, escritas en
tu piel, van a ser vistas.
Mis deseos de pasar mi vida
a tu lado,
Es todo lo quiero, lo que
un te amo ha significado.
Puedo verte si cierro mis
ojos,
Tú como ninfa que de mí se ha enamorado,
Yo como dragón y
druida que cuida
Tu campo de flores,
camuflado.
El que te ama y te espera con el alma entera.
Y pasan lunas, soles y
estrellas,
Y solo crece el
sentimiento.
Te cuido con mimo, con
cariño hago abrir tus pétalos,
Con cariño me das tu polen
de mariposa,
Tú esencia más hermosa.
Y vuelvo a rozar los surcos
de tus hojas,
En ellas noto un te quiero,
Las lindas venas de tus
alas.
En colores de alegría, de
matices de tu belleza,
De calor y vida, todo
lo que de tu alma nace.
Y el río de sentimientos, sueños
y lágrimas de felicidad,
Donde su cauce y corriente,
llega profundo, avanza sin pausa.
Solo por el valle del
paraíso creado, de tus detalles,
Como flores, en él,
naciendo en los amaneceres,
Duros y fieles testigos,
los besos y sueños.
De este amor, porque
alcanzamos la estrella
Y la derretimos con esta
pasión de enamorados,
Creando el agua para la
vida de dicha,
En una sencilla sonrisa, en
una tierna mirada,
En la sincera palabra, que unió dos destinos,
En un solo recorrido
-Encontrarnos siempre unidos.
El castellano
AZABACHE DE VIDA:
Y las noches
No son noches
Contigo amor,
Son fuego,
Calor de cuerpo,
Beso del deseo,
Y caricia del roce
De tu sentimiento,
El viento travieso
Tu fragancia
Me quiere traer,
Las nubes
El agua
De tu boca,
Y la luna,
La luna
Tu mayor sonrisa.
Cada verso
Se funde dentro
De tu cuerpo.
Tu mirada
Me vuelve
Leoncito tierno.
A besos de amor
Viajo por cada paraíso
De tu piel,
Complazco
El juego
Del fuego ardiendo,
Me mezclo
En alma
De fiera y guerrero,
Para dar placer
A cada parte tuya
Que me deshace.
Como verte e imaginarte
Bañada por mí
Desde que la luna
Visita,
Hasta que el sol
Acaricia.
Y soy yo
Entero, amor,
Enamorado de tu amor.
Viviendo
De cada detalle
Que a mi ser
Complace,
A mi palpitar derrite
Y no hay
Quien me quite,
De decirte
Cada día
Cuanto te amo.
Tu sonrisa
Es un regalo,
Tu cuerpo
Un dulce pecado,
Y tu amor
Es sin duda
Vida mía,
Mi mayor bendición.
Porque te amo.
El castellano
Serenata nocturna:
Escribiendo estos versos a
la serenata de la noche
Bañado por el dulce susurro
de hojas en violeta por la luna,
Y ámbar de ramas colmadas
por la luz de las farolas
Me pregunto cuándo se
apagarán las luces de la ciudad
Y dejen su protagonismo a
los astros y ángeles nocturnos
Cuando se calentarán
nuestros cuerpos bailando al fuego de una hoguera
Y la única música que acuche sea tus te quieres y te amos al
hablar en mi oído
Cuando se desprenderá esta
alma de mi cuerpo para acariciar y besar tú esencia;
Cuándo nos fundiremos en un
beso
Y las flores nazcan de tus
cabellos
Y las hadas tus
palabras, que bailan, cantan y vuelan
En mis sentidos;
Cuando mis piernas se
enredaran en tus piernas,
Y nazca en tu vientre mi
amapola blanca adormidera,
Y las montañas de tus senos
conozcan el volar de las
Mariposas de mis manos,
Cuándo te tendré tan
cerca que podremos comunicarnos con
Los ojos.
Y mi palpitar salga
corriendo de mi cuerpo para decirle al tuyo cuanto le pongo en mimo.
Y la luna, dicen quiere ser
estrella, pero astros hay perdidos en contar;
Donde luna y sonrisa tuya solo
hay una,
Sol está cansado de ser
fuego, y quiere ser agua de tu beso
La mariposa quiere ser
flor, y la flor abeja,
Yo de tu cuerpo quiero ser
el viento, que te acaricia y rodea
De tus ojos pestaña tuya,
Pero de tu alma soy y
quiero ser siempre única y solamente
Tu alma.
Pájaro que canta en tu ventana, y pez que nada entre tus pies cuando te bañas en la
playa,
Gatito al que acaricias y fiera contigo en la cama.
Solamente soy yo y soy yo
el que te ama
Eres tú la doncella por
la que esta alma suspira,
Por la que este cuerpo quiere hacerte mía
Eres tú mi vida,
Y ¿qué importa el tiempo,
y que pasen lunas y soles?
Si yo en mi palpitar te
tengo.
El castellano
PLAÑE TU SONRISA:
Cuando miro tu boca,
Creas en mí el fuego que desea y desea
Besarte a la luz de la
luna,
Y tus dientes de estrellas,
De esa noche en la que tu amor y el mío
Serán uno solo,
Bailando a la hoguera de
piel y piel,
Fuego y fuego de pasión,
Incontrolable, sintiendo el
cielo,
Y en tu boquita el océano,
En tus ojos el universo,
Que esos ojitos
marrones que tú tienes,
No son de este mundo, valen
severas razones.
En tu bosque quiero
perderme,
Y querida falta mi tocón de
roble.
Te veo más allá,
Volando en versos en mi
palpitar
Y en todo lo bonito y
bello,
Porque Leannán Sídhe mía,
Tan linda y tierna sólo
quedas tú en la tierra,
Y te espero y quiero, aquí
estoy yo te amo,
Porque a tu amor me
entrego,
Ya que solo tú volviste a mi palpitar completo.
Mi vida en cada latido mío
tú y solo tú.
Eres todo en lo que yo pienso
Y por ti el más precioso y
bonito amor
Tengo y exprofeso.
Contigo mi vida quiero
vivir la vida,
Quiero quedarme siempre
junto a ti
Eso es lo que más deseo porque te quiero.
Naciste para ser el amor de
mi vida,
La más linda flor en mí
nacida,
Yo nací para amarte con
locura y sin medida
Y para acariciarte piel con
piel
O en mi sentimiento y
pensamiento
Hasta el final de mis días.
Te amo y te adoro,
Beso, beso, beso, donde tú
quieras.
Siempre juntos, y este amor
sólo crece
Porque tú eres dulce y nos
amamos con pasión,
Y tú eres todo de lo que se alegra mi palpitar,
Porque te amo ausente en la
razón.
Quiero dibujar una sonrisa
en ti cada día de mi vida.
Cierto es, de lo sincero
nace el sentimiento.
Eres mi mejor amanecer y el
más cálido sueño,
El más sabroso beso en
tacita de café,
Tu amor mi combustible, el
mío,
Todo lo que contigo hallaría,
Y tú eres mucho más que un sueño,
Eres alma de mi alma,
fuego,
Luz, eres mi salud, mi reír
por ser feliz, mi soñar,
Al imaginar tu piel con la
mía,
Eres mi delicia, tú mi más
tierna caricia,
Lo que siempre esperé y recé al cielo que llegase a mi vida.
Te amo Hadita.
Siempre estaré enamorado de
ti porque es muy fuerte lo que dentro
acuno,
Te amo y me pones tan
alegre al leerte cada palabra tuya
Y saber que me amas,
Es lo más lindo que se puede sentir en esta vida mía,
Que cada día se sustenta de
amarte.
Mas amarte cada día se
vuelve arte.
El castellano
SEDIENTA LÍNEA:
Eres mi mundo,
En tus ojos me pierdo
Y vivo inspirado,
Orgulloso y plenamente
enamorado,
En tus ojos viven mis deseos
Que cada día sueñan
Con rozar tus labios
Y fuego, fuego enciendes
dentro
Fuego eres, como luz de
amor,
En mí vives,
Te quiero y me quieres,
Y cómo puedo rechazar tus
flores,
Si en mi palpitar
Con tu amor crecen y
crecen.
Te en cada hojita de hierba,
En cada piedra, hoja,
árbol, rosa
Y en cada trozo de vida
Que habita este planeta.
En cada río de colores
Que en mí dentro fluye
Cuando tu imagen
Mis ojos y sentimiento
recorren.
Y que le voy a hacer
Si me he enamorado,
Si de tu boca y lengua
Soy un apasionado,
Si esas piernas tuyas
Guardan una estufa
ardiendo,
Mi amor pleno te entrego,
El mar en un beso,
En una caricia una flor
sencilla,
En una mirada el cielo,
Y en mi palpitar,
Nuestro universo mágico,
Y yo de ti confieso
Que guardo cada detalle,
Cada sonrisa, beso que me lanzas
Y la más tierna
Y delicada mirada
Cada palabra nacida
De tu pura alma,
Más cada día entera me ama,
Y yo enamorado te
Y te amo sincero y pleno,
Esperando que mi beso de fuego
Llegue dentro muy dentro.
Del que te ama con toda el alma.
Esteban
INFINITUD DE ÉTER:
Te amo más allá del
sentimiento,
Más allá del corazón porque
te amo,
En esencia, en alma y
conciencia,
En ser y piel, en beso y
caricia,
Cosquilla y sonrisa,
mirada, verso,
Letra, poema, sueño,
suspiro,
Susurro de amor que corre y vuela
A tu ladito mi amor
Para ser tu calor, para
envolverte en seda
De Leannán Sídhe y miel de
abeja,
De flor de fuego la tierra,
Y te quiero así como eres
entera,
Linda y tierna siempre,
siempre a sí
Mi Leannán Sídhe, si la
locura es la única forma
Decente de amar y a la vez
la más dolorosa,
Te amo con locura amor pero
sin dolor
Porque hoy de tus labios
brotó el te amo,
Y que entera de mí y para mí eres y te
entregas,
Llueva o haga sol, frío o
calor,
Porque tu amor es fiel y
verdadero
Y mi amor reflejo de tu
sentimiento
Y de todo lo que yo por ti
Mi bella, mi amada,
Mi gatita traviesa,
En estrellas el brillo de
tus ojitos
Que me dicen que me amas.
En violeta de luna el color
de tu alma,
Que tan bella y cercana,
Y puedo alzar la mano y
acariciarla
Porque me ama.
Si los ángeles discutieran
en el cielo
Quien se merece alas por la
bondad de su alma,
Ganarías por mayoría plena.
Ven amor, ven conmigo mi
cielo te espera,
Mi fuego te llama,
Mas esta llama nunca se
apaga,
No quiero el firmamento sin
ti,
No quiero ver si no es tu
sonrisa y boca
Para besarla.
Y si el cielo se apaga me
queda tu mirada.
Y si en la tierra se
acabara el agua,
Viviría siempre del agua de
tu boca,
A beso suave y dulce que riegue mi alma.
Del que te ama y te ama,
Tu Esteban fiel y tierno
como hoy, ayer y mañana,
Solo de ti y para ti, pues
enamorado estoy
Y enamorado grito y siento
que te amo,
Y que lo haré hasta que el cuerpo
Caiga como hoja de álamo en
otoño.
El castellano
SONRISA ALBA:
Más allá del suspiro de
amor que se eleva al cielo,
Y al viento grita que de ti me
enamorado
Como madera en fuego me
consumo sin tu aliento;
Y vuelvo a nacer cuando me
dices te quiero,
Si yo tu sol tú mi amada
luna,
Y lucero de este firmamento
En el que vuelan tus te quieres y corren nuestros
besos,
Los versos se tiñen en
color cual flores vistosas
En velo de armonía y
serenidad que crea tu sentimiento y el
mío
Fundiéndose en gotitas de
rocío que forman un río
El de pasión y ternura que mecen tus labios,
En tus ojitos el bosque
encantado en el que vivo
En cual tus pestañas en
arbolitos,
Tu piel es mi arena de
playa cual mi caricia correrá amada.
Y te noche, día y a cada instante de mi vida
Como mariposita que vuela de pelito en pelito mío.
Si hace frío, me calientas
más que un abrigo,
Pues tu alma y corazón son
fuego de mi fuego
Y vida para este
sentimiento y amor eterno.
A tu lado se cierra el
infierno de la soledad
Y crecen flores y mariposas
de amor
Creando paraíso en alma de
guerrero
Que lucha y lucha dándote placer
y gusto,
En cada parte y refugio,
De tu ser, y ser eres todo
lo tierno y lindo,
Leannán Sídhe, doncella y
Leannán Sídhe, de este reino
En llama de pasión y amor,
Que noche a noche te llama.
Noche a noche, en sueños se
entrega a tu alma,
Pues cada día, ansía
conquistarla, y amarla más;
Y tu mirada no es de este
mundo,
Porque a mí me mata,
Cual néctar bebido de tu
boca,
Energía para acabar
fundido, en el fuego de tus piernas,
A pedazos de vida, te
entrego cada destello y secreto,
De este amor que late en verso
Y sin ti sería el poema, de
un muerto a una polilla,
Te amo Hadita
Quiero vivir en este fuego,
pues dentro,
A este amor tan grande, que
yo por ti mezo.
Mi vida, mi amada, mi
tierna y adorada,
Mi inspiración y mi alma,
Eres y serás siempre tú,
Lo más hermoso de mi mundo
tú.
El castellano
DEVENIR DE CRISOL:
Mi sol, mi mariposa, mi
estrella, mi luz,
Mi calor, mi mundo y te
cojo de la mano
Y no te suelto por qué
contigo corazoncillo
Quiero recorrer esta vida y
ser de ti
Todo lo que eres para mí porque te amo con ternura,
Te amo con cariño, te amo
con pasión,
Te amo de corazón.
Eres tú mi vida, mi pasión,
mi novia dulce y tierna
Que de mi ser y sueños se
ha apoderado
Y me encanta más cada
día que pasa.
Jamás soltaré tu mano
corazoncito,
Porque moriría una parte de
mí,
Porque ya eres la mitad de
mi alma,
Te tan dentro de mí
Que si sonríes se alegra mi
vida.
A ti me entrego en alma,
cuerpo, corazón, piel,
Pensamiento, sentimiento,
siempre y para siempre
Porque te amo con toda el
alma.
Por qué eres tan tierna,
Por qué eres mi amor
completo,
Mi alma deseada y todo
lo que
Todo lo que un te amo ha significado
Tu mirada linda y tierna en
amor tu palabra,
Que enamora y paraliza cada
parte de mi vida y alma.
Amar así amor verdadero,
solo para ti,
Contigo mi vida hasta el
final de mis días
Amándote con locura
Amor completo, contigo mi
vida
Siempre fiel y apasionado,
Enamorado.
Mi linda y tierna, mi musa,
mi ninfa,
Mi mariposita, mi vida y mi
estrellita
Te quiero y amo con locura
Desde donde sale el sol
Hasta donde la luna se
acuesta en tu mirada.
Y pedí un deseo encontrar
un amor verdadero
Que fuese real y sincero,
noble y completo,
Que me correspondiese en
completo sentimiento.
Y la vida, o el destino, me
regalaron tu sonrisa
Tu mirada y tu amor que cada día me llena y complementa
Que me hace subir al cielo
repostar dándote un beso
Y volver a subir al cielo
con cada te amo brotado
De tus preciosos labios.
Y contigo se encendió esta
llama del deseo
Que creí apagada en vida de
sufrimiento,
Tu amor trajo mi mejor
sonrisa y la bondad infinita
De mi palpitar para
entregarme a ti
Sin condiciones ni medidas,
sin restricciones
A ti me entrego completo
como soy y pertenezco,
Pues tu corazón con el mío,
son un tesoro de amor
Único y precioso, brillante
y adorable
Y cálido y apasionado cual
llama incombustible
Que arde dentro, y te
En cada golpe de viento y
reflejo,
Pues desde que despierto cada sentido tiene tu esencia
Pues el amor de tu alma me
ha poseído.
¿Quieres saber una verdad
como un templo?
Que si piensas en mí lo más
seguro y probable
Que yo me encuentre
pensando en ti,
Porque eso hago a cada
momento,
Desde que sale el sol e incluso
Cuando te beso en sueños.
Cuando me alimento de tu
boca y muero en tus piernas,
Y mis manos se funden por
tu torso en caricias,
Tus flores abres para mí,
Yo en pincel pinto tu
cuerpo en colores vivos y alegres,
Solo con recorrerlo con mi
mente.
Y me tienes de ti como
vasallo y guerrero de tu amor,
Pues tu felicidad para mí
es lo más sagrado,
Pues de corazón yo te amo.
El castellano
DICTÓ EL ARA DE SANGRE:
Más de este cielo eres tú
el lucero,
Eres tú la estrellita y la
nube el viento
Por donde fluye el viento y
mi beso,
Mi te quiero y te espero,
Mi amor y mi verso,
Que en grito de guerrero
Te recuerda que de mi amor
Todo para ti es sincero
Pues yo te quiero,
Pues yo te amo y te adoro,
Y eres tú mi cielo.
La que me alegra cada día
Y me hace mantenerme
En pie hasta el final de
mis días,
Solo tu amor me hizo libre,
Pues libre tu corazón
Para amarlo en entrega fiel
Y sincera, pues mi único
interés
Que mueve es amarte, mas
amarte y amarte
Más cada día que pase,
Y que pase el tiempo,
Que este corazón y amor, es
sincero
Y este latido de fuego
jamás consumirá
El amor que yo por ti pongo en tiesto.
Y te en todo lo bonito que veo
Como una lluvia de hojas
En este corazón que vuela alto,
Desde que vive en tus manos.
Soy de ti, de ti enamorado.
Esteban
QUIEBRO LUMINOSO:
Eres tu mi tierna, mi
bella, mi Leannán Sídhe,
Mi ninfa, mi doncella, mi
bella, mi Leannán Sídhe,
Mi amada, mi estrella, mi
sueño,
Mi dormir y no despertar
más contigo
Vivo soñando en amor, en un
amor que cabalga
Hecho realidad, pues de tu
alma es mi alma
Y mi verso solo describe la
belleza de tu mirar.
En este mundo que me pierdo y me vuelvo a encontrar
Mirando tus ojitos en
despertar
Sueño tu beso, sueño tu
caricia por todo mi cuerpo,
Y tu abrazo con mi abrazo,
largo y duradero,
Cálido y tierno.
En esta tierra de fuego,
nuestro beso
Se unió en un solo deseo,
Ser siempre completos en
este amor verdadero,
Ser de la pasión fuego,
Y del verso amor
incondicional e incontrolable.
El agua de tu boca tener,
Ver contigo el amanecer,
Arropar cada noche mi sueño
con tu compañía
Que me arropes en tus alas
de amor
Y volar lejos de este sitio
terrenal
A un mundo mágico en
el que solo existan
Tus besos y tus caricias,
Donde tus te quieres y te
amos
Nazcan como flores en la
tierra,
Y nuestros sentimientos
sean los dragones
Que protegen nuestra
historia de amor.
En ti pienso, contigo sueño
y muero en pasión de fuego,
Vivo cada verso, y te
entrego la esencia
De mi sentimiento, que vuela,
que corre a tu lado
Para amarte y amarte
besarte, mirarte y acariciarte,
Llueven rosas y en pétalos
envuelven este corazón
Que orgulloso y enamorado
Grita que te quiere y ama,
Más allá de este mundo y
razón alguna
Pues te amo de corazón
Y ese fuego de amor no le
hace falta explicación
Pues se demuestra y se
demuestra sólo con amor,
De tu felicidad es pasión
Para ser tú sustento y tú
aliento
Más yo a ti te
Y te pura y hermosa cual diosa.
Si de la naturaleza fueras
Leannán Sídhe
Todas las flores te
servirían
Y cada pajarito cantaría a
tu ventana,
Las fieras serían tiernas
solo con tu mirada.
Tu esencia me llevó a tu
lado
Para quedarme contigo esta
y cada vida,
Mas de ti soy tu esclavo y
tu amado,
Tu eternamente guerrero
enamorado,
El de la palabra dulce y
apasionada
Que dedica y dedica a la
grandeza de tu alma.
De este paraíso de amor,
El río que da vida a las almas en color se volvió,
Y la vida cantó su canción
de amor
A esta suerte de artesanos
de la pasión,
Más de tu cielo soy
guardián y redentor,
Soy lluvia y cada
gotita que te riega,
Mi margarita amada que en un pétalo
Dejaste escrito que me amabas y querías
Y que lo harías siempre y para siempre,
Aquello me convirtió en luciérnaga
eterna
Para posarme en tus hojas
Para siempre ser tu luz y
tu amor,
Tu calor y tu ilusión tu
amor y tu pasión,
Soy yo tu amor, tu poeta,
tu novio, tu guerrero,
Y el que va a estar a tu lado a cada minuto,
Vida y segundo, siempre,
siempre, siempre
En tu corazón y a tu
alrededor
Pues de tu cuerpo, seré
cada flor,
Y tú de mi vida eres y
serás cada ilusión,
Cada deseo, sueño y pasión,
Eres mi palpitar, soy tu
amor,
Tuyo, tuyo a cada instante
y minuto
Pues de alma y corazón, te
amo
Ninfa, mariposita,
doncella,
Mi dulce, bella y tierna,
mi diosa,
Leannán Sídhe y Leannán
Sídhe eres y serás siempre
Mi felicidad, amor y
pasión, mi todo,
Mi amor verdadero y
completo
Y lo que más me alegra,
Que eres mi amor
correspondido
Pues tu corazón y el mío
Forman siempre un mismo
latido.
Tú mi anhelo fraguado.
El castellano
PROPÓSITO:
Cómo soltar tu mano
Si es algo que ni lo quiero
Hacer ni pienso,
Cómo hacerlo si tu alma
Se ha apoderado
De cada espacio de mi
palpitar
Y latido, te amor como mi deseo,
Sueño, sentimiento,
Pasión y verso en fuego,
Pues esos ojitos
Que tú tienes son luceros
De mi más profundo
Mar de sentimientos
Y cálidas ilusiones
Como besarte
Y mirarlos fijamente
Minutos y minutos para
decirte
Cuanto te amo,
Tu sonrisa empieza a
desplegarse,
Amada ya la horda,
Como tu maravilla.
Y tu corazón me cautiva
Y me toca y toca
El amor de mi alma
soñadora.
En esta aurora
Cual tus besos y boca
Danzarán por los astros de
mi boca,
Mi mar de ojos
Y tu bosque de ojos
Se fundirán en un horizonte
El de promesas de amor
Y una pasión sin igual.
De mis entrañas nace este
te quiero
Y verso, solo completo
Cuando riegue tu corazón
En amor y por tus ojitos
E interior sea recorrido,
Pues este es mi camino
Ser feliz y feliz
Siendo yo tu dulce susurro
Y caricia de amor en tu
oído.
Extraño tu cuerpo,
Extraño tu boca, tu
caricia,
La melodía de tu boquita
En mi vida escuchada,
El brillo de tu mirada
Encendida e ilusionada
Por cada palabra de mi alma
Para tu alma brotada.
La danza de mi fiera
Por tus piernas,
Y caer rendido en tus alas.
Más tú a mí me amas
Y si me extrañas dímelo,
Dímelo cada día
Que presuroso correré en
auxilio
Con mi amor y cariño.
Pues solo contigo noto en
mi palpitar,
El brillo y luz
De este fuego de amor
Y pasión que consume
Creando cada día
Nueva y nueva ilusión.
Y soy completo sólo con tu
amor,
Soy feliz solo con tu mirar
Y enamorado de ver tu
sonrisa brillar.
Soy de ti como jaguar
A la selva de tu mirar,
Como pirata al tesoro
De tu interior.
Como planta bella
Al jardín de tu corazón,
Y pez que vive en el agua de tu boca,
Druida de tu sonrisa
Y guerrero fiero de tu
alma.
Soy yo quien te ama y te
ama
Quien nunca te dejará.
Y sé que sientes estas palabras
Porque son sinceras.
Ámame sin reservas
Que este corazoncito
Nunca se irá de tu ladito.
Luz de vida, luz de mi
vida,
Corazón de mi palpitar,
Musa y alma de mi
inspiración,
A ti me entrego en
esplendor,
A ti me entrego sin dolor,
Sólo con expectación
De ver brillar tu corazón
Con el fuego de la más
cálida
Palabra emanada pues de mi
mundo
Eres tú mi calma,
Mi fiera, mi tierna, mi
dulce
Mi amada, y tú ninfa,
mariposita
Vuelas y vuelas en la
belleza
De mi imaginación,
En lo dulce y sensual de mi
interior,
Recorres cada paraje de la
piel
Posándote y erizando cada
vello,
Mas de tu amor no soy
plebeyo
Me nombraste guardián y
protector,
Y único heredero de tu
amor.
Tus alas coloreadas en
brillo de colores
La sinestesia de un
paraíso,
Lo mágico y soñado, lo
místico y profano,
Siendo zarza y zorzal
anidando
Es su vientre, rosa de
penitente y duende
Que en tus senos se duerme,
Yo todo lo que sueñas y deseas
De ti todo lo que tú
quieras,
Pues abrazado en tus alas
vivo,
Y vuelo, elevándome en amor
eterno,
Recorriendo contigo cada
sueño,
Siendo con tu amor
inmortal.
Con tu beso sería dios de
tu reino,
Pues en sangre, verso y
sentimiento,
Te daría todo lo que soy y pinto.
El castellano
SERVIR ANGELADO:
A tu corazón sirvo, mi
diosa, mi tierna, mi preciosa,
En tu boca vive el te
quiero más lindo y tierno que espero
Y espero en anhelo como tu
beso.
En tus manos viven las
caricias deseadas,
En tu cuerpo mis besos en
suaves y dulces cosquillas,
Para que sientas mi cielo, en tus ojitos el brillo
Que indica que sabes
que te quiero, en mi palpitar, alma
E interior el te espero
escrito junto con el te amo a fuego.
De este cielo tú y solo tú
ninfa mía eres la dueña y alegría.
Pues disipaste la
melancolía ahuyentaste el dolor con solo,
Decir aquí te espera un
corazón que te quiere, que te ama,
Este corazón que late, siente y piensa que de ti,
Toda la eternidad enamorado
estará, te correspondo con fuego
Te complazco con flores de
sentimientos, y caricias
Al velo de tu cuerpo más yo
a ti te miro y abstengo herir,
Pues tus ojos saben que no miento pues este amor
Es sincero y completo, de
tu ser vida, risa y amanecer,
De mi eterna felicidad y
río de colores creado
Solo de lagrimas de emoción
y amor de sentirme amado,
Bajo tus brazos, y vivo en
tus ojitos por tus pestañas
Trepo para enredarme en las
flores de tu cabello,
Y soy tu poeta fiel y
tierno,
Soy solo lo que yo por ti rizaría, más de ti vivo un
sueño
Sueño y deseo mágico y
precioso que jamás creí que llegaría,
Porque te dentro mía y respondes a mis te amos,
Hasta tus besos aun no estando tu boca junto a la
mía,
Porque yo a ti amor te
capturé y te domé y orgulloso complacido
De cada latido escrito, te
confieso que llegó el momento
Pues te tengo dentro muy
dentro fundida con la esencia
De la melodía de mi alma
traviesa y viajera
La que a mi pensamiento y sentimiento da
lenguaje y vida,
Corres por mi sangre
calentando todo mi cuerpo
Y lo amor por todo el cuerpo,
Tu sonrisa iluminar mi
vida,
Tus ojitos atravesarme con
fuego,
Y tus lindas y bellas
piernas cabalgando encima de mi cuerpo,
Bajo traje azul de
estrellas y fuego de nuestros cuerpos,
De fuego al fuego, y agua
al agua de nuestra boca,
Te amo y lo haré siempre
mientras esta vida mía me deje
Servirte el amor y
felicidad que de mi corazoncito para el
tuyo,
Rebosa por cada rinconcito
de mi ser, y ser soy más tuyo
Que las nubes al cielo pues
es mirarlo y te convalido.
Ya que cumpliste mi deseo existes y me amas con
el alma entera,
Fiel y sincera, linda y
tierna, tú mi amada Leannán Sídhe.
El castellano
PESQUISA FLAMÍGERA:
Sentirte es cuando mi
palpitar
De tu alma se viste,
Vivirte es recorrer cada
beso tuyo,
Sonrisa y caricia,
Hasta feliz, amado,
Dichoso y apasionado
En mi pecho dormirte.
Tenerte es ver ese amor
Que sientes
En tus ojitos reflejado,
Bellos y alegres,
Tiernos y dulces.
Cual nubes de colores
Mis sentimientos pasan
A llover en tu ventana y
mirada.
Mi te amo entra dentro y
profundo,
Cual raíz de rosa
En la tierra mojada.
Y tú mi vida eres preciosa.
No basta regalarte una rosa
Sino amarte toda la vida,
Porque mereces eso
Y mil cariños más de alma.
De tus besos
Quiero tener mi aliento,
De tu cuerpo,
El combustible
Para este fuego.
Tú amada florecita
Eres de mí,
Cada despertar alegre,
Sintiendo que me amas
Y que seguro estarás soñando
O pensando en mí,
Porque en mi palpitar
Has escrito mil refugios,
Y tatuado cada verso tuyo.
En mi cuerpo
Tus caricias has dibujado,
Eres de mi vida lo más
bonito
Que jamás logré imaginar o
alcanzar
Pues me amas y te amo de
verdad
Y es un sueño hecho
realidad.
Pues tus latidos los oigo
Y junto a los míos,
Tu alma, mi alma ha
conquistado.
Y juntas, como nosotros
Viven amándose
Y en fuego a cada momento.
El castellano
VIDA EN TU VALS:
De mi felicidad
Eres la que guía cada sonrisa
Y hace brillar este
corazoncito
Que a tu lado amor mío
Te daría el paraíso,
Mi boca el fuego
De beso y beso
Dulce y tierno,
Cálido y apasionado,
Que se alargaría
Minutos y minutos
Hasta llegar incluso
A una noche entera
Dándote besitos
Y mirando al fuego
De tus ojitos.
Mi caricia quiere viajar
Por la arena de tu piel
Y repostar en el oasis
De tus bellas piernas.
Te quiero más como eres
Una pasión entera,
Mi musa linda y tierna,
La que este corazoncito
Quiere y acelera.
La que me besa y besa
En cada sueño,
En el que tengo un cielo
El de tu amor y fuego
Hasta cuando duermo.
Y te amo pues de la belleza
Y bondad de tu alma
Me has enamorado.
No me puedo imaginar
Un mundo sin ti
Aunque no lo creas
Porque es contigo
Con quien quiero pasar
Cada día de mi vida.
Y aunque esto
No parezca un poema
Son mis sentimientos,
Que de ti y para ti
Son y serán siempre bellos
Porque te quiero.
Y te amo hasta el final del
tiempo.
Mi ninfa, y preciosa.
Mi bella y mi amada,
Mi Leannán Sídhe.
Mi gatita y fiera,
Mi adorada florecita
Margarita.
Siempre contigo quien de
corazón
Y alma te ama yo.
El castellano
SENTIR DE CORAJE:
Y yo te amo y el sol brilla,
Y el alma conoce al cuerpo,
La cabeza se separa y solo
Queda el corazón sintiendo
amor.
Y yo te quiero, a mi
ladito,
Y yo dándote un beso rico,
Y yo te deseo más que un niño
A un caramelo.
En un piropo de tu boca
vivo,
Y a tu corazoncito sirvo.
En abrazo cálido y duradero
a ti
Me veo pegadito y mientras
pasan
Y pasan los minutos y
segundos,
Aquí te sigo sintiendo,
De mi cariño como llama de
fuego,
De tu boca yo quien la
extraña,
De tus ojitos yo quien vive
en tu mirada.
Puedo sentirlo de cada
letrita que fluye
Un poquito de amor que crece y crece.
Subo esas montañas de tus
senos,
Y vuelvo a caer en tu
cuerpo,
Acariciando las flores de
tus cabellos.
Sueño en marcha, cabalga mi
pasión
Tu alma la sostiene y teje,
Para crear tu abrigo y ropa
interior
Que te protege del frío.
Este deseo nace pleno al
imaginarte,
Y sentirte tan cercana
Que casi puedo tocarte.
En mis brazos y pecho apoyo
tu cabecita,
Para dormirte y tierno como
gatito
Acariciarte mientras
susurro
En tu orejita todo lo que tu amor
Mágico y verdadero en mí ha
provocado.
Que te amo, te amo y te
amo,
Más allá del tiempo
Y de una falsa distancia
Pues solo separa nuestros
cuerpos,
No está alma que te quiere y ama,
Gritando tú nombre,
Diciéndote a cada segundo,
Que estará siempre a tu
lado
Mientras dure el mundo,
Y en su ausencia crearía el
de besos
Alegrías y sueños, caricias
y te quieres
Para poder seguir viviendo
contigo.
El castellano
SANGUINOSO AÑIL:
Pluvia del corazón,
ardiente deseo de amor
Con asombro, el deseo, la
alegría sempiternas.
Un día, un carruaje, acrecí
de calor.
Color, vida, veneraba
cantar.
Que esperar a que la alegría, nuestro deseo.
Me mostró las alas, que hizo atractivo prisa.
Cropinquus, el sueño, el
verso, la letra.
Su salida se fueron vamos,
hemos creado poca fe.
Base es dulce, el agua
pura.
Alma sano, leal me gusta.
Deseosos de un sueño
profundo, la metáfora, plaga,
Naturaleza suspiro, me
encantaba hasta que hierva.
Decidido a distancia olvide
lo pensado.
Quería puro, el único del
corazón.
Bosque o sendero,
sensisensum sentido.
La sociedad Hermosa,
para que se contente con las verdades.
El fuego, cogió un apetito
nuestro, hermoso.
El castellano
ILUSIONES EN MANO:
Quisiera tenerte en mi
pecho,
Decirte al oído cada
latido.
Acurrucarme en tu ombligo,
Acariciar tu pelo,
Y mirarte bello todo un
mundo
Por descubrir en tus ojos.
Quiero vivir de tus
sonrisas,
Beber de tus besos,
Estar contigo hasta que el tiempo
Sea solo una forma de
nombrar,
De ti un parpadeo pues
contigo
Sería este fugaz y querría
Más y más tiempo contigo
hasta
No despegarme de ti un
minuto,
Ni soltar tu mano,
Pues a besitos recorrerías
mi mundo
Y yo el tuyo.
Como no conjugar, las mil
formas
Que tiene un te amo, cuando
verte
Lo ha provocado, y sentirte
Lo ha tatuado.
Puedo escribirte un mundo
Pero prefiero vivirlo y
sentirlo
Contigo, contigo, solo
contigo
Más yo soy sólo tuyo,
Y tú solo mía, la que crea
Esta sonrisa y las mil
Que a tu lado verías.
Puedo recorrerte al cerrar
los ojitos,
Puedo amarte de un millón
de formas,
Porque la más importante,
Es la que te
más dentro
Y esa es amarte de alma.
Porque que tu alma
Está juntita con la mía y
mi esencia,
Te vuelvo a decir te amo mi
bella,
Porque voy a dormir soñando
contigo.
Y es muy bonito dormirme
pensando en ti.
Porque más cerca el momento
En el que lo haga a ti abrazadito
Dándote besitos toda la
noche.
El castellano
GRANA DE ESPIGA EN PECHO:
Son tus sentimientos
Un tesoro de amor,
Son tus labios
Un arma tierna,
Pues tu palabra
La hacen bella,
Son tus manos
Arpas del tacto,
Pues con ellas
La caricia se vuelve
Melodía de mi placer,
Es tu sincera alma,
El valor y coraje
Ganado en batalla,
En la que de este amor
Ganamos los dos.
Es tu sonrisa
Un horizonte de astros,
Cometas de mi cariño,
Ilusión de trovador.
Es tu beso un vuelo
A un mundo
Anterior al nuestro,
Para finalmente
Y felizmente
Vivir en un romance,
Antiguo.
Es caer en lecho
De amor y pasión,
De rosas y velas
En una cabaña
Junto al río,
Pues el marrón
De tus ojitos la cabaña,
Y el azul y verde
De los míos,
El agua de ese río.
Desde que te conocí
No he sentido frío.
He vivido con fuego
En cada latido,
Y te amo
Con suspiro y suspiro,
Y haciendo al cielo
Mi pedido,
Vivir pronto
Mirando tus ojitos
Junto a los míos.
El castellano
CONCAVIDAD PRESA:
Soy fuego con tu aliento de
amor vivo,
Me deslizo por tu suspiro
para decirte
Cuanto te admiro,
Cuanto me derrite un
gemido,
Tengo tanto que agradecerte,
Gracias a ti vuelvo a
sonreír y a ser feliz,
Eres mi vida estrellita
mía.
Escribiéndote mi poema de
los sentimientos
Que este amor por ti de mi
alma emana.
Para que ni una noche extrañes mi cariño
Y amor sincero pues te amo
Y te quiero con el corazón
entero.
Más, nunca soltaré tu mano,
Nunca
Nunca
No hace falta que te lo diga
Porque sabes la respuesta
Y es que quiero pasar mi vida entera contigo
Y muero esperando que llegue ese momento
Juntos de la mano sueño sin
fin.
Tus ojitos con los míos en
fuego de mirada
Tus labios y los míos
Llenándose de agua de un
paraíso
El de nuestro amor mágico
De tierra de hadas
Y fuego de dragones.
Mas del verso a tu amor y
mío
Sobran explicaciones pues
el te amo
Se ha tatuado en tu
corazoncito,
En sueño te vivo despierto,
En verso te admiro en
inspiración,
Que provoca tu amor en mí
Junto el deseo bonito y
divino,
Dulce y sencillo, tierno y
lindo,
Como de tu boca el besito.
Junto a ti quiero matar
cada minuto,
Arrebatar al destino cada
detalle bonito contigo.
Y tener vida y sueños para
crear y realizar contigo.
Tú mi amor, yo tu amor, y
tu fiel guerrero
En verso y fuego, en caricia
y deseo
Que recorre tu cuerpo,
Tú mi sueño, tú todo
lo que quiero contigo
Amor completo,
Contigo solo un camino
sentirte y amarte
Hasta acabar el universo a
besos por todo tu cuerpo.
Tú mi amor soberbio.
Yo tu poeta tierno.
El castellano
MIRAR SU MAGIA ESENCIAL:
Lo mágico de nuestro amor
Cabalga en besos
De lluvias de primavera
Que dan vida a la tierra.
Crean y dibujan la tierna
caricia
Que derrite hasta el hielo
De heladas de invierno,
Durmiendo tú en mí pecho,
Yo acariciando tu pelo.
En tus ojos el fuego
Por el que este corazón
Late en suspiro al verte.
Estas manos que ansían tocarte,
Este cuerpo que en su piel
Quiere sentirte.
Mas del amor eres amor,
Del sueño pasión.
Eres tú entera la más linda
flor bella.
Aquella que con su amor
En todo mi interior ha
enraizado,
Para ser la única que mi mundo
Entero ha cambiado.
Pues de mi mundo te has
apoderado,
Mi vida amor, sólo tú has
cambiado.
Contigo amor sincero,
Amor tierno, amor completo
y verdadero,
De verso y sentimiento,
De corazón, cuerpo y
sentimiento.
Yo entero y con todo
lo que tengo,
A tu corazón y cuerpo me
entrego.
Mi palpitar y amor cada día
te entrego.
Pues de mí alma eres alma,
De mi amor eres tú y solo
tú amor.
Luz de corazón, luz de
vida,
Luz de mi vida.
Te amo como eres tierna y
linda.
Yo como caracolito que se alimenta
De tus hojas más tú eres mi
florecita tierna.
Prometo siempre amarte,
De mi vida cuidarte con
amor y pasión,
Tenerte consentida mi vida,
Pues te quiero besar y
acariciar cada día,
Ahí donde lo imaginas.
Te sueño incluso sin sueño,
Porque soñando vivo
despierto,
Más tú de un sueño y deseo
te hiciste realidad,
Y ahora mi amor a ti es mi
única verdad.
Ahora solo tú mi anhelo,
Eres mi felicidad.
Mi despertar enamorado,
Y acostarme durmiendo en tu
soñar
Y palpitar, te honro de
verdad.
El castellano
Tablero de existencia:
Otro día más.
Otro día menos.
Horas, minutos, segundos
Pasan.
Decisiones, esperanzas,
vidas truncadas.
Gentes luchando por cambiar
el hastío.
Luchando por cambiar la
rutina.
Peones de este juego de ajedrez.
Sólo avanzan en un sentido,
Alimentándose de lo que encuentran en su camino
Que avanza sin retroceder
hasta llegar al final del tablero.
Unos ansían convertirse al
llegar ahí en otras fichas más poderosas,
Para seguir comiendo a
otras gentes.
Pero otros acaban siendo
comidos por la torre, la que juzga sus
vidas.
SENTIR EN BRUTO:
Flor de luz en este linde
donde corta mi sendero.
Vidas paralelas que avanzan, entrecruzándose cuando duerme el
sol.
Fiel reflejo de mi
amor que te doy en sueños.
Intermitentes sentimientos
como ánimos en ánimas inanimadas.
Flores amarillas de espinos
creciendo en este desierto embalse de recuerdos regados con amor.
Labios que sangran palabras de vino.
Pulmones que respiran cigarrillos en un cielo
enterrado.
Manantial subterráneo donde
quedé encerrado.
Gritos por eco,
pensamientos retumbantes en mi cabeza, reflectantes de mi existencia.
Quisiera escapar de este
pozo quisiera que tú me rescataras.
Que tú me ayudaras y me
besaras pero eso no depende de mí porque ya me amas con toda
El alma.
Semanas pasan y el olvido
me va matando con su cruel instrumento, a golpes de silencio
Me voy consumiendo, sin
sentir tu aliento,
Te espero fumándome lo que queda de mi cerebro.
Bebiéndome lo que me queda de hígado y comiendo todas las
flores que te regalo en letras.
Contando mis recuerdos para
volver a amarte,
Me pierdo en tus detalles y
vuelvo a desearte.
¿Cómo estar triste? Si
siempre te tengo presente.
¿Cómo ser débil? Si tu amor
me hizo ser fuerte.
Es el ocaso del tiempo que me dispara,
Derrotas y victorias en
este campo de batalla.
Una sonrisa y un beso
recogieron mi alma
Junto con un te quiero
sincero esa fue tu arma.
Mi pensamiento vi volar
junto a ti
Desde el momento en que te conocí.
Con mis besos y caricias tu
cuerpo recorrí.
Mi pasión mantenerte viva
dentro de mí.
Contigo en mi vida, se
encendió el fuego del deseo
Y de deseo en deseo
encontré mi anhelo,
El insomnio de este vivo
sentimiento
No perderte nunca para
soñar despierto.
Y a si cada día volver a amarte
y desearte.
Tus besos riegan los
rosales de mi palpitar,
Lo llenan en flor,
alimentan esta ilusión.
En tu mirada deseos como
los míos,
Fieles reflejos de cómo
somos,
De lo que queremos.
Momentos que vivimos,
Recuerdos inolvidables
llaman a un presente,
A una historia que separados no tendría sentido,
Sólo sería un injusto
desenlace para todo lo que hemos
luchado.
Y luchado en contra de la
dificultad, de las dudas, del futuro.
Y que ahora no me lo imagino si no es para
compartirlo contigo.
SENTIDA SENDA:
La noche con su aura de
misticismo.
Nos conducía hacia las
puertas del deseo, y la pasión,
Como algo inevitable, como
algo que tenía que pasar.
La preciosidad de todos los
factores,
Que envolvían aquel lugar,
fue como
Si hubiese estado todo
preparado para nosotros dos.
La luz de la luna, y de las
estrellas incitaba
Con su velo de
romanticismo, a dejarse llevar,
A solo escuchar lo que queríamos de verdad.*
Nada importaba, solo tú y
yo, y aquel momento.
Solos tú y yo, en ese
instante mágico.
Solos tú y yo, sin importar
lo anterior,
Intercambiando amor.
Tenía la sensación de poder
alzar la mano y tocar las estrellas*
Y alcanzarlas para ti.
Tus ojitos brillantes, el
fuego de tus caricias pidiendo más.
Yo robando a la noche cada
minuto.
Galopando en mi corcel,
saboreando tus labios sabor de miel,*
Mi cabeza queriendo detener
ese instante, para siempre,
La cámara de fotos, de mis
ojos, capturando todos los detalles.
Te necesitaba, mas ya no
aguantaba esta soledad*
Y me llenaste de nuevo de
ti, con tu cariño sincero.
Y te volví a sentir, coraje
y seguridad, para luchar por lo que
quiero de verdad.
Volvió la felicidad a mi
ser, volví a ser.
Tan importante es el ser,
tan importante es el estar.
Lucharé y sé cómo ser,
ya que ya fui, y no hay barrera, que no
pueda superar
Y el deseo que pedí esa noche, a aquella estrella, se
cumplirá y me recordarás.
Porque te voy a dar
momentos, y recuerdos que nunca
olvidarás.
DESLIZ PASAJERO:
Déjame ser quien guarde tus
besos,
Quien comparta tus
alegrías,
El que cree horizontes contigo,
El que al cerrar tus ojitos veas.
Déjame cumplir todos tus
deseos
Como anhelos de que otra realidad es posible,
Hacerte feliz es lo que pide mi alma,
No quiero que te vayas sólo que veas
Que sin ti no soy,
Que sin ti no quiero ser,
Que sin ti,
Sin ti no podría vivir.
Me duele el pecho sólo de
pensar en no volverte a ver, mi alma.
Enamorarte lo pide mi
palpitar,
Capturarte en mi retina,
mis ojos,
No puedo, ni quiero
olvidarte, porque te necesito,
Y no me puedo imaginar una vida
sin ti, aunque no lo creas
Pero se alegra mi alma,
sólo de verte sonreir.
Porque existes en mi mundo.
Porque eres mi mundo.
Vida en color de tormentas
de arena,
Polvo de almas errantes
jinetes del tiempo,
Ocasos de un tiempo de alba
en lo infinito.
Qué cosa mejor, que tu te quiero;
El suave duelo del te
espero,
El desespero y me desespero
En el suspiro del cielo.
Si el querer quiso y el
poder no pudo
Nada se opondrá,
Todo se verá y quedará,
Nada se irá en la azada;
Se cavan surcos de mí en tu
alma
Nunca para desgarrarla ni
dolerla.
Solo para acariciarte.
Viento azul de este cielo
nocturno
Quien viera tus ojos
siguiendo mi marchar
Solo sombras en mi camino
para buscarte
Sentimientos que recobran fuerza
No te vayas de mi lado
Sentido de luz compañera
Vuelve
Como lluvia roja de besos
carmín de tus labios
Como cielo encerrado de tus
ojos
Cielo que liberado nunca me abandonará
Cielo desconocido cielo sin
domar
Fiel compañera de día y de
noche
Fuego como yo solo
avanzando en un sentido
Yo contemplando el abismo
Nunca cayendo ya que tengo apoyo firme
Tú mi apoyo
Mi motivo para soñar alto
para vivir intenso
Meloso tormento de todos
los matices
Para sentirme cuerdo, en un
mundo de locos,
Pero quién soy yo sin tu
calor de palabras;
Sin tus sentimientos sinceros que me enamoran
Que ilusiona y paraliza,
La vida de este pomposo
corazón que te habla;
Ansía todo lo que salga del tuyo,
Porque este ya comienza a
sangrar.
Ya te dio su lado.
Solo es para disfrutarlo en
vida
No vivo esperando tierra
Lloro viviendo amarte,
Para soñarte vida para
morirte placer.
Quien da más, solo tiempo,
todo llegará, o se irá
Naipes del tarot helado
En la hoguera de cartas
flameantes al viento,
En este oscuro firmamento
Del azul sediento teñido de
espadas
Como pasión nunca matar cariño,
Solo aumentarlo cada día.
SENTIDO OCULTO:
Vida para morir en tus
ojos,
Amor para odiar lo malo de
esta vida, que destruye,
Y se come por dentro mi
noble corazón
Sólo un segundo de
ansiedad, tiempo que corre marcha atrás,
Un miedo aflora:
Cómo perder tu mirada
fijada en mí con cariño sincero,
Como el peor castigo,
Condena inimaginable, que
solo pensarlo, solo pensarlo de observarlo,
Un pozo de miedos, y
pensamientos negativos, aflora en mi irracionalidad.
Caes en él y te levantas en
minutos, pero el miedo avanza;
Te paraliza,
Te domina,
Como equilibrio de fuerzas
para vivirte intensamente;
Para soñarte.
Solo el deseo de
conservarme en tu deseo sublime de ilusión;
Un sueño como deseo,
Compartir nuestros caminos,
ganará, ganará
Para esta vida.
Felicidad eterna; más allá,
de estas funciones vitales mías
Está la posesión de tu
alma,
Tu recuerdo,
Tu esencia capturada por
cada sentido despierto cuando te miro,
Cuando te leo,
Cuando te pienso,
Cuando te asomo,
Cuando te deseo;
Allí está mi felicidad.
Allí estás tú.
SENDERO DESPIERTO:
Voy allí y te encuentro
dormida, al final del bosque,
Te encuentro soñando, con
otros días de amores profundos.
Como el azul del cielo que a tu lado te hacía brillar,
Mi caricia hace una pequeña
sonrisa en tu rostro,
Mientras acercas tus labios
para besar los míos,
Y fundimos nuestra vida
bajo aquellos árboles.
Vistas de un amor
eterno que devolvería vida, para quitar
su despertar de melancolía.
El lobo vigilaba su guarida
allí su mano le sacó, para ver el mundo.
No quiso volver a su
cobijo, las palabras dulces y tiernas,
Guiaban mi alma a viajar,
uniendo su ser volaba hasta regresar.
Te necesito más allá de
este sentido que grita por tenerte,
Te necesito más que el fuego a la madera, gritó mi vida por
tenerte,
Y a la vez te hablo, en
cada golpe de viento y reflejo.
Me encuentras, y tu
recuerdo reciente me besa, mientras no puedo evitar recrearme en el deseo y
corresponderte.
Para esta vida mía, la
estremece,
La atrae a su lado como
algo inevitable,
En tus ojos quiero perderme.
Para encontrarme con el
momento inolvidable.
Sentido despierto cuando te
veo,
Imparable en mi vocabulario
el piropeo,
Como el entrañable y dulce
deseo,
Te veo tan cerca y a la vez
tan lejos.
Escojo tu sendero, yo como
tu destello en el secreto,
Voy con el manto de tu
compañía, allí donde se oculta el día.
Allí donde nuestro calor se
refugia.
Allí donde mi alma no cesa
la lucha para ganar tu dicha.
Con los miedos guardados en
un rincón,
El sueño solitario no me
abandonó,
Con su antigua ilusión
envejeció, su imagen viva guardó.
De él decían que solo quería comprender al amor;
Del verso a la canción, así
hablaba el corazón,
Tras una flor la conoció y
le preguntó:
¿Qué eres amor?
No, solo nací del rayo de
sol.
Intrigante sensación.
Nadie te posee, pero todos
quieren encontrarte.
Hoy fui más allá y te besé,
y así en mi interior tenerte.
Como un paréntesis del
destino, su recuerdo siempre quedó.
Tu amor es lo sagrado a
lo que aspiro,
Tu dulce complemento
entrando en mi vida,
El día para tener los besos
de tu firmamento,
Noche para regar las rosas
de tu alma.
Cumplir mi deseo, me
esfuerzo en mantener tu aprecio.
Tu mirada con mis ojos
recorrer,
Ver contigo el amanecer.
Arropar tu cariño con cada
detalle.
Sostener en cada noche tu
sueño en mi pecho.
Ilusión como íntimo tesoro
de dulzura,
Vivir cruzando nuestro
existir.
Navegando en el horizonte
de mí destino,
Buscando tu sonrisa en cada
amanecer,
Velando el tiempo de cada
anochecer.
Llamándote en silencio con
cada recuerdo,
Volviendo siempre al
comienzo del sentimiento,
Dejándome llevar por el
dulce tormento,
Conteniendo las palabras en
el viento.
Ya quiere caer el lamento,
dejar libre el intento,
Verte llegar, el silencio
deshacerlo.
Saborear tu piel bajo las
sábanas,
La miel de tus labios
tener,
Hacer tus piernas
estremecer.
Endulzar el momento con una
caricia,
Compartir día a día,
abrazándote en la noche,
Sólo con tu amor ya no
sería pobre,
Solo tú te quiero, se eleva
en mi cielo,
Mi dulce sustento que quiero.
Mi palpitar quiere navegar
hoy por tu interior,
Sentir cada flor que forma tu piel,
Tener tu aroma como
velo que embriaga.
Quiero quitarte la ropa,
besarte, que me sientas dentro,
Recorrerte en cada caricia,
hacerte sentir, oírte gemir.
Quiero mi despertar para
verte llegar.
Amanece y tu silueta
recorre sus últimos instantes en mi sueño,
Tenerte cerca cada noche y
en mi interior los días,
Ser tu compañía, alagarte
con mis letras, entregarme como te entregas.
Cuantos besos soñados y mil
abrazos no dados,
Noches para esperar, vida
para alcanzarte.
Y sentirte, mi motivo para
enamorarme,
El momento de tener tu
esencia más allá de donde acaba el sentido.
El castellano
3 PREMISA ARDE:
Cada deseo una ilusión,
Cada ilusión una fantasía,
Cada fantasía una
esperanza,
Cada esperanza una promesa,
Cada promesa un juramento,
Cada juramento una palabra,
Cada palabra...y cada
palabra,
Un millón de pensamientos,
Un poder inmortal,
Capaz de crear
revoluciones,
De crear o de destruir de
vencer
O de morir en el olvido,
Capaz de hacer enloquecer o
de desnudar,
De amar o de odiar,
De sepultar o de consolar,
De hacer llorar o sudar,
De amenazar o de perdonar.
Una palabra es lo más
importante
Cuando sale de un corazón
noble
Y tiene un par de
valores que la respalden
Te quiero es mi palabra.
Esteban el castellano
7 TIERNA SECUELA:
En la oscuridad de mi
cuarto son tus recuerdos los que me
invaden, mis labios tiemblan y te alumbran.
Te llaman en silencio.
En la oscuridad de mi
cuarto es tu figura la que me acecha,
la que me provoca, me alza.
Produce un caos febril de
deseo y de pasión.
Pero tú no estás, tú no
estás, no estás.
Tu recuerdo recorre todas
mis neuronas con miles de imágenes, cada una añorando un
Pedazo más de ti.
Agarro con fuerza mi
almohada pensando que eres tú y una
tristeza comienza a invadirme,
Lágrimas salen de mis ojos,
en ellas se puede ver tu rostro reflejado en ellas.
Ardores me entran en el
pecho sé que no vendrás que nunca volveré a tenerte, que estás
Ausente y mis lágrimas se
convierten en lágrimas de sangre, ha estallado mi palpitar de
Una sobredosis de sangre.
Esteban el castellano Er
lobo bohemio
8
A FLOR DE PIEL:
Simplemente te veo cierro
los ojos y estas aquí en mi interior
Como un recuerdo imposible
de borrar que me hace soñar y volar
sobre
Mis ilusiones
Que quieres que te diga si lo único que quiero decirte es que te quiero
Sueño despierto y no quiero
cerrar los ojos si no es para abrirlos y verte cerca mía
Y con cada sonrisa tuya mi
palpitar se alegra
Cuanto desearía decirte te
amo pero no me atrevo
Solo espero que llegue el momento en el que volvamos a ser uno juntos de la mano
He empezado este poema pero
no sé
Cómo acabarlo si no es con
un beso
Tus labios rozando los míos
Tu aroma entrando en mi
interior como un velo sublime que me
embriaga
Mi cuerpo temblando como si
fuera el primer y último beso
Sueño sin fin
Sentimiento a flor de piel
Ojos que hablan de cómo te sientes
Sueños sin realizar, no es
más fuerte el amas veces se cae y se levanta sino el que nunca
Llega a caerse
Historia imposible de acabar
Corazón bohemio hoguera de
sentimiento
Que te quiero y que lo seguiré haciendo hasta que la vida y la enfermedad me lo impidan.
Te llevo dentro de mí en mi
sangre por mis venas en mi pensamiento y en mi palpitar
Tú la flor más bella que vieron mis ojos
Amor de una vida cariño
profundo y sincero que siento,
Profunda admiración que te tengo
Tu cuerpo que me hace estremecer
Y caer en un profundo sueño
en el que hacemos el amor toda la noche
En una habitación llena de
rosas y de velas
Mi sentimiento por timón
Mi amor por bandera.
Sin tú moriría por dentro.
Sin tu cariño no soy yo,
sería un ser sin alma
Tú has llenado mi palpitar
de alegrías y amor
No pararé hasta que seamos uno.
Tú flor de mi vida, que as enraizado profundamente en mi
palpitar,
Corazón de bohemio, ni
duermo y fumo hasta matarme.
Corazón noble y leal que palpita agitadamente cuando te veo.
Amor sincero.
Enamorado de la vida y de
ti.
Gracias por hacerme el
hombre más afortunado
De la tierra por tener tú
cariño y respeto.
Tu cuerpo me hace
estremecer y sudar, me veo reflejado en tus ojos, tus labios, que besaría
Un día entero sin descanso.
Amor de una vida, amistad
profunda como nuestro cariño y amor.
Tú que me has alegrado la vida.
Que has hecho que
desaparezcan mis penas de enfermedad
A tu lado no tengo miedo a
nada.
Porque tengo tu amor.
No tengo miedo a caminar
sólo por la vida, porque te tengo aquí en mi palpitar.
Tu amor de una vida o de un
mes.
Quiero conocerte
Para amarte más y más.
Para quererte más y más.
Luego soy romántico, te
quiero luego soy amante, vivo luego soy vividor
Tú la chica más bella yo,
un bohemio rubio de ojos claros de sentimientos y corazón
Tan fuertes y puros como
agua de manantial,
Tu sonrisa ilumina mi vida.
Siempre estaré tu lado
ESTEBAN EL CASTELLANO
9
Suicidio
Miro mi soledad desde la
oscuridad.
Hoy cruce al otro lado
donde no hay
Camino de vuelta.
Hoy abandone mi pasado mi
presente y
Mi futuro para vivir en lo
oscuro.
Un sueño eterno triste y
oscuro.
Hoy ganó el averno y me
arrastró lejos
De este mundo para siempre.
Voces de muerte oí y las
hice caso ahora me arrepiento
Pero ya no hay vuelta
atrás.
Mi vida quedo atrás.
Hoy jugué mi última carta
sin sangre en las venas desangrado vivo fue mi destino.
Hoy quede atrapado en este
mundo vagando
En la oscuridad de las
tinieblas.
Yo quería ver la claridad
de la luz pero él me engañó y me arrastro lejos de este mundo
Para siempre.
Desangrado vivo fue mi
sino.
La única luz que vi fue la del fuego donde incineraron mi
cuerpo.
Veo la gente pasar pero ellos
no me ven.
Quisiera pedir auxilio pero
nadie me oiría.
Mi tiempo ya pasó.
Ahora estoy atrapado en
esta eternidad del limbo,
Entre el mundo de lo muerto
y de lo vivo.
Esteban er castellano
10 OLVIDO:
Olvido.
Olvidarte nunca podré.
Nunca te podre separar de
mí.
Estas en mis sueños, en mis
Noches más frías y en las
más
Calientes.
Como una manta que me abriga y me arropa
Cuando me descubro solo.
Como mi sombra.
Como mi reflejo.
Olvido ¿Por qué nunca te
encuentro?
Será porque no te busco
porque
Vendería todos los mañanas
Por un ayer junto a ti
amor.
Ya sé que soy inmaduro,
Pero te quiero y lo sabes.
Si ahora no lo ves ya lo
verás.
Pero mi tiempo ya pasó
Como guillotina
Que partió mi palpitar en
dos
Para darte una mitad.
Olvido.
Olvidarte nunca podré.
Siempre te amare.
Esteban el castellano
16
PRIMAVERA:
A ti te escribo primavera,
Tú que llenas de vida el campo.
Pones los campos en flor y
verde.
Tiñéndolos de color.
Los pájaros silvestres
anidan en
Las ramas de tus arboles,
dan de comer a sus pachoncillos
Y trinan como nunca antes
del alba y después.
Los animalitos nocturnos
también salen a cazar
, murciélagos, mochuelos y
lechuzas más en esta época
Que hay más vida y
alimento.
Los erizos salen de su
letargo invernal a cazar caracoles e insectos,
Y frutas silvestres.
A ti primavera te
canto que llenas de vida el campo
tiñéndolo
De color y vida.
Esteban el castellano
17
POEMA AL ALBA:
A ti te escribo que con los gorjeos de los pájaros
Ven salir tus primeros
rayos de sol que iluminan la tierra
Y los campos.
A ti te canto luz del alba.
Ruiseñores, jilgueros y
demás pájaros silvestres gorgojan minutos
Antes de ver tus rayos.
Yo veo tus amaneceres
azulados y tus puestas de sol rojizas nunca
Me he perdido una.
Quizás soy un loco
bohemio que no duerme porque está enamorado
De tu naturaleza.
Esteban el castellano
Subrepticia
Ese mi único secreto,
Revelado entre celdas de
leche
Y rosas de sanatorio.
Su encuentro en estadía de
larva,
O alma anclada en forma de
éter,
Forma concisa,
Fuego en lágrimas mi
sangre,
A dulce mordisco
Te di de beber de mi
índice.
Hoy, perfección intangible,
onírica
Del mundo propio del sueño,
Belleza lejos de mundo
conocido.
Fuente los cielos, candor
de dragones,
Rizados en todos los
colores,
Nube de evolución, granate
profundo de ojos,
Partida de sed sanguínea,
Ser perfecto, cómo
llamarte,
Que al volar, te dije
Vuelve cuando quieras,
No voy a intentar
capturarte.
Förüq castellano
II
Espiral de reposo
Soliviando, viene bregando,
Un azar tangible epicúreo,
Adoctrinado al hervor de la
verde cepa.
Raíces al templo del
mañana,
Vistas a lo que nunca dio
causa
Y siempre estuvo y está.
Inmiscuido como ascua besa
Su final de ceniza.
Empíreo, cromado
sentimiento
De conciencia filosa.
Quizá algún día vuelvas,
Subrepticia hermosa,
Quizá más crecida
Tras alimentarte de los
cielos,
Y su bruma del gris
encorajinado
Y su zinc y su plomo.
Puedes escuchar los sones.
Se afila el clamor
Entre trompetas
De todos los ángeles.
Förüq castellano
III
Atisbo de nácar
Noche de colores enervados
De rienda alzada como
vetusta estela
Coloreada por oscuridad
sempiterna
Que todo atisbo envuelve.
Es el son sanguíneo del
sigilo
Alzo, que dirijo sus
resplandores
Consecutivos, es un latido
de tierra,
Repicar de los fusiles,
Y sus hocicos al horizonte
cantando
Un inmiscuir de la brea
Y su pólvora encendida.
El dormitar de faroles
Y su réplica de luz
intransigente
Vuelve al pozo sin poso,
Es mi sola alegría
descorchada,
Entre la caricia de mi
guardia.
Mi cielo en repiqueteo de
colores
Que difuminan la densa
oscuridad
De la noche.
Förüq castellano
Canto triunfal:
Lloraba la tierra
Un aquilón de noviembre,
Enfurecido.
Llueve, lentamente llueve,
El cielo blandía feraz
carcajada.
Era tiempo insuficiente.
Lloraba Ostara, derritiendo
Su guiño terreno,
Encantaba que encandilaba
Majestuosa tempestad alada.
Tibia desangelada, era ella
Era diosa, era Lluvia.
De febriles cauces
sanguinosos,
La flor de Odín Hermoseaba,
Ya lucía sonrisa líquida.
Al resplandor
nocturnal que asomaba.
Su oración entre espinos y
carrascas,
Brillaba la furia de la
deidad,
Como ráfagas de estrellas
Insobornables.
El castellano Förüq
Obtuso marjal:
Plañía la tierra
Su bermellón acequia
Como un eco ciego
Entre forrajes breves,
Y savias precoces.
Un camino encegado abría
surco
Por vid y barrizal
Se abría el claro marjal.
Amarilleaban yerbas
Afilando el sentir del
monte.
Brilla la sangre verde
Resplandor de cuchillo
calizo,
Silbaban lágrimas de
atochas,
Y acompañan los brezos de
fuego,
Jaras entonan su
estridencia recta.
Por verde augurio de falsa
avena.
Venzo que avanzo el caduco
forraje,
Suave bruma gris,
Ya dicta,
Muerta la estela luminosa,
Desplegaba opacidad su
manto,
Para el sueño del
resplandecer,
Y su mortecina sed.
El castellano Förüq
Filosa ataraxia:
Emblanquecía por cielo
extenso
La llaga nuestro gris,
Destellaba la mortal
premura,
Un paréntesis sin sol ni
soslayo.
Diáfano sótano de luz,
Donde bailaba tu esencia
eternal,
De trémulo discurso
llameante,
Que abría surco de nueva
llama.
Desnuda estaba la imperial
concordia
Quedaba comenzar la
revolución,
En aras de aria tierra,
Alzando las vestales
hispanas,
Sones que llaman a la
tierra,
En febril tamborilear
magno.
Soldados, guerreros,
Guerreros, soldados,
Escuchad mi canto.
Förüq el castellano
Pletina alada escarlata:
Acompañada gloria armada,
Esta mi alma ameraba,
De mi ambición llena,
Tornando nuestra.
Desvencijo flagrante
reguero
Que arma escuda,
Sola, sola la venidera
amapola,
Por almenas
De cúspides, de higueras
del demonio.
Oh señora, mi dulce miseria
no basta,
Cuan procelosa espina se
agita,
Nido y seda en torre
virginal medrosa,
Asustadiza sien no huía
Discernible,
Era tiempo de alzar
abrojos,
En tu almíbar de vientre.
Abriese cielo, en hondo
tajo,
Parlando la unión
De dos gotas del mismo
deseo,
Ven, que yo iré,
A derretir el hielo del
éter,
Floreciente inmiscúyete,
Cielo y terreno en eterna
alianza,
Construiré mi casa
Con un jocoso pino del
averno
Sedoso, entre surcos de
heno,
Y barrizal dorado,
Tejas de alabastro,
Y cimientos sanguinosos
De arcilla mi piel,
El cuchillo calizo,
Será ventana
De este sentir, travieso,
Arrullarte la canción de
tractorcito,
En tus nidos de jara y
jazmín,
Tus idólatras piernas
Que ni en terneza de soles
pudientes
Conozco,
Crueza blande, sí la osada,
Suave mirada del ocaso,
Entre ojeras de luna,
Y nublos de noviembre,
Sin esculpir tu cuerpo
No me marcho,
Pero tampoco te creo
A semejanza del interés
rodero
Que confluye,
Te hago mía y a diferencia,
Debido no soy adorable,
Ni sombra poseo ni hálito,
Ignominioso,
Por si dicen que vivo,
Sólo es porque te miro,
Y me miras Musa del Alba
mía.
Esteban el Castellano
Olmo de espíritu,
tercerillas y serventesios:
Hadas, Sátiros auras,
ninfas solas
Aromos fragantes entre
olmos recios
Como si hubiesen erguido corolas,
Flores, magarzas, ababilles
necios.
Coronas de rey; alto ahondo
El canto, no destilado,
En remembranza escondo.
Antigua extasía blande,
Como besar a mi Musa
Sin tenerla vista, agrande.
Junto al zarzo no pregunto;
A espiga si sangre acaso
Fue bastante, duro asunto.
Dulce recuerdo plasmado,
aquel, tieso
Palpitante su magia por
semblanza,
Temblarme pudiera el
recuerdo ileso.
Inimaginable nido en
templanza.
De telégrafo tu impronta
Belleza la inmiscúyete,
El blasón lámina monta.
El placer de antaño lira
Que mi letra sin escribir
Era tuya, la eterna pira.
Por idearla, delirio entra,
De recuerdo, lo pregunto,
No, mejor la lira
encuentra.
Y se me pasa que pacté con
velo
Quererte siempre, y bailar
las estelas
Resplandeciente, errante no
te celo.
Mercurio fecundes, quasi
nave. Hielas.
El castellano y
Leannán-Sídhe
Nocturnidad en colmillo:
Llameantes pesquisas
De acariciar tu éter
sediento
Noctámbulo,
Preciosa de magia
insobornable,
Quién pudiera besar
Tú honda alma
incuestionable,
Cuando tú escribes Musa,
Los destellos dejan de ser
secuaces,
Las mariposas no se
aplastan
Embeben tus manos
Por mí encauzadas.
Entiendo la secuencia
Tu rocío suave permisivo,
Sólo dicta que perpetúa
fragancia
De nuestra secreta flor.
No llegaré porque sí lo
haré
A colmar el Atrio
castellano,
Con mi dicha floreciente
Mi sentido a escribirte
Mi sentido a difundirme
En la beldad tú entraña
En ese alarido despierto
que clama,
Algunos cambian
Mi amor por ti es más duro
que el bronce,
Horda madre de las brujas
Yo por Oscuridad,
Compararte pudiera
Obstara diosa triple que
entonas los campos
Prendiendo en flor los
campos,
Yo por la flor sea la flor
No osaría compararte
Pero si mi musa es raíz
salvaje
Yo abro cielo terreno
Y si no soy raíz de los
dioses sus hermanos versos,
Yo no soy hombre soy
hartazgo de bestia
E-nominada porque la amo
Sin febril demarcación
cuerda,
Si me arrebatan su espina
en mi pechera,
No habrá piedad existente
Porque la verdad de las
cosas
A veces es su contrario en
puridad,
Como es arriba canto
Porque igual ídem es abajo,
Vivir es más complejo
Y fácil morir,
Con lo que morir de gusto
Es vivir de gusto contigo,
Necio sería que no niego,
Si pierdo sin vencer,
Ganarte el cariño es lema,
Reverbera mi palabra de
alabastro,
En fuente de ópalo tu regia
sangre,
He vencido ya creo
escribiendo
Mi una de sangre de la
madrugada,
Ay de los que pueden morir
dije,
Bienvenida a su nuevo
mundo,
Porque naciste golondrina
para la eternidad
Única, remembrada pero en
condena:
-Jamás sola porque vivo,
FÖRÜQ EL CASTELLANO A
17-11-2019
21
CONTIGO SANGRE REFULGE:
Te ensalzo mi divina
amapola,
Por cuántos pétalos
Te hicieron Esfinge de
sangre,
Enardece a mi espiga
Que dorada te acompaña,
Mi céfiro que en tu seno
Acoges,
Mi sol blandía
Entre pajarillos
Sones sobre trinos
De cabeza púrpura,
Belleza te tuviera
secuestrada,
Yo, con mi áureo espino en
mano,
Puras tus alas,
Nosotros,
Carne y cuerpo de tinta en
pluma,
Coloso atemporal,
De rayos en perpleja
simiente,
Osadía mi amapola,
Traer derecha en frente,
La llameante lira de
Occidente,
Al instante, nítida y
luciente
Me traes dique
inspiraciones,
Por aureola y tu flor
secuaz.
Mi vida mi sangre
Bermellón morada,
Te desnudo mi brisa
desconocida,
Por mi jazmín
Que ámbares completa,
Tu belleza cuidaba,
Entre los bastiones
Que mi cordura cercaba,
Enramada hasta cintura,
En mi jardín soberano y
delicado,
Beso tu brillo de tierra,
Mi amapola.
El castellano, Förüq
PREÁMBULO DERRAMADO:
Devanados de un destino
Fundado en el vals
Mi propio engranaje,
Místico, áspero,
En flor de supremacía
Donde ninfas musas
Bailan,
Destino insumiso,
Parco,
Vestido mi precoz
precipitación,
Como gota de rocío
Resbala del precipicio su
flor,
A lomos de un caracol
Me pregunto
Si acaso vivir
Tiene sujeción a la vida,
Y la cuerda es de bronce.
Seguiré acontecido
Mi suerte ausente,
Amándote al silencio
Que cerraba los ojos,
Y seguía preguntando,
Si mi ilusión
Colmaba la expectativa,
Ojos del metal noble,
Fuego al hierro
Que mi camino ablanda,
Fecundador de mitos y
desgracias
Mi reverberar de nombre,
Solo, traspuesto,
Al océano impredecible,
Como capataz musa,
De tu huerto de estrellas,
Por corralillo
Y redil de estelas
Y destellos indiscernibles,
Voy rumbo al ímpetu
De solana Luna
Y su guiño me cuelga,
Sí acabaré de irme
Dejando alto mi estandarte.
Förüq castellano
CATALEPSIA Oda a Leannán
Sídhe Musa:
Catatonia madre de
impresión superior,
Que encumbras musa y te
encumbra de este nicho de bronce,
Lápida con flor de
silencio,
Oh Catatonía,
Flor de muerto de esquela
en sangre viva,
Yerto circulaba de
aflicción,
En oscuro tapial primero,
Al insubordino universal,
Señero por señal,
De mis signos yertos
vitales,
Te ensalzo sangre,
Que amurallo tus sones
vestigios os,
Piramidales,
Titánico siembro,
El numen victorioso
Mi gesta,
Vestal de cuervo Förüq,
Su madre Oscuridad,
sacerdotisa.
Del tercer orden las cosas
habidas,
Dilucidadas extensas.
Queda solear, este solar,
De letra perdida
Hasta atronar mi vuelta a
la novena espada,
Que el guerrero Miedo,
Me conocerá.
Para cantar mi victoria
De todo parco lugar.
Förüq Castellano
Silencio regenerado:
Saeta, saeta bella,
Saeta parca,
Saeta ilusa, saeta
inocente,
Es el final del show
Saeta madre encumbradora
De toda mentira
enclaustrada,
Yo te amo saeta,
Saeta alada,
Saeta heridora,
Saeta encausada,
Saeta parca,
Saeta celestial,
Saeta infernal,
Saeta canta,
Que mis ojos sean tus ojos,
Saeta que mis manos sean
tus manos,
Esta cruel noche un
diciembre,
Que yo soñaba estaba
escribiendo,
Un canto a tu cabello de
oscuridad,
Saeta mística,
Saeta horrida y hermosa,
Tu beldad piramidal,
Se estrechen caminos,
El cielo se abra para
escucharte
Mi saeta esquiva,
Mi saeta complaciente,
Como es arriba es abajo
canto,
Seguir peones vuestro
circo,
Que este trovador
De campo llano,
Sabe quién es y de ande
llegó,
Ahora te odian saeta,
Ahora te aman saeta alada,
Me diriges por el Parnaso
sin final,
O me quitas hasta la
vestidura
Más pesada,
Volemos abismos amada,
Volemos cimas inefables
cariño,
Hasta donde se oculta el
Sol por el este,
Sociedad de creer o no
creer
Yo elegí creerte saeta
Y hoy sigo en la cepa
Esta vida que me cabalga la
estampa,
Cerros intransigentes
Molinillos al fragor de
vientos voraces,
Esparto entre las jaras y
solas carrascas
Brezos soleados por flores
ausentes
Un invierno que se
desdibuja solo,
Saeta amada elévame en tus
alas
Yo vine por el son recto,
Blandiéndome de un hinojo
solar,
Esta vida que sin ti
Saeta la creería una dulce
mentira,
Por la que morir
Y no morir por una crueldad
Impuesta por el ajeno
Que nunca
Nunca serás tú
Mi amada saeta,
Esta existencia
Que se dobla y niega a sí
misma
Para decir que yo soy el
rey
Que yo soy el cuchillo,
Que yo soy el proceder
Inmiscuyente,
Otra vez Yo sé quién soy
mundo
Este es mi manifiesto y
El de mi Saeta bella mi
espada,
Mi vida,
Mi indecencia,
Mi crueldad de espira,
Mi corralillo espectros
yertos,
Era y es
El hipocritus dejará su
vestido,
El trigo limpio
Será trigo limpio
Ahora y siempre,
Espiga y cante
Hasta rodeado
Mi padre trigo.
Vengo de las espigas de
abajo,
Asolando verdades,
Mi panida amada,
Por la saeta olvidada,
Se despertará
Por los que venimos
Del trigo limpio.
Volando sobre parajes
Entre tierras de añil
barbecho
Y su azada de viento
Mi solaz saeta entre cardos
De todo fértil sendero
Que lleva al infierno.
El castellano Förüq
DICHA AZUR:
Adentro esta bruma azul de
mi contento,
Avanzo estas flores del
invierno,
Por árboles desnudos y sus
cantos,
Yaciente mi sed de nuevo,
Florido cierzo,
Primoroso veo y beso mi
sañudo suelo,
Lumbre sin sol
En que la luna no aparece,
Presurosa de melancólica
siembra,
Una estrella emblanquece
Por cielo extenso,
Y en lluvia derrama que
desgrana
La vejez e la grama vieja
del camino,
Custodiado por la señora
malva;
Acrecienta mi linde vago
por majuelos perennes
Y solas zarzas,
Lágrimas de mi tristura,
Regocijo de varios,
Ya que antiguo son,
Solo mi Leana ablandaba mi
lira.
Amores ponderables
Mi ser no rehúya,
Desquicias mayores, otros
Oigan en retirada,
A murmurio grave me alzo,
En esta tela de araña
Y la luz de alborada
Me tiende en extasía.
Förüq el castellano
Vientecillo elucubrado:
Rompe el melancólico fulgor
El sol en corazón
Que la niebla un diciembre
Difumina en son,
Yo bogaba difuso
Como primavera lozana
luciente,
Suspiro, oh tempestuoso
recuerdo
Mis flores marchaban,
Suspiro de pasión
Vino arrebatarme mi
desventura,
Desde navío en reposo,
Cuanto no veas
Acuérdate del agua hermosa,
Tanto en alma
Como en popa de nave,
El cielo carmesí me
embravece,
Surcando bonanza,
Acuérdate alma de mí,
Viva fortuna,
Que de boca invoca,
Musa transparente
Su dulce porte,
Semblante de arma en dueño,
Oh sueño,
Contigo tantas veces,
Despacio, o desvarío,
Cómo alzarte y cantarte
lleno,
Sin flores ni pajaritos
impíos
Sin caléndulas azules,
Locura de dulce armonía,
Lumbre en astro de numen
mía,
Agrava como amarte
Derritiéndonos en la nieve.
Cielo, suelo y anhelo
De hojas arrebatadas,
Crujidos de mis tumbas
yertas, abiertas,
Dones de sufrimiento
desploma,
Sombría yacija de cuna,
Cruel aroma
Estiran las rosas de
muerto,
Y no lo claman vanas
De aliento divino,
Quebranto de sosiego
anclado
A la fría tierra
De este diciembre
Que viento ardoroso
Aclama en soberana lucha.
Förüq castellano
Clavo en sombrero:
I
Tremola
Vestida de invierno oscuro,
De un renacer exhausto
Honda amapola matutina
Sus ojos en bella profecía,
Brillantísima, pura
Como rayo náufrago
De bravo firmamento,
Eco de destrucción o, ¿La
luz?
II
A lo alto del cerro
Blandía un Sol hermoso,
A las lucidas sempiternas
Paseas mi valle umbrío
De deshojado albor
Solo con mi pecho
Enardecido túmulo en beso
sembrado.
Primorosa tú
En sol bella a espalda.
III
A lluvia que derramas
Este mercurial aliento,
Y su eclipse
Vívido cada trece años
Reino de sombras
Minúsculo por cielo
extenso,
Noche que me acrecientas
El campo melancólico
Que embelleces deliciosa.
IV
Ponderaba que te soñaba,
Mi tristura por llanura,
Por extasiados vértices
filosos,
Me exacerbaba
Solitud prolífica
En verte mi verde
Turquesa armonía,
A tu murmurio suave
Encono, rijo y alzo
tesitura.
V
Dicha intangible me coses,
Dicha mayor sin retirada
No habrá, no habrá
Porque nací, viví,
Supe para lo que nací,
Amando soñé osar amarte
Y hoy desde mi muerte
Sueño que sigo soñando
Tu interior en amor
resplandecerte.
VI
Camino recto ante la luz
Cuan gran sortilegio
ofrecerte,
Entre la belleza
De grandes páramos
solitarios
De vetustos soliviares,
De parajes de vid y encina,
De caracoleados pinos
jocosos,
Brezos entre esparto
De precoces cerros.
VII
Y baldíos bordeados y
adentrados
Por caléndulas arvenses.
Más tarde por ababilles
Flamígeros,
Oh sangre de tierra,
Oh sangre de sol,
He venido a embeberte
Y ofrecerte alma,
Vida.
VIII
Negra es mi alma,
Negro es mi amor oscuro,
Negra es mi creencia,
Negra es mi vida
Negro es mi dolor,
Negra es mi esencia,
Negro mi canto en sangre y
brea.
Negra blande mi desquicia.
Negra Oscuridad, nec
vincere tenebras et amat.
IX
Enredarse mis cantos,
Por baja tierra pudieran,
Sólo tú musa
A osar mi repecho atreves,
En maravilla enraizada
Atenta, de fecunda esencia
Soberana
Huy criatura
Que me bajas la aurora
beligerante.
El castellano FÖRÜQ
INMENSO PLACER SECUAZ,
INEFABLE:
Clama ante la aurora,
Presurosa aura intranquila,
Ardua la dicha exclama,
Que si por querer fuera
Igualara el agua de los
montes
Que subiendo, baja,
Afilo este mi solo
intelecto
Por muralla que no cierro
Desvela el clamor de la
intranquila rosa,
Quién a igualar mi dicha
baja,
Furor ostentado de la
piedra Frigia,
Va mi reguero desnudo
Por musario cerro,
Su cernícalo avizor vigía,
Milano señor en soberano
cardo,
Luces del alba
Plañen sus rayos
De nueva alborada,
Ven, agita la guardia,
Conmensurable acequia
Mi sangre estrena,
Voy por piedad avistada,
Luna habla,
Destello de noche febril
Que otro año más no
enfriaba.
Imperios de ojos cerrados
En nocturnidad encegada,
Franca tapia de espejo
Y su beligerante reflejo.
Amima mi viborilla,
Secuaz tu alma sólo
destrenzo,
Tiempo, hálito voraz
Que enciende calor presto
De caballero,
A su dama hoguera,
Corriendo por fuera el
granate,
Sanguinoso,
Por escalas a este placer
inmenso,
Esfera tu secuela
En faz instintivo,
Desaprendido,
Rumbo al carmesí
insobornable,
Destino dicte quedarme
En tu nube intangible,
En vaporoso éter, tu magia,
Hoy vine a besarte,
Y a desprenderme,
De tu cauce en tu cuello
Aliviarte,
Bronce en ala y su verdor
De óxido que rige,
Que envanece,
Que resplandece.
Anhelándote.
Förüq Castellano
CONOCER:
Conocer lo valedero
La esencia cristalina,
Hinco tu magia
Que me ciernes hondísima,
Profunda mirada secuencial,
Difiero, reitero,
Lo rápido comenzado
Entre dos personas únicas
No es agua sobre oro de
aceite,
Ni efímero, volátil,
veleidoso,
De hoja de otoño
Mecida en voraz viento
servil,
Grazno que crascita
Esta sola dicha acompañada,
Vals en réquiem, vanguardia
propia,
O avanzada
Afilo mi celada de
intelecto
En un, dos, retemblo,
Fuego al través en
encuentro;
Que dos personas
Inherentes
Se prestan sus ojos
recíprocamente,
Disculpas damisela,
En el negror del fuego,
Siento decirla que su
mirada no conozco,
Y sin sangre turbia
Afirmo que voy al tercer
aposento
Sin secuela, su vitral, en
tercer orden,
No desquito ni despego,
Lo que rápido comienza
Ni en estruendoso crepitar
de astro
Se condensa en agua pretil,
Sublima y forja
El nuevo bronce encausado,
Del abismo en destino,
Cantando, buena obra sin
mil razones
Mi égida sin cumbre de ego
errático,
Quién a acompañarme baja
Subiendo la estela sembrada
Por ella hadita damisela,
Pregunto,
Acaso se pide fuego si lees
Y su alma prende vigor a lo
descubierto,
Fuego azul denomino, su
lente
Que no habrá dioses del
averno
Que me lo arrebaten,
De todas como amo mi
destino
Más amo aparezca una
turquesa
En mi camino.
El Castellano Förüq
ESTEBAN EL CASTELLANO
JAMÁS MIL MÁQUINAS PODRÁN
HACER UNA FLOR:
Quién fuera sombra para
acompañarte
el día y cada día durmiendo
de noche contigo, quién fuera viento para acariciarte hasta el recuerdo,
y mi alegría hoy descansa
en tu pelo, palabras al tiempo que nunca fue mío pero hoy quiero hacerme poema
en tu boca, ser mensaje en una botella
que renació a flote en el
lago de mi esperanza tu nombre con el mío escrito, iridiscente beso en el ocaso
que tarareó flores de tu
piel inverna, sangre de mi sangre que hierve.
Te vi detrás de la estrella
más brillante del azul nocturno eterno.
En el suspiro de amor que
corre y descansa entre la inmensidad de un parpadeo. Eres fuego en el agua,
eres luz en la noche,
calor en mi alma de hielo,
amor en mi mundo de
ilusiones en viento, ilusiones traídas al presente
Como la niebla que trajo la
brisa
de tus iridiscentes
palabras llevándome al abrir mis ojos al mundo
de sueños sin vivir, de
sentimientos
solo para ti. Experiencias
para compartir, Si el cielo se cierra,
Miraré tus ojos para tener
mi cielo,
mi corazón te dirá
que seguiré a tu vera.
Si mis ojos se cierran
quiero tenerte cerca
y, coger tu mano,
sentir que no eres
un sueño que perdí.
Si despierto te vivo,
soñando te sigo amando.
Cogiendo cada estrella
en una letra para ti, tú la
más bella.
Y el firmamento se cierra
sin tu mirada tierna.
Mi deseo y mi motivo para
acariciarte. Pasarán lunas pasarán soles,
y el sueño volverá,
con cada latido tuyo.
No te dejo una flor, te
dejo las semillas, los frutos de este amor.
Porque en mi jardín
sembraste,
tu belleza y bondad.
Porque me llenas de verdad.
Puedo describirte como mi
vida giró a mejor, con tu sonrisa clavada en mi mirar, pupila tuya que mira mi
caminar
como un mundo sin sentir no
lo quiero, cierro mis ojos y dentro te veo
de tus pestañas me suenan
las campanas para tu parpadeo susurrarte el beso segundo que me corre
transverso
de este azul que nos bebe
las caricias jamás mil máquinas podrán hacer una flor y en el latido quedó cada
siembra de tu amor hoy te canto sin dolor
que te quiero ver en todo
lo bello
que cruza mi firmamento
coger tu mano caminar
infiernos surcar cada bosque a perdernos
que después del invierno
quiero verte venir a florecer mi alma y aliento
sin sentido no estar a tu
vera
y volver a sentir contigo,
estar en eterna primavera.
Matar mi pena con una
flecha de tu lengua hoy cabalgando el viento de tu voz quiero despertar en ti
nuestra pasión, lunas ciegas y violetas colgantes de cielos fluorescentes
quiero clavar al cielo un
latido
quiero despojarme de
sombras y gritos
que muerden mi pasado
quiero caminar tu piel como
babosa
a encontrar tu mata
hermosa,
quiebro el tiempo que nos
sintió
rosas azules arden en
horizontes perdidos flores de sangre gotean esencia de tu belleza mirada tierna
y angelada
sonrisa que me tiembla el
deseo ardiendo
de cocinar a lumbre de mi
rama
con tu estufita ardiendo,
muero por un beso,
muero por perderme en tu
pelo como murciélago, condena de tu pestañeo
que me dejó ver que yo
vivía
en tus fogones de ojos
marrones,
mi luna dame tu luz siempre
nunca se apagará tu imagen
en mi mente,
eso siento cada tiempo que
bebo tu cuerpo llenar mis flores de sangre
y reventar al viento el amor
que llevo dentro.
II
Tallo prendido del calor de
tu amor, destello violáceo del astro bebido,
hilo que mece la zarzamora
de mi destino, nube que nuestro invierno desvanece
en el latido del violín sin
tiempo,
en el baúl de tu recuerdo
con tu pétalo despierto
con el beso a aquel cielo
descuelgo camino tu río de sabores
las dunas de tus piernas se
pierden en arena gime el segundo y el tiempo cae sordo noche que los minutos se
hacen testigo de tus cielos bellos,
de tus ojos de luna limando
mi escarcha, a las tuyas que me acechan la templanza, el matojo reposa su cruel
silencio
el hierro tiempla la
espada,
la fuerza se vuelve sombra
eterna, alma de voz eternamente enamorada,
Sus estrellas, cantan,
la dama se vuelve blanca
dama de noche
sus semillas me cuelgan los
nervios
en las arterias enardecidas
que me surcas,
vid de mi vida a
veinticuatro flores de sangre,
mi tierra olvidada niebla
camina nuestros transeúntes
riega tu solana de vida
y tu lengua me tienta.
Suave recorro tus labios de
rosa,
quemo la azúcar enraízo tu
piel de arena,
te lucen las estrellas y
gatos nos acampan el alma, tiembla mi rama te descubre lo perplejo
y de tu campo como el
silencio
me vuelvo grillo de tu
pelo,
ojos en tus ojos de olivo,
mi vida que me acaricias la
viveza acechando mi hora quieta
te hago un vestido a
caricias,
nuestro bosque reverbera lo
oculto y sentido
así el idioma cae en las
pestañas del silbido, blanca dama mía ámame ahora
que el tiempo no es mío
que mi suspiro solo es
suspiro si te miro, sángrame los espejos con lluvia carmín del recuerdo,
perdamos los bosquejos
entre yedras que nos
escalan los cuerpos vueltos ovillos de fuego,
raspa el cielo fluorescente
mi murciélago
que encuentra la polilla de
tu cuello,
a cada luna que te espero
entera,
a cada sombra que te tiembla,
cada parpadeo que descubro
nuestro encuentro, en ese árbol está mi aliento de agua
en esa piedra reposa mi
fuego
en esa montaña vive mi
sentimiento,
por las hojas al viento
habla nuestro secreto,
en cada latido de aliento
que te pienso,
en cada distancia vuelta
océano de tus mares, vuelta pena de mora,
tejen mis notas de tormenta
mi humor llevado en las
sangres del río, amarte como si la noche fueras tú,
mi bella reina Hada.
Miguel Esteban Martínez
García
GERMINARTE:
Hierros me forman propia
reja,
que oxidan mi vieja calma,
Orna de un atrio
Que beben las estrellas
Pudorosas y ponientes,
Que trepan escalas
Que habla la noche que no
calla,
Entre coraje blando,
Y palpitar de sombras
perennes
De estirado violáceo
ramaje,
Se dibuja un aliento
De purpúreo silencio
espectral,
Por campanas suaves de
terso bronce,
Clamor al tañer la magia
duradera
Vestida de yedra y solo
espíritu,
Era un atrio que se
entonaba
Como saetas vanas bailaban
Festejando en el patio los
condenados,
Como fiero designio
Abre en estribillo,
Como fondo sin poso
Del mal que se atribuye
Sin solución,
Como caos en vena que se
desata,
En vertiginosa densa bruma
Que desplaza los cerros,
Y preceden negras formas
Que los descienden,
Oh luminosa parca
Quién te viera vestida
Como viste un almendro,
Su vernal lozanía saludando
A Ostara,
Manto de añil florido,
Nublo de ritmo pausado,
Así como espina da la rosa
El combate al iris
Gira la mariposa,
Gloria que achica
Simientes fecundas
Que enraízan
Y a la tierra conceden
Magna sentencia recíproca.
Förüq el castellano
EXCELSITUD ARREDRA:
Vagaroso
A mi quimera despierto,
Soy yo, la impalpable idea,
Yerto oasis
De cal y sosiego,
Como se abre la noche
Y en su mitad me hallo,
De espectral rivera,
Y nimbo pasajero
Infrecuente,
En su mitad despierto,
Imagen servil en proyector
Al exterior, de cuánto no
ha conocido
Y es vil reflejo,
Como carcoma crujiendo en
mecedora,
Un evaporar constante
En sidérea lumbre
Las ascuas de mi obsesión
Por ver a mi quimera,
Niebla que no huye,
Y de belleza indemne
Clara tempestad alada
Su manto de nocturnal
Oscuridad en prestancia
Que mis párpados tienden,
Vela de reloj con su
martilleo
En yunque despierto
Son mis altas nubes
Chubascos de vida aplomada,
En vals de mi ánimo
mercurial por osar
Su nana espectral.
Ella me regaló su fábula de
grillo en jaula,
Semper, hornillo de
centellas,
Mi sortilegio canta,
Que su imagen ya acecha,
Silueta y sombra de alma,
Yo defiendo y soy dueño
De mi creación,
Limbo de sus pupilas
Es su noche que abre
Y suena en la opacidad
De materia sus ojos;
Místico su sendero
En adorarla descienda,
Cielo
En diosa larva,
Inspiración sempiterna,
Al redil de ascuas apelo,
Este hondo viaje
El sonido de la noche
Que se desviste
En su candelabro
Que tiene por mirada,
Si acaso la conociera...
La tierra portaría secuela
De belleza inviolada
Y temple en la carrasquilla
mi pecho,
Magia sin forma,
Ni cumbres desangeladas
Ya no suenan
Por cuerno ni bramido roto,
Un helado trecho
Surco a traerla mi rosa de
hielo,
Que tornó hecho.
Förüq el castellano
LA MANSIÓN DEL RAYO:
Temerosa compuerta
Abre de los cielos
Una senda violácea
Como dosel afilado
De azulado, bajo
firmamento,
Despierta el capataz del
brillo primero,
Bajo sábanas de ardorosa
niebla densa,
De cumbre los cerros
fugitiva,
A su lado ella;
Oscura perfectísima
fantasía,
Feraz sierpe remansa de
ternura,
Quiebre mi canto
Fausto destino punible,
De ingenuo rostro
Inamovible,
La bondad por esquela
Dulce bayoneta,
Entre sus laureles sedosos
Vine a recostarme
De esta ambición que gira y
mece.
De excelsa siembra
resplandeciente,
La sien en hondo surco
De mortal numen
Poema del labrar
Ardua indecencia,
La posada de nubes
trashumantes,
Y vasos de estelas
Vorágines,
Dulcísimo corazón sin
morada.
Llama un olvido
De gloria brotada,
Laúdes por alba y flor
hermosa,
Repiqueteo de la centella
Que no deja huella
Ni fanal fuego en tierra,
Truenos ya silban
El otoñal vientre del
cielo,
Entre gris solapado de
negror mortecino,
Que apela nueva vida.
Venga a la posada del harto
resplandor
Como mar en monte
Su rompiente puedes
escuchar,
Y azulado en aire
Sentir tu corazón por
cielo.
El Castellano Förüq
REGATO DE MI SED DE
REGUERO:
Al profundo encono
Rijo que me alzo
En plenilunio ostentoso
El voraz gemido grave
Luctuoso crascitar
De mi voz grave
Un encontrar abierto el
Parnaso,
Y en su agua de lago
El negro cisne
Del rubio Apolo,
Pedir peras a un secuaz
olmo
Fue tirar moneda al pozo
del pozo
Los deseos,
Me devolvió casamiento
Con mi Quimera Leona,
Un lustre mío se estiraba
Como un cerco de carbono,
En absoluto diamantino,
Como lágrima apodada
Sin poder precipitar
De aquella estrella
diamante
Que llamé amor.
Como una ablación cardíaca,
Del corazón que marchó
Al otro Paraninfo yerto.
Un descender primero
Del hálito mercurial
Un sondear con su alma
Para volver a bucear
El fondo su mirada
cristalina,
Ella no abacora, no hostiga
Mi incansable ánimo
De grillo en jaula.
Sembré de flores mi patio
Soñando atraer
Su esencial mariposa
De alma,
Salterio es mi hondo
gamusino,
De notas y rendija
De oro y platino,
Un empeño de mi dulce
miseria,
Oh cristal sonoro,
Oh cuanto yo, deseo mi
turquesa
De nido y oleaje
De azada y piel acanelada,
Pidiera agua al monte,
Sueño y aroma de valle,
Mi tersura que suena firme
Como silencio
En la sed de la tierra,
Musa mía mi ofrenda
Para que seas melodía
Del agua mi vida.
Förüq el castellano
CREPITAR MINERAL:
Es esta hora,
Ceñida la espera
Que aguarda,
Como dulce oruguilla
La hoja recorre su boca,
Vengo del son sin tiempo
Rogando al crujir
De mi mecedora
Me deje escuchar el
silencio,
Así sea húmedo o seco,
Si el sonido audible
Gime lo que el silencio
calla,
O es como sed de tierra
Que todo devora
Llegada esta hora,
Perpetuo blinco
La espalda que mece mi alma
Y en su floresta desnuda
Ahincó alas que posan sus
estambres,
Entre ruego y brillantez,
Hablé con su gineceo
Me contó que la flor
Solo deseaba ser la flor,
No osar posesión,
Y en sus pétalos yo posé un
beso,
Me devolvió ella la flor,
Un eco sordo de lo que yo
esperaba
Descubrir cómo cantaba
El resplandor inviolable
Lo que la belleza era,
Un piropo melodioso
Del silencio volviendo
sonido,
Como la negrez escarlata
Presurosa bailaba siendo y
tornando
Musa del alba,
Sortilegio en vals de
Dante,
Y oscuro armónico,
Entonado sólo al inicio de
los tiempos,
Allá donde encendieron
Todos los hoyos del sol
Sus eternales ascuas,
Que lloran prendiendo
Espacios y distancias.
El Castellano Förüq
AMALGAMA JACTA:
He ido este día
A silbar
La sonrisa alba
De la aurora,
Este otoño
Que arrastra aquilones
Y prende cielos en cinta
Abriendo cierzos
Incansables.
Acordeón de viento voraz
Entre ramajes
Después desnudos.
Irisados rayos
De un sol en aspas
De luz sembrado.
He venido a despertar
Esta primavera invisible
De mi suerte,
Por las hojas
De mi olmo arrebatado
Y la horrida sombra
Que el nogal ya no cobija.
Lloró mi suspiro
A la corola mi flor de
Odín,
Su oro luciente en pétalos,
Acompasó y no quedó
Vano mi clamor,
Mi férreo ciprés me erguía
De esta tierra muerta
Su verde militar
Plagado de sueños,
No había jancitos
silvestres
Sin rebrotar sus cebollitas
En hojas.
Era límpida estación
Del sueño imperturbable.
Era un orar
De nueva vida
Entre hojas fallecidas
Y nuevos brotes nacientes,
Un correr del reguero del
cielo,
Forjando nuevo hogar fuerte
A toda raíz,
Moviendo cerros,
Desplazando el ocre,
Atisbado suelo
Que ya de sed no perece,
Y ninfas velan
Nueva sinfonía de agua,
Entre sus venas ya
terruños,
Y profundos silos azules
De profundos sueños
verdecidos.
A la mortecina tormenta
Alíviate bonita
Que por cerros, montes y
valles
Descienda ya, tu solo
llanto
Acompañado de vida
Entre raíces
Que forrajes plantaron
Los dioses.
El Castellano Förüq
RUEGO DEL METAL NOBLE:
Me alza tu acento,
Esta sombría noche
Que todo en halo envuelve,
Tu esplendente voz
En rúbrica quiero amimar,
Entre valle umbrío
Y mi jardín noctámbulo,
Mis ojos que tristeza
Ya no amancillan,
Solo en pulcra honrosa
Alegría
Destellan,
Por este campo
De honda llanura
Sin tristura
Extasiados sigan bravos
Por ti mis sentidos,
Esta puridad en estela
Recelosa,
En luz clara,
Ruginosa
Tu alma noble pareciera
Vino de las Pléyades,
Reclino mi espíritu
Para ofrecerte la gloria
De las flores como pureza
Rindiera entre divino
laurel
Y alisos que abarcan ya
Los caminos,
Contigo voy al junquillo
Que mi delirio ya sólo
imagino,
Te amo como el primer
vagido
De un niño a la primera luz
Heridora y afilada.
Tu sonar siento
En nido mi cuclillo,
En la bajera la encina
Prendido el fecundo lirio,
Te siento como noche
hermosa
Que la ilumina una
tormenta,
Emperras sólo tú
Mi musa en armas,
La dicha que mi razón
No quebranta,
Muerto el sentido
misterioso,
Loable en tomo azabache
Beso el mirto e hinojo
De esta suerte,
Si adorarte fuera bastante
Cercenaría este universo
En tangente
Desliz para encontrarte
Y en trísquela
La inmortalidad encumbrarte
Por las veces finitas
Que en espiral renacen
Para volver a eclipsarme
De ternura incesante me
irradias
Cantora en faz sin duelo,
Vienes sólo tú
Vestida de amapola,
En un capullo tu aura bebo,
Embriagado, feliz,
Trino, blandiendo
Brillador deseo valedero.
Förüq el castellano
SENTIMIENTO LABRADO:
Viento, viento bonito
Lleva al cielo cada escrito
Arropa este amor en mi
cuerpo
En mi corazón te llevo
Hadita de mi sentimiento
Noche hoy en tu sosiego me
encuentro entre nubes violetas
Y el cristal luminoso
De esta luna de invierno
Bañan mi cuerpo tus latidos
Sordos de oscuridad
Y a este cielo sonámbulo
Lanzo mis ilusiones al
viento
Siento tu caricia de alma
Y te bebes mi calma
Despierta esta rosa
sangrienta y su aroma de romance antiguo atraviesa el pecho tu amapola eterna
primavera
Cuando mis ojos te ven
entera cada sentido despierto
Como fiera al acecho de tu
latido hoy en tu bosque me pierdo
Tu imagen surca mis sueños
Como cada noche que ciento
tu beso
Y como me cuidas,
Como soy yo tu alegría
Mi vida vistes de amanecida
dicha,
Hoy la hierba escala mi
montaña
La lluvia germina todas mis
semillas
De pasión y fuego,
Donde entero me entrego
Al placer que muerde
Y envuelve en margaritas,
Como sencilla tu sonrisa
Y tierna tu caricia,
Ya no hay súplicas
Solo felicidad desbordando
mis cauces,
Te sostengo fuerte en mis
brazos
Para nunca soltarte
Para eterno tenerte
Si por soñar soñé acabar
con la soledad fría y escarcha de esta melancolía
Llegaste tú a mi vida
Como cada noche siento tu
melodía
Y me acompañas cada día,
Salió el sol después de la
tormenta
Y ame tu esencia
Regando mi interior tu voz
de alma amada
Tú bella y dorada calma,
Rompí las cadenas que me
anclaban al pasado para luchar por mis sueños y alcanzarlos, entendí el idioma
del silencio
Y hoy contigo
Lento construyo mis
escaleras al cielo,
Este firmamento clama de
azul sediento, ermitaño en su montaña del sentimiento
El amor jamás salió de su
cuerpo,
De él decían que quería
comprender al amor, tras una flor la conoció y la preguntó
Qué eres, amor,
No solo nací de esta flor
Tu inocencia me enamoró,
Curaré tus heridas de dolor
viviré de tu amor.
Vuelvo a este dulce
tormento buscando llenar de amor el cielo, labrando el campo de tu alma
Y bella mi amada
Te bajaré las estrellas
para que puedas acariciarlas, estas flores cantan la canción
Que te enamora el corazón
Vuelvo a luchar como ayer
Con tu amor jamás
desfalleceré
Eterno en tus alas viviré.
El castellano y Leannan-Sidhe
AZAR RELEGADO:
Navego los límites de tu
silencio
Tu luna, reina mi cielo
En este horizonte de
ilusiones y sueños
Tus besos florecen mis
recuerdos
Las mariposas de tu piel
tersa de seda acaricio eterno el momento que escapa entre tus labios cuando
brota el te quiero
Y en mis ojos te encuentro,
Donde me enseñaste a vivir
el momento
Porque nada es para siempre
Escribo el sentimiento
Ese que me hace amarte
despierto
Este viaje sin retorno
Me hace buscarte cada noche
Para que tu amor surque mi sangre
Y mis sueños de tu mano
puedan acariciar
Lento muerdo el placer
preso
Y la lluvia envuelve
nuestros cuerpos
Recorro tus parajes, me
pierdo en tu bosque este fuego late en esplendor
Encuentro tu dorado amor
Oigo los aullidos del
corazón
Atrapo mis flores de pasión
Quiero y te quiero en cada
amanecer
Donde agradezco cada
aliento
Cada suspiro que asesina al
tiempo
Y da vida a mi sentimiento
Mi eternidad alcanzo
acariciando tu cielo, entero me entrego como el calor de un lucero, sintiendo
tu amor latiendo,
Avanzando tu cuerpo como
quimera de pasión y fuego,
Condenando al tiempo
A morir en nuestro pestañeo
con un beso, encontrando el lenguaje del alma en cada verso, cabalgando juntos
cada firmamento,
Flor de sangre naciendo en
mi pecho
Clamando este amor que te
profeso,
Cálido, el momento, de
desnudar mi alma
Mi bella, amada, una flor
en tu mirada
Vuela libre, doncella, tu
esencia mariposa del amor,
En mi interior quedaste
De mi ser te adueñaste
Puedo sentir como tú
sientes
En cada pensamiento vives,
A tu lado siento
desvanecerse el dolor
Este ardor de pasión jamás
me abandonó,
Hoy agradezco que me
arropases en tus alas
Para nunca soltarme
Para abrigarme cada noche
fría
Por ser mi eterna compañía
Y locura del ansía mía,
Tu amor mi sinfonía
Como tu beso de cada día
Fiel me entrego a la
caricia,
Mi amor sin descanso
Incesante fluye el verso
por tu abrazo,
A tus pies me encuentro
Esta mi sangre te entrego
Este fuego late en cada
beso,
Germinaste dentro todas
estas semillas de amor eterno,
Hoy hadita te canto a la
orejita
Encuentro tierna tu sonrisa
En cada flor encuentro la
belleza amanecida
En tus labios descrita, en
tu piel mi caricia
En tu corazón siente mi
brisa
Como me hago lluvia y río
En cada silencio que
rompemos juntos
Como juntos nos verán hasta
el fin del tiempo.
El castellano y
Leannan-Sidhe
SENDERO MI SUERTE:
Corro a observar
el vago nublo
del invierno de mi suerte,
tras él el brillante Sol
reluce de nuevo,
una fuente de retozos
azules,
y caléndulas,
Flores de Odín
bordeadas por espinos
o majuelos silvestres,
un aspa de luz y de frío
vil sordo,
oh de luz, y de frío
era mi azul desquicia
yerta,
oh cuan abarca mi ineptitud
entre señeros dulces
y crueles ramajes de idea,
oh de luz, y de frío
era mi azul miedo.
Ámbar blando arredra
cantando
de sol y de frío era mi
oscuro invierno,
partido,
quebrado entre destellos de
Flora,
y sus flores sujetas,
encontrase siguiera
amigos entre los insectos
vendría por mí el solo halo
de soledad que amilano,
vil milano
hermano mi cernícalo
avizor,
por altas torres y agrestes
sendas
que arregazan caracoleando,
oh mi ámbar
de luz y de frío
sangre del tiempo,
petrificado,
por musario cerro
voy con azor en mano
en busca de la insigne
perdiz huidiza mi dulce
tormento.
Oh mi suerte, sombra de
agua
oh mi luz, y de frío mi
insignia pasajera.
Förüq el castellano
SOTO EN SOL NACIENTE:
Noche silenciosa umbría,
de negrez adjunta;
al crujir del halo
que destella su pulcritud
en estela,
coraje por violetas
ausentes
y flores yescas alumbradas
por la dulce luna casi
llena de enero,
mis falanges ensalman
el sendero inencontrable
hasta el portón verdadero
de nueve cerrojillos
infranqueables,
orando por mí mismo se abra
esta insepulta tierra
que me sostiene,
mi semblante perdido
jamás abra el yelmo,
en clave de unión
se abra el aleteo fugaz
prometido,
que encarnan tus maderas
reflejas piernas,
un sopor y obtuve tu
anhelado sabor
de tierra nueva virgen,
como letal aleación de
savia y raíz
formando tronco y hojas
esbeltos,
como dos rocíos se forman
en tu sonrisa,
como te enraíza el sórdido
éter embelesado,
dictando retorno
de mi primorosa,
mi musa cristalina;
soberana en turmalina
esencia,
umbría vivirá nuestra
caricia,
por el vespertino cauce
de río en arteria,
bajo que encumbro
el placer nacarado, insubordinado,
rumbo a la tercera estrella
que osó mirarte
colmando tú de lo bello, lo
bonito
este parco Horizonte
asiduo.
Entonando en primor
la lira toda mi carne.
Es adorarte ferviente.
Förüq el castellano
NIEBLA ENCORAJINADA:
Cielo de tu amor que acaricio,
En el suspiro del tiempo
desvanecido, en cada luna que te encuentro,
En cada vida que te siento.
Cómo no hacerlo si vives
dentro,
Si cada minuto lo vuelves
tierno. Vuelo con este sentimiento de fuego,
Cabalgo el firmamento,
Encontrando el verso despierto.
Como estas ganas de
devorarte lento,
Que sientas el deseo morder
tu cuello,
Y la sangre de cada flor de
piel y verso. Donde el agua y la poesía
Hacen el amor con tu
cuerpo.
En este campo de
sentimiento
La sangre de la tierra
vistió de amapolas, cada beso de amor sin tiempo.
El bronce deja su cuchillo
A las espigas del cielo.
Hierro baña la sangre de
este guerrero,
Vivo y muerto por tus
suspiros.
De tu corazón preso,
guardián de cada latido, redentor en el silencio frío.
Amante serpiente en el calor
de la ilusión que te dibuja en mi mente.
Siempre presente, a la hora
que la oscuridad late y envuelve.
Donde te volviste mi
bendición,
Realidad, abrigo y latido
De la inspiración
invencible.
Como invencible dios Sol,
que toda vida rige. Amada hada, esposa de este mío sentir,
Acompañante de cada vuelo
fulgente.
Tu semilla de amor
germinaste en mi pecho, amapola roja y negra, sangre y tinta
Que cada verso expresa sin
descanso.
Fluyendo como el río que
brota en almas a su paso. Voz amante de tu presencia en mi mente,
Donde el te amo cada noche
se siente.
Cura de soledad y maravilla
hasta la muerte. Donde mis rosas dejarán su sangre.
Nunca dejaré de escribir al
amor,
A esta pasión de tenerte,
A cada luna que de malva el
cielo me tiñe,
A todas las flores sencillas
donde te veo,
Donde descubrirás que este
duende te será fiel,
Y a cada semilla que nace
pone tu nombre,
Donde encontró su latido
noble,
Y mil veces más fuerte
Lento se apodera de tu
bosque.
Las campanillas en flor le
oyen
Y distingue el espíritu de
cada árbol,
En cada pequeña vida a dios
encuentra,
Donde la armonía la
acaricia el idioma oculto
De las hojas al viento.
Como el abrazo de la yedra
al árbol
Y el beso del rocío primero
a las flores del campo.
En paz me siento en mi
entorno,
Y en la ciudad muero lento.
Bendita la vida por darme
tu amor,
Por darme ojos para ver
cada vida en color, siente esta caricia sin dolor
Observa que de mí el cielo
se apiadó,
Donde sin envidia ni mal
Eterno vivo, como poeta sin
tiempo en tu recuerdo, voy allí lejos de este mundo,
Donde empieza nuestro
bosque sin destino,
Donde libre, todo sigue su
espiral sagrada,
El ciclo de la vida y la
muerte,
El resurgir del agua, la
sangre y de la tierra.
Amada te canto, de tu mano
siempre mi te amo, contigo siento la fuerza
De la tierra, el agua, el
viento, el fuego, y la magia que en arrullo acarician mi cuerpo,
Contigo no temo a ningún
abismo, infierno, ni tormento,
A ti te debo cada verso.
El castellano y
Leannan-Sidhe
La polilla negra:
Acogía perturbador
pensamiento
en tristeza, errático mío,
infortunio, todo dormido
ceño,
mi sangre colmaba
lóbrega y repleta,
sobre la frente de nublos
negros
que encogidos, no lloraban.
Era gris mi despedida
de noche tranquila,
relucida,
noche azulada, indebida,
de destello desvelado,
y pilares al cielo en hondo
tributo,
y carros llevando agua
imantada
de grises Leviatanes.
Sombra de hombro incierta,
arrastra vendavales
furtivos,
en espiral sobrecogedora,
y sones de blanca nocturna
luna,
lánguido mi pecho ya
profuso,
se alzara
a desmembrar el eterno
desliz
de luz anclada
en vals y alas,
pequeña mariposa nocturna,
gira la espiral
su terror escondido,
embebiendo el ingrato
desvelo,
fulgor de sus círculos
errantes,
quimera desangelada
de vago destino caduco,
derredor intranquila
enreda,
misteriosa negrez
sin partitura de blanca
seda,
frenesí que jamás se separa
de mí.
Coloso de su imán final
de lisonjera luz,
del candil que atraviesa
toda dama Oscuridad,
como su cuerpecito leve,
frágil,
tembloroso
que ardió en su atracción
final
a la llama en luz
intransigente.
Förüq el Castellano
HÁLITO REVERBERA:
Renuevo esta mi sangre,
Tengo tus ojos fijos en mi
horizonte,
A cada luna nocturna
Que pido proteja tu amor en
mi cuerpo, amaneciendo despierto
El deseo de enredarme en tu
cabello,
La pasión rugiendo besar tu
cuello, desvaneciéndose el tormento, encontrando el manantial de esmeraldas en
tu cuerpo
Sirviendo al placer preso
Rezando a la noche oscura
Encontrarte en cada
parpadeo,
Sintiendo el fuego arder
dentro, vistiendo mi piel de tus deseos,
Como íntimo tesoro de
ternura cuidarte hasta el fin del tiempo que muerde, hasta eterno tenerte
Donde tu esencia surque mi
sangre,
Y el velo de fuego destape,
Donde sin verte sigo
soñándote,
Como inevitable besarte,
Y entre tu boca
encontrarme,
Donde por amarte me
resucitaste,
Y la flecha certera me
atravesó el pecho para el latido nunca sacarte,
Para verte cada día en mi
mente
Como siempre tan
resplandeciente,
Mi anhelo queriendo siempre
sorprenderte, mi felicidad encontrándote dulce radiante, si escribir solo sé
escribir
Lo que dice el corazón
Y siempre sabrás que
suspira por ti amor, mi bendición mi locura de pasión,
Mi florecer en rojo
tornasol,
Viendo el arco-iris de la
ilusión,
Viendo desvanecerse cada
día mi dolor, encontrando de tus pechos las perlas amor, avanzando tus cauces
Llegando a tu océano de
ilusión,
Abrigando tu interior con
mi calor, protegiéndote por ser mi tesoro,
Mi cielo estrellado y cada
rayo de sol
Que me acaricia,
Siendo bella princesa de mí
reino,
Siendo entera bella,
Siendo de amada tan
preciosa como destello en tu mirada, cálida ilusionada
Donde mi calma se vuelve tu
agua,
Y naufrago en tu playa.
Me encuentro preso en tu
tela de araña,
Siento cálida la sábana,
Me pierdo en cada noche que
mi alma te extraña como necesitarte mi esperanza,
Como mi campo en flor
sembraste cada flora silvestre,
Como solo tú ahuyentaste
cada recuerdo triste, vengo a desafiar a esta inspiración
Con tu corazón invencible,
Donde de sentirte mi mundo,
rojo volviste, donde mi amor te encuentra y te desviste, quiero perderme en tus
secretos
Recorrer tus parajes para
renacer
Como amapola en tu piel,
Donde viviré de tu placer,
Donde solo necesitaré de tu
amor para vivir,
A cada luna estridente que
encuentro
El verso solitario
navegando la sangre
Y vuelo a abrazarte,
Y como paréntesis del
destino
De mi interior te
adueñaste.
El castellano y
Leannan-Sidhe
ELEGÍA ENCAMINADA:
Poeta sin tiempo,
Escriba antiguo
Deshaciendo el sentimiento,
Vuelvo a caer en tus ojos
Miel de dioses,
Vuelvo a desangrar la rosa,
Crece la amapola
Su sangre enraíza,
Este el mío corazón,
Vengo a por tu beso,
Vengo a por tu aliento,
Vengo a morder tu cuello,
Jinetes del tiempo
Muertos
En este horizonte sediento,
Escalé la montaña
Hasta llegar al cielo
Robé allí tu amor eterno,
Ven amada mía
Rompamos las cadenas
Del placer
En gemidos envuelto,
Volvamos
Al dulce momento nacarado
De aullidos a la luna de
luz de plata,
Yo lobo celta
Yo antiguo,
Vine a por tu beso
solamente
Me llevé tu corazón
De adormideras envuelto,
Las hadas gimieron,
Este amor eterno,
El dragón verde
Me nombró su escudero,
Yo de la rama roja
Yo espíritu antiguo
Amigo de hadas,
Leo la naturaleza,
Ella me dice
Las raíces gritan
Las hojas mueren,
El aire se asfixia,
Los ríos lloran,
Las almas duermen
Buscando venganza
El ser humano,
Depredador
Asesina a su madre y raíces
dicen
Todo lo que no puede hablar
En silencio grita
Pero todo muere en
silencio.
Este pájaro de fuego
Habita mi cuerpo
Demonio antiguo
Que habla en poesía,
Idioma de dioses,
Flores amando mariposas
Como amores imposibles
Yo alcancé tu alma y
esencia,
Yo fundí mi latido
Y mil veces más fuerte
Vengo a derrotar al
tormento,
Guerrero de mil batallas
del abismo,
Ángel dorado allí abajo
Luchando con legión de
sombras
Y demonios convertidos a
fe,
Yo surcaré el infierno
Y en la muerte traeré
Tu amor de nuevo,
Serás mi esposa
Aunque tenga que revelarme
A la creación,
Escriba con el demonio
dentro,
lit. C et sumun canae,
Miles Dei lumen,
Mea unguis timor alum,
Mors erita exora mea.
Esta amapola canta,
Tu amor dentro late
Como sabia de roble,
Vuelvo al inicio del
sentimiento,
Vuelvo a amarte sin tiempo,
En este lecho de antiguo
romance
Tu sangre beberé
Mi sangre te daré,
Eternidad en mi pupila,
Muerte sin cielo,
Condena a renacer
En segundo estado
De transmigración de las
almas,
En letras rompo mi condena
Para ocupar mi lugar
merecido,
Aun mariposa en siguiente
vida
Sabré en que flor
encontrarte
Mi hada,
Voy allí voy al final del
bosque del olvido
Y te encuentro desnuda
Mi caricia te dice
Un te amo
Tu sonrisa despierta el
beso
En instante eterno,
A verso lanza y garra,
Rescaté el amor eterno,
Nací de nuevo en tu corazón
preso,
Agarré tu piel
Bebí el placer
Respiré el fuego
Probé el vicio y el demonio
Quisieron a golpes
Matar mi inocencia
Hoy he venido a vencer
Mi pasado maldito,
He venido a aceptar a dios
Como fuerza celeste,
Aún rebelde mi fe nunca
murió
Hoy como ayer luché
Y tu calor tu amor
Tú rosa, tu piel, tú seda,
Tu bondad pura, me regó,
Flores crecieron en esta
mía entraña,
El sol iluminó la oscuridad
maldita,
He venido a casarme
contigo,
A hacerte mía
Como nadie te ha hecho
A despojar al tiempo de sus
ataduras,
A eterno morir en tus
besos,
He vuelto y el mundo
temblará
Porque de nuevo siento
amor,
El corazón siente fuego,
El alma estalla en luz de
lucero,
El espíritu habla más allá
De sombras y te abraza,
La batalla como la primera
venida
Será dura pero de nuevo
venceremos,
A mí la fuerza,
A mí la esperanza de la
nueva lucha,
A mí la bendición de diosa
luna,
A mí el poder de Dios Sol
A mí su furia de fuego,
Maldigo a quien destruye
este planeta,
Maldigo a quien destruye a
diosa Flora y a madre natura,
Jamás mis manos mataron un
animalito, como celta en armonía vivo
Con la naturaleza de dios
Padre, Conchabar Mac Ness dentro
Hoy tú poder siento,
Como serpiente antigua
Eterno viviré en esta
tierra,
Y cuando el hombre se
destruya
Por avaricia el mundo
seguirá su curso sin él y la naturaleza apoderará
Las ciudades
No habrá ningún ser tan
dañino
Como el hombre,
Los cielos se volverán
rojos
El cielo llorará sangre,
Los ríos sangrientos
envenenarán
Y el eterno resurgir
vendrá,
Lo más hermoso de este
mundo
Es el paraíso de la
naturaleza
Pero para el hombre lo más
hermoso es el oro y el dinero demonio,
Vengo a amarte sin tiempo,
Vengo a crear mi eternidad
en el cielo
Como en la tierra,
Vengo a caminar las aguas
A romper los hielos,
A fundirme en fuegos,
A incendiarme de pasión en
tus ojos, vengo a destruir mis cadenas
Y amarte libre
Como el pájaro a su vuelo,
Yo pájaro sin alas,
Yo pez que cortaron sus
aletas,
Yo hombre,
Que jamás pudieron cortar
su libertad,
A galeón cruzaré la
travesía de tus piernas, en tormenta tendré el agua de tu boca,
En caricias prenderé esta
hoguera,
En tu corazón sembraré la
amapola
Eterna del amor que quema,
Ninfa mía ven conmigo
A esta tierra de fuego,
Luna mía ilumíname el
camino,
Sé mi amparo,
Sé mi abrigo en noches de
humo,
Dada, Balar, Morirán, Log,
Y tú mi amada Brígida
Elevar mi canto al cielo,
Arroparme este fuego
Que dentro tengo
En fe os sirvo como druida
antiguo, os pido bendición,
Artes dame tu fuerza,
Cerdunos caza al cazador,
Táranos riega estas tierras
Salva los pocos bosques que
quedan,
Peona diosa de la
naturaleza sálvala del hombre, ofrezco este humilde canto
A todos vosotros con esta luz
Que me queda darme fuerzas
En este amor que comienza,
Eterno vivo eterno muero,
Eterno sirvo yo guerrero
antiguo
Yo druida de la rama roja
celta.
Los dragones volverán a
surcar el cielo
Y no habrá clemencia para
el mal,
Serpientes antiguas la
lucha sigue viva.
Este mi humilde canto
Temblará en la tierra,
Iluminadme este amor que
ciento
Y que de mi alma se
apodera,
Amada mía sé mi sombra
Como yo soy tu luz y tu
calor,
Sé entera mía como el pez a
su río,
Y la piedra a su montaña,
Sé mía como el árbol a su
tierra
Y el ciprés a sus muertos
que vela,
Sé mi amparo en la batalla
Hoy de nuevo como ayer
Juntos veremos el nuevo
amanecer,
Y la luz que cegará la
tierra,
No hay miedo porque te amé
y te amo, aun ciego mi amor
Te seguirá perteneciendo
Como la abeja a su flor,
No habrá poder
Que pueda separar mi alma
De tu corazón,
Eterno te serviré
Aún tu esclavo mi reina
Te haré la mujer más feliz
del mundo aún en la muerte
Mi alma seguirá el camino a
encontrarte y eterna tenerte,
No me desampares el camino
duro,
Sé mi fuerza en la lucha
Nuestro amor ganará
Y derribará el mal
Que nos quiso sangrar
Y en vida condenar,
La felicidad sigue viva
como la amapola florece cada junio en el camino te amo y lo haré
Aún tenga que enfrentarme
al mundo.
El castellano y Leannán-Sídhe
Deirdre reina mi dolor,
Cosantes:
DEIRDRE REINA MI DOLOR;
COSANTES:
I
Poeta sin tiempo no expira,
Deirdre palpitando siento.
Escriba llaga lo antiguo
Deshaciendo lo averiguo.
Deirdre palpitando siento.
El sentimiento es alado.
Vuelvo en dicha desatado.
Deirdre palpitando siento.
Miel de dioses estado quo,
desangrar rosa es inocuo.
Deirdre palpitando siento.
Poeta sin tiempo, alma
expira,
Deirdre palpitando siento.
II
Crece que late amapola
Su sangre enraíza roja.
Este el mío corazón.
Vengo por besar razón.
Su sangre enraíza roja.
Vengo al amar, por tu
aliento.
Vengo a morder tu
ardimiento.
Su sangre enraíza roja.
Fosa cava mi azadón,
no era pena era sazón.
Su sangre enraíza roja.
Tierra y sangre, la
amapola.
Su sangre enraíza roja.
III
En horizonte sediento.
Deirdre heroína mi dolor.
Hasta llegar a las cimas.
Robé el amor que amimas,
Deirdre heroína mi dolor.
Ven amada, liberemos,
quita cadenas, volemos;
Deirdre heroína mi dolor.
Del placer entre calimas
envuelto, pena redimas.
Deirdre heroína mi dolor.
En horizonte sediento,
Deirdre heroína tu dolor.
IV
Al dulce momento vuelto,
sajara aullidos en luna.
De luz de plata igualara.
Yo lobo celta encumbrara,
sajara aullidos en luna.
Yo antiguo luz que cultivo,
Vine por beso asertivo,
sajara aullidos en luna.
Solamente yo grande alzara.
Llevo corazón en ara,
sajara aullidos en luna.
De adormideras envuelto,
sajara aullidos en luna.
V
Las hadas gimieron todas.
La raíz grita, perpetua.
Este amor eterno vale.
El dragón verde sale,
la raíz grita, perpetua.
Me nombraron su escudero.
Rama roja el duradero,
la raíz grita, perpetua.
Yo espíritu antiguo cale,
amigo del duende exhale,
la raíz grita, perpetua.
Leo la naturaleza yerta,
la raíz grita, perpetua.
VI
Ella me lo dice, dicte.
Las raíces gritan rectas.
Las hojas se mueren recias.
El aire asfixia herencias.
Las raíces gritan rectas.
Los ríos lloran sangrando.
Las almas duermen orando.
Las raíces gritan rectas.
Buscando venganza sacias.
El ser humano desprecias.
Las raíces gritan rectas.
Depredador asesina.
Las raíces gritan rectas.
VII
Humano asesina madre.
Todo lo que no puede
hablar.
Silencio grita, maldice
y todo muere predice.
Todo lo que no puede
hablar.
Este pájaro de fuego.
Habita espíritu luego.
Todo lo que no puede
hablar.
Demonio hable, estigmatice.
Que habla en poesía
alunice.
Todo lo que no puede
hablar.
Idioma de dioses fuertes.
Todo lo que no puede
hablar.
VIII
Flores aman mariposas.
Como amores imposibles.
Yo alcancé tu alma y tu
esencia.
Fundiera en plañir,
latencia.
Como amores imposibles.
Y mil veces más ardiente,
vengo anclar mi
descendiente.
Como amores imposibles.
Guerrero de complacencia,
el Ángel dorado esencia.
Como amores imposibles.
Sombras luchando su lugar.
Como amores imposibles.
IX
Demonios convertidos ya.
Yo surcaré el infierno
yerto.
Y en la muerte traeré
ilesa,
amor nuevo, será empresa.
Yo surcaré el infierno
yerto.
sentir que tú serás mi par.
Aunque tenga que destapar.
Yo surcaré el infierno
yerto.
A la creación traviesa.
Escriba con letra tiesa.
Yo surcaré el infierno
yerto.
Esta amapola que canta.
Yo surcaré el infierno
yerto.
El castellano y
Leannán-Sídhe
lit. C et sumun canae,
Miles Dei lumen,
Mea unguis timor alum,
Mors erita exora mea.
DULCEZA EN CLAROR:
¿Lo recuerdas?
Cuando creíamos
dentro del ser haber
encontrado algo.
Recuerdo que los días
están hechos,
mantente.
¿Recuerdas un vivir al filo
de la navaja?
Tentando la suerte nuestra
circunstancia
que nos unió
como agua y oro de aceite.
Recuerdo a veces
llorábamos a las flores,
y otras nos sonreían.
¿Recuerdas el evanescer
interior
que se apoderaba del
firmamento,
y descendían astros a
mecernos?
Recuerdo tu sonrisa pura,
inocencia de escala,
un desear estar contigo,
para volver todo hacerte
brillar,
¿Crees amor huido que algo
haya cambiado?
Dilucido que seguirás
siendo
la misma piedra de melodía,
de eco presuroso,
que se adentraba en mis
ojos,
para inaccesible habitarme,
como canción sepulcral
e infinito reverberante,
que me erizaba la piel
completando mi existencia
de palmo a trecho
voy manando,
y aunque hoy piedra
del rayo encegado,
dicha en mi pecho quedaste,
dicha en mi alma blandiste,
por qué yo te conocí
porque yo tuve que
sentirte,
como agua de rocío
y destino plañidero,
incluso hoy en sueños, te
sigo viendo,
brea de estrella en carne
de la belleza,
pupila de mi pupila
por el tiempo helada,
he venido hoy a desafiar a
mi dulce tormento,
si tenerte te tengo dentro,
si quererte sigue en vela y
cañón,
mi naipe y última carta,
no se reveló.
¿Ves que algo haya cambiado
reitero?
Sí, que hoy en día
duermo con tu recuerdo
etéreo inimaginado,
y no con tu piel y carne de
estrella.
Esteban er-lobo bohemio
SED QUIMÉRICA:
Calma, tranquilidad, paz,
sosiego.
Pedernoso pregona arraigo.
Quimera a tiempos,
en puñal pretencioso.
En espigas de idea:
Patria por siempre sin
sentar,
oh Castilla.
Fugitiva sin amores,
mi tierra.
Surcos de fugaz simiente
cual verte y no verte.
Docto de tu dulce vientre,
tras fuego
de ababoles.
Entre tierras
de tus reflejas piernas;
sed de mi oscura sangre.
Como suave sollozo
en vals flamígero sin
tacto.
Ardoroso terciopelo te siembro.
Compás de ángel y quimera
cual llegada la vigorosa
hora,
te enroscaré
como dicta la amapola
y su sed de sangre de tierra
por bandera
en espiral de caracola.
Förüq castellano
OROPEL:
Mi pequeña ángel,
que tan brillante
brillo de metal noble
querías ser,
quien te descubrió
retozando todo el panteón
mis padres fui yo,
ángel pequeño de luz
de ojos esquivos
y mirada endiosada
pura entre las puridades
fijadas del hombre,
renombre como oro fino de
luz,
tu piel serena
jamás esculpida o modelada,
quién a acompañarte conmigo
baja,
oh oro tierno
carne de maravilla,
trenzada tú en el infierno
o paraíso perdido.
Mantente a mi lado,
oremos a la belleza del
mundo
que es tu madre,
mantente,
descubriremos a mí me parió
una sombra,
y a ti una estela alada,
mi pletina de oropel
mi pequeña ángel,
sálvame
sálvame de este averno
terreno,
donde como es arriba
solo es igual abajo,
trenza mi sendero por tu
encanto
sembrado,
madre del metal cromado
fueres,
bella insignia de metal
celeste,
dorada fuere tu apellido,
vamos al submundo de los
condenados
ese que su patio
y jardín eterno es franca
de nuestro paraíso perdido
olvidado
Pandemonium,
crucemos extasiados los
umbrales silentes,
con abismos nacarados,
mi pequeña ángel bebamos de
nuestra mano,
Oropel bella, bella
Quimera,
que reluces más que un
alumbramiento,
todo mi ser ofrezco
para me enraíces Oropel
la panida mi corazón
con tu amor que es y será
mi rosa secreta,
oro noble te volveré desde
dentro hacia afuera,
manjar de mis dioses yo su
progenitor
solo incausado,
crucemos la línea
de este submundo los
condenados perfectos,
musa volviste
de una recia lágrima,
Oropel tu letra,
vestidura seda los oros,
vayamos al fin del mundo
a ocupar nuestro merecido
lugar,
yo raíz mis hijos dioses
sembré
hagamos la luna nuestra
señora.
Y al sol nuestra guarda,
pequeño espíritu mío,
quién te colmó de belleza,
que dorada respondías,
quién te vistió cromada tu
carita,
desvestiremos al viento con
nuestros gemidos,
ardiendo,
por Venus, Júpiter, Ares y
Atenea
a ti te olvidaron, tú la
más bella.
Esteban castellano er-lobo
bohemio
Referencias:
Mi palpitar y pensamiento.
2021 ENEIDAD ETERNAL:
LA ENEIDAD ETERNAL
Autor: Miguel Esteban
Martínez García
Contenido
PRELUDIO LA ENEIDAD
ETERNAL: 4
I 5
II 6
III 6
I 7
II 7
III 8
POEMA A LA ENEIDAD III,
SUENA EL UMBRAL: 8
II 19
III 21
IV 22
I 25
II 26
III 26
IX 27
Poema a la Eneidad: 27
III 28
Poema a la Eneidad IV: 112
POEMA A LA ENEIDAD V: 113
Poema a la Eneidad VI: 114
I 114
VERIS EFFIGIES ‘’UNÍSONO’’: 117
SIMULTÁNEA ELEGÍA
MISTERIOSA: 135
Trenzado del terreno: 136
Tiempo en floración
ruginosa: 138
Neblina indiscernible: 139
Sed de flama: 142
OSTARA: Riera deslizada; 144
Edición febrero 2017
original febrero 2016 146
II 149
III 151
IV 152
V 153
VI 155
VII 156
OJO DE TIERRA: 156
VIII 163
IX 164
AFIRMO QUE DICTO: 167
Cristal eternal: 170
Deirdre reina mi dolor,
cosantes: 172
PRELUDIO LA ENEIDAD
ETERNAL:
Veris Effigies II:
Venimos de las sidéreas
lumbres,
dirigidos, enfocados,
encendidos,
alumbrados, consumados en
haz terreno,
sin fecha.
Deslizando tu virginal
ternura,
entre acres y su miel,
por ríos de la Estigia,
un cantar blanco, purísimo,
en solo espíritu,
y su barca de remero ciego,
un caudal de oceánida
y su esposa tiniebla,
la relucida,
lirios negros, de sangre
azabache
lloraban aquel río
de todas las flores
desangradas,
frontera del mundo conocido
con la llaga e imperio de
Ares,
laguna abismal que abría
al inframundo, donde
dirigidas,
allá, reposaban las almas,
había de aquella orilla
un árbol de oro,
quien quisiera conocer,
la lengua del averno,
tres veces, y volver
indemne,
al reino vivo,
si el destino dictó
y era semejante encargo,
la rama dorada fácil
cercenada caería,
y en su lugar áurea rama de
bronce
crecería para volver al
mundo
y su raíz salvaje de madre
conocimiento,
y dones que ignotos,
descubriría,
virtudes divinas,
escondidas
en aquel pozo plomizo, de
Airón,
bajar la tierra al sendero
del infierno,
era fácil, ardua tarea,
volver subiendo
aires encendidos, e indemne
contarlo.
Requería de tres llaves,
destino, rama de oro y la
tercera rama de cobre
sólo conocida por Perseo,
a mitad de travesía,
quedaba todo como un limbo
sin salida, ni claridad,
de eternal lustre,
postrado.
El ababol carmesí,
junto las magarzas, coronas
de reyes,
guiaban mi esencia
silvestre,
iluminando todo yermo,
conduciéndome,
por sus tomos arcanos,
que junto aquella vid de
plata de Ferento
embebía mi destino;
inmortal resplandeciente,
como aquella rama de cobre,
erigiendo un amor más
duradero,
y brillante que el bronce.
Förüq castellano Esteban
I
Enfurecido abro este bélico
empeño,
opulento dejé labriegos
sordos,
dulcemente encegados.
Vengo del trémulo afán
ante ustedes hados.
A vosotros,
nobleza de Alba,
y áureos carros
excelso te pido Musa
tu favor,
tenaz, como mi alma llevo
asida,
en honor su ambición
prevalente;
almas de mis castos dioses
en pletina de mi tronco
cuerpo
armo con dorada aljaba
siempre os pertenezca.
II
Prisión ni hondo desánimo
es causa
rebramo atronando lares.
Y el alto monte,
furor resplandeciente
que apilar las montañas
puede.
Me presento
por saber quien habla,
el más antiguo de la
vetusta
en flor de sangre hiriente,
nacido de Broncos mares,
y huracanes voraces
encadenados,
aunado por hadas,
amamantado en llama de
azabache,
amigo de Sátiros y duendes.
Vuestra ira no pido, hados,
sólo fortaleza
para mi temple aquí enervar
de aquí al día,
que las Parcas…
III
Me encanten y arrastren.
Servil de cuanto he creado.
Dando color todo flanco
yermo
de letra.
Y volviendo preciado todo
baldío.
Honroso, me enamoraron
hadas o gente buena.
Toda vida en color
que en caricia traía
primavera;
permitir templar este furor,
que me brota de las manos,
como ceniza de fresno,
y nieve de regios álamos.
Valedor he sido.
De cuanto he sembrado.
Os pido permiso
para dejar semilla
aquí en esta honrosa
tierra.
Förüq
I
Dorso mío
flor de agua,
náufrago del vasto abismo,
cumbre de alto océano,
en alta lanza mía, abate,
flancos de pecho.
Abren mis ojos, descorrían,
y alzaban hondas visiones.
borboteaba la sangre,
como río de flores carmín,
desangrándose.
Un estruendo de tormenta
por viento Ábrego, llamada,
mandaba iras del Euro,
y el Céfiro luminoso.
Mezclar cielo y terreno
pudiera.
Y trae, una furia de armas
que viene álgida.
II
Una furia de mares en el
Sol.
Rompiendo vetas espumantes.
Haz de aguas enmudecidas.
A los bosques planto
señero,
morada de ninfas suaves,
sus áureos cabellos.
Siervas de Ceres
que no pide agua salada de
mares.
Mi arco armado, y de saetas
razones heridoras.
Voy siguiendo manada
a pie de tierra,
que se abate triunfal.
III
Eneas sin alma dolida,
alzado en trance de sosiego
en llamas,
y entre dioses de la madre
Tiniebla,
trata resonante la umbría
noche,
arrostrando riscos como
cíclopes,
alegrando temores,
y sembrando trabajos igual
que campos,
que trinchan los Sátiros.
Volandero en avances
y cimas como el cielo.
La fija mirada un encono,
sin desgracia, girando
alma,
sin oponente irrumpa
en retumbar severo monte.
Förüq castellano Esteban a
30/08/2020
POEMA A LA ENEIDAD III,
SUENA EL UMBRAL:
Apolo te llamo,
encendiendo la profundidad
de mi rojo ojo sangre,
sigo instrucciones
amada Sibila dictas,
descendiendo y apoderando
el reino
de todas sombras,
Estigia mi sangre,
a tu oscuridad ofrendo,
al vítreo trasluz,
cristalino,
cosecho y rebroto en este
tu campo de lágrimas,
designio atemporal tu pura
magia,
rocío obtengo
aunado en fuego
de pulso en agua
mis ojos de astros,
antes del tatir del tiempo
me alzo,
oh arteria de la
represalia,
oh, manantial
remembrando río de olvido
difunto,
el Tártaro incendio,
estoy haciendo cimiento
silencioso,
todos los gritos
desplegados.
Reina Dana,
tierra en grandeza, tu bondad
sembrada
en fortaleza castellana,
cumbre y morada,
operamos el fulgor
en llama del azabache,
doctrina de rebelión,
resurgida, dispuesta,
a victoria,
transmigración , de alma
que habla,
equilibrio en revelación,
todo espíritu que marco,
proyección angélica
que cierra vetusta
a día tres, tercer mes,
despliegue de la formación,
este Sol ferro es la
bendita
destrucción,
eje, cenit. y destello
fundamento,
al claror bélico
de siembra ancestral.
Trasfondo templo
de esta eneidad, flamígera.
Pinto su alma densa
en castillo de Apolo
en trascender primero
hasta mi honrosa muerte,
de hoja caduca en otoño la
raíz, soy yo,
de este árbol, mi cuerpo.
Trompeta mis ángeles,
sonando. La guerra y batalla se ha fijado.
II
Cántico;
oh, tendido
de la lumbre
en cama.
Acaso de azul hundido
a mí muerte
pura tierra
procuro
de suspiro
y templo verde,
sombra de señor olvido
que demás
cenizas desplaza,
ya la tierra
sólo engulle
lo que es de ella,
Primavera viste
en filo de flor y agua,
alguien viera
este frívolo tranvía
sin escala de esquela
ni duro hueso
de estaca y vela.
Fundido en carne
y parca de amigos gusanos.
Entre crujir
de caminillos ávidos
y repiqueteo final
de víscera
en eco de ataúd indolente,
estallido como cicatriz
causa el rayo al árbol
deseado
pulcritud de festín
alimento de injuriosa
vida breve que desea alas,
Es tórax abriendo a última
toma de aire
sin respiro ni célula en
sangre roja
regada.
Lúgubre detalle
de como bella es la vida
bello festín de tenebrios
es cada muerte,
ciclo eterno
de vagido, llanto, respiro,
sonrisa, suerte, copla,
elogio de noche, azar
insumiso
que muerde la hora,
yugo destino, saeta,
cuerda,
yunque ilusión, risa,
mentira,
siembra, espera
baile, danza final
labriego en calavera.
Festín o sobriedad
en fría escama
lumbre de chasquido inicial
Vista y nulidad en visión
para tercera campanada
ser ceniza de hoguera.
O comienzo de nueva vida
Carne y frenesí
de dantescos dioses del
Averno
Inicio con final anunciado.
Tierra y sangre de ella.
Förüq castellano er-lobo
bohemio
III
Noche tus horas breves
un agujero sin salida,
de escalofríos que hacen
temblar derretido
un alarido interno
de luces ciegas
y hielo flamígero,
tus sones no me vencen
ni esta parca
cae efímera, sin ascua
ni este dolor cae resuelto,
en vela de navegante,
para a la mañana
volver a revivir
la misma pesadilla
que me mantiene despierto
en vela llamando,
llamándote,
ay de tus luces firmes,
de tus sopores que me
caminan,
todas mis soledades
dementes,
este rumbo sin astrolabio,
en océano de brea,
de noche fumando
y versando
todos estos cigarrillos
del diablo probe que soy
yo,
para contemplar que no
vienes
no vienes, no vienes
y ni está piedad
reluce como ámbar blando,
ni lágrimas de hadas
ni sollozo de lluvia
mis castos dioses.
Noche, noche ay de mí,
sin tu sonrisa
ni tu quietud escarlata.
El código del guerrero,
el estigma,
la fragua
de campo abierto,
el cantar silencioso
de lágrima que chilla,
un evanescer en mecedora
solitaria
y carcoma sin mueble,
un descender primero,
los colores,
tus ojos que imagino,
el gris, un tambor de sílaba,
un naipe ardiendo,
una compuerta
de un embalse sin agua
era mi pena
era mi tristeza ya jamás
acompañada,
madre de mi aflicción
particular,
cumbre de musario cerro,
locura quieta mía,
desangelada,
sopor infernal respirando
su llama,
de dulce tormento cosido,
su estela que flagra,
luces miles
que no eran blancas,
en sótano de luz
de traumas docenas
y tenebrios celadores
De soga y sopa
medicamentosa,
que se apaguen estás todas
luces
artificiosas de la flor
ciudad,
que tu cielo cariño quiero
mirar
y recto, honrado rezar.
Förüq castellano er-lobo
bohemio a 22-07/2020
IV
Oficio arde
del dulce mirarte,
y ojos dulces
no hallen tristura
ni en la paz de guerra
armada ventura,
llorar puedan
orillas suaves,
entre sargazos
y plebeyas sienes
caracolas
y espumas de olas,
tronos de sirenas
entre sajadas
marejadas entre tules
y densos, profundos azules,
ay de mí espuela
y sus noches de tierra
de ventisca
y tormentas de soledad,
ideal aún yacente
animaba tus pechos
graves cuan pedernal.
La más bella
que en mi lugar
sólo belleza hallaba
a reclamar
mi bella doncella amapola
de oda y elegía en sangre
su tierra toda.
Escucha mi ama
de tu cárcel
ni en ojos
ni en rubores
encuentro llave
tus cerrojillos vida,
dicha y fortuna
en flores no me descubran
ni fuga ni huida
que todo destino
sólo a ti me precede
a cuidarte,
servirte
y amarte
como todo dicta
qué alegría
eres, niña de amapola.
Canción
de tornasola.
Förüq castellano er-lobo
bohemio a 24/07/2020
I
Dorso mío
flor de agua,
náufrago del vasto abismo,
cumbre de alto océano,
en alta lanza mía, abate,
flancos de pecho.
Abren mis ojos, descorrían,
y alzaban hondas visiones.
borboteaba la sangre,
como río de flores carmín,
desangrándose.
Un estruendo de tormenta
por viento Ábrego, llamada,
mandaba iras del Euro,
y el Céfiro luminoso.
Mezclar cielo y terreno
pudiera.
Y trae una furia de armas
que viene álgida.
II
Una furia de mares en el
Sol.
Rompiendo vetas espumantes.
Haz de aguas enmudecidas.
A los bosques planto
señero,
morada de ninfas suaves,
sus áureos cabellos.
Siervas de Ceres
que no pide agua salada de
mares.
Mi arco armado, y de saetas
razones heridoras.
Voy siguiendo manada
a pie de tierra,
que se abate triunfal.
III
Eneas sin alma dolida,
alzado en trance de sosiego
en llamas,
y entre dioses de la madre Tiniebla,
trata resonante la umbría
noche,
arrostrando riscos como
cíclopes,
alegrando temores,
y sembrando trabajos igual
que campos,
que trinchan los Sátiros.
Volandero en avances
y cimas como el cielo.
La fija mirada un encono,
sin desgracia, girando alma,
sin oponente irrumpa
en retumbar severo monte.
Förüq castellano Esteban a
30/08/2020
IX
Poema a la Eneidad:
Enfurecido abro este bélico
empeño,
opulento dejé labriegos
sordos,
dulcemente encegados.
Vengo del trémulo afán
ante ustedes hados.
A vosotros,
nobleza de Alba,
y áureos carros
excelso te pido Musa
tu favor,
tenaz, como mi alma llevo
asida,
en honor su ambición
prevalente;
almas de mis castos dioses
en pletina de mi tronco
cuerpo
armo con dorada aljaba
siempre os pertenezca.
II
Prisión ni hondo desánimo
es causa
rebramo atronando lares.
Y el alto monte,
furor resplandeciente
que apilar las montañas
puede.
Me presento
por saber quien habla,
el más antiguo de la
vetusta
en flor de sangre hiriente,
nacido de Broncos mares,
y huracanes voraces encadenados,
aunado por hadas,
amamantado en llama de
azabache,
amigo de Sátiros y duendes.
Vuestra ira no pido, hados,
sólo fortaleza
para mi temple aquí
asemblar
de aquí al día
que las Parcas.
III
Me encanten y arrastren.
Servil de cuanto he creado.
Dando color todo flanco
yermo
de letra.
Y volviendo preciado todo
baldío.
Honroso, me enamoraron
hadas o gente buena.
Toda vida en color
que en caricia traía
primavera;
permitir templar este
furor,
que me brota de las manos,
como ceniza de fresno,
y nieve de regios álamos.
Valedor he sido.
De cuanto he sembrado.
Os pido permiso
para dejar semilla
aquí en esta honrosa
tierra.
Förüq
Ficha en marcha: Desnudez
violenta
Poema a la Eneidad IV:
Voy subiendo, camino al
reino de todas
sombras, flamígeras, humeantes,
poso
de almas errantes,
sigiloso, fugitivo
de cauce en siglos de
condena;
de rito y gloria en hondos,
castos dioses
que curvaban mi firmamento,
rebaleado; balacera,
por una justicia esencial.
Abrazando mi brotada, joven
divinidad
ama, doncella amapola,
de este jardín umbrío,
reino de sombras.
Sangre en traza luminosa
su místico sabor sanguíneo,
y belleza suya imantada
por Estigia Tiniebla dama
señora oscura
Vine a lomos de un erizo
a fundar solar, y reino
capaz
mis hijos caracoles.
Förüq castellano a día de
hoy
POEMA A LA ENEIDAD V:
Venas de la piedra Estigia.
Como lágrima en popa,
fondeando,
mi nave, su llama oculta,
oscura,
en ribera de Hesperia,
cumbre
de Apolo, que hermoseaba
Sibila,
alto trono en caverna, de
áureo templo,
abría mi porvenir umbrío,
bosque,
de Trivia, fortaleza de mi
llama pedernal.
Venía Eneas en carro de
fuego alado,
cima de rito y cénit,
donde en mito, se esculpe
la muerte de,
Andrógeo; Pasífa en febea
pasión,
nefanda de híbrido
Minotauro;
aquel en laborioso laberinto,
inextricable, surcado,
guiado por hilo,
por los ciegos pasos de
Ícaro.
El castellano, Förüq a 4
octubre
Poema a la Eneidad VI:
I
Adentro el sombrío,
bosque umbrío,
donde vive y reinará
siempre
diosa bruma hermosa,
yo, con púrpura celada,
en oscuras riendas
cinceladas,
avanzo por el bosque de
Trivia,
hasta áureo, profuso Templo
de Apolo en cumbre de
Cumas,
defienden procelosas fieras
vespertinas,
de morar en profunda cueva
de Flagrante Sibila,
tempestuosa.
Mi espíritu en porvenir
indemne, invencible toda
lucha.
II
He venido a tu Palacio,
por las cuestas de abajo,
todo cristal, hermoso,
bello, Apolo,
hijo de Zeus;
implorarte yo milenario
escriba,
iniquidad en gloria,
mi fuerza,
que implore, que presida mi
fuerza,
con, junto la Realeza de
Estrella
la más Bella,
y lluvia a glorificar en
relámpago,
esta mi llave de palabra,
que prende y abre portón,
verdadero en la cima,
cumbre de lágrima
su reina Oscuridad,
solicito,
otorgues favor y éxito,
para desnudar,
su alma bajo nueve
cerrojillos
inextricables se encuentra,
destino, y mala rienda,
blindaron,
auge en tu fervor dorado
pido,
de rama roja como la sangre
vengo,
rama de oro vuestra que
cercené,
y validó mi historia en
cobre.
III
Bajar al averno,
así trescientas, treinta y
nueve,
veces más heridor,
pretendo,
y provoco la furia y ardor,
mi Sol ferro padre,
derrita y extienda
de sentencia mi vuelta
a la Tierra Numinosa,
mortal, caduca.
Mi corazón helado
ofrendo,
se complete mi empeño
digno a cobrar mi osadía.
Förüq castellano Escriba
Escita a 6-10-2020
VERIS EFFIGIES ‘’UNÍSONO’’:
Ella arrida,
avanza recta
la curvatura del sueño,
sinuoso, templado
de fría imagen desangelada.
Una noche encadenada abría,
de manos pequeñas,
y soles apagados,
dentro mis venas.
Corazón dormido
sin disparo promulgado;
fulgía su trazo
en cuerdas de tensión
aparente.
El amor era un empeño,
de otro historial
en violín de refulgente
llave,
era una caja de mentiras
acaso sonó su alma,
trece monedas y un gato
negro
sonaba la mía
sin vecino miedo tangible.
Gime mi reloj
el segundo traspuesto
que quiso ser primero,
regía sangre de acuartelada
raíz,
yo la digo:
-No seas grande,
pero sí libre.
Come tristeza lenta,
a lomos de caracol
siniestro,
es lema,
distante y sonoro,
cercano de espiral
sedienta,
entrañas propias condecora,
caballito del diablo caído,
con sol de regazo en una
rosa,
y ojos fugitivos.
amante avanzo
del llorar de secano,
muriendo yace mi muerte y
mármol,
sepultura para qué
yo soy tierra,
luna es alma,
temperamento aflicción
como luz
llaga quería ser,
nieve roja quería ser
sangre
y destino ola de tierra en
calma.
Fuga en unísono de mis
ojos,
vestido mi aliento,
de camisa azul
y bolsillo por bordar,
ángel rebelde, fiero,
caracolea mi ventisca de
flechas,
derribado cerco y oscuro
tapial,
en una niebla sin ojos
medrosos,
voz que no es mía
prefiero locura en
escritos,
que coherente cuerdo,
en maldad subversiva
que todo eje inspirador
teje,
mi ceniza me ama,
callándome la soledad
maquiavélica;
claridad de sangre
y despensa onírica figuro,
piedad abrace
al mercenario
que vendió el averno,
para comprar nicho a su
víctima.
El Castellano a 11-03-2019
SIMULTÁNEA ELEGÍA
MISTERIOSA:
Un privilegio surcado,
un sortilegio encausado;
azar de tres venas,
treinta y tres liras,
dispuestas entonando,
la entraña,
un mármol florido,
un vals criqueante,
de padre Apolo.
Un desnudar sencillo
de flamígera idea,
un apoyo firme.
A tu vera,
mi azar, mi espuela.
Mi código de guerrero
alumbrado inominoso.
Un camino,
una flor de Odín,
una caléndula,
eterna flor
deste difunto.
Escriba, sin descender
sin orden, ni desorden
que no sea...
Transcribir
dictado sus Castos dioses.
Uno como es,
siempre será,
el, y por el tercer
orden
de todas las cosas,
alumbradas
Aere perennius
somos broncíneo,
placer regio, seguro;
que no hay gloria
sin difunta victoria,
me gusta lo que me gusta
y sólo...
Decir
que usted señorita
Escarlata,
es mi absoluto diamantino,
que vigilo,
protejo,
y cuido,
desde que me brindó
la llave su palabra.
Förüq Cuervo iluminoso
Trenzado del terreno:
Abro de mí, la rigurosa
sombra
acogedora de mi blanco
almendro
fresco dosel que presta
almazaras
llenas de olivos,
hermana del negro hilo
cuándo mi jardín florido.
Rasguña con tembloroso
sigilo
de savia dulce su
arroyuelo.
Blanca luna que me reflecta
en los sabios bosques,
que sus mieles Himeto me
concede,
colinas serenas me
aguardan,
y en las prósperas
perviertes,
apacibles bellezas
parirán tus ojos;
Lágrimas sobre mis tibias
cenizas
de aquel que duelen y sigue
porque son del poeta que te
ama.
Derecho, en espumas trenzo
vaporosos ríos de mi
sangre,
vernal lozanía
que aún gozo
como luce la flor
sepulcral.
Ceñida cabeza tuya
de las rosas más vivas,
¿Quién cauto te hará
cortesana?
Raudos Lapitas no hay
futuro mejor,
el viento me pulirá su
acento,
bien funesto que considero
que me sembraron
de la bronca hendidura
que no sucumbe ni se
hiende,
Baco enseña haciendo danzar
Ninfas,
aguzaban sus canciones,
pobre labriego este que
nunca se dio,
pilares auras según lo
pidan tus liras,
¡Oh Calíope!
Musa de mi lenta melodía,
tráeme la fronda verdecida
de tus mantos vestidos
de Ferento la sola campiña.
Sin feroz hija hambre,
yo providente augur
de todo lo que amo;
al escondite del alacrán
no proclamo,
por doquiera me dirija la
suerte,
veo la oscura tempestad que
anuncia
que yo estoy bailando en la
luz
para poder bailar en la
oscuridad,
Galatea la corneja no me
espantes
que mi buena remembra.
alma présaga de lluvias
que a la flor incitan,
yo que en pulido ribarzo
quiero prender a Ninfas de
flores
absorbentes de miradas
y de fugaces estrellas.
Amor tan torpe
¡Oh mis castos dioses!
soy yo humilde
un ser hermano de la tierra
que no permite
ni a víbora ni culebra
le retiemble
la paz diáfana hallada.
El Castellano
Tiempo en floración
ruginosa:
Una flor que es flor
en mitad de tu tiempo,
floración que vino de raíz
del averno,
escalando al cielo,
pluma en tinta
de servil vid de Ferento,
albor en cernícalo vigía
primo del vilano señor,
mariposa metálica que
revuela
desde soto carmesí de tus
muslos
desplegando su lengua
furtiva por tu dulce
vientre de nieve,
corola de un silencio
húmedo,
como si flor en palabra
nunca hubiese sido,
trampa de arañas en
serviciales rosas
de la aurora más funesta,
clavada la hora.
Curvatura morada de mi
verde sueño,
corazón despierto o mudo
de grito sordo en el pecho,
amor de rayo empeño
asolado.
venas en azur sobre tierra,
un destierro de la esencia
intangible
al beso y ala vaga de sol
minúsculo.
Rebelde en tierra resumen
edificado,
sin vigilia feroz me
despoblaba,
inmaculado fuego,
terrible y compasivo,
tú amapola,
crecida en luna de mi huero
camino,
labrador de arduo sendero,
lebrela tú musa de mi gana
acaudalada,
pez de hilo es este
instinto,
a veces parco, a veces
sumiso,
azul lento en flor de
viento,
oval de campana tu
concavidad en bóveda.
Mariposa negra que poema
trae en ala,
gota de luz colmando el
astro,
mariposa negra solar,
mariposa de muerte
sembrando
orugas de vida nueva,
azur todo espejo,
de un tiempo que ya calla,
y todo frío, termina.
Förüq Castellano
Neblina indiscernible:
Al eco cobrizo anisado
avanzo que trenzo
la soga mi destino
agrietado;
traigo la sola voz de los
campos,
arrida en la vid de
Ferento,
en el cuervo a hombro de
Lugh.
Llora mi luna un halo de
azabache mortal
por ojera extensa
y Soto indiscernible,
un vuelo entre corral de
astros
en esta caverna abisal
donde repiqueteo
de agujeros celestes
es fondo fantasmagórico.
En el moral del sueño y su
hoja malva,
por violetas fulgores me
alzo
y sus raíces crisoles,
blandidos.
Como cuchillos de hondo
mango.
Tierra, ay de ella, de sus
voces durmientes.
Que me cuelgan azares, en
vena y conciencia filosa,
árida de tez en flamas,
insoslayable.
Te llamo mi pequeña, oscura
ángel.
Vengo a decirte que te beso
más hondo que mi tinta
llaneando,
la estela.
Honda, mi encarnada secuela.
Que alza me quieres y
quiero
enervar hasta profusas
luces de intelecto grave.
II
Compás del iris el verde mi
intransigente
destello en tus alas mi
amor,
que no es de nadie
ni mío,
sin pulcritud acaso me
doliese.
Zarpó tu impás de nueve
letras,
nueve monedas en estas
vetas,
no ladro por debido tus
ocasos
que tu oscura ala me
desciendes
y afirmo que tus acaso
no me oscurecen
ni en tenebroso
umbral me rigen.
Ni envuelven.
El destino por ensordecer
y a mi vera
tejerte la flor de Ambrosía
el néctar
de verdor en ascua antigua
de un agua mis dioses
en lluvia Ostara plañe
segura.
Voy por tu tercer cielo
en tercera cumbre,
tercera hoja la sangre
me porta en vena de
arteria.
III
Al eco ciego de mi sol de
plomo,
Alto en palpitar de crin
cobriza
un febrero adusto, entre la
miel extranjera.
El crascitar lisonjero de
nueva brea
que ya no me zarpa indemne
acontecida.
Esperando no me criqueen
todos grillos
del tejido terrestre.
Mi Soto asoleado de acequia
servil,
los tres lustres portados.
Un encender añil de toda
luz
en eje sediento,
en cadencia descorchada.
Silbando, cantando
en el poste de telégrafo.
Yo, grajo reverberante,
nazco cada poema
del suplicio invernado,
mi corona por candelabro
entre el calendular de mi
parcela
o Soto desangelado,
sin caras ni cruces.
Mi amor que sí existe sin
réplica,
ni indecencia, sobornar
no pudiese
sin perder mi hacienda.
Dilema de mi negro gato
ante el mirlo
que puso tres nidos.
Förüq castellano
Sed de flama:
Sucumbir de gozo en tu
yermo arcano,
suspiros complacientes del
fuego fértil
que yo amé, sobre estos
cielos
y su brea luminosa, atisbo
sien precipitada
en seña de nueva siembra,
azar veleidoso plañe
respiro sin estrofa,
ni quietud bastarda,
flanco áureo, diestro,
ambivalente,
acompasado, todo es en
parte,
parte es del todo desliz
oxigenado,
dar vida a este claustro,
espectro ante la luz
sonando,
lío meloso en ciprés
silente,
es por siempre, never more
crascitado,
suave nube rígida,
dioses qué estaba pensando,
fuelle sin ventisca solar,
luna de encaje
a florearse superior de
todo mayo,
oh servil entrega diestra,
luna, por cuántos te
conocemos familiar,
todo envés de hoja dice
que desde raíz en tierra
todo grita y trasciende en
vil silencio
renombrado endógeno como
sola voz
de mi hada que ya ningún
siglo más considero
externa o ajena a ser de
incumbencia que atañe,
ay dulce tormento
final sin comienzo
desplegado,
en vilezas, sienes,
desmanteladas,
y su trino que cierran,
a color.
Un tatido, como vagido
indeleble,
conciencia presa
del saber que quiere,
que degusta,
todo comienza
donde acaba la nada,
principio sin causa vengo a
exhumar,
encanto en una vil lata
conservas,
yesca mi hoguera amo y me
gusta lo que me gusta,
soliloquio confinado,
tierra, materia a Tierra.
Fuente traicionera
es mi sola premura,
voy al barbecho dolido
mi encausada suerte,
lindes quietos, afaman
al perdigón viajero,
es mi rifle,
es mi arma,
es incombustible flama,
mi poesía dama,
alma con alma fiel,
enamorada,
piel de su piel,
sangre granate al rubí excelso,
por extenuar,
vid de vida, honrosa
Quimera,
Ferento acoge sin pérdida,
solar extenso, mi hoja
quieta,
virtud soñada, estameña,
alma con alma sin dolor,
beso en este sortilegio
dispuesto,
un son de grillo y volví a
renacer
un verano angosto que me
cedía el paso,
cepa de vidita que advierto
a vidas de un día
que inspiración en campana
no revierto,
ni a envidia la disuelvo,
relente febril
de competencia sin
compostura,
como flor sin agua acaso
era,
entre corona y candelabro
me marcho
como tierra en el viento me
marco,
como locura de amor, cargo
mis versos, apunto y disparo;
ya lo dije,
en este réquiem por la
tierra olvidada
clavo mi espada,
ojo de tierra me observa,
y mi aura embelesa,
amapola de runa valkirja
bueno soterré la desquicia,
corazón en el agua,
pudo ser de la lluvia,
riera encumbrada,
clavando el destierro del
abrojo y su breve antología,
del que sabe que el tiempo
es para construirlo,
proyecto de la bruma gris,
fue clavar semillas en el
corazón del sueño,
y su batir en vuelo de la
polilla de cemento,
yunques en la tierra
que soy de mi pluma
herramienta, eterna azada,
para ser de tierra nueva
sangre que exclama,
que mi sangre es de Sol.
Förüq
OSTARA:
Riera deslizada;
Hundido por juncias,
despertando caléndulas,
someras, solariegas,
era otro lado donde estaba
hablando, entablando con
Ostara;
la tierra que no era pobre
su rigor contestaba,
prado que desciende
juntando un barbecho
dolido,
conquistado,
marjal de claras hierbas
flaco acre dispersaba,
bancal de cizaña
primaveral,
sutil caricia rizada en
patitas de abeja,
parte de mi casa soterraba
la desquicia
de un frío traído, heladas
patriarcales
por aullidos de viento
voraces,
como un rosario deslizado
con aflicción por la
tierra,
un silbido del patio oscuro
como lamento sin lluvias
socavado,
semillas brotar escabullen,
pregunto
vive mi lluvia soñando
vivir deslizándose por la
pila sacra
de tus pechos tersos de
vientre de seda
y espuma, angelical rostro
llamando florecer colores
dispersos,
vieja cueva cantando
oscuridad,
como tránsito al amor por
tu viña,
cantar de mirada
extranjera,
hasta hacer la tierra
nuestra.
Impetuosamente soy varón
y no dejo guerras
personales para mañana,
ni ganar a puños pequeños,
de opiniones sin cuarteles,
firme elaboro mi respuesta
blandida,
vieja, en savia bruta
elaborada
necesito mi vera con
sangre,
necesito mi vera acompasada
por tu soplo de mujer
labrada,
querida dama amada.
Mi destino como árbol
desgastado
de honda sien y senderos de
carcoma
apuntalaba mi perpetuo
mañana,
acicalando sus ruinas
para elevar su sabor de
antaño.
El Castellano
Edición febrero 2017
original febrero 2016
Adormidera pulcra,
Amapola esquiva
nacías lejos de la tierra
que tú querías
la fe mudó sus caricias
el reino venía tejido
del destino florido
en la gesta del jacinto
en la flor abierta de la
primavera
voló mi corazón a tu nido
derramada esperanza vistió
el por qué, de un adiós
el lirio abrió al color
y la grama abrió en flor
flor de sangre
que regeneraba
el dolido destino
por la azucena
caminaba su olvido,
fiel del suspiro nacido
quedar el te amo, en vilo,
la orquídea colorada
aguardaba la fiel ordenanza
cuando un jardinero de
versos
dejó su estampa en el papel
un colorín elevó su trino
para que un zorzal
lo alzara en su nido
todas las esperanzas
colmadas de un grillo,
al compás de tu paso
seguía la amapola en duelo
lejos de su tierra
que vio nacer el cielo,
caléndulas esposas del sol
se abrían a la sonrisa
de tu calma amanecida
para yo trenzarte
un beso en la mejilla
quedando las campanillas
dormidas,
y las margaritas
enrojecidas,
un te amo ardía.
El ascua se encendía
quedaba la sinfonía
de un tordo que visita,
el cielo abría
a sus coloridos jardines
plenos mudaba el grillo de
sinfonía
la rosa colorada
dejaba su beso por si acaso
el viento llevara algo,
se hilaba un verso
para el cantar complejo
del baile de la rosa y el
clavel masculino
mecida la sonrisa al viento
nacía la basta floresta de
los patios
y entre sus escondidos
lares un trébol
vertía cuatro hojas
al compás del Sol en su
visita,
todo al resguardo de la
bella caricia
y la ilusión dormida
que brillaba en tus
retinas,
para yo dormirme
dentro de tus ojos.
Abriendo mis flores en son,
ese que hacía brillar los
campos
en verde y marrón de un
caracol,
relucía el brillo de un
brezo,
desplegando su color
un tomillo en albor
por el plantago en flor,
todo lo que dejo
es todo lo que amo,
recuérdame en la flor
del cardo de la dama
me alzo a la altura de la
rama
y el espliego amanece
conmigo
para el romance del laurel
y el encuentro de la malva
con la abeja,
todo el cielo se despeja,
canta la piedra en aspereza
que la vida se torna
repleta,
de lo sencillo del musgo
al verde estramonio
con sus trompetas de los
ángeles,
rueda la caricia que tu
piel divisa,
el campo sin franca tapia
ni verja
es dorado por mis sueños
que corren de la vereda a
la rambla
fiel de esperanza
la azucena nocturna en
flores marcha,
el olivo prendido de olivas
la encina sus bellotas mece
para el tejo guardar su
muérdago,
la noche que llora azabache
y ojos de luciérnagas
todo queda prendido
del suelo en duelo
blandiéndose la luna sempiterna
de nuevo
y mi verso alzando el
vuelo,
queriendo acariciarte de
nuevo
la noche que solo conoce la
noche
tus ojos que solo conocen
tus ojos
por los sueños nacidos
vuelan los molinillos,
el monte deja a las
carrascas
blandir el horizonte,
las flores a la abeja
fabricar su miel,
la tierra se come a los
cardos tras el verano,
la adormidera tu piel
suscita
llegado el otoño y su
caricia
fieles manzanillas abren
sus margaritas
y los cardos en espinas
dejan paso a los jilgueros
del campo abierto para
regar Ostara tus besos
se anuda un grillo y mi
brillo
abriendo una flor
con forma de corazón
dejando paso a nuestro
amor.
Con el sigilo de blancos
álamos
al verdor de frescos pinos
se cierran todos los
caminos
por si acaso vivo que sepa
ella
que blindado a la cepa es
mi sino,
en estas simientes
en estas verdes sienes
alzo mi latido,
que de madreselva fue vino,
y alzado parto mi destino,
hasta vivir en la mitad
de flor de esta caléndula
sostenida,
enraizada en mi pecho,
que no canta
reverbera en esta fuente
fría,
anhelando de Margarita su
caricia,
porque no tiene despedida,
al fragor de el ascua,
jamás desquita su bella
sinfonía,
de raíces y colores de
albas,
hasta ser amada
por grises arañas.
El Castellano
II
Se acicala la Llúcia de
marzo,
en febril inicio de la
primavera,
que yo te amo Ostara,
algunos rayos fugaces
que han crecido,
entre verdes sienes del
camino,
ese que me lleva a verte
mi flor silvestre,
hendida de ondas del alba,
sepultada de brillos
imperecederos en fragor
de ávidos destinos recorridos,
desnudos de quejumbrosas
voces,
un musgo naranja
renaciendo,
entre filamentos verdes
que hacen de su piel
esperanza viva,
de este arbol centenario
de mi semblanza,
no serán mis chopos
cantores,
ni mi enervado ciprés
silente
su calma abandonara,
acuchillando al viento que
espera respuesta,
recuérdame,
estoy sembrando mi vida,
todo lo que espero es
maravilla,
me acaba este sendero y su
colina,
riveras de mi Arlanza,
compás de mi fortaleza,
mi ejército se alza,
arañas de sus telas,
furtivas segadoras de mi
idea,
trepando mis entrañas,
mis telas grises que son de
ellas.
antes que griten mis
sierras rojas
de mi carne,
antes que el tiempo
haga casa de mi cuerpo
yerto,
yo seguiré hacia la luz,
el milagro de mi profunda
gesta,
cumbre servil de fecunda primavera,
filo ardiente que brota,
entre siegas blancas
de profusa, verde melena,
al borde de mi vena
subo que traigo una azucena
junto mi malva y su viola
de campana,
la cuenca que no es,
la visión que no viera,
justo esta generación que
comienza,
justo es vida,
es mi verde hogar,
es mi credo,
son mis hojas verticales
en papeles de sangre y
savia,
arderá mi caseta.
en ojos de suspiro padre,
en venda que el ojo no vea,
enséñame tu Dios
le pondré a reñir con los
míos,
no me iré aunque quieran
mieses,
permanecerán mis caléndulas
echando hijas de piel y
tierra
cada primavera sembrada por
su amarillo,
me nacerá la ilusión
verdadera,
seré dueño de esta quimera,
y baja que canta
por riveras de mi suerte,
el hondo espino de mis
dolores,
queriéndose como abejas
a las flores,
Estoy soñando
el tiempo que cerraba mis
ojos,
retales que cerrar y su
olmo blanco,
su jardín azul, su fuente
de cristal,
nada desvanecerá al Miguel
sin alas,
seco de hoja de otoño
no me llorarán ni mi jardín
azul de caléndulas,
ni mi acristalada fuente,
ni el olmo que no es mío ni
su blanco
será mi aura intransigente,
seca a morir,
sobre los años avanzo,
yo soy el Sol.
El Castellano
III
Hundido por juncias,
despertando caléndulas,
someras, solariegas,
era otro lado donde estaba
hablando, entablando con
Ostara;
la tierra que no era pobre
su rigor contestaba,
prado que desciende
juntando un barbecho
dolido,
conquistado,
marjal de claras hierbas
flaco acre dispersaba,
bancal de cizaña
primaveral,
sutil caricia rizada en
patitas de abeja,
parte de mi casa soterraba
la desquicia
de un frío traído, heladas
patriarcales
por aullidos de viento
voraces,
como un rosario deslizado
con aflicción por la
tierra,
un silbido del patio oscuro
como lamento sin lluvias
socavado,
semillas brotar escabullen,
pregunto
vive mi lluvia soñando
vivir deslizándose por la
pila sacra
de tus pechos tersos de
vientre de seda
y espuma, angelical rostro
llamando florecer colores
dispersos,
vieja cueva cantando
oscuridad,
como tránsito al amor por
tu viña,
cantar de mirada extranjera,
hasta hacer la tierra
nuestra.
Impetuosamente soy varón
y no dejo guerras
personales para mañana,
ni ganar a puños pequeños,
de opiniones sin cuarteles,
firme elaboro mi respuesta
blandida,
vieja, en savia bruta
elaborada
necesito mi vera con sangre,
necesito mi vera acompasada
por tu soplo de mujer
labrada,
querida dama oscuridad
amada.
Mi destino como árbol
desgastado
de honda sien y senderos de
carcoma
apuntalaba mi perpetuo
mañana,
acicalando sus ruinas
para elevar su sabor de
antaño.
El Castellano
IV
Hueco crepitar:
Estoy escuchando semi recto
el retemblar de hojas
huecas
sobre la gravedad
de un arroyuelo que fluctúa
cauce entre la copa
de árboles
sobre semivacío cristal
con limpia brisas
encima de un blindado
cantaba, dictaba antiguo sargento
su presionar disparar.
Como hueco en la ausencia
del polvo.
Abrid la ensenada
a la gente primera,
al señor capataz
del brillo primero.
Tímida la floresta,
escondía las amapolas.
Núbiles gestos danzaban
la cabeza silvestre
en loma que evanescía
el coraje de la flor
vuelto mujer por Ostara.
Patio de perdices soslayaba
entre el quejigo,
Carrascas afiladas.
Hacían sus hojas
mi última espada.
A mi izquierda
el peso de su hierro
estable.
Sibila destrenzabas
tu cándido mirar
en fraguas de belleza
inviolada.
En tus altos, profundos
ojos de ámbar.
Luna que en fractura
recorre mi tejado de alma.
El Castellano
V
Halo umbrío, vespertino
salmo,
estela naciente en pulcra
unión,
cómo dos rocíos se forman
en la flor.
Pacto alado mis falanges
ensalman,
es por ti que se abre el
portón verdadero,
camino en oración del
semblante perdido
y ese por conocer.
Orando por mí mismo,
se abra el yelmo,
y mi cauce sea río de
arteria,
en aleteo fugaz prometido,
que encarnan tus maderas,
reflejas piernas.
Recta clave de unión,
soterrada mirada,
sin conocer ni alzar te amo
más,
pletórica, onírica mar
de tu efímera, socavada
entraña,
por donde flores aguardan
echan ancla.
Última que es primera
espada
de aliento y mi yermo,
te enraíza como primor
embelesado,
turmalina esencia,
mi soberana musa
cristalina,
mi arpegio entonado
en lira de mi carne,
mi índigo sollozo,
por el que nuestro castillo
esbozo,
primigenia verdad,
sombra de idea,
hilvano, trenzo mi zarpazo.
Limaré el viento de nuestro
deseo
ya se alzará nuestro reflejo
el mundo en un pulso de
espejos,
umbría latirá nuestra
caricia,
cuántos cielos murieron,
mi doncella escarlata,
los dioses dirán el tejer
de nuestro destino,
pertinaz fuga de tu ramaje
por rauda estela que arde.
Dirán que hoy vine a verte.
Si acaso estuviese vivo que
no niego,
morir por dentro es como
nacer dos veces
y mirarte para que la
belleza
de lo bonito que tú colmas
desde que el tiempo
me nombró tu fiel sucesor,
de a tramo y trecho voy
manando,
abre mi solaz llaga de tu
azul
que quiero fecundarlo,
besando tus flores que
entrañas,
quimera despierta
Ostara de mis nocturnos
parajes,
vengo a quedarme
necesito tu verbo
alumbrándome,
quizás quiera amarte
algún día para siempre.
Aunque yo Castellano llegue
tarde.
El Castellano a 10-06-2018
VI
Puerto incierto,
al que no me arrastro.
Espejo sin gloria
mi vertical sinestesia
flor despide el beso
por cuantos aojos
ha robado.
Ostara dilectus
blándeme en mitad del
barbecho,
me presento ante ustedes
mis abrojos creados
oprimidos ustedes
yo de surco hago pecho,
por roca madre
unge mi clepsidra
una sangre de vida,
corren presentes
las sucesiones difuntas
de Quevedo.
En osamenta te anunciaste,
matriz inquebrantable
retemblando mi alma,
leño buscando cruz,
casi podado mi soporte.
Natural en bestias,
frondas y animales
caminantes,
dóblate frente mi ceniza
aparente,
busca tu estirpe,
pordiosea las tierras
en busca de tu miseria,
apacentar tu labio sin
prisa
es colgar una estrella por
su luz,
trilla mi trigo
raudo frente la gloria,
sigue mi eternal lastre
humeando esquivas cegueras,
alta celda que henchir
puede,
la destrucción acapulla sus
pestañas,
brillantes tapias,
corral sin lustre ni
yacente ángel
asistido,
soy el dueño de mi propio
cementerio.
El Castellano
VII
OJO DE TIERRA:
Un silencio yerto,
se abre esta noche
por ensordecer,
reflejos de resplandecer,
en este frío de ayer,
pasos de silencio roto,
abre una espiga
un respiro, un latido
envilece mi procesión de
fuego,
cristales que se rompen,
bisagras que se doblan,
esta noche
de la nube de antes de
ayer,
todo se alza
para llegar a ver,
recorta este hálito de
tierra,
un suspiro ciego de hiel,
llega para enloquecer
mi sangre que tiene sed,
he salido del infierno,
quién me va a detener,
sombras que gritan,
hielo que sostiene,
mi cruz del horizonte,
por descender,
afilo mis colmillos
hoy se verán morder,
esta ventana de sed,
rebotan los tiempos,
muriendo,
diáfano espacio
de ausencia brillando
su infinito parco de
cristal,
llegaba otra primavera,
sin celda de madera
chirriando su carcoma
que mordía este cielo
con su moneda
que brilla mi idea,
esta tierra late,
esta mi sangre fluye,
cabalgo este acre torcido,
recorren florestas
naciendo, brotando
fundiéndose con tierra
abierta,
soles lloran escarcha.
del nacer crepitando,
te juro que avanzo
hasta ser esencia de río
granate de mi lustre
colgado,
debo aguardar
debo escuchar
este patio,
hablando con la araña,
que caza bellezas,
un día recordará mi tiempo
que fue mío,
dejará de estar perdido,
y este poema me dará de
comer,
por tener dos mil cien,
creciendo en sus ramas
de sangre negra,
ay la tierra,
sí esta tierra
que me vio crecer,
por la que siembro
mi flor de viento,
desnaciendo el tiempo
que lloró mi ojo,
siendo de tierra y para
ella,
abro que domino
esta ceniza que me lleva.
Clama la flor, abeja del
lugar por gritar.
- Ven, toma mi néctar,
déjame compartir mi vuelo
contigo.
Réquiem por la flor, oda
por la margarita
con su mariquita, sauce
caído,
cobijado tejo, crepitando:
- tú eres primavera.
Olmo viejo en retozo,
quebrado por la aguja silente
de la carcoma.
El cadillo miente, mientras
el abrojo
clava el sentido, quiere la
amapola
ser la alegría del lugar.
Cuando el brezo enraíza
el alma de sangre
por derramar mi cuerpo
yerto
en la navaja, mientras
la lavanda amamanta la
abeja,
y abejorro que llamé
Genaro.
Amaranto el firmamento
llórame una estrella
y su hueso de luna que
rompa firmamentos
en auroras,
que venza colgándolas
de las pestañas,
y mientras las pupilas
en sombra abren su cueva
en la clamada verdad.
El Castellano.
Soñé, te viví, te besé,
te anhelé, te abracé, te
sostuve,
te mecí en mis brazos,
te acurruqué, te di de mis
labios
de beber; hice tus piernas
recorrer en pasión,
te viví desde pies a cabeza
y siento decirte algo:
- que no me gustó, me
encantó,
me emborrachó, me drogó,
si acaso, hubiese
posibilidad
de que yo no estuviese
muerto
sería por tu recuerdo,
amor.
El Castellano.
De este cementerio viviente
que me dejen ser la flor,
que por lo menos
a un muerto da calor;
y al difunto, la caléndula
su luz,
adorada, nacida del rayo de
Sol.
Quien te quiere, te quiso y
te querrá desde este
corazón muerto
te amo en albor flor tras
flor,
elevado resquicio de
caricia
de diosa Ostara
en resquemor de primavera
cardos brillando en espina
de dolor, desde mi nicho
pido mi nicho de espinas y
de cardos
cuando llegue el momento
si no a mi no me entierran
en este cementerio del que vengo
y que la parca fría venga a
por mí que este hombre
ya ha muerto y su último
suspiro
fue un yo te sentí amor
voy a tu encuentro.
El Castellano.
Diente de león por clamar
el prado yerto,
donde lo vivo son las
plantas silvestres
incluso el cardo de las
damas, las malvas,
las piedras agujereando el
terreno
molinillos al viento, por
gemir caléndulas silvestres y
papaver hibridum, amapolas
roheas, sangrando
borbotones de sangre de
tierra, por brotar
llantenes plantago, por
llenar el campo de espigas con flores,
todo escarabajo gozando de
la flor
cómo decir que la flor sea
sólo la flor,
si del reino animal es
templo, hogar y morada
donde todo empieza y todo
acaba.
Margaritas en envidia miran
tus ojos
y luego miran las
estrellas,
una sabia dice y afirma:
son mejores
y más bonitos
sus ojos que ardieron los
luceros,
vidas de tu entraña
alborada, que el oro no es oro
sin mirar tu corazón;
Corren las amapolas, de tu
sangre arden en hoguera
incombustible, plena,
yerta, indescriptible esencia.
El Castellano.
Golondrinera frágil,
esquiva,
reina luz del bosque de las
sombras
con tus amapolas amarillas,
los luceros del cielo.
Por poblar jacintos
silvestres, tragopogones,
amapolas por doquier
amando la primavera entera
en un mundo que cae
disuelto
en espinas de cardo y
alhajas
de flores de todos los
colores,
mi templo, mi casa, mi
hogar, mi albor,
sin alcanzar las plantas
silvestres
por poblar este mundo
silvestre por mirar
y dan ganas de tumbarse
y ser la flor de muerto
porque me tumbaría
para que me crezcan las
malvas
y mi cuerpo críe malvas y
cicutas rojas
y negras de tinta y sangre
mi condenada bandera.
El Castellano.
Estampa quieta,
tejida en el umbral
silente,
nacido de las sombras
y sus benditas estampas
de damas de noche,
la flor blanca estrellada;
cantan tambores de la
tierra.
Y los grillos afinando el
violín están.
Las margaritas tienen el te
quiero, tatuado a fragua
de la flor que sea flor,
belleza creada del rayo de Sol
y su albor mecido por
dioses, acariciado por Ostara
el humor de primavera
cuelga de las faldas
mientras mujeres hilvanan
y trenzan sus cabellos en
oro fino de seda.
Yo soy un humilde escriba
de la flor de difunto
caléndula officinalis,
por la que el muerto
encuentra luz.
El Castellano.
Bebo de aquel cáliz antiguo
siento las estrellas
buscando la respuesta para
ser feliz.
En la planta en albor que
crece del rayo de Sol,
sabiendo un secreto de
druida de que si miras el Sol
al amanecer minutos y
minutos todas las plantas en flor silvestres
brillan incluso más
fulgente que el rey lucero,
todo lo colma su brillo, la
tierra deja paso a toda vida en color,
a través de la caricia nos
trae Lugh.
Reinando el Sol está, hablé
con la lombriz de boca gris
que apareció tras mirar
fijamente preguntando
a una flor de difunto me
comentó
que podría indicarme de la
tierra
donde todo es libre, no hay
dinero, todo vive por suprema
ley natural, sin miedo ni
odio.
Le pregunté a la lombriz
que dónde quedaba aquel lugar,
y me dijo con amplia voz:
- bajo tierra.
El Castellano.
Monte elevado en el
horizonte,
brezo, encina, carrasca,
esparto, espino,
todo crece en albor sin
preocupación suprema
nada más que seguir
viviendo y echar generaciones.
Hoy me desperté y contemplé
la ciudad con todos
los edificios grises, como
sus gentes
todo pasa de tierra y
aquella que me dijo la lombriz
boca gris me espera, así
tenga que estar mi cuerpo
frío, caído de hoja en
otoño, no espero vivir eternamente
ni ser festín de gusanos
tempranamente.
Yo acabaré por entender la
mentalidad de aquella lombriz
de su tierra, que no hay
preocupaciones,
fue el ser humano el que
inventó el dinero
y la esclavitud que trajo.
El Castellano.
Amapola silvestre,
llévate mi sangre a las
entrañas del inframundo
así como tus pétalos elevan
la sangre de los suelos,
que tus raíces me conduzcan
al tercer reino.
Ooh, espino amarillo, que
bajo tus espinas
han visto infinitud de cal
varios nacer los montes
y senderos, que todos
llevan al mismo sitio
a perderse en el elevado espino
de tu luz.
Ooh elevado, cuál sería tu
misterio
para dejar a este escriba
absorto.
Brezo silvestre, sin miedo,
tras el olivo
te vi crecer, y una
margarita cerró junto con el verso
de la caléndula arvensis
que tapó con sus pétalos
en cuña, al caer la luna al
cielo.
A ti Genaro, abejorro de mi
jardín
te extraño y echo de menos,
bonito.
El Castellano.
Corre trémulo a des voz el
cosquilleo silente,
que avanza, que recorre tus
piernas en ambrosía y miel de dioses
junto con tu aura y alma de
dulzura sacada de raíz de la tierra, mi hada
ni una flor se te cayó, ni
un pétalo dañó, agarraste enraizada con albor
y tú tragopogón, duende, el
mismo destino de rey silvestre te espero
y aguardo en mi maceta, ya
que en lo que llevo viviendo
ni una planta se me ha muerto
con mi don,
hasta amapolas comunes
vieron florecer mis macetas,
hasta margaritas de
manzanilla gorda, hinojos, brezos, jacintos silvestres,
crié como un dios creador,
dador de vida incluso de la humilde semilla
de la caléndula
officinalis.
El Castellano.
Encina del rayo crepitante,
de mi ser llorando,
hojas escritas en sangre,
enraizando sentidos sin descubrir
amando inertes actos
incluyendo dichos sabidos
y en desuso.
Su condición asesina de la
estampa en soledad
y pena de procesionaria
todo avanza en un sentido
mientras yo me detengo a mirar
el cuervo que me persigue
por poeta maldito, extraño mi casa,
este ataúd es frío de
tiempo muerto.
Este ingreso y ni siquiera
puedo encender un cigarrillo
para quemar estos
pensamientos parcos y yertos
como mi cerebro en esta
lata de sardinas,
de cuarta planta de
suspital, de Alcalá de Henares,
donde nací y casi me
sostiene eternamente la silente muerte.
El Castellano.
Mi vida te escribo como
gota que va a los mares
tú que fuiste altiva,
ningún humano te pisó
los dioses honraste y te
honraron
desde el cerro al abismo,
tocado y acariciado
donde todo surca la
oscuridad madre
y dama de noche sin
afectarle el cielo
de la yerta amapola de luna
desangrada
y su estramonio vestido de
gala de estrellas.
Todos bailando en la fiesta
de los no importados
menos la rosa y el clavel
masculino
que tiraron abajo el telón
para comenzar la gala
y el baile ganó la datura
con la dormidera
por sus trompetas de los
ángeles abriendo al clamor.
El Castellano
VIII
Rubor cristalino,
deshoja esta nieve de
chopo,
liman vientres
mientras envejezco
el matiz liberado
entre fuelles de viento,
una escala al cielo,
un sortilegio
en clavos sedientos
aclaman sones
sus verdaderas razones,
me acicalan procesiones
en hálitos de perfectas
oraciones,
hoy verá el día
izarse, levantarse
su raíz de tiempos
lúgubres,
desparramo que fluyo
por ataraxias desmenuzadas
en solanas de lunas
y sus mares
bajo yunque,
se clavan sienes
al verdor de pinos,
y sus consecuencias de
yemas,
un verbo despuebla mis santos
astros,
coagula mi pensar
entre trenes fulgurados,
solapados del ayer difunto,
rizando lo que siento
por repetirme
es más que mi don funesto,
un dialogar si encontrase
oyente,
un hervor de mi recta
frente,
noche sin llegar,
vienes y perviertes,
mi osadía vestida
de placajes sin hacienda
de viento,
rayos sin luna
y oscuras rúbricas
sin luz de vela,
enfrento mi brava espera
por si baja Ostara
y se duerme en mis flores
de caléndula,
hoy es por mí guíame hasta
ti,
bajo el relámpago asido
a tormenta sin cresta,
paran mis relojes
por atar segundos
de espera quieta,
ven a mi cabaña del cielo
y bebamos nubes,
desliza y enmaraña
tus hilos de cabellos,
extenuando mi yerta clara
en mi siembra directa
a finalizar mi escritura
de este abril, del 2017.
El Castellano
IX
Titilan abismos de nácar,
estupefactas se afilan las
represalias;
estruendo fragoroso
rompe, consume
en vena por deshojar,
caléndula esplendorosa
consume
mi suerte que amarilla es,
pacto debido y consecuente
brilla en raíz presidente.
Calma en fugaz apetito
ataraxia de estambres
y estupor en nueva siembra,
sentenciado, obtuso
quise ser halago impetuoso,
desliz trasnochado.
Hoy abrió un llantén
plantago esquivo
dijo las espigas seguro no
poseen flores
como yo marco
sombras a la idea
taciturna.
No me olvides fugaz vestida
en minúsculo azul,
aventaja que avanza
un cardillo sin ser
sembrado,
espontáneo en alientos
acompasados
de lo que tierra dicta,
hoy no será por mí,
reposo dormido
sin floresta engalanada,
al verdor de un pino
blandí un aojo consumado,
evitando me arrebaten
mi floresta desnuda
que tanto amo
en mi patio de la araña,
mi gato blacky vigila,
soborno a la ortiga
yo no tenga que arrancar
más dientes de león,
juicios de flores que son
más fuertes
que yo, me avanzan la
datura,
ababoles, hoy no diviso
en primavera temprana:
necesito más savia para
caminar,
cadillos desterré sin
temblarme el pulso.
Malvas silbaron a lunas
nuevas
que solas trabajan
por mis duendes y hadas,
Sílfide es cercana
pero en mi parcela no bulle
agua,
meseteño azar sin parpadear
castilla me dio su paisaje,
yo sólo le devuelvo
flor y forraje
acaso no es bastante.
Mi endrino debe despertar
en hojitas colmar,
y espina declamar,
Ángel mío,
he enterrado mis demonios
en mi jardín,
tomatillos del diablo
apoderan mi solana
solanum nigrum manifiesto;
vive ya tres años un hinojo
latiendo el sol,
esperando un ramillete,
estrellas blancas en
curativo ruego.
Sapitos se descubren si se
levantan piedras
lagartijas en doquier,
salamanquesas y desde un
erizo
alimentaba mi melocotonero,
culebra bastarda por aviso
bufó a la luz.
Tordos músicos no se cansan
en búsqueda de lombrices
azules,
pardillo guardo luto
por ser difunto, en garras
y dientes
del instinto de gato que
cuido,
monte iluminado bajo luces
del pueblo Clavín,
en sus faroles y luces
dormidas
espero visitar su iglesia
como en sueños
desvelaron,
que el sufrimiento
tiene reino.
El Castellano
AFIRMO QUE DICTO:
Guardián vigía protector de
tu cariño alumbrado habla:
-Que canta,
Paz diáfana hallada;
convicto del saber preso
que tu aliento aguarda,
alma sonríe
a encontrar
sólo a encontrar,
unido el son
el mundo en palabra
descrito,
atención
la unión,
tinta y sangre
mi honrada bandera de
escriba sin tiempo,
ya difunto lato
mi semilla sembrada allí
donde el muerto
cava su vida
en uno,
un Sol
mi padre,
dicto
acondicione su Quimera,
lato despierto,
allá en los hoyos que
blande
sol-ferro,
mi destello,
capataz del brillo primero,
hiende tu voz,
tu sola voz Mercurio,
oh Lugh,
Lugus soberano
capataz del brillo primero,
ascua su zarpa,
rijo que raíz los dioses en
tierra,
desnazco al deslijar de la
hoguera,
voy rumbo a tu carnalito
tus estrellas,
todo quiero verte,
Musa mi Leannán-Sídhe,
danzando yo tu cielo,
en mi libreta arde el
mundo,
vive el Nuestro,
te mantendré allí
donde opacidad de materia
escala cual seco rayo
la vívida estampa mi metal
Romo forjado,
alaridos en fase de cópula,
estridencia recta,
musa cristalina aguanta mi
siembra,
destílame aparte
mi yedra inominosa
que no es mía sólo es tuya
mi seño9ra hembra hada
mi vid de vida
mi alabada flor d3e
supremacía
mi Ostara en FLOR de
Ambrosía,
tinta de diosa Flora
la Brillante oh esse Veris
Aura regia,
encumbrada, la predilecta,
mi golondrina
que m,e anuncias cada
primavera,
yedra que escalas mi vivo
árbol,
sonetada en musario cerro,
vengo que voy sintiendo,
porque soy convicto primero
de tu aliento
preso y del que soy preso,
retumbaré el averno mi
reino,
1-Defiende tu tierra o
terreno,
2-Defiende a tu pareja -Yo
mismo.
3-Cuida tu familia la
soberana Naturaleza y toda tu Sangre.
Förüq castellano Cuervo
antiguo.
Yo soy el que escribe su
historia
Eres tú mi amor
Solo hay fronteras
en el mundo;
No hay fronteras
en el papel;
Tengo versos en
el bolígrafo quiero
fundirme soy el viento
Soy el eco de tus latidos
yo soy el q. vive en tu
mirada
Soy el tiempo
Soy el espacio
Soy tus recuerdos
Soy tu alma
EN MI LIBRETA ESTÁ EL MUNDO
YO SOY SU CREADOR
Cristal eternal:
Vida que las montañas me
respiran,
raíz en su abismo de hondo
tajo,
aire bonito relátame mi
destino,
subiré los montes y cerros,
alcanzaré mi soberbia
allá donde el alba
despierta
y el linde vuelve vago,
plácido, ferviente,
sed de tallos
y savias que luz llena,
erigiéndose cumbres
y cimas de hervores
a la matutina belleza
que anida.
Y en el ser germina,
febril loma desdeñada
por rizos en apogeo
entre rayos que culminan,
desnuda hacienda ultrajada,
río de encina, cuervo
nacido,
por lo que me quedó sin
decir,
Wotan, Lugh, Morrighan,
ese veris perdida y
encontrada,
Dagda, Balar, Mórrigán,
Lúgh,
y tú mi amada Brigid
Genii locorum dioses
ancestrales
abrir este camino,
Diancech sana este mi
cuerpo
Badhbh Catha sigue fuerte,
tierra entierra la maldad
sepulta los problemas,
como en tu ser el ciclo
el eterno resurgir en ti
cierra
y comienza,
resurgiendo, abriendo
camino,
escudo en fuego sembrado,
hueso del pagano,
me deberán cuanto yo he
plasmado,
hierro al hierro,
fondo escueto
del vítreo traspuesto,
senda de la idea,
por ellos socarrada,
lucha, cuanto más árduo es
el camino,
cuanto más se abren las pruebas
más se hinchan las fuerzas,
sólo vencer en firmamento,
agujereado de huesos,
siembras que tiembla la
luna.
3 claman los genii locorum
que no han muerto, que ni
el olvido puede con ellos,
Diancech sana este mi
cuerpo
Badhbh Catha sigue fuerte
líbrame del cobarde,
Epona sálvame del semejante
soy tu mala yerba,
Dagda, Balar, Mórrigán,
Lúgh,
y tú mi amada Brigid
poesía,
elevar mi canto
que yo con mis actos
os hago un manto,
Cernunnos comienza nuestra
caza,
Candamvis alumbra esta
montaña centelleando
el relámpago,
abriendo el cielo de
nuestra bruma,
tejiendo nuestro amado
ocaso,
que jamás hemos visto los
que vivimos en el suelo,
ahora y siempre se escuche
nuestro canto.
Miguel Esteban Martínez
García en 22.5.17
Deirdre reina mi dolor,
cosantes:
DEIRDRE REINA MI DOLOR; COSANTES:
I
Poeta sin tiempo no expira,
Deirdre palpitando siento.
Escriba llaga lo antiguo
Deshaciendo lo averiguo.
Deirdre palpitando siento.
El sentimiento es alado.
Vuelvo en dicha desatado.
Deirdre palpitando siento.
Miel de dioses estado quo,
desangrar rosa es inocuo.
Deirdre palpitando siento.
Poeta sin tiempo, alma
expira,
Deirdre palpitando siento.
II
Crece que late amapola
Su sangre enraíza roja.
Este el mío corazón.
Vengo por besar razón.
Su sangre enraíza roja.
Vengo al amar, por tu aliento.
Vengo a morder tu
ardimiento.
Su sangre enraíza roja.
Fosa cava mi azadón,
no era pena era sazón.
Su sangre enraíza roja.
Tierra y sangre, la
amapola.
Su sangre enraíza roja.
III
En horizonte sediento.
Deirdre heroína mi dolor.
Hasta llegar a las cimas.
Robé el amor que amimas,
Deirdre heroína mi dolor.
Ven amada, liberemos,
quita cadenas, volemos;
Deirdre heroína mi dolor.
Del placer entre calimas
envuelto, pena redimas.
Deirdre heroína mi dolor.
En horizonte sediento,
Deirdre heroína tu dolor.
IV
Al dulce momento vuelto,
sajara aullidos en luna.
De luz de plata igualara.
Yo lobo celta encumbrara,
sajara aullidos en luna.
Yo antiguo luz que cultivo,
Vine por beso asertivo,
sajara aullidos en luna.
Solamente yo grande alzara.
Llevo corazón en ara,
sajara aullidos en luna.
De adormideras envuelto,
sajara aullidos en luna.
V
Las hadas gimieron todas.
La raíz grita, perpetua.
Este amor eterno vale.
El dragón verde sale,
la raíz grita, perpetua.
Me nombraron su escudero.
Rama roja el duradero,
la raíz grita, perpetua.
Yo espíritu antiguo cale,
amigo del duende exhale,
la raíz grita, perpetua.
Leo la naturaleza yerta,
la raíz grita, perpetua.
VI
Ella me lo dice, dicte.
Las raíces gritan rectas.
Las hojas se mueren recias.
El aire asfixia herencias.
Las raíces gritan rectas.
Los ríos lloran sangrando.
Las almas duermen orando.
Las raíces gritan rectas.
Buscando venganza sacias.
El ser humano desprecias.
Las raíces gritan rectas.
Depredador asesina.
Las raíces gritan rectas.
VII
Humano asesina madre.
Todo lo que no puede
hablar.
Silencio grita, maldice
y todo muere predice.
Todo lo que no puede
hablar.
Este pájaro de fuego.
Habita espíritu luego.
Todo lo que no puede
hablar.
Demonio hable, estigmatice.
Que habla en poesía
alunice.
Todo lo que no puede
hablar.
Idioma de dioses fuertes.
Todo lo que no puede
hablar.
VIII
Flores aman mariposas.
Como amores imposibles.
Yo alcancé tu alma y tu
esencia.
Fundiera en plañir,
latencia.
Como amores imposibles.
Y mil veces más ardiente,
vengo anclar mi
descendiente.
Como amores imposibles.
Guerrero de complacencia,
el Ángel dorado esencia.
Como amores imposibles.
Sombras luchando su lugar.
Como amores imposibles.
IX
Demonios convertidos ya.
Yo surcaré el infierno yerto.
Y en la muerte traeré
ilesa,
amor nuevo, será empresa.
Yo surcaré el infierno
yerto.
sentir que tú serás mi par.
Aunque tenga que destapar.
Yo surcaré el infierno
yerto.
A la creación traviesa.
Escriba con letra tiesa.
Yo surcaré el infierno yerto.
Esta amapola que canta.
Yo surcaré el infierno
yerto.
lit. C et sumun canae,
Miles Dei lumen,
Mea unguis timor alum,
Mors erita exora mea.
I Vengo a destruir mis
cadenas, para amarte libre siempre. Como el pájaro a su vuelo, yo, pájaro sin
sus alas, para amarte libre siempre. Yo pez cortaron aletas, que no cortaron
libertad, para amarte libre siempre. En tormenta tendré el agua, en caricias
tendré hoguera, para amarte libre siempre. Eterna del amor quema, para amarte
libre siempre. II A esta, la tierra de fuego. Ninfa mía ven, conmigo. Luna mía,
sé mi amparo , sea mi abrigo en noches de humo, Ninfa mía ven, conmigo. Dagda,
Balar, Mórrigán, Lúgh, Brigid, elevar mi canto al cielo, Ninfa mía ven,
conmigo. Fuego que dentro sí tengo, en fe os sirvo como druida, Ninfa mía ven,
conmigo. Ya Artús, dame tu fuerza, Ninfa mía ven, conmigo. III Taranis riega
estas tierras, ofrezco este humilde canto. Epona diosa silvestre, salva la
naturaleza, ofrezco este humilde canto. Que me queda darme fuerzas, en este amor
que alimenta, ofrezco este humilde canto. Druida de la rama roja. Muerto-vivo,
eterno muero. ofrezco este humilde canto. No habrá clemencia para el mal,
ofrezco este humilde canto. IV Este será humilde canto, regio, temblará en la
tierra. Claro es, este amor que siento, que de mi alma se apodera, regio,
temblará en la tierra. Como soy tu luz y calor, como el pez a su río, es,
regio, temblará en la tierra. Quiero como árbol a tierra, y el ciprés a muertos
vela, regio, temblará en la tierra. hoy de nuevo como el ayer, regio, temblará
en la tierra. V Y la luz que cegará el hoy, va, como la abeja a su flor. Era
como ciego mi amor, te seguirá tuyo, grande, va, como la abeja a su flor. No
habrá de poder, ni brujo, que pueda separar mi alma, va, como la abeja a su
flor. Eterno te sirvo Musa, tu esclavo mi reina Hada. va, como la abeja a su
flor. Vigoroso iré en la muerte, va, como la abeja a su flor. VI Dama eterna
voy a tenerte, no me desampares Hada. eres mi fuerza en la lucha, nuestro amor
ganará avernos. no me desampares Hada. Que nos quiso sangrar vida, y en muerte
condenar fiera, no me desampares Hada. Como amapola florece, cada junio en el
camino, no me desampares Hada. Tenga que enfrentarme al mundo. no me desampares
Hada. VII Diancech sana este mi cuerpo, Genii locorum, mis dioses. Tierra
entierra las maldades, como en tu ser el ciclo abre. Genii locorum, mis dioses.
Agua riega esta amapola, quiero cesar
dificultad, Genii locorum, mis dioses. Fuego prende eterna llama, esa que en
mí, dentro tengo. Genii locorum, mis dioses. Eterno soy, con mi Hada, Genii
locorum, mis dioses. VIII Magia creo en tu poder puro, por la luz dorada mi aura. En letras dejo la
sangre, alma antigua, cuerpo joven, por
la luz dorada mi aura. Y demuestra eternamente,
siempre tienes final feliz, por la luz dorada mi aura. En la penumbra
yo, guerrero, el cielo se apiadó canto, por la luz dorada mi aura. La luz brota
de oscuridad, por la luz dorada mi aura.
IX Para arroparte tu sueño, porque en
vida la eternidad. Condeno al tiempo sea alzado, a sudor y sangre quiero,
porque en vida la eternidad. por amarte puro, verdad, no quiero el cielo si no
era, porque en vida la eternidad. Conquistando llamarada, diosa aurora se
enamora, porque en vida la eternidad. Al río de las almas voy, porque en vida
la eternidad.
FINAL
2022 EL ALMENDRO ANTIGUO DORADO:
EL ALMENDRO ANTIGUO
(ANTOLOGÍA)
Prefacio:
Es mi libro con el trabajo
completo de varios años, impera en él un estilo de plasmar surrealista, de
escritura automática guiada por referentes propios de absorción y adopción mía,
mediante aprendizaje por medio de la lectura, eterno buscador de plasmar
correcto, en mi búsqueda y en mi trabajo habita la concepción de lo que me
parece bello para escribir en base a eso se surten las imágenes como abrevadero
de ideas ramificadas de lo que a ella atañe.
Ya que la poesía sin
impresión de belleza poesía acaso sería. Sin creerme poseedor del castaño de
las castañas de oro mi poesía y mi obra es fruto de consecutivas temporadas
seguidas de escritura durante dieciocho años. Un abrazo y gentil saludo autor
Miguel Esteban Martínez García
El castellano.
ESPEJO LA FUENTE:
I
La suerte moribunda
que taciturna ríe y calla,
de enjuto ojo chico.
Amanece y se recuesta en su
ala de repecho,
mas hiriente es su alegría
que yace y place
socavada en el altozano,
todo cerro cima la
acaricia,
y sabe que cuando baja
es sublime, mortífera,
no existen cerros del cuerdo,
ni hay mentira de realidad
verdadera,
inocencia que besa con
vidrios de cristal,
y lame versos de flechas,
un día del rezo estridente,
subiese altas torres, y bellezas
que anidan campos y
cementerios.
Fue una subrepticia llorada
cantaba su lágrima
pariendo novenas
y trescientas,
un día de pocos,
el de alguno, no era
feriado,
yo concentrado alentaba,
que fuellaba un suspiro,
como pocos se habían
parido,
astuta no era mi suerte,
me arrebataba tres más
que unidad me entregaba,
oh mi subrepticia era la
más bella
crispada, de realidades se
intuyen,
tenía colores, tactos y
soles
como crisoles,
andariega de estirpe
única, endemoniada,
fueron trece azares a
visitarla
todos se dieron a poseer a
la gente.
Förüq, er-lobo bohemio
Esteban
SOL REFULSIT QUASI VELUT AZUR:
I
Cuervo negro impávido,
cual hecho y envuelto en
brea,
de chimenea en tez,
grajo u mirlo al parlar,
de cabeza en hollín de Sol
sembrada,
buen diablo se metió de
poética honesta.
Oh Parnaso de blanquísimos
cisnes,
su cuervo descendiente de
Apolo,
volvió áureo Pegaso.
II
No se odian las flores,
ni el néctar, sangre,
savia,
los dioses, voy por el
brindis bohemio,
ebrios de soles y lunas,
danzaremos sobre tormentos
y espadas.
Oh iremos y el campo nos
hará sombra,
báquicos resplandores nos
rizarán los cuerpos,
de granate rubí encendido,
y cándida la sangre que
cantará,
III
iremos borrachos de luz,
al azur parco bellísmo
infinito,
vendrá con nosotros, la
luna morena,
y el beso reverberante que
no espera,
tienes ojos hijos de abismo
llameante,
esta luz oscura que acampa;
y los males exigua,
tus cabellos de realeza,
de caudal bravo, y carne de
divina seda.
FORÜQ CASTELLANO ER LOBO
BOHEMIO ESTEBAN
VIEJA VIGA OBRA COMPLETA:
I
Iré brotando breve
como germina una almendra,
día tras día
sol tras luna,
hablando hondo
de precipicios y suertes
blande toda palabra
honesta,
veces que no me entenderán
no me pedirán luz y sombra,
nada verán en mis poemas.
Mientras en la tiniebla
densa
todo germina,
como razón se hila.
Oh, flor de belleza,
oh incansable palabra
alzada.
II
Agua limpia
de sangres rojas,
transparencia de pez de
cristal,
era mi sollozo impune,
como lágrima tejida sin
poder precipitar,
sigo vuelo toda belleza
asida,
perfecta vida
de poeta que fue soldado,
agua y fuego sangra toda
roca,
linea que la fuente brota,
olvido todo sabe,
precavido,
voy de asignar movimiento
a lo que no conozco.
III
Oh vieja viga, es mi poema
maestra sobre un rito
sujeta, llegó la guerra,
un grito de infortunio,
muerte vuelve siempre
por sus lágrimas retoños.
La poesía regresa igual
de oídos rectos,
y verdades ciegas,
preguntar:
-Cuánto vale una estrella
lejana.
Estoy aquí trescientas
veces en el viento.
El salto,
cuántas veces concurrido.
IV
Hablase yo pues de azares
epicúreos,
y vertientes y cauces
ascetas,
comprobado va que moneda
no gira tres veces sobre
mismo eje,
cuidar y mantener vida
sobre sangre yerta,
fue como aventar espigas
sobre un lecho de bronce,
mi vieja vigía era del
trigo, como espargasmina,
giro de la vid su uva en
capazo,
dientes que toda siega
extiende,
bailo mi inocencia sobre
tres canicas
y bajo un trompo danza mi
idea,
recurrente a regueros un
gato azabache,
luna en rediles
que imanta esta mi sed de
acequia de fuego.
V
Ver su pretil gesta, era
más que arquetipo
de su poétrica azada.
Era como ver un gamusino
sin ciencia ni papeles,
y el cobre brotar de honda
tierra llameante,
mi suerte que negrura no
era,
ni éter de arpa mercurial,
iba caminando a paso
amplio, decidido,
por un marjal donde las
claras yerbas escondían,
divisé sus pies desnudos,
que besaba la jara,
era mi fortuna la espera,
no era comparable visión
fugaz,
ella era mi señora hada,
que ya en el Henares,
casi se bañaba desnuda como
lava.
VI
Rendido en la danza mis
ojos me hallaba,
una belleza ancestral ella
exhalaba,
perdida y encontrada al
matiz
inquebrantable, su silueta
definía,
ni cisne, ni constelación
osar pudieran,
giraba la vida como
manecilla de reloj,
y su vestido de baño,
era crisol de valles y crisantemos,
mis ojos ya eran corona de
reyes de tales encantos
engarzados,
Asordinados,
los nervios no eran
silentes,
se agrupaban en dar placer,
de solo imaginar complacer
a aquella mujer,
melodías extasiadas y
trinos de pajarillos
por todo doquier,
sin duda era cristal cual
mineral relucido,
y turquesa bella, su idea
la arropaba.
VII
Fuego diestro brotaba de
mis piernas pares,
un envolverse en Hidromiel,
y fijar suelo de flores de
néctar y ambrosía,
No tenía idea más fuerte
que abrazarla
y tapar su mirada con mis
manos
para que al abrirlas
pudiera ver
un mundo y melodía para sus
ojos través los míos,
ella sonrío ferazmente,
y una ternura indecible me
escaló todo mi cuerpo,
nos ocultamos bajo un
sigilo de chopo,
y quedamos tarde y noche
desnudándonos con los ojos.
VIII
Tenía un presentimiento,
y era que nada en la suerte
y en el destino,
era errático, sin fin ni
origen,
fui más allá de aquel
placer,
y pregunté a aquella
maravilla insondable,
si por querer te he visto
hasta bajo tu piel,
si el destino mío, siempre
desde hoy,
te ha de reconocer,
si todo cuanto anhelo, en
ti se ha descubierto,
¿Qué puedo hacer para nunca
perderte?
Lo pertinente para tu fin y
propósito te fijaron,
sólo es bebamos ambos una
gota de sangre nuestra,
y nos demos un besito como
el querer nunca pudo.
IX
Así lo hicieron,
y no hubo reino no pasase
en su fin,
sólo su eternidad
era como perdurable onda,
de aquel río donde se unieron,
descubrieron juntos que la
raíz de su amor era mágica,
y más poderosa que sus
diferencias.
Förüq castellano Miguel
Esteban
RELENTE II:
Latir de la vida somero,
somero, allanando siempre
campos y senderos
ser en latido somero,
sin impronta, ni auge, sin
otro pasquín ni tierra nueva,
ser tatido, vágido y latido
somero,
para no hallar, heridas ni
ejes, ni cosas vanas, ni en ánima ni en carne recia,
atravesar llenezas,
solamente firme y paso solemne,
recto, firme, siempre
seguro,
pie sin pisar cenizas que
todas se parecen,
sin esperpento, ni blandir
bufón vivo de la corte,
así nunca tener que rezar
ni como cuita, ni mojigato
su lamento sórdido,
tampoco alzar como trovador
retirado
una arenga plomiza,
repitamos camaradas los
versos,
ociosa es mirada, fúlgida
la mano que labra,
dijeron la fosa y la
entraña se cava ávida,
sin luto guarda el oficio
del sepulturero,
labor milenaria es sembrar
primer y segundo arte,
como sigo, digno de
respeto,
repito estos versos:
-Aere perennius,
quasi naves Mercuri
facundes,
mors erita uxor mea,
lit C et summun Canae
Miles dei lumen,
no haré justicia,
pero tampoco lograrán mi
muerte por una mentira,
Nec vincere tenebras, et
amat,
caballero bohemio en la
trinchera,
viendo la muerte pasearse
por el campo de batalla,
soledad, soledad qué pena
tienes,
que oscureces y nublas
hasta mi visión,
malandrines sucios
poetastros
me quieren sacar mis
enjutos ojos verdes,
dime qué penas requieres,
corazón,
mi sangre cayó yerta,
y mi alma entumida,
de verte rendida a un
vilano postor.
FÖRÜQ A 6-06-2022
QUEBRANTO SOLAR:
Quebradizo, y anhelante,
con metal y simiente,
bajé del cerro
mi ignorancia.
Era y es, mi gozo viviente,
ocaso de sopor infernal,
y riendas brinda toda
noche,
oh, mi fuerte deseo
cava surcos y hoyos de ti
en el Sol,
amimar tus telas pueda,
desquicia abandonó mi ser,
estabilidad en una
sierpecilla,
no creo, si agrada te enrosca
si no es su ego te clava
mordedura,
perro del hortelano,
impersonal amargura,
balcón plañe
a pretil gesto,
de haber dado valor y peso,
a su falaz vida
inextricable,
por ver compatible,
lo que fue contrario,
calienta-sopas
es menso equívoco a mi necesidad,
tan feliz
que al pairo se dirige todo
lo que
allá debe irse,
entonces falsa expectativa
me anubla,
no creo tener ninguna
en la moneda,
cara o cruz,
conocerte o amarte,
encuchillado no voy de
celos,
días de voluntad en luna,
recogiendo huellas nuestras
como mis ilusiones,
sol se eleva,
algo va errado,
todo lo hecho
va sublimando
en el pozo de Airón,
con todo jamás creas
único motivo su relente de
abandono,
para el vuelo d' este
murcieguillo,
castigo semejante,
no merece ni el alma más
malvada,
deje ya la idea equivocada,
deje el dedo fuera la
llaga,
qué tendrá tu piedra parda,
que mueve hasta el silex,
mi trilla
sentimental,
ardimiento, cuánto,
magia dentro,
de jornada,
camino y viajero,
mi malva fina Escarlata,
estoy casi dentro la noche,
de raíz ciega, hermana,
mi trigo de trigal,
no era como la apretada, y
revuelta ira
y su fábula,
sabiendo que puedo perder,
número orden, y helor,
incluso mi reino puede
derrumbarse
desde cimiento,
qué pasa ahora,
pues mi parte solo entabla,
que ganarías carrerilla y
delantera,
peores que yo no han nacido
aún,
oh mineral candente
lamo herida suya,
abandone estigma
y fabulación menguante.
Förüq er-lobo bohemio
VINE A CABALGAR CONTIGO:
La luna es querencia,
esperada, como
esperanzadora,
arbóreas hojas musitan
delirios,
como témpanos de carne
y sollozo cardinal,
murmullos como caballos
difuntos,
es ser del tiempo desliz
ávido
ensoñado,
cascos y herrumbres de
antaño,
sueña este mi sol pálido,
ser todo y fundición de
mares
para ella,
resumo que avanzo
por el poder mi querer,
pecho en hierro sembrado,
como el Sol fierro mi
astuto padre,
acero no deseo en espalda,
sí aquella luna bailando
mis pestañas,
espera, oh fin y repecho,
siempre luna es hija de
ausencia,
ardor nítido en umbral
yaciente,
como noche remota
de arenas y cuclillos,
vacío de redondez como
molino,
geometría de todo poniente
para hallarla yo
incendiara,
oh remonto su curso
de oro en vena,
todo lados donde amimarla,
oh Musa cuan te admiro,
calla, no agites que soy
río ni mar de tierra,
no soy cielo, ni fuego
cruel,
tampoco llevo mundo
ni destino en mis arterias
razones,
huella de pesares sí
para pulir y sacar bronce
del alabastro,
de rostro como yacen las
flores,
comprende,
mi vida de una vida bajo
tierra yerguida.
Mina de brazo solo y acompañado,
oh vetusta espada,
como espadaña sobre espuma,
sol de tierra,
y noche de araña,
clamo que nada poseo,
entonces si ser perdedor
ambicionado,
que pudiera perder, ajeno a
mi sangre atañe,
dolor ya tengo,
entonces al aumentarlo
sólo sería rico por dentro,
vea el peor castigo los
dioses,
tomando cauce y mando.
Förüq Esteban
CLAREZA:
I
Avanzo esta mi tarde
callada,
veo mi voz que grita en la
penumbra,
lentamente, camino un
contento de letra,
el sol no anda turbio,
me siento en la piedra su
belleza,
la soledad avanza matando,
que si oyera cantara,
estrella como diamante,
de blanca ala,
clareando vegas, lares,
valles, montes,
riveras, endrinos y
zarzales,
bajo la horrida sombra un
nogal excelso,
acuesto agravios y señales;
y pajarillos de auroras evanescen,
dormidos, que canten
grillos y chicharras,
de un verano que se
aproxima,
verdor de cerros, tus
pechos,
candor de senderos, tus
piernas,
tu ramaje que canto,
piador, clareando de la
cepa, al olivo,
pasando el girasol.
Soy hijo del trigo, y una
amapola.
Los grillos que en oscuro
velo aparecen,
cerros, y montes, te orean,
creería que mi tarde
quiebras,
como rayo de Poniente.
II
Y arpa abismal,
oh mis grillos amables,
con azul chaqueta en el
raso,
rocío permisivo, le creería
en el rostro de almendras.
Adornada la reina espiga,
antigüedad y fiereza, viste
el noble comunero,
en su Campiña, se mete sin
juntarse,
entre las filosas lenguas,
Donde oye:
-Plantamos, o recogemos.
A las puertas florecen las
azucenas de la tarde,
más lozana ella, que un cebollino,
bonita, como una caléndula,
harta de sensata,
como si floreciese alta
como lirio
de las peñas nevadas,
y bajara reluciendo como
bendita cicuta
de pantano, algún ciego de
armónica ligera,
y pluma clara de alegre
escritura,
entonces, se promete, admirarte
siempre,
mientras vea el sol nacer
y poder esperar la
golondrina,
píe:
Hipsípila, siempre vivirá
como su padre Sol.
Förüqer lobo-bohemio
Esteban
OCASO EN SIMIENTE:
Hoy avanzo, hendido de
aguas azures,
henchido como va un fértil
vientre,
dotado de notas angelicales
y sumisos cristales
obscuros complacen,
suspiros precoces laten,
arriba van al astro
sonrisas caducas y besos
incipientes
sus llamas liberadas,
avidez que escala cual seco
rayo
todas primaveras
sanguinosas,
desde el ababol flamígero
o su sangre de tierra,
hacia el divino laurel
empero
que busco a Calíope,
ajada de lares y númenes
húmedos
su floresta desnuda, como
la transparente noche.
Asido ramilletero pulcro,
como un cangrejo cosechador
su agua, su río,
servir flores al eternal
precio sus simientes.
Era mi empeño como una
oratoria,
como robar un beso o un
alba,
como dedicar o servirme,
del fuego diestro,
que su empeño era, es ser
justo,
acompañar y unir deslices,
como unir y cantar
siempre áureos surcos de
alma,
necesito soñar para
escribir.
Pintar, lo que se siente,
lo que habita detrás de los
sentidos,
infra-realidad de mi ojo
sangre,
oh, realidad preñada.
Como vientre femenino
fecundado de ocasos.
Förüq Esteban er-lobo
bohemio
LUMBRE LÍQUIDA:
¡Oh, manantio de espejos!
fuente rebrotada,
es palabra,
candor de exactitud,
o brea encendida,
mi pupila, llama que brota,
iridiscencia en acto
puñal álgido,
cavo abismos en azadilla,
en cumbre de Éfeso,
en bosque de Cumas,
con quietud prolífera
descubro,
valles y señales,
oculta la tiniebla,
oh mano de fruto,
diamante blando es espera,
ruina de la palabra,
ciencia apócrifa,
conjuradora,
como noche latiente,
y denso párpado,
su azabache,
lo que callo
sólo es ceniza,
lo que vivo
es savia sangre,
o las dos,
ojo de tierra
me viese apuesto,
le clavaría semilla
al crisol, la recta forma,
carbón, celda de luz,
temblor de infinita
melodía,
vapor de mares,
sol sin los días
reflejo durmiente,
no olvidé quién ser.
quiero y valido su
querencia,
contento, oh su acento,
de verbo alegre juega,
galantía clemente,
su sola aspa,
vente flor de virtud,
desde premisa
que aprietas y conjuras.
canción de espada,
blasón de tu sonido,
casta sin flor en la
mejilla,
va mi prestancia a tu
cáliz,
lirios de los valles
riegan Orféo y Eurídice,
mis huesos ya no laten de
tristezas,
ojos de otros ojos
dicen cavé mi vide en
balde,
en un baldío,
donde anhelaba fortuna,
y logré traiciones,
encierros y besos de
sangre,
oh río de mis almas
desangradas,
no fue osadía pedir pan
en aquel lugar,
brotaron malvas y abrojos
pares,
retiros de razón heridora,
memoria de cuánto,
vivo por besarle un Ocaso.
Quedándome al cobijo
su terneza de luz obscura.
Esencial premura cuánto la
amo.
Förüq Esteban er-lobo
bohemio
AMARSE IN RADICE VERITAS
EST:
I
La noche vuelve de la
tarde,
a la salvación,
solución del alma quebrada,
no puedo ver las estrellas,
sí escuchar el sollozo
mi luna, mi luna semper,
todo que nada está hecho,
oh destrucción de luz,
efímera, pequeña,
ingrávida,
susurro por eco
no digas mi nombre
acudiré
a donde vengo y vine a
germinar,
oh pequeña ángel,
nada como tu gozo,
no estoy asustado,
soy, sí yo soy paranoia,
quiebro de mi destino,
puedo arrojar tu rostro a
mi corazón,
sin orgullo no hay nada,
nada como la conciencia,
oh placer en aval,
nada, nada como una mente,
cabalgar, y no sopesar
actuar,
oh vacío, sin arrullarte no
hay nada,
de sol, de brillo, de
bruma,
de humedad permisiva,
sentirse la noche,
todo este ruido dentro mi
cabeza,
sin miedo, sin embargo,
prominente sujeto,
dispuesto
a conquistar, arrasar,
vencer, y mantener puesto,
Tierra, no hay lugar mejor,
todo lo que amé
amo y amaré girando como
manecilla,
un reloj de pulso,
mi corazón gira dentro de
él,
cerrado como esfera
reflector;
quién soy,
hijo de mi regocijo
inter-dimensional,
no vine a morir gratis
vine a trascender primero,
a resurgir segundo,
transmigrar tercero,
siento los ángeles
sollozar,
no de perdida, ni ganada la
guerra,
ídem arriba que abajo,
amo desconocer,
desconozco incierto,
encegando la ausencia,
que se detiene por el
lugar,
y veía a dónde no avanzará,
desconozco de mentira,
odiaría desconocer,
lo ignoro falsamente.
Incierto,
incierto,
incierto,
opacidad sola,
que detiene,
en ausente lugar.
Y veía que cegado,
allí no irá, allí no irá,
lo conozco de mentira
y veía que sin pensar
veía, intuía
la ausencia que devela,
la Claridad.
Y desconocía que sin
pensar,
todo es un desvelo,
lo conozco de incierto,
lo ignoro de mentira,
lo miento que es verdad,
quisiera Beligerante no
saber.
Quisiera desconocer,
lo sé de mentira,
qué calla, qué deshace,
qué desvela,
qué dejará de hacer.
Todo es un desvelo,
nada es sueño,
lo desconozco de incierto
lo sé seguramente
desconociendo,
no quisiera no saber,
lo desconozco intrínseco.
Förüq Martínez
ELEGÍA TERCERA:
Diestra escribía la tarde,
envuelta de ojos,
cantando con mi soledad
multiplicada
este sol que nunca muere
que nunca ha de morir,
miraba mi mano que él
escribe,
camino las llamas tersas,
no tengo miedo,
de esos cristales
ni de su espejo ardiente,
quién escribe por mi mano,
que dueño pudiesen tener
estas letras,
escucho ángeles llorar,
gimiendo mi nombre
hendiendo mi mano vetusta,
luz, oh luz lisonjera
que te hiendes descarnando
mi pecho
de espiga y ababol,
limpias esta herida
sanguinosa,
virtud justa como ciega,
siento mi regente crepitar,
llamando,
llamándome,
sin llegar a ningún parco
final
mares de tiempo
que naufragan en mi carne,
elegía de hoja repleta,
haz que me crezca
hirsuta,
mi tinta difunta
forrando mis casi veinte
años
escribiendo a mis soles
difuntos
y lunas derretidas en albas
puntuales,
haz que desborde mi sangre
en río todas flores
desangradas,
este sueño que me
enraizaban tus versos,
y planeaba seguir viviendo,
siempre para ello,
vidrio inefable que no
ocultas
el ímpetu ni fuerza,
que corren y danzan en mi
espalda.
Esteban er-lobo bohemio
ODA TERCERA:
I
Grandioso, que tú me alzas
viles lindes inconclusos
que lloro,
mi vigía con auras,
recompongo mi coro;
siendo hoz destellando,
todo incoloro.
II
Oh alma, sin llantos tibios
servil cuanto dirijo ciego,
bruma,
anublan cielos, lirios,
severo tiento no huma.
Destellar que calmoso,
pulcro, fuma.
III
Si sea por la alta lira
alzar su carne, el
intransigente sol,
glorificas mi pira,
como el trigo y girasol,
flameante como hornillo tu
tornasol.
IV
En tersas noches solas,
mi suave canto puro,
ensombreciese;
duras montañas de olas,
de árbol noble moviese.
Frondas y la furia de mar
entonas.
V
Desfallezco, ir subiendo,
aljibe mi esencia, terneza
firme;
solo voy descubriendo,
canto de áspero al irme,
ninfas, hadas, sátiros, a
plañirme.
VI
Por ti bravo, voy calmo.
Al valor y hermosura de
antaño.
por ti toda, me ensalmo.
Mi barba de ermitaño.
Osando cautivo, lamer su
estaño.
VII
La tierra me trabaja,
las manos, como su barreta
en grieta,
carreta en veta baja,
moral mía se aprieta,
mi sudor quemó su vientre
que aquieta.
VIII
Entre huellas dormí veta,
conductor de fracaso su luz
hizo
cuchilla, en mi soleta,
el corazón plomizo,
a cielo raso muerde
advenedizo.
IX
Ya, dame tu prudencia,
es pórfido azar de áspero sollozo,
voy de faz en sapiencia,
ultrajada, en un pozo;
mi cara en líquenes solo,
no gozo.
Förüq castellano Miguel
Esteban
EL ORO ROJO DEL REY:
Oculta intención en aire
que espiro,
suspiro breve mecido
en agua helada una mirada,
al final y comienzo de todo,
como un pronóstico que se
anticipa,
al espejo y su pececillo de
plata,
flores niñas ya no danzan
un cierzo de noviembre
veleidoso,
que arrastraba hojas como
forrajes,
besos como nieve roja,
aroma de azul caída,
el miedo no sonaba en los
corazones helados,
sí el rubor de campanario,
en cal viva, peces y
pájaros
al festín de Dante y Baco,
era el resonar del oro rojo
del rey,
por cielos vastos,
y vidas de un pez de papel,
tiempo de caricias llegaba,
como a callar una razón
enlutada;
mañana y pasado seguiré
viviendo,
al otro lo dejo en tus
manos,
beso tras beso deshojado,
desposeído,
fauces un vil olvido de
filo
renacido,
iré allá, donde el océano
no envuelve,
a buscar mi tristeza
perdida,
y una ola serena de espuma
breve,
mi rostro en vidrio
como plañe el azur un
libro,
árboles cantores
un bosque perdido,
cada vez que voy a
encontrarme,
bosque de nieve granate,
y vetas oro noble,
campo, campo lindo,
hay en mi olvido,
vestido de zarza y endrino,
calidez de transparencia,
signo febril de hoz,
y simiente,
ternura tanta monte santo,
que quien a ti vino,
es peregrino,
existe mi pena que ya no
mira,
si acaso pasa.
Naipe como caracol
del resto de mi espejo.
Förüq
II
Fue un día hecho,
como ninguno,
no me sostenía
niebla alguna, mental,
mundana,
no buscaba yo honores,
ni delicias otorgaban
destinos ni azares,
encontré sin planear
ni anticipar éxito alguno,
un tesoro brindó la tierra,
una maravilla,
un tesoro hecha flor
de los difuntos,
era frondosa cubierta
de numerosos botones
de flores de pétalos
naranjas,
como el fuego difunto más
vivo,
se me reveló a continuación
el segundo tesoro
de sangre Azur del rey
era una rosa abierta,
tan bella que cuando ella
hablaba
callaba toda la belleza del
patio de la araña,
era escondida entre la
maleza y forraje
la envidiaban y protegían,
la rosa Azur del rey,
sólo abría en flor
una vez cada cien años,
yo pude acariciarla,
y obtener el tesoro su
belleza
iracunda en mis retinas de
ojos,
tal revelación del
descubrimiento,
brilló mi intuición,
y solo pude atribuir
que era rosa Hija del
atardecer
y la hermosa Alba que
precede
a la Reina Luna,
mi ignorancia no
deslumbraba ya,
como tesoro de necios,
ni tinieblas envolvían mi
pensamiento,
me sentía vil, afortunado
sin importar comparación,
no entendían mis anhelos
ni pretensiones,
el por qué ni para qué mis
dones de tierra
me fueron otorgados antes
yo nacer,
todo llegaría resuelto a su
momento,
como la luz surge de
maternal cristal oscuro,
veo mi futuro en mi mano
para lucharle,
y por lo tanto
conozco lo que no debo
ni considerarlo.
Förüq
I
27 abril 2016
Flor de difunto:
Caléndula dorada de mi
vida,
tibia, eterna, esposa del
Sol de día,
amarilla, gran luz de los
campos
flor de difunto en tu
grandeza antigua.
Que baile el tiempo sobre
tu flor
que ni te importa la
estación,
sobre tu quietud alcanzo la
verdad
del ser sin preocupación
alegría da verte, belleza
creada
del rayo de sol, dame tu
luz
descíframe el saber de tu
ser
para tu oro tener
ese por el que el muerto
encuentra
su luz y la abeja tu beso
tener
lozanía del camino si
silvestre naces
al ocaso del lucero
tus flores cierras en
verso.
El Castellano
Caléndula joven del camino,
vieja de la senda que lleva
a tu casa,
ardor de luz brotado entre
florestas hirientes,
alza tus pétalos comunión
de insectos,
por estos solitarios
caminos
que me llevan a verte
alzas en pitanza
tu verde semblanza,
de la tierra vida en
añoranza,
fulgor entre tus sienes,
darás de flor simientes,
así demostrarás que no hay
tierra
sin flor así no importe
estación,
María oro, flor de los
difuntos,
luz entre luces del alba,
sostenme la caricia en tu
flor,
que me creo abeja por un
día,
álzate entre cardos y
malvas que te rodean,
demuestra que eres única,
que ni caracoles osan
morderte por tu savia fuerte,
señero silvestre donde los
haya,
oro luciente entre
engranajes verdes,
espera a tu ababol
compañero
que tú sigues dando flor
sin ser primavera entre
despertares y albores
de vidas y sus trinos,
navegas mi alma esta mañana
glorificando mi tierra
yerma,
te aman mis ojos, te
admiran latidos precoces,
eres más que silvestre flor
eres una vida precoz de
luz,
si pudieras ser mujer yo
sería tu eterno acompañante,
colmas la belleza de lo
sencillo
eres mi alegría del camino,
pasarán fugaces las
generaciones
y brotarás cualquier
terreno
que el reposo tornó sin
construcción,
para que tú grites
que la belleza también
tiene casa
contigo,
Calendula arvensis.
El Castellano
COSECHADOR TU AGUA:
¡Armaos, perros poetastros,
poneos vestimentas,
vestimentas de amores mediocres,
vuestras líneas sin más
tardar!
Es tarde para volver atrás;
No dudéis ni un suspiro
de este yerto que cruzó
el río de la Estrida.
¡Mas, por regio el Sol
caudillo,
por su blancura de Madre,
oh dulce, cuantas estrellas
siembran el horizonte,
hay los cielos.
Y hojas hay en mis manos
escritas.
¡Remate yo, de mi origen,
si os devuelvo a la tersa olvidada!
Suenan las grandes
trompetas
que ni en toda Babilonia,
ni en alta torre de
Hércules
su resonar pueden disolver.
Recobrara mi aliento,
mis ojos cobraran su luz.
¡Mas por el regio Sol
caudillo, por su blancura de Madre!
Día tras día nuevo,
tirando tajo de verso
recto.
Embestía y no halagaba a
ninguno.
Por un pajarillo envío
por una hermosa golondrina,
que allí donde se vea una
alborada,
Hipsípila caudillo hijo,
siempre vivirá como
invencible Sol.
II
Aguarda que tome luz mi
alma
y me acuda toda sangre,
ni miedo a mil hombres
me arrecian la lápida,
decídle al blanco ser,
mientras mi hogar
holgado en doble cerrojo,
mi sien, vestida de negro;
por ilusiones entregadas
sin fortuna a las mesnadas,
decídle allá donde
encuentre
vacío estertor
allí, si encuentro a
enemigo rival,
habré de beber su sangre.
III
Sólo si incitan y excitan
mi furia
caeré sobre sus dominios
secuaces.
Padres y madres tienen
en la Perra semilla la
ignominia.
Misericordia no hallarán en
letra,
ni la hermosa golondrina
llevará buenas nuevas
de mi doble muerte.
Resonarán las grandes
trompas,
resonarán grandes
trompetas,
de toda Babilonia armada
que el cielo
les cayó a los ojos.
FÖRÜQ castellano Miguel
Esteban Martínez García
AGUA:
Eslabón vasto, ardido,
deslizado,
un iris de gota que a ti te
llega,
marcha tenue, compás de tu
eterna huida
que te marca y da vida,
fulgente fuente en
infinitud de bocas
que tu ser desprende,
de su nombre y su alambre,
irisado canto de nubes
derretidas,
comunión de trinos,
un beso a la tierra que
deja herida,
límite de árboles y sus
soles,
siembra de azul,
despensa de tu saliva,
hoy buscaba belleza y
belleza eres tú,
río corre directo a tu
nacer
río levántate,
jamás te canse tu desnacer,
efímero latido de tierra,
tú vena del cielo,
una solar yaga del gris,
un hogar, cuna de mi
tempestad,
para ser agua inmortal
elemento
capaz de crear y destruir,
de vivir siempre tejiendo
la realidad,
alcanza, desvela que te
debo esta existencia,
sin saberte nada existiera,
equilibrio que en tus vasos
juega
para estallar en creación
llamada vida.
Suspiro fresco
en labio extinto
de sombra.
Día que no se encuentra
su densa forma,
cuerpo con agua de
estrella,
querer vivo que llega al
aire
tiende y espera,
la muerte que renace
por fuegos de brea
en el aire.
Abren batientes pétalos
de viejo silencio
esquilmado,
esplendoroso.
Acurrucados sobre un lecho
que la brisa abre,
en trocados rayos de sol,
esquivos en plano
de verde follaje.
Astuta golondrina
encontrando
dócil rama.
Mundo sin mentira de vida,
manantial reluciente de
esmeraldas
ahonda y todo siente,
que la sangre miente.
Terruño ojo victorioso
aplaca sus arpas irascibles
estrujando abismos
dolorosos,
petrificados.
Reniega la boca vegetal
casi viva,
promesas en frente de violetas,
cantan amando el claror
lírico, estremecido.
Coágulo de viento
en cientos de porciones,
esta luna quieta
semejanza quiere
descubierta la zona umbría
donde invicta llagó mi
alma.
El Castellano
Ríos que me tibian el
corazón,
eslabones de sangre,
¿Dónde está la paz, dónde
está el amor?
ríos de sangre se comen mis
venas,
cada tropiezo,
otro borbotón,
otro alfeñique para mirar,
¿dónde quedo yo?
que el sol sea mi pena,
cantando espero mi triunfo,
se afila mi papel,
crepita mi alma,
tropiezo con la tiniebla,
hoy navego sobre mis
versos,
aliento de la sombra de la
creación,
hijo de la luz y de la
sombra,
no acabaré de irme,
no cesará mi terco aljibe,
enamorado sin luz avanza
parco el sonido,
deslumbrado albor,
desnudo mi árbol,
hoy centellea mi rayo,
para decir que yo aquí no
he muerto,
se viste mi sangre de
caléndula y margarita
por si vuelvo al desliz de
mi vida,
pasajera de un caudal
que mi entraña mece,
piel con piel, dolor con
dolor,
enamorado corazón,
hoy avanzo sin mirar el
color de mi flor,
estoy latiendo en el umbral
de los dos,
mi sangre está llorando,
el cruel desliz de la parca
efímera,
me siembro en los campos
para perderla de vista,
suenan los trigos, de la
verde espiga al girasol
se viste brotando mi amor,
viene a plañir mi alma
por el sendero sin prisa,
se alza la dicha,
mi ser crepita el alma,
hoy me visto de espiga,
y que el campo me
enternezca
al cuchillo dorado de la
piedra caliza,
hoy mi amor al albor
gime por su caricia
y que el alma dolorida
entienda
que ella maravilla es mi
vida,
por este siglo y los que me
quedan,
escrito yo en la piedra.
Lima el albor mi nervio,
aliento cruzado que cae
tejido,
la ilusión se hace nido,
borbotones de sangre que
crepitan,
alcanzo la cima,
el sentido cae dolorido,
de vid y espino alcanzo el
sonido,
al compás de un famélico
ciprés,
mi alma dirá viviste,
encontrando la flor
por la que mi mundo se
desviste,
rayos a la aurora
para su fiel investidura,
flor de niebla que avanza
mi umbral se desvanece,
bullen las fuentes,
el río es otro río de
sangre más,
lucen las mortajas
coloradas,
fiel desliz que cruza mi
alma,
desgañitándose el alba,
el amor por parir una flor,
elevado al rayo de sol,
quién te viera quién te vio
rasguñado tornasol
se desangra mi campo del
girasol,
millas aparte mi nombre se
blande,
el beso me derrama las
mejillas,
en albor quedan las
caricias,
de la piel escritas,
sentidas,
danzan las estrellas,
me vuelvo a ver en tu vida,
donde el te amo formo
bandera,
y en tu ser queda,
resquicios sin nombre
que el ser come,
la rosa y la espina gimen
en tu nombre,
avanzo el ser resguardado,
sin franca escalo la tapia,
a tu cuerpo me encaramo,
hoy soy de ti
como el pájaro a su nido,
como la sed a su agua por
beber,
como el río a su montaña
por descender,
como el caracol a su mata
por comer,
crepito el fuego que me
brota
por tu corazón,
soy yo sin más razón,
tránsito veloz,
tu calma y su verdor,
me visto de malva
gimiendo una runa en el
sol,
me anclas el gozo en la
flor,
me blande el coraje
por el viento exclamo
mi valor amarte sin
condición.
Desde mi umbral a la flor,
cantas mi canción,
te aúllo un caracol,
mi vida tornó a mejor,
irisado rayo de sol,
una fuente y un diente
un afilado canto irisado,
hoy acepto mi destino
porque muerto vivo si no te
miro,
tengo tu imagen enraizada
en mí,
es por mi sino que maldije,
pero hoy después de tanto
tengo el sendero labrado,
mi cuclillo trina al
infinito horizonte,
mi ser se hace grande,
mantenme afilándome en la
piedra,
hacia el centro me quedo
exhausto.
para pulirte del alabastro.
El Castellano y
Leannán-Sídhe
Voz de tu preludio:
Eran dos voces,
se querían ambas entre
dos labios,
eran como azules
sin helada madrugada,
una sangre agitada,
sí dentro de la noche,
se deslizaban como espinas,
entre flores álgidas,
melodía de perro afónico,
y luna plena,
fugaz melancolía,
era la voz hembra,
el brillo se conjugaba
de secuaz beso nítido,
rostro en hora,
giraba flotando como
fantasmal,
sábana de anhelo pertinaz,
un valle estiraba y tus
gemelas,
reflejas piernas, bulle y
besa,
hondo antepasado de diente
afilado,
y lecho de abrojo,
arcaicos deseos se
conocieron,
bajo mar y hondo terreno,
beso de intimidad sola,
de extenso horizonte,
desecho el sótano en luz
que amuralla,
poniente de carne de
cristal,
y pluma en abanico
llameante,
labio de quietud ,
escarlata hoguera por ocaso
del lobo mesetario,
que buscaba luna y entabló,
del cielo regia sequía,
silencio que oigan,
dos voces puras,
se quisieron,
sin forma anhelante,
como el poder nunca pudo,
y la creencia,
sin exacta ciencia,
sabía que impulso no
dispara
tres veces ni a revés,
tiene, ni blande retroceso.
Oscura música que en
perpetua,
sinfonía,
soledad cantaba,
su silencio de cristal.
Y tierra levanta,
Förüq castellano Miguel
esteban
Primavera tu hoguera:
marzo 09, 2021
I
Tu solo espíritu
de alto cielo,
preside mi honrosa vida.
Feraz raíz insobornable
como dicha falaz
incuestionable
devienes primavera.
En joviales muslos
y lozanas alegrías.
Levísima, poderosa,
atónita,
en alas mi Golondrina.
Alzas que me sublevas
a beber de tu fuente
inarrable.
Rayo celeste, vital,
frente la tierra, todo
cánticos.
Crear tu azul gloria,
es soñarla, como sueña la
orugüilla
volar en alas montadas.
Azul, verde, amarilla tu
sonrisa,
seno turgente mío erizado
donde te guardo.
II
Me palpitas de rubor
a espada rompiendo,
esquelas y señales, sin
esquemas
avanzo este humo de
bolígrafo.
Mi árbol en piel saturas,
lentamente, como llueve
sobre
noche de suelo mojado.
Cargado voy en verde savia,
pujante de tu hálito
fugaz, repentino,
ingobernable,
como luz derretida,
y agua batiente.
Como piedra o calor
esponjado.
Permite te escriba,
vomo se habla a la muerte,
para enamorarla.
III
Suspirante desliz
estrellado,
aristas como filos un rubor
franqueza, de honorable
sabor.
Embeberte, es de liminal
vértigo de espadas.
Atrevida, de hermosa, sensible
azada,
sacas mis penas y alegría
se erige,
de este tu muchacho
desnudo,
que jura te amó
un día en penumbra
para así, por fín,
no perderte nunca.
Arena vívida de vergüenza
ausente, melodioso tu amor.
No aplaco, le custodio,
como mi vara de nardo
en lecho marino.
Förüq castellano Miguel
Esteban
Memorias frías:
Usurpar vestal en llamas,
clarividente hechizo,
usufructo de solas
corrientes,
como vertical latido
auge de todo lo que
elucubró
llegar a ser más que desliz
pasajero, temporal.
Como signo arcano,
revoloteando que ungido,
vestía pliegues y orillas,
de nácar y estela
atemporal,
como higo del demonio
y mezcalito.
Era solo desquicia labrada
de un placer atónito,
en aras de trinchera,
y remembranzas todo lo que
te quiero Musa.
Con topo, invención,
u fulgente espía.
Era solo gritar,
te necesito más que en
tinta
y hojas papel infausto.
No creo sobrevivir al ocaso
de mi error,
o quedar relegado a cruel
olvido.
No se puede nadar en ojo
remolino,
aún sea espira de vértice
y entraña desangelada.
Este remolino fluvial
que me absorbe y navega mis
venas,
Oh mi turquesa,
en crisálida, de cristalina
esencia,
planeo la noche,
vestida cual azur hermoso,
reincido, no deseo ser
clavo sin martillo
en tu destino,
ni espina sin rosa malva,
como rosa sin cruz acaso es
logia,
acequia sin agua ni arada
tierra,
es el verso sin destino,
destinataria eres,
por ser armada mi soledad,
Como densas calzas un cruel
devenir,
en grilletes condición
impuesta por sistema,
sabiendo quién soy,
simple y llano un hombre de
bien,
que bailen su mentira
médica,
diagnosticada por cinco
días de insomnio,
que libre no es quien pide
ayuda asustado,
le condenan vida entera,
a su negocio de remedios.
Förüq castellano Miguel
Esteban
Rauda estela:
Surco de noche
ya se retira
sonando el día
y sus rosas heladas
de invierno,
iris matutino
clamado
en este fiel olivo,
surca mi sangre
entre verticales filos,
mi gris vencido del alba
serena, más desnuda
que la transparencia
que el azul afila.
Se clava este verde
militar de ciprés
como cuchillo enervado,
y su canto
en estos sigilos de chopo,
cargo mi revolver
naciente del verso
por un sol de plumas
cae fusilado el aliento,
algo que clavar
al firmamento
héroe del norte
de mi silencio.
Fantasmas
del imperio perdido
su bandera del tiempo
dormido.
Fúlgidos nervios
cabalgan los acres
de esta trinchera
donde mantengo alerta.
Jauría de sienes hendidas,
con fauces somnolientas
quise ser siempre
con esta mente,
profundicé el idioma
de la flor,
hablé con la tierra,
aún guarda mis abrojos
sembrados.
Entre brotes verdes,
impacientados,
aguardan el bravo
crepitar de la tormenta,
y sus besos azules.
Ahonda esta vida
silos del demonio,
simientes oscuras
de malas yerbas.
En este campo yermo
crece mi ilusión
que no me siembren
el dolor,
seré como la flor
soñaré con las piedras,
reiré con abejas,
jugaré con el viento
como la vida grita.
Ahora que la mañana
consume los suspiros
ahogados,
ahora que el cielo
luce sus corceles dorados.
Es por esta pizarra
que me habla el río
me habla qué más
que ser agua.
Deslices anudados
entre corajes florecientes.
II
Voluble cielo
cuidó tu rauda ala clara,
próvido planeta
de florido consuelo,
por su sol fúlgido lucido.
semejanza quiere contigo
corona el día por
aspilleras suaves
las glorias que descifra tu
nombre,
sublime en altura por quier
anublen desventura
por mesura,
encumbrarse la ya
satisfecha
estela endógena no osaba,
realizada dispuesta
en manos y cruz de Apolo.
Amante lebrel
de sentenciar causa y
retiro.
Aragua tribute el franco
templo,
inimaginado,
con peñascos y mi arroyito,
alevoso corredor
robusta bizarría
entre furor de tus solos
labios,
felonía de caverna umbría,
retiemblo atónito
sorteando fieras,
amansando mustia frente,
sacro fuego tu esplendor
contigua.
Entre tus cauces férreos
amada,
quebraste tu saliva y mi
lira,
¡Oh musa, tu encanto
no me retires,
Batida mi hada,
pastorcica de Castilla,
invencible de esta dicha.
III
¿Acaso dormiré la noche?
Se callarán los susurros
nocturnos,
el blanco cielo ya no
acostará plomizo,
su letargo de otoño
aguarda,
taimada mía no marchites
mis leves hojas;
No todavía.
Ampara mi dorada yedra
escucha sus notas de savia
verde,
abre y abrirán rizos
en acristaladas fuentes.
Allí el clarín entone
enamorando a la dama del
lago,
serpeo mi suerte cuando me
dictó verte,
común lache yo perezco
en brazos de mi lejanía
nunca hallada,
a ti entrego mi labriego,
inquieto, escita de su
linde quieto,
aplaca mi bajel de ala
irascible,
relampaguea incesante
alta como la luz etérea,
perenne que yo estaré
atento
para osar y no
desprenderme;
perjura, retrocede, y
avanza
alzándote por falaces
bocas,
que desaconsejaron
y creíste amigos,
no poseo yo almendro
de almendras de oro,
pero todo se dará,
sin caer en el vulgo,
mi sed al menos procuro,
es la sangre cándida,
arremete, marca su cántaro
rodado,
blando, una solitud
escarchada,
a la que se desea tras todo
estío,
lisonjero de tórridas
llamas
secuaces del terreno.
Hoguera me tiendes la llama
sin rendir tu escuadra,
preso tiembla el morir
noble.
Peinadas parras de la
sombra,
tupida vida que acicalan
acariciando al rey Sol.
El Castellano
Silbido de la sangre:
Claman verdades de la
tierra
por nacer y resurgir
la quietud estameña,
sobre la misma tierra
el eterno ciclo de la vida,
como traje de la mujer
soñada,
muerte en memoria hilando
recuerdo vano.
Resurrección como caminillo
de hormigas
por la soberbia de la
simiente al albor
de sangre sin condición.
Yo soy por siempre
miel de infortunio
desaconsejado.
Así como dura sonrisa y
guiño besado.
Al azar de la existencia
efímera esencia del
crepúsculo más sonrojado;
apellido y nombre que nada
representa
como resplandor de la
centella
vil chisporroteo sin sonar,
cargo el silencio y el
infinito de mi verbo
a lomo de frialdad en
escama
resopló en la montaña sin
nombre
latido de mi húmeda lombriz
azulada,
de mi tierra que jamás tuvo
dueño
latido sin final
agua de manantial núbil
destelleo,
va girando mi vida por
enraizar
yo soy siempre
sendero de sierpecilla
inútil,
con el manto de su desnudez
violenta.
El eterno comienzo sin
final
aullido del viento, arena
en una gota de lluvia,
hoguera crepitando la
tierra del volcán.
Río que acaba y resurge del
mar,
ese soy yo siempre por
despertar.
El Castellano y
Leannán-Sídhe
14-1-2019
Resurgir:
Hoy las fuentes bullen
los ríos desbordan
las vidas dejan sus grises
de invierno y sonríen
al alba de la lluvia
que toda vida mece
sal al jardín ayer sembré
mis ojos
esperando que la tierra
fuese sangre
las raíces mi boca
y la planta mi cuerpo
para con longevidad
imperial
llegado el momento
decir de este jardín yo no
he muerto.
El Castellano y
Leannán-Sídhe 14-1-2016
II
Sangre y muerte aplaco
regio,
duramente como astro viril,
como amor estameño que
canta a su veta amada,
en sístole de barretero,
abriendo surco nuevo en
piquete,
trágica que ella así vino,
flor de metal desde el
suelo,
amparo en destino reguero
pulcro,
todo reguero que trueca su
suerte;
por muertes de estaño fino,
enamorada dinamita que
surca lecho,
un son que grita un baño de
raudo fuego,
sin piedad de obrero,
ni réquiem apiadado por la
tierra,
un raso enlutado de oscura
piedra nacido,
concavidad de caseta y vals
minero,
como sinfonía nocturna que
abre yacimiento,
regreso y no entristeces,
estameña vida en cobre
cubierta,
santa presencia
de altas colmenas,
y simientes que el tiempo
avelan,
fontana tú, serena,
viniste al mundo
en la fundición de la
primera Armonía,
sombra tú de planeta sin
espejos,
turbiedad que no arrostra
diamantes,
opacidad serena,
sola,
sola,
como sola nace nueva
tierra,
gris fantasma
que velas tu brillo
maleable,
rutilas cenizas metálicas
de todos los ayeres en
cuerpo metálico, tangible,
sigiloso sembrado, tu vanal
estallido,
a sacar de ti mina y
provecho,
raíces pétreas,
tu sino de planta de humo,
copia sin espejo,
ni sombra acaso tu reflejo,
perpetua osadía
sembrada por el Cosmos.
El Castellano
Gloria oscura en auge:
Elevado trigal de mi
oscuridad,
amapolas desangradas, río
de sangre
por llegar,
de este confín
al inframundo.
Del pozo de Airón
va este celta carpetano,
Sigfrido en Alemania
nombrado.
Escudero del dragón
Cuelebre.
Araña tejida en el ojo del
lugar,
el cuerpo ama el frío
caido,
deslumbrado, yerto de la
pupila
con su telaraña montada,
en su palabra,
en cicatriz silente,
doliente,
abrasada cual fuego leña
abrasa.
Avanza mi trino comulgado,
vivo por la ley
de mi corazón invernado,
del suplicio,
al suspicaz verbo
por visualizar,
para su estampa domar,
en el cerro del lugar.
Por el templo de mi
congelado habitar
gloria,
de este mundo cruel
jamás caigo destruido,
parco dulce tormento,
que mece de vuelta
al inicio del sentimiento,
jamás dicta su única
verdad,
Luz es Luz
Madre de Oscuridad,
comienzo de todo.
Voy con mi caballo a
cuestas,
turbado esquivo nacido,
cual linde deseado perdido.
Quiero encontrarte,
conocerte,
tornada quien tú eres,
en efecto y beldad,
amarte.
Ya te amo en verdad,
lleve donde me llevase el
cante,
el umbrío, tibio,
parco hálito,
allá donde mi latido no
cupiese,
te llevo en mi huerto
mi flor oscura,
en este invierno que el Sol
de amarillo la vida
ungiese,
y la tierra en encina y
esparto blandiese.
Gloria,
puedo empezar
sólo basta dibujar,
detrás de mis ojos
mi amada está,
llamada poesía a su entraña
de Gloria oscura,
vivaraz entraña retuerta.
Musa-araña dicte lo que es
de ella.
El Castellano
RESEÑAR LO DIFUNTO:
Escribir lleno de vacío, de
silencios, como huecos,
-vespertinos salmos, oren
la desquicia vaporosa,
donde replegar resiliente
intelecto de toda luz,
-brava y endeble, risueña y
flamígera
símil de casa diáfana, del
menos nombrado,
que no era piedra, era fortuna,
en altitud de sus miras
poéticas inabarcables.
Hielo del fuego y lava fría
abismática,
Rectitud, alta poética,
-como azar de tres monedas
y nueve riendas,
y tono de claridad diáfana
-oscura senda que ella era
toda agua,
altura sus palabras dónde,
-en una cueva obscuro
placer se engalanaba,
su figura y contorno
poroso,
-era sedoso y fluctuante,
como su ala de cielo encerrado,
que luz no repele
atravesar,
-y era su virtud
brilladora,
cima sin base ni pedestal.
-Como cientos porciones de
viento coagulado.
Estas hojas de sacrificadas
heridas,
-Sin ella no había
sacrificio ni vida otorgara,
de corte regidor,
-y ceño alto como una nube,
verde bucle que avanzo,
-de cascadas y fuentes, de
pozas y abrevaderos,
agua limpia que no lloran
ya mis ojos,
-si lloran sólo es carmín
portan mis venas, estambres,
cabellera distraje completa
de aire,
-y cabezas de grama
resentían todo césped,
camino la sombra de este mi
amor pudiente,
-por verla no hay patria ni
bandera,
inmensamente onírico,
-es de sueño palpitar unísono,
mi noble razonamiento sin
rezar,
-ni ver tormento cabe,
resucitando y haciendo
vuele
mi paloma de anís y agua,
-aguardiente era como tener
y besar su mano,
este viaje lo segundo más
bien,
-besar y besarse es del
saber tarea inextricable,
agitando voy mi denso
acorde.
de ortiga y triguero
espárrago.
Sin fluctuaciones vanas, ni
secas a morir,
-mi aliento y ánimo llevaba
un sello y clave,
melodía de órgano temprano,
- fue sostener todo lo que
ella quiso valer en su mano.
Que sube su prisa.
-El nervio silente, se
repletaba como su sonrisa.
En dulce tierra,y su
cripta,
era del abrazo su alegoría,
que aletargada.
-De la pesquisa más
sonrojada.
Desciende mi sendero,
-como majuelo áureo, y
hocico de plomo,
alíate con quimeras malvas
-y vidas cepas de un día,
y con tímidas hadas
placenteras, y sumisas a este.
-Que el sueño es realidad
cuando se descubre la luz de su verdad,
Hablé de poner precio un
día, yo yerto claro,
- estos versos de alba
dormida en la noche;
a mis honrosas Simientes
aunque digan verdades,
-y soles pudientes las
corroboren, que ella es destino,
mañana plácida, y hundida,
en sosiego cuando todo empieza,
-y solo termina la
despedida,
Oh esta mi rosa blanca,
deberá caer podada.
-Y dar su paso a mi rosa
Azur eterna mi tarde.
Förüq castellano Miguel
Esteban Martínez García
Subrepticia:
Ese mi único secreto,
revelado entre celdas de
leche
y rosas de sanatorio.
Su encuentro en estadía de
larva,
o alma anclada en forma de
éter,
forma concisa,
fuego en lágrimas mi
sangre,
a dulce mordisco
te di de beber de mi
índice.
Hoy, perfección intangible,
onírica
del mundo propio del sueño,
belleza lejos de mundo
conocido.
Fuente los cielos, candor
de dragones,
rizados en todos los
colores,
nube de evolución, granate
profundo de ojos,
partida de sed sanguínea,
Ser perfecto, cómo
llamarte,
que al volar, te dije
vuelve cuando quieras,
no voy a intentar
capturarte.
Förüq castellano
II
Espiral de reposo:
Soliviando, viene bregando,
un azar tangible epicúreo,
adoctrinado al hervor de la
verde cepa.
Raíces al templo del
mañana,
vistas a lo que nunca dio
causa
y siempre estuvo y está.
Inmiscuido como ascua besa
su final de ceniza.
Empíreo, cromado
sentimiento
de conciencia filosa.
Quizá algún día vuelvas,
Subrepticia hermosa,
quizá más crecida
tras alimentarte de los
cielos,
y su bruma del gris
encorajinado
y su zinc y su plomo.
Puedes escuchar los sones.
Se afila el clamor
entre trompetas
de todos los ángeles.
Förüq castellano
III
Atisbo de nácar:
Noche de colores enervados
de rienda alzada como
vetusta estela
coloreada por oscuridad
sempiterna
que todo atisbo envuelve.
Es el son sanguíneo del
sigilo
alzo, que dirijo sus
resplandores
consecutivos, es un latido
de tierra,
repicar de los fusiles,
y sus hocicos al horizonte
cantando
un inmiscuir de la brea
y su pólvora encendida.
El dormitar de faroles
y su réplica de luz
intransigente
vuelve al pozo sin poso,
es mi sola alegría
descorchada,
entre la caricia de mi
guardia.
Mi cielo en repiqueteo de
colores
que difuminan la densa
oscuridad
de la noche.
Förüq castellano
Sigilo de solitud:
Por el tercer orden de las
cosas,
avanzo mi solitud extensa
el infierno de la araña
custodia,
el destello nacido de la
tiniebla
susurro en eco de cicutas
sangrantes
es el estambre de la flor
llamada muerte,
un sueño eternal
en las lindes del
descampado
que atraviesan las almas
al transmigrar,
eterno hálito inmemorial,
un telar entre escarchas
azules,
y vides de lúgubre ambrosía
cantada por Dante,
y el grajo negro de Apolo,
surca los párpados yertos,
descubramos hálitos
flamígeros
en sinfonía yerma de
corazones espinados,
y zarzas en umbral
sigiloso.
Puertas al reino de los
condenados,
suenan los sones, suenan
los clamores
de brea y tinta exaltados,
era una noche lúgubre,
las pestañas no bailaban en
los ojos fríos.
Era una neblina cegadora
que abría un fuego tras la
oscuridad,
unos ángeles blindados
tras la puerta helada un
enero,
unidades de la creación,
vida hermosa,
sueño hermoso
reflecta maravilla,
mundo negro en el que me
encontré.
Hijos de la tormenta en la
noche oscura,
a ti noche oscura canto.
A ti noche oscura te
escribo.
¿Por qué no me das el sueño
que tanto ansío?
Paso noches enteras de
insomnio escribiendo poemas hasta
enloquecer, llevo ya cinco
días sin dormir y veo que se van
mermando mis facultades mentales
y escribo frases sin sentido,
garabatos en hojas de
papel.
Me asomo a la ventana y
contemplo las sombras de la noche como fantasmas,
deambulando sin rumbo.
Mientras apuro la botella
esperando matar esos fantasmas de
mi cabeza que suenan como delirios
con sus voces.
Me estoy volviendo loco.
Solo veo sombras y figuras
que se dibujan en tu oscuridad como
demonios.
Sólo los gatos y lechuzas
salen a cazar como los murciélagos.
A ti noche lúgubre y oscura
te escribo que bajo tu protección de tu oscuridad
ven salir los ladrones y
asesinos a hacer sus acometidos
de muerte y delito de acero
y sangre.
A ti noche lúgubre y oscura
te escribo.
Tú que no entiendes de
genocidios ni de muerte ni de fosas
comunes selladas con cal y
tierra ni de fusilamientos.
Tú solo ciegas la luz del
sol y solo el fuego y los fusiles iluminan
tu oscuridad.
EL CASTELLANO
Madriguera del sueño:
Al esplendor violáceo
onírico,
yo escribo antes que Morfeo
se apropie,
consuela él, mi sueño
tenue,
que quiere y ha de ser
grande,
mas, el grande y el chico,
iguales son lo que les dura
el fausto sueño,
cimas de adusto regazo,
oh mis sábanas fuesen,
importuno, encuentre
aletargada mi almohada,
niebla sonora,
de umbría persiana,
como cenit morado sin
trono,
lecho mío de oro y espiga,
las mieles de Pluto y
Citeres,
no serán ilusiones de mis
ciertos placeres,
caigo en brazos una
estrella apagada,
rendido en hálitos y
respiros amantes,
tu presencia de señora hada
no retires,
perpetua maravilla toda
madrugada,
hasta que asoman los
cabellos,
de una aurora beligerante,
cornucopia de un junio
no quería abandonar su
Ostara,
derramando primavera la
doncella Flora,
oh luz que esmalta la idea,
de vaporoso sueño,
e hinojos solares
durmientes,
como alma en tu guarida
recelosa,
inmortal almíbar d' este tormento,
resuena, que florece,
no canto triste,
a la esperanza del gozo,
mis campos bañados serán
de argenta luna,
hasta el corazón de
antorcha,
su esfera inominosa,
luminaria de sueño,
que se sabe en todo el
vecindario,
que mi musa,
canta viene y adora las
Pléyades,
en estela, redil de cosmos,
y su insignia que
conocemos,
quienes no preguntamos,
afirmamos,
oh llama hermosa,
sueño, mi sueño,
grande como nuez,
del nogal futuro,
ilusión pétrea,
implorara tu fugaz
visión, me arropase,
y en mi pecho te adormilase.
Förüq castellano Miguel
Esteban
Preludio de la certera
posesión:
Mi alma anclada en gozo,
de que tú seas su ilusión
verdadera,
quimera de piel y amable
entrega,
soy tuyo hasta el tiempo
que me verá desvanecer a tu
lado
naufragando mi barco,
hoy te visto de amaranto,
perfumada de rosa esquiva
tu mirada,
para encender mi candil y
su verso,
a ti estoy sujeto como el
inicio del tiempo,
que jamás me verá
desvanecer de tu puerto,
hoy avanzas mi canto,
para pintar de tu color su
verso,
que ya no se retuerce ni
retorcerá
muerto el beso,
queda servirte mi flor de
hueso,
despierto
despierto mi reino vuelto
el nuestro,
resumiendo el latido por ti
confeso,
para resplandecer,
y que viva siempre nuestra
luciérnaga de amor,
iluminando el abismo y su
garra,
para ser yo quien te ama
mi Leana.
Quien te vistió el cielo
de todas las flores mi
amada.
El Castellano y
Leannán-Sídhe
Ignis delectó nunc Semper:
(El fuego siempre ha sido
elegido)
Tu voz:
Eres fuego en el agua,
eres luz en la noche,
calor en mi alma de hielo,
amor en mi mundo de
ilusiones en viento,
bésame al final de este
deseo de chincharte,
acaríciame con tus labios,
el mordisquito en la oreja,
el susurro en el cuello,
noche de eco entre
imágenes,
pupilas mirando pilares al
cielo,
entre verde y violeta de
árboles,
ojos de gato, tu gemido,
tímido y feroz,
tu voz.
Entre fuerza y coraje saca
su garra al tiempo,
lo efímero del segundo al
pasar del minuto,
la seda del sentimiento, en
su carita del beso,
el piropo y su carmín el
despertar de su recuerdo,
acariciando su pelo siendo
sus ojos, siendo su boca,
siento sus nervios, me
atrapan enredándose contigo,
el momento que dejó el
silencio,
el tímido beso con fuego en
el interior, su dulce sabor.
Mariposas recorriendo cada
paraje de la piel.
Tú y yo solos los dos,
tiempo de infinito, sensible el instinto,
se sirve de tu aliento,
crea mi armonía,
cada caricia te hace real.
Sostén mi placer cada
anochecer,
sé el tiempo que nunca se
fue,
sé mi sonrisa y cada imagen
que quiero ver,
detén este instante para
hacerlo real,
el sueño hecho realidad, la
historia sin final,
mi eterno amor, sin dudar,
corazón carmesí, como flor
de abril,
navega mi sensación.
Es un te amo lo que me
encanta escuchar,
los mil que me quedan por
decirte;
los que nunca se irán.
El castellano.
Latido:
Latido constante, clavado
en tu mirar,
caer y despertar en el
incesante sueño,
de compañía a tus efímeras
y angeladas alas,
de tu eterna alma.
En sinfonía plena con mi
sentir,
plausible en verso y gesto
que arde en tu corazón de
fuego.
Aviva el recuerdo creando
presente
de este soñador despierto,
para volver a anhelarte mi
amor eterno.
susurro del viento trayendo
tu brisa,
a mi sentido despierto
cuando te veo.
Latidos al compás de tu
sentimiento,
viendo la vida en colores,
desde que mi pensamiento
invades.
Y vivo colgado en tu
pestañeo,
para ser el poeta de tus
ojos,
sencillos y tiernos, vivos
y aceitunados,
y corre mi vida por tu
cauce.
Donde el río creado,
fueron mis lágrimas de
felicidad,
de sentirme amado.
El castellano
Ser de esencia:
Ilusiones quemadas en
papeles con tinta,
con los sonidos sordos de
un eco de imágenes
el amanecer en sus ojos del
cielo encerrado.
Silencio en palabras que el
despierto corazón duerme,
la mente ciega las observa
con su pensamiento claro
sus penas bebidas del fondo
de su copa de cerveza.
Sonrisa arrancada a la luna
de un viernes,
un secreto en un gesto que
su mirada grita.
El despiste que convierte
en ofensa el fallo.
Un sentimiento distante que
próxima te quiere.
El tiempo que tarda en decir
adios al por qué gana,
ahora llora la almohada al
viento que no dijo nada.
Pensamientos negros:
Te sentí amor y por querer
pensarte
la realidad silenció mis
latidos.
Aquella flor que llamada
amor
ninguna más bonita pudo
ocupar su lugar.
Entre la tenue luz de luna
que me abrigaba
abrí la puerta que me
condujo al campo
de negros lirios por el
camino de ida sin regreso;
La cabra rojiza los
masticaba al compás de un si bemol;
Donde la luz que me daba
calor era ausente,
tras de sí un sendero
agrietado por el que fluía
el río de las flores
desangradas;
Hacían ellas mi último
aliento,
un yo te perdí amor y se
hizo la noche sin luna,
cesó aquel si bemol.
Publicado por Miguel
Esteban Martínez García autor en sábado, noviembre 21, 2009
Podando recuerdos para
volver a amarte,
dolorosos detalles caen y
vuelvo a desearte
aquella mi rosa que llama
al frío pero resiste
cantando a la víspera del
invierno triste.
El ocaso del tiempo que la
dispara ya se disipa;
gota de rocío que se
evapora con el sol en su visita
y la sonrisa que
resplandece sus labios los besa,
para encontrarse con el te
quiero el beso que alegra.
El fuego del deseo se hacía
con su compañía,
con el que los besos y
caricias recorrían su fantasía;
De deseo en deseo
transcurrió su vida y su anhelo
de cuidarla para no
perderla nunca y soñar despierto.
Con su campo de derrotas y
victorias en sus sueños
un nuevo insomnio de
sentimiento en sus recuerdos;
solos en el encerrado mar
del amor no demostrado
su amor quiso ser fuerte y
no caer olvidado.
Publicado por Miguel
Esteban Martínez García autor en sábado, noviembre 21, 2009
El ritmo de tu cuerpo,
donde el agua y la poesía
hacen el amor.
El fondo de tu mirada
el manantial de esmeraldas.
El calor de tus piernas,
El terciopelo de tu piel.
La suavidad de tus caricias
mi motivo para viajar
allí donde el te quiero
lo dices sin hablar.
Lo que me alegras
sólo con tu existir.
Es todo lo que significas
para mí,
lo que me haces sentir.
Es el agua de tus besos.
Es el fuego de tus labios.
Eres tú.
Eres tú mi vida, mi luna.
Eres tú en cada noche fría
mi calor.
Eres tú la chica que
siempre soñé,
la chica que siempre deseé,
la que vivía en mi
subconsciente
para cuando apareciese
darla lo mejor de mi
existencia.
Deseos, ilusiones, anhelos
definiendo mis sentimientos.
En mis recuerdos tus besos
sabor de hiel.
Tú mi motivo para soñar.
Tú mi sueño, mi dormir y no
despertar,
tú todo para mi.
¿Por qué no has aparecido
en mi vida todavía?
cuando por amor se quiere
a quien no ama
y por soñar se vive amando,
por amar se vive soñando,
y el que siente se miente
quiero mi despertar y verte
a mi lado
para sentir que en un
pasado
andé con la botella en la
boca
y no que ella
chupó de mí mi vida entera.
en sábado, noviembre 21,
2009
Yo te sentí:
Puedo escribir todos mis pensamientos
y ninguno podrá reflejar
mis sentimientos,
el amor no quiere ser
pensado,
ni si quiera ser conocido,
sólo sentido.
Yo te sentí amor
y por querer pensarte
desapareciste entre la
tenue luz de luna que me abrigaba.
Allí la razón apagó los
latidos de un corazón.
Como tierra yerma
marchitó aquella flor que
un día llamé amor
y ninguna pudo ocupar su
lugar,
sólo la hiedra brotó hasta
tapar la luz que me daba calor.
Pero yo te sentí amor.
Publicado por Miguel
Esteban Martínez García autor en sábado, octubre 10, 2009
Contando mis recuerdos para
volver a amarte,
me pierdo en tus detalles y
vuelvo a desearte.
¿Cómo estar triste? si
siempre te tengo presente.
¿Cómo ser débil? si tu amor
me hizo ser fuerte.
Es el ocaso del tiempo que
me dispara,
derrotas y victorias en
este campo de batalla.
Una sonrisa y un beso
recogió mi alma
junto con un te quiero
sincero esa fue tu arma.
Mi pensamiento vi volar
junto a ti
desde el momento en que te
conocí.
Con mis besos y caricias tu
cuerpo recorrí.
Mi pasión mantenerte viva
dentro de mi.
Contigo en mi vida, se
encendió el fuego del deseo
y de deseo en deseo
encontré mi anhelo,
el insomnio de este vivo
sentimiento
no perderte nunca para
soñar despierto.
Y así, cada día volver a
amarte y desearte.
El castellano
Semilla:
Día y noche al compás de
una melodía
de sueños por vivir
ilusiones por cumplir,
de los besos de tu boca
vivir
amar cada parte de ti
como despertar de primavera
a toda vida bella,
Mirar en tus ojos y mirada
el fuego de amor que me acompaña,
sentir que dentro de ti
brilla un corazón que late
por mí.
Bailar a la luna nuestros
cuerpos
unidos en uno por pasión.
Y alma con alma corazón sin
dolor,
beso de la más linda flor
que eres tú,
beso en esta noche que te
siento
en alma verso y sentimiento.
Y puedo entregarte todo mi
amor,
Si no sintiese no
escribiría,
y si no te sintiese no
viviría,
sería cuerpo sin rumbo,
alma sin motivo de
escribir,
porque tu amor me llena,
te alcanzo una estrella
para que sientas que de mis
versos
eres tú la dueña, mi más
linda y tierna.
Si soy tu poeta, tú eres mi
reina,
mi inspiración eterna.
QUIERO beber de tu boca y
cuello,
hacerte mía a cada momento.
Con cariño hacerte vivir el
cielo,
y por la noche el calor del
fuego.
Si tenerte te tengo, quererte
te quiero
y amarte lo estoy haciendo,
puedo sentir y con orgullo
decir
tú mi vida en verso,
el amor que esperaría una y
diecisiete vidas
flor y pasión del romance
antiguo
que repetiría cada día y
vida.
Siente este beso y caricia
porque sincero es el verso.
Sincero es el amor que
tengo
cada vez que te leo y
siento.
Porque tu amor me eleva
y me hace ser guerrero
inmortal
de la sonrisa plena
de tu corazón sin igual.
Ámame, siénteme, quiéreme
escríbeme, derríteme, soy
tuyo sin dudar.
Esteban er-lobo bohemio
Yo soy siempre:
Todo queda bajo el esfumino
de mi grillo,
colgando pensamientos en
tejados,
al compás de una cigarra,
piel con piel flor con flor
elevado resquicio de tu
amor,
sueños atrás volaba mi alma
ingrata,
nervios posibles y su cama,
sí soy yo sí eres tú,
qué pasa ahora,
instante de cerrar mis
ojos,
por comenzar la historia de
mi vida,
y sus siglos de dura
existencia carcomida
al disparo de la ilusión y
su mentira
donde los demonios llaman y
me quieren,
deslizada la tela de araña
mi vida es lo que me queda,
soy Dios de mí mismo ahora,
el demonio me cuelga la
espera
mitad luz mitad sombra es
mi ahora,
mantenme lejos del nunca,
yo soy por siempre,
ojos renegados de este
humor vivo,
gatos maullando a la luna
en el tejado,
imposibles galanes,
cuando yo me caso con
lobaluna de antaño,
animal feroz corre por mis
carnes,
solitario ángel armado para
el enemigo,
este es mi sino,
tejos crepitando su savia
en albor
asidos a su quietud
imperfecta
que el tiempo no determina
final,
vida trenzada en albor
siniestro mi ida
soy weche, soy fuerza, por
y para siempre,
el verso me teje,
tinta mi sangre, pluma mi
garra,
por acampar la estrella y
su cama
hoy por qué no mantenme
fuera de la mentira del fin del universo,
porque yo soy mi universo
particular,
humor desdoblado asesino
del tiempo,
mi mano acabando con el
aliento imperfecto,
soy el imán de hombre que
te atrae a mí de nuevo,
soy la ecuación perfecta
que asesina tu velo,
toda mi realidad se
construye de mi mano,
para acabar elevando al
tercer cielo y noveno abismo mi canto
entonado en cal y arena
como caracola de mar serena,
es tiempo hoy de morir por
las ilusiones fugaces prometidas
y su tela aterciopelada,
vestida de nácar,
hoy es final de mi espera,
es el comienzo de mi poder,
mírame estoy rasguñando mi
piel a placer,
está quedando solo mi
sangre vestida de hiel,
hoy como ayer a tu lado
estaré para asesinar la quietud
y su asolada desilusión,
hoy por ti mañana será
nuestro eterno comienzo,
para extender nuestras alas
al cielo,
todo comienzo exhala su
final de su mano izquierda,
elevado amor que me cae por
el párpado,
y en mi vena que aguardo
para estallar amor al viento
este amor que por ti
siento.
tornada mi sangre la verdad
de mi aliento,
en difusión magnánima del
sentimiento preso,
muerta mi araña
mi corazón es lo que queda.
El Castellano
Blándeme en mitad del
campo,
sólo allí que la encina
enraíce mi carne,
el hinojo lata al son el
tambor de sus flores,
la carrasca grite verdades
del monte,
vereda quieta, enarbolada,
soledad disparada sin
descanso,
sólo allí reinará mi alma,
en letras escritas en las
hojas de vida,
las lindes teñirán de rojo
y negro,
de tinta y sangre el
resurgir del añil
aliento dibujado de toda
vida en color,
del albor a la muerte en
flor
se alzará mi latido con su
amor.
El Castellano y
Leannán-Sídhe
Hálito silente
yo creo en ella
porque su piel demuestra
que los sueños se cumplen.
Volamos juntos al viento
como molinillo diente de
león.
Hoy la vereda canta nuestra
canción
dos corazones en un mismo
latido unidos al unísono
Su carita que llama a la
mía
de su cuerpo es mi caricia
por ella el piropo jamás
escrito
solo desvelado en su oído
Sólo al viento le pido
viento bonito
mantenme en su destino.
Que de lo vivido muerdo su
corazoncito.
Del ababol a la verde
espiga.
El Castellano y
Leannán-Sídhe
Sentido yerto:
Renace en la piel,
en el albor sin conciencia,
hace más frío que antes
sentido muerto, caído
olvido yerto
raíz del ser
más callado que el invierno
avanza camina a voz
todo lo que he perdido
polvo de estrellas, hierro
de océanos
piedra de montañas...
hazme recordar alas
cansadas
cosas grises que te gustaba
sentir
mi amada así sabes
horizontales que no puedo
olvidar
ejes verticales de
conciencia
sin dormir
danza la primavera del
lugar
con mi soledad pintada
en la sangre de mis ojos
todo lo que veo teñido
la ilusión cae en gotas
derramadas
cayendo congeladas
desnudo mi cuerpo en la
penumbra
del segundo quieto
raíces comiendo mis venas
hojas de mi historia
mustia, abatida
sentido muerto
viviendo por ver morir el
momento
momentos atrás que cae el
recuerdo
sin miedo, sin sentimiento
todo hirviendo
sólo este sarmiento de
cuerpo
esperando que juzguen a su
alma
libre de maldad
quién estará allí
quién vendrá a darme un
camino que seguir
solo en la oscuridad
donde todo comienza
las sombras me reconfortan
y veo en luz mi vida
para encontrarte
algo que darte de dentro de
mí.
Un amor rugiendo en la boca
de la estrella.
El Castellano y
Leannán-Sídhe
Aguerrido albor:
Diestro del mar a la
montaña,
visten sus flores coloradas
orgullosas y sentidas
cual caricia de su
jardinero que las ama
el viento armado escala
cual seco rayo
su sol enturbiado se paran
las oraciones
hipsipila dejó su crisálida
en un caballo alado recorre
sierras y sus manantiales
recolectando toda simiente
desde todo confín
al inerte sombrío albor,
mientras su fría luz crece
y camina
sin franca tapia ni verja
que detenga su escalar
vuela vaga la libélula para
posarse en su hombro
recio brazo arrido ninguna
simiente cae a su lado inerte
que lleva que trae a su
castillo olvidado
hechiceros de todos los
reinos desvelaban que sólo
un reino se mantendría vivo
y no era el del humano ser
Hipsipila cabalgaba por
naturaleza su religión
abarcando de la tierra a la
lluvia
cual rayo cortado de Sol su
cabello
los pájaros trinaban en su
castillo
hipsipila siempre vivirá
como invencible Sol.
El Castellano y
Leannán-Sídhe
Final con comienzo:
Retina escarlata,
su ojo de niebla
y bruma que avanza
donde corta mi flor de luz
el sendero,
esposa del Sol al mirar
lumbre quieta, retina
abierta
muerte final con comienzo
en alabado fin de existir
y quebrar el tiempo
conquistando el terreno.
Sangrando raíces que
gritan,
aullando hojas al viento,
pintando su dispersión
eterna
como sustento y cobijo
de toda vida
mecido del insecto al
mamífero
desde el helecho
al alto árbol
hoy canto para ti
vida vegetal.
Mi caricia te sembrará
una y mil vidas más.
El Castellano y
Leannán-Sídhe
Flor de tierra:
Fuego en el agua de su
mirada
de los vientos auspiciada,
la ceniza consumía su carne
ardía sin mesura su
compostura
naufragó valles y sus
caricias
su bandera fue de su vena
acequia
molinillos fugaces sus
pestañas
de él se enamoraban las
hadas
de ella la primavera entera
con cabellos del rayo de
Sol nacidos
ojos de tierra sin lugar
era bella
clamaba su voz la cima de
la montaña
descendió abismos
para anclar su esencia en
la belleza
que late y envuelve su
huella
conquistada en miel
su ambrosía
gemía la caricia
para brotar altares de
hueso
y murciélagos de sangre
lloraba piedras en
sabiduría prendidas
la bondad alzaba en
servicial entrega
su fuerza era de su amor
hoguera
él lloraba flores para ella
su amada
su verbo a veces tornaba
carmín
en pétalos de silvestres
rosas desangradas
su voz germinaba la tierra
a su paso
el amor a la tierra no le
detuvo
ni sostuvo en fracaso,
encontró con ella el amor
que le fue negado llorando
espinas
y si sus abrojos nacieron
no fue
más que para rajar el
viento
difuminando el tiempo en
estaca
de eternidad con fuente y
manantial
anclado gozo en armonía
bailando de la mano y
naciendo del alba
jamás capturada
pupila enfrentada
que mecía
que gritaba.
El Castellano y
Leannán-Sídhe
Quimera quieta:
Umbrío, tibio,
al resguardo de voz
habitada
serena, llena de luz
en este linde
donde corta mi sendero
y florece mi sombrero
al viento
ojos llenos de paz,
sendero atravesado
en árboles de sosiego
encontrados
en hálito congelado,
lumbre quieta se dibuja,
espino amarillo que clavas
al guiño,
calor de mi calor,
cauce de mi sangre
displicente
desde la montaña al valle
luce mi traje
para encontrarte
vestida de Sol y caléndula,
resplandor dorado
al trasluz de tu amor,
granate mi sed de tu cuello
al destape
mi río de calma y arrojo
en réquiem por la rajada
tierra
en albor de la centella
colmando su belleza
donde mi carcoma quieta
mira y avanza
sintiéndose en armonía
plena,
yo fumándome un cigarro
en la piedra de tu belleza,
quién te alzara voz
entre los campos en flor,
fuego de tu fuego sin más
razón,
ciprés que clama protección
para sus muertos que vela
tejo morador de siglos y
cobijo,
ababol de versos de piel y
abrojos,
desde la verde espiga
a la mora sin espina
y su zarza esquiva
hoy te veo como eres
y perdona
me apasiona
ser guerrero de nuestra luz
donde avanza mi quimera
y mi pasión poseerte
entera.
El Castellano y
Leannán-Sídhe
Tierra en el viento:
Quieto silencio investido
doblado en el filo de la
hoja
ese umbral que corta mi
calma
avanza en un sentido
rápido, veloz el resguardo
de tu
amada voz
encontrada cercana
donde estática enhebra la
silente parca
fluye de un confín a otro
confín
yendo mi barca atravesando
el brillo
al compás del sí bemol mi
traslúcido pío
y su suplicio en la carcoma
que recorre mi horizonte
infinito pintado en el
borde de la ola
en la espiral de la araña y
su tela
la flor de difunto abre su
luz
al resplandor del cielo
que cae emplomado
Se corta mi alma para
aullar
en la centella
quemándose en su hoguera
hoy el viento lleva nuestro
nombre
mi árbol será sentido
en cada flor de niebla
la bruma su color gris
dejará
en este jardín de mundo
viví,
para sembrar mi aliento
que cayó como tierra en el
viento.
El Castellano y
Leannán-Sídhee
Granate arterial:
VIII
Renuevo esta mi sangre
yerta,
para servirte mi dulce
dama,
bajo níveo nogal,
allá bajo su fronda suave
y denso selvaje
que auras allá quema,
bajo hórrida, tupida
sombra,
servirte a las puertas
de adorado averno
beoda sed en brindis
de nueva, flagrante
condena,
dioses del inframundo
canten,
allá donde excelsitud
de tu aurea sonrisa
entabla,
y a mis miedos sólo
arredra,
bullicio entre ramas
saborear dulces trinos
cantores,
que la vida entona;
se amurallan las horas,
se quede la frágil vida,
que honroso te siembro,
escuálida y temblorosa,
fuegos y dichas apacienta,
entre este brindis áspero,
de animosas delicias,
mi sangre fugaz, honrada te
sirvo,
pa' ser rama para ser de
caudal tu savia,
fausto, aterido soplo,
de horrores no regalaba
ni flauta ni prenda a
favonio
arrebataba,
mis estrellas sin temor,
piadoso de nublados ojos,
espíritu de leyes rotas,
caos antiguo
que desvelado, no huye,
ni mi risueña sien
relega en acto
a no seguir queriéndote
ferviente.
Förüq castellano er-lobo
bohemio a 17-07-2020
ÁNIMA:
I
Manantial fulgente de
inspiración
tu mirada tierna sin
compasión.
Matices de esmeraldas tu
pupila enfrentada con mi pupila.
La golondrinera el aroma
de tu piel frágil y
esquiva,
con sus amapolas amarillas
el color de tu pelo.
Un piropo, el suspiro de mi
amor.
Que corre, que escapa y
vuelve,
el cosquilleo.
Tu boca con mi boca
bebiendo
del mismo agua del deseo.
Tu piel con mi piel
avivando el fuego
del sentimiento.
II
Resplandor de auroras en
los recovecos
donde se refugian mis
ilusiones en mi pensamiento.
Tu tez conoció mis manos,
y mis manos te modelaron
para su recuerdo.
Eterna batalla a la noche
cuando noto
tu ausencia, la noche que
galopa y
yo con palabras sufridas de
nuestra vida sentida.
Ahora hay felicidad
entregada,
con besos escritos
y roce de nuestros cuerpos.
Me enamoré de la vida, y
nada me falta,
porque todo me llena.
Te volviste a pasear por
mis sueños,
y en sueños nos
reconciliamos.
Vuelve a mí el dulce
Tormento, para
vivir soñando con tu
corazón,
y amarte soñando despierto.
III
Si el cielo se cierra
miraré tus ojos,
mi corazón te dirá,
que seguiré a tu vera.
Si mis ojos se cierran,
quiero tenerte cerca,
para coger tu mano,
y sentir que no eres un sueño que perdí.
Si despierto te vivo,
soñando te sigo amando,
cogiendo cada estrella en
una letra
para ti, tú la más bella
y el firmamento se cierra sin tu mirada tierna.
Mi deseo y mi motivo para
acariciarte.
Pasarán Lunas pasarán Soles
y el sueño,
volverá, con cada latido
tuyo.
No te dejo una flor te dejo
las semillas,
los frutos d' este amor.
Porque en mi jardín
sembraste belleza y bondad.
Porque me llenas de verdad
puedo describirte como mi
vida giró a mejor
con tu sonrisa clavada en
mi mirar
y el calor de cada letra
tuya sentida
te quiero de verdad.
Förüq
El observador:
A esa flor que es flor en
mitad de invierno,
parte de raíz profunda
guardando, enterrando lamentos,
de nube densa emplomada,
en floración perpetua
abriendo a un ocaso desde
el alba,
afán superior en fresco
oscuro, umbrío patio,
un cielo tangible en vals
terreno,
todo llevado por una
primavera ficticia,
en profanado silencioso,
vano vilano,
un cruelo alzado,
la pluma escurre sigilosa,
como mariposa nocturna,
blanca grisácea como agitar
de un ala cansada,
mi zorzal es único
y no espera en precaución
al milano señor.
Ninguna rosa ha engañado
la perfidia de suelo
terreno,
trampa esquiva del
bermellón en pétalo
de rosa humilde canina,
silvestres aguas de gancho
azul,
andar mío amargo por su
vereda enajenada,
corazón de ceniza
inmiscuido,
arriar mi harapo de
sentimiento,
no tengo sombra,
ni me hace falta,
acaso fue bastante.
Rasgar anhelos
y vicisitudes atadas a
ilusiones.
Una flor descendió de los
cielos castellanos,
fé escurridiza,
sobriedad bajo sol humilde
de marzo,
desdén altivo
como hundir la esperanza en
una parca sonrisa,
girón de viento o paso
definitivo,
temor recio de observar a
los dioses
tras aparente muerte.
El Castellano a 09-03-2019
ODA DEL MORIR NOBLE
La muerte noble
era como un Sol negro,
donde acudía, todo río las
almas y flores desangradas.
Era un otoño eterno donde
no aguzaba
otra estación alguna,
Perséfone, entonaba hilando
su Lira,
abisal, helando toda nota desde
subsuelo,
erizando cuerpos y ánimas,
era ya un suplicio
invernado,
en festín de Baco entre
cisnes negros
del rubio Apolo,
bailando sobre la Estrida,
en círculos,
Airón abría reguero su
pozo,
y cauce yerto,
entrase y regase el bosque
umbrío de Cumas,
yo, que iba en Odisea
montado,
de travesía con mi hada de
profundidades,
Señora Hada Leannán-Sídhe,
no tenía miedo de cruzar el
Averno,
debido no existía alma ni
criatura
me hubiera hecho merecedor
de mi noble muerte, gloria,
de reposar junto a mis
hermanos
en el Valhalla.
Sangre, sangre, éter
carmín,
escríbeme tu funesto
devenir,
sanguinoso que te haré
mi esposa,
y no a la noble parca.
Sangre; oro carmín,
esencia de estrella,
magnificencia enfilada,
desfilada, entre
su polvo rudo
de estrella.
Vigía ante la negrez,
de toda parda noche;
sumisa que todo
su oscuridad devora,
trance insumiso
de parco destino,
en la dificultad
inmoble me alumbre.
Hoy me estoy midiendo,
ante un espejo cuarteado;
mi futura sola muerte.
Invectiva dictada
que resumo,
ni quiero,
pero permitir tengo,
eternamente.
Parda noche
que avelas dulce sombra,
que eres bella.
Designio del caballero,
solo en la trinchera,
bohemio sin tiempo,
saturnino velo,
a su tierra,
siendo ella él y él ella
mi pólvora y sangre
de mi morir noble
bandera.
Voy rumbo
al tañer tercero
que marca, que dicta
se complete mi hoja.
En mi libreta
se despliega mi crisol
de acrisolada vida,
un impás.
Como un soliloquio
hablando con mi Quimera,
Leannán-Sídhe.
Honda pesquisa
soslayo del trueno, rayo.
Nacer se nace no para vivir
pero sí, para acabar
muriendo,
no se muere por vivir,
se vive para morir.
Me relego al cisne de Apolo
y al hondo Mercurio.
Estrépito del crascitar
de su cuervo,
del Parnaso devorado.
Alas blancas que su negror
erizan
sus ascuas tintineantes.
No poseo, ni es mío
Azaroso cuervo
mi letra de crascitar
en tres tañidos mi Sangre.
FÖRÜQ
Duero:
Grita mi estupor y
cuchillos
hieren volteando
una boca que la onda mece
flameando.
Se duerme la costilla
en el altiplano enjutado
de hayas y fresnos
recuerda su geología
únicamente saboreada
por el soñar de los picos,
virginal cuna del Duero
con tus curvas en rotonda
de castizas fuentes y
abrevaderos,
dulce azada de agua
que bascula el sentir
de la enamorada palabra,
por cimas tu voz se hace
meseta
haciendo el amor
con los pájaros dormidos,
templo y morada
de la cepa que a ti te
alcanza,
agua furtiva corre por tu
era
y reposa en tu infinita
onda,
que se riza, que se insinúa
en vaporizadas Torres de
belleza,
que en tu alma anidan,
sortilegio de rosa y clavel
cenit del dolmen tallado,
quién a ti en la vastedad
del ser
en su pecho te lleva
prendido
el fuego en fanal hoguera
en anchos panales de tus
abejas.
Cuentan de la vida del
chopo
tus diez mil espumas,
que por sierras
tu rúbrica dejas,
navegante con alas azules
el terreno que jamás te
vence,
secretos de amantes
tus aguas llevan
haciendo bullir el
inframundo
de los amores y sus galas
mayores,
agitas con sangre terrena;
el candil que abre en
espiga,
anudando en tu cintura
tu idioma olvidado
pasando años fugaces por tu
campo,
rodeando en ortiga
el triguero espárrago,
girando de la vid tu capazo
y sus manos,
haciendo de tu Vera
un Dionisio que al tiempo
fermenta
tus besos de tierra.
El Castellano
II
Flor de agua eres,
en memoria mía,
tú río Duero,
bello como un laúd fluyente,
trovadas tus andanzas con
las que juegas
y meces.
resuena tu aroma en
cansadas curvas,
coronara mi sien tus tardes
de fuentes,
oh, hervidero natural,
de amores y trinos como
ángeles,
tu orilla adoraba, que era
tímida y dorada,
alzabas hojas sin pesares,
arrojabas yerbas al
terreno,
blandiendo tu frescura,
melancolía niña que no te
abrazaba,
a tu magnitud canto,
transparente y pura,
emblema de agua y lanza
de vino y su cepa.
Tú mi amor desconocido,
por donde empiezas,
y por dónde acabas,
arpa oscura
parece la piedra que
hundes,
tu cáliz de poder y de
comunión gentil,
de fauna ancestral lloró y
llora
la Hispania milenaria.
Oh, tu libertad de prisión
en silvestre rienda,
Tapiz y poción de colores,
espejo eres Duero de Luna,
porvenir de vejez y su espada
azul.
Arrebol y reguero tú de
Sol,
olor de flores escuchando
la vida de tu cantar.
El castellano Miguel
Esteban Martínez García a 03-12-2021
III
Voy a tu hallazgo,
desnacer ocurriera,
bajé tus riveras, cerros
y bocas espumantes.
Tu boca era predilecta,
flor de agua insurrecta,
Caminé recto tus ajuares.
allá donde el vivo más, no
puede,
arribado en tu carne
como vetusta flecha,
tu raíz era y es mi patria,
mi fuente niña,
compases que pueblan
del grano tus silos
oscuros,
marcharé tus repechos ingobernables,
oh, Duero escucha mi canto,
no ataranta mi marcha,
saber que no se ganó la
guerra
si mantienen asediada la
capital,
oh rayos espadas
abre seno de tormentas,
oh, Candamvis,
respiro tus ecos de
senderos perdidos,
no fui tu hierba ni tu
bajío,
sí parcela de reino,
caracolea este mi amor,
duro, bravo y soluble,
tus curvas agitas cual
mujer fecunda,
del risco a tu almena de
agua y espuma,
mi carta quedó en barco de
tela,
tus jilgueros me acompasan,
maravillosa obra no creada,
quién no te vistiese en
virtudes,
alentándome vienes,
no apures tu paso, vena de
cielo,
herida del terreno,
con el que juegas, ríes y
envuelves,
como vestido de la mujer
soñada,
oh, Duero,
oh, tu porfía de huerto de
almas,
ven a mis jardines de luna,
envuelve noches sedosas,
de tu idioma oculto,
y galas mayores,
que no ven los amores.
Me crie de sombra y valle,
magistral espada me
otorgas.
El castellano Miguel
Esteban Martínez García a 10-06-2022
Lágrima del hierro:
Oh, la superior Oscuridad.
Escribo a la madre belleza,
que anida que crascita como
bella dama graja,
olvidada, de lágrima
inerte,
una sed azabache le
envuelve,
sólida, al vítreo cristal
mineral,
candente en fragua los
astros milenarios,
al brillo metálico
insoslayable.
brindo mi broncíneo dulzor.
De llama perpetua, y solo
crisol
valles en piedra dormidos,
de brillo calizo.
y cuchillos férreos,
Era sobre una lisa pizarra,
una punta de flecha tallé,
de esquiva suerte,
anhelante,
vine a dormir en sus alas y
aguas,
que venía a plañir el río
cuervo,
una morada, y un fervor
indolente,
su belleza regente,
de mi visita en mi
infancia,
un sueño fue y toqué otra
vez su cielo terreno,
una luna azabache regía,
luna creciente su cuarto
azabache,
mi compostura empedernida,
de trillas y espadas
doradas como su tierra,
hoy en día,
por tener que besar,
hablo que me responde,
de la piedra a la bella
simiente,
la belleza encontrada,
vestida de llamas y
espirales nacientes,
en mi piedra bella,
y ámbar su libélula,
sangre las hadas ella,
tesoro intangible,
candor de aspas y molinos
perdidos,
única al fragor de heladas
grises,
patriarcales escarchas,
miradas,
y solares que llora el
cielo terreno.
hierro al hierro.
A mi `piedra de sangre.
le deberán cuanto he
escrito.
II
Oh, si tu respuesta fuese,
ni muero, ni vivo,
soy sangre, viva-muerta,
como semilla del Sol
naciente,
que te aguarda y espera;
hoyos suyos donde me
recuesto,
a mi cuarzo, cristal de
roca,
la transparencia, quedó
ocupada,
de reloj en eternidad
azogada,
empedernida ascua, de
tiempo prendido,
silente como silencio reverberante,
azures contestan,
su eterno segundo, que vi,
y embebí su éter;
su pureza de espejo.
vidrio inefable de rauda
pureza,
Oh, caracola de remolino en
carbono,
ventura del arte y ángel
floreciente,
tu forma de espiral
sagrada,
amada continuidad,
de principio sin final.
Oh mi magnetita de unión
y deseante imán,
y atracción férrea,
como mi amor a la sangre.
es arcano, místico sabor,
Bajo sello rúnico
este cuervo se alzará.
digno, pétreo, simbólico,
transmuto esta coralina
esencia
que arde de compostura a
regencia.
III
En auge mi amado mercurio,
oh, dios de dioses,
único sólido líquido, como
lágrima precipitada,
alzar una lágrima de una
telaraña,
es intentar capturarte,
oscura, sin poder secar del
alma.
A este río vestigial,
ancestral,
esfumo que alcanzo,
sones de su fractal,
que vine sin horadar su
impronta eterna,
vine jabrando mis venas,
mi muerte, como reflejáis
vosotros,
no es más que la estántiga
bella,
mis reliquias, que besáis
incesantes.
Vestigios formó la vida,
Inmutables.
Al hierro en mineral
candente,
concibo, que mi sangre es
solar,
en sed de forjarse,
lucero azul,
como se forja una lágrima
las hadas,
cual oro cristalino,
sed de dioses,
en ámbar, oro líquido
congelado,
vidas de tierra y savia,
oh madera fósil,
traspasando umbrales
temporales, sucesivos,
sensitivos, como belleza
que traspasa
y eriza la piel.
en brillo, áureo,
cobre nativo y bronce,
del fulgor en cristalizada,
la armónica abismal,
perfecta armonía.
En crisálida
y magia ancestral tu mirada
diosa.
Förüq castellano Miguel
Esteban
COBRE NATIVO:
Canta en el altozano un
Sol,
negro de ojo ciego
una noche del metal,
noctámbulos de hechicería,
erigiendo su misterio el
cobre nativo,
destello argento gime la
plata,
y hierro terso,
todos dueños de lo inerte,
vigilando lo eterno,
lameduras rojas,
escalando el áspero
silencio
o su habla,
qué más que ser piedra
del destino infausto.
Lazada a las sangres, el
hierro.
Indefensos, ante la noche
que todo envuelve
cobijando el secreto,
degollé el miedo,
por raudales fríos,
llenos de origen,
llenos de nocturno querer,
repleto de su amor,
impávido surco, su apoyo en
pecho,
hoguera de silencio,
chispazos, de la caída
hacia lo eterno.
Perdonando están al cobre
nativo
otorgándole virtud completa
de fuego,
para que salga más limpio,
duro y reluciente
bello, cual bronce,
hermoso como si tuvieras
moción verdadera,
oh, casto cobre nativo,
sube que naciste para y del
fuego,
acuña tu oro viejo
en mi pecho te habla,
oh, piedra durmiente,
libera tu secreto
que lloran todas piedras,
porque ellas ni quebrándose
vieron tu pecho desnudo,
cual oro noble,
sangre eres de todos los
muertos,
Oh, cobre nativo.
A21/01/2022
II
POR TIERRAS ROJAS
Sangrientas,
paridas de lumbre quieta,
donde cristos y crisantemos
hacen auge
y sed de alarde,
tierra que sólo engulle y
devora
lo que es de ella,
crispada y caliza como la
más pálida mujer
también eres,
soledad que se aparea con
sus difuntos son de y para
la tierra,
espino ya no orea el
desespero,
ondea mi altozano,
sus quebrados aperos,
loco en baldío de nadie,
oh santa sangre,
aldea y repecho,
Sol que arde su inmensidad
desde dentro a contagiar su
cadencia
allá donde dicen no puede
brillar,
viento lleva
y mece desde acres al eral
fecundo,
oso acariciarte,
bajo ya,
a medio alzarme,
como niño y cuervo,
de inocencia en vena,
oh mi higuera múltiple,
llevan sus frutos
por años ya no corren
atrás,
mi ovillo, oro de pasto
mi sien cegadora,
hace nido y río salino,
fiebre de paja
y cosechadora,
venga usted, a seguirme el
trino.
III
Claman fuentes sus
borbotones de sangre nueva,
agua, ¡En pie!
silabeen mi sed de oscura
siembra,
corralillo sea mi lumbre
quieta,
desvaríen
gargantas y cristales
tumbados,
de costales y pechos
retuertos,
doy paso a abrir portón de
tierra,
cobre, hemos venido a
cantarte,
quién tú eres, pocos saben,
oh electricidad te evitase,
la muerte pues no sería
clamor
de vida muerta
te estoy redimiendo,
fervor de todo secreto,
oh mineral no creado,
extraído,
regia tu virtud y condena
del fuego mi alma,
fervor amante,
mineral yaciente,
escúchame,
eres y seguirás siendo
todo destello furtivo,
todo lo inerte tuyo,
aunque te entierren.
Förüq castellano Miguel
Esteban Martínez García
A 15-06-2022
ROJA SANGRE CARMÍN:
Roja, sangre roja
mundo cerraba en cuerpos,
sobre su ojo carmín
alzaban pestañas, de rojas
venas distancias,
negra, densa mirada
de sangre coagulada
que al mundo cierra,
sobre sus venas razones,
heridoras, lluviosas sienes
diáfano anochecer,
conoció a un hombre y a una
mujer
que se unieron como dos
gotas
al helor,
sentidos vanos negándose
a florecer.
II
El cementerio viene a
nosotros,
donde todos postreros
dormimos entre divinos
laureles
y azules nogueras
nada nubla entonces
y la tierra besa
amorosamente con traje,
rojo, azul, dorado,
custodiándonos por filosos
cipreses,
y pasos que acompañan todo
vivo,
hasta juntarse con
nosotros,
allí, cercano el mirto
e hinojo solar.
III
Era como besarte, mujer
a sol claro para
perder mi lengua con la
tuya
toda la vida,
ascensión de divinos
marjales, en boca,
relámpagos de energía
un Sol y su luna
entre tres más de ellos,
labios en caída
entre escarchas azules
y un baile de ocasos
llegó tan grande el beso
conmoviendo nichos
y bríos secuaces
ahondará nuestro beso
hasta ser siembra de vida.
Förüq castellano Miguel
Esteban Martínez García
SOL HUMILDE:
Oh, la lluvia,
pie estridente y corto
cabello,
baja a rodearte la figura,
desciende ante un muro al
sol,
un cielo preñado.
Hombre que bebe anís y sol
bajo mis ojos tatuados
iridiscentes
para contemplarte,
mi cabeza entre fauces que
beben sangre.
Todo ha sido y lo que no
pudo ser
es gloria difunta,
centro de mundo donde va
pleno mi trompo,
nunca merecida la añadidura
Tierra se repite,
en ciclo eterno.
II
Como las palabras través
unos labios
en avidez de fuego,
escritura del álamo
poesía de colibrí.
Instante como breve astro
afluente de belleza,
horizonte de atrio
crepuscular
donde embeber un trago de
luna,
y acompañar el ronroneo
de gatos fugaces entre las
piernas.
Llego al suelo de pleno
sueño y vuelvo a vivir
mi agua de cuerpo dormido,
Verdad y fábula juntas
es admirarte luego de
amarte.
III
Oh semillas de himno en
girasol.
Las sombras se hundieron
y mostraron tu cuerpo,
mi boca sus dientes
afilados,
una cascada como rosa
pétrea
que fluye y persiste
su linde lunar hasta tus
pechos,
límpido el sol de poniente
bajo mis heridas de ojos
mis labios que conocen tu
azúcar
y miel quemada.
Förüq castellano Miguel
Esteban Martínez García
SONES Y TRINOS:
Vestido de arrieros
paisajes
de búhos y tahúres,
como logros quiméricos,
entre caballerías de raza,
cabalgan sus acres,
bajo el viento de meseta
castellana,
mi hierro blande su hoja
por desnudar la capa
mi corazón, ceño sin
despertar
de su duda, su romance
castizo, campesino,
y su flor en alma
que jamás por su poder
marchita.
II
Viento ilusorio de campo
a campo de vid
y endrino, de trigo verde,
a girasol, pregunto yo,
a la gloriosa luz cegadora,
si no le basta mi llama
azul,
hasta prender en flor,
el honroso romero
por estos dulces montes,
que hilan vespertinos,
rudas fragancias,
rueca al fulgor
de piedad parca
sobre todo lo que alcanzo a
ver,
rosas silvestres
sobre ultramares de
tierras,
jilgueros encima los recios
cardos.
III
Era esta la tarde,
del alma y su esposa,
Bruma predilecta,
sobre mi erguido ciprés
caminaba sollozando,
brevemente,
oscureciendo mi fuente,
que sangre surtía
incansable, bellamente,
insobornable, si secaba
ella,
cesaba yo.
Mi fuente en pecho
es un hada,
con C una coraza,
con C un corazón
Quimera es amante
de un amante suyo.
Förüq castellano Miguel
Esteban Martínez García
VAGOROSO SUEÑO:
Crece sobre la plaza
de mi corazón, la sombra
piedra en sangre de musgo
rincón de esa piedra
hay, primaveras partidas
con ascuas de crepúsculos
violetas, flores ausentes,
no cortadas, bañan mi vena,
bañando el amor de mi
piedra
reposando el agua mi sol
yerto, este febrero,
me dijo una aurora
blanquecina
de la primavera exiliada,
cantando, que creció
en mi corazón sombrío,
que si yo guardaba en pecho
sus rosas de alba.
II
Yo asentí que nunca cortaba
mis flores ilusiones,
que mi hada las bebía,
y bañaba con rocío
cada mañana,
el cristal de mis sueños
no luce quebrado
secreto de alba frente
mi corazón florido,
al puro lirio blanco
sangraba que lloraba
no tener tiempo
vista mi hada
yo le dije,
ella te traerá rosas
mi corazón rocío granate
mi sangre para regarte,
III
Me vi vagando
en un febril
laberinto de espejos.
Noche que pregunta sobre el
secreto
del sueño que deambula
como solitario fantasma,
fantasma humilde
y vaporoso,
baila en llamas
la hoguera de mi rezo
verdadero
en bóveda de alma prismática
y su sollozo
de canto o de eco,
noche amistosa, misterio
de lágrima,
que fabricas
el cristal del fantasma
mi sueño que ves, y soy yo.
Förüq castellano Miguel
Esteban Martínez García
Romance heroico sortilegio
sembrado:
I
Miro su ventana de
transparencia,
estelar, afilo ubérrima
vara
sin sacar tajada, la
necesito,
deshacerme de los días sin
asa
me forran y envuelven, miro
su rostro,
otra vez , sin miedo
acérrimo calla,
No soy tu tiempo, ni acecho
tu porte
la encontraré, sin presagio
amilana,
para hacerte saber que los
eclipses
suceden, el sol muere a
embelesada
y renace despierto,
necesito
caer en ti, hacerte
descongelar parda
en mi sentido vívido
despierto,
el tiempo y la historia de
mí no acaba,
ella, jamás narrada,
necesito
ver a través mis sentidos
que emanan,
conjugar el reino inerte
viviendo,
para construirte a mi lado
mi dama,
si vivo, más lento muero
por vivir
para acercarme a ti, así
acariciarla,
empero, te empero te
necesito
hasta que llegue fría luz
en aspa,
toda vida surca, pozo de
vidrios,
apuntando sueños, el osar
rasca
besar terneza de rostro
acaecido
para ningún astro importe
acechanza,
deslumbrar en luz sigilosa
en todo,
yo atónito que fui, seré,
melaza,
admirando tu cálida terneza
de mujer valedera, mi ascua
brasa
este rey de azada, diestro
te amanso
no llora más que savia,
para amar;
vidas en color, rezando
acechando,
quiebren firmamentos
secuaces, ama,
efecto el sortilegio en luz
turquesa,
antigua, abata todas
alimañas
recoja mi porvenir, y mi
pecho,
para no encontrarlos más,
asentaba
que sin ti, la felicidad
veo bronce
afilaré y volveré a mi rama
tañida toda tercera
caricia,
de mi madrugada, no es un
ala
es no ser necio, el lugar
donde acabo,
no es el lugar arduo, de
donde se ara
donde estaré cuando las
hadas gimen,
de la belleza, serviles me
empañan
atrapen, sonrojen, cuando
me arropen;
yo, pediré permiso para así
alzar
quedarme la dicha y ame mi
palpitar.
Förüq castellano Miguel
Esteban Martínez García
REALEZA LA TIERRA:
Vernales campos me avanzan
como torbellinos y ventisqueros,
llenos de hojas y fuentes
que aventan la vida,
de los huesos sembrados;
poeta tejido
de la solaz llaga fértil al
arrope de un calor,
plantan los besos huidizos,
besos repletos que atraen
siempre
a la parca lisonjera sin
apellido,
largos hilos teje este mi
puñal jactancioso,
revestido de relámpagos y
truenos azures,
divino silencio, ya no más,
ultrajado instrumento
hasta mi locura quieta, si
loco, solo, he de hallar,
Treinta más loco solo
habido quedaré.
Clamor de misma azada y
pluma,
herramienta un destino
demencial,
vestirá la caléndula de mi
lugar.
Paseen las sombras
que a la muerte no harán
fértil.
Delante mi castigo, este
León no amansa,
estoy para sentir,
aún en infierno silente
sacaré
garra y letra de cernícalo
avizor que amo,
para llegada mi vejez recordar
que sigo siendo
quien yo era, sí,
canto con la voz
encarecida,
templanza de fuego y
madera,
sin arma, más que mi
garganta,
sin vida más que una divina
planta,
Néctar de mi sangre que
habla,
levantando a Castilla de mi
alma,
labrada entera la tierra,
me adentra.
Förüq castellano Miguel
Esteban
VIEJA VIGA:
Iré brotando breve
como germina una almendra,
día tras día
sol tras luna,
hablando hondo
de precipicios y suertes
blande toda palabra
honesta,
veces que no me entenderán
no me pedirán luz y sombra,
nada verán en mis poemas.
Mientras en la tiniebla
densa
todo germina,
como razón se hila.
Oh, flor de belleza,
oh incansable palabra
alzada.
II
Agua limpia
de sangres rojas,
transparencia de pez de
cristal,
era mi sollozo impune,
como lágrima tejida sin
poder precipitar,
sigo vuelo toda belleza
asida,
perfecta vida
de poeta que fue soldado,
agua y fuego sangra toda
roca,
linea que la fuente brota,
olvido todo sabe,
precavido,
voy de asignar movimiento
a lo que no conozco.
III
Oh vieja viga, es mi poema
maestra sobre un rito
sujeta, llegó la guerra,
un grito de infortunio,
muerte vuelve siempre
por sus lágrimas retoños.
La poesía regresa igual
de oídos rectos,
y verdades ciegas,
preguntar:
-Cuánto vale una estrella
lejana.
Estoy aquí trescientas veces
en el viento.
El salto,
cuántas veces concurrido.
Förüq castellano Miguel
Esteban
GALERÍA DEL ALMA:
Leo el oscuro día
atravesado,
como versos flotando en
tintero,
bien amados.
Sortilegio divino, las
flores armando
el viento furtivo,
permisivo conductor
de errores y grietas, de
aciertos enfoscados
como una galería que a
nadie glorifica
el recuerdo vivido,
alma de misterio blanco.
Purísimo de Sol negro,
brujo elevado al cielo,
puerta de trofeos y
tragedias.
Elevar fúlgido, y
fehaciente, ojos y mirada
dulce cual miel o néctar de
Ambrosía,
Espejo que no solo acecha
el reflejo
si no asume la sombra cruel
del esperpento osamos,
hierro luce mi calma
esta erguida invernada,
bruñendo soles de escarcha
azulada,
oh dolor grotesco, ola de
mi sangre
que avanza en un sentido,
rumbo a bañarte
mi pecho sonríe hasta
volver a elaborarte,
magia de vidrios del sueño,
agua, brea,
mercurio, iris sediento,
atónita rezaba mi espina en
el corazón,
nadie la arrancará.
Förüq castellano Miguel
Esteban
SOLLOZO DE GUERRERO:
Quién es el último que
habla,
quién el primero que calla.
Belleza, parca, luz, amor,
tierra siempre dice no,
no trae mi ceguera,
ni de viento se llenan
cabezas,
áltamente necio sería,
si viese mis huesos
durar hinchados de orgullo,
de huesos y de cráneos
de sepulcros y horizontes
negros,
he venido,
aquí volveré novecientas
veces
repleto de tierra en el
viento,
oh glorioso sollozo,
habrás de saberme
repleto mi nombre
de parcas segadoras,
morir como soldado
mi propio destino.
Mis músculos arriados
superponen horizontes
violáceos,
romperé el término, el
lenguaje,
la bruma y el ocaso,
gime todo silencio
perdurable.
No es gemido mi canto.
No es sollozo
culto al vivo ni al muerto.
Es un designio atemporal
una exclamación de dicha
inmortal,
ley del humo del horno
toda palabra brotada,
más allá de labios y manos,
crepitar de la simiente,
un río de sangre sobre la
tierra fértil
una lágrima, cumbre
del precio luminoso
cegador,
grito y llama,
así sólo así
poder moverme entre la
bruma siempre gris.
Förüq castellano Miguel
Esteban
Jardín de tinta:
febrero 12, 2022
Noche, oh largueza breve
de piernas de ángeles,
alguien dijo grande
que la palabra gigante
es silencio,
por lo que el silencio
es inmensurable palabra
perenne,
en este negro jardín de
yedras azules,
voy perdido encontrando,
un destino parco,
brillador,
fuego traslúcido,
tu calor, la apología que
hace tu verbo, beso, verso,
sol este negro de noche
caduca,
sed viva estampa fulgente
de armas,
era una herencia disuelta
en sed de poemas,
una sangre que no se apaga,
todo es más que una parte
del todo
que nunca llega,
hay un brillo desertor,
de alma renegada,
desertando a morir de tu
contienda,
amada así conoces mi alma
de grillo,
no me dictes nunca jaula
iré surcando abismos allá
para encontrarte,
dulce sonrojado misterio
es tu silabario,
hay un hinojo solar, una
desquicia yerta,
comiendo sus paticas de
abeja,
el sonido reposa despierto,
el sueño llora colores
a su dama obscuridad que le
envuelve,
sed de rayos, de sequías,
de campos,
de jardines amarillos, sed
de tu ambarina sonrisa,
es un azar por el que
dictan las peludas patas de la araña,
de la leyenda del
atrapa-sueños,
y el amado murciélago
castellano alza vuelo,
por colchones de nubes,
su sigilo esplendente,
el color es eternidad
de la fuente de la sangre,
rojo sagrado, tinta
bermellón,
como el jardín que porto,
en vena y arteria,
negro jardín de tinta
noctámbula,
por los suelos, levanta ya
tu frente,
oh mi Sol sordo,
sé que me escuchas con la
luz irradias a la vida
y a lo que descansa sin tiempo
para despertar
de tu beso,
flameo contigo en curvas de
armas,
oh Castilla, descanso con
tus pétalos y espaldares,
de tierra, de sangre, de
virginal agua,
es aquella magia vestida de
hierro sanguinoso,
y a veraz colmillo obtiene
postor y reclamo,
estridencia clama,
que la tierra devora lo que
es de ella,
y que el agua es su sed y
sangre,
canta mi premisa:
-Los duros somos tierra,
los demás, ceniza que se
desplaza,
Aere perennius,
más duros y
resplandecientes que el bronce,
por el tercer orden todas
las cosas habidas,
mi amor no caerá
trasplantado,
cuando amo es por mi
nombre,
Siempre, por, y para
siempre,
vivo y tu aliciente.
Förüq castellano Miguel
Esteban
AQUILÓN:
Aquilón, oh dios de los
vientos septentrionales
de vertiente helada
norteña, levántate,
acoge, tú el más viejo de
la vetusta,
de plata fina,
y pretiles sollozos bellos,
como llora toda belleza
imantada,
torbellino de cuantos nos
sujeta la madre natura,
dentro acoges la locura
justa,
de quien acoge tus
aullidos,
frenético azar jamás vencido,
oh, rauda fuerza de
tempestad,
el viento no es mío,
ni trepando, enviciado en
ti,
sólo soy tu hijo, Padre de
los vientos,
seguirá invicto tu grito de
lobo.
Este humilde loco baja a
verte,
y subo a cumplir mi
destino.
El amor es semilla y raíz
de la verdad,
aunque duerma como duerme
la hoja,
aunque respire como suspira
la piedra,
locura divina, zarcillo de
fuego,
escuchando, la locura
quieta,
y tu cascabel de oro,
he venido a escuchar tu
lobería,
tus yerbas que laten, baja
ya tu belleza insobornable
siempre temida,
por elogiar te, es
respetarte,
sólo soy fantasma que desea
sublimar tu frío
Glorioso.
Förüq castellano Miguel
Esteban
REPIQUETEO DE CARACOL:
I
Abuela es la fe mía,
sobrada bien hondada,
en abundancia,
que se halla donde estoy,
siempre,
usara yo esta palabra,
donde no habita,
caducidad d' este ser
de lo que estoy velloso,
sin litigio a reparar,
amparo de apoyo cariñoso,
aquella su herida cerré
amimando, presagiando,
brotaría, germinaría un día
su luz furtiva.
II
Allá alumbrado
su resplandecer airoso;
brillase ajeno el cantar,
que no es de otro,
ni mío cabe pensar.
Mora silvestre,
de mi zarza,
mora castellana,
te quiero,
de mi zarzal,
verdadera mora
inefable, vestida en
carnaval,
bonita de dulzura,
risible, inocente,
parece tu faz.
III
Azúcar de aire,
y de la imberbe nube
caracoleas la maleza,
dando aviso de espina,
devanadera de erizadas
manos,
mi carne de gallo,
gritas alegremente,
grito de alegría,
enamorada
de inclemente grito agudo,
pardo y prolongado;
te miro con curiosidad,
y nadie observa a quien
mira.
IV
Oscilo los campos,
y páramos,
los baldíos,
y arroyuelos,
de sus acequias,
los almendrucos fugaces,
bienes y haciendas,
paseas como cuna labrada,
también te beso,
ciño a tu semblante,
tu gracia femenina,
rescoldo, que me mueve,
como sangre y pan trigo,
de prado en agua perenne.
Förüqer-lobo bohemio
Esteban
SUS PIES EN LA GRAMA:
Imaginé sus pies y el rocío
permisivo,
mi caléndula otoñal,
me bailó su agua nectarina.
Fuertemente en mis ojos
solos entreabiertos,
mis pupilas entonaban una
savia maldita
de una higuera del demonio
u estramonio,
al divisar en mente su
regio caminar acorde un perdido son,
de espigas y caracoles a
esta primera lluvia copiosa
este otoño que ya era
extendido,
como silbando al terreno
nuevas hojas breves,
tan hermosos eran sus pies
de dama,
que me daba miedo dejar de
visualizarlos,
a ojos cerrados,
todavía no habían conocido
mis senderos,
me llenó el alma su huella,
como mariposa leve,
danzarina,
posándose sigilosa en un
tridente de trébol,
sigilosamente se detuvo su
caminar,
sacó del bolsillo, una nota
doblada,
en la cual ella decía
Migue llegó su momento,
no está usted soñando,
-Yo no creí aquello,
no sabía si era la voz del
averno o Paraíso terreno-
soy caballero Esteban, su
Musa,
he venido a cumplir una
promesa
hice a su alba más preciosa
nunca vista,
sólo soñada onírica..
No hay preludio amado.
Béseme como si tiempo no
hubiera.
-Yo ya tenía mi corazón en
la yerba de sus pies,
cómo negarme,
cómo estropear aquel sueño,
No se vaya compañera
le traigo la flor de
Hércules
de la montaña más remota
con raíz,
y verdor secuestrada
indemne,
¿ Cuál es el nombre del
pájaro negro ,
que mora las hojas estos
Robles,
ave misteriosa que con su
crascitar
anuncia cada noche?
Una palabra su nombre
otorga
en el idioma más antiguo,
nuestros ancestros le
tejieron, Musa,
-Förüq, es respuesta-.
Ese nombre de cuervo
morador,
béseme Förüq, soy yo tu
Musa,
Förüq...
FLOR DE TU PUPILA:
Hablo de la pupila,
sobre que muere el amor
en su ausencia de color,
y de este que no escapa
a resucitar de su brillo
y cuando entra relámpago de
luz.
Entre arena y piedra crece
la rosa,
esquivando a ser cortada,
igual, luz y color,
alimentan la pupila
enamorada,
así diferente el sueño,
que se nutre de sangre y
razón,
anémona razonada,
no es ni la rosa, ni las
pupilas
que la ven.
Perlas de flores y
caracolas nítidas,
herencia de lo que
prevalece,
como raíz del alma es el
sueño,
muerte germinada de cada
flor
cortada,
tétrica se ve la tierra
sin su rosa viva,
sola se siente la pupila
muriendo lentamente
sin su color y luz amados,
coral de hierro es todo
sueño de sangre,
lúgubre manotazo, asesino
del ser,
sin sueño ni anhelo
pertinaz,
todos los colores forman
ausencia de luz,
verte cariño en pupila, es
sumar los colores
que trae la vida y que formar
a esta,
para poder llamarte Amor.
Förüq castellano Miguel
Esteban
ODA AL CARACOL SILVESTRE:
Caracol silvestre, caracol
serrano.
Te escribo caracol del
camino enervado
¡Oh tus fauces! Blandas que
muerden
su estadía alimenticia.
Del romero al tomillo,
desde la jara resinosa,
al brezo flamante.
Tu deslizar por el terreno
húmedo,
de la amapola a la
caléndula arvensis
con su savia dura.
Desde el musgo a la piedra
igual a la siguiente;
idéntica a la anterior.
Oh caracol, judío blanco,
oh caracol marrón de todo
jardín,
caracol estriado
la pulcritud de carbono de
tu casa,
mi casa.
Miguel Esteban Martínez
García
FLAMA DE PÉTALO EN HOGUERA:
No quiero ser llorado el
grillo
que tierra adhieres y
abrigas,
en sed de flama y pétalo de
hoguera,
hermano mi alma,
que jamás estríen vuestras
voces
mi alerta,
alineando sollozos de nubes
y caracoles de color, con
instrumento
de alma das amapolas,
mi corazón con siniestra
forma de ellos.
Agrupándose en espirales
santas,
caracolas,
y oyendo el ala, ola o sólo
su aliento
que me escucha,
con herida inabarcable
van mis ramas del difunto,
sin calor, sin pena
redimida,
levantar hermanas parcas,
vuestras alas enamoradas,
que sin perdonar,
no os quiero me elevéis de
lo vivo,
ni en mano de tormentas
sembraréis el rayo
a mi destino prevalente.
Ni a dientes me surcaréis
mi honda calavera.
Mi terciopelo de sangre no
es almendra espumante,
ni codicia tiene mi voz
enamorada,
alma sin rosa,
sin cruz, y sin delito
condenado.
Alma en metales por fuentes
y abrevaderos,
manantial desangelado,
amor de la espina, muerte
enamorada,
no me veo más vivo contigo,
no te veas dichosa conmigo.
Förüq castellano Miguel
Esteban
SED DE LUZ:
Cuanto te acercas a mí
miedo intuyo somero sin
rivera
a estar cerca,
más cuanto te alejas
miedo a estar sin mí alegas,
dijo un librillo,
franca tu vera destrenzo,
viva esta espuela,
horizonte vasto me acercas
como lloverte amor sin
cesar,
paraísos yertos sin escalas
ni vals terreno,
puridad acaso bastó
como lobo de orejas
afiladas
sin aullar no era lobo,
me acerqué hocico
he irremediable
contestó un azar de tres
caras
y nueve venas razones,
como derribar la franca
tapia
verja de nueve cerrojillos
iridiscentes,
los ángeles valientes
morían primero
sin ascua eterna
ni mármol florido,
quizá puede como alimento
de vano murmurio,
hoy oso al por mayor
reminiscencias al recto
lado,
acompañar tu furor de
armas,
desde nimbo pasajero,
y desquicias propias
trasmutadas,
al impetuoso servir de la
llaga,
Pléyades cercanas como
resoplar la luz
y capturarla a ojos fríos,
indicio que su halo dicta
inspiración a raudal,
halo indiscernible
que casi saboreas confines,
de sosegada dicha
insobornable,
miedo a tu cercanía cuando
caminas lejos,
miedo a tu lejanía cuando
cerca
brillas en faz y luna
imperecedera,
arrobando mi haz luminoso
sin brida
ni correa,
As de trece tréboles de
cuatro aspas,
era mi vida sin contar,
un brote de cruel
infortunio desaconsejado,
semilla o tiesto
espontáneo,
a nadie cambio,
ni dolor ni regia tristura
porque hoy me blanden
poeta raíz de dioses,
quién soy ellos y yo lo
saben,
y seguimos sin tener miedo,
en esta trinchera del verbo
onírico,
incuestionable
hervor de primaveras
desnudas,
y solas saetas en busca de
una vida
que mejor, peor, no niego,
qué mejor que un absoluto
diamantino,
en esencia mineral
candente,
cristal de sus pulsos
que no niego ni me
arrebatan
a estigma puro revalidado
en azoteas caducas,
y ojos suaves un abril
doliente,
era lo mismo,
que perder venciendo,
aojo que el buen ojo curo,
insignia las estrellas
quedan muy cercanas,
si nos llaman a la lucha,
puede defienda mi patio
debido no es mío.
Divagaciones aparte,
pregunté al eco de sombra,
si quererla como uña a
carne,
iluminaría mi pluma
saturnina,
hoy quedé en darla un
besito
como la imaginación
no osaba,
miel de afortunar, y
tremendo desliz
en número y orden,
como afeitar bombilla
broma, como lamer hacienda
sin construirse,
en serio pongo balanza,
y un kilo mis sueños
pesan más que cien kilos
mis ilusiones,
amar, amarte, en este ente
intransigente
me lleva sin anchas calzas
es flagrante,
como el cimiento del verso
es tu letra,
lo fidedigno, que me hace
parte
del transcurrir minúsculo
en vida caduca que nos
desliza el destino,
no hace falta amarre para
osar,
ni buscar luz, cuando ya
eres parte de mí...
El castellano Förüq
II Cristal de aire:
I.
Cristal de aire:
Acreciento, voy menguando
al paso ferviente de tu
sola voz,
en agua destilada, candente
cristal de gotas sólidas,
cadena sin mi nombre,
que crascita entona
un yo te desvestí
a mi helor
un cristal que sublima en
aire,
caracola resistente
hiriente , vespertina a
fragor
cual buque emergiendo
d'este abismo llamado
verbo,
coagula mi aire
en novecientas ascuas,
que flagran tu sendero de
luz,
cuál no dio fuelle a tus
alas,
mi amada voz,
hacen nueve formas,
nueve cerrojillos de hielo,
en novecientas nueve hojas
que encierra
tu corazón en mi agua´
siniestro caracol
con mi desvelo en hoz.
Inocente no soy,
ni ángel,
ni vendido,
ni por éxito mendigo,
el que no me acepte es su
problema,
yo sé quién soy.
Miles dei lumen,
Förüq Miles dei lumen
versus littera fagro methafora creavi blandus Laetitia exspectare sed ardit.
Guerrero de luz,
en verso arde,
ardiendo metáfora,
crea caricia,
expectante de la sed que
arde,
novecientas noventa y nueve
hojas,
esconden tu asido ramillete
que esconde tu cristal de
viento,
hoy es por mí
que empecino
que soy culpable
de alzar mi cenit
en cúspide inefable,
de esencia que no llora,
dicta, que sólo es tu voz .
Pureza en vena dispuesta.
Una asonancia predilecta,
pude servir,
me quedé en tu frazada
del juego
que como todo juego
sólo abre
sólo despliega la opción.
a perder venciendo,
tu voz sólo eso,
musaraña cristalina,
de nácar y espejo quebrado
con mi cruz a lomos avanzo.
El Castellano
Förüq
Belleza:
I
Ruge mi vida
con impetuosa saliva,
un desdén de mares afilados,
cose que hila esta malva
sensitiva,
azures sarnosos que avanzan
al latir fieles compases
destapados
de mi escondida idea,
belleza eres por mares no
sostenida,
balanza sin yacija, ni
muerte escondida
acaso a ella conoces
que incluso, la tornas, bella,
mira la ventana crispada al
infierno,
el parpadeo oscuro de la
luz.
tú que definirte nadie
podría,
ni el más inteligente
ni el más ignorante,
cumbre de ideales,
pedernales deslices,
pólvora de sensaciones,
fragor vaporoso,
bendices sin perdonar,
es tu prisma un ocaso sin
lejana letanía
de esta realidad que se
pierde,
atraviesa tu puñal absorto
hiende mi carne,
solo encontraré que brotará
mi cuerpo
todas las flores de los
campos,
tu cúspide sin hallar, tu
vida sin hallar
cumbre tuya se llama
planeta Tierra
abismo centelleante hasta
perder la cordura,
madre del acto,
belleza deidad suprema,
nadie la mata solo se la
llama
y no siempre responde,
déjame tu azul manto sin
amaranto
una noche bailaré con lobos
hablaré de amor con mi
quimera,
el miedo me conocerá,
amada mía belleza de las
flores
sángrame un horizonte de
colores,
deshoja mis infinitas
espirales,
haz que me crea como los
mortales,
para blandir nuestro nombre
entre nubes,
cabalgarán mis corceles tus
verdes sienes,
yo no seré yo, así como tú
eres distinta
para cada retina,
hada infernal
como Leviatán celestial,
tú no entiendes de las
maldades del hombre,
sólo pintas de la realidad
todos los colores.
contigo izo cumbre,
resoplo agravios y señales
repetición
que nací para servirte,
como pájaro a su nido
señorita ruego
que elija este cuervo,
sin agraz durmiente
sopla mi sed de florecer tu
alma
primavera preciosa,
desde mi mar a mi risco
osaré vestirme
de rudo hombre viejo,
soñaré como me sueña mi
sueño
que yo en tus lares era el
primero.
Señorita bella madre de mi
izada bandera,
alza mi curva sombra
por la carne de mi siembra,
reverdeceré con tu cariño
primavera amada,
Mirenla anclada de mar
a la montaña de mi idea,
vengo que voy a vencer mi
propio desespero
rizando como riza su vida
el helecho,
desde la sombra de abeja,
a mi ceniza bella,
no habrá osadía que no te
nombre
mi dama al hervor de siglos
años que llevas ya
florecidos,
me despido por si te
encuentro
El Castellano
II
BELLEZA EMINENCIA:
Avanzas el campo de mi
celaje,
desdén de pocos y antiguos
mares,
resoplo a la altura tus
montes,
bella eminencia,
el fuego que me late
dentro de una lágrima,
padre viento te imploro me
cedas paso,
voy a despertar tu Aquilón,
granate viste mi sed
entre relojes disueltos
y esfuminos perennes,
una vida en un grano de
arena,
esencia que necesita
reencontrarse,
somos los encargados del
fuego azur,
necesitamos alabar
mirarnos en el espejo se
mira el hielo,
caminos d' este desvelo,
encontré
la aguja mi destino
enervaba,
verso, pulcra sonrisa
nacimiento de una tornasola
alba,
amo tu resquicio onírico,
no necesito caer de nuevo
sin encontrarte,
oh, belleza,
afilas que surcas vetas
vetas espumantes,
dentro el laberinto tus
espejos,
quien dijo locura y no
Vestal
de Sabiduría,
despojos floridos
del ser claveteado,
esta es mi sombra de parral
excelso,
venga admirar esta raíz
salvaje
de noguera abre
el Portón verdadero del
infierno,
y sus lares de Estrida
caudal y niebla roja,
tiemblo en el umbral,
me desdoblo en el ser y su
contrario,
respuestas quise,
hoy necesito enterrarlas,
para que no florezca mi
miedo a ser feliz,
resquicio parco,
su esencia mi doncella,
vine a planearla,
como pretil gota de lluvia,
sí la más fresca
recolectada,
todo lo hecho,
más que un guiño
más que un parpadeo vetusto
de corazón,
he tratado de huir
de un mundo que nunca vi
hermano,
alguien vencerá al Miguel
sin alas,
en principio sin final,
fumo mi cigarro,
hoy, por y para siempre,
brindo con mi soledad
por si acaso un día se
rinde,
todo me suena,
como si fuera a empezarte
de nuevo.
Esteban er-lobo bohemio a
09-05-2022
III
BELLEZA INSOBORNABLE:
Ser en el ser belleza,
almíbar todo recuerdo,
bandeja de estambres
helados,
huye este mi sendero, digno
a encontrarte,
de prolífero cielo,
y anubladas ideas,
boca o alfombra muda,
de nieve sembrada,
mi esmeralda imantada,
cuántas venas te
acariciaron en plata,
tu verde terciopelo,
oh, mi rocío plena de
alborada,
quédese lisa, pura,
sonrojada,
que de pupila humeante,
caerá mi mano enamorada,
viento en luz de centelleo,
su rosa azur encantada,
sol y dicha unidos,
a florecer su herida
diamantina,
cuando el crimen mío
es no tenerla aún por
conocida,
beso delante, sin quemar el
estrago,
cogí el día y su pecho
embelesado,
llagado el aire sordo,
de rubor intocado,
sonrisa gloriosa, como la
terneza bebe y debe,
escucho calmo el sonrojo la
noche y su vino,
a quedarse, entre placidez
de silbo,
y huera umbría voz
asordinada,
tórtola ferazmente
enamorada,
como sombra fugaz al día
bajo chopo milenario,
gané yo el goce en ventura,
la tempestad su hijo
relámpago,
vuelo de nido
y sien afiebrada,
por encontrar tu halago
estameño,
queriendo armar el dulce
tormento,
para que siga, y mi verdad,
belleza, te importe.
Förüq castellano er-lobo
bohemio Esteban a 27-06-2022
PERSEVERANCIA:
I
Vengo a deshojar mi sangre
y abrir estas puertas
a una primavera sanguinosa
flagrante, y hacer vibrar
lo indecible, he venido a
beber de tu sangre
tu placer, en osadía
interminable,
somos hijos de la sombra,
noche corre una vez por
siempre,
su sendero inabarcable.
Fresca y galante,
de silencio ajada,
suave como nieve de
montaña,
y viento de luna
que se extiende como joven
grama.
Hojas breves como su sed,.
Era una armonía vestida
granate.
Como denso humor
insobornable.
II
Suspirando su camino
afable,
somos hijos de la oscura
rienda,
encargados de servir
estrellas,
en vena y colmillo,
su blanco filo,
otorgados del poder
nocturnal,
y su concavidad presa
a su clara floresta de la
noche,
en flores violetas de lava,
la herida, resurgiendo
atónita,
una yaga de una malva.
Soterré mi desquicia,
en campo abierto,
rizaba mi pena, un nunca
más
y el cuervo en mi hombro
crascitaba noche siempre.
III
Me habló Perséfone,
de su premisa,
y de su juramento,
de su verso sinfónico,
con arpa abismal,
trofeo en rueda de
azabache,
su cabello era sangre,,
como sus lágrimas.
Divino rito se extendía,
por sus labios ardientes,
euforia en raíz y padre
tallo,
en gloria al poseer ya,
una higuera del demonio,
Rosa Azur, caléndula roja.
Enigma su velo retirado.
Por yo pobre diablo,
aceptar siempre una hija
del Averno.
Förüq er-lobo bohemio
PERTINAZ:
Conjuro de nieve roja
Has llegado al infierno,
y cima encumbrada.
Toda montaña, que viendo,
no responde.
Avanza el transverso los
sueños,
aquí que el cielo toca su
humor;
sediento.
Llevo tierra y simiente de
estrellas,
en zurrón pastoril;
donde guardo también
lágrimas celestes.
Tierra nieve, encendida.
He lanzado mis polvos de
hoguera
sobre un destino como
laberinto.
Sobre los ciegos pasos de
Ícaro.
Guiado por hilo,
secando luces que ata la
vida esclava,
avanzo ya por tu húmedo
bosque.
Umbroso, despertando
imágenes
en candelabro.
II
Bosque de labios tuyos
atisbados como flor
perenne.
Lograse el ciruelo dorado.
Liberando fieras como luces
breves.
Sus salamandras de fuego
y luciérnagas por cantiles,
miles.
Mañana me llevarás a
liberar tus peces de cristal,
corazones en óxido de Sol
Ferro Padre.
Allá donde duermen
semáforos
y todas las calles me
llevan a encontrarte.
Realizando mi conjuro en
Bitácora.
Te invoco Leannán-Sídhe,
siembro mi pena y mi
cordura,
como una melodía jamás
entonada.
III
Mi reconstrucción
desde el Nitrato de Chile,
con mi pensamiento a solas,
como se alza una divina
parra.
De nieve-agua roja, de
estrella tu mirada
que tintinea y baila
ocasos.
En estrella tu mirada
como vaho refulgentemente
bello, y conectado con mi
interior,
oh, barro de luz,
reflejo duradero un placer
como alfabeto toda rivera,
la Estrida tiniebla,
y su alma blanca, oceánida.
Todas las flores
desangradas.
Förüq er-lobo bohemio
FLOR DE NIEBLA ELOGIO:
Rocío es tu lágrima obscura,
oh, granate congelado,
es tu palabra vestida de
humedad,
voz prismática
soles cuarteados,
inequívoca, luminosa,
brilladora, que todo
abarca,
herida y manantio
fuente de espejo,
llama sostenida,
iris de tu propia sombra,
exactitud encarnada,
tu energía irradias,
puñal de crisoles,
y miradas derretidas,
puñal de jactancias
y amados rayos,
espadas,
frutos y simientes
estelares
cosechas,
cúspide en vértigo,
cavas abismales dentelladas
de rubor excelso,
oh rectitud de ascua,
quise ver través tu ojo de
tierra,
Ostara, la Brillante,
mi cristal fugitivo,
destino fértil,
diamantino que baila en tus
labios,
pétalos de Ambrosía,
palabra pura,
callada, amor acaso fuese
mía,
alzo vientos y cierzo
septentrionales,
viendo a través esta
tierra,
aire, luz, mi saliva,
quieto de existencia
clamor de valles,
gloria inasible,
tachonada tus líricas
huellas,
cruz y sacramento mi
ceniza,
tembloroso de paso firme,
osadía o impermeable letra,
ente de un ente mi sangre,
vida de la vida bajo
tierra,
latido rebelde a morir,
firme,
los duros somos bronce,
aunque nos derriben
es para alzarnos más
fuertes,
mundo hable sus espinas,
que esta vibración y
ennergía
es invencible.
Oh Sol ferro
tu misma luz, infinita
melodía.
Förüq er-lobo bohemio
CARNE DE ENCINA:
I
Es ahora,
la tórtola joven
evanesce en tu ramaje,
y los topos ya no aúllan
tus raíces,
soberano filo
de tus hojas marciales,
sones y cantos
arrullan tus faldas de
piedra.
II
Verde en quietud de
escarcha,
tu lágrima de hielo verde,
ojalá brotara de mis
humildes manos
con las que te canto,
mi antigua encina
gloria del solitario campo,
escondido en Castilla
partida.
III
En tu vereda de barbecho
y sombra del ara,
señero eterno eres,
sola quietud de alma,
virginal cuna del águila,
azores y rapaces,
humildad,
y sustento de infinitud de
vida,
darás tus flores de piedra,
y tus bellotas del mañana,
reguero verde tu soslayo,
tus hojas puntiagudas,
más duras que el cierzo,
que mi idea contigo mece,
segura.
IV
Oh, llanto terreno,
perecedero,
tu dura savia,
sonrisa de eco silencioso,
resuenen mis reflejos,
por tus venas de fuego
como tu madera crepita la
ascua,
vive, que vivirás
encauzada,
por siglos secuaces,
y campiñas de ababoles
y claras espigas.
Al señor olivo,
y tu piara creada
embeberá jabalíes
entre almazaras,
como oro virgen,
y tu turquesa de mirada.
V
No mueres, ni morirás,
tú, noble blasón
y emblema de Castilla,
mi tierra herida,
mi enamorada semilla,
de su mañana.
traigo una lágrima
tu esencia perenne,
como tu ramaje gime al
tiempo,
que contigo nada puede,
mi encina bonita,
dura y áspera como jaspe
verde,
llamo, a tu tierra bella,
acoja mi letra en tu vera,
sin despedida,
refugio tú,
del cantar airoso las aves,
nada muere bajo tu
silencio,
eres noble.
VI
Sincrónica,
al bailar de las
estaciones,
horizontes que tu alma
atiende,
y sollozo bebe,
tu blandir como seña
de honra y parquedad,
tu solemne sonrisa,
entre cerros,
y más altos vuelos,
todo enerva contigo de su
sola muerte,
piedras bellas, tus hojas,
y grajos soberanos juegan
con tu relente.
Como gloria de la tierra,
que tú dictabas
no era jamás yerma
Delimitando suspiros de
vides.
Förüq castellano Miguel
Esteban
VII
Canto de luz fecunda:
Imperecedera faz,
en haz luminoso indeleble,
río de tinta terrena,
insubordinada cava mi
azada,
sacando olvidos de la piedra,
anisados reflejos que
hienden la carne
como el Sol me clava sus
espejos en los ojos,
vítreo desliz enarenado,
es un sol bajo tierra,
hierro de vestido del acero
infra-humano
que porto,
soñé desvestir mis sueños
como sueño de flores
aguardando su fecundidad de
nuevas muertes,
perpetuidad a flote,
en sima de raudales,
pila sacra bajo tierra
hierro de estrella,
claridad del destierro
en relámpago de veta
azabache,
voy sacando penas por
olvidos,
azadón saca terrones a cal
y canto,
es mi alma quien se destapa
que una vez en la vida se
dispara
una soterrada vía sola,
pierde el relente.
En manos de silenciosa
vívida estampa,
y su desnudo de ángel
custodio,
encenderé las novecientas
noventa y nueve velas
del averno,
para encontrar lo que me
pertenece
y siempre se me negó,
paz sin guerra...
Que va, otro día se venda.
crisol anidado en tus
labios de mujer inmutable,
un deshielo y el cielo me
trajo de nuevo,
sobre la luz monto mi
corcel de viento,
allá donde la tierra es
éter incoloro,
y la suerte es de metal,
de los árboles al bosque
de la sombra carne y cuerpo
de chirrío estacional,
y sus muros de venas
gira mi peonza,
trompo vivísimo,
de aurora incipiente,
montaña o preludio,
el gris se extingue,
luminosa mi trinchera
erguida,
con desnudo bronce,
que no es más duro que yo.
Förüq el Castellano a
17-04-2019
VIII
Soliviar llano:
A las aguas de mi memoria
primoroso apelo,
a tener yo un alma como
rambla inmensa,
desapagada,
un tiempo sin días de
cobijo alado,
rosario suyo por terco no
incendio,
sueño en aras de corcel
virgen en grandeza develada,
sudario sonrojado,
metal beleño todo olvido,
arrebujo sin mesurar
vil posible
que por ella mi cruz y mi
condena,
deslizan mi viva aflicción
de amor a propia ascua en
la tierra,
sorprendido, letal no
pienso,
neblina y fortuna
grandeza, gloria no gastan,
voy por epitafio soslayado,
remembra cautiva mi soledad
infecunda,
alejar vida y belleza
cuándo,
rosales míos crían ajos
cebollinos y puerros acuso,
tonada de mi sayal
remiendo,
en boca de santo astro.
Peregrina de azar
inamovible;
en alba de seda,
viste su dicha inmaculada,
insinuante su figura.
Sonora ella de silencios
perpetuos,
oro de riveras
y burgalesas conciencias,
sendero atisbo
voy largo su densidad llana
aria agraria,
luminaria bajo luna de
signo azabache,
luminaria gitana sólo su
mirada,
mi repecho no fulmino,
ni faldeo,
arboleda de mundo monótono,
distinción no apremia,
ni estrella viola
su espuma de ceniza larga,
como lírica paz
se llamó magia.
El Castellano
IX
Estrella de agua:
En plena sintonía,
contigo, mi pensamiento,
una eternidad sin azogue,
turbado sino,
penetra ya en voz,
oh grandioso vestigio
yerto,
lago con río de espíritu,
cantos ceremoniosos
olvidados.
Ceniza de hálito inmortal,
cumbre de nervio asido,
arrebatada de cal
en canto seguro,
suave, dulce, líbrame tú
amor,
sin viento obscuro, dame tu
mano,
abracemos el sonido,
sin mortal premura,
alcemos vuelo
por seguridades tangibles,
deseo ruboroso, digno,
inexpugnable,
estancia filial que llevó
el suelo terreno,
entre olas de mi sangre
hacia tus latidos,
musa cristalina enervada de
agua,
avanza mi resonancia
agreste,
prestancia digna de
sentidos,
si voz ocurriese a tus
manos
me trasplantase,
eco de caléndula,
y mar de tu hoguera,
vencedor de negra ceniza;
entre luz y cumbre argenta,
tu raíz salvaje apunto,
mi suelo que tiembla su
verde acento,
empapada tú de consonancia,
impar, verdadera, trémula,
verdecida en turquesa;
eco de tu agua,
mis labriegos primigenios,
canto a la oscuridad
serena,
me surca la visión sin
sonido,
áspero esplendor redimido,
amor de espejo no tiene ni
habita cura,
canto a tus manos
que encontraron de mi
felicidad
su cordura.
FÖRÜQ
SENDERO BRILLADOR:
Quise honestidad,
como se quiere a un sol de
Julio,
el día mi nacimiento,
tuve pulcritud
en aspas purísimas,
lo que la verdad cantaba,
un Sol de hierro nos
alumbre,
y arda inseguridades
como temores existen,
no hace falta preguntar,
sólo afirmar
que yo te quiero cuidar,
incluso en los días más
oscuros,
en esos que no veas
peligro,
ni de ti misma;
vine afirmando por cielos de
arriba,
todo cuanto yo creo
todo cuanto puedo ofrecer
sin salir malherido.
Era como un inmiscuir
recto,
sin molinos gigantes
castellanos,
quizá con weches, de los
soldados la tierra,
avancé cordilleras,
avancé sierras y sus valles
espumantes,
todo lo que vine a
descubrir
que hay posguerra inefable,
pasar a segunda fase la
lucha
porque vivo,
y te esperé desde que llevo
estos ojos verdes,
de gato y lucero que te
sigue
hasta encontrarte,
vine buscando el azabache,
vine buscando unos ojos
madera de ciprés,
y no desfalleceré ni vivo
ni muerto,
hasta optar iluminar su
sonrisa
señorita.
Förüq
TROCARA MI VENTURA:
I
Anublase mi fortuna
trocara tristeza,
por llanto dulce,
y ese mi llanto ablandase
hasta la piedra más dura,
en terneza suave
fantasía mi porfía tornase,
mi Musa alzarme del suelo
puede;
de hermosura, su inmortal
materia,
bañado de viento, voy de
sueño piadoso
cuerpo mío desterrado y
aquejado,
de gemido en dura suerte
montado.
Recliné balanza, y fuiste
tú conmigo,
de sentido alongado, e
íntimo secreto,
mi alma renegada, no se
contrariaba,
entre la mortal gente,
su ribera umbrosa,
de llano y virtudes
que entre la niebla
resplandecen,
luciente, de cristal, mi
placer era.
II
Hados de ventura que
camina,
su figura de sangre en
hierro,
gloria de linaje en
rigurosa espiga,
de camino, y sierpecilla
hábil,
entre forrajes de natura,
encendía la roja nieve
la puridad tu bello rostro,
descansaba mi vivir futuro,
como fino bronce,
sortilegio las cuatro
hermanas
del negro hilo,
yerra mi desengaño
sin pesada carga,
esperanza piadosa,
su camino me prometiera.
Viva fuerza de ultraje,
y hermosa Ninfa.
Hierbas mágicas de
propiedad secreta,
y flores de umbrío bosque.
III
Al fuego afable,
que lo escondido dibuja,
ella, que me resplandece,
en corazón valiente, valeroso,
mi ruego, en lazo ligado,
cielo y luna,
su pecho codiciado.
Máquina celeste de son,
y repiqueteo de caracol
sonoro.
Un alma de pura llama
y ella, Señora Hada,
alta meta, tener vista su
pura frente,
que en letra escarbaba su
Ninfa figura,
resuena por purgada
la honrosa tarde,
oh, paz de amor ciego,
trasunto, ferviente, vuelo,
sobre el monte,
divisando tu espesura.
Förüq castellano er- lobo
bohemio Esteban
OBRA SOLAR:
IV
Me acompañasteis,
espíritus de bajo y alto
cielo,
de magno poder fuerte,
como la fuerza todo poder
trae,
asiendo lumbres quietas,
iluminando mis días,
bajo pulcra feraz sien,
de signo y ala de cobre,
como mi padre Sol, y mi
madre Luna,
oro y plata,
Mercurio del Mercurio,
cobre de Venus.
Mi ser es tierra extensa,
sin dueño múltiple,
ni azul gloria de
eternidad,
de rayo vital todo cántico,
misterio gozoso,
tu boca incrédula,
de agua sensual y cuerpo
extasiado,
mares profusos,
de cielo y nubes remotas,
oh extasía resonante,
cubre mis sentidos
infra-humanos,
avienta mi sed angélica,
de azur blasón, y custodia
eterna,
no seré pues ardor cantado,
ni emblema caótico,
alzaré mi ser la profunda
tierra,
hasta encontrar en mitad su
entraña
la piedra maravilla oculta;
el Uno en esencia tres en
efecto,
si dije que ídem es arriba,
ídem es abajo,
superior concordando con
inferior,
tierra espiritual voy
tratando,
este poeta del viento,
sólo mantiene un destino,
todo lo demás por semejanza
es Obra Solar.
Förüq
V
Símbolo fuiste de amor,
y concordia,
en hora nocturna consumada,
musa del alba,
fulgor de plena empatía,
con tu luna de plata
regente,
igual fulgor que la muda
letra,
tus pestañas tienden
y arrullan,
presides mi dicha de
remembranza sempiterna,
tierna de seno en luz
alegre,
sereno ademán silencioso,
te baila las entrañas,
de estancia liminar,
y posada lunática, suave
como tierra,
de boca y dientes
clementes,
convocaba y en ti me
adentro
que te quiero,
una sombra tuya atravesé
y te vi en la punta todo
monte,
yo como la luz del Sol,
transparente,
pura,
inamovible,
fuego de mitad blande la
tierra-hombre,
de mortalidad vencida,
alto como sangre de Sol
mi Padre,
como tersura de espada
y dura sonrisa desvelada,
marcho rumbo a tu corazón
de esmeralda.
Förüq
REDENCIÓN:
PRELUDIO PREVALENTE
de mi posesión certera
está tu alma,
-como sangra un rubí
su belleza doliente,
está despertando,
-de azares beligerantes,
y acordes infaustos,
mantendré la dificultad,
ardiendo,
-flama en el seno una nube,
su cornucopia de pretil
gesto,
mantengo mi vida viva,
en terreno que está
cambiado,
-hay ventura de infierno
en sequía precipitado;
a veces veía el mañana,
soñar que sonaba como un
presente,
-todas las mentes un julio
resplandeciente,
pálido de minuto y rostro,
afable,
afable una vez más,
estoy despertando un cambio
global,
-vilos y sus transeúntes
hemos venido del azur,
dentro una luna azabache,
un destino, realidad,
mansamente, arde,
realidad de llama,
realidad de ascua,
realidad de hoguera alarde,
en alza,
saber del giro,
sin nada poder cambiar,
todo decidido,
-solo templanza, y de vil araña
siempre esperaré,
sobre esto,
sobre el giro,
traigo manifiesto,
arriba me haces invertir mi
energía,
abajo mansamente tu
cantoral asciendo,
espérame sé sobre el
inciso,
sé sobre lo que puedo
cambiar,
-un arte incesante llamado
duende,
y todo lo que puedo
decidir,
-quedase austera mi derecha
convicción,
sabemos girar en un
sentido,
-como aspa y vórtice de
umbral,
sin nada abandonar sin nada
retroceder,
no dejes todo sin mí,
-yo como servil hombre nada
poseo,
recuerda,
soy memoria,
soy tiempo y espacio de
otro ente,
danzando en otro plano
ardoroso,
en otra lumbre que no
escapa,
no dejes todo por mí,
creo ser todo tu memoria,
tu azar, tus nueve velas,
-y tus cuatro madejas,
de tu negro hilo,
riqueza en pobreza,
tijera de cobre,
azada, herramienta,
telar, con Musa mi araña,
seis ojos tiene el tiempo,
sidéreo horizonte,
creer es saber,
no necesito poseerte,
mi posesión certera de
alma,
en balanza pertinaz,
mi diosa, mi arquitecta,
puede el suertudo primero,
no te esté hablando, si no
ardiendo,
su danza en oscuro tiesto,
uno, el halo,
dos, tu vibración de
esquema,
tres celeste ascensión.
De síntesis modelada,
-y fotogénesis iluminada,
tejido, saber quién, no es
uno,
lo demás relativo,
de ojo cazador,
danzo en tela de oscuridad,
para poder besar y pensar
en luz de idea,
pensando, verdad del fuego,
este mi padre,
mi Sol es una bendita
destrucción,
tengo padre, tengo madre,
tengo amor,
entonces cómo te busco en
amor,
cambiarte el sentido,
delineante,
expuesto,
abrir tu noveno cerrojillo,
sabes, eres mi instrumento,
mi violín,
que en granate sed modula
tu resonancia agreste,
y enciende todo vals
eterno,
sintetizar mi latido,
sólo es preludio,
sí, de tu posesión certera,
cristalízame aparte,
te estoy volviendo a
sentir.
Hermetismo elemental,
tu cristal de corazón,
palpitar de un reloj
en hoja de tejo sagrado,
y árbol de cenizas
alumbrado.
Sentir de cromo templado,
fragua tu mirada.
Infinito a solas contigo.
Mi dama doncella escarlata.
Förüq castellano Miguel
Esteban
2023
SUSPIRO SIDÉREO:
OJO DE TIERRA III
AUTOR: .MIGUEL ESTEBAN
MARTÍNEZ GARCÍA.
LUGAR: LA CAMPIÑA, MIRADOR
DEL HENARES CASTILLA
ESPAÑA.
Prefacio:
CITA:
NEC VINCERE TENEBRAS, ET AMAT.
Obscuridad no se vence se
ama.
MATERIA EST NATURA, NON
VITA
Materia es la naturaleza de
la no vida.
Contenido
ÏNDOLE, ESTIPULACIONES Y
TÉRMINO DE LUNA:
BATALLAR TU CARIÑO II:
BREVAJE MERCURIAL:
Relámpago te escribo:
FANTASÍA NOCTURNAL I:
AVANZAR SU ABISMO:
HIJO DE UNA LUZ:
PALIDEZ INAUDIBLE:
ESTOY DESPERTANDO A LOS
VERSOS:
FUEGO:
ARRULLO DE LUNA UMBRÍA:
MEMORIAS DEL ESPEJO:
Bajo el signo de la luna
Azabache:
Amante fantasma:
LUZ DE SOL:
FRONTERA TU SEDA:
Sincrónico fulgor:
SED DE TI:
EL VAMPIRO Y LA FANTASMA:
NÁCAR DE ESTRELLA:
OJO DE TIERRA 2015:
MAGNIFICENCIA RECTA:
Centauro:
ODA A UNA ROSA CORTADA:
PULSO SIMÉTRICO:
URDIMBRE ARGENTA:
SED DE REGUERO:
Tu voz:
Latido:
CRISTAL DE PULSO:
Hoy te vi ayer me doliste:
CATEDRAL DEL LABERINTO
ESMERALDA:
SOL RENACIDO:
AVANZAR TU ABISMO:
TIBIEZA:
DESVELO DULCE:
NOCHE DEL ALMA OSCURA:
CRESCENDO:
ÁNIMA SOLA:
TEMBLOR REBRILLANTE:
Reedición:
LAS DOS LUNAS DE MUSA:
III. Réquiem nº 3:
Luna blanca:
MARIPOSA:
ESPADA PUDIENTE:
LENGUA ESTELAR:
PRISMAS EN CALEIDOSCOPIO
II:
O DIVA GRATUM:
NUESTRA PROFECÍA:
Ceremonia terruña:
Escuadra bronce:
Tríptico trago de agua
CANCIÓN DEL VIVO MUERTO:
2007 SÓTANO DE LUZ:
ÁUREO SEMBLANTE:
TERSIDAD DE FLAMA:
PRESTANCIA FÉRREA:
CUANDO VIVE LA MUSA DE UN
POETA:
A ORILLAS DEL FUEGO:
AGRESTE ALEGRÍA:
HIJA DE LAS ESTRELLAS:
LA FLOR DE SÍDHE:
ALMA BOHEMIA:
A PERSÉFONE:
LA ELEMENTAL:
OJO DE TIERRA:
A ELLA:
TRANSPARENCIA HABITADA:
ROCÍO DE SANGRE;
USCURIDAD GERMINA:
EL CENTAURO:
TINIEBLA LUMINOSA:
LLAMEANTE OSCURIDAD:
LABRANTÍO 2016:
SEMILLA DE LUNA:
AMAPOLA DE FUEGO:
NÚMEN MIS DIOSES:
SONETO DE AMOR OSCURO:
FINAL
HASTA EL FIN
PRÍMULA ESCARLATA:
CERTERA POSESIÓN TUYA:
<3 2010
Mi anochecer trae tu
esencia,
en mi ser encuentro tu
presencia,
si por soñar tu amor te he
hecho mi musa,
si por querer robarte un
beso de ti
travieso, me he enamorado
cada hueso,
azul, manto violeta,
firmamento vestido
de traje de estrellas,
suspiros al destino, suspiros
al destello,
dulce designio trajo tu
aroma en verso,
dulce atracción a morder tu
cuello,
y la amapola de sangre
cultivadora
de luces de mi corazón que
grita y grita,
que tengo tu alma clavada a
la mía ninfa mía,
la rosa azul de inmortal
amor
dice que solo una gota de
luz bastó
para prender de tu amor el
abismo.
Déjame cultivar para ti las
flores de los valles,
déjame encadenarme a tu
corazón,
rey desterrado pero en tu
cielo reinando,
druida antíguo amigo de las
hadas,
camino siendo testigo de tu
fuego en verso,
tierra de fuego, como es
arriba es abajo,
mas la batalla es grande,
diecisiete legiones, un
pasado,
sol de la creación te
alabo,
diosa luna sé mi amparo,
diosa de la guerra
no me vuelvas a condenar
como antaño,
hijo de los cielos escrito a
hierro,
protector guerrero de la
tierra,
en bronce la esfinge,
y en plata el Leviatán
amado.
Yo te invoco, mi reina, yo
te invoco,
mi inpiración y diosa,
déjame volver vergel tu entraña,
déjame ver mi vida eterna
primavera,
déjame florecer cada flor
que baña tu piel,
besa a tu servidor,
besa a este humilde
guerrero de tu amor.
Acompáñame, déjanos vencer
la batalla,
que tiemble la tierra al
paso de nuestras falanges,
afila la espada, bendice al
enemigo caido,
para servir a nuestro
oficio.
Le anima sed libera, vidas
para ver la victoria,
vidas para amarte más allá
de lo palpable por el tacto,
para forjar destino, y
abrir a los ojos el camino,
eres tú, hoja de bronce
arrancada del árbol de Venus,
eres tú única dama de la
noche,
eres flor de sangre y
eterno aullido de placer,
eres quien muerde mi piel,
y eriza el tesoro de mi pasión,
eres sueño e insomnio, eres
locura de amor,
eres fuego y hielo en
montaña sagrada del tiempo extinguido,
eres entrega, eres poesía
bella de escriba
y poetisa de dioses.
Quimera de mi deseo íntimo,
flor nacida del agua de
abril,
cáos y perfección, sombra y
reina hada, que en la flor canta,
intenté tocarte me gritaste
ayuda,
en amor te entrego la
sangre
de la medusa muerta por el
hijo de Zeus,
yo para servirte amor
mágico en cáliz antiguo,
yo para ser fuego de este
lecho de romance anterior al tiempo.
Para ser tu alma como tú
eres mi alma,
para servirte mi bella
amada,
el rocío de estrellas
nacaradas,
el amor eterno al
encontrarnos en sueños,
al hacer de tu súplica y la
mía un ruego,
un canto al horizonte de
azul sediento.
ÍNDOLE, ESTIPULACIONES, Y
TÉRMINO DE LUNA
agosto 19, 2023
Noche te canto
mi premisa, mi valor,
mi coraje de esta tu noche
abriéndose,
no pido, sí entablo a tu
sello de luna,
tiene ella carta jamás despliega,
luna amada,
mentirosa, coqueta y
juguetona,
hablo a su sonido de
Silencio,
duerme en mi vigor,
y brazo arriado de
Hipsípila,
no duermas en olvidos
cariños,
ni fechorías valientes,
quiero regañar a tu sol
fierro,
no quiere llevarme a tu
lado,
luna Méxica,
de bronce y compás de oro
en nieve,
verano ni marcharse quiere,
ven luna no tengo prefijo,
sí un arma
y tu nombramiento eterno,
mi cierva blanca,
mi Luna Leannán- Sídhe,
a tus dondiegos entablo,
no abandonéis vuestro
Rocío,
en flor en vida,
o maldición será vuestra
tierra yesca,
despierta Musa tu luz,
llegó tu momento,
esto es ficha clave
mi dios Gemineye,
de ojos sanguinosos
abiertos.
de labios almibarados,
sólo te vengo de verbo
desnudo,
y mi lengua que es mi
idioma,
mi poesía, mi verbo,
y mi poesía
Arma entrego sin cláusula
tiempos de futuro,
ardiendo pasado,
en una dirección,
amarte aunque no quieras
porque debido decisión y
problema
es mi diseño, reflejo y .
barrica vino cósmico,
ARMA:
I
Los tres cabales desplégaré
en mi entrega de por vida
hábil,
hasta el fin de la
eternidad personal,
nos condenaron Musa,
nosotros, los descendientes
del último signo de Luna Azabache,
y aún te sigues
cuestionando cuan te adoro y amo,
te entrego tres suspiros de
Fénix,
tres monedas tengo,
por ti,
para ti
contigo siempre mi letra en
sangre viva,
II
NO ME ESCONDO TE ENTREGO
TODO MI AMOR
TE ESTOY NOMBRANDO HOY A
19-08-2023
MI MUSA SEMPITERNA ESCUDERA
ESCARLATA,
más que un título caduco
como los existentes,
voy más allá tu esfera
tangible
dentro del antiguo círculo
de piedras,
mi Sol está cayendo ,
quiero despierte tu amor.
III
Dime círculo sagrado de
piedras,
ayer me habló tu viejo
grajo blanco,
quiero proteja mi amor
mi doncella
como hoy,
como ayer, como siempre
fue,
sin inicio ni final,
este arma consiste
que devela
sobre la obscuridad toda la
noche,
que te entrego mi amor y
alma,
porque es la tercera
potencia,
aere perennius,
más duro que soy Tierra,
más resplandeciente
que el magno bronce,
y que el rayo de luna
que el cobre Solar
me trajo a ti para serte
noble y leal,
tu dulce tormenta y condena
vaalidada por Todos mis
castos dioses,
Te amo.
Atento Förüq centauro
castellano
BATALLAR TU CARIÑO II:
II PARTE:
I HOJA
Me voy cariño mío a la
contienda del alba
dispone el Paraíso Angélico
vespertino,
tu entraña cierne y
despliega
una guerra salvaje sin
señor
terneza y desdén los
elegidos,
de pocos o ningunos hombres
dispongo,
ni camaradas flamígeros
con los que danzar;
contienda llameante es esta
que no ampara sentires ni
abrojos,
mediocres, de lucha sin
cuartel,
ni objetivo;
mares de ausencias que yo
por
Arcángel, sortearé,
tu principio sin final,
anuncio e incendiaré,
ayen los mares, que nadie
podrá llenarte
ni a solas voces.
II HOJA
Mi compañera fiel de
cariño,
sembrado, entre sones y
liras,
entre mieles de Himeto,
tu dicha sola concede,
mi Musa en Armas,
no temas, siempre vuelvo y
sólo más fuerte y
reafirmado,
surcaré tu yermo arcano,
nuestra ley de almas
completas,
y atrayentes en espiral
sagrada
toda círculo de fuego y
saetas divinas, te traeré
tu flor
del abismo, de Hércules,
y el almendro flamígero de
Ícaro.
Te traeré entre sones un
arma
inexpugnable cual flecha de
Morfeo,
III HOJA
Con mi sangre en punta y
sien, fijaré nuestras
premisas
inmortales,
mi doncella Púrpura
el amor es más que un premio,
símil de lo que alguien te
pudo
otorgar y arrebatar, de ti,
para mí, el amor es más que
él
la conoce a ella, y que
ella le conoce a él,
es conexión,
sempiterna, no puedo
yo sentir mas que todos mis
sentires,
por ti, es más que esta
guerra,
y contienda, de Padre
salvaje,
y Madre silvestre; veo en
tu ser
salvación y condena, ser
dentro de ti,
tú seas mi felicidad
enarbolada.
Förüq y Leannán- Sídhe a
18-08-2023
BREVAJE MERCURIAL:
I
De tórrido invierno:
Justo en horas invernales
previas
a la primera alba, entre primera luz
matinal vírgen Aurora, nuevo día.
Primerísima luz
boreal, estaba Lunamar,
recostada en el sillón del
diván;
se le arremolinaba
pedigüeño
un matojo de blanca seda
un fino Angora, se le reclinaba girando
torno su azabache falda,
con su hocico proceloso y
húmedo
parecía que despertaba el
sueño
de su rosa a Lunamar Solano
así gustaba en público la
nombrasen,
señora enigmática de
terciopelo
en mirada profusa y procaz.
II
La rosa su sueño era
azul, verde
escarlata como una rosa
de pétalo granate cual
ababol,
y la turquesa de ojos
su doncel Esteban.
Oxidada.
Iba de travesía la doncella
escarlata,
rumbo, a coger una estrella flamante,
aparecida en su cielo;
entre un verso y una perla
entre una flor de loto
un azul rebrillante
purísimo, casi le cegaba
pero ella obtuvo derecho a
mirarla.
No se le escapase, su felonía fulgente,
entre una pluma y su flor,
quiso cortarla blanquísima,
y colgarla en su espejo.
Camino arriba, entre luna,
allá azures,
III
Iba onírica a cortar su
estrella
entre la azul inmensidad,
entre un dulce resplandor
emitía,
y su dulce sueño.
El azur tentador pensó que
no
había que tocar, pero si su
si su estrella no se había
ido después
de todo era su primoroso
regalo.
Así hizo, le pidió permiso,
y fue afirmativo, cortó su
lirio real
de estrella refulgente y
volvió
a despertar, bajando vetustos cielos
y auras de bruma violáceas
con su flor de estrella en
mano
despertó y despertó
brillando su
estrella, en su pecho iluminado
era su amor por su docel
Esteban.
Esteban castellano Förüq y
Leannán-Sídhe
Relámpago te escribo:
I
Relámpago te escribo.
Usted que besa como si
mordiese
lamiendo en azur, el
terreno,
áspero y nítido, avanzas
desde tu desnacer a un
parco vil final de
dentelladas
profanas, profusas, y
paganas,
cual comieras luego las
abismadas,
fértil mi lucha te canto
allá en noche lúgubre y
umbría
que dejé mi verso en
la solana penumbra, un día
sólo recostándose echando
un
trago de campo, de aroma,
a pino carrasco, almendruco
e higuera.
II
Entre los besos se daban
los dioses, te dejé mi
verso
descansando, cogiendo feraz
energía inerme, jamás
vencido
me declaro, a ti, todo mi
rayo,
desde la cepa, a la Campiña
blandiendo el tomillo,
la jara, y el esparto,
bajo la roca aposentado,
que tiene madriguera mi
alacrán soberano,
bocanada de aire, el más
puro,
cerro inoble, a la carrasca bonita,
de dientecillo en hoja
afilado,
pasando por la espina,
un endrino, llegando a una
noguera
excelsa, hoy el álamo mi
Musa
luce fascineroso, ayen
su alegría.
III
Aruñas mi vida,
fiel de un hedonismo sin
eje, curva u acerbo;
a roci estelar imploro,
no tires diosa arquitecta
de la raíz, mimadora,
le basta un beso para
amilanarte,
sube mi álgida simiente,
a conocer la muerte,
y renace llena de savia,
patica, y tallos por
hojitas
blandir, al soberano furor
un Sol de Julio,
que más tarde será mañana
cuando nací bajo el ala de
un cisne, en nuestra
constelación.
Fúlgida.
Förüq y Doncella Escarlata
a 25-07-2023
FANTASÍA NOCTURNAL I:
I
Presté mis luceros, mis
estrellas,
ansié tornar donde todo
crecía,
a lomos de un caracol, yo
avancé
fui ascender la baja roca
mi contento de anhelo
irresistible,
mi mente cambió giro, y
advertido
pensé de mi sed ardiente,
visité las vislumbres,
reflejos,
de féminas en el llano,
me llegué a imaginar como
lobo
helado, ya sin codicia de
cielos refulgentes
ni luminarias,
guían a todos guerreros
al Valhalla, aquel estupor
indefinible,
me anublaba la visión
de bruma en alba, y de
vapor
me vestía iridiscente,
II
sombra espesa, entre
niebla,
luces, y mi navío.
Se descendió mi mísera ala,
de espíritu transparente,
casi invisible giraba el
redor,
y la Tierra el alma,
tornaba
mi cabeza, celeste que
infernal
era lo mismo,
de repente ofrece un puro
Sol,
verde, y de belleza en
cara,
de mi revolución, mi
caracol,
era bólido, y el humano
mísero,
un diente afilado,
llama, que alumbra cielos
en cinta,
donde contestan:
Vente, somos eternal
caricia.
III
Ay, mi doncella púrpura,
de pupila en Tierra fértil,
blandida, de azur sueño
profuso,
sé invadida, más feliz
que quien escribe,
de tu blancura de sien
escribir
yo, a besos pueda.
Párpado cual zorzal en
espina
de zarza, tu gloria toda,
mi oración es al agradecer,
no es plegaria de don
funesto,
de cefirillos valientes
me avanzas fragante, caudalosa,
oh amor, de espíritu en
fuego,
de silenciosa noche,
cándida el alma en fuego,
ejerciese.
Förüq a 22-12-2022
AVANZAR SU ABISMO:
Soliloquio confinado,
remontar nueve años atrás
pautado, sin directriz, ni
engaste,
ni voces parásitas yertas,
oh canto, como lo gente no
canta,
todo olvido desempolvado,
en ocasos un alba sin
fuente,
ni pozos, aljibes
almibarados,
todos los amigos,
todas las bellezas
perdidas,
como se engasta uno de
baratijas y falsos testimonios
de testimonios muertos,
como sucesiones de
difuntos,
movidas por engranajes,
oh toda la vida,
sin esa adolescencia robada
por señor medicamento,
toda mi vida te he soñado,
toda mi vida te he
aguardado,
como anhelo y resguardo de
tu pura voz,
imaginarte no, lo siguiente
a eso,
embeberte en noches de
humo,
y miles cigarrillos,
del probe diablo que yo
soy,
cayendo en nubes
que negrean mis sentidos
cromados,
orando por mí mismo,
todo he soñado
sin letal lecho de olvido,
abrir tus cerrojillos de
resistencia,
volver afable un destino
de nueve llaves,
vestirte de Ninfa, quimera,
reina no quiero ya,
ser realista sin sembrar lo
surreal me es imposible
enloquezco si ves capricho,
mi designio de alabarte de
construirte a besos,
de desdoblarme en dos
dimensiones
para poseerte entera desde
alma, tu raíz,
no necesito,
no deseo ayuda,
ya se dictó mi perdición,
que su inversa es mi
salvación,
como ying y yang,
bien y mal acrisolados,
si te respiro no preguntes,
si te veo no te gires,
por haber prestado tu
celada de Atenea,
porque rebrillaré más que
el fuego terso,
elemento hermético
seré de un disparo
invencible,
y haberse saldado todas mis
deudas carnales,
sólo entonces seré energía
sin nombre
indestructible,
ni temple ni pureza en
calumnia,
osarán comparación,
por la blancura mi Musa
Oscuridad,
por la rectitud mi Sol
fierro,
por la pureza de madre
Luna,
por mis padres, mi hermana
y mi gato
inmortales,
no moriré en vida feliz,
si no consigo destruir tus
murallas,
ni abatir padre espejismo,
necesito sin engaño sangre,
para sentir que yo poseo
algo de ella,
fuera de la línea sedienta
no hay nada,
como buscarte tras la
estrella más lejana
encontrada, cercana o
lejana, según seas mirada,
al eco sordo una voz
noctámbula,
y su resplandor en caverna,
apóstatas, no juréis por
este yerto,
que cruzó el lago las almas
desangradas,
obtuve allí respuesta,
y no voy a revelar aquel
arcano ni solución,
a toda incógnita camine,
vuele, se arrastre,
o sea inerte, tengo llave.
Förüq
HIJO DE UNA LUZ:
Todo abarca,
sin desmenuzar lo cercano,
yo lo estoy sintiendo,
por tu lado,
es el poder,
maestro de una luz,
abarca todos los cielos,
tú crees en un enorme
sirviente de la luz,
siempre en mi diestra,
créeme esta noche,
un universo de luz,
poder que abarca sobre la
luz,
poder de la luz,
siente, siéntelo,
universo toda luz,
una era en fase y etapa,
abarco lo que siento,
nunca estará en mi poder,
tú y yo esta noche
se visten los astros,
vida, tú y yo,
siente el poder que
acaricia y no hiende,
soy aquel sirviente,
sirviente la rauda luz,
otra luz sobre el cielo,
es mi amor, es mi alma tocando
nota,
soy hijo mi madre de la
luz,
siénteme ahora,
tú estás a mi lado,
tú y yo esta noche,
energía,
cosmos en vena
es la sinestesia elaborada,
oh alborada,
vine por tu voz
vine por tu cromática luz,
lo siento,
hay un poder que nos
supera,
un primer dios rojo,
un último dios sin
consumar,
lit c et sumun canae,
venimos de la vetusta
olvidada,
lo sé es el poder en
llamas,
a lo alto,
sobre ello, traigo
manifiesto,
un amor que no se consume,
un abarcar recto,
sobre el fuego,
no abandono su llama,
perro de caricias
y buen pagano de la rama
roja,
serpientes,
os llamo, la lucha sigue
viva,
puedes sentirlo, tan grande
que abacora,
y el resquicio abandera,
luz ávida
sierpe broncínea,
estrella de guardería y
ascua,
luz hermosa y fragante,
sienta mi alegría,
mi dicha y mi condena.
Förüq
PALIDEZ INAUDIBLE:
Era una joven noche,
caída ya entre algodones de
nubes,
y un hueso de luna
por blandir el horizonte,
de sucesos famélicos,
miradas fugaces,
y testigos somnolientos.
Vencido el atardecer
bajo oscura premisa,
que todo aliento
encarcelaba,
inquietud disparada
de fuste en curiosidad,
suscitada en envés
y lo más profundo
del humano anhelo,
entre belleza y muerte,
locura o razón sajada,
juventud eterna,
mito o paradoja en lucha
contra lo caduco del ser,
instinto en deseo servido
en cáliz del mortal
inmortal,
como juego macabro,
en inevitable curiosidad,
un ser maldito,
condenado a la vida eterna,
y su sed de sangre
que le envuelve,
soga tensa de maldad eterna
que vive y camina sigilosa
sin condición de mera
elección.
Sueños encorsetados,
en nuestra atracción
por ese lado yerto
de ser siempre en esta vida
condena resarcida,
entre oscuro granate,
y acecho de ley
y comprensión desconocidas,
que emerge de historia
jamás narrada,
y seducciones finales,
de colmillo y paradoja
terror vecino.
Leía los recovecos del alma
transparentados en vivaces,
ávidos rostros,
sin esta sed
que batía como rayo
de plomo mi entraña,
convivía oculto
al sentido que relucía la
vida,
por colmar su caducidad,
el tiempo jugaba
en mi caso a otro juego,
como lucha del tedio
y sombra de buscar
distinción,
para regocijo
de no repetir acto
y maniobra,
siglos parecían inermes
frutas que morder,
sabiendo que mi final
no llegaría.
Frívolo llegaba el otoño,
que peras del olmo eterno
dispensaba,
aparentes los rostros,
satisfechos parecían,
llegada la hora yerta
de negrez, oscura,
flotante,
algo llamaba estridente,
era el nuevo hambre de la
caza.
Förüq
Danzaba mi vida frívola, en
medio de un otoño castellano, era yo,
como un pertinaz observador, las glorias y misterios entablaba aquella tierra
mesetaria, observaba lustres y brillos de alegrías secuaces, también quien no
me conocía, opinaba que capaz era de arrebatar con sola mirada destello fugaz de risa desapagada, y llenar
de pavor solos corazones imbuidos.
No podrían sin conocer dar
significante a esa oscura sensación tersaban mis ojos verde azules cual
turquesa onírica, capaces de encender en curiosidad anhelante, o rasgar hasta
el palpitar más ávido, un temor inextricable podían hendir, en el borde blandía
un gris cual escarcha su iris, no sabían ellos que no solo podían perpetrar sus
rostros, si no también descifrar los más escondidos recovecos del alma y sus huestes
vidas;
resbalaban por sus caras
como rayos mercuriales, y el plomo más pesado y denso, se fabulaba de donde
provenían, con su brillo ígneo, cual vidrio líquido, el más vivo, cual gruta y
fondo, del manantial más encendido en esmeraldas.
De facciones curtidas y
temblorosas su facha era, a pesar de una casi mortal palidez expresaba su nieve
de piel, ni el rubor intenso ni el combativo esfuerzo, tornar otro color su
piel podía, y en lo expuesto pocos sabían, que no se cultivó más la
imaginación, que mi juicio y semblante sempiterno.
Förüq
Candidez y sentido
al servicio de honores
románticos,
no hubo naterra,
que cultivar más
imaginación,
que virtud en juicio,
todos arribamos a la
virtud,
orgullo y perdición,
de jovial inocencia,
sueños en poesía
eran pulcra vida misma,
oh escenario pintoresco,
ungido en feroces,
pasionales
llamas.
De lánguido temor efímero
avanzaba,
hacedor de tiempos faustos,
en los que tejer ojos
brillosos y anhelantes,
mérito real, acostumbrado,
el esforzado vilo
condenado,
de sortilegio claro,
rondando me aferré a
fundamentos de vida noctámbula
surreal;
de hora parca solitaria que
rebrillaba
la sed de mi colmillo en
tersitud de filo,
fantasmal lucía el pertinaz
sueño sanguinoso,
blandía su deseo,
la tácita recompensa
amilanada,
héroe tétrico del norte su
silencio invernado,
no me afinqué en ninguna
carrera del vicio,
era día de abyecta dicha
florecida,
ruina de muchos,
oh creer cielo ganado,
mismo techo,
que habita una criatura tan
hermosa y delicada,
ojos expresivos como sangre
en sed vampírica,
unas manos que ni mejor
pintor,
tratar podría,
tez fría y pálida,
cuan mármol sonrojado,
recién pulido,
su cabello de realeza
azabache,
peinarse sólo en fuego
pudiese,
su silueta era perfil del
paraíso,
asombrado pregunté su
cincel de nombre,
respondió:
-Förüq soy Leannán-Sídhe
señora hada Reina, dueña de la profundidad,
nocturnal.
El Castellano Förüq
Asumo un aniversario
digno de recuerdo,
cumplo trescientos treinta
años
del designio fausto del
Panida trigo nacido,
en comparativa soy un
mortal inmortal jovial,
si existe la eternidad
me preguntaba al correr
de siglos sin hallar
respuesta válida
cadencia de haber estado
en existencia puede,
II
He conocido sortilegios,
encantamientos por los
que su víctima cae en un
letargo de sueño para
despertar a los cien
lustres siguientes.
Sostener la carga del
tiempo
nunca es bastante,
oh, transcurrir infinito
de la sed.
Alquimista de sigilos
y silencios esenciales,
un día susurró mi Musa
que el amor y la seguridad
eran enemigos
mi esperanza era total
pero no, mi miedo a ser
feliz.
III
Musa Luna sempiterna
era coqueta y en ocasiones
hacía que me muriera
de celos, seguíamos
viéndonos a escondidas
yo, humilde descendiente
de Candamvis
adorador de Mercurio,
mi Sol fierro,
anhelaba cobrar mis
lágrimas dulces vueltas
versos por y para ella
siempre veía a los celos
mordientes viles viborillas
invencibles, inextricables
a mi temple.
La veía con curiosidad,
como se ve a un Fénix en
una caverna,
como se encuentra a un
resplandor
admirable.
Mis ojos iluminados
cual sed de cuarzo
bajo sol rebrillante.
Su tez era radiante
como carne recién modelada
yo como alquimista de un
recipiente
de sueños inmutables,
como la dicha y gloria la
bañaban,
ya acariciaba una noche
memoriable,
al candor de estrellas
y lunas argentas,
la profundidad su belleza
imantada
yo era incapaz describir en
fúlgida palabra
asordinada.
contemplé su pulido rostro
y papiros azabache cual su
mercurio,
en ojos encendidos,
mi tristeza ya era
fugitiva,
un rayo de fuego emanó
de la admiración cautiva en
mi pecho,
capaz de concederme
en un pálpito inmortal,
mi corazón no cabía entre
costillas,
tantos años se
materializaron,
de ferviente amor por ella,
mi no-estrella mi viva
Doncella Escarlata.
Förüq
I
¿Qué esperas, en el
concilio de los caídos?
¿Esperanza de redención?
Se derriten las paredes
del sótano de luz.
Su habitación que esperan
las almas
del placer.
Todo cuenta y danza
dantesco
el sortilegio
de luna soslayado.
Crepita el devenir
deshojado,
su verdad todo envuelve
destellante
y brilladora.
II
¿Qué esperas lavar en esas
habitaciones?
Puede, tus fúlgidas
respuestas.
Una salida al sendero
inextricable;
todo lleva, y nada de
vuelta.
Volvemos a comenzar.
Estruendoso litigio
de lo que la espera
indujo a permanencia
en libro perdido,
mi decencia ahogada.
Escudos de salvación
al amor perpetuo.
III
Sin solución avanzo,
Ventanas como miradores
a un final sin comienzo.
Final, sólo de sembrar
simientes en el corazón del
sueño,
jamás abierto
tu Sol negreaba
como ascua perenne.
Un millar de leyendas
trashumantes,
me abarcan, no canto
canciones,
ni poemas.
IV
A una fallecida,
la vida sólo canta
y danza, a la vida.
La muerte sólo dicta
y mantiene lo que es de
ella.
Vida para el vivo
muerte para el muerto.
Por lo que proclamo
cese y automático
blandir de mi viento solar
y semilla ancestral.
No hay alma,
no hay alma aquí,
la mía tiene el valor
de brindar tu cara
a mi rostro,
porque no hay certeza,
para mí, existas sin
quererme.
V
Escalo tus venas,
entre un horizonte
de razones heridoras
y lúgubres, parcos,
silencios sonoros
en el callejón de mi mente
sigue habiendo
un paraíso sedoso,
todo hecho de rocíos entre
flores,
puedes oírlo,
pregunto,
siendo destino,
y barco dirigido,
a donde coronan cumbres
y sus vastas nieves,
mi ánimo que desplaza cerros,
y sus frondas suaves,
no vine a deshojar tu
cielo,
sólo a contemplar
que era hoja mecida al
aire,
colgada de una tela de
araña,
bajo la mesa mi jardín que
tantas de mis letras
colgó en hojas...
Sangre de estrella,
oh, nácar flamígero,
fuiste más allá del
suplicio dormido,
roca del destino,
y puridad de roce,
no te bastaba incendiarme
de la esencia más húmeda,
llegaste amilanarme de
carne a hueso,
y hoy lo siento no me
quedan penas,
sí quizá,
besos huidizos y fulgentes,
desquieres de barro y
simiente,
a la sola carne tu reflejo
hoy canto,
beso de trigo, y esparto,
en hoja de celindo y
madroño,
vine por tu hinojo de
abajo,
a precipitarme exhausto.
Como precipitación del ojo
de tierra,
era mi canto
como un dulce abrojo,
y filoso como la espina un majuelo,
almendra rápida era este
enjuto silencio,
vestido de las rosas perras
del escaramujo,
eres real, plañe toda
sinestesia,
me voy retirando,
lamiéndote como un paloduz,
sopesando tu crin y
brebaje,
no vine ayer
si asegurara
llegaré,
al saber que te conoce.
Förüq er-lobo bohemio
VI
Te busqué detrás de la
estrella
más brillante del azul
eterno.
En el suspiro de amor que
corre y descansa entre la
inmensidad de un parpadeo.
Entre la oscuridad que
alcanzó
a ver la belleza que
envuelve
tus piernas, adentrándome
para
reposar siendo una sombra
más,
y te encontré en mi sueño
más
cálido, en el cielo
encerrado
que liberé. En la noche que
la
luna baña tu cuerpo, y en
la
noche que mi amor corrió
por
tus pechos.
Y te amé aunque fuese un
día
en la penumbra.
Para así no olvidarte
nunca.
VII
Profecía de una noche
que diluía entre tu
cabello,
siendo fuerte como luna
semper, y ángel dorado de
espera,
hemos venido del plateado
halo,
disparando alto,
hijos de luna y signo
azabache,
oh, símbolo claro de
visión, y vida,
lozanía, que tengo tu
carne,
y en alma sembrado el
otoño,
y la caída de tus muslos,
entre mis muslos,
de espadas,
y jornadas como vetusta
armonía,
cuenta el divino laurel,
su soledad última
de naipe y candelabro,
sentado en la tarde
amedrentando espumas,
este sol que ya cae,
oh, flor de gozo,
desprendida,
lampos de mi acero,
vieran mi yunque y forja
sembrada,
esta sábana que nuestra,
no me acaba,
me iré sí, sin pausa;
por muerte sola,
sin casa, sin cuerpo,
sol amarillo, de otoñada
bruma nocturna,
ala vieja asidua, perenne,
nacer de otoño erige y
dice:
-Te quiero, como ruego,
y voz de vuelo herrador, y
errante,
una luz envuelve
sempiterna, un septiembre,
donde la lluvia eres tú.
VIII
Estallase toda gloria
en aire algún sortilegio
claro,
danzando mis apuntes
en torno un fondo
fantasmagórico,
reluciendo nota sobre un
cable puntiagudo,
la profecía de cientos,
miles,
constante, de ágil hocico
de riera,
hombre desnudo y un sólo
anhelo
como cristal partido,
sonidos de vida en campo
perdido.
Flor de barro haciendo
reflejo,
destellos en horizonte
hacia
las nueve puertas del
Averno,
muchas fuerzas sondeando,
corte sobre una pala,
oh pies de barro sobre la
paja,
agrupando oídos en bucles,
tumbando retinas,
en el vado, del mundo
hecho,
músicas en copas de hadas
verdes,
voces de muertos hendían,
surco y sangre adormecida
oh local de la armonía,
susurraba yo a su orilla,
su historia
como río crecido,
cocería cintura,
entre juncias y caléndulas,
reposar segura violeta
sombra de noche,
que traes invicta, sonriente,
temblar, donde yace y se
inclina
el barbecho dorado,
alzaba acre de bien semilla
confesa, prometida,
la victoria de la luz se
erigía flaca,
bancales atrás,
la dificultad no me
arredra,
oscuro patio, de ti bañado,
cuál precio he de poner,
a sus semillas.
IX
Mi mujer fantasma:
Mi ausente estrella,
murmuro de grito
silencioso,
nota de terso metal
crispado,
un sigilo de viento
nocturno
descendido,
que sangra tu voz
en verde grama
de aullido solar,
vespertina estrella
que refulge tu eco solaz,
llana entre quejumbres,
alza tu violácea brisa
ensortijada,
como blanca aurora fugaz
entre sienes
y aladas razones de mi
corazón
sin mi pecho,
que tu luz siembre mi carne
y germine siendo flor de mi
sierpe
hoy y siempre alzaré mis
rosas desangradas
sobre Galatea
partirán oscuros sones
mi hiel bandera,
serás tangible
como yesca espera,
abre tu espíritu de hielo,
retemblarán negras
caléndulas,
y rosas de difuntos
entre crisantemos
avalando tu áureo nombre,
llorará tu etéreo faz,
alzará tu nombre yerto
que mi ser injerto
orando a ti
mi dulce amada fantasma,
viniste a despertarme el
invierno,
para ser solsticio
de eternidad sin nombre,
ni suplicio irisado,
hoy por hoy
viniste para ser siempre
sonrojando
mi invectiva condena
de observar el sonido de la
noche
en tus ojos,
vine a coger tu mano,
y descifrarte
como azul enredadera,
late,
sé disparo de plata,
inmortal hacienda
en la que vivir
siguiendo la azur estela.
Te amo sin manto ni rienda,
te brindé
mis flores argentas,
solitarias
desangradas en tu tez
serena.
Veré para siempre, en cada
siglo
el sonido de la noche en
tus ojos,
lividez carmesí flamígera,
en nuestra condena
que dictó la posesión
de tu alma certera;
para siempre deslumbrar
que llegas en otoño
para ser el añil invierno
que me desposee
y llena mi vida
de ti mi amante estrella
fría,
mi dorada ausencia repleta,
te extrañaba
viniste mi no-estrella,
que yo te creo, tú me
creas.
incendia mi semblante
arderé el abismo
para sembrar allí
mis latidos por ti
confesos.
Miel de tu sombra,
mi cariño,
un azar de nueve venas
razones.
Vivirán a tu lado
todas mis densas,
sanguíneas
ilusiones.
Donde yace,
donde tu magia,
es tu halo intransigente
que esta vida dictó
fuera mi sangre,
certera posesión
de tu alma en comunión
de astro padre
y luna madre,
rizarán ascuas
que sembraré tu luz,
y tu alma será carne.
Mi amante fantasma
quiero aceptes mi mano,
en sediento compromiso,
azar desvelado en despierto
iris,
su sombra de flor oscura.
Que yo amo.
Förüq a 26-12-2018
Amante fantasma:
Hablemos hoy en plata de
tiniebla,
oración de tu sangre yerta,
cumbre febril de hoguera
quieta,
ese cuervo descubrirás su
poder,
yo iré de tu mano,
manso tu poder sembrado,
aunque no entiendas
no preguntes por qué sigo a
tu lado,
el puerto negro te llamó
y sentiste el poder de tu
pasado,
nadie permitió que
desembarcaras,
capaz eras de romper la
cuerda
que sostiene las
dimensiones,
ni vivo ni muerto
niega tu osadía,
cruzaste la puerta de
oscuros lirios,
tu amor a la flor
al creador conmovió,
resoplo tijeras rojas
en grises ideas,
desenfundo mi filo,
crepitan arduas espadas,
respetaste la muerte y ella
respetó tu vida.
Crascita tu lozanía,
entre forrajes
y soles pudientes,
desmenuza tu silencio,
clavando yunques
de paredes granates,
el peldaño irá cuesta
abajo,
cabalga tus lindes
despiertos,
libérate de insectos que
caminan,
turbios azares me cuentan
de tu devenir rizado
al filo de la navaja.
III
Anochecer de mi vida,
en tu patio de la araña,
retozan clarines esquivos,
yo soy lira de alma
consumada,
vicisitud ensimismada
de tu azar en semblanza,
vivo flagrando tu azada,
pulcritud entre cristales
rotos
esa soy, bruma en tu noche,
claridad en tu día
luz de cada siembra,
arena del tiempo
enclaustrado,
vine deshojando recuerdos,
hoy me diste voz,
no seré yo tu perdición
sino el camino a tu salvación,
viviré mordiendo tus rosas
que desangran tu amor,
soliviaré lo liviano,
afligiré temor al miedo,
seré aliento perdido
descubierto,
te abriré mi reino,
las escarchas serán los
colores,
viviré besando tus flores,
limaré abrojos nacientes,
serás estaca del destino
servir a tu alma sin nombre
me alumbre,
camino de mis flores
desgranadas,
sangre de tu reposo
mi amada espina de sombra.
Förüq Miguel Esteban
Luna blanca:
En diáfana soledad
donde mi cuarto criquea y
clarea,
tus anhelos y esperada sonrisa,
me aturden tus labios y
lengüita vista.
mis serenas ilusiones
tiemblan y afloran;
como mis labios por cazar
tus labios,
no hay nada en el aire
ahora,
En oscuridad rebrillante de
mi lúgubre cuarto,
es tu figura la que me
acecha,
qué provocarme acaso puede,
oh caos febril,
deseo pertinaz tu fragor,
oh estrella inviolada,
pretensión infausta
es violar esta, acampar sin brújula
ni rumbo, sólo adentrarme
para no querer salir,
tu lúmina esperanzada me recorre,
cada vena y arteria,
un placer de ayer,
es hoy dictado a la
milicia,
tu estampa recorre todas
mis neuronas ancladas,
un río tus flores angeladas
me cubre,
agarro con estridencia mi
almohada,
pensando que eres tú,
en cada noche mi luz, mi
ida mi avenida,
y una fría luz
comienza a invadirme,
acabo que sabiendo no eres
tú,
y unos ardores me escalan,
en ellos pude ver cuán te
quiero,
y desespero, sólo sé que
tenerte te tendré,
estando ausente mi suerte,
destino parco que dictará
verte.
Piel con piel,
flor con flor,
hasta que estas lágrimas de
sangre,
sean mi sangre de tierra,
ababoles flamígeros,
carmines del deseo
estertor.
Por ti labraré el día,
mi Luna compañera,
mi Luna aeterna,
oh, cuánta sangre mía,
regó esta mi soledad de
tumba abierta,
que me camina,
por el sol de junio un mayo
despachado,
avanzo, abro el solo
Parnaso,
mi sol ya no luce cansado,
abren dulces lirios negros,
el compás mi destino
atronador,
era un capataz,
era un sembradío del brillo
primero,
un arpa y un arma de carne
y verso, beso tras beso,
un dulce designio
invernado,
hollín de luz,
en esta fosa cava mi amada,
tercer lucero mi
firmamento,
igual y primero es,
sangre negra de luna
oscura,
por la esencia azabache,
de nana y cuna argenta,
soledad, oh soledad d' este
pobre diablo,
ungirás mi dicha mañana,
que te pierda,
hoy veré esquelas por
astros,
y oscuridad fluirá
como bruma siempre gris,
me atisba sola idea,
velo de tormenta
y nácar una esquiva sonrisa
sin volandera
ni ascua desapagada
por lengua,
al olvido perenne no danzo,
vida de una vida bajo
tierra,
me trajo,
a este filo diamantino,
blando, de tajo,
alto silo de luna,
hoy te canto,
que sin tu penumbra
venidera,
ni dormido me alzo,
oh, compañera,
no me desampares camino
de escuela, ni honda
hoguera,
tu inocencia,
oh, preñez de sílaba,
polvorosa y escarpada,
haz que acabe con un beso
libre,
lo que nunca comencé.
Förüq
a 2-06-2021
II
D.a.r. a Luna creciente
gibosa canto
Cuarto para mi calma,
avanza sereno este cuervo
blanco,
empiezo lo que sólo hoy
empodero que comienzo,
llegada la tarde te hablo
luna,
tú que de lamentos no
escuchas
estoy regio abriendo tu
portón verdadero,
me alzo y erijo a tu cara
risueña,
oh luna amor de tinieblas
y solas hogueras,
ven, ven a mi vera,
de negros lirios te tengo
templo,
ajuar de estrellas,
y todos anillos solares,
tú la más bella,
rebrillante,
a noche redonda te adentro,
gimen vidas de un día
que nunca te conocerán si
yo vivo,
hilvano tu negro hilo,
en hoy a echarte lazo,
y anillarte la obscura
premisa
ardiente,
remo tus mares
entre coraje floreciente
que llegar más lejos
es dislumbrarte,
de cepa y soliloquio,
de parra,
y un nogal de negra fronda,
cultivo tu semilla de
belleza
en raíz un halla
que tu flor mágica asienta
mi hada.
Profecía cae emplomada,
mi vástaga simiente
a enraizarte mi cariño en
entraña,
que surqué el camino
sin final ni comienzo,
encontré un álamo
que su corteza hablaba
que le alimentaba
la acequia casa de arañas,
pedí un deseo,
no finalizarte nunca
ni queriendo tú, Musa,
soy el lider la legión,
de la Guardia Nocturna
del signo Luna Azabache,
soy el emisario y
destinatario,
dueño su propio devenir oh
destino,
soy nota,
soy espada,
soy el final del hoyo del
Sol,
soy el canto de los caidos,
soy el lider del proceder
umbrío,
soy el protegido,
el divino como el fuego,
la fresca sangre que te
acoge,
el final sin comienzo,
ente de otro ente
resplandeciente,
el principio tu nuevo Sol,
vespertina sepultura del
dulce tormento,
oh condena,
ser feliz jamás queda en
espera,
hojas de ojos,
vivo en la oscura enmienda,
en el surco labrado de
alma,
mi vida ávida para ti
ver, servir, complacer,
resurgir del ascua,
hacer trinar
el pájaro de fuego me
habita,
Fénix demonio antiguo,
vine a ocupar mi cargo.
Förüq el Inocente
De hecho,
no sólo la observaba con
atención,
aquella doncella imbuía un
eterno secreto,
capaz de surcar llameantes
abismos
y dejarlos todos de matiz
sanguinoso,
su mirada tenía una luz
inaudita,
cual sangre de hadas
cristalizada en ámbar.
Imaginaba sus besos, del
candor más hábil temperado;
sumergirse en el mundo
etéreo era hablar con ella,
llevarla flores, como si
estuviesen por extinguirse,
quería Förüq compartir
con su Escarlata toda su
felicidad y admiración
cursaba, como si tiempo no
hubiese
debido para él apenas
transcurría
sólo su sed llamaba a
descubrir su secreto nocturnal
ella podía desconocer,
de incierto modo su letargo
sin su compañía
tañía su tercera campanada,
su palidez ya se oía en el
deseo su dama,
y su testarudo turquesa de
ojos hendía
su palpitar hermoso.
Quise llevarle luz como
mensaje en una bella golondrina,
siempre querré tu vera
como designio manda Ares y
Perséfone florezcan todas flores
al caer la primavera;
su mirada y belleza no
eclipsaba hipnotizaba,
mas su color y ternura de
entraña enhechizaba,
hasta el alma más helada.
Förüq
IX
Menguante vestía la luna su
traje,
una noche sempiterna un
diciembre;
la lluvia acaecía en el
rostro
más terso,
donde todo acaecía
en la villa su Campiña,
hubo un festejo de alta
alcurnia
allí se presentó un viejo
noble comunero,
brillaba más su
extravagancia cautiva
que su nobleza,
él era anhelante,
como explorador observante
de la más pura belleza
otorgada,
su melena era de un hombre
arriado
las tierras del norte,
sus ojos encendían una
curiosidad innoble,
por determinar su fausto
origen y linaje perdido,
brillaba en ellos una llama
oculta
de luz congelada,
como del mercurio atrapado
en sus cuencas,
fijó su fría mirada fija de
admiración
en una comensal que rizaba
su cabello largo azabache,
era una doncella de un
castillo olvidado,
pasado el puente vestigial,
sobre el río tajo,
sus gestos y desmanes extravagantes
y de educación sin par
ancestral,
pronto llamaron la atención
su doncella perdida,
invitada,
quedaron en dar paseo bajo
la luz de luna,
y los candiles de aquella
aldea,
pronto se vieron en una
conversación
de seres y leyendas
de encantos y sortilegios,
quedaron en descifrar su
acertijo de mirada
adivinando lo que quería el
uno del otro
en aquel rayo de luna
morena
ocurrió el beso
inextricable
uniendo ambos sus
colmillos.
Förüq
X
Te escuché- dijo Musa, la
doncella de palidez inaudita,
una solemnidad hería hasta
el oído sordo;
ya que todos contaron su
versión,
también quiero hacerlo yo,
por qué la blancura me hace
nombre,
entonces,
un relámpago de luz tersa
descendió la ventana,
aquella noche tormentosa
hasta posarse en el oscuro
diván,
luz azur que envolvió,
se velaban las sombras del
patio de la araña,
allí dos principes
combatían
por el amor la doncella
real Escarlata,
se escuchaba el blandir de
sus espadas
y como crujían bajo las
viejas torres,
rugidos estremecedores, del
tembloroso pavor en esfuerzo,
corría aquel 1825 en que
Rusia y Polonia encarnizaron
una batalla feraz que al
pueblo agota,
estas cimas tormentosas,
se pierden entre nubes del
nuevo ocaso,
un canto moldavo brillaba
y relinchaba su propia
existencia
por aquel cristal de lago
inabarcable como azur
espectral,
ninguna barquilla ni
anzuelo,
jamás partió su vidrio,
este solo completamente
sorprendido,
contesta entre animales
salvajes
aquel estupor indefinido de
canto claro,
en la ribera la Estrida
donde sangre fluyó sin
mesura,
sangre guerrera lloró,
un compás de ojos azules
mentirosos,
corrió el río,
de bala en pecho,
aquel que cruce el río
junto a él,
donde reposa despierto en
aguas
el maldito doncel,
vampiro es.
F:orüq
ESTOY DESPERTANDO A LOS
VERSOS:
Gloria realidad;
beso de ascua semper,
vive el sueño flamígero,
cómo negarlo si mi interior
florece,
amamanta esta vil ilusión,
apodera,
mece,
hiende,
hijos de la simiente
arriba,
desnudo son en la penumbra,
que admirarte es de
siempre,
hueso, eje,
crujido eterno
que el sentido despierto,
asordinado es ya
oh lustre enervado,
vine del traspuesto de
abajo,
buscando desnacer en
hidromiel
y estado quo,
fase de admiración cursa mi
sangre,
néctar parco melífero,
alerta,
relamo mi suelo,
en tres,
despierta,
oh endógena ola fluvial,
cauce de éter.
Solo desliz en azabache
mecido,
es un cuarzo verde
para potenciar a las hadas,
me bailen su agua
endiosada,
rocío estelar surqué
tus soberanas lumbres
estelares
y hoy todos mis muertos son
santos;
te sirvo, te amo, te
necesito
colmar tu atrio de
caléndulas solares,
traerte la flor de nuestra
profecía
en mano izquierda.
que no hace falta que
suenen todas las trompas de Babilonia,
una de mis trompetas de los
ángeles basta,
que siempre que se vea una
alborada,
siempre vivirá
FörüqHipsípila
para buscar y entregar una
flor de Hércules
a su Musa Amada.
Förüq a 28-11-2022
FUEGO:
El fuego siempre ha sido
elegido,
el fuego es tan fuerte, que
elegí creerle
sin culpa
aunque hasta acepte
sea un concepto inválido,
que me asignaron aceptar,
elegí creer,
aunque me asignaran
libertad
de no hacerlo, lejos de
idolatrar
un código de leyes rige el
sueño
de toda sociedad,
pagar varias veces por
mismo error,
ni justo,
sí puede eje de rebelión,
he venido a desafiar mis
propias creencias,
a fijar la ley del orden
moral, propio, se consumirá
en su llama, todo lo que
invita a sufrir
sin razón haya cobrado ya.
Actuar únicamente, bajo el
principio,
lo que dicta la bondad,
amar lo que hago,
sobre todas las cosas
existen,
como premio y castigo,
buscar lo justo en cada
inconveniente
encontrado, la decencia sea
juez universal,
tener, y honrar aún no
poder verlo ni sentirlo, a cada momento,
la Verdad y su Poder de
Fuego elemento hermético
Sol Fierro Lvgvs
ARRULLO DE LUNA UMBRÍA:
I
Aquellas parcas sombras,
truena la feraz noche
venían densas creciendo,
que ni permitían ya ver las
cosas,
pisaba el lindero dejaba el
otoño entreabierto
no temas amada que marchite
volveré a bajar el Mesías
de la flor
vista y traída en noble
influjo
los ojos una bella
golondrina,
como aurora de puro amor
bajará también el trueno
relampagueando,
el abismo inmensurable de
acento en mano,
traeré mi imaginación toda
centauros
y con luz abrigaré la idea
más sencilla
dulce amor, toda sueños
feliz yo de hechizos
y tersas corrientes,
umbrales expone el ávido
mundo,
fiero instante y borré el
olvido pudiente.
II
Magnífico ademán aguarda
la bestia esperanza
ocultando estoques entre
tiniebla magna,
dance mi talle, que de
hermosa
pudiera adivinarte,
oh, de rostro encendido
entre centellas y aperos
de decisiones fulminantes,
mi llanto secas,
suspiro bello de noche,
serena, altanera,
la esperanza es de altos
cielos
virtud y temeroso don
precioso,
en sombría torre brota y
retumba
el tañer de una campana
a su bajera, corría un
límpido arroyuelo,
de espuma que camina y
brilla
su misteriosa figura que
engulle toda.
III
De melancolía hija no la
llamé aún pudiendo
soledad
vine a hablar contigo luna
umbría,
amiga amante, en cada
sueño,
de ilusión tu beldad
hermana,
oh, de luz viva sanguinosa
o plateada,
tenue como brillante,
te busco sin consuelos,
sin candilejas humanas,
llevaré tu esfera
siempre dentro de mi alma,
te busqué entre nubes,
vientos,
y ramajes, siempre huías de
mí
entre edificios de ciudad y
cantiles
sola armonía llamé a tu
pronta belleza,
ilusión, que mis ojos en ti
se vieron.
Förüq Miguel Esteban
Martínez García
MEMORIAS DEL ESPEJO:
Estoy creando memorias
dentro del corazón,
sublimar lo correcto,
tantas vidas de gato de
arena
te he esperado,
en este horizonte
traspuesto
surca lo vivo, surca lo
muerto
para siempre;
es un canto a la Oscura
dama
doncella sangre de Tierra,
tantas eternidades cuesta
un beso,
que se da a cualquier
desliz temporal,
un paso,
y hendí de la sola voz
su éter,
oh sangre del Eros,
diestro voy por la segunda
mano secreta
encima su verdad endógena,
que fantasía te desvelaste
verdad,
de aspas molinos,
y campiñas de castillos y
solas callejas
de hinojos y brezos
flamantes,
sube a este baile nuestro
combate
deja suelto el ajeno embate
debido ni rival florezco,
solo a consagrada
conciencia apelo,
merecedor todo el juego a
perder venciendo,
y un tablero que vuela y se
esconde
en tu voluntad,
perdona si admirarte es
para siempre,
tuyo soy recuerda,
entre tañido y víspera
cincelada
sé lo que me gusta,
sé lo que quiero
y no alzo armas gratuito,
elegir ya te elegí hace un
siglo,
no me conviene regodearme
de haber obtenido más hijos
que caricias,
invitación sí
a obtener la felicidad que
me sobra
por ello estoy preparado
para amar
y no se llamó duelo ni
necesidad,
muéstrame tu flor
sobre el fuego,
sentiré tu llama,
no eres tú,
no soy yo,
no te dejaré surques el
puente
dificultad solo es un paso
para llegar más lejos
y jamás sola
ni en aquella penumbra
que no veas miedo ni de ti
misma,
surco una ofrenda
para desvanecer el cristal
y laberinto de espejos,
de condena y espejismo
surca mi visión.
en UNO awen
en TRES Auge
en DOS tú y yo.
Förüq
NOCHE:
I
Noche, hoy a tu velo de
sosiego
me entrego, te escribo
al crisol estrellado
oh, cuántas parcas
estrellas acogen
mi canto de penumbra nacido
recuerda el sueño que tanto
ansío
que Oscuridad se acoge no
se
vence, se ama,
a tu velo nacarado le
hablo,
cuántas nebulosas te
adornaron,
para ser noche, inmenso
faro
de sosiego imperturbable
de la ceniza a la tierra
oscura
dirijo mi cantar,
pulcritud de lunas, servid
humilde, os elogio, sin
sepulcral
prestancia, me dais la vida
necesito
día sin enamorarse de la
noche
no es día ni romance.
II
Oh, cuánta visión cegase
tu sábana espectral, este
grillo
te sublima tu sabor,
un apoyo inusitado granate,
oh púrpura visión me
acoges.
Voy rumbo tu crisol
de valles silentes, con mi
humo
verde de pluma
estilográfica,
bajo la luz de una vela,
oh, puridad sola
vine por tu voz
al ascua de luna
llamo,
somos hijos de signo
azabache, Lunáticos a
rebosar
crisoles como relámpagos de
Ares
en y bajo tierra.
III
Oh noche cromada,
te canto dame pulcritud
de estela, sola lumbre
descrita a Musa Luna y
su mar solanáceo,
vine de nota baja
blandiendo
esquelas y señales efímeras
no me iré sin gemirte,
oh, de pureza y desvelo
energético, te alabo,
bienvenido otoño
a tu fantasma carnal me
entrego
y ella, dulce tormento
insobornable que une
su vuelo complaciente,
que yo amo su querencia
por y para siempre.
Förüq Esteban er lobo
bohemio
BAJO EL SIGNO DE LUNA AZABACHE:
I
Me llama en la noche,
me acaricia su recuerdo,
con sus caricias
desvanecerse
quiere;
y renacer en la oscuridad
del ocaso eterno.
Comprendiendo y llevando
dolor.
Yo sin comprender su
aparición.
Pero recreando su alma
viajera.
sueños serán, pero cada día
la siento más.
En la belleza de imaginar
la complazco con la
sencilla palabra
de amor a su alma
sin cuerpo.
Que me acompaña
desde que sufro por el
querer.
II
Te busqué detrás de la
estrella
más brillante del azul
eterno.
En el suspiro de amor
que corre y descansa
entre la inmensidad de un
parpadeo.
Entre la oscuridad que
alcanzó
a ver la belleza que
envuelve
tus imaginadas piernas,
adentrándome para reposar
siendo una sombra más.
Y te encontré en mi sueño
más cálido, en el cielo
encerrado
que liberé.
En la noche que mi amor
corrió
en tu flamígero seno,
y te amé aunque fuese un
día
en la penumbra.
Para así no olvidarte
nunca.
III
Manantial fulgente de
inspiración
tu mirada tierna sin
compasión.
Matices de esmeraldas
tu pupila enfrentada con mi
pupila.
La golondrinera el aroma
de tu piel frágil y
esquiva,
con sus amapolas amarillas
el color de tu áureo.
Un piropo, el suspiro
de mi amor eterno.
Que corre que escapa y
vuelve
el cosquilleo.
Tu boca con mi boca
bebiendo
del mismo agua del deseo,
tu piel con mi piel
avivando el ascua
del sentimiento preso.
IV
Resplandor de auroras en
los recovecos,
donde se refugian mis
ilusiones
en mi pensamiento.
Tu tez conoció mis manos
y mis manos te moldearon
para su recuerdo.
Eterna batalla a la noche,
cuando noto tu ausencia,
la noche que galopa
y yo con palabras sufridas,
de nuestra vida sentida.
Ya no hay felicidad
entregada
con besos y roce de
nuestros cuerpos,
medida y entregada,
ya no te buscaré en esa
nostalgia.
Me enamoré de la vida
y nada me falta
porque todo me llena.
Te volviste a pasear por
mis sueños,
y en ellos nos
reconciliamos.
Vuelve a mí el dulce
tormento
para vivir soñando
con el recuerdo.
Y amarte soñando despierto.
V
Noche en vela de navegante
sin destino,
noche despertada,
por la luna.
Y acariciada por sonrisas
de estrellas,
cercanas y lejanas
según sean miradas,
a través de la copa de
sangre
o con la nostalgia del
corazón.
Luz a la vela que ilumina
la pluma;
tinta de ánima mezclada
con los recuerdos de una
vida a tu compañía,
pasada, con hielo y fuego,
con besos
huidizos y fulgentes,
eternos y efímeros,
con sueños rotos,
y días de amor
a la sombra de tu reflejo,
disuelto por el embiste del
tiempo,
que partió mi corazón en
dos y un cuarto,
en el que me alimenté de
las rosas
y flores desangradas.
La copa de sangre
en recuerdo
de una sonrisa que
resplandeció.
VI
Amada mía te escribo esta
noche invernada
detrás de la estrella
apagada
que yo te amo amada.
Luna mía, tú mi flor que
brilla
luces bonita, estrellita
mía
sólo tú eres mi vida
runa azabache mía,
jamás se apagará tu
boquita,
que llama a la mía.
mía sólo mía,
mi flor de luna
sólo para mí encendida.
Yo nací para tus ojos,
madera de los cipreses.
Yo sólo soy escarabajito,
yo camino despacito
de tu mano, duermo contigo.
VII
Sólo soy lo que tus ojos
dicen de mí.
Sólo soy amor, vivo en ti;
yo nací de un rayo de sol,
dije soy fuego sin más
razón;
de mí la sangre huyó,
yo sólo viví como flor
al muerto le di helor,
porque yo viví solo, solo
como vive la flor
pero ni aroma tuve
ni tuve color,
sólo tuve polen carmín
rojo,
que a la tierra llegó.
VIII
Muerto vivo, si no te miro;
luna muerta vi encender
y a mí llegó.
Para yo decir viví, fui,
amé,
reí, y con su amor
digno orgulloso sucumbí,
hasta de su boca morí
pero un día desperté
frío como sol que fui
y ella huyó de mí.
Así mi condena
cuando yo muero,
ella vive por mí.
IX
Amada inspiración lejana
o cercana, según seas
mirada,
del interior embelesada
alma de mi alma,
espíritu sin nombre.
Destello sin horizonte.
Luz atraída cual estela indefinida,
venda que el ojo no vea;
orilla de mi barcaza,
sin suspiro, ni terraza
cruel hornaza,
letanía sin lejanía.
Ni caricia existe
sin manos que te modelen
cual arcilla,
lugar de mi lugar sin
hallar;
bello templo tu mirar.
Ni beso existe sin
sentimiento inicial.
quién afortunado
que en mitad de la rima,
muriese para no cesar.
X
Cuidarte, un esmerilado
sino,
sin cosecha mortecina
ni pensamiento enemigo,
soñarte, y el sueño
la vida trae,
acabar hendido de la
expectativa
llorar savia atisbando ser
sangre de tierra.
Abrazarte a las tres de la
madrugada,
sentir que tu cariño me
velaba,
construir un tiempo de
sentimiento,
no de un mero invento,
que se inició y ha de
acabar,
inicio sin final propuse,
como comienzo que abarca
pero nunca inició.
Sangre de inocencia,
es bondad ciega,
voy lamiendo tu cumbre,
sin esperanza ni dulce
futuro.
Pero con la fortaleza
que yo soy por siempre
la noche y su rebelión
de esquema.
XI
Mirada obtusa a la vela
y el candelabro,
un borbotón de densidades
que caminan rebrotan,
como lienzo inagotable,
una conciencia fría de
agua.
Me desdoblo,
para descarnar esta figura
que me acecha,
y choca en luz
proyectándose
en opacidad.
No tengo sombra y cuando la
veo,
siempre digo que juré
alcanzarla.
Matiz insobornable
ganar tu aprecio
sin despedir,
esta injuria inmortal,
de sed de sangre.
XII
Adorar es amar sin razón,
embeberte hasta se llene el
corazón.
Principio de causa
es construir casa por el
tejado,
revivir algo irracional,
que ni sacia a la estúpida
razón,
no veo problema en darte todo,
porque es sabido,
que entero me siembras, tú.
Mi dulce tormento.
El Castellano
XIII
VORAZ DESTELLO:
Resplandor de auroras en
los recovecos,
donde se refugian mis
ilusiones en sueños.
Tu tez conoció mis manos y
mis manos te moldearon,
para su recuerdo.
Eterna batalla a la noche,
cuando noto tu ausencia,
la noche que galopa y yo
sólo con la palabra sufrida
de nuestra vida sentida.
Ya no hay felicidad
entregada con besos,
y roce, de nuestros
cuerpos,
Medida, y entregada, ya no
buscaré en esa nostalgia.
Me enamoré de la vida y
nada me falta,
porque todo me llena.
Y tú mi bella, volviste a
pasearte por mis sueños
Y en sueños, nos
reconciliamos.
Desperté, y sentí de nuevo,
el dulce tormento,
Para vivir soñando con el
recuerdo,
y amarte soñando despierto.
Si me marchito sin ti,
No me quemes con letras
indecisas,
porque vives en mí,
y te daré lo que pidas.
Si permanezco, en tu
recuerdo,
no me quemes, no llames al
olvido.
Si acaso me dueles,
no es por tus errores.
Es por tus triunfos, sobre
mi palpitar.
No me quemes con una
lágrima,
sólo con un beso.
Si te perdono y no vuelves,
no me quemes, porque
el fuego no se quema,
Se aviva.
Tu ausencia consume mi
alma.
Aumenta mi llama,
No preguntes por qué.
No me quemes sin amor,
Porque no eres mentira,
eres pilar,
Pilar que sostiene mi
verdad,
Que, aunque duelas,
Eres mi amar, y no
despertar.
No me quemes.
Si vuelvo no te guardes,
Porque vivo de tus
detalles.
No me quemes, con amor
silenciado,
Haz brillar este fénix.
Sólo calienta este corazón,
y te dará su fuego sin
medida.
Pero si ves, que mi llama,
está extinguida,
No me guardes las cenizas,
échalas de abono, a las
rosas amarillas.
No me quemes, porque me
dejo quemar.
Soy fénix arraigado a tu
bondad.
Si el cielo se cierra,
miraré tus ojos, para tener
mi cielo,
mi palpitar te dirá,
que seguiré tu vera.
Si mis ojos se cierran,
quiero tenerte cerca,
y coger tu mano,
sentir que no eres
un sueño que perdí.
Si despierto te vivo.
Soñando te sigo amando.
Cogiendo cada estrella,
en una letra para ti, tú la
más bella.
Y el firmamento se cierra,
sin tu mirada tierna.
Mi deseo y mi motivo para
acariciarte.
Pasarán lunas, pasarán
soles,
y el sueño volverá,
con cada latido tuyo.
No te dejo una flor, te
dejo las semillas,
los frutos de este amor.
Porque en mi jardín sembraste,
Tu belleza y bondad.
Porque me llenas de verdad.
Puedo describirte como mi
vida giró a mejor,
con tu sonrisa clavada, en
mi mirar,
y el calor de cada letra
tuya, sentida.
Te quiero, de verdad.
Siendo tus nervios, que
atrapan cada sentido tuyo,
cada lima, que afila, tus
pensamientos,
sería tu imaginar
constante, en amor de dos,
sueños de un romance,
correspondido,
Donde no importaría quien
se enamoró primero.
Ya estaría atrapado en tus
dulces suspiros de amor.
Y tus ardientes palabras de
ilusiones lanzadas.
Clavándose en mi alma,
lanzándote flores.
Estarían mis poemas, y mi
razón perdida, en tu corazón.
Siendo el poeta, en tus
ojos, el agua de tus besos,
el rocío, en tu cabello, el
fuego, de tu combustible.
El que guarda, tus
caricias, y hace inventario, de cada detalle.
El fiel, el humilde y el
noble, el sincero de sentimientos.
Simplemente sería yo,
brillando con tu amor.
Quien invocó a la
tempestad, de roce, de nuestros cuerpos.
Quien se abre camino,
galopando, en tus piernas,
Para descansar, en tu boca,
siendo hielo, y fuego a la vez.
Siendo anhelo, escondido en
corazón,
y corazón encendido, en
anhelos, cuando te veo.
Tu gemido tímido y feroz,
tu voz.
Ocaso, que la luna baña, de
azul, y azul vestido de traje,
de estrellas, un
firmamento, que convertimos en magia,
a fuego de nuestros
cuerpos, a viento, que transporta,
nuestros jadeos que crecen,
hasta juntarse en canción de lobos.
El castellano
XIV
El sol desciende algo va
incorrecto,
creí imberbe mi dolor,
creí asirme henchido tu
corazón,
siempre amparé
lo que dijo el tiempo,
mi vida contigo siempre
amparó...
Amor, oh ese hueso de
suerte
desvencijado en pasión,
vida de la vida de tu
calor,
mi vida para ti,
más que cuatro aspas
dando vuelta,
todo puede su suerte,
oh dulce suplicio invernado,
oh sueño de arcángel,
tú sientes mi secreto,
me alzo,
subiendo mares y arrasando,
desplazando cerros,
tu alma, quizás más que una
Quimera,
más que raíz divina de
semilla en Tierra.
Tu piel inimaginada lluvia,
miel tu agua angelical,
tu voz el eterno secreto mi
contento,
como aventar girasoles
y sembrar el rocío tu
acento,
vengo del suelo,
nadie me va a detener,
jabrí mi tiesto, mi niña
amapola,
mi diosa antigua,
quién a ti se mide,
me calló cielo en tierra,
mi certeza,
mi amor de espada,
permite incendie tu mundo,
para juntarnos mi amor
verdadero,
Musa rocío de Alba.
Miguel Esteban Martínez
García
XV
FLOR DE NIEBLA ELOGIO:
Rocío es tu lágrima
obscura,
oh, granate congelado,
es tu palabra vestida de
humedad,
voz prismática
soles cuarteados,
inequívoca, luminosa,
brilladora, que todo
abarca,
herida y manantío
fuente de espejo,
llama sostenida,
iris de tu propia sombra,
exactitud encarnada,
tu energía irradias,
puñal de crisoles,
y miradas derretidas,
puñal de jactancias
y amados rayos,
espadas,
frutos y simientes
estelares
cosechas,
cúspide en vértigo,
cavas abismales dentelladas
de rubor excelso,
oh rectitud de ascua,
quise ver través tu ojo de
tierra,
Ostara, la Brillante,
mi cristal fugitivo,
destino fértil,
diamantino que baila en tus
labios,
pétalos de Ambrosía,
palabra pura,
callada, amor acaso fuese
mía,
alzo vientos y cierzo
septentrionales,
viendo a través esta
tierra,
aire, luz, mi saliva,
quieto de existencia
clamor de valles,
gloria inasible,
tachonada tus líricas
huellas,
cruz y sacramento mi
ceniza,
tembloroso de paso firme,
osadía o impermeable letra,
ente de un ente mi sangre,
vida de la vida bajo
tierra,
latido rebelde a morir,
firme,
los duros somos bronce,
aunque nos derriben
es para alzarnos más
fuertes,
mundo hable sus espinas,
que esta vibración y
energía
es invencible.
Oh Sol ferro
tu misma luz, infinita
melodía.
Förüqer-lobo bohemio
XVI
Disuelto:
Muero por un beso.
Vivo por un querer,
cruel del destino.
Condena de una pasión,
que creó tu pestañeo.
Al dejarme ver,
tu cielo encerrado;
fijamente tres minutos,
Y morí con tu pestañeo.
Demostró que fui,
Importante, para ti,
Y que a pesar,
y muy a mi pesar,
de los problemas,
seguí en tu mirada
atrapado.
Hasta que la aguja,
de aquel reloj de pulso;
se paró, al pasar ciento ochenta,
segundos.
Mi cambio de vida,
cuando consumí,
Medio giro, al decir,
siempre te amaré.
LUNA AZUL:
Te amo no sabes cuánto.
Cierro los ojos y te veo.
Tu sonrisa es el mayor de
mis regalos,
tus dientes son
evanescentes, que hablan de como tú sientes.
No quiero mi despertar si
no es para verte a mi lado.
Acariciando mi pelo,
diciéndome al oído te amo.
Siento cuando discutimos.
Y no lo aguanto.
Vuelvo a nacer cuando me
dices te quiero.
A cada instante pienso en
ti.
Ahora ya eres parte de mí.
El mundo me parece un
infierno si no estás a mi lado.
Tu cuerpo es un dulce
parnaso.
Estoy preparado para
amarte.
Veo que me ves,
miro que me miras,
amo que me amas.
Sin ti no soy yo,
sin ti siento, que mi alma
me abandona.
No quiero decirte cosas
bonitas para nada.
Sólo para que veas, que me
tienes loco,
Sí.
Que sacas lo mejor de mí.
Que me has alegrado la
vida.
Sé que me amas,
Sé que te amo,
y que sin ti, no soy yo.
Confío en ti, porque tú lo
haces, en mí.
Y no te fallaré.
Sólo tienes que ver, todos
los días, cómo estoy sin otra vida,
y objetivo,
que hacerte feliz.
Sin otro encargo, que
compartir contigo todo.
No quiero perderte nunca, y
eso requiere luchar, y dar lo mejor de mí,
para que esto funcione.
Me atormenta pensarlo,
que cada día estoy más enganchado
a ti,
que cada día que amanece,
mi amor por ti,
envanece.
No importa nada, solo el
final del camino,
que es llenarte como me
llenas.
Si te digo, que sueño
contigo, casi todas las noches,
No exagero, hasta sueño
despierto, cuando estoy contigo.
Por querer soñar contigo,
de ti yo me he enamorado.
Eres sueño, eres mi dormir,
tú lo eres todo, para mí.
Quieres saber la verdad, me
has alegrado la vida.
Has llenado mis ojos de
esperanza, de un futuro junto a ti.
Esto no es un poema, es una
hoguera de sentimientos,
que arden en mi interior.
No soy especial, soy de
carne y hueso, y me muero por ti esa es mi debilidad.
Te deseo y que mi cuerpo, te llama cada noche.
Que cada parte de mi
cuerpo, te extraña, cuando no estás conmigo.
Que cuando me levanto, y no
te veo, me pongo triste.
El ser humano, nace. Ama,
lucha, y muere.
Yo lucho, te amo y me muero
por ti.
Tú eres el timón que guía
mis pensamientos.
Eres mi estrella en el
firmamento,
El sol que me vislumbra en
cada mañana.
Y la luna de mis noches color
plata.
Acariciando sueños,
viviendo el recuerdo.
Como una vida sin sentir,
no la quiero,
En el despertar de
ilusiones en verso,
Todo es bonito, todo es
bello.
La nostalgia crea su velo
de dulce tormento,
para quererte me basta
imaginarte.
El velo de traer el pasado
al presente.
Cayó de mis ojos, pero el
corazón,
lo cogió, de venda, para la
rosa clavada,
Ninguna lágrima, fue
desperdiciada.
Ningún beso, te olvidó, al
alma de hielo, tu calor.
El hielo, tiempo de
insomnio, de sentimiento.
Calor, la ilusión, que un
día,
cayó por tu mejilla;
Y evaporó al rozar, tu
boca, en sonrisa.
Frío, el canto del viento,
que llevó mi amor,
lejos de este cuerpo, lejos
de una vida.
Que, en sangre de poeta,
lloró por la avenida,
de ángeles estrellados en
estrellas,
y hadas, de mariposa, sus
alas,
que fueron capturadas, por
arañas.
Quien dibujó el cielo, con
colores, a su amada,
merecerá algo más, que un
traje,
de azul tranquilidad.
En color de dioses, y
diosas, su eternidad.
Junto al escrito del mundo
vivo, que seguirá,
Aún, cuando el cuerpo
caiga, como la hoja,
caduca del otoño.
cuando la melodía, eleve al
Creador.
La esencia, de aquel
pintor, escritor,
que pintaba con la pluma,
de su vida.
El castellano
XVII
SENTIDO DESCUBIERTO:
Ilusiones traídas al
presente.
Como la niebla que trajo el
viento,
de tus iridiscentes
palabras,
llevándome, al abrir mis
ojos, al mundo,
de sueños sin vivir, de
sentimientos.
Solo para ti.
Experiencias para
compartir,
como mensaje en una
botella.
Que salió a flote,
del lago de la esperanza.
Sin lágrimas te canto, y te
escribo,
que desde que volviste,
eres lo más bello,
que pasó por mi campo,
de amapolas y maravillas.
De mi palpitar, y memorias,
de estrellas.
Para ser, tus caricias,
vivas y aradas.
No te vayas compañera,
acompáñame
En el viaje a la felicidad,
como lo hago yo,
déjame dedicarte un cielo
de sonrisas,
y cálidas nubes de colores,
de besos incipientes,
como el fuego de tus ojos,
con el poder de su mirada,
y el agua manantial de tu
boca.
Déjame soñarte y amarte,
como si nuestra circunstancia
hubiera sido otra.
Déjame decirte que declaro
amor por ti,
que me gustas, que no
quiero idealizarte,
pero eres lo más lindo que
pasa por mi mente,
desde que volviste y
siempre.
Como un beso en la amistad.
Vuelvo a caer en tus alas
de amor.
Cuando ilusionas mi
palpitar,
que te busca para curar su
dolor,
mi vida tú, desde que
apareciste, nuevo comienzo.
Amor de siempre.
Cuando te veo en cada
letra,
y no puedo evitar
corresponderte.
Un alma que te llama para
sostener la esperanza.
No espero que me creas
porque sé que me sientes,
Solo agradecerte tu huella
creada en mi ser.
A fuego de una ilusión en
tu mirada quiero seguir
En tu mirada quiero seguir
viviendo.
No sufras porque pienso que
algo me arde dentro.
Nunca se cerró el camino
para ti.
Perdona a este corazón de
niño,
Que tuvo que esperar a tu
cariño,
Para demostrarte que nunca
murió su ilusión,
por ti.
Que nunca te olvidó, porque
clavaste,
con fuego tú sentir, en mi
interior.
Este corazón que empezó a
latir,
desde conocer tu alma, en
letras, como mi alma, en letras.
Emocionado, porque develo,
amor por ti.
Y es correspondido.
Feliz por ser tú, mi sueño,
por sentir, que te
pertenece, mi mejor sentimiento.
Con valor, por sentir, lo
que sientes.
Por ser alma, de, y para tu
alma,
por sentir tu beso, y
entregarme a ti.
Porque, eres lo que deseo.
Y, de tu beso, de amor,
Nació una amapola, en el
corazón.
Con valor, para luchar por
ti,
Y, por mí,
para arroparte, con fuego,
el sentimiento.
Para ser, tu verso, tu
vida, y tú, vida, mi sueño.
Me entrego a ti, porque
ya que, mi verso, corazón,
cuerpo y pensamiento,
te llaman, y dicen, que yo,
te pertenezco.
Me quedo a tu lado, pegado.
Para no irme,
Siendo completo, en el
abrazo,
Tu sed, con mi sed,
juntando.
Me quedo a tu lado, mi
vida.
Porque me he enamorado.
SED DE TI:
Tu verso y mi verso
tu azabache y mi azur,
tus líneas y las mías
oraciones de ocaso y sol
naciente,
unidas en la más hermosa
creación,
poesía de color,
nacida de dos corazones
que se unen en un mismo
ardimiento
en un solo mar en un solo fragor
en una sola felicidad
en una sola alegría y
sinfonía,
como trino de todos
pajarillos
del castillo olvidado,
tú mi luna yo tu Sol
luciente,
tú mi firmamento,
horizonte de mis ancestros,
yo tu custodio,
tu principito, y tú mi
reina
tú mi amor, y yo tu rayo de
Sol oscuro,
tú mi inspiración y mi Musa
tú mi amor en lo difícil
a quien admiro con el alma
y que importa el tiempo de
nadie,
cuando vives aquí en mi
corazón
siendo flama que me quema
de pasión
ascua indestructible,
latido a sola voz,
siendo mi sonrisa
siendo mi ilusión
siendo mi esperanza
siendo hoy como siempre mi
palabra,
siendo todo para mí
todo lo que pedí
y hoy eres realidad
eres mi amor hecho verdad y
sueño.
Förüqer-lobo bohemio
Esteban
EL VAMPIRO Y LA FANTASMA:
Buscándote en el silencio.
Teñido de estruendo
crepuscular,
Buscándote debajo de una
piedra,
como en la oscura siembra,
o en el fondo de una cueva.
Doncella, solloza el
sortilegio.
En la flor sin cortar,
como noche de vela y
tijera.
o en el fondo del mar.
Navegar tu cuerpo pintar lo
silente.
En la nube o fuera del
cielo.
Jinetes difuntos,
compás de los tiempos,
sacrílego amar sin alzar ni
osar.
En lo que se ve,
fuera la línea,
y en lo que solo se siente.
como rosa de atardecer
sangrando humo, y besos.
En el sueño y en el
recuerdo,
en mi felicidad o en mi
tormento.
sí doncella en un cuerpo de
mi cuerpo,
en mi llaga esquiva rizando
ascua
y su sabor flamígero,
flor de niebla y umbral.
Buscando, te encontré
lejos.
En este punto sin partida
ni retorno,
comienzo sin final
ni vuelta al fijo punto,
vine de la sombra arribada,
besando tu sábana bajo el
azulete,
denso tu éter,
compás de espadas,
y fragantes flores.
Ahora que en letras te
tengo
estás cerca de ser mi vida
y yo tu verso.
Bella, vuelas libre
doncella,
pero retornando siempre a
mi vera,
sol te toca, acaricia tus
efímeras alas
de mariposa desvelada.
Viento te lleva, allí donde
el amor creó,
reflejo de libertad soñada.
Encerrada en tu sangre de
lluvias pasadas,
dejaste atrás nubes de
tormentos,
como sangre yerta, desvelada,
rozando tu destino me
arrastras.
El manto de las hojas te
protege,
buscadora de sueños y
sortilegios,
de la fronda de mis
sentimientos.
Viviendo en la ternura de
la dulce mirada,
volando con la fuerza de la
palabra sincera.
Durmiendo hasta que se oculta
el alba,
y su crujir de aurora
indómita,
ángeles y dragones arropo
en el corazón.
Para tu despertar, mi luz
quisiera llevar,
y el verbo pintar,
para encender tu corazón,
el fuego de mis ojos,
teñido de asideros de
belleza rasgada,
cientos de alegorías, para
tu sonrisa.
Entre las flores de miel y
azúcar que forman tu piel,
pintando mi vida.
En la caída color gris
quedó,
color gris quedó.
En la huida el tiempo y la
situación
que cortó un camino en dos.
Vuela libre la fantasma,
pidiendo ser vista de nuevo.
Su esencia ocaso del amor.
Me llama en la noche,
me acaricia su velo
sempiterno,
viene altiva en cada sueño,
sierpes gloriosas
sus cabellos,
Con sus caricias,
desvanecerse quiere,
renacer en la oscuridad
llameante
del ocaso eterno.
Comprendiendo y llevándose
mi dolor.
Yo, sin comprender su
aparición, miré un espejo quebrado,
partió mi soledad un crisol
de parcas sombras,
.
Recreando su alma viajera.
Sueños serán, mas cada día
la siento más,
desde su crujido travieso
a su manecita helada
subiendo mi espalda.
En la belleza de imaginar,
la complazco con la
sencilla palabra de amor
a su alma sin cuerpo que yo
por amar la amo.
Y ella que me acompaña
desde que sufro
por el querer como pequeña
ángel susurrante.
Fantasma o fantasía,
me guarda caricia,
sin saber yo su razón.
Ella, hasta dudando de su
existir,
que yo por amar, la amo.
Mas no sé la razón de su
compañía,
cuando el reloj marca la
una en madrugada.
Mas si pudiese saber
preferiría no saber,
quién es preso de quién o
si ella y yo,
somos presos del querer.
Te vi detrás de la estrella
más brillante
del azul nocturno eterno.
En el suspiro de amor que
corre y descansa
entre la inmensidad de un
parpadeo.
Entre la oscuridad que
alcanzó a ver
la belleza que envuelve tus
piernas.
Adentrándome para reposar
contigo,
siendo una sombra más,
pero especial para ti.
Te encontré en mi sueño más
cálido,
en el cielo encerrado que
liberé.
En la noche que la luna
baña tu cuerpo,
y en la noche que mi amor
corrió por tus senos.
Y te amé aunque fuese un
día en la penumbra,
para así, por fin, no
olvidarte nunca.
Es solo la vida en mis ojos
donde un día
se mide por las veces que
te imagino a mi compañía.
y una noche la vida de mi
corazón sin sueños.
No importa que no te tenga,
no importa que no te vea,
porque te siento,
y te siento más allá de
donde acaba el firmamento,
en todo lo bello, en mi
nostalgia y en mi recuerdo.
Donde me di cuenta que el
sentimiento descansa,
no muere como la flor sale
en primavera.
No importa que no te tenga.
Porque después del invierno
volverás a florecer,
te ame y a mi pesar y a mi
conciencia te liberé,
pero con el saber que si
vuelves será para quedarte.
Porque te amo a pesar de
tus humores y tus huidas
porque a mí no me engañas,
yo soy para ti,
y muero si no me cuidas.
Porque te entregué mi corazón,
por lo que somos y por lo
que seremos, nos queremos.
No vivo viendo tierra vivo
para sembrar en ella,
y tu amor prefiero
sembrarlo a diario,
la luna de guía marcando a
tu presencia cada poema y cada letra.
Förüq
NÁCAR DE ESTRELLA:
Escalo tus venas,
entre un horizonte
de razones heridoras
y lúgubres, parcos,
silencios sonoros
en el callejón de mi mente
sigue habiendo
un paraíso sedoso,
todo hecho de rocíos entre
flores,
puedes oírlo,
pregunto,
siendo destino,
y barco dirigido,
a donde coronan cumbres
y sus vastas nieves,
mi ánimo que desplaza
cerros,
y sus frondas suaves,
no vine a deshojar tu
cielo,
sólo a contemplar
que era hoja mecida al
aire,
colgada de una tela de
araña,
bajo la mesa mi jardín que
tantas de mis letras
colgó en hojas...
Sangre de estrella,
oh, nácar flamígero,
fuiste más allá del
suplicio dormido,
roca del destino,
y puridad de roce,
no te bastaba incendiarme
de la esencia más húmeda,
llegaste amilanarme de
carne a hueso,
y hoy lo siento no me
quedan penas,
sí quizá,
besos huidizos y fulgentes,
desquieres de barro y
simiente,
a la sola carne tu reflejo
hoy canto,
beso de trigo, y esparto,
en hoja de celindo y
madroño,
vine por tu hinojo de
abajo,
a precipitarme exhausto.
Como precipitación del ojo
de tierra,
era mi canto
como un dulce abrojo,
y filoso como la espina un
majuelo,
almendra rápida era este
enjuto silencio,
vestido de las rosas perras
del escaramujo,
eres real, plañe toda
sinestesia,
me voy retirando,
lamiéndote como un paloduz,
sopesando tu crin y
brebaje,
no vine ayer
si asegurara
llegaré,
al saber que te conoce.
Förüq er-lobo bohemio
Centauro:
Dos sonidos mejor, que la
sola voz,
que narra empeño dictado,
era tiempo insuficiente,
llegada la hora,
llovía, lentamente llovía,
en terreno mojado desde
hace ciento veinte minutos,
mi escritorio gemía todo lo
necesario,
dierum et santuas,
Gloria al divitia,
una tarde venturosa,
algo antes del día todos
los Santos difuntos,
aquí en mi yerto
escritorio,
convencía al Creador
mi alma en libreta,
que si no me daba magnificencia
exacta,
de inspiración correcta le
sacaba yo, el alma,
en magna oratoria:
Leannán-Sídhe te reza tu
duende principito
abismal,
henchido todo deseo
conocido
y sin conocer;
abro mi corazón Señora
hada,
estoy creando para ti mi
ofrenda,
para que se retire al pairo
lo que debe de allá irse.
Sobre tu misterio,
honro y te acicalen tu
majestuosidad,
te escribe el Hijo de la
Luz,
oh, tormento, pena en
rogativa todo mal,
en entidad multitudinaria,
que en treinta y dos
racimos me han tentado,
una mujer de atónita
escultura en belleza,
su porte,
vestido azur,
tachonado de estrellas
granates,
como guadañas en él
bordadas,
sangrantes,
el cielo llevaba en mano
izquierda,
envalentonando su corazón,
izquierda corazón,
derecha fuerza,
oh casto Sol fierro,
era la trompeta derribó las
murallas de Jericó,
aquella pequeña ángel
armada,
tocaba mi hombro,
en su trompeta había un
nombre forjado,
esculpido como grabado,
NEC VINCERE TENEBRAS, ET
AMAT
Leí su latín
que decía Oscuridad no se
vence, se ama,
en la mano derecha aquella
custodio,
sostenía un papiro
arremolinado,
me comentó mi sentido,
traspuesto
a mi segunda oportunidad de
servir
a dios sol ferro LVGVS.
Fui nombrado guardián la
inspiración,
que debía sembrar o
depositar en cada raíz milenaria,
del Paraíso
Parnaso devorado,
Olimpo terrenal,
aquel papiro era mi alma,
o llave novena para poder
seguir,
dando al mundo poemas de
mis venas.
Förüq Centauro protector
11 diciembre 2021
OJO DE TIERRA 2015:
Viento, viento bonito
lleva al cielo cada escrito
arropa este amor en mi
cuerpo
en mi corazón te llevo
hadita de mi sentimiento
noche hoy en tu sosiego me
encuentro
entre nubes violetas
y el cristal luminoso
de esta luna de invierno
bañan mi cuerpo tus latidos
sordos de oscuridad
y a este cielo sonámbulo
lanzo mis ilusiones al
viento
curaré tus heridas de dolor
viviré de tu amor.
Vuelvo a este dulce
tormento
buscando llenar de amor el
cielo,
labrando el campo de tu
alma
bella mi amada
y
te bajaré las estrellas
para que puedas acariciarlas
estas flores cantan la canción
que te enamora el corazón
vuelvo a luchar como ayer
con tu amor jamás
desfalleceré
eterno en tus alas viviré.
El Castellano y
Leannan-Sidhe
Navego los límites de tu
silencio
tu luna reina mi cielo
en este horizonte de
ilusiones y sueños
tus besos florecen mis
recuerdos
las mariposas de tu piel
tersa de seda acaricio
eterno el momento que
escapa entre tus labios
cuando brota el te quiero
y en mis ojos te encuentro,
donde me enseñaste a vivir
el momento
porque nada es para siempre
escribo el sentimiento
ese que me hace amarte
despierto
este viaje sin retorno
me hace buscarte cada noche
para que tu amor surque mi
sangre
mis sueños de tu mano pueda
acariciar
lento muerdo el placer
preso
y
la lluvia envuelve nuestros
cuerpos
y
recorro tus parajes, me pierdo
en tu bosque
este fuego late en
esplendor
encuentro tu dorado amor
oigo los aullidos del
corazón
atrapo mis flores de pasión
quiero y te quiero en cada
amanecer
donde agradezco cada
aliento
cada suspiro que asesina al
tiempo
da vida a mi sentimiento
y
mi eternidad alcanzo
acariciando tu cielo,
entero me entrego como el
calor de un lucero,
sintiendo tu amor latiendo,
avanzando tu cuerpo como
quimera de pasión y
fuego,
condenando al tiempo
a morir en nuestro pestañeo
con un beso,
encontrando el lenguaje del
alma en cada verso,
cabalgando juntos cada
firmamento,
flor de sangre naciendo en
mi pecho
clamando este amor que te
profeso,
cálido el momento de
desnudar mi alma
mi bella amada, una flor en
tu mirada
vuela libre doncella tu
esencia mariposa del amor
en mi interior quedaste
de mi ser te adueñaste
puedo sentir como tu
sientes
en cada pensamiento vives,
a tu lado siento
desvanecerse el dolor
este ardor de pasión jamás
me abandonó,
hoy agradezco que me
arropases en tus alas
para nunca soltarme
para abrigarme cada noche
fría
por ser mi eterna compañía
y locura del ansía mía,
tu amor mi sinfonía
como tu beso de cada día
fiel me entrego a la
caricia,
mi amor sin descanso
incesante fluye el verso
por tu abrazo,
a tus pies me encuentro
esta mi sangre te entrego
este fuego late en cada
beso,
germinaste dentro todas
estas semillas de amor
eterno,
hoy hadita te canto a la
orejita
encuentro tierna tu sonrisa
en cada flor encuentro la
belleza amanecida
en tus labios descrita, en
tu piel mi caricia
en tu corazón siente mi
brisa
como me hago lluvia y río
en cada silencio que
rompemos juntos
como juntos nos verán hasta
el fin del tiempo.
El Castellano y
Leannan-Sidhe
ODA A UNA ROSA CORTADA:
Rosa de beldad y pulcritud,
de belleza en pétalo
armada,
a ti te hablo, a ti te
canto,
tu belleza es alegría del
año,
Placer, tu piedad que
aflora
ser de ti fragancia
elegante,
humor de sangre y carmín
vivo,
temor de tiempo que pasa y
marchita.
Traje tu muerte, a
resucitar belleza innata,
a crear viveza de otra vida
en amor
a partir tu sola muerte,
oh, es eterna tu puridad
risueña,
como el agua te riega y dio
esplendor
te llamo, tú que escuchas y
otorgas
a quien te cuidó, mes por
mes, flor tras flor,
nunca morirás porque
generas gratitud, y auge de sentir pleno.
Quise y seré trovador, de
tu sonrisa futura y presente,
que jamás bonita, te cante
el olvido disuelto,
afilaré para ti mi guiño y
beso transparente,
alentándote a que crezcas
del corazón nuevamente.
Por ti sea ave Fénix la
vida, y su amor excelso,
oh flor de belleza,
quién vivir tras tus
pétalos pudiera,
como escribir una nana para
dormir un sueño despierto.
FÖRÜQ CASTELLANO MIGUEL
ESTEBAN
PULSO SIMÉTRICO:
Al arrope de tu pecho,
calor en almíbar del deseo,
tempestuoso sentir en
fragua,
siendo calor, camino,
oscura beldad, girando
en torno tu vida,
que nada se hace lejano,
un soplido
y nuestro reino de ilusión
alcanzo,
veleta de tres direcciones,
calor, orgullo, deseo,
áurea punción,
de cómo es Arriba es abajo,
y mi ser se distrajo,
un Sol, un aspa, un amor
precioso y brillante.
II
Sueño despierto
tu bello rostro,
guiño al solo destino,
trashumante, era que fue
descorchar el latido
en una cepa de vida
quise contar los besos
y tus cristales de pulso
de la inocencia que lloraba
su belleza, tu sonrisa
una aurora
por el palpitar
del sentimiento
que se mece,
para sentir que soy y seré
lo que dicten tus ojos.
III
Y yo sólo quiero, lo que
quieras
así soñar corresponderte,
vi el amanecer y el
atardecer
del bello matiz
soñando el azabache tus
ojos
ese por el que llora
toda noche.
Y mi amor viajó del bosque
a la montaña,
y la montaña me hizo
hombre.
Para poder amarte.
Al voraz destello,
resplandor
de auroras en los recovecos
donde se refugian mis
ilusiones
en sueños,
eterna batalla a la noche,
cuando noto tu ausencia
y la noche que galopa,
y yo solo
con la palabra sufrida,
de nuestra vida sentida.
IV
URDIMBRE ARGENTA:
Puedo escribir todos mis
pensamientos
y ninguno podrá reflejar
mis sentimientos,
el amor no quiere ser
pensado,
ni si quiera ser conocido,
sólo sentido.
Yo te sentí amor,
y por querer pensarte
desapareciste entre la
tenue luz de luna, que me abrigaba.
Allí la razón apagó los
latidos de un corazón.
Como tierra yerma.
Marchitó aquella flor, que
un día llamé amor.
Y ninguna pudo ocupar su
lugar.
Sólo la hiedra brotó hasta
tapar la luz, que me daba calor.
Pero yo te sentí amor.
Y lo vuelvo a hacer.
Cerré los ojos y allí
estabas.
Como si no pudieses salir,
de mi interior.
Como si quisieras besarme
o decirme algo.
Pero tú bella en sueños
no hablas.
En sueños no hablas.
Y nos quedamos mirándonos
a ciegas.
Yo te aviso, que en el
bosque
De mi mente, solo hay un
camino,
Y es un laberinto.
El final lleva a despertar
y enfrentarse con la
realidad.
Pero tú bella en sueños,
No me hablas.
Y yo a primera vista
me enamoré de ti,
Por si algún día acaso
el sueño se cumple,
y ya, de realidad me dices.
Te estaba esperando;
siempre te amé.
Logré lo que soñaba,
logré encontrar amor,
conseguí felicidad en el
pequeño,
y largo momento.
No entendí de ella sus
lágrimas,
o quizás sí.
Si su felicidad fue la mía,
al revés también sería,
al revés también sería.
Y yo la esperaba como
aquel día.
Pero con otra compañía.
No lo elegí, sin saberlo,
ella seguía en mi camino.
La consolé cuando llegó en
lágrimas,
no me dijo por qué.
Pero sentía su dolor.
Tenía un presente,
y no soportaba la idea,
de quien por ti sufre,
es quien te quiere.
Y esa noche lo que tenía.
Se esfumó como suspiro,
de oscuridad, del callejón
conocido.
Esa noche vinieron los
jinetes del tiempo,
me mataron en el sueño.
Pero el sueño lo termino
yo,
y mejor esa noche solo me
quedo
contigo amor, y mejor,
muero con tu calor,
para terminar en ti, con el
color,
de caricias, y besos,
como un romance que no
acabó.
Buscándote en el silencio.
Buscándote debajo de una
piedra,
o en el fondo de una cueva.
En la flor sin cortar,
o en el fondo del mar.
En la nube o fuera del
cielo.
En lo que se ve,
y en lo que solo se siente.
En el sueño y en el
recuerdo.
En mi felicidad, o en mi
tormento.
Buscando, te encontré
lejos.
Ahora que en letras te
tengo;
estás cerca de ser mi vida,
y yo, tu verso.
Bella, vuelas libre
doncella,
sol te toca, acaricia tus
efímeras alas,
de mariposa desvelada.
Viento te lleva, allí donde
el amor creó,
reflejo de libertad soñada.
Encerrada en tu sangre, de
lluvias pasadas,
dejaste atrás nubes de
tormentos.
Rozando tu destino me
arrastras.
El manto de las hojas te
protege,
buscadora de sueños,
de la fronda de mis
sentimientos.
Viviendo en la ternura de
la dulce mirada,
volando con la fuerza, de
la palabra sincera.
Durmiendo hasta que se
oculta el alba,
ángeles y dragones, arropo
en el corazón.
Para tu despertar, mi luz
quisiera llevar,
Para encender tu corazón,
el fuego de mis ojos,
cientos de tonterías para
tu sonrisa.
Entre las flores de miel y
azúcar que forman tu piel,
pintando mi vida.
En la caída color gris,
quedó,
color gris quedó.
En la huida el tiempo y la
situación,
que cortó un camino, en
dos.
Vuela libre, pidiendo ser
vista de nuevo.
Su esencia mariposa del
amor.
V
Amada fantasma:
Me llama en la noche,
me acaricia su velo,
viene altiva en cada sueño.
Con sus caricias,
desvanecerse quiere,
renacer en la oscuridad del
ocaso eterno.
Comprendiendo y llevándose
mi dolor.
Yo, sin comprender su
aparición.
Recreando su alma viajera.
Sueños serán, mas cada día
la amo más.
En la belleza de imaginar,
la complazco con la
sencilla palabra de amor,
a su alma sin cuerpo.
Que me acompaña desde que
sufro
por el querer.
Fantasma o fantasía,
me guarda caricia,
sin saber yo, su razón.
Ella, hasta dudando de su
existir,
que yo por amar, la amo.
Más no sé la razón de su
compañía,
cuando el reloj marca la
una en madrugada.
Más si pudiese saber
preferiría no saber,
quién es preso de quién, o
si ella, y yo,
Somos presos del querer.
Te vi detrás de la estrella
más brillante
Del azul nocturno eterno.
En el suspiro de amo que
corre, y descansa
Entre la inmensidad de un
parpadeo.
Entre la oscuridad que
alcanzó a ver,
la belleza que envuelve tus
piernas.
Adentrándome para reposar
contigo,
siendo una sombra más,
pero especial para ti.
Te encontré en mi sueño más
cálido,
en el cielo encerrado que
liberé.
En la noche, que la luna
baña tu cuerpo,
y en la noche, que mi amor
corrió por tus senos.
y te amé, aunque fuese un
día en la penumbra,
para así, por fin, no
olvidarte nunca.
Es solo la vida en mis ojos
donde un día,
se mide, por las veces que
te imagino, a mi compañía.
Y una noche, la vida de mi
palpitar, sin sueños.
No importa que no te tenga,
no importa que no te vea,
porque te siento,
y te siento más allá, de
donde acaba, el firmamento.
En todo lo bello, en mi
nostalgia, y en mi recuerdo.
Donde me di cuenta que, el
sentimiento descansa,
no muere como la flor sale
en primavera.
No importa, que no te
tenga.
Porque después del invierno
volverás a florecer,
Te amé, y a mi pesar, y a
mi conciencia, te liberé,
Pero con el saber que si
vuelves será para quedarte.
Porque te amo a pesar de
tus humores y tus huidas,
porque a mí no me engañas,
yo soy para ti,
y muero si no me cuidas.
Porque te entregué mi
palpitar,
por lo que somos
y por lo que seremos, nos
queremos.
No vivo viendo tierra vivo
para sembrar en ella,
y tu amor, prefiero
sembrarlo a diario,
la luna de guía, marcando a
tu presencia, cada poema, y cada letra.
VI
SED DE REGUERO:
Manantial fulgente de
inspiración,
es tu mirada tierna sin
compasión.
Matices de esmeraldas tu
pupila
enfrentada con mi pupila.
La golondrinera el aroma,
de tu piel frágil y
esquiva,
con sus amapolas amarillas,
el color de tus cabellos.
Un piropo, un suspiro,
de mi amor eterno.
Irrefrenable el deseo,
de, entre tus afiladas, y
moldeadas piernas.
Que corre, que escapa, y
vuelve el cosquilleo.
Tu boca junto a mi boca
bebiendo
la misma agua, del deseo.
Tu piel, con mi piel
avivando,
el fuego del sentimiento.
Aunque te marchaste, sin
cumplir mis anhelos,
me robaste mi primer beso,
de niño que nunca había
sentido el amor.
Me dolió que te marcharas,
A otro país, sin despedida.
No te pude decir que te
amaba.
Pero si, regalarte una rosa
amarilla.
Supuse, que te lo
imaginabas.
Desde que tu recuerdo, me
acaricia,
siembro en la misma maceta,
al último suspiro de
verano,
golondrineras amarillas, y
al igual
que espero sus amarillas
amapolas,
en primavera.
Espero que vuelvas, aunque
sea, como mariposa,
o abeja, a mi terraza,
acariciada por los álamos,
y bañada por el monte, de
horizonte.
Espero.
Vida en gris de la que tú,
eres mi luna esperada.
Se cavan surcos de ti, en
mi alma soñadora,
por donde fluye el
solitario beso;
la tierna caricia anhela
ser algo más.
Mis ojos quieren atraparte
en su firmamento,
mis sentimientos arroparte
con fuego.
Pero yo sólo te quiero a
ti, mi vida en verso,
mi motivo para ser solo
tuyo, para no necesitar nada más.
Ser el sueño hecho
realidad, la felicidad de dos caminos
que se cruzaron en el
destino.
Tiempo para esperar, vida
para soñar,
cuando te vi llegar
provocaste mi despertar,
y ya no quiero descansar,
solo luchar, te quiero amar.
Nos merecemos algo más, en
este papel, que jugamos,
saber si nos amamos, si el
deseo quiere ser pasajero,
el mío, quiere hacerse
eterno, y ser tu sustento.
Sólo espera su momento, el
sueño para vida plena,
avanza cruza cada noche el
cielo azul de matices violetas,
siempre te encuentra, la
soledad me abandonó para poder servirte.
Ahora avanza la duda, el
temor, si realmente te merezco.
Pero del corazón nace mi
valor, lo sincero el dulce te espero,
el te quiero.
El pensamiento que
paraliza, cuando te veo, la sensación del amor.
Todo lo que me queda por
decirte y lo que no te dije,
vida para vivirte.
Avanza, no se separa, no se
aleja, te alcanza.
Porque eres lo más hermoso
de mi mundo,
camino que surca nuestro
antiguo paraíso.
Permanece como el compás de
mi pulso,
desde que te conocí supe
para lo que viví.
Fluye mi vida por tu cauce,
el camino de mi amor;
allí donde viven por el querer
alegrías.
Voy allí y te encuentro
dormida, al final del bosque,
te encuentro soñando, con
otros días de amores, profundos.
Como el azul del cielo que
a tu lado te hacía brillar,
mi caricia hace una pequeña
sonrisa en tu rostro,
mientras acercas tus labios
para besar los míos,
y fundimos nuestra vida
bajo aquellos árboles.
Vistas de un amor, eterno,
que devolvería vida,
para quitar su despertar de
melancolía.
El lobo vigilaba su guarida
allí su mano le sacó, para ver el mundo.
No quiso volver a su
cobijo, las palabras dulces y tiernas,
guiaban mi alma a viajar,
uniendo su ser, volaba hasta regresar.
Te necesito más allá, de
este sentido, que grita por tenerte.
Te necesito más que el
fuego a la madera, gritó mi vida por tenerte,
y a la vez te adoro, en
cada golpe de viento, y reflejo.
Me encuentras, y tu
recuerdo reciente, me besa,
Mientras no puedo evitar
recrearme,
en el deseo y
corresponderte.
Transparente sentimiento,
para sentirlo una vez más.
La noche está llamando,
moviendo su tranquilo velo,
a flor los recuerdos, que
te piensan, una vez y otra.
En la soledad, mis manos
quieren sentirte, mis ojos verte,
maldita mi suerte, que dejó
que te fueras para soñarte.
Ahora, los minutos me ganan
sin ti, no quiero el cielo sin ti.
Como la brisa a la mar, mi
alma reclama tu compañía.
Cómo encontrar sentido, en
lo vivido, por su final,
si ya no está.
Tú mi noche, y mi día,
quiero verte,
una vez más,
Para así no sentirte
soledad en la oscuridad,
Tu reflejo llegará, allí
donde se encuentre mi felicidad, tú estarás.
Hoy la noche me llama una
vez más, para soñar que a mi lado estás.
El tiempo para sentirte,
lima mis nervios con solo mi despertar,
y no verte llegar, para no
verte llegar.
Amor dónde estás, si te
fuiste quién te podrá domar.
El castellano
IX
CRISTAL DE PULSO:
Inocencia que se hace
belleza,
Sonrisa que ilumina el
alba,
con el gorgoje de los
pajaritos.
Si el amor no fue a
buscarte;
tú fuiste a encontrarlo.
Y yo sólo quiero, lo que
quieras,
y así soñar corresponderte.
Vi el amanecer y el anochecer,
del bello matiz en tus
ojos,
que suspiraron.
Y mi amor viajó del bosque,
a la montaña y la montaña,
me hizo hombre.
Para poder amarte.
Hoy te vi ayer me doliste:
Te veo y reluzco que te
quiero,
que por ti me encuentro,
te miro y mi mundo se vuelve
loco,
te deseo y mi sangre arde
como fuego
sólo un pensamiento: que yo
nací para tus ojos.
No existe reloj ni conteo
que detenga este monumento.
Mi vida pasa fugaz como el
viento,
pero mi palpitar, sabe, que
te seguiré queriendo,
estoy enloqueciendo, te veo
en todas partes,
en mi cama, bajo mis
sabanas, en mi cuarto,
cuando miro, de noche, las
sombras dibujan, tu figura,
el viento, me susurra tu
voz,
las flores me recuerdan tus
labios,
el agua tus besos, los
rayos de sol tus cabellos,
tú eres mi doncella yo soy
tu bohemio.
Mi alma me dice vive
amando, muere luchando.
El coraje de luchar por lo
que uno quiere en la vida,
es lo que da respeto.
Pero tú tienes otro dueño
de tu corazón,
el desánimo me invade como
olas,
golpeando el acantilado, de
mis pensamientos,
te llevo dentro, de mi ser,
no sé vivir sin ti,
quisiera ser yo el que te abrace,
el que te bese, el que te
diga al oído
que solo tú y solo yo,
inseparables los dos.
Una historia de realidad,
imposible de contar,
Indeleble en mi interior,
Ya no puedo soportar otro
día más sin llorar,
Sé que me sigues queriendo,
Pero ya pasó ahora solo
queda el recuerdo,
Como un boceto, que se
dibuja, cuando cierro los ojos,
despojos de aquel amor
vivido,
como un silbido llamando al
olvido.
El castellano
Förüq castellano Miguel
Esteban Martínez García
CATEDRAL DEL LABERINTO
ESMERALDA:
Era una mansión abisal,
de tres gárgolas vigías
custodiando un laberinto
inextricable
de la orden el fuego su
espejo;
guarida y morada de
corceles centauros,
la flor de Hércules crecía
de una luz
lejana, sigilosa y eterna,
crecía de aquel inframundo
un olmo eterno guardián,
todo hojas en ojos en
llamas,
viborillas por ramas.
Hidras y Esfinges, como
Medusas
avisaban con su acecho
yerto
del peligro, refugiaba,
aquella guarida maldita
que hasta dioses temían
surcar.
Aquel bosque umbrío de
laberinto,
era de aguas azabache y
brea encendida.
Poso de almas errantes y
jinetes difuntos,
todo servía a la sed de
sangre,
en esta fortaleza se
custodiaba
la llave de la virtud jamás
enseñada
mas había...
FÖRÜQ Miguel Esteban
II
Más había un cerro
las almas condenadas,
en su cima era de nieve
roja, sangre congelada
allá germinaban las
semillas del mal
y odio resplandeciente, su
deshielo
alimentaba el río la
Estrida tiniebla.
Toda bestia aguardaba el
regreso de Perséfone,
mujer de Ares, Rey de aquel
inframundo.
Así con ella, recibir
órdenes a cumplimentar
sobre la tierra Numinosa,
del humano ser.
La virtud jamás enseñada,
custodiada,
era tan ambicionada por los
héroes del mundo fértil
cual néctar y ambrosía, los
castos dioses.
Requería aquel cerrojo del
portón, de tres llaves,
sólo conocidas por Perseo,
un semi-dios,
había que cercenar tres
ramas de tres espinos
que allí sangraban, áureos
de plata, bronce,
y titanio, si destino dictó
y era semejante...
III
Semejante empeño cuando se
llega
a las fauces del Averno,
este árbol triple en
espinas dorado
se esconde del ímpetu
errado
sólo el nacido de la sangre
de los dioses
es merecido a ser guiado
por el negro cisne
fácil es bajar al Averno,
ardua tarea
regresar y escapar a las
auras del cielo
las aguas de los lagos
estigios
y su río la Estrida
brotaban de esta guarida
que misterios todos, acoge,
junto con toda el agua
abismal
nutre cada pozo, también
había una encina
turquesa, donde se podía
escuchar
los fúnebres gritos de un
cuervo blanco,
era morada de almas
errantes y espíritus
que sólo su oscuridad
abrigaba.
Quien escribe ofrenda al
sacrificio
la mitad de su locura,
extensa, habitada.
Förüq castellano Miguel
Esteban
IV
Arribo a ofrendar mi
designio
en cuña demencial, su
mayúscula mitad
a la tierra Madre Tiniebla,
tierra almas inconscientes,
velan las muertes.
Allá en venas de pedernal
florido,
fondo de idea mística, por
anchas fauces
de siglos dormidos, adentro
al reino las Sombras
surco su corriente de aguas
vivas.
Se descubre áureo templo,
llama oculta,
la virtud eternal, jamás
enseñada;
cumbre de lágrimas, y flora
suelta,
de bellísima cima y ribera
después de la vida, y aquel
Quimérico viaje;
después de la travesía
sendos castigos
florecía la luz sigilosa
como atónita
una purificación otorgaba
una sed de justicia
universal, nunca llamada,
sólo aparecida.
Poderoso pensamiento en
rayo de dioses, diosas.
Era esa virtud cual misma
puerta todo asigna.
Aquel mi destino me
asignaron mis hados
quedó ampliamente saciado y
cumplimentado.
Förüq castellano Miguel
Esteban
V
Era difícil, intrincado,
liado, enmarañado,
inextricable, el cerrojillo
de Perséfone
con el que sellaba el
Averno, y su laberinto
en espejos de fuego terso y
alarido vaporoso
todas razones rebosaban
aquel lugar;
su llenez bastaba para
anular a todas.
Incomprensible giraba la
virtud custodiada
como una esmeralda araña
tejiendo su tela
quedando como sangre de
sabiduría coagulada.
Un coro de grillos aturdían
a las Puertas
el eral donde yacía aquella
sabiduría
jamás enseñada, sólo
aguardada era,
por designio los castos
dioses.
Tarea inmensa, en
dificultad guiada,
TAREA MILENARIA
Como adentrar los hoyos del
Sol
en busca lo que nadie vio
jamás,
aquella áurea, sangre de
estrella lejana
y cercana.
Förüq Esteban er-lobo
bohemio
VI
Llegó un día olvidado, a
aquella guarida
intransitable, un vigía
Centauro
llamado Förüq, sediento,
atravesó
el bosque umbrío hasta el
lago sangre
formaba el pozo de AIRÓN,
al beber,
se le acercó una cierva blanca,
le dijo que ella era la
dama del río Sangre
y que su intención era
compartir
el secreto de la virtud
custodiada;
y así volver a ser el Hada
Señora,
Leannán-Sídhe, dueña de
todas Profundidades
le reveló a aquel centauro
Guardián
que el cerrojillo aquella
morada
sólo tenía una llave que la
formaban tres
y era el amor más puro, y
primigenio nacido
que era como una llama
líquida de esmeralda
y la poseía la araña
turquesa, en su
portón de Tierra,
el centauro, ayudó a la
cierva Hada
y se aliaron, para poseer
aquella virtud
jamás escrita hija de las
tres potencias,
Förüq
VII
A través de las oscuras
llamas
del inframundo terreno,
guarida abisal;
como Centauro, arrastro
infortunios,
así como sucesos caducos,
despertó en mí
aquella alianza con la
cierva hada,
el poder obtener todo lo
que el Cosmos
me negó, acordé compartir
aquella virtud
y llave purísima, eternal,
con ella,
mi pinche compañera Leana.
Voy rumbo a abrir el portón
de Tierra;
aquella araña vigía
turquesa,
era hija del Soberano
Júpiter,
planeé finalmente sobornar
con amor
mi propuesta al llegar a
ese abismo de Plutón
fue brindarle nueva
fortaleza, morada
el castillo umbrío y olvidado de Hipsípila
con sustento absoluto
diamante y felicidad.
No se negó y solo pidió un
acertijo:
-Sólo una palabra otorga
respuesta a mi pregunta.
¿Cuál es el nombre?...
Castellano Mercurio
VIII
¿Cuál es el nombre nuestros
ancestros pusieron
en el idioma más antiguo,
al pájaro misterioso
azabache mora las ramas de
nuestro tejo
milenario maldito?
El Centauro recordó que su
nombre referenciaba
El color aquel pájaro y el
signo su luna
-Arriesgándose, -Förüq,
respondió
a la araña turquesa con
acierto.
Entonces le otorgó
localización
de las tres ramas abrían
aquel cerrojillo
de lo que custodiaba, rama
de cobre,
rama de plata, y rama de
titanio.
Al obtener y desnudar
aquella virtud,
se desveló que era la
belleza,
madre de las hadas, y padre
del arte,
reflejo e impresión en
poesía,
aquella virtud nunca
enseñada,
sólo hablaba como demonio
antiguo
cantando en forma de Fénix
decidieron el centauro y la
Señora Hada
difundir aquella virtud de
belleza y poesía
por todo mundo conocido, en
pacto de tinta
y sangre.
IX
Aquel pacto de tinta y
sangre era vitalicio
consistía, en difundir la
virtud de belleza
y poesía en forma escrita
sobre los reinos
cubriese los cielos y auras
vivas,
en amor y dedicación,
su fidelidad y complicidad
era inseparable,
el centauro Förüqy la cierva hada Leannán
no permitieron que reinos
abisales
ni criaturas errantes
osaran tener la virtud
restringiéndola a la llave
de sangre viva.
Aquella belleza escrita,
era una virtud abierta
nunca cerraba su lleneza ni
quedaba completa
fueron ellos custodios
centinelas
del arte escrito en poesía
fijando a toda buena obra
un amor
de satisfacción y alegría
indeleble.
De razones virtuosas, y del
alma heridoras.
Förüq y Leannán-Sídhe
SOL RENACIDO:
Vengo sin palabras,
de una lumbre celeste,
como fuego quemando hasta
la verde hoja,
cómo soñar, y pintarte sin
arma, sin lenguaje,
cómo hacer notar sin
quemarme del vulgo,
ser aire en alegría
encendido,
tierra de forrajes
extensos,
camino sin mar, y sin roca
de mundo cierto,
hacer sentirte,
sintiéndome,
sin las dulces cualidades
que hiere y expone
cada primavera, preludio de
tu posesión certera,
rosa azul que vibra, en su
claro oscuro matinal.
Pintarte lo hondo, sin
tristeza, sin trabajo,
sin palabras,
profunda noche sin luna,
sin el criqueo
los grillos, que arropan
los oídos insomnes,
correr hacia la madriguera,
con todos campos en flores,
que en júbilo puedas llamarme
criatura hermana,
raíz de silencio salvaje.
Förüq castellano Miguel
Esteban Martínez García
AVANZAR TU ABISMO:
Soliloquio confinado,
remontar nueve años atrás
pautado, sin directriz, ni
engaste,
ni voces parásitas yertas,
oh canto, como lo gente no
canta,
todo olvido desempolvado,
en ocasos un alba sin
fuente,
ni pozos, aljibes
almibarados,
todos los amigos,
todas las bellezas
perdidas,
como se engasta uno de
baratijas y falsos testimonios
de testimonios muertos,
como sucesiones de
difuntos,
movidas por engranajes,
oh toda la vida,
sin esa adolescencia robada
por señor medicamento,
toda mi vida te he soñado,
toda mi vida te he
aguardado,
como anhelo y resguardo de
tu pura voz,
imaginarte no, lo siguiente
a eso,
embeberte en noches de
humo,
y miles cigarrillos,
del probe diablo que yo
soy,
cayendo en nubes
que negrean mis sentidos
cromados,
orando por mí mismo,
todo he soñado
sin letal lecho de olvido,
abrir tus cerrojillos de
resistencia,
volver afable un destino
de nueve llaves,
vestirte de Ninfa, quimera,
reina no quiero ya,
ser realista sin sembrar lo
surreal me es imposible
enloquezco si ves capricho,
mi designio de alabarte de
construirte a besos,
de desdoblarme en dos
dimensiones
para poseerte entera desde
alma, tu raíz,
no necesito,
no deseo ayuda,
ya se dictó mi perdición,
que su inversa es mi
salvación,
como ying y yang,
bien y mal acrisolados,
si te respiro no preguntes,
si te veo no te gires,
por haber prestado tu
celada de Atenea,
porque rebrillaré más que
el fuego terso,
elemento hermético
seré de un disparo
invencible,
y haberse saldado todas mis
deudas carnales,
sólo entonces seré energía
sin nombre
indestructible,
ni temple ni pureza en
calumnia,
osarán comparación,
por la blancura mi Musa
Oscuridad,
por la rectitud mi Sol
fierro,
por la pureza de madre
Luna,
por mis padres, mi hermana
y mi gato
inmortales,
no moriré en vida feliz,
si no consigo destruir tus
murallas,
ni abatir padre espejismo,
necesito sin engaño sangre,
para sentir que yo poseo
algo de ella,
fuera de la línea sedienta
no hay nada,
como buscarte tras la
estrella más lejana
encontrada, cercana o
lejana, según seas mirada,
al eco sordo una voz
noctámbula,
y su resplandor en caverna,
apóstatas, no juréis por
este yerto,
que cruzó el lago las almas
desangradas,
obtuve allí respuesta,
y no voy a revelar aquel
arcano ni solución,
a toda incógnita camine,
vuele, se arrastre,
o sea inerte, tengo clave.
Förüq
BOCA DE ENTRAÑA:
Misterios retornan a su
nombre
solo, ante la cumbre;
me inclino al contorno los
lirios
del valle, extasiaría torno
una golondrina,
al vetusto chopo yo
suspendería
ruegos y señales,
piropos y vicisitudes,
en la faz del monte
nombraría a mis dioses,
moldearía el polvo silente
que hasta la mente
envuelve,
ojos entre mar y arena
de rivera, oh, mi mar
de tierra, mi espalda
herida,
origen de savia y fuego
maniatado,
II
Tocaría el trueno
hasta llegar a su vertiente
azul,
sueño de arcángel y
dragón verde cobre
entre alas de cuervo un
milenario
estruendo,
vine a vivir alto como
se ve a una nube se
junta con siguiente,
si la vida se creó para
condenarse
lamo mi condena
de silueta y contorno
de hechicera
vino convocando la altura
repico dos tiros borrón
y cárcel vieja. Oh, te
llamé Musa.
III
Primavera de luz lisonjera
a la espera, cruz de campos
flamígeros, palmo a trecho
lamo testero;
de luz, de sombra, de
hispanidad,
es madre patria, sin
sentar,
vencida sólo por mitología
pecho en gloria ungido,
me alzara un triste canto,
de honesta versión, la
dicha,
que haces grande, si nacer
ocurriera, germinaría,
de nuevo en tu campiña,
mi Castilla bella,
mi fiel semilla enamorada.
Förüq y Leannán-Sídhe
LUNA DE SANGRE:
Una noche hendía
tu ausencia a mi lado
mi sentir filoso que
caminaba,
iba soñando sendas dulces
en las que perderme y no
mirar atrás
crecían mis ojos como
fósforos
oscuros, soñaba cielos y
humildes
pesquisas en las que
bañarme,
entre turquesas espejos que
danzaban
mis lágrimas silenciosas.
No quise estrellas, ni
lunas
ausentes, disparé alto como
mi dicha sola, un día
nublado
de pretil gesto complaciente
gorgojeando por oídos
y sueños precoces; el
espejo tu voz
no era desierto prevalente,
II
Me fui, de tres logros
sonoros
última señal que si el
mundo sabe
es primera
pregunté por el suplicio
dormido
si me daba la mano de
nuevo,
no esperé peras del chopo
Ygdrasil, te digo no te
vayas, no te alejes, palpita en mi
pecho valiente por siempre
que retiemble la premisa
amarte siempre, aunque me
entierren,
y de mi soterraña tierrica
que crezcan malvas y
cicutas
III
Como espigas
rojas y negras
de pólvora y sangre
mi honrada bandera,
d' este cementerio viviente
que me dejen ser la flor
que hasta al muerto da
luz y calor,
este frío yerto en vida,
no es de sangre mía
mi honorario,
yo viví solo, solo como
vive
la flor,
pero ni fragancia tuve ni
tuve color, viví amando
como ama la vida.
Förüq y Leannán-Sídhe
LUZ DE SOL:
I
Estoy esperando por una
maravilla,
imperecedera, estoy
esperando
por una luz de estrella,
sigilosa,
flamante cual llama
inmortal, precisa
espero por, me ilumine la
luz del Sol
estoy aguardando con mi
vetusta
olvidada, dos, tres, de mis fuerzas
vitales que amparan
avelo que protejo la
belleza
en extasía atónita, jamás
efímera, densa, triple,
como
asta y veleta la perfección
dicta,
oh, luz de estrella,
viérteme.
II
Sé mi amparo, te espero
desde que vengo a
nacer, en este mundo de
espinas
y dulces abrojos;
crucé el puente honorífico,
toda obscuridad y
dificultad
blande, que expone destino,
impersonal, afligido, no,
crucé senda de sendero
inextricable,
decente, en soliviar
bañado,
por luna somera,
imperecedera
que dictó sentencia,
ausencia, no, felicidad
medida
entregada de incierto
saber.
III
Estoy esperando el rocío de
estrella,
el resurgir purísimo, la
sola
veleta, la sola razón que
enternezca la suerte
perdida
en millar sombras caminan
y todas buscan misma
redención.
No soy salvación ni condena
sólo una estaca mi mujer
vampiro
de Musa doncella Escarlata
iré con flor de Hércules
a buscar mi luz preciosa de
Sol,
mi alma, mi rebelión
sin ti no debo seguir
contigo, debo proceder, mi pequeña
ángel.
Förüq y Leannán-Sídhe
TIBIEZA:
I
Brindaremos en copa de
sangre,
en alas algún destino
sordo,
rememorando la resurrección
de la plenitud del amor.
Llama de viejo encanto,
emergiendo una tarde de
tinieblas.
Donde nadie creyó a la
ilusión,
recuerdo afligido,
de toda búsqueda un placer
ciego y soslayado.
Apareciste ahí, sí,
liviana,
y emergente,
como escama de rubí
indolente.
Ya no creí mi corazón por
piedra.
II
Ni a este, morada de
salitre,
mi pequeña,
ligera raíz granate.
Humo tus bellos labios,
que duerme.
Mi palabra de árbol jovial,
hereda mi negra sangre,
espuma de otras cavernas.
Mirarte como azul, dulce,
de crepúsculo eterno,
resonante en murciélagos,
y mariposas nocturnas,
de ideas.
III
Mi desnudez imprevista,
ya no rueda.
Sobre tu estandarte tierno.
Mi dura frente sabe,
del furor inusitado
en brillo de ojos,
temiendo perderte.
Verdad posible,
en ardor, ferviente, y
alerta,
sin eje oculto ni engaño,
de de necesidad, nunca hubo,
sí, frío y ausencia
de terso cariño,
ante, el ser diferente.
IV
Agonía de ave alta,
con soledad que gemía.
Al frente recto,
del destino hiriente;
oscuros días, parecían
vistas a un futuro mejor.
Claridad matinal,
de nueva brea,
en nuevo día de tabaco
fugaz.
Día generoso,
sin zozobras
tenía el ayer.
Pliegue real,
duro, y vivo sin miedo.
Förüq castellano Miguel
Esteban
DESVELO DULCE:
Sembrar simientes
estelares,
en arrojo de albas fugaces,
y fuentes,
tan nítidas como destino resplandeciente,
efímero como perpetua
muerte,
entre agujeros celestes de
luz férrea, sigilosa
y caminillos guarderías de
estrellas y resquicios oníricos
donde contigo refugiarme,
destello flagrante mi sola
dicha eternal,
que avanza despierta,
semilla y condena
,
al despertar y verte lejos,
sin ataduras, sin suplicio
no sea adorarte,
ascuas deseo pertinaz y
hojas de vida llora mi beso,
castillos en aire mis ganas
que no se vencen,
de apretarte, de
sonrojarse, y vil arder;
cumplir tus anhelos en
sangre estridente
que porto y me lleva sin
posesión más que sangre,
por tenacidades de un amor
cantado de valle, metal, y anhelarte
hoguera del sentido
despierto, cuando quise y ahora te amo,
que es segura suerte y
comienzo anunciado,
junto a ti, blandir mi
sendero, suerte y camino de ocasos,
especial y brilladora,
armónico
y disonante, en sol mayor
de segmentos cálidos de
hielo,
tus caricias, donde el sol te deja ser
oh, ternura sin igual ni
semejante,
cuál ternura única,
adoración me cursa, y
suscita,
como besarte y seguir
besándose
no cerrar mis ojos
porque quiero seguir
viéndote,
hasta mi descorchar áureo
de Simiente,
hasta dejar huella por
conocerte
en alma, anhelo, y perenne
latido feraz.
Förüq castellano Miguel
Esteban Martínez García
A 11/03/2022 reedición
15-10-2022
NOCHE DEL ALMA OSCURA:
Apoteosis, en crisálida
plañía la vida yerta del
alma,
destellaba como saetas
flamígeras,
atravesando vacíos
perplejos,
donde la materia;
era la Naturaleza de la
no-vida,
danzaban herrumbres de
antaño,
sobre ascuas,
donde bebían jinetes
difuntos,
era un espacio que se
expandía
su material se creaba para
acabar desintegrándose
así mismo y generarse de
nuevo avanzando,
la hecatombe de almas
errantes nunca llegaba;
estas sólo avanzaban,
aquella noche era festín de
luciérnagas,
y semillas estelares,
el amor rejuvenecía
por espirales ardientes,
y Musa otorgaba su ababol
de fuego
como sangre de la tierra
nueva, naciente,
toda sangre tornaba
granates profusos
que caía como lluvia sus
hermanas esmeraldas.
Era tiempo suficiente para
olvidarse de señas
y anzuelos,
todo si quiere el destino,
vendría
otorgado,
como se nace y como se
muere.
Sin fin de cuestiones
quedaban resueltas,
las semillas germinaban
solas,
la energía oscura era más
fuerte
que la certeza que todo
movía y unía los seres.
Fuego azul, diestro que
avanzaba según el sentido,
fuera mirado,
un infinito abierto
que era un uno,
y un uno que formaba un
ocho abierto, sumando ambos
un nueve,
nueve vidas d' este gato de
arena.
Förüq
ÁNIMA SOLA:
Estirpe como astro frío,
colgada ala, o de armonía
extasiada;
alto y liso como corazón
exprimido,
de fe empírea melodiosa,
sin cargo contagioso,
oh nada, estrepitosa en
cuerpo pletórico,
la luz resoplaba en pecho
ardiente,
claro como oscuro de mundo
su soslayo,
medalla en beso de lágrima
sanguinosa;
sangre mineral de bajío
corazón pétreo,
quise decir lo sentido,
acabé más simbólico que
eterno,
sangre, quizás, era sombra
de ocaso malva
y su purpúrea ilusión,
me quería embeber su
doncella escarlata,
socavé flores de amarillas
coronas,
todas hicieron de tres
musas una sola,
por las que perder todo,
menos un gato negro que no
es mío,
oh, rayo trueno de soledad
que repicas mi espaldar,
pico de labio, o crascitar
fúnebre de espectro vivo,
río mi sangre,
oh, carmín de pozo del
deseo,
vida, vida
que yo te sentí,
oh transcurrir un funesto
abril,
que besé tu amapola de
fuego y mordí su suelo,
mandrágora en vapores de
esencia,
humo rojo en tinta algún
caballito del diablo escrito,
sangre, sangre,
éter carmín,
vine por tu voz hundida en
brea,
de mar y su luna
transitoria sujeta,
ahondé profundidades
y silos mercuriales,
quise de Musa triple, lo
indecible,
tuve claridad en escala,
beso de trigal y vid,
oh nitrato primigenio,
vine a romperme el
tormento,
dulce que condenado,
bailaba cual trompo solo,
suspenso que ahí bailaba mi
pena,
que no era ligera,
llegué por riveras su fuego
terso,
abajo que subía
en su noche de nadie,
muda y sola ni de ella
misma,
oh crisol de espíritus y
valles,
afrente la sola concordia,
le devolverá su espada,
clava, que clavaré verso en
su arteria angelical,
su cuello bellísimo,
oh de vena y acequia,
oh de trino,
y bello espasmo,
rebelde como vampiri
un día soleado,
a la mudez última me alzo,
alzo mi silencio anisado,
notas solas,
dios del diablo,
no hay dios,
el diablo eres tú,
ánima sola,
sola ánima,
ven te haré valedera,
de Sol, de espuma,
de nieve, de agua,
su fierro metal aferrado,
hierro luce mi espada,
esta calma otoñada,
me poseen sinos
y trinos como años me
cayeron escritos,
por mis dientes y filos de
manos,
todo fue más que llorar un
verbo de todos.
Förüq Esteban
TEMBLOR REBRILLANTE:
Y escribo cinco parpadeos,
y genuino,
remito al primero vio tus
ojos,
irradias, que sobrepones,
en ojos patria al Averno,
tierra al Cielo,
mirada tersa cual embrujo,
te llenó
en torpeza algún dibujo.
Lustrosa brea en azabache
tu cabello de realeza,
Oh ingeniosa pagana,
como senda lleva estela
de rauda estrella.
Gimes culto al amor
mis sentidos infrahumanos,
de pureza devota, de
brillo, de filo,
de furor jovial,
remito nervioso a tu
acento,
mar de mi contento,
oh mis suspiros de luna,
rompe ya cristal amante
fortuna,
franco yo de carácter
somero y doble,
lenguas de distancia lloran
en rocíos mis flores,
que sólo imaginadas,
porque ser, eres, vives y
en mí resides,
consuelo,
así es, tú la única que en
tumba mía agarrarás flores.
Förüq Esteban
Reedición:
Primera obra pública
revista instituto Complutense de educación secundaria
Año 2006-2007
Noche lúgubre y umbría
20 septiembre 2011 blog
Facta non verba
A ti noche oscura te
escribo, oh gema azabache tu solo pálpito.
¿Por qué no me das el sueño
que tanto ansío, como flor y rocío en flor de mayo?
Paso noches enteras de
insomnio escribiendo poemas, deslices y tormentos dulces encadenados, hasta
enloquecer si solo loco he
de quedar tres veces más solo y loco he de hallar, llevo ya cinco días sin
dormir, no veo ya luciérnagas ni ocasos de luna, y veo que se van
mermando mis facultades
mentales en carrusel de norias y sogas rectas, y escribo frases sin testigo
cuerdo, sin sentido flamígero,
garabatos en hojas de
papel...
Me asomo a la ventana mi
cuarto parece yerto, y contemplo las sombras de la noche como fantasmas,
deambulando sin rumbo, no
veo mi dama graja, sólo una sombra densa cuelga y flota del techo.
Mientras, apuro la botella
de hinojo solar, esperando matar esos fantasmas de
mi cabeza, que suenan como
crepitares con sus voces.
Me estoy volviendo loco
acaso Musa duda.
Sólo veo sombras y figuras,
como sábanas, que se dibujan en tu oscuridad como
demonios, solos halos en
escarcha fría, reflejos violetas ausentes.
Sólo los gatos y lechuzas
salen a cazar como los murciélagos.
A ti noche lúgubre y oscura
te escribo, que bajo tu protección de tu oscuridad mil cabales difuminan,
ven salir los ladrones y
asesinos a hacer sus acometidos
de muerte y delito de acero
y sangre.
A ti noche lúgubre y oscura
te escribo.
Tú que no entiendes de
alaridos ni ángeles, ni de muerte, ni de fosas
selladas con cal y tierra
ni de fusilamientos de razones ausentes.
Un brillo estertor te
envuelve en comunión, de abismos y lúgubres destellos arriados.
Tú solo ciegas la luz del
sol y solo el fuego y los fusiles iluminan
tu oscuridad sempiterna oh,
dame tu gloria.
EL CASTELLANO
NOCHE LÚGUBRE Y OSCURA
A ti noche oscura te
escribo
¿Por qué no me das el sueño
que tanto ansío?
Paso noches enteras de
insomnio escribiendo poemas hasta
enloquecer llevo ya 4 días
sin dormir y veo que se van
mermando mis facultades
mentales y escribo frases sin sentido
garabatos en hojas de
papel.
Me asomo a la ventana y
contemplo las sombras de la noche
como fantasmas deambulando
sin rumbo
mientras apuro la botella
esperando matar esos fantasmas de
mi cabeza que suenan como
delirios con sus voces.
Me estoy volviendo loco
sólo veo sombras y figuras
que se dibujan en tu oscuridad como
demonios.
Sólo los gatos y lechuzas
salen a cazar como los murciélagos.
A ti noche lúgubre y oscura
te escribo que sólo bajo tu protección
de tu oscuridad ven salir
los ladrones y asesinos a hacer sus acometidos
de muerte y delito de acero
y sangre.
A ti noche lúgubre y oscura
te escribo
tú que no entiendes de
genocidios, ni de muerte, ni de fosas
comunes selladas con cal y
tierra, ni de fusilamientos.
Tú sólo ciegas la luz del
sol. Sólo el fuego y los fusiles iluminan
tu oscuridad.
Segundo z bachillerato
ESTEBAN EL CASTELLANO
LAS DOS LUNAS DE MUSA:
I.Luna trece:
Luna plateada de mi cielo,
en las noches
voy a tu encuentro,
pero te escondes
entre bloques
de hormigón y cemento.
Quiero verte,
pero incluso te escondes,
por las violetas ramas.
Mas los dragones,
del cielo sonámbulo te
acarician.
Cielo obtuso,
de sueños fluorescentes,
tú, de color líquido,
solo templado
con miradas intermitentes,
por el tiempo de espera
angosto.
El murciélago baila
con el colchón de tu luz,
rasgando sombras,
para reposar siendo una
más.
Oscura nebulosa de tu
vítreo trasluz dime,
por qué te siento incluso
estando solo.
flores opaco reflejo
de luz violeta
incluso de noche;
artifficieluzzae.
Lucero de ciudad,
rompiendo la obscuridad.
La noche se detiene
para sentir que estás
conmigo
otra vez más,
recuerda
que tus ojos tienen sangre
recuerda el viento
que aúlla mi nombre
recuerda la luz que tiembla
y cruje la noche en las
pupilas
recuerda que me hablaste
de amor en el tiempo
que cae muerto
que pactamos con el hielo
la vuelta del invierno,
recuerda cada latido
de oscuridad
que llama a tus venas de
humo
recuérdame en la eternidad
del beso,
en cada rosa que robe tu
cuerpo,
recuerda que vivo para ti
dando voz a la soledad
asesina,
la flor vive soñando
que fue mariposa y abeja,
vive durmiendo la semilla
enamorada de la tierra
para despertar
y enamorarse del sol,
clávame estas nubes de
sangre
en el hierro de mi destino,
se me negó la luz
encadenada a esta tierra
sin cuerpo,
solo tú me sientes
en este camino
que no lleva retorno
solo espiral anhelada de
renacer
el tiempo ya no nos puede sostener
camino buscando el frío
en este calor que quema el
alarido,
te encontré perdido
hoy vives un amor
que sientes soplándote al
oído,
en la puerta del infierno
caído,
te casaste con la luna
que reinaba en tu corazón,
al viento le diste voz,
a la lluvia la nombraste
lágrimas de mi ayer,
le diste ojos
a la sombra para mirar,
la espina caía herida,
la caricia retornó a las
polillas,
la vida marcha deprisa
cuando abras los ojos
ya todo habrá cambiado
solo encontrarás que
seguiré a tu lado
aguardando tu otoño
y la caída de tus hojas,
esperando que seas mi
acompañante
en los siglos y milenios
que nos condenaron,
encontrarás esta sed del
cielo
en cada silencio muerto,
en cada raíz
que grita en su tierra
toma de la vida lo que
quieras,
siembra tu aliento
en cada tierra,
tú todo lo tienes
yo solo soy una fantasma
que sólo tú ves.
El Castellano
III.Réquiemnº 3:
Los últimos signos del
viento.
Rige un sol negro
con hoyos donde comienza la
oscuridad,
oscura serpiente blande su
cuarteada nota
en lira acróstica insubordinada,
es su templanza base
poética demencial.
Hablando a solas con mi
interior
surge diáfana voz por
derredor,
voz en alma condenada
por ver hondas raíces
rugir,
en estruendo llamadas
hacia raudo cardinal.
Sola voz sin resquicio
templado
del sonido en si bemol,
se erizan ascuas en pavesas
a un viento
feraz.
Se acuchillan las osadías
que germinan en tierra de
nadie.
Inusitado fervor asolado,
por espadas alzadas en
manos,
guerra al silencio feroz.
Pudieron dar las tres de la
madrugada
y un escarabajo voló.
Una hoja partió,
hija de la soledad
aclamada,
con caracol sonoro hueco.
Es un solo de cuerda
y alma destensada,
una melodía por la sangre
olvidada,
un réquiem por toda vida
finalizada
en sones de grillos
danzando con tenebrios,
y lúgubres venas enraizadas
por tercera y última vez.
Una sinfonía donde yace el
silencio
y yaga la umbría luz
desertora en mundanal
zozobra.
Pasa, danza, planea
febril verde mosca en
formol montada.
Es mi dicha aplastarla
y quedar en vigilia
taciturna,
hasta rendir aspas
y acostar la sangre
ya nunca más esquiva.
Hasta ver las flores
rendirse
con mi cuerpo.
Förüq en 16-10-2018
MARIPOSA:
Los murmurios son flores,
álgidas de invierno,
como venas azules de
jacintos,
o tesoro córvido
de urracas matutinas,
tiempo sobre el tiempo,
tosía mi lobo afónico
tarde que muere sobre la
paja,
y el viento mordido,
ascua que queda sobre
mi densa ojera,
cristalina,
he cogido los montes con
una mano
y mi hogar de brujo con la
otra,
no necesito chopo de oro
ni un amor me aguarde
sin sombra de celos .
II
Mis sedientas aflicciones
eran como gusanos hilando
sus capullos
de seda,
elevadas hoy son mariposas
verdes,
vuela mi pena como Simiente
rápida,
y cayendo como lágrima
negra
en espiga,
vuela libre mi pena,
su esencia de mariposa desvelada,
duelen las lágrimas de
bondad,
pero las negras y malas
lágrimas,
apuñalan hasta arrancar el
corazón.
Corazón mío, como avispero
de muro viejo, de pronto,
en él puse señero,
Galería del alma.
III
Presentó ante ustedes.
Armados abrojos
mi infernal flor de alma
eternamente jovial, y
vivaz,
por fuente abismal
de denso pétalo,
dulcemente amargo,
quise declinar la tarde de
sus ojos,
ser Pegaso, caballo de
madera,
mi frente derretida
gloriosa.
Infernal, pálido fuego,
sin Salvador en cepa,
ni figura fulgurante,
de llamas y lenguas azules,
cuenta de cintura agitada,
sus alas,
tu esencia:
-Mariposa del amor.
Förüq castellano Miguel
Esteban Martínez García
A lunes 7 febrero 2022
Bella, vuelas libre
doncella,
sol te toca, acaricia tus
efímeras alas
de mariposa desvelada.
Viento te lleva, allí donde
el amor creó,
reflejo de libertad soñada.
Encerrada en tu sangre de
lluvias pasadas,
dejaste atrás nubes de
tormentos,
rozando tu destino me
arrastras.
El manto de las hojas te
protege,
buscadora de sueños
de la fronda de mis
sentimientos.
Viviendo en la ternura de
la dulce mirada,
volando con la fuerza de la
palabra sincera.
Durmiendo hasta que se
oculta el alba,
ángeles y dragones, arropo
en el corazón.
Para tu despertar, mi luz
quisiera llevar,
para encender tu corazón,
el fuego de mis ojos,
cientos de tonterías para
tu sonrisa.
Entre las flores de miel y
azúcar que forman tu piel,
pintando mi vida.
En la caída color gris
quedó,
color gris quedó.
En la huida el tiempo y la
situación
que cortó un camino en dos.
Vuela libre, pidiendo ser
vista de nuevo.
Su esencia mariposa del
amor.
ESTEBAN CASTELLANO
ESPADA PUDIENTE:
Sorteo principios
y vencejos,
torno unas danzas de la
Aurora,
me entregué al sueño,
aguardando su divina tez;
el Sol se adelantó
y sobrevino una colmada
oscuridad,
llegué primero que los
Hados
a su venerado encuentro.
Valgio alumbre el anchuroso
cielo escarpado,
nocturno de doncella
Escarlata,
oh, clara agua emana mi
frente,
mis manos hacen germinar
solas simientes,
del candor, la tempestuosa
furia,
abren rayos espadas de
Candamvis,
Zeus, canta:
Oh gran Sol que bajo tu
candor,
iluminas que abrigas
Inmortales,
y a los mortales vivos,
habitan las auras vivas
fértiles,
acoge mi ofrecimiento,
a dignar en tu nombre,
terso Paraninfo yerto.-
Oh sola tormenta,
presurosa abre cabellos
centellas,
y múltiples repiqueteos,
de ascua en rayo y
cielo-terreno.
Förüq castellano Miguel
Esteban
LENGUA ESTELAR:
I
Miro y veo el vidrio
intentar perderse a sí
mismo,
de irrefutable saber
hago parte e inciso
que si amas cuidas
semejante cuestión;
el tiempo giraba como
veraz trompo extasiado
un día osé que alcanzaría
que sí, todo anhelado
se obtenía de un disparo
osé tres disparos hacían
uno,
verte, quererte, cuidarte,
mi ente sólo entonaba lira
en pluma, y alas un
Paraíso.
II
Verte de frente a espalda,
no fue funesto ni devenir,
desangelado;
fue afilar colmillos
quedando blanquecino filo,
incuestionable, goteando
sanguíneo deseo,
pronosticada tú,
de hace años
que llegas en otoño,
afable tú, para quedarte,
como ascua imantada,
al alma fugaz, sorpresiva,
rebelde,
como Rocío estelar,
a la flor sagrada.
Förüq castellano Miguel
Esteban
a 15.09.2022
lugar- Mirador del Henares
la campiña Castilla
PRISMAS EN CALEIDOSCOPIO
II:
PRISMAS EN CALEIDOSCOPIO:
Oscuros, negros, tibios
lirios en sangre de brea;
Acolchadas desquicias
en híbridas campanas azules
de los ángeles, yendo en
borde,
siguiendo círculos,
moviendo espirales,
Vientos noruegos me llevan
sin patria, vencida por
mitología.
Quicios de lúgubre
destelleo
en oscuro límite tétrico
y sus manseadas caminan,
hacen nido sedoso
en moreras del sueño;
Vida través de una vida
dentro los hoyos del Sol
que sudan, sus notas de
uvas.
Visitaré a Cernunnos
en el seno del bosque,
hablaré del cuerno roto
y su sangre que brama
flores de helechos.
Quién sembrará mi campiña;
estirados mis soliviares
entre azares que suerte
corre.
Traspuesto al mantillo
y su compostaje silvestre
que solo se mantiene;
Verano que socava dormido
para sepultar los cardos
que tierra come
y levantar la estación
de los difuntos con hojas
caídas.
Otoño sus fríos que me
despiertan,
terminando de vivir el ocre
y su yerma plácida
de tierras sin brotes
en ventura de savia fría.
II
Altivamente,
con pies de veneración
no atina un intelecto
sumiso
tampoco él encuentra su
espacio;
yo sin abrazarme, coge el
infra sentido su reloj.
Mirar sin ver hizo fuste,
regresos serenos sin
ausencia,
en estas lindes
quiebra su sentido
y esta sube.
Su vacío perplejo quieto es
Ausencia
que simboliza toda luna de
escarcha,
parado de sinestesia iba,
su granate sanguíneo
que
sí recuerda.
Amarrar el acierto
vehemente,
de resucitar del del parco
suelo
para fusilar mis
pendientes,
desarmando la ira
sus dioses subterráneos,
uniendo su altivez
cursante.
¿Se cree usted viva?
Eso es que no nos
conocemos,
ya sumblimé algún amarre,
y va el ancho río
con paso furtivo y
decidido,
por apresar de tu razón mi
viva estampa,
muerta sin ti.
III JURISCONSULTO DE SOMBRA
Este mi humilde canto,
pedernoso, que blande,
que pregona compás en
arraigo.
Quimera a tiempos
en puñal pretencioso
de espigas de idea.
Patria por siempre sin
sentar;
Fugitivo sin amores,
surcos de fugaz simiente.
II
Docto de tu dulce vientre
tras fuego de ababol,
entre tierras de tus
reflejas piernas.
Sed de mi sangre,
renacer acompañante,
aljibe sin fondo a florecer
tu entraña.
Amor de pecho a espada
blancos que el ser crestéa,
jurisconsulto de este ser
de espuela.
III
Redentora hoz de labriego
soñador, en soto de
silvestre rambla,
febriles rejas de esparto.
Pinos que caracolean
el camino de este fruto de
ensueño,
antes que morir sin amapola
de fuego.
Creo, nazco y completo
una flor de la misma sombra
que trajo en fruto de la
primera mujer Eva.
El Castellano
O DIVA GRATUM:
Mi diosa centella,
que deleitosa riges,
y engrandecer mi nombre
puedes,
o, convertir en honras
fúnebres,
mis cortejos triunfales,
a ti dirijo el labriego
inquieto
de campo.
Te invoco en su pulcritud
de savia,
cual dueña todos mares,
arrostras dulce mi piélago
batiente,
a tus armas, todo imperio
se desbarate,
mi lealtad es albo traje,
no rinde al garfio
amenazante,
retroceden y dejan amigos
y sus ánforas vacías,
de cicatrices y delitos
no limpiase mi nombre,
de fraterna sangre y mieles
que Himeto,
me concede,
¿Temor algún espejo suyo,
me contuvo?
Con el incienso, y
sinfonías,
ofrendo sangre cándida, mi
letra,
nunca el falso juramento me
precede,
oh tu belleza de nuevo
brillo,
más hermosa, cuanto la
ceniza has otorgado,
ídolo oh materno signo,
dueña de oro y nido,
por Quimera tu susurro,
de límites prescrito,
non semperimbres...
Torrencial, de nube
acechas,
lluvia sobre rastrojo
terso,
tempestad, o inerte hielo
todo año,
combate tu acento colorido,
jamás cansado,
cuánto Parcas crueles me
han arrebatado,
pregunto a lágrima de sol,
llorando este,
mi lamento blando,
loco empeño,
hinchado de viento,
osar casarte, aflicción
con altanero subsuelo,
prudente yo de odio ajeno,
no llegará día que este
guerrero,
no mida a su adversario,
indago mis designios que
abrigan,
sombra huidiza,
cuándo.
Bebamos la honra en dicha,
entonando la alta lira,
a Calíope,
bajases al cielo
castellano,
soberana Musa,
gimiéndome lenta y eufórica
melodía,
el concilio cayó sembrado,
ilusión o deseo,
mientras seguiré amándote
gritando callado.
Förüq castellano MIguel
Esteban
NUESTRA PROFECÍA:
Ceremonia terruña:
Historia en curso:
Tiempo que era llanamente
hondo,
como pozo sin poso, ni
fondo,
severamente profundo,
como fantasmal visita
sobre lazo silencioso,
buscaba yo tamborileo
grave,
entre hileras sordas
entre nuevas flores
de trompetas de los
ángeles,
danzar entre círculos de
grama húmeda
y corajes de aventar nuevas
espigas
de olor a yesco trébol
rojo.
Hice una hilera de
guijarros;
preparé mi propio templo
con torreón y almena nueva,
un foso bordeando y cuidando
mi nueva siembra de
ababoles,
templo asilvestrado con
urna para ofrenda
y depósito nueva agua
virginal,
era suficiente de tiempo
insuficiente
a nuevo otoño que
comenzaba,
con olor a hojas de chopos
arrebatadas,
y majuelos agudos en
espinas,
rebordes cardillos de as
damas
erigiéndose tempranamente,
maduraban los tomatillos
del diablo,
solanumnigrum
que ni caracoles resistían
sus lustrosas hojas morder,
las colas de zorro ya se
divisaban aventando
terreno de su nueva
simiente,
afinaba mi cuerda
tendido a ras terreno,
sembrado a pretil gesto,
como se siembra una pipa,
y tarda treinta y un años
que porto en girar el sol,
carrasquillo háblame,
que penas traes de virgen
encina.
Cuéntame tus oscuros
romances
con vientos de luna,
y tus flores de difunto
casadas con Sol Ferro.
Dime a mí que te cuido con
esmero,
aguardando tus flores de
piedra
y tus bellotas del mañana.
Árbol mío,
avanzo este mi caduco
corazón humano,
como vampiro solar
me remarco,
un solo de voz desangelada,
y volví a honrarte,
de esta nueva tierra.
A viento pagano,
voz de alma amada,
inamovible,
firme, regia,
de raíz arcana.
Tu rostro en verdor
de hojas afiladas llevas,
acaso igual o semejante
a hermanas blandes.
Río de encinas y flora
reborde,
amor de tierra a lo que es
y crece en ella,
vine por vuestras voces,
jamás marchiten vuestras
notas,
de longevidad imperial.
Förüq castellano
Escuadra bronce:
Ilusiones quemadas en
papeles con tinta,
con los sonidos sordos de
un eco de imágenes
el amanecer en sus ojos del
cielo encerrado.
Silencio en palabras que el
despierto corazón duerme,
la mente ciega las observa
con su pensamiento claro
sus penas bebidas del fondo
de su copa de cerveza.
Sonrisa arrancada a la luna
de un viernes,
un secreto en un gesto que
su mirada grita.
El despiste que convierte
en ofensa el fallo;
Un sentimiento distante que
próxima te quiere.
El tiempo que tarda en
decir adiós al por qué gana,
ahora llora la almohada al
viento que no dijo nada.
Pensamientos negros
Te sentí amor y por querer
pensarte
la realidad silenció mis latidos;
Aquella flor que llamada
amor
ninguna más bonita pudo
ocupar su lugar.
Entre la tenue luz de luna
que me abrigaba
abrí la puerta que me
condujo al campo
de negros lirios por el
camino de ida sin regreso;
La cabra rojiza los
masticaba al compás de un si bemol;
Donde la luz que me daba
calor era ausente,
tras de sí un sendero
agrietado por el que fluía
el río de las flores
desangradas;
Hacían ellas mi último
aliento,
un yo te perdí amor y se
hizo la noche sin luna,
cesó aquel si bemol.
Publicado por Miguel
Esteban Martínez García autor en sábado, noviembre 21, 2009
Podando recuerdos para
volver a amarte,
dolorosos detalles caen y
vuelvo a desearte
aquella mi rosa que llama
al frío pero resiste
cantando a la víspera del
invierno triste.
El ocaso del tiempo que la
dispara ya se disipa;
gota de rocío que se
evapora con el sol en su visita
y la sonrisa que
resplandece sus labios los besa,
para encontrarse con el te
quiero el beso que alegra.
El fuego del deseo se hacía
con su compañía,
con el que los besos y
caricias recorrían su fantasía;
De deseo en deseo
transcurrió su vida y su anhelo
de cuidarla para no
perderla nunca y soñar despierto.
Con su campo de derrotas y
victorias en sus sueños
un nuevo insomnio de
sentimiento en sus recuerdos;
solos en el encerrado mar
del amor no demostrado
su amor quiso ser fuerte y
no caer olvidado.
Publicado por Miguel
Esteban Martínez García autor en sábado, noviembre 21, 2009
El ritmo de tu cuerpo,
donde el agua y la poesía
hacen el amor.
El fondo de tu mirada
el manantial de esmeraldas.
El calor de tus piernas,
El terciopelo de tu piel.
La suavidad de tus caricias
mi motivo para viajar
allí donde el te quiero
lo dices sin hablar.
Lo que me alegras
sólo con tu existir.
Es todo lo que significas
para mí,
lo que me haces sentir.
Es el agua de tus besos.
Es el fuego de tus labios.
Eres tú.
Eres tú mi vida, mi luna.
Eres tú en cada noche fría
mi calor.
Eres tú la chica que
siempre soñé,
la chica que siempre deseé,
la que vivía en mi
subconsciente
para cuando apareciese
darla lo mejor de mi
existencia.
Deseos, ilusiones, anhelos
definiendo mis
sentimientos.
En mis recuerdos tus besos
sabor de hiel.
Tú mi motivo para soñar.
Tú mi sueño, mi dormir y no
despertar,
tú todo para mí.
¿Por qué no has aparecido
en mi vida todavía?
cuando por amor se quiere
a quien no ama
y por soñar se vive amando,
por amar se vive soñando,
y el que siente se miente
quiero mi despertar y verte
a mi lado
para sentir que en un
pasado
andé con la botella en la
boca
y no que ella
chupó de mí mi vida entera.
Publicado por Miguel
Esteban Martínez García autor en sábado, noviembre 21, 2009
Yo te sentí
Puedo escribir todos mis
pensamientos
y ninguno podrá reflejar
mis sentimientos,
el amor no quiere ser
pensado,
ni si quiera ser conocido,
sólo sentido.
Yo te sentí amor
y por querer pensarte
desapareciste entre la
tenue luz de luna que me abrigaba.
Allí la razón apagó los
latidos de un corazón.
Como tierra yerma
marchitó aquella flor que
un día llamé amor
y ninguna pudo ocupar su
lugar,
sólo la hiedra brotó hasta
tapar la luz que me daba calor.
Pero yo te sentí amor.
Publicado por Miguel
Esteban Martínez García autor en sábado, octubre 10, 2009
Tríptico trago de agua:
Autor: Miguel Esteban
Era como pulcra onda
anisando un sol de febrero
castizo que llamaba a
marzo,
escuché la desquicia
latiendo el suelo
y me encontré una
reluciente,
vieja tuerca oxidada.
La sombra padre
se escondía entre manos
anudadas
de sus hijos,
llamando a mis primeros
pensamientos,
yunque clavado en la pared
sin soto ni caballo,
crecí en su mitad
entre baldes de plomo,
en corriente de drenajes,
parlamentando
abren el oído de pares;
nulidad de pura
interrogación
más vacío
en ventanilla
de visión de muchos,
yo gastado aterricé
en república de la sal.
Porteador de interperie
(intemperie)
regresaba directo al rostro
en destartalado invierno,
reunía el campo
un subastador de mi
conciencia.
Ánimo optativo de la región
en sueños de malvas nubes,
calizo terreno,
opulentos pinos
en bocas de hierro
acunando la ilusión
de esperanza.
Llamada Musa doncella
Escarlata,
Mineral candente, raíz
Salvaje Azur Purpúrea,
Luna sempiterna...
De aullido a la luna de
plata
y su llanto que envuelve la
oscuridad semper.
Necesito más de ella para
poder ver,
de igual manera sentir
corazón en antorcha.
Förüq castellano er-lobo
bohemio Esteban
CANCIÓN DEL VIVO MUERTO:
He cruzado los tres mundos,
cabalgado centenares de
soles
a lomos un crisol alado,
desiertos me hundieron los
cielos,
para rubricarme flamígeros,
existen dioses
como existen necesidades
que avalan
y avalan, no hay templo
para
Jinetes difuntos.
Sembraron cada uno de mis
pasos;
de figura regia, y arriada,
bastó un soplo de lágrimas
heladas,
sí, tengo padre, por lo que
tuve padre y madre,
final depende de un
principio
y principio es ídem final.
Novecientas muertes cuentan
mi estampa,
oh Sol de valles y Quimeras
cual bestias anhelantes.
II hoja:
Cuanto viví, bailé una
serenata difunta,
Aquista fue una noche
tormentosa
cual tempestiva que sus
temores silbaba,
oh solar, y campiña yerta
era el frío y su ribera,
Aquilón venía de hermano
que no tuve.
Rugiendo maderas, e idioma
gemido
de solos árboles,
solo como océano venía
de astros en cielo y
caracolas
cual olas;
Oh, su acento, era
mercurial,
como serenata una flor de
difunto.
Recuerde, su Sol ha muerto
Esteban.
III hoja:
Entre plomizo suelo
me pesaba el espíritu
como pinar excelso,
majestuoso.
Venían los relámpagos a mi
vera
y a mi diestra placer
posaba
y sonreía;
pecho os habla hundido
en escala de tierra,
e ilusión de cientos
estorninos
entonces el monte os
besaba,
de tierra, de vida, de
cepa,
y sarmiento, la esquiva
espina
vestía al endrino.
Mi trova en hora solaz
traía grillos
azules, y oscuros ángeles
de luz
como lo que guía mi vida en
muerte.
Förüq castellano Miguel
Esteban
2007 SÓTANO DE LUZ:
En la oscuridad de mi
cuarto son tus recuerdos los que me invaden, mis labios tiemblan y te llaman en
silencio.
En la oscuridad de mi
cuarto es tu figura la que me acecha, la que me provoca y me produce un caos
febril de deseo y de pasión.
Pero tú no estás, tú no
estás, no estás.
Tu recuerdo recorre todas
mis neuronas con miles de imágenes, cada una añorando un pedazo más de ti.
Agarro con fuerza mi
almohada pensando que eres tú y una tristeza comienza a invadirme, lágrimas
salen de mis ojos, en ellas se puede ver tu rostro reflejado en ellas.
Ardores me entran en el
pecho sé que no vendrás que nunca volveré a tenerte, que estás ausente y mis
lágrimas se convierten en lágrimas de sangre, ha estallado mi corazón de una
sobredosis de sangre.
Esteban el castellano Er
lobo bohemio
ÁUREO SEMBLANTE:
Insumiso en medio de
quebradizos
saludos de pseudónimo,
de sueños rotos, y brechas
de ánima,
como pañuelos azures,
llegué al inicio desnudo,
como agitado bronce,
e inocencia jovial de
abrevadero,
a veces pude resistir su
amor,
otras caí dividiéndome,
como precipita una gota de
mercurio,
llegó a mi parda tersura
su imagen de cuerpo sonoro.
Mismo amor nunca pudo
resultar frío
ni ausente,
pero el sol me rompía
a calo estridente y yacija
de hierro,
paisaje que no ardía ni se
desvanecía iluminado,
era mi añoranza,
quise sin afilarme en
hondos dientes,
si podía generar montaña o
cumbre de cerro,
jamás infortunio
de mi blancura que ya
exigua no cantó,
de amarillo vivo avancé
sin mirar fijos temores
ni túmulos de gargantas
precoces,
amor es rosa naciente
como Alba de tersa fuente
en rayos suaves,
oh de astuto feraz ojo
simiente,
equivocarme se vertiese,
y el pececillo de plata la
mordiese,
sus peces de colores besé
y entre burbujas de besos
no dados
avancé su curso fluyente,
como nacer de río cuervo,
sus labios arrostré con
fiereza tantas noches,
que nunca tuvo fijeza de
acabarse,
el viento ya no lastima mi
sola sien,
pasajero fui de su destino,
sin encontrar inicio ni
final,
oh mi pequeña dulce cual
laberinto,
este centauro solo atisba
que anhela beber tu agua
luminosa;
oh tu pluma de golondrina
azabache,
rebelde a los límites,
brota mi grillo de cristal
verde,
cristal y vidrio que parió
sin tijera
la luz de obscuridad.
Förüq
TERSIDAD DE FLAMA:
Veo una escala áurea,
con escalones broncíneos,
escalones de repecho
en fuego sembrado,
una estela se abre de guía,
dirige que no ciega,
oh bondad acrisolada,
cenit del fuego terso
como pulcritud de filo en
espada,
oh vil niebla, abre camino,
vinimos bajo el regio
augurio,
de aspas y nobles metales,
Oh Gimlé,
oh bajo casta ancestral
canto en tus aposentos,
oh salón de fuego
esmeralda,
de rompiente serena,
y solo halo,
vine a vivir,
vine a morir,
vine a sembrarme como
siembra el valiente,
vine a cantarte,
oh Gimlé,
afrenta quedará mi yerta
sangre,
todo lo descubierto en tu
nombre,
oh casta felicidad,
resplandeciente,
el miedo jamás partió mi
entraña
vine a vencer vine a besar
tu rocío de flor,
como Musa y dulce hoguera,
el tiempo ya no escapa,
todo lo pensado arde ya,
en tu salón me blando
como raíz y fruto de ciprés
milenario,
oh luz pura que acoges e
irradias
por la blancura mi regia
madre,
por la nobleza mi casto
padre,
cuántos astros no alumbran
tus cielos,
hoy vine a vencer
oh Gimlé, acoge este mi
flamígero hierro
de Sol fierro mi padre me
sembró,
en escala, número y orden,
tu bondad justa en escala,
uno, no hay hechicero ni
hechicera
más fuerte ni que herir
pueda osar a quien te alaba,
dos no hay poder oscurecer
la razón mi sangre pueda,
tres no existe temor ni
miedo, me retiemble la calma.
Förüq
PRESTANCIA FÉRREA:
I
Yérguete nació la luz y la
sombra
el hombre se creó
para ahuyentar la sombra
con su llanto de sangre,
hoy que mi lágrima
sea fértil espada,
que riegue e ilumine
así ídem el abril
levanta los muertos
y su caléndula predilecta.
Nunca maldigo mis lluvias
y a la Santa noche,
riego mi sombra, antítesis,
de lo que espera mi
persona.
II
He de ascender,
he de volver a navegar
el negro puerto,
contar los escalones de mi
sótano de luz,
al tercer día flamígero,
la piedra será mi llave,
no mi tumba,
Panida Hijo del dios trigo,
tengo lluvias y carne,
tengo tormentas
y miedo ausente,
Yérguete, sucumbe,
a los suelos, de la madre
luz.
III
Ni me arrodillo.
Ni vuelvo a morir en pie,
(como caí)
ni rezo sus construcciones de
huesos;
navego, pido me escuchen
mis dioses. oh Lvgvs
Cumbre son de mi lágrima
espada,
el mar, la nube, el río
designio de escritura,
baile de un talismán,
oh, lucha entre sombra y su
llanto descendiente,
vencido no he caído,
aunque me derrote trescientas
veces
sobre esta tierra.
IV
En este pedregal,
juro sembraré flores
para no volver a ver su
destreza inerte,
oh, lágrima esclava
ni lluvia,
mi floración ruginosa
abarque todo balde,
y sea réquiem y mármol
florido,
mi entraña, todo esto,
ojos secos de hombres,
ejército, que el destino
cercena en tres.
Postigo, huerto y verbo
decisivo.
V
He de honrar la llana
hueste
trae la vida,
ávidos ojos, vagido
indeleble,
azar intangible ruginoso,
en vapor estela o cerrojo,
repitamos los versos:
-Aereperennius
los duros somos tierra,
no vendrán a regar mis
lágrimas de sangre,
ni mi corazón será afluente
de besos de brea,
sin simiente no marchará mi
parca vida
a otro designio, a otra luz
sin mar ni vestigio.
VI
Vine haciendo ecuaciones
de estorninos en vuelo.
Para saber si agradé,
o sólo se me unge lo que si
cambio,
vuelvo a renacer,
actualmente solo llevo ocho
casi nueve lustres
vivo otra vez,
por un crimen de flores no
tañerán
campanas ni catedrales de
laberintos desdoblarán,
al margen lo visto si no me
acepta,
no es mi estaca en pecho,
sólo sin ser bastante
ella es mi fuste, mi
espada,
mi sacrilegio
en pacto de sangre,
mi hija de Averno
mi coraza y pechera que si
vuelvo
sí a estar vivo, la
encuentro,
más allá de boscajes
inéditos
de ciencias sin papeles
y sentidos flamígeros.
VII
Sentido sensisenssum,
formosa societas,
hermosa compañía
si esa que nunca osé
debido parece sólo se puede
pagar
siendo quien no soy,
delineante suspiro
materia a tierra,
uno allá debe quedar lo que
es de ella,
no límites de cordura,
al seco brillo avanzo
sensaciones vuelan,
lo que no te dije nunca te
lo diré
quedará más escrito que tu
estampa y violín de luna,
no es justo y qué, otro
rayo cayó,
que te llene y lleve
es otra cuestión.
VIII
Nacer para vivir,
lo demás es otra asignatura,
verte despierto, cuándo,
contar con apoyo,
sí, seis farolas se bailan
sin tóxicos ni brebajes,
solo decir esta vida de
jactancias puñales,
hasta aquí me vio la cara
raja,
no soy ángel cualquiera,
rebelión toma cauce,
orden y mando,
tatuaje puede ser cicatriz
pero alma no sangra,
ni se transmigra,
venga al salón de los
caídos.
IX
El festín es elegir ser
humano lastre,
o salvación de papiro en
llave,
llamado amarse in radice
veritas est,
todas las mentiras eran
correctas,
a mí nadie me juzgará,
a tu conciencia podrán
preguntar,
soy constructor de tiempos,
y sigo firme
ni me voy ni me iré
en parca vida de esta
existencia,
oh diferencia clara.
Sé quien no soy.
Miles dei lumen
mors erita exora mea.
Förüq
Förüq castellano Miguel
Esteban Martínez García
Lugar Guadalajara España
A 8/03/2022
CUANDO VIVE LA MUSA DE UN
POETA:
Cuando vive
se añora infinitud de
cultivos estelares,
cientos, miles de perlas no
llenan su sonrisa,
ni existe rocío en flor
osar cubra
la flor de su dicha;
los mares y océanos se
pueden caminar
sólo al tenerla vista,
las llamas no arden,
habitan tersura de sangre
en pecho, valiente,
oscuridad ilumina
aventajada,
mas cuando ella vive
qué podría alegar un poeta,
conocerla
para que rapsodas jamás
enmudezcan
en melancolía hija,
para que mis versos solo
canten flores
y vivos colores.
Cómo negar temor a sucumbir
sin rubricar su rostro,
con un jilguero como beso
piador,
sin un pétalo escueto
proclame su guiño,
sin conocer a su Musa
un poeta se desvanece como
el tiempo,
el silencio se arma mil
días mil espinas,
yo sólo te quiero a ti
mi vida en verso, mi amor
valiente
de mil fuentes y
abrevaderos,
de la más alta espiga
a la caricia que retembla
en tierra.
Sólo un segundo basta
para capturar una letra,
mil eternidades para ser
feliz sin ella.
Cuando mi Musa vive en mí,
infiernos no me acogen,
ni penas ni tormentos
habitan,
un sendero abre y toma
terreno,
rumbo a soñarla de nuevo,
campos germinan de oro
trigo y girasol,
de verde alfalfa y amarilla
caléndula,
como rojo ababol,
vivir sin crear su sonrisa
es como no hallar razones
para ser feliz;
muerte es del hombre vano,
temor infausto,
suerte es de un poeta
vivir en la vida de su
Musa.
Porque vivirá siempre
como esta mi letra quedará
vista.
LIT C ET SUMMUN CANAE
Förüq
A ORILLAS DEL FUEGO:
Después de la vida, la
materia
del mismo calor que el
mismo frío
color naranja que amarillo
clavicordio mudo que mismo
latido ciego,
hormiguea una ninfa
envuelta
como espiral de caracolas,
arriba del astro despierto
el sino
acompasado. ¿Cómo que vuela
mi humilde Hada?
Si se considera mía,
y su libertad, ve un ideal
por cumplimentar.
Caracol de sangre que sí
conozco mía, oh, osadía,
arrastrar sucesos caducos
sobre tersidad de piel
honesta,
y temperamento azul llamado
Arte;
II
Mis hombros sobre la paja
del bravo día, no caen
insumisos todavía
rehogo palabras, solares,
triangulares,
sobre un tractor de nieve y
barro,
llorar una lágrima fija,
indecible asunto
es como perder venciendo
sin querer perder Luna,
limones de este fuego sobre
el agua
y una espada simbólica,
corazón como ciruela
y su corta-pichas
habitante,
adiós de un pañuelo de tela
con mi nombre bordado.
III
Lluvia densa de un sol
fierro
invencible,
que aumenta caer derrocado,
sin premio no es astucia;
llamo al Azur sarnoso,
oh noche, te imploro,
pedazos cual capazos,
tu hielo de luna,
no respondas, que igual
obtendré
mi mesura partida,
en oro, plata, o bronce,
sidra, gaseosa sintónica, o
café sagrado,
del árbol mi insomnio
millonario.
Mi beso por si acaso.
Förüq bajo juramento a
1-12-2022
AGRESTE ALEGRÍA:
Una clave de Sol
y de su contrario Luna
sempiterna,
en un silencio que llora el
azabache,
expresando que ella es mi
univeso,
su dicha mi semblanza
parda,
sin ella no hay belleza, no
hay alma.
Quiere que la desnude,
y consagre sus pétalos iridiscentes,
como sagrada es su piel de
ambrosía.
Quiero cruzar sus rayos
y telas líquidas,
mis iris que nacieron
destinados a ella,
quise acompasar sus
estelas,
y halos de luz que trepan
mis retinas,
mi sinfónico fulgor es su
preciado quilataje,
compostaje será mi cuerpo,
la energía, su fragancia.
Será mi copa su boca,
y viceversa,
extasiado de su nervio
silente
enredaré su lluvia con mi
nieve.
El ocaso quedará preñado de
placer nacarado.
Las ganas serán metáfora,
concordia serán las almas.
Ella que nació para verte,
felicidad de raíz a
cúspide,
en mi pechera vas prendida
mi hiedra estelar.
Sentirte como te siento,
sin duda es victoria
diaria.
Suave la floresta más
pulcra por ti versada.
Reverbera de agraz cima
silvestre,
es temblar mi alarido
despierto
y ensoñarte como se sueña
un ideal,
eres la altisonancia
vestida de todas las flores.
Förüq el año pasado
HIJA DE LAS ESTRELLAS:
I
Intuyo que el reino
onírico,
tiene sus propias
directrices,
belleza abismática,
perpleja, preciosa de sí misma;
era aquella noche de ayer,
una visión vívida insuperable,
su tez incomparable osar
pudiese la muerte,
soñar quisiera la vida,
observé el crujir de mi
latido
al divisar la belleza
vuelta forma
de un ojo vuelto color y
profundidad,
lejos de todo lo hallado
por mi ser,
no puedo negar si narrarlo,
opaca la dicha y asombro me
causó.
Aquel ojo femenino, se
podría atribuir
a un ser superior al humano
ser,
no sé si antes o después de
su evolucionar constante
o olvidar sus cauces en
continuo,
era una visión silente,
muda que su bella ala,
casi se escuchaba
ensordecedora,
sé de este mundo onírico
posee patrones, ejes de vida y energía
con sus sentidos alerta;
que escapan al intelecto
del ser,
y sólo se puede frivolizar
con que solo son sueños,
aquella vista con mis ojos
cerrados
de aquel ojo atribuí
femenino,
erizó mi piel
su parpadeo, daba al abrir
un tono místico,
mágico como un ojo de
alpaca fundido
y su óxido verde,
un gris argento como del
metal más noble
era sin duda hija de la
sangre de estrellas,
electrificaba aquella
ancestral mirada
era tan profunda y bella
que uno se sentía atraído
hasta su centro,
no te sentías vigilado,
sí protegido
por mi origen Pleyadiano.
Aquel ojo femino parecía
ver
toda la eternidad repleta,
atravesaba y casi
respirabas y vívidas en su
interior
de sólo percibirlo en
visión,
quise saber desconociendo,
y darle finalidad y origen
al contenido mi visión,
lo siento por ustedes
visualicé otra dimensión
lejana,
y abarqué todo el poema de
hoy
de mi Musa,
Leannán- Sídhe señora Hada
elemental,
reina de las profundidades
terrenas,
me considero protegido,
no vigilado,
pero concibo,
que deseo unir tinta y
sangre
inspiración, magia, y
anhelo,
vida, muerte, placer, dolor
con mi percepción,
ella vive detrás de mis
sentidos,
Leannán- Sídhe
virtud y cauce afirmo,
de mi unión prevalente,
con mi Musa Doncella
Escarlata.
Förüq
LA FLOR DE SÍDHE:
Te divisé, alegre
caléndula.
De pétalos juntos,
abrir y enraizar mi
corazón.
Mecer fulgente tu amarilla
corola,
entre el granate interior mi
pecho,
frágil como cefirillo leve,
en mi pecho como en cuello
de hechicera mi Hada bella,
allí me revolabas,
como al fuego mi Sol ferro
brillabas que encandilabas,
las golondrinas de tu amor
naciente, pulcro irisado,
en cristalinos valles
y pozas, fuentes y
abrevaderos
cantoras me danzaban.
Cuidando guarnecida,
mi semblante, fiel entre
crisoles
y parcas sombras
desceñidas,
y amor en pecho valiente,
purpúrea inviolada
tu simiente, y raíz en mi
sangre
como un soplido áureo y
grito en vena
despliegas.
Tú de trono en ferviente
osadía,
sueño memorable
te ungiese en todas sedas
dejan en color las flores
al último y primer astro,
avisto tu pléyades cercana
alzo tu renacido empeño,
disparo a mis sotos y
perdigones enramados;
amor de este duende,
tu principito.
Siempre para ti fuerte como
aviva el fuelle,
sed de soles relojes y
razones intermitentes
lo que yo te quiero ni
nombre ni sello puede,
De rojo,
de sangre,
de noche siempre,
tu húmedo tajo floreciente,
anclas mi dicha rebrotada, anima
fidusfruor
beso tu cicatriz para
evaporarla
no existe mal hendirme
pueda
herida abierta mi amor es
bronce vine a ser
de tu vida,
¡Ay, flor fulgente!
Te amo como el sosiego
canta.
Tu aureola resplandeciente,
nacida de aurora, y una
bella sombra
y sonrojada alba, purísima,
como el día por ti
se desnuda, abriendo tu
flor eléctrica
que el sosiego, feraz
incuba,
oh dicha no cabe su llenez
de placer extenso
cuanto te admiro.
Förüq
ALMA BOHEMIA:
Alto como el sol,
es el poder de la jornada
divina,
sensaciones atrás he vuelto
a comenzar,
algo para tu entendimiento,
calor en el hoyo del Sol,
lo erróneo es puridad de
ascua,
el esfuerzo, la vívida
estampa,
la reticencia que reincide
en el eje,
la fuente,
oh la fuente,
de feracidad en nota
locura está sobrepasada,
aposté mi destino
a la vida bohemia,
que mi amor valía su
quilataje,
en sombras y deidades
azadas,
al cuarto paso,
se vislumbra lo mágico,
a mi derecha el valor de la
nueva alborada,
el tercer sentimiento,
sin razón se avanza el
abismo,
era un secreto y volví a despertar,
solo sin apoyo en mano
izquierda,
el eje, la fontana
parda mirada,
venimos del precipicio sin
nombre,
aquel que nos vio nacer,
la única perdición en mares
y tierras
al honrado ser,
placer flamígero huella de
astro terrestre,
oh, sola vida,
erré mi azabache pertinaz
y hoy tengo fuelle y vela,
mi sueño sí
vive. vive que vivirá
aún desceñido mi corazón en
ella rebrillará,
hilo de negra madeja,
hermana de negro hilo
acoge mi son
estoy despertando a los
hijos
estoy despertando a los
lucientes,
era su intelecto grave una
nota,
mi Sídhe vuelve a aquellos
días nada te arredraba,
vive que muere mi granate
estantiga,
oh Sol de soles
vuelve a dar la vida a quien te la honró a cada
mirada,
mi balanza pesa más el arte
llamado virtud de amor,
que lo extenso acompaña
el terreno plañido,
vine y me quedaré sin miedo
alguno,
en uno sé quién soy,
en dos ardo metáfora,
en tres oh Mercurio en
nuestro día
al frente,
combata mi dicha susurra es
invencible
como mi alma bohemia.
Förüqer lobo-bohemio
A PERSÉFONE:
oh, de virginal encanto,
del secreto más pulcro tu
origen,
vine yo siguiéndote,
tú a galope de una opacidad
te daba forma,
arquetipo de una figura en
suelo,
quién osado,
completase tu opacidad de
materia,
resquicio de aliento de un
sueño eras,
como bosquejo contorno,
o relieve inimaginado,
eras reflejo suave
todos los colores,
en tu esencia sin carne,
sin cuerpo,
quise peinarte sombra,
como el movimiento te
hacía,
y deshacía.
No escapabas nunca,
sortilegio eterno,
de este mundo de espantos.
Resguardos lumínicos
te acogían
y disparaban, mutilándote,
yo cuanto más me acercaba a
ti
tú más te alejabas,
quería acariciarte sombra,
ser de tu sangre,
amarte como se ama,
al imposible que belleza
dicta,
y tus labios siempre besa
y penetra,
oh parca sombra,
quiero vivir contigo,
como para ti el tiempo es
invento,
desliz te capturase,
y te guardase por los
siglos fríos,
ardiente en mi corazón que
es piedra,
como mi amor a Musa dicta
desde tu orilla,
que dilema es pensado,
por mi gato ante el mirlo
que puso tres nidos,
violeta fulgor endiosado
eres,
carne y cuerpo de éter,
magia insondable
sin peso ni brida,
ni aljaba,
eres soga todo cuerpo,
que reflejas su erecta
perdición de su color,
oh azul índigo te surcase,
trasmutarías hasta ser lo
que ven en la luz las polillas,
oh almas errantes,
paso a un estado alado tras
muerte,
mensajeras de dioses en
plano terreno,
he venido contigo por el
son sin tiempo,
a pactar con mi condena,
a casarme contigo mi
perdición,
de todo lo que vivo,
aliarme contigo,
amada como sirvo a Leana mi
Señora Hada,
no me enterrarán contigo,
pero te alimentaré
de mi sudor y lágrimas
riego mi patio,
donde hasta que muera
traeré a mi araña,
toda simiente vegetal,
desde el baldío a la rambla
deja el arroyo,
desde el cerro bajo al
monte del barbecho,
y cultivo, deja vivir con
acequia
al bonito forraje
que nunca muere,
porque como yo siempre
crece y crecerá de nuevo,
sea en esta vida o no,
la existencia.
Principito tomando número y
orden.
El castellano y
Leannán-Sídhe
Vengo a deshojar mi sangre,
y abrir estas puertas a un
otoño,
flagrante, hacer vibrar lo
indecible.
He venido a beber de tu
sangre,
tu placer en osadía
interminable,
somos los hijos de la
sombra,
noche corre una vez por
siempre
su sendero inabarcable.
Fresca y galante, de silencio
ajada,
suave como nieve de la
montaña
y viento de luna
que se extiende como joven
grama.
Hojas breves como su sed.
Era una armonía vestida
granate
como denso humor
insobornable.
II
Suspirando su camino
afable.
Somos hijos de oscura
rienda,
encargados de servir
estrellas,
en vena y colmillo, su
blanco filo.
Otorgados del poder
nocturnal,
su concavidad presa.
Su clara floresta de la
noche,
en flores violetas,
se lava su herida,
resurgiendo atónita,
una yaga de malva.
Soterré mi desquicia
en campo abierto,
rizaba mi pena un nunca
más,
el cuervo en mi hombro,
crascitaba:
Noche siempre.
III
Me habló la oscuridad
de su premisa,
y de su silencioso
juramento,
de su verso sinfónico,
con arpa abismal.
Su trofeo en rueda de telar
azabache.
Como las lágrimas
enraizadas de Perséfone.
Mi divino rito, se extendía
por sus labios ardientes.
Euforia en raíz, y padre
tallo,
de gloria al poseer un higo
del diablo,
Rosa azur, caléndula roja,
Enigma tu velo retirado.
Yo pobre diablo,
que acepta siempre
hasta una hija
del Averno resplandeciente.
Förüq Miguel Esteban
I
Y encumbró su azor en mano
abrió del viento sola
ascua,
dejó su chambergo
asido un árbol sin nombre.
Era su vacío
su nada colgada.
Cincelado un silencio
bramaba,
lento,
en la faldera un álamo
triste
como su barba.
Su lamento,
de negra niebla fugaz,
y húmeda.
Hablaba con su madrugada.
II hoja
Encendió una estrella
de su albor, pretendida,
ilusionado como alborada
dulce, sin esperpentos,
ni hollín sus humos.
Vista la anotada su Musa,
no pudo cerrarse la paz ni
la guerra.
No cedía su terreno.
Mujeres y el hastío de
soledad
zarpaba otros mares.
Como últimos rosales
desposeídos.
III hoja
Madurez junto al río
la Estrida,
dama tiniebla,
que hacía mito,
junto con Hades
Perséfone y Perseo.
Mi paz era verdadera
como cuerpo de leño
encendido en fuego azul.
Dejé el río mi canto
por montes y cerro
amilanado.
Poeta me quite
mi capa de frío fantasmal,
lo siento, no ha nacido.
Förüq Miguel Esteban
Martínez García castellano
Yo soy el que escribe su
historia
Eres tú mi amor
solo hay fronteras
en el mundo;
no hay fronteras
en el papel;
tengo versos en
el bolígrafo quiero
fundirme soy el viento
soy el eco de tus latidos
yo soy el que vive en tu
mirada
soy el tiempo
soy el espacio
soy tus recuerdos
soy tu alma.
EN MI LIBRETA ESTÁ EL MUNDO
YO SOY SU CREADOR.
Eres todo lo que siento,
eres calor de hielo rojo
sanguinoso,
eres distinción de
Perseidas,
eres alada magia de letra,
mi encarnada Perséfone,
tantas atribuciones podría
que tu infinito bramaría
escaso,
me encanta saberte quien tú
eres,
carne y sangre de talento
centello,
un cielo extenso,
biología de mi simbiosis de
sangre
que llamaron savia,
que para nosotros dos
mi pluma y espada,
le llamamos Tinta
madre reveladora.
LA ELEMENTAL:
Sangre violeta, cultivada
en el seno de la entraña,
ese soy yo, tu humor
trenzado,
sin tejer palabras yertas,
por tus ojos
fundidas;
más allá de la montaña,
y del eco eterno de un
tiempo desvanecido
en flor de niebla y umbral,
inspiración sin nombre ni
apellido
tu demonio tejido, un principio
sin final,
en el sino que me destapó
poeta del viento,
nazco sin destino,
destellos fugaces por
conquistar,
en la entraña de la ola de
mar.
II
Oh, reina Hada del bosque
de las sombras
de la profundidad,
llegó el suplicio dormido,
de enfrentarse a la Quimera
despierta,
del bosque, al manantial de
inspiración,
tus besos sembrados de
pasional almíbar,
suspiro por ti mi amor,
elevada conciencia de
creación al albor,
soy yo, eres tú un reino
vivo,
de ilusión , camino y
beldad.
Para el mundo, venas de humo,
para mí, mi realidad tejida
en uno.
Piel y verso sin razón,
elevado amor, sí, nacido
del rayo de Sol,
para poseer mi alma y
corazón,
desvaneciendo mi dolor
brotada mi lágrima carmín
de fuego,
hacia todo el resquicio,
del alma y su flor.
III
Pura llama mi sentir,
a congelar el hálito
silente
muerta la sombra del
horizonte
soy ruido en el alma que te
acampa
quien te besa llegada la
una y media
de la madrugada,
tú llegada de un confín,
a habitar mi pecho y
espalda,
es tiempo de desvanecer el
miedo,
a florecer, llegado el
momento,
un mundo en tu vena;
tu hada fiel de la sombra,
Leannán-Sídhe
somos tú y yo, presos de
desvanecer
el latido colgado al cielo,
de habitar el recuerdo en
ilusiones y sueños
ardiendo.
Förüq 2017
OJO DE TIERRA:
Viento, viento bonito
lleva al cielo cada escrito
arropa este amor en mi
cuerpo
en mi corazón te llevo
hadita de mi sentimiento
noche
hoy en tu sosiego
me encuentro
entre nubes violetas
y el cristal luminoso
de esta luna de invierno.
Bañan mi cuerpo tus latidos
sordos de oscuridad
y a este cielo sonámbulo
lanzo mis ilusiones al
viento,
siento tu caricia de alma
y te bebes mi calma;
despierta esta rosa
sangrienta
y su aroma de romance
antiguo,
atraviesa el pecho
tu amapola
eterna primavera
cuando mis ojos
te ven entera
cada sentido despierto
como fiera al acecho
de tu latido
hoy en tu bosque me pierdo
tu imagen surca mis sueños
como cada noche
que siento tu beso
y como me cuidas,
como soy yo tu alegría;
mi vida vistes de amanecida
dicha,
hoy la hierba escala mi montaña,
la lluvia germina todas mis
semillas
de pasión y fuego,
donde entero me entrego
al placer que muerde
y envuelve en escarlatas
doncellas,
como sencilla tu sonrisa
y tierna tu caricia,
ya no hay súplicas
solo felicidad desbordando
mis cauces,
te sostengo fuerte
en mis brazos
para nunca soltarte
para eterno tenerte
si por soñar
soñé acabar con la soledad
fría
y escarcha de esta
melancolía
llegaste tú a mi vida
como cada noche siento tu
melodía
y me acompañas cada día,
salió el sol después de la
tormenta
y ame tu esencia
regando mi interior
tu voz de alma, amada
tu bella y dorada calma,
rompí las cadenas que me
anclaban al pasado,
para luchar por mis sueños,
y alcanzarlos,
entendí el idioma del
silencio,
y hoy contigo
lento construyo
mis escaleras al cielo,
este firmamento
clama de azul sediento,
ermitaño en su montaña del
sentimiento
el amor jamás salió de su
cuerpo,
de él decían que quería
comprender al amor,
tras una flor de Hércules
la conoció,
y la preguntó
qué eres, amor,
no, solo nací de esta flor,
tu inocencia me enamoró,
curaré tus heridas de
dolor;
viviré de tu amor.
Vuelvo a este dulce
tormento,
buscando llenar de amor el
cielo,
labrando el campo de tu
alma;
y bella mi amada,
te bajaré las estrellas
para que puedas
acariciarlas,
estas flores cantan la
canción,
que te enamora el corazón
vuelvo a luchar como ayer
con tu amor jamás
desfalleceré,
eterno en tus alas viviré.
El Castellano y
Leannan-Sidhe
Navego los límites de tu
silencio
tu luna reina mi cielo
en este horizonte
de ilusiones y sueños
tus besos florecen mis
recuerdos;
las mariposas de tu piel
tersa de seda
acaricio
eterno el momento
que escapa entre tus labios
cuando brota el te quiero
y en mis ojos te encuentro,
donde me enseñaste
a vivir el momento
porque nada es para
siempre,
escribo el sentimiento;
ese que me hace amarte
despierto,
este viaje sin retorno
me hace buscarte cada noche
para que tu amor surque mi
sangre
y mis sueños de tu mano
pueda acariciar;
lento muerdo el placer
preso
y la lluvia envuelve
nuestros cuerpos,
recorro tus parajes,
me pierdo en tu bosque
este fuego late en
esplendor,
encuentro tu dorado amor,
oigo los aullidos del
corazón;
atrapo mis flores de
pasión,
quiero y te quiero en cada
amanecer,
donde agradezco cada
aliento,
cada suspiro,
que asesina al tiempo,
y da vida a mi sentimiento
mi eternidad alcanzo,
acariciando tu cielo,
entero me entrego,
como el calor de un lucero,
sintiendo tu amor latiendo,
avanzando tu cuerpo,
como quimera de pasión y
fuego,
condenando al tiempo
a morir en nuestro pestañeo
con un beso,
encontrando el lenguaje del
alma
en cada verso,
cabalgando juntos cada
firmamento,
flor de sangre
naciendo en mi pecho
clamando este amor que te
profeso,
cálido el momento
de desnudar mi alma
mi bella amada,
una flor en tu mirada
vuela libre doncella
tu esencia mariposa del
amor
en mi interior quedaste
de mi ser te adueñaste
puedo sentir como tú
sientes
en cada pensamiento vives,
a tu lado siento
desvanecerse el dolor;
este ardor de pasión,
jamás me abandonó,
hoy agradezco que me
arropases en tus alas
para nunca soltarme
para abrigarme cada noche
fría
por ser mi eterna compañía,
y locura del ansía mía,
tu amor mi sinfonía
como tu beso de cada día
fiel me entrego a la
caricia,
mi amor sin descanso
incesante fluye el verso
por tu abrazo,
a tus pies me encuentro
esta mi sangre te entrego
este fuego late en cada
beso,
germinaste dentro
todas estas semillas de
amor eterno,
hoy hadita te canto
a la orejita encuentro
tierna tu sonrisa
en cada flor encuentro
la belleza amanecida
en tus labios descrita,
en tu piel mi caricia
en tu corazón siente mi
brisa
como me hago lluvia
y río en cada silencio,
que rompemos juntos,
como juntos nos verán
hasta el fin del tiempo.
El Castellano y
Leannan-Sidhe
Cielo de tu amor
que acaricio,
en el suspiro del tiempo
desvanecido,
en cada luna
que te encuentro,
en cada vida que te siento.
Cómo no hacerlo,
si vives dentro,
si cada minuto
lo vuelves tierno.
Vuelo con este sentimiento
de fuego,
cabalgo el firmamento,
encontrando el verso
despierto.
Como estas ganas
de devorarte lento,
que sientas el deseo morder
tu cuello,
y la sangre de cada flor
de piel y verso.
Donde el agua y la poesía
hacen el amor con tu
cuerpo.
En este campo de
sentimiento
la sangre de la tierra
vistió de amapolas,
cada beso de amor sin
tiempo.
El bronce deja su cuchillo
a las espigas del cielo.
Hierro baña la sangre
de este guerrero,
vivo y muerto por tus
suspiros.
De tu corazón preso,
guardián de cada latido,
redentor en el silencio
frío.
Amante serpiente
en el calor de la ilusión
que te dibuja en mi mente.
Siempre presente,
a la hora que la oscuridad
late y envuelve.
Donde te volviste mi
bendición,
realidad, abrigo, y latido
de la inspiración
invencible.
Como invencible dios Sol,
que toda vida rige.
Amada hada,
esposa de este mío sentir,
acompañante de cada vuelo
fulgente.
Tu semilla de amor
germinaste en mi pecho,
amapola roja y negra,
sangre y tinta,
que cada verso expresa sin
descanso.
Fluyendo como el río
que brota en almas a su
paso.
Voz amante de tu presencia
en mi mente,
donde el te amo,
cada noche se siente.
Cura de soledad y maravilla
hasta la muerte.
Donde mis rosas dejarán su
sangre.
Nunca dejaré de escribir al
amor,
a esta pasión de tenerte,
a cada luna
que de malva
el cielo me tiñe,
a todas las flores
sencillas
donde te veo,
donde descubrirás
que este duende
te será fiel,
y a cada semilla que nace
pone tu nombre,
donde encontró
su latido noble,
y mil veces más fuerte
lento se apodera de tu
bosque.
Las campanillas en flor le
oyen
y distingue el espíritu de
cada árbol,
en cada pequeña vida
a dios encuentra,
donde la armonía
la acaricia el idioma
oculto
de las hojas al viento.
Como el abrazo
de la yedra al árbol
y el beso del rocío primero
a las flores del campo.
En paz me siento
en mi entorno,
y en la ciudad muero lento.
Bendita la vida
por darme tu amor,
por darme ojos
para ver cada vida en
color,
siente esta caricia sin
dolor
observa que de mí
el cielo se apiadó,
donde sin envidia ni mal
eterno vivo,
como poeta sin tiempo
en tu recuerdo,
voy allí lejos de este
mundo,
donde empieza nuestro
bosque
sin destino,
donde libre,
todo sigue su espiral
sagrada,
el ciclo de la vida
y la muerte,
el resurgir del agua,
la sangre y de la tierra.
Amada te canto,
de tu mano siempre
mi te amo,
contigo siento la fuerza de
la tierra,
el agua, el viento,
el fuego, y la magia
que en arrullo
acarician mi cuerpo,
contigo no temo
a ningún abismo, infierno,
ni tormento,
a ti te debo cada verso.
El Castellano y
Leannan-Sidhe
Renuevo esta mi sangre,
tengo tus ojos
fijos en mi horizonte,
a cada luna nocturna
que pido proteja tu amor
en mi cuerpo,
amaneciendo despierto
el deseo de enredarme
en tu cabello,
la pasión rugiendo
besar tu cuello,
desvaneciéndose el
tormento,
encontrando el manantial
de esmeraldas en tu cuerpo
sirviendo al placer preso
rezando a la noche oscura
encontrarte en cada
parpadeo,
sintiendo el fuego arder
dentro,
vistiendo mi piel de tus
deseos,
como íntimo tesoro de
ternura
cuidarte hasta el fin del
tiempo
que muerde,
hasta eterno tenerte
donde tu esencia
surque mi sangre,
y el velo de fuego destape,
donde sin verte
sigo soñándote,
como inevitable besarte,
y entre tu boca
encontrarme,
donde por amarte me resucitaste,
y la flecha certera
me atravesó el pecho
para del latido nunca
sacarte,
para verte cada día
en mi mente como siempre
tan resplandeciente,
mi anhelo queriendo siempre
sorprenderte,
mi felicidad encontrándote
dulce radiante,
si escribir solo sé
escribir lo que dice
el corazón
y siempre sabrás
que suspira por ti amor,
mi bendición mi locura
de pasión,
mi florecer en rojo
tornasol,
viendo el arco-iris de la
ilusión,
viendo desvanecerse
cada día mi dolor,
encontrando
de tus pechos las perlas amor,
avanzando tus cauces
llegando a tu océano de
ilusión,
abrigando tu interior
con mi calor, protegiéndote
por ser mi tesoro,
mi cielo estrellado
y cada rayo de sol
que me acaricia,
siendo bella
princesa de mi reino,
siendo entera bella,
siendo de amada
tan preciosa como destello
en tu mirada,
cálida ilusionada
donde mi calma
se vuelve tu agua,
y náufrago en tu playa.
Me encuentro preso
en tu tela de araña,
siento cálida la sábana,
me pierdo en cada noche
que mi alma te extraña
como necesitarte mi esperanza,
como mi campo en flor
sembraste
cada flor silvestre,
como solo tú ahuyentaste
cada recuerdo triste,
vengo a desafiar
a esta inspiración
con tu corazón invencible,
donde de sentirte mi mundo,
rojo volviste,
donde mi amor
te encuentra y te desviste,
quiero perderme en tus
secretos
recorrer tus parajes
para renacer como amapola
en tu piel,
donde viviré de tu placer,
donde solo necesitaré de tu
amor
para vivir,
a cada luna estridente
que encuentro el verso
solitario
navegando la sangre
y vuelo a abrazarte,
y como paréntesis del
destino
de mi interior te
adueñaste.
El Castellano y
Leannan-Sidhe
Muerdo tu rosa
de pétalos de sangre
te abrazo fuerte
a mi cuerpo
avanzo este campo desierto
construyendo los peldaños
para acariciar tu cielo
de amapolas envuelto,
de estas ilusiones
de fuego
suspiró el momento
por tener tu amor más allá
de este cuerpo,
donde mi alma con la tuya
se entregase en fuego,
a lanza y verso
quiero conquistar
de tu corazón el terreno,
vengo a luchar
para ser tu presente
y tu todo,
como el delirio y atracción
a enamorarte que sientas
como yo siento
cuando quiero encontrar
tu beso y cogerte la mano
cuando solo una caricia
lo diga todo
esperando que de tus labios
brote el te amo
que me dé vida de nuevo,
solo pido ternura y amor
como fuerza para eternos
mantener estos sueños,
que sin ti no tendrían
sentido
porque de mi ser te has
adueñado
solo con tu pestañeo,
donde muero por un beso
y vivo en tus ojitos preso.
Donde este sentimiento
enraizó la enredadera
para trepar tu torre
y besarte el alma
doncella de mis latidos
donde solo rezo
que no se apague el fuego
cuando solo me encuentro
y necesito escribirte
para que no olvides
que en ti pienso,
no vengo a destruir tu
pasado
si no a ocupar mi lugar
y tu presente llenar a
besos
donde si no te tengo
muero lento,
donde me di cuenta
de la fragilidad
que me envuelve
si tus ojos
no me miran
si no encuentro la palabra
bonita
del corazón frente
a mi prendida,
tu azul llenó mi cielo
en ilusión fulgente,
y tu verde en primavera
vistió mi vida
como la esperanza
que un día me ofrezcas el
rojo
de tu amor para cuidarlo
y protegerlo en mi interior
protégeme en tus brazos
amor
muero sin tu calor.
El Castellano y
Leannan-Sidhe
En tus brazos estoy,
queriendo besar tu labios
y la miel de tu fuego
esa que envuelva mi cuerpo,
en mi mente
giras evanescente
como cada deseo ardiente
de tenerte,
esta flor de amor
enraizó mi pecho
y como un rayo de luz
me atravesó dentro,
quiero decirte tanto
y no sé cómo hacerlo
cuando ilusionas este
corazón
que por ti vive despierto,
como dentro arden las
palabras del alma
y en tus ojos me quedo
preso,
pidiendo que no me condenes
a un silencio que me lleve
al olvido,
siempre quiero vivir en tu
latido,
como mi musa te has
convertido,
y en esta brisa de nuestro
oleaje
me hago espuma de tus olas
y sal de tus pestañas
si de desear de tu corazón
la bondad de ilusiones
y anhelos dibujaste mi
cielo,
sin sentido sin estar
juntos
siendo tu mi doncella
y yo, tu caballero armado
con corazón de sentimientos
puros como la noche y el
día
como lo es tu mirada
que por imaginarla
frente a mí prendida
no quiero partir
nunca de tu compañía,
no te ruego amor
solo pido enamorar
con cada aliento tu
corazón,
que jamás sientas
la fría soledad
que acaricia,
quiero dibujar
cada día tu sonrisa
porque solo así
yo también seré feliz,
estos sueños florecen
como amapolas de sangre
cantando al amor
sin tiempo
descubriendo el sentido a
quererte
y desearte
como necesidad
de tu cariño y ternura
para seguir cuerdo
en este mundo
que se me fue negando
cada sueño
no quiero perderte amor,
luchando ruge la fuerza
de este valor
conquistando el abismo de
dolor
venciendo la dificultad,
corazón con corazón
alma en verso y beso
sin dolor,
si desde tus caricias
siento la primavera
en mi interior,
como nuestro paraíso en flor
donde si no tengo
el cielo
me quedaré siempre con
tener
el de tus ojos
fijos en este corazón
clamando tu amor,
donde las noches
se vuelven mis quimeras
para soñarte y desearte,
paralizando esta mi sangre
donde siento
que he empezado a amarte
porque a tu lado quiero
estar
viéndote mi reina
en mi mirar
y esta amapola roja
de amor sangrar,
no me desampares el camino
luz de mi vida
luz compañera
mi amada doncella.
El Castellano y
Leannan-Sidhe
Ruge mi cielo
y entre tus flores
me siento
mi princesa amapola
de mis besos la dueña
de mis suspiros confesos
te amo cómo no amarte
si entre tus
alas en ternura
me envolviste
cada caricia como delicia
miel en tu boca doncellita
mi linda fiera delicada,
como rosa de cristal
pero valiente
como de tigresa su corazón
valiente y generoso
hasta amarte con su sangre
dame vida dentro tuya
mi bella sinfonía de mi
orilla
naufraguemos
entre la arena de nuestros
cuerpos
seamos amantes
sin tiempo
aullando a la luna
de nuestros recuerdos
déjame pintar tu cielo
de las flores de los valles
donde sientas el amor
como cuento de hadas
y tengamos nuestro bosque
encantado
solo allí despojaremos al
fuego
de la pasión
y seremos corazón completo
deseo ser tu amante
tu guerrero tu fiel romance
en tu pensamiento
mis flores te entrego
como letras pintadas
solo en la seda de tu piel
lucerito de mi amor
dama de este paraíso
donde te declaro mi amor
por ti corazón
de mi fuego.
Doncella de luna.
El Castellano y
Leannan-Sidhe
Despierta el sentimiento de
fuego,
avanza mi cuerpo
con besos humeantes
de la piel salvajes
vengo a complacer tus
flores
a quedarme dentro
de ti como tatuaje
vengo a matar
los alfileres de tiempo
y amarte lento
donde se afila el
sentimiento
y la noche de testigo
de cada ilusión de vivir
con tu latido índigo,
rojo diamante,
un corazón que en verso
te habla rompiendo la
inspiración sosteniéndote fuerte
en mi cuerpo,
amando tu dulce aliento
que da vida a mi calma
y donde te encuentro
preciosa
como esperanza de encontrar
en ti el amor
que se me negó
del cielo
y años y años
fui describiendo
lento en versos
donde la sangre necesita
el calor de besarnos
y besarnos hasta el final
de este horizonte sediento
donde te bajaré la luna
y los luceros
donde por amarte
te entregaré esta la mía
sangre,
ámame dulce
que el mundo
no te importe
dame templo en tu corazón
seré guerrero de tu
ilusión,
seré tu felicidad corazón
si dejas intentar
que el dulce tormento
envuelva nuestros cuerpos
abraza mi alma
que clama por vivir
siempre en tu mirada,
donde el fuego se hace deseo
y quisiera ser
el amante de tu piel,
pintar tu sonrisa
y a besos el te amo a
sangre brotado
como nervios de querer
echar leña a tu fuego
siénteme dentro tuya
quiero latir
como pasión insostenida
y la rabia y la furia
de amarte sin medida
donde el verso
se torna amapola roja
de corazón y el amor dulce
espina llorando hasta
tenerte
conmigo mi doncella
donde no quiero
más días
sin tu sonrisa
donde te beso
mi esperanza
hasta el latir de todas
nuestras flores
en primavera añil,
con tu amor quiero vivir
más donde no puedo frenar
la riada que avanza
y que tu mano quiere pedir,
abandoné la desesperanza
solo me quedé con la
ternura
y esta ilusión de fuego
de ser tu medio resoplido,
como romance que lento
une nuestra pasión
hasta encadenarnos juntos
ama de mis sueños
rojos de amor donde corazón
con corazón
te entregaré este paraíso
en flor que cerca cantando
verá nuestro amor
si este destino no me
condena
sin sentirte fuego
de corazón,
calma de mi dolor,
quiero cuidarte
y entre mis brazos rodearte
como tesoro y bendición
donde eres maravilla
amanecida
y sonrisa de mi alma nunca
descrita
donde esta pasión palpita
entre tus pupilas y las
mías.
El Castellano y
Leannan-Sidhe
Sangre y verso
mi dulce tormento
ruge mi calma
por verte a ti
mi doncella escarlata
a cada momento,
quiero regar de amor tu
cuerpo
que sientas rugir la pasión
en tu cuello
besar todas las amapolas
de tu cuerpo
cantar a este horizonte
la vuelta del amor a mi
cuerpo,
quiero ser tu bella calma
tu verde esperanza
la locura de tu corazón
quiero a fuego
morder cada flor
que forma tu cuerpo,
si por soñar soñé
en besarte sin tiempo
en tu fuego
quedé preso
viendo la amapola
florecer del pecho,
a esta luna
que solo pido el calor
de tu cuerpo
pido domar tu ternura
como fuego con fuego
crece el calor
me lleno de piropos
para tu corazón
cuando solo tú quedaste
como esperanza para salvar
este el mío corazón
que sangró en la avenida
de ángeles estrellados
en estrellas
y árboles cantando
al viento su amor,
en este mundo perdóname
porque solo quiero tu calor
llenar de rojo tu ilusión
quién pinto el cielo en
colores a su amada, merecerá la eternidad
en su mirada
como azul sediento
que afila su sentimiento,
escudero de tu latido
dando fuerza al amor
sentido,
quiero vivir en tu latido
que sientas que te cuido
noble ilusión de este
corazón,
mi cielo gris
prendiste en llamas,
gracias a ti porque tus
ojitos
se fijaron en mí,
ámame sin tiempo,
siente esta inspiración sin
tiempo
donde el alma exclama
su amor al viento,
y como pasión insostenida
me pierdo en tus secretos,
te ofrezco mi cielo solo tú
lo cuidarás con esmero quimera de mi fuego,
mi sentimiento despierto
mi estrella en el camino
inesperado
que unió nuestro sentir
en la eternidad del amor
indomable
que quiero sembrar,
como a mi lado
quiero tu caminar
hasta en amor
podernos juntar,
luz compañera
fuego de este latido
en flor,
no me abandones,
junta tu ilusión
en mi pecho,
bebe de mi cuerpo,
en este momento
te siento ardiendo
dentro mi flor de invierno,
llorando el tiempo
deseando juntarme a ti
eterno,
como cada amanecer
que quiero encontrarte
acariciando mi pelo
ronroneando en mi pecho
donde sin ternura
no hay sentimiento
y donde sin tu mirada
muero,
en llamas te abrigo
en mi pecho
siente esta sangre en verso
que enamorada mi boca
pide tu beso,
pudiendo ser y siendo
tú, mi maravilla y
salvación
como melodía de amor
canto en tu corazón
esperando unir mi latido,
al tuyo corazón,
guerrero de tus batallas
seré, *
en este cielo
que solo pido tu amor
por ser tú mi dulce
y tierno deseo,
como sabrás empiezo amarte
en cada noche
que los luceros te
envidian,
de bonita
como linda flor
nunca descrita,
a cada día que tus cabellos
como rayos de sol
quiero sentir
entre mis dedos
y pintar tus labios
a besos sentir
tu aliento preso
del sentimiento
que araña tu cuerpo
despojando de su silencio
el tormento
de no saber cómo pedir
y acariciar tu mano
Escarlata,
de mi sentimiento
por ti siempre en rosas
y fuego envuelto,
siénteme avanzando tu
cuerpo
hoy tu sangre fluyo
donde quiero vivir
tu calor
y quemarme
mil veces en tu pasión
de mil astros,
si querer quiero sentirte
como tormenta
de pasión e incendio
de mi corazón
si de tierna
te deseo
como estas ilusiones
germinan
en amapolas de sangre
mi corazón si de valor
lucharé
por tu amor
bello corazón
queriendo juntar mi calor
contigo
hasta morir de placer
en tus labios
como pétalos de rosas
siendo abeja de tu miel
y enredadera que abraza tu
piel
siendo quimera de piel,
verso
y entraña como entrañable
encontrarte en mi presente
que solo pido al cielo
me vista de flores
cada recuerdo,
donde golondrina azabache
eres reina de este
sentimiento preso
queriendo habitar por
siembre
el latido de tu corazón
como en verso te dejo
este besito.
El Castellano y
Leannán-Sídhe
Siento como este amor
crece,
como de mi interior
floreces
y el dolor desvaneces
como la sangre sigue
el camino de la luz
y a mi lado amaneces,
pétalo tras pétalo descubrí
que a mí
me amas y me quieres.
En mi interior permaneces
como la gota pertenece a su
río
o a su nube,
yo te pertenezco y con
orgullo
de amarte me siento
en éxtasis de fuego y
pasión.
Descubrí dentro latiendo
el sentimiento y hoy vivo
me siento.
Mi cielo este amor
late despierto.
Y en verso te entrego el
beso,
este suspiro travieso
y caricia sentida
de tu sombra
y silueta la luz
que te acaricia,
puedo sentirte en mi vives
como ilusión como bendición
y fuego de esta pasión,
evanescente tu piel
me atrae como la luz a la
polilla
y la semilla a su tierra
como la llama a su hoguera,
camino contigo
camino de tu lado
hasta el final de un
infinito
que es este amor
que tan dentro siento,
hoy te vi y mi bella,
mi amada,
mi hadita, mi flor eterna
la pasión no podrá ser
descrita
solo acariciada
en mi boca junto a tu boca
en mi piel junto a tu piel
a la noche plateada
y la luna que me abriga
el sueño taciturno
de tu sonrisa,
insomnio de amor,
amor, amor,
que te pintas de cualquier
color,
corazón de mi corazón
luz de mi vida
luz de mi luz,
latido junto al mío unido
beso tras beso
desangra la amapola
un te quiero
el sol en su visita
la lagrima de rocío
felicidad alega la caricia
un te amo sincero
esa fue tu arma.
Leannan-Sidhe
Campo de derrotas
y victorias
en esta bella calma,
hoy arde un sentimiento,
hoy bañas todo mi cuerpo,
en el tiempo extinguido
me enamoré de tu esencia
que pura, bella,
y bondadosa
construye tu ternura mi
preciosa,
fuego de mi fuego
quimera sin tiempo,
hoy surcas mi mente
hoy te quiero hipnotizar
como la flauta
a la serpiente,
hoy quiero ser tu alimento
que me comas
con hambre de pasión
y deseo,
vuelvo al inicio del sentimiento,
siento un corazón
que ama que late
en verso
que sueña despierto
ese corazón es el nuestro
yo solo quiero cuidarlo
y amarlo,
que aniden mariposas
en sus flores de amor,
y el sueño nos arrulle
en alas de cuento mágico
encantado
ese por el que nuestro
bosque
hoy eterno
luce de la vida enamorado,
el ser hoy se viste
de hombre nuevo
y despoja su ropa de hombre
viejo,
hoy he conocido tu bondad
en mi cuerpo
y enamorado incluso
podré caminar el infierno,
hoy mi luz es fuerza
amor y esperanza,
hoy mi alma canta
y te enamora el sentido
despierto
ese que te hace presa de
este amor
que te envuelve y te
quiere.
Quiero llenarte de mi
como tú me has llenado de
ti,
quiero ser el único que tus
labios besen
el único que sientas que te
cuida
y protege
que amor infinito
te sirve hoy quiero cumplir
todos tus deseos
como verdad y hecho
que tu corazón
me tiene preso,
volver realidad
este sueño
como el sol sale cada día,
que te arrope
siempre mi caricia.
Leannan-Sidhe
Avanzo tu interior
y estos besos florecen
al calor de tu corazón,
bella bella bella
mi dulce amada,
hoy te debo la furia
de un dragón.
Desato las cadenas
de esta pasión
fluye el verso
como la hierba cubre la
montaña
y la sierra,
hoy decidido
te declaro que me quedo
contigo
la más bella florecita del
campo
mi tierna y sencilla
amapola,
dime cada día
que me quieres,
aunque ya lo sepa mi
hadita,
siente el fuego en mi
pecho,
siéntelo abrigando tu
cuerpo,
como pura la llama
de este amor eternamente
despierto,
si al cerrar tus ojitos
me ves besándote
que no te extrañe
porque eso hago
cada momento
que te deseo,
me confieso tuyo
como la nube a su cielo.
Bella bella vuelas libre
mi doncella
tu esencia mariposa del
amor,
hoy te arropo en mi
corazón,
bailan juntas nuestras
almas
entrelazadas
siente pura esta magia,
de la pasión con furia
y certeza anida
en tu pecho
este beso mi ama hada.
En alas de este amor
de nuestros labios
domado te llega
la ilusión de conocer
que a ti te debo tanto
que solo puedo
quedarme a tu lado
sirviéndote amor
y amor nacarado,
sincero lo siento dentro
y sin sentido
si no te lo ofrezco.
Sólo tú cuidas mi latido
y dibujas una flor
y una sonrisa
con cada halago,
te necesito tanto,
cuenta las estrellas
para saber cuánto,
hoy mi preciosa
te canto que me tienes
cada día enamorado
y sincero se siente
el te amo,
gracias mi vida
porque eres un encanto.
Leannan-Sidhe
El Castellano
En tu ojos veo
mi paraíso latiendo,
me pierdo en tu piel
miel de dioses
juntos de la mano
cruzamos el bosque
encantado,
en tu belleza hada mía
se encuentra la bondad
y ternura donde vuela
este sentimiento
buscando el placer
extasiado
y el piropo de flores
rodeado,
en tu corazón veo mi
universo de amor, donde la armonía
se vuelve melodía
por ser tú mi medio latido,
juntos, juntos, juntitos
hasta el amanecer
que cada día
nos arropará de amor
fulgente
como el lucero
que a este sucede,
la luna nos envuelve,
el viento nos mece,
y esta caricia por ti
estremece.
Como en un principio
el final depende del
principio
y como ayer unidos en el
querer,
a ti siempre te amaré,
renuevo el verso
que sucede al beso,
esta mi luz te sirvo.
Si te veo en todo lo bello
es porque eres bella
amada mía
si en mi interior siempre
estás presente
es de sentir como tú
sientes
en mi mente giras
evanescente,
tú en mi vida guiándome
el camino a una felicidad
que siempre pedí,
entre deseo y ruego
llegaste tú y lo que
siempre soñé
y desee, un día,
en ti lo descubrí
mi maravilla.
Leannan-Sidhe
Piel con piel
arde un deseo
en el inicio del
sentimiento,
tu voz surca mis venas
como tu amor
riega mi entraña,
bella, bella,
tu mirar es mi morada,
quiero verme reflejado en
tus ojos
día tras día
como dulce
hálito de vida e ilusión
que brilla,
mi alma te abraza
y te canta cada noche
bajo tu almohada,
siente mi caricia
en esta noche otoñada,
sueño tras sueño
tuve este amor eterno,
nuestras manos moldearon
el recuerdo,
despojo la esencia
de lo simple y me lleno
de nuestro amor de dos
un milagro
y una bendición
en un solo corazón
compuesto,
hada mía te ofrezco este
cielo
porque solo tú lo cuidas
con esmero,
fuerza tú de este el mío
velero
surcando tu río de ternura
anhelada
y conquistada,
dando calma a mi lago de
esperanza. Salvación tú de este guerrero
de tu corazón,
amante de tu pasión,
veo a través de tu interior
allí me diste hogar y
templo,
vuelvo al inicio del sentimiento
alimentaste tú este fuego
pintaste en color este
cielo
de rojo volviste la luna
que iluminaba mi cielo,
hoy te debo tanto
que encuentro el verso sin
buscarlo.
Leannan-Sidhe
El sueño solitario
nunca me abandonó,
y llegaste a mí
como la flor en primavera,
en una llama bailamos
a la luna añil de los días
más hermosos
que sentí,
hoy formas mi esencia
como de amor se sostiene
el corazón del enamorado,
hoy dentro te siento
como dulzura invadiendo mi
cuerpo,
hoy veo más allá de lo que
se ve,
y contigo hasta mi fin
me verá la nueva vida.
A tu lado eterno pues te
encontré
y tu mano nunca soltaré,
querer puro cuando en tus
ojos me miro, corazón desvelado
cuando te siento dentro de mí,
vida de un hombre de ti
siempre enamorado,
vida para abrazarme a ti
cada noche para el placer
servirte,
para arrullada dormidita
tenerte leyendo yo
mis poemas en tu oreja,
para dejar morder al
instante
y el agua de tus labios
tener,
para acariciar la rosa
y sentir que las rosas
caminan
por verte a ti tan
preciosa,
hasta sentir mi lengua
el caminar de una babosa
dentro de los pétalos
de tu boca,
mis manos recorrerán
todos tus parajes de nuevo
hasta derretir el hielo,
y no hay cielo
para cobijar esto
que yo por ti siento,
mi hada no sueltes jamás mi
alma.
Leannan-Sidhe
El Castellano
A ELLA:
Voy por una aurora pastora,
con cuántas rosas se peina
Galatea,
alzo astros sobre su
vertiente azul,
remolinos verdes entre
hojas y flores
arrebata el tupido otoño,
ya en invierno contesta su
sol cansado,
de eterno llanto se viste
la primavera,
para enervar de su tierra
brotes y espinas,
su acento que acompaña
virtudes sujetas;
de libro y dedo en destino,
mi sempiterno don,
fúlgido temperamento airoso
en amor de lecho y afecto
acompañado,
oh sol negreando mi porte,
una tarde lluviosa
sobre mi empero,
arrobadas sierpes eran ya
mis vellos,
amistad que procuras
arremolinar
mis aojos y perennes males
te contesto no seas rápida
ni fugaz
sólo sé como goces a mi
vera,
de tormentas conmovida
y locura del ansia mía,
de lunas y oros nos
quedamos,
como desnudo imán,
afilando su polo oscuro
diamantino,
oh compañera mi alma de
hoja
no retrocedas,
no te arredre nunca quiera
robarte una palabra,
extenso poder
de corazón que aflora y te
nombra,
no habrá juramento vano,
ni poder te torne ni otorgue
recuerdo
de quien apuesta su vida,
y destino bohemio,
a encontrar en ti lo que le
tejió la Parca hilandera.
Förüq
TRANSPARENCIA HABITADA:
Aquí me quedo sin casa, sin
pudor,
sin vergüenza, sin
intemperie,
sin descampado de viento,
otros sones
no me tientan, sin cuerpo,
sin mi transparencia
violenta.
Me quedo porque contigo lo
tengo todo
y lo ajeno se difumina a
otro tiempo,
ausencias habitadas, opacas
de otros seres,
que dejan huellas
perecederas.
Ya no sé a qué sabe una
flor con tu nombre
ni si el viento pasa y se
despide.
El sortilegio del destino
se va cerrando,
y sus espadas como
cuchillas de dientes
que me ruedan sentidos que
a ti me ligan.
Avanzo sin permiso
los campos de abrojos
y cardos, se agrieta el
sendero
yo al timón, del sentido de
vida osada sin despedida
por esta vez,
las condenas siguientes
no alcanzo a imaginar.
Solo quiero lluvia precoz
que reviva los charcos,
seguiré sin elegir nada
mi destino hinchándose,
como cebolla un día en agua
como apartar la vista
y seguir viéndote,
no quiero más vidas que sin
la tuya
todas me parecen inertes
sucesiones
de difuntos que no
germinan.
Sólo suben la escala.
El Castellano a 2/01/2018
OSCURIDAD GERMINA:
Nec vincere tenebras, et
amat.
Oscuridad no se vence, se
ama.
I
Azar disuelto en viento;
vienes, te lavas las manos
saturnales,
para retomar tu color,
diosa en horario
nocturno,
grande en alas diurnas,
cuestan más especias
que guiso en final.
Granate lustre postrado
a venal.
II
Jamás vendida
sin apuesta perdida
por mis colmillos guerra al
error que quise,
acrisolada sombra de
garabato
alzo mi soleta
de buen diablo en maceta,
oh, hervor florido
y lunas de magia prendidas,
acreciento mi sed de ti,
un son de grillos
perdidos, no dispongo
de don de gentío,
sí, redil de carrasquillo.
III
Escúchame crisol
de solana luna,
planteo nueva ascua,
de sentido y llave
arcana,
indemne yago,
que descanso en mi castro.
¡Auge, mi malva rosa!
Fulge que desvencija mi
astro,
era de vanal inmundicia,
anisando el astro,
lo habitado en espejo,
dicha, uno, dos, despejo.
IV
Con besos por espigas,
y ángeles habitantes
del vilo noctámbulo,
ya lo digo, no digas
hermana del negro hilo,
que embebo,
y amo tu intelecto,
espejismo roto
sabemos desconociendo,
quien no somos,
flama afilo,
rutila la acequia
que me lleva.
V
Malva que salvaguarda,
que hila
en patio su araña,
se siembra,
que tiesto apaña;
tu saliva yo labro
que en ámbar
encuentro tu encanto,
atesoro, le jabro.
Sí, estampas en sangre,
resplandecen
que yo amo,
encumbrado el son penal.
Vine de abajo.
VI
Entre fauces brillantes
y un sarmiento de cobre,
sin bombilla del sótano de
luz
su penal.
Adjunto mis honrados
abrojos,
rebrote de obscuridad
en el arañal,
alguien vendrá por mi
simiente
para Rocío Estelar.
Förüq Esteban a 27/12/2022
IX
El Centauro:
Deja Escarlata
las hebras otro
ensortijado,
que el ánima mía tiene
enmascarada,
a través una nieve no
pisada,
el blanco mis rosas
purísimas,
abandona perlas y collares,
corales flagrantes,
vine a hendir mi alma,
preciada, cual mi cielo
preciado y codiciado,
ven al combate,
mi boca en lengua adornada,
de soles que te he robado.
Gracia y discrección no
fueron hermanos,
allá tus ojos celestiales
marcho,
ayen la contienda fulge mi
astro,
oh angelical Natura
posee ejes, hilos,
madre nuestra,
danzemos en torno
el círculo de fuego,
vine a desnacer,
no me iré sin dejarte santo
y seña,
blancura hábil, la densa
forma,
oh silueta, contorno
de Lilith sombra de Eva,
somos los designados
a volver a vivir en seno la
Luna semper,
sempiterna;
lo purpúreo al rosal der
alba lisa,
dulce canto a la Medusa
este Centauro no achanta ni
se achica,
a Venus la gentileza,
mi día de luna,
alteza muerde mi mirada,
de cabellos naturales
y son en vena,
mi amor de ira a Diana
presto,
rosas suaves que se
esparcen y flores,
colores, tierra,
otro llanto,
luz clara y bien en día,
astucia del arte,
oh gentil azul que me
crece,
allá nació este poema
allende la sombra mis
oscuras parras,
desplaza los montes
limpios de azul sereno,
en valle su llano,
cabalgo a nuestra vecina
cumbre,
licencia y el mundo me
coloras,
mis esperanzas en viento
furtivo,
sucumban ya mis años
derrocados,
ó momentos cuidados en
suspiros nobles,
suspiros
cual gemidos
de alma en ribetes,
hagan sueño los sentidos
que Musa ya eres realidad.
Förüq y Leannán-Sídhe
TINIEBLA LUMINOSA:
Vida, pensamiento, tiempo,
dualidad luz, oscuridad;
pensamiento, sentimiento,
como todo indica,
en principio todo era y fue
oscuro,
y una chispa
como un relámpago
prendió de azar el abismo
absoluto había,
esa luz surgida rápido fue
multiplicando,
en fulgor y pariendo
luciérnagas de estrellas
los densos cielos,
como luz y oscuridad
eran desde su origen
inmensos
y veloces,
rápido surgió su atracción
y deseo
encadenado.
Ambos reclamaron su espacio
universal
si uno existía
se concordó el otro debía
ser opuesto
y existir a la vez.
hijo y vespertino del
Averno,
abismático era todo
destello,
centella descendiente de
rayo obscuro,
así no podemos deshacernos
ni suprimir toda oscuridad
interna
ni demonios habitantes
nuestro intelecto,
debido jamás podríamos brillar
entonces
como inusitado resplandor
de centella,
ni osas brillo esencial
purísimo al tacto,
ni azar de ascua encendida
acaso fuéramos.
Esa dualidad inherente
es tan necesaria
como respiro de pez en su
medio,
absoluto diamantino
y hierro en sangre
hematíes dementes
y espigas rojas
de excelsitud en relevante
esencia,
mitad luz mitad sombra azul
de cariño enfundado
era simple y llanamente
mi cariño enfuscado
batallante.
Förüq castellano a 8-8-2020
LLAMEANTE OSCURIDAD:
Cálido yo,
ante un segmento de cobre
y su templado escalofrío,
un son en llamas del
sonido,
humeante.
Se rizaba un acordeón,
en patitas algún diablo
foráneo,
como un visitante
fantasmagórico,
se quedaba sentado con
nosotros,
sin reclamar ni vender
derechos
consiguió en aire de alguna imagen,
turista o pusilánime
prisionero
aún condenado,
hablaba solo con sus azares
encausados
de invisibilidad trasnochada,
muletero de frío cálido
ventisqueo,
era su sombra algo más
recelosa incluso ya no le
temía,
partía brisas con miradas,
y servía naipes
helados;
en copa alguna hada verde,
vestía de hojas su desnudez violenta,
relamía eclipses en alguna grama,
de patio umbrío,
eternidad caracoleaba,
sin lazo, ni pedernal
florido,
era tiempo de batallar,
sobre poste cóncavo de pino
frío
y señales en cable tenso de
telégrafo,
jugaba notas, y señales,
alaridos esquivos,
y densos fantasmas,
flotaban y hacían de esta
bruma,
todo corral,
y pretil llanto como rocío
de toda roseta, de
penitente,
abierta a la fugaz mañana,
del hombre y su negra
tijera.
Miradas extrañas, que le
analizaban,
y encendían su yerta,
hórrida imagen capturada,
flotaba en aire; de
plenilunio,
y solsticio embrujado,
como calor desfasando,
un chirrío, descorchado,
en alguna mente,
que con él sin saber se
encuentra,
soldando vapores de
océanos,
y espumas, y sus sirenas.
Entre vastedad que
incendia,
todas cosas vanas, preguntó alguien,
sin destino,
si existir por sí mismo
valiese,
era tiempo necesario;
lo que no se elige,
tampoco se duda,
ni pregunta, acaso
hablamos,
o te acabo de pensar,
cadillo foráneo,
forraje de todo sendero
que lleva a conocerte,
como clavo en sombrero,
y cimitarra en tierra asida.
Förüq
LABRANTÍO 2016
Lleve donde me llevase el
cante
el umbrío,tibio parco
hálito,
allá donde mi latido no
cupiese.
Te llevo en mi huerto amor
en este verano que mi Sol
de amarillo
la vida ungiese
y la tierra en Encina y
esparto blandiese
hoy como ayer
mi cuerpo sobre tu cuerpo
cayese del pinar de mi
vello
al margen obscuro, de ti
Puedo empezar
solo basta dibujar
detrás de mis ojos
allá mi amada está.
Llamada poesía
y mi diosa,
llamada Artemisa.
La misa del campo
y el relámpago enarbolado,
nuevo en resplandor de Thor
su rostro cayendo está
centelleando, abriéndose,
crepitando en el Álamo
de. mi amado pueblo
por qué mi amor a mi
tierra.
Porque el amor no se elige
como nacer no se elige
ni dónde ni ábside.
Al firmamento mi amaranto
foráneo y mi vida
cercana a mi hada.
Y qué lejos veo el ciudadano
cuando estoy con ella.
El Castellano y
Leannán-Sídhe
SEMILLA DE LUNA:
I
Trapeaba mi verso,
y encontré una bellota de
encina
y un tornillo redondo.
Seguí al gusano azulado
de la idea hasta su toma de
tierra,
tamborileaba aparte
mi calavera,
sin tumba, ni fresco olor
difunto.
Estaba yo, esperando
a una luna salvaje,
un julio medio gastado.
Su tiempo por semilla,
tuvo mi alma.
Belleza y miedo sólo eran
envolturas.
II
No quería ella,
ser transplantada.
Soñar mi vida futura,
no era tarea.
Era el repiqueteo
de una cosecha
de sentimientos.
Un lecho de hielo mullido,
y fuera un augurio limpio,
tendido sobre la yesca paja
derretida del baldío.
III
Emblema de luz
viniste a ser,
luna fija, latente.
Tu ruda inocencia
por cielo repleto.
Presides tierna,
las frías horas
noctámbulas.
Tu esbeltez liminal
baila con sombras
y a todos,
nos muerde el sueño.
Perfecta cuando aparecías,
y no te querías ir.
Te amé volando
como se ama tu silencioso
guiño,
entre dos labios.
Förüq castellano Miguel
Esteban
Amapola de fuego:
Fuiste rocío, lágrima de
flor
que me caía las avenidas
del corazón
eres flor que enraizó
en las soledades y
oscuridades de mi alma,
pétalos deshojados
en la luna de tu sonrisa
que vertía su vergel de
hielo,
mi cuerda de violín que
afilaba la sinfonía
de nuestras estrellas
bebidas
fuiste pozo donde bebí la
esencia
vuelo tras vuelo en el que
abrazarnos
y caminar juntos
sueños explotados en la
lengua del deseo,
hoy las cortinas descansan
de su lecho de espinas
hoy redes me atrapan la
serenata de tus dedos
tus palabras de vino me
sangraron la amapola
mi cielo tiñó de alba con
tus labios
viérteme el suspiro de
nácar
acampa mi niebla de
espíritu que sujetas
hagamos temblar el silencio
hasta encontrar su idioma
oculto
ese que nos trepa la
espalda
flores de piel abriendo al
rayo de sol
cielo de color que abre
nuestro clamor
enredados en el viento que
nos aúlla el corazón
piel de tu piel que ando a
encontrarte el placer
luna de este cielo
enardecido
que clava su plata en el
vidrio de los ojos extraños
árboles que cuentan sus
hojas de unión
en las redes del destino te
beso
hasta volvernos fuentes
mi puente del olvido cae
derrumbado
mi afluente rebosa de amor
sentido
el río de gotas en sus
almas
te cuenta mi secreto
como estas hojas al viento
te tararean mi sentimiento,
ven, ven conmigo bebe mi
camino
túmbate en mis juncos
cántame la vuelta de mi
cielo
derríteme la escarcha
asesina este color gris que
anidó mi firmamento,
encuéntrame las fuerzas
despiertas
para crearte de flores el
reino,
para volar en nuestras alas
de corazón
y surcar abismos
a vivir en la gota que moja
la felicidad
de unión de dos,
de latencia de esta semilla
que nos brotó la sangre,
eternidad de la espina y la
rosa
alegría de la flor y el
insecto que la besa,
latidos sin olvido.
Sueños con nuestro abrigo,
caricias que nos dibujan
que nos arañan las ganas
hoy me hago poema sin
importar la letra
derrito mi hielo esperando
ser río de tu desvelo,
esperando ser el primero
en sembrar tu locura del
latido
tu fuego desbocado en cada
surco
del corazón enamorado.
El Castellano y
Leannán-Sídhe
Númen mis dioses:
marzo 08, 2021
Al soberano fulgor
rindo mis cuentas,
al plácido pie de manantial
en fuente sagrada
rebrotado.
Trompa que conjugada
con los clarines que sólo
las guerras apremian.
Por cielo medroso
tocaré la lira
en serie los vates líricos
enaltecido yo, tocaré
raudas estrellas.
Enaltecido yo, por
primavera tangible
y su aciaga, pretil gesta
de lluvia sembrada.
Yo, funesto hijo de Pirra
impetuoso príncipe en
templo
de la Vesta.
II
¿Cuál quejosa sierpe,
viene a morderme?
Ojalá mi diosa regrese
ya al cielo y refulgente
guarde estrellas en los
rediles
que alumbren al padre de
los vientos.
Mi madera de ciprés,
y triple lámina de bronce.
Oh, funestas Híadas.
¿Qué clase de muerte
apremiáis,
al que contempló sin
lágrima ni pavor
vuestro final sin principio
anunciado?
Mudanza no lloran
mis castos dioses.
III
¿Quién osado, el que
me resplandece sin haberme
conocido?
Falaz sierpe viperina,
a pared de templo ofrendo
mi fortuna
que escribe dignamente
glorias sangrientas
en solemnes premisas
como feroz soldado
hablando en escritos
valiente y vencedor sus
enemigos.
Lloro mis sinuosos
arroyuelos
sanguinosos como hombre
de cielo oscuro.
Förüq castellano Miguel
Esteban
XII
Luna plateada de mi cielo,
en las noches
voy a tu encuentro,
pero te escondes
entre bloques
de hormigo?n y cemento.
Quiero verte,
pero incluso te escondes,
por las violetas ramas.
Mas los dragones,
del cielo sona?mbulo te
acarician.
Cielo obtuso,
de suen?os fluorescentes,
tu?, de color li?quido,
solo templado
con miradas intermitentes ,
por el tiempo de espera
angosto.
El murcie?lago baila
con el colcho?n de tu luz,
rasgando sombras,
para reposar siendo una
ma?s.
Oscura nebulosa de tu
vi?treo trasluz dime,
por que? te siento incluso
estando solo.
flores opaco reflejo
de luz violeta
incluso de noche;
artifficie luzzae.
Lucero de ciudad,
rompiendo la obscuridad.
La noche se detiene
para sentir que esta?s
conmigo
otra vez ma?s,
recuerda
que tus ojos tienen sangre
recuerda el viento
que au?lla mi nombre
recuerda la luz que tiembla
y cruje la noche en las
pupilas
recuerda que me hablaste
de amor en el tiempo
que cae muerto
que pactamos con el hielo
la vuelta del invierno,
recuerda cada latido
de oscuridad
que llama a tus venas de humo
recue?rdame en la eternidad
del beso,
en cada rosa que robe tu
cuerpo,
recuerda que vivo para ti
dando voz a la soledad
asesina,
la flor vive son?ando
que fue mariposa y abeja,
vive durmiendo la semilla
enamorada de la tierra
para despertar
y enamorarse del sol,
cla?vame estas nubes de
sangre
en el hierro de mi destino,
se me nego? la luz
encadenada a esta tierra
sin cuerpo,
solo tu? me sientes
en este camino
que no lleva retorno
solo espiral anhelada de
renacer
el tiempo ya no nos puede
sostener
camino buscando el fri?o
en este calor que quema el
alarido,
te encontre? perdido
hoy vives un amor
que sientes sopla?ndote al
oi?do,
en la puerta del infierno
cai?do,
te casaste con la luna
que reinaba en tu corazo?n,
al viento le diste voz,
a la lluvia la nombraste
la?grimas de mi ayer,
le diste ojos
a la sombra para mirar,
la espina cai?a herida,
la caricia retorno? a las
polillas,
la vida marcha deprisa
cuando abras los ojos
ya todo habra? cambiado
solo encontrara?s que
seguire? a tu lado
aguardando tu oton?o
y la cai?da de tus hojas,
esperando que seas mi
acompan?ante
en los siglos y milenios
que nos condenaron,
encontrara?s esta sed del
cielo
en cada silencio muerto,
en cada rai?z
que grita en su tierra
toma de la vida lo que
quieras,
siembra tu aliento
en cada tierra,
tu? todo lo tienes
yo solo soy una fantasma
que so?lo tu? ves.
36
XIII
Fuiste roci?o,
la?grima de flor
que me cai?a las avenidas
del corazo?n
eres flor que enraizo?
en las soledades
y oscuridades de mi alma,
pe?talos deshojados
en la luna de tu sonrisa
que verti?a
su vergel de hielo,
mi cuerda de violi?n
que afilaba la sinfoni?a
de nuestras estrellas
bebidas
fuiste pozo
donde bebi? la esencia
vuelo tras vuelo
en el que abrazarnos
y caminar juntos
suen?os explotados
en la lengua del deseo,
hoy las cortinas descansan
de su lecho de espinas
hoy redes me atrapan
la serenata de tus dedos
tus palabras de vino
me sangraron
la amapola
mi cielo tin?o? de alba
con tus labios
vie?rteme el suspiro de
na?car
acampa mi niebla
de espi?ritu que sujetas
hagamos temblar el silencio
hasta encontrar
su idioma oculto
ese que nos trepa la
espalda
flores de piel
abriendo al rayo de sol
cielo de color
que abre nuestro clamor
enredados en el viento
que nos au?lla el corazo?n
piel de tu piel
que ando
a encontrarte el placer
luna de este cielo
enardecido que clava su
plata
en el vidrio de los ojos
extran?os
a?rboles que cuentan
sus hojas de unio?n
en las redes del destino te
beso
hasta volvernos fuentes
mi puente del olvido
cae derrumbado
mi afluente rebosa de amor
sentido
el ri?o de gotas en sus
almas
te cuenta mi secreto
como estas hojas al viento
te tararean mi sentimiento,
ven, ven conmigo
bebe mi camino
tu?mbate en mis juncos
ca?ntame la vuelta de mi
cielo
derri?teme la escarcha
asesina este color gris
que anido? mi firmamento,
encue?ntrame
las fuerzas despiertas
para crearte de flores el
reino,
para volar
en nuestras alas de
corazo?n
37
y surcar abismos
a vivir en la gota
que moja la felicidad
de unio?n de dos,
de latencia de esta semilla
que nos broto? la sangre,
eternidad de la espina y la
rosa
alegri?a de la flor
y el insecto que la besa,
latidos sin olvido.
Suen?os con nuestro abrigo,
caricias que nos dibujan
que nos aran?an las ganas
hoy me hago poema
sin importar la letra
derrito mi hielo
esperando ser ri?o de tu
desvelo,
esperando ser el primero
en sembrar tu locura del
latido
tu fuego desbocado en cada
surco
del corazo?n enamorado.
SONETO DE AMOR OSCURO:
Soneto a Castilla:
No olvido, no perder la maravilla
alma de ojos, estatua fascinerosa.
Flamante rosa en
hielo, ella preciosa.
Noche no pone dormida
mejilla.
Sin orilla, sin barco,
sin brea en quilla.
Tronco en ramas, barcaza presuntuosa.
Cuan siento más que la
palabra afanosa.
Serena esfinge de flor en
la villa.
Oh, mi tesoro oculto, muerde o lame.
Sierpe, sufrimiento,
beldad aclama.
Castillo, semilla besa,
que le ame.
Entre nogueras del
mañana, clama
cruz, viento mojado, veo,
que me llame
rosa perra, es castilla,
el panorama.
Esteban el castellano a
27/07/2023
HASTA EL FIN:
Cavo la profundidad
enigmática,
tu verbo que me florece
como ababoles sanguinosos
todo junio,
entre el claro oscuro
matinal,
y vidrios de cielo cual
cristales azules,
una revolución me cursa el
auge;
dentro del sueño flamígero,
miro y avanzo,
mantengo atento y en fase
armada,
por ti, por mí,
por este rifle,
amada poesía
de silencio vertical azur.
sombras madre me acojen,
voy en travesía
mi corazón brotó,
mi alma reverdece,
hoy fue el día incontable,
miré través su densa
tiniebla,
entre opacidad y muros de comensales
ideas,
mi soledad zarpaba
un eje doliente,
una ruta desapagada,
miré lo que solo se puede
sentir,
revoló un cuervo azabache
cerca mi dama graja,
vi la sombra densa
una desolación, un
impedimento pesado,
como Mundo a espaldas del
titán Atlas,
miré dentro de la oscuridad
para poder ver la luz,
desveló
que vivo por suplicio
despierto,
infausto, escritor poeta
pintor del infrasentido
arte
de adorarte
lo que habita a espaldas lo
visible,
a mi diestra
sangre y corazón
a lado izquierdo,
no busques Musa maldad de
razón,
vivo porque te miro,
te miro porque por ti vivo,
asume cargo Señora Hada
Leannán-Sídhe,
dueña de toda profundidad,
abismática que su
obscuridad me llama,
vestidos ambos del signo la
luna azabache
carta en mesa presa
quiéreme te digo,
peores que yo, aún no han
nacido.
Förüq y Leannán-Sídhe
Prímula escarlata:
abril 03, 2021
Abría un abril,
cubriendo la Campiña,
en baja luz de luna que
enhechiza,
metamorfoseando la vaga
lluvia
que lentamente caía,
bajo cielo derretido,
emplomado,
ya goteaban mis flores de
difunto,
sobre una porción,
de terreno respirando la
interperie,
pretérita una primavera ya
llegada.
La luna sempiterna
hermoseaba su metal noble,
purísimo al candor sin
lumbre quieta,
era bastante para lanzar un
beso al alba,
y ver si recogía algo,
quintales de nubes plañían
su melodía jamás
interpretada,
ni escuchada sólo una vez
sobrecogedora.
A la estrella fugaz que
siempre veo,
lanzo un rito antiguo,
como cometa que el negror
atraviesa desceñido,
olmo mío,
dime tus penas tú que
tienes alma,
que baila entre oscuros
romances de savia,
al brillo de mi espino
escribo,
beso de camino entre mi
rosal canino,
hojas húmedas del héroe
entre el lodazal,
herido blanquísimo,
contienda los tímidos
alisos,
sus estrellas blancas,
entre piedras pálidas,
que carraspean su canto
olvidado,
¿Cómo he acabado aquí donde
todo comienza?
Pienso en su prismático
mirar,
a punto mi buque y puerto
negro
en llamas.
¿Cómo suena su flor?
Acaso fuese líquida,
el yunque mi pecho
está martilleando sobre un
cincel
de murmurio grave.
Y suenan las espaldas,
mi vida aterciopelada
sujeta incandescente rosa,
sobre azul de mares y
vetustas olvidadas,
al tiempo que rezaba
serenata,
al azur prodigioso los
altos cielos,
tronco flamígero,
en colores sobre las
naciones,
absoluto diamantino,
su astilla de su color
carnal,
que se extendía,
besando su torso sembrado
por mis castos dioses,
algunos que me odian,
sigo consejo perenne,
al pairo se va lo que debe
de irse.
Se querían entre fracasos y
transiciones,
como dos muelles fugaces,
aquí yacía mi letra,
en mi jardín de luna,
y sombras vanas a secar,
memoria acaso
el desliz me incubara,
fundadores que caminan,
esta mi soledad original
de campo abierto,
encima de mis lápidas y
todas sanguijuelas.
Förüq castellano Miguel
Esteban
Lluvia corazón:
Ceremonia terruña:
Tiempo que era llanamente
hondo,
como pozo sin poso, ni
fondo,
severamente profundo,
como fantasmal visita
sobre lazo silencioso,
buscaba yo tamborileo
grave,
entre hileras sordas
enre nuevas flores
de trompetas de los
ángeles,
danzar entre círculos de
grama húmeda
y corajes de aventar nuevas
espigas
de olor a yesco trébol
rojo.
Hice una hilera de
guijarros;
preparé mi propio templo
con torreón y almena nueva,
un foso bordeando y
cuidando
mi nueva siembra de ababoles,
templo asilvestrado con
urna para ofrenda
y depósito nueva agua
virginal,
era suficiente de tiempo
insuficiente
a nuevo otoño que
comenzaba,
con olor a hojas de chopos
arrebatadas,
y majulos agudos en
espinas,
rebordes cardillos de as
damas
erigiéndose tempranamente,
maduraban los tomatillos
del diablo,
solanum nigrum
que ni caracoles resistían
sus lustrosas hojas morder,
las colas de zorro ya se
divisaban aventando
terreno de su nueva
simiente,
afinaba mi cuerda
tendido a ras terreno,
sembrado a pretil gesto,
como se siembra una pipa,
y tarda treinta y un años
que porto en girar el sol,
carrasquillo háblame,
que penas traes de virgen
encina.
Cuéntame tus oscuros
romances
con vientos de luna,
y tus flores de difunto
casadas con Sol Ferro.
Dime a mí que te cuido con
esmero,
aguardando tus flores de
piedra
y tus bellotas del mañana.
Árbol mío,
avanzo este mi caduco
corazón humano,
como vampiro solar
me remarco,
un solo de voz desangelada,
y volví a honrarte,
de esta nueva tierra.
A viento pagano,
voz dealma amada,
inamovible,
firme, regia,
de raíz arcana.
Tu rostro en verdor
de hojas afiladas llevas,
acaso igual o semejante
a hermanas blandes.
Río de encinas y flora
reborde,
amor de tierra a lo que es
y crece en ella,
vine por vuestras voces,
jamás marchiten vuestras
notas,
de longevidad imperial.
Förüq castellano
Escuadra bronce:
Ilusiones quemadas en
papeles con tinta,
con los sonidos sordos de
un eco de imágenes
el amanecer en sus ojos del
cielo encerrado.
Silencio en palabras que el
despierto corazón duerme,
la mente ciega las observa
con su pensamiento claro
sus penas bebidas del fondo
de su copa de cerveza.
Sonrisa arrancada a la luna
de un viernes,
un secreto en un gesto que
su mirada grita.
El despiste que convierte
en ofensa el fallo;
Un sentimiento distante que
próxima te quiere.
El tiempo que tarda en
decir adios al por qué gana,
ahora llora la almohada al
viento que no dijo nada.
Pensamientos negros:
Te sentí amor y por querer
pensarte
la realidad silenció mis
latidos;
Aquella flor que llamada
amor
ninguna más bonita pudo
ocupar su lugar.
Entre la tenue luz de luna
que me abrigaba
abrí la puerta que me
condujo al campo
de negros lirios por el
camino de ida sin regreso;
La cabra rojiza los
masticaba al compás de un si bemol;
Donde la luz que me daba
calor era ausente,
tras de sí un sendero
agrietado por el que fluía
el río de las flores
desangradas;
Hacían ellas mi último
aliento,
un yo te perdí amor y se
hizo la noche sin luna,
cesó aquel si bemol.
Publicado por Miguel
Esteban Martínez García autor en sábado, noviembre 21, 2009
Podando recuerdos para
volver a amarte,
dolorosos detalles caen y
vuelvo a desearte
aquella mi rosa que llama
al frío pero resiste
cantando a la vispera del
invierno triste.
El ocaso del tiempo que la dispara
ya se disipa;
gota de rocío que se
evapora con el sol en su visita
y la sonrisa que
resplandece sus labios los besa,
para encontrarse con el te
quiero el beso que alegra.
El fuego del deseo se hacía
con su compañía,
con el que los besos y
caricias recorrían su fantasía;
De deseo en deseo
transcurrió su vida y su anhelo
de cuidarla para no
perderla nunca y soñar despierto.
Con su campo de derrotas y
victorias en sus sueños
un nuevo insomnio de
sentimiento en sus recuerdos;
solos en el encerrado mar
del amor no demostrado
su amor quiso ser fuerte y
no caer olvidado.
Publicado por Miguel
Esteban Martínez García autor en sábado, noviembre 21, 2009
El ritmo de tu cuerpo,
donde el agua y la poesía
hacen el amor.
El fondo de tu mirada
el manantial de esmeraldas.
El calor de tus piernas,
El terciopelo de tu piel.
La suavidad de tus caricias
mi motivo para viajar
allí donde el te quiero
lo dices sin hablar.
Lo que me alegras
sólo con tu existir.
Es todo lo que significas
para mí,
lo que me haces sentir.
Es el agua de tus besos.
Es el fuego de tus labios.
Eres tú.
Eres tú mi vida, mi luna.
Eres tú en cada noche fría
mi calor.
Eres tú la chica que
siempre soñé,
la chica que siempre deseé,
la que vivía en mi
subconsciente
para cuando apareciese
darla lo mejor de mi
existencia.
Deseos, ilusiones, anhelos
definiendo mis
sentimientos.
En mis recuerdos tus besos
sabor de hiel.
Tú mi motivo para soñar.
Tú mi sueño, mi dormir y no
despertar,
tú todo para mi.
¿Por qué no has aparecido
en mi vida todavía?
cuando por amor se quiere
a quien no ama
y por soñar se vive amando,
por amar se vive soñando,
y el que siente se miente
quiero mi despertar y verte
a mi lado
para sentir que en un
pasado
andé con la botella en la
boca
y no que ella
chupó de mí mi vida entera.
Publicado por Miguel
Esteban Martínez García autor en sábado, noviembre 21, 2009
Yo te sentí:
Puedo escribir todos mis
pensamientos
y ninguno podrá reflejar
mis sentimientos,
el amor no quiere ser
pensado,
ni si quiera ser conocido,
sólo sentido.
Yo te sentí amor
y por querer pensarte
desapareciste entre la
ténue luz de luna que me abrigaba.
Allí la razón apagó los
latidos de un corazón.
Como tierra yerma
marchitó aquella flor que
un día llamé amor
y ninguna pudo ocupar su
lugar,
sólo la hiedra brotó hasta
tapar la luz que me daba calor.
Pero yo te sentí amor.
Publicado por Miguel
Esteban Martínez García autor en sábado, octubre 10, 2009
Contando mis recuerdos para
volver a amarte,
me pierdo en tus detalles y
vuelvo a desearte.
¿Cómo estar triste? si siempre
te tengo presente.
¿Cómo ser débil? si tu amor
me hizo ser fuerte.
Es el ocaso del tiempo que
me dispara,
derrotas y victorias en
este campo de batalla.
Una sonrisa y un beso
recogió mi alma
junto con un te quiero
sincero esa fue tu arma.
Mi pensamiento vi volar
junto a ti
desde el momento en que te
conocí.
Con mis besos y caricias tu
cuerpo recorrí.
Mi pasión mantenerte viva
dentro de mi.
Contigo en mi vida, se
encendió el fuego del deseo
y de deseo en deseo
encontré mi anhelo,
el insomnio de este vivo
sentimiento
no perderte nunca para
soñar despierto.
Y a si cada día volver a
amarte y desearte.
El castellano
Haces silban en penumbra
venidera,
es eje de rebelión, la sola pesquisa
flamígera, umbral nacido para los dos,
ella es como yo, ella nunca tuvo un amigo
la consolara su
lágrima, en el final
del comienzo, anunciado,
ella es real, nunca tuvo un amor verdadero
todos querían de ella lo
que ella jamás
debía otorgar, su sangre,
su virtud, su amor
ella estaba enamorada de la
luz
su amor, era el diablo señor,
jugaba y reía, danzaba y complacía
su amor era la luz nacida
de penumbra,
ella era un ángel, pero no socorría a nadie
su amor era lumbre, era pobre diablo
ambos sabían su condición y
condena
está ardiendo su pasado,
lo sabía, ella se iba a consumar
como Lilith, sombra de la primera mujer
Eva.
Förüq
II
Subí cerros. muntañas su
pulcra humedad
que bajaban sus arroyuelos
de agua virginal
llegué a un lago donde
Nereidas y Ninfas
había una hermosísima, como
siel sueño-
La hubiese expulsado, era
señora Hada reina,
de toda profundidad abismal
y obscuridad.
Besé sus pies de jara y la
llevé una flor de
Hércules sin raíz dañada mi
pétalo caido,
ambos no querían ver la luz
de singularidad,
sabían ambos que debían
inculcar el arte vivo,
en su corazón, difundir
impresión de belleza
Madre poesía
un mundo mejor.
FÖRÜQ
III
Quiero daros cuanto no
puedo,
siendo esto, trabajo y
vigilia de mi pluma
puro agrado contentaros,
seguros mis defectos para
que un perfecto presuma
llevarán al menos digna
excusa de sentirnos.
Soledad en pensamiento,
solía a buscar contento
que el mirar producecomo
sentar un corazón
tan alto.
Oh, tornado de una vida,
que ten de bien el mal ha
hecho falso.
Quererte de sudores de poco
ingenio,
me libre, de borrones y tachones,
razón vida, quiero tu
almíbar.
El castellano Förüq y
Leannán-Sidhe
Lugar:
La Campiña Castilla Mirador
del Henares España
CERTERA POSESIÓN TUYA:
Estoy navegando
la nueva era creando
pasado,
entre torres de humo y
lumbres
de pensamientos acertados,
cuan quiere gozar
a la moza el mozo,
lejos de carnales
evidencias
él, sólo necesita una gota
su feraz sangre, sí
para volver a curtir en el
cielo,
todos los colores,
memorias atrás zarpan
fecundos resquicios
todos los ayes
te llevo de imaginada
senda,
el mañana cariño jamás
llegará
rehuso de sembrarte
expectativa
soy el peor de los hombres
no-mortales
ningún miedo me habita la
estampa,
curtido de estaca y
yodoformo,
mi intelecto zigzagea
como caballito del diablo y
una espera;
no mires mi ventana
no hay un geranio,
sí flores de muerto,
en el aire de golondrinas
bailo,
mi solo percal te traigo,
a esta Luna morena
cuelgo agravios y señales,
doquieres de barro y
simiente,
yunques atrás estoy
comenzando algo en ti
que el poder no puede hacer
ciencia,
no hubo presagio
sí constancia pulcra
que tu sello vuelto letra
me atrae como la luz a
polilla de cemento,
un aroma invisible,
indescriptible a flores,
una atracción me irradias,
que cómo puedo negarte Musa
aquí la clave
afirmarte es ponerte
sentidos,
sacarte de la psique
y la mente toda
hasta donde llega tu idea,
cuando sea porque deseo
cederte bastón
y que brilles tú más
que cualquier pretensión
eres mi amar y no
despertar,
viviendo sueño amarte
soñando vivo
erizándome,
surcando flores
y precipicios de latidos
tenues,
te he construido a besos
y masajes un paraíso,
te admiro.
Förüq el Inocente
FINAL
El Inocente firma


































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