martes, 19 de noviembre de 2024

Encomienda del hielo azul







I

Darte final, mi maldita libreta,
yo no quisiera y apenas te comencé;
pero con mi dolor enjuago
esta seca lágrima, que te canto
lágrimas lloro a solas, tinta
fluye por mi ojos mientras
escriben mis lágrimas, hundido
entre carne y liendre, lágrimas
encima de la cumbre entre pobreza
y declive, conciencia ciega
de tiempo que embiste, mi castillo
mis naipes helados, sabor dulce
sublima idea y marea de vida
ángel armado sin pócima,
mundo de pasos más largos y
buscas rendir tristeza y sólo
flotan lágrimas sin muerte, sin
salto de látigos esencias, entre
peldaños, y su precio onírico
a tantos sufridos sueños,
devaneos del sufrimiento y flotan
sólo lágrimas, de ella cuanto quise
hablar con mi lágrima.


II
Oh llanto fugaz en deudas y quimeras
corazón por piedra, sudo la redención
su pan es olvido,  ejes de cauces
y en tus ojos mi salvación,
en el sacrificio que rodea
disfruta mi luz, disfruta mi voz,
dentro la maravilla oculta
en el amor y llamaron verso,
palabra hendida, bella sinestesia del alma;
encrucijada, arma inevitable que traspasa,
partir quise un día al otro lado,
y tú ya estabas, de ojos abiertos,
y tus ojos interminables,
sin blandir viejo número nueve
y último punto.
Escribo lleno de amores secuaces,
que aunque termine tu hoja
seguirás en mi pecho arriada,
enraizada, en rito y cumbre,
de plegaria, tu sola voz.


III
Marcada miro tu llenez, y
sólo un lúgubre luto, me acrisola
tu suspiro se hace eterno
termíname tú a mí,
que sembrando voy cantando
sin empresa más gallarda ha
que mi afán de sembrador
que yo a ti no quiero por alma en libreta
terminarte.
Fugaz entre imágenes y solas
riendas, me sostienen este un día 
de nadie, que llueve, lentamente llueve
sobre una vieja amapola penitente.
Soy feliz aunque no quiera,
compañera libreta, todo me cursaba,
como el resplandor de la primavera,
ojo de mi ojo sembrado, del barbecho
al cerro, todo campo era mi alegría
que yo amé y amo sin despedida,
su iris sempiterno, 
hoy me abarca.



MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA
FÖRÜQ Y LEANNÁN-SÍDHE

EL INOCENTE

martes, 15 de octubre de 2024

Hidromiel

 

Llegada mi hora yerta;

si te busco compañera
es para llenar de amor mi entraña
y asaltar al viento mi sangre.
Para que crezcan amapolas
en la tierra que me vio espectro
del silencioso verbo,
conversación finalizada,
así no me queden sangres
porque ya se las llevasen.


Hueso de estrellas
reinando inumerables tierras,
yo quien te dio voz,
silvestre albor,
plácido sustento,
de abeja o sílfido,
por tan temprano
para la vista haber nacido.
Trazo mi destino,
asido a lo que modela
el fin de todo vivo.

Espacios en blanco
memoria que hace eco de olvido,
en esos círculos inscritos
que atravieso,
en conciencia elevada,
donde lo bueno es creerse uno mismo,
lejos de abismo, te veo con el mismo ojo,
que te presté y nos dibuja
viendo nuestro reflejo,
araña de tierra
que nos tiene en sus ocho ojos,
el cielo llora violetas ausentes al tiempo
que los precipicios alumbran,
brillos inertes de mis dioses, 
que son piedra,
mientras, los semejantes
arena transformada...

En ciclo de simiente

la caléndula me habla entera.



Eres mi esencia de vivir 
amando loco, perdido,
enamorado
por tu amor dulce,
te doy mi infinito que respiro,
si muero,
que se esparza al viento
el amor que llevo dentro.



Escribir lo que siento,
darte a entender lo que quiero,
decirte amor,
amarte sin verte,
porque el amor ciego es,
amor eres
mi esencia de vivir.


Bella la vida, 
es tan hermosa
por verla a tu lado,
mis ojos son tus ojos,
y en los tuyos vivo
y viviré siempre.


Veo la gloria del cielo
en estas flores,
mas mi amor, eres,
sin importar razones
en amor como ellas,
en invierno florecimos.


No me olvides
vaya donde vaya, te llevo presente.
Te amo hoy y siempre,
en este cruel invierno
que cruza mi suerte,
vives en mi mente,
y en todo latido
vienes, y tu amor me sostiene.


Miguel Esteban Martínez García

 Mi estampa réquiem.

llegada mi hora yerta si te busco compañera es para llenar de amor mi entraña y estallar al viento mi sangre para que crezcan amapolas en la tierra que me vio espectro del silencioso verbo. Conversación finalizada a sí no me queden sangres porque tú te las llevaste.

El Castellano






































































 NO ME OLVIDES VAYA DONDE VAYA TE LLEVO PRESENTE TE AMO HOY Y SIEMPRE EN ESTE CRUEL INVIERNO QUE CRUZA MI SUERTE VIVES EN MI MENTE Y EN TODO LATIDO VIENES Y TU AMOR ME SOSTIENE
















Mi estampa réquien

Avanza el minuto tiempo colgado de su soga sorda que dibujó un corazón en soga al cuello ahí sentí que amé porque me doliste y no coincidimos en las paradas de tren ni tu indicio que nos imaginó FXT amigos dijiste ahí mi sentimiento cayó una caléndula brotó y hasta una procesionaria se alegró. Llegada mi hora yerta si te busco compañera es para llenar de amor mi entraña estallar al viento mi sangre para que crezcan amapolas en la tierra que me vio espectro del silencioso verbo. Conversación finalizada a sí no me queden sangres porque tú te las llevaste.

El Castellano


Hueso de estrellas reinando innumerables tierras yo quién te dio voz silvestre albor plácido sustento de abeja o sílfido por tan temprano para la vista haber nacido Trazo mi destino asido a lo que modela el fin de todo vivo.

El Castellano

Espacios en blanco memoria que hace eco de olvido en esos círculos inscritos que atravieso en conciencia elevada donde lo bueno es creerse uno mismo lejos del abismo te veo con el mismo ojo que te presté y nos dibuja viendo nuestro reflejo araña de tierra que nos tiene en sus ocho ojos el cielo llora violetas ausentes al tiempo que los precipicios alumbran brillos inertes de mis Dioses que son piedra mientras los semejantes arena transformada en ciclo de simiente la caléndula me habla entera

El Castellano

eres mi esencja de vivir amando loco perdido enamorado por tu amor dulce Te doy mi infinito que respiro si muero que se esparza y florezca el viento el amor que llevo dentro



eres mi esencja de vivir amando loco perdido enamorado por tu amor dulce Te doy mi infinito que respiro si muero que se esparza y florezca el viento el amor que llevo dentro



BELLA LA VIDA

ES TAN HERMOSA

POR VEBLA A TU LADO

MIS OJOS SON TUS OJOS

Y EN LOS TUYOS VIVO

Y VIVIRE SIEMPRE
........


21/02/2015


VEO LA GLORIA DEL CIELO EN ESTAS FLORES

MAS MI AMOR ERES SIN

MPORTAR RAZONES EN AMOR COMO ELLAS EN INVERNO FLORECIMOS

21/02/2015


X

Cielo de tu amor que acaricio,

en el suspiro del tiempo desvanecido,

en cada luna que te encuentro,

en cada vida que te siento.

Cómo no hacerlo si vives dentro,

si cada minuto lo vuelves tierno.

Vuelo con este sentimiento de fuego,

XI

cabalgo el firmamento,

encontrando el verso despierto.

Como estas ganas de devorarte lento,

que sientas el deseo morder tu cuello,

y la sangre de cada flor de piel y verso.

Donde el agua y la poesía

hacen el amor con tu cuerpo.

En este campo de sentimiento

la sangre de la tierra vistió de amapolas,

cada beso de amor sin tiempo.

El bronce deja su cuchillo

a las espigas del cielo.

Hierro baña la sangre de este guerrero,

vivo y muerto por tus suspiros.

De tu corazón preso, guardián de cada latido,

redentor en el silencio frío.

Amante serpiente en el calor de la ilusión

que te dibuja en mi mente.

Siempre presente, a la hora que la oscuridad

late y envuelve.

Donde te volviste mi bendición,

realidad, abrigo y latido

de la inspiración invencible.

Como invencible dios Sol, que toda vida rige.

Amada hada, esposa de este mío sentir,

XII

acompañante de cada vuelo fulgente.

Tu semilla de amor germinaste en mi pecho,

amapola roja y negra, sangre y tinta

que cada verso expresa sin descanso.

Fluyendo como el río que brota en almas a su paso.

Voz amante de tu presencia en mi mente,

donde el te amo cada noche se siente.

Cura de soledad y maravilla hasta la muerte.

Donde mis rosas dejarán su sangre.

Nunca dejaré de escribir al amor,

a esta pasión de tenerte,

a cada luna que de malva el cielo me tiñe,

a todas las flores sencillas donde te veo,

donde descubrirás que este duende te será fiel,

y a cada semilla que nace pone tu nombre,

donde encontró su latido noble,

y mil veces más fuerte

lento se apodera de tu bosque.

Las campanillas en flor le oyen

y distingue el espíritu de cada árbol,

en cada pequeña vida a dios encuentra,

donde la armonía la acaricia el idioma oculto

de las hojas al viento.

Como el abrazo de la yedra al árbol

y el beso del rocío primero a las flores del campo.

XIII

En paz me siento en mi entorno,

y en la ciudad muero lento.

Bendita la vida por darme tu amor,

por darme ojos para ver cada vida en color,

siente esta caricia sin dolor

observa que de mí el cielo se apiadó,

donde sin envidia ni mal

eterno vivo, como poeta sin tiempo en tu recuerdo,

voy allí lejos de este mundo,

donde empieza nuestro bosque sin destino,

donde libre, todo sigue su espiral sagrada,

el ciclo de la vida y la muerte,

el resurgir del agua, la sangre y de la tierra.

Amada te canto, de tu mano siempre mi te amo,

contigo siento la fuerza

de la tierra, el agua, el viento, el fuego, y la magia

que en arrullo acarician mi cuerpo,

contigo no temo a ningún abismo, infierno, ni

tormento,

a ti te debo cada verso.


El Castellano y Leannan-Sidhe

XIV

Renuevo esta mi sangre,

tengo tus ojos fijos en mi horizonte,

a cada luna nocturna

que pido proteja tu amor en mi cuerpo,

amaneciendo despierto

el deseo de enredarme en tu cabello,

la pasión rugiendo besar tu cuello,

desvaneciéndose el tormento,

encontrando el manantial de esmeraldas

en tu cuerpo

sirviendo al placer preso

rezando a la noche oscura

encontrarte en cada parpadeo,

sintiendo el fuego arder dentro,

vistiendo mi piel de tus deseos,

como íntimo tesoro de ternura cuidarte

hasta el fin del tiempo que muerde,

hasta eterno tenerte

donde tu esencia surque mi sangre,

y el velo de fuego destape,

donde sin verte sigo soñándote,

como inevitable besarte,

y entre tu boca encontrarme,

XV

donde por amarte me resucitaste,

y la flecha certera me atravesó el pecho

para del latido nunca sacarte,

para verte cada día en mi mente

como siempre tan resplandeciente,

mi anhelo queriendo siempre sorprenderte,

mi felicidad encontrándote dulce radiante,

si escribir solo sé escribir

lo que dice el corazón

y siempre sabrás que suspira por ti amor,

mi bendición mi locura de pasión,

mi florecer en rojo tornasol,

viendo el arco-iris de la ilusión,

viendo desvanecerse cada día mi dolor,

encontrando de tus pechos las perlas amor,

avanzando tus cauces

llegando a tu océano de ilusión,

abrigando tu interior con mi calor,

protegiéndote por ser mi tesoro,

mi cielo estrellado y cada rayo de sol

que me acaricia,

siendo bella princesa de mi reino,

siendo entera bella,

siendo de amada tan preciosa como destello

en tu mirada, cálida ilusionada

XVI

donde mi calma se vuelve tu agua,

y naufrago en tu playa.

Me encuentro preso en tu tela de araña,

siento cálida la sábana,

me pierdo en cada noche que mi alma te extraña

como necesitarte mi esperanza,

como mi campo en flor sembraste cada flor

silvestre,

como solo tú ahuyentaste cada recuerdo triste,

vengo a desafiar a esta inspiración

con tu corazón invencible,

donde de sentirte mi mundo, rojo volviste,

donde mi amor te encuentra y te desviste,

quiero perderme en tus secretos

recorrer tus parajes para renacer

como amapola en tu piel,

donde viviré de tu placer,

donde solo necesitaré de tu amor para vivir,

a cada luna estridente que encuentro

el verso solitario navegando la sangre

y vuelo a abrazarte,

y como paréntesis del destino

de mi interior te adueñaste.


El Castellano y Leannan-Sidhe





Encomienda del hielo azul

I Darte final, mi maldita libreta, yo no quisiera y apenas te comencé; pero con mi dolor enjuago esta seca lágrima, que te canto lágrimas ll...